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Reino Unido: Almost one in three London children will miss out on first choice school

Reino Unido/Marzo de 2017/Autor: Pippa Crerar/Fuente: Evening Standard

RESUMEN: Hasta 30.000 niños se perderán  su primera opción de escuela secundaria en Londres, asi lo han predicho expertos en educación. Eso significa que, en septiembre, un número récord de niños de 11 años, casi un tercio de los que solicitaron un lugar, comenzarán en escuelas que no son de su preferencia. La Good Schools Guide, que produjo las cifras, dijo que no había suficientes escuelas secundarias en Londres como para hacer frente al número de niños que necesitan lugares este otoño.  El año pasado, el 31% de los alumnos no obtuvieron su primera escuela de preferencia, aunque sólo el 11% se quedó sin ninguno de sus tres primeros. Este año, se cree que han habido 4.000 candidatos más para los lugares – de 87.000 el año pasado a 91.000 – empeorando la situación.

Up to 30,000 children will miss out on their first choice of secondary school in London, education experts have predicted.

It means that, in September, record numbers of 11-year-olds — almost a third of those who applied for a place — will start at schools that are not their top preference. The Good Schools Guide, which produced the figures, said there were not enough secondary schools in London to cope with the number of children needing places this autumn.

It also warned that the schools places crisis facing the capital could mean pupil choice becomes even worse in years to come. Last year, 31 per cent of pupils failed to get their first preference school, although only 11 per cent missed out on one of their top three. This year, there are thought to have been 4,000 more applicants for places — up from 87,000 last year to 91,000 — making the pressure even worse.

Families will be told which school their child has been allocated on national offer day tomorrow and children in London are expected to be the least likely in the country to get a place at their preferred school.

London Councils, which represents the 33 local authorities, has warned that more than 47,000 extra secondary places are needed in the capital over the next five years or more pupils will miss out.

Last year, London pupils fared the worst in the country for getting their top choice place — 19 of the 20 worst affected boroughs were here.

In Hammersmith and Fulham, only 52 per cent of pupils got a place in their preferred school. The figure was 53.4 per cent in Westminster and 57.9 per cent in Lambeth. Some families missed out on all six of their chosen schools, meaning some children were forced to attend under-performing schools.

Elizabeth Coatman of The Good Schools Guide said: “We are now in a position where nearly half of London’s boroughs have more applicants than they have school places. Local authorities are legally obliged to provide children with a place at school, but they no longer have the power to create new schools.

“The current demographic bulge will continue to exert pressure on secondary school places till the mid-2020s and, with the majority of London schools likely to be worse off under the new schools funding formula, the future does not look good.”

Parents have shared their concerns online. One mother wrote on Mums-net: “Already counting down the days until we find out which school she’s been allocated (if at all).” Another said: “I’d be massively disappointed if we don’t get our first choice for my daughter as we feel it is the best fit for her.”

A Department for Education spokeswoman said: “The proportion of parents getting a place at their first choice of school remains stable. Last year 94.3 per cent of parents in London got an offer at one of their preferred schools.

“Nearly 200,000 additional pupil places were created in London between May 2010 and May 2015, and the Government is now pushing ahead with the creation of many more new school places.”

Fuente: http://www.standard.co.uk/news/education/almost-one-in-three-london-children-will-miss-out-on-first-choice-school-a3477736.html

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Uruguay: Docentes denuncian sobrepoblación en liceos y ya analizan medidas

Uruguay/Marzo de 2017/Fuente: El País

A pocos días de que comiencen las clases en Secundaria, son varios los gremios de docentes que hacen públicos sus reclamos y advierten con tomar medidas.

Los profesores del liceo 9, por ejemplo, denuncian errores en las inscripciones y superpoblación en las aulas, por lo que analizan postergar el comienzo de las clases, según informan en la página web de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria de Montevideo (Ades).

