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La historia oculta de Gran Bretaña: esclavitud y maltrato en el siglo XVIII

Autor: Pablo F. de Mera Alarcón

«Esclavos fugitivos en Gran Bretaña», desarrollado por investigadores de la Universidad de Glasgow, es un proyecto sobre los anuncios de esclavos fugados en la prensa británica

«No tenemos las palabras, a veces ni siquiera los nombres, de las personas esclavizadas que fueron llevadas a Gran Bretaña en el siglo XVIII. En muchos casos, todo lo que queda son los breves anuncios difundidos en periódicos escritos por maestros que estaban ansiosos por reclamar sus valiosas propiedades humanas». Con estas palabras, Simon Newman, profesor de Historia en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Glasgow, pone de manifiesto que la esclavitud no se restringía al continente americano o el mundo asiático, sino que era una práctica «rutinaria» y normalizada en las islas británicas hace tres centurias.

Una base de datos digital que ha sido lanzada por académicos de la Universidad de Glasgow recolecta más de 800 de estas publicidades y es el resultado del proyecto «Esclavos fugitivos en Gran Bretaña: esclavitud, libertad y raza en el siglo XVIII». Estos reclamos, colocados por maestros y propietarios ofreciendo recompensas por la captura y devolución de los prófugos, «aparecían junto a los artículos de actualidad mundanos y cotidianos y los anuncios que llenaban las páginas de la floreciente prensa de periódicos». La estandarización del cautiverio servil es corroborada por Nelson Mundell, asistente en la investigación: «Este proyecto muestra que no era algo inusual tener esclavos caminando por las calles de pueblos y ciudades a lo largo y ancho de Gran Bretaña».

Pero el número de esclavizados era mucho mayor ya que, así como hubo amos que no publicaron avisos, se cree que muchos siervos no gozaron de la oportunidad o el arrojo para probar suerte en arriesgados intentos de liberación. En cualquier caso, lo que sí contradice es la aseveración que el magistrado John Holt pronunció a comienzos de siglo: «Tan pronto como un negro pisa Inglaterra, se hace libre». De hecho, habrá que esperar 100 años para que elimperio británico EE.UU prohíban el comercio de esclavos, en 1807 y 1808 respectivamente; en 1815 serían las potencias europeas, reunidas en el Congreso de Viena, las que acordasen, presionadas por Inglaterra, acabar con la trata en todas sus colonias.

Los anuncios tenían, además, un valor aleccionador

Las meticulosas investigaciones que realiza el proyecto en la prensa inglesa y escocesa del momento proporcionan una valiosa fuente de información acerca de la esclavitud en Gran Bretaña. «Estos breves avisos periodísticos dan vida a las personas subyugadas que vivieron, trabajaron e intentaron escapar de la sociedad británica», comenta Simon. Unos esclavos que, en su mayoría sirvientes domésticos de familias elitistas y mercantiles ligadas a los territorios del imperio allende el mar, también fueron empleados como marineros, trabajadores portuarios o artesanos.

Su relevancia radica igualmente en la descripción de los modales, ropa, peinados o habilidades de los huidos, algo que no aparecería en los registros oficiales de la época de no ser por los anuncios en prensa. Aunque también funcionaban como advertencia al señalar las cicatrices o marcas que tenían, como así lo refleja el siguiente aviso publicado por el maestro Patrick Burk: «un joven negro, llamado Jeremiah o Jerry, de unos 5 pies de altura u 8 pulgadas de altura, huesos grandes, bien plantados, pero no gordos, tiene grandes rasgos negros fuertes y una gran cicatriz en la parte superior de una de sus muñecas; (…) se fue con un gran abrigo de color claro, pantalones de cuero sucios y medias blancas, y llevaba un rizo detrás que combinaba con la otra parte de su propio pelo lanoso; lee y escribe mal, toca bastante bien el violín y puede afeitarse y vestir una peluca».

El final del anterior anuncio también expone el ofrecimiento de clemencia ante la ofensa que supone la fuga: «como dicho negro conoce el afecto de su Maestro por él, si regresa de inmediato, será perdonado; si la libertad es lo que él desea, la tendrá, con salarios razonables; si descuida esta presente Disposición de perdón, puede estar seguro de que se tomarán más medidas efectivas». No obstante, tal gesto de misericordia y piedad por parte de los maestros y propietarios no parece demasiado probable que se llevase a cabo o, al menos, no en los términos manifestados.

«Esclavos fugitivos en Gran Bretaña» viene a acentuar el liderazgo británico en el tráfico y venta de esclavos a lo largo del siglo XVIII. En 1776 es promulgada la Declaración de Derechos de Virginia, mientras que en 1789 ocurre lo propio con la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Estos documentos que propugnan derechos naturales inherentes a todo ser humano son semillas de una sociedad más justa en la que la esclavitud y el comercio de personas, algo más que habitual en la Gran Bretaña de la época, fuesen erradicados.

Fuente: https://www.abc.es/historia/abci-historia-oculta-gran-bretana-esclavitud-y-maltrato-tiempos-victorianos-201806270158_noticia.html

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Didáctica comedia sobre la sorprendente anomalía suiza

Autor: Carlos Colón/Diario de Sevilla

Para entender el éxito de esta película en su país y la curiosidad (y sorpresa) que ha suscitado fuera de él hay que saber que las mujeres no pudieron votar en Suiza hasta 1971. Asombroso, pero cierto. En el resto de Europa Occidental el sufragio femenino se había conquistado entre 1907 (Finlandia), 1913 (Noruega), 1921 (Suecia) –los tres primeros países que lo implantaron– y 1946 (Italia). Junto a Suiza, la única excepción eran Liechtenstein, donde no pudieron hacerlo hasta 1984, y por razones obvias España (donde las mujeres pudieron hacerlo durante la Segunda República) y Portugal hasta el final de sus respectivas dictaduras.

Esta anomalía puede atribuirse a la influencia protestante calvinista, como declara el título de la película aludiendo a que la participación de la mujer en política se consideraba contraria al orden divino; pero lo contradice que países europeos de fuerte tradición luterana fueran los primeros en conceder el voto a la mujer. Probablemente sea esa placidez aislacionista la causante, como ha dicho Petra Volpe, la directora de esta película: «Suiza es un país muy resistente al cambio. Su neutralidad militar y su bonanza fueron de la mano. ¿Por qué cambiar nada si hay bienestar, si todos los niños están escolarizados y no nos falta de nada?».

