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La grandeza de las Escuelas Multigrado

Por: Jaume Carbonell. El Diario de la Educación. 10/02/2017

Los centros de tamaño reducido, donde el alumundo de distintas edades comparte espacio y aprendizaje, favorecen la innovación según muestran varias investigaciones.

Un encuentro entre amigos me hizo evocar las conversaciones que escuchaba a principios de los setenta entre los maestros de la Escuela Heura, un centro barcelonés muy innovador que primero funcionaba como una cooperativa y más adelante se integró en la red pública. Lo que me sorprendía era, sobre todo, el conocimiento que tenía cualquier maestro de todos los alumnos y también de sus familias. El secreto era muy sencillo: el tiempo que dedicaban a observar a los pequeños en el jardín y otras espacios y actividades, y a hablar de ellos en las reuniones; la proximidad y colaboración de padres y madres;  y el tamaño reducido del centro: solo existía una línea con ratios más que aceptables. Es evidente que estas tres ventajas pedagógicas, que testifican la existencia de un equipo docente y de una cultura de centro,  se daban y siguen dándose en otras escuelas urbanas, aunque son mucho más perceptibles en las escuelas rurales. Lo he comprobado en mis numerosas visitas y reportajes por la geografía española y así lo atestiguan los estudiosos de este modelo escolar. En este caso, al tamaño reducido del centro se añade la organización del centro en aulas multigrado que suelen reunir, respectivamente, a los pequeños, medianos y mayores -aunque las agrupaciones son diversas en función de cada contexto específico-. En cualquier caso, se trata de grupos de alumnos y alumnas de distintos grados que conviven y aprenden juntos en ese lugar llamado aula, con un solo maestro y a veces con especialistas que imparten algunas materias como inglés, música o educación física.

Estas escuelas muestran una especial preocupación por mantener el tamaño reducido del centro -no solo por las ratios del grupo-clase- y la mezcla de edades porque entienden que se trata de dos criterios de calidad que pueden reportar diversas y poderosas ventajas educativas. Las oportunidades que brindan han sido analizadas a fondo, entre otros autores, por Laura Domingo, Jordi Feu y Roser Boix, quienes han realizado la tesis doctoral y publicado unos cuantos textos sobre esta temática. Todos ellos coinciden, grosso modo, en estos factores potencialmente ventajosos: la heterogeneidad del alumnado como factor de enriquecimiento de las relaciones y aprendizaje; la experimentación didáctica y metodológica; la integración o globalización de los diversos saberes y asignaturas; el clima más familiar de aula y la convivencia; la flexibilidad en el currículo, tiempos y espacios; el seguimiento y evaluación del alumnado; la relación con las familias y con el entorno; la construcción de la identidad individual y colectiva, y la  cohesión del grupo.

Conviene detenerse en el cambio de rol del alumnado. La mezcla de edades responde al orden natural de la sociedad. ¿Acaso en las distintas manifestaciones y escenarios de la vida real se separa a la infancia y juventud por su edad?  ¿Qué importancia tiene preguntarles constantemente cuántos años tienen?  La escuela es la única institución que los agrupa por su estricta edad cronológica. ¿Qué razones lo justifican cuando se sabe que los ritmos de crecimiento, como  evidencian numerosas investigaciones, muestran el valor pedagógico del aprendizaje entre iguales y de las interacciones entre alumnos mayores y menores?  Ya no se trata únicamente de los razonamientos superiores y el mayor caudal de experiencias que reciben unos, o del compromiso y aprendizaje que les reporta a otros tener que ayudarles a entender un texto o a explicar un concepto de forma clara y precisa, sino del amplio abanico de posibilidades que abre el conjunto de interacciones cambiantes que se van sucediendo. ¡La de cosas que pueden aprender unos de otros! Porque, siguiendo la estela de Vygotsky, la interacción social favorece la mejora del aprendizaje. Sobre todo, cuando la cooperación sustituye a la competición, otra de las singularidades de este proyecto educativo multinivel.

También se modifica el rol del profesorado, que transita hacia un perfil más polivalente y que le proporciona una visión más global de la educación. Por otro lado, le exige una atención más personalizada del alumno para atender su diversidad, respetando sus procesos madurativos, intereses y ritmos de aprendizaje. El tipo de ayuda docente, que se traduce en una tarea de acompañamiento y facilitación de las tareas, es clave para avanzar hacia la inclusión escolar y social. En estas pequeñas escuelas se recupera la imagen del maestro artesano de que nos habla Richard Sennett y que se ha popularizado, con un registro un tanto idealizado, en novelas y películas de distintas geografías protagonizadas por maestros. A la postre, se trata humanizar y hacer más estimulante y cercano el trabajo docente.

En algunas escuelas urbanas innovadoras de Catalunya y de otras comunidades autónomas, que tratan de mantener un crecimiento sostenible con una sola línea, se va introduciendo la agrupación multi o internivel. En un par de ellas, que he visitado recientemente, los grados de Infantil y Primaria se reparten en tres grandes espacios -las comunidades de los mayores, pequeños y medianos- donde el alumnado trabaja en grupo, por parejas o individualmente, compartiendo proyectos o concentrándose en diversos espacios de aprendizaje tanto interiores como exteriores.  En Inglaterra y Estados Unidos -sobre todo en California con la red AltSchool– ya hace tiempo que existen este tipo de centros, formando parte de dos movimientos que se entrecruzan: el de las multiage classrrom y el de las small schools. Las características son similares a las descritas anteriormente: acercamiento al alumno; atención intensiva a la diversidad; currículum abierto, integrado y flexible; concepción del profesor como orientador… Asimismo, el referente teórico es Vigotsky, especialmente la noción de zona de desarrollo próximo, entendida como la ayuda y el conjunto de interacciones sociales que se producen entre personas adultas y menores y entre estos en un determinado contexto. Para ello se prevén un montón de estrategias y recursos, con la  pertinente formación docente, para llevarlas a cabo. Este mismo movimiento de reforma e innovación educativa se plantea en algunos países latinoamericanos.

Un par de reflexiones a modo de conclusión y para el debate. La primera tiene que ver con el modelo educativo. Hemos hablado de las ventajas y oportunidades que ofrecen estos centros pero siempre andan condicionadas a que se fundamenten en una opción pedagógica para construir una escuela diferente de futuro y no para perpetuar un modelo escolar de presente-pasado. Así, por ejemplo, la mezcla de alumnos puede obedecer simplemente a razones meramente estructurales y administrativas, y el tamaño reducido del centro a la baja matrícula. La apuesta por el modelo multigrado innovador requiere una opción educativa a favor de una de infancia que pueda crecer en libertad, autonomía y responsabilidad; de un proceso de enseñanza que favorezca el protagonismo y la curiosidad del alumnado por el aprendizaje; de una escuela que sea respetuosa y exigente con la atención a la diversidad para allanar el camino hacia la equidad y la inclusión, y de un profesorado debidamente formado y comprometido con esta manera de entender la educación.