Los docentes del liceo 70 del Cerro, por su parte, se declararon en conflicto, también denunciando sobrepoblación de alumnos: «El día miércoles 1° de marzo estaremos ocupando las instalaciones del liceo N° 70. Motiva dicha medida la ausencia de respuesta de las autoridades a los planteos realizados por el núcleo sindical en relación al problema de la superpoblación de estudiantes. Para el año 2017 está proyectado que tengamos primeros y segundos años de 30 estudiantes cada uno», señalan también en la web de Ades Montevideo.

El núcleo sindical del liceo 16 también denuncia superpoblación, además de «cargos vacantes y falta de condiciones edilicias». Y señalan que «pedimos como fecha máxima para dar respuesta a estas inquietudes y pedidos el viernes 3 de marzo. Nos estaremos reuniendo como núcleo para evaluar posibles medidas sindicales».

Esta mañana, sin embargo, la directora de Secundaria, Celsa Puente, habló en el programa Inicio de Jornada de radio Carve y dijo que «estamos teniendo comienzo de clases tranquilo, porque estamos muy organizados».

Puente señaló que está «más del 95% de las horas adjudicadas del total de los cargos» y destacó que «eso hacía 40 años que no pasaba. Año a año vamos mejorando».

«Siempre en estas fechas hay denuncias por horarios y ajustes que cada uno va haciendo en la agenda», sostuvo la jerarca.

Y consultada por la superpoblación denunciada por los docentes de varios centros educativos, resaltó que en el caso del liceo 70 del Cerro, el mismo «tiene un edificio excepcional, vanguardista, que recibe una población bastante compleja (…) Cuando hacemos una campaña para que los uruguayos entiendan que no alcanza solo con cursar Educación Primaria, es evidente que si tenemos 1.000 escuelas primarias urbanas y unos 247 liceos de ciclo básico y 30 o 40 escuelas de UTU, los grupos a veces son un poco mas grandes de lo que desearíamos».

Pero aclaró que mientras el ideal es que haya 25 alumnos por clase, en algunos casos ocurre que hay 27, «no 30, como dicen algunos docentes».

«Queda claro que Secundaria siempre da respuestas porque su lugar es el de recibir a todos los niños que terminan Primaria y toma la las decisiones que se puedan tomar (…) Tratamos de buscar la mejor solución con lo que tenemos. No vamos a hacer una clasificación de jóvenes diciendo que a unos les corresponde y a otros no».

Fuente: http://www.elpais.com.uy/informacion/secundaria-docentes-alumnos-clases.html

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Sudáfrica: If This Is What It Takes to Improve Education, So Be It – Parents Shut Down Classes

Sudáfrica/Marzo de 2017/Fuente: All Africa

RESUMEN: Los padres dicen que las clases no se reanudarán en la Escuela Primaria Mseki en Gugulethu hasta que obtengan una respuesta clara a sus demandas del departamento de educación de Western Cape. La semana pasada las clases fueron interrumpidas en la escuela cuando los padres, los miembros del cuerpo gobernante de la escuela (SGB) y algunos maestros protestaron contra el supuesto hacinamiento y el no pago de los maestros. El martes por la mañana la enseñanza se detuvo cuando padres, profesores y alumnos marcharon a la comisaría de Gugulethu para tratar de obtener un permiso para marchar al departamento. Se les dijo que tendrían que solicitar un permiso de marcha en el Centro Cívico en Ciudad del Cabo y tendrían que esperar siete días para obtener una respuesta. Cuando los manifestantes regresaron a la escuela desde la estación de policía, la mayoría de los alumnos se habían ido a casa.

Phunyezwa Sonqishe, una madre y miembro de SGB, dijo que habían hecho una cita y fueron a las oficinas del departamento el lunes, pero que no recibieron mucha ayuda.

Parents say classes will not resume at Mseki Primary School in Gugulethu until they get a clear response to their demands from the Western Cape education department.

Last week classes were disrupted at the school when parents, members of the school governing body (SGB) and some teachers protested against alleged overcrowding and non-payment of teachers.

On Tuesday morning teaching stopped when parents, teachers and pupils marched to the Gugulethu police station to try and obtain a permit to march to the department. They were told that they would have to apply for a marching permit at the Civic Centre in Cape Town and they would have to wait seven days to get a response.