Una beatífica señora suiza, ejemplar ama de casa, madre y esposa, vive una vida sin sobresaltos en un pueblecito encantador hasta que choca con el muro de cristal de la oposición de su marido a que trabaje. En un periquete la pacífica mujer se convierte en una activista del voto femenino afrontando la crisis doméstica que ello desata e incluso la incomprensión de los amigos y vecinos que no comprenden su cambio ni su lucha. Y como una cosa lleva a la otra y estamos en los años 70, también va descubriendo otras cosas sobre sí misma, su cuerpo y sus relaciones con los demás.

En su país ha sido la película más taquillera del año. Fuera de él es una comedia entretenida pero más bien plana, con un humor no precisamente sutil y demasiado parecida a otras comedias costumbristas del reciente cine europeo. Lo más interesante de esta didáctica llamada de atención sobre la anomalía suiza es que hace reflexionar sobre la invisibilidad de otras anomalías que se asumen –hoy, aquí, entre nosotros– como algo natural, de toda la vida.

Fuente: https://www.diariodesevilla.es/ocio/Didactica-comedia-sorprendente-anomalia-suiza_0_1257174965.html

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Tienen una discapacidad y mil ideas para disfrutar de la ciencia

Europa/España/agenciasinc.es

No hace falta mirar por un telescopio para percibir los cráteres de la luna ni ser un genio para hacer un experimento de química. Personas con ceguera, sordera o con discapacidad intelectual disfrutan del conocimiento científico gracias a proyectos inclusivos. En ocasiones son ellos mismos los que hacen divulgación.

El equipo de PDI Ciencia. De izquierda a derecha: Pepi Montero (operadora de cámara), Antoñoli Padilla (director de producción), Enrique Bermúdez (presentador), Iluminada Castillo (presentadora), Ramón Ruvira (claqueta, voz en off, figurante) y Diego Ortega (guión y dirección). Estos youtubers han sido ganadores de los Premios de Internet 2018 en emprendimiento e investigación. / PDI

Iluminada y Enrique forman un buen equipo. Juntos han entrevistado a científicos de la talla de José María Bermúdez de Castro, han explicado por qué la contaminación lumínica no nos deja ver las estrellas y han analizado de qué está compuesto el aceite de palma. Y todo ello con mucho humor. Ambos son divulgadores y sudiscapacidad intelectual no les ha impedido convertirse en youtubers con el programa PDI Ciencia.

“Esperamos que hayáis visto el videoclip de Mi gran noche científica”, nos dice Enrique. Como los presentadores de televisión, él lee en el teleprompter las frases que tiene que decir y ayuda a Iluminada –Lumi– con las suyas. “Como no sé leer, me lo dice Enrique y yo lo repito”, aclara Lumi.

La idea del programa surgió en diciembre de 2016. Su creador, el ilustrador y divulgador Diego Ortega Alonso, llevaba varios años en contacto con la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Discapacidad Intelectual de Bailén, a la que pertenecen Enrique y Lumi.

“¿Por qué no va a poder una persona con discapacidad hacer entender al público conceptos científicos?”, se pregunta Ortega Alonso

“Se trataba de visibilizar las enormes capacidades que tienen las personas con discapacidad intelectual”, señala Ortega Alonso a Sinc. A partir de ahí, con mucho trabajo y un equipo donde la discapacidad está presente delante y detrás de las cámaras, se ponen manos a la obra para producir los programas.

El nombre de PDI tiene un doble sentido. Además de ‘personal docente investigador’, que son los profesores universitarios, también significa ‘personas con discapacidad intelectual’. Con esta iniciativa, su director trata de que la presencia de este colectivo sea más amplia en todos los sectores, incluyendo la divulgación científica.

“¿Por qué no va a poder una persona con discapacidad hablar con Bermúdez de Castro, hacer que el público entienda conceptos científicos y, de rebote, que comprenda que las personas con discapacidad tienen capacidad para hacer este tipo de cosas?”, se pregunta Ortega Alonso.

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La divulgación inclusiva implica que las personas con y sin discapacidad trabajen juntas, como en este taller de I.amAble. / Rocío Pin-Art

Sentir el cosmos con las manosEn uno de los programas apareció Enrique Pérez Montero, investigador científico del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía. En 1999, al astrónomo le diagnosticaron retinosis pigmentaria, una enfermedad congénita degenerativa de la retina que no tiene cura.

Es astrónomo pero no puede ver las estrellas. “Las personas con baja visión y ciegas hemos sido tradicionalmente las que más problemas hemos tenido para acceder a la divulgación de la astronomía, al realizarse de manera preferentemente visual”, indica a Sinc.

Hace unos años puso en marcha el proyecto Astronomía Accesible que, con conferencias, talleres, visitas y materiales adaptados, acerca esta ciencia a quienes no pueden ver. Una de las actividades fue una visita al Observatorio de Calar Alto (Almería). Los participantes tocaron los instrumentos y se adentraron en la cúpula del mayor telescopio del centro, donde percibieron sus movimientos y la amplitud del espacio.

Modelos táctiles de los astros acercan el universo a personas con discapacidad visual

“La sensación más habitual que experimentan es la sorpresa, ya que a muchos les han convencido de que hay ciertos conceptos que no pueden aprender porque no pueden ver”, afirma el científico.

Fuera de nuestras fronteras, en la ciudad india de Vadodara, las niñas con ceguera pueden sentir cómo es la Luna tocando las esferas que han recibido gracias al proyecto A touch of the universe, dirigido por la astrónoma Amelia Ortiz Gil.

Este proyecto internacional surgió tras dos iniciativas anteriores: El Cielo en tus Manos y un modelo táctil de la Luna. Uniendo los materiales, a Ortiz Gil se le ocurrió montar un kit para que educadores de África, Asia y América acercaran el cosmos a personas con discapacidad visual.

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Niñas con ceguera de un colegio de Vadodara (India) tocan la esfera de la Luna gracias al proyecto ‘A touch of the universe’. / Divyadarshan D. Purohit

“Los lugares los elegimos a partir de una convocatoria pública que realizamos a través de proyectos internacionales de difusión y educación en astronomía, que llevan muchos años trabajando en países en desarrollo y con colectivos marginados”, detalla a Sinc la divulgadora del Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia.

Al tocar la Luna, a los participantes les sorprende que sea una esfera, pues en los libros la habían percibido como un círculo plano. El equipo también ha desarrollado globos táctiles de Venus, Marte y Mercurio. “Los modelos los hemos creado bajo licencia Creative Commons y puede descargarlos cualquier persona que desee imprimirlos”, informa Ortiz Gil.

