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Más conciencia, menos compromiso: ¿tenemos la educación ambiental que realmente necesitamos?

Los centros educativos y las oenegés necesitan aplicar nuevas estrategias y planes que promuevan un mayor compromiso ciudadano en ámbitos como el consumo o el transporte.

Por: María Cendrero/elespanol.com

«La forma en la que podemos promover el acercamiento entre el ser humano y la naturaleza es estando en el propio medio natural», esto es prioritario para conocer nuestro entorno, cuenta Federico Velázquez, presidente de la Asociación Española de Educación Ambiental (AAEE).

Adentrarse en la naturaleza, conocer lo que oculta, leer un libro a la sombra de un árbol, pisar con tus propios pies la hierba y experimentar el descubrimiento de nuevas especies. Son simples acciones que nos llevarán a comprender y conocer mejor la biodiversidad que nos rodea, pero ¿funciona mejor que una clase teórica?

Para los más pequeños «la percepción y la observación es fundamental», explica Velázquez. Necesitan experimentar el asombro, tocando, sintiendo, escuchando y poniendo a punto todos los sentidos. Esto es, para él, lo que actualmente debería tener en cuenta la educación ambiental dentro y fuera del aula.

Todos los expertos coinciden en que la vacuna para aprender a respetar la biodiversidad es la educación

Todos los expertos coinciden en que la vacuna para aprender a respetar la biodiversidad es la educación

Manuel Cortés, médico especialista en medicina preventiva y salud pública y activista medioambiental, hace un llamamiento a las familias para que practiquen más actividades al aire libre con sus hijos, porque «simplemente abrazar a un árbol es maravilloso«, explica entre risas.

Recuerda que en su infancia todo el mundo se subía a los árboles. Ahora, eso se ha perdido. Por este motivo, son necesarias nuevas alternativas que lleven –de nuevo– a ese contacto directo, a una sensibilización en «modo verde», como le gusta llamarlo a él.

Fue en 1983, con la I Jornada sobre Educación Ambiental en España, cuando se llevó a debate la importancia de esta herramienta para afrontar los desafíos medioambientales que se iban imponiendo en nuestro planeta.

Desde este momento, como indica el informe Hacia una educación para la sostenibilidad de la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), la educación ambiental en España requiere una gran reflexión.

Como dice el estudio, la Agenda 2030 debe adquirir la importancia que necesita en esta materia para así afrontar los nuevos retos marcados a la vez que se ejecuta una estrategia que no sólo transmita mensajes de cambio, sino que debe ser protagonista del mismo «ofreciendo alternativas concretas».

«El 45% de los documentos educativos a escala nacional hacen poca o ninguna referencia a temas medioambientales», según la UNESCO

Con esa intención nació hace más de dos décadas la AEEA. El objetivo de esta organización, como cuenta su presidente, es promover la educación ambiental a través de diferentes vías: proyectos de investigación, cursos y talleres, entre otras. Y es que aplicar nuevos instrumentos que permitan ir más allá de los libros es esencial.

Aunque actualmente la población está más concienciada en cuestiones como el reciclaje o el ahorro de agua, para Velázquez todavía queda mucho recorrido en cuestiones de movilidad, consumo y ocio: «Estamos todavía muy al inicio y vamos con cierto desfase a las exigencias que tiene el medio ambiente hoy«, afirma.

Para este doctor en Química, hay cuatro áreas determinantes que deberían tenerse en cuenta en la educación ambiental: vivienda, utilizando recursos de ahorro y eficiencia; transporte, dando prioridad a desplazamientos a pie, bici o transporte público; alimentación, promoviendo el bajo consumo de carne y los productos locales; y consumo, reduciendo y cuestionando.

«Debemos ser sencillos y críticos frente a la publicidad y la moda», asegura.

¿Qué pasa en los centros educativos?

«El 45% de los documentos educativos examinados a escala nacional hacen poca o ninguna referencia a los temas medioambientales», según el informeAprender por el planeta publicado por la UNESCO en 2021.

Sin embargo, el mismo estudio desvela que los países miembros de la organización han progresado en cuanto a políticas educativas y planes pedagógicos: el 83% de los examinados abordaban cuestiones medioambientales al menos una vez. Pero esto no es suficiente.

«En los libros de texto la unidad de medio ambiente sigue siendo la última en tratarse», confirma Velázquez

Expertos coinciden en que la educación ambiental en las escuelas necesita una estrategia de calidad, implicada socialmente y en línea con cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Para REDS, «un centro educativo que camina hacia la sostenibilidad es una comunidad escolar que busca nuevas formas de ver nuestro futuro común«.

Sin embargo, todavía no se están aplicando nuevas herramientas ni se está haciendo lo suficiente. «En los libros de texto, la unidad de medio ambiente sigue siendo la última«, confirma Velázquez. Y eso no es todo: si falta tiempo, suele ser la que sigue quedándose fuera.

La Ley 3/2020 de Educación, aprobada en diciembre de 2020, indica que el sistema educativo no puede quedarse atrás en los desafíos que plantea el cambio climático en el planeta.

Por este motivo, hace referencia al papel de los docentes y cómo estos deben promover la cultura de la sostenibilidad ambiental y la cooperación social, además de desarrollar programas de estilos de vida sostenible y fomentar el reciclaje y el contacto con los espacios verdes. Pero, ¿cómo se aplica?

Para que la educación ambiental cumpla con los requisitos que exige el medio ambiente, es necesario que dentro del aula se trate transversalmente en todas las asignaturas, ya sea en matemáticas, tecnología o literatura.

En cada una de esas áreas se puede aportar una visión particular de esta problemática y hasta que en los centros educativos no se aprenda a trabajar así, «quedará mucho por hacer», presiente Velázquez.

Los más pequeños necesitan experimentar el asombro, sintiendo, escuchando y poniendo a punto los sentidos

Los más pequeños necesitan experimentar el asombro, sintiendo, escuchando y poniendo a punto los sentidos

Cortés, como médico pero también como escritor, lo trabaja desde la literatura. Gracias a sus publicaciones, que versan sobre la crisis medioambiental y los derechos humanos, acude a colegios con el objetivo de concienciar a los más jóvenes. Con su discurso intenta huir del alarmismo porque, según él, «puede tener un efecto contrario al que pretendemos».

Trabajar el impacto medioambiental a través del cuento, por su valor pedagógico y cultural, es clave para este médico leonés. Y es que este tipo de relatos son para todas las edades, pero trabajarlo con los jóvenes dentro y fuera de las aulas puede ser una alternativa novedosa.

En este sentido, una de las recomendaciones de la UNESCO es que el compromiso de las escuelas con el medio ambiente de un paso más y apoye acciones medioambientales e involucre en esa acción «a las escuelas y directores».

Una implicación conjunta

La educación ambiental no sólo debe aplicarse a niños y jóvenes, también necesita del aprendizaje de los más mayores. Pero, ¿están los menores más implicados que los adultos?

Cortés cuenta que es posible que Gabriel García Márquez tuviera razón en que es difícil convertir a un adulto en ecólogo; prefería convertir a los niños.

Los jóvenes, al estar más informados, están más sensibilizados pero el compromiso es menor

Es indiscutible que, debido a la conexión tecnológica constante, podemos acceder cuándo y dónde queramos a todo tipo de información. Esto es un punto a favor para los más jóvenes. Velázquez considera que al estar más informados, también están más sensibilizados, pues son más libres. «Ya veremos qué criterios aplican cuando tengan que comprarse una vivienda o un coche», dice.

