Unos 600 millones de niños en distintas regiones del mundo siguen sin recibir educación debido al cierres de sus colegios por la pandemia, alertó hoy UNICEF, que pidió que no se espere a que los alumnos y profesores estén vacunados para reabrir los centros escolares, que no fueron lugares de propagación del coronavirus.
“Educación, seguridad, amigos y comida han sido remplazados por ansiedad, violencia y embarazos entre adolescentes”, dijo el portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), James Elder, en una rueda de prensa en Ginebra.
UNICEF aseguró que hay evidencias claras de que los colegios de primaria y secundaria no estuvieron entre los principales espacios de transmisión del virus, mientras que las pérdidas que sufrirán niños y jóvenes por no asistir a la escuela puede que no se recuperen nunca.
“Si bien reconocemos que los líderes de todo el mundo se han visto obligados a elegir entre encerrar a sus comunidades o facilitar la propagación de una enfermedad peligrosa, las escuelas deberían ser las últimas en cerrar y las primeras en reabrir”, afirmó Elder.
En casi la mitad de países de Asia y el Pacífico los colegios llevan cerrados más de 200 días, y tras algunas de las suspensiones de clases más largas y algún retorno, en Latinoamérica y el Caribe hay 18 países y territorios donde las escuelas siguen sin abrir sus puertas tras 19 meses de pandemia.
Sin embargo, la región más afectada es África, donde unos 32 millones de niños han quedado fuera de la escuela debido a la pandemia, ya que los colegios volvieron a cerrar a mitad de año por el aumento de los contagios. Muchos menores ni siquiera habían podido regresar a las clases tras los primeros cierres.
A esas cifras se suman los 37 millones de niños que no recibían educación antes de la pandemia, por lo que el 40 % de los niños en edad escolar en África Oriental y del sur no van al colegio, con las consecuencias que ello conlleva, detalló el representante de UNICEF.
“En Uganda, entre marzo del año pasado y este junio se produjo un aumento de más de un 20 % en los embarazos de mujeres entre 10 y 24 años”, mencionó Elder como ejemplo de una de las consecuencias más graves que ha tenido esta pandemia para niñas y adolescentes, en particular en países pobres.
A estas alturas se sabe que la educación virtual no es una opción para al menos un tercio de los niños en el mundo, que carecen de equipamiento tecnológico y otras condiciones que les permitan seguir las clases desde sus casas.
UNICEF reconoció que la manera más rápida para que los niños vuelvan a las escuelas es acabar con la pandemia, por lo que ha pedido a sus donantes 659 millones de dólares para ayudar a los países con la distribución de vacunas, tratamientos y herramientas de diagnóstico en lo que queda de 2021.
El movimiento feminista internacional ha gritado desde muchos puntos del planeta que ante el fascismo necesitamos más feminismo. Esta llamada visibiliza la capacidad de los feminismos para construir un muro ante el auge de la extrema derecha a nivel global.
En el informe De los neocon a los neonazis de la Fundación Rosa Luxemburgo, en concreto en el capítulo Las guerras de género escrito por Nuria Alabao explica como el antifeminismo y la oposición a los derechos LGBTI+ son el punto en común entre todos los partidos de extrema derecha de occidente; “los ataques al feminismo o directamente a los derechos de las mujeres o personas LGTBI son parte del armazón de su proyecto político nacional, además de una estrategia política para conseguir adeptos, atención y espacio mediático.” Así pues, si bien todos estos partidos de extrema derecha tienen diferencias entre ellos, lo que tienen en común es la defensa de un sistema cultural conservador que rechaza la cultura feminista que ha ido cogiendo fuerza durante las últimas décadas.
Que el movimiento feminista y LGBTI+ haya conseguido normalizar posicionamientos, formas de vida, lenguajes y políticas públicas más equitativas en muchas de nuestras sociedades es un avance democrático, tanto con respecto a lo conseguido como también por los canales que ha utilizado el movimiento para hacerlo posible. El activismo feminista y LGBTI+ ha educado y ha convencido a buena parte de la ciudadanía y ha conseguido normalizar valores y una cultura feminista que, sin duda, es vista como un peligro para aquellos que pierden privilegios con este cambio.
Nos parece interesante centrarnos en estos canales, en estas estrategias de activismo feminista y la gran potencia que tienen para frenar la extrema derecha.
Cuando hablamos de construir un muro feminista lo hacemos pensando en explicar y reivindicar lo que conseguimos con el activismo feminista. Nos referimos a que las necesidades básicas estén cubiertas con sistemas públicos fuertes y rentas básicas universales, lo hacemos pensando en la protección y garantía de derechos de todas las personas, y en especial de quien está peor, y lo hacemos pensando en la alianza con todos los movimientos sociales que día tras día ensanchan el horizonte de vida digna. Los feminismos sabemos que sólo construyendo realidades habitables podremos frenar la extrema derecha.
Pero, además, necesitamos comunicar y explicar por qué una propuesta de sociedad feminista es mejor para la mayoría. Necesitamos convencer para vencer. Y aquí es donde retomamos la idea de que los feminismos han sido pioneros en estrategias de activismo muy transformadoras y eficaces. Y quizá por eso, hoy vivimos en una cultura un poco más feminista, y por eso estamos viendo también una reacción conservadora tan fuerte. Por tanto, ahora nos toca tirar con fuerza hacia nuestro lado.
Cuando en 2014, la estudiante Emma Sulkowicz fue violada por un compañero de la universidad de Columbia (NY) en su propio colchón y fue criminalizada en denunciarlo a la universidad y a la policía, decidió convertirlo en una performance junto con otras chicas que habían pasado por lo mismo. La performance Carry that weight consistía en cargar el colchón durante todo el día por la universidad para visibilizar el peso que suponía una violación y la inacción de las autoridades pertinentes.
Los feminismos se han caracterizado a lo largo de la historia por llevar a cabo acciones creativas muy diversas para reivindicar sus demandas. Desde las múltiples acciones de las sufragistas, las tácticas de las Guerrilla Girls para reivindicar el papel de las mujeres en el mundo del arte, la reciente performance El violador eres tú de Las Tesis que se ha viralizado en buena parte del mundo contra las agresiones sexuales, hasta las múltiples manifestaciones para el 8M… Estos sólo son algunos ejemplos de cómo cuando el activismo y el arte van de la mano, logran un mayor impacto. A menudo se ha pensado que el activismo feminista se podía permitir estas licencias artísticas porque era «cosa de niñas», frente a una lucha antifascista dura, seria y masculina. Hoy vemos como las estrategias de artivismo se utilizan en la mayoría de los movimientos sociales y como tienen una capacidad movilizadora y transformadora increíbles.