By the time the protesters marched back to the school from the police station, most of the pupils had gone home.

Phunyezwa Sonqishe, a parent and SGB member, said they had made an appointment and gone to the department’s offices on Monday, but had not received much help.

«We want mobile classrooms, and we want to know what will happen to the two teachers who still have not been paid, even though the department says they have [been].

«We are not going to break windows, burn down the school or cause unnecessary chaos, but we will fight for what we want. Learning will not continue until we are heard,» said Sonqishe.

A parent of a Grade 5 pupil said if this is what it takes to improve education for their children, then so be it.

Spokesperson for the Western Cape education department Millicent Merton said the department was aware of the march and the protest at the school.

«We call on parents not to disrupt teaching and learning.»

She said the SGB had an upcoming appointment with the department officials responsible for infrastructure.

Fuente: http://allafrica.com/stories/201703010069.html

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Libro: Ecología política

Ecología política
Naturaleza, sociedad y utopía

Héctor Alimonda. [Compilador]

Alain Lipietz. James O´Connor. Roberto P. Guimarães. Guillermo Castro Herrera. Célia Dias. Angela Alonso. Valeriano Costa. Eduardo Gudynas. Roberto Moreira. David Barkin. Canrobert Costa Neto. Flaviane Canavesi. Renata Menasche. Ricardo Ferreira Ribero. Fernado Marcelo de la Cuadra. Cecília C. do A. Mello. Ruy de Villalobos. Henri Acselrad. [Autores de Capítulo]

Colección Grupos de Trabajo.
ISBN 950-9231-74-6
CLACSO.
Buenos Aires.
Marzo de 2002

Los trabajos reunidos en este libro pretenden constituir aportes para una discusión necesaria, en la dirección de una Ecología Política latinoamericana, construida en base a un trabajo riguroso de crítica y a una recuperación de la utopía. La Ecología Política latinoamericana está en elaboración. Se trata de una gran tarea colectiva, que supone la necesidad de recorrer varios caminos vinculados entre sí. Un esclarecimiento conceptual riguroso, y al mismo tiempo flexible. Una dilatada acumulación de informaciones sobre la naturaleza y la historia del continente, especialmente sobre la relación entre ambas, y sobre los acontecimientos contermporáneos a escala planetaria. Un trabajo crítico sobre las diferentes formas en que los poderes dominantes en diferentes épocas concibieron y ejecutaron sus estrategias de apropiación de la naturaleza latinoamericana, y un balance de sus consecuencias ambientales y sociales. Un diálogo permanente con territorios del saber científico y tecnológico, especializados en dominios externos a las ciencias sociales. Una relectura, desde nuevos puntos de vista, de clásicos del pensamiento social y político del continente, como José Bonifacio de Andrada e Silva, José Martí, Manuel Gamio, José Carlos Mariátegui o Gilberto Freyre. Y, sobre todo, un recuento de las desmesuradas experiencias de resistencia de los latinoamericanos, de su tozuda búsqueda de alternativas y de herencias, de sus esperanzas y de su desesperación, de sus sueños y de sus pesadillas. Pero además, para no transformar su potencialidad crítica en un nuevo despotismo tecnoburocrático, la Ecología Política latinoamericana debe traer implícita una reflexión sobre la democracia y sobre la justicia ambiental como ampliación complementaria de los derechos humanos y de la ciudadanía, permitiendo la apertura de un espacio de solidaridades horizontales y de enunciaciones plurales.

Fuente: http://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/buscar_libro_detalle.php?id_libro=234&campo=titulo&texto=politica

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Entrevista con Toni Ramoneda: La única certeza es que no existe ningún método para aprender. Y es una suerte

Entrevista con Toni Ramoneda: La única certeza es que no existe ningún método para aprender. Y es una suerte

Hector G. Barnés

Este libro está escrito desde la distancia que supone escribir en español cuando se vive en Francia, pero la distancia también que separa los tres componentes del relato”, escribe Toni Ramoneda en la introducción de su último libro, ‘La escuela más fea del mundo’ (Clave Intelectual). Se trata de una obra en dos movimientos y un intermedio articulados entre una conferencia sobre Europa, el colegio donde imparte clase y el cabezazo de Zinedine Zidane en la final del mundial de 2006.

