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Yemen: «Hay padres que se suicidan porque no pueden alimentar a sus hijos»

Asia/Yemén/27 Junio 2019/Fuente: Mujer hoy

Meritxell Relaño, representante de UNICEF en Yemen, nos cuenta su experiencia en la mayor crisis humanitaria del mundo.

Han pasado cuatro años desde que comenzó la guerra de Yemen; cuatro años de bombardeos y ataques sobre la población civil que apenas aparecen en los medios de comunicación y han provocado la mayor crisis humanitaria del mundo. Las cifras son demoledoras: más de 70.200 víctimas directas han muerto por un conflicto interno que se ha internacionalizado con la coalición liderada por Arabia Saudí y Emiratos Árabes, que cuenta con apoyo indirecto de otras potencias internacionales. Además, según datos del «contador de la vergüenza» que han puesto en marcha ONG como Save the Children, Amnistía Internacional y Oxfam, se han realizado más de 19.000 ataques aéreos (uno cada dos horas de media) y 24 millones de personas necesitan ayuda para sobrevivir (un 80% de la población). Además, 85.000 menores de cinco años podrían haber muerto por hambre u otras enfermedades.

En octubre de 2015, Meritxell Relaño (Durango, Vizcaya, 1972), doctora en Ciencias Políticas y Sociología, llegó a Yemen como representante de Unicef. Había trabajado en países como Timor Oriental, Colombia, Mozambique o Gambia, pero era su primer destino en un país en guerra. «Nada te prepara para esta experiencia -explica-. Es imposible transmitir lo que es una guerra. Tal vez solo los ancianos que vivieron la Guerra Civil puedan entenderlo».

Esperando una paz que parece encallada tras las conversaciones de Estocolmo -de las que ha salido una frágil tregua-, Relaño ha pasado a ser directora de la Oficina de Programas de Emergencia en Ginebra, pero tiene muy presente el conflicto yemení. Cuando llevaba tres meses en el país, se quedó impresionada al ver a los niños y niñas por primera vez en la calle. Fue en Saná, la capital. «Un día de sol, salimos a la calle para ver cómo se repartía el agua. Parecía una jornada tranquila, sin ruido de aviones. Me llamó la atención la palidez de los niños que salieron por fin de sus casas a intentar recoger agua con unos cubos». Esos pequeños, «de tez blanquecina, con ojeras, muy delgados», vivían encerrados en sus pequeñas casas. Verlos en la calle le produjo una mezcla de emociones: «Era una escena bonita porque estaban jugando con el agua; y, a la vez, resultaba impactante por la expresión de sus rostros. Esos niños rompían su encierro durante unos minutos, los que permanecía abierto el grifo en aquel barrio». Desde aquel día, en todas sus comparecencias públicas, entrevistas en medios o reuniones de altas instancias, Meritxell repite una frase: «Que paren ya la guerra«.

En los cinco meses posteriores a los acuerdos de Estocolmo al menos 80 menores han muerto o resultado heridos. Relaño ha colaborado con distintas ONG desde que era muy joven, pero, afirma, la misión de Unicef es única. «Me motiva el mandato de la organización. Que todas las niñas y niños vean sus derechos cumplidos. El derecho a la vida, a la educación, a la protección…», reconoce.

Meritxell Relaño en una escuela de Yemen.
Meritxell Relaño en una escuela de Yemen.

UNICEF

¿Sin esperanza?

«La situación empeora por momentos. Cuando llegué aún había esperanza. Luego se perdió por muchos meses. Ahora, con la tregua, vuelve a haber una pequeña luz en el horizonte». Las cifras, aun así, son aterradoras: «Mientras estuve allí murieron más de 2.500 niños por las bombas o las minas antipersona y más de 3.000 fueron heridos o mutilados. Yemen es ya la mayor catástrofe humanitaria del siglo, con 24 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria». El verano de 2018 fue particularmente sangriento: más de 100 niñas y niños murieron como consecuencia directa del conflicto. Además, muchos menores fallecen por enfermedades como diarreas, neumonías, malnutrición… «Estos niños no saben si podrán ir a la escuela este mes, o si les van a reclutar y a llevar al frente. Todo está peor, a pesar de los esfuerzos de la ayuda humanitaria, que impide que mueran muchos más. Imagina la situación de millones de familias, que llevan ya casi cuatro años sin ingresos, sin trabajo, que han vendido ya todo lo que tenían para alimentar a sus hijos, que se han endeudado para pagar los gastos mas básicos».

En el país, 11 millones de menores necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir. Unos dos millones de niños en edad escolar no asisten a la escuela. Otros tantos sufren malnutrición y hay 400.000 con desnutrición aguda severa, lo que les sitúa al borde de la muerte. Al menos 56.000 menores de cinco años fallecen cada año por causas totalmente prevenibles. Hoy, además de pálidos, sus rostros están demacrados. Se les ven los huesos, apenas recubiertos de piel. Si se les da un juguete, lo miran sin saber qué hacer porque nunca habían visto uno.

Mujerhoy Usted que ha sido representante de Unicef, ¿qué les diría a los gobiernos?

Meritxell Relaño Que paren la guerra. Y si no pueden, que las partes en conflicto respeten el Derecho Internacional Humanitario y las reglas de la guerra. Que no mueran más civiles, que no ataquen escuelas ni hospitales, que no usen a los niños como soldados.

M.H. ¿Cómo ha podido resistirlo?

M.R. Precisas de paciencia infinita, cabeza fría y resiliencia, saber cómo decir las cosas para que no se ofenda nadie y la fortaleza mental. Aprendes a negociar con Dios y con el diablo.

M.H. ¿Cómo es el trabajo de Unicef allí?

M.R. No hay un Estado que invierta en salud, alimentación o educación, así que tenemos cinco programas. A través del de salud, el más importante, tratamos a más de 400.000 niños con malnutrición severa aguda. También traemos medicinas para los menores de cinco años y pagamos todos los gastos de los hospitales, desde el combustible hasta los salarios. Igual rehabilitamos un colegio destruido por las bombas que entregamos material escolar o imprimimos libros. Distribuimos agua potable y combustible para que se pueda bombear agua a las ciudades. Trabajamos en la prevención de matrimonios prematuros, la denuncia de los casos de niños reclutados para el frente… El país está al borde del colapso.

M.H. ¿Cómo lo viven los yemeníes?

M.R. Con resignación, esperando que acabe todo. Yemen era uno de los países más pobres de la región pero este conflicto ha hecho retroceder sus indicadores más de 10 años, sobre todo en mortalidad infantil.

