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España: Anpe admite la situación «caótica» en Educación y pide a Valbuena directrices «claras y consensuadas»

Anpe admite la situación «caótica» en Educación y pide a Valbuena directrices «claras y consensuadas»

El sindicato de profesores ANPE ha señalado este lunes que la situación de la educación en Canarias era «caótica» especialmente durante la fase de desescalada, con los directores de los centros «totalmente desbordados y teniendo que asumir responsabilidades que no van en el cargo».

Por ello, el secretario general, Pedro Crespo, ha demandado al nuevo consejero de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, José Antonio Valbuena -de forma interina- que implante directrices «claras y consensuadas» sobre la desescalada educativa en el archipiélago.

El sindicato ha destacado la necesidad de que el nuevo equipo que tome las riendas tras la dimisión de María José Guerra Palmero este lunes dé «pautas precisas» sobre cómo será la finalización de este curso y el retorno a las aulas en el próximo.

Además, recuerda en una nota que lleva meses reclamando instrucciones homogéneas para todos los centros educativos, siempre salvaguardando su autonomía, pero la Administración solo ha emitido «recomendaciones vagas» que dejaban en una situación de inseguridad a los equipos directivos.

ANPE Canarias es consciente de la «compleja situación» en la que se halla inmersa la educación canaria desde hace tres meses cuando se decidió clausurar los centros educativos para frenar la expansión del Covid-19 y considera que la organización del nuevo modelo de enseñanza que ha tenido que implantarse a causa de la crisis sanitaria necesita concreción, «algo que hasta la fecha no ha existido».

El sindicato espera que este nuevo período traiga a las aulas canarias «el sosiego que no se ha logrado durante los últimos tiempos» y trabajará siempre «de manera leal y comprometida» con el equipo que esté al frente de la administración educativa y con el único fin de defender los derechos del profesorado, «que están por encima de cualquier interés partidista».

La organización apunta que la suspensión de la docencia presencial no ha permitido tampoco continuar con muchos procedimientos imprescindibles de cara a la organización del próximo curso.

A su juicio, debe ser prioritario retomarlos y agilizarlos, al tiempo que se diseña el nuevo modelo de educación semipresencial.

«De aquí a junio no se dan las condiciones necesarias para volver a las aulas con garantías para toda la comunidad educativa. No existen protocolos claros y adecuados para asegurar que se cumple con las medidas de distanciamiento social. Todos, padres, alumnos y docentes, sabemos que la enseñanza semipresencial nunca podrá sustituir a la presencial, pero pedimos que la vuelta a la nueva normalidad se produzca de forma segura», precisa Crespo.

Fuente de la información: https://www.20minutos.es/noticia/4269127/0/anpe-admite-la-situacion-caotica-en-educacion-y-pide-a-valbuena-directrices-claras-y-consensuadas/

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Libro: Seguridad Hídrica

Seguridad Hídrica

Derechos de agua, escasez, impactos y percepciones ciudadanas en tiempos de Cambio Climático

Editores:

Jorge Rojas Hernández | Ricardo Barra Ríos

Este libro cuenta con arbitraje externo de expertos internacionales.

Seguridad hídrica:
derechos de agua, escasez, impactos y percepciones
ciudadanas en tiempos de cambio climático
Primera edición: marzo de 2020
© Jorge Rojas Hernández, Ricardo Barra Ríos, 2020
Registro de Propiedad Intelectual
Nº 2020-A-1855
© RIL® editores, 2019
Sede Santiago:
Los Leones 2258
cp 7511055 Providencia
Santiago de Chile
(56) 22 22 38 100
ril@rileditores.com • www.rileditores.com

Sede Valparaíso:
Cochrane 639, of. 92
cp 2361801 Valparaíso
(56) 32 274 6203
valparaiso@rileditores.com
Sede España:
europa@rileditores.com • Barcelona
Composición e impresión: RIL® editores
Diseño de portada: Matías González Pereira
Impreso en Chile • Printed in Chile

ISBN 978-956-01-0757-2
Derechos reservados.

«La defensa del agua (de los recursos naturales, en general) en
tiempos de competitividad global y de cambio climático irreversible,
es la única garantía de construcción de un orden ecosocial verdaderamente sustentable. Para ello debemos pensar menos lineal y
más circularmente, para hacer coincidir el movimiento de los componentes ecosistémicos del planeta con los movimientos complejos
de la vida humana y la economía en la Biósfera. En verdad, todo
es Bien Común, incluso aquello que paradojalmente se denomina
privado. Todo lo privado está hecho de interacciones de bienes y
valores comunes.» (Tomado del Prólogo).

Descargue el libro completo aquí: http://209.177.156.169/libreria_cm/archivos/pdf_1773.pdf

Fuente de la Información: CLACSO

 

 

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OVE entrevista a Luis Miguel Cisneros Villanueva: “La historia como posibilidad al construir un tipo de educación endógena y pertinente”.

Entrevista realizada por Luis Miguel Alvarado Dorry en exclusiva para Otras Voces en Educación.

Conocimos a Luis Miguel Cisneros Villanueva en una de las clases del Instituto McLaren de Pedagogía Crítica con sede en la Ciudad de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México; una persona seria, tranquila, pero con una gran energía por querer transformar las condiciones desfavorables en la que viven los excluidos, los oprimidos, los ninguneados, los acallados y los invisibles, a partir de una educación propia (endógena) y no impuesta (exógena).

Tiene un Posdoctorado en el área de especialidad de Investigación Aplicada en Educación con Énfasis en Diseño y Construcción de Proyectos de Educación Popular (2015), Doctorado en Pedagogía Crítica y Educación Popular (2014) y Maestría en pedagogía crítica y proyectos educativos (2017) por parte del Instituto McLaren de Pedagogía Crítica; Maestría en Docencia en Ciencias Sociales (2009)  y una Licenciatura en Pedagogía por parte del Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación “José Ma. Morelos”.

El Doctor Luis Miguel Cisneros Villanueva es originario de la comunidad indígena de Sicuicho, Municipio de Los Reyes, Michoacán. Es maestro rural de Telesecundaria, asesor de maestría en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) unidad 162 y catedrático del Instituto McLaren de Pedagogía Crítica de Ensenada, Baja California, México. Su compromiso y vocación lo ha llevado a ser un estudioso de la pedagogía, buscando y construyendo caminos para mejorar prácticas y concepciones educativas. Diseñó e impartió los diplomados: “La comunidad de diálogo: una alternativa en la escuela”, “Por una escuela creativa, crítica y solidaria” y, “El Jardín de Niños pensante, creativo y ético”. Es fundador del Colectivo Pedagógico “Paulo Freire”, cofundador del programa de radio comunitario denominado “La voz del magisterio democrático” transmitido en la región Los Reyes. Creador del programa “Las alternativas educativas” transmitido por Facebook y Youtube.

