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Entrevista a Filippo Grandi: “Educación para los refugiados, una inversión que vale la pena para el mundo”

Entrevista/01 Octubre 2020/rebelion.org

Filippo Grandi es el undécimo alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), cargo que ejerce desde el 1 de enero de 2016, tras dedicarse al trabajo humanitario y de refugiados durante más de 30 años. Su mandato de cinco años al frente de Acnur, concluye el 31 de diciembre de este año.

Este es un extracto de la entrevista realizada a Grandi por personal del fondo Educación No Puede Esperar, también conocido por su nombre en inglés Education Cannot Wait y su sigla ECW. Se trata de un fondo mundial multilateral de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  destinado a promover el acceso a la enseñanza de los millones de niños y adolescentes que viven en medio de crisis, conflictos, desastres naturales y brotes de enfermedades.

EDUCACIÓN NO PUEDE ESPERAR (ECW): Como agencia de las Naciones Unidas, con el mandato de su Asamblea General de brindar protección internacional y buscar soluciones para los refugiados, ¿podría explicar la importancia general de la educación para los niños refugiados como un componente de protección y soluciones?

FILIPPO GRANDI: La escuela es a menudo una de las primeras cosas que las familias de refugiados preguntan después de ser desplazadas. Deseosos de recuperar un sentido de normalidad y dignidad después del trauma del desarraigo, también están muy comprometidos con el futuro de sus hijos.

Muchos niños y jóvenes son desplazados varias veces antes de cruzar una frontera y convertirse en refugiados. Para estos niños, la escuela es el primer lugar donde comienzan a recuperar el sentido de rutina, seguridad, amistad e incluso paz.

La educación juega un papel clave, tanto para garantizar la protección de los niños y los jóvenes como para ayudar a las familias y los niños a concentrarse en reconstruir sus vidas y regresar a muchas de las actividades con las que normalmente se habrían comprometido antes del desplazamiento.

Como ha demostrado el reciente Informe sobre la educación 2020 de Acnur, aunque ha habido algo de éxito en el acceso a la educación primaria, este se ha ralentizado. Las tasas brutas de matriculación muestran que 77% de los niños refugiados están matriculados en la educación primaria, pero esta cifra se reduce drásticamente a 31% en el nivel secundario.

Las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada. Dado que la evidencia global muestra la naturaleza protectora significativa de la educación secundaria para las niñas, este es un aspecto clave del trabajo para Acnur y socios como Educación No Puede Esperar.

Juntos, estamos solicitando que la matriculación de refugiados en la educación en todos los grados se lleve a nivel global para permitir que los millones de niños y jóvenes de todo el mundo que se han visto obligados a huir de sus hogares construyan un futuro mejor para ellos, sus familias y sus comunidades.

Si se les permite aprender, desarrollarse y prosperar, los niños crecerán para contribuir a las sociedades que los acogen, pero también a sus países de origen cuando la paz les permita regresar. La educación es una de las formas más importantes de resolver las crisis mundiales.

ECW: Usted es miembro desde hace mucho tiempo del comité directivo de alto nivel de la Educación No Puede Esperar. Como sabe, la institución tiene por objeto garantizar que los niños puedan continuar su educación en tiempos de emergencias y crisis prolongadas. ¿Podría explicar las necesidades especiales de los niños refugiados durante las emergencias y las crisis prolongadas, y ¿cómo cree que Educación No Puede Esperar contribuye a satisfacer esos derechos y necesidades?

FP: El Pacto Mundial para los Refugiados exige medidas para permitir que los niños y jóvenes regresen al aprendizaje dentro de los tres meses posteriores al desplazamiento. Este objetivo destaca el importante papel que desempeña la educación, tanto formal como informal, para ayudar a los niños a reanudar sus actividades normales.

Los niños pueden tener un sentido de pertenencia con sus compañeros en las aulas, la oportunidad de jugar y participar en actividades recreativas y recibir información que podría salvarles la vida sobre temas relacionados con la salud, la higiene y la seguridad. Las escuelas también brindan acceso a servicios de apoyo, como programas de orientación y alimentación escolar.

Preparar a los niños refugiados para que ingresen a los sistemas educativos nacionales de las comunidades de acogida es fundamental y requiere trabajar en estrecha colaboración con los Ministerios de Educación para eliminar las barreras administrativas y de políticas a la matriculación escolar.

También implica garantizar que los niños tengan las destrezas y habilidades necesarias para prosperar una vez que estén inscritos en las escuelas. Las clases de aprendizaje de idiomas, especialmente cuando el idioma de enseñanza es diferente, los programas de actualización y la educación acelerada apoyan la inscripción de los niños en la escuela y la capacidad de aprender de manera efectiva.

