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Alba Carosio: La emancipación desde los feminismos latinoamericanos y caribeños

Redacción: CLACSO

Dentro de la Colección de los “Cuadernos del pensamiento crítico latinoamericano”,
CLACSO presenta la investigación “La emancipación desde los feminismos latinoamericanos y caribeños” de Alba Carosio, co-coordinadora del Grupo de Trabajo
“Feminismos, resistencias y emancipación”.

Los feminismos nuestroamericanos se han venido convirtiendo en un agente político importante, logran convocar grandes movilizaciones de calle, tienen propuestas políticas transformadoras, y han generado conceptualizaciones explicativas que amplían horizontes. En este momento histórico, los movimientos feministas hacen visible una potencia que interpela sobre asuntos cruciales que la política hasta ahora no tuvo en cuenta: el cuerpo, el amor, el deseo, la sexualidad, la maternidad como una opción y no una obligación, el derecho al aborto, la pobreza de las mujeres, la economía para la sostenibilidad de la vida, la participación de las mujeres y sus derechos efectivos.

La actual tercera ola feminista (o cuarta según se mire) comenzó con las denuncias por abusos machistas hacia los cuerpos de las mujeres, y fue creciendo constituyendo una fuerza que plantea un nuevo pacto social y una transformación radical de todos los sectores de la vida social. Hoy se trata de hablarle a toda la sociedad, de plantar luchas al poder patriarcal, histórico aliado del capitalismo y del neoliberalismo. El movimiento social de las mujeres ha venido develando el sistema y sus coartadas culturales, que avalan la discriminación para legitimar la explotación de las mujeres, que es paradigmática y se entrecruza con la opresión de clase, etnia, raza, territorios, generaciones, coloniajes e imperialismo.

Los feminismos latinoamericanos y caribeños actuales plantean una disputa de sentidos en torno a los modelos de civilización y organización de la comunidad humana. Desde la reflexión, producción y acción feministas se evidencian viejas y ocultas discriminaciones, que enriquecen y transforman la política y sus objetivos concretos, que impulsan profundizaciones democráticas y formas más cálidas y diversas de participación social, que cuestionan la toma de decisiones cupulares y sordas a la concreción de la vida. Los feminismos latinoamericanos y caribeños construyen un movimiento claramente contra-hegemónico.

A partir de una concepción plural y democrática, los feminismos plantean una forma diferente de hacer política, y una forma diferente de interpretar la realidad, denunciando problemáticas negadas o excluidas, visibilizando a las mujeres en sus afectaciones pero también en sus contribuciones a la sociedad, desnaturalizando los órdenes de violencia patriarcal en los que históricamente se ha socializado a hombres y mujeres, proponiendo formas alternativas para expresarse y movilizarse políticamente. Resistiendo al brutal ataque a la reproducción social, las mujeres han entrado al campo de la política con sus posiciones, con su fuerza y sus estrategias. Teniendo en cuenta que otras transformaciones han fracasado, se trata ahora de no repetir viejas prácticas. Los reclamos de la lucha feminista, son en rigor, reclamos por derechos de la ciudadanía de las mujeres, pero una ciudadanía diversa e incluyente, donde se reconozca a quienes estuvieron en la oprimente invisibilidad. El movimiento feminista latinoamericano y caribeño irrumpiendo y haciéndose visible en la toma del espacio público, y como una instancia de acción colectiva de protesta y propuestas, trae consigo nuevos desafíos para dar respuesta a las realidades cambiantes de nuestra región.

La visión feminista es indispensable para enriquecer y completar la lucha por la transformación social y la emancipación humana. Los movimientos de mujeres tienen hoy demandas y fuerza insoslayable en todo camino hacia la justicia y emancipación. La opresión de mujeres y géneros se ha hecho visible como malestar político, que ha logrado llenar plazas y avenidas. Los feminismos latinoamericanos y caribeños han aportado y tienen mucho por aportar a la construcción transformadora, son una garantía más clara de que realmente se produzca.

Seguimos en la búsqueda de la radicalidad del cambio social, de la concreción de la emancipación, ayudadas por las utopías pensadas e impulsadas por el río de soñadoras y luchadoras que en nuestros pueblos han sido. Por las voces y por los silencios, por los movimientos y por las quietudes, que desde hace más de cinco siglos han venido aportando ideas y pensamiento a nuestras mareas actuales, hemos ido acumulando fuerzas en nuestra región. Redes y tejidos de hermanas son formas organizativas que cruzan fronteras, por sobre los muros, fortaleciendo los movimientos nacionales y regionales, y también con nexos internacionales. Los feminismos son internacionalistas por nacimiento y definición.

Las utopías feministas emergen de los movimientos, luchas y debates, reflexiones e intercambios que permiten dibujar mundos alternativos posibles, y reclamar transformaciones concretas.

Seguimos proyectando una civilización no patriarcal, no capitalista, no colonial y no imperialista, porque será más humana, diversa y feliz.

Rasgos y afanes feministas pueden enunciarse:

Cuidar la vida

Desde el siglo pasado, sabemos que el “punto de vista” es determinante para el análisis social, para entender y hacer visible fenómenos y problemas de nuestra vida en común. En este sentido, las miradas de las mujeres aportan una manera epistemológicamente privilegiada para comprender el entramado con que nuestro modelo civilizatorio mantiene un contrato social, que implica un contrato sexual que divide el trabajo de los sexos, y resta valor y hace invisible la reproducción de la vida.

En el capitalismo tardío actual estamos presenciando el conflicto entre los procesos de acumulación de capital y los procesos de sostenibilidad de la vida. Los procesos de la vida son invisibles en la economía tradicional, no sólo en el sentido de la no valoración del esfuerzo que cuesta regenerarla, sino porque la ganancia se hace en base a destinar el tiempo de vida y los cuerpos a hacer funcionar los mecanismos de mercado y de la explotación de la naturaleza. El conflicto capital-vida hace referencia a la hegemonía de la acumulación, que pone el sostenimiento de la vida a su servicio, generando nuevas formas de negocio y de explotación en la provisión de cuidados. El mercado coloniza la vida familiar de las capas más pudientes que contratan el cuidado de niñas, niños, mayores y otros dependientes, mientras genera capas proveedoras de servicios que deben descuidar sus propias responsabilidades familiares. Se establece así una desigualdad profunda en la recepción de cuidados. Se descuida para cuidar. El cuidado es un privilegio en nuestras sociedades capitalistas patriarcales.

La inexistencia de una responsabilidad social en los cuidados es uno de los factores clave en la feminización de la pobreza: tener que participar en las tareas de la casa es a menudo un factor de abandono escolar para las niñas o adolescentes; las mujeres pobres frecuentemente encuentran pocas opciones laborales distintas al empleo de hogar, que a su vez no permite mejorar su situación (funciona el suelo pegajoso o piso de cemento y la promoción profesional no es posible en ese sector); las mujeres pobres están sobrecargadas de cuidados (porque peores situaciones socioeconómicas implican mayores necesidades de cuidados), su trabajo no se valora e impide participar plenamente en el mercado.

Los cuidados y la división sexual del trabajo son pilares básicos del sistema de dominación actual: la explotación económica, la precarización laboral y la brecha salarial; y la servidumbre social que implican las tareas de cuidado no remuneradas. El cuidado debe considerar en su potencial, como palanca para la transformación: no hay que olvidar que el capitalismo globalizado se sostiene sobre cantidades enormes de trabajo invisible organizado según una ideología heteropatriarcal. La economía jerarquizada de clases no puede desmontarse sin desmontar esa ideología.

Cuando el Estado no asume responsabilidades en el bienestar, lo que ocurre es que el bienestar de las clases sociales más altas está muy mercantilizado, y el de las clases más populares está muy familiarizado o, más bien, mujerizado. Sin embargo, no se trata solamente de derechos e igualdad, sino de transformar el modelo de vida, producción y consumo. Hoy pensamos en una amplia reorganización de los procesos de producción y reproducción, de los tiempos de vida y de trabajo, asumiendo corresponsabilidad entre estado-hombres-mujeres-comunidades y generaciones.

En la perspectiva feminista, los cuidados son parte de los procesos de producción-reproducción en una unidad indisoluble. La vida, humana y natural, es interdependiente, tiene una precariedad esencial, por eso necesita cuidados. Los valores de la interdependencia, el afecto y la corresponsabilidad, que están presentes en los cuidados, deben ser rectores de la vida social en un modelo civilizatorio no patriarcal. Proponemos una sociedad feminista, es decir, sociedades y comunidades cuidadoras, que acompañen y sostengan para vivir vidas vivibles, y por esto -como dice Verónica Gago-, en la potencia feminista está el deseo de cambiarlo todo.

Derecho a una vida libre de violencia

Cuidar la vida significa vivir sin miedo y sin violencia; para gran cantidad de mujeres y otras personas negadas y discriminadas esto es imposible. La civilización patriarcal es violenta de manera constitutiva, se ejerce el poder con base en la capacidad de controlar y/o arrebatar la vida. En ese horizonte, siempre está la posibilidad de la violencia que impone dolor y muerte. Se ejerce violencia para expresar dominio y demostrar posesión.

A fines del siglo XX los feminismos latinoamericanos y caribeños comenzaron a dimensionar la magnitud de la violencia contra las mujeres, pero es en nuestro siglo cuando las violencias machistas se logran hacer visibles, aunque todavía de manera bastante incomprendida. Nuestras sociedades siguen estando ganadas por la misoginia, que culpabiliza a las propias mujeres por la violencia que se ejerce contra ellas.

La culpabilización evita la solidaridad con las víctimas, las humilla y encubre todas las formas de dominación, abuso y crueldad. Y así se va estableciendo la tolerancia social hacia la violencia contra las mujeres, que da base a la violencia social general. Asesinar es legal si quien mata tiene el poder suficiente para tener de su lado a la ley. El dominio sobre determinadas personas habilita condiciones para que aumente la disposición a la agresión y a la crueldad.

La violencia no nos afecta a todas las personas por igual, los feminicidios ocurren en mayor medida a mujeres jóvenes más pobres. La violencia no ataca por igual a los estratos sociales. En nuestra América, la historia de la desigualdad, imperialismo y colonialismo se inscribe en el cuerpo de las mujeres. El cuerpo femenino cuenta la historia de desigualdad y refleja un sistema jerárquico de género, edad, raza. A partir de la cosificación y la desvalorización, el escenario está listo para cualquier tipo de violencia directa, que se legitima y se culpa a la víctima. Si una mujer/adolescente/niña es violada, se pregunta qué hacía en ese lugar. Si es víctima de trata, por qué fue tan confiada. Si su pareja la mató, por qué aceptó su presencia y no tomó medidas antes.

