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Estudiantes suecos escriben sobre el ‘privilegio’ de ser ‘hombres blancos heterosexuales’

Europa/Suecia/08 Febrero 2018/Fuente: Sputniknews

Los estudiantes de ingeniería informática del Real Instituto de Tecnología sueco para completar su educación deben presentar sus reflexiones sobre los beneficios de ser un hombre heterosexual blanco, informa el portal Nyheter Idag.

Además de la programación y las matemáticas, los estudiantes que eligen ingeniería informática como especialización también tienen que pasar un curso obligatorio llamado ‘Cohesión del programa’, que incluye un seminario y un ensayo sobre las minorías e igualdad.

Para participar en este seminario, los estudiantes deben leer los artículos «que revelan la heteronorma» que existe en las instituciones suecas y sobre la campaña #MeToo contra el acoso sexual, así como ver una película sobre las dificultades de ser negro en un país nórdico.

Además, tienen que presentar una prueba de asociación implícita, desarrollada en la Universidad de Harvard, para revelar el prejuicio subconsciente de uno. Este test requiere que los estudiantes de primer año escriban un ensayo de entre 500 y 900 palabras que reflejen los beneficios de ser (o al menos de ser percibidos como) hombres y heterosexuales, haber crecido en Suecia y tener una apariencia nórdica o generalmente occidental, de acuerdo con el plan de estudios publicado en la página web del instituto.

De acuerdo con Viggo Kann, profesor de informática y responsable del curso actual, el tema de las minorías y la igualdad de trato en la universidad surgió hace tres años. De momento, la mayoría de los estudiantes se siente satisfecha con el programa.

Sin embargo, entre los internautas suecos la novedad en el programa del curso no recibió comentarios tan positivos.

«¿Debería la tecnología involucrar políticas de identidad y todo? Me matriculé para aprender sobre computadoras, no sobre la moda política actual», escribió un usuario que se autoproclamó estudiante del Real Instituto en el foro Flashback.

«¿Está bien que el dinero de los contribuyentes se gaste en contratar activistas políticos que reciben salarios cómodos para diseñar y corregir estas tareas?», continuó.

Otro usuario de Flashback argumentó que el curso estaba completamente separado de la educación, mientras que otro más llamó a la novedad un «veneno teórico». Otros expresaron su satisfacción por haber recibido sus títulos antes de la llegada de componentes ideológicos como parte del programa.

El Real Instituto de Tecnología nació del Laboratorium Mechanicum fundado en 1697 en Estocolmo. Es el primer instituto politécnico de Suecia especializado en ingeniería y tecnología y es una de las universidades técnicas líderes en Europa.

Fuente: https://mundo.sputniknews.com/sociedad/201802071076072468-tolerancia-igualidad-educacion/

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España: Educación, capitalismo y democracia

España / www.diariodesevilla.es / 8 de Febrero de 2018

La cuestión del papel de los sistemas escolares en la vida social y del sentido que debe tener la educación, es asunto sometido siempre a debate y cargado de opiniones controvertidas. En realidad tanto el hecho mismo de la escolarización como la educación que se imparte en los centros escolares responden a múltiples y variadas funciones, si bien no todas se aplican con la misma intensidad. Desde luego, el cometido principal de la escuela es el de custodiar a niños durante un cada vez más largo período de su vida. Pero igualmente principal es la educación, es decir, la formación de sujetos que se incorporen de manera adecuada a la sociedad. La escuela, decía Comenius, es Taller de hombres, lugar en el que por medio de la enseñanza se adquieren conocimientos y se configuran actitudes y pautas de comportamiento. Es en este punto en el que se plantean distintas perspectivas, pues la pregunta acerca de qué tipo de personas hay que construir tiene distintas respuestas posibles, de manera que la educación puede orientarse de maneras igualmente distintas.

Allá por el año 2000, en el programa conocido como Estrategia de Lisboa, el Consejo Europeo estableció como objetivo estratégico «convertir a Europa en la economía basada en el conocimiento, más competitiva y dinámica del mundo», una formulación que tenía implicaciones, pues, de alguna manera, señalaba a la mejora de la economía y la productividad como un referente decisivo en el campo de la educación. Mucho más explícito fue el documento Estrategia para la competitividad en Andalucía 2007-2013, editado por la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía. Allí, en el apartado relativo al sistema educativo, se consideraba un «asunto prioritario aumentar y mejorar el capital humano en las diferentes etapas educativas». Naturalmente esta perspectiva -en la que educación y productividad se asocian de manera preferente- tiene efectos sobre la enseñanza, pues determina, por ejemplo, qué conocimientos son valiosos y cuáles no, qué actitudes deben fomentarse y cuáles son relegadas a un segundo plano. Con esta planteamiento se ha resucitado la teoría educativa del capital humano formulada en los años 60 del pasado siglo, teoría que ya en su momento fue refutada por muchos estudiosos y que hoy, sin negar sus virtualidades, sigue siendo discutida, pues no queda claro cómo los sistemas escolares pueden contribuir decisivamente al objetivo que se les propone.