¿Por qué no nos aliamos los distintos movimientos y lo ponemos en práctica para frenar la extrema derecha? ¿Lo pensamos? Si queréis coger ideas podéis ver la película NO de Pablo Larraín que explica cómo se construyó la campaña para que Pinochet perdiera el referéndum que le iba a permitir mantener la dictadura 8 años más. Es interesante ver cómo, a pesar de las resistencias habituales, el arte, humor y la fuerza de los movimientos sociales fueron los ingredientes clave para que Pinochet perdiera ese referéndum.
Este artículo forma parte de una colaboración con el diario Catalunya Plural.
Sobre el autor: Acompañamos organizaciones y defensoras de derechos humanos en la mejora de sus campañas, proyectos y organización interna desde una óptica feminista y de respeto a los derechos humanos. Lo hacemos a través de transiciones organizativas feministas y la promoción de las narrativas alternativas. https://obliques.cat/
Las catastróficas inundaciones en Alemania han avivado la conciencia en torno a las consecuencias del cambio climático, con toda la plana mayor política realizando declaraciones sobre el tema ante las próximas elecciones. Hablamos con un experto en clima de la Universidad de Hamburgo.
Las graves inundaciones que han devastado decenas de localidades en el suroeste de Alemania han removido la conciencia de las más altas autoridades del país en relación al cambio climático. “Tenemos que acelerarnos en la lucha contra el cambio climático”, decía la canciller Angela Merkel tras visitar el pueblo de Schuld, uno de los más afectados y en el que prácticamente toda la estructura de electricidad, agua y gas, así como numerosas casas resultaron demolidas tras desbordarse un río a causa de las lluvias torrenciales.
También el candidato de su partido critianodemócrata CDU a las próximas elecciones, Armin Laschet, pidió que se acelere el cambio necesario en todo el mundo para evitar el aumento de catástrofes como ésta. El presidente alemán Frank-Walter Steinmeier dijo que “la política tiene que ser valiente” y que se necesitan “pasos agigantados” para frenar el calentamiento global. “Creo que a todo el mundo le ha quedado claro que es bastante ambicioso limitar el calentamiento del planeta a 2 grados”. El medio ambiente y en especial el plan alemán para salir de las renovables y para alcanzar la neutralidad climática son temas que serán centrales en las próximas elecciones de septiembre, aseguró Steinmeier. De hecho, el partido lleva meses como primero o segundo en las encuestas.
Un estudio de la Universidad de Newcastle predice que en Europa tendrán lugar más inundaciones como las ocurridas en Alemania como resultado del cambio climático global. En dicho país podrían ser 14 veces más frecuentes que hasta ahora en el año 2100. El profesor de la Universidad de Hamburgo, el doctor Detlef Stammer, director del Centro de ocenografía, percepción remota del sistema terrestre y asimilación climática acoplada, encuentra unos minutos para hablar con El Salto sobre la relación entre el cambio climático y los acontecimientos meteorológicos extremos.
¿Hay una relación directa entre las inundaciones y el cambio climático?
El cambio climático juega con seguridad un papel en el aumento de acontecimientos meteorológicos extremos y en el caso de las inundaciones, será necesario adaptarse a éstas con medidas de construcción para que estas masas de agua extremas puedan circular y se eviten nuevas catástrofes en lo posible.
¿Cuáles son las medidas más urgentes para parar el cambio climático?
Para evitar catástrofes como la actual, siempre que éstas tengan una relación directa con el cambio climático, tenemos que hacer todo lo posible para evitar el cambio climático y en ese sentido se sabe muy bien lo que hay que hacer: hay que reducir las emisiones y limitar el calentamiento global. La ciencia ya ha dicho qué es necesario hacer… ahora hay que aplicarlo. Esto significa que hasta el 2050 tenemos que convertirnos en una sociedad que emita cero emisiones y ya antes, en el 2030 las emisiones globales tienen que reducirse un 40%. Con estas medidas conseguiremos limitar el calentamiento global y, de ese modo, limitar estos acontecimientos meteorológicos extremos. Tanto la reducción de las emisiones como la adaptación de la infraestructura tienen que ser prioritarios.
En Alemania hay cada vez más árboles muertos debido a la sequía, ¿podría haber dentro de poco grandes fuegos?
En los bosques de Alemania se talan los árboles cuando se ve que están huecos bastante rápido. Ello reduce el riesgo de fuego, que siempre existe cuando hay sequía. Según tengo entendido este trabajo se lleva a cabo de forma sistemática y lo que hay que hacer es, por supuesto, repoblar esos bosques para que puedan permanecer como tales. Los fuegos van a aumentar sin duda cuando aumente la temperatura. Los últimos tres años en Alemania fueron muy secos y ello llevó a una mayor tala de árboles. En Alemania hay desde hace más tiempo que en otros países europeos un plan para abandonar las energías fósiles, ¿qué cambia eso si los demás países no hacen lo mismo?
Un país solo no va a salvar el planeta. Tiene que suceder en todo el planeta, pero estamos viendo que están ocurriendo muchas cosas en ese sentido. China, por ejemplo, tiene unos objetivos mayores en relación al clima de los que tenemos en Europa, con una salida de las emisiones ya en 2040. En este momento todas las naciones tienen que hacer todo lo que esté en su mano para parar esto y veremos cuál es el resultado neto de los esfuerzos. No es una solución decir o pensar que el propio país no va a conseguir nada solo. Cada uno tiene que poner de su parte.
El ciudadano puede pedir a las autoridades que lleven a cabo estos cambios, pero también se pregunta: Y ante ésto, ¿qué puedo hacer yo como individuo?