La segunda tiene que ver con edificios escolares enormes y masificados, donde se instala el anonimato del alumno y la complicada relación y participación democrática de los diversos agentes educativos. Estamos hablando de macrocentros de hasta dos mil alumnos y más de un centenar de profesores, que subsisten por tradición o que han sido construidos por necesidades urgentes de escolarización. Quizás en algunos lugares y momentos sea inevitable en un primer momento pero, como ha ocurrido también, más adelante puede atenderse a criterios de calidad y partirse en dos o más centros. En sentido contrario, cabe señalar los problemas que comportan a menudos las ampliaciones y fusiones de centros. Algunos movimientos y expertos, al referirse a las escuelas pequeñas multigrado, manejan cifras de entre 50 y 150 alumnos en el caso de las escuelas rurales y de hasta 300-350 en el caso de las urbanas. Sin entrar en detalles numéricos, lo realmente importante es poder convertir las oportunidades innovadoras en realidades tangibles y sostenibles. Y eso es pertinente y necesario en cualquier contexto. Porque es la escuela del futuro.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/pedagogiasxxi/2017/02/01/la-grandeza-de-las-escuelas-multigrado/

Fotografía: Analía Passarini / CC BY-SA vía Flickr

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Españoles, ¿siervos permitidos del Emperador Donald Trump?

Por: Ollantay Itzamná
Hace unos días atrás, trascendió el ofrecimiento (por teléfono) del actual Presidente de España, Mariano Rajoy, al nuevo y controvertido Presidente de los EEUU., Donald Trump, para ser un “interlocutor” del actual régimen norteamericano ante América Latina, Europa, Norte de África y Medio Oriente.

Esta inoportuna y vergonzosa humillación española vislumbró la refulgente dignidad democrática latinoamericana materializada en la respuesta del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma: “América Latina no requiere de interlocutores. Son tiempos distintos. Tiempos de soberanía”.

¿Qué visualiza estos comprimidos mensajes irradiados por dos altos dignatarios de estados?

Mariano Rajoy representa, no sólo a la conservadora tendencia irreflexiva española, sino que es la materialización, en las urnas, de la voluntad popular de la mayoría de súbditos españoles cuya Monarquía jamás permitió asomarse a los métodos y contenidos de la modernidad ilustrada. En este sentido, es “normal” y explicable el espíritu subalterno y servil que expresa el dignatario ante los deseos del nuevo Emperador norteamericano.

Evo Morales representa las milenarias resistencias colectivas de los pueblos andinoamazónicos esquilmados pero no vencidos. Él no necesitó de los beneplácitos de Emperador o Monarca alguno para surgir políticamente. Es más, él es producto de las luchas desiguales de los pueblos contra el Imperio. Por ello, su respuesta ante cualquier amenazante poder externo también expresa la elegancia y gallardía del espíritu colectivo de los pueblos que representa.

La predisposición psicológica subalterna y prepotente del Presidente de España se configuró en las inconclusas historias de dominado/dominador que sufrieron las diferentes generaciones de los pueblos de España.

En el milenio anterior, España despojó a los pueblos de Abya Yala, y de otras partes del mundo, para fertilizar al capitalismo inglés de ese entonces, y terminó más atrasado y obstruido que el resto de sus vecinos.

En el presente milenio, para formar “parte” de la Unión Europea (UE) “moderna”, tuvo que convertirse en el gendarme y guarda costas de la Europa “desarrollada”, y así contener la “avalancha” de los africanos en busca del “banquete angloalemán”. La vigilancia española en el muro de Ceuta y Melilla evidencia ello. Pero, al igual que en el milenio pasado, España terminó tan servil y empobrecido que antes.

Bolivia ha sido colonia de España y de los EEUU. Pero, en los últimos tiempos, la rebelión democrática de las mayorías subalternizadas derrotó no sólo a las élites internas pro euronorteamericanas, sino además expulsó al Embajador del Imperio en Bolivia (DEA y USAID incluidos). Así, emprendió su propio camino libertario, intentado superar las casi atávicas taras de condición de colonialidad servil.

Mariano Rajoy, hundió a la ilusa España nada menos que en el segundo país más empobrecido de la UE (sólo superado por Grecia). Con casi el 30% de su población en situación/riesgo de pobreza. Convirtió en desempleados cerca del 25% de su población.

Evo Morales, junto a las organizaciones y movimientos sociales, hizo de Bolivia una referencia mundial en el ejercicio de la democracia intercultural y económica. Liberó de la condición de empobrecimiento material cerca de dos millones de bolivianos, sin invadir, ni colonizar, pueblo ajeno alguno.

Es evidente que el ya repudiado Emperador norteamericano ronda en busca de verdugos útiles para contrarrestar el sentimiento antinorteamericano creciente en el mundo. También son evidentes las ansias de Rajoy por recuperar los territorios latinoamericanos para las empresas españolas, y así recobrar la “estabilidad” de la economía española. Pero, como bien dice Evo Morales: “Los países europeos están en crisis económica porque ya no dejamos que saqueen a nuestros pueblos”.

Si los pueblos de España lo aceptan, Rajoy puede seguir manteniendo a los pueblos de ese país en “siervos permitidos” de la UE, e incluso de los EEUU. Pero, que esa condición servil/colonial sea incluso acosta de la soberanía y dignidad de los pueblos latinoamericanos, es completamente inaceptable para la razón y la dignidad latinoamericana.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=222778
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El asesinato de ecologistas crece en los conflictos por la sobreexplotación

Por: Ecoportal/10-02-2017

Los líderes ecologistas Isidro Baldenegro (México), Laura Vásquez (Guatemala) y Emilsen Manyoma (Colombia) fueron asesinados los días 15, 16 y 17 de enero. Son algunas de las últimas víctimas de los conflictos que causa la defensa del medio ambiente en muchos países. Un total de 185 personas pertenecientes a 16 países fueron asesinados el año 2015 por esta causa, según Global Witness. Son 69 más que el año anterior. Brasil (50 asesinatos), Filipinas (33), Colombia (26), Perú y Nicaragua (12) son los países más afectados. El trabajo denuncia que muchos pequeños agricultores, indígenas y activistas ambientales son perseguidos debido a la presión y los intereses de las empresas madereras, mineras, energéticas y agroindustriales sobre sus tierras.

Cada vez es más común que las comunidades locales que se oponen a los proyectos de sobreexplotación “se encuentren en el punto de mira de la seguridad privada de las empresas, las fuerzas estatales y un mercado floreciente de asesinos a sueldo”, señala Billy Kyte, portavoz de Global Witness, que pide que los gobiernos intervengan para detener esta espiral de violencia. Muchos asesinatos ocurrieron en aldeas remotas o en el corazón de las selvas, con lo que el número real de víctimas mortales puede ser mayor.

En el 2015 se observó un nivel de violencia sin precedentes en Brasil, donde las haciendas ganaderas, las plantaciones agrícolas y las bandas de madereros ilegales invaden las comunidades locales. La connivencia o falta de implicación de gobiernos o autoridades hace que muchos de estos asesinatos no lleguen a investigarse, dice Global Witness. Las escasas condenas que se han producido suelen caer sobre el pistolero que ejecuta los asesinatos por encargo, pero no sobre los que encargaron la represión de los activistas. “La responsabilidad de estas muertes recae principalmente en los gobiernos, que se convierten en cómplices al preservar los intereses del capital local y de empresas trasnacionales, y las grandes corporaciones, que quieren adueñarse de los territorios y de los bienes comunes”, indica Serlinda Vigara, de Ecologistas en Acción.

