Page 5603 of 6824
1 5.601 5.602 5.603 5.604 5.605 6.824

Diez años de movimiento estudiantil en Chile

Chile / laventana.casa.cult.cu / 21 de Septiembre de 2016

Diez años han pasado desde que irrumpiera en la escena pública chilena el movimiento de los estudiantes secundarios, al cual se sumarían prontamente los universitarios. Impacto nos produjeron entonces las imágenes de niños y adolescentes que, sin dejar de lado su uniforme escolar, paralizaron las clases y tomaron pacíficamente los colegios en varias regiones del país. Ese uniforme utilizado en el sistema público, de colores blanco y azul oscuro que les ha significado el apelativo de “pingüinos”, aparecía ahora como el símbolo de jovencitos y jovencitas politizados, que revertían bruscamente la imagen a esas alturas instalada de jóvenes apáticos frente a las cuestiones sociales y políticas. Ahora, se nos aparecían por doquier niños, niñas y adolescentes que demandaban a las autoridades del país la reposición de un derecho conculcado desde el golpe militar de 1973: el derecho a la educación gratuita y de calidad.

Esa generación fue la que llegó prontamente a los planteles universitarios en los años siguientes. Así lo vivimos quienes ya entonces estábamos ejerciendo la docencia superior, pudiendo constatar de manera privilegiada la importancia decisiva de ellos y de ellas en el gran movimiento por la educación pública que se tomó los recintos educacionales (colegios y universidades) y que copó los espacios públicos por medio de una sorprendente masividad, a través de intervenciones urbanas y sobre todo de las cada vez más concurridas marchas que llenaron de personas y colores las principales arterias de nuestras ciudades.

Este movimiento masivo, heterogéneo, coordinado por referentes organizacionales que enfrentaron entonces y sobre todo hoy la difícil tarea de constituir una plataforma común sin desconocer esa diversidad, acaparó la atención internacional por un hecho no menor que tempranamente fue intuido incluso por las noticias más escuetas: que en Chile se había incubado y ahora estallaba una inconformidad que contradecía la estabilidad y buena prensa que hasta entonces había tenido el “modelo chileno”. Este modelo no era otro que el capitalismo neoliberal que pretende combinar una pretendida democracia política (bastante cuestionada desde hace años entre los sectores más críticos por la falta de correspondencia entre votos y autoridades electas, el llamado sistema binominal, que introducía una distorsión inaudita con la finalidad de sobre representar posiciones de centro-derecha y de derecha dura en el Parlamento) con la libertad económica, lanzando a la esfera del consumo ámbitos tan sensibles como la educación, la salud y la previsión social. Esto a costa de reducir a un mínimo histórico las responsabilidades sociales del Estado, a la par que crecía su acción decidida a favor de la iniciativa privada. La experiencia chilena demostraba así la falacia de una de las premisas ideológicas del neoliberalismo: su pretendido desprendimiento del Estado y de la política.

Algo pasaba entonces con ese modelo exitoso que en el resto del continente había tenido instalaciones más resistidas desde el campo social y político, careciendo de la solidez y continuidad alcanzado en Chile, donde la acción de la dictadura militar, desapariciones y torturas mediante, fue condición indispensable que los entusiastas ideólogos del poder tienden a invisibilizar en aras de una pretendida eficiencia de la senda “correcta” luego del experimento socialista de la Unidad Popular.

Este es el horizonte histórico que hace posible y que a la vez expresa el movimiento estudiantil o, más ampliamente, el movimiento por la educación pública en Chile, denominación que reconoce el apoyo de otros actores, lo que ha sido sin duda uno de los logros de los estudiantes. Un asunto fundamental, estimo yo, es que sus discursos y demandas nos sitúan en el plano del neoliberalismo como experiencia cotidiana, que constituye un existir precario, agobiante, sentimientos que desde el estallido de este y de otros movimientos se impone al momentáneo goce que produce el arrojo al consumo de bienes materiales y simbólicos. Porque el movimiento de los estudiantes no expresa el problema de la pobreza más precaria, aunque en algunos aspectos la contenga, sino la impotencia que significa tener que pagar cifras desorbitantes por cursar una carrera universitaria en un sistema de educación superior devenido en un mercado desregulado, que ha dado lugar al lucro y al engaño. Es este un sistema total que ha absorbido a las instituciones públicas, porque en Chile en todas las universidades se paga (a veces esas cifras son el equivalente al costo de una casa para familia de clase media baja), debilitando la línea divisoria entre lo público y lo privado. Las evidencias acumuladas con los años transcurridos desde la reforma de 1981 mostraban cada vez con mayor contundencia que ese principio ideológico de que lo bueno se paga y que los logros (individuales) deben ser el resultado del esfuerzo (también individual) y no del regalo, difundido a través de todos los medios posibles tanto por la dictadura militar como en la transición democrática, era una falacia.