Desde otras perspectivas se ha planteado el sentido de la educación en relación con la formación para democracia. En este caso se pone el acento en la necesidad de civilizar la vida humana, de procurar la educación de personas comprometidas con la justicia, la solidaridad y los valores de los derechos humanos. La democracia, como proyecto civilizatorio, requiere de los ciudadanos algo más que participar en consultas electorales, requiere su implicación. A este respecto, decía Bourdieu que sin capacidad crítica no hay democracia. Así, la educación debería proporcionar a los jóvenes conocimientos y actitudes que hagan posible lo deseable, pues sin capacidad de discernir y de formarse libremente criterios sobre los problemas de la vida social, la democracia no es viable. Frente a la manipulación de las conciencias, la resignación, la anestesia o la incapacidad de imaginar una vida mejor, la educación debe contraponer la formación de personas, no de números de un balance contable. También en este caso el sentido de la educación tiene implicaciones sobre qué es lo que debería ser enseñado y aprendido, qué es lo importante y qué es secundario.

A la vista de estas dos perspectivas se suscita la cuestión de su compatibilidad ¿es posible orientar la educación preferentemente hacia la productividad y hacia la democracia al mismo tiempo, o debe priorizarse alguno de estos objetivos? Probablemente estamos ante una falsa disyuntiva. Todos podríamos estar de acuerdo en que la cualificación de la mano de obra es un aspecto fundamental en el desarrollo profesional de las personas y en el progreso económico de un país y, aunque quizás se sobrevalora el papel que puede tener el sistema escolar, no cabe duda de que algo le toca hacer al respecto. Dicho esto, el posible conflicto se plantea más bien a partir del hecho de que la política educativa que asocia educación y productividad pretende ir más allá de esa puesta en valor del capital humano. Pensando quizás en la vieja utopía de raigambre anarquista de que la sociedad sea una suerte de república de pequeños propietarios, en los discursos y prácticas que conocemos subyace también -y sobre todo- la intención de configurar un tipo de persona caracterizada por el llamado espíritu emprendedor, es decir, hombres y mujeres de negocio que sean proclives a crear empresas (y a considerar la vida personal como la empresa de uno mismo). Sin entrar aquí en mayores profundidades, es cierto que no hay que dar por supuesto que esa personalidad es incompatible con aquella que pone el acento en la formación para el proyecto civilizatorio de la democracia, pero también es cierto que de un tiempo a esta parte desde el campo de la política educativa se prioriza el sentido de la educación como formación para el emprendimiento, lo que suscita cierta inquietud en cuanto pueda suponer de menoscabo de otros significados de la educación que son vitales para la democracia.

Fuente:http://www.diariodesevilla.es/opinion/tribuna/Educacion-capitalismo-democracia_0_1216378753.html

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Apuntes sobre el último Foucault para la educación

Autor: Marcos Santos Gómez 

He vuelto en estos días a la lectura de Foucault, desde la óptica de su última etapa, y de la mano del libro de Jorge Álvarez Yágüez, El último Foucault. Voluntad de verdad y subjetividad, editado por Biblioteca Nueva, Madrid, 2013. En este intento que me ocupa de aclarar algunas cuestiones relativas a la educación y la pedagogía, acudiendo tanto a las tradiciones intelectuales de la propia pedagogía como a la amplia y vieja tradición filosófica, Foucault me ha suscitado abundantes preguntas y orientaciones para abordar toda esta problemática. De hecho, parte de la bibliografía más crítica entre historiadores de la educación, sobre la escuela, se ha basado en el autor francés, al que se ha podido secundar en su recurso a la indagación en archivos e investigación historiográfica, lo que hizo hasta tal punto que, como señala Yágüez, ha habido quien le ha considerado positivista. En realidad, con él, creemos que hay que resaltar no tanto este supuesto proceder como historiador que indaga en archivos y en la historiografía, sino tener muy en cuenta que su fuente, como la de la mayor parte de la filosofía actual de corte continental, ha sido Nietzsche. Nietzsche es, en efecto, el padre filosófico de muchos de los autores que en las últimas décadas se han posicionado críticamente con la herencia de la Modernidad. Y Foucault, que por cierto rechazara vivamente el ser tildado de “postmoderno” es uno de ellos, alguien que sigue la senda abierta por Nietzsche y que por tanto hay que entender antes como “genealogista” o estudioso de la “arqueología” del saber y del poder, a los que intentó entender en términos que todavía hoy a quienes no están muy familiarizados con estos derroteros del pensamiento no acaban de encajarles bien.