A la impunidad se unen a veces las campañas de estigmatización, pues gobiernos y poderosos intereses intentan poner a la opinión contra estas personas presentándolas como contrarias al desarrollo. Los conflictos reflejan la sobreexplotación y el agotamiento de los recursos. Para conseguir menos de un gramo de oro, hay que mover una tonelada de tierras y eso ya pone en marcha maquinarias y tecnologías de explotación a veces devastadoras, dice el economista Joan Martínez Alier. Se hurga cada vez más en el planeta, pero no sólo para sacar petróleo.

GLORIA CAPITÁN. El carbón desata la discordia en Filipinas
Lideró el Movimiento Bataan Libre de Carbón (Filipinas)

Gloria Capitán, de 57 años, dirigió el Movimiento Bataan Libre de Carbón, una organización que se opone pacíficamente a la expansión de las centrales de carbón y las instalaciones de almacenamiento a cielo abierto de este mineral en la localidad de Mariveles (a 16 kilómetros de Manila, en Filipinas), que están teniendo consecuencias perjudiciales para la salud de la población local.

Murió asesinada 1 de julio de 2016. “Si el asesinato de Gloria persigue silenciar a otros activistas contra el carbón como ella, entonces están equivocados”, dijo Valentino De Guzmán, un activista del Movimiento Filipino por la Justicia Climática. Gloria Capitán lideró numerosas acciones de protesta (quejas, recogida de firmas, denuncias, acciones públicas) contra la contaminación que causa el carbón. Mariveles acoge dos instalaciones de almacenamiento y una planta térmica, pero en esta zona está prevista además la construcción de tres nuevas térmicas.

Su organización denuncia que el almacenamiento del carbón y el polvo provocado en su transporte es el principal responsable de la contaminación que sufre la población y que causa alergias en la piel y graves infecciones respiratorias. Todo esto ocurre en un cinturón costero donde se ha perdido la mayoría de los bosques de manglares y se han producido numerosos derrames de petróleo (puerto de Limay). Los compañeros de Capitán temen que la policía no se tome en serio la investigación del asesinato.

“La mayoría de los proyectos de carbón en el país son propiedad de grandes empresas, personas influyentes que tienen conexiones en el gobierno”, dice Reuben Muni, de Greenpeace. “No tenía enemigos personales, está claro cuál fue la razón de su muerte”, dijo Gerry Arances, coordinador del Movimiento Filipino por la Justicia Climática.

El Atlas Global de Justicia Ambiental creado por un equipo de expertos del ICTA-UAB (Joan Martínez Alier, Daniela del Bene, Federico Demaria…) ha documentado este conflicto entre los más representativos de Asia. El 9 de abril de 2016, nueve personas fueron abatidas y otros cientos resultaron heridos mientras protestaban en Bangladesh contra la construcción de una planta de carbón de 1.320 MW.

ISIDRO BALDENEGRO. El indígena que quería salvar Sierra Madre
Campesino tarahumara, combatió las talas en Chihuahua (México)

Sabía que iban a por él; intentó sortear a sus perseguidores, pero no lo consiguió. El líder indígena mexicano Isidro Baldenegro fue asesinado a tiros el 15 de enero al ser atacado en casa de su tío por un hombre de 25 años. Baldenegro, líder de los tarahumaras, etnia del estado norteño de Chihuahua, es la segunda persona condecorada con el prestigioso premio ambiental Goldman en ser asesinada en dos años.

Baldenegro había huido de la comunidad de Coloradas de la Virgen después de recibir amenazas. A sus 51 años, encabezaba una campaña contra la tala ilegal en las montañas de la Sierra Madre, hogar de algunos de los últimos bosques vírgenes del norte de México. “Estoy conmocionado por el asesinato a sangre fría de Isidro, quien tan sólo deseaba para su comunidad la preservación de los bosques tradicionales en la Sierra Tarahumara”, indicó Michel Forst, relator especial de las Naciones Unidas. La Oficina del Acnur señaló que otros tres activistas contra la tala ilegal en Coloradas de la Virgen fueron asesinados el año pasado.

El padre de Isidro Baldenegro, Julio, también activista contra la tala, fue asesinado en 1986, en un crimen que sigue sin ser esclarecido. Isidro tenía 20 años cuando mataron a su padre, y casi de inmediato tomó el puesto que él dejó.

“Este asesinato nos alerta sobre la situación de extrema vulnerabilidad que viven los defensores de derechos humanos que en la Sierra Tarahumara buscan preservar la tierra y el territorio en zonas remotas con alta presencia de crimen organizado”, afirmó Jan Jarab, representante en México del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.

Baldenegro fue encarcelado en el 2003 por presunta posesión ilegal de armas y marihuana, pero los cargos fueron retirados un año después tras demostrarse que la policía había cometido abusos en su detención. Entonces, Baldenegro acusó a influyentes taladores y rancheros locales de persuadir a la policía de fabricar cargos en su contra. En una entrevista desde prisión en el 2003, advirtió que si alguno de ellos moría por alguna razón, siempre habría otros que continuarían con la lucha. Los fiscales del estado de Chihuahua afirman que han identificado al asesino y se encuentran en su búsqueda.

BERTA CÁCERES. “Mi madre se enfrentaba a todas las injusticias”
La comunidad lenca y las grandes presas (Honduras)

“Mi mami era una luchadora social: anticapitalista, antipatriarcal y antirracista”, rememora a este diario Laura Zuñiga, una de las hijas de Berta Cáceres, la líder indígena, galardonada en el 2015 con el premio ambiental Goldman por su defensa de los movimientos campesinos, y que fue asesinada por un sicario el pasado mes de marzo en su casa de La Esperanza (Honduras). Laura Zuñiga explica que le gusta recordar a sus madre no solo por su vinculación con la causa ambientalista, sino como alguien que se alzaba ante “cualquier injusticia”. “Era lo más lindo de ella”, remarca Zuñiga. “Tenía mucha fuerza y era muy valiente. Amorosa desde la fuerza. Y siempre la recordamos así”, concluye.

La familia de Cáceres relaciona el homicidio con su participación en movimientos sociales, y en concreto con su implicación con las protestas en contra de la construcción de una presa hidroeléctrica en el Gualcarque, un río sagrado para el pueblo lenca, al que pertenecía Cáceres. El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) es la organización que apoya estas protestas. Estuvo liderada por Berta Cáceres y ha venido defendiendo su territorio frente las amenazas de los proyectos hidroeléctricos, que, según Copinh, ocasionan desplazamientos de personas e impiden a la comunidad desarrollar sus actividades agrícolas.

La compañía adjudicataria de las obras en el río Gualcarque, la hondureña Desa ha mantenido desde hace años una fuerte presión sobre Copinh. Cáceres recibió 33 amenazas de muerte antes de ser asesinada. Además, otros dos miembros de su organización han muerto en el 2016 mientras que el actual líder, Tomás Gómez, también está siendo amenazado tras haber sobrevivido a un tiroteo. Al valorar la detención de seis personas por el asesinato, su hija teme que se trate tan sólo de los “asesinos materiales” y que “autores intelectuales”, los que ordenaron matarla continúen impunes.

“No sólo hay que perseguir a quien dispara, sino a quien lo ordena o lo planea porque estas personas siguen libres y pueden tener en mente a otras víctimas. Hacer justicia es que las cosas no se repitan”, insiste Zuñiga.

