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Opinión: La explicación privilegiada y la academia

Por: Sofía García-Bullé

Este ejercicio de invisibilización sutil refuerza estereotipos y dificulta las condiciones sociales para minorías en la academia.

Aspen, 2012. Rebecca Solnit, escritora prolífica desde 1988, asiste a una fiesta en la que un hombre mayor le recomienda leer un libro recién publicado que él consideraba uno de los mejores temporada, Solnit era la autora del libro.

La astronauta Jessica Meir, una de las participantes de la primera caminata femenina fuera de una estación espacial en octubre de este año, relata en Twitter su entrada a la zona equivalente al espacio en 2016, donde menciona que ahí el agua hierve espontáneamente; un usuario masculino se apresura a corregir su argumento con los conocimientos que adquirió de una simulación en un campamento espacial.

En 2017, la doctora en física y la profesora Veronika Hubeny, participa en un panel. Es la única mujer entre otros colegas expertos en ciencias exactas; el moderador la interrumpe tantas veces para repetir lo que ella dice que, un miembro de la audiencia se desespera y grita “¡déjala hablar por favor!”, el público aplaude, ninguno de los otros académicos que la acompañaban en el panel reaccionó ante la incidencia de interrupciones hasta ese momento.

Estos eventos no representan instancias aisladas, son parte de un problema que denota una desigualdad sistémica en el acceso al conocimiento y la validación del mismo dentro de la comunidad académica, o lo que también se conoce como mansplaining.

¿En qué consiste el Mansplaining?

Mansplaining es un término inspirado por Rebecca Solnit, quien usó su ensayo “Los hombres me explican cosas”, para describir sus experiencias como escritora en espacios públicos, donde hombres intentaban alecccionarla sobre temas que ella dominaba, algunas veces sobre su propio trabajo, que no asociaban con ella hasta que se les aclaraba su identidad y autoría.

La obra de Solnit resonó con fuerza en los sectores femeninos de la comunidad académica y científica. Tan solo un año después de la publicación del ensayo, la palabra mansplaning ya aparecía en el diccionario urbano de lengua inglesa. Tras ver la tracción del término en internet, Solnit aclaró que no se trataba de una práctica totalmente inclinada a un género. Así como no todos los hombres presentaban conductas arrogantes, condescendientes e ignorantes, también hay mujeres que realizan esta práctica.

La definición ofrecida por Lili Rothman, colaboradora del Atlantic, presenta un concepto más neutro y amplio para abarcar el concepto de mansplaining. Rothman define el mansplaining como el acto de explicar sin tener en cuenta el hecho de que la persona que está recibiendo la explicación sabe igual o más sobre el tema que la persona que lo está explicando. A pesar de mantener neutra la base de su definición, Rothman puntualiza que este comportamiento es más común por parte de los hombres hacia las mujeres. Esta perspectiva es debatible, y ha sido discutida ampliamente.

“Hay muchos casos de personal educativo senior, gente que ha llegado a rector, gente que ha ganado premios de trayectoria después de años de carrera. Todos tienen estas historias, de llegar al final de su carrera y decir que están agotados por tratar de superar siempre la norma, para contrarrestar la narrativa dominante”.

El mismo diccionario urbano que publicó por primera vez la acepción del término, ha actualizado la definición por la más popular que define el mansplaining como un término inventado por feministas radicales para desarmar automáticamente cualquier argumento expuesto por un miembro el género masculino; también ha sido definida como la forma más eficiente de explicar algo basándose en hechos. Independientemente de la significancia reaccionaria que surgió de la incomodidad del sector masculino con poner en palabras la experiencia de muchas mujeres en la academia y la comunidad científica, es difícil discutir con la realidad de una comunidad académica en la que las mujeres carecen de representación en varios campos del conocimiento, especialmente los de ciencias exactas como matemáticas, física, química y computación,  entre otros.

En Estados Unidos, solo 6.6.% de los profesionales que trabajan tiempo completo en campos del conocimiento dominados por el género masculino son mujeres; en la India, las mujeres representan solo el 28 % de la fuerza de trabajo general, sin entrar siquiera en los trabajos que involucran conocimientos de educación superior, o del campo STEM.

Tomando en cuenta este serio desbalance se podría de decir que, por aproximación matemática, habría más hombres en la posición de hacer uso de una explicación privilegiada o mansplaining, así como de asumir que las mujeres con las que entablan conversación no conocen del campo de conocimiento en que han estudiado o trabajado, por la enorme disparidad numérica con respecto a sus colegas masculinos.

Simplemente no nos imaginamos que una mujer podría ser una astronauta de carrera como Meir o una escritora prolífica como Solnit. Sus campos son tan dominados por la percepción de una mayoría masculina que se refuerza un estereotipo que le da a esa profesión o rubro epistemológico una cara masculina. Las mujeres que rompen este estereotipo son casos aislados, anomalías fáciles de pasar por alto apenas olvidamos esa noticia que leímos sobre ellas o ese encuentro en el que las vimos y nos informaron en qué trabajaban. Este es el peligro de una disparidad de género normalizada y reforzada por la percepción.

Bajo este contexto, hay muchas instancias de mansplaining que no vienen de una intención consciente de minimizar ni agredir a mujeres que se desarrollan en determinado campo de conocimiento o trabajo, pero sí son producto de una realidad normalizada que favorece la perspectiva y la auto-confianza masculina por encima del conocimiento y trabajo de las mujeres, respaldado por la superioridad numérica masculina en estos campos, o la percepción de que esa superioridad numérica existe, sea real o no.

¿Cómo afecta el mansplaining a las mujeres en las comunidades académicas y científicas?

El mansplaining como fenómeno aislado no tendría porqué tener tanto peso en la experiencia de las mujeres que trabajan en la academia y en la comunidad científica, a fin de cuentas, son solo palabras desatinadas de personas, en su mayoría hombres, con exceso de confianza y un sentido de mérito que no se han ganado.

