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CLASES PRESENCIALES. Entre el triunfalismo irresponsable y las mentiras oficiales.

Por: Lucía Rivera Ferreiro, Roberto González Villarreal, Marcelino Guerra Mendoza. Columna: Cortocircuitos

El lunes de esta semana, diversos protagonistas, desde distintos lugares, pero todos al unísono, fueron portadores de un claro mensaje al magisterio, a la CNTE, a los padres de familia y a todos los opositores del regreso a clases presenciales: vencimos, el territorio es nuestro; y el de AMLO: ¡aquí mando yo!

Desde hace varios meses la 4T comenzó la Operación Regreso a Clases. Para conseguirlo recurrió a todas las estrategias gubernamentales acostumbradas en estos casos, prácticamente las mismas que utilizó el gobierno de Peña Nieto para imponer la reforma 2013: mentiras, medias verdades, amenazas y todas las formas de presión habidas y por haber. Para no ser reiterativos, el lector puede consultar el recuento que hacemos en nuestro último artículo: ¡NUESTRAS VIDAS IMPORTAN! Respuesta al acuerdo 24/08/2021.

La presión aumentó sensiblemente en las últimas semanas, el gobierno de la 4T echó mano de todos los recursos a su alcance, desoyendo razones, desviando la atención, acallando voces discordantes, atajando desacuerdos y minimizando las críticas. Obviamente la decisión estaba tomada, ninguna consulta como la de la CNTE (8 de cada 10 padres de familia dicen no al regreso a clases presenciales) o consideraciones sobre el peligro de contagio que conlleva la movilidad (Con trayectos a las escuelas subirá el riesgo de posibles contagios, alertan docentes)  lograría dar marcha atrás.

La fecha fatal se cumplió y el “llueva, truene o relampaguee” se hizo realidad. La declaración de victoria no pudo haber estado mejor orquestada: la conferencia mañanera fue el escenario, ahí estaban como protagonistas funcionarios de distintas entidades. En primera fila la secretaria de educación publicó un Tweet: Autoridades educativas federales, así como las y los gobernadores, damos seguimiento puntual al regreso a las escuelas, en el que invitando al respetable a hacer comentarios “para la mejora continua de procesos” (sic). Muchos fueron los comentarios que recibió, no precisamente halagadores.

Casualmente, en todas las pantallas que simultáneamente se proyectaron desde Palacio Nacional en la mañera del mero 30 de agosto, diversas autoridades educativas transmitían desde escuelas relucientes, bien equipadas, con todos los materiales necesarios para el regreso seguro a clases; había que mostrar músculo, el show estuvo bien montado. Funcionarios haciendo declaraciones triunfalistas (CDMX: abrieron 90% de las escuelas), prestos para la foto, sonriendo en vivo y a todo color, emitiendo desde alguna escuela, unos juntito a otros, rompiendo sin rubor las reglas que la misma SEP estableció para reducir el riesgo de contagio.

Además de los funcionarios de alto nivel, diversas estructuras del sistema educativo, particularmente los supervisores y algunos directores, han puesto su granito de arena en este operativo. Su respuesta a las preguntas de los padres que decidieron no llevar a sus hijos, confirma una de las mayores mentiras de la estrategia gubernamental: el regreso a clases NO fue y no será voluntario, así se lo han hecho saber a los padres (Escuelas ‘cierran la puerta’ a clases o asesorías virtuales; alumnos deben presentarse). Al parecer esta es una consigna institucional, “órdenes de arriba” como se acostumbra decir.

“Yo lo veo como obligatorio, porque a todos nos dijeron: ‘si sus hijos no se presentan, en línea no va a haber clases. Se les va a dar un cuadernillo y arréglense como puedan’. Creo que eso no es justo y no es correcto” (Padres de familia reclaman que el regreso a clases fue obligatorio, pero lo hicieron ver como opcional)

En el día 1 de las clases presenciales, además de la negativa a ofrecer opciones distintas a la presencialidad, en algunas partes hubo cierre de escuelas debido a que se encuentran en condiciones lamentables (Padres de familia cierran escuela de Azcapotzalco).  y ésta es otra de las grandes mentiras de la 4T

¿Y los niños, niñas y jóvenes? Pues algunos medios reportan que están felices, querían volver para hacer amigos, pero los temores no se disipan, sobre todo por parte de los padres (Estudiantes sufren y gozan regreso a clases). Está por verse qué formas adoptará la convivencia y la socialización, lo único cierto es que de ninguna manera los recreos, la entrada, la salida, los juegos, las clases, nada puede ser como antes de la pandemia. Y aquí es donde entran en escena las maestras y maestros, lanzados a la guerra sin fusil, a enfrentar una situación inédita, difícil de controlar debido a que el riesgo de contagio está afuera, en los trayectos, en el transporte, en los demás círculos en que se mueven los alumnos. Así que literalmente, en este momento están viviendo en un sube y baja, regresaron como dicen por ahí, ¡con toda la actitud! pero también con todo el miedo, la preocupación y el enojo a cuestas. Ellos están en la primera línea de contagios, tratando de evitar o de apagar fuegos a la hora de la entrada, en la salida, dentro de las aulas, en el patio de juegos, los sanitarios, el salón de clases, los pasillos, con los padres. Van algunos botones de muestra:

“Dos de mis alumnas de primero estuvieron llorando y obviamente con el moco escurriendo, se quitaban el cubrebocas para limpiarse con las manos la naríz y los ojos. Ya no sabía si decirles que se limpiaran con papel, se pusieran el cubrebocas, dejaran de llorar o salir corriendo”

“Un alumno se baja el cubrebocas para estornudar sin taparse la boca y se limpió los mocos con el brazo, ¡luego se subió el cubrebocas!”

“Antes de llegar a la escuela, veo a los niños camino a la escuela sin cubrebocas y los papás también, solo se lo ponen para entrar. Y a la salida lo mismo”

“Día 1: toda la mañana mi alumno se quitaba el cubrebocas. Le dieron uno de adulto y le quedaba grande. Dia 2: El niño ensució el cubrebocas porque no se limpió después de comer. Otro se pasó toda la mañana tomando agua para poder quitarse el cubrebocas”

“Dia 2: entrevistas a papás hoy. Fue una mamá con una tos de perro que casi saca su esternón y otra con 38 de temperatura. Juraba que era porque estaba chapeando en el sol a las siete de la mañana…”

Mientras tanto, Delfina Gómez reportó que fueron a las aulas 11 millones de alumnos. Aprovechó para repetir que la aplicación de los protocolos sanitarios en cada entidad, se hacía en coordinación con instancias federales y estatales, así como la siembra de al menos un árbol en cada escuela. Y como ya es costumbre en ella, agradeció por enésima vez “a Salud, Guardia Nacional, Bienestar y todos los que participaron y a nuestro presidente al colocar a los maestros como grupo prioritario” para la vacunación.

Ojalá nos equivoquemos

En un par de semana veremos los efectos de este tan autoritario como atropellado regreso a clases presenciales. Queda claro que ni AMLO, ni Mr. Gatell –porque al Dr.López, ése que explicaba la pandemia utilizando criterios científicos, hace tiempo lo perdimos-, ni la mayoría de los gobernadores, ni Delfina Gómez, ni nadie en el gabinete asume la gravedad de la situación, aunque la conozca.

Ese es el mensaje que nos envían cuando desde las escuelas los funcionarios departen triunfalmente y transmiten ceremonias que se supone no debían hacerse. También se observa en actividades como inflar globos y luego reventarlos, actividad propuesta en la guía de Consejo Técnico tan fuertemente criticada en redes que la SEP terminó por cambiarla. La indolencia está presente también en las reuniones de consejo técnico a las que se obligó asistir a las maestras, maestros y personal aunque estuviesen contagiados (Confirman sospecha de dos contagios covid en maestros).

Las afectaciones de esta imposición sin proveer lo necesario, no las padecerán únicamente las comunidades escolares sino todos y todas, las familias y la sociedad en general. Al mismo tiempo, y como suele ocurrir, paralelamente se fraguan y ponen en marcha formas infra políticas y moleculares de resistencia. Desde las individuales, como los padres que decidieron no llevar a sus hijos a las escuelas, pasando por las iniciativas de comunidades que se han unido para protestar y también para tomar acuerdos colectivos construidos desde abajo.

Como sabiamente escribió un maestro en redes, frente a la obligación disfrazada de regreso voluntario, son dos los escenarios posibles. Uno, el más grave, es el crecimiento exponencial de contagios que se ceben en los más pequeños y jóvenes que no están vacunados, con la consecuente pérdida de vidas. Otro es lograr paulatinamente una estabilidad del cotidiano escolar sin mayores sobresaltos ni consecuencias que lamentar.

Dadas las circunstancias y condiciones de carencia en que el gobierno de la 4T, empezando por AMLO, decidieron ordenar el regreso a la presencialidad, en medio de una tercera ola de contagios que en otros países ya ha cobrado un número importante de víctimas entre los menores de edad, nada nos daría más gusto que equivocarnos en el pronóstico negativo. Ojalá y así sea.

Fuente de la información: https://insurgenciamagisterial.com/clases-presenciales-entre-el-triunfalismo-irresponsable-y-las-mentiras-oficiales/

Imagen: proceso

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México: Lucha magisterial.AMLO descalifica la protesta social: ahora compara a maestros con el FRENAA

Por: Heraclio Terán

Tras los hechos del 27 de agosto, profesores han sido objeto de una feroz campaña de difamación que compara a la CNTE con grupos ultraderechistas.

En su gira por el Estado de Chiapas durante este fin de semana, López Obrador envió un mensaje a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE): “ni FRENAA ni la CNTE detienen al presidente”.