La diversidad enriquece la divulgación

Las universidades también se están sumando a la divulgación inclusiva. La asociación Ciencia sin Barreras surgió a partir del proyecto Geodivulgar, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). “Nuestras acciones están dirigidas a todo tipo de personas, independientemente de sus capacidades”, subraya a Sinc Alejandra García Frank, vicepresidenta de la asociación y profesora de la facultad de Ciencias Geológicas de la UCM.

Personas con ceguera, sordoceguera, sordera, diversidad funcional cognitiva y sin ninguna alteración fisiológica participan en sus talleres y excursiones, como la que hicieron a Zumaia (Guipúzcoa) para sentir los millones de años de antigüedad de los estratos sedimentarios.

Desde que empezaron en 2012, cada vez son más los profesores que se suman a sus actividades y han notado un aumento de los proyectos de ciencia inclusiva. “Muchos jóvenes científicos, divulgadores, docentes o periodistas están aprendiendo desde el inicio de su carrera que una pequeña adaptación puede beneficiar a mucha más gente”, resume la geóloga.

Los talleres científicos inclusivos mejoran la autoestima de los estudiantes con diversidad cognitiva

A solo unos metros de Geólogicas se encuentra la facultad de Ciencias Químicas, donde es profesor Santiago Herrero Domínguez, coordinador del proyecto I.amAble: la ciencia al alcance de la sociedad.

“Al principio hacíamos visitas y talleres solo con personas con discapacidad intelectual, pero a partir de 2015 comenzamos a diseñar talleres científicos inclusivos”, describe Herrero Domínguez a Sinc. Eso significa que los estudiantes con diversidad cognitiva trabajan en parejas con alumnos de colegios ordinarios para realizar juntos los experimentos químicos.

Huevos fritos de color verde, máscaras de zombis o biopolímeros fabricados con almidón de patatas son las pruebas que tienen que superar los participantes. Aunque a muchos al principio les parecen difíciles, consiguen sacarlas adelante. “Les sirve como incentivo para aceptar otros retos ya que mejora su autoconfianza y su autoestima”, destaca el docente.

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Salva aprecia el flysch de Zumaia con la ayuda de Almudena, su guía-intérprete, en una excursión de Ciencia sin Barreras. / SINC

Un empujón económico

Todos estos proyectos han aparecido en las Jornadas de Divulgación Innovadora D+i, que reúnen en Zaragoza iniciativas pioneras en la divulgación.

La convocatoria D+i TOP financia iniciativas de divulgación dirigidas a públicos más alejados

Pilar Perla, responsable del suplemento Tercer Milenio del Heraldo de Aragón, es su coordinadora. “Si miramos a esos lugares que no acabamos de alcanzar, nos encontraremos con las personas con discapacidad, los sectores desfavorecidos, los habitantes del medio rural, las niñas que no se apuntan a los talleres de tecnología o esa mayoría de encuestados queno incluye la ciencia entre sus intereses”, enumera Perla a Sinc.

Las jornadas han evolucionado para dar lugar a la convocatoria D+i TOP, que apoya económicamente iniciativas dirigidas a públicos más alejados. De las 89 candidaturas de la primera edición, tres consiguieron financiación. “Recibir casi noventa proyectos en una primera convocatoria fue una sorpresa que constata que ya hay un cambio de mirada, incluyendo a nuevos públicos”, recalca la periodista.

Evitar el enfoque paternalista

El también periodista Raúl Gay ve muy positivo acercar la ciencia a la discapacidad. Él nació con focomelia, una enfermedad rara cuyo principal rasgo es un acortamiento de las extremidades. Eso no le ha impedido licenciarse en Ciencias Políticas, tener un máster de Periodismo, ejercer en varios medios y hoy ser diputado de Podemos en las Cortes de Aragón.

Gay recuerda bien cómo en los 80 y 90 apenas había talleres de ciencia en los que participar. “El orientador trató de encaminarme hacia unas oposiciones, ya que al ser discapacitado era una vida más cómoda”, cuenta a Sinc. “Stephen Hawking, con una discapacidad muy alta, ha iluminado la ciencia durante décadas, así que no es incompatible”, aduce.

Para Raúl Gay, hay que desmontar el mito de la superación y adaptar los contenidos

El año pasado publicó Retrón. Querer es poder (a veces), un ensayo sobre discapacidad que está en las antípodas de los libros de autoayuda. Como periodista es consciente de que adaptar una noticia para que llegue a todo tipo de público es complicado y por eso apuesta por un cambio de enfoque.

“Tengo la sensación de que los medios se centran en el lenguaje en lugar de pensar de forma diferente, es decir, buscar noticias con otro enfoque menos paternalista”, sostiene. A su juicio, si los medios cambiaran la forma de ver la discapacidad, desmontando mitos como el de la superación, el siguiente paso sería adaptar todo lo posible los contenidos. Y ese reto lo tiene también la divulgación científica.

¿Acceder al conocimiento es un derecho?

La Declaración Universidad de los Derechos Humanos en su artículo 27 recoge que “toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”.

¿El acceso al conocimiento es un derecho? “Es una parte de un proceso mucho más amplio”, matiza en conversación telefónica desde Ginebra (Suiza) Facundo Chávez Penillas, asesor de Derechos Humanos y Discapacidad de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

El documento al que se acogen las personas con diversidad funcional es la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, del que son Estados parte 177 países, entre ellos, España. “Se está aproximando rápidamente a ser un tratado universal. Creemos que en los próximos años se va a alcanzar la totalidad de los países”, estima Chávez Penillas.

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Mapa que muestra los Estados parte, firmantes y no firmantes de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad. / OHCHR

Para garantizar el acceso al conocimiento de este colectivo, además de la accesibilidad de los materiales, el asesor recuerda que existen otras medidas, respaldadas por el Tratado de Marrakech, como enviar libros en formato accesible a través de distintas fronteras sin restricciones aduaneras.

En su opinión, se está avanzando mucho para que las personas con diversidad funcional puedan acceder a estos conocimientos, tanto en los países ricos como en los pobres. “Hay muchas personas con discapacidad en países en desarrollo que vienen participando en espacios públicos de mejor manera y con mayor información”, mantiene el experto.