El problema no es que un anfitrión arrogante confunda a una autora prolífica con una escritora amateur y le recomiende el libro que acaba de publicar, o que un usuario de Twitter quiera corregir a una astronauta consumada porque cree que ir una vez a un campamento espacial  lo hace más experto, o que un moderador ignore completamente lo que dice una profesora de física en un panel y repita el mismo contenido que dijo ella como si fuera suyo. El problema es que no registramos el ejercicio de invisibilización que esto representa, y que es solo un síntoma de un serio desbalance en la forma en que recopilamos el conocimiento, lo publicamos y damos crédito a las personas involucradas.

Nuestra empatía, memoria y capacidad de valorización son cortos, como explica la Dra Janet Bultitude, catedrática senior de investigación del dolor en la Universidad de Bath. “Es más fácil catalogar mentalmente un trabajo de investigación en términos de personas famosas y no poner atención a las demás nombres involucrados en el proyecto, que usualmente aportan más o al menos una buena parte del trabajo, y esta es una forma en que la gente es invisibilizada”, explica la catedrática. Esta práctica refuerza la narrativa de que solo cierto perfil o sector de la comunidad académica es el que realmente participa y dicta un conjunto de criterios con los que visualizamos a toda la comunidad.

Esta predisposición socio-visual nos presenta a los líderes de campos de conocimiento académicos y científicos como hombres adultos y blancos, en la mayoría de los casos. El público no espera que un profesor sea una mujer chicana con rastras. La Dra. Nicole González Van Cleve, profesora asociada en la Universidad de Brown, sostiene que esta visión sesgada puede traer serias consecuencias en la carrera y salud mental de académicos que no compaginan con la imagen del académico o científico tradicional.

“Hay muchos casos de personal educativo senior, gente que ha llegado a rector, gente que ha ganado premios de trayectoria después de años de carrera. Todos tienen estas historias, de llegar al final de su carrera y decir que están agotados por tratar de superar siempre la norma, para contrarrestar la narrativa dominante”, comenta González. Es esta narrativa la que presenta a un tipo específico de personas como el experto modelo, y cualquier persona que no encaje en esta imagen prefabricada está expuesta a ser el receptor de una conducta condescendiente y anulación dentro de su propia comunidad. El mansplaining y otras formas de explicaciones privilegiadas como el whitesplaining o el straightsplaining son solo mecanismos de un aparato más grande diseñado para marcar una línea entre las minorías y el grupo dominante.

“Es más fácil catalogar mentalmente un trabajo de investigación en términos de personas famosas y no poner atención a las demás nombres involucrados en el proyecto, que usualmente aportan más o al menos una buena parte del trabajo, y esta es una forma en que la gente es invisibilizada”.

Las personas pertenecientes las minorías sociales, como mujeres, personas de color o de la comunidad LGBT, son especialmente propensas recibir este y  otros ejercicios de condescendencia y exclusión sutil. El impacto de estas prácticas puede ser significativo a largo plazo porque desalienta a estas personas a formar parte de la comunidad científica y académica.

“El daño real es que estamos creando estas situaciones donde frecuentemente esto le ocurre mucho más a gente joven, a mujeres, a personas de color… generamos situaciones en las que se van porque no se sienten cómodos, eso no es correcto”, comenta la Dra. Tasha Stanton, profesora asociada de la Universidad del Sur de Australia. La Dra. Stanton, se refiere a la creación de una narrativa en la que las minorías sociales no tienen acceso al crédito y al reconocimiento en la misma medida que el grupo dominante de la comunidad científica y académica.

En cualquier comunidad, este crédito que visibiliza a los individuos con base en sus logros, habilidades y talentos es crucial para construir un sentido pertenencia y auto-confianza, que a su vez es necesario para continuar una labor productiva en la comunidad a la que se pertenece. Esto es lo que estamos perdiendo cuando hacemos uso de una explicación o dinámica privilegiada que denomina a otros como personas inferiores en cuanto a conocimiento, habilidades y valor.

La búsqueda y divulgación del conocimiento se trata de comunicar nuevos descubrimientos y aprendizajes, de acuerdo a la Dra. Stanton, conectar con otras personas es clave para establecer diálogo y cimentar la colaboración necesaria para producir ese conocimiento por el que las comunidades académicas y científicas existen en primer lugar. “No pierdas esa oportunidad, no seas esa persona”, concluye Stanton.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/que-es-mansplaining

Imagen: OpenClipart-Vectors en Pixabay

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TAILANDIA Victoria para estudiantes trans en la universidad tailandesa

Asia/Tailandia/universityworldnews

La Universidad Chulalongkorn de Tailandia finalmente modificó sus regulaciones uniformes para permitir que los estudiantes se vistan de acuerdo con su identidad de género, después de que un grupo de estudiantes a principios de este año presentó una solicitud y una queja contra un profesor de la facultad de educación, informa Prachatai .

Antes de esta enmienda, la Universidad de Chulalongkorn no tenía un protocolo oficial para los estudiantes transgénero que deseaban vestirse de acuerdo con su identidad de género. Los estudiantes tuvieron que presentar solicitudes individuales ante la universidad para graduarse con la ropa que coincidía con su identidad de género o para vestirse de acuerdo con su identidad de género en la clase y durante los exámenes. Si bien la universidad ha permitido que los estudiantes se gradúen con el vestido que coincide con su identidad de género, era raro que los estudiantes presentaran solicitudes para hacer esto para la clase o los exámenes.

Si bien muchos profesores no castigarán ni presionarán a los estudiantes trans para que se vistan de acuerdo con el género que les asignaron al nacer, los estudiantes aún enfrentan discriminación o comentarios transfóbicos de algunos miembros del personal, especialmente en facultades que se perciben como más conservadoras, como la facultad de educación, donde los estudiantes a menudo han sido amenazados con medidas disciplinarias.
Informe completo sobre el sitio de Prachatai

Fuente: https://www.universityworldnews.com/page.php?page=UW_Main

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AUSTRALIA Gobierno publica directrices para contrarrestar la interferencia extranjera en Educación Superior

Oceania/Australia/universityword

El gobierno australiano ha presentado pautas de mejores prácticas para contrarrestar la interferencia extranjera en el sector universitario australiano y «garantizar que nuestros estudiantes e investigación estén protegidos».