Es una pregunta que está muy justificada y no es una solución esperar solamente a que la política lo resuelva todo. Necesitamos una sociedad fundamentalmente diferente, una transformación profunda, similar a la revolución industrial que tuvo lugar hace un siglo. Hay que reflexionar sobre toda nuestra conducta de consumo: qué productos consumimos, desde dónde han venido y si lo han hecho en avión, incluido el turismo… Todos de verdad pueden aportar algo y pensar cada vez que vayan a utilizar el coche si es necesario o no, por ejemplo. Cada persona tiene una responsabilidad porque todos utilizamos energía a diario. ¿Cómo podemos vivir de forma sostenible? Esa pregunta hay que hacérsela constantemente.
En España el gobierno ha colocado en un lugar central la electrificación de los coches como uno de los puntos claves de la “revolución verde”. ¿Cómo lo ve usted?
Con los coches eléctricos hay una gran esperanza de poder reducir las emisiones, pero estos coches no generan la electricidad por sí mismos. Si la electricidad viene de centrales de carbón, no servirá de nada. Necesitamos que la energía se genere con renovables y no fósiles, de otro modo, no habremos avanzado nada.
También hubo las pasadas semanas una polémica después de que el Ministro de Consumo animase a comer menos carne, ¿lo recomendaría?
La pregunta de la alimentación afecta a todos los ciudadanos y creo que sería aceptable que la carne fuese algo más cara y que no se consuma a diario. Creo que el consumo de carne se puede reducir mucho. Antes se comía menos carne y al final tenemos que repensar como sociedad la venta a precios muy bajos de productos agrarios, también de las verduras y frutas. Todas estas cuestiones no son nuevas, ¿tiene esperanza de que este mensaje llegue de una vez a la población?
Va a llegar sin duda. Ya se está cambiando y en la próxima década se va cambiar mucho más. No sé si será suficiente para no alcanzar los dos grados de temperatura del calentamiento global, pero de lo que estoy seguro es de que en los próximos años vamos a ver un cambio fundamental.
«Cualquier móvil se puede convertir en un dispositivo de escucha, incluso apagado, por eso yo no tengo. No acepto la tecnología digital injusta», dispara Richard Stallman (Nueva York, 1953) a modo de presentación cuando el periodista saca el aparato para usarlo de grabadora. Stallman, un mito viviente del movimiento en defensa de una informática ética tiene tics de gurú. Habla con seguridad y de forma tajante. Hay cosas que son cómo son y no necesita desarrollarlas, aunque la afabilidad en el trato o detalles como que pare la conversación para escuchar el canto de un pájaro, revelan una gran humanidad.
Ante la pregunta de si se puede vivir sin utilizar ningún servicio digital programado con software privativo [aquel que es propiedad de una empresa y queda fuera del control del usuario, que no lo puede estudiar ni modificar] responde con un simple «yo lo hago». El precio a pagar podría parecer alto a muchas personas, Stallman no solo no tiene móvil, tampoco usa tarjeta de crédito: «Siempre pago en metálico. Si algún lugar no acepta el dinero en metálico, no quiero su producto». Aunque reconoce la dificultad creciente para realizar trámites oficiales sin pasar por el aro del software privativo. «Cada vez más webs de entes públicos cuentan con [el lenguaje de programación] JavaScript, que funciona enviando un programa a tu máquina para que se ejecute allí. Esta es una mala manera de hacer informática y los estados no tendrían que utilizarla», explica Stallman, quienes también reconoce que «por ahora evito los seguimientos, pero quizás en un futuro ya no podré».»Siempre pago en metálico. Si algún lugar no acepta el dinero en metálico, no quiero su producto»
Pero, ¿por qué es tan importante evitar ser seguidos? «Es una cuestión ética, lo que se encuentra en juego es nuestra libertad», continúa Stallman, quien alerta del peligro de «vender esta libertad a cambio de comodidades, de unas comodidades, además, que podrían existir igualmente, pero que alguien gana más dinero a base de controlarnos. Si no somos tontos, tenemos que reconocer donde nos lleva este camino y decidir no ir». Además, denuncia que el nivel de control cada vez va a más: «Por ejemplo, los últimos años han impuesto tener una cuenta de Microsoft, y es muy injusto vincular el uso de un programa a tener una cuenta con la empresa, es un motivo suficiente para rechazar el uso». «Cualquier programa que se ejecute a la máquina del usuario, si no es libre, es un instrumento de poder del amo del programa y somete el usuario, es el que queremos evitar desde el movimiento del software libre», continúa.
Richard Stallman, el creador del software libre, en una entrevista con ‘Público’. —Helena Olcina
Stallman va más allá del simple resistencialismo individual. Cree más necesario que nunca un gran movimiento ciudadano que obligue a los gobiernos a legislar para impedir a las grandes empresas a recopilar datos del usuario, a menos que sea estrictamente necesario. «Y por necesario, me refiero a imprescindible, no tendría que servir como excusa incluir una pequeña funcionalidad para justificarlo. Por ejemplo, me he encontrado en ciudades europeas un sistema de pago de los aparcamientos municipales donde hay que incluir el número de matrícula. Es un abuso y una fórmula de controlar los movimientos de la ciudadanía. Tendría que estar prohibido por ley, puesto que hay muchos sistemas para hacerlo sin obligar a identificarse. La eficiencia no lo justifica, ni tampoco la comodidad. Incluso se pueden hacer pagos por teléfono de forma anonimizada, como por ejemplo con el sistema GNU Taler que estamos desarrollando».
«Tampoco me fío de los reglamentos de protección de datos, puesto que dan por supuesto que los datos se recogen, y después ya sabemos que en casos de emergencia todas estas normas acaban siendo papel mojado», continúa Stallman, por quien la única solución pasaría por «prohibir a las empresas la recogida. Este es el punto de resistencia y es donde podemos triunfar».
¿Serían suficientes estas leyes? ¿Se cumplirían? «Pienso que sí. Si fuera explícitamente ilegal y con penas duras, las empresas no se arriesgarían. Incluso se podría hacer en un solo país. Las empresas que quisieran operar allí tendrían que cumplir la ley y no recoger datos de los clientes que viven en el país». Ante las dificultades políticas y las presiones para impedir leyes en esta línea, asume que existen, pero pide no «convertir las dificultades en obstáculos que pueden hacer que el objetivo parezca inasumible».