El neoliberalismo, en tanto sistema, ha sido estudiado desde perspectivas críticas en Chile hace ya varias décadas: su proceso violento de instalación, la transformación profunda que significó y el grado de consolidación alcanzado durante el período que se abre con el retorno de los gobiernos civiles a partir de 1990 (a tal punto que se habla hoy de Chile como un caso de neoliberalismo avanzado). Sin embargo, menos atención ha tenido su estudio como experiencia cotidiana por parte de los sujetos y comunidades concretas: el horizonte de expectativas que abre, las frustraciones, la precariedad social, en resumen, lo que significa la profunda pérdida de la democracia social alcanzada en el período nacional-popular y sobre todo con la experiencia socialista boicoteada dentro y fuera de Chile durante los mil días de Salvador Allende.

Como señalé más arriba, tiendo a comprender y valorar la experiencia del movimiento estudiantil como la visibilización de aquello, del vivir en un sistema de valores que había naturalizado, con bastante éxito, la pérdida de esa democracia social y sobre todo de las utopías que hasta 1973 buscaban profundizarla. El movimiento por la educación pública viene a reponer en parte un ideario que parecía extinguido: el de los derechos sociales, de la justicia y la igualdad de oportunidades. La instalación de esos códigos en el espacio público –con innovadoras formas de manifestación política- y su amplia aceptación social, especialmente en el 2011, significa un quiebre ideológico de envergadura impulsado por generaciones que nacieron bajo esta configuración social y política.

Probablemente poco y nada se ha logrado en términos de transformación efectiva del sistema educacional heredado de la dictadura militar y perfeccionado por los gobiernos elegidos; probablemente hoy ese movimiento está viviendo un momento crítico como producto de la ofensiva ideológica, policial, comunicacional y a las propias debilidades internas, pero seríamos miopes si no logramos calibrar históricamente lo que hasta el momento ha significado.

Por ejemplo, otro asunto relevante para ser destacado a la hora del balance, es la manifestación de varios desafíos para la sociedad chilena actual y futura, que seguramente se replican en el conjunto de los países latinoamericanos. Me refiero a la articulación política de los diferentes actores que confluyeron en el movimiento, que le han dado vida y que a la vez constituyen su base, actores que visibilizan problemáticas y fricciones sociales que el movimiento estudiantil contiene pero al que no necesariamente le ha prestado atención ni mucho menos ha resuelto: me refiero a las demandas específicas de las mujeres (los distintos feminismos), de los jóvenes indígenas, colectivos artísticos y agrupaciones políticas que representan una enorme diversidad ideológica al interior de la izquierda, esto además de las orgánicas más convencionales. De ello se desprenden asuntos cruciales que han tenido escaso impacto en las interlocuciones con el Estado y con las autoridades de los propios planteles, como el de la educación no sexista y no racista, que imponen al movimiento estudiantil un horizonte ético más amplio que la demanda por el derecho a la educación, fundamentado en un principio de justicia social que amerita ser coherente con las opresiones que se producen al interior del propio estudiantado que se moviliza.

El momento actual, diez años después de la “revolución pingüina” -como entusiastamente fue bautizado el movimiento de los estudiantes secundarios el año 2006- es complejo, incluso podríamos decir crítico. Es un movimiento cercado, desgastado, reprimido, pero a la vez increíblemente vivo considerando sus diez años de trayectoria (sólo el movimiento mapuche lo excede en tiempo de existencia). Si tuviera que escoger una imagen de estos años, me quedo sin duda con la jornada de protesta del 4 de agosto del 2011, una noche en que tras la marcha frustrada por la represión policial retornaron los “cacerolazos”, que evocaron las jornadas de protesta contra la dictadura de Pinochet en plena década de los 80 (cuando el pueblo disidente se apropió de una forma de protesta usada por la burguesía contra Salvador Allende). Esa noche fría del 2011, que sentimos como una jornada épica pero a la vez desoladora, nos tocó experimentar en carne propia la violencia policial que durante el mismo período de consolidación del neoliberalismo se ha ejercido en contra de los sectores más excluidos de la sociedad, especialmente en la región de la Araucanía, ejercida sobre las comunidades mapuche que luchan hasta hoy contra las expresiones más depredadoras de ese mismo modelo (las empresas forestales, hidroeléctricas y el Estado que defiende los intereses privados). Esa noche fría concentra a nivel de las emociones los aciertos y los límites del movimiento estudiantil, de un lado, la alegría que produce la justicia de las demandas, por el otro, la impotencia frente a la violencia que nos dispersaba. Entre esos extremos se juega todavía la posibilidad de concretar, algún día, demandas ampliamente aceptadas en el seno de la sociedad chilena, lo que hasta el momento ha sido sin duda el mayor logro del movimiento por la educación pública.