LAURA VÁSQUEZ. Una joven abuela que fue víctima de la difamación
Encabezó al oposición a la mina de oro (Guatemala)

El pasado lunes, 16 de enero, fallecía la ecologista guatemalteca Laura Leonor Vásquez Pineda, víctima de un disparo en la cabeza en el departamento de Jalapa. Individuos no identificados irrumpieron en su casa y la asesinaron. Laura Leonor Vásquez, de 47 años, tenía a su cargo dos nietos menores y regentaba un pequeño comercio de su propiedad.

Vásquez era una de las dirigentes del Comité Local en Defensa de la Vida de San Rafael Las Flores, que se oponía a la mina de El Escobal (en el municipio San Rafael), un yacimiento de oro y plata de la minera canadiense Tahoe Resources. La autorización minera (concedida el 1 3 de abril del 2013) ocasionó una fuerte conflictividad social, pues se dio sin que fueran escuchadas las alegaciones de la población, mayoritariamente contraria al proyecto.

Una de las principales preocupaciones de sus detractores era la posible contaminación de la Laguna de Ayarza, un gran lago volcánico, situado a 2,5 kilómetros del proyecto Escobal y en una cuota inferior. Tan sólo hay unos 200 metros de distancia entre los mantos acuíferos de San Rafael Las Flores y un muro de la laguna.

El riesgo de filtración al subsuelo de productos ácidos derivados de la actividad minera o el peligro de que se produjera un derrame de cianuro o una brecha en el dique de cola –eventos desafortunadamente bastante comunes en estas instalaciones– son algunos de los peligros invocados por estas comunidades campesinos, dependiente de las reservas de agua subterránea y de la Laguna de Ayarza.

El 2 de mayo del 2013 un decreto del Gobierno decretó el estado de sitio en varios municipios de la zona (departamentos de Jalapa y Santa Rosa). Fue la reacción a las protestas que se habían desarrollado tras ser heridos de bala seis manifestantes a manos de la seguridad privada de la Mina San Rafael.

En el contexto del estado de sitio, se detuvo a Laura Leonor Vásquez, así como a otros cuatro defensores de derechos humanos. Estuvo detenida alrededor de siete meses, sin que le demostrara ninguno de los delitos que se imputaba. Tras dejar la cárcel fue objeto de un campaña de difamación atroz, recuerdan sus allegados.

LUIZ ALBERTO ARAÚJO. El hombre que combatía la deforestación pese al miedo
Funcionario de Altamira (Pará Brasil)

Todo ocurrió poco después de la puesta de sol en Altamira, pequeña localidad situada en la curva del río Singu, en el corazón de la selva tropical del Amazonas. Luiz Alberto Araújo, secretario de medio ambiente del Ayuntamiento (54 años), llegaba a casa con su familia. Antes de que saliera del coche, dos hombres que iban en una motocicleta se detuvieron y le dispararon siete balas. Araújo se desplomó sobre su esposa, que estaba sentada al lado. El suceso, registrado el 13 de octubre de año pasado, fue el típico asesinato que se suele repetir en el estado sin ley de Pará, en la Amazonia oriental.

Más de 150 activistas medioambientales han sido asesinados desde el año 2012 en Brasil, un país en donde se registran la mitad de este tipo de asesinatos Muchas de las víctimas contabilizadas hasta ahora, incluidos Chico Mendes, Dorothy Stang o Zé Claudio Ribeiro da Silva eran militantes ecologistas. Pero Araújo era un funcionario. Por eso, su muerte es un salto cualitativo. Alguien busca consolidar la impunidad.?Araújo era encargado de controlar la deforestación y los impactos de la gran presa hidroeléctrica de Belo Monte, construida cerca de Altamira.

Araújo solía denunciar las irregularidades a la fiscalía del estado las irregularidades que detectaba. Se había acostumbrado a recibir amenazas de muerte. “Sin lugar a dudas tenía miedo. Él nunca dijo nada, pero todo el mundo que trabaja para defender el medio ambiente en los pueblos de la Amazonia tiene un poco de miedo”, declaró Marcelo Salazar, del Instituto Socioambiental en Altamira, que trabajó con él

El departamento de Araújo había concedido una licencia para abrir una mina de oro (Esperança IV) en Altamira. Sin embargo, tras su denuncia, los inspectores la cerraron e impusieron una multa (14 millones de euros) al incumplirse las restricciones impuestas para deforestar la zona de la mina. Además, vertidos de mercurio y otros contaminantes envenenaron el río Curuá y llegaron a cadena alimentaria de la tribu indígena kayapó. Araújo también denunció a los dueños de la central hidroeléctrica de Belo Monte (Norte Energía) por la muerte masiva de peces detectada al llenarse el embalse. La empresa fue multada con 10 millones de euros por la muerte de 16,2 toneladas de peces. Su tarea profesional le granjeó demasiado enemigos…

Ecoportal.net

La Vanguardia

http://www.lavanguardia.com/

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Francia. Adolescentes : et s’il était temps de les lâcher ?

Europa/Francia/Febrero 2017/Noticias/https://theconversation.com

Jusqu’où les parents devraient-ils s’investir dans la scolarité, les activités et l’épanouissement de leurs enfants ? De nombreux psychologues et sociologues dénoncent ces derniers temps le trop plein d’attention déployé par les « parents hélicoptères », ainsi désignés car ils restent en position stationnaire au-dessus de leur progéniture, à l’affût du moindre de leurs besoins. La question se pose avec d’autant plus d’acuité à l’adolescence, période de l’apprentissage supposé de l’autonomie.

Notre équipe de thérapeutes s’est fait connaître par son approche originale du harcèlement scolaire, visant à donner à l’enfant harcelé les moyens de se défendre lui-même. Depuis 2016, cette façon inédite d’aborder les situations de souffrance scolaire fait l’objet d’un enseignement à l’université de Bourgogne. Nous nous appuyons sur les travaux du Mental research institute (MRI), à Palo Alto (Etats-Unis), héritier de « l’école de Palo Alto », un courant fondé dans les années 1950 par le psychologue américain Gregory Bateson.

Nous avons ouvert dans plusieurs villes en France des consultations pour dénouer les problèmes fréquents de relations avec l’école. Et reçu de nombreux parents d’adolescents venus chercher de l’aide, non pas pour une phobie scolaire, mais plutôt l’inverse, ce que nous pourrions qualifier d’apathie scolaire.

La dernière ligne droite avant l’émancipation

Nous entendons souvent des pères et des mères confier leurs inquiétudes quant à la léthargie académique de leur rejeton, son inconscience face à son avenir professionnel et les conséquences dramatiques auxquelles ces défauts préoccupants ne manqueront pas de l’exposer dans un futur proche.

D’une façon stratégique, pour ne pas les heurter dans leur volonté de faire pour le mieux, nous tentons de les amener à faire assumer les conséquences de cette inaction scolaire à leur adolescent lui-même, pour mettre en place un contexte qui le responsabilise. Avec cette idée qu’en faisant ou voulant à sa place, ils lui interdisent de prendre l’élan essentiel lors de cette dernière ligne droite que représente l’adolescence, avant la falaise qui se présentera devant lui – l’émancipation.