También es importante brindar información y asistencia esencial para ayudar a las familias a superar algunas de las barreras prácticas para la inscripción escolar. El apoyo psicosocial también es fundamental para los niños que han sufrido el trauma del desplazamiento y que necesitan ayuda para adaptarse a nuevas situaciones y entornos.

El apoyo brindado por Educación No Puede Esperar permite a las agencias y organizaciones garantizar que los servicios se brinden después del inicio de una emergencia para abordar las necesidades inmediatas que se han destacado anteriormente, enfocándose tanto en las necesidades de protección como en las de educación y trabajando para garantizar que los niños estén preparados para ser incluidos en programas de educación formal.

Educación No Puede Esperar también ha desempeñado un papel fundamental al pedir a los donantes que inviertan en educación durante y después de las emergencias para asegurar que las necesidades educativas de los niños puedan satisfacerse durante las crisis humanitarias, como lo demuestra el aumento de la inversión en educación en situaciones de emergencia durante los últimos cuatro años.

ECW: Un número significativo de promesas hechas por países y otras partes interesadas en el Foro Mundial sobre los Refugiados 2019 se centró en la educación, incluidas las promesas individuales y conjuntas hechas por Educación No Puede Esperar que destacan las inversiones de varios años para aumentar las oportunidades en la educación secundaria para los niños refugiados y en el trabajo con otros fondos globales para apoyar una educación de calidad para los refugiados.¿Qué brechas existen en la financiación de la educación de los refugiados a nivel mundial y dónde pueden ayudar mejor los donantes, incluidos los países, la sociedad civil y las empresas privadas?

FG: Si bien la financiación para la educación en situaciones de emergencia se quintuplicó entre 2015 y 2019, la educación generalmente solo recibe entre dos y cinco  por ciento del presupuesto total de los llamamientos humanitarios. A medida que pasamos de situaciones de emergencia a crisis prolongadas, existe el riesgo de que el gasto en educación reciba un grado cada vez menor de prioridad, lo que dificulta apoyar a los gobiernos anfitriones para que continúen brindando servicios educativos durante un período prolongado.

Las brechas de financiamiento en la educación significan que a menudo es difícil garantizar que los niños y jóvenes completen un ciclo completo de educación, pasando de la educación primaria a la secundaria y la terciaria. Las cifras globales muestran que hay una caída significativa en la inscripción entre la educación primaria y secundaria y que solo el 3 por ciento de los jóvenes refugiados están matriculados en programas de educación terciaria.

Las brechas de financiamiento también significan que quienes más lo necesitan, incluidos los niños de hogares encabezados por mujeres o niños y los que tienen discapacidades, no reciben el apoyo especializado que se requiere para disfrutar plenamente de su derecho a la educación.

El compromiso conjunto en el Foro Mundial sobre Refugiados de Educación No Puede Esperar, el Banco Mundial y la Alianza Mundial para la Educación tiene el potencial de cambiar las reglas del juego en términos de garantizar que los sistemas se fortalezcan y apoyen para que los refugiados y otras poblaciones vulnerables tengan un acceso continuo a la educación.

ECW: Educación No Puede Esperar ha dedicado su segunda ronda de inversiones de Primera Respuesta de Emergencia por covid-19 para situaciones de refugiados en todo el mundo. ¿Podría explicar algunas de las emergencias clave en términos de educación de refugiados para Acnur y la diferencia que hará la respuesta de emergencia de Educación No Puede Esperar para covid-19?

FG: El cierre de escuelas en todo el mundo significó efectivamente que 90 por ciento de los niños refugiados que estaban inscritos en escuelas y programas educativos no pudieran continuar recibiendo una educación.

Como se encuentran en algunas de las áreas más remotas de los países o tienen recursos limitados en el hogar, no pudieron beneficiarse plenamente de los programas de aprendizaje a distancia, y en el hogar y corren un grave riesgo de quedarse más rezagados académicamente. Este riesgo es aún más grave para las adolescentes, donde se estima que 50 por ciento de las jóvenes que estaban en la escuela corren el riesgo de no regresar una vez que se reanuden las clases.

El cierre de las escuelas también significa que muchos de los servicios de apoyo integral mencionados anteriormente (distribución de alimentos, apoyo psicosocial y actividades recreativas y programas de apoyo al aprendizaje) se vieron interrumpidos.

Las familias que han perdido sus medios de subsistencia como resultado de la pandemia experimentan una mayor presión económica y pueden dar menos prioridad a gastar los escasos recursos que tienen en la educación para garantizar que se satisfagan sus necesidades más básicas.

Todos estos factores contribuyen a aumentar los riesgos de protección durante los períodos de cierre de escuelas, dejando el futuro educativo de muchos niños refugiados colgando de un hilo.