Fuente:http://laventana.casa.cult.cu/noticias/2016/09/20/diez-anos-de-movimiento-estudiantil-en-chile/

Comparte este contenido:

Reflexiones sobre el gobierno de Allende

Por: Marta Harnecker

A cuarenta y tres años de un 11 de septiembre que los latinoamericanos siempre recordarán, debemos preguntarnos qué lecciones podemos obtener de la experiencia chilena. En esta oportunidad, volvemos a publicar un texto importante de Marta Harnecker que subraya en particular que «en la medida en que el gobierno Allende fue avanzando, se fue creando internamente una verdadera situación contrarrevolucionaria. Los primeros síntomas ya eran patentes cuando Fidel visitó Chile en noviembre de 1971. Cada vez más sectores sociales de la derecha y sus aliados fueron participando en política: en cacerolazos, manifestaciones callejeras, paros de transportistas, huelgas en el cobre, manifestaciones contra los militares. Mientras que las fuerzas opositoras aplicaban consecuentemente su estrategia, las fuerzas de la Unidad Popular no lograban ponerse de acuerdo en torno al qué hacer»:
Reflexiones sobre el gobierno de Allende : estudiar el pasado para construir el futuro (junio 2003)

Descargar el texto en .PDF desde la Red de Bibliotecas Virtuales de CLACSO:allende

Comparte este contenido:

Posesionados los nuevos miembros del Consejo de Educación Superior de Ecuador

Ecuador / eluniverso.com / 21 de Septiembre de 2016.

Esta tarde fueron posesionados los nuevos miembros del Consejo de Educación Superior (CES), en la Universidad de las Artes, en el centro de Guayaquil.

Esta institución rectora de la educación de tercer nivel en Ecuador ahora es dirigida por Enrique Santos Jara, un PhD en Psicología por la Universidad Católica de Leuven (Bélgica).  El nuevo presidente del CES ya era miembro académico de esta entidad, y estuvo ejerciendo las funciones de presidente subrogante.

El presidente saliente del CES, René Ramírez, indicó en una rueda de prensa que los nuevos vocales fueron nombrados por el Ejecutivo y a través de un concurso de méritos y oposición. No obstante, se escogió al Presidente de acuerdo al mayor puntaje obtenido de los postulantes.

«Justamente para institucionalizar, justamente para más allá de cualquier gobierno que venga se pueda garantizar la continuidad de las transformaciones de la educación superior», dijo Ramírez.

De esta manera, Ramírez dejó la Presidencia del CES después de 5 años de gestión.

Santos, en su intervención, se comprometió a continuar con el trabajo que se ha ejecutado en estos años.

«Hay un compromiso para continuar un proceso de diálogo con las instituciones de educación superior (…). Tenemos desafíos muy importantes, tenemos un norte de mantener una educación de calidad al mismo tiempo que ampliamos esa educación superior de calidad (…) para que las grandes mayorías tengan acceso a una educación de calidad», destacó Santos.

Marcelo Cevallos, Lineth Fernández, Catalina Vélez, Carmita Álvarez y Francis Bustamante integran también el CES.

Esta institución tiene la competencia de hacer cumplir la Ley de Educación Superior, sancionar autoridades de centros de educación de tercer nivel, intervenirlos tras detectar irregularidades, entre otras medidas. (I)

Fuente: http://www.eluniverso.com/noticias/2016/09/07/nota/5788140/posesionados-nuevos-miembros-consejo-educacion-superior-ecuador

Comparte este contenido:

Argentina: Programa de educación vial entrega manuales de tránsito en los peajes

Argentina / diario4v.com / 21 de Septiembre de 2016.

El diputado de Cambiemos, Martín Dominguez Yelpo, presentó en la Cámara Baja bonaerense un proyecto de ley que busca crear un Programa de Educación Vial en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires.
El programa sería articulado por la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires junto con la Dirección Provincial de Política y Seguridad Vial, que en conjunto estarían a cargo de «diseñar de manera conjunta y de acuerdo a como lo determine la reglamentación el material educativo ilustrativo”, según explicó el autor del proyecto, el diputado Martín Domínguez Yelpo.
Dicho programa tiene como objeto «generar conciencia en relación al cumplimiento de las normas de tránsito y al respeto por la vida, promover la adquisición de prácticas viales seguras y solidarias, fomentar un cambio cultural orientado hacia el cumplimiento de la normativa, e instruir sobre nociones básicas de accidentología vial e influencia del alcohol y la drogadicción en la misma”.
Según el proyecto, los manuales se entregarían en todos los peajes entre el 21 de diciembre y el 21 de marzo dado que es en ese período cuando más automóviles se movilizan por el territorio de la Provincia de Buenos Aires debido a la temporada turística.
Por último, el texto presentado días atrás indica que «la Autoridad de Aplicación podrá celebrar convenios con las Universidades Públicas radicadas en el territorio de la Provincia de Buenos Aires a fin de desarrollar el material descrito”.
Fuente:http://www.diario4v.com/argentina/2016/9/20/programa-educacion-vial-entrega-manuales-transito-peajes-11545.html

ptiembre de 2016

 