Las directrices, que se han desarrollado en colaboración con universidades y agencias de seguridad nacional que trabajan en un Grupo de trabajo de interferencia extranjera universitaria, establecen pasos prácticos que las universidades pueden tomar para preservar la integridad del sistema de educación superior.

El ministro de Educación, Dan Tehan, dijo que las directrices garantizarían que las universidades tuvieran las políticas, los marcos y las estrategias para proteger contra la interferencia extranjera y al mismo tiempo mantener su autonomía.

«El gobierno está trabajando con las universidades para garantizar que tengan las protecciones necesarias para los estudiantes, los datos de investigación y la integridad académica», dijo Tehan. «Hemos tomado medidas para garantizar que las universidades entiendan los riesgos y sepan qué pasos tomar para protegerse».

El ministro del Interior, Peter Dutton, dijo que las agencias de seguridad de Australia están liderando los esfuerzos del gobierno para responder a la interferencia extranjera y proteger el sector universitario.

«El director general de ASIO [la Organización de Inteligencia de Seguridad de Australia] dice que la interferencia extranjera contra los intereses de Australia está en un nivel sin precedentes que incluye a las universidades y el sector de investigación», dijo Dutton.

Las directrices establecen cinco temas clave respaldados por acciones concretas que cubren:

  • • Gobernanza y marcos de riesgo.
  • • Debida diligencia
  • • Comunicación y educación.
  • • El intercambio de conocimientos
  • • La seguridad cibernética.

El vicecanciller y presidente de RMIT University, Martin Bean, uno de los copresidentes del grupo de trabajo, dijo que estaba encantado de ver el compromiso compartido de las universidades y el gobierno de salvaguardar la seguridad del sector universitario de Australia sin socavar el inestimable activo de su apertura. .

«Las pautas son un nuevo recurso fantástico para que las universidades agreguen a sus herramientas existentes y ayuden a los tomadores de decisiones a continuar evaluando los riesgos en evolución de la interferencia extranjera», dijo.

Universities Australia coordinará la recopilación de ejemplos de mejores prácticas para compartir en todo el sector de la educación superior.

Las directrices han sido publicadas conjuntamente por el gobierno australiano, las universidades de Australia y el Grupo de los Ocho de Australia.

Se han desarrollado conjuntamente a través de un grupo directivo y cuatro grupos de trabajo (investigación y propiedad intelectual, colaboración extranjera, ciberseguridad, comunicación y cultura), con aproximadamente 40 miembros en todo el gobierno y el sector, que representan a 13 universidades y 10 agencias gubernamentales australianas.

Los principios generales para informar el desarrollo de las directrices fueron:

  • • La seguridad debe salvaguardar la libertad académica, los valores y la colaboración en la investigación.
  • • Las actividades de investigación, colaboración y educación deben ser conscientes del interés nacional.
  • • La seguridad es una responsabilidad colectiva con responsabilidad individual.
  • • La seguridad debe ser proporcional al riesgo organizacional.
  • • La seguridad de la comunidad universitaria de Australia es primordial.

La profesora presidenta de Universities Australia, Deborah Terry, dijo que los líderes universitarios de la nación elogiaron el proceso de colaboración para desarrollar las directrices y señalaron el fuerte compromiso del sector universitario en todo momento.

“Esta ha sido realmente una asociación equitativa entre las universidades y el gobierno. Nuestro objetivo compartido es construir sobre las protecciones existentes contra la interferencia extranjera, sin dañar la apertura y el compromiso global que son esenciales para el éxito de Australia «, dijo.

«La intención no es aumentar la carga reglamentaria o de cumplimiento para las universidades, ni contravenir la autonomía universitaria, sino mejorar los recursos y la inteligencia para salvaguardar aún más a nuestra gente, la investigación y la tecnología».

Amenazas en evolución

Las directrices dicen que en un mundo de riesgos más complejos, con nuevos desafíos y amenazas que evolucionan a nivel mundial, incluidos los sistemas de propiedad intelectual y TI, las universidades y el gobierno australiano están «trabajando juntos para agregar a las protecciones actuales, al tiempo que preservan la apertura y la colaboración crucial para el éxito del sistema universitario de clase mundial de Australia «.

Un ciberataque en la Universidad Nacional de Australia en 2018 es un ejemplo de alto perfil de estas amenazas. La violación masiva de datos comprometió los detalles personales de miles de estudiantes y personal de la Universidad Nacional de Australia, incluidos los números bancarios, detalles de impuestos, registros académicos y detalles de pasaportes de estudiantes y personal que datan de casi dos décadas.

Las directrices establecen que un enfoque proactivo del sector universitario ante la amenaza de interferencia extranjera ayuda a salvaguardar la reputación de las universidades australianas, proteger la libertad académica y garantizar que las instituciones académicas y la economía australiana puedan maximizar los beneficios de los esfuerzos de investigación.

Si bien la mayoría de las interacciones internacionales son «bienvenidas y en beneficio de Australia», puede haber actores extranjeros que buscan participar en la interferencia extranjera en el sector universitario, a través de esfuerzos para sesgar o controlar la agenda de investigación, la presión económica, la solicitud y el reclutamiento de correos -investigadores doctorales y académicos, y ciber-intrusiones, advierten las directrices.

Entre los temas que cubren se incluyen los riesgos de interferencia extranjera en los marcos, políticas y procedimientos de riesgo existentes y la identificación de capacidades en la universidad que contribuyen a la seguridad de las personas, la información y los activos.