Fuente: https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Tienen-una-discapacidad-y-mil-ideas-para-disfrutar-de-la-ciencia

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España: Los videojuegos hacen carrera en la universidad

Europa/España/28 Junio 2018/Fuente: El país

El número de estudiantes de grados y másteres enfocados al ocio digital se multiplica por doce en cinco años

En el curso 2013-2014 unos cincuenta alumnos estrenaron en la escuela ENTI, adscrita a la Universidad de Barcelona, un grado dedicado a los videojuegos. Sumándole los másteres que existían entonces, un centenar de alumnos se estaba formando en ocio digital en Cataluña. Cuatro años más tarde, esta cifra supera los 1.200 estudiantes, repartidos en 10 grados (solo uno a precio público) y cinco másteres, según datos del Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC). “Cataluña es una potencia internacional en el sector de los videojuegos”, asegura el director general de Universidades de la Generalitat, Josep Pallarès, que augura una buena inserción laboral para los estudiantes que optan por estos estudios. “Esperamos que nos ayuden a superar el desfase que hay entre los videojuegos que consumimos y los que generamos en España”, opina Gonzo Suárez, cofundador del congreso Gamelab, que empieza este miércoles en Barcelona.

El curso que acaba de finalizar ha sido el primero de un grado de la Universidad de Vic dedicado a los videojuegos y de otro de la Politècnica de Catalunya centrado específicamente en la parte artística de la disciplina. La oferta formativa en Cataluña, comunidad que acumula un 52% de la facturación estatal en videojuegos, según el ICEC, continúa en crecimiento. La Ramon Llull estrenará el próximo curso un máster en desarrollo avanzado de videojuegos, con docencia en inglés, en una clara apuesta por la industria internacional.

“El Espacio Europeo de Educación Superior permite una adaptación rápida de los planes de estudios en función de la demanda social”, cuenta Pallarès, que añade que el de los juegos digitales no es un caso aislado y pone como ejemplo la Ingeniería en Automoción, estrenada este curso. Pallarès asegura, sin embargo, que el número de estudiantes de los grados específicos de videojuegos todavía dista de la tradicional Ingeniería Informática, que mueve “cifras muy superiores”. Este grado era el principal camino para dedicarse al desarrollo de videojuegos hace unos años, a menudo acompañado de un máster. En cuanto a la parte artística, una opción era Bellas Artes. Las titulaciones especializadas se centran ahora en estas dos vertientes.

Con cinco años incluso ha habido tiempo para que desaparezcan dos másteres de videojuegos, el de la UAB y el de la UVic. “Ahora mismo yo creo que la oferta formativa es suficiente”, valora el director académico de ENTI-UB, Òscar García, que ve “la explosión” del videojuego en el mundo académico como una respuesta a una “potencialidad de miles puestos de trabajo” recogida en los estudios de las asociaciones que agrupan a los protagonistas del sector, DEV y AEVI . “¿Si habrá trabajo para todos? Si todos hacen cola a la misma empresa, un estudio clásico, no”, añade. También ve futuro en los estudios independientes y en la ludificación (gamification) de las aplicaciones móviles que necesitan, por ejemplo, los bancos, los departamentos de recursos humanos y el sector de la salud. Esta técnica busca hacer más atractivas las apps a través de mensajes de motivación y recompensas. De todos modos, García prevé que el interés por las carreras de ocio digital “se racionalizará” en los próximos años.

De los 10 grados disponibles actualmente, solo uno tiene precio público: el de la Universidad de Girona. Todas las carreras de videojuegos tienen más demanda que oferta y sus notas de corte han ido creciendo en los últimos años. La más alta es la del grado más económico, con un 8,08 para poder entrar y un precio de 2.287 euros el primer curso. Solamente requiere una nota más alta una de las tres carreras de la UPC dedicadas a los videojuegos (8,6), que tiene un coste de 6.360 euros el primer año.

Del trabajo final a la empresa propia en un mes

Daniel Sintas se acaba de graduar en ENTI especializado en la parte artística de los videojuegos. Después de que los estudios de Ingeniería Electrónica no cumplieran con sus expectativas, hace tres años decidió empezar una nueva carrera. Desde el segundo curso que trabaja: “Es una carrera cara, de 8.500 euros al año, y busqué prácticas remuneradas”. Al cabo de un tiempo, la startupBemobile lo contrató y acabó haciendo el trabajo de final de carrera dentro de la compañía. Con dos compañeros de clase, acaban de obtener un préstamo del ICEC de 80.000 euros y antes del 15 de julio se habrán establecido como empresa, Garage51. Su producto: un juego de acción de temática japonesa, samuráis contra monstruos.

Gamelab tiene previsto atraer a 1.000 visitantes entre miércoles y viernes en el hotel Hesperia de L’Hospitalet de Llobregat. El objetivo del congreso –sus organizadores ayudaron a concebir la estructura del plan de estudios de ENTI– es reunir a los profesionales del sector con líderes internacionales del videojuego. Las criptomonedas para crear “valor dentro de los juegos ” y la idea de videojuego como “medio digital”, una nueva forma de narrativa, serán algunos de los ejes del encuentro.

Fuente: https://elpais.com/ccaa/2018/06/26/catalunya/1530034414_743734.html

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El horror de la esclavitud infantil en el siglo XXI: así explota el mundo a 152 millones de niños

Por: Ana I. Bernal Triviño

La trata infantil y la explotación sexual, el trabajo forzoso por endeudamiento, en la mina o en la agricultura, los niños soldados o el matrimonio infantil forzoso son las diferentes caras de una misma realidad.

“El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral”.

Principio 9, de la Declaración de los Derechos del Niño

Su explotación está en nuestro día a día, desde nuestra ropa, hasta los minerales de nuestro teléfono móvil. Los derechos de las niñas y niños quedan en papel mojado cuando se ven las estadísticas. Hoy es el Día de la Esclavitud Infantil, que se manifiesta bajo diferentes formas pero que, en todos los casos, destruye su infancia.

La trata infantil y la explotación sexual, el trabajo forzoso por endeudamiento, en la mina o en la agricultura, los niños soldados o el matrimonio infantil forzoso son las diferentes caras de una misma realidad.

Las cifras varían dependiendo de la asociación u ONG que los calcule, porque no es fácil contabilizar un problema que se oculta bajo mafias y corrupción en la gran mayoría de los casos. Un conjunto de cifras que se teme que solo sean la punta del iceberg, y que desvelan otra realidad: en algunos casos las niñas son las más afectadas.

Víctimas de trata y de explotación sexual

La ONU estima que la trata de personas mueve anualmente entre 5 y 7 billones de dólares, y unos 4 millones de personas se ven desplazadas de un país a otro. Según Save The Children, cada año 1,2 millones de menores son víctimas del tráfico infantil, un negocio que mueve al año 23.500 millones de euros.