En este punto de la conversación parece obligatorio sacar el ejemplo de las leyes antimonopolio aprobadas en los EEUU a finales del siglo XIX para impedir el control de todo el mercado de productos petroleros por parte de la Standard Oil. ¿Sería necesario romper Google? ¿La situación es similar? «Sí y no. Por un lado, Google no es un monopolio, hay alternativas a sus productos. Además, lo que hace es mucho peor. En el siglo XIX nadie te espiaba para comprar petróleo, pero Google sí que lo hace con sus usuarios. Si hubiera diez empresas cómo Google, las seguiría rechazando todas. Pero por otro lado, si el Gobierno americano de entonces prohibió los monopolios, es porque había una demanda popular en este sentido, un movimiento organizado. Este movimiento existió más o menos hasta 1980, cuando [Ronald] Reagan llega al poder. Reagan representaba a los ricos y aceptó darles ventajas y mucho más poder. A partir del 2000 se han ido creando trusts de empresas casi sin límites, corporaciones muy grandes que provocan que en muchos sectores industriales de los EEUU no haya prácticamente competencia».»Google no es un monopolio, hay alternativas a sus productos»
Otra consecuencia de los gobiernos republicanos ha sido la firma de tratados que imponen el «supremacismo empresarial, aunque normalmente se denominan tratados de libre comercio». Estos acuerdos, defiende Stallman, «tienen el propósito de transferir el poder de los estados a las grandes empresas. Por ejemplo, la empresa que quería construir el Keystone XL [un oleoducto entre Canadá y los EE. UU., suspendido por Barack Obama tras fuertes protestas de indígenas y ecologistas] acaba de exigir 16.000 millones de dólares al gobierno en indemnizaciones».
Por eso, Stallman reclama una gran movilización para obligar en los gobiernos a implementar leyes que acaben con las prácticas tecnológicas injustas. «La democracia se inventó en Atenas para que los pobres, si se unían, fueran más fuertes que los ricos. Ahora, la cuestión es saber si tenemos suficiente democracia para que los gobiernos que nos pertenecen nos defiendan, o se revela que en realidad son gobiernos de la plutocracia».
Pim Pau es un trío de docentes y artístas argentinos y brasileños que llevan desde 2014 generando materiales audiovisuales y formaciones en las que comparten sus reflexiones sobre el trabajo con la primera infancia mediante el juego y las artes como herramientas, como lenguajes propios de cualquier persona con los que general vínculos y aprendizajes. Tienen claro que «para el acto educativo es imprescindible el vínculo y el juego es un gran generador de vínculos».
Las videoconferencias se han convertido en los últimos 15 meses en el pan nuestro de cada día. A pesar de las incomodidades y dificultades que a veces suponen, son una herramienta estupenda para poder dar el salto al otro lado del océano y entrevistar al grupo argentino Pim Pau (Lucho Milocco, músico, compositor y docente; Eva Harvez, bailarina, coreógrafa y docente y Cássio Carvalho, artista visual, compositor, docente y productor). Llevan siete años de trabajo conjunto, con cientos de vídeos publicados en YouTube, un par de álbumes y acaban de publicar su primer libro, PIM PAU. Arte y educación en las infancias. Se trata de un libro que quiere invitar a la reflexión de las personas adultas que se relacionan con niñas y niños (docentes, padres, padres, otros familiares…) y, también, como guía para actividades y prácticas que utilicen el juego, la música, la danza para entablar diálogos, vínculos y aprendizajes.
Hablamos con sus tres integrantes no solo sobre lo que han plasmado en el libro (que también), sino para que nos cuenten su propuesta de trabajo y qué pretenden con ella.
Lleváis casi 10 años de trabajo. ¿Podéis contarnos un poco esa trayectoria?
Lucho. Empezamos a trabajar en el 2014, todavía no cumplimos los 10 años. Cássio es brasileño; Eva, del conurbano bonaerense y yo soy del interior de Santa Fe. Nos conocimos ejerciendo la docencia en nivel inicial. Veníamos cada uno por distintos recorridos en cuanto a la educación y el arte.
Eva. Nivel inicial, igual allá en España no es igual, es el trabajo con la primera infancia, niños de 1 año a 5.
Lucho. Veníamos de trabajar cada uno en distintas áreas de educación y distintos niveles, también cada uno con su recorrido artístico. Y en 2014 tras compartir varios años trabajando, decidimos compartir lo que veníamos investigando, desarrollando en el aula. Es un poco el germen del proyecto: el trabajo desarrollado en las aulas para y con los niños y las niñas.
En 2014 compartimos en primer video, el de La Mascota, es una canción popular acá, es un juego de acumulación, y que adaptamos agregando, sumando, componiendo junto con el grupo de niños con el que trabajábamos, una narración corporal.
Desde el inicio veíamos la fuerte influencia que tenían las redes sociales en la reconfiguración de los vínculos en la adultez y que impactaba en las infancias. Nos planteábamos de qué manera tomar esas herramientas, generar un contenido en internet, para internet, que despertara el cuerpo, traspasara la pantalla, invitara al encuentro con el otro, que propusiera al público ser activo y no pasivo. Y, a la vez, eligiendo una plataforma como YouTube, gratuita, de fácil acceso para compartir recursos para docentes, familias… gente que está vinculada a las infancias por varios motivos: YouTube porque elegíamos el formato audiovisual y nos permitia trabajar condistintos lenguajes integrados que es como consideramos que se vinculan los niños, sin fragmentar en disciplinas, y porque nos permitía estar de cuerpo presente, como con los recursos con los que se trabaja en el aula
Empezamos a compartir videos y empezó a tener mucha repercusión. En 2016 sacamos el primer disco, que se llama Recreo. Entre 2017 y 2018 trabajamos con muchos shows, creando contenido y trabajando en encuentros de formación pedagógica, en formaciones que realizábamos por nuestra cuenta y en cogresos en los que nos invitaban a participar. En 2019 sacamos el segundo disco, Corazón de crianza. La llegada de la pandemia supuso mucho trabajo. Por la situación que atravesó la comunidad educativa, hubo mucha demanda de ese tipo de material, y eso generó mucha ida y vuelta con el público, con las redes y armamos un formato de cursos pedagógicos virtuales que fue un laburo muy intenso en 2020. Y seguimos generando contenido.