C’est ce que j’ai tenté de faire avec la maman de Léopold, 15 ans, en lui proposant de ne plus jamais insister lorsque ce dernier montrerait des signes de déconcentration pendant les devoirs, le soir. Et même d’inviter Léopold à aller plutôt jouer aux jeux vidéos au premier de ces signes, pour observer ce que cela générerait comme comportement chez son fils. Et ce pendant une semaine afin, ai-je prétendu, d’affiner mon diagnostic quant à un éventuel TDAH, le nom que les psychologues donnent à l’hyperactivité et ses troubles de la concentration. Un prétexte, en réalité, pour faire vivre à cette maman préoccupée l’expérience émotionnelle de la responsabilisation et de ses bienfaits.

« Il regardait en l’air en bâillant »

Cette maman revient en consultation une semaine plus tard.

– « J’ai réussi, me dit-elle, et pourtant… Le premier jour, Léopold est parti jouer lorsque je lui ai dit que son cerveau était en train de fumer et qu’il valait mieux qu’on arrête, vu qu’il regardait en l’air en bâillant au lieu de lire les consignes de son DM [devoir à la maison]. Le deuxième jour, idem. J’aime autant vous dire que je trouvais l’exercice difficile. Deux jours sans aucun travail scolaire…

– J’imagine, Madame.

– Et puis le troisième jour, il s’est déconcentré pareil, mais seulement au bout de dix minutes, ce qui est une sorte de record mondial le concernant, il a eu le temps de faire un exercice d’anglais. Puis il est allé jouer quand je lui ai proposé, vu son agitation. Et le quatrième jour, grandiose : il est resté environ dix minutes à son bureau avant que je lui dise d’aller jouer parce qu’il s’agitait ; il est parti ; et revenu au bout de cinq minutes en disant : “Allez, si on s’y met sérieusement, on n’en a pas pour longtemps.” Je me suis retenue pour ne pas rire, c’est exactement ce que je lui disais à chaque fois, avant qu’on mette l’observation en place avec vous. Il a tenu une demi-heure, jusqu’au dernier exercice qui consistait à légender une carte ; là, il en avait trop marre, il a commencé à gratter le livre avec son cutter. J’ai dit : “Stop, tu es vraiment trop fatigué, Léop, regarde, ton corps le dit, va jouer.”

– Vous avez vraiment été remarquable, Madame.

– Oui, je sais, se rengorge-t-elle, attendez, vous allez voir le bouquet final. Le soir même, à 22 heures, il arrive en pyjama et dit : “Maman, s’il te plaît, aide-moi pour la carte, j’y arrive pas, je comprends pas ce que ça veut dire légender, c’est sans doute à cause de mon TDAH…”. Et là je dis “Chéri, je suis très fatiguée et franchement, ce n’est plus l’heure des devoirs, je trouve que tu as bien travaillé aujourd’hui ; tant pis, tu auras un zéro en géographie, ce n’est pas la fin du monde.” Et là, il s’est littéralement déchaîné, j’avais rarement vu ça. Il m’a dit que j’étais la pire mère du monde, qu’il le raconterait à tout le monde, qu’il allait contacter un avocat, Enfance et Partage et pour ça aller voir l’assistante sociale du collège le lendemain à la première heure.

– Waouh, la puissance de cet enfant ! Je suis impressionnée !

– Mais j’ai tenu. Franchement, c’était vraiment difficile. Et… une heure plus tard, il est venu me voir, sa carte à la main. Il m’a demandé d’un air revêche si je voulais bien regarder. Là, c’était trop dur de dire non, alors j’ai regardé en râlant un peu. C’était franchement pas trop mal. Je lui ai dit, il avait l’air fier de lui. J’étais perturbée, parce que je me suis dit : “je ne le pensais pas capable de faire ça.” C’est dur quand même, penser ça de son fils, à tort !

– Alors, votre diagnostic sur son TDAH ?

– J’ai comme l’impression que son TDAH est assez réactionnel. C’est à dire que la responsabilisation l’atténue, non ? Mais pour en être sûres à 100 %, il faudrait que nous continuions sur cette voie-là. »

« Tu n’es pas capable », lui dit-on en substance

La prise en charge de l’adolescent par ses parents (ce qui consiste à faire à sa place ce qu’il devrait être capable d’assumer, par exemple sa scolarité), lui envoie deux messages implicites : le premier, c’est qu’on l’aime, c’est pour cela qu’on est inquiet pour lui ; le deuxième, c’est qu’on l’estime tellement incapable – scolairement, en l’espèce – qu’il nous semble essentiel de faire les choses à sa place. En dépit de la qualité du premier message, le deuxième message qui est très confortable pour l’adolescent à court terme (il est donc générateur de cette fameuse paresse que paradoxalement on lui reproche) est en fait assez destructeur de sa confiance en lui. « Tu n’es pas capable » lui dit-on en substance.

Notre approche, fondée sur la thérapie dite « brève et stratégique » née de l’école de Palo Alto, nous amènent, nous thérapeutes, à nous poser la question suivante : est ce que ce ne seraient pas précisément toutes ces modalités de prise en charge qui génèrent la léthargie chez cet adolescent ?

Ainsi, au lieu de percevoir le problème de façon linéaire – c’est parce que Léopold ne fait rien qu’on est obligé de le prendre en charge – nous le regardons alors de façon circulaire. Il ne travaille pas. Donc ses parents le prennent en charge. Il se démobilise encore plus puisque il est pris en charge (et qu’en quelque sorte on se mobilise à sa place). Cette démobilisation accrue inquiète les parents qui donc le prennent encore plus en charge. Il se démobilise un peu plus. Et les parents intensifient encore la prise en charge à la culotte et ainsi de suite.

La démobilisation qui désole les parents et leur semble incompréhensible – en dehors d’une mauvaise volonté ou d’un problème psychique de la part de leur fils – devient, dans cette perspective circulaire, une réponse logique à une prise en charge excessive.

La promesse de récompense, ou de sanction

Ce changement de perspective est l’apport de Gregory Bateson, le fondateur de l’école de Palo Alto, que son collègue Paul Watzlavick désigne comme « mutation méthodologique fondamentale » dans son livre Les cheveux du Baron de Münchhausen (Seuil).

Cette prise en charge excessive peut revêtir plusieurs formes, le parent d’adolescent inquiet étant très créatif pour la mettre en œuvre. Il y a la stimulation affectueuse et souriante : « Allez, chéri, c’est l’heure de se mettre aux devoirs, la la la la lère ! » Il y a aussi la promesse de récompense, ou de sanction, tenues ou pas.

– « On avait dit 11 de moyenne pour le smartphone…

– Papa, c’est abuser, j’ai 10,78 !

– Bon, d’accord ».

Il y a aussi les noms d’oiseaux, les cours particuliers imposés, les discours fleuves sur la crise économique et tout autre subterfuge qui consistera à prendre à son propre compte de parent, la motivation scolaire qui devrait pourtant être celle de l’adolescent.

Un résultat précisément inverse de celui qui était souhaité

Toutes ces manoeuvres constituent ce que les psychologues de l’école de Palo Alto appellent les « tentatives de régulation ». Elles sont mises en place pour résoudre un problème ou apaiser une souffrance et elles provoquent très précisément l’inverse de ce qui était souhaité. Ce mode d’interaction infructueux est précisément décrit dans l’article Thérapie courte, résolution d’un problème circonscrit, signé de quatre chercheurs de cette école et repris dans la somme collective des travaux menés de 1965 à 1974, Sur l’interaction (Seuil).