La pobreza, la globalización y la consiguiente demanda de mercancías y mano de obra baratas han provocado un aumento sin precedentes de menores trabajadores. África, Asia y el Pacífico y las Américas son quienes más lo registran, y por ello una tercera parte de esta infancia queda fuera del sistema escolar. Estos menores adquieren, muchas veces, una deuda con su patrón y tienen que trabajar hasta que esa deuda quede pagada.

La mayoría de víctimas de trata con fines de explotación sexual son adultas, pero también las hay menores de edad

Otra cara de la trata es la explotación sexual, donde se destina a los menores, en muchos casos, a la industria pornográfica o al turismo sexual. Según Naciones Unidas, España está entre los principales países de destino de víctimas de trata con fines de explotación sexual.

La asociación Apramp, en España, conoce de cerca este problema. Su trabajo se centra en la prevención, reinserción y atención a la mujer prostituida. Desde Apramp, recuerdan que España está en el punto de mira del comercio con fines de explotación sexual de mujeres. La mayoría son adultas, pero también las hay menores de edad. Se calcula que entre 40.000 y 50.000 mujeres y niñas son víctimas de la trata de seres humanos. La propia asociación hizo un informe centrado en menores en España. La mejor forma de identificar esta realidad fue preguntar a mujeres adultas cuándo empezaron a ser víctimas de trata. De 772 mujeres encuestadas, 498 reconocían haber sido iniciadas en la explotación sexual siendo menores. Representaban el 64,5% del total.

Hay que dejar claro que la explotación sexual de menores es una violación de los derechos de la infancia siempre. El Protocolo de Palermo reconoce que no hay consentimiento cuando la víctima es menor de 18 años.

Apramp recuerda que esta prostitución se produce en la misma calle, en bares de karaoke, discotecas, clubes nocturnos o pisos privados.

Niños soldado

Unicef calcula que hay unos 300.000 niños y niñas soldado en conflictos armados de todo el mundo. Los reclutan en las escuelas y pueblos. No sólo los usan para primera línea de combate, matando a personas, sino también para ataques suicidas, violaciones o como esclavas sexuales.

Acnur recuerda que los traumas que estos menores soportan dejan secuelas difíciles de superar. “Algunos son secuestrados; a otros, la pobreza, los malos tratos, la presión de la sociedad o el deseo de vengarse de la violencia contra ellos o sus familias les llevan a unirse a grupos armados y empuñar un arma. Son víctimas inocentes de las atrocidades de la guerra. Para ellos, el regreso a su vida y la recuperación de su infancia es tan difícil que puede parecer casi imposible”, menciona Unicef en uno de sus informes.

Sufren secuelas físicas, producto de las torturas, abusos, mutilaciones, desnutrición o enfermedad sexual. A ello se suman los traumas emocionales. Quedan atrapados en una tela de araña de la que no saben cómo salir porque normalizan la violencia, o ni siquiera saben dónde está su familia. A veces, cuando eso sí ocurre, son rechazados por sus padres, sobre todo cuando las niñas soldados regresan con sus bebés en brazos.

Ante cada conflicto armado, crece su presencia. Y aún más en las guerras largas, como el caso de Siria. Otras permanecen prácticamente invisibles, como Yemen, República Centroafricana, Sudán del Sur o Nigeria.

Matrimonio forzoso

Según la OIT, hay unas 15,4 millones víctimas de un matrimonio forzado a cualquier edad y, de ellas, más de una tercera parte eran en su mayoría niñas.

Se ha alertado de los riesgos que conlleva para la salud y la educación el hecho de casarse a edades tempranas. Sin embargo, durante la próxima década, 100 millones de niñas contraerán matrimonio antes de cumplir los 18 años, según Save The Children. Muchas menores son obligadas a casarse con adultos por sus propios padres, según Acnur.

Save The Children arroja más cifras. Unas 15 millones de niñas y adolescentes están casadas o viven ya en pareja. Cuatro millones lo hacen antes de los 15 años. Lo que representa que cada siete segundos una menor de quince años se casa en alguna parte del mundo, desde Oriente Próximo hasta Europa o Norteamérica. Quizás ello está relacionado con las cifras de maternidad tan altas entre menores: cada dos segundos, una niña da a luz.

Trabajo en minas, canteras y agrícolas

Según Save The Children, un millón de menores trabajan actualmente en minas y canteras en más de 50 países de Asia y Sudamérica. Se trata de uno de los trabajos más peligrosos que puede tener un menor y que solo en África occidental ocupa a 200.000 niños y niñas, más de un tercio del total de la mano de obra. Los trabajos más peligrosos van desde el servicio doméstico, el servicio militar, la pesca en aguas profundas o la agricultura, hasta la construcción y la búsqueda en vertederos.

El trabajo agrícola es una realidad diaria para 132 millones de niños y niñas menores de 15 años en todo el mundo. Casi el 70% de todos los menores trabajadores lo hacen en granjas y plantaciones, algunos de ellos en condiciones de esclavitud peligrosas.

Más de 40 millones de niños y niñas en todo el mundo trabajan como empleados domésticos, 10 millones permanecen ocultos tras las puertas de los hogares donde trabajan. Los menores, en su mayoría niñas, sufren castigos extremos como golpes con planchas ardiendo, flagelaciones y quemaduras con agua hirviendo en sus cuerpos.

Fuente: http://kaosenlared.net/el-horror-de-la-esclavitud-infantil-en-el-siglo-xxi-asi-explota-el-mundo-a-152-millones-de-ninos/

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El proyecto andaluz ‘Repensar la Primaria’: entre el escepticismo, las dudas y la esperanza

Por: Pablo Gutiérrez del Álamo

Maestras y maestros se mueven entre la alegría de que les hayan tenido en cuenta y la desconfianza de que se produzcan cambios reales. La consejera Sonia Gaya se muestra optimista por el camino emprendido.

Allá por el mes de octubre, la consejera andaluza de Educación, Sonia Gaya, anunció que pondría en marcha un estudio en el que contaría con todos los centros de primaria, públicos y concertados, porque quería darle un vuelco a la educación primaria de la comunidad. Comenzaba así el embrión de ‘Repensar la Primaria’.