Asimismo, asegura que el problema es el compromiso, porque «desgraciadamente ya no es tan alto». Lo ejemplifica haciendo referencia a su asociación, donde la media de edad es intermedia. Todavía hace falta que los menores se impliquen más en organizaciones sociales o movimientos ciudadanos.

Las oenegés han conseguido mantener a lo largo de los años estrategias de educación ambiental que han funcionado, pues «nunca hasta ahora se ha dispuesto de datos tan claros, precisos y veraces sobre los problemas socio-ambientales», explica REDS en su informe.

Asimismo, este tipo de organizaciones promueven el compromiso a través de diferentes acciones: hay nuevos temas y perspectivas que se están tratando dentro de ellas como la economía circular, la resiliencia, el ecofeminismo o el urbanismo ecológico.

Pero no se puede trabajar esta metodología solamente dentro de las aulas. La calle es también fundamental para crear una sociedad civil consciente y comprometida, capaz de respetar la biodiversidad y devolverle la vida al planeta.

https://www.elespanol.com/enclave-ods/historias/20211102/conciencia-compromiso-educacion-ambiental-realmente-necesitamos/622688382_0.html

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Argentina Elecciones 2021. Tierra del Fuego: Contra los ataques a la educación, fortalecer a la izquierda

Izquierda Diario 

Sigue la campaña del Frente de Izquierda Unidad en la recta final hacia las elecciones del 14 de noviembre. Los gobiernos, provincial y nacional, y la oposición de derecha vienen por más ajuste. Contra el pago de la deuda externa, la reforma laboral por ley o convenio, y el ataque a la educación pública hay darle fuerza a la izquierda en el Congreso y las calles.

Esta no es una elección más. Todos discuten quién paga la crisis social y económica. El Frente de Todos dijo que iba a “recuperar lo perdido” con Cambiemos, pero también ajustó.

El Frente de Izquierda Unidad que integramos el PTS junto al PO, IS y MST, sacó más de un millón de votos en las PASO. Somos tercera fuerza política nacional. Muchos nos apoyaron desilusionados con el gobierno. Hay que transformar esa decepción en organización, lucha y en apoyo a la única fuerza que va a enfrentar el ajuste y los planes del FMI.

En las PASO se rechazó al gobierno del Frente de Todos, que tuvo que reconocer que están ajustando. Y aunque dijeron que iban a cambiar el rumbo, hoy lo profundizan poniendo a Manzur y Anibal Fernandez. Siguen pagando la deuda de Macri y aceptan las reformas que reclama el FMI. Con Cambiemos el ajuste ya lo vivimos. En 4 años de gobierno de Bertone creció la pobreza, el hambre y la desocupación.

Todos ellos ya gobernaron y son responsables de que la mitad de los niñxs sea pobre en nuestra provincia, que 1 de cada 4 no coma todos los días. Lo vemos en las aulas. En la pandemia se profundizó la crisis social y educativa.

El gobierno no garantizó las herramientas para la virtualidad para docentes y estudiantes. Miles fueron expulsados de la escuela. Sostuvimos con nuestros propios recursos la continuidad pedagógica y a cambio la precarización laboral se profundizó y avanzaron sobre nuestras condiciones laborales y nuestros salarios con la inflación.

Centenares de docentes quedaron sin trabajo durante la cuarentena, no había llamados a cubrir horas ni a titularizar. En lo que va del 2021 se cerraron cursos en distintos colegios. Las paritarias docentes fueron a la baja con salarios que aún están por debajo de la línea de la pobreza.

La mayoría de quienes trabajamos en educación somos mujeres sostén de familia. Para llegar a fin de mes trabajamos hasta tres turnos. Proponemos una jornada laboral de 6 horas, cuatro frente a curso y dos extraclase, con salario mínimo igual a la canasta familiar. Vamos por el reconocimiento de nuestras tareas fuera de clase como la planificación y las capacitaciones.

Proponemos además el trabajo en parejas pedagógicas. Basta de cursos superpoblados. Con todas estas medidas se podrían crear miles de puestos de trabajo con derechos iguales para todxs junto a dar una educación de calidad.

Millones de dólares van al pago de una deuda que no fue a inversión social sino a la fuga de capitales y al enriquecimiento de los amigos del poder y que no fue investigada. Por eso proponemos el desconocimiento soberano de la deuda y que esa plata vaya a educación, salud y trabajo.

Los diputados del Frente de Izquierda presentaron en el congreso proyectos en defensa de nuestros derechos y la comunidad: por conectividad libre, servicio alimentario escolar nutritivo para todxs y frente a cada ataque a nuestros derechos allí estuvieron!

Tenemos que mantenernos organizadxs y en las calles, peleando contra la precarización laboral, por aumento salarial y por la construcción y arreglo de escuelas, que se siguen cayendo a pedazos. Por esto también trabajadores de la educación y estudiantes que defendemos la educación frente a todos los gobiernos somos parte de las listas del Frente de Izquierda Unidad. Y defiende nuestros reclamos.

https://www.laizquierdadiario.com/Tierra-del-Fuego-contra-los-ataques-a-la-educacion-fortalecer-a-la-izquierda

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La educación, tarea de todos

Si alguna idea puede quedar luego de la rueda de prensa que ofreciera el miércoles pasado el nuevo titular del Portafolio, el profesor Carlos Gallardo Gómez es que la educación, es tarea de todos.

Resultó necesario que fuera un maestro vinculado a la antigua Escuela Normal Superior de La Cantuta, el que nos formulara un llamamiento como éste, que antes fue pergeñado por otros docentes que ejercieron el mismo cargo.

Lo escuchamos antes cuando Gloria Hélfer asumió esa función a inicio de los 90, y luego también cuando hizo lo propio Carlos Malpica Faustor durante el gobierno de Alejandro Toledo.

Pero en ambos casos, los titulares del portafolio fueron bloqueados de manera temprana, de tal modo que no pudieron concretar sus objetivos y aspiraciones. Esperamos que esta vez, eso no ocurra.

De Carlos Gallardo se podría decir mucho. Espíritu selecto, capacidad de comprensión, tolerancia,  elevada espiritualidad y apreciable  cultura; vivió siempre identificado con lo que podría considerarse los dos arietes de su vida: la educación peruana y la lucha por ideales y derechos de los Maestros.

Guardando las distancias, y en nuestro tiempo, podría considerársele una suerte de Jesualdo Sosa, el antiguo docente de la Escuela de Canteras de Riachuelo, en Colonia. Uruguay, que a inicios de los años 30 del siglo pasado hizo historia en su país y en el continente con el mensaje de una Escuela Nueva, recogida en las memorable páginas de un libro de oro titulado “Diario de un Maestro”.

Jesualdo, por cierto, no fue comprendido ni por el gobierno de su país, ni por la clase dominante de entonces en la región más oriental del continente. Pero su legado fluye hoy como una cantera inagotable cuando la educación logra abrirse paso al compás de fragorosas batalla. No por gusto se dice que la Patria de Artigas tiene ahora el mejor sistema educativo de América del sur.

Carlos Gallardo llega al Ministerio de Educación cuando el sistema en el país,   colapsa. Durante décadas, y a despecho de algunos esfuerzos por recuperarlo o defenderlo, ha sido víctima del sistema de dominación vigente. El Neo Liberalismo le ha corroído los huesos, y lo ha dejado exánime.

Como consecuencia de las imposiciones del Fondo Monetario y los organismos financieros internacionales, la educación dejo de ser un derecho ciudadano, y se convirtió en un privilegio y en una mercancía, y fue objeto de lucro.

Por eso se dice en nuestro tiempo que tener una Universidad Privada, o un Colegio del mismo signo, es simplemente un negocio boyante. Una fuente inagotable de riqueza para los poseedores de ese “bien”. Y hay ejemplos que lo confirman.