Mantener la educación en marcha durante una pandemia requiere ingenio, innovación, invención y colaboración. La financiación de Educación No Puede Esperar para la respuesta a la  covid-19 desempeñará un papel clave en la mitigación de estos riesgos, al encontrar formas de garantizar que los estudiantes puedan continuar aprendiendo durante el cierre de las escuelas, difundiendo información a las familias de refugiados sobre los procedimientos de reapertura y los protocolos de seguridad que se implementarán, capacitando a los maestros para adaptarse a la pandemia, proporcionando materiales adicionales a los estudiantes, implementando campañas de regreso a la escuela y haciendo las mejoras indispensables en las instalaciones de agua y saneamiento en estas instituciones. Muchas de estas actividades ya se han iniciado con el generoso apoyo de Educación No Puede Esperar.

ECW: Acnur y ECW también han coordinado estrechamente con los gobiernos anfitriones, los actores humanitarios y de desarrollo el fomento de inversiones de recuperación de varios años, como el Plan de Respuesta Educativa para Refugiados y Comunidades de Acogida en Uganda. ¿Cómo ve este fortalecimiento de la educación para los refugiados y las comunidades de acogida en el nexo entre la ayuda humanitaria y el desarrollo?

FG: El tema del informe de Acnur de 2020 es «Unirnos para la educación de los refugiados». Este foco realmente refleja el Pacto Mundial sobre Refugiados, que aboga por un enfoque de “toda la sociedad” para garantizar que se aborden las necesidades de los refugiados y las comunidades de acogida. Esto significa que una serie de partes interesadas tienen un papel que desempeñar en la realización de los objetivos del Pacto.

La presencia de un plan claro y un conjunto de objetivos para apoyar el acceso a la educación ayuda a definir roles y áreas de contribución para una amplia gama de partes interesadas. Es fundamental que existan nexos entre los planes de respuesta humanitaria y para refugiados, los planes de resiliencia plurianuales y los planes de desarrollo del sector a más largo plazo.

El apoyo de Educación No Puede Esperar a la programación educativa inmediatamente después del inicio de una emergencia y la asistencia a más largo plazo proporcionada a través de los programas de resiliencia plurianuales desempeñan un papel fundamental para cerrar la brecha entre la financiación humanitaria y la financiación del desarrollo.

La inclusión de refugiados en los sistemas educativos del país de acogida significa que los donantes y otros actores deben trabajar en estrecha colaboración con los gobiernos para aumentar la capacidad de estos sistemas de incorporar más estudiantes, desarrollar las habilidades de los maestros para responder a las necesidades de los alumnos y garantizar que los niños puedan progresar a través de diferentes niveles educativos.

ECW: ¿Habría algún comentario final que le gustaría hacer a la audiencia de ECW en todo el mundo sobre la importancia de la educación de los niños refugiados en situaciones de emergencia?

FG: La inversión en educación para los refugiados es esencial para garantizar que no se pierda la creatividad y el potencial de los jóvenes en regiones afectadas por conflictos y crisis.

Durante la pandemia de covid-19, los estudiantes refugiados han desempeñado un papel fundamental en sus comunidades trabajando en primera línea como trabajadores de la salud, fabricando mascarillas y jabón para distribuirlos a quienes lo necesitan, ofreciendo asesoramiento y difundiendo información sobre salud e higiene y creando programas para la instrucción de los estudiantes más jóvenes. Su impulso, iniciativa y pasión se habrían perdido sin una inversión temprana en su educación.

La educación para los refugiados es una inversión que vale la pena para toda la comunidad y para el mundo. También es un derecho fundamental para todos los niños que se afirma en la Convención de Refugiados de 1951, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Este derecho también debe respetarse en situaciones de emergencia en las que pedimos a los actores mundiales que se centren no solo en el acceso, sino también en la calidad de la educación y la capacidad de los niños para aprender, lo que los llevará a un futuro más brillante y digno.

Fuente: https://rebelion.org/educacion-para-los-refugiados-una-inversion-que-vale-la-pena-para-el-mundo/

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ACNUR insiste en urgencia de ayuda para refugiados en Grecia

Europa/Grecia/Autor(a) y Fuente: www.telesurtv.net

En los centros de recepción instalados por el Gobierno griego existe hacinamiento y los refugiados no se alimentan bien.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) insistió este jueves en la urgencia de tomar medidas para mejorar las condiciones en las que viven solicitantes de asilo en los centros de recepción de las islas griegas del Egeo.

El representante de ACNUR en Grecia, Philippe Leclerc, señaló que es crucial que la respuesta gubernamental sea «integral» y  vaya más allá de las «soluciones a corto plazo» ante la situación de precariedad que padecen los refugiados.

«Esto significa garantizar unas condiciones de acogida adecuadas, acceso a procedimientos de asilo justos y rápidos, oportunidades de integración para quienes se conceda asilo y retornos ágiles para quienes no necesitan protección internacional», agregó Leclerc.