Por ejemplo, el informe advierte que “aquellos que buscan interferir o ejercer influencia indebida en el esfuerzo de investigación de Australia pueden intentar alterar o dirigir inapropiadamente la agenda de investigación en áreas particulares de investigación. Esto puede ocurrir a través de formas sutiles de influencia y compromiso indebidos y a través de arreglos de financiación que pueden conducir a la pérdida de valor futuro y / o control de la propiedad intelectual «.

Dice a nivel de organización, la presentación de informes internos de contactos internacionales, o al menos socios colaborativos internacionales, en investigación y potencialmente como donantes, ayuda a construir la capacidad de sensibilización temprana y transparencia entre las partes interesadas de la universidad.

Luego ofrece una serie de preguntas para ayudar a las universidades a guiar a los tomadores de decisiones sobre este tema en particular:

  • • ¿Qué capacidad y capacidad tiene la universidad para analizar y responder a la información recopilada de los arreglos de informes internos?
  • • ¿Qué nivel de supervisión existe para los nombramientos del personal, incluidos los nombramientos secundarios (por ejemplo, roles honorarios y adjuntos)?
  • • ¿Qué nivel mínimo de diligencia debida se aplica a las inversiones y asociaciones extranjeras?
  • • ¿Qué nivel de información interna se aplica a las inversiones y asociaciones extranjeras y cómo ayuda esto a la rendición de cuentas y la gestión de riesgos?

Otras áreas cubiertas incluyen conocer a su socio, colaboradores de investigación y personal mediante la debida diligencia adecuada, respaldada por los procesos universitarios, teniendo en cuenta la posible interferencia extranjera y los riesgos de reputación.

Las directrices también analizan las estrategias de comunicación y los programas de educación para aumentar la conciencia sobre los riesgos de interferencia extranjera, y proporcionan a los responsables de la toma de decisiones conocimientos que permitan niveles de vigilancia proporcionales al riesgo; y proteger la información contenida en los sistemas de TIC a través del desarrollo e implementación de estrategias sólidas de seguridad cibernética, interactuando con las agencias de la Commonwealth, compartiendo las mejores prácticas y el modelo de amenazas cibernéticas.

Mayor asistencia de las agencias de seguridad.

Las directrices también subrayan la necesidad de que las agencias de seguridad brinden mayor asistencia a las universidades para identificar riesgos y respuestas proporcionales, pero también que las universidades compartan información con el gobierno y las agencias de inteligencia.

Por ejemplo, compartir ciberinteligencia entre universidades y con el gobierno «ayuda a construir una imagen común de las amenazas en todo el sector. Esto permite a las universidades responder a los riesgos en evolución de las amenazas cibernéticas, compartir contramedidas y permitir que el gobierno brinde asistencia oportuna y personalizada ”, dicen las directrices.

«También ayudará a los departamentos y agencias del gobierno australiano a obtener una comprensión más profunda de las realidades operativas del sector y las prácticas que contribuyen al éxito de nuestro sistema de educación superior e investigación».

El profesor Terry dijo que un objetivo clave del grupo de trabajo en el desarrollo de las directrices era profundizar el nivel de asesoramiento y cooperación entre universidades y agencias en una responsabilidad compartida para comprender y gestionar el riesgo, pero subrayó que se respetaría la autonomía universitaria.

«La autonomía universitaria sigue siendo un principio fundamental del sistema universitario de Australia, y este enfoque de asociación respeta este principio central de las universidades al tiempo que gestiona el riesgo».

En el Reino Unido, el Centro para la Protección de la Infraestructura Nacional, que informa a la agencia de inteligencia nacional MI5, ofrece consejos prácticos detallados en su sitio web a universidades y académicos sobre cómo proteger la investigación, gestionar el riesgo y mantenerse a salvo.

Fuente: https://www.universityworldnews.com/page.php?page=UW_Main

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Comité Directivo SDG-Educación 2030 : El Progreso en educación ODS ‘está muy por debajo del objetivo’

Europa/Paris/universityworldnews

El progreso para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 o el ODS 4 en educación «está muy por debajo de lo que se necesita para alcanzar su objetivo para 2030», según una declaración del Comité Directivo SDG-Educación 2030 distribuido en la reunión ministerial sobre educación superior en la 40ª Conferencia General de la UNESCO en París.

Esto a pesar de «los excelentes esfuerzos de los gobiernos y socios para avanzar en esta visión transformadora de la educación», dijo el comité, que es una plataforma para la cooperación y coordinación universal en el ODS 4.

El comité describe tres tendencias que muestran que el mundo enfrenta una «crisis de aprendizaje» que «amenaza toda la Agenda 2030», porque:

  • • Según las tendencias actuales, 225 millones de niños de entre 6 y 17 años no asistirán a la escuela en 2030, una caída ‘simple’ del 14% desde 2017.
  • • Solo el 50% de los jóvenes completan la escuela secundaria y seis y de cada 10 niños y adolescentes en todo el mundo no alcanzan una competencia mínima en lectura y matemáticas.
  • • La participación en el nivel terciario sigue siendo «muy desigual» dentro y en todos los países, con el 20% de los jóvenes de 25 a 29 años más ricos del mundo que completan cuatro años de educación superior, mientras que menos del 1% de los más pobres lo hacen.

El comité pidió «compromiso político al más alto nivel, acción colectiva más fuerte y asociaciones reforzadas para realizar nuestro compromiso y responsabilidad compartidos».

Decía: «No se trata solo de cumplir el derecho a la educación, sino de dar forma al futuro que queremos para nuestras sociedades».

El Comité de Educación ODS dijo: “Cuatro años después de la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, seguimos convencidos de que una educación de calidad equitativa e inclusiva y un aprendizaje permanente son la clave para lograr esta agenda universal y transformadora para transformar el mundo en un mundo sostenible. y camino resiliente, social, ambiental y económicamente «.