Para empezar, su aparente labor historiográfica no es historiografía en absoluto, sino que se halla, podíamos expresar, en una dimensión previa y más básica a las ideas de hombre o verdad que presupone la ciencia o descripción de la historia humana. Su principal intuición, que sigue a Nietzsche, es que lo que ha producido la idea de verdad que es postulada en distintos campos del saber humano, como la ciencia, son determinadas prácticas que, cuando las estudió en su primera etapa, consistían en cambios paradigmáticos que él llamó “epistemes” (su libro Las palabras y las cosas, por ejemplo) y que luego se decantó ya más directamente por la descripción de nuevas formas en las relaciones que constituyen a los sujetos, siendo en principio las que giran en torno a la disciplina y el control (Vigilar y castigar). El sujeto, en sí, no es nada, nada firme al menos, sino que es una suerte de nexo reticular de distintas formas de ejercicio del poder que ya no es considerado por el francés desde la perspectiva verticalista al uso, como una coacción externa y dada opresivamente desde arriba hacia abajo, sino como fuerzas no necesariamente coactivas que operan, es cierto, mediante la coacción (Vigilar y castigar), pero que también que son gestionadas como elementos creativos, que configuran la realidad en un sentido positivo. Así, el sujeto, lo que entendemos por sujeto o el objeto del denominado humanismo, no es tanto ese centro libre y soberano con el que nos identificamos, sino un conglomerado de perspectivas y formas de realización de los poderes, en plural.

Lo que aporta el último Foucault es ese lado creativo y configurador, por el que el sujeto no sólo se crea como producto de las coacciones y violencias externas o lo que más adelante llamaría una «tecnología de la vida” que moldea a los sujetos en un sentido positivo desde un cierto centro irradiante de poder externo, sino que se va autoconfigurando en el cuidado de sí, desde sí mismo, y en el medio de la diversidad de relaciones o micropoderes que se dan sin centro irradiante alguno. Es esta construcción de la subjetividad como cuidado, en la Filosofía antigua y en la Patrística cristiana, lo que le ocupara en su última y muy sugerente etapa de principios de los ochenta. Lo que viene a decir en ella además es que el sujeto se constituye en relación con una cierta idea, cambiante, inconsistente, de la verdad. Hay una conexión entre saber, verdad y sujeto, de manera que estos vértices se modifican uno a otro y se van originando en sus vinculaciones mutuas.

Así que lo que Foucault busca establecer, con sus investigaciones, es una suerte de genealogía que sigue al Nietzsche también más aparentemente positivista, que a través de la observación y descripción de prácticas (por ejemplo, de prácticas en el cuidado de sí o la confesión cristiana o la meditación) sugieren la procedencia del concepto de verdad, pero, cuidado, una verdad que ha de ser explicada y que por tanto no puede postularse, que no ha de formar parte de su trabajo al modo de un presupuesto. Es la dificultad y el pantanoso terreno en que se mueve todo genealogista, a diferencia del historiador o el sociólogo, que ya presuponen la idea moderna o científica de la verdad, la cual rige y valida sus investigaciones. En Foucault, la verdad es fin y objeto de su esfuerzo descriptivo. Claro que a esto subyace, y de ahí las críticas que le han hecho autores como Habermas (El discurso filosófico de la modernidad), una debilidad, una falta de consistencia en el propio discurso que implícitamente se ve forzado a partir de unas condiciones de verdad que son ya una de las formas de la verdad que quiere cuestionar. En cierto modo, una manera de darse la famosa contradicción performativa que la neoilustración alemana le achaca a muchos de estos acólitos de Nietzsche.