Es coautor del libro: “Grandes Educadores Latinoamericanos” (2014). Autor del libro: “Las Alternativas Educativas desde la Pedagogía Crítica y la Educación Popular” (2016). Coordinador del libro: “Pedagogías Emancipadoras: Experiencias Pedagógicas del Valle Esmeralda y la meseta P´urhépecha” (2017). Autor del libro: “Pensamiento Pedagógico del maestro Rafael Ramírez en la época de oro de la educación mexicana” (2018). Ha impartido talleres sobre el pensamiento crítico, la creatividad, la pedagogía crítica y la comunidad de diálogo.

Para ser un gran maestro, en primer lugar, se tiene que ser un gran ser humano y, en segundo, una gran persona, Luis Miguel Cisneros Villanueva engloba todas estas características; es un maestro comprometido con las sociedades oprimidas que busca con maestras y maestros, entre todes, construir una educación diferente, más humana y humanizante, surgida desde lo glocal con base en los intereses y necesidades del contexto y, en la participación dialéctica y dialógica de todes, con el hito de luchar y resistir los embates del capitalismo salvaje en su fase neoliberal.

 

Luis Miguel, cuéntenos un poco su historia de vida, ¿Cómo llegó a la educación crítica y contestataria?

Primeramente agradecer al portal “Otras Voces en educación” por esta entrevista, recuerdo que en mis inicios como maestro rural de Telesecundaria hubo una frase que marcó mi opción política, ética y pedagógica. Fue en un seminario político sindical donde observé que un compañero tenía un libro sobre Simón Rodríguez, después de cruzar algunas palabras le pedí prestado ese texto, ya en la casa lo leí hasta terminar. Lo que más me impresionó fue el planteamiento de Rodríguez: “¿Dónde iremos a buscar modelos? O inventamos o erramos”. Esta frase me conflictúo bastante pero al final entendí que para dejar de copiar concepciones educativas es necesario construir alternativas educativas. Por cierto y a pesar de mi rebeldía yo no lo hacía, en ese momento me di cuenta que en realidad era un rebelde pero sin causa. Así, en mi posición de “crítico” rechazaba y cuestionaba -en automático- los planteamientos de la autoridad. Sin embargo, más que crítico era un criticón. Entonces, a partir de la lectura de Simón Rodríguez comprendí que cuando se protesta o denuncia es obligado construir propuestas, soluciones o alternativas.

Ahora bien, para la construcción de alternativas educativas ocupamos analizar permanentemente la política y práctica educativa. Esta reflexión colectiva incluye diálogos de saberes con las y los otros para construir, deconstruir o reconstruir una educación a la medida de cada contexto.

Cuando entendí que debía dar dirección a mi práctica me adentré en lecturas sobre pedagogías críticas y educaciones populares que por cierto no conocía, aún y cuando ya había estudiado una licenciatura en pedagogía y una maestría en docencia. Así, conocí lecturas de Peter McLaren, Henry Giroux, Michael Apple, Joe Kincheloe, Paulo Freire, José Martí, Rafael Ramírez, Sergio Quiroz, Marco Raúl Mejía, Luis Bonilla, María Shirley Dos Santos, Jesús Pastor Brigos, Carlos Díaz Marchant, Alicia Minujin, Carlos Razo, Rosa María Romero y otros que sin duda marcaron definitivamente mi trabajo docente y comunitario. Esto ayudo a comprender que la escuela puede ser un lugar de reproducción o de contestación. Fue la última opción la que adopté porque devela y elimina todo tipo de opresiones. Sin embargo, no quise que el planteamiento se quedara en un simple discurso, por consiguiente repensé mi práctica para que esta fuera consecuente con mi opción política. Cuando retomé las pedagogías revolucionarias deje de reproducir recetas exógenas descontextualizadas, asimismo eliminé programas sobrecargados de contenidos porque no generan aprendizajes significativos y mi clase ya no se basó en la educación bancaria y memorística. En suma y después de escuchar a Marco Raúl Mejía en Ensenada BC. resolví dejar de ser un idiota útil al sistema.

Luis Miguel ¿Cuáles considera que son los elementos más significativos de la crisis educativa en México?

Creo que son muchos, yo solamente intentaré ubicar algunos. Uno es la política educativa dictada e impuesta desde el extranjero, esta situación presiona -en gran medida- a las y los maestros porque deben lograr que sus estudiantes alcancen los estándares fijados, el problema con esta visión es que exalta la memorización, fragmenta el conocimiento y prioriza la enseñanza de las matemáticas y la lecto-escritura dejando fuera otras áreas del conocimiento. ¿Se puede formar integralmente a los sujetos con aprendizajes utilitarios, parcelados y estandarizados? Otra realidad de este enfoque exógeno es que plantea una educación desconectada de la vida, por tanto existe en las y los estudiantes apatía, -y en algunos casos- aborrecimiento a la escuela, a sus docentes y a sus contenidos. Aquí surge otro problema fundamental, las y los maestros se convirtieron en simples operarios de currículos. La actual política educativa desmotivó considerablemente al magisterio pues en lugar de que, las y los maestros, prepararán y presentarán clases creativas se enfocaron en depositar contenidos utilitarios, insignificantes y en muchos casos obsoletos, pues como dijimos el único objetivo es que los y las estudiantes pasen las pruebas estandarizadas. Así, el trabajo instrumental generó malestar en las y los maestros porque los redujo a operar y reproducir la política educativa deshumanizante. El malestar docente se agudizó con el desprecio constante hacia ellas y ellos, su posición desechable y las agresiones -de todo tipo- de las que son objeto. ¿Cómo aspirar a un país mejor con maestras y maestros sobreexplotados, amenazados, violentados y señalados constantemente? Entonces, es urgente la dignificación y valorización del magisterio en los hechos y no en discursos vacíos.

 Asimismo, la escuela actual se encuentra en crisis porque no ha cambiado mucho respecto a su creación, sigue vigente las formas de organización, los objetivos, los contenidos, los  reglamentos, las relaciones interpersonales y otros. Una tarea pendiente de la educación es desarrollar el pensamiento crítico, creativo y solidario en las y los estudiantes, esto no se logra porque nuestra educación es excesivamente cognitiva y reproductora del darwinismo social y pedagógico, es decir, la educación actual forma en y para el individualismo, exalta la memorización de contenidos, limita la creatividad, la expresión de emociones, no permite los cuestionamientos “incomodos” y reprime la autonomía en el pensar y actuar. Por lo expuesto, urge la refundación de la escuela.

 

Luis Miguel, como pedagogo crítico ¿considera que la formación de les futuros docente se corresponde a las necesidades del país y los desafíos pedagógicos del siglo XXI?