Por eso, cuando Gallardo habla de defender la educación pública, la está “dinamitando”. Para Cecilia Valenzuela, lo natural es proteger la privada.

El “Negocio” motiva a los mercaderes de la educación- no sirve en absoluto a los intereses del país; porque va acompañado de un mensaje de clase incompatible con la cultura, pero también con la dignidad humana.

Recordemos tan solo dos episodios ocurridos en las últimas décadas: Un grupo de 12 profesores de lengua y literatura de la Universidad Cesar Vallejo fue despedido por haber escogido para sus alumnos un texto considerado por las autoridades como “apología del terrorismo”.

Ese texto fue escrito precisamente por César Vallejo a comienzos del siglo pasado.  Y claro, hay quienes están convencidos aun hoy que Vallejo, fue un terrorista.

A ese episodio hay que sumar el drama de millares de maestros que perdieron la estabilidad laboral y fueron sometidos a un ominoso régimen de “contrata a plazo fijo”, y “evaluados periódicamente para descalificarlos. A nadie le importó la secuela de esa “política”.

Los “daños colaterales” que esa práctica generara en los hogares afectados por una acción que no tuvo más propósito que denigrar la carrera docente y postrar al magisterio del país para que fuera simple instrumento parlante de un sistema de dominación inicuo y  asfixiante.

Pareciera que la llegada de un Maestro Rural a la Primer Magistratura del Estado constituye una suerte de señal que avizora el inicio de una recuperación en la materia. Y, como lo indican todos sus antecedentes, la presencia de otro Maestro de Escuela en el sector, lo confirma.

Y así ocurre porque el Ministro de Educación considera que el proceso educativo, es integral. Y está dispuesto a librar una batalla para que todos los segmentos de la sociedad, se sientan partícipes de ella: los padres de familia, funcionarios del sector, instituciones de cultura,  medios de comunicación,   sindicatos, Iglesia, comités vecinales y otras entidades de distinto signo. Todos a una, pareciera ser la intención anunciada y pronta a ser puesta en marcha.

En el Perú hemos tenido destacadas figuras en el área de la educación,  Baste citar a dos de ellas: José Antonio Encinas Franco, el maestro puneño que llegó a ser Rector de San Marcos en años turbulentos; y Walter Peñaloza Ramella, el artífice de la educación peruana en los años 60. Y, además, un proceso de reforma inconcluso: el que diseñara el gobierno de Juan Velasco Alvarado.

Es hora de recoger esas vertientes y construir, de verdad, un sistema educativo que sirva como expresión del anhelo de todos.  A esa voluntad nos suscribimos

La educación, tarea de todos

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Día mundial de la Ecología: ¿Cuál es el rol de la educación ambiental?

Por: sobretiza.com/Evelyn Sigot

El 1 de noviembre se celebra el día mundial de la Ecología y de los Ecólogos, con el objetivo de destacar la importante labor de los ecólogos y buscando concientizar a la comunidad mundial. Durante esta jornada, se busca reconocer la importancia de conocer y valorar las relaciones que existen entre los seres vivos y sus medios, al tiempo que se busca concientizar a las poblaciones sobre la importancia de mantener una relación armónica con el ambiente. En ese sentido, ¿por qué es importante reivindicar la educación ambiental?

Esta fecha fue instituida con el propósito de reconocer a la Ecología como disciplina científica, valorar el trabajo de los profesionales ecólogos y concientizar a la humanidad sobre la importancia de mantener una relación armónica con el ambiente en que vive, asegurando su cuidado y preservación.

La ecología fue cobrando importancia a lo largo de los años, en especial con el advenimiento de los llamados de atención sobre el cambio climático, la desaparición de especies, tanto por la pérdida de los bosques tropicales, la regulación climática e hidrológica, la contaminación de las aguas, los suelos y el aire, entre otros factores.

Con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas y el Acuerdo de París sobre el Clima, se hace visible la importancia de la ecología en la toma de decisiones a nivel mundial. Equilibrar el manejo de los recursos naturales y los procesos de crecimiento económico es una cuestión que necesita de los organismos internacionales, el sector público, la sociedad civil y el sector privado.

Ley ambiental y educación en Argentina

El 3 de junio de 2021 se publicó en el Boletín Oficial la Ley 27.621 para la Implementación de la Educación Ambiental Integral en la República Argentina, la cual tiene por objeto establecer el derecho a la educación ambiental integral como una política pública nacional conforme a lo dispuesto en el artículo 41 de la Constitución Nacional y de acuerdo con lo establecido en el artículo 8 de la Ley General del Ambiente N°25.675; el artículo 89 de la Ley de Educación Nacional N°26.206; y otras leyes vinculadas tales como Ley Régimen de Gestión Ambiental del Agua N°25.688; Ley de Gestión de Residuos Domiciliarios N°25.916; Ley de Bosques Nativos N°26.331; Ley de Glaciares N°26.639; Ley de Manejo del Fuego N°26.815; y los tratados y acuerdos internacionales en la materia.

La Ley 27.621 establece las definiciones de Educación Ambiental Integral (EAI), Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (ENEAI), Estrategia Nacional para la Sustentabilidad en las Universidades Argentinas (ENSUA), Estrategia Jurisdiccional de Educación Ambiental Integral (EJEAI), Coordinación Ejecutiva de la Estrategia Nacional de Educación Ambiental Integral (CENEAI) y Coordinación Ejecutiva de la Estrategia Jurisdiccional de Educación Ambiental Integral (CEJEAI).

Asimismo, la norma establece los siguientes principios de la educación ambiental integral:

Abordaje interpretativo y holístico

Respeto y valor de la biodiversidad.

Principio de equidad.

Principio de igualdad desde el enfoque de género.

Reconocimiento de la diversidad cultural: el rescate y la preservación de las culturas de los pueblos indígenas.

Participación y formación ciudadana.

El cuidado del patrimonio natural y cultural.

La problemática ambiental y los procesos sociohistóricos.

Educación en valores.

Pensamiento crítico e innovador.

El ejercicio ciudadano del derecho a un ambiente sano.

Tras la sanción de la Ley 27.621 para la Implementación de la Educación Ambiental Integral (EAI), las provincias argentinas tendrán la tarea de establecer marcos de implementación en sus jurisdicciones.

Comienza el debate de la Educación Ambiental Integral en las provincias

¿Qué es la Ecología?

El término ökologie fue acuñado en 1869 por el naturalista y filósofo alemán prusiano Ernst Haeckel, a partir de las palabras griegas oikos (casa, vivienda, hogar) y logos (estudio o tratado), por ello ecología significa: el estudio del hogar.

La Ecología es una ciencia que estudia las interrelaciones entre los seres vivos y el medio que los rodea, por lo tanto, su complejidad y diversificación dependen de los elementos que conforman el medio y los actores involucrados en su estudio.

Por ello, al hablar de ecología es importante reconocer dos aspectos, por un lado, el académico en tanto disciplina científica y al trabajo de los ecólogos, así como también la concientización ciudadana, a través de la educación.

Cambio climático y ecología

Las investigaciones revelan que el daño ambiental y ecológico es cada vez más grande. Día Mundial de la Ecología y de los Ecólogos.

A esto hay que sumarle el crecimiento demográfico que demandará cada vez más recursos, lo cual incrementará la explosión demográfica y la pobreza extrema, y dificultará el servicio seguro de agua potable y el saneamiento en algunas poblaciones.

Se estima que, siguiendo el ritmo de destrucción ambiental actual, para 2050 se podrían perder más del 50% de los ecosistemas naturales. Y frente a este y otros datos, el llamado a repensar nuestros estilos de vida y costumbres dañinas para el medio ambiente se hace cada vez más fuerte.