Las consecuencias para el estudio de la educación son muchas e interesantísimas. Lo que solemos entender por “educación”, y en la medida que no hay un sujeto universal, una esencia humana que pueda decirse previa y fija a lo que llamamos educación, es, de hecho, la construcción de dicha esencia contingente. La educación construye, crea el sujeto, en la red de relaciones y micropoderes que es la estructura de una época y sociedad (epistemes, instituciones, formas de castigo y disciplina, técnicas de cuidado de sí y de autoconstitución del propio sujeto que se hace a partir de todo ello, maneras de ejercerse el poder político y soberano, etc) y en la relación que de hecho el sujeto naciente va estableciendo con una cierta forma de “verdad”. Por ejemplo, la subjetividad pagana de un Séneca, que tanto hemos ensalzado en este blog como cénit de un cierto modo de entenderse la pedagogía y la educación (antiguas), se basaba en una idea de verdad como lo que uno es o llega a ser, lo que uno encarna e invoca y realiza de hecho en su ethos(comportamiento, ética). Es esta verdad presente en el sujeto que lo es en cuanto es coherente con ella, la que después se deriva al campo de la política, que los antiguos no escindían de lo ético, como nosotros sí hacemos. La racionalidad antigua es ética y política al mismo tiempo. Y la racionalidad en cuanto generación o invocación de la verdad, está ya, o es ya, en la medida en que el sujeto vive “racionalmente”. Razón es, según esto, un modo de vivirregulado.

Esto ocurrió en especial con las escuelas helenísticas que Foucault estudió con sumo detenimiento en algunos famosos y bellos cursos del Collège de Franceen sus últimos años.  Pero sobre todo, el maestro francés lo va a resaltar en la peculiar Secta del Perro, o sea, los filósofos cínicos, en especial, la figura del buen Diógenes de Sínope. Esto representa una línea de la filosofía, paralela a la “normal” que se centra en el conocimiento, y que a su vez desarrolla el aspecto ético, constitutivo de la existencia, por parte de la filosofía. La filosofía tiene, y esto aflora en distintos momentos y autores de la historia del pensamiento, junto con una evidente vocación intelectual, preocupada por el conocimiento en sí mismo, tiene además, digo, una vocación de ser aquello con lo que se “educa” uno, una suerte de saber configurador del carácter y de la existencia, que incida de modo práctico en el modo particular de vida del filósofo. Es lo que resalta, ya en la modernidad, un Spinoza, por ejemplo o, en gran medida, el propio Nietzsche, por decir algunos.

Según esto, pensar filosóficamente implicaría, además, en esta perspectiva, un hacerse a uno mismo (y a los demás y con los demás), lo que convierte la filosofía en una tarea educativa, porque crea modos de existencia. Justo esto es lo que interesa a Foucault desde los inicios de su trabajo filosófico, este poder “pedagógico” de la filosofía que, no olvidemos la tesis de Jaeger en su obra clásica Paideia que tanto hemos expuesto en este blog, nace al mismo tiempo que la educación y que la pedagogía (en sus formas de paideia sofística o retórica y de contra-paideia socrática, estoica o cínica).

Pero a lo dicho, hay que sumar otra etapa del pensamiento, más allá de la cual no pudo proseguir demasiado el francés sus estudios lamentablemente, que es la representada por la novedad cristiana. En mucho la Patrística, pero en especial los anacoretas de los primeros siglos de nuestra era e incluso, en bastantes sentidos, las órdenes mendicantes y monásticas de la Edad Media, remedan el antiguo cinismo pagano, en cuanto la asunción de una racionalización que implica la regulación del sujeto para ser lugar de la verdad o donde esta emerja. El matiz, no despreciable, que sin embargo el cristianismo añade es el de un labrarse a sí mismo que asume la forma del ascetismo, que consiste en la purga de todo aquello que pueda hacer apartarse al sujeto de una verdad que es, ahora, externa y que viene dada como iluminación o descenso vertical, una verdad en un sentido más semejante al nuestro, más duro quizás, que prácticas como la meditación y la confesión van a “fabricar” y que también en esta época regirá la transformación del sujeto y su autocuidado. La relación pedagógica aquí también adquiere un matiz diferente que implica la figura de un guía espiritual o confesor, que ya no puede ser el propio sujeto, que ayuda en la destilación y purga por la que el sujeto se constituye. En el paganismo había, frente a esto, una cierta horizontalidad en la relación con el amigo o pedagogo que, al estilo de Séneca o el histriónico cinismo, van realizando una suerte de juego, más o menos igualitario, de tú a tú, de amigo a amigo, que puede también darse de uno mismo consigo mismo, a través de la escritura de cartas o el diario (Marco Aurelio), por ejemplo.