M.H. ¿Hasta qué punto es dura la situación?

M.R. Hay historias terribles. Alí, de ocho años, llegó, en los huesos y con cólera, al hospital en Aden. Estuvo a punto de morir porque su madre no lograba reunir los 10 euros que necesitaba para llegar al hospital. Ahmed tiene terror al ruido de los aviones y las bombas. Solo puede dormir abrazado a su padre. A Fatouma la casaron con 13 años; su familia necesitaba la dote para alimentar a sus hermanos. Y he oído historias de padres que se han suicidado por no poder alimentar a sus hijos, de familias que comen hierbas porque no hay nada más, de embarazadas tan desnutridas que pierden a sus hijos, de niños de 13 y 14 años que se alistan para traer dinero a casa y mueren en el frente o vuelven heridos en cuerpo y alma… Demasiadas historias, demasiado horror.

M.H. ¿Hay también historias de esperanza?

M.R. Trabajando con niños siempre las hay. En Saná organizamos una sesión TEDx con jóvenes de todo el país. Fue emocionante oír sus historias de superación. Niñas y niños que, a pesar de todo, acababan sus estudios, tocaban música, publicaban blogs y se reían de la vida como solo los jóvenes pueden hacer. El que más me impresionó fue Abdulrahman, que con medio cuerpo casi paralizado corre maratones.

Meritxell Relaño en su misión en Yemen: reunida con mujeres y autoridades locales.
Meritxell Relaño en su misión en Yemen: reunida con mujeres y autoridades locales.

UNICEF

M.H. ¿Cuál es la situación de las mujeres y niñas?

M.R. De mayor vulnerabilidad, si cabe. La mayoría de las mujeres no tiene ingresos propios; se dedican al cuidado de los hijos, unos seis por cada una. Está aumentado la violencia contra las mujeres y las niñas y a muchas pequeñas las casan cuanto antes para tener una boca menos que alimentar y ganar la dote.

M.H. ¿Cómo salen adelante los yemeníes?

M.R. Más de ocho millones de personas dependen de la ayuda alimentaria. Su pensamiento principal es sobrevivir un día más. Luego están los que no cobran un sueldo desde hace meses: maestros, enfermeros… Y los que han perdido su trabajo: los comercios han cerrado, no se cultiva por falta de agua, no hay pesca porque se han militarizado los puertos… Las mujeres que trabajan en nuestras oficinas, médicas o ingenieras, mantienen con su sueldo, a veces, a más de 40 personas.

M.H. ¿Cómo es vivir en estado de guerra?

M.R. En Yemen hay bombardeos continuos en muchas partes del país, sobre todo en la zona de Hodeida y en Saada, al norte. En Saná me tocó dormir muchas veces en el pasillo, lejos de las ventanas. En diciembre, cuando mataron al presidente Ali Abdullah Saleh, hubo un conflicto muy cerca de donde vivía y estuve 10 días sin poder salir del apartamento. No te puedes imaginar cómo es el sonido que hacen las bombas, tremendo. Oyes el avión y luego llega el misil. Nunca sabes cuándo va a ser, no hay avisos… Si escuchas un avión, ya entras en tensión.

M.H. ¿Qué hace la población civil cuando hay bombardeos?

M.R. Las instrucciones son bajar al primer piso y si tienen sótano, mejor. No hay refugios en las ciudades. Imagina el estrés. Para los niños es aún peor, porque no entienden qué pasa. Algunos iban andando por la calle con un amiguito y lo han visto morir en una explosión. Hay muchísimos niños con traumas. Por eso también tenemos un programa de apoyo psicosocial.

M.H. ¿Qué ha aprendido allí?

M.R. Muchas cosas, pero solo hablaré de las buenas: la solidaridad entre la gente que tiene poco y la sonrisa de las niñas y niños cuando van a la escuela, que es su tabla de salvación. Sin educación no hay futuro y ellos lo saben.

M.H. ¿Y qué es lo que más le ha marcado?

M.R. Los niños que llegan al hospital a punto de morir por malnutrición.

M.H. ¿Cómo lograba mantener el optimismo en esta situación?

M.R. Era muy difícil y había días muy complicados, pero hay un día siguiente y hay que salir adelante. Si no hubiera podido liderar a mi equipo con optimismo, imagínate. Debes liderar con el ejemplo, no se te puede ver decaída o con moral baja, es mucha responsabilidad. Eso me lo guardaba para mí para por la noche. También hablaba con mi familia a diario. Y cada seis semanas pasaba en España una semana. Es algo obligatorio, además de necesario por tu propia salud mental.

M.H. ¿Qué ha sentido al tener que dejar Yemen, qué vínculo le queda con la gente con la que ha trabajado allí

M.R. Fue doloroso dejar el país porque la experiencia ha sido intensa. Yemen y su gente estarán siempre conmigo, no solo porque sigo trabajando en emergencias y Yemen es una de las mas grandes y complejas del mundo, sino también porque una vivencia tan enriquecedora no se olvida fácilmente y sigo en contacto con mucha gente que sigue allí.

Fuente: https://www.mujerhoy.com/vivir/protagonistas/201906/25/guerra-yemen-muertes-meritxell-relano-rev-20190624095007.html

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Francia: volvieron dictados, lectura en voz alta y cálculo mental por “retroceso educativo”

Europa/Francia/27 Junio 2019/Fuente: Crónica de Chihuahua

Las autoridades de la educación en Francia han resuelto cambiar los programas escolares ante el evidente “retroceso educativo” que reconocen está marcando a las nuevas generaciones.

La instrucción pública francesa –que fue en alguna época reconocida entre las mejores del mundo- ha tenido una pronunciada caída y eso preocupa mucho a las autoridades de ese país. A punto tal que hace dos años decidieron dar marcha atrás con la reforma de un nuevo programa escolar que era resistido por los docentes y la entonces ministra de Educación ha debido aceptar las sugerencias de reimplantar mucho de lo que hasta ayer era “anticuado”.

Un dictado diario, calificaciones de los trabajos en aula y a domicilio, y pruebas de evaluación periódicas, volvieron a clase, para “permitir garantizar una base sólida para todos los estudiantes y esto pasa necesariamente a través de un aprendizaje diario, que incluye un dictado, en tanto hoy lo esencial es el dominio de la lengua” según explicó la ministra.