Pidió un enfoque político más audaz e intervenciones para abordar la inclusión, especialmente para los refugiados y las personas desplazadas, una mayor atención al reclutamiento y capacitación de docentes, mejorar la relevancia y calidad del aprendizaje y acelerar la igualdad de género en todos los niveles de la educación.

Dijo que esto requeriría una mayor capacidad para implementar reformas, invertir en datos para informar la acción, movilizar financiamiento interno y coordinar la cooperación internacional para llenar el vacío de financiamiento y garantizar la educación pública gratuita.

A medida que la comunidad de educación superior se reunió en la UNESCO, París, para mejorar la inclusión, la equidad y la movilidad en la educación superior, incluso mediante el aprovechamiento del potencial de las tecnologías, el comité reconoció el «papel determinante de la educación superior en el logro de todos los ODS» y su enfoque en sostenibilidad ambiental, prosperidad y justicia social e inclusión a través de la investigación, la innovación y los nuevos programas de estudio, y en el apoyo al progreso hacia el ODS 4, a través de la capacitación docente y las oportunidades de aprendizaje permanente, en particular.

Más de 100 ministros y 100 representantes de universidades que forman parte del programa de Cátedras UNESCO se reunieron en la reunión del 13 de noviembre. Fue la primera vez en la historia de la UNESCO que los ministros de educación y los líderes universitarios se unieron para prever medidas internacionales para mejorar la inclusión y la movilidad en la educación superior.

Examinaron las formas en que los gobiernos y las instituciones de educación superior pueden trabajar juntos para enfrentar el desafío apremiante de crear un campus global más inclusivo que pueda manejar el rápido crecimiento de la matrícula en la educación superior y aumentar la movilidad de los estudiantes. También contemplaron formas para que el sector de educación superior del mundo contrarrestara las crecientes desigualdades e incluyera grupos marginados.

Y se prepararon para adoptar una Convención Global sobre el Reconocimiento de Calificaciones relativas a la Educación Superior dirigida a facilitar la movilidad de los estudiantes y mejorar el acceso a la educación superior en todas las regiones y continentes.

«Necesitamos tomar medidas para mejorar la cooperación internacional en educación superior, reforzar el intercambio de conocimientos, los intercambios académicos y la movilidad, y crear un campus global justo, transparente e inclusivo que ofrezca oportunidades de aprendizaje de calidad, inclusivas y de por vida para todos», argumentó Stefania Giannini, Subdirector general de educación de la UNESCO.

«Uno de los desafíos que tenemos en educación es la democratización del proceso de acreditación», dijo Tina Beaudry-Mellor, ministra de educación avanzada de Saskatchewan y miembro del Consejo de Ministros de Educación de Canadá.

Un paisaje que cambia rápidamente

El panorama mundial de la educación superior está cambiando rápidamente, con una creciente internacionalización, diversificación de proveedores y nuevos modos de aprendizaje. Unos 220 millones de estudiantes están actualmente matriculados en educación superior en todo el mundo, el doble que hace 10 años, y se espera un mayor crecimiento, especialmente en África.

Sin embargo, el aumento de la matrícula no es un indicador confiable del progreso en el logro de la meta de la Agenda 2030 acordada internacionalmente de garantizar que los sistemas educativos «no dejen a nadie atrás» y de proporcionar una educación superior equitativa, asequible y de calidad.

Las instituciones enfrentan el desafío de proporcionar educación de buena calidad a una población estudiantil cada vez más diversa, incluidos los estudiantes no tradicionales y los grupos desfavorecidos, como los migrantes, los refugiados y los pueblos indígenas.

«En demasiadas instituciones de educación superior, las barreras estructurales hacen que la educación universitaria esté disponible solo para aquellos nacidos en los grupos más privilegiados de la sociedad», dijo Fernando Reimers, profesor de educación internacional en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, y miembro de Futuros de la UNESCO. Comisión de Informe de Educación. «Abordar el desafío de la inclusión requerirá en muchos lugares ampliar el acceso a la educación superior».

Joanna Newman, directora ejecutiva y secretaria general de la Asociación de Universidades de la Commonwealth, que cuenta con más de 500 instituciones miembros en 50 países, dijo a University World News : “El comité directivo de Educación 2030 ha hecho una declaración poderosa que enfatiza la necesidad de cumplir El derecho a la educación para dar forma al futuro que queremos para nuestras sociedades. Debemos adoptar un enfoque sectorial completo para impulsar el cambio en todos los niveles de educación, no solo a nivel escolar ”.

Ella dijo que ninguno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible se puede lograr sin la contribución de la educación superior y terciaria. “A través de su enseñanza, investigación y participación comunitaria, las universidades ayudan a impulsar el desarrollo social y económico, producen conocimiento e innovación para abordar los desafíos globales y proporcionan evidencia para una política pública informada.

«La investigación contribuye a los problemas representados por los 17 ODS, desde el cambio climático hasta la desigualdad y el desplazamiento».

Ella dijo que para el ODS 4, la educación superior tiene un papel que desempeñar en la educación de calidad desde la cuna hasta la tumba. “Las universidades realizan investigaciones críticas sobre el desarrollo de la primera infancia y proporcionan el contenido y la pedagogía para todos los niveles de educación.

“También debemos recordar que las personas necesitan acceso a la educación durante toda su vida. La Cuarta Revolución Industrial ha impactado los tipos de trabajos disponibles, y se necesitan nuevas habilidades para los roles del futuro. Las universidades crean currículos relevantes para el nuevo mundo del trabajo y brindan oportunidades para el aprendizaje permanente ”.

La UNESCO dijo en un comunicado que al convocar a los responsables políticos y las universidades a la reunión sin precedentes en París, tiene como objetivo fomentar la voluntad política, la cooperación internacional y las capacidades en educación superior para lograr la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y obtener una comprensión del valor agregado de la Convención Global en facilitar este proceso.

