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«La nuestra, una educación de saberes desintegrados»

Por. Rodrigo Muñoz Grisales.

Experto dice que las humanidades no bastan para evitar que la educación sea deficiente

Cuando vemos a nuestra ministra de Educación y a funcionarios de entidades como Colciencias insistir en la importancia de mejorar los índices de desempeño en conocimientos de las áreas tradicionales en las pruebas Pisa, Saber, etc., e incrementar la competitividad del país vía Stem (su sigla en inglés: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), se me ocurre que quizás nuestros bajos resultados se deben al todavía muchísimo más bajo nivel que poseemos en formación integral.

Tal vez se deba a que, como dijo Einstein, “no podemos resolver los problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando se crearon”, o a que “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Insistir en “más de lo mismo” sin cuestionarnos la pertinencia o la suficiencia de “eso mismo” no nos va a dejar más que mejoras de unas cuantas décimas en los índices que el Ministerio ha diseñado bajo los criterios de siempre.

La formación integral no es “saber un poco de todo y mucho de nada”, ni adquirir una buena cultura general, como podrían pensar los amigos de la focalización educativa en las áreas “útiles” del conocimiento (que solas, como diría Savater, suelen resultar las más inútiles de todas). El problema de la formación (que no de la instrucción) es que no es tanto la imagen de una escalera. Se parecería más a un cubo de Rubik.

Conocimiento no lineal

Nuestro sistema educativo ha sido diseñado como una escalera que lleva al estudiante, peldaño a peldaño, como si el conocimiento fuera algo lineal, donde una mayor cantidad o un mayor nivel se tradujera en mejor o mayor resultado. Se trataría más bien de construir un entramado complejo de relaciones a medida que se avanza en el proceso de “armar” la personalidad, el ser individual y cultural. No basta con aprender a alinear la cara roja o la azul, sin comprender y prever las conexiones y repercusiones en otras caras y la totalidad del juego.

Esta concentración en contenidos Stem se parecería mucho a lo que se ha hecho en países totalitarios para formar niños prodigio en el deporte, el ballet o las matemáticas, con el ánimo de que el país esté en los primeros lugares de pruebas o eventos y proyectar una imagen de poder y superioridad. Ya podremos imaginarnos la suerte de vida de estos –por fortuna pocos– niños ya lograda su hazaña.

De modo similar, invertir grandes sumas en estímulos para mejorar en matemáticas y ciencias no garantiza un crecimiento intelectual o un salto sustancial en el nivel general de conocimiento de los estudiantes. De nuevo recurro a Einstein: “La insistencia exagerada en el sistema competitivo y la especialización prematura con base en la utilidad inmediata marcan el espíritu en que se basa toda vida cultural, incluido el conocimiento especializado”. La especialización es necesaria, pero nociva si se imparte exclusiva y excluyentemente. Tendríamos que aprender a “jugar” con todos los hilos y conexiones que conforman ese entramado de relaciones, que hacen que una persona se forme integral y armónicamente, y que, como consecuencia, logre una buena expresión y manifestación de su conocimiento en todas las áreas.

Quizás el lector suponga que en las otras caras del cubo deberían estar las humanidades, y estaría, en parte, en lo cierto. Pero olvidarían el carácter sistémico de la formación: las ligazones internas y las determinaciones, limitaciones y posibilidades que se generan en todo el conjunto al accionar una de sus partes. En última instancia, las humanidades estarían realmente presentes en todas las caras.

Nuestro sistema educativo (que no lo es) está basado en la fragmentación de los saberes. Niños y jóvenes estudian, sin establecer conexiones entre ellas, matemáticas, historia, geografía, ciencias naturales y demás, y entre estas y la vida social en su integridad. En consecuencia, se insertan en el mundo como en un aglomerado de parcelas sin una lógica que les dé unidad y sentido. El mundo de la política y de lo público no les interesa; la pobreza y las malas condiciones de salud de muchos es algo muy lejano; sobre el conflicto interno se forman opiniones primarias y superficiales; el calentamiento global es ‘un rollo’ que no entienden o no los afecta; la cultura (literatura, arte, cine…) los aburre, excepto manifestaciones light; el mundo de la ciencia y la tecnología solo les atrae en cuanto alimento de su lúdica autista.

En estas condiciones, son presa fácil de consignas simplistas y tendenciosas de políticos (como lo dijo en estas páginas el profesor José Ángel Hernández, en ‘¿Los últimos humanistas?’) y de las pautas y modas de la publicidad y los medios de comunicación.

Estudiar materias científicas, técnicas y matemáticas, por un lado, o humanísticas, por otro, contribuye poco a la formación integral de la persona. Conozco psicólogos, sociólogos, historiadores, politólogos, entre otros, al igual que ingenieros, médicos y profesionales de la empresa, de los que no podríamos decir que tienen una comprensión medianamente integral del mundo y la sociedad. Como diría Luis Enrique Orozco, “se cree que se ha arreglado el problema de la formación integral aumentando los cursos de humanidades; (este propósito) no es una tarea exclusiva de las humanidades”. Nuestros especialistas en pedagogía, antropología, historia y demás disciplinas de lo social poco o nada dialogan con docentes de ingeniería, economía, administración u otras profesiones liberales. Cada uno es autocomplaciente en su discurso. Viven en lo que Edgar Morin llamó “un encierro disciplinar”.