Las reformas educativas de Francia hoy

A pesar de que hoy el ministro de Educación es otro, la política de reformas sigue adelante. Jean-Michel Blanquer, quien asumió la cartera educativa de Francia en mayo del año pasado continúa con la transformación en el sistema educativo francés.
Nivel inicial: Para Francia, los primeros años determinarán buena parte de lo que sucederá luego. Por ello, hace algunas semanas bajaron la edad obligatoria de la escuela de 6 a 3 años.

“Se trata de brindarle a los niños todos los instrumentos que van a permitir su éxito en la vida escolar”, explica Blanquer. El foco está puesto en el lenguaje -la primera inquietud en el aprendizaje-, conceptos básicos de matemática y el respeto por el otro.

El ministro francés subrayó la necesidad de adaptar la enseñanza a los más chicos. Ofrecerles elementos alternativos como juegos o música. A su vez, cuando asumió, propuso dividir las clases con solo 12 alumnos por aula en las zonas más desfavorecidas. Con ello, pretende compensar las desventajas de los niños más pobres. Esa reforma se está evaluando y habrá resultados en junio.

Liceo profesional: en ese nivel, para los alumnos de 16 años, también apelan a una reforma que atienda dos revoluciones: la digital y la ecológica. La apuesta es desarrollar las competencias clave para el futuro del trabajo.

Según Blanquer, hay dos factores centrales en el éxito educativo: primero la formación de los maestros. Se trata de, por un lado, buscar la pedagogía más eficaz para trabajar las habilidades primordiales que son “escribir y contar”. Por otro, brindar incentivos económicos a los docentes que den clases en las zonas más pobres. El segundo factor es trabajar en la buena relación entre los padres y la escuela. Piensa que debe existir confianza en toda la comunidad educativa sobre la institución.

Fuente: http://www.cronicadechihuahua.com/Francia-volvieron-dictados-lectura,57569.html

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Brasil: Esta es Dani, la joven indígena lesbiana que defiende los derechos LGTB en la Amazonia

América del sur/Brasil/27 Junio 2019/Fuente: El país

Dani, una activista para la preservación de la jungla brasileña, es la protagonista del segundo capítulo de la serie ‘Rainforest Defenders’, que presenta el retrato de cinco líderes que defienden su territorio

Dani es una joven activista riberina de 21 años. Pero, para convertirse en lo que hoy es, ha realizado un difícil y valeroso ejercicio de búsqueda de identidad que no se entiende sin comprender el contexto en que tuvo lugar.

Muchas de las comunidades que habitan las riberas del río Tapajós, como en tantos otros asentamientos a lo largo de la inmensa cuenca amazónica brasileña, se definen como riberinas, y engloban la diversidad étnica de sus pobladores, fruto del mestizaje entre indígenas, afro-descendientes y blancos de origen europeo, sobre todo ibérico, en múltiples cruces interétnicos a lo largo del tiempo.

Actualmente, definirse como indígena es una cuestión de autoafirmación, pero en muchas comunidades a lo largo de este caudaloso afluente del río Amazonas, la mezcla es tan antigua y dinámica que puede resultar imposible escoger una etnia a la que afiliarse.

Pero cuando el territorio está amenazado por mineras, madereros, el agronegocio y por la apropiación de tierras no tituladas, muchas comunidades han hecho ese ejercicio de autoafirmación y autodemarcación del territorio, demostrando que ocupan esos lugares desde un tiempo suficiente como para reclamar su propiedad al Estado. Conseguir su titulación es la única garantía para evitar ser expulsados de ellas; normalmente, por propietarios de negocios que explotan los abundantes recursos naturales que alberga la región.

Otra vía efectiva para la protección de poblaciones en estos territorios ha sido la declaración de Reservas de Conservación, sean estas permanentes (como las Reservas Biológicas o Parques), o Reservas de Usos Sostenibles, como las reservas extractivistas (Resex) o las Florestas Nacionales (Flona).

En una Flona se ubica la comunidad de Prainha, hoy dividida entre Prahina I y Prainha II. El haber alejado la amenaza exterior a través de la protección relativa que proporciona el vivir dentro de una Floresta Nacional, le permite a la comunidad centrarse en cuestiones internas como la que les ha llevado a constituirse en dos comunidades diferenciadas.

Vista aérea de las plantaciones de soja en el linde del área reconocido como Floresta Nacional en el bajo Tapajós, donde vive Dani.
Vista aérea de las plantaciones de soja en el linde del área reconocido como Floresta Nacional en el bajo Tapajós, donde vive Dani. PABLO ALBARENGA

Detalle de una de las plantaciones de soja junto a la Flona donde vive Dani.
Detalle de una de las plantaciones de soja junto a la Flona donde vive Dani. PABLO ALBARENGA

En Prainha II es donde vive Dani, una valerosa joven que ha realizado un intenso ejercicio de búsqueda de identidad que la llevó al reconocimiento de que es homosexual, lo que escondió durante largo tiempo, reprimida por su familia, la comunidad y también la iglesia.

Para Dani, realizar este ejercicio de reconocimiento dentro de la comunidad resultó prácticamente imposible durante demasiado tiempo. A la importante presencia de iglesias evangelistas de tinte conservador, expandidas con suma eficacia por todo Brasil (en el caso de Prainha II, se trata de la Iglesia Adventista del Séptimo Día), se suman estructuras culturales tradicionales donde la sexualidad está firmemente controlada y explorar cualquier vía alternativa resulta prácticamente inviable. El reparto de roles entre géneros es asimétrico y el control del vínculo sexual y reproductivo a través del matrimonio, muy férreo. En este entorno, la violencia y el abuso sexual es un fenómeno frecuente entre familias y comunidades, donde queda soterrado por el silencio y la ocultación.

En este marco, el viaje de Dani, víctima ella misma de violencia sexual, ha sido muy difícil. Pero a través de su implicación en un colectivo de jóvenes activistas, coordinado por la asociación de jóvenes ambientalistas Engajamundo, ha encontrado el espacio de libertad para expresar libremente su homosexualidad. Reconocerse públicamente como miembro de la comunidad LGTB+ se convirtió en un factor de empoderamiento y en una vía para su compromiso con esta y otras causas importantes para la comunidad.

“Mis luchas aquí no son pocas”, cuenta Dani. “Primeramente, por la preservación del área de conservación de la que forma parte la Flona en la que vivimos, que está rodeada de sojeiros[cultivadores industriales de soja]. Por todas partes nos llega la polución de los agrotóxicos y el avance del gran sojeiro, que ya amenaza a varias comunidades vecinas. Poder vivir en este área maravillosa y protegerla, esta es la primera lucha”.