Newman dijo que durante años la Asociación de Universidades de la Commonwealth, la Agencia Universitaria de la Francofonía y la Asociación Internacional de Universidades han presionado para que se reconozca la contribución esencial de la educación superior a los ODS.

«Damos la bienvenida a la declaración del comité directivo de Educación 2030 que enfatiza el papel crucial de la educación superior en el ODS 4, en particular».

Fuente: https://www.universityworldnews.com/page.php?page=UW_Main

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Podcast-OVE: Daniel Libreros nos comparte un balance sobre los resultados y alcances del paro Nacional en Colombia

Por: Otras Voces en Educación 

En este podcast el académico colombiano Daniel Libreros hace un detallado análisis de los alcances y resultados de la convocatoria del paro nacional realizado en Colombia este 21 de noviembre de 2019

Invitamos a los y las lectoras de Otras Voces en Educación a escuchar este audio para tener una mejor aproximación a lo que está ocurriendo en Colombia

 

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Aumentan denuncias de abuso y acoso sexuales en escuelas de Paraguay

América del sur/Paraguay/21 Noviembre 2019/Prensa Latina

Las denuncias de abuso y acoso sexuales, y de violencia escolar, en las instituciones educativas paraguayas, aumentaron a 764 casos reportados este 2019, informó hoy el Ministerio Educación y Ciencias (MEC).
Fuentes de esa institución señalaron que con respecto a años anteriores, la cantidad de denuncias por esos casos creció más del doble en las escuelas.

De acuerdo a datos del MEC, en 2016 se registraron 29 casos de acoso escolar, mientras que este año subieron a 62.

Tres cursos lectivos atrás, daban por registro 13 denuncias de acoso sexual en las escuelas y en este 2019 ya son 39, argumentaron sus especialistas.

De una decena de abusos sexuales a estudiantes asentados en actas acusatorias en el presente curso lectivo elevó la cifra a 77 casos denunciados.

Para la especialista de la Dirección General de Promoción de la Niñez del MEC, la sicóloga Digna Gauto, hoy las personas son más conscientes y visualizan mejor esos hechos.

‘Ya no es normal una situación de manoseo o un beso a una chica como antes que no se tomaba como un abuso sexual. La cultura de denuncia es la que va en aumento’, señaló.

Argumentó que las cifras se disparan incluso más si se cotejan datos del Ministerio Público o del Ministerio de Salud.

Alertaron desde el MEC que otro número que alarma está relacionado con las drogas en las instituciones educativas o en el ámbito escolar.

Un par de años atrás ?dijeron las fuentes-, se tenía un promedio anual de 15 denuncias entre microtráfico, consumo y tenencia de drogas.

En lo que va del 2019, se tienen 33 casos en el MEC y otros 47 que fueron avisados por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad).

‘Lo que ocurre es similar a otros tipos de casos con esa entidad, a veces se denuncia en esas instancias y luego se comunica al MEC central’, comenta la directora de Niñez de Educación, Sonia Escauriza.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=322607&SEO=aumentan-denuncias-de-abuso-y-acoso-sexuales-en-escuelas-de-paraguay
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Entrevista a Gabriel González Bueno: “España es el país de Europa que menos es capaz de reducir la pobreza infantil tras la intervención del Estado”

Entrevista/21 Noviembre 2019/Autor: Daniel Sánchez Caballero/Fuente: El diario la educación

El 30% de los menores están en riesgo de pobreza. Desde Unicef se resalta la necesidad de mayor inversión social y educativa en el ciclo 0-3, también contra el abandono temprano o en prestaciones por hijo a cargo como posibles soluciones.

Han pasado 30 años desde que se aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, un 20 de noviembre de 1989, pero España tiene camino por recorrer, explica Gabriel González-Bueno, especialista en políticas de infancia de UNICEF Comité Español. Sobre todo en lo que refiere a la desigualdad, con un tercio de los menores en riesgo de pobreza y casi un 20% de abandono educativo temprano. “España es un país que deja demasiados niños atrás”, lamenta este experto, que ha trabajado en el ámbito de las políticas sociales relacionadas sobre todo con la infancia. Y, aunque en ocasiones es una cuestión de falta de recursos, también hay un problema específico con cómo se reparten los que sí existen. González-Bueno, que salpica sus argumentos de cifras para darles más consistencia, aprovecha la efeméride —el 20N también se celebra el Día Universal del Niño— para explicar que es clave relacionar los derechos de los niños y la estrategia 2030 de la ONU para avanzar como país en aras de la justicia social con los menores y de la sostenibilidad. También de cara al futuro. No por obvio resulta menos cierto que los niños de hoy son el futuro del país.

Es una pregunta muy amplia, pero ¿cuál es el estado de la infancia en España?

Caben muchos matices, pero hoy habría que decir que los niños y adolescentes en nuestros país no son ajenos a un montón de desafíos globales respecto sus derechos, pero España tiene una situación privilegiada respecto a retos planteados a nivel mundial que tienen que ver con la desnutrición, el agua y el saneamiento y quizá la protección contra la violencia. Dentro de un contexto mundial, la situación de la infancia en España está relativamente bien. Pero hay desafíos muy potentes que permanecen 30 años después de la formulación de sus derechos.

¿Qué retos son estos?