Ramoneda (Barcelona, 1978) es doctor en Ciencias de la Comunicación y profesor de español en el instituto Louis Aragon de Givors, además de miembro del equipo de investigación ELLIAD de la Universidad de Besançon. Hijo del periodista y filósofo Josep Ramoneda, su segunda obra después de ‘Europa como discurso’ (RBA) se encuentra en un punto intermedio entre el ensayo, la conferencia, la divagación filosófica y la narración.

Desde su posición privilegiada –o, mejor dicho, única–, nos internamos con él a través de un cuestionario por correo electrónico en su colegio, su ciudad, su país, su sistema educativo y lo que le aguarda a la Unión Europea. ¿Fue todo un sueño?

PREGUNTA. Europa es el tema principal de su libro. Sin embargo, ¿se ha construido Europa desde las escuelas, ha habido un verdadero proyecto? Es más, ¿debería haberlo?

RESPUESTA. Yo no diría exactamente que Europa sea el tema de mi libro. Su hilo conductor es más bien la manera en que al aprender construimos un mundo común. Eso, con la particularidad de que este libro está escrito en Francia y que en francés el verbo aprender significa a la vez enseñar y recibir. A partir de ahí, de este movimiento que intento trasladar también a la escritura, Europa surge en el libro como una realidad que se construye a sí misma. Y llego a sus preguntas. Porque Europa es una realidad que estamos construyendo y por lo tanto que también desmontamos, destruimos y reconstruimos por momentos.

En términos institucionales, es decir como conjunto de tratados, de edificios, de directrices y demás, esta realidad tiene cincuenta años. Por lo tanto, Europa como institución no se ha construido, sino que todavía se construye y eso –la capacidad de otorgarnos reglas comunes, espacios de representatividad, formas de reconocimiento mutuo, dispositivos para el debate y también, por supuesto, sus contrarios, es decir imposición de normas mediante una negociación falseada, debates sin espacio para la crítica o formas de representación alejadas de las realidades que representan– de algún modo lo hemos aprendido en las escuelas y forma parte también de un cierto proyecto ligado a la ilustración. Pero insisto: todo. El debate real y el consenso burocrático, la representatividad y el ‘marketing’ político, el reconocimiento mutuo y el falso reconocimiento de la negociación desigual.

A mi parecer el proyecto Europeo tendría que ver, y eso pretende expresar mi libro, con la capacidad de construir espacios comunes que no se reduzcan a formas de pertenencia y esto es el acto de aprender: construir lo común mediante las palabras, cada uno desde su propia posición, sin pretender convertirnos en una unidad. Supongo que volveremos a ello, pero una clase no es un equipo de fútbol que debe competir unido, una clase es un grupo de personas interdependientes que construyen un espacio común. Ya sé que suena naïf y pasado de moda, pero este, a mi entender, es también el proyecto europeo. Por lo menos el de ‘La escuela más fea del mundo’.

P. Señala que los alumnos creen que la escuela debe proporcionarles un buen trabajo (y, por extensión, un buen salario). Lamenta que, además, parezca algo contradictorio con ser más sabios. ¿Corren el peligro tanto la escuela como la universidad de convertirse en fábrica de trabajadores, pero poco sabios?

R. Lo creen sobre todo los padres, que son antiguos alumnos, claro, y probablemente lo creerán mis alumnos cuando sean padres. No hay que olvidar que todos hemos sido alumnos, también los profesores. Pero sí, lo que lamento es el aspecto utilitario, incluso cuando se reviste de ideas muy loables como crear personas o incluso contribuir a la realización personal de los alumnos, incluso así, atribuir una función a la escuela es ya un indicio de lo poco que creemos en el aprendizaje como experiencia. Aprender, insisto, es construir. Aprender y enseñar es apoderarse de un presente, de un tiempo que nos es propio, que nos pertenece a los alumnos y al profesor y que puede estar contenido en las cuatro paredes de un aula, en un jardín botánico o en un taller de mecánica, pero un tiempo que es nuestro y que sirve para ese momento, es decir para estar ahí juntos, porque si no el utilitarismo se carga el aprendizaje y el futuro viene a robarnos este presente. No digo que nos dé igual el futuro, digo que vamos a ir hacia él desde aquí y no al revés.