Lamentablemente la formación docente está condicionada por imposiciones de organizaciones internacionales que exaltan la formación docente instrumental y utilitaria. Esta visión aceleró la despedagogización del magisterio con la introducción de un lenguaje, conceptos y categorías ajenos a la educación, además, en muchos espacios formadores se aceptó de forma pasiva la mercantilización de la educación. La despolitización vigente impidió los cuestionamientos freirianos como: ¿Qué contenidos enseñar, a favor de qué enseñarlos, a favor de quién, contra qué y contra quién? Así, la gran maquinaria educativa neoliberal formó maestras y maestros obedientes a los procesos de reforma y los redujo a simples operarios de currículos estáticos, aburridos y descontextualizados. Esta concepción educativa responde a las necesidades del sector empresarial trasnacional pero de ninguna manera a los problemas y aspiraciones del pueblo mexicano.

La pobre formación pedagógica, política y ética del magisterio (herencia del sistema educativo neoliberal) afianzó la repetición, la memorización de contenidos y la explicación única del mundo y de las cosas. Lo anterior, es absolutamente cuestionable si recordamos que nuestro México, es una nación de naciones. Entonces, ¿Por qué convertir a la escuela en un lugar de entrenamiento para “pasar pruebas” diseñadas desde el pensamiento único-occidental? ¿Hasta cuándo cesará la violencia (directa y simbólica) en contra de las comunidades educativas?

Ahora bien, ¿Qué hacer para replantear la formación y actualización docente? Yo creo que debemos repensar colectivamente a la y el maestro que se ocupa hoy en día. En este sentido urge desintoxicar la agenda en la formación y actualización docente enfatizando algunos ejes:

  • Recuperar la politicidad en la agenda formativa para hacer que lo pedagógico sea más político y lo político más pedagógico.
  • Formar para y en la concientización, la mística y el compromiso con los sectores oprimidos.
  • Promover y formar para el activismo pedagógico constante y consciente.
  • Formar para la descolonización de la educación de tal suerte que se construyan colectivamente los cimientos para la buena educación.
  • Erradicar de la práctica educativa la pedagogía de la respuesta y en su lugar trabajar desde la pedagogía de la pregunta.
  • Un elemento clave para refundar la formación y actualización docente es enseñar a sistematizar la práctica para que ésta sea la base de la transformación educativa necesaria y urgente.
  • Una vez que las y los maestros sistematicen su práctica se deben crear los espacios para la difusión, socialización y construcción de la buena educación. De este modo, iniciar expediciones pedagógicas de escuela a escuela, a nivel región y Estado, para finalmente llevar a cabo -periódicamente- grandes expediciones pedagógicas nacionales.

Por último y para acompañar la formación y actualización magisterial se ocupa una gran cruzada por la educación emancipadora para romper definitivamente con las visiones educativas promotoras del darwinismo social y pedagógico. Esto implica la revalorización -en todo sentido- del magisterio nacional, pero esto como dijimos no debe ser un discurso, sino un planteamiento claro y consecuente.

¿Qué ha significado el Coronavirus en lo educativo? ¿Considera que las medidas educativas tomadas en el contexto de la pandemia afectan al derecho a la educación?

Creo que como se ha dicho en muchos espacios la pandemia es una oportunidad para repensar y repensar-nos no sólo en el ámbito educativo sino en la vida misma, sin embargo, muchos discursos -incluso en sectores de la izquierda- son vacíos, demagógicos y repetitivos porque se ha discursado sobre el tema pero no se observan propuestas que refunden totalmente la escuela y las relaciones que se dan dentro de ella. Aquí vale recordar una frase de Marco Raúl Mejía que dice: “nunca más protesta sin propuesta”. Cuanto nos hace falta validar este pensamiento porque efectivamente, después del análisis y la crítica corresponde construir alternativas, por tanto, creo que es fundamental aprovechar la coyuntura actual para refundar la escuela tomando en cuenta los nuevos contextos que la pandemia dejará.

El reto es eliminar -de una vez por todas- los elementos obsoletos de la escuela original y construir otra escuela posible que coadyuve a la solución de viejas y nuevas problemáticas. Pero, ¿Quién refundará la escuela? ¿Los gobiernos? ¿Las y los intelectuales? Sin duda, esta es una tarea de los sectores magisteriales-populares formadores de nuevas subjetividades fuera del capitalismo. La tarea no es sencilla, sin embargo no se inicia de cero porque ya existen en el país experiencias pedagógicas emancipadoras como el PTEO en Oaxaca, el PDECEM y PEPOMICH en Michoacán, las escuelas altamiranistas en Guerrero, la educación zapatista en Chiapas, el proyecto alternativo del movimiento de resistencia de Baja California, las experiencias educativas desde la Comunalidad y otras. Asimismo, tenemos saberes populares y cosmovisiones de pueblos originarios que humanizan. Estos elementos se deberían aprovechar para construir, deconstruir y reconstruir alternativas educativas en múltiples espacios. Lo imprescindible en esta tarea es que exista claridad política, ética y pedagógica para eliminar todo tipo de opresiones, para formar en la solidaridad y fundamentalmente para reconectar a los sujetos con todas las formas de vida incluida la madre tierra. No obstante, es esencial que esto no sea un discurso hueco sino propuestas basadas en la praxis pedagógica emancipadora.

En relación a las acciones educativas que el gobierno ha tomado en el contexto de la pandemia me parece que son precipitadas, descontextualizadas y por tanto erróneas. Sin embargo era lo que se podía esperar de funcionarios conservadores como Moctezuma Barragán (Secretario de Educación Pública) que al igual que sus antecesores evidenciaron  desconocimiento de las realidades educativas del país. ¿Por qué plantear como única opción el programa “Aprende en Casa”? ¿Por qué no se consideraron otras opciones tomando en cuenta un sistema educativo destruido por políticas educativas neoliberales? Es claro que no se consideró el acceso a los medios tecnológicos, tampoco la grave desigualdad en el país y mucho menos la falta de conocimiento en el manejo las plataformas educativas. Si bien es cierto que una parte de la población tiene acceso a la tecnología esto no significa que la usen más allá de las redes sociales que poco o nada tienen que ver con “educativo”.

Pero hagamos un ejercicio imaginativo, pensemos en un escenario ideal donde se tiene acceso a las tecnologías, se utiliza de forma correcta las plataformas y se terminan los programas de estudio (esto último parece ser la única y gran preocupación de los gobiernos pero también, de madres y padres de familia, tutores y un gran sector magisterial). Las preguntas serían: ¿Esto es educación? ¿Humaniza o deshumaniza esta actividad? ¿Por qué se enfatiza terminar programas por encima de aprendizajes significativos y humanizantes? ¿Qué tipo de subjetividades se forma con las clases en línea? ¿Se promueve el diálogo y el cuestionamiento? ¿La clase en línea es una forma de educación bancaria? Son muchos los cuestionamientos que se pueden hacer al respecto, lo alarmante es que en muchos espacios no se hacen este tipo de preguntas -en voz alta- por temor a represalias o por quedar bien con los sectores privilegiados de la escuela y sobre todo porque es más fácil simular que repensar y repensar-nos en este contexto de crisis.