Día mundial de la Ecología: ¿Cuál es el rol de la educación ambiental?

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Ganan sindicatos de Uruguay elecciones en Educación

Prensa Latina 

Las listas de la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza de Uruguay (CSEU) ganaron hoy holgadamente a candidatos oficialistas en las elecciones para el Consejo Directivo Central de Educación (Codicen).

Bajo el lema “En defensa de la educación pública” las gremiales del magisterio se quedaron con los dos únicos cargos de representación de los docentes, pese al abierto apoyo que sus rivales recibieron desde la directiva gubernamental.

Una de las listas derrotadas fue fundada en el anterior gobierno del Frente Amplio, por el entonces opositor y actual presidente del Codicen, Robert Silva.

Las más votadas entre 45 mil electores fueron CSEU, Federación Uruguaya de Magisterio y la Federación de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes),protagonistas de movilizaciones y paros contra recortes presupuestales y reducciones salariales.

Dirigentes de mismas acudieron el año pasado al parlamento a transmitir criterios críticos hacia el proyecto gubernamental de Ley de Urgente Consideración (LUC) que impuso por ceñida mayoría la coalición de partidos de derecha.

Entre sus objeciones destacan la supresión de la presencia de docentes en los Consejos de educación primaria y secundaria en detrimento de la participación democrática del magisterio en las decisiones del proceso de enseñanza.

También alertaron con frecuencia por que la LUC se inclina a favorecer a las escuelas privadas en enfoque de mercado neoliberal sobre las públicas de acceso a sectores sociales más desfavorecidos.

Distintos medios de información difundieron los resultados electorales de este domingo entre las noticias más relevantes de la jornada.

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COP26: Basta de blablablá, sólo la lucha pagará

Por: DANIEL TANURO

El creciente número de catástrofes climáticas en todo el mundo es el resultado de un calentamiento de apenas 1,1° a 1,2° C en comparación con la era preindustrial. De la lectura del informe especial del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Clima) sobre 1,5°C[1], cualquier lector razonable concluirá que hay que hacer todo, absolutamente todo, para mantener la Tierra muy por debajo de este nivel de calentamiento. Más allá de eso, los riesgos aumentan muy rápidamente[2]. Existe incluso la posibilidad creciente de que una cascada de retroalimentaciones positivas provoque un cambio irreversible en el planeta hacia un régimen que acabe provocando un incremento del nivel del mar en trece metros o incluso varias decenas de metros más alto que el actual[3]. Una distopía inimaginable… ¡ciertamente incompatible con la existencia de siete mil millones de seres humanos en la Tierra!

Dado el tiempo perdido desde la Cumbre de la Tierra (Río, 1992) -y desde París-, no es seguro que el límite de 1,5°C pueda seguir respetándose: al ritmo actual de emisiones, se superará en… ¡2030! Sin embargo, lo que es absolutamente cierto es que la carrera hacia el abismo no puede detenerse sin salir del productivismo inherente a la economía de mercado. Como bien dijo Greta Thunberg, «la crisis climática y ecológica simplemente no puede resolverse dentro de los sistemas políticos y económicos actuales. No es una opinión, es simplemente una cuestión de matemáticas»[4]. Dado que la COP26 se mantiene «en el marco de los sistemas económicos y políticos actuales», el pronóstico es claro: la conferencia de Glasgow no detendrá la catástrofe más que las anteriores.

¿Significa esto que podemos ignorar lo que ocurrirá en Escocia? No, en la agenda de la cumbre hay temas importantes. Por ejemplo: ¿cuántos países aumentarán el nivel de sus ambiciones climáticas[5]?, ¿hasta qué punto se reducirá la diferencia entre los compromisos de los países y lo que debería hacerse a nivel mundial para salvar el clima?[6] en los compromisos de los principales contaminadores, ¿cuál será la proporción respectiva de las reducciones reales de emisiones nacionales, la «compensación de carbono» mediante sumideros forestales, la captura y el secuestro, y las llamadas inversiones limpias en el Sur?,  ¿se aplicará, y cómo, el «nuevo mecanismo de mercado» para el carbono adoptado en la COP21[7]? ¿Se adoptará un precio global para el carbono, o los países ricos lo impondrán de facto a través de un impuesto sobre el carbono en las fronteras[8]? ¿Cumplirán por fin estos países su promesa de pagar cien mil millones de dólares anuales al Fondo del Clima, para ayudar al Sur global a afrontar el reto climático? Etc.

Estas cuestiones serán objeto de fuertes disputas entre los representantes de los Estados, en función de sus intereses económicos y rivalidades geoestratégicas. Todo esto tendrá que ser analizado en detalle para sacar lecciones sobre el estado del capitalismo y la agudeza de su crisis sistémica. Sin olvidar que, en ciertos puntos y hasta cierto punto, las movilizaciones de los movimientos sociales pueden pesar en el resultado. Esto no carece de importancia. Por ejemplo, no está de más poner obstáculos a la «compensación de carbono», y si se pudiera prohibir este sistema, sería una victoria importante. Sin embargo, no debemos hacernos ilusiones: en general, la COP26 se mantendrá «dentro de los sistemas políticos y económicos actuales», como dice Greta Thunberg. Así que podemos ser categóricos: básicamente, Glasgow no resolverá NADA.

Más energías renovables… y emisiones

A este punto de vista radical, a veces se objeta que la irrupción de las renovables podría ofrecer una salida a la crisis. Este avance es realmente real, principalmente en el sector de la generación de energía. En los últimos veinte años, la proporción de las energías renovables en mix energético mundial ha aumentado una media anual del 13,2%. El precio del kWh verde se ha vuelto muy ventajoso (especialmente en la eólica terrestre y la fotovoltaica). Según la AIE (Agencia Internacional de Energía), en la próxima década, más del 80% de las inversiones en el sector eléctrico se destinarán a las energías renovables. Pero es completamente erróneo concluir que «el proceso mundial de abandono de los combustibles fósiles está muy avanzado», como escribió recientemente la Comisión Europea[9]. De hecho, esta afirmación es una gran mentira. En diez años, la cuota de los combustibles fósiles en el mix energético mundial ha disminuido solo de forma imperceptible: del 80,3% en 2009 al 80,2% en 2019[10]; en veinte años, solo la cuota del carbón ha disminuido, pero muy ligeramente (-0,3% de media anual); la del gas natural ha aumentado un 2,6% y la del petróleo un 1,5% (de 2014 a 2019). ¡No existe el menor indicio de que se haya iniciado un “proceso mundial para abandonar” los combustibles fósiles! Por ello, las emisiones mundiales de CO2 siguen aumentando inexorablemente (salvo durante la crisis de 2008 y la pandemia de 2020).

¿Por qué hay más renovables y más emisiones fósiles al mismo tiempo? Porque las renovables no sustituyen a los combustibles fósiles: sólo cubren una parte creciente del consumo energético mundial. Este consumo sigue creciendo al mismo ritmo que la acumulación de capital (en particular, la creciente digitalización y mayor complejidad de las cadenas de valor internacionales, son dos dinámicas muy intensivas en energía[11]). Así pues,la política climática burguesa tiene dos caras, como Jano. Por una parte, los gobiernos capitalistas compiten entre sí con bonitas declaraciones sobre la transición energética y la neutralidad del carbono inspirada en la mejor ciencia. Pero sus compromisos están más orientados a favorecer a las empresas que se lanzan al mercado de las tecnologías verdes que a salvar el clima. Por eso, esta es la otra cara, estos mismos gobiernos tiran del freno de la transición cada vez que es necesario para mantener el crecimiento del PIB. Así, la ley del beneficio prevalece sobre las leyes de la mejor ciencia de la física. Esto es lo que han puesto de manifiesto las tensiones sobre el suministro energético de China.