P. Hay una expresión muy potente en su libro: «aulas colonizadas por la angustia del futuro». ¿Se ha trasladado la angustia propia de la edad adulta a los niños, a los que les exige que elijan su destino a una temprana edad, y por lo tanto dejen de ser niños?

R. Es cierto que yo, cuando veo a chicos de catorce años a los que les exigimos que sepan lo que quieren hacer de mayores, me siento muy mal. ¡Pero también es posible que sea porque yo mismo no sé todavía qué quiero ser de mayor! En fin, sea como fuere, tanto ellos obligados a decidir, como yo incapaz de hacerlo estaríamos colonizados por este futuro del que hablo. No sé si el problema es dejar de ser niños, tampoco me gusta la idolatría de la inocencia en la que se cae a veces, pero una vez más, lo que me parece problemático es la desconfianza que mostramos hacia el aprendizaje como experiencia. Desde el momento en que estamos articulando de manera tan insistente el aprendizaje a una elección y a una situación futura, estamos impidiendo esta experiencia que, por sí misma, ya nos puede ir guiando. Insisto, creo que no confiamos en el aprendizaje. En la experiencia de aprender.

P. En España hay una cierta idealización de la educación extranjera; sobre todo Finlandia, pero también países como Francia. Sin embargo, cita una «nueva tautología republicana» de manera bastante ácida: «somos un país culto porque somos un país culto». ¿Qué pasa en la escuela francesa?

R. Pues precisamente yo diría que sufre, quizás como Francia en general –pero esto ya sería otra cuestión–, de una falta de confianza en sí misma tremenda. Nadie confía ya en el proyecto republicano de una escuela emancipadora, igualitaria y laica. Por eso lo extendía al país en su conjunto que no confía en su propio proyecto republicano. En la educación, esto significa que nadie se cree ya que el sistema educativo sirva para romper las dinámicas de reproducción social. Desde el famoso libro de Bourdieu ‘Los herederos’, en el que este sociólogo demostraba como la escuela está construida por y para quienes ya saben cómo funciona y por lo tanto se manejan mucho mejor que los demás en ella y parten con una ventaja añadida, además de la de pertenecer a una clase superior, desde entonces se ha seguido reflexionando y se han multiplicado dispositivos, programas, métodos y directrices para tratar de ofrecer las mismas posibilidades a todos los alumnos.

Ahora, por ejemplo, nos centramos en la individualización, es decir en tratar de ofrecer a quienes no tienen los medios, ya sean económicos o culturales, en su casa para comprender las reglas del sistema, la posibilidad de manejarse en él. Dicho de otro modo, adoptamos como profesores un rol de tutor ilustrado. El problema es que esto ya existía antes en forma de dispositivos, con profesionales que trabajaban y cobraban por hacerlo y alumnos que podían recibir esta ayuda como parte de su educación. Se cerró porque era muy caro y ahora lo transformamos en seguimiento individual. Un poco como cuando un país no controla su deuda y llegan los expertos de Bruselas. En el mejor de los casos, lo que transmitimos a los padres es algo como ‘no se preocupe, usted no sabe hacerlo muy bien, pero ya me ocupo yo de su hijo’.

De hecho mi respuesta cabría en una frase: la escuela francesa es extremadamente cara y hay que reducir la deuda. La cuestión, por lo tanto, más allá de si está bien o mal sacrificar la educación pública para salvar la deuda es ¿por qué hoy Francia, que ha hecho de la educación uno de sus mitos fundadores, está dispuesta a sacrificarla? Pues porque ya no confían en la escuela. De ahí mi frase, que usted llama ácida.