Durante el mes de diciembre, a duras penas en muchos casos, los colegios, algunos creen que las direcciones y no los claustros, respondieron a un cuestionario que para muchos era demasiado extenso y complejo, en el que Educación preguntaba decenas de cuestiones relacionadas con la situación de los colegios: recursos humanos y materiales, asignaturas, tutorías, metodologías…

Después de seis meses de espera, Gaya dio cuenta de algunos de los resultados que habían arrojado maestras y maestros de primaria. Lo hizo en Granada, en el Consejo Escolar de Andalucía, en un intento por hacer partícipe a la comunidad educativa de dichos resultados.

También anunció allí algunas de las medidas que quieren poner en marcha. Dos han sido las más llamativas, entre otras cosas porque han sido las únicas concretas hasta el momento. La contratación de 500 maestras y maestros el próximo curso. Llegarán a ser un total de 1.300 docentes en los próximrefos tres años, según la propia consejera anunció en el Parlamento hace algunos días. Se vendrían a sumar a la oferta de empleo público de este año que según confirma la propia consejera a este periódico rondará las 2.700 plazas de maestras y maestros. En Andalucía hay 49.500  maestras y maestros de primaria en el sistema público. Y poco más de 2.000 colegios públicos.

La gran incógnita será cómo se van a repartir esos nuevos docentes dentro del sistema. Al menos así lo entiende Eusebio Córdoba, maestro de primaria. Ve positiva la contratación de 500 docentes más, quién no, pero la duda será “cómo se articula eso”. Algunas de sus reticencias tienen que ver con la posibilidad de que entre los resultados de la encuesta haya habido peticiones que la Consejería no puede atender porque sean competencias del Gobierno central, por ejemplo.

Desde USTEA, Pedro del Pozo, responsable de acción sindical también afirma que la contratación de 500 maestras y maestros es positiva, aunque claramente insuficiente tras la pérdida el sistema educativo andaluz de 7.000 docentes en los últimos años. A lo que se suman las dudas sobre cómo se repartirá ese profesorado, con qué especialidades, en qué centros. Para el responsable sindical, lo más interesante sería que estos nuevos docentes fueran para recuperar en parte el personal de apoyo de unos centros que se ven asfixiados desde hace años. “Es muy poco , pero es un alivio”, sobre todo si se colocan bien esoas 500 plazas.

“Todavía debe haber negociación” con los sindicatos, afirma Gaya. “La intención, continúa, es que la mayor parte sean para refuerzo, para aligerar la sobre la atención a la diversidad, para que los maestros puedan rotar”, con perfiles de PT y AL.

La otra medida es la congelación de la asignatura de francés en 1º y 2º de Primaria, algo que, según los datos de la Consejería, habrían demandado la práctica totalidad de los más de 1.900 colegios públicos y concertados que contestaron a la encuesta.

Según fuentes conocedoras el proyecto de enseñar francés como segunda lengua en primaria se decidió por el anterior equipo de la Consejería y supuso la contratación de una gran cantidad de personas. Eso provocó problemas organizativos en los colegios, además de la necesaria supresión, por ejemplo, de horas de tutorías para poder acoplar estas clases de francés. La práctica totalidad de los centros pidieron esta supresión y la Consejería ha accedido.

Del Pozo critica que la decisión en su día se tomara de manera unilateral por el equpo de Educación. Tabién que ahora, sin haber hecho evaluación alguna, se decida ventilar el asunto. Según USTEA, habrá gente que decidió prepararse para el francés como una salida posible “y que se queda colgada”, aunque con esta decisión también se mejoran las posibilidades de entrar en la bolsa.

Una medida “totalmente lógica”, dice Córdoba, entre otras cosas, explica, porque mantener este segundo idioma podría haber supuesto la eliminación de plazas de trabajo de otras maestras y maestros en los centros públicos.

Buenas palabras. Sensación agriculce

Todo lo demás, en relación a las medidas que Educación tomará, se desconoce. Las palabras de la consejera no han concretado qué otras actuaciones se llevarán a cabo. Teniendo en cuenta, además, que en 2019 Andalucía vivirá elecciones autonómicas y el margen de maniobra real de Sonia Gaya es muy reducido, para empezar, por los tiempos parlamentarios.

La consejera anunció que se está trabajando en la redacción de protocolos para mejorar el tránsito desde primaria a secundaria, otra de las cuestiones señaladas en las encuestas. Siempre según los datos que la propia consejera hizo públicos en el Consejo Escolar andaluz. “Nos preocupamos, asegura Gaya, de los tránsitos entre etapas, desde infantil a primaria y desde esta a secundaria”.

También se está pensando cómo cambiar la organización de materias para poder dar más horas y peso a Lengua y Matemáticas, otro punto muy demandado; así como a la manera en la que se pueda dar respuesta a la posibilidad de que tutoras y tutores pasen la mayor parte de tiempo posible con su grupo clase.

A pesar del intento de Sonia Gaya de dar voz a sus claustros para recabar información con la que poder plantear mejoras a la educación primaria, la sensación que queda tras hablar con algunos docentes (que en no pocos casos prefieren conservar el anonimato), es que se ha hecho mucho ruido para el poco resultado que han encontrado.

“No queremos que nos pregunten más, queremos más recursos”, así se expresaba María Fernández (nombre ficticio) una maestra sevillana que prefiere quedar en el anonimato. Una maestra que señalaba, además, que ya trabajan 25 horas “a destajo”, horas lectivas, “más las que haya que echarle”. Sin contar que han de cubrir las bajas de compañeras y compañeros.

Una situación que se añade a la incongruencia de haber anunciado un programa de formación continua hace algunos meses según el cual maestras y maestros podrían pasar tres días en otros centros aprendiendo de otros compañeros cómo trabajan. ¿Cómo hacer esto si la Administración no cubre a quien se vaya tres días a otro centro? “Todo son aspavientos… y seguimos con los mismos maestros para un mogollón de niños”, asegura esta maestra.

“Yo entiendo el escepticismo. Soy consciente de que al principio la gente lo tenía. Pero demostramos que estamos en ello”, afirma a este periódico la consejera de Educación andaluza. Insiste, además, en que en relación a las medidas que tardarán en implementarse, se darán las razones para que esto sea así.

Una de estas medidas más lentas tiene que ver con la organización de las materias y las sesiones de 45 minutos, que podrían ampliarse hasta los 90 para que se dieran dos sesiones una detrás de otra. “Queremos flexibilizar el modelo”, asegura Gaya, pero para conseguirlo, primero, hay que realizar un debate. De hecho, asegura la consejera, el próximo curso se organizará un grupo de trabajo, en el que se incluirían los sindicatos, para hablar sobre nuevas formas de organizar el currículo.