“Pero yo estoy implicada en otra lucha”, continua con determinación. «Por la sexualidad, un tema que no es abordado en las comunidades, ni en la escuela, ni en las familias. Aquí era imposible asumir por mis propios medios el hecho de ser lesbiana. Por suerte pude hacerlo través de un ejercicio donde exploramos otras formas de lucha y pude traer esta discusión a la escuela donde yo estudié a los 16 y 17 años. Fue el periodo en el que sufrí más. Sufrí en las comunidades, sufrí en la escuela, sufrí en la familia”.

“Hasta hace poco tiempo, me sentía una persona incapaz, me sentía una basura, la verdad”, dice Dani con la emoción que trae el recuerdo del sufrimiento. “Yo sentía que no era nadie, parecía un saco abandonado. No era nadie, pero nadie, la verdad”.

Dani y algunos amigos posan para un retrato en el margen del río Tapajós tras finalizar una actividad reivindicativa de los derechos LGBT+.
Dani y algunos amigos posan para un retrato en el margen del río Tapajós tras finalizar una actividad reivindicativa de los derechos LGBT+. PABLO ALBARENGA

Poder pasar de la represión, la frustración, la depresión y los intentos de suicidio al orgullo de reconocerse fue un paso determinante en la vida de Dani, hoy convertida en militante de la causa LGBT+. “El hecho de que pueda golpearme en el pecho y decirme que yo soy una inspiración para otros, es un orgullo. El que un joven dijese el otro día: ‘Yo voy hacer lo que hizo Dani’. Eso fue un privilegio muy grande para mí. Una felicidad”.

Para esta joven menuda, pero desafiante, el vínculo entre la lucha por la sexualidad y la causa ambientalista de defensa del territorio está muy claro. Ambas luchas son muy duras en estas comunidades del bajo Tapajós: “Si tengo la fuerza para combatir los prejuicios ante la sexualidad, tendré la fuerza necesaria para combatir la invasión de las grandes explotaciones de soja que devoran la floresta, que retan a las comunidades y que rodean nuestra Flona, amenazando con asfixiarla”.

Para Dani, ambas causas están íntimamente ligadas entre sí. “Porque yo soy ahora una resistente”, dice. “Si resistí la represión de mi sexualidad, resistiré la invasión de mi territorio por parte de los sojeiros. Esto lo tengo claro”.

Este vínculo entre existir y resistir es común entre los jóvenes activistas, ya sean riberinos, indígenas o afrodescendientes, a lo largo del río y en el interior de la selva.

Dani lava su ropa en la comunidad de Prainha II, donde vive, dentro de la reserva Floresta Nacional de Tapajós, Pará, Brasil.
Dani lava su ropa en la comunidad de Prainha II, donde vive, dentro de la reserva Floresta Nacional de Tapajós, Pará, Brasil. PABLO ALBARENGA

Dani se muestra muy lúcida en la descripción del proceso de concienciación de estas comunidades amazónicas, alejadas de los núcleos urbanos y relativamente aisladas, autónomas en su funcionamiento. Tanto frente a las amenazas de invasión del territorio y contra el medio ambiente, como ante sus sistemas sociales cerrados, que están dominados por estructuras tradicionales que vienen de lejos.

Pero entre todas las amenazas descritas y percibidas, Dani es consciente de que la mayor de todas ellas proviene de la coyuntura política derivada de la elección, en noviembre de 2018, del nuevo presidente del país, Jair Bolsonaro: “Hoy en día, lo que da miedo es el momento político que está viviendo Brasil. Ahora mismo, yo tengo miedo de salir de casa por culpa de algunas personas, por culpa del prejuicio dominante. Yo puedo salir de casa un día y puedo no volver. Yo puedo salir de casa andando y regresar en una silla de ruedas. Este es mi mayor miedo”.

Bolsonaro ha manifestado claramente su intención de frenar a los activistas porque son ellos los que levantan la conciencia sobre los enormes daños que la economía depredadora y la deforestación masiva vienen causando en áreas enormes de la Amazonia; y que, ahora que los hacenderos, los ruralistas y las grandes empresas sienten que cuentan con carta blanca al amparo del nuevo gobierno, pueden causar el mayor de los desastres.

Bolsonaro tiene también claro que acabar con los activistas que defienden sus derechos, ya sea como pueblos originarios, cuya arma es su autoafirmación indígena, o a través de la defensa de su afrodescendencia, o de la causa LGTB+, es acabar con el germen de toda resistencia a un proyecto destructor. Sucesos recientes de agresión a personas LGTB+ en las calles de ciudades brasileñas, como ha sido el caso de Luana Trans en Santarém, están generando una atmósfera de violencia contra estos colectivos muy peligrosa, haciendo que el miedo gane espacio a la vez que las libertades se están viendo reducidas aceleradamente.

Antes de participar en acciones con los demás activistas de la región, Dani, en la soledad de su desamparo, había entrado en una dinámica de autodestrucción muy peligrosa. Verse reconocida es lo que ahora le da una fuerza indomable que proyecta, no solo en la lucha contra la homofobia, sino también contra el racismo y contra la violencia sexual, que vienen a sumarse a la causa medioambiental frente a las amenazas del agronegocio.

La obsesión de Bolsonaro por combatir a estos activistas les da precisamente toda la razón para persistir en su lucha, más que nunca: sin su valerosa acción en el territorio, la homofobia, el racismo, la violencia de género, la violencia contra las minorías y la economía depredadora sin escrúpulos no tendrían límite alguno. Dani está aquí para recordárnoslo.

Imagen tomada de: https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2019/06/06/planeta_futuro/1559827900_555093_1559830626_sumario_normal.jpg

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/06/06/planeta_futuro/1559827900_555093.html

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Estudiantes mexicanos crean plantilla para calzado antisecuestro

América del norte/México/27 Junio 2019/Fuente: News Cultura Colectiva

Con un rascar un sensor con los dedos del pie, una plantilla manda la ubicación en tiempo real de una presunta víctima de secuestro.

Alumnos del Tecnológico Nacional de México (TecNM) campus Gustavo A. Madero desarrollaron una plantilla para calzado que podría salvar a cualquier persona durante un secuestro.

La plantilla antisecuestro se activa con el roce de los dedos de los pies, y determinado movimiento en la plantilla envía un mensaje vía GSM que alerta sobre el plagio, y al mismo tiempo, manda a los familiares la ubicación en tiempo real de las víctimas.