Buscando propuestas

¿Cómo enseñar de manera interdisciplinaria? ¿Cómo crear las ligazones, conexiones y traslapes de los que hablábamos arriba? El pénsum de todo programa de primaria, secundaria, pregrado o posgrado debe ser concebido integralmente como la formación que pretende generar. Debe formar a la vez para el trabajo, la vida y la convivencia. No para las pruebas x o y, ni para las exigencias de acreditación de tal o cual entidad. Los resultados que se obtengan en estas mediciones deben ser el producto de hacer bien lo primero, y si tales mediciones no reflejan ese propósito primordial de la educación, no vale la pena tenerlas como referente. Tanto el pénsum como la evaluación de sus resultados deben estar en consonancia con el objetivo de la formación integral.

Las humanidades sí serían las llamadas a establecer de manera crítica y abierta las conexiones, pero no enseñadas como rellenos o cultura general. Abogo por unas humanidades pertinentes, problematizadoras, social, cultural y ambientalmente comprometidas. No podríamos enseñar, por ejemplo, a un ingeniero a hacer inyección y extrusión de botellas y bolsas plásticas sin mostrar al estudiante el inmenso daño que se hace a la humanidad y a la naturaleza con la producción y uso descontrolado de tales objetos. Tampoco podríamos enseñar sofisticados instrumentos financieros de optimización de ganancias sin mostrar el uso temerario que se puede hacer de ellos, como ocurrió en la década pasada al generar la crisis del 2008 en EE. UU., de la cual países como Grecia, Italia y España aún están sufriendo sus coletazos.

Algún profesor de ciencias sociales podría interpelarme: ¿Y qué humanidades son esas? ¿Humanismo plástico o financiero? Quizás las humanidades no deban enseñarse “solo” como disciplinas separadas (que ya dijimos que son necesarias) sino como bagaje intelectual y de conocimiento para la solución de problemas. Algunos países europeos (noreuropeos principalmente) están abandonando la enseñanza por disciplinas, incluso en primaria, enfocándose en la solución de problemas pertinentes para sus sociedades. En la medida en que el conocimiento disciplinar (matemáticas, historia, ciencias naturales, etc.) se hace relevante para la solución del problema, los maestros lo allegan. Así se logra un aprendizaje significativo, no abstracto.

No descalificar la enseñanza de las humanidades como disciplinas separadas. Las considero necesarias y obligatorias. Es solo que desde esta perspectiva, el maestro o profesor también debe estar en capacidad de conectar sus contenidos con los problemas concretos del país en los planos político, económico, social, cultural y ambiental.

Es importante, en el momento que vive Colombia, preparar a los ciudadanos en formación para el posacuerdo, cuando la conciencia sobre la tolerancia, la justicia social, la inclusión y el acercamiento de las voluntades deben ser los pilares de la construcción de una nueva sociedad. No importa el nivel de formación, el docente debe ser capaz de modular la complejidad de la problematización de su disciplina con las temáticas de la sociedad y la humanidad.

El núcleo central de la formación está en una relación que ha preocupado a pensadores de todas las épocas, desde Aristóteles: el problema de los fines y de los medios. La educación en los últimos tiempos está casi que centrada en los medios, las herramientas, es decir, en el cómo. Los contenidos de nuestra educación apuntan principalmente al ‘saber hacer’, que sin una reflexión sobre sus finalidades, su pertinencia contextual, su sentido dentro de marcos más englobantes como la sociedad, la cultura, la humanidad y la naturaleza, serían instrumentos ciegos.

Una ‘vacuna’ contra el pensamiento único

En Eafit hemos desarrollado una experiencia con maestrías dirigidas a las especialidades empresariales. Hemos propuesto un pénsum por módulos, al contrario del currículo por agregados (‘salpicón’ de materias).

– El primero persigue la fundamentación humanística general del estudiante. No se ocupa en sí de la especialidad de la maestría, pero establece todas las conexiones posibles, problematizándola.
Estudia la “condición humana” como lo recomienda Édgar Morin. ¿Qué es el Hombre?, es la pregunta de partida, y se hace un recorrido por todas las ciencias que lo estudian desde sus orígenes hasta la formación de las sociedades modernas.

– El segundo es una visión de contexto a través de la llamada historia pertinente, la historia del país en lo económico y empresarial, en lo relacionado con la especialidad, y trata de mostrar, sin apologías, las problemáticas relacionadas. Se estudian asignaturas dirigidas a comprender problemáticas nacionales e internacionales que afectan la actividad, legislaciones y reglamentaciones sectoriales, organismos rectores y promotores, convenciones e instituciones del ramo.