En todo esto ya planteado por el último Foucault, hay un determinado juego en que consistiría la educación y que tiene mucho de construcción de la subjetividad, que hace al sujeto sin que previamente sea el sujeto el que educa o es educado. Se inventa, diríamos, un tipo de relación “educativa” que, contra el orden que suele aparecer en los manuales, crea al “educando” como tal, la figura del sujeto educable que llega hasta nuestros días. Son formas de relación que aunque en los casos más academicistas y escolares de la pedagogía significan cierres o solidificaciones de este juego o relaciones, pueden mantener, como vemos en Séneca, su dinamismo lúdico y fluido en algunos casos.

La idea nietzscheana subyacente a todo esto es, reiteremos, la de que son las prácticas las que de hecho crean la teoría, fabricando los conceptos, en relación con paradigmas o epistemes (miradas, perspectivas, como aquella en la que el espectador desaparece en el cuadro de las Meninas de Velázquez con cuyo estudio inicia Foucault Las palabras y las cosas) lo que, en el caso de adoptar este procedimiento en el estudio de la pedagogía o la educación, implica dedicar toda la atención a las prácticas (de poder, las relaciones, las redes sociales) que se establecen en quienes van a definir los conceptos que van a justificar y promover dichas prácticas. Pero ¡ojo!, hemos de diferenciar cuidadosamente esto de la concepción más esencialista del marxismo que llamamos “ideologías”. Foucault no es propiamente un crítico de las ideologías porque rechaza el mero concepto de ideología, en la medida que éste presupone una verdad o autenticidad, o esencia, que son de hecho encubiertas o traicionadas por agentes encubridores o ideas falsas. Esta dicotomía entre lo falso y lo verdadero o auténtico, que presupone siempre una esencia que salvaguardar, y que en muchas de sus versiones el marxismo ha defendido, no es lo que quiere decir Foucault. Para Foucault no hay nada latente, nada que revelar, ningún eidos que suponga la clave de la realidad. No hay claves ni explicaciones últimas, sino un desfondamiento tanto de la realidad como del “sujeto” que no se apoya en nada “firme”. Las obras y prácticas van perfilando, en efecto, la verdad, pero la hipótesis cristiana de que hay una verdad que desnudar y señalar, sencillamente es una mera hipótesis que nada salvo las propias obras justifican. El cristianismo, y el catolicismo, habrían tenido el acierto de vincular, en el viejo estilo cínico de la tradición griega, obras con verdad, pero la aportación de esa verticalidad y consistencia de la verdad, que se asocia antes con el platonismo que con las filosofías prácticas o helenísticas o el socratismo original, es ya extraña a dichas corrientes.

Una consecuencia de este Foucault postrero, muy bella y rompedora de esquemas y prejuicios, es su reconsideración más positiva y halagüeña del cristianismo. Este no ha actuado solo represivamente, sino del modo creativo, mediante el cuidado de sí o cura de sí mismo (cura sui, en el estoicismo) que estamos refiriendo. Es un modo más, dado en la historia, de entenderse y, sobre todo, constituirse el sujeto, sin que sea el sujeto de la modernidad cartesiana, sino el que se halla implicado en el mundo donde se encuentra y nutre. No hay, pues, “mirada” pura y virginal, sino que, como los estudios del propio Foucault (¡¡de ahí que sea injusto llamarlo positivista!!) hay una complejidad y cierta circularidad en el pensamiento y en el procedimiento genealógico. Los discursos, en torno a las verdades, se han ido desarrollando de manera inextricable con las prácticas, con la acción y obras de los hombres.

Esto no ha sido más que una muy somera y genérica presentación de algo que Foucault estudia con gran detenimiento y matices, en torno a bellos conceptos como parresía, que iremos comentando en los próximos posts dentro de esta tanda dedicada al último Foucault y la educación. Realmente, es difícil generalizar con este filósofo, porque precisamente defiende y él mismo muestra en su obra como tal, que el pensamiento deriva y muta, en sus conceptos, y no permanece como algo estable y fácilmente abarcable en una definición o idea general. En cualquier caso, el libro de Yagüe nos ha resultado un excelente modo de revisar esta última etapa del genio francés para ir repensando la educación.

Obra referenciada:

Álvarez Yágüez, J. (2013). El último Foucault. Voluntad de verdad y subjetividad. Madrid: Biblioteca Nueva.