De acuerdo con Excélsior, el proyecto de nombre “SafeFoot” es desarrollado por estudiantes de octavo semestre de Ingeniería en Tecnologías de la Información y Comunicaciones, así como Ingeniería en Industrial del TecNM GAM I.

Según cifras de la organización Alto al Secuestro, de diciembre de 2018 al mes de mayo del presente año, se registraron 971 secuestros en el país. A nivel estatal, Veracruz ocupa el primer lugar con 258 plagios en el primer semestre del año, seguido del Estado de México con 172 y en tercer lugar se encuentra la Ciudad de México.

Al igual que estas estadísticas, los alumnos del TecNM coincidieron en clases que familiares y amigos han sido víctimas de secuestro, y por lo tanto, necesitaban crear un cambio ante ese flagelo.

Fue así que nació la plantilla SafeFoot, la cual cuenta con un sensor de fuerza en la parte delantera, donde van los dedos de los pies, en esa zona los estudiantes colocaron un botón que activa el sistema para alertar sobre el plagio.

En la parte del talón se encuentra una tarjeta GSM y el GPS, la cual envía la señal a familiares en tiempo real a través de un aplicación móvil. La plantilla se recarga mediante un batería con un dispositivo de entrada 3.0 micro USB, la cual es muy común en celulares.

Imagen tomada de: https://img.culturacolectiva.com/featured/2019/06/19/1560979708056/64654516_2130798680350738_6917884869976522752_n-high.jpg

Fuente: https://news.culturacolectiva.com/mexico/estudiantes-mexicanos-crean-plantilla-para-calzado-antisecuestro/

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La profesora que rompe barreras sociales e inspira a niñas peruanas a través del ballet

América del sur/Perú/27 Junio 2019/Fuente: El comercio

Un grupo de niñas sueña con participar en un certamen de danza en Estados Unidos. Maricarmen Silva, ex integrante del Ballet Municipal de Lima, dedica sus días a formarlas gratuitamente y a enseñarles que el ballet más que una disciplina, es una oportunidad de vida.

En el Perú, el ballet suele ser una práctica para afortunados. Al igual que en otros países en los que el arte no es una prioridad en la formación educativa de los niños y jóvenes, aquí la danza clásica se convierte con frecuencia en privilegio de quienes pueden invertir en una malla, unas finas zapatillas de baile o clases muy costosas en alguna escuela especializada. Maricarmen tiene eso claro. Clarísimo. Por eso, la ex bailarina de ballet ha decidido generar un cambio compartiendo lo que mejor sabe hacer: bailar.

Era el año 2007. Maricarmen tenía 42 años y una carrera exitosa que la respaldaba. Había bailado en el Ballet Municipal de Lima, el Ballet Nacional del Perú e incluso en el Ballet Municipal de Santiago de Chile. Enseñar aún estaba en su lista de espera. Pero cuando una colega le sugirió ser voluntaria en el colegio estatal Brígida Silva de Ochoa, ubicado en Chorrillos, supo que era el momento. “Siempre quise enseñar y estaba muy interesada en formar parte de un proyecto social”, cuenta la bailarina.

(Video: Somos)

(Video: Somos)

Ya lleva doce años dictando clases en Chorrillos. Cada miércoles y jueves comparte su pasión con más de una decena de niñas. La mayoría de ellas vive en el asentamiento humano San Genaro de Chorrillos y encuentran en el ballet no solo un pasatiempo, sino un escape a un entorno con frecuencia difícil.

Este año, el objetivo es participar en el certamen de danza All Dance World Orlando, que será en Estados Unidos, en noviembre próximo. Y aunque llevan meses preparándose, el dinero sigue siendo un constante impedimento para cumplir sus sueños.

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“Mis niñas son mi motor constante. Sus sonrisas me motivan a seguir luchando por ellas”, dice Maricarmen Silva. (Foto: Elías Alfageme)

En puntas de pie

Pasando el patio de recreo y al fondo del pasillo se encuentra el salón de cuarto año de secundaria. Minutos antes de la una de la tarde, los alumnos escuchan su clase con normalidad. Pero en cuanto las manecillas del reloj marcan el cambio de hora, Maricarmen y sus niñas entran al aula, mueven las carpetas y dejan el espacio despejado: la clase de ballet está por empezar. El ambiente no es el ideal. El piso es de losetas, lo que dificulta algunos movimientos como los saltos; está rodeado de tierra, por lo que es complicado mantenerlo limpio; y el espacio es reducido, a pesar de que las alumnas inscritas son numerosas. Pero a ellas nada las li
mita. Ni siquiera su vestuario. Algunas llevan malla, tutú y zapatillas de ballet, pero otras visten uniforme y medias escolares pues no les alcanza para comprar la indumentaria adecuada.

Los encargados colocan las barras en el centro del salón. Son nuevas: hasta hace poco hacían los ejercicios de calentamiento apoyándose en los respaldares de las sillas de madera. Las niñas se paran frente a los espejos –han situado un par en una de las paredes del aula– y empieza la clase. Dura una hora aproximadamente. Practican algunas posiciones básicas y luego ejercicios laterales: saltos, desplazamientos y giros. El salón se mantiene en silencio. El único sonido es el de la música clásica y los pies deslizándose por el suelo. Los empeines curvos, los dedos en punta, los cuellos y las espaldas estirados, los brazos redondos, firmes y al mismo tiempo dóciles.

Las dos horas semanales no alcanzan. Por eso, catorce de las niñas asisten todos los días al taller de Maricarmen, ubicado en Miraflores. Allí continúan su preparación junto a otras pequeñas que también participarán en el concurso de Orlando. Son alumnas del taller también. Se han vuelto amigas muy rápido y anhelan la llegada del gran viaje juntas. “En el ballet, somos amigas y nos ayudamos entre todas. Ellas son buenas, no presumen de lo que tienen ni de dónde viven”, comenta Claudia Chircca (11).

Pero no siempre fue así. Maricarmen recuerda un grupo de alumnas que dejó su taller tras la llegada de las niñas de Chorrillos. Una realidad dura de aceptar, pero que aún sucede. El papel del arte como elemento unificador siempre hace falta.

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(Foto: Elías Alfageme)

Pasos hacia un sueño

Estados Unidos no es su primer anhelo. Estas niñas apuntan más alto. En el 2017, participaron en el certamen All Dance Perú y ganaron numerosos premios, haciéndose así acreedoras de una invitación para concursar en Brasil. El año pasado lograron viajar a Río de Janeiro y regresaron con 24 trofeos a casa. Ahora se preparan para viajar al concurso de Orlando con la esperanza de recaudar los fondos necesarios, pues los gastos escapan de sus presupuestos.