– El tercero cimenta teóricamente la especialidad antes de entrar en la operatividad de esta. Se abordan las ciencias o disciplinas (muchas de ellas sociales y humanas), de las que se deriva el contenido de la especialidad. Un conocimiento enraizado en el conocimiento seminal le da al criterio del estudiante mayor calado en su acción profesional.

Buena parte de la maestría es el módulo operativo o funcional, que se va a formar en los procesos concretos y funcionales, en el saber hacer de la especialidad.

El módulo de investigación formará en la capacidad de generar propuestas y soluciones a problemas específicos de la actividad bajo metodologías y seminarios-taller acordes con el nivel de las preocupaciones propias de su ejercicio. Por fin, un módulo de síntesis integra en una materia o seminario-taller lo adquirido.

La formación integral busca educar en el contraste, la controversia, el cuestionamiento, sin descuidar la alta calidad en los contenidos técnico-científicos. Su fin último es dotar de criterios de interpretación, decisión y de acción, en el ejercicio de su labor futura. Una ‘vacuna’ contra el pensamiento único.

Fuente: http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/educacion/la-educacion-en-colombia-esta-desintegrada/16619621

Imagen: http://images.et.eltiempo.digital/contenido/estilo-de-vida/educacion/IMAGEN/IMAGEN-16619629-2.jpg

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La UNESCO lanza inédito estudio sobre políticas de formación y desarrollo profesional de docentes de primera infancia

UNESCO/ 23 de Junio de 2016/

En el marco de la Estrategia Regional de Docentes que lleva adelante la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago), este organismo de Naciones Unidas lanza un trabajo que recopila y analiza experiencias nacionales de docentes a nivel de primera infancia en más de 15 países de la región.

La publicación titulada Estado del arte y criterios orientadores para la elaboración de políticas de formación y desarrollo profesional de docentes de primera infancia en América Latina y el Caribe fue realizadabajo la coordinación de Marcela Pardo, académica de la Universidad de Chile, y con la contribución de Cynthia Adlerstein de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El libro cuenta con la cooperación de un amplio grupo de expertos de diversos países de la región, tanto académicos, docentes y representantes de los ministerios de Educación, que junto al equipo de la Estrategia Regional de Docentes de la UNESCO, trabajó durante el 2015 en un profundo registro de la realidad regional, la identificación de los principales temas críticos y en la formulación de orientaciones de políticas docentes en primera infancia.

Esta nueva edición de la UNESCO es coherente con la Meta 2 de la nueva Agenda de Educación hacia el 2030 (E2030) que establece “velar porque todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de calidad en materia de atención y desarrollo en la primera infancia y enseñanza preescolar” y con la Meta 10 de esta hoja de ruta global que señala que se debe “aumentar la oferta de maestros calificados”.

En palabras de Paz Portales, coordinadora en la UNESCO de la Estrategia Regional de Docentes, este estudio “pone en agenda temas que no han tenido la relevancia suficiente y que son cruciales para garantizar el derecho a la educación en América Latina y el Caribe como son las políticas de carrera docente, de formación inicial, evaluación e institucionalidad de las educadoras y educadores de nivel parvulario. Esperamos que sea una contribución también para revertir la baja valoración social de las y los docentes y así darles la importancia que merecen y abrir nuevas oportunidades de investigación y producción especializada de conocimientos en esta materia”.

  • Descargue el estudio
  • Descargue infografía sobre la Meta 2 de la Agenda E2030: Velar por que todas las niñas y niños tengan acceso a servicios de calidad en materia de atención y desarrollo en la primera infancia y enseñanza preescolar.

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Opiniones de Marcela Pardo y Cynthia Adlerstein* investigadoras del equipo que realizó esta investigación

En relación al contexto regional de políticas docentes en general y de primera infancia en singular, ¿cuál es el principal aporte de este estudio?

El estudio reúne y analiza evidencia sobre docentes de primera infancia que se encontraba dispersa al interior de los países de América Latina y el Caribe. Este trabajo inédito presenta una descripción comparada para 16 países, ofreciendo una imagen panorámica de la región.

En segundo lugar, el estudio proporciona una perspectiva para interpretar el desarrollo de políticas en este ámbito, al contrastarlas con casos destacados en el mundo y situarlo dentro del debate académico internacional, para identificar avances y desafíos, y extraer orientaciones. A este respecto, el estudio pone en valor la importancia ética y pedagógica de las y los docentes de primera infancia como agentes clave de la calidad de este nivel educativo, junto con la complejidad política de abordar sus problemáticas históricamente relegadas y subvaloradas ante otros niveles educativos y profesionales.

Desde su experiencia ¿Qué elementos son los más críticos y que debiesen ser abordados por las reformas en curso sobre este tema en América Latina y el Caribe?

El estudio muestra que las agendas latinoamericanas sobre educación de la primera infancia no pueden prescindir del desarrollo de profesionales altamente calificados en enseñanza y aprendizaje, situados en un sistema de políticas que los forme, desarrolle, posicione y empodere para favorecer el desarrollo y al aprendizaje integral de la primera infancia.