Fuente del Artículo:

https://educayfilosofa.blogspot.mx/2017/10/apunte-sobre-el-ultimo-foucault-para.html

Fuente de la Imagen:

https://akifrases.com/frase/194618

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Sindicatos franceses protestan contra política educativa

Europa/Francia/07 Febrero 2018/Fuente: Hispantv

Los sindicatos de estudiantes y de trabajadores de la educación mantienen la presión sobre el Gobierno francés con una jornada de huelgas y manifestaciones. Piden que retire su proyecto de reforma que contempla para ellos la selección en la entrada a la universidad y la reforma del examen nacional de Bachillerato.

La presión sobre el Gobierno francés se intensifica. Los sindicatos de profesores, de colegios, institutos y universidades han bajado a las calles de las principales ciudades francesas, como aquí en París (la capital) para mostrar su rechazo a la reforma que el gobierno quiere llevar a cabo y que según ellos tendrá un impacto negativo con la pérdida de miles de puestos de trabajo.

Pero si los asalariados, personal administrativo, técnico y docente, van a ver como se degradan sus condiciones de trabajo, la primera de las preocupaciones es la bajada de la calidad de la enseñanza. Los sindicatos estudiantiles también están en primera línea contra la política del gobierno y en especial contra la reforma universitaria que verá la instauración disimulada de una selección previa en el acceso a los estudios superiores.

Los estudiantes de secundaria denuncian una situación que compromete su futuro profesional cuando el gobierno también quiere reformar el examen nacional de Bachiller. Estudiantes dispuestos a seguir movilizados.

Fuente: https://www.hispantv.com/noticias/francia/367825/sindicatos-protestan-politica-educativa-paris

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10 películas para aprender sobre cultura clásica en el aula

Por

¿Y qué mejor manera de aprender cultura clásica en el aula que a través del cine? Sin duda, para comprender mejor el mundo occidental actual (porque debemos recordar que el concepto decultura clásica es propio de la civilización occidental), es necesario conocer cómo vivían y se organizaban las primeras civilizaciones en el mundo clásico. ¡Te hacemos 10 interesantes propuestas!

El cine es una estupenda herramienta para trasladar a nuestros estudiantes a otras realidades históricas, ya que les permite sumergirse de lleno en su ambiente, sus costumbres y su forma de vida. Aunque no todas son del todo históricamente exactas, pueden ser igualmente de utilidad para plantear interesantes preguntas y debates sobre estas civilizaciones.

No te pierdas las 10 películas que te proponemos y que te ayudarán a que tus alumnos aprendan más sobre cultura clásica:

  • Astérix y la sorpresa del César, basada en los cómics Astérix gladiador y Astérix legionario: Seguro que tu primer contacto con la Antigüedad vino de la mano de esta singular pareja de galos, y es que es una estupenda manera de que los más pequeños conozcan los elementos culturales de la Antigua Roma. Además, existe incluso un libro que reflexiona sobre las verdades históricas (o no) de los cómics de René Goscinny.
  • La Odisea: Aunque se trata de una miniserie y no de una película, merece la pena echar un vistazo a este recurso por la excelente ambientación basada en los restos arqueológicos de las antiguas civilizaciones del Egeo. La serie recrea el antiguo poema épico atribuido normalmente a Homero.
  • Espartaco: ¿Cómo era la esclavitud en la Antigua Roma? Espartaco fue un esclavo tracio vendido para luchar como gladiador y que dirigió la rebelión más importante contra la República romana, la III Guerra Servil o Guerra de los Esclavos. Todo un clásico del cine de la mano de Stanley Kubrick y con el que aprender sobre la organización política y social de este periodo histórico.
  • Gladiator: Seguro que ya conoces este clásico del cine moderno, la película dirigida por Ridley Scott en el año 2000. Sin embargo, no puedes perderte la guía didáctica que te proponemos, donde además de varias actividades relacionadas, incluye un listado de fallos históricos que aparecen en el film. ¡Reta a tus estudiantes a encontrarlos todos!
  • Ágora: En esta película encontrarás, además de la apasionante historia de la brillante astrónoma Hipatia, varias escenas en las que conocer cómo era Alejandría en el siglo IV bajo el Imperio Romano, y su conocidísima biblioteca. No podemos olvidarnos tampoco de su gran utilidad como recurso para reflexionar sobre la situación de las mujeres en la Antigüedad.
  • Troya: ¿Sabes quiénes son Aquiles, Héctor o Paris? Esta película está basada en La Ilíada de Homero y, a pesar de mantener algunas diferencias con la epopeya griega, nos acerca a la legendaria Guerra de Troya para mostrarnos el motivo por el que, según la mitología, se enfrentaron aqueos y troyanos.
  • Golfus de Roma: Esta película de 1966, desconocida para muchos, no es una reconstrucción fiel o arqueológica de la obra de teatro de Plauto, sino una reinterpretación de la mano de los mejores cómicos británicos del momento. No recomendada para menores de 12 años.
  • Alejandro Magno: Si quieres conocer más sobre la vida de este famoso rey macedonio, no te puedes perder este estupendo largometraje. ¿Sabías que, aunque parezca increíble, Alejandro Magno nunca perdió una sola batalla? De hecho, recibió el título de “Magno” por conseguir extender sus conquistas desde Grecia, Egipto y Babilonia hasta Asia Central llegando incluso a la India.
  • 300: Una película imprescindible para conocer las características de la sociedad espartana, a pesar de que al estar basada en el cómic de Frank Miller del mismo título no debemos buscar en ella una explicación histórica exacta de la batalla de las Termópilas. Debido a algunas escenas violentas, es recomendable utilizarla únicamente con estudiantes mayores de 16 años.
  • Julio César: Fiel adaptación para el cine en 1953 de la obra homónima de Shakespeare. La película fue dirigida por Joseph L. Mankiewicz y contó con Marlon Brando en el papel de Marco Antonio y James Mason en el de Bruto. ¡Todo un clásico!