En sociedades altamente desiguales, se va generando una crueldad sistémica que se manifiesta en la indiferencia y falta de atención a las víctimas. En la violencia de género es evidente la apatía e indolencia de las instituciones y las comunidades, y en esto está la base y puerta de entrada a la violencia social generalizada. En el abuso del cuerpo de las mujeres se demuestra el disciplinamiento a que puede someterse a quienes son descartables.

La violencia contra las mujeres, las niñas y los cuerpos feminizados se basa en el mandato de la masculinidad que impone el sistema patriarcal. Las identidades masculinas normativamente “exitosas” abarcan los atributos de estatus social, riqueza material, potencia sexual, agresividad y uso de la violencia como mecanismo para expresar e imponer poder. La masculinidad en los contextos patriarcales son procesos que necesitan constantemente actualizarse y demostrarse, la violencia es así un acto simbólico masculino demostrativo que resulta legítimo y ampara a quienes lo ponen en práctica. Este fenómeno es claro en la producción de fratrías pandillescas que son espacios de acumulación de capital masculino, y también en espacios legales como las fuerzas armadas y policiales. El control sobre las mujeres se vuelve parte demostrativa indispensable del dominio sobre quienes están en posiciones inferiores.

En el modelo capitalista tardío globalizado, la violencia en general y la violencia de género, son negocios muy rentables. El tráfico de armas, de drogas y de personas son negocios en crecimiento constante, interrelacionados entre sí, hay estimaciones que indican que mueven casi el 10% del PIB mundial. La trata de personas y el tráfico de migrantes tienen diferentes fines: la prostitución, trabajos forzados o serviles, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre, explotación de la mendicidad ajena, matrimonio servil, extracción de órganos, producción de pornografía infantil y adulta, turismo sexual, procreación obligada para la venta de menores de edad, extracción obligada de óvulos, venta de niñas y niños o cualquier otra forma de explotación. Según el UNODC, Global Reporton Trafficking in Persons 2018 (United Nations publication), 49% de las víctimas de trata son mujeres a lo que se suma un 23% de niñas. Más del 70% de las víctimas de trata son femeninas. La explotación sexual (59%) sigue siendo el delito más frecuente. América Central y el Caribe son las regiones con un mayor porcentaje (66%) de niños, niñas y adolescentes entre las víctimas.

La prostitución es una práctica social que garantiza al conjunto de los varones el libre acceso al cuerpo de las mujeres, y esto ocurre en la casi totalidad del planeta. La prostitución como institución internacional y globalizada se basa en sostener que todo hombre tiene derecho a satisfacer su deseo sexual por una cantidad variable de dinero. No es motivo de reflexión para los consumidores cómo llegaron esas niñas o mujeres a esta situación, ni tampoco cuáles son los orígenes de miseria y explotación que desde determinados lugares del planeta alimentan los mercados del sexo lúdico pasando por las redes mafiosas. La prostitución es una gran escuela de desigualdad humana, violencia y violación de derechos humanos. Aunque la prostitución ha existido desde siglos, es en el desarrollo del capitalismo, del primer capitalismo industrial, cuando adquiere proporciones importantes e infames, como lo describe Flora Tristán en Paseos por Londres: “La prostitución es la más horrorosa de las plagas que produce la desigual repartición de los bienes de este mundo” (1840).

La teoría y práctica feminista no solamente llama la atención sobre estas crueles formas de relación humana, para que el derecho de las mujeres y las niñas sea parte real de los derechos humanos, sino también para que mediante la visibilidad, denuncia, demostración y desnaturalización de las explotaciones más consuetudinarias y habituales, pueda prefigurarse una radical transformación social y emancipación real. Para pensar una sociedad sin violencia es indispensable pensar un modelo de convivencia donde mujeres y niñas vivan sin peligro de muerte, dolor y esclavitud, permitiendo que la interconexión con la violencia social general coopere desde la base con una sociedad de paz. Este tipo de sociedad de paz implica nuevos tipos de masculinidad, femineidad y diversidades, en libertad y sin jerarquías.

Apostamos a valorizar y jerarquizar los vínculos de afecto, cercanía, las maneras de contención, los ensayos de crianza de infancias libres, los espacios de cuidado a los que podemos remitirnos para combatir la violencia. Los feminismos en la actualidad constituyen una propuesta política, civilizatoria, de proyección de un mundo radicalmente diferente y en paz.

Transformar la democracia

La democracia, como la clásica identificación como gobierno del pueblo, lo ha sido en masculino. Los movimientos feministas, mundiales y latinoamericano-caribeños interpelan a las democracias en sus bases. Se piensa quién es el sujeto político de la democracia, y cómo y para quienes se toman decisiones. El espacio público-político de la democracia sigue siendo patriarcal, las voces que suenan y se oyen son de los liderazgos masculinos poderosos, que tienen bases organizativas. Pero las mujeres latinoamericanas y caribeñas tienen presencia pública y organización, y desde allí han venido participando y disputando resonancias. Se ha gestado un proceso de construcción del pueblo feminista, como lo llama Graciela Di Marco.

En nuestra región, desde el siglo XVI, resistiendo en contra de la colonización que se expandió sobre el cuerpo violado de las hermanas originarias y de las negras secuestradas y esclavizadas, pioneras feministas reclamaron el derecho de las mujeres de ser consideradas sujetos racionales y tener derecho al despliegue espiritual de la lectura y la educación. Así se marcó la parcialidad de la razón iluminista colonial pretendidamente universal, y fue por las luchas de las mujeres en el siglo XIX que se abrieron las puertas de las aulas para las niñas en nuestras nacientes repúblicas independientes. A principios del siglo XX, se exigió el estatus de sujetas políticas, articulando la lucha en base al derecho al sufragio femenino, se mostraron los límites de una democracia que no podía ser tal sin contemplar a las mujeres. Y ya en la segunda mitad del siglo XX, en plena radicalización estudiantil, antibélica y antirracista, libertaria y en busca de la transformación social, los feminismos volvieron a irrumpir con más potencia que nunca. “Lo personal es político” y “Democracia en la calle, en la casa y en la cama” fueron consignas que mostraban y apuntaban a la dominación patriarcal en todos los ámbitos de la vida como una de las enormes opresiones a combatir. Con su acción y reflexión, ampliaron el concepto de lo político frente a aquello que todas las corrientes de pensamiento hasta ese momento habían dejado de lado. En 1982, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe decía en su declaración final: “El Movimiento de Liberación de la Mujer es un movimiento político que busca la transformación económica, política y social de nuestra sociedad, de una manera radical y absoluta” y afirmaba que el Movimiento de Liberación de la Mujer garantiza que el proceso de transformación y cambio sea verdaderamente irreversible y toque todos los grupos y sectores sociales, transformando la vida por dentro y por fuera, como una sola unidad y en una forma radical.

A partir de estas luchas se fueron generando instituciones, mecanismos internacionales y nacionales y marcos normativos, para promover la igualdad de género, sin embargo, con poco alcance y bajas condiciones de operatividad. Los estados son completamente reacios a reconocer las condiciones de desigualdad, siguen siendo instituciones estructuralmente patriarcales. En la década de 1990, “Autonomía” e “igualdad” se redefinieron mediante un discurso liberal de derechos individuales, y en la región se consolidó un “feminismo de lo posible”, sin referencias a transformaciones globales.

En la primera década el siglo XXI, se elaboraron constituciones (Venezuela, Ecuador y Bolivia) en las que participaron feministas y organizaciones de mujeres, que impulsaron nuevas concepciones de igualdad más inclusiva y perspectivas más amplias de la democracia, nuevos pactos sociales y reconfiguraciones del Estado. Los nuevos marcos de convivencia trajeron el reconocimiento de la diversidad social, a partir de la visibilización de la intersección de discriminaciones y opresiones de género, etnia y clase. En resumen, se impulsó la ampliación de la democracia. Hoy, se plantea como horizonte alcanzar la representación paritaria, hacer realidad la Democracia Paritaria, como una propuesta que aporta a la construcción de sociedades más justas, igualitarias y democráticas, por lo cual es posible afirmar que cuanto más feminista sea la democracia, más democrática será. La democracia debe ensanchar constantemente sus fronteras, creando métodos que en lugar de constreñir u homogeneizar habiliten las diferencias.

Lo que se hace evidente, sin embargo, es que a pesar de marcos normativos y reestructuraciones, las instituciones no han cambiado sus prácticas, costumbres y comportamientos machistas y persisten los tratos desiguales, discriminatorios y opresivos. La mayoría de los estados latinoamericanos siguen manteniendo el control sobre la soberanía del cuerpo, la reproducción y el trabajo de las mujeres. Siguen los sesgos en las políticas públicas de género, pero también de clase, de etnia, de edad y muchos otros. Y aún más, se ha producido violencia política contra las mujeres. La violencia y el hostigamiento contra las mujeres por motivos políticos llevan implícito el mensaje de que las mujeres no pertenecen a lo político, hay límites a su participación social. Hay montones de declaraciones institucionales contra la violencia hacia las mujeres, pero no hay medidas reales.

Los movimientos feministas no solo han traído otras voces a las discusiones sociales, sino que también en sus formas organizativas prefiguran nuevos modelos de acción colectiva. Se ejercita un constante diálogo en red, con la mayor horizontalidad posible, el concepto de sororidad es una regla de convivencia que implica cuidado mutuo y afecto. Se ha venido construyendo y consolidando un feminismo popular, que establece alianza con otros movimientos: sindical, campesino, indígenas, pobladores, etc. En toda esta red, las feministas plantean alternativas que pasan por “el total reordenamiento social del poder y de sus expresiones objetivas y simbólicas, anidados en nuestras subjetividades, relaciones e instituciones, desde la familia hasta el ordenamiento nacional e internacional” (Olivera, Mercedes, 2019).

Los feminismos actuales salieron de la marginalidad confinada a ciertos sectores de la militancia y se convirtieron en movimiento de masas. El pensamiento feminista está comenzando a ser parte de las tradiciones de lucha de los movimientos y organizaciones populares, no sin contradicciones y obstáculos. Prejuicios y posicionamientos políticos que lo siguen ubicando como algo secundario y, más que nada, la resistencia de los varones a democratizar el poder y abandonar sus privilegios sigue estando presente.

Sin embargo, América Latina y el Caribe están viviendo un período en el que se ha venido produciendo una nueva imbricación entre lo político y lo religioso, dando lugar a procesos de des-democratización, con fuertes implicaciones antiderechos centrados en discursos antigénero, de restauración de la familia patriarcal tradicional y retoma de la disciplina sexual y social. La fórmula y calificativo “ideología de género”, que actúa como aglutinante simbólico, fue inventada para desvalorizar y crear temor por una posible disolución moral y caos, ocasionado por la legitimación de los derechos humanos de las mujeres, en especial de los derechos sexuales y reproductivos, y la aceptación de la diversidad sexual. Los Estados se cierran, ajustan, recortan políticas sociales y van contra los derechos conquistados; se persigue a migrantes; las derechas son gobierno y avanzan, criminalizando a los sectores populares.