Una serie de incendios devastaron en días pasados el campo de refugiados de Moria, ubicado en Lesbos,  lo que provocaron que unas 12.000 personas se quedaran sin techo. Ante la  gravedad de la situación, el Gobierno de Grecia tomó varias medidas, que parecen ser insuficientes.

El Ejército heleno y organizaciones humanitarias lograron establecer un centro de emergencia para albergar a los afectados, unos 9.400 solicitantes sin hogar se encuentran allí. No obstante, medios internacionales han descrito que existe hacinamiento y los refugiados no se alimentan bien.

En tal sentido precisan que reciben una comida al día, mientras las carpas se encuentran pegadas unas a otras, algunas sin camastros para que las personas duerman; además de no contar con la higiene imprescindible para prevenir el riesgo de contagios por la Covid-19.

«Los sucesos en Moria son una llamada de atención sobre la necesidad de abordar la precaria situación de miles de personas en las islas y de acelerar su traslado seguro y ordenado a un alojamiento más apropiado en la península»,  valoró Leclerc.

Fuente e Imagen: https://www.telesurtv.net/news/acnur-insiste-urgencia-ayuda-refugiados-grecia–20200924-0054.html

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Una alarma para evitar que las escuelas se conviertan en objetivo de guerra

Por: Belén Hernández

En el último lustro, los centros educativos de todo el mundo han sufrido más de 11.000 acciones violentas. Como llamada de atención, la ONU declara el 9 de septiembre Día Internacional para la Protección de la Educación ante Ataques

Sonia Mankongo ha visto el miedo en la mirada de sus alumnos. Miedo a que vuelvan a atacar su escuela y a que tengan que huir de nuevo. Mankongo es coordinadora del programa de educación de la ONG Zerca y Lejos y profesora en el colegio N’drock, en el extremo norte de Camerún. Ese centro educativo es el único que permanece abierto en la zona fronteriza con Nigeria por los continuos ataques y la presencia del grupo yihadista Boko Haram. «Pasamos de tener 300 alumnos a tener 600, sin que el profesorado ni las aulas estuvieran preparados para acoger a estos niños que habían sido agredidos», explica Mankongo al teléfono.

Estudiar bajo la amenaza de un secuestro, de las bombas, o de ser violadas o reclutados como soldados es algo más que habitual en muchos países. Igualmente, una tarea difícil para los gobiernos y las organizaciones internacionales es la de conseguir que las escuelas no se conviertan en trincheras. Más de 22.000 estudiantes y profesores se vieron afectados por alguno de los más de 11.000 ataques que recibieron colegios, institutos y universidades entre 2015 y 2019 en todo el mundo, según señala el informe Ataques a la educación 2020 de la Coalición Global para Proteger la Educación de Ataques (GCPEA en sus siglas en inglés).

Este mismo estudio revela que más de dos tercios de estas acciones violentas fueron de manera directa contra escuelas. La República Democrática del Congo (RDC) y Yemen estuvieron entre los países más afectados, y registraron más de 1.500 incidentes cada uno en este periodo. Los dos lideran el ranking, seguidos de cerca por Afganistán. «Aunque hay un ligero descenso a nivel global, sí que hemos visto cómo en estos últimos años han empezado a producirse asaltos en nuevas regiones geográficas y se han agudizado en otras», asegura Marika Tsolakis, investigadora principal del informe de la GCPEA.

Mapa de los países donde se han producido más ataques en sus escuelas.pulsa en la foto
Mapa de los países donde se han producido más ataques en sus escuelas. GCPEA

Uno de los lugares donde la violencia se ha agudizado es Camerún. El país africano se ha visto azotado en los últimos años por el terrorismo del grupo yihadista Boko Haram, en los que la práctica habitual, además de quemar casas y aterrar a la población local, era la de raptar niños. «Son presas fáciles y, una vez caen en sus manos, también los usan como bombas«, se lamenta Mankongo.

«Cada día, en nuestra clase, algunas con hasta 300 alumnos, vivíamos una situación violenta: hombres con machetes, navajas o pistolas nos amenazaban y secuestraban a los alumnos. Muchos de ellos no volvían nunca, otros morían y, los más afortunados, aquellos cuyas familias podían, eran rescatados a cambio de dinero». Este relato de terror lo hace a través del teléfono Williamson Kajibwami, profesor de francés en República Democrática del Congo. «He puesto en peligro mi vida muchas veces», explica este congoleño de 46 años que ejerció como docente durante 11 en el sur y el norte de la convulsa región de Kivu. Una carrera profesional que acabaría en 2009. Los rebeldes quemaron su casa y amenazaron con matarlo. En ese momento huyó caminando durante tres días desde Goma hasta la frontera de Bunagana, en Uganda. «Estamos traumatizados por los ataques y el Gobierno no apoya la Educación ni a los profesores, que somos los que velan por el futuro de las nuevas generaciones», se lamenta Kajibwami.