Pero ellas no bajan los brazos. Para recaudar fondos, Maricarmen y las niñas han optado por reciclar plástico, cartón, papel, fierro y todo lo que se cruce en su camino. Lo que acopian lo venden a un camión recolector que visita el colegio con frecuencia. A su vez, se dedican a vender ropa y juguetes usados a sus vecinos del barrio. Así han logrado juntar un monto de dinero desde que empezaron estas prácticas el año pasado.

Sin embargo, hace poco donaron la totalidad de sus ahorros a Nicole (11), una de las pequeñas de la clase, que fue detectada con púrpura trombocitopenica immune. Era una cuestión de vida o muerte. Debido a su condición, Nicole no puede bailar. Debe evitar cualquier golpe que la ponga en riesgo de desangrarse. Pero a ella eso no la derrumba. “Extraño mucho bailar, pero siempre pienso en positivo. Sé que me voy a curar y el doctor me va a decir que ya puedo regresar al ballet. Mi sueño es bailar en Orlando y conocer a las princesas de Disney”, revela la pequeña.

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Nicole sonríe junto a su hermana menor, Keith, y su madre. (Foto: Elías Alfageme)

Danza que cura

“Llegué a un colegio solo a enseñar ballet, a convertirlas en bailarinas. Pero conforme pasó el tiempo me di cuenta de que el ballet estaba cambiando las vidas de estas niñas”, reflexiona Maricarmen.

Ansiosas de conocer el mundo, las niñas cuentan los segundos para su viaje. Uno que no solo mejorará su danza, sino que cambiará su modo de ver y afrontar la vida. Siempre con una sonrisa en el rostro y el pie derecho adelante, listas para dar el siguiente paso.

Un ejemplo desde Rusia

El elenco del Ballet Estatal de Rusia –ganador de medallas de oro en Italia, Francia, Inglaterra, Japón y Alemania– llega a Lima la próxima semana. Durante su estadía, compartirá una clase maestra con las niñas bailarinas de la escuela de Chorrillos.

La compañía se presentará el 8 y 9 de junio en el Auditorio del colegio Santa Úrsula, ubicado en Miraflores. Las entradas están a la venta en Teleticket de Wong y Metro.

Gracias a TQ Producciones, un porcentaje de las ganancias de sus funciones será donado a las niñas para la compra de los pasajes a Estados Unidos.

Dale ‘play’ al siguiente video y descubre cómo fue el encuentro entre el Ballet Estatal de Rusia y las niñas bailarinas de la escuela Brígida Silva de Ochoa, ubicado en Chorrillos.

ballet

(Foto y Video: El Comercio)

Imagen tomada de: https://img.elcomercio.pe/files/ec_article_videogalleria/uploads/2019/06/07/5cfaedc18edad.jpeg

Fuente: https://elcomercio.pe/somos/historias/profesora-rompe-barreras-sociales-e-inspira-ninas-peruanas-traves-ballet-noticia-64292C

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“La infancia está más expuesta que nunca, ha perdido mucha libertad”. Entrevista a Leticia Fernández- Fontecha

Entrevista/27 Junio 2019/Autor: Daniel Sánchez Caballero/Fuente: El diario la Educación 

La infancia pocas veces ha sido objeto de estudio por parte de la historiografía. Leticia es de esas pocas investigadoras que le dedica sus esfuerzos. Gracias a ella se ha editado por primera vez en España el libro ¡Y todavía dibujan!, de 1938 y prologado por Aldous Huxley, parte del esfuerzo de guerra de la República.

Leticia Fernández-Fontecha está intentando (y consiguiendo) dar voz a los niños. Historiadora de la infancia e historiadora de la medicina especializada en el dolor en la infancia, esta madrileña, seguidora de la Escuela de los Annales se ha propuesto cumplir la labor que, explica, corresponde a los historiadores: “Rescatar del archivo las voces de los vencidos. Y la infancia es la gran vencida de la historia”. Durante una de sus investigaciones, Fernández-Fontecha localizó un libro editado en Nueva York, en 1938, compuesto de dibujos que realizaron los niños españoles durante la Guerra Civil en un programa del Gobierno de la República. Pero el texto, titulado ¡Y todavía dibujan!  prologado por el escritor británico Aldous Huxley, nunca vio la luz en España. Enseguida pensó que tenía importancia histórica y merecía ser rescatado. Con la ayuda de la editorial La Uña Rota y la colaboración del Ministerio de Educación, ya es una realidad.

Eres historiadora de la infancia. Háblame de esto.

La Historia de la Infancia es una corriente que no tiene una vida muy larga. Empieza en 1960 con la publicación de un libro de Philippe Ariès, El Niño y la Vida familiar en el antiguo régimen. La revolución viene de que ellos argumentan que la historia, hasta esa época, se ha escrito siempre desde el punto de vista de los vencedores y que hay que hacerlo desde el punto de vista de los vencidos. Y la infancia, dentro de lo que cabe, es la gran vencida de la historia, porque se la ha tratado muy tarde como tema de estudio y porque siempre hay un adulto que le pone voz. La función del historiador es rescatar del archivo las voces de los vencidos. Yo quería investigar el dolor en la infancia, porque me interesa mucho la historia del dolor y no se había investigado. A la hora de estudiarlo he usado tanto la historia de la medicina y de la ciencia como los estudios que existen sobre la infancia. Estos intentan entender que la infancia es una experiencia histórica por lo que, al cambiar de época, la definición de la infancia varía y la experiencia del niño tiene que cambiar conforme a esa evolución del concepto de lo que es un niño. Por lo general, es un concepto que viene marcado por el mundo de los adultos.

¿Cómo cambió la concepción del niño en esa época que has estudiado, la que va de finales del siglo XIX a mediados del siglo XX?

Es una época muy interesante. El estudio parte del texto que publica Darwin en 1870 sobre su hijo Willy. Es el primer texto científico que intenta abarcar la fisiología del niño como distinta de la adulta. El final del XIX es muy interesante para entender el dolor infantil y su evolución porque es cuando aparece una serie de disciplinas nuevas que se empiezan a diferenciar entre ellas como la psiquiatría, la psicología o la fisiología, que de repente se centran en el cuerpo del niño como distinto del adulto. Hasta finales del XIX el cuerpo del niño se estudia como igual al del adulto, pero entonces se vuelve un campo de estudio en sí mismo. Todas estas disciplinas generan una ciencia propia de la infancia y a la vez legitiman su existencia. Es la aparición de la Pediatría, por ejemplo, de los hospitales dedicados solo al estudio de las enfermedades infantiles. Otras disciplinas, como la Fisiología, van conceptualizando el sentir del niño. Empieza a finales del SXIX y abarca hasta finales de la II Guerra Mundial, cuando vuelve a cambiar la idea que se tiene de lo que es un niño porque cambian las condiciones históricas y empieza un periodo nuevo.