Comparte este contenido:

Científicos rusos llevan una semana encerrados por osos polares

Por: Ecoportal. 21-09-2016

La encerrona comenzó el pasado 31 de agosto, cuando un oso mató y se comió a uno de los perros que tenían los científicos dentro de la estación.

La alerta llegó rápido a las bases en Rusia y ayer un helicóptero logró hacerles llegar provisiones. Sin embargo, la instrucción de parte de los directivos de la estación meteorológica es la misma: no salir del pequeño refugio en el que están.

Vadim Plotnikov, uno de los científicos atrapados, le dijo a la agencia rusa Tass que “desde el sábado, una osa hembra ha estado durmiendo bajo la ventana de la estación”. Aseguró, además, que han tenido que cancelar algunas de las observaciones debido a que es muy peligroso salir “y no tenemos forma de ahuyentar a los depredadores”, señaló. Por eso, ahora los meteorólogos esperan que les lleguen bengalas para poder distraerlos.

El problema es que, debido a la lejanía de la isla, se estima que la ayuda para poder salir sin peligro llegará en un mes. Por ahora han tenido que frenar sus labores.

Los osos polares son los carnívoros de tierra más grandes del mundo y están en la lista de especies protegidas, pues se estima que en todo el Ártico no hay más de 25.000 individuos. De hecho, un reciente estudio mostró que se están quedando sin la capa de hielo indispensable para su supervivencia en 19 regiones del Ártico.

El Ártico se está calentando dos veces más rápido que el resto del planeta bajo el efecto del cambio climático y estos animales podrían perder un tercio de su población de aquí a mediados del siglo XXI, según advirtió en 2015 la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El ministro ruso de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Sergey Dosnkoy, pidió que se hiciera todo lo posible tanto para salvaguardar la seguridad del personal de la estación como para proteger a los animales.

Las noticias son positivas porque, según los estados del tiempo, las temperaturas están bajando y en un mes o dos toda la zona quedará congelada. Esto le permitirá a la gran familia de osos moverse a otras zonas en busca de alimentos y a los investigadores salir de su encierro.

Ecoportal.net

El Espectador

http://www.elespectador.com/

Comparte este contenido:

Entrevista a Joaquín Miras Albarrán sobre «Praxis política y estado republicano. Crítica del republicanismo liberal»

“Las cosmovisiones, laicas o religiosas, las filosofías, no son resultado del engaño elaborado externamente por instituciones o por impostores intelectuales para engañar y dominar”

Salvador López Arnal

Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones, Joaquín Miras Albarrán es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la política y Praxis política y estado republicano.

-Estábamos tratando en el tema de la Wissenchaft hegeliana.

-Allí estábamos. Pues, como es lógico según lo dicho, tampoco la ciencia positiva, para Hegel, sirve para pronosticar el futuro y orientar la praxis creadora del nuevo hacer; sólo sirve para explicar lo que hay. No solamente la filosofía no pronostica, tampoco la ciencia. En su obra manual para estudiantes, Enciclopedia de las ciencias filosóficas, espléndidamente traducida por Ramón Valls, al comienzo de la misma, en esa primera parte denominada “pequeña lógica”, Hegel escribe otro de sus chistes.

-¿Un chiste hegeliano?

-Sí. Esta vez, sobre las ciencias positivas. Los lectores de Hegel saben de esta característica literaria del autor; en la Fenomenología, por ejemplo, no solo está el chiste sobre la frenología sino también, al menos y que yo recuerde, un par más. El chiste sobre las ciencias es divertido y bien traído.

-¿Nos lo explicas?

-Dice Hegel que las ciencias bromatológicas –no emplea este término; no recuerdo ahora cuál es el que emplea- estudian la alimentación humana, y que la fisiología de la respiración pulmonar, estudia cómo se ejecuta la respiración humana. Pero que si el ser humano hubiera debido esperar a la aparición de estas ciencias para aprender a comer y a respirar, estas ciencias serían tan interesantes como inútiles, porque el ser humano no hubiera existido. La razón práctica va siempre por delante y es la creadora, la creativa.

-No está mal. En el principio fue la praxis.