 

Amigo y tocayo Luis Miguel, desde las alternativas educativas ¿cuáles serían algunas de las propuestas que considere importantes para iniciar un proceso de transformación radical del sistema educativo?

Interesante pregunta tocayo, primero recordar que la educación no fue, no es, ni será nunca neutra porque siempre responde a cierta ideología, por tanto, las alternativas educativas deben ser contextualizadas, humanizantes, integrales, a favor de las y los oprimidos y principalmente pensadas y construidas por la comunidad educativa. Lo anterior, porque existen algunas propuestas “alternativas” pensadas e impuestas por intelectuales que se creen iluminados, uno se pregunta: ¿Pensar y decidir por las y los otros no es una característica de los sectores conservadores? Para no cometer estas contradicciones se ocupa fundar espacios para dar voz a quienes históricamente se les ha negado. Es decir, se ocupa un auténtico diálogo de saberes colectivo para recoger las aspiraciones de las comunidades, así como el aporte de experiencias o pedagogías de la insurrección. Otra tarea de las alternativas educativas es hacer un frente común para disputar -en todos los sentidos- la educación, incluida la producción de saberes para que estos sean a favor de las mayorías, resuelvan problemáticas y sobre todo, construyan nuevas subjetividades.

Como lo mencioné anteriormente, en la actualidad se están construyendo alternativas educativas, todas con sus particularidades, avances y retos. Unas con más dificultades que otras, algunas han encontrado -en el proceso de disputa- un ataque (a veces velado y otras veces abierto) de sectores conservadores y de gobiernos retrógrados que buscan mantener el statu quo a toda costa. No obstante, la resistencia, la lucha, la organización y el sueño colectivo han permitido la construcción de alternativas incluso en espacios donde parecía imposible. La lección aquí es que las y los oprimidos superaron la visión fatalista impuesta y, asumieron la historia como posibilidad al construir un tipo de educación endógena y pertinente. Los proyectos y programas alternativos han encontrado en sus procesos de reflexión-acción-liberación distintos tipos de opresión y, por tanto, su programa contempla estructuras pedagógicas específicas para la liberación. En otras palabras, luchan contra las opresiones de tipo racial, de clase, de género y con las que van surgiendo o develando. Esta condición es gracias a que las alternativas educativas se repiensan todo el tiempo, nunca se asumen como propuestas acabadas o estáticas sino en movimiento, en permanente construcción, deconstrucción o reconstrucción. Esta perspectiva dialéctica consolida la buena educación porque se nutre de la sistematización de las y los maestros críticos, que ciertamente son ellas y ellos los protagonistas de la transformación educativa necesaria y urgente.

Lo expuesto demuestra que hay esperanza y que los colectivos que todavía no construyen alternativas educativas deben hacerlo ya desde lo inédito viable (propuestas concretas). En este orden de ideas, nuevamente cobran significado las palabras de Simón Rodríguez “o inventamos o erramos”. Nuestra opción es dejar de copiar concepciones que nada tienen que ver con las aspiraciones del pueblo y en su lugar inventar-construir alternativas a partir de recuperar la capacidad de soñar, de crear y fundamentalmente de hacer y pensar pedagogía. En palabras de Freire, luchar por el derecho a ejercer la belleza del acto educativo. Lo anterior se logrará con dosis de rebeldía colectiva, rebeldía para negar y combatir la educación estandarizada reducida a simples técnicas de adiestramiento. Ser rebeldes significa desmitificar al sistema capitalista como la única opción para ser, estar y pensar el mundo, por tanto es urgente desafiarlo -en muchos frentes- porque es claro que sólo ha agudizado la desigualdad, la miseria, las relaciones de poder, la estandarización de la cultura, la mercantilización de los servicios sociales, la cosificación y deshumanización del ser humano. Es precisamente esta realidad impuesta la que obliga a refundar y democratizar la escuela, pero no desde cualquier teoría o moda pedagógica sino desde las alternativas educativas formadoras de otras subjetividades, desde las pedagogías latinoamericanas y desde las experiencias educativas emancipadoras. Estas concepciones educativas deben servir como líneas generales para el debate, la acción y la lucha por sociedades más humanizadas.

Estoy convencido que las y los maestros sólo tenemos de dos sopas: reproducir el estado de cosas o contribuir a la formación de otras subjetividades que en el corto plazo resistan la barbarie vigente, posteriormente construyan alternativas para que estas -en el mediano y largo plazo- coadyuven en la refundación de la sociedad y la vida. Porque justamente, se trata de transformar la sociedad enferma, intolerante y opresora y no adaptarse a ella. En suma: las alternativas educativas deben servir para curar y reparar el planeta, el ser humano y las relaciones vigentes. Sabemos que la educación es un pilar clave en la concientización política, ya lo dijo Paulo Freire, la educación por sí sola no cambia al mundo, cambia a las personas que cambiarán el mundo. Esa es la tarea, hagámosla realidad.

MUCHAS GRACIAS

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Argentina: La emergencia del coronavirus hace aún más invisibles a las mujeres científicas

La emergencia del coronavirus hace aún más invisibles a las mujeres científicas

Fuentes: Público
Las publicaciones firmadas por mujeres se han desplomado desde el inicio de la pandemia, según varios editores de revistas especializadas. Ellas son menos citadas en los medios de comunicación y tienen que hacer frente a su trabajo, compatibilizándolo con otra triple responsabilidad, casi siempre no compartida: cuidados, maestra y tareas del hogar.

Las mujeres científicas se han vuelto más invisibles que nunca desde el inicio de la pandemia y desde la imposición de medidas de confinamiento para controlar su propagación en el mundo. Si ya partían de una situación de desventaja antes de que estallara la alerta sanitaria, ahora su aparición en los medios de comunicación es casi residual y su productividad, en forma de investigación y de publicaciones en revistas especializadas, parece haberse desplomado.

Así lo afirman, al menos, varios editores de revistas científicas en una reciente publicación el portal The Lily del Washington Post, que afirma que si bien el número de publicaciones ha crecido un 50% en algunas ramas de la ciencia, éstas están firmadas por hombres y que la aportación de las mujeres científicas se podría haber reducido a la mitad en comparación a los datos del año pasado.

La explicación hay que buscarla en la cuádruple tarea que desde el inicio de la pandemia tienen mayoritariamente las mujeres sobre sus espalda: el cuidado de los hijos o de las personas mayores, las tareas del hogar, el ser profesoras de sus propios hijos y el teletrabajo.

No es posible trabajar a tiempo completo y cuidar

Desde que comenzó la cuarentena María de la Fuente está agotada, apenas duerme y afirma convivir con el caos. Madre de dos hijos (un niño de cuatro y una niña de seis) esta gallega dirige un equipo de diez personas que hacen investigación en al ámbito de la nanotecnología biomédica buscando sistemas más eficientes de terapia y diagnóstico en oncología.