Y si quieres algo más de información sobre cultura clásica y recursos audiovisuales, te recomendamos que eches un vistazo a este trabajo del docente Fernando Lillo Redonet, autor de numerosos libros y artículos sobre el Mundo Antiguo.

¿Te animas a proponer algunas más? ¡Comparte tus ideas y recursos con otros docentes de la comunidad educativa en Tiching!

Fuente: http://blog.tiching.com/10-peliculas-para-aprender-sobre-cultura-clasica-en-el-aula/?utm_content=CMPPeliculasCulturaClasica&utm_medium=referral&utm_campaign=cm&utm_source=twitter

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El reto de la lectura en tiempos digitales

 Autor: Carina Farreras

Los especialistas piden mejorar la enseñanza en las etapas iniciales y reforzar el gusto literario durante toda la formación

Uno de cada cinco niños españoles no comprende lo que lee a la edad de nueve años. Puede leer de corrido pero no recuerda lo que ha verbalizado o, simplemente, no lo entiende. La falta de comprensión lectora condicionará el resto de su aprendizaje y, por tanto, su éxito educativo futuro.

Además, si no se corrige a tiempo, antes de que termine la primaria, sus posibilidades de disfrutar con los libros quedarán seriamente mermadas. “El placer de leer lleva a desear aprender toda la vida, por eso es tan importante en la formación de la persona y debería centrar el objetivo de toda la educación”, afirma Rafael Bisquerra, catedrático de la facultat de Educación de la UB.

Así lo entiende también la Federación del Gremio de Editores que en su último Informe 2017 pide explícitamente al Gobierno que la educación pivote en torno a la lectura, evitando regular su enseñanza, como ordena la actual ley de educación, la Lomce, de forma “vaga y confusa”.

Los datos de comprensión lectora según el último informe Pirls han mejorado en nuestros país 15 puntos pero aún quedan por debajo de otros lugares donde la lectura es una de las tareas prioritaria en los primeros años de la educación formal. “Los niveles de lectura de un país están en consonancia con la importancia social que se le da a esta actividad”, considera Enric Prats, profesor de Pedagogía de la UB. “Y la española está claramente por debajo de la media de la OCDE”, sostiene. Catalunya es aún inferior a la media nacional.

En España, sin leer, también se vive. Según los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológica (CIS) sólo la mitad de la población lee en algún formato de papel (libro, cómics, revista, periódicos) una vez al mes y un 35% no lo hace casi nunca, ni siquiera por exigencia del trabajo. A esta fotografía se añade que cuatro de cada diez personas no abren un libro en todo un año.

Estas perspectivas podrían cambiar en el futuro. Según el informe de la Federación del Gremio de Editores, se está ensanchando la base social porque en las últimas décadas se ha escalado en la formación de la población en general, y hay más universitarios que nunca.

Otro factor positivo es el aumento de la franja de grandes lectores, que ha pasado de dos a tres personas de cada diez. Este crecimiento de lectores tendrá un efecto en la educación. Unos padres que disfrutan de la lectura y tienen libros en el hogar predispone a niños lectores, según las investigaciones.