También escribimos el libro que es un poco la continuidad de ese mismo trabajo y búsqueda que empezó en el aula, que sigue, constante. La pandemia nos permitió sentarnos y profundizar en esa búsqueda, materializarla en un libro que hacía tiempo que queríamos hacer. Algo que no podíamos hacer por la actividad intensa hasta entonces.
Hacéis una especie de tríada entre arte, juego y educación. No sé si podéis contarnos cómo se interrelacionan entre sí.
Eva. Vos hablaste de arte, educación y juego, ¿no? A eso le sumamos el movimiento, que tiene que ver con el cuerpo. De alguna manera, el cuerpo permite manifestarse; es nuestra principal herramienta, para nosotros es muy importante y tenemos un trabajo muy profundo acerca de sus posibilidades. Depués hay otra pregunta que atraviesa nuestro proyecto que es, ¿cuánto de arte hay en el juego y cuánto de juego hay en el arte?
Cássio. Pensamos en prismas, en metáforas. Con qué dibujo, con qué imagen puedo ayudar a acercarnos a comprender, saber sobre el cuerpo, sobre las multiplicidades y la diversidad que admite el cuerpo… El sistema no nos enseña a esto, nos enseña en función de una efectividad. Ese camino a desandar es muy lindo, proponerlo desde todos los ámbitos de las humanidades. Estamos interpelando a lo que nosotros resultamos ser.
Eva. Hablamos de lo que tiene que ver con el vínculo. El juego viene a cumplir esa tarea de generador y habilitador de vínculo, de generar interacciones entre pares; ingresamos al mundo a través del juego, aprendemos con él. Es el primer lenguaje con el que nos comunicamos. Es imposible pensar el juego disociado del aprendizaje, de las infancias y de la vida ¿no? Porque es un estado que nos atraviesa a lo largo de toda la vida. También nuestra adultez. Nos parece interesante pensarlo desde un lugar que habilita, genera y construye vínculos para apropiarnos del mundo y poder intervenirlo.
Lucho. Una cosita para agregar, tomando lo que dice Eva. En la necesidad de vincularnos aparecen los lenguajes artísticos, los lenguajes que son inherentes al ser humano. De ahi proponemos un vínculo con la música, con la danza, con el encuentro con el cuerpo como generadores de lenguaje. Y en esa necesidad de vincularnos, el juego aparece constantemente en la infancia y, en realidad, a lo largo de toda la vida. Pensando en qué instancia del juego nos reconocemos, qué características tiene, qué sentimos, cómo nos reconocemos jugando… eso nos atraviesa toda la vida; pero en la infancia está totalmente presente.
La construcción de un vínculo implica un aprendizaje; es inherente. Un aprendizaje en relación al otro, al entorno… Pensamos que para el acto educativo es imprescindible el vínculo y el juego es un gran generador de vínculos. Ahí se da un poco la relación inherente entre lenguaje, vínculo y aprendizajes.
Eva. Sumo una cosa más: en el rol educativo hay algo que tiene que ver con la función creativa también. Es importante a la hora de establecer un vínculo entre el referente y los alumnos y alumnas. El acto creativo está todo el tiempo. Viene a cumplir una función muy importante: es ese habilitador, esa función vital que nos permite crear.
Cássio. Es interesante eso que Lucho destacó de las palabras que van apareciendo, otras tres que pueden iluminar: vínculo, lenguajes y aprendizajes. Cuando uno usa una palabra como arte, uno nunca sabe lo que hay al otro lado. Hacen falta palabras que iluminen cuál es el carácter… Tratamos de contextualizarlas para que se pueda entender, acercar a un pensamiento en el que estamos acá. Es interesante pensar ese lenguaje iluminando la palabra arte; el aprendizaje iluminando la palabra educación y vínculo iluminando la palabra juego.
Así como la música no está en el instrumento, el juego no está en el juguete
Mientras hablais de vínculos, pensaba en estos meses atrás, con la pandemia y los cierres. Y vinculado, al mismo tiempo, con vuestra actividad desde la pantalla, que siempre parace más difícil para crear vínculos…
Lucho. Pensamos mucho en esto. Nos hizo pensar, toda la situación de la pandemia obviamente, con todo lo nuevo y lo crítico y también en relación con el contenido que ya estaba compartido, desde 2014, en las redes. El desafío en aquel momento era que la actividad no quedara en la pantalla, que la persona que la vea no lo haga como “bueno, vamos a mirar este video”. Siempre pensamos trabajar con el formato audiovisual, y no en el formato videoclip, es decir, el video que acompaña con imágenes una canción.
Cássio. Solo hago un refuerzo acá. El primer contenido que compartimos es un contenido audiovisual y no un disco de canciones. Tiene más sentido para nosotros esa forma.
Lucho. Inclusive, la estética del video. Si uno mira el primer video, es un fondo verde y hay tres personas adultas disponibles al juego. Desde ese lugar, buscábamos “desaturar” de estímulos para que lo que convoque sea el cuerpo y el juego. Y, por otro lado, que lo que uno ve sea lo más parecido a lo que un niño encuentra en su casa o en el aula: puede ser un docente, un familiar, una madre… Por dos cosas: para nosotros es importante pensar en la comunidad adulta que acompaña a las infancias, que también es parte de esas infancias, que es un hecho colectivo que se da, un intercambio. Nos parecía importante también invitar al adulto, que no tenga que ser una cosa estereotipada, ni añiñada, ni forzada en la propuesta. Que no sea una cosa ridiculizada y que no exponga a un lugar incómodo al adulto, sino que sea un lugar de juego sincero, genuino. En realidad, viste, cuando uno pasa a ser docente o a tener relación con las infancias, vuelve a jugar, a bailar, a cantar dejando de lado los prejuicios. Un poco la idea de Pim Pau tiene que ver con eso, con traer el reencuentro con los lenguajes artísticos.