-Creo conveniente explicar esto, al referirme a la noción wissenschaft de Hegel, para que podamos entender lo arropado que está Marx a la hora de reflexionar sobre la especificidad de la tarea de la ciencia dentro de su filosofar. Arropado por todo lo que, al respecto, le entrega una reflexión previa elaborada ya, desde Aristóteles a Hegel, y que le evita caer en el positivismo comteano, y, a la par, le da distancia crítica respecto del criticismo ilustrado, sin que renuncie por ello a la tarea de la crítica. Recordemos que para los ilustrados la razón teórica, el filósofo, ejerce una crítica que es la que modifica la realidad. Así, por ejemplo, Kant explica que el uso público de la razón teórica es la fuerza que cambia el pensar –los dogmas del símbolo religioso propio, por ejemplo- y, en consecuencia, esto cambia el vivir.

Hablas de “¿Qué es la ilustración?”

-De eso hablo. Creo por ello que la ciencia en Marx tiene como finalidad criticar el pensamiento teórico que el enemigo elabora para legitimar su obra, y además, para criticar la realidad social creada por la actividad social del enemigo, con lo que trata de amonestarnos a la actividad práctica en contra del enemigo de clase.

Trataré de decir, después, algo sobre la diferencia que hay entre Hegel y Aristóteles en relación con la praxeología y sobre la opción de Marx.

De acuerdo. El Capital, por ejemplo, la crítica de la economía política, ¿es una obra científica, aunque no sea tan sólo una obra científica, con finalidades político-filosóficas?

-Yo diría que El Capital es una obra de filosofía en primer lugar. En la cual se integra una extensa, creativa y muy potente investigación científica elaborada por Marx. Marx hace en ella aportaciones a diversas disciplinas científicas, sintetizadas, luego, unitariamente en su trabajo filosófico: economía, sociología, historiografía,… Y, dentro de estas aportaciones, la investigación económica, elaborada por el propio autor, es la más extensa y potente.

Toda la nueva generación de estudios sobre esta obra de Marx – no sé, pues, Enrique Dussel, Fred Moseley, Patrik Murray,…-, estudiosos que han dispuesto de la totalidad de los textos de los cuadernos en los que Marx redacta cuatro veces El Capital –en su edición nueva en alemán, El Capital consta de 16 tomos dobles- insiste precisamente en la importancia que posee La Ciencia de la Lógica de Hegel en El Capital de Marx.

-Sacristán también habló de ello en el primer artículo que antes citabas, el de 1978: “El trabajo científico de Marx y su noción de ciencia”.

-Sí, ya recuerdo. Marx se inspira en esa obra para elaborar el esquema argumental del libro. También para crear, para construir, las categorías teóricas, Marx adopta categorías de la obra de Hegel y las modifica o adapta conscientemente cuando lo considera conveniente. Pero la Lógica de Hegel es una filosofía ontológica, una ontología. Es una obra en la que Hegel estudia las características constitutivas del “espíritu” o “logos”, de la razón práctica creadora, esto es, el ser humano, un ser comunitario que carece de naturaleza fija. Un ser que, por ello, para poder existir, debe objetivarse o ponerse como mundo, debe auto crearse. Y para ello debe crear el saber hacer que constituye el ethos –sittlichkeit- o cultura material y ponerlo en obra mediante la praxis. La propia creación del saber hacer mediante el que los individuos promoverán su actividad, forma parte de esta creación de cultura material. Un ethos que produce el “fuera humano”, su mundo social, su mundo material de objetos; y que produce a la par su “dentro”, produce al sujeto, cuyas características son cambiantes: su antropología, sus necesidades, y su forma de auto concebirse, su consciencia social, que es “fenomenológica”. El mundo interno no es reflejo o reproducción pasiva de lo que hay en la realidad. El mundo interno humano, la consciencia, posee el saber hacer sin cuya actividad el mundo externo no existe. Aunque el mundo externo creado por nuestra actividad común, a partir de la puesta en obra de nuestro saber, genere dinámicas insospechadas, que, el sujeto incluso no sabe explicar, o quedan en sombra. A nuestra vez, los individuos, al apropiarnos del saber hacer y ponerlo en obra, debido a la experiencia que eso acarrea, tomamos consciencia de este mundo creado por nosotros, y de esta interioridad que nos constituye. Lo hacemos experiencialmente, recalco la idea.

-Sí, sí, has insistido en ello varia veces.