«Es muy complicado porque, al final, la jornada tiene las horas que tiene y hay que trabajar, dar de comer, encargarte de la cosas de casas y todo se hace difícil. Tengo suerte que en mi caso repartimos bastante bien lo que son los cuidados, pero los niños pequeños son muy demandantes de las madres y siempre tienes la sensación de no llegar y el nivel de estrés es muy alto», explica De la Fuente.

Para esta experta es imposible dedicarle 8 horas al día al trabajo y cuidar. No salen las cuentas y el teletrabajo sólo añade la posibilidad de trabajar a cualquier hora«. Normalmente su laboral comienza hacia las 10 de la mañana, tras el desayuno de los niños y se extiende bien pasadas las 12 de la noche. No duermo mucho porque no hay más horas para avanzar», explica

«Es más que probable que en este contexto las investigaciones y las publicaciones de las mujeres científicas se estén resintiendo de forma importante y que esto vaya a tener como consecuencia la ampliación de la brecha de género en la ciencia. La brecha de desigualdad ya existía, pero cada vez que hay una crisis esta desigualdad se marca más. Y la ciencia no es una excepción. Esto es más de lo mismo y tiene que ver fundamentalmente con la brecha de los cuidados. Es imposible dedicar 8 horas al trabajo y cuidad. no salen las cuentas».

De la Fuente explica que en ciencia se vive una época de hiperactividad y que la profesión en España está «tremendamente precarizada», con un montón trabajadores científicos con contratos temporales y que las formas de medir al productividad se suele restringir a los artículos publicados, «porque no se contempla la trayectoria profesional. Tal como están establecidas la convocatorias actuales suelen tener en cuenta los dos o tres últimos años de méritos curriculares y ahí es donde se produce la diferencia y las mujeres vamos perdiendo competitividad. Es los mismo que ocurre con los permisos de maternidad. Y si no tienes la capacidad de producir al mismo ritmo, vamos perdiendo ventaja y hay menos probabilidades de continuar, de promocionar…», explica esta científica. «Esta puede ser la consecuencia de todos estos artículos que no se están publicando», recalca.

Para Marta Macho Standler, matemática y divulgadora científica española y una de las fundadoras de Mujeres concienciaes pronto aún para saber el verdadero alcance de la crisis del coronavirus en el rendimiento en publicaciones de las mujeres científicas. Según esta matemática, los datos que ofrece la publicación del Washington Post tienen que ver con un repositorios de trabajos científicos que no han sido revisados por pares, un requisito indispensable para que la investigación aparezca en las grandes revistas científicas. «Como los procesos de revisión y publicación son tan largos (pueden ser de un año) muchos científicos los adelantan en a algunas espacios donde los publican en pre-print, es decir, una forma de dar a conocer la investigacion y que, además, sirve como una especia de patente, pero aún no tienen validez científica y pueden ser rechazados por las revistas serias.

Macho cree que la brecha es real y que sus efectos se dejarán notar en el medio y largo plazo sobre las mujeres científicas. «Pero tres meses es poco tiempo para ver una tendencia en las publicaciones. Esto lo veremos probablemente en un año o dos». Otro tema preocupante para esta científica es el temor a que se abandonen otras líneas de investigación porque todos los fondos y el interés estén relacionadas con el coronavirus. «Hay líneas de investigación que se están abandonando por no estar relacionadas con la covid-19 y esto es malo. Y las investigaciones sobre este virus están saliendo muy rápido y muchas son malas  y sin mucha revisión», explica y añade que «Para muchas mujeres un parón en la investigación perjudicará su proyección académica.

Las científicas dicen basta

«Las mujeres asesoran a los cargos políticos, diseñan ensayos clínicos, coordinan estudios de campo y lideran la recopilación y el análisis de datos, pero nunca lo sabrán por la cobertura mediática de la pandemia. Más que nunca antes en la historia epidemiólogos, virólogos y médicos están hablando públicamente y saliendo en los medios de comunicación hablando de ciencia. Pero los artículos más visibles, como el publicado hace poco en The New York Times y otros medios de comunicación que resaltan el papel de los científicos en la respuesta del coronavirus, sólo hablan de hombres. Y esto a pesar de que hay muchas mujeres cualificadas en la primer línea de la respuesta a la covid-19″. Así se lamentan un grupo de 35 científicas de Estados Unidos y Europa en un comunicado publicado en The World University Rankins en el que afirman que las mujeres científicas están luchando contra dos frentes: la covid-19 y el patriarcado.

En su escrito afirman que si bien el peor impacto del coronavirus será indudablemente la pérdida de vidas, el colapso de las economías, la perdida de la ayuda humanitaria y la decadencia de las democracias, el efecto colateral será el progreso que las mujeres en la ciencia ganaron con tanto esfuerzo.

Estas científicas resaltan que ni la epidemiología ni la medicina son campos que estén dominados por hombres, y sin embargo las mujeres apenas aparecen citadas ni tienen visibilidad pública. También echan en falta la presencia de mujeres racionalizadas, porque «priva a las minorías científicas de representacíon, especialmente a las personas negras, que son las más afectadas pro la epidemia», escriben.

Las científicas se quejan del hecho que incluso dentro de sus propias instituciones las voces de hombres no calificados se amplifican sobre las de las mujeres expertas porque han sido identificadas a través de redes masculinas informales, o han entrado en las redes sociales y entrevistas de televisión y, por lo tanto, son percibidas como «de alto perfil».

«No incluir las voces de las mujeres en la discusión pública de la pandemia de la covid-19 es una distorsión de la realidad. No solo perpetúa la invisibilidad de las mujeres en puestos de ciencia y liderazgo, socavando nuestra capacidad de ser tomadas en serio como expertas y no brindando modelos a seguir para las mujeres más jóvenes, sino que también impacta en nuestras carreras mientras nos esforzamos por demostrar el impacto de nuestro trabajo para financiar agencias, colegas y comités de contratación o promoción».

Como conclusión, estas científicas afirman haber comprendido que las mujeres son más propensas a realizar trabajos que resuelvan problemas o «saquen las  castañas del fuego» , es decir, cargarse con el trabajo operativo y de apoyo a los encargados de tomar las decisiones, en lugar de escribir artículos científicos o buscar subvenciones.

«Tememos que estas experiencias conduzcan a una hemorragia de mujeres de la academia después de la pandemia, en particular las mujeres jóvenes. La desilusión y el cinismo que escuchamos en las voces de nuestros colegas y amigos nos llenan de tristeza: ‘Después de que esto termine, se acabó para mí’ es un estribillo que hemos escuchado muchas veces en los últimos meses, casi exclusivamente de mujeres», afirman las científicas en su escrito.