Y, aunque no le hayas dedicado quizá un estudio específico, supongo que desde finales de la guerra hasta ahora también ha habido alguna evolución. ¿Cuál ha sido?

El gran cambio que se produce en el XX es que el niño entra en lo que entendemos como el mercado. Se vuelve un sujeto que consume y empieza a tener más poder del que tenía anteriormente sobre el adulto. Hay un libro muy interesante de una socióloga que estudia este cambio, que dice que hasta principios del XX el niño aportaba un valor económico a la familia pero después, tras la II Guerra Mundial, se convierte un sujeto que tiene un valor emocional, un valor en sí mismo, y empieza a recibir un dinero por ello: aparece la paga, y empieza a consumir. Entonces, la sociedad se centra por primera vez en ese niño, que tiene un poder para consumir. Es un cambio bastante importante.

Este último cambio que comentas, ¿ha llegado de alguna manera al sector educativo?

Creo que se nota porque aparecen una serie de corrientes educativas nuevas que se centran en comunicarse con el niño entendiendo que tiene una vida propia más allá del marco del adulto. Esta idea de que tiene entidad es tanto positiva como negativa. Por un lado, tiene el poder de consumir y se vuelve un sujeto manipulable, pero también uno que puede manipular para conseguir lo que desea. A la vez, se le da mayor voz en la sociedad y en la cultura. Una cosa interesante de la historia del niño como sujeto histórico es que es un sujeto que no tiene voz cultural. Siempre es un adulto quien le da voz. Por eso se pensaba que la historia del niño es muy difícil de escribir, porque no ha dejado marcas en el archivo. Pero no es cierto. Las fuentes están siempre filtradas, sea escrita por un niño o por un adulto. Hasta hace poco se pensaba imposible rescatar las voces de los niños. Ahora se ha producido un cambio que intenta hacerlo y demostrar que la infancia tiene una presencia que va más allá de la idea que el adulto tiene de ella.

Te has anticipado a la pregunta que venía. ¿Qué fuentes se utiliza para estudiar a los niños?

Son muy variadas. No creo que el sujeto de estudio cambie las fuentes. A la hora de escribir la historia de los niños hay una gran variedad de fuentes, escritas o visuales. Hay textos escritos por niños, por ejemplo, cartas desde el hospital de niños que escriben a sus padres o fuentes visuales como fotos. La Historia se entiende a sí misma como una ciencia social objetiva y le ha dado más validez a la fuente escrita. Creo que es un error, porque responde a la idea de que algo escrito está menos mediado, es más directo, mientras que una imagen es más fácil que se vea sometida a alguna tergiversación. Pero realmente son igual de importantes. En el primer libro que se escribe sobre la historia de la infancia, el de Ariès, las fuentes que utiliza son básicamente pinturas. Para estudiar cómo ha cambiado la idea y la construcción de la infancia a lo largo del tiempo estudia cómo ha cambiado la representación del niño en las pinturas hechas por adultos. Él tiene una idea que luego ha sido muy criticada, que es la de que la infancia tal y como la entendemos (como una etapa diferente a la adulta) no aparece hasta el siglo XVI. La crítica viene de que hasta entonces, en la jerarquía de la pintura, los sujetos que se representan son religiosos o de clases altas y a los niños se les representa como el niño Jesús, que está antecediendo al adulto que va a morir en la cruz, o a niños de la monarquía o de las clases altas que están representados como pequeños adultos. Pero que esa sea la representación no significa que no se entendiera que la infancia era una etapa distinta a la de la vida adulta.

Hablemos del libro, ¡Y todavía pintan! ¿Cómo surgió originalmente?

Está basado en una edición de 1938 con el mismo nombre que se publicó en Nueva York para acompañar una exposición de dibujos de niños hechos durante la guerra. Se hizo para recaudar fondos para estos niños y para las colonias. El libro surge de la investigación que hice en la Universidad de Columbia, en la que iba a estudiar los dibujos y el contexto en el que se producen. Me interesaba mucho la psicología y la figura de Regina Lago, que dirige las colonias durante la guerra y analiza los dibujos una vez finalizada la guerra. Un poco antes de la investigación encontré este libro de 1938 perdido en el archivo y me pareció importante rescatarlo. Nunca se había publicado en España.

¿Cómo lo definirías?

Es un libro en el que los autores son los niños. Va acompañado de la introducción de Aldous Huxley y yo he escrito un prólogo dando contexto, para que el lector entienda dónde se enmarcan los dibujos. El original del 38 tiene 60 dibujos en cinco secciones. La primera es la representación de la guerra, la segunda los bombardeos. Hay una fascinación con el avión. La Guerra Civil es la primera en la que se ataca a civiles y se dan estos ataques desde el aire. La tercera sección es la representación de la huida; la cuarta, es la vida de los niños en las colonias escolares y la quinta es una sección de dibujos misceláneos, que creo que es importante porque, si bien todo el libro tiene un carácter político, muestra que a infancia dibuja cosas que van más allá de la guerra. Este proyecto lo organiza el Ministerio de Instrucción Pública al inicio de la Guerra Civil con una intención propagandística para conseguir fondos o aliados para la República. Pero tiene una segunda función terapéutica. El proyecto cayó en manos de la psicóloga Regina Lago (una figura muy interesante, olvidada, por cierto, como tantas otras personas en el exilio), quien se da cuenta de cómo esta empresa se puede utilizar para ayudar a los niños a superar el trauma de la guerra. Luego se exilia a México -pasando por París y haciendo una exposición con Picasso- y publica un artículo en el que analiza los dibujos desde el punto de vista de la psicología evolutiva. El libro contiene esas voces. El dibujo se acompaña del nombre del niño, a veces de la edad y de en qué colonia se ha hecho. El dibujo no es solo un símbolo de la resistencia infantil durante la guerra, sino que ves a la persona que había detrás.

¿Qué se desprende de los dibujos? ¿Entienden la guerra los niños?