El cuestionario

“¿Después de 30 años de gobierno socialista de verdad era necesario un cuestionario?”, esta duda, planteada por un docente que tampoco quiere dar su nombre, en buena medida flota sobre todo el proyecto. Un cuestionario de más de 40 preguntas que este docente califica como “infumable” y que fue realizado por un grupo de maestras, maestros, directivos de colegios públicos. Once personas que han pasado meses trabajando sobre el tema.

“Es un hito”, asegura José Alberto Martín, uno de los maestros y maestras que elaboraron el cuestionario por petición de Educación. “Es una idea estupenda, que den voz a los docentes para opinar sobre temas clave”.

Esta es la otra cara de la moneda de un proceso que ha levantado algunas ampollas entre el profesorado, que se ha movido entre el escepticismo y la alegría. “Hay cansancio del profesorado de que nos consulten mucho y no se haga nada”, asegura Fernández.

Martín, como el resto del equipo llamado por Educación, han preferido mantener el perfil bajo sobre el cuestionario, el trabajo previo y los resultados de los que habló Sonia Gaya en el Consejo Escolar de Andalucía. Y remiten al equipo de la Consejería para cualquier respuesta sobre este asunto.

“Estoy contenta de iniciar este camino” asegura Gaya. Un camino en el que ella misma enumera medidas de aumento de plantilla docente, de otras organizativas, en relación a la renovación de metodologías o a la gestión de los centros.

Muchas cosas que hacer por delante en un tiempo récord  dados lo que queda de legislatura.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/06/20/el-proyecto-repensar-la-primaria-entre-el-escepticismo-las-dudas-y-la-esperanza/

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“El sistema educativo debería ser un arma cultural de empoderamiento de la juventud”. Entrevista a Darío Shehadeh

Entrevista/28 Junio 2018/Autor: Pablo Gutiérrez del Álamo/Fuente: El diario la Educación

Darío Shehadeh, un joven de 19 años que acaba de terminar 2º de Bachillerato tiene unas cuantas ideas muy claras sobre cómo debería ser el sistema educativo. Nos las cuenta aquí.

Darío Shehadeh Díaz-Peñalver es un joven de 19 años. Acaba de terminar 2º de Bachillerato, y en estos días se está planteando hacer la EVAU. Para tener el cuadro completo podríamos decir que Darío es un chico homosexual y además, su padre es de origen sirio. Este sería el retrato perfecto para definir algunos de las líneas maestras de su relación con el sistema educativo. Pero después de una hora hablando con él, Darío es mucho más que esto.

Nos encontramos en su instituto. Ir a un IES, una vez terminadas las clases, tiene ese aire de desasosiego y abandono de los lugares concebidos solo para un uso que cierra durante meses. Paseamos por los pasillos de paredes de baldosas verdes que podrían ser los mismos de algunos hospitales vetustos, en la madrugada de un martes.

Solo el hall y el pasillo de dirección tiene movimiento. Reclamaciones y matrículas de última hora atraen a chicas y chicos, a sus madres. Allí algunas y algunos docentes ultimando el curso, haciendo memorias después de meses de intenso trabajo. En el aire, las ganas de cerrar un poco el libro.

Quedamos con Darío y una de sus profesoras de la ESO (y que prefiere quedar en un discreto segundo plano) en la biblioteca del centro. Un lugar luminoso, en contraste con el resto del edificio, tranquilo. Casi agradable. Queremos hablar de cómo es el paso por un instituto visto por un chaval que sale ahora, y que como él mismo dice, alguien que ha vivido lo bueno y lo malo de ese sistema educativo.

Si encajas, tiene sus partes buenas

Su llegada a la secundaria la recuerda como positiva. Era un niño con buenas notas en primaria que tiene la suerte de seguir esa estela durante los cuatro años de la secundaria obligatoria. Termina ese periplo con una nota de 8,9.

Darío, a sus 19 años, eso sí, muestra una madurez discursiva que ya hubiéramos querido otros a su edad. Y no precisamente por lo bien que todo salió entre 1º y 4º de ESO.

Su preocupación, cuando echa la vista atrás a toda su etapa en el instituto, se centra no en lo académico precisamente, si no en la vida, que queda fuera de la institución. “Pero bueno, si dentro de lo que cabe encajas, que no mucha gente puede, tiene sus partes buenas”.

No es que sea un cínico, pero echa de menos que en las aulas se haga más espacio para que chicas y chicos puedan tratar sobre lo que les pasa, sobre cómo se encuentran, sus preocupaciones e intereses. También más fomento del pensamiento propio. “Desde las aulas no se fomenta el espíritu crítico, que la gente piense por sí misma”.

Su paso por la ESO, como él mismo explica, fue bueno. “Termino mi etapa muy bien: ‘Qué chico tan excelente’. Me encontraba emocionalmente bien porque no habían salido todos esos fantasmas del pasado que no había encontrado cabida para solucionar dentro del instituto”. ¿Qué fantasmas?

“Ser un chico homosexual con ciertas características más afeminadas que no son aceptadas”. Esto, que no había tenido peso hasta ese momento, parece estallar en la cara de Darío en su paso a 1º de Bachillerato. Y pasa de ser un chico modélico con una nota de sobresaliente a alguien que suspende cinco materias al año siguiente. Resumiendo, después de superar mal que bien ese primer año, ha de cursar 2º dos veces.

En ese momento en el que tus relaciones personales se tambalean, o sigues como hasta el momento, o te conviertes en “el malote, porque quiero que la gente me acepte y siendo el afeminado no lo consigo”.

Tienes carencias emocionales

“Con 12 o 13 años necesitas verte aceptado por tu entorno social; para que la gente te vea como un chico fuerte tomas el camino de buscar movidas, hacerte el duro. Porque tienes unas carencias emocionales”. Lo tiene bastante claro.

Y es aquí donde el sistema educativo pincha. “Aquí tú eres una persona que viene a estudiar y tienes que sacar el currículo”, eso a pesar de la situación personal, social, emocional en la que te encuentres. “Tengo que cumplir con lo que se me manda desde el instituto y no me encuentro en disposición”; aunque “de ninguna manera echo la culpa a los profesores que son un peón más de toda esta estructura, pero te encuentras solo de alguna manera”.