Existen soluciones, añaden, pero es necesaria la voluntad política para implementarlas y hasta ahora no la ha habido. «Al final hay que cambiar la mentalidad, afirma María de la Fuente. «pero también tienen que haber políticas efectivas que garanticen la igualdad de oportunidades. Y esto es urgente».

Fuente: https://www.publico.es/sociedad/mujeres-cientificas-coronavirus-emergencia-coronavirus-invisibles-mujeres-cientificas.html

Fuente de la Información: https://rebelion.org/la-emergencia-del-coronavirus-hace-aun-mas-invisibles-a-las-mujeres-cientificas/

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Argentina: El teletrabajo apura el debate por el derecho a la desconexión

El teletrabajo apura el debate por el derecho a la desconexión

Fuentes: tiempoar.com.ar

A través del correo electrónico y las app de mensajería, la intromisión del trabajo en la vida hogareña era una tendencia, que la cuarentena terminó de imponer. Un proyecto de ley en Argentina quiere proteger los horarios de ocio, para sustraerlos a una modalidad laboral en auge.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio, una de las medidas centrales tomada por el gobierno nacional [Argentina] para combatir el avance de la pandemia más global que conocemos, ha impactado en muchos aspectos de la vida cotidiana. Se alteraron o suspendieron casi todas las rutinas. Y de un día para el otro, personas que casi no usaban computadoras o celulares más que para enviar mensajes, navegar por redes sociales o jugar, empezaron a tener reuniones de trabajo, impartir clases y hasta festejar cumpleaños a través de distintas aplicaciones.

Suele decirse que las crisis aceleran tendencias que ya estaban en marcha. Algunas de ellas son las compras online, la educación a distancia y el trabajo remoto. Otras tendencias discursivas también se van imponiendo de manera sigilosa: los mandatos de “ser más productivos”, no sólo en el trabajo sino en la vida, o “vivir conectados”, presentes en la publicidad o pronunciados por “influencers”.

Hay frases que suenan cada vez más familiares: “¿Estás ahí?”, “¿podés revisar lo que te mandé?”, “te hago una consulta rápida”, “disculpá la hora, te escribo ahora así no me olvido”. Los ejemplos son interminables. Mensajes que se envían y reciben fuera de la jornada laboral de cualquier rubro, a cualquier hora o día de la semana, por colegas y superiores. No importa si alguien trabaja de manera independiente o en relación de dependencia, si hace teletrabajo o si tiene un horario y un espacio fijo de trabajo.

Esto, que ya era parte de las rutinas de muchas personas, se masificó cuando el trabajo remoto se convirtió en la única opción para quienes necesitan seguir trabajando a pesar de la cuarentena. De un día para el otro, hasta el Estado, que siempre se caracterizó por las tareas de oficina, tuvo que reinventarse. Según un informe de Randstad Workmonitor del último trimestre de 2019, el 49% de los argentinos aseguraba que su empleador le pedía estar disponible durante las vacaciones y el 59%, que también recibía pedidos para responder consultas fuera de horario laboral. Ahora, con los trabajadores en sus casas, esa tendencia previa ha sufrido una brusca aceleración. Los mensajes y tiempos laborales se salieron de control, e irrumpen en la cena familiar o en la tarde del domingo, en medio del descanso, y se tornan inseparables el trabajo de la vida familiar.

¿Cómo se combate esta intromisión? Exigiendo el derecho a desconectarse. Ante el despliegue creciente de estas prácticas y tecnologías que erosionan el límite entre tiempo de trabajo y de ocio, la necesidad de conciliar la jornada laboral con la vida personal y familiar, de manera justa y equilibrada, se impone como algo urgente para resolver. Asediado por la pandemia, el derecho a la desconexión digital fuera del horario de trabajo se presenta como un nuevo derecho laboral, necesario para garantizar el tiempo de ocio de los trabajadores.

«Creo que el derecho a la desconexión es una deuda pendiente de los y las trabajadoras en la Argentina”, asegura Sofía Scasserra, economista del Instituto del Mundo del Trabajo “Julio Godio”, de la Universidad de Tres de Febrero (UNTREF). “Hay evidencia permanente de que ya hace bastante tiempo cómo los trabajadores son contactados en cualquier momento del día, a cualquier hora, por distintos temas. Sobre todo a las mujeres, que se las suele usar mucho de agenda: ‘Haceme acordar tal cosa’”, explica.ADVERTISING

Este derecho legal surgió en Francia, en 2016, cuando se promulgó una ley que lo incluyó como un tema de negociación obligatoria en las empresas. En la Argentina, el último 23 de abril, el senador Daniel Lovera (FdT) presentó un proyecto de ley para garantizar este derecho, sobre el que venía trabajando con su equipo desde 2019 y cuya necesidad se vuelve patente en el actual contexto de aislamiento. “Trabajamos en diversos proyectos del mundo laboral, entre los que se encuentran los nuevos derechos, las configuraciones de las nuevas relaciones laborales, las plataformas digitales, la protección de los datos personales, y el derecho a la desconexión. Todos se enmarcan en la comprensión del trabajo como derecho humano fundamental», asegura Lovera.

“Uno ve, a medida que las cosas van mutando, que el trabajador y la trabajadora necesitan protección. Para eso necesitamos una regulación. En el proyecto, planteamos que el trabajador tiene el derecho a la desconexión digital fuera de su jornada de trabajo y durante las licencias, sin que ello signifique una sanción y sin que se premie a quien no haga uso de ese derecho”, remarca Lovera, quien explica que lo que se busca con este proyecto es garantizar el tiempo de descanso mental del trabajador durante su tiempo libre. El proyecto se giró a la Comisión de Trabajo y Previsión Social y Lovera espera que comience a debatirse hacia fines de este mes.

“En los lugares donde ha avanzado la legislación, sobre todo en Europa, ha tenido un efecto tranquilizador en los usos y abusos de la tecnología -agrega Scasserra-. Con estos trabajadores, que eran contactados constantemente, se empieza a tener un poco más de cuidado y hay un poco más de restricciones”.

La disparidad de género es otro elemento central en esta discusión. Es imprescindible que las políticas relativas a la conexión por parte de los empleadores no perjudique a las mujeres, que son quienes más cargan con tareas de cuidado y del hogar y pueden necesitar de mayor flexibilidad respecto a las horas en el trabajo y las horas de conexión en su casa. Esto se hace más evidente con las medidas de aislamiento, con mujeres trabajadoras que son madres e intentan trabajar mientras se ocupan del hogar y de acompañar a sus hijos con las clases a distancia y las tareas que envían los docentes.

El ejercicio del derecho a la desconexión no puede ni debe residir en una responsabilidad individual. Para hacer frente a esta problemática, que se profundiza en el escenario del teletrabajo generalizado producto de la emergencia sanitaria actual, es vital que el enfoque sea colectivo y que imponga al sector empresario la responsabilidad de cumplirlo. “Lo que busca proteger esta ley es la salud mental de los y las trabajadoras”, asegura Scasserra.