La compenetración entre política, moral y religión, divide la realidad entre el bien absoluto y el mal absoluto, permite generar lealtades y viabilizar justificaciones dogmáticas para las decisiones y lógicas autoritarias en el ejercicio del poder. Los valores fundamentalistas han hecho converger a un catolicismo neo integrista con el evangelismo conservador pentecostal y mormón, e incluso en ciertas ocasiones con ortodoxos y musulmanes. Se han creado alianzas y coaliciones transnacionales con ideología religiosa ultraconservadora, con una fuerte voluntad de influencia directa en la política.

Ya desde los años 70, la derecha cristiana estadounidense promovió la circulación de su discurso en América Latina. En los años 90, se fortaleció el neointegrismo católico. En la actualidad, la presencia de las Iglesias evangélicas pentecostales es evidente en todos los barrios de nuestra región, especialmente en los sectores más pobres, su propagación fue acelerada en los últimos 30 años, con acción social directa y fuerte presencia propagandística en medios radiales y televisivos. Hay quienes afirman que en América Latina hay más de 19 mil denominaciones pentecostales que organizan a más de 100 millones de personas, que participan directamente en política, ocupan posiciones legislativas y de poder ejecutivo.

En la segunda década de nuestro siglo XXI, frente a las olas restauradoras-conservadoras que se han venido instalando en los gobiernos y en las sociedades latinoamericanas, las ideas feministas son un impulso indispensable para continuar las luchas. Por este motivo, son presentadas por las derechas como un enemigo a extirpar y por algunas izquierdas como rebeldías infantiles; lo cierto es que los feminismos son de las resistencias más fuertes y más acostumbradas a combatir en la adversidad. A pesar de la instrumentalización de las demandas en una igualdad formal, conveniente y disciplinada, los feminismos en su radicalidad continúan en nuestra América. Desde los feminismos, lejos de limitarnos a resistir en defensa de lo conquistado, hoy estamos asumiendo tareas de ofensiva, algo que puede ser motivo de inspiración y de influencia para otros movimientos sociales.

Feminizar la política

No se trata solamente de incluir mujeres en forma igualitaria en todos los lugares de participación y decisión, con toda la importancia simbólica que la paridad tiene; se trata de que las perspectivas de las mujeres, con el privilegio epistémico que da el mirar desde la subordinación y subalternidad, sean parte de la política. Se trata de cambiar el orden de prioridades. La feminización de la política se entiende como una tarea generacional, desterrando una masculinidad ejercitada como dispositivo de poder. Y con una agenda feminista que hoy se propone discutirlo todo: la economía de cuidados, la política, la forma de los vínculos sexo-afectivos, la educación, las características de los espacios donde habitamos, entre otras cosas. Y cambiarlo todo.

Las políticas públicas se han centrado en una concepción de la vida humana, en la que la autosuficiencia y la independencia personal son el ideal. Por eso, las políticas de protección social se consideran una compensación, siempre transitoria, frente a los eventos o situaciones catastróficas sobrevenidas, o una ayuda temporal a pobres y vulnerables para salir de la situación de pobreza. No se asume para nada la protección social como la necesaria seguridad social que el Estado debería brindar a todas y todos, el acompañamiento de la sociedad a todos los seres humanos que viven, es decir el cuidado de la vida humana, que también debe extenderse a la vida natural como bien común y gran casa viva en la que habitamos.

Feminizar la política significa también priorizar los vínculos, generar comunidad y una comunidad que cuide, basado en el ideal de interdependencia corresponsable, de manera que acompañamiento y crianza sean prioridades que se compartan entre estado-comunidades y sexos. Los saberes y prácticas de cuidado y vínculo, que históricamente han ejercido las mujeres, deberían convertirse en el centro de la gestión y servir de modelo para la formulación de políticas. Se trata de la extensión de las prácticas feministas al conjunto de lo político y lo social. Y este uso debe entenderse como histórico y no como esencial inmutable, natural y fuera de la historia. Se trata de poner a circular los valores de la ética feminista (no violencia, corresponsabilidad, contextualidad, relaciones, compasión) para pensar lo político y las políticas.

Los feminismos plantean un cambio transformador no heroico en lugar de impulsar proyectos de emancipación totalizantes, que se plantean desde posiciones desencarnadas y abstractas, que subordinan la cotidianeidad a un mundo ideal. Los feminismos priorizan la vida en su enraizamiento relacional y concreto, con pasos situados y vividos en lo subjetivo y en lo objetivo. Esto significa preferir las utopías con manifestaciones provisionales, que indiquen la ruta en lo presente, sin postergar transformaciones en aras de una radicalidad impalpable. Es un movimiento que propone construir la vida en común desde otros criterios éticos políticos.

Pensamos en “domesticar la política”, desburocratizarla, humanizarla en clave doméstica, de una domesticidad repolitizada. Las mujeres están llamadas a reformular la politicidad en clave femenina, y los hombres pueden sumarse y aprender a pensar la política de otra forma. Una política de los vínculos, una gestión vincular, de cercanías, y no de distancias protocolares y de abstracción burocrática. (Segato, Rita, 2019)

El colapso civilizatorio es también el fracaso de valores masculinizados, de la política pensada desde una masculinidad competitiva que fue generando una necropolítica, originada por la ideología salvaje del mercado, donde predomina el que compite con más fuerza; por una democracia concebida como instrumento para los negocios; y por una relación de extracción sin límites con una naturaleza. Guerra y violencia son instrumentos de la política patriarcal que han creado un mundo invivible.

Ampliar los horizontes culturales, desterrar el patriarcado

La historia de los hombres es audible, la historia de las mujeres ha sido cancelada, censurada y perdida en la transición del mundo-aldea a la colonial-modernidad. Los aportes de trabajo, producción, luchas y emancipaciones de las mujeres como colectivo han sido borrados, son invisibles. Por eso es una acción militante fundamental recuperar la participación de las mujeres en los fenómenos y cambios sociales. Hacer visibles las marcas de las acciones de las mujeres, pero no reduciéndolas a una historia de los hechos, sino también incluyendo a aquellas huellas silenciosas, invisibles, generalmente expropiadas de su carácter político y epistémico.

La feminización de la pobreza, extendida en nuestra región tan desigual, tiene su contrapartida en la masculinización de la riqueza y el poder político, el derecho a la palabra y a la memoria, status quo avalado por la cultura patriarcal. El patriarcado ha mantenido el pensamiento y la reflexión en los estrechos límites postulados por el sexismo y la misoginia, que construyó la “otredad” femenina inferiorizada, expulsándola de los límites de lo valioso humano. Y aún más en nuestra región, donde se le superpuso la colonización, con sus dispositivos de racialización y esclavización.

Propuesta feminista de nuestra región es la relación de doble vía entre la despatriarcalización y la descolonización. El cuerpo de las mujeres originarias fue parte fundamental del botín colonial. El colonialismo produjo una combinación particular de la jerarquía varón-mujer, con la jerarquía racial étnica. El molde “patriarcado más colonización” estructuró todas las relaciones sociales en nuestra América. El hombre blanco estaba habilitado para tener acceso sexual al cuerpo de las españolas y también de las indígenas, bajo reglas diferenciadas. En el contexto del patriarcado colonial, el mestizaje es así un lugar social muy conflictivo, que produce seres ilegítimos. Por esto no se puede descolonizar sin despatriarcalizar.

Presenciamos en este momento histórico un retroceso impulsado por las derechas mundiales y latinoamericanas. Se manifiestan claramente antifeministas, retoman el papel central de la familia que trae el retorno de las costumbres patriarcales con eje en el rol tradicional de las mujeres, y el recorte en sus derechos en especial, sexuales y reproductivos. El patriarcado también es una dimensión central en las dinámicas destructoras de la vida, hay una repatriarcalización de los territorios dedicados a la extracción. El ataque a la llamada “ideología de género” se ha convertido en un factor de cohesión importante para las nuevas derechas. Con estos argumentos, se viene expandiendo un discurso conservador, que apela al orden social frente a un posible caos que impulsan los movimientos sociales. Para apuntalarlo es imprescindible el patriarcado. El mérito de los valores patriarcales es que educan en la desigualdad y ayudan a mantener el orden jerárquico, y la posesión/desposesión.

Por todo esto, eliminar el patriarcado es una tarea revolucionaria de primer orden.


BIBLIOGRAFÍA
Barrancos, Dora. Los caminos del feminismo en la Argentina: historia y derivas. En youtube.com publicado el 15 de mayo de 2014 por el canal Voces en el Fénix. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=HhXvfui6vJI, consultado 24/2/2020.
Di Marco, Graciela (2011) El pueblo feminista. Buenos Aires: Editorial Biblos.
Freire,Victoria… [et al.] (2018) La cuarta ola feminista. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Emilio Ulises Bosia.
Gago, Verónica (2019) La Potencia Feminista o el deseo de cambiarlo todo. Madrid: Traficantes de Sueños.
Galindo, María y Ochy Curiel (2015) Descolonización y despatriarcalización de y desde los feminismos de AbyaYala. Acsur: Las Segovias.
Olivera, Mercedes. (2019) Feminismo popular y revolución: entre la militancia y la antropología. Antología esencial/ Mercedes Olivera; contribuciones de Alain Basail Rodríguez; editado por Montserrat Bosch Heras. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO.
Segato, Rita. Ningún patriarcón hará la revolución. En Gabbert, Karin y Lang, Miriam (2019) ¿Cómo se sostiene la vida en América Latina? Feminismos y re-existencias en tiempos de oscuridad. Fundación Rosa Luxemburg/Ediciones Abya-Yala.
Tristán, Flora (1840) Mujeres públicas en Paseos por Londres. Disponible en https://www.marxists.org/espanol/tristan/1840/londres/viii.htm, consultado 29/2/2020.