Cuando los precios de la energía suben en el taller del mundo…

Conocemos el contexto: la naciente potencia china pretende imponerse como líder geoestratégico mundial. Esta ambición se ha vuelto inseparable de una política climática responsable, como es el capitalismo verde. Por eso Xi Jiping prometió en Davos que las emisiones de su país empezarían a bajar antes de 2030; un poco más tarde, incluso añadió que China dejaría de construir centrales eléctricas de carbón en el extranjero. Hasta aquí lo que se dice de cara a la galería. En la práctica, aún no se había secado la tinta de los periódicos que informaban de estas declaraciones cuando Pekín aumentó la producción de carbón en Mongolia Interior en un 10%. Esta decisión es fruto de la combinación de unos objetivos climáticos más ambiciosos y la recuperación posterior a la crisis del COVID. Los pedidos de productos fabricados en China llegan a raudales, lo que provoca una relativa escasez de electricidad. Las exportaciones rusas de combustibles fósiles -especialmente de gas, que también es una carga para Europa- son insuficientes para cubrir la escasez, así que los precios están subiendo… lo que amenaza la recuperación mundial. La estanflación es una amenaza. Por ello, Pekín está reactivando sus minas de carbón.

El análisis del Financial Times sobre esta situación es claro: «China, al igual que otros mercados energéticos que se enfrentan a la escasez, debe realizar un acto de equilibrio: utilizar el carbón para mantener el negocio y, al mismo tiempo, mostrar su compromiso con los objetivos de descarbonización. En vísperas de la COP26, esto suena incómodo (¡sic!) pero la realidad a corto plazo es que China y muchos otros no tienen más remedio que aumentar el consumo de carbón para satisfacer la demanda eléctrica[12].

Cabe destacar que Estados Unidos y Europa se cuidaron de criticar la decisión china. Por una razón obvia: una subida incontrolada del precio de la energía en el taller del mundo capitalista tendría consecuencias en cascada en todo el mundo. Los dirigentes chinos también son muy pragmáticos: aunque han impuesto un embargo al carbón australiano -para castigar a Canberra por su postura respecto a Taiwán, Hong Kong y otras cuestiones-, hacen la vista gorda cuando los cargueros australianos descargan su carbón en los puertos chinos… Conclusión: no te fíes de las promesas climáticas de los políticos capitalistas, aunque se cubran con la bandera del comunism». Al final, es el capital el que tendrá la última palabra, no el clima. Tanto en la República Popular China, como en otros lugares.

… ¡se consumen más fósiles en nombre de la transición ecológica!

Estas tensiones en el mercado energético ponen de manifiesto las contradicciones insolubles de la transición energética capitalista. De hecho, China es el principal proveedor mundial de paneles fotovoltaicos (la mayoría de los cuales se fabrican en Xinjiang, con trabajo forzado). También es el principal productor de esas tierras raras cuya explotación y transformación requieren grandes cantidades de energía y que son indispensables para muchas tecnologías verdes… Mientras la humanidad está al borde del abismo climático, la lógica capitalista del beneficio lleva así a este absurdo evidente: hay que quemar más carbón, y por tanto emitir más CO2… para mantener los beneficios… ¡de los que depende la transición a las renovables!

Como China es el taller del mundo, el problema deviene global. ¿Cómo afectará esto a la política climática en general? Se supone que la COP26 debe ser más ambiciosa. Esto puede hacerse sobre el papel, para convencer a la gente de que la situación está bajo control, pero hay un largo camino por recorrer. Sin ir más lejos, un reciente informe de la ONU señala que 15 países (entre ellos Estados Unidos, Noruega y Rusia) proyectan que la producción de combustibles fósiles en 2030 ¡será más del doble del límite compatible con el Acuerdo de París! En total, en 2030 se superaría el límite en un 240% en el caso del carbón, un 57% en el del petróleo y un 71% en el del gas. [13]

A preguntas del Financial Times, una experta no cree que «la escasez de carbón y la subida de los precios de la energía sean un problema cíclico y a corto plazo en China». Más bien, dice, este episodio pone de relieve «los retos estructurales a largo plazo de la transición a sistemas energéticos más limpios». La experta tiene razón. El reto estructural es el siguiente: no hay más margen de maniobra, las emisiones tienen que reducirse inmediatamente, de forma radical. Por tanto, no basta con decir que las renovables podrían sustituir a los combustibles fósiles. Hay que decir cómo se van a compensar las emisiones adicionales derivadas del hecho de que haya que utilizar combustibles fósiles para fabricar los convertidores de energía renovable, sobre todo al principio. Técnicamente, este reto sólo puede ser superado reduciendo la producción y el transporte a nivel global[14]. Socialmente, esta solución técnica sólo puede plantearse si se reparte masivamente el trabajo, el tiempo y la riqueza necesarios. Volveremos sobre ello en la conclusión, pero está claro que las dos ramas -técnica y social- de la solución son totalmente incompatibles con la lógica capitalista de la competencia en el mercado. Es en este contexto donde hay que examinar las promesas de neutralidad del carbono.

La verdadera cara de la neutralidad de carbono y los acuerdos verdes

Desde que Trump cedió el testigo a Biden, los principales contaminadores del mundo declararon su intención de lograr la neutralidad de carbono para 2050 (2060 para Rusia y China) aplicando distintas variantes de acuerdos verdes. Pero, en la práctica, esta neutralidad de carbono es un señuelo. En teoría, el concepto se basa en la idea de que es imposible eliminar por completo todas las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero, por lo que habrá que compensar el remanente eliminando el carbono de la atmósfera. Pero en la práctica, los capitalistas y sus representantes políticos llegan a la conclusión de que pueden enviar al infierno las drásticas reducciones de emisiones que se necesitan urgentemente, porque un día en el futuro, un deus ex machina tecnológico eliminará cada año de la atmósfera no un remanente sino 5, 10, incluso 20Gt de CO2. En consecuencia, mientras que la Unión Europea y Estados Unidos deberían reducir sus emisiones al menos en un 65% en 2030 (para mantenerse por debajo de 1,5°C y cumplir con sus responsabilidades históricas), sus compromisos en el marco de la neutralidad de carbono sólo consisten en reducirlas en un 55% y en un 50 o 52% respectivamente[15].

En esta estrategia subyace un escenario completamente descabellado, el llamado «rebasamiento temporal. Un escenario que contempla que el mercurio suba por encima de 1,5ºC y se aposta a que, más tarde, la Ciencia enfriará la Tierra con «tecnologías de emisiones negativas» (TNE)[16]. Sin embargo, (1) la mayoría de estos TEN sólo están en fase de prototipo o prueba; (2) estamos muy cerca del punto de inflexión de la capa de hielo de Groenlandia, que contiene suficiente hielo como para elevar el nivel del mar en siete metros[17]; y (3) por lo tanto, suponiendo que los TEN funcionen, es muy posible que se desplieguen después de que haya comenzado un proceso masivo deshielo. En ese caso, el daño será evidente: el rebasamiento temporal habrá provocado un cataclismo permanente…

Supongamos, sin embargo, que el rebasamiento temporal sigue siendo muy limitado (lo que exigiría, en cualquier caso, reducciones de emisiones mucho más severas que las que se están discutiendo): en ese caso, cataclismo aparte, ¿cómo sería el mundo sometido a una estrategia de crecimiento basada en la neutralidad de carbono?