La angustia de no cumplir

Los mails y los mensajes habilitaron la erosión de los límites que imponía el mundo físico. “Respondo esto cortito y listo”, pensamos. Existe una expectativa implícita o explícita de que la persona que recibe el mail los revisa en cualquier momento y, en el caso de WhatsApp, además, se suma la expectativa de inmediatez, segundos después de saber (doble tilde azul) que el mensaje fue leído. Según los especialistas, esto trae aparejados problemas de salud mental, asociados a una dinámica laboral de conexión permanente.

La regulación, necesaria, puede no ser suficiente si lo que impera es una cultura de la productividad y el trabajo ininterrumpido. Es fundamental entender la importancia del descanso, del ocio, de conectar con otras actividades y con las personas de nuestro entorno. Pero, ¿por qué es necesaria una regulación? Porque, aunque decidamos no responder ese mensaje que llegó, ya lo leímos, sabemos que está ahí y que acaba de sumar una tarea pendiente para resolver. Ya no pudimos desconectar.

“Al consultorio llegan muchas personas estresadas, con ataques de pánico o angustia, que sufren por la imposibilidad de cortar con lo laboral. Ahí aparecen las subjetividades de cada persona; por ejemplo, el miedo al despido, el temor de las personas mayores a ser reemplazadas, o simplemente a quedar mal”, explica Carolina Tripodi, licenciada en Psicología de la UBA. “Esto le pasa no sólo a quienes no logran desconectar, sino a los que sí logran hacerlo, porque a veces son acusados por otros colegas, y cargan con esa mirada prejuiciosa de sus pares además de la demanda del jefe”.

Las personas debemos lograr una homeostasis, un equilibrio entre el cuerpo y la mente, explica Tripodi, y “para lograr esto se recomienda descansar, realizar actividad física, tocar un instrumento musical, meditar o realizar cualquier actividad recreativa que permita que la concentración esté puesta en el aquí y el ahora”, dice. Muchos pacientes, explica, consultan cuando el síntoma ya está puesto en el cuerpo, pero sugiere prestar atención a “si baja el nivel de concentración, si estás muy irritable, tenés pensamientos negativos, no estás motivado, estás desganado o tenés agotamiento físico o decaimiento. Son todas alarmas que hay que atender para no llegar a un punto límite extremo”.

Fuente: https://www.tiempoar.com.ar/nota/el-teletrabajo-apura-el-debate-por-el-derecho-a-la-desconexión

Fuente de la Información: https://rebelion.org/el-teletrabajo-apura-el-debate-por-el-derecho-a-la-desconexion/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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España: En tiempo de Covid-19, docentes de doble rol

En tiempo de Covid-19, docentes de doble rol

Tomás Angeloni es músico y docente de percusión, tanto en el sistema educativo oficial como particular.

En el Conservatorio Provincial de Música tresarroyense “hay profesores de instrumento, por suerte desde hace dos años lo soy de percusión junto con Sebastián Piatti. Los dos estamos a cargo de la cátedra”.
Con respecto a lo que le coartó la pandemia fue principalmente todo lo que es trabajo de docencia. En el caso del Conservatorio “tuvimos que realizar una reorganización muy grossa. Como toda escuela, nos estamos manejando vía online mediante diversas posibilidades como el uso del whatsapp, videollamadas o grupos de whatsapp para darles cosas para hacer”.
Tomás destaca que el docente en estas circunstancias debe tratar de ampliar el rol al de contención, “de evaluar cómo está la situación de cada alumno. Más allá de dar contenidos y tareas, muchas veces en las clases presenciales está el rol de observador. Uno debe ser un poco de todo a veces con los chicos y en el caso de uno mismo a veces los profesores han sido conmigo algo más que un docente, una ayuda, un compañero, un amigo”.
Momento particular 
Refiriéndose con esto a la situación que hoy se vive, recalca la importancia del docente porque es un momento diferente, muy particular en el que se “entra en la casa” del alumno.
En esto las vivencias son muy particulares, “en principio no todo el mundo tiene conexión, no quiere conectarse de esta forma. A algunos no les gusta, se sienten incómodos; a otros les pedimos, cuando hablamos de instrumentos, algo para hacer música que haya en la casa o el cuerpo mismo para hacer percusión corporal, a los chicos les da vergüenza filmarse y mandar un vídeo para que uno lo vea. Y cuando estás mano a mano en el Conservatorio no hay problema. Allí, como docentes tenemos que tener un reparo enorme lo mismo con la bajada de línea del Ministerio de Educación de no dar contenidos nuevos o muy poco, porque son difíciles de enseñar una técnica nueva o escucharlos, no podemos corregir el audio de una batería por ejemplo”. Destacando, además, que en el caso de la percusión los instrumentos son muy caros entonces en la mayoría de los casos “no hay en la casa uno para practicar”.
“Esto es algo paralelo en lo que siempre estamos presente y ahora más que nunca ser, en muchos aspectos, contenedor del chico. Porque ahora empezás a estar con el alumno en una intimidad distinta, vos antes te veías en un ámbito común con él que era el conservatorio o la escuela. Y ahora el ámbito es la casa de cada uno, a través de la pantalla él está viendo mi casa y yo la suya. Como que uno está en su intimidad, en todos los trabajos, porque yo también doy clases particulares de batería y también lo hago online”.
 