-Sobre la experiencia que nos generan ambos ámbitos, el externo y el interno, que son, ambos, producción o creación nuestra, y sobre su relación. Sobre esa experiencia, elaboramos ese saber segundo inherente a todo ser humano. Lo hacemos desde nuestra autoconsciencia, que es también ella construcción social resultante de la forma en que los demás se dirigen a nosotros individualmente y nos interpelan de forma específica, individualizada, con expectativas singulares respecto de nosotros. La autoconsciencia elabora a partir del saber segundo, experiencial, nuestra opinión sobre el mundo que creamos. Si lo consideramos natural o inamovible, si lo consideramos aceptable inaceptable, posible o imposible de cambiar: todo esto depende de este nivel de la autoconsciencia nuestra sobre nuestro hacer y vivir activos en común. Los contenidos de la consciencia –el saber hacer o ethos, más la experiencia generada-, sobre los que reflexionamos –autoconsciencia-, son los que nos permiten crear el mundo. Las expectativas que teníamos al actuar pueden no coincidir con el mundo producido, etc. Pero la consciencia no es pasiva; es la que posee y pone en obra el saber hacer creador, es la que genera la actividad. En la medida en que no tenemos recursos para cambiar el mundo existente, cambiando nuestra forma de hacer, nuestra actividad, por carencia de organización para ello, por ejemplo, a su vez, la autoconsciencia, o nivel de reflexión nuestro sobre nuestra experiencia, puede registrar esto adecuadamente, e incluso puede generalizarlo, elaborar la experiencia de impotencia y deducir que este mundo es inmodificable. La consciencia es activa, creadora. La autoconsciencia reflexiona sobre la propia experiencia, y es ella la que a su vez, puede dar lugar a las filosofías, a las religiones, las ideologías.

-Cosmovisiones, concepciones del mundo…

-Las mismas formas generales que adoptan las visiones del mundo surgen como consecuencia de ella: las visiones del mundo religiosas, y las laicas que surgen con el mundo moderno. Las cosmovisiones, laicas o religiosas, las filosofías, no son resultado del engaño elaborado externamente por instituciones o por impostores intelectuales para engañar y dominar.

Este es el resumen del trabajo de Hegel, en el que se inspira Marx. La elaboración de Marx se desarrolla también ese doble plano o doble vuelta. Como en Hegel, la actividad del espíritu es doble, la praxis o capacidad de auto creación, crea el saber hacer, que está en la mente de los sujetos, sin cuya existencia no hay actividad objetiva, ni subjetividad humana. Por ello, en esta obra de Marx, toda explicación de un fenómeno social concreto, histórico, es también “doble”.

-¿Doble?

-Como para Hegel, toda realidad humana exige doble explicación, a la par como mundo material objetivado y como elemento del mundo de consciencia del sujeto en comunidad, que es el que opera la actividad. En “última instancia”, el elemento determinante es el sujeto activo. Pero este tipo de explicación totalizadora, que explica el mundo objetivo humano y explica el mundo subjetivo humano, ambos interrelacionados y constitutivos de una totalidad, abarca ámbitos intelectuales de múltiples ciencias. Elabora explicación que no pertenece a ninguna de ellas. Esta síntesis es filosofía, ontología.

Lo que Marx nos explica en El Capital, siguiendo este esquema, es que la actividad productiva, organizada según un saber hacer que incluye unas determinadas relaciones sociales históricas, las capitalistas, produce el mundo objetivo, material, que es objetivación o resultado de esa actividad. Y, a la vez, produce la manera subjetiva, “fenoménica”, la “forma” en que la propia experiencia de la consciencia, mediada, también, por esa nueva organización histórica de relaciones sociales, percibe antropomórficamente, experimenta, concibe el mundo creado por su actividad: actividad que crea o produce tanto el mundo externo como la experiencia interna: como relaciones entre cosas que poseen valor.

En El Capital, Marx nos explica que la “mercancía” es la “forma” “fenoménica” en que se presenta esa realidad al sujeto; es el mundo “fenoménico”. Con ello, y mediante este término hegeliano, nos está explicando que ese es el modo de percibir el mundo, que tenemos los individuos: el modo de aferrar y poseer el saber hacer mediante el que nos ponemos a hacer y creamos el mundo. También el término “forma” hace referencia a los “fenoménico”. Sin comprender la noción “mercancía” y aplicárnosla a nosotros mismos y a nuestro hacer, no seríamos capaces de asalariarnos, de saber cómo vendernos por contrato; la noción de “mercancía” es práxica, activa, forma parte del ethos, no es mera explicación ideológica. Y aún menos, simple cos. Por ello Marx la considera “fenoménica” y “forma”.