Fuente: https://www.clacso.org/la-emancipacion-desde-los-feminismos-latinoamericanos-y-cariben%cc%83os/
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Francisco López Segrera : “El Banco Mundial y los anglosajones han sido los principales defensores de la privatización de la educación”

Por: Salvador López Arnal

Entrevista a Francisco López Segrera sobre Prospectiva de la educación superior en el mundo.
Tendencias mundiales, regionales y escenarios al 2030 (II)

El autor del libro es conocido en Colombia, Argentina y México, donde da frecuentemente conferencias e
imparte clases. Doctor en Estudios Latinoamericanos (París VIII, Sorbonne) y vicerrector del Instituto
Superior de Relaciones Internacionales de Cuba (1980-1989), fue funcionario de la UNESCO. Director de la
Revista de UNESCO Educación Superior y Sociedad (1998-2001), fue seleccionado por la UNESCO para
integrar el Grupo Internacional de Expertos del Foro UNESCO en educación superior. Asesor académico,
editor y autor en la UPC de los Informes de la Global University Network for Innovation, ha sido profesor
visitante y/o conferencista invitado en más de 140 universidades. Entre ellas: UNAM, Universidad de Sao
Paulo, Boston College, Binghamton, Berkeley, Stanford, Oxford, Riverside, Sorbonne, Instituto de
Barcelona de Estudios Internacionales, Universidad de Salamanca y Politécnica de Cataluña.
Nos habíamos quedado en este punto. Habla usted de tendencias, ¿qué es una tendencia?
Una tendencia implica la aparición nueva y recurrente de un mismo fenómeno en un determinado
periodo de tiempo en varios países. Cuando hablo de las tendencias de la educación superior -tema
sobre el que vengo publicando artículos y libros hace más de veinte años- me refiero a fenómenos
tales como: masificación, diversificación de la financiación, acreditación, investigación, educación
virtual, innovación, responsabilidad social de la universidad y otras muchas. Son procesos presentes
en casi todos los sistemas de educación superior a nivel mundial. Esta homogenización de
tendencias ha sido influida por las políticas de UNESCO y del Banco Mundial a nivel planetario,
pese a sus diferencias esenciales.
Pero la UNESCO y el Banco Mundial, salvo error por mi parte, son dos instituciones con finalidades
muy distintas cuando no antagónicas. Influyen, dice usted, pero ¿en qué sentido? ¿Qué concepción de
la educación superior hay en un caso y en el otro?
UNESCO impulso reformas de la educación superior en la región -y a nivel mundial- con
importantes diferencias respecto al Banco Mundial. En especial por su defensa de la igualdad de
oportunidades educativas y por su énfasis de que el Estado debía financiar la educación superior
pública.
Sin embargo, las recomendaciones y agenda de UNESCO para transformar la educación superior
latinoamericana iban en un sentido similar a la agenda del Banco Mundial: uso eficiente de los
recursos; fuentes de financiamiento alternativas a las estatales; perfeccionamiento de los procesos
de gestión; diversificación de los sistemas educativos; mejorar la calidad de los profesores;
actualizar los programas de estudio y los métodos de enseñanza; modernizar la infraestructura de las
instituciones; desarrollo de programas de investigación, extensión e internacionalización; y
articulación de la educación superior con los niveles previos de enseñanza y el desarrollo humano
sostenible.
Se coincidía en acciones e indicadores que hacía falta desarrollar para transformar la educación
superior, pero había una diferencia esencial por la defensa de UNESCO de la educación superior
pública.
Por otra parte, para comprender mejor, ¿cómo logra el Banco Mundial influir en las políticas
universitarias españolas por ejemplo? ¿Los gobiernos le son sumisos?
El Banco Mundial apenas tiene influencia en la educación superior española, pues no tiene
sometido a los gobiernos de España a préstamos como ocurría en América Latina y el Caribe,
gobiernos dependientes de préstamos del BM y del FMI. El impacto de las políticas neoliberales a
fines de los 80s y los 90s, aunado a una deuda externa colosal, hacia que las economías
latinoamericanas estuvieran en quiebra. Esto redujo la financiación de la educación superior en un
momento de expansión de la matrícula. El resultado es que los gobiernos dejaron florecer
universidades privadas de toda índole sin debido control. Se crearon muchas universidades de mala
calidad denominadas «universidades-garaje», «universidades-patito», universidades de «tizapizarra».
En España no se dieron estas circunstancias de influencia del Banco Mundial y de crisis profunda
del financiamiento de las universidades. En la UE triunfó el Estado de Bienestar que, pese a sus
limitaciones, no ha podido ser desmantelado en su totalidad por las políticas neoliberales en curso,
debido a la fuerte oposición de la ciudadanía. Europa es el único continente donde predomina la
educación superior pública de calidad y donde hay también un sistema de salud financiado por la
seguridad social, como ocurre en España. Algo así no existe en América Latina -ni tampoco en
EE.UU.-, salvo en países como Cuba y en otros con gobiernos de izquierda, hoy en difícil situación.
El libro está estructurado en dos capítulos, bibliografía y en anexos. Estos últimos: Tablas y Gráficos.
¿Las tablas y gráficos son de elaboración propia? ¿Por qué les da tanta importancia?
Las Tablas y Gráficos son importantes, pues nos ofrecen de forma cuantitativa algo que
complementa nuestro análisis teórico cualitativo. Salvo excepciones no son elaboración propia. Han
sido tomadas del Instituto de Estadísticas de UNESCO, que nos dice las tasas de matrícula a nivel
mundial. Así nos enteramos que no más del 8% de los africanos entre 18 y 23 años van a la
universidad y que más del 60% de los europeos con esas edades asisten a la universidad. También
del Banco Mundial; de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL); y de la OCDE,
entre otras fuentes.
Señala en el prólogo: “El objetivo de este libro es ofrecer una visión sintética del estado del arte en
educación superior comparada, a nivel mundial y regional, haciendo una crítica a las tendencias
mercantiles que predominan hoy en educación superior? ¿Una visión sintética del estado del arte? ¿A
qué se está refiriendo?
El estudio comparado de la educación superior a nivel mundial, regional y nacional, nos permite ver
las analogías y diferencias entre continentes y países y dentro de un mismo país. Vemos, por
ejemplo, cuales son las mejores universidades de acuerdo a los diversos rankings y a los indicadores
que utilizan; nos enteramos que una universidad como Harvard se da el lujo de no acreditarse, pues
piensa que las empresas donde trabajan sus graduados es la mejor acreditación, y que en América
Latina los procesos de acreditación y evaluación apenas tienen tres décadas. Nos informamos que
mientras los anglosajones designan a sus rectores, en Iberoamérica en las universidades públicas –
aunque no en las privadas- los elegimos democráticamente, aprendemos que son los estudiantes -o
sus padres- mediante préstamos estudiantiles los que financian la educación superior en los países
anglosajones, mientras en Iberoamérica en las universidades públicas es el Estado.
En cuanto al “estado del arte”
Cuando hablo del «estado del arte», es por el hecho de que mis investigaciones están actualizadas en
lo producido por la vanguardia del conocimiento en educación superior a nivel mundial, gracias al
trabajo con sus principales redes, la consulta con sus principales expertos y la lectura de las revistas
y libros más innovadores.
Volviendo a su comentario anterior, ¿cuál sería la situación española desde su punto de vista? El
Estado financia pero también las familias aportan dinero, a veces con muchos sacrificios.
En España las universidades de calidad son mucho más baratas que en EE.UU. -las ivy league están
por encima de los 30.000 dólares- aunque cuestan un 20% más que en Alemania. El costo anual de
la media nacional oscila entre 821 y 1.302 euros anuales. Un grado de 4 años cuesta entre 5.000 y
8.000 euros, en dependencia de la universidad y en especial de la Comunidad Autónoma. Las
universidades catalanas, de Castilla y León y madrileñas son las más caras y las de Galicia y
Andalucía las más baratas.
En las privadas el coste medio anual es de 8 mil euros euros, e incluso puede ser más elevado. Por
ejemplo, estudiar biotecnología en la Universidad Europea de Madrid cuesta unos 9.000 € anuales y
medicina es aún más cara. El costo de los posgrados es elevado. Un MBA en Esade cuesta en total
62.000 euros y en IESE 77.000.
Cuando yo era profesor de la Politécnica de Cataluña, hubo muchas protestas en la década pasada
de los alumnos contra el Plan Bolonia, que a mí no me parecía mal. Los estudiantes en huelga me
explicaron que ya en ese momento algunos profesores solían dejar los conocimientos más
innovadores para ofrecer un máster y no los impartían en la carrera. Así, los profesores se
garantizaban un sobresueldo, pero a ellos les costaban casi tanto como la carrera. Temían que
Bolonia acentuara esta tendencia y que para tener una formación cotizada en el mercado de trabajo,
no les bastara con estudiar una carrera de precio módico, sino que tendrían que pagar un máster
costoso. Entonces comencé a revisar el arista neoliberal del Plan Bolonia.
Hizo muy bien en mi opinión. Esas tendencias mercantiles a las que alude, ¿qué objetivo tendrían?
¿Convertir la educación superior en un negocio accesible a pocos o a los más adinerados? ¿No lo han
conseguido en parte?
El Banco Mundial publicó un estudio en 1995 «Las lecciones de la experiencia» donde decía que
ellos no financiarían la educación superior pues esto era un mal negocio, pues era una inversión sin
retorno. Nosotros publicamos en UNESCO el «Documento de política para el cambio y el desarrollo
en la educación superior» (1995), que defendía el carácter público y gratuito de la educación
superior financiada por el Estado, y que sirvió de documento base para organizar las primeras
conferencias regionales de educación superior en 1996 y la Mundial de 1998. Luego,
conjuntamente, una «task force» de UNESCO y el Banco Mundial publicó un Informe «La
educación superior en los países en desarrollo: peligro y promesa» (2000), en que el Banco
reconsideró su posición de que el Estado no debía invertir en educación superior, pero esto no
implicó una modificación sustancial de sus políticas al respecto.
Esta privatización de la educación superior ha avanzado aceleradamente -con el triunfo del
neoliberalismo en los 90- en todas las regiones del mundo, aunque mucho menos en la Unión
Europea y en África. Los anglosajones son los que obtienen más altos dividendos de esta modalidad
utilitaria.
¿Le he oído bien? ¿El neoliberalismo ha triunfado menos en la Unión Europea que en otras regiones
del mundo? Parece raro sobre todo si pensamos que el neoliberalismo viene a ser la ideología oficial e
indiscutible de la UE realmente existente.
La ideología neoliberal ha triunfado en la UE como dices. Al derrumbarse la URSS, las burguesías
le perdieron el miedo a la clase obrera y a la alternativa socialista. Sin embargo, no han podido
desmantelar en forma total el Estado de Bienestar: aún sigue en pie la salud publica gratuita y la
educación pública gratuita. Es cierto que aparecen formas veladas de privatización, como las
escuelas concertadas en España -híbrido neoliberal de público y privado- y másteres de un costo
desmesurado. Sin embargo, no olvidemos que cuando el PP quiso privatizar la salud pública y la
educación en Madrid no pudo hacerlo.
No del todo. ¿Quiénes defienden o quiénes están detrás de esas tendencias mercantiles a las que alude?
El Banco Mundial y los anglosajones han sido los principales defensores de esta privatización. Pero
en las Declaraciones de las dos Conferencias Mundiales de Educación Superior de UNESCO -1998
y 2009- se ha aprobado la condición de la educación superior como un bien público y social y como
un derecho humano. Esto se ha logrado, en especial, por la defensa de este concepto por las
delegaciones latinoamericanas y algunas otras, con fuerte oposición de los anglosajones.
Una de las consecuencias negativas de la globalización económica es la propuesta de la OMC de
incluir la educación superior como un servicio sujeto a las regulaciones del GATS. Los países –
EE.UU., Nueva Zelanda, Australia, Japón- que obtienen importantes ganancias por concepto de
estudiantes extranjeros defienden con fuerza esta iniciativa. La Ronda Uruguay culminó con la
creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y del Acuerdo General de Comercio de
Servicios (AGCS) entre otros acuerdos. En septiembre de 1998, en un documento restringido, el
secretariado de la OMC planteó la idea de que en la medida que los gobiernos aceptasen la
existencia de proveedores privados en la educación, la misma podía ser tratada como un servicio
comercial, y regulada en el marco de la OMC. En 1999, dicho secretariado definió los servicios
regulados por el AGCS, y entre los mismos incluyó la educación. Desde esa fecha, la agenda
liberalizadora de la OMC convergió con las propuestas reformistas del Banco Mundial. La visión de
la OMC en relación a la Educación Superior es considerarla como un servicio transable y por ende
sujeto a las reglas del AGCS, sin considerar aspectos específicos vinculados al papel que cumple en
la sociedad y su consideración como un derecho social y humano. La creciente privatización de la
educación superior en ALC desde los 90s, ha hecho difícil mantener un pensamiento contrahegemónico que defienda la condición de la ES como bien público y social. Pese a esto, el liderazgo
de UNESCO-IESALC en la región y de sus líderes académicos, ha impedido el intento de convertir
a la educación superior en un servicio que debía suministrar la Organización Mundial de Comercio
(OMC) conforme al AGCS, y la tentativa de diseminar un nuevo concepto de la ES como “bien
público global”, para contraponerlo al concepto de derecho humano y bien público y social.
La inclusión de la ES en las negociaciones por parte de la OMC del AGCS fue criticada por
UNESCO y por las principales instancias y asociaciones de Universidades de ALC y por la gran
mayoría de sus académicos, expertos y rectores de universidades públicas. Al producirse la victoria
y auge de gobiernos posneoliberales en un importante grupo de países de la región latinoamericana
a partir de 1998, estas concepciones fueron criticadas y rechazadas en las políticas educacionales de
dichos países.
Tomemos otro descanso si le parece.
Me parece.
Fuente: El Viejo Topo, febrero de 2020.
(*) Primera parte: Entrevista a Francisco López Segrera sobre Prospectiva de la educación superior en el
mundo. Tendencias mundiales, regionales y escenarios al 2030 (I) “La prospectiva tiene como objetivo
identificar los futuros posibles o futuribles, con el fin de escoger el más conveniente y construirlo desde el
presente, desarrollando una adecuada estrategia”. https://rebelion.org/wp-content/uploads/2020/03/final1