Presentación del informe Educación bajo ataque 2020 / CGPEA

Pero África Subsahariana no es la única región afectada por la violencia contra la educación. El 40% de escuelas en Siria están dañadas o destruidas desde que comenzó la guerra; Sri Lanka, Filipinas, India, Irak, Venezuela, Indonesia y hasta 34 regiones más han visto como sus colegios acababan siendo usados como centro militar. De los 37 países que se han estudiado en el informe, al menos 21 han denunciado casos de abusos sexuales y otras agresiones contra mujeres y niñas, entre los que están Colombia, Myanmar, Nicaragua, Nigeria y Pakistán.

Ataques a la educación 2020 es el último estudio que se ha realizado sobre la violencia ejercida contra las escuelas, profesorado y alumnos en el mundo y que respalda la Coalición Global para Proteger la Educación de Ataques. La iniciativa está integrada por 104 países y organizaciones internacionales como Unesco, ACNUR, Save the Children, Plan Internacional y Unicef, entre otras, que desde 2010 vela por las infraestructuras y el personal educativo en conflictos y emergencias. El último gran paso de esta coalición ha sido la aprobación del Día Internacional para Proteger la Educación ante Ataques que la ONU ha establecido que se celebre cada 9 de septiembre. “Sin educación no podemos acabar con la pobreza y la desigualdad, ni promover la paz o luchar contra el cambio climático”, aseguraba António Guterres en la ceremonia virtual que se celebró el pasado miércoles. El secretario general de Naciones Unidas señaló la necesidad de utilizar las tareas de recuperación ante la covid-19 como una oportunidad para construir un mundo mejor, también dentro de las aulas.

Más incidentes en el Sahel central, a pesar de la covid-19

La pandemia y el cierre de la práctica totalidad de las escuelas en el mundo no han sido obstáculos para que los ataques contra las escuelas continuasen, especialmente en el Sahel central, formado por Malí, Burkina Faso y Níger. «Más de 90 incidentes tuvieron lugar en los primeros siete meses de 2020 y parece que se produjeron a un ritmo similar al del año pasado», señala la CGPEA en otro nuevo informe centrado en la zona.

Burkina Faso, Malí y Níger viven un contexto de inseguridad en el que los grupos armados se oponen a la educación en francés administrada por el Estado y apuntan explícitamente a las escuelas públicas, la mayoría de las veces quemando y saqueando instituciones educativas y amenazando, secuestrando o matando a profesores.

Niños de una escuela en Burkina Faso ensayan un simulacro de ataque.
Niños de una escuela en Burkina Faso ensayan un simulacro de ataque. TANYA BINDRA UNICEF

En Mali se identificaron 31 incidentes y 27 de ellos sucedieron en junio, cuando los colegios reabrieron para los exámenes, además de 500 amenazas contra profesores y centros de enseñanza. En Níger se denunciaron 15 ataques entre enero y marzo, y otros dos incidentes en mayo y junio. Burkina Faso fue el país que más registró en ese periodo, con más de 40. Estas cifras se recopilaron en un contexto de pandemia en el que obtener información fue difícil por el aumento de la inseguridad, las restricciones de movilidad y el cierre de centros.

La vuelta paulatina a las aulas tras el confinamiento, tanto en el Sahel central como en otras partes del mundo, preocupa a las organizaciones. Por eso, la Coalición ha instado a los gobiernos a garantizar que se lleven a cabo evaluaciones de riesgo antes de la reapertura y se apliquen las medidas de seguridad adecuadas con el fin de minimizar el riesgo de sufrir violencia tanto de estudiantes como profesores. Y en los casos en que la vuelta a las clases no pueda hacerse de forma segura, se deberán adoptar medidas de enseñanza alternativa y a distancia. «A medida que se desarrollan programas y políticas para apoyar la continuación de la educación durante la crisis sanitaria, existe una oportunidad de garantizar que incorporan mayor protección e incluyen a los estudiantes excluidos del aprendizaje debido a ataques pasados», ha reivindicado Diya Nijhowne, directora ejecutiva de la GCPEA. Es una oportunidad única para evitar una catástrofe generacional, con escuelas abiertas y sin trincheras.

Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/09/08/planeta_futuro/1599555131_678951.html

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La covid amenaza la educación de los refugiados

Noticia/10 Septiembre 2020/http://www.ipsnoticias.net/

 La educación y el potencial de millones de niños y jóvenes refugiados en el mundo están bajo la amenaza de la pandemia covid-19, porque carecen de recursos para reinsertarse en el sistema educativo, advirtió este jueves 3 un nuevo informe de la Agencia de las Naciones Unidas los Refugiados (Acnur).