Podemos hacernos una idea de ello a partir de las propuestas de la Agencia Internacional de la Energía (AIE)[18]. Son edificantes. De hecho, según la AIE, para poder alcanzar cero emisiones netas en 2050 necesitaríamos duplicar el número de centrales nucleares; aceptar que una quinta parte de la energía mundial siga procediendo de la combustión de combustibles fósiles (que emiten 7,6Gt de CO2/año); capturar y almacenar esas 7,6Gt de CO bajo tierra cada 2año en depósitos geológicos (cuya estanqueidad no puede garantizarse); dedicar 410 millones de hectáreas a monocultivos industriales de biomasa energética (¡esto representa un tercio de la superficie agrícola en cultivo permanente!); utilizar esta biomasa en lugar de combustibles fósiles en las centrales eléctricas y otras instalaciones de combustión (de nuevo capturando el CO2 emitido y almacenándolo bajo tierra); producir hidrógeno azul a partir del carbón (¡de nuevo capturando el CO2!) esperando que más adelante la electrólisis industrial del agua permita producir hidrógeno verde a un precio competitivo; duplicar el número de grandes presas; y… seguir destruyendo todo -incluso la Luna- para acaparar las tierras raras indispensables para las gigantescas inversiones que se harán en tecnologías verdes» ¿Quién quiere vivir en ese mundo?

Políticas de mercado, catástrofes sociales y ecológicas aseguradas

La AIE tiene un plan, otros también tienen planes, pero nadie se plantea la planificación. El neoliberalismo dicta que el mercado debe coordinar la evolución hacia la neutralidad de carbono mediante impuestos, incentivos y un sistema generalizado de derechos de emisión intercambiables. La Unión Europea está en primera línea con su plan Fit for 55. Pionera en la aplicación de los derechos de emisión en sus principales sectores industriales, la UE los extenderá a los sectores de la construcción, la agricultura y la movilidad. Cuanto peor aislada esté la vivienda o más contaminante sea el vehículo, mayor será el aumento de precio para los consumidores. Las rentas bajas se verán penalizadas. Las economías del Sur también se verán penalizadas -y a través de ellas, sus poblaciones- mediante la compensación de carbono y los impuestos fronterizos sobre el carbono[19]. Y todo ello por un plan que (a no ser que hagamos trampas) ni siquiera alcanzará su objetivo insuficiente, que no se puede alcanzar por los mecanismos del mercado.

Reducir las emisiones en un 52% o 55% es mejor que nada, dirán ustedes. Pero, en contra de lo que dicen incluso algunos expertos[20], planes como Fit for 55 no «van por el buen camino». Desde el punto de vista climático, no nos sitúan en la senda de permanecer por debajo de los 1,5 grados de calentamiento: hay una brecha importante entre la senda del 55% y la del 65% de reducción para 2030, y esta brecha no puede cerrarse después, ya que el COse acumula en la atmósfera. Socialmente, planes como Fit for 55 tampoco van en la buena dirección, ya que suponen una acentuación de los mecanismos coloniales de dominación, la mercantilización de la naturaleza y políticas neoliberales a costa de las clases trabajadoras. Así pues, no hay tiempo para cometer el mínimo de los errores. Para ir por el buen camino«, tenemos que fijar el rumbo correcto desde el primer paso.

Sí, es una simple cuestión de matemáticas

Volvamos a la cita de Greta Thunberg al principio de este artículo. La joven activista sueca tiene mucha razón al decir que es «una simple cuestión de matemáticas». Las cifras de la ecuación climática son perfectamente claras: 1°) mantenerse por debajo de 1,5°C requiere una reducción de las emisiones globales netas de CO del 59% para 2030 y del 100% para 2050[21]; 2°) el 80,2% de estas emisiones se deben a la quema de combustibles fósiles; 3°) en 2019, los combustibles fósiles seguían cubriendo el 84,3% de las necesidades energéticas de la humanidad (se sabe desde hace años que 9/10 partes de las reservas se deberían quedar en el subsuelo, ¡pero la explotación y la exploración continúan como si nada!); 4°) las infraestructuras fósiles (minas, oleoductos, refinerías, terminales de gas, centrales eléctricas, etc.), cuya construcción no se ralentiza, ¡o apenas!, constituyen inversiones a largo plazo (40, 50 años) del capital; 5°) el valor del sistema energético de los combustibles fósiles se evalúa en 1/5 del PIB mundial, pero, amortizado o no, este sistema debe ser desechado, ya que las renovables requieren otro.

Así pues, con tres mil millones de personas que carecen de lo básico y el 10% más rico de la población que emite más del 50% del COmundial, la «simple cuestión matemática» conduce a una serie de implicaciones políticas sucesivas:

  • Dejar los fósiles bajo tierra y cambiar el sistema energético manteniéndose por debajo de 1,5°C y dedicando más energía a satisfacer los derechos legítimos de los pobres es estrictamente incompatible con la perpetuación de la acumulación capitalista;
  • La catástrofe sólo se puede ser detener por un doble movimiento planificado, que reduzca la producción mundial y la reoriente al servicio de las necesidades humanas reales y democráticamente determinadas, respetando los límites naturales;
  • Este doble movimiento pasa necesariamente por la supresión de la producción inútil o nociva y del transporte superfluo, y por la expropiación de los monopolios de la energía, las finanzas y la agroindustria;
  • Obviamente, los capitalistas no lo quieren: según ellos, es criminal destruir el capital, incluso para evitar un monstruoso cataclismo humano y ecológico;
  • Así pues, la alternativa es dramáticamente sencilla: o bien una revolución permite a la humanidad liquidar el capitalismo para reapropiarse de las condiciones de producción de su existencia, o bien el capitalismo liquidará a millones de inocentes para seguir su curso bárbaro en un planeta mutilado y tal vez invivible.

Estas implicaciones estratégicas no significan que podamos repetir simplemente la solución, la revolución. Quieren decir que no hay nada que esperar de los gobiernos neoliberales, de sus COP, de su sistema y de sus leyes. Durante más de treinta años, los responsables políticos vienen afirmando haber comprendido la amenaza ecológica, pero no han hecho casi nada. O, mejor dicho, han hecho mucho: sus políticas de austeridad, privatización, desregulación, ayudas para maximizar los beneficios de las multinacionales y apoyo al agronegocio han fragmentado las conciencias, erosionado la solidaridad, arruinado la biodiversidad y desfigurado los ecosistemas, al tiempo que nos han empujado al borde del abismo climático. Estos políticos no son más que gestores al servicio de la lógica mortuoria del capital. Es inútil esperar convencerlos de otra política: en el mejor de los casos, sólo pueden retroceder en función de la relación de fuerzas.

La esperanza está en las luchas

Es necesaria una alternativa y, por tanto, un programa reivindicativo. No existe una solución llave en mano, sino que hay que elaborarla paso a paso, partiendo del movimiento real. Para lograrlo, no debemos preocuparnos principalmente por el nivel de conciencia de las clases trabajadoras, sino por proponer (el inicio de) una respuesta global coherente con la situación objetiva diagnosticada por la física del clima. En resumen: necesitamos un plan para mantenernos por debajo de 1,5°C de calentamiento dejando los fósiles en el suelo, sin rebasamiento temporal, sin compensación de carbono y salvando la biodiversidad; un plan que excluya las tecnologías peligrosas como la BECCS y la nuclear; un plan que desarrolle la democracia, difunda la paz, respete la justicia social y climática (principio de responsabilidades y capacidades diferenciadas); un plan que fortalezca el sector público; un plan que haga que el 1% pague por producir menos, transportar menos y compartir más: trabajo, riqueza y recursos. Este plan debe eliminar la producción innecesaria y perjudicial, garantizando al mismo tiempo la reconversión colectiva de los trabajadores en actividades útiles, sin pérdida de salario; debe, en particular, sacarnos de la agroindustria y de la industria cárnica y llevarnos a la agroecología. Es evidente que se trata de un plan anticapitalista. Pero su fuerza radica en que es vital, en el sentido literal de la palabra: es esencial para salvar la vida.