En un punto, siempre se trató de buscar elementos en el audiovisual que uno pueda sacarlos de la pantalla, sea el cuerpo, sean elementos cotidianos como pasa en Viaje a la plaza, que es una historia de una narración de fantasía con objetos de la casa; o Caballito de mar, que es una historia de fantasía literaria submarina que sucede con plastilina y recortes de papel; o Tucumpá, que es un juego corporal entre dos personas, o Picapiedraque es con dos manos. Todos esos elementos se pueden sacar de la pantalla y se pueden llevar a jugar con un hermano, con un papá o mamá… Creo que, por lo menos desde que empezamos el proyecto, lo pensamos así, y lo que sucedió en la pandemia, más allá de que generamos videos más caseros, trayendo ese contexto como oportunidad para quien está en su casa. Es una manera de que la pantalla sea una herramienta para generar un vínculo. No necesariamente con nosotros, un vínculo entre pares, entre familiares, como una invitación.
Cássio. Incorporando al adulto. Al no estar nosotros en una postura aniñada, no subestimando las infancias, buscamos la complicidad también del aulto. Estamos virtualmente en la pantalla cercanos a cualquier persona que está en la casa. Es un propuesta con personas adultas incluidas. Justamente, en función de las posibilidad de vincular esa infancia y adultez.
Imagen cedida.
Lucho. Pensando en ese primer video… Una vez hicimos un concierto en Argentina y vino el director del teatro que nos dijo: “Estuvo muy bueno, yo les agregaría un poco de vestuario y unas cinstas…”. Justamente lo que nosotros no quereremos. Hay una idea muy instalada que tiene que ser una cosa muy estruendosa. Fijate, en el video de La Mascota, el disfraz es el cuerpo en los movimientos. En algún punto termina siendo cercano e inclusivo para quien está al otro lado. Eso, las y los niños lo tienen muy claro, para jugar no necesitan un disfraz de dinosaurio o de fantasía. Hay una frase que mencionamos en el libro: así como la música no está en el instrumento, el juego no está en el juguete. Tiene que ver con esto directamente.
Viendo los vídeos me llamó la atención lo equilibrado de las músicas y los movimientos y, sobre todo, que no estuviera todo saturado de color y brillo. No sé cuánto esfuerzo consciente le habéis dedicado a esto.
Eva. En realidad, sí fue intencional desaturar de estímulos, justamente porque lo que queremos que sea más preponderante es la interacción y la posibilidad de que los niños no estén hipnotizados, magnetizados y sobreestimulados. Cuando hay un sobreestímulo de cosas se genera una actitud pasiva del otro lado porque hipnotiza. Lo que queríamos es que prime la posibilidad de participar, de apropiarse de las actividades, de los bailes, de que la música resuene, de que nosotros estemos con una ropa más parecida a la cotidianidad. Cuando vemos a las infancias jugando no vemos esos sobreestímulos de cosas, pueden jugar con cosas que existen concretamente o no. Hay todo un mercado y una industria que hacen que nosotros estemos, como adultos inclusive, tentados a la pasividad. A esa cosa de recibir y no de que nos interpele, nos provoque necesidades físicas de juego e interacción
Cássio. Y eso de alguna manera provoca una saturación sensorial que, depsués, desesnsibiliza. Es como comer una banana muy dulce y después chocolate, no sentís la banana. Hay cosas en la vida que nos desacostumbramos a percibir, a verlas, a escucharlas porque nos saturamos de estímulos. Vemos que eso aparece en el mercado propuesto para niños y niñas.
Lucho. Muchas de nuestras actividades nacieron en el aula primero, en nuestra búsqueda de un habitar docente, que fuera lúdico sin estar en un lugar ridiculizado, sin subestimar a la infancia o poniéndonos a nosotros en un lugar que no nos es propio, que no sea genuino. Y buscando ese lugar, ese ser doente, fuimos desarrollando estas actividades. Y en el aula no se necesitaba mucho más de lo que se ve en los videos. La idea era poder trasladar eso del aula a los videos. Lo que sucede en el aula no tiene que ver con lo que sucede en el mercado, en la insdustria infantil. Corre por otro lado; en la industria infantil se busca que el niño en el teatro, no se mueva. Para mantenerlo así hay que darle demasiada información pero no hay un planteo. Es una necesidad generada por el mercado y que es tomada y replicada por muchos grupos pero que está pensada en el espectáculo, no en el hecho de vincular, pedagógico, en lo más chico, en lo íntimo que se da en el aula. Tratamos, inslusive en los shows, que haya baile, que haya juego. Cuando sucede eso, todo se ordena en una lógica de lenguaje musical, del lenguaje de la danza.
Eva. Más parecido a la interacción humana, hay inquietud, ganas de moverse, hay escucha, lugar al caos. Muchas veces le tenemos miedo de habilitar esta situacion espacial donde los adultos y los niños y niñas se paren y bailen y contesten a lo que estamos preguntando. Y es como ir lidiando con toda esa energía, con todo ese caudal de vitalidad. Generalmente, como dice Lucho, lo que se busca es entretener. Y entretener, para el mercado, es que seamos espectadores y espectadoras pasivas.
Cássio. Y para el docente supone la sobrexigencia de que hacer música es cantar una canción determinada… Convierte la educación en un espectáculo, lo que justamente te desvincula de la relación de la creación compartida. Está también esa cosa de la música como una palabra amplia, como de hacer canciones. Y la música está en cada hecho rítmico; compartir esa posibilidad de ordenar… de contextualizar procesos sonoros, más que de ordenar. La idea de composición puede abarcar caos, tipos de caos. La idea de orden no lo abarca.
Generalmente, lo que se busca es entretener y, entretener, para el mercado, es que seamos espectadores pasivos
Eva. En estas situaciones uno piensa: “Uy, voy a perder el control acá” y me parece que entregarnos a ese riesgo hace que todo esté más vivo, ¿no? «Acá, en este momento del espectáculo, nosotros queremos que la gente esté sentada, y acá que la gente baile…». Nooo. Está vivo. Hay un riesgo y el riesgo es parte de la vida. No se puede como sacar de un espectáculo, ni de una relación pedagógica en el aula, de una amistad o de un vínculo amoroso. Todo el tiempo tomamos desafíos y riesgos, y eso hace que estemos presentes. Invita a estar presentes, a no tener una actitud como cómoda, sino de decir “vamos a ver qué pasa, vamos a probar”.
Cássio. Muy ligado a la idea de arte como proceso de cuestionar, de provocar.