Fuente: https://rebelion.org/wp-content/uploads/2020/03/final2.pdf

 

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5 escenarios tecnológicos en un mundo post coronavirus

Redacción: La Nación

Aún con los mejores pronósticos, el mundo post pandemia exigirá cambios sustanciales en la manera de relacionarnos, trabajar y vivir la vida cotidiana. ¿Cuales serán las tecnologías que atravesarán e impulsarán al mundo que viene?.

medida que pasan los días, queda más claro que aún pudiendo moderar la curva de transmisión del coronavirus , la falta de una vacuna y un tratamiento eficaz hace prever que el mundo luego del Covid-19 sea bastante diferente.

La distancia social después de la pandemia

Gideon Lichfield, director del MIT Technology Review, escribió un artículo unos días atrás donde explica que la distancia social probablemente sea la norma durante mucho tiempo y que aún después de superar al coronavirus será necesario cambiar la manera en que socializamos, compramos, hacemos ejercicio, educamos, etc.

El especialista prevé un final abierto para la pandemia, de ciencia ficción. Imagina un mundo con espacios con más distancia física, menos herramientas y superficies comunes, y más tecnología: geolocalización para subir a un avión -para evitar personas que vengan de zonas de contagio-, datos biométricos para ingresar a edificios públicos o medios de transporte, entre otras restricciones o criterios de admisión sujetos a datos.

Las videollamadas grupales (sociales o laborales) son hoy la forma obligada de conexión con otras personas
Las videollamadas grupales (sociales o laborales) son hoy la forma obligada de conexión con otras personas

El escritor italiano Alessandro Baricco, autor de «The Game» -libro que explica cómo las interfaces digitales cambiaron el mundo asemejando la vida a entornos lúdicos- tuvo un encuentro virtual organizado por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, donde explicó que si bien muchas veces se critica a la dinámica del mundo digital , la realidad es que hoy «eso lo que permite salvar vidas y ser una comunidad unida».

Con un planeta que parece haberse puesto en pausa, nuestro mundo sigue girando por la tecnología. «No podríamos cerrar un país sin los instrumentos digitales que disponemos», expresó.

«¿Era esta coyuntura que estamos viviendo una posibilidad plausible dentro de los futuros posibles? Definitivamente. Como bien dice Baricco, el virus tan solo nos lanzó hacia el futuro y esto parece ser solo el ensayo general», explica Angeles Cortesi, directora de LOBO, consultora de innovación y diseño de futuros.

Con un mundo en distancia social, ¿cuáles pueden los escenarios tecnológicos que vengan por delante?

Entre algoritmos y biometria: el debate por la vigiliancia de datos

La Organización Mundial de la Salud notificó al público sobre un brote en Wuhan, China: casos de neumonía posiblemente relacionados con la exposición de vendedores a animales salvajes vivos en un mercado. Si bien los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. habían corrido la voz el 6 de enero, una plataforma de monitoreo de salud canadiense lo había hecho antes -el 31 de diciembre- a todos sus clientes.

Se trata de BlueDot, que utiliza u n algoritmo que rastrea informes de noticias en idiomas extranjeros , redes de enfermedades de animales y plantas.

«En Asia las epidemias no las combaten solo los virólogos y epidemiólogos, sino sobre todo también informáticos y especialistas en macrodatos . Un cambio de paradigma del que Europa todavía no se ha enterado», dice en un artículo el filósofo sur coreano Byung-Chul Han . De hecho, la gestión de su país contra el Covid-19 es un ejemplo para el mundo en términos de cómo la tecnología complementó la gestión humana para trazar el recorrido del virus y con el testeo de casos como base de la estrategia.

Infectados por día en la Argentina

«Aplicar la inteligencia artificial al mundo físico es un gran desafío. Si cruzamos esa data con información demográfica, se pueden trazar planes de asistencia a grupos de riesgo mucho más segmentados y con insights precisos», apunta Juan José Perazzo, Business Director de HOY.

Iniciativas como Orbital Insight permiten relevar información importante para la toma de decisiones frente a problemáticas como virus, detectar factores adversos como aislamiento, zonas con mucha densidad, bancos de agua, etc.

«La evolución de los biosensores en un uso más generalizado (quizás con una primera aplicación en poblaciones de riesgo o grupos más expuestos a la pandemia) podría servir para la detección temprana de contagio y posterior monitoreo. Una empresa interesante en este sentido es Profusa «, explica Perazzo.

Vigilar y catalogar

Sin embargo, no son pocas las voces que se alzan en torno a los peligros potenciales del uso de estos datos, aún si hoy estos cruces de información son esenciales para detener el contagio.

Uno de ellos es el historiador y betseller Yuval Harari, que en un reciente artículo para el Financial Times argumenta que las actuales técnicas de vigilancia, con sensores, IA y algoritmos pueden ser un hito en la historia de la vigilancia.

Además de las cuarentenas, en China se probaron como muy efectivos el uso de monitoreo de smartphones, cámaras de reconocimiento facial, reporte obligatorio de temperatura corporal y otros registros médicos. Para Harari, lo positivo en términos de detectar y prevenir cadenas infecciosas o detectar la red de contactos, debe contrapesarse con los efectos de legitimar esos sistemas de vigilancia masiva que gobiernos y corporaciones puedan usar luego a su favor. Y no solo en la salud -saber antes que nosotros que estamos enfermos por ejemplo-, también en propaganda, manipulación de emociones, etc. Un sistema de datos biométricos en masa podría justificarse para detener prevenir brotes, pero «la batalla de la privacidad puede perderse, dice, porque cuando hay que elegir entre privacidad y salud, habitualmente se elige la salud», afirma.

En China los sistemas de supervisión masiva están implementados hace años
En China los sistemas de supervisión masiva están implementados hace años Fuente: Archivo – Crédito: Gilles Sabrie / The New York Times

«¿Y si nos encuentra en un mundo más autoritario con estados que vigilan todo?», se pregunta Cortesi. «En ese escenario, me imagino que el » hacktivismo » digital va a ser más fuerte, que se van a fusionar con los biohacker y juntos van a potenciar una cultura que desafíe un potencial nuevo escenario de poder», aclara.

Un nuevo mundo open source

Las personas abrazan y valoran tecnologías que solucionan problemas masivos. De acuerdo con el informe de la firma global de trend forescasting Trendwatching, el Covid-19 es la coyuntura más urgente en las últimas décadas y requiere mas que nunca de acción conjunta.

«Este es uno de los lugares que más viene creciendo, y que con el Covid-19 se disparó aún más, explica Edwin Rager, especialista en estrategia. Desde tener en GitHub un repositorio que se actualiza diariamente con los últimos datos de la pandemia, hasta un algoritmo para identificar posibles infectados y evitar su zona (CoTrack) mediante un proxy para que la gente pueda realizar sus propias modificaciones, pasando por un repositorio de papers sobre el coronavirus en un mismo lugar y abiertos al público, o usar computación distribuida para encontrar nuevas drogas que puedan atacar al coronavirus.

Desde HOY citan a Code for Philly , que permite parametrizar y proyectar el impacto en una región a partir de los casos ingresados en un sanatorio/hospital. También Nextstrain aglomera data de muchas fuentes para generar reportes y visualizaciones sobre la evolución de patógenos. Y hasta hay iniciativas como comunidades que buscan evaluar, diseñar y validar insumos médicos necesarios para el sistema de salud frente a la pandemia.

Un análisis de NextStrain sobre la distribución del coronavirus en el mundo durante 2020
Un análisis de NextStrain sobre la distribución del coronavirus en el mundo durante 2020

«La impresión 3D es una vieja tendencia que todavía no generó un impacto a gran escala, pero que con un buen uso en centros de salud como hospitales o centros de primera atención más alejados de las ciudades podría ayudar a producir insumos a menor costo», aclaran desde HOY. Un ejemplo es el hospital italiano que usa una impresora para generar un insumo para sus respiradores; otro es el grupo de argentinos que fabrica barbijos con sus impresoras 3D.