Así también, el estudio indica la necesidad de sistematizar y centralizar datos existentes sobre la materia, y de promover mayor investigación que la actual, a fin de permitir que el diseño y desarrollo de políticas puedan sustentarse sobre evidencia local solvente.

El estudio también señala la necesidad de incrementar las inversiones públicas en educación de la primera infancia, indicando un rol del Estado como garante y regulador activo de los sistemas institucionales de los países.

* Marcela Pardo es M.A. en Psicología del Desarrollo y de la Educación, mención en Infancia Temprana, Boston College, MA, EE.UU. Actualmente es investigadora del Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile.

Cynthia Adlerstein es doctora en Ciencias Sociales, FLACSO Argentina y magíster en Gestión Educacional por la Universidad Diego Portales. Actualmente es académica del departamento de Teoría y Política Educativa de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Fuente: http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/la_unesco_lanza_inedito_estudio_sobre_politicas_de_formaci/#.V2tHN-vhCUk

Imagen: http://www.unesco.org/new/typo3temp/pics/80c3ae9fd8.jpg

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Argentina: Diplomatura en Enseñanza de Deportes Olímpicos de Combate

Argentina/23 de junio de 2016/Fuente: el sureño

La capacitación se inicia en agosto y será dictada por profesionales de primer nivel, mediante una plataforma virtual creada y gestionada por la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. Está destinada a practicantes de deportes de combate.
USHUAIA.- La Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) pondrá en marcha, a partir de agosto de 2016, su primera diplomatura con modalidad a distancia, en un curso de especialización sin precedentes en la Argentina.

Se trata de la “Diplomatura en Enseñanza de Deportes Olímpicos de Combate” que será dictada por profesionales de primer nivel mediante una plataforma virtual creada y gestionada por la Casa de Altos Estudios fueguina, como un servicio a una demanda específica generada en la comunidad.

La propuesta fue presentada por el Centro de Servicios a la Comunidad de la UNTDF en una cordial reunión desarrollada el pasado viernes en la Casa de Gobierno de Tierra del Fuego. En dicho encuentro participó la Gobernadora de la Provincia Rosana Bertone, el vicegobernador Juan Carlos Arcando, y el campeón olímpico de Taekwondo, Sebastián Crismanich (ganador de la medalla de oro en Londres 2012) y su hermano Mauro, en su rol de entrenador (ganador de la medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Taekwondo de 2009).

En esta ocasión, el rector de la UNTDF Juan José Castelucci rubricó un convenio con el presidente de la Asociación de Taekwondo Chacra IV de Río Grande, Julio Adrián Cruz, a los efectos de formalizar esta iniciativa conjunta que apunta a profesionalizar al sector deportivo de la Provincia; con posibilidades de extender los servicios de formación en el ámbito regional, nacional e internacional.

La diplomatura buscará contribuir especialmente a la formación de quienes se desempeñan actualmente como profesores de educación física, instructores y entrenadores que no cuentan con titulo de grado. El espacio ofrecerá conocimientos técnicos específicos que pueden ser aplicadas en las diferentes disciplinas de alto rendimiento.

Sebastián Crismanich valoró la iniciativa y dijo: “La idea es arrancar con esta capacitación específica y que luego estas capacidades puedan ser transmitidas en los colegios, escuelas y universidades, para seguir contribuyendo al desarrollo del deporte olímpico”. “Esto es, sin dudas, el punta pie inicial para lograr algo grande en las artes marciales y en el deporte de combate; creo que es muy importante jerarquizar la profesión de los entrenadores”, sostuvo el destacado deportista.

Por su parte, el rector de la UNTDF Juan Castelucci expresó que “la Universidad va a acompañar en fortalecer la formación deportiva, principalmente porque entendemos la particularidad y la necesidad que tiene la sociedad de Tierra del Fuego, que por condiciones climáticas limitan y condicionan la calidad de vida de la gente”, sostuvo la autoridad.
La UNTDF al servicio
Cabe destacar que el Centro de Servicios de la UNTDF tiene, entre una de sus funciones específicas, la tarea de organizar, promover y supervisar actividades universitarias de asistencia técnica y promoción del desarrollo socio-cultural, que contribuyan al mejoramiento de los recursos humanos de la Provincia. En ese sentido, es que se ha considerado la demanda sobre formación de entrenadores e instructores para la enseñanza de deportes olímpicos de combate, impulsada por la Asociación fueguina de Taekwondo Chacra IV; interés que tiene el aval de la Confederación Argentina de Taekwondo.
Objetivos
La Diplomatura en “Enseñanza de Deportes Olímpicos de Combate”, formará personas idóneas para la enseñanza de los deportes olímpicos de combate en instituciones educativas, deportivas y socioculturales.

Proveerá marcos conceptuales a los instructores de los distintos deportes olímpicos de combate para poder repensar su propia práctica y sentar las bases para futuros recorridos académicos. Aportará conocimientos para poder colaborar de manera adecuada con otros profesionales de la Educación Física y el deporte. Brindará capacidades que posibiliten una articulación con los actores institucionales que intervienen en las políticas públicas del deporte y la salud, como también en el deporte y la educación.