P. «Podría tratar de explicar ahora las razones por las que somos tantos los que sufrimos con un trabajo que debería hacernos sentir partícipes de nuestro mundo común», escribe a propósito de su labor diaria. ¿Por qué no me lo explica ahora?

R. ¿Cómo se sentiría usted si tuviera la impresión de que cada vez más personas están dejando de confiar en su trabajo? De hecho, deslegitimar el periodismo como profesión es uno de los ejes discursivos de Donald Trump, pero también lo vemos en la derecha francesa ahora que se acercan las elecciones y en la extrema derecha de Marine Le Pen. Lo que quiero decir es que la educación, como el periodismo, además de profesiones, son instituciones ligadas a la democracia y por lo tanto las vivimos como un ejercicio que contribuye al bien común. Eso, como todo, puede derivar en abuso de poder, ya sea en el caso del periodismo mediante la voluntad de ejercer un poder, digamos, fáctico o en la educación cuando se cae en el adoctrinamiento, ya sea moral o ideológico.

Pero sin perder nuestra capacidad crítica, creo que podemos estar de acuerdo en que muchas personas deciden hacer periodismo o meterse a enseñar en un aula para contribuir al debate público o a la construcción de este mundo común del que ya he hablado. Por lo tanto, cuando uno se encuentra en que no solo este trabajo es mucho más exigente en términos incluso psicológicos y morales, porque los adolescentes son más crueles entre ellos y con los demás de lo que pensaba, sino que además no se le reconoce ningún otro valor más allá de la evaluación en términos de resultados, pues sí, uno sufre. Pero insisto, el sufrimiento está presente en muchos trabajos, lo dramático es cuando a la falta de confianza en sí mismo que uno puede sentir frente a treinta alumnos que muestran desdén se le añade la falta de confianza que uno siente por parte de la sociedad en su conjunto.

P. «La obligación del profesor, decía, es llevar a los alumnos a la frontera para que naveguen en un discurrir extraño que no harían de otro modo y que podrán seguir haciendo en el futuro»: se dirá que ahora los nuevos profesores, o los de los colegios de excelencia, sí que saben hacerlo, no como «los de antes». Pero eso no es verdad, ¿verdad?

R. Sí. Ahora parece que todo el mundo ha descubierto los llamados métodos accionales, la necesidad de sorprender a los alumnos para que deseen aprender, la motivación extrínseca que hay que aportarles sin esperar que estén motivados por sí mismos, el desarrollo de competencias, en fin, todo lo que ya sabemos desde hace más de cien años. Y no hay nada que decir, pues mejor si al fin se pone de moda. Pero vuelvo al principio: ¿qué discurso hay detrás? El discurso de que así se aprende mejor, de que así los alumnos son competentes y se adaptan mejor a cualquier situación, de que con estos nuevos profesores y estas nuevas pedagogías, que no tienen nada de nuevas repito, el aprendizaje es, en suma, más eficaz.

O sea, que lo que nació como una forma de desligar el aprendizaje de la transmisión, es decir de la idea de que hay un saber que tiene que pasar de un punto A, el profesor, a un punto B, el alumno. Esta idea, que es absurda porque es lo propio de las máquinas, no de los hombres, sigue estando presente como discurso. Se le llama eficacia. Pues para eso, que desarrollen la inteligencia artificial y sí, seguro que transmitirán datos completos de A a B, pero el acto de aprender, la experiencia del aprendizaje, habrá desaparecido. En definitiva, lo que me da miedo en algunos de estos discursos que leo u oigo sobre educación actualmente en España es que se centran en la presentación o en la búsqueda de métodos, del ¡método final!, diría. Y la única certidumbre que tengo en lo que respeta a la educación es que no existe ningún método para aprender. Lo cual es una suerte, por cierto.

P. Como profesor de lengua extranjera en Francia, ¿cuáles son las diferencias entre la escuela española y la francesa? Y, sobre todo, ¿qué tienen en común?