Mientras tanto, sigue la carrera global por crear un respirador económico: en la Argentina está en marcha el proyecto de fabricación de respiradores útiles para cuadros de coronavirus de los estudiantes y profesionales de la Universidad Nacional de Rosario.

La humanidad unida y aumentada

Según Trendwatching, si bien las tecnologías como realidad virtual, realidad aumentada y mundos inmersivos han crecido en los últimos años, se espera que en un mundo aislado por el coronavirus e incluso post pandemia, estas tecnologías se incorporend a la venta de viajes, retail e incluso, el mundo del trabajo.

Gino Tubaro es uno de los argentinos que diseñó una mascarilla para protegerse del coronavirus que puede hacerse con una impresora 3D a un costo de unos 10 dólares
Gino Tubaro es uno de los argentinos que diseñó una mascarilla para protegerse del coronavirus que puede hacerse con una impresora 3D a un costo de unos 10 dólares

«Es interesante el enfoque para reducir la necesidad de que haya mucha gente en una fábrica, por ejemplo, para operar cierta maquinaria, si el experto puede dar indicaciones desde su casa. No se elimina el factor humano , sino que se lo utiliza en forma remota», aporta Perazzo.

Probablemente haya aún más impulso a la realidad virtual y realidad aumentada para continuar compartiendo espacios en vivo.

«Ya existen diferentes iniciativas que surgieron de forma autónoma, como los conciertos en vivo y hasta algunos eventos masivos en línea que se prevén para el futuro cercano. Asimismo, Twitch -plataforma de streaming de videojuegos-, publicó en su blog cómo hacer un concierto en streaming. Hace no mucho vimos el concierto de Marshmello en Fortnite, con lo cual podemos esperar que se realicen más eventos de esta forma», explica Rager.

En este sentido, es probable que exista un crecimiento mayor en plataformas como Hopin Run the World que permiten hacer eventos con hasta 100 mil participantes online (en el caso de Hopin) que pueden resultar de utilidad para arenas o grandes espacios de conciertos en un mundo post coronavirus.

Cortesi, por su parte, señala que esta crisis mundial pone en manifiesto la necesidad tangible que tenemos como humanidad de vincularlos . «Me imagino el surgimiento de una realidad tangible, que la tecnología me ayude a sentir al otro más allá de la distancia física»

Por ejemplo cita tecnologías aplicadas a la indumentaria, como Fundawear , ropa interior vibrante que nació pensada para parejas, con la visión de permitir «tocar al otro» a la distancia o The Alert Shirt , diseñada para que los fanáticos de fútbol sientan que son parte del juego y al ponerse la remera pueden sentir lo que siente el jugador en es momento.

Social shopping, shopstreaming y comercio inteligente

Con millones de personas aisladas, son tiempos donde se reescriben los códigos de la compra y puntualmente, los del ecommerce, hacia espacios mas interactivos, experienciales y en tiempo real. El coronavirus ha hecho crecer aún mas esta tendencia en China, que ya era pionera en la mezcla de entretenimiento, comunidad y compra online.

La plataforma de streaming iQiyi , por ejemplo, es similar a Netflix pero los usuarios – a diferencia de otros servicios- pueden hacer click en enlaces para comprar productos, prendas, etc., que ven en pantalla. Pinduoduo combina las compras en línea con elementos de las redes sociales como WeChat y QQ, y permite a los consumidores unirse para formar un «equipo de compras» que puede aprovechar su tamaño para comprar artículos con descuento. Xiaohongshu (belleza y moda) permite no solo comprar un producto, sino también publicar imágenes, videos y comentarios que muestran el producto en acción, lo que les brinda a los compradores potenciales una mejor idea de lo que están adquiriendo.

«Hay que ver qué pasa con Twitch. YouTube puede ser un jugador importante en este aspecto, pero es más probable que surja de un servicio relacionado al mundo de los videojuegos, una plataforma que luego sea adaptada por el resto de la comunidad», aporta Rager.

Un vehículo autónomo de reparto fabricado por Neolix
Un vehículo autónomo de reparto fabricado por Neolix

Desde ya, la principal limitante del ecommerce con contextos de aislamiento está relacionada con el delivery y el contacto humano . Aquí entran a tallar la posibilidad de los vehículos autónomos, quizás obteniendo permisos públicos y aceptación social más rápido de lo pensado.

» Savioke es una compañía que recibió una importante inversión de Google Ventures hace algunos años y permite automatizar el delivery en diversas áreas», subraya Perazzo.

Las camionetas fabricadas por la compañía tecnológica china Neolix han ayudado a entregar suministros médicos en áreas afectadas por el coronavirus de China, para desinfectar las calles y transportar alimentos. «La demanda ha aumentado desde el brote del virus y, lo que es más importante, la percepción de las personas hacia el auto sin conductor tuvo un cambio completo. Se dan cuenta de que tales vehículos pueden hacer cosas cuando es arriesgado para un ser humano hacerlo», dijo su fundador a Bloomberg.

También es esperable que en tiempos donde la incertidumbre lleva a posibles compras impulsivas y desabastecimiento, puedan intensificarse las tendencias de programmatic commerce, el fenómeno de los dispositivos conectados que toman decisiones de compra en nombre de las personas, envían el pedido y las empresas responden. Como ejemplo, una máquina de café puede volver a ordenar el café favorito del propietario cuando los suministros se agoten.

En esta línea Amazon ha utilizado datos para las operaciones de su sistema de envío anticipado «Anticipatory Package Shipping», que mueve el inventario por los almacenes según los pedidos esperados.

En compañía virtual: más robots y asistencia digital

A medida que las personas se acostumbran cada vez más a interactuar con robots, chatbots e inteligencia artificial, se espera que se extiendan hacia cada vez más ámbitos, por ejemplo, la salud.

El incremento de robots para el soporte de los sistemas sanitarios , ya venía creciendo: desde la precisión de diagnósticos y procedimientos a tratamientos remotos, pasando por tareas rutinas de atención y cuidado hasta acompañamiento conversacional. Frente a la pandemia y con el personal sanitario global en el medio de la batalla, es probablemente que su participación sea mayor. Más teniendo en cuenta los ensayos en relación al cuidado de personas de tercera edad, lo mas afectados por el virus.

Los hospitales tailandeses están desplegando «robots ninja» para medir la fiebre y proteger la salud de los trabajadores médicos sobrecargados en hospitales de Bangkok. De esta manera, pueden pararse fuera de la habitación y comunicarse con los pacientes dentro a través del robot. En el Centro Deportivo Hongshan en Wuhan (China) abrieron un hospital de campaña atendido exclusivamente por robots, que además ayudaron a la limpieza y desinfección de calles y centros sanitarios.

«A medida que las interfaces se integren en el ambiente y las podamos controlar mediante la voz, la mirada y los gestos dejaremos de ver los dispositivos. Habrá tecnologías cada vez más invisibles que estarán presentes en diferentes aspectos de la vida personal y laboral de las personas», apunta Alejandro Pazos, CTO y director de Nuevos Negocios de Microsoft Argentina.

Es que dado el contexto, se prevé el aumento de usos de asistentes de voz. Hoy según Google, 1 de cada 5 búsquedas se hacen por voz y puntualmente, el número de altavoces inteligentes en el país es prácticamente nulo.

Estos van a crecer en uso muy probablemente, teniendo en cuenta a la gente aislada y confinada, y que el comando de voz evita el contacto con superficies que potencialmente tengan algún contacto con el virus «No es raro que usen a los asistentes para divertirse, tanto para pedir sugerencias de recetas, chistes, trivias o incluso para hacer más fácil las llamadas», estima Rager, quien suma que una posibilidad es que el aumento en el uso hogareño termine facilitando su paso al mundo exterior post pandemia y quiebre la resistencia de parte de la sociedad de interactuar con el teléfono en voz alta en público.

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La guerra alcanza la literatura ucraniana

Redacción: El País

Los conflictos con Rusia fortalecen el ucraniano y potencian la creación literaria en ese idioma. Los autores marcados por la experiencia de la guerra proliferan en Ucrania.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sin querer, puede haber sido el gran promotor de la literatura en lengua ucraniana desde 2014. Aquel año es un punto de referencia para las relaciones internacionales en el continente europeo y también para los hábitos de lectura en Ucrania, pues la anexión de Crimea y el apoyo bélico del Kremlin a los secesionistas enfrentados a Kiev en el Donbás «ha hecho muy difícil la defensa de la cultura rusa y eso ha dado una oportunidad suplementaria a la cultura ucraniana», opina Inna Búlkina, especialista en filología rusa.

En compañía de esa estudiosa, curioseamos en una librería del centro de Kiev (perteneciente a la cadena E, una de las principales del país), donde las obras de autores noveles coexisten con las de los ya clásicos de la literatura actual de Ucrania. En esta última categoría destaca Internat de Serhiy Zhadán (nacido en 1974).

Traducible por “El Internado” o “El Orfanato”, esa novela de 2017 relata el viaje (físico y mental) de un maestro provinciano que atraviesa el frente para recoger a su sobrino de un internado. Con su prosa directa y poética, Zhadán transforma la guerra en la región minera e industrial de Donbás en un entorno fantasmagórico con valor global. Zhadán, junto con Yuri Andrujóvich (nacido en 1960) y Andríy Kurkov (que nació en 1961 y escribe en ruso) forma el trío de autores ucranianos más traducidos en el extranjero, afirma Oleksandra Koval, la directora del Instituto Ucraniano del Libro (IUL), una entidad fundada en 2016 bajo la égida del ministerio de Cultura para apoyar la literatura nacional. En 2019, Kurkov publicó Abejas Grises, cuyo protagonista es un colmenero que deambula por la tierra de nadie en torno al frente bélico oriental.

Librería en Kiev (3335) con libro del año
Librería en Kiev (3335) con libro del año «Hija» de Tamara Horija-Zernya (izquierda) y un libro de novelas policiacas de los años veinte (derecha). OLEXANDR KLYMENKO

Conocer las tiradas reales de las publicaciones no parece tarea fácil por motivos comerciales, financieros y fiscales y Koval se queja de la negativa de las editoriales a compartir información. “Como bestseller pueden considerarse las obras que sobrepasan los 15.000 ejemplares”, afirma, y explica que se trata de “tiradas reducidas, que se van repitiendo según la dinámica de ventas”. En 2019, tres títulos alcanzaron esa categoría, explica la funcionaria: el primero fue la novela Jaraktérnik (traducible por “El Brujo”), ambientada entre cosacos del siglo XVII por Vasili Skliar (nacido en 1951) un especialista en novelas históricas conocido como “el abuelo de los bestseller”. Netflix con su serie The Witcher parece haber contribuido al éxito del brujo cosaco.

