
Fuente TES / 9 mde junio de 2016
Reflecting on a great week in Australia, I detect a new education debate opening up to replace the false dichotomy between knowledge and skills. Across three continents I hear more thought leaders arguing that we should now focus on individualised education rather than standardised schooling.
I spent almost a whole day at the University of Melbourne’s Graduate School of Education. This is the home of Professor John Hattie, and I was the guest of the distinguished dean, Professor Field Rickards. Both were fresh from collaborating on a new series for the Australian Broadcasting Corporation called Revolution School. This is set in a school that has moved from the bottom 10 per cent to the top 10 per cent. It is authentic but hopeful. It shows off the university’s clinical approach to education, with evidence of impact on individual learners rather than a class average.
Professor Field impressed on me that producing impact for every learner demonstrates the complexity and challenge of teaching. It shows the need for professionalism, accepting that every teacher has different strengths and weaknesses and that collaboration is crucial in tackling different effectiveness.
This approach, based on evidence of individual impact, is a long way from the «factory schooling» promoted in TES by Jonathan Simons (article free to subscribers).
His advocacy of a system that raises standards for the average is logical but flawed, especially in the light of an insightful book I read last week on my travels: The End of Average by Todd Rose. It made me much more hopeful that the approaches of Dame Alison Peacock or the Dalton system, also featured in last week’s TES, are more likely to be enduring.
Todd Rose is the director of the Mind, Brain, and Education programme at the Harvard Graduate School of Education, where he also leads the Laboratory for the Science of the Individual. His book starts by demonstrating that designing for the average person can fail because no one is completely average – we are all unique. Testing, ranking and grading is common to factories, and is convenient for sorting people at a cost to individual talent.
The labour market of the post-industrial world is changing. Technology and globalisation will remove the need for many lower- and medium-skilled jobs and makes the waste of talent in schooling for the average unsustainable. Without factories to utilise the work of those that are failed by factory schooling, how are those people supported? What is more, the attempts to rank people based on qualification, or things like IQ tests, are being abandoned by some employers.
Google, Deloitte and Microsoft have all dropped single-score employee evaluation systems. The correlation between performance in work and grade point average just wasn’t there. Employers are now looking for a more complete picture of candidates, which the data can now start to offer.
The consequences for education are significant if employers stop sifting on the basis of grades or going to the «right» university. The opportunity is for education to focus entirely on helping individuals to develop relative to their own performance rather than their peers. In his report The Problem Solvers, Charles Leadbeater argues that this requires education being more dynamic. This is a «combination of cognitive and non-cognitive skills, hard and soft, explicit and tacit, academic knowledge and entrepreneurial ambition». This in turn will require assessment to «go beyond testing routine recall of facts to test higher-order thinking, problem-solving and creativity; and will deliver qualitative descriptions and expert judgments of how well a student performs, as well as test results and grades».
I also met another Harvard professor while I was in Melbourne. Professor Richard Elmore argued for similar change but warned that there were plenty of vested interests that would try to shout it down. A move from industrial schooling of grading and sorting people is very threatening to some. But I see no alternative as the world changes around us. The challenge is to take measured steps in the right direction of individualised education while we wait for policymakers to catch up.
Fuente: globalpartnership.org / 9 de junio de 2016
Since 2000 significant gains have been achieved in access to primary education globally, however, the quality of learning remains a major challenge.
According to UNESCO, an estimated 250 million children either don’t make it to grade 4 or reach grade 4 without basic skills in reading, writing and math.
Factors such as poverty and extreme inequality put children at greater risk of not learning the basics. Living in rural areas or in remote parts of a country also reinforces disadvantages.
Schools in remote areas frequently lack trained teachers, and instructional materials are inadequate and often in short supply. These factors make it difficult for children and youth from marginalized groups to develop strong foundational skills in reading, writing and numeracy.
Fuente FECODE / 9 de junio de 2016
Docentes y comunidad educativa han desarrollado varias marchas para denunciar lo que está ocurriendo y exigir soluciones inmediatas. La administración ha hecho caso omiso a sus necesidades.
La tercera Encuesta de Opinión Sindical, contratada por la Escuela Nacional Sindical, evidenció el reconocimiento del gremio con el trabajo de Fecode y su gestión en defensa de los derechos del magisterio, así como el acompañamiento al proceso de paz y las precarias condiciones del derecho a la sindicalización en un estado de derecho como Colombia.