R. Nunca he ejercido en España así es que la verdad es que no lo sé. Pero a nivel anecdótico, una cosa que es muy sorprendente en Francia y que comparto con otros compañeros españoles es la obsesión por el silencio. El silencio como símbolo de respeto hacia el profesor y de la autoridad que representa. Yo me obligo a dar clase con la puerta abierta para quitarme la vergüenza de encima si en mi clase se oye ruido. Pero no es fácil porque entre compañeros se sabe en qué clases hay silencio y en cuáles no. Cuando uno enseña un idioma, que lo valoren en función del silencio que impone, pues tiene su gracia…

P. En una entrevista explicaba que busca en sus clases «crear un deseo de aprender pero a la vez crear conciencia de lo que no se sabe». Como profesor, ¿cuáles son sus principios, a nivel práctico?

R. Lo de ser conscientes de lo que no sabemos ya sé que es el primero de los tópicos del aprendizaje, pero es que muchos alumnos todavía no lo han oído y hay que transmitírselo. A nivel práctico, mi obsesión principal es construir ejercicios que nunca se puedan acabar. Esto es muy difícil y rara vez lo consigo, porque claro, tampoco puedes frustrar al alumno con algo que no podrá hacer o que tendrá la impresión de no haber conseguido hacer. El equilibrio, en este sentido, aparece cuando consigo encontrar una actividad en la que un alumno dice «ya he acabado» y entonces le puedo señalar otra cosa en la misma actividad y decirle pues yo creo que todavía puedes seguir y así, de manera ideal, hasta el infinito. A parte de mostrar el hecho de que el aprendizaje es un movimiento y una experiencia y no sólo la adquisición de un conocimiento, esto permite que cada alumno pueda a la vez participar de un trabajo colectivo, porque todos tienen que realizar la misma actividad y llegar hasta donde le lleve su propio trabajo y su propio ritmo.

P. ¿A qué clase de personas da lugar el sistema educativo actual?

R. No lo sé. Pero precisamente creo que deberíamos dejar de pensar que el sistema educativo tiene que dar lugar a determinadas personas porque así es como nos quitamos de encima nuestra responsabilidad como miembros de una sociedad. Las personas las creamos en las escuelas, en los bares, en casa mirando la televisión, en las redes sociales, en los campos de fútbol, cuando vamos de vacaciones y en el Congreso de los Diputados. Nadie se escapa y los profesores, cuando caemos en la tentación de pensar que jugamos un papel diferente, nos atribuimos una responsabilidad que no nos incumbe, al tiempo que se la quitamos a los demás. La escuela es una institución democrática, cierto, como lo es el periodismo, ya lo dije antes, pero ello no significa que produzca algo. Eso ocurre, precisamente, cuando se la utiliza como lugar de adoctrinamiento, pienso en los regímenes totalitarios. En democracia, una escuela no debería producir nada. Algo así como un gran silencio en medio de un mundo que produce ruidos sin parar.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-02-25/entrevista-toni-ramoneda-escuela-fea-mundo_1336906/

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Cepal: En 15 años en Chile habrá más adultos mayores que niños

Chile/Marzo de 2017/Fuente: Erbol

Lo que por mucho tiempo se pensó como un escenario lejano, es una realidad cada vez más visible en Chile: el aumento progresivo de los mayores de 65 años y la reducción en la población infantil.

Chile envejece. Y las estimaciones señalan que para el año 2035, el grupo de menos de 14 años representará el 16,9% del total de población, mientras que los mayores de 65 años serán el 18,8%. Una situación inversa a la que se apreciaba por ejemplo en 2005, cuando los niños eran el 24,8% y los mayores de 65 años el 8,1%.

Es lo que muestran los datos del Anuario Estadístico de América Latina y El Caribe 2016, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), difundido la semana pasada.

Punto de inflexión

El cambio en Chile se explica por las rápidas transformaciones demográficas que ha experimentado en las últimas décadas. Guiomar Bay, oficial de asuntos de población del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade)-División de Población de la Cepal, señala como factores relevantes, el alza de la expectativa de vida y la caída en la tasa global de fecundidad (promedio de hijos de una mujer durante toda su vida fértil).