No tiene sentido negarlo: hoy estamos lejos de ese plan. Se necesitará mucha determinación y empeño para convencer, superando la dificultad de las derrotas sufridas por nuestro campo social. Por desgracia, los obstáculos a superar son numerosos. En una situación así, no se puede descartar el riesgo de una desesperación masiva. Pero la estupefacción melancólica no resuelve nada. Como decía Gramsci, sólo se puede predecir la lucha, no su resultado. No olvidemos las terribles lecciones del siglo XX: bajo el capitalismo, lo peor siempre es posible. Así que debemos seguir repitiendo: sólo la lucha colectiva puede invertir la tendencia y nunca es demasiado tarde para luchar. Por supuesto, lo que se pierde se pierde, y las especies extinguidas no volverán. Pero por mucho que nos adentremos en la catástrofe, la lucha siempre puede reabrir el camino de la esperanza.

Para luchar, debemos ser conscientes no sólo de los terribles peligros, sino también de lo que puede reforzar la alternativa. La mera magnitud del peligro puede fortalecernos, siempre que veamos en él la posibilidad de un cambio revolucionario necesario. La asombrosa crisis de legitimidad del sistema y de sus representantes nos refuerza: han dejado crecer la catástrofe ecológica sin hacer nada, aunque estaban informados. Los diagnósticos de la ciencia del cambio climático nos refuerzan: argumentan objetivamente a favor de un plan como el expuesto. La creciente movilización de la juventud internacional nos fortalece: se levantan contra la destrucción del mundo en el que tendrán que vivir mañana. La nueva ola feminista nos fortalece: su lucha contra la violencia difunde una cultura del cuidado, lo contrario de la mercantilización de los humanos. La admirable resistencia de los pueblos indígenas nos fortalece: su visión del mundo puede ayudarnos a establecer otras relaciones con la naturaleza. Las luchas de los campesinos nos fortalecen: al decir no al agronegocio, ponen en práctica cada día modos de producción alternativos. Podemos ganar la batalla ética y levantar montañas.

Se trata de articular y hacer converger las luchas contra todas las formas de explotación y opresión y de hacer circular los conocimientos que las acompañan. Esta confluencia es decisiva. Es la única manera de poner en marcha un movimiento tan masivo que permita vislumbrar de nuevo la posibilidad concreta de un cambio profundo en la sociedad, que sea a la vez ecológico, social, feminista y ético. Sin duda, en el contexto actual, será indispensable una poderosa corriente social para que el mundo del trabajo y sus organizaciones rompan el compromiso productivista con el crecimiento capitalista, que les está mutilando. En cualquier caso, esta ruptura es un reto importante: no ganaremos la batalla por la Tierra si las y los productores no se levantan contra el productivismo. Tenemos que prepararnos para este levantamiento. A través de discursos y reivindicaciones que combinen lo rojo y lo verde (en particular la reducción masiva de la jornada laboral sin pérdida de salario), pero esto no es suficiente: hay que multiplicar las iniciativas concretas para reunir y poner en red a las izquierdas sindicales, ecologistas, feministas, campesinas e indígenas.

En este contexto, hay que prestar especial atención a las luchas territoriales contra los megaproyectos productivistas que destruyen la naturaleza y las personas. Es aquí donde lo social y lo medioambiental se enfrentan al reto de superar las barreras que el capital levanta entre ellos. Naomi Klein, en su libro sobre la crisis climática, ha propuesto llamar a estas luchas con el término general de Blockadia[22]. Es en el crisol de esta Blockadia ecológica, y en su convergencia con una Blockadia social del tipo de los Chalecos Amarillos, donde surgirá una alternativa a la apisonadora del Capital: un proyecto ecosocialista para vivir bien en esta Tierra, limpiarla de las manchas del capital, y nosotros con ella.

26/10/2021

https://puntodevistainternacional.org/cop26-basta-de-blablabla-solo-la-lucha-pagara/

Escrita para el sitio web de la IV Internacional, esta contribución incluye algunos extractos de la introducción del libro Luttes écologiques et sociales dans le monde. Le rouge s’allie au vert, editado por Daniel Tanuro y Michael Löwy, a publicar por Textuel.

Notas:

[1] IPCC, Informe Especial 1,5°C, https://www.ipcc.ch/sr15/

[2] Entre ellos: el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos, el riesgo de que grandes ciudades de la civilización desaparezcan bajo el mar y el riesgo de que grandes zonas queden inhabitables por una combinación de calor y humedad.

[3] STEFFEN, Will et al, «Trajectories of the Earth System in the Anthropocene», PNAS, agosto de 2018

[4] https://twitter.com/gretathunberg/status/1274618877247455233?lang=en

[5] En la actualidad, diecisiete países, además de la Unión Europea, han aumentado sus ambiciones. https://www.nytimes.com/article/what-is-cop26-climate-change-summit.html#link-67cd21b3

[6] Sobre la base de las «contribuciones determinadas a nivel nacional» (planes climáticos de los países), el calentamiento será de entre 2,7 y 3,5°C en 2100.

[7] Este «nuevo mecanismo de mercado» sustituirá y englobará los distintos sistemas aplicados anteriormente en el marco del Protocolo de Kioto. Sus modalidades determinarán en gran medida las posibilidades de eludir las obligaciones nacionales de reducción de emisiones. Las negociaciones sobre este tema condujeron al fracaso de la COP25.

[8] La tasa fronteriza forma parte de la estrategia «Fit for 55» propuesta por la Comisión Europea.

[9] Comisión Europea, Comunicación «Fit for 55».

[10] https://www.reuters.com/business/environment/global-fossil-fuel-use-similar-decade-ago-energy-mix-report-says-2021-06-14/?fbclid=IwAR15kFNSqXJwwGhq-DRb0NxE63mywyNp0L9Y5nPxP-c00W6BbLb_kCTdlQU

[11] Como  recordatorio: las emisiones de la aviación y el transporte marítimo se disparan, pero no se atribuyen a ningún estado

[12] Financial Times, 8/10/2021.

[13] ¿https://www.nytimes.com/2021/10/20/climate/fossil-fuel-drilling-pledges.html?campaign_id=51&emc=edit_mbe_20211021&instance_id=43401&nl=morning-briefing%3A-europe-edition&regi_id=85183110&segment_id=72245&te=1&user_id=2144565f4536aa0319f5ecec544291d4&fbclid=IwAR2vps6dZIGD516Iw5tF7TYFeJXwis-acimoYRyzKqstG9FhTLqUP3Q6H54

[14] Ya lo señalé en El imposible capitalismo verde  (La Oveja Roja-viento sur, 2011). Como dice Smil Vaclav en «Energía y civilización, una historia» (Rústica, 2018), es una «ley fundamental»: «toda transición a una nueva forma de suministro de energía debe ser alimentada por el despliegue intensivo de las energías existentes y los motores clave…»: la transición de la madera al carbón tuvo que ser energizada por el músculo humano, la quema de carbón alimentó el desarrollo del petróleo, y las células solares fotovoltaicas y las turbinas eólicas actuales son encarnaciones de los combustibles fósiles necesarios para fundir los metales requeridos, sintetizar los plásticos necesarios y procesar otros materiales que requieren altos insumos de energía. »

[15] «El término reducir se utiliza en cursiva, ya que los acuerdos verdes de Europa y Estados Unidos hacen un amplio uso de mecanismos alternativos a la reducción de emisiones nacionales, como la plantación de árboles y la compra de créditos de carbono’

[16] Las RTE eliminan el CO2 de la atmósfera, la geoingeniería (hasta ahora desaconsejada por el IPCC) devuelve al espacio una fracción de la radiación solar. el uso de la energía nuclear («tecnología de bajo carbono», como se denomina ahora).