Las otras dos obras de gran tirada citadas por Koval son Hasta que la luz se apague para siempre del autor de techno-thrilers Max Kidruk (nacido en 1984) y Ramillete de las flores favoritas de Svetlana Talán (1960), que escribe novela social con protagonistas femeninas animosas y positivas. De estos tres autores apreciados por sus compatriotas, ninguno figura en el catálogo de “nuevos libros”, editado en inglés por el ILU. Sobre esta circunstancia, Iryna Baturévych, jefa del departamento analítico del ILU, explica que la selección de autores corrió a cargo de expertos literarios, académicos, críticos y representantes de los principales festivales literarios nacionales, los cuales decidieron en función de sus propias ideas de lo que interesa a un público internacional.

La contienda en el Este de Ucrania es abordada frecuencia por en los últimos años y tiene una influencia negativa sobre la literatura al servir de promoción de malos poetas, afirma Búlkina. Según el crítico Evguene Stasinevych, el conflicto bélico marca la obra La Tierra de lo Perdido (2017) de Kateryna Kalytko (1982) y es el telón de fondo de la prosa de A sus espaldas de Haska Shyyan (sobre las vicisitudes de la pareja de Marta y Max después de que éste se enrole en el frente y ella escape la depresión con un viaje que culmina con un atentado en la Costa Azul). Como “un agujero negro que se siente pero no se ve”, la guerra está también en Caídas Felices (2019), de Evgeniya Belorusets, donde se recogen historias de mujeres testigos de su propia vida y de la “gran historia”. La contienda es el núcleo de Hija, una obra de Tamara Horija- Zernya (Tamara Duda), una periodista premiada por la BBC en 2019, que destila en ella sus dos años de voluntaria y recaudadora de fondos para los combatientes ucranianos.

Estantes dedicados a la literatura de Ucrania en una librería de Kiev.
Estantes dedicados a la literatura de Ucrania en una librería de Kiev. OLEXANDR KLYMENKO

La guerra influye además en los dilemas que se plantean a lectores y escritores. El 33% de los lectores elige la lengua en que ha sido escrito el libro, el 12% son indiferentes al idioma en que haya sido escrito, el 28% elige libros en ruso y el 24%, lo hace en ucraniano, siendo este último porcentaje mayor entre los lectores más jóvenes, afirma Baturévych, citando datos recientes. Como comparación, en 2013 el 53% de los lectores preferían el ruso, el 26% el ucraniano y el 21% se decantaba por el idioma en el que hubiera sido escrito el libro o no daba importancia al tema, señala.

Entre las obras más populares de 2019, en la librería que visitamos en el centro de Kiev mencionan Barrio D, un conjunto de historias de Artiom Chej (nacido en 1985) y la colección de ensayos Si, pero, de Tarás Prochasko (nacido en 1968), un botánico miembro del “grupo Stanislav” de Ivano Frankivsk. Además, citan a Irena Karpa (1980) y su novela Buenas noticias del mar de Aral, a André Liaba (1987) con la obra de ensayo En búsqueda de los bárbaros. Viaje por los territorios donde los Balcanes comienzan y no se acaban. Algo anteriores son la colección de ensayos Y de nuevo me meto en un tanque (2016) de Osuna Zabuzhko (1960), y Huellas en el Camino (2019) de Valeri Anániev (1993), veterano de la contienda, blogger y peregrino a Santiago.

La sombra de Chernóbyl

En opinión de Koval, un futuro brillante espera a Markiyán Kamysh, autor fascinado por el mundo de la central nuclear de Chernóbyl, que ha escrito Scrap (2017) y antes Un Paseo por la Zona (2015) sobre el saqueo del territorio contaminado. Kamysh nació en 1988 en la familia de un físico nuclear que trabajó en liquidar las secuelas del accidente.

“A Vladímir Putin alguna vez le agradecerán lo que ha hecho por la literatura en ucraniano”, dice una experta en filología rusa

”E” es una de las principales redes de distribución de libros de Ucrania, y la lista de las obras más vendidas en el comercio visitado a fines de febrero en Kiev coincide solo en parte con la lista estatal de ventas de la cadena, donde figuran obras de autoayuda, de psicología, sobre cómo prosperar en los negocios y también sobre cómo escribir correctamente en ucraniano. En esta lista global, en quinta posición estaba Feliks Avstria (editado en 2014) de Sofia Andrujóvich, (la hija de Yuri Andrujóvich), que reconstruyó la vida provinciana de 1900 en una ciudad oriental del imperio austrohúngaro (la actual Ivano Frankiv, hoy en Ucrania).

A Vladímir Putin alguna vez le agradecerán lo que ha hecho por la literatura en ucraniano”, opina Búlkina. «Los que antes leían en ruso ahora leen en ucraniano y además, técnica y económicamente, es cada vez más difícil comprar los libros editados en Rusia, puesto que hay que encargarlos, cumplir los trámites de aduanas y someterlos a una comisión especial que determina si contienen o no propaganda anti ucraniana”, explica. Prohibida en Ucrania está la producción de nueve editoriales de la Federación Rusa, que han difundido obras de autores consideradas hostiles por las autoridades en Kiev. Por la misma razón, Ucrania ha vetado varias compañías rusas de venta por Internet.

La guerra altera la identidad lingüística y reestructura los mercados. Volodymir Rafeenko, un escritor de Donetsk (1969) se ha trasladado a Kiev y ha sustituido el ruso por el ucraniano como lengua literaria (Mondegreen, publicado en 2019). La zona de Donbás es rica en autores de ciencia ficción, que escriben en ruso. Dadas las nuevas trabas y dificultades para el comercio editorial entre Rusia y Ucrania, estos escritores, en algunos casos implicados activamente en la causa secesionista, han quedado excluidos del mercado ucraniano.

La guerra alcanza la literatura ucraniana

Importante para la historia de la literatura en Ucrania es una serie dedicada a rescatar del olvido la producción editorial en idioma ucraniano de los años veinte del pasado siglo. En la selecta colección confeccionada a partir de 2016 por Yarina Tsimbal, del Instituto de Literatura de la Academia de Ciencias de Ucrania, destacan las novelas policiacas y de amor.”Se trata de un periodo único caracterizado por la libertad temática y de expresión”, afirma Tsimbal, que en Caminos bajo el Sol reunió reportajes periodísticos de seis autores, tres de los cuales perecieron en los años treinta represaliados por el régimen estalinista.

En el apartado de otros idiomas de Ucrania, como el húngaro, el rumano y el tártaro de Crimea, el ILU no parece tener nada que mostrar, pues “las lenguas de las minorías, excepto el ruso, no son aún un segmento comercial del mercado ucraniano”, afirma Baturevych. Escasean los traductores y el mercado literario en húngaro y rumano de las provincias de Transcarpatia y Chernivtsi (la antigua Bucovina) es abastecido desde Budapest y Bucarest respectivamente.

Entre las traducciones al ucraniano, llaman la atención las de la Nobel Svetlana Alexiévich (en ruso en el original). Búlkina califica de “todo un gesto” estas traducciones, que son posteriores a 2014 y corresponden a obras publicada en el siglo pasado o la primera década de este siglo. Muchos recuerdan que las versiones ucranianas de los libros de Gary Potter, al adelantarse a las versiones rusas de las mismas obras, contribuyeron en gran manera al arraigo del ucraniano en la literatura infantil. “Antes, nuestro sistema político era indiferente ante los libros en ucraniano y mucha gente pensaba que nuestra lengua no era interesante, pero ahora tenemos muchos libros en nuestro idioma y eso es estupendo”, afirma la dependienta de la librería que visitamos en Kiev, una joven de 25 años, que atiende en ucraniano y en inglés, pero no en ruso.

Fuente: https://elpais.com/cultura/2020/03/12/babelia/1584010941_473686.html

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Estudio: El «embudo» del sistema educativo en Mesoamérica

Redacción: El Economista

Un estudio publicado por el BID señala que aunque la educación en los niveles iniciales se está expandiendo, pocos logran adquirir conocimientos mínimos.

Los países de Mesoamérica, entre ellos El Salvador, viven un «efecto embudo» en sus sistemas educativos, es decir que a medida que los niños y jóvenes crecen, son cada vez menos los que van a la escuela y adquieren los conocimientos y habilidades específicas de cada nivel educativo.

De acuerdo con una publicación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la educación primaria se ha casi universalizado. «Sin embargo, ir a la escuela es condición necesaria, pero no suficiente para que los niños aprendan», puesto que solo el 46 % del total de infantes logra los «aprendizajes mínimos».

«En cinco de los ocho países con datos hay más niños que asisten a la escuela y no aprenden que niños aprendiendo en la escuela», dice la publicación.

El «efecto embudo» se hace evidente en la transición de la primaria a la educación secundaria, puesto que un tercio de los jóvenes queda excluido del sistema, en la gran mayoría de los casos porque abandona la escuela. Este porcentaje varía según países: desde 14 % en México hasta 57 % en Honduras. En El Salvador el 41 % no cursa la secundaria, y de los que sí lo hacen, el 44 % no la termina.

«El problema del abandono escolar es masivo y afecta a prácticamente todas las regiones del país… La exclusión también se hace notar en los aprendizajes. El porcentaje de jóvenes que cursa la secundaria y aprende lo mínimo es de 16 %, comparado con 43 % que no aprende lo mínimo a pesar de cursar la secundaria».

Según las estimaciones, de los 623,101 jóvenes de entre 20 y 24 años que viven en El Salvador, solo 87,234 terminan la secundaria con los aprendizajes mínimos esperados; 261,702 termina la secundaria sin lograr los aprendizajes mínimos, y 274,164 no termina la secundaria.

En El Salvador entre los problemas asociados a esta brecha educativa, están la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades en el mercado laboral.

El país «sufre altos niveles de violencia, que se reflejan en que 23 % de los jóvenes que asisten a la escuela dice ser víctima de burlas, acosos o golpes», dice el BID, mientras que la pobreza «opera como otro filtro de exclusión», puesto que muchos jóvenes optan por realizar tareas domésticas en el hogar o salen a buscar trabajo remunerado en vez de estudiar.

Esto, abonado al desempleo juvenil, explica por qué 23 % de los jóvenes de El Salvador son categorizados como «ninis», es decir que ni estudian, ni trabajan.

«En Mesoamérica, el 11 % de la población migra de sus países; en El Salvador el porcentaje llega al 25 %. Las caravanas de miles de jóvenes marchando hacia el norte en busca de mejores oportunidades de vida sugieren que la migración también puede estar jugando su parte en el abandono escolar», afirma el estudio.