Depende de la edad. También del género, según argumenta Regina Lago. Según la edad, los dibujos son más políticos: los niños más mayores se nota que tienen una posición política más marcada y hablan mucho del ataque que se está produciendo, de una idea de heroísmo, de victoria y de un deseo de ganar la guerra. Los dibujos de la evacuación muestran bastante dolor, muestran cómo han tenido que huir y abandonar a sus familias. Son dibujos más complicados a la hora de enfrentarse a ellos. Los de los aviones son llamativos-es lo que más interesa a Huxley en el texto- porque el avión se vuelve un objeto muy complejo. Por un lado es novedoso, casi parece un juguete, y por otro, es una máquina de destrucción, y esto en los dibujos queda muy claro. Luego hay dibujos muy interesantes que muestran al niño imaginándose fuera de ese contexto en el que vive: en el campo, dando de comer a los patos o acompañando a sus familiares al pozo… Así salen un poco de esas vivencias y dibujar cosas que van más allá de esa guerra atroz que están viviendo.

Comentabas antes que históricamente no se ha dado voz a los niños. ¿Ha cambiado esa mentalidad ahora? ¿Se ha mejorado algo?

Es una pregunta complicada. No creo que la historia sea una experiencia de progreso. No creo en la idea de progreso. Hay áreas que mejoran y eso hace que otras empeoren. En lo que tiene que ver con la infancia ha sucedido así: está más expuesta que nunca, ha perdido mucha libertad. El capítulo más importante del libro de Ariès es el de la aparición de la enseñanza y la institucionalización de los niños. La infancia está muy expuesta. En las redes, en los medios… Si bien es cierto que tienen más voz y hay más espacio para entenderlos como un sujeto con su propia voz y un deseo de definirse, creo que es un arma de doble filo. Ha habido mejoras, pero también ciertos retrocesos. Si piensas en la historia del dolor, ha habido una progresión. Aparece la anestesia, conseguimos eliminar el dolor, es una mejora. Pero esa mejora viene de la mano de la aparición del dolor crónico. Entonces, ¿qué es una mejora? Lo que encontré en mi tesis es que hasta finales del XIX en el mundo médico se creía que los niños eran más sensibles al dolor que los adultos. Pero a finales del XIX, por las teorías de Darwin, la idea de que la expresión va de la mano de la emoción o la experiencia, surge una corriente de pensamiento que dice que los niños no son capaces de percibir el dolor, lo que lleva a dejar de usar la anestesia sobre todo en niños recién nacidos, pero también mayores. Al final fue un retroceso. Es una cuestión compleja.

Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/06/21/la-infancia-esta-mas-expuesta-que-nunca-ha-perdido-mucha-libertad/

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Chile: Necesitamos una nueva Ley General de Educación para Chile

Elm0strador

Señor Director

Agobio laboral, pago de la deuda histórica y de la mención a Educadoras diferenciales, abandono de la Educación Pública, cambio curricular, no a la Privatización encubierta de la Educación Parvularia. Todos  esto puntos forman parte de las demandas históricas y presentes de la movilización que se desarrolla a la fecha de escritura de esta columna. ¿Dónde se encuentran las raíces y partes de las soluciones de estas demandas?

11:10 de la mañana del 13 de Noviembre de 2007. Una audiencia de pie, los timoneles de la Concentración y la Alianza tomados de las manos. Elmo reseña que se celebraba la firma de un «importante acuerdo político que creo que privilegia y reconoce con mucho orgullo lo que las fuerzas políticas de nuestro país somos capaces de hacer cuando ponemos por delante el interés nacional, cuando entendemos que aquí estamos trabajando para todos los chilenos», en palabras de la expresidenta Michelle Bachelet. La chispa encendida en Lota, terminaba así con las organizaciones estudiantiles y docentes fuera de las «manitas arriba» con el escenario entregado a los Brunner y los Aylwin de siempre o, dicho de otro modo, a esas personas que siempre se apoderan del campouna vez terminada la lucha.

Al 12 de septiembre de 2019 habrán transcurrido 10 años desde la publicación de la Ley 20.370, General de Educación, que fija aspectos tan relevantes para el desarrollo de un país como los fines y propósitos de la educación chilena.la estructura curricular del «6+6″(postergado eternamente), los requisitos mínimos de funcionamiento de los establecimientos educacionales y aquella pesada herencia que pena a  docentes y directivos sin que lo pidieran: el Ministerio como órgano rector, el Consejo Nacional de Educación como autónomo, la Superintendencia /vieja conocida) y la Agencia de Calidad sin definir como Nación qué es calidad.. Todo, en un contexto en el que se dialogaba masiva y nacionalmente sobre la diversificación de la enseñanza, inclusión, migraciones.interculturalidad, Nueva Educación Pública, Carrera Docebnte, Gratuidad, por nombrar algunos temas.

Estamos en un momento interesante. Los Programas de Gobierno no se fijan algunos meses antes de las elecciones. Comienza a construirse desde las demandas de sus actores. Es cierto, llegamos tardísimo a la implementación del Sistema de Aseguramiento de la Calidad, a la estructura Curricular de Asignaturas, a entender que el tronco de la enseñanza no es el contenido, sino la habilidad. Todo, en un marco en el que el órgano rector se encuentra preocupado de la contingencia noticiosa de algunos establecimientos de la capital desplegados en Leyes poco efectivas más que de cómo bajar la carga burocrática de las Escuelas de Visvirí, Melipeuco o Timaukel.

Existe una energía nacional que abre la puerta discusiones más profundas, a generar un movimiento pedagógico nacional participativo y vinculante que nos lleve a una nueva Ley General de Educación para Chile. ¿Por qué no pensar en la construcción de Bases Curriculares paralelas para Básica y Media hasta el segundo curso, que tensionen la continuidad de las actuales, fundamentadas en la realidad del particular pagado y sin consulta a los territorios? ¿Por qué no imaginar un nuevo cuerpo legal que redefina los propósitos de la educación chilena, la organización del sistema, dispositivos que permitan evaluar su implementación tras algunos años y fondos para actualizar saberes en los actores educativos? ¿Por qué no pensar en un proceso largo que se ponga al servicio de políticas de Gobierno desde las comunidades, con una adecuada labor prelegislativa, poniendo al Estado al servicio de la construcción colectiva de una educación que inicie una nueva etapa educativa en el país? Tenemos la energía educativa suficiente para hacerlo.

Necesitamos y nos merecemos una nueva Ley General de Educación para Chile.

Diego Vrsalovic Huenumilla

Profesor

Fuente de la información: https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/cartas/2019/06/24/necesitamos-una-nueva-ley-general-de-educacion-para-chile/

 

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