Quizá el más llamativo es la desigualdad. España es un país que deja demasiados niños y niñas atrás, en comparación con los de nuestro entorno. Especialmente en la protección social y en la educación. Dos cifras: casi un tercio de los niños en nuestro país está en riesgo de pobreza o exclusión social, y las políticas públicas se muestran poco eficaces reduciendo esos niveles de pobreza. A la vez, los datos de abandono y fracaso escolar nos siguen situando en los últimos puestos de Europa. En abandono educativo temprano es del 18% entre los adultos de entre 18 y 24 años, lo cual es un reflejo del impacto que ha sufrido el sistema educativo. En esta cifra somos el peor país de Europa. Creo que este es el primer problema, la cantidad de niños y niñas que se quedan atrás. Además, hay colectivos muy concretos que sufren especialmente esta desigualdad o incluso discriminación: los niños y niñas migrantes, los solicitantes de asilo, los niños migrantes no acompañados, los niños en el sistema de protección de menores, los niños y adolescentes gitanos o la infancia con discapacidad. En el tema de los niños y adolescentes gitanos hablamos de un 89% de pobreza, según un informe reciente del Secretariado Gitano, mientras la población infantil en general tiene un 29%. Un 30,5% de jóvenes gitanos llega a diplomarse frente a casi el 50% de la población general. Es uno de los grandes desafíos: cómo abordar esta desigualdad, cómo evitar que se queden al margen del bienestar de una sociedad que, con sus problemas y dificultades, no deja de estar entre los países más ricos del mundo.

“Las políticas públicas se muestran poco eficaces reduciendo los niveles de pobreza”. ¿No funcionan bien o no hay suficientes políticas públicas?

Las dos cosas. Una de las grandes reivindicaciones que tenemos desde Unicef y el sector de la infancia y de la protección social, es que España es el país de Europa que menos es capaz de reducir la pobreza infantil tras la intervención del Estado. Esto se hace midiendo la pobreza infantil de mercado y cómo interviene el Estado con sus ayudas y sus impuestos. Hay dos cuestiones aquí: un impacto muy serio de la crisis, especialmente en las políticas sociales de la infancia. Hay un momento en 2013 —hasta entonces la protección social de la infancia estaba creciendo— en que se reduce un 30% la dotación de políticas. Son datos de la contabilidad nacional. Tenemos un desentendimiento frente a la pobreza cuando más se necesitaba porque el impacto de la crisis en los hogares, especialmente el desempleo, fue muy dañino. Por otro lado, hay un problema estructural: en España no hay un mínimo de políticas de protección social de la infancia. Muchas han quedado en manos de las comunidades autónomas, y estas fueron las que más redujeron las ayudas a las familias con niños. Esta desprotección se ha ido larvando a lo largo de muchos años. Se ha puesto el acento en otras políticas y se ha dejado a los niños desprotegidos. Por eso hablamos de dos propuestas concretas: de una prestación económica, que podría ser a través de la prestación por hijo a cargo, que ahora, incluso con el aumento que ha habido este año, sigue siendo muy muy baja. Son 300 euros anuales y nosotros hablamos de mínimo 1.200 euros y una mayor cobertura. Sería una medida más inmediata, pero también tendría impacto a largo plazo, porque vivir en la pobreza para un niño no solo es un drama diario, también es una negación de oportunidades. Otro de los impactos más potentes sería con la educación. Ahí hay muchos desafíos, pero para nosotros uno que podría tener mucho impacto a medio plazo es la educación 0-3. Muchas veces está pensada para cubrir las necesidades de cuidado mientras los padres trabajan y, por tanto, no llega a quienes están en situaciones más precarias de vulnerabilidad social, los que más lo necesitan. Además, los situarían en un punto de partida parecido cuando empieza la educación primaria.

¿La educación ha dejado de ser el ascensor social que fue y debería ser?

Con una mirada de más largo plazo vemos cómo, sobre todo desde el principio de la democracia y antes, la educación pública universal ejerció hasta, más o menos, los 90 un papel muy importante, se incrementó el número de licenciados, de personas que alcanzaban estudios superiores a los de sus padres. Lo que hemos visto en los últimos años, muy notorio con la crisis pero que ya venía de antes, es ese frenazo al ascensor social. Cuando hablamos de pobreza y bienestar pensamos en lo más inmediato —cubrir necesidades y que las personas tengan las mismas oportunidades—, pero también en cómo romper ese ciclo de la pobreza que se hereda de generación en generación en los hogares. Nuestra sensación es que se está rompiendo ese ascensor social y la educación está dejando de cumplir ese papel. Por eso es clave una ley de infancia y también una dotación de recursos más generosa. Igual que en protección social estamos muy lejos de la media europea, igual ocurre en el ámbito educativo. No es solo gastar más, si no en qué lo gastamos. La educación debe ser de calidad e inclusiva, y ambas van de la mano. Hay muchos desafíos y las cifras no nos engañan. Cuando hablamos del 18% de abandono educativo temprano algo debe haber ocurrido antes en el sistema educativo para que esos jóvenes hayan decidido abandonar los estudios, sobre todo en un mundo que viene con unos desafíos en el empleo cada vez más grandes. Las personas que no tengan una capacitación mínima van a tener muy difícil acceder a un puesto de trabajo digno.

¿Se cumple la Convención de Derechos?

Como todos los tratados generales de derechos humanos tiene un punto aspiracional. Aparte de ser ley, aspira a mejorar la vida de los niños y las niñas. Se cumple en muchos aspectos, y creo que una de las reflexiones después de 30 años es que se han producido avances muy grandes en nuestro país y en el mundo en relación a las condiciones básicas de salud y de educación. Pero eso no debe quitar el foco de que el cumplimiento absoluto de la convención está lejos. Es un instrumento al servicio de la dignidad y los derechos de los niños. Por eso, decir que se cumple es un poco arrogante. Hasta que se cumplen los derechos del último niño en el último rincón no podemos decir que se cumple. Pero sí es verdad, y en España es una reflexión que hacemos mucho, que hay un cumplimiento más formal que efectivo. Una de las cosas que ha mejorado mucho esel marco jurídico con la modificación de ley de protección de la infancia en 2015. Se han mejorado los mecanismos institucionales de coordinación, hay un Alto Comisionado dependiente de la Presidencia del Gobierno que se ocupa específicamente de la pobreza infantil… La parte institucional y jurídica ha mejorado, pero se siguen planteando retos en la aplicación, en cómo esos derechos llegan a los niños directamente. No se cumple en determinados colectivos y niños y niñas que se están quedando atrás del resto, como comentábamos antes.