El titular de Acnur, Filippo Grandi, recordó que “la mitad de los niños refugiados del mundo no estaban escolarizados antes de esta situación”, causada por la pandemia y sus consecuencias económicas y sociales, y “después de todo lo que han soportado no podemos robarles su futuro negándoles hoy una educación”.

“A pesar de los enormes desafíos que plantea la pandemia, si se ofrece un mayor respaldo internacional a las personas refugiadas y a sus comunidades de acogida, podremos desarrollar más medios innovadores para proteger los avances fundamentales obtenidos durante los últimos años”, dijo Grandi.

El nuevo informe, “Uniendo fuerzas por la educación de las personas refugiadas”, examinó la situación de los refugiados en 12 países de acogida: Chad, Etiopia, Iraq, Jordania, Kenia, Líbano, Pakistán, Ruanda, Sudán del Sur, Tanzania, Turquía y Uganda.

Al cierre de 2019 había en esos países 10 539 000 refugiados, más de la mitad de los 20,4 millones alcanzados por el mandato de Acnur en todo el mundo.

Antes de la pandemia, un niño refugiado tenía el doble de probabilidades de no asistir a la escuela que un niño no refugiado. Más de 1,8 millones de niños refugiados en esos países, 48 por ciento de todos ellos, no asistía a una escuela.

Aunque la tasa bruta de matriculación de refugiados en escuelas primarias es de 77 por ciento, solo 31 por ciento de los jóvenes se matriculó en escuelas secundarias, y apenas tres por ciento pudieron hacerlo en educación superior.

En secundaria la matrícula de las niñas con respecto a los varones es 10 por ciento menor, y los impactos sociales y culturales de la covid pueden desalentar el regreso a clases de una gran cantidad de ellas, según el informe.

“Me preocupa especialmente el impacto en las niñas y jóvenes refugiadas. La educación no solo es un derecho humano, sino que la protección y los beneficios económicos para las niñas refugiadas, sus familias y sus comunidades educativas son evidentes”, dijo Grandi.

La situación en general empeorará por el cierre de escuelas, las graves dificultades para pagar matrículas, uniformes o libros, la falta de acceso a tecnologías o porque niños, niñas y jóvenes se verán obligados a trabajar para ayudar a sus familias.

Por ejemplo, en la región del Sahel, la franja semiárida al sur del Sahara que comparten una docena de países africanos con poblaciones de refugiados, se prevé que la violencia fuerce el cierre de unas 2500 escuelas, a las que acuden 350 000 estudiantes.

El informe considera que se ponen en peligro esfuerzos y avances para alcanzar, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030, el ODS 4, de garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos.

También destaca que adaptarse a las limitaciones impuestas por la covid ha sido especialmente duro para 85 por ciento de los refugiados, quienes viven en países en desarrollo o menos desarrollados.

Ello porque recursos como teléfonos móviles, tabletas, ordenadores portátiles, buena conectividad, o incluso los aparatos de radio, necesarios para emprender tareas como educación a distancia, con frecuencia no se encuentran fácilmente disponibles para las comunidades desplazadas.

El informe recomienda a escuelas y universidades que den la bienvenida a los refugiados, capaciten a los maestros para integrarlos, ofrezcan becas para el tercer nivel, sean comprensivos con las realidades del desplazamiento, eviten obstáculos burocráticos y hagan frente a la discriminación, la xenofobia y el acoso sexual.

A los Estados y ciudades se les pide asegurar que los niños y jóvenes refugiados sean incluidos en el esfuerzo para reiniciar la educación, asegurar que las niñas tengan las mismas oportunidades, e incluso dar a los refugiados acceso a la escuela aún sin documentación o certificación.

A empresas y donantes se les pide asociarse a los programas de inversión en educación para refugiados, apoyando con financiamiento, equipos o materiales para capacitación de maestros, conectividad, infraestructura, pasantías y capacitación de estudiantes y oportunidades de trabajo.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2020/09/la-covid-amenaza-la-educacion-los-refugiados/

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ONU junto con Chiapas buscan crear programa educativo para niños migrantes

América del Norte/México/nvinoticias.com

El Gobierno del Estado y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) presentaron este miércoles la Ruta de Acceso Escolar para Personas Refugiadas y Solicitantes de Asilo en Chiapas, mediante la que se busca mejorar las oportunidades de acceso a la educación básica para este sector.