Estará destinado a practicantes de Taekwondo, cinturón negro (o cinto 2° Gup /1° Gup); practicantes de Judo o Karate, cinto Negro de la Federación Nacional reconocida por el Comité Olímpico Argentino o del país al que pertenezca y para practicantes de Lucha Olímpica avalados por la Federación Nacional reconocida por el Comité Olímpico Nacional.
Duración y acreditación
El curso será acreditado por la UNTDF y tendrá una estructura de plan de estudios con una duración de dos trimestres y un total de 640 horas cátedras (426 horas reloj). El cursado será tutorado por el cuerpo docente. Se establecerán clases con diferentes modelos didácticos hacia una mejor formación de los futuros diplomados. Las estrategias de enseñanza tendrán como objetivo la reflexión a través de espacios tales como: el debate; la reflexión, puesta en común y análisis, principalmente a través del campus virtual de la Universidad.

Se desarrollarán tutorías a través de correo electrónico, como así también la producción de un trabajo práctico y/o guías de estudio para una mejor comprensión y análisis de la bibliografía propuesta por cada docente, reproducción de videos a través de enlaces en la web.

Fuente: http://www.surenio.com.ar/diplomatura-ensenanza-deportes-olimpicos-combate/

Imagen: http://www.surenio.com.ar/wp-content/uploads/2016/06/convenio-untdf-484×270.jpg

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Adiós a la guerra: Gobierno de Colombia y FARC-EP firman cese al fuego definitivo

Colombia/23 de junio de 2016/ Fuente: telesurtv
Se establecerá una hoja de ruta para que en 180 días después de la firma de la paz definitiva se haya terminado la dejación de armas.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno colombiano firmaron este jueves el esperado acuerdo del cese al fuego bilateral y definitivo, un paso decisivo para poner fin a un conflicto interno de más de 50 años. El acuerdo del cese al fuego no es el último paso del proceso paz colombiano, pero es el más importante porque las partes se comprometen a cesar las operaciones militares ofensivas y dar por terminada la confrontación y uso de las armas en la política..

El garante de Cuba, Rodolfo Benítez, leyó el comunicado conjunto número 76 con los puntos en los que se llegó a acuerdos: cese al fuego y dejación de armas; acuerdo sobre garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales incluyendo las denominadas sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo; y acuerdo sobre refrendación.

El documento establece que una vez entre en vigencia el acuerdo a partir del primer día, “la Fuerza Pública reorganizará sus esquemas para que las FARC-EP puedan retornar y reorganizarse en 23 zonas».

A partir del día cinco se “desplazarán a esas zonas siguiendo las rutas establecidos en el acuerdo”. Serán 23 zonas veredales transitorias de normalización, que tienen como objetivo la dejación de armas y la reincorporación de la vida civil de los guerrilleros. Serán ocho campamentos, indicó el garante de Cuba. Así mismo, las FARC-EP designarán a 60 integrantes –hombres y mujeres- que podrán moverse por diferentes zonas del país para dar cumplimiento a lo acordado. “También designarán 10 personas que podrán moverse a nivel municipal en cumplimiento con tareas relacionadas con el acuerdo de paz”, incluye el acuerdo. Se garantizará a todos los rebeldes medidas de seguridad.

“Alrededor de cada zona habrá una zona de seguridad donde solo habrá equipo de monitoreo. Será de un kilómetro a la redonda”, leyó Benítez.

Las delegaciones, en el acuerdo, pidieron al secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, agilizar la misión técnica que se encargará de verificar la dejación de armas.

Sobre la dejación de armas, el acuerdo anunciado fija que existirá solo un “punto de almacenamiento donde estarán los contenedores en los que estarán las armas. Siempre resguardadas por el mecanismo de monitoreo de la ONU”.

Al firmar el cese al fuego ambas partes se comprometen a contribuir al surgimiento de una nueva cultura que proscriba la utilización de las armas en el ejercicio de la política.

Además, asumen trabajar por lograr un consenso nacional en el que todos los sectores apuesten por un ejercicio de la política en el que primen los valores de la democracia y el debate civilizado y no haya espacio para la intolerancia y la persecución por razones políticas.

Se establecerá una hoja de ruta para que a más tardar a 180 días después de la firma del acuerdo final se haya terminado el proceso de dejación de las armas.

El objetivo del presente acuerdo es la terminación definitiva de las acciones ofensivas entre la fuerza pública y el grupo insurgente.

Se crearán las condiciones para la implementación del acuerdo final y preparar la institucionalidad y al país para la reincorporación a la vida civil de las FARC-EP. El mecanismo de monitoreo y verificación será tripartito y estará integrado por representantes del Gobierno colombiano, la fuerza pública, las FARC-EP y un componente internacional constituido por la Misión Política de observadores no armados de la ONU, integrada principalmente por observadores de los países miembros de la CELAC. Esta Misión Política presidirá en todas las instancias el monitoreo y se encargará de dirimir controversias, presentar recomendaciones y generar reportes.