La Orquesta Escuela chavense 
Además de esto Tomás es docente integrante de la plantilla de la Orquesta Escuela de Gonzales Chaves; “un lugar en el que estoy hace cinco años. Es algo muy lindo que surgió como las Orquestas y Coros del Bicentenario, algo que arrancó en 2010, a nivel nacional, en distintas localidades de todo el país. Esto a través de un proyecto de cada localidad, si se aprobaba, se generaba la creación de una Orquesta Escuela a la que se le proveían distintos instrumentos a esa escuela sede. Estamos hablando de contrabajo, violines, cellos, clarinete, oboe, flauta traversa, trombón, instrumentos de una orquesta sinfónica. Instrumentos costosos y mayoritariamente académicos, no hablamos de guitarras ni pianos”.
Esto les permitió contar con no solamente instrumentos sino un plantel de profesores por cada uno de los instrumentos, de lenguaje musical “que sería un poco la parte teórica, la lectoescritura, el solfeo, por citar algunas y un director musical, que es quien lleva a cabo los ensayos. Hoy en día el director es Sebastián Calvano, de Tandil, una docente coordinadora o integradora, Carolina López -es la única que vive en Chaves-; el resto de los profesores somos de instrumentos, algunos con título y otros no, porque el cargo se hace por concurso llamado ‘de difícil cobertura’. La persona se presenta, es evaluado y si es suficientemente capaz para estar en el rol lo admiten. Uno de los profesores es el de lenguaje musical, Verónica Stiglich; actualmente tenemos como profesor de trompeta a Martín Castelli, de Tandil; el profesor de clarinete es Daniel Insúa, de Tres Arroyos; la profesora de flauta traversa, Mariela Femenías -que es mi pareja-; yo estoy en percusión; la profesora de violín y viola, que es un cargo doble, es María Medina, de Tres Arroyos y el de violoncello, Gabriel Delgiorgio”.
Cada uno de los profesores con una carga horaria diferente, como el caso del profesor de violín y del director, en cambio el resto solo lo hace una vez a la semana. La particularidad que tienen estas orquestas es que la inscripción nunca se cierra durante el año, lo que permite la entrada y salida de chicos a la misma o el cambio de aprender instrumentos. A raíz de la pandemia no se pudo comenzar con las clases tomando la matrícula de 2019, investigaron si cada chico podía tener conexión a internet, a redes como whastapp con la gran ventaja que en estos casos y si los chicos han tenido continuidad los instrumentos son prestables lo que posibilita que sigan ensayando en sus casas.
O sea que en cuanto a trabajo, tanto en lo docente como particular ,Tomás Angeloni tiene “para entretenerse”.
La red A442, por Facebook e Instagram
En cuanto a proyectos personales, Tomás Angeloni siente que la cuarentena ha tenido su parte positiva, aunque, artísticamente lo más negativo es que no se puedan hacer conciertos, reuniones, clínicas. Pero lo bueno de esto es que se creó una red de vibrafonistas y marimbistas que la comenzó Fred Selva -un brasilero que estuvo viviendo en Argentina unos años-. “Se fue expandiendo -cuenta- y cuando subí un vídeo tocando una obra en vibráfono un colega de General Roca me pidió que le pasase mi número para juntarnos, esto fue a mediados de marzo cuando arrancó todo”.
El grupo empezó a crecer y dos de ellos propusieron hacer una seguidilla de “Conciertos en casa” como los llamaron. Se trata de que cada sábado a las 17 cada vibrafonista o marimbista tiene quince minutos para tocar todo esto organizado durante la semana por parte de dos chicos. Ahora han sumado hacer alguna entrevista, vía streaming, replicando por su Instagram personal o a través de la página de Facebook A442 Red Internacional de Vibrafonistas y Marimbistas. Es una gran red que permitió saber la cantidad que son y en cuantos lugares del mundo se encuentran.
Para Tomás, “hay ciertas barreras que en lo online se rompe en cuanto a las distancias. Esto te pone en el mismo plano que cualquier otra persona en cualquier lugar del mundo y eso es una de las cosas positivas. Yo tuve una pequeña participación en la sexta semana, la adrenalina fue tremenda; esperemos que se pueda repetir” dice en el final.
Fuente de la Información:  https://lavozdelpueblo.com.ar/web/noticia/94893-En-tiempo-de-Covid-19,-docentes-de-doble-rol
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España – Isidoro Moreno, catedrático de Antropología: “Nuestros hogares pueden transformarse en búnkeres sociales»

Isidoro Moreno, catedrático de Antropología: “Nuestros hogares pueden transformarse en búnkeres sociales»

Los expertos temen que esta crisis sanitaria nos convierta en una sociedad más fría y distante, como la japonesa o las del norte de Europa

Isidoro Moreno es catedrático de Antropología con más de 50 años de docencia en la Universidad de Sevilla. Temeroso e «inquieto» por la nueva normalidad que se avecina, avanza en una entrevista concedida a NIUS el modelo de sociedad en que podemos convertirnos a raíz de la crisis sanitaria generada por la pandemia del coronavirus.

De nuestra respuesta a esa nueva normalidad dependerá mantener nuestro espíritu mediterráneo, asegura Moreno.

Pregunta: Que todos lleváramos mascarilla por la calle era algo impensable en una sociedad mediterránea, y ya es una realidad. ¿Nos va a llevar esta crisis sanitaria a convertirnos en una sociedad más a la japonesa?

Respuesta: La distancia física que sufrimos ahora no tiene por qué degenerar en distancia social. Sin embargo, esa distancia física y la percepción de que los demás son un riesgo para nosotros sí son peligrosos. Ello puede derivar a largo plazo en transformarnos en otro tipo de sociedad. No hay que irse a Japón, miremos al norte de Europa.

P: ¿En qué se puede materializar esa transformación? ¿Cómo podríamos cambiar?

R: Existe el riesgo de que estemos adoptando determinadas pautas del norte de Europa, donde las relaciones humanas son bastante más distantes. Si la deriva hacia la nueva normalidad, que me inquieta, es normalizar esa excesiva distancia social, nos va a afectar mucho. Por el contrario, si el Estado de Alarma termina convirtiéndose en un paréntesis en lo que a las relaciones humanas respecta, se quedará en una triste anécdota.

P: ¿Por qué dice que es inquietante la nueva normalidad?

R: Se está utilizando la situación actual para hacer apología de lo que llamaría el todo-telemático. El ejemplo es la enseñanza, que corre un riesgo importante de perder su carácter presencial fundamental, y la comunidad que se crea entre alumnado y docentes. Que nos convirtamos en una especie de japoneses morenos, no lo veo. Pero que se pongan en riesgo aspectos fundamentales de nuestra cultura como la docencia presencial, entre otros tantos, me preocupa. Hay una campaña abierta para promocionar todo lo telemático, y nuestros hogares pueden transformarse en búnkeres sociales, en los que únicamente nos relacionamos con nuestro entorno doméstico.

P: ¿Búnkeres sociales?

R: El tipo de sociedad de la que hablamos y a la que señalamos es totalitaria, y no solo a nivel familiar. Las relaciones sociales se limitarían al ámbito estrictamente familiar, y se debilitarían bastante. Tenemos que resistirnos a convertirnos en eso, no solo al virus.

IM en UPO 2016

P: Por lo que dice, todo dependerá de lo que nos impongan en esa nueva normalidad. ¿Es así?

R: Sí, y también de cómo la aceptemos. Si somos sumisos colectivamente y aceptamos todos los controles, restricciones y rehusar incluso nuestras relaciones sociales en nombre de una supuesta garantía de seguridad, estamos en riesgo de transformarnos en una sociedad más fría y distante. Es un proceso que ya ha comenzado.

P: ¿Y nos estamos plegando a eso?

R: Ahora mismo, en la sociedad existen todos esos vectores, tanto los que sienten que esto es algo temporal, como los que lo aceptan ya como esa nueva normalidad. La cuestión clave es si la nueva normalidad es algo provisional o viene para quedarse. Veremos.

Fuente de la Información: https://www.niusdiario.es/sociedad/isidoro-moreno-catedratico-antropologia-hogares-pueden-transformarse-bunkeres-sociales_18_2949720152.html

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