“El chaval debe descubrir que se lo pasa bien leyendo, que le reporta satisfacción, porque si leer le produce estrés, cuando es pequeño, o aburrimiento, cuando es mayor, sólo estamos creando las condiciones para que evite esa experiencia”, afirma Bisquerra, experto en educación emocional y eficiencia lectora. Por tanto, la introducción a la lectura, ese periodo en el que aprende a dar significado a los caracteres, parece clave. “No se trata sólo de dominar una técnica sino de que el niño encuentre recompensas a ese esfuerzo”, indica el profesor.

Para Mireia Manresa, profesora de Didáctica de la Lengua y Literatura en la UAB, se debería dejar de entender que la lectura es un aprendizaje técnico. En su opinión, habría que dejar de situar la enseñanza de la lectura y la comprensión de los textos de manera exclusiva en los primeros años de primaria y extender las ayudas a la comprensión de manera progresiva y constante en todas las etapas. “Parece que, como ya saben decodificar, ya saben leer, y eso no es cierto”, considera.

Sumergirse en un libro exige haber adquirido ciertas competencias como “saber escuchar, con atención, y en silencio”, indica Bisquerra. “Leer tiene mucho que ver con escuchar, es estar atento a una historia ajena, que conecta con emociones propias”, explica. El maestro tiene que trabajar la atención y el silencio con sus pequeños alumnos “mucho más que en el pasado porque los estímulos que recibe el niño son mayores y no se ha entrenado en la espera”, concluye el catedrático.

“En las escuelas de primaria se trabaja bien el aprendizaje de la lectoescritura”, explica Álex Cosials, especialista en la promoción de la lectura y las bibliotecas escolares desde la Fundación Jaume Bofill, “pero faltan horas de práctica”. Desde su punto de vista, las familias pueden contribuir a mejorar las habilidades de sus hijos. “A veces, bastaría que la nota que recibe la familia en la evaluación del alumno, ese ‘debería leer más’, estuviera acompañada de una explicación a las familias sobre cómo ayudar al chaval a leer”, aconseja Cosials, que recuerda que el rendimiento lector también está asociado a condicionantes como los entornos sociales, económicos y culturales.

En todo caso, sugiere a los padres que hagan lecturas compartidas con sus hijos y también visitas a bibliotecas y librerías. Conversaciones sobre las emociones que provoca el texto o los nuevos descubrimientos que aportan. Acompañar. No abandonar al crío solo con el libro de la noche en cuanto ya sabe pronunciar las primeras palabras de un cuento.

Fuente del Artículo:

http://www.lavanguardia.com/vida/20171225/433873013038/reto-lectura-tiempos-digitales-informes-espana.html?facet=amp

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España: El PSOE resalta la «paz educativa» en Baleares y el trabajo «pionero» para avanzar en el pacto por la educación

España /www.20minutos.es / 7 de Febrero de 2018

La secretaria de Educación del PSOE, María Luz Martínez Seijo, ha visitado Palma este lunes y ha destacado que «en Baleares destaca la paz educativa alcanzada esta legislatura» y el «método de trabajo pionero» que se está llevando a cabo para avanzar en el pacto por la educación». Seijo ha destacado que el pacto en Baleares se hace «desde la base, escuchando a la comunidad educativa», lo que «contrasta totalmente con lo que está haciendo el Ministerio», a quien reclama que «dé más voz a la comunidad educativa para que el pacto sea avalado y consistente». Así, ha hecho una «valoración muy positiva» de la gestión que está haciendo el Govern de Francina Armengol en el ámbito educativo, ya que «apuesta por la educación no tan solo con mejoras en la inversión educativa frente a los recortes de otras épocas o comunidades, sino que también apuesta por el diálogo permanente con la comunidad educativa». «Además de mejorar las condiciones del profesorado, la atención a la diversidad o la mejora de la política de becas y ayudas al estudio», ha remarcado. La socialista reclamaba esta serie de medidas a nivel estatal, ya que, según ha dicho, «para que el pacto sea viable debe ir acompañado de una aumento de la financiación comprometido, gradual y que aborde los principales problemas del sistema, como se hace en Baleares», contraponiéndolo con lo que está pasando en el Estado donde el Ministerio «todavía no se ha comprometido a nada».

Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/3253817/0/psoe-resalta-paz-educativa-baleares-trabajo-pionero-para-avanzar-pacto-por-educacion/#xtor=AD-15&xts=467263

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