C’est sur ce concept fondateur que nous nous appuyons pour proposer à des patients chaque fois particuliers (enfants, adolescents mais aussi adultes), pour des problèmes tous différents (la phobie scolaire, le harcèlement au travail) un nouveau comportement, à 180° de ceux qui maintiennent le problème pour lequel ils sont venus chercher de l’aide. Avec cette idée, que cessant d’être alimenté par ces tentatives de régulation, le problème diminuera et la souffrance s’apaisera. Ce fut le cas avec la maman de Léopold, pour laquelle le virage à 180° a consisté à passer de la prise en charge à la responsabilisation d’un garçon par ailleurs… tout à fait représentatif de sa génération.

Fuente: https://theconversation.com/adolescents-et-sil-etait-temps-de-les-lacher-72333

Fuente imagen :

https://lh3.googleusercontent.com/RFgAprJ5gOVcDQfEUGxTC4j6o93cy4BHI-j1SDrJhM6h0bCCrd92EH36bti-IOu6TlMC=s129

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La paz se siembra con el desarrollo rural

Por: Ecoportal/10-02-2017

Este es un artículo de opinión de Josefina Stubbs, candidata a presidir el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (Fida), donde fue vicepresidenta adjunta para Estrategia y Conocimiento entre 2014 y 2016.

El año 2016 fue testigo de un enorme trasiego de población, sin precedentes en su rango y alcance. Millones de personas huyeron de zonas devastadas por la guerra, los desastres naturales y la violencia.

Algunas desbordan los campos de refugiados de los países vecinos, otros cruzan mares peligrosos y caminan cientos de kilómetros para llegar a tierras más seguras. Otras más buscan refugio en países a medio planeta de distancia.

Miles han muerto en su camino hacia la seguridad, y un sinnúmero más fueron víctimas de violencia y abusos, entre ellos muchas mujeres y niños.

Los conflictos armados y la violencia obligan a los habitantes a salir de sus comunidades, dejándolas sin recursos ni medios para empezar de nuevo. Paralizan las vidas de millones de personas, privando a los adultos de su dignidad y a los niños de su infancia.

Según los datos más recientes del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, 65,3 millones de personas fueron desplazadas forzosamente en 2015, una cifra que se incrementa a un ritmo de 34.000 personas al día.

Del total, 21,3 millones son refugiados y la mitad de ellos menores de 18 años, lo que ejerce una enorme presión sobre los países receptores, donde el aumento repentino de la población hace que se corra el riesgo de sufrir escasez de alimentos y competencia por las limitadas oportunidades de empleo.

En el ámbito rural, los conflictos armados tienen consecuencias devastadoras. Estas zonas, al ser más escasamente pobladas y difíciles de vigilar por las autoridades, ofrecen refugios relativamente seguros para que grupos violentos basen sus operaciones y aterroricen a las comunidades locales.

Esta es una de las formas en que se relacionan los conflictos y el desarrollo rural. De hecho, la relación entre ambos es compleja y estrechamente entrelazada. Además de afectar brutalmente a las comunidades rurales, el conflicto a menudo se deriva de la competencia por la tierra y los recursos naturales, como el agua.

La pobreza, la falta de empleo y de oportunidades de un futuro mejor alimentan el resentimiento y ofrecen a los extremistas tierras de reclutamiento fértiles. Cuando el conflicto estalla, el desarrollo rural se hace difícil, si no imposible.

Por el contrario, las zonas rurales prósperas son más resistentes a los conflictos. La inversión en el ámbito rural con el objetivo de fortalecer a las comunidades locales en la producción de alimentos, la creación de empresas, la infraestructura productiva y básica y la mitigación de conflictos ayuda a prevenir su escalada, promueve la estabilidad y reduce la inseguridad alimentaria provocada por el desplazamiento masivo de los agricultores.

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola tiene una considerable experiencia en la prevención de conflictos y en amortiguar sus consecuencias mediante inversiones en una transformación rural, sostenible e inclusiva en África, América Latina y Medio Oriente. Al invertir en el desarrollo rural, podemos ofrecer a la población la opción de permanecer en la zona y la fuerza para resistir el inicio de la violencia.

Al centrarse en la producción agrícola y el desarrollo de negocios rurales, los países se vuelven más resistentes a la escasez de alimentos y la degradación de los recursos naturales. Esto es particularmente importante en los Estados que dependen de la importación de alimentos y que tienen poca o ninguna autonomía en la producción propia.

Por otro lado, el desarrollo de empresas rurales ofrece alternativas a los agricultores y productores para que puedan diversificar sus actividades y fuentes de ingresos e invertir en sus territorios, lo que les hace más proclives a sobrevivir malas cosechas, así como desastres naturales o provocados por la actividad humana.

La construcción de centros rurales con una diversidad de actividades económicas es clave para reducir la presión de las zonas urbanas, altamente pobladas, y crear oportunidades para que los jóvenes planifiquen su futuro en el campo.

El desarrollo es un proceso complejo. Es un rompecabezas social, cultural, religioso, político, económico y tecnológico en el que las piezas cambian constantemente de forma. La inversión en la transformación rural inclusiva fortalece el tejido de la sociedad que armará ese rompecabezas y mantendrá las piezas unidas durante los próximos años.

En las zonas de conflicto, el trabajo y la inversión coordinados de la comunidad internacional son cruciales y deben orientarse hacia la provisión de herramientas y conocimientos a las organizaciones rurales y a las instituciones locales para que se apropien del desarrollo de sus comunidades.

Ese trabajo e inversión debe apoyar a las autoridades locales y nacionales que representan al pueblo para que generen políticas que favorezcan un crecimiento sostenible y pacífico, y para adquirir las habilidades y herramientas para negociar, hacer cumplir y mantener la paz y la seguridad.

Si bien esto contribuye a la consecución de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, también es una obligación moral.

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de la autora y no representan necesariamente las de IPS – Inter Press Service, ni pueden atribuírsele.

Traducido por Álvaro Queiruga

Foto: En Burundi, un proyecto de ganadería de propiedad comunitaria contribuyó a generar solidaridad y reducir el conflicto entre aldeanos, a pesar de la violenta guerra civil que azotaba al país. Crédito: Anna Manikowska Di Giovanni

Ecoportal.net

IPS Noticias

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Entrevista a Merlin Coverley sobre Psicogeografía

Europa/España/Febrero 2017/Entrevista/http://mundocritico.es/

Merlin es escritor y librero. Educado en las Universidades de York y Londres, obtuvo su doctorado en Literatura inglesa en 2007. Es autor de cinco libros: London Writing (2005); Psychogeography (2006); Occult London (2008); Utopia (2010); and The Art of Wandering: The Writer as Walker (2012)

Mundo Crítico: En general, la psicogeografía se define de una manera imprecisa como el punto donde convergen la psicología y la geografía. En tu libro, Psicogeografía, citas unas palabras de Will Self que podrían entenderse en el sentido opuesto «he caminado largas distancias como herramienta para disolver la mecanizada matriz que comprime el continuum espacio-tiempo, y escinde a los humanos de su geografía física». La psicogeografía, ¿trata sobre cómo relatamos lo que afecta al entorno y es afectado por el entorno (donde nuestro tiempo y espacio convergen), es decir, cómo «acoplamos» ambas cosas, o trata sobre cómo nos «desacoplamos» de la geografía física, o se refiere a ambos aspectos?