Lucho. Y que tanto en el aula como en la función, cuando tenemos instancias de encuentro, se da o se propone una lógica de diálogo, lo cual también hace que, en realidad, el otro esté abierto a escuchar lo que tengo que decir y nosotros a dar espacio para que el otro nos diga. Eso, ese diálogo, como decía Eva, que se le da la voz al público y este responde, inclusive que los adultos no van a acompañar a sus hijos e hijas y dicen “entretengan a los pibes”, sino que es un lugar en el que el adulto participa jugando, respondiendo… Eso tiene que ver con la dinámica del aula, es de la dinámica del aula.
¿Cómo responden, precisamente, los adultos en vuestros espectáculos?
Lucho. Mirá, una vez estuvimos en Brasil, en un congreso con 5.000 docentes. Era un congreso muy formal, venía una persona y hablaba, luego otra… sin embargo, terminaron todos bailando porque entendieron lo que estábamos proponiendo. Que no estaba alineado. Generalmente nos pasa esto en los congresos, como los que tuvimos en la Argentina, que suelen ser muy formales y, para nosotros, un tanto contradictorios. Lo que vemos es que el adulto se aburre de la misma manera que se aburre el niño en el aula y, sin embargo, se sostiene esa dinámica, que no se cuestiona, donde hay gente hablando en congresos larguísimos.
Cássio. El adulto, lo que pasa es que ya aprendió a “caretear”, a disimular. Ya está acostumbrado a estar en situaciones donde todo es aburrido. Un niños y una niña va a manifestar que es incómodo.
Eva. Porque, ¿cuánto podemos sostener la atención como adultos? Hay 5 personas que van a hablar, una hora cada una. Honestamente, ¿cuánto tiempo de atención presente podemos tener? Esto que dice Lucho es increíble, porque lo sostenemos y lo sostenemos. Quizá que lo que se está diciendo es super interesante y válido y está buenísimo escucharlo, pero no podemos sostener esa atención tanto tiempo. Ahí tenemos a nuestros alumnos y alumnas también, ¿no?
Lucho. En esas instancias, cambia primero la actitud de los adultos. Arrancamos en los congresos sin decir nada, directamente con una actividad corporal. Luego retomamos los conceptos detrás de la actividad.Lo que cambia automáticamente es la cara, pasa a estar presente. Deja de estar en modo automático, en donde está naturalizado eso de que me aburro, pero estoy aprendiendo o necesito el puntaje. Y eso es lo que pasa con los niños. Es interesante ver que somos las mismas personas, que muchas veces fragmentamos entre infancia y adultez, como si no hubiésemos sido niños; como si no hubiésemos bailado y cantado, actuado, jugado.
Eva. En los shows, depende del contexto y el lugar pero, en generalmente, terminamos todos de fiesta. Los comentarios de las familias son que pasaron un momento de fiesta compartido con sus hijos y con sus hijas, y eso está buenísimo porque están todos bailando, saliéndose de la vaina, contestándonos a nosotros quizás antes que los nenes… A veces empiezan en una actitud un poco más tranquila, según las personalidades que estén, pero a medida que va transcurriendo el show y van entendiendo que es un diálogo, que es para disfrutar, que no están forzados a participar tampoco, si no quieren… Realmente es a voluntad y si te vibra hacerlo o no. Pero las ganas pueden más, hay una necesidad de disfrutar y de mover y de bailar y cantar.
Cássio. Hay algo que sería interesante reflexionar. Eso que sucede como efecto: “Ah, terminamos bailando”, un despertar que nos proponemos. Eso está vinculado a la búsqueda de no saturar, de estar disponibles. Es lo mismo que en el aula, de estar adentro, como partícipes de las propuestas. Eso buscamos en el show, en la formación presencial, precisamente para corrernos de ese lugar en el que hay un rol jerárquico en donde bailo y estoy cantando. No, no… Procesos ena los cuales nos entretejemos para que se habilite un terreno fértil para que la posibilidad de entusiasmo y de participación se den. En función de que se puedan dar posibilidades de vínculo. Es interesante pensar qué tipo de actividades y en cómo están pensadas las canciones, el show, cómo está pensado o cómo puedo hacer la dinámica de roles dentro del aula, por ejemplo. Forma parte de una cosa similar, que tiene parentesco.
Nos parece importante, primero, no pensar en una sola educación y, a la vez, no pensar en una sola infancia, sino de manera plural
Me gustaría retomar el tema que nos trae a esta entrevista, vuestro primer libro ¿qué nos vamos a encontrar en sus páginas?
Lucho. Tratamos de profundizar en esa búsqueda y darle cauce a lo pedagóico que atraviesa el proyecto desde sus inicios hasta ahora.
Cássio. Cosas que estuvimos hablando acá, por ejemplo: miradas afectivas, pedagógicas que atraviesan arte y educación y juego. Y cómo entrelazarlo.
Lucho. Van inclusive más allá de lo que se considera exclusivamente educación infantil. Por eso hablábamos antes de que la infancia la atravesamos todos, nos ha constituido, nos ha marcado. Hay mucho interrogante en el libro, porque nos parece importante, primero, no pensar en una sola educación y, a la vez, no pensar en una sola infancia, sino de manera plural. En Occidente puede pensar uno en un modelo de educación que está más presente, pero en realidad es tan amplio como personas hay. Lo mismo sucede con las infancias, con la relación, con los contextos sociales, culturales en los que se da la infancia… Hay muchos interrogantes para invitar al replanteo. Nos parece fundamental. Y en ese punto, en la medida que vamos desarrollando los conceptos y las investigaciones que fuimos haciendo en función de lo que subyace al juego, aparecen conceptos filosóficos de Foucault, o de Derridá, de Paulo Feire o de poetas como Pizarnic, Manuel de Barros… Gente de la educación, de la filosofía, gente que está atravesada también por el pensamiento político. Es imposible pensar la educación, la sociedad, la vida, sin pensar en la política. Trasciende al pensamiento estrictamente de la educación infantil; tiene que ver con la vida misma. Tratamos de profundizar para visibilizar y para poder tomar al cuerpo con seriedad y profundidad como un recurso poderoso. Incluso a la pregunta como recurso pedagógico también. Eso está presente en todo el libro.