Te he leído en algún sitio criticar que el gasto público en infancia es del 1% del PIB.

El gasto en infancia es mayor, aunque solo sea porque el sistema educativo es uno de los principales gastos. Pero sí es verdad que en protección social de la infancia estamos en el 1,2% del PIB. En educación no universitaria estaríamos en el 3%. En Europa las medias son 2,4% en protección social y el 4% en educación no universitaria. Tenemos un desafío de recursos. Pero lo importante es focalizar estos en niños y niñas. Estamos preparando un análisis del impacto de las prestaciones sociales, y las cifras son muy bajas. No solo bajas, sino que están orientadas a otros ámbitos sociales, muy legítimos, pero que no están llegando a la infancia más pobre si no a las clases medias o altas. Tenemos un problema de recursos, y de enfoques. En el sistema educativo también pasa. Faltan recursos, pero no es incrementarlos porque sí. Es dedicarlos a esa atención más individualizada, al sistema de apoyo educativo y social que debemos tener.

¿Nos preocupa poco como sociedad la infancia en general?

Anteayer presentamos el barómetro y uno de los resultados es que ya se percibe en los niños y niñas una cierta desafección y desinterés por la política y, en concreto, por los partidos. En la presentación, que hicieron varios adolescentes, uno de los temas que salió es que no les interesa esta política. Decían que les interesan las causas sociales, pero que el marco político no les presta atención. La infancia no vota, y si el político de turno está pensando solo en el voto y el corto plazo es difícil que piense en ellos. Hacen falta miradas más amplias. Hemos avanzado, pero nos cuesta introducir en los programas electorales aspectos concretos sobre la infancia. La tentación de dirigirse solo al votante es grande, pero lo que les está pasando a los niños ahora va a tener un impacto potente a medio y largo plazo para un país que afronta desafíos muy grandes en términos de empleo, medio ambiente o capacitación para afrontar nuevos modelos económicos. En el informe internacional se habla de que los derechos de la infancia no han cambiado. La infancia lo ha hecho: internet no existía en el 89, los efectos del cambio climático no eran tan evidentes, los conflictos afectan a la migración de niños y niñas, que afecta a España directamente. Es evidente en el caso de los niños no acompañados que llegan a España. Hay que plantearse la manera en que se aplican los derechos. Y esto la política debe tenerlo en cuenta, si no estaremos haciendo políticas a corto plazo. Siempre digo que estamos dejando una deuda muy grande sobre las espaldas de las generaciones que vienen. Su bienestar repercutirá en el nuestro. Tener pensiones, por ejemplo, depende de las generaciones que viene.

¿Qué refleja el barómetro?

La intención era hacer, al menos en parte, un remedo del barómetro del CIS. Siempre se pregunta a los adultos por sus preocupaciones. Antes les habíamos pedido la opinión sobre qué les pasa, pero también es importante preguntarles cuáles son sus preocupaciones más allá de la propia infancia. En estos ámbitos, las principales preocupaciones tienen que ver con la educación, con la igualdad de género y el medio ambiente. Frente al barómetro de los adultos, que pone más el paro y los asuntos económicos. Muchos dicen que les gustaría poder votar e, incluso, tienen claro qué votarían. Están reclamando mayor protagonismo, sobre todo en la escuela, el ámbito municipal y la familia.

Acabo preguntando por la obesidad, otra de tus especialidades. ¿Tenemos un problema en España?

En la comparativa internacional entre los países más desarrollados estamos los décimos de 42 países. Tenemos un 35% con sobrepeso u obesidad. La obesidad es una enfermedad crónica que influye en otras. Un documental contaba cómo hace 20 años no había en EE UU ni un niño con diabetes tipo 2, muy relacionada con la obesidad, mientras ahora hay miles. Esta diabetes se decía que era “de los mayores”. Un niño obeso tiene muchas posibilidades de ser un adulto obeso. La preocupación es cómo estamos en un entorno obeso-génico. Tenemos un entorno que propicia comer mal y no hacer deporte. Muchas veces no es tanto comer mucho como comer mal. Es uno de los problemas que se puede abordar desde las políticas públicas. La tentación de comer más comida procesada, acudir a establecimientos de comida rápida, los anuncios en televisión, la mayoría son de productos alimenticios con un valor nutritivo muy bajo y son productos malos para la salud… Ahí hay un desafío muy potente. Hemos cambiado nuestros hábitos alimenticios mucho y han traído la obesidad infantil. También la adulta, pero la infantil la arrastarán muchos años.

Y, para cerrar el círculo, la obesidad relaciona con la pobreza.

Hicimos una explotación de datos junto a la Fundación Gasol. Había datos anteriores de la Encuesta Nacional de Salud por tipos de empleo de los padres y la obesidad en niños y niñas se triplicaba en los hogares en los que la persona con los principales ingresos en el hogar era una persona no cualificada (15% de obesidad) respecto a cuando era un directivo (5%). No es solo una epidemia sanitaria, también tiene un componente social importante. Nosotros identificamos dónde estaban los colegios que se habían hecho las encuestas y relacionándolo con la renta de las zonas, vimos un crecimiento muy notable de la obesidad en los sitios donde hay menos de un 10% de pobreza a aquellas en donde hay hasta el 40%. Cada vez hay más estudios que relacionan pobreza y obesidad. Tiene que ver con los recursos económicos, pero también con la cultura de la alimentación. En España hemos perdido la dieta mediterránea, que hemos sustituido por productos procesados que nos hacen la vida más fácil, pero no tienen valor nutritivo. Sí que pasa que en los niveles más altos de pobreza (más del 40%) vuelve a haber menos obesidad, no sabemos si porque no hay acceso a estos alimentos elaborados o por una pobreza de alta intensidad que hace que los alimentos no sean suficientes en el hogar.

Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/11/21/espana-es-el-pais-de-europa-que-menos-es-capaz-de-reducir-la-pobreza-infantil-tras-la-intervencion-del-estado/

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