Merlin Coverley: Se refiere a ambos. Creo que la psicogeografía describe las formas en las que oscilamos entre estos dos polos: por un lado, mide el grado de nuestra resistencia al entorno a medida que pasamos por él, los esfuerzos que hacemos por resistir y responder a las distintas formas en que se nos prohíbe desplazarnos; por otro lado, cómo intentamos salir de lo que nos rodea, y cortar con la seguridad que nos proporciona lo conocido. En este sentido, como sugiere la cita Will Self, hay un doble componente, activo y pasivo, en la psicogeografía y en nuestra experiencia de la urbe. Como has dicho, afectamos y somos afectados por nuestro entorno, y la psicogeografía nos anima a situar dónde convergen estas dos actitudes, el punto en el que somos simultáneamente espectadores pasivos que pasean sin rumbo por la ciudad, tanto como exploradores atentos al entorno y a los matices y ambientes que podemos encontrar…

El discurso psicogeográfico parece estar dominado  de manera dañina por una serie de cuestiones sobre cuál es el objeto de estudio de la psicogeografía, y también sobre quién debe o no debe ser admitido en la fraternidad psicogeográfica, dónde y cómo puede decirse que ha surgido, etc.

M.C: Sitúas la psicogeografía dentro de una tradición literaria, e insistes en que ambas cosas no deberían separarse. Ahora bien, en el contexto de las relaciones entre literatura y política,  podemos traer aquí la pregunta de Sartre sobre la función de la literatura que él plantea en “¿Qué es la literatura?”; la pregunta “¿Qué es la literatura psicogeográfica?”: ¿Sería igualmente legítima? ¿Podemos relacionarla en el viejo debate sobre la relación entre literatura y vida? En otras palabras, ¿puede la literatura psicogeográfica o la literatura en general hacer algo para cambiar nuestras condiciones?

M. Coverley: Creo que la pregunta “¿Qué es la literatura psicogeográfica?” es perfectamente legítima que yo sería incapaz de responder. Aún no se ha dado una respuesta satisfactoria (para todo el mundo) a la pregunta sobre qué es la psicogeografía, y este asunto de proporcionar una definición tiende a plantear más interrogantes de los que resuelve. Como resultado, el discurso psicogeográfico parece estar dominado de manera dañina por una serie de cuestiones sobre cuál es el objeto de estudio de la psicogeografía, y también sobre quién debe o no debe ser admitido en la fraternidad psicogeográfica, dónde y cómo puede decirse que ha surgido, etc. Prefiero pensar en la psicogeografía como un término genérico que apunta a numerosos textos y autores que a menudo parecen no tener mucho en común entre ellos.

No estoy seguro de hasta qué punto la psicogeografía, al menos en su actual encarnación, pueda estar ofreciendo ideas o apoyos a las protestas de Occupy o del 15M

M.C: Borges es un ejemplo de un escritor que se ha visto obligado a “viajar” lejos de su sillón (al final de su vida estaba casi ciego), especialmente por su interés en oscuras leyendas y en el modo en que él confía en el gnosticismo y el misticismo. Mientras, que Cervantes fue un “hombre de acción” que en gran medida se basó en su propia vida para escribir “El Quijote” y que crea dos personajes cuyas aventuras tienen lugar fuera de casa y que a su manera registran los ambientes de su tiempo. ¿Podríamos decir, entonces, que estaban practicando una especie de Psicogeografía?

M. Coverley: Me temo que no estoy cualificado para hablar de Cervantes con precisión, pero tu descripción de Borges como un viajero “de sillón” le sitúa firmemente dentro de una tradición literaria que tiene vínculos claros con el pensamiento psicogeográfico. He desarrollado esta tradición con cierto detalle en mi libro “The Art of Wandering”, donde presento la figura del viajero mental que emplea la imaginación para superar los límites del tiempo y del espacio. En este caso, esta condición de Borges recuerda tanto al poeta pre-romántico William Cowper, cuyos ensueños imaginarios le permitieron escapar por momentos de su incapacitante depresión, como a Xavier de Maistre, quien fue capaz de soportar un periodo de arresto domiciliario narrando minuto a minuto y al detalle su “Viaje alreadedor de mi habitación” (1795). En ambos casos, los escritores atraviesan un terreno mental a fin de superar las limitaciones de su existencia cotidiana.

En todo caso, Cervantes y Borges como hombres de acción y contemplación, usan sus experiencias tanto activas como imaginativas para formar la base de su trabajo. Me acuerdo también de una distinción que Ian Sinclair hace entre “pods” y “peds”: el solitario encerrado en su habitación que atrae al mundo hacia sí a través de su trabajo, y los “peds” o peatones, en constante movimiento y que salen al mundo para informar de lo que encuentran allí.

M.C: En tu libro señalas que la psicogeografía es tan antigua como la propia novela. ¿Podemos concluir que la psicogeografía es consustancial a la literatura y que se la puede rastrear a lo largo del tiempo? En otras palabras, ¿puede haber una lectura de la psicogeografía que no sea histórica/contextualizada?

M. Coverley: Dependerá de la opinión de cada uno sobre la psicogeografía. Me parece que hay al menos dos puntos de vista opuestos: por un lado aquellos que optan por la tesis de Debord (como a él le hubiera gustado) y que, por tanto, proclaman una ruptura con el pasado y quisieran situar a la psicogeografía en un momento y un espacio precisos: París entre 1950 y 1960. Creo que quienes piensan que la psicogeografía ha verse exclusivamente en estos términos, y que puedan delimitarse rigurosamente sus fronteras, niegan o son escépticos con los intentos de extender el contexto literario e histórico de la psicogeografía. Esta posición parecer ser la de quienes animan al espectador a centrarse en un momento histórico determinado.

Por otro lado, están aquellos que, como yo, prefieren alejarse de un momento particular en favor de una perspectiva histórica más amplia. Desde esta perspectiva se puede ver la psicogeografía dentro de la tradición literaria que, a pesar de sus protestas en un sentido contrario, precede (y sigue) a la concepción del término de Debord. En ambos casos, sin embargo, la única diferencia, me parece a mí, es de magnitud: si consideras que la perspectiva histórica debe ampliarse o estrecharse; yo no creo que sea posible “liberar” a la psicogeografía de un contexto completo.

M.C: ¿Crees que podemos contectar la psicogeografía con movimiento como “Occupy London” u otras protestas como el 15M en Madrid, que al parecer fue la primera de todas?

M. Coverley: No estoy seguro de hasta qué punto la psicogeografía, al menos en su actual encarnación, pueda estar ofreciendo ideas o apoyos a las protestas de Occupy o del 15M. Por supuesto, hay evidentes similitudes con Debord y el 68, pero incluso en ese caso, el papel de la psicogeografía es en sí bastante oblicuo. Dado que hoy en día la psicogeografia se ha separado bastante de sus orígenes políticos, al menos en el Reino Unido, creo que tiene poca conexión directa con los desafíos actuales que propone el capitalismo global. Si es deseable o no que la psicogeografía adopte o desarrolle una posición de ese tipo es, por supuesto, otra cuestión.

M.C: La figura del “paseante” y de la ciudad parece ser consustancial a la psicogeografía. Desde 1936 hasta 1975 con la muerte de Franco, y durante los años anteriores a la transición, las calles españolas estaban bajo una vigilancia dictatorial y se regían por leyes fascistas. En una situación así sólo puede hablare de “psicogeografía secreta”. ¿Se puede acuñar un nuevo término para este fenómeno (“exilio psicogeográfico”), para referirse a esa especie de soterramiento en el interior de la relación con el espacio? En otras palabras, ¿puede haber una psicogeografía sin un pasenate o sin una ciudad?