Fuente: https://www.eleconomista.net/actualidad/El-embudo-del-sistema-educativo-en-Mesoamerica-20200323-0012.html

 

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México: Sufren niñas indígenas abusos y enfermedades de trasmisión sexual

Redacción: El Heraldo

La sífilis congénita, sífilis adquirida, vulvovaginitis, tricomoniasis, sida y herpes genital son las de mayor incidencia.

Enfermedades de trasmisión sexual, embarazo adolescente, educación deficiente y falta de servicios médicos efectivos es parte de las problemáticas que viven las niñas y mujeres de la zona serrana en Chihuahua, donde la manera de educar desde la niñez es libre, autónoma y responsable, lo que en cierto modo también las hace vulnerables.

La organización Consultoría Técnica Comunitaria (Contec) se ha dado a la tarea de emprender el proyecto para visibilizar la violencia de género entre las indígenas ralámuli y ódami, donde además los hombres participan en el taller de masculinidades y aportan soluciones para mejorar la vida de las niñas y mujeres, situación que repercute en el bienestar de la comunidad.

La derecho humanista y experta en educación popular Diana Villalobos Díaz, directora de Contec, destacó que tras la convocatoria del DIF Estatal para el programa Puertas Abiertas, la organización decidió trabajar en dos comunidades de Urique, una de Bocoyna, una de Carichí y una de Guadalupe y Calvo, sitios donde la marginación, la resistencia por el territorio y la violencia han marcado su paso por este mundo. El planteamiento inicial fue embarazo en adolescentes, debido a la alta incidencia que existe en el estado.

Un grupo multidisciplinario se encargó de la consulta a los pueblos indígenas, tendieron los puentes necesarios para el diálogo con niñas, niños, mujeres y hombres, además del análisis estadístico e investigación sobre la problemática que enfrentan.

Una vez entablado el diálogo se realizaron talleres con los miembros de la comunidad. Con las niñas y niños se trabajó la prevención de la violencia en las escuelas. Con los hombres, en talleres de masculinidad, a propuesta de las mujeres y con las mujeres, su derecho a una vida libre de violencia.

“La respuesta fue muy buena, se logró que la comunidad hablara de sus problemas y propusiera como solucionarlos”, comentó Diana.

El equipo multidisciplinario de Contec, conformado por abogadas, antropólogos y antropólogas, feministas y terapeutas, descubrió que en la comunidad indígena no existe un término para determinar el lapso de la adolescencia, las niñas y los niños aprenden lo necesario para su vida adulta, asumen responsabilidades desde pequeños, lo que para la cultura ralámuli y ódami es normal.

La investigación arroja que la cultura mestiza en su relación cotidiana con la indígena ha tenido impacto negativo, por ejemplo en el tema de las adicciones y en la construcción del machismo. “Antes era otra construcción cultural la que tenían las comunidades”, afirma que el grado de impacto depende del municipio, qué tan cercana está la comunidad mestiza y sus historias de resistencia.

Diana afirma que la investigación arrojó que existe abuso sexual contra menores de edad, sin embargo la denuncia no es común, por lo que no existe una medición real del impacto. “Las niñas y mujeres son muy vulnerables, ellas anda a pie, andan cuidando chivas, andan solas y solas van a la escuela y a la tienda, son muy libres”.

Explicó que la manera en la que educan los ralámuli a las niñas y niños es libre, autónoma, e independiente, desde chiquitos andan solos, por lo que los agresores pueden ser indígenas y mestizos, que andan drogados o borrachos.

Su manera de educar es ideal, es como se debería hacer, así lo establece la Convención de los Derechos de los Niños, pero es necesario allegarlos de información para que vayan tomando las decisiones correctas a fin de disminuir su riesgo de vulnerabilidad”.

Los indígenas no conocen que existe una política pública para atender el embarazo adolescente. De acuerdo con las estadísticas de la Secretaria de Salud, en los municipios antes mencionados es muy alto el índice de embarazos, detectando casos de niñas entre 8 y 10 años de edad, lo que se considera como violación. Para Diana existe un subregistro. La incidencia más alta se presenta a los 17 años, seguido del grupo de 14 años.

Una problemática que enciende un foco rojo es la alta incidencia de enfermedades de transmisión sexual. Diana afirma que la falta de educación con pertinencia cultural, educación sexual y la efectividad de las acciones de salud son parte del problema.

La sífilis congénita, sífilis adquirida, vulvovaginitis, tricomoniasis, sida y herpes genital son las de mayor incidencia en el grupo de 25 a 44 años, seguido del de 20 a 24. El municipio con más incidencia es Bocoyna, seguido de Urique, y luego Carichí. Se piensa que en Bocoyna se debe a que se trata de una zona turística o porque se trata de un problema que no ha sido atendido.

En estos municipios las más afectadas son las mujeres, de acuerdo con las estadísticas, aunque se piensa que es debido a que los hombres no acuden al médico.

Reitera que la falta de información y educación sexual es evidente, con las encuestas se percataron de que la mayoría conoce los métodos anticonceptivos y los usan, pero no saben sobre las enfermedades de transmisión sexual, no existe la prevención y por si fuera poco en las escuelas primarias no revisan los capítulos que tienen que ver con la anatomía y la sexualidad. “No les está llegando la información a la gente, ni los servicios de salud adecuados”.

Diana además explica que las adolescentes indígenas no cuentan con un plan de vida, ya que no existen escuelas de nivel secundaria y lo peor es que cuando se gradúan de primaria, lo hacen sin saber leer ni escribir.

En cuanto a la justicia, los integrantes de la comunidad señalan que conocen de casos que golpean a las mujeres y no pasa nada. Una de las soluciones aportada por los varones es retomar los juicios a los agresores y fortalecer los órganos de gobierno al interior.

La propuesta de los indígenas se complementa con La Mayora, persona que se encarga de darles consejos a los niños, regularmente es una persona de edad avanzada y forma parte del sistema de gobierno. Así como Los Capitanes, una figura parecida a los policías.

En esta nueva convocaría de Puertas Abiertas se busca formar promotores comunitarios que platiquen en su lengua a fin de que tengan suficiente información y la compartan en reuniones comunitarias. “La educación debe ser permanente”.

Diana considera que el Gobierno pudiera emprender una campaña de información en lenguas originarias, así como ampliar el acceso a la justicia, ya que no hay ministerios públicos suficientes, ni tampoco una política pública que ayude a los indígenas en cuestiones de adición.

“La gente está interesada en seguir platicando y si se logra la formación de promotores y si la comunidad lo desea se iniciará un registro de las problemáticas que les afectan”.

Fuente: https://www.elheraldodechihuahua.com.mx/local/sufren-ninas-indigenas-abusos-y-enfermedades-de-trasmision-sexual-noticias-de-chihuahua-4985045.html

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Camilo Cammás: Educación Sexual Integral. El nuevo método de control de las conciencias. Chile

Redacción: El Libero

El proyecto busca, entre otras cosas, la construcción social de la sexualidad y a la identidad de género desde la sala cuna hasta la universidad. La Constitución política vigente es uno de los últimos bastiones jurídicos que van quedando para impedir que el Estado vulnere estos derechos y que adoctrine a los niños.

Durante el gobierno de la Unidad Popular (1970-9173) se intentó crear un nuevo modelo educativo, llamado Escuela Nacional Unificada (ENU). Este nuevo modelo, según el informe crítico “ENU EL CONTROL DE LAS CONCIENCIAS”, pretendía convertir a la educación chilena en un instrumento de concientización política, pues expresamente reconocía el querer “moldear nuevas generaciones de chilenos” subordinándolos al “proceso de transición al socialismo” y sometiéndolos a “los valores del humanismo socialista”. Asimismo, admitía que la ENU estaba llamada a “afianzar el naciente sistema social de vida”, elevando para ello “la capacidad de organización y unidad del pueblo en función de los grandes objetivos y tareas del proceso de cambio revolucionario”.

¿Que tiene en común esto con la Educación Sexual Integral (ESI), cuyo proyecto de ley retoma su discusión legislativa en marzo?

En primer lugar, ambos son ejemplos de control y dirección social que buscan formar un determinado tipo de persona, de acuerdo con una determinada cosmovisión de mundo, con el fin de poder poner ésta en práctica y ambos tienen un factor en común: la educación y los niños. En efecto, como la mente de estos está en formación, resulta ser más moldeable por lo que será mucho más sencillo conseguir estos hagan lo que un adulto ya aprendió que no debe hacerse.

En segundo lugar, mientras que con la ENU se utilizaba el concepto de “educación permanente”, que pondría a la gente durante toda su vida, al monopolio concientizador del Estado y su visión marxista. En el proyecto de ESI busca, como el propio texto de la moción dice, considerar, entre otras cosas a la construcción social de la sexualidad y a la identidad de género desde la sala cuna hasta la universidad.

En tercer lugar, tanto en la ENU como en la ESI no se permite ningún sistema alternativo al oficial. La ENU no admitía el pluralismo, sino que una única cosmovisión de mundo, la del Estado. La ESI, por su parte, indica que todo proyecto que sea propuesto por un establecimiento educacional, como alternativa al oficial, no podrá ir en contra de o dejar fuera los contenidos establecidos en la nueva normativa, en caso de que llegase a aprobarse.

Los anteriores no son mas que algunos ejemplos de lo que se podría esperar en caso de aprobarse el proyecto de ley de educación sexual integral. Esto traería como efecto el vulnerar el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos, entregando al Estado el monopolio de los contenidos de educación sexual, la que será obligatoria desde la educación parvularia hasta la universitaria.

Asimismo, atentaría contra la libertad de enseñanza, pues establece una malla única obligatoria para los establecimientos educacionales, los que se verán virtualmente impedidos de poner en práctica sistemas alternativos de educación sexual, pues estos no podrán contradecir las directrices provenientes de la nueva legislación.

Por otro lado, fomentará la sexualización temprana de los niños, mediante adoctrinamiento en ideología de género. Lo anterior, combinado con la Autonomía Progresiva llevará gradualmente a que éstos inicien cada vez de forma más temprana su vida sexual, lo cual terminará desembocando en la rebaja de la edad de consentimiento sexual. Al mismo tiempo promoverá prácticas como el aborto, bajo el concepto de educación sexual y reproductiva.

La constitución política vigente es uno de los últimos bastiones jurídicos que van quedando para impedir que el Estado vulnere todos estos (y otros) derechos y que adoctrine a los niños. De ahí el interés de los grupos que promueven estas iniciativas por lograr un cambio constitucional. Es por ello que será un factor a considerar al momento de decidir cual alternativa se votará en el plebiscito de abril.

Fuente: https://ellibero.cl/opinion/camilo-cammas-educacion-sexual-integral-el-nuevo-metodo-de-control-de-las-conciencias/

 

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