Encabezando este acto estuvo Rosa Aidé Domínguez Ochoa, secretaria de Educación en Chiapas, en representación del gobernador Rutilio Escandón Cadenas; Kristin Riis Halvorsen, jefa de la oficina de la ACNUR en Sur de México; y Hefner Barrios Castillo, encargado de la Dirección de Atención y Vinculación Institucional de la Comisión de Ayuda a Refugiados (COMAR) en la entidad

En este marco, la jefa de la oficina de la ACNUR explicó que con este mecanismo se busca garantizar el ingreso a los servicios de educación básica para las personas que llegan a la entidad chiapaneca en búsqueda de la protección internacional como refugiados y de una nueva oportunidad de vida, a través de la educación.

“La educación es una herramienta indispensable para la integración de las niñas, niños y adolescentes refugiados, así como para sus familias en sus comunidades de acogida. La educación representa volver a la normalidad para todos ellos que han tenido que dejar sus hogares y así puedan comenzar a reconstruir sus vidas en su nuevo país», expresó Riis Halvorsen.

Destacó de manera especial, el interés y la voluntad del Gobierno de Chiapas que, dijo, a través de la Secretaría de Educación ha permitido hacer de esta actividad un intercambio muy nutrido y satisfactorio sobre cómo garantizar de la mejor manera este derecho, procediendo a hacer entrega a la titular de la Secretaría de Educación de un reconocimiento para el Gobierno del Estado de Chiapas por su contribución en el acceso a la educación para las personas refugiadas y solicitantes de la condición de refugiados.

Por su parte, la secretaria de Educación, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, agradeció a nombre del gobernador Rutilio Escandón Cadenas, la oportunidad de poder participar en este gran proyecto que busca específicamente brindar la atención educativa a niñas, niños y jóvenes que, de manera involuntaria, han tenido que enfrentar el proceso de emigrar de su lugar de origen.

“Los países tenemos que ser sensibles ante estas situaciones y abrigarlos con empatía porque se trata de un acto de humanidad; y tomando en cuenta ello y porque además se trata de una disposición, tanto del Gobierno Federal como del Gobierno Estatal, les comparto que el servicio les será brindado a todos ellos con toda la calidad humana que nos caracteriza a los mexicanos y por supuesto, a los chiapanecos”.

Domínguez Ochoa reiteró finalmente el compromiso del Gobierno de Chiapas con la educación y el bienestar de las niñas, niños y jóvenes, sin excluir raza, lengua y religión, así como para trabajar de manera conjunta a fin de contribuir a trazar las mejores estrategias para irlos integrando a los espacios educativos, tanto públicos como privados, con la finalidad de que no interrumpan sus estudios y de que se atienda esa necesidad tan importante como lo es la educación que beneficiará y enriquecerá a toda la nación.

Fuente: https://www.nvinoticias.com/nota/136678/onu-junto-con-chiapas-buscan-crear-programa-educativo-para-ninos-migrantes

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México: Presentan Gobierno de Chiapas y ACNUR, ruta de acceso a la educación básica para la niñez y adolescencia refugiada

Redacción: NV Noticias

El Gobierno del Estado y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) presentaron este miércoles la Ruta de Acceso Escolar para Personas Refugiadas y Solicitantes de Asilo en Chiapas, mediante la que se busca mejorar las oportunidades de acceso a la educación básica para este sector.

Encabezando este acto estuvo Rosa Aidé Domínguez Ochoa, secretaria de Educación en Chiapas, en representación del gobernador Rutilio Escandón Cadenas; Kristin Riis Halvorsen, jefa de la oficina de la ACNUR en Sur de México; y Hefner Barrios Castillo, encargado de la Dirección de Atención y Vinculación Institucional de la Comisión de Ayuda a Refugiados (COMAR) en la entidad.

En este marco, la jefa de la oficina de la ACNUR explicó que con este mecanismo se busca garantizar el ingreso a los servicios de educación básica para las personas que llegan a la entidad chiapaneca en búsqueda de la protección internacional como refugiados y de una nueva oportunidad de vida, a través de la educación.

“La educación es una herramienta indispensable para la integración de las niñas, niños y adolescentes refugiados, así como para sus familias en sus comunidades de acogida. La educación representa volver a la normalidad para todos ellos que han tenido que dejar sus hogares y así puedan comenzar a reconstruir sus vidas en su nuevo país», expresó Riis Halvorsen.

Destacó de manera especial, el interés y la voluntad del Gobierno de Chiapas que, dijo, a través de la Secretaría de Educación ha permitido hacer de esta actividad un intercambio muy nutrido y satisfactorio sobre cómo garantizar de la mejor manera este derecho, procediendo a hacer entrega a la titular de la Secretaría de Educación de un reconocimiento para el Gobierno del Estado de Chiapas por su contribución en el acceso a la educación para las personas refugiadas y solicitantes de la condición de refugiados.

Por su parte, la secretaria de Educación, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, agradeció a nombre del gobernador Rutilio Escandón Cadenas, la oportunidad de poder participar en este gran proyecto que busca específicamente brindar la atención educativa a niñas, niños y jóvenes que, de manera involuntaria, han tenido que enfrentar el proceso de emigrar de su lugar de origen.