-Es decir…

-Es decir, en Marx, el obrero acude al “mercado”, ámbito fenoménico, que oculta la verdadera realidad del capital, y allí, libremente, conscientemente, entra en relación con al capitalista, antes de que ambos, uno delante y otro detrás –esto es El Capital, como sabe el lector- se dirijan a la fábrica. Pero eso no resulta posible sin que la noción de “mercancía” constituya conscientemente parte de la autocomprensión del obrero sobre sí mismo y sobre su hacer. El obrero se vende conscientemente porque se considera mercancía; “mercancía” es un saber práctico que está en la subjetividad, en la consciencia, sin lo cual, no existiría, porque se refiere y aplica a la actividad humanan y a sus productos. Esta noción práxica resulta imprescindible para que sepamos orientar conscientemente nuestra actividad, y sin esa noción no es posible la reproducción del mundo existente. Pero que es “fenoménica”, quiere decir también que si bien es verdad, si bien es realidad –creada por nosotros, como lo es todo lo humano-, no da cuenta de la “totalidad” de la realidad –creada por nosotros-; no da cuenta de la “esencia” del capital, que permanece comprendida solo a medias. Nos explica Marx cómo el trabajador, una vez se ha auto considerado a sí mismo como mercancía y ha realizado libremente el acto contractual de venderse, y es adquirido por el capitalista, se ve obligado a seguirle a la fábrica, fuera del alcance de nuestros ojos y allí se revela la totalidad de la realidad, la explotación, el infierno de Dante, donde se crea el valor y el plusvalor, por entero fruto de la fuerza creativa, práxica, de trabajo, etc. Este tipo de explicación es fulgurante, nos explica la realidad, nos explica a nosotros mismos. Pero no es propia de los libros de economía.

-Es filosófica, hegeliana.

-Exacto. Dejo este asunto que ha sido muy explicado, si bien no se suele recordar que estamos utilizando el esquema heurístico hegeliano del “doble nivel de explicación”, hacia afuera y hacia adentro. Todo este tipo de explicaciones, muy potentes, dan cuenta de la creación del mundo como consecuencia de la acción consciente de los individuos, y explican la formación de la consciencia como resultado de la propia acción, no como resultado de la “comedura de coco”, de la “ideología”: del gran hermano, de la religión, de la televisión, del panóptico, del discurso, o de lo que sea. Son explicaciones que desbordan cada ciencia en particular porque explican la realidad social como totalidad, no reductivamente. Y como historicidad, como realidad “momentánea” que surge y que fenecerá. Todo ello desborda a cada una de las diversas ciencias sobre las que trabaja Marx para fundamentar críticamente su filosofía.

Me detengo sobre el asunto de la filosofía.

-Adelante si así te parece.

-Pongo un ejemplo, que a mí me llama mucho la atención, en relación precisamente con la “mercancía”. El primer capítulo de El Capital, por ejemplo, que es sobre la “mercancía”, incluye una noción teórica singular: el “despliegue de la mercancía”; “despliegue”. Esta es una noción que le permite a Marx historizar el capital, y plantear ya de inicio que el mercado, eso que denominamos mercado ahora, y que es constitutivo del mundo del capital, se “despliega”.

-¿Y eso qué es?

-El mercado se desarrolla de la mano y, a la par, bajo el impulso del capital, no antes. Marx nos explica que el valor de la mercancía es objetivo, depende de algo, de una substancia que es real, material. Y cuando el valor de la mercancía pasa a ser lo que mide toda relación social humana, todo intercambio entre humanos, es porque toda la sociedad ha quedado sometida, en todos sus niveles, sin excluir ninguno, a la relación de mercancía; la relación de intercambio de mercancías medidas por el tiempo de trabajo “… por ser mera “existencia social” únicamente puede quedar expresada por la relación social omnilateral entre las mismas; la forma valor de las mercancías tiene que ser una forma social vigente”. Son páginas y páginas, destinadas a desfetichizar -el “fetiche” es “fenoménico”-, a explicar lo que en los tratados de economía aparece como una propiedad inherente de las cosas, o como un hecho dado que no requiere de explicación, o se recorta y se ignora, por no ser parte de la disciplina. Marx nos explica que es algo que surge de la relación entre personas, de una determinada forma de organizar la relación entre personas, y entre éstas y las cosas, los medios de producción: que es consecuencia de unas relaciones sociales de producción, tal como he tratado de explicar.

El “despliegue” de la mercancía, su universalización, la fuerza que tiene de convertir todo en mercancía, de lograr que toda la actividad productiva sea para la venta: eso es lo que posibilita que toda actividad productiva se enfrente con las demás como mercancía, para ser cambiada –ahí, en ese capítulo, no se nos dice de dónde le viene esa capacidad-. Pero esto es una reflexión poco “economística”.

La explicación concreta, histórica, del origen de la génesis de estas relaciones, es dejada por Marx en el aire, como intriga, como en una buena novela policíaca, hasta el final del libro. El origen de todo esto, el origen del “despliegue de la mercancía”, no se nos explica sino en el penúltimo capítulo de la obra, el 24, y en su micro apéndice, el capítulo 25 y último, donde se nos dice que es mentira que el capital fomente la propiedad privada a partir del trabajo, sino que la destruye. Es ahí cuando nos explica “cómo ha podido a llegar a darse todo eso”. La noción de “despliegue” es una noción muy potente, pero muy poco “economística». Yo no se la he visto usar a ningún economista no marxista –y a pocos marxistas-.