Desde el día después de la firma del acuerdo firmal la fuerza pública reorganizará las tropas para facilitar el desplazamiento de las estructuras de las FARC-EP a las zonas y para dar cumplimiento al acuerdo del cese al fuego. Desde el día 54 las comisiones de los frentes de la insurgencia se desplazarán a las zonas siguiendo las rutas establecidas de común acuerdo.

Serán 23 zonas territoriales, temporales y transitorias y 8 campamentos. En cada una habrá equipos de monitoreo local, facilidades para el acceso y tendrán una extensión razonable con límites que correspondan a la vereda donde se ubican, los cuales podrán ser ampliados previo acuerdo.

La salida de combatientes de las FARC-EP de los campamentos se hará sin armas y de civil. En este punto, las partes acordaron el compromiso de que no haya ninguna limitación en el normal  desenvolvimiento de la vida de las comunidades.

Las autoridades civiles no armadas permanecerán y continuarán ejerciendo sus funciones en las zonas.

¿Cuáles son las bases del conflicto armado colombiano?

En el hecho histórico participaron el mandatario colombiano Juan Manuel Santos y el comandante de las FARC-EP, Timoleón Jiménez. También están presentes el presidente de Cuba, Raúl Castro y representantes de los países garantes. Como «países acompañantes» estuvieron la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y el jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, diplomáticos de EE.UU. y la Unión Europea también presenciaron el evento.

Lea el acuerdo completo:

http://www.telesurtv.net/news/Adios-a-la-guerra-Gobierno-de-Colombia-y-FARC-EP-firman-cese-al-fuego-definitivo-20160323-0004.html

Las cifras de la guerra

En 2012, el Centro Nacional de Memoria Histórica publicó un informe titulado ¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad, en el que reflejaban el alcance y daño social que ha ocasionado el conflicto colombiano, el más duradero del mundo moderno.

Desde 1958 hasta 2012 la guerra en Colombia ha arrojado más de 220 mil fallecidos y 79 mil desaparecidos de manera forzosa; mientras que en asesinatos selectivos se cuentan unos 173 mil colombianos, la mayoría de ellos a manos de grupos paramilitares de la extrema derecha.

Estas bandas también ocupan el primer lugar en cuanto a masacres perpetradas con mil 156 víctimas. Otro drama que refleja este organismo público es de los desplazamientos violentos, que desde 1985 hasta la fecha de publicación del informe superaban los 10 millones de colombianos.

>> ¿Es suficiente el cese al fuego bilateral para lograr la paz en Colombia?

En contexto

Las FARC-EP y el Gobierno colombiano dialogan en La Habana (capital cubana) para lograr una salida pacífica al conflicto armado que vive la nación suramericana desde hace más de 50 años.

Los diálogos comenzaron en 2012 y hasta ahora han logrado avances en temas como reforma rural integral, participación política, fin del conflicto, víctimas y drogas ilícitas. Con este nuevo acuerdo quedan pocos puntos para poner fin a la guerra.

Fuente: http://www.telesurtv.net/news/Adios-a-la-guerra-Gobierno-de-Colombia-y-FARC-EP-firman-cese-al-fuego-definitivo-20160323-0004.html

Imagen: http://www.elpaisonline.com/media/k2/items/cache/b0054d5f6544fd177663d361fb2840e6_XL.jpg

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España: El Consell abre 34 nuevas aulas para niños de 2 años para el curso 16-17

España/23 de junio de 2016/Fuente: el salvador

Las familias podrán presentar las solicitudes en los centros hasta el 30 de junio y las listas de admitidos se publicarán el 7 de julio

Cada aula contará con un máximo de 18 alumnos y estarán atendidas por un maestro y un educador

La conselleria de Educación ha abierto un plazo de admisión extraordinario para 34 nuevas aulas para niños y niñas de dos años que se incorporarán a partir del próximo curso por toda la Comunidad y que tendrán una ratio máxima de 18 alumnos, como las que han funcionado durante el curso 2015/16.

Según ha informado la Generalitat en un comunicado, las familias podrán presentar las solicitudes hasta el próximo 30 de junio en los mismos centros, mientras que las listas definitivas de admitidos se publicarán el 7 de julio y el proceso de matriculación será entre el 12 y el 15 del mismo mes.

Este programa experimental, que afronta su segundo año de existencia, pasará a contar con un total de 69 aulas: 35 se encuentran en la provincia de Valencia, 23 en Alicante y 11 en Castellón. Las mismas fuentes han destacado que la ampliación de aulas es «consecuencia de la decisión del Consell de aumentar la calidad educativa».

El Gobierno valenciano también pretende «aplicar medidas que permitan reducir el fracaso escolar y garantizar la igualdad de oportunidades» para las familias que «por razones económicas no pueden escolarizar a sus hijos e hijas en esta franja de edad».