[17] Según el informe del IPCC sobre los 1,5 °C, el punto de inflexión para la capa de hielo de Groenlandia se sitúa entre 1,5 y 2 °C más caliente que en el periodo preindustrial.

[18] https://www.iea.org/reports/net-zero-by-2050

[19] Se presta muy poca atención al hecho de que el impuesto fronterizo impondrá el precio del carbono en el Norte a los países del Sur global. Por tanto, contraviene el principio de responsabilidades y capacidades diferenciadas consagrado en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

[20] Por ejemplo, François Gemenne (profesor de la Universidad de Lieja y de Sciences Po, entrevista en Le Soir, 18 de julio de 2021) y Jean-Pascal van Ypersele (antiguo vicepresidente del IPCC, profesor de la Universidad Católica de Lovaina, entrevista en RTBF): https://www.rtbf.be/info/societe/detail_ des-inondations-extremes-le-giec-les-annoncait-en-1990-rappelle-jean-pascal- van-ypersele?id=10804972)

[21]  IPCC, informe sobre 1,5°C. Las emisiones netas se obtienen deduciendo de las emisiones de COlos aumentos de las eliminaciones por parte de los bosques y los suelos, siempre que estos aumentos sean inducidos deliberadamente. El 59% es un objetivo global. Teniendo en cuenta las diferentes responsabilidades del Norte y del Sur, los países desarrollados deberían reducir sus emisiones de forma mucho más drástica (en el caso de la UE: al menos un 65%) para 2030, y alcanzar las «emisiones netas cero» mucho antes de 2050.

[22] Naomi Klein, Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima, Paidós, 2015.

https://vientosur.info/cop26-basta-de-blablabla-solo-la-lucha-pagara/

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Nicaragua: Tercera Gala Artística Nacional “Bicentenario Victorioso, en Paz y Unidad” con grandes reconocimientos al Arte y Calidad Educativa

Tercera Gala Artística Nacional “Bicentenario Victorioso, en Paz y Unidad” con grandes reconocimientos al Arte y Calidad Educativa

La Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, se desbordó de talento artístico, cultura y Amor a Nicaragua, con la celebración de la Tercera Gala Artística Nacional “Bicentenario Victorioso en Paz y Unidad”.

En este espectáculo, participaron estudiantes destacados de MINED, CNU e INATEC, acompañados por Escuelas Municipales de Danza de INIFOM y la Orquesta Juvenil Rubén Darío del Teatro Nacional.

La actividad fue presidida por la Ministra de Educación Miriam Ráudez, el Asesor Presidencial para temas Educativos, Salvador Vanegas, la Directora Ejecutiva de INATEC, Loyda Barreda, el Director del Teatro Nacional Rubén Darío, Ramón Rodríguez, el Director de Canal 6, Aarón Peralta, el Representante de UNESCO para Nicaragua, Arturo Collado y el Secretario Técnico del CNU, Jaime López.

En su discurso el Asesor Presidencial, Salvador Vanegas, manifestó que esta tercera gala es parte del “crecimiento del arte, la cultura, identidad y tradición, en ojos, labios, manos, conciencia, corazón y alma de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos”.

“La educación artística, hace de la vida una revolución iluminada, su protagonismo es creador, sus habilidades transformadoras, sus colores nos inspiran y dibujan estrellas en la mirada de esta noble nación y este noble pueblo que presencia el florecer de mejores días, germinar la justicia y cosechar la esperanza”, destacó Vanegas.

Agregó que “desde cada aula de clases, universidades, centros técnicos, escuelas municipales,  una nueva generación de artistas canta, baila, domina el arte teatral, ejecuta instrumentos sinfónicos, plasman colores, dibuja poesía, siembra espiritualidad, en esta Patria Bendita y Siempre Libre, que hoy celebramos, aplaudimos, asumimos sus retos y desafíos para continuar haciendo victorias al andar”, expresó el Asesor.

Previo a las presentaciones artísticas, se realizó entrega de reconocimientos a los Mejores Docentes y Estudiantes destacados del Certamen Académico “Aprendiendo con Calidad”, así como docentes y estudiantes de los Centros Tecnológicos del país.

Asimismo, se entregó placa de reconocimiento a la Comunidad Educativa de la zona especial Alto Wangky, por su aporte a la restitución al derecho humano a Educación gratuita y de calidad, al ser uno de los primeros territorios del país en alcanzar el ciento por ciento de la Matrícula para el Ciclo Escolar 2022, siendo un ejemplo de dedicación para convertir cada tarea en una nueva Victoria Educativa.

Además, en esta tercer gala y marcando historia en la formación integral, la Ministra de Educación, Miriam Ráudez, dio a conocer el acuerdo ministerial que declara “Orgullo de la Educación” a los Coros Estudiantiles Rubén Darío, Orquestas Sinfónicas y Estudiantinas de las Escuelas Normales del país.

Dicha declaratoria, reconoce el talento y habilidades de los protagonistas que son parte de los coros, orquestas y estudiantinas, quienes llenan de orgullo a la Comunidad Educativa.

Asimismo, se entregó placa de reconocimiento a la Comunidad Educativa de la zona especial Alto Wangky, por su aporte a la restitución al derecho humano a Educación gratuita y de calidad, al ser uno de los primeros territorios del país en alcanzar el ciento por ciento de la Matrícula para el Ciclo Escolar 2022, siendo un ejemplo de dedicación para convertir cada tarea en una nueva Victoria Educativa.

Además, en esta tercer gala y marcando historia en la formación integral, la Ministra de Educación, Miriam Ráudez, dio a conocer el acuerdo ministerial que declara “Orgullo de la Educación” a los Coros Estudiantiles Rubén Darío, Orquestas Sinfónicas y Estudiantinas de las Escuelas Normales del país.

Dicha declaratoria, reconoce el talento y habilidades de los protagonistas que son parte de los coros, orquestas y estudiantinas, quienes llenan de orgullo a la Comunidad Educativa.

Esta tercera Gala Artística, se festejó en conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Centroamérica, enarbolando el amor a la Patria, inspirados en el legado de los Héroes y Próceres de la Independencia de Centroamérica.

El espectáculo se desarrolló con música coral y sinfónica, danzas folclóricas, tradicionales y contemporáneas, poesía coral, representaciones teatrales, cantos de solistas, música popular nicaragüense y exposición de artes plásticas.

Por parte de MINED, se presentaron niños, niñas, jóvenes y adolescentes, más destacados del país, que forman parte de los Coros y Orquestas Sinfónicas Estudiantiles Rubén Darío, Estudiantinas de las Escuelas Normales, grupos de danzas y musicales de los centros educativos.

Al finalizar la actividad, el Director del Teatro Nacional, Ramón Rodríguez, agradeció al Buen Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, el apoyo a la formación integral de las nuevas generaciones, “nos preparamos para la cuarta gala, es un esfuerzo increíble de muchas hormiguitas que durante todo el año, trabajamos por la cultura… somos misioneros del amor y la cultura, somos misioneros de la paz y la paz es cultura”.

Fuente de la Información: https://www.mined.gob.ni/tercera-gala-artistica-nacional-bicentenario-victorioso-en-paz-y-unidad-con-grandes-reconocimientos-al-arte-y-calidad-educativa/

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