Eva. Lo que hacemos es compartir de manera muy abierta y profunda, desde la perspectiva donde pensamos y realizamos el contenido para las infancias. Ahí lo vamos desglosando, reflexionando y analizando y compartiendo miradas. Invitando a interpelar la propia práctica. En nuestro caso, interpelamos nuestra propia práctica docente como proyecto artístico para, bueno, que los y las lectoras también analicen, tomen, recreen, hagan, deshagan a su modo y en sus ámbitos de trabajo.
Lucho. En definitiva, lo que se propone el proyecto en cada video es que sea abierto para que cualquier persona lo pueda tomar y adaptar a su realidad, a su contexto, que sea como un disparador, una idea inicial para que sea llevada por distintos caminos.
El libro está dividido en seis capítulos. En cada uno se trabaja con distintos videos publicados de Pim Pau, se profundiza en los conceptos que están detrás de cada video y, depsués, hay un laboratorio, una invitación, una propuesta inicial abierta para que se pueda dar ese proceso vivencial también del encuentro. Es lo que nos pasa a nosotros cuando empezamos a pensar una actividad y la empezamos a poner en contacto con otras personas, en diálogo, ya sea en un show, en un taller, con infancia o con adultos. Empiezan a pasar cosas reinteresantes y pensamos mucho sobre lo que pasa. Nos parece que la educación, en realidad, tiene que estar en movimiento. Es la parte de la educación que tiene que estar todo el tiempo en diálogo, en movimiento, que es justamente el valor del hecho colectivo, del intercambio. Lo que buscan los laboratorios es entrar en esta instancia de vivenciar la actividad. Una vez que se tienen la mirada, los conceptos, indagar en los propios, qué nos pasó, cómo nos interpela.
Es imposible pensar la educación, la sociedad, la vida, sin pensar en la política
El proyecto está basado en la práctica artística. Los tres tenéis formación artística, en música, danza. Imagino que no esperáis que el público, las infancias, las personas adultas que trabajen con vuestro material, tengan un conocimiento profundo de ninguna de las disciplinas.
Eva. Claro, sí. Volvemos al comienzo, se trata de reencontrarse con lenguajes artísticos que son inherentes al ser humano, que nos pertenecen. No hacemos esa distinción entre disciplina y lenguaje justamente porque salen de nuestro cuerpo. Somos nosotros los generadores, los creadores. Es volver a encontrarse con este tipo de expresión para poder manifestarse de una manera más libre, espontánea, con placer, bienestar. Eso lo podemos hacer todos y todas. No hace falta ser músico ni bailarín. Es simlemente ponerse en contacto con un lenguaje que nos es propio a través del juego, que lo habilita mucho y en relación con los demás y con uno mismo.
Lucho. Hay una frase de Picasso: “Todo niño es un artista”. Todo niño es un artista y toda persona fue un niño, podríamos agregarle, ¿no? Todos tenemos esa capacidad creativa. Probablemente, por una cuestión del sistema, nos fuimos alejando pero los luenguajes artísticos y corporales son humanos y se trata, desde Pim Pau, de invitar a un reencuentro desde ese lugar, con la música, con el teatro, con el humor como una presencia de lo lúdico… En definitiva, se entiende como una invitación, en los niños de forma más orgánica, pero en los adultos por todo esto que vamos mencionando: desde dónde habitamos nuestro ser docente, nuestro ser artista si se quiere, tratando de desmitificar el arte, si se quiere.
Para saber más
El libro de Pim Pau comenzará su andadura por Argentina y los países limítrofes como Perú, Chile o Uruguay. Según confirman sus integrantes, el objetivo es estar presentes en toda América Latina y ver la mejor manera de que también llegue a España. En cualquier caso, en YouTube hay una enorme cantidad de material que han ido publicando desde 2014. También tienen cuenta en Instagram, en donde van informando de sus novedades.
Fuente e Imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/2021/07/14/pim-pau-el-juego-habilita-y-construye-vinculos-para-apropiarnos-del-mundo-y-poder-intervenirlo/
Beneficiará a más de 1200 docentes de la provincia de Buenos Aires que recibirán formación permanente en Educación Secundaria, Gestión Escolar y Formación Profesional.
Unos 1270 docentes de la provincia de Buenos Aires recibirán formación permanente a través del profesorado de Educación Secundaria y Superior, la Diplomatura en Política Educativa y Gestión Escolar y la Diplomatura en Educación Permanente de Jóvenes y Adultos y Formación Profesional dictadas por la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE).
Durante la rúbrica, que estuvo a cargo del rector de la UNIPE, Adrián Cannellotto, y Roberto Baradel, de SUTEBA, se informó que el profesorado tiene una duración de dos años con una carga horaria de 1136 horas, en tanto la Diplomatura en Política Educativa y Gestión Escolar está dirigida principalmente a equipos técnicos intermedios de la gestión educativa institucional, supervisores y directores, de nivel de pregrado con una carga horaria de 200 horas durante un año. “Desde sus inicios, la UNIPE viene trabajando con los sindicatos docentes tanto nacionales como provinciales. En este caso, estamos formando a 1270 docentes de la Provincia de Buenos Aires a través del convenio con SUTEBA”, expresó el rector.
“La formación permanente es uno de los ejes de la universidad. Cada una de estas formaciones apunta a problemas específicos. La educación de jóvenes y adultos en su vinculación con la formación profesional representa un desafío que tiene nuestro país, tanto en términos de justicia social cuanto en relación con las posibilidades de consolidar el desarrollo productivo nacional. La formación en gestión escolar y políticas educativas está orientada a quienes tienen a su cargo la conducción de las instituciones y enfrentan grandes cambios en una escuela que ya no será la misma después de la pandemia”, añadió.
Por último, la oferta formativa incluye también las diplomaturas de Educación de Jóvenes y Adultos y Formación Profesional que se proponen constituir una opción de formación de pregrado destinada a profesionales que se desempeñan en ese campo disciplinar, con una duración de dos cuatrimestres y una carga horaria de 260 horas.
“El profesorado en Educación Secundaria y Superior viene a saldar una deuda y un compromiso, como lo vienen señalando los gremios, con aquellos profesionales que se desempeñan en el sistema educativo y que ahora acceden a una formación pedagógica que les permita no sólo completar los requerimientos del sistema educativo sino contar con herramientas para transformar sus prácticas”, concluyó Cannellotto.
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