Cada aula contará con un máximo de 18 alumnos y estarán atendidas por un maestro y un educador con la «formación conveniente para formar parte de este programa experimental». Según la Generalitat, la incorporación temprana al sistema escolar es «fundamental para conseguir una mejora en el rendimiento» porque los pequeños «ganan en autonomía» y alcanzan destrezas básicas que les serán «muy provechosas» en el futuro.

Fuente: http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2016/06/21/5769618fca4741720b8b457d.html

Imagen: http://e02-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2016/06/21/14665238277058.jpg

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Educación y religión

Por Luis Arando González.

Entre educación y religión siempre ha habido una relación estrecha. Y es que la religión (y el mito) no sólo fue el marco en el que se generaron las primeras “explicaciones” sobre el orden cósmico y el lugar de los seres humanos –y sus mutuas relaciones— en el mismo, sino que fue –y sigue siendo— forjadora de normas básicas de convivencia social que, en cuanto se acepta que derivan de un mandato divino, tienen la fuerza de imperativos morales ineludibles.

En este sentido, la religión, desde un punto de vista histórico, fue una de las primeras educadoras de los grupos humanos, entendiendo por educación la asimilación subjetiva –o mejor aún, intersubjetiva— de marcos explicativos acerca de por qué la realidad es como es y acerca de cuál es el lugar de los individuos y la colectividad en esa realidad. También la religión nutrió las prácticas sociales de referentes normativos que indicaban –e indican aún— con contundencia el carácter bueno o malo, justo o injusto, de las acciones humanas.

Las sociedades humanas fueron educadas durante milenios por cosmovisiones religiosas y por quienes ejercían la autoridad, por lo que se entendía como delegación divina directa, en la materia. Primero fue en el contexto de los diferentes politeísmos de los que se tiene noticia; después de los monoteísmos que se alzaron vencedores en la disputa por lo religioso –el Islam, el Judaísmo y el Cristianismo— y que, sobreviviendo hasta el presente, impregnan, con sus valores y sus prácticas, al mundo contemporáneo.

La filosofía primero y luego la ciencia abrieron grietas importantes en esta dominio educativo ejercido desde la religión, que era más fuerte ahí  donde se institucionalizó como un poder terrenal en coexistencia –y competencia—con otros poderes.

Ciertamente, la filosofía (desde los presocráticos, Sócrates, Platón y Aristóteles hasta el día de hoy) y la ciencia (desde el Renacimiento en adelante) no excluyen a la religión en la labor educativa, pero le ponen serios reparos a una educación puramente (y exclusivamente) religiosa.

Y es que la filosofía y la ciencia dan lugar a una nueva visión de la educación, que ya no es entendida como repetición de verdades –dichas por un profeta o recogidas en un texto— de origen divino, sino un proceso de búsqueda de la verdad esencialmente humano, una búsqueda basada en argumentos y en pruebas empíricas refutables y reemplazables por otros argumentos y pruebas mejores. Educar es, en este sentido, preparar a los alumnos y alumnas para esa búsqueda, la cual no es ajena ni a la vida buena y justa ni a la salud mental y física: ese es el sentido primigenio de la pedagogía tal como la entendieron los griegos del siglo V antes de Cristo.

Una vez que la filosofía y la ciencia se hacen presentes en el proceso educativo –no sin resistencias, hay que decirlo— la crítica aparece como un aspecto sustantivo en la educación: criticar es someter al escrutinio de la razón y de la experiencia cualquier realidad o verdad, bajo el supuesto de que no hay realidades ni verdades definitivas. Así, los educandos deben prepararse para la crítica; deben aprender, desde muy temprano y a lo largo de su formación educativa, que no hay nada que no esté sujeto a discusión, que no hay nada que deba aceptarse con los ojos cerrados por ningún motivo, ya sea religioso, político o económico.

Llevado al límite, este enfoque no puede menos que chocar con la religión y con la educación religiosa. Porque, en efecto, en la religión hay verdades indiscutibles e inapelables, verdades que deben ser aceptadas sólo por fe, sin discusión alguna. Las sociedades occidentales, en general y después intensas batallas no sólo ideológicas, salvaron la situación con una solución de compromiso: se le dio al proceso educativo laico el peso decisivo en la formación de los alumnos y alumnas, dejándose a lo religioso el ámbito privado de la moral, a ser aceptado libremente –en el marco de otras opciones morales— por los ciudadanos y ciudadanas.

En América Latina se transitó el mismo camino con variantes importantes: para el caso, las obras educativas de carácter religioso –primero católicas y luego evangélicas— intentaron (e intentan) hacer coexistir los contenidos religiosos –materias de fe y religión, por ejemplo— con los contenidos laicos, regulados por las autoridades educativas nacionales.

Se trata, en este último caso, de soluciones que dieron un resguardo al poder religioso y que no socavaron la necesaria formación educativa en materias esenciales para el desarrollo y la modernización capitalista, tal y como el capitalismo se implantó en las sociedades latinoamericanas en el siglo XX.