“Los países tenemos que ser sensibles ante estas situaciones y abrigarlos con empatía porque se trata de un acto de humanidad; y tomando en cuenta ello y porque además se trata de una disposición, tanto del Gobierno Federal como del Gobierno Estatal, les comparto que el servicio les será brindado a todos ellos con toda la calidad humana que nos caracteriza a los mexicanos y por supuesto, a los chiapanecos”.

Domínguez Ochoa reiteró finalmente el compromiso del Gobierno de Chiapas con la educación y el bienestar de las niñas, niños y jóvenes, sin excluir raza, lengua y religión, así como para trabajar de manera conjunta a fin de contribuir a trazar las mejores estrategias para irlos integrando a los espacios educativos, tanto públicos como privados, con la finalidad de que no interrumpan sus estudios y de que se atienda esa necesidad tan importante como lo es la educación que beneficiará y enriquecerá a toda la nación.

Fuente: https://www.nvinoticias.com/nota/136555/presentan-gobierno-de-chiapas-y-acnur-ruta-de-acceso-la-educacion-basica-para-la-ninez-y
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Libros de texto en Siria en tiempos de conflicto

Asia/Siria/16 Enero 2020/políticaexterior.com

Reflejo de la fragmentación política, las revisiones de los libros de texto son un primer paso hacia la construcción de una nueva historiografía del país.

La situación política en Siria ha cambiado radicalmente desde marzo de 2011. Han pasado ya más de ocho años desde las primeras manifestaciones pacíficas, mientras el conflicto y la guerra aún siguen destrozando el país. Una realidad que se refleja claramente en el ámbito de la educación.

El contexto

Según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el número de refugiados sirios a principios de septiembre de 2016 ascendía a 4.808.021 millones de personas, distribuidos, entre otros, en los países vecinos de la siguiente manera: 2.724.937 en Turquía, 1.033.513 en Líbano, 655.990 en Jordania, 249.395 en Irak y 114.911 en Egipto (datos de ACNUR para 2016). Por otro lado, el número de desplazados internos en Siria se estimaba en 6,6 millones a finales de 2015 (Internal Displacement Monitoring Centre-IDMC, 2015). Estos datos muestran que ya en 2016 casi uno de cada dos sirios era refugiado o desplazado en el interior del país. Un número importante de los afectados por la guerra eran y son todavía niños y adolescentes.

Los informes de UNICEF de 2016 sobre la situación de la educación de los niños y niñas sirios en edad escolar constituyen un testimonio clave de las desastrosas consecuencias del conflicto para niños y adolescentes. Según los diferentes informes de ese año, 3,7 millones de niños y niñas habían nacido durante la guerra, 2,4 millones tuvieron que huir hacia países vecinos, 2,8 millones (casi la mitad de todos los niños y niñas sirios) no tenían acceso a la educación ni en Siria (2,1 millones) ni en los países vecinos (700.000). Es importante señalar que cada contexto –en el interior del país o en los países vecinos– difiere del otro por lo que respecta a las realidades educativas, la accesibilidad, las oportunidades y la calidad de la oferta debido a diversas razones logísticas, políticas, económicas y de seguridad.

Revisiones de libros de texto escolares

Desde el principio de la crisis, los libros de texto y el currículum escolar han sido objeto del interés de varios grupos. El profesor sirio Amr al-Azm describía el fenómeno de la revisión de los libros de texto en medio del conflicto como un primer paso hacia la construcción de una nueva historiografía: “El relato va a ser escrito y reescrito muchas veces a medida que esta tragedia se vaya desplegando […]. Por ahora solo están eliminando cosas, pero a medida que pase el tiempo empezarán a reescribir los libros de historia, cuando se vaya viendo quién es el vencedor” (Los Angeles Times, 16 de abril de 2014). Diversos grupos han trabajado de forma independiente en la revisión y la modificación de los libros de texto sirios oficiales, con diferentes procedimientos y agendas. Casi todos ellos destacan un denominador común: el principal objetivo es eliminar la propaganda del partido Baaz. Resulta realmente difícil, tal vez imposible, registrar todos los grupos que han trabajado en revisar los libros de texto. Estos son algunos de los más destacados: el Ministerio de Educación sirio en 2011/2012; la Organización Islámica Sham (ONG siria registrada en Turquía, que realizó la primera revisión de los libros de texto oficiales); la Comisión Educativa de Siria; el Ministerio de Educación del gobierno provisional; el autoproclamado Estado Islámico; varios grupos de orientación salafista; e incluso el Partido de Unión Democrática kurdo (PYD)…

Fuente: https://www.politicaexterior.com/articulos/afkar-ideas/libros-texto-siria-tiempos-conflicto/

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