“La población en América Latina ha envejecido más rápido de lo que imaginábamos. En el año 2000 pensábamos que en el 2030 tendríamos menos de 2,0 hijos por mujer, pero eso ocurrió mucho antes en Chile, que junto a varios países de la región están bajo el nivel de reemplazo”, dice Bay.

De la región, Chile es uno de los países más envejecidos, luego de Cuba y Uruguay, indica la experta de Cepal. “Entre los años 2030 al 2035 demográficamente se vivirá un punto de inflexión, donde el grupo de población más joven será menor a la mayor de 60 años, y se acelera el proceso de envejecimiento”.

El efecto de eso, según las proyecciones de Cepal, se apreciará en el año 2050, “con un mayor número de fallecimientos que nacimientos. Mientras más envejecida la población las muertes superan a los nacimientos”, dice Bay.

Es lo que muestran las proyecciones del Anuario 2016 de Cepal, que establecen que la población actual en Chile es 18.209.000 personas, número que para el año 2035 superará los 20 millones.

Pero en el año 2050 el escenario cambia, y la población comienza a disminuir progresivamente hasta bajar a 19 millones en el año 2090.

Repensar la sociedad

Para Esteban Calvo, sociólogo y académico del Instituto de Política Pública de la U. Diego Portales, y de epidemiología de la U. de Columbia (EE.UU), esos cambios demográficos son una invitación a la innovación. “Son cambios demográficos sin precedentes, que exigen pensar lo que hacemos de una manera que no lo hemos hecho hasta ahora. Desde el crecimiento económico, los sistema de salud para personas mayores, el cuidador para personas con dependencia, las políticas públicas, etc. Es un mandato para innovar”.

Lo primero es cambiar la visión lineal de la vida, dice Calvo. “Pensar que la vida es estudio, trabajo y jubilar, no es sostenible. Eso hay que modificarlo de manera que sea una vida más productiva, más satisfactoria y saludable”.

Los cambios importantes generan mucha alarma, advierte Calvo, pero también oportunidades. “Hoy se habla de dividendo demográfico, con menos personas dependientes y aumento de trabajadores. Cuando esa ventana se acabe vendrán otras oportunidades, como fomentar organizaciones sociales que no se reflejan en el PIB pero que tienen valor, ese es el camino inevitable”.

Fuente: http://www.erbol.com.bo/noticia/internacional/01032017/cepal_en_15_anos_en_chile_habra_mas_adultos_mayores_que_ninos

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Incertidumbre política en Francia

Francia/Marzo de 2017/Fuente: Capital  Bolsa

Nos encontramos en un momento en el que los eventos electorales teóricamente imposibles se hacen realidad, como es el caso del Brexit y de Donald Trump. El próximo se encuentra a la vuelta de la esquina y cada vez pisa más fuerte, su nombre es Marine Le Pen, la líder del partido político de la ultraderecha francesa.

Las elecciones tendrán lugar el próximo 23 de abril en primera ronda, y el 7 de Mayo en segunda ronda, y está generando una gran incertidumbre en los mercados debido a que la victoria de Le Pen empieza a considerarse como una posibilidad real. Los inversores comienzan a incluirlo en sus valoraciones.

Ahora bien, para poder entender esta incertidumbre que se está generando en el mercado es necesario conocer las propuestas que propone la líder de la ultraderecha, la viabilidad para que dichas propuestas se cumplan, y cómo está digiriendo el mercado la situación.

El pasado 4 y 5 de febrero Le Pen reveló los “144 compromisos” que constituyen su programa electoral con los que busca una Francia “libre”, “segura”, “próspera”, “justa”, “orgullosa”, “potente” y “sostenible”, y entre los cuáles destacamos dos de sus promesas. En primer lugar dice que reducirá drásticamente la migración, expulsará a todos los inmigrantes ilegales y restringirá ciertos derechos ahora disponibles para todos los residentes, incluida la educación gratuita.

Fuente: http://www.blogscapitalbolsa.com/article/12130/incertidumbre_politica_en_francia.html

 

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