Eso sí, escuchar a Darío es escuchar a una persona que ha sacado tiempo para pensar en las repercusiones de todo lo que le ha ido pasando en estos años. “He podido ver las dos caras del sistema: qué pasa cuando eres el chico excelente, que saca buenas notas y tienes todo a tu favor” y qué pasa cuando fracasas en lo académico. “¿De verdad pensamos que hay chicos que no estudian porque no les gusta aprender?”.

“Creo, a lo mejor me equivoco, que es muy poca gente la que no tienen ningún interés por aprender nada. ¿De dónde viene entonces el fracaso escolar?”, preguna. Y se responde que, entre los varios factores, “nos están inculcando temarios que no resultan atractivos para los alumnos (no sé hasta qué punto para los profesores)”.

Pero también apunta a la situación personal de chicas y chicos. A ese mantra de que el colegio, el instituto, no educa, que la educación ha de venir desde casa. “Pongamos que en su casa tiene un entorno muy desfavorecido, con alguien alcohólico en casa… ¿Me quieres decir que ese chico ha de venir a la escuela educado?”.

Darío no espera que las altas esferas hagan los cambios necesarios para mejorar ciertas situaciones, pero sí cree que desde los claustros se pueden hacer cosas para dar voz a estos jóvenes en situaciones complicadas. “El temario es importante, pero el temario y los exámenes no van a salir bien si los alumnos no están cómodos, si no se sienten bien”.

Aquí interviene su profesora: “Yo creo que muchas veces los docentes nos ponemos más cadenas de las que tenemos, que tendríamos que soltar lastre y sentir que somos nosotros quienes llevamos las riendas de cada día y que más importante que la inspección, los currículos y tal son los chicos y chicas que tenemos delante… eso pasa por delante de todo”.

De lo indivudual a lo colectivo

E igual que pide cierta responsabilidad al docente, Darío cree que el alumnado también tiene su papel en esta historia. Chicas y chicos deben “abanderar un cambio en la estructura de las clases”. Para ello, claro, lo primero sería “crear lazos entre nosotros y así crear una exigencia (nosotros somos los protagonistas aunque desde el sistema se intente enmascarar)”.

Y vuelve a mirar hacia el mundo adulto. Es necesario que algún, alguna profesora ponga la semilla en el alumnado, cree el caldo de cultivo necesario para que chicas y chicos vean la posibilidad de cambiar las cosas. También cree que desde la dirección de los centros se pueden tomar medidas para generar tiempos y espacios para que el alumnado, desde 1º de ESO hasta Bachillerato, pueda compartir conversaciones y puntos de vista.

“El sistema educativo ha de ser un arma cultural, una herramienta de empoderamiento de la gente”, afirma, seguro de lo que dice. El sistema sirve para “culturizarnos, pero culturizarnos, ¿para qué?”, pregunta. Y como en otras ocasiones, se responde a sí mismo: para hacer algo ante una injusticia y “para saber comunicarnos entre nosotros y saber crear estructuras”.

Y todo ello ha de conseguirse generando espacios dentro del sistema, del instituto, para que el alumnado pueda hablar… Sacando 15 minutos en algunas clases para solucionar los problemas que hayan podido surgir, para poner en común las preocupaciones de cada cual. Y no solo en las tutorías. “Lo he  vivido, en 4º de la ESO, llega la hora de tutoría y te dicen: ‘¿Os queréis is a casa?’. Las tutorías se ven como espacios para hablar del sexo de los ángeles, pero son las clases que de verdad deberían currarse”. “Necesitamos profesores que hayan sufrido como alumnos las carencias del sistema”.

La resiliencia

De las palabras de Darío se desprende sin parar, no solo una capacidad de resiliencia espectacular, una apertura a lo nuevo icnreíble, sino también un compromiso ético y político envidiable.

“Creo que cuando la vida no te da hostias, es muy difícil que intentes cambiar las cosas”.  Y él se ha llevado algunas. Eso sí, ha sido capaz de sacar cosas en claro. “Agradezco el haber pasado esto para ver las partes tan podridas que tiene el sistema y poder ser parte, ser instrumento para cambiarlo”.

Y estas ganas de lucha le vienen en parte dadas por el hecho de que el bachillerato haya sido para él especialmente complicado. “Para mí 2º de bachillerato fue un infierno a nivel emocional” a lo que se suma la presión por la EVAU. “Yo lo pasé mal, pero pienso en lo mal que lo han tenido que pasar otras personas. Me da rabia”.

Y aquí vuelve, de nuevo, sobre el compromiso ético y colectivo, apuntando también al profesorado. “En vez de inculcar el miedo (a la EVAU), habría que inculcar el amor, en el sentido de que digan: ‘Haced lo que podáis, somos un equipo (que creo que es lo que falta, no ver a sujetos individuales que cada uno tienen que sacar la PAU); somos un grupo en un año complicado que ojalá no tuviéramos que vivir, pero tenemos que hacer piña y tirar para adelante”.

“Claro que es algo complicado y que hay que tomárselo en serio, es un aro por el que tienes que pasar. Pero vamos a orientarlo de otra manera, no vamos a cojonar a los chavales, porque eso creo más individualismo”.

Y ahora, ¿qué?

Cuando nos encontramos con Darío en uno de los pasillos del instituto, está prácticamente aterrizado de Baleares, en donde ha tenido su primera experiencia laboral. Viene contento, aunque solo sea por el cambio con respecto a lo que ha vivido hasta ahora.

Tiene dudas, claro, sobre unas cuantas cosas. Su profesora intenta convencerlo de que ha de presentarse a la EVAU, aunque no sepa si quiere o no estudiar una carrera, por el hecho de tenerla, como una llave para más adelante. Él no parece tenerlo del todo claro, y baraja la posibilidad de lanzarse a algún Grado Superior.

Una hora después, ante la pregunta de ¿y ahora qué? contesta: “Creo que iré a la Universidad”, pero no tanto por los estudios que pueda sacar. La razón principal es por conocer a más gente. “Es un centro neurálgico de gente con tus mismos intereses”. “Es otro ambiente, me apetece vivirlo”.

Aunque lo ha postpuesto todavía un poco. “No me encuentro todavía, tengo que terminar cosas. Todo eso no ha sido un maratón por los estudios, sino un maratón para conocerme y ver lo que necesitaba. Ahora no me veo capaz (de ir a la universidad el próximo año). He aprendido a permitirme cuándo no puedo”.

“No voy a estar a la sopa boba, voy a aprender pero de otra manera”.

Fuente e Imagen de: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/06/27/el-sistema-educativo-deberia-ser-un-arma-cultural-de-empoderamiento-de-la-juventud/

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