Del lado de quienes promovían una educación exclusivamente laica, sin ningún influjo religioso, había argumentos suficientes para sostener que, además de conocimientos, la ciencia y la filosofía ofrecían a los ciudadanos y ciudadanas el horizonte normativo suficiente para llevar una vida buena. La matriz intelectual y cultural de esta visión es el pensamiento griego clásico, según el cual el conocimiento es inseparable de la virtud personal. La Ilustración se inscribió en la misma matriz y actualizó el optimismo clásico griego en el alcance moral del conocimiento filosófico y científico.

Pero lo religioso –ni como soporte suyo: lo mítico-religioso— salió de la escena cultural y educativa. Tanto por su peso y su poder institucional como por su arraigo en las prácticas, costumbres y tradiciones populares –en lo que algunos sociólogos llaman el “mundo de la vida”— lo religioso en sus diversas expresiones siguió presente en disputa, muchas veces franca, con las visiones educativas laicas.

La filosofía, la ciencia y tecnología –tampoco la democracia y el mercado— lograron colmar las ansias de ultimidad, de sentido y de trascendencia que parecieran estar inscritas en la naturaleza humana desde los más remotos tiempos. Tampoco lo hizo el arte, en sus distintas manifestaciones: música, poesía, pintura, escultura, novela, cuento, etc. En la época moderna, cada crisis social, política o económica fue vista como una oportunidad para que los abanderados de lo religioso –y de las religiones— arremetieran contra el laicismo y propusieran la vuelta a la fe en materia educativa. Nunca faltaron los que leyeron esas crisis como  crisis originadas por el abandono de la fe por parte de los hombres y las mujeres de nuestro tiempo.

El conservadurismo y neoconsevadurismo europeo y norteamericano hicieron suya la causa de la defensa de la fe en todas las esferas de la vida social, especialmente en el ámbito de la educación. Conservadores y neoconservadores leyeron (y leen) las crisis de nuestro tiempo como crisis morales-espirituales. Y no sólo eso: luchan por convertir a la religión (la judeo cristiana) en fuente exclusiva y única de moralidad y espiritualidad, obviando no sólo el sólido contenido moral-espiritual de otras religiones, sino también de tradiciones culturales no religiosas –ateas y escépticas— que tienen mucho que decir en materia moral al hombre y la mujer de hoy.

Conservadores y neoconservadores se equivocan por partida doble: ni las raíces de las crisis que padecen las sociedades de ahora son esencialmente de naturaleza moral-espiritual ni la religión judeo-cristiana (y su texto fundamental: la Biblia) es la única, exclusiva, privilegiada y absoluta fuente de moral en la actualidad.

Es una fuente moral importante; no reconocerlo es absurdo. Pero hay otras fuentes de enorme importancia, cuyo desconocimiento –y más aún, la no puesta en práctica de sus enseñanzas— empobrece a los seres humanos. Pero esas fuentes religiosas –en toda su diversidad— deben ser leídas e interpretadas a la luz de la razón, con las exigencias textuales y contextuales que la misma exige, como condición para no caer en simplismos, dogmatismos y manipulaciones. Asimismo, se tiene evitar caer en la tentación de buscar soluciones morales-espirituales a problemas de naturaleza económica, social o política.

Aterrizando en El Salvador, erigir el texto bíblico como fuente exclusiva de moralización es, más allá de los intereses que se busca asegurar, una muestra de la cortedad de miras de quienes proponen semejante solución a problemas que se originan en ámbitos distintos a lo moral espiritual,  pero que repercuten en él.  La Biblia es una fuente moral, entre otras muchas, religiosas y no religiosas. Pretender convertirla en la fuente moral por excelencia es absurdo, por ir en contra de conquistas irreprimibles en el terreno de otras religiones y de las morales laicas.

El proceso educativo no puede renunciar, a estas alturas, a lo que con tanta dificultad ha llegado a definirlo: como un proceso de formación intersubjetiva que lleva a la búsqueda de la verdad, de manera crítica y fundada en argumentos y pruebas empíricas. Incrustar en la escuela una lectura literal, acrítica, descontextualizada y exclusiva de la Biblia puede significar un retroceso en lo que se ha logrado en la educación laica. Se estaría imponiendo en la conciencia de las nuevas generaciones unas enseñanzas religiosas particulares –no mejores ni superiores que otras—, violentado su libertad de elegir la mejor opción moral para su vida. Porque en el terreno moral nada puede ser impuesto, pues en el momento que ello sucede lo moral se desdibuja y el comportamiento se convierte en algo heterónomo, es decir, en algo ajeno (externo) a la propia voluntad y autonomía del individuo.

Tomado de L. A. González, Sociedad, cultura y educación. San Miguel, UGB Editores, 2013, pp. 177-182

Fuente:http://www.alainet.org/es/articulo/178296

Imagen: http://images.eldiario.es/sociedad/Conferencia-Episcopal-intransigencia-sociedad-religion_EDIIMA20150306_0247_14.jpg

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