M. Coverley: Me gusta la idea de lo que llamas “exilio psicogeográfico” y tu sentido de una psicogeografía “secreta” que me lleva de nuevo a la figura del viajero imaginario que mencioné antes. No puede, en mi opinión, existir una psicogeografía que prescinda del paseante o de la ciudad, un proceso que se lleva a cabo únicamente en lo que JG Ballard llama “Inner Space”: el terreno mental en el cual llevamos a cabo nuestras vidas. Bajo un ambiente político hostil, o enfrentado al grado de vigilancia que opera en la mayoría de las ciudades occidentales de hoy, la calle se ha convertido, sin duda, en el lugar más duro para un “vagabundo” urbano en lo que a un comportamiento libre se refiere, ya que los movimientos están más supervisados y restringidos. Si uno lleva tanta represión a su conclusión lógica, se encuentra con el caso de Albert Speer (para revertir por completo la polaridad política de tu pregunta) y sus experiencias en Spandau. Confinado en el jardín de la prisión, su respuesta fue aprovechar sus magníficos recursos imaginativos para realizar un viaje épico de psicogeografía interior, “la circunvalación del mundo” que describe en su diario de la cárcel.

M.C: El filósofo español Ortega y Gasset actuó de visionario cuando en 1930 escribió “La rebelión de las masas”, un ensayo filosófico cuyo objeto es el “hombre-masa”. En “Meditación sobre la Técnica” él dice: “La técnica es lo contrario de la adaptación del sujeto al medio, puesto que es la adaptación del medio al sujeto…, un movimiento en dirección inversa a todos los biológicos. La respuesta del hombre en contra de su entorno, su resistencia a aceptar y conformarse con lo que el mundo es constituye su especificidad”. Desde este punto de vista, ¿crees que podríamos incluir a Ortega en el canon de la psicogeografía?

M. Coverley: Una vez más, debo reconocer mi ignorancia en este tema, ya que nunca he leído a Ortega y Gasset. Mi reacción a su idea del “hombre-masa” sería, quizá, la de establecer un paralelismo con el relato de Poe “El hombre de la multitud”, del que hablo en el libro. La relación entre el individuo y la masa es, por supuesto, decisiva para la literatura psicogeográfica y se puede rastrear a través de la obra de De Quincey, Poe, Baudelaire, Benjamin, los surrealistas y demás. Y sobre esta base, Ortega y Gasset parece merecer un lugar en este particular recuento.

La cita que me has mencionado nos devuelve a la pregunta inicial y al grado en que afectamos y somos afectados por el entorno.”La respuesta del hombre en contra de su entorno, su resistencia a aceptar y conformarse con lo que el mundo es constituye su especificidad“. Esta afirmación de Ortega me parece la mejor manera con la que me he encontrado hasta ahora de resumir las ideas psicogeográficas.

Fuente :

Entrevista a Merlin Coverley sobre Psicogeografía

Fuente imagen

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Reino Unido: I, Daniel Blake reveals the rich complexity of literacy – and why it matters

Europa/Reino Unido/Febrero 2017/Noticias/https://theconversation.com/

 

The Bafta nominated film I, Daniel Blake portrays the often brutal experiences of those attempting to navigate the British welfare system. Director Ken Loach has said of his film, however: “It’s for those people who are struggling against the cruelty of bureaucracy, whatever country.”

The film gives us insights into the ways in which today’s world can be particularly alienating for those without the specific skills it demands. Viewing the film through the lens of literacy, we see how letters, booklets and forms accrue as pillars of a system decried by Daniel Blake as a “monumental farce”.

Within a knowledge economy, literacy is bound up in a wider suite of policy based on an economic/financial model of human development and a narrow view of how people make use of literacy in their everyday lives. As is shown in the film, this both compounds the challenge for those in need of access to vital resources and renders their everyday experiences invisible.

Daniel Blake is not “illiterate” – he is resourceful, creative and willing to work, and we see him using his skills and sharing his knowledge. He is told that the benefit system he is forced to navigate is “digital by default”. Daniel’s riposte that he, as a craftsman, is “pencil by default” reflects one of his key challenges. The pencil is associated with versatility and being open to change. However, it can also be rubbed out and replaced, like the generations of workers Daniel represents in post-industrial society.

When he is asked to “run the mouse up the screen” of the computer in his local library, where he has sought help with his benefit form, he tries to do so physically. When he is told his screen is “frozen” he replies: “Can you defrost it?” The unfamiliarity of these processes place this man, who has never before needed state support, in an alien world.

A world moving on

New technologies may be moving on, meaning people like Daniel can be left behind, yet the film demonstrates how digital technology is a key resource for creative and collaborative responses to economic challenge. Daniel’s neighbour has been forced to use his initiative to supplement a meagre income from a zero-hours contract by ordering counterfeit trainers through a contact in China.

Daniel is left incredulous at the Skype conversation he witnesses – his disbelief at the fact that this conversation is taking place at two different ends of the globe emphasises how the world is moving on around him, leaving him without access to resources, recognition or the means to participate in society. It is this neighbour, China, who is finally able to complete the Job Seekers’ Allowance (JSA) form online for Daniel, after days of his thwarted attempts in more official institutions.

Despite the stranglehold placed on claimants by the bureaucracy depicted in the film, the two most powerful texts in Daniel’s story are his own. His spray-painted graffiti makes public the individual struggles that take place within a hidden maze of official texts. The note Daniel prepares to read at his appeal, handwritten in pencil, also challenges the system he has been forced to navigate. Announcing himself as “I, Daniel Blake” in both of these texts, Daniel is defiant in reclaiming his identity from those who have sought to define him.

Pencil by default, digital by design. Ricky B/Flickr, CC BY

Insecure times

The benefits system with which Daniel grapples is the result of the most significant reform of the British welfare state in half a century: that is, in the time since Loach directed Cathy Come Home. However, the challenge for those made vulnerable by poverty is even more acute today than it was five decades ago, and media-friendly epithets of “skivers” or “strivers” hark back across centuries to notions of the feckless and undeserving poor.

Researching for his Bafta nominated screenplay, screenwriter Paul Laverty heard stories across the UK of insecure housing, zero-hours employment contracts, inflexible fitness to work assessments and punitive sanctions. Katie’s desperation at the food bank is one of the film’s most powerful depictions of the impact of recent welfare reform on personal dignity, and it reflects the reality of an eight-fold increase in their use in the last five years.

A close focus on literacy in I, Daniel Blake highlights the impact of welfare policies which are based upon a narrow view of people’s lives. It also shows how this impact is compounded when such policies rely upon narrow ways of viewing literacy and the rich complexity of its role in everyday life. Literacy education and research can and should continue to challenge reductive models of what it means to be literate, and to critically explore the implications of this for social justice. This can provide valuable space for voices, such as that of Daniel Blake, to be heard.

Fuente: https://theconversation.com/i-daniel-blake-reveals-the-rich-complexity-of-literacy-and-why-it-matters-72554

Fuente imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/pzxDiijFRlzqh9AOOegpXwXsNHPzmgoGeTRPnCHqSanQukYe4oi0sSK6B6ABItQALJS5pg=s85

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