-Que es una noción filosófica propiamente

Es una noción filosófica que procede, también, de Hegel, y que le sirve a Hegel, como a Marx, para pensar la razón práctica, el pensamiento que orienta la acción y genera el ethos o cultura material de vida…

-Te interrumpo. Si te parece, continuamos en este punto.

-De acuerdo, como quieras.

Comparte este contenido:

México: La educación rural, historias de desafíos y abandono

México / debate.com.mx / 21 de Septiembre de 2016

Por: Blanca Regalado

La brecha entre las escuelas de la zona urbana y de las zonas altas del municipio de Mazatlán es muy amplia, pero aun así los jóvenes se preparan

Mazatlán, Sinaloa.- Hay alumnos que tienen que caminar de 15 a 20 minutos todos los días entre caminos y carreteras para llegar a la secundaria o la preparatoria en la zona rural del municipio de Mazatlán.

Camilo Sánchez tiene 13 años, es originario de San Francisquito y se mueve a La Tuna a cursar la secundaria y camina 20 minutos.

El menor sueña con ser un profesionista, aunque aun no tiene claro si ser maestro o médico, pero sí muy definido que lo ejercerá en su comunidad.

Mientras que Maribel Araceli Sevilla vive en la Guasimilla pero su escuela se ubica en la Palma Sola y el camino es largo.

Si en su casa no hay dinero para el camión, que les cobra 20 pesos, el trayecto es a pie o de raite.


La zona urbana también tiene necesidades.

La secundaria de la Palma Sola es la que cuenta con más alumnado, ya que atiende a 40 jóvenes de los poblados de La Puerta de Canoas, Guasimilla, San Pablo y Añiles, explicó la profesora María Yanet Villa.

El plantel educativo se ubica en la parte alta del pueblo y casi se cae a pedazos, pero entre Conafe y los padres de familia sostienen la educación ahí.

El edificio tiene más de 30 años y requiere mantenimiento. Los padres se organizan para juntar para la pintura y dar alojamiento y comida a la maestra que atiende los tres grados.

CIFRAS

En la zona urbana de Mazatlán hay 91 secundarias, entre generales, estatales, técnicas y telesecundarias.

De esta cifra, 64 son públicas y 27 privadas.

Mientras que en zonas altas del área rural se ubican ocho secundarias comunitarias del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) que trabajan con un maestro.

Estas comunidades son La Puerta de San Marcos, La Tuna, La Sábila, Palma Sola, Juantillos, Los Copales, El Placer y las Tinajas, que atienden aproximadamente a 300 estudiantes.

En bachillerato, el acceso a la educación es todavía más reducido, pues mientras en la ciudad hay 12 preparatorias públicas y 30 colegios, la zona rural cuenta con seis instituciones que integra el Telebachiller de Barrón, CBTA 133 de Escamillas, que es una extensión de Culiacán; el Cobaes en El Recodo, Villa Unión, El Habal y preparatoria de la UAS en Villa Unión, que atienden a mil 500 estudiantes.

LA BRECHA ES AMPLIA

El supervisor de escuelas secundarias generales, Arturo Cundapí Ramos, resaltó que la brecha entre las escuelas de la zona urbana y rural sigue siendo amplia.

Hay necesidades en infraestructura, equipo, mobiliario y maestros, pero hay jóvenes que tienen hambre de saber.

Aun con estas limitaciones, los mentores están obligados a enseñar y lo están haciendo, pero falta más impulso.

Martín Adrián Reyes, director del CBTA 133 de Escamillas que atiende a 200 alumnos de las comunidades de los poblados de los alrededores, resaltó que son pocos los alumnos que cursan este nivel y no van a la universidad porque no hay dinero en casa.

Refirió que es muy triste esta situación, porque son jóvenes de 10 que se van al campo.

E incluso, algunos quedan sin terminar la preparatoria y desertan para ponerse a trabajar o las jovencitas se embarazan a temprana edad.

El vicerrector de la UAS, Miguel Ángel Díaz Quinteros, resaltó que debido a la demanda, la extensión de preparatoria de Villa Unión ya es unidad independiente.

Para las zonas altas se tienen los programas de educación a distancia que están impulsando.

MÁS APOYO

El jefe de los Servicios Regionales de la Sepyc, René Félix, dijo que en zonas altas y con poca población no se pueden abrir escuelas.

Pero a través de Conafe se atiende la demanda, aunque aceptó que falta más apoyo a estos planteles.

Fuente: http://www.debate.com.mx/mazatlan/La-educacion-rural-historias-de-desafios-y-abandono–20160920-0112.html

Comparte este contenido:
Page 5603 of 6824
1 5.601 5.602 5.603 5.604 5.605 6.824