Los sindicalistas del país consideran que los tres temas en los que el gobierno debe centrar su atención son: a) generación de trabajo decente, b) disminución del desempleo y c) las libertades sindicales. La encuesta destacó el trabajo de fecode con un 86.5% por su liderazgo social, político y de restitución de derechos.
Este es un documento visibiliza la opinión de los sindicatos y trabajadores, su quehacer para incidir en la agenda nacional sobre temas estructurales como el trabajo decente, el proceso de paz y la violación al derecho a la sindicalización.
“Nos encontramos que instituciones relacionadas con el mundo laboral, como el caso de los jueces laborales, la Corte Constitucional y la Contraloría General de la Nación, entre otras, tuvieron un porcentaje de desconfianza bastante alto, lo que evidencia que la desconfianza en este tipo de instituciones aumentó. Sin embargo, permanece la percepción que tienen los líderes y lideresas sindicales sobre el maltrato que reciben de instituciones como la ANDI, Fedesarrollo, etc., y el poco reconocimiento que estas mismas les dan a ellos como representantes de organizaciones de los trabajadores”, precisó Carmen Lucía Tangarife, responsable de la temática Trabajo Decente y Mundo Laboral en la ENS.
Un dato tremendamente relevante es que tan solo el 1% de los líderes encuestados tiene entre 25 y 35 años. De ahí la importancia de insistir en la vinculación de jóvenes a las organizaciones, de motivar el derecho a la sindicalización y la reivindicación laboral, que garantice el relevo generacional. La encuesta es una muestra contundente de la importancia del liderazgo sindical y su incidencia real en el diseño y aplicación de políticas públicas y sociales en el país.
Fuente: Internacional de la educación / 9 de mayo de 2016
El mensaje de hoy en Riga, Letonia, se ha centrado en los cimientos de una educación con un enfoque inspirado en los derechos humanos, que incluya valores universales como la comprensión y la tolerancia, y que entienda las diferencias culturales como una oportunidad en lugar de como una amenaza.





Chile/09 junio 2016/Fuente:Telesur
La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) junto a otras organizaciones estudiantiles convocó para este jueves una movilización nacional y paro multisectorial bajo el lema «Chile se cansó» y «A cambiar la mala educación», con lo que reiterarán su llamado a cumplir con los compromisos asumidos por el Gobierno en materia educacional.
En esta nueva manifestación reiterarán a las autoridades que respondan a los tres ejes propuestos por el movimiento estudiantil: el fortalecimiento de la educación pública, un marco regulatorio que impida a las instituciones de educación seguir lucrando y un nuevo sistema de financiamiento, donde la gratuidad sea universal y se consagre la educación como un derecho fundamental para todos y todas.
La actividad está prevista para las 10H00 hora local y contará con la participación de la Confech, la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones) y la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarias (Aces).
La Intendencia Metropolitana, organismos técnicos y el municipio de Santiago, autorizaron el recorrido de la marcha.
Según lo previsto, el trayecto comenzará en el cabezal norte de Parque Bustamante para continuar por la calzada sur de la Alameda hasta calle Echaurren, donde habrá instalación de una tarima, informó El Mercurio.
Los representantes de la Confech se comprometieron a velar por el desarrollo pacífico de la marcha, dando un cierre claro del fin de la manifestación, como también a mantener el desplazamiento por la calzada sur.
En la víspera, los estudiantes realizaron un banderazo por la reforma educacional frente a La Moneda en Santiago, la capital donde protestarán “por una educación pública, que trascienda la propiedad las instituciones”, en palabras de la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Diego Portales, Carolina Figueroa.

Con esto los universitarios denunciaron el endeudamiento de miles de familias chilenas y reiteraron sus demandas en torno a la gratuidad universal y también a la condonación de la deuda de todos los estudiantes.
Fuente:
http://www.telesurtv.net/news/Estudiantes-realizan-hoy-marcha-y-paro-multisectorial-en-Chile-20160609-0001.html
Fuente: Internacional de la educación / 9 de Junio de 2016
Preparar a los estudiantes de hoy en día para su realidad multicultural va más allá de la enseñanza de los derechos humanos como lección independiente de una clase; al contrario, requiere la creación de un entorno donde todos comprendan, valoren y protejan los derechos humanos.