Esto se da en el marco de una fuerte embestida que Rafael Barajas (el Fisgón), titular del Instituto Nacional de Formación Política del Morena, así como legisladores morenistas, distintos intelectuales afines a la 4T y la estructura propagandística del Morena, han llevado a cabo contra profesores de Chiapas, particularmente de la sección 7 y 40 del SNTE-CNTE.

Estas nuevas agresiones que el aparato mediático de la 4T ha ejercido contra profesores giran en torno a la insistencia en llevar a cabo una comparación, completamente fuera de lugar, de la CNTE con el grupo derechista denominado “Frente Nacional Anti-Amlo” (FRENAA), cuyo dirigente es el empresario conservador y reaccionario Gilberto Lozano González.

Las calumnias no terminaron ahí. El Fisgón y otros personajes encumbrados en la cúpula morenista han llegado a insinuar que la CNTE sección 7 actúa bajo lineamientos del multimillonario Claudio X González y de la coalición Va Por México.

Estas acusaciones se dan después de que el viernes 27 de agosto profesores de las secciones 7 y 40 de Chiapas, así como estudiantes normalistas, trabajadores del sector salud y madres de desaparecidos esperaran en la entrada de las instalaciones de la Séptima Región Militar en Tuxtla Gutiérrez a la caravana de camionetas que llevaría a López Obrador a dar su conferencia mañanera.

AMLO: compromisos incumplidos

¿La razón de ello? Solicitar, con justa razón, que el presidente respondiera a distintos compromisos que ha establecido con los grupos mencionados. ¿En torno a qué cuestiones ha empeñado su palabra López Obrador? En el caso de trabajadores de salud, se solicita que se cumpla con la basificación prometida por el gobierno federal a inicios de la pandemia, además que se reinstale a trabajadoras y trabajadores que han sido despedidxs injustificadamente durante la emergencia sanitaria, aún cuando han estado trabajando en primera línea de combate al Covid-19.

Respecto a los normalistas, a principios de junio AMLO se comprometió públicamente a entablar un diálogo con este sector estudiantil con el objetivo de lograr un aumento en el presupuesto a normales, sobre todo a las del ámbito rural, así como de concretar la liberación total de 95 (74 mujeres y 21 hombres) estudiantes de la Normal Rural de Mactumactzá reprimidxs en mayo.

En esa ocasión las estudiantes denunciaron haber sido objeto de agresiones sexuales por parte de policías. El gobierno de dicha entidad se ensañó con las estudiantes: las 74 fueron liberadas de manera condicionada, a pesar de las agresiones sufridas. El diálogo que solicitan estudiantes es también para lograr la liberación incondicional de las compañeras.

En cuanto a las y los profesores de la sección 7 y 40 del SNTE-CNTE, lo que se solicita es ser escuchados para lograr un retorno seguro a clases, así como dar continuidad a los diálogos con miras a lograr cambios constitucionales de fondo en el artículo 3° y sus leyes secundarias, pero también de obtener la reinstalación de profesores despedidos por su activismo político. En cuanto a las madres de desaparecidos, la justa exigencia gira en torno a obtener apoyo gubernamental para lograr avances para encontrar a sus hijxs.

Las demandas de estos grupos son totalmente justas y razonables, mientras la postura presidencial es intransigente: “Me dejan pasar, me respetan y luego hablamos” y “el presidente no puede ser rehén de nadie”, fueron sus palabras.
La postura de AMLO ante la protesta social en Chiapas es congruente con su insistencia en el regreso a clases presenciales este 30 de agosto. Su prioridad, en medio de la tercera ola de la pandemia, es imponer una “nueva normalidad” y estabilidad para los negocios capitalistas, en las cuales se naturalice la pandemia y sus nefastas consecuencias.

La CNTE y el Frenaa: sin puntos de comparación

La campaña de difamación contra la CNTE no cuenta con sustento alguno. No hay nada que permita identificar a la lucha del magisterio ni de los otros grupos involucrados en lo ocurrido el 27 de agosto con sectores de extrema derecha, tal como pretenden hacerlo de manera totalmente difamatoria personajes como Rafael Barajas (el Fisgón) y el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador. Todo lo contrario.

Desde hace 41 años el magisterio democrático de Chiapas, codo a codo con otros contingentes de México ha combatido, de manera persistente, las políticas neoliberales y proimperialistas que han impulsado las distintas administraciones del gobierno federal sexenio a sexenio, especialmente durante los momentos de mayor y más brutal represión.

En cambio, el Frenaa es una agrupación que difunde y actúa en congruencia a un discurso extremista, xenófobo, misógino, saturado también de elementos conspiranoicos al más puro estilo de personajes de la ultraderecha estadounidense como Alex Jones. Aún hay más.

En su sitio de internet este Frente se define como “…un movimiento social de los mexicanos que pagan impuestos, que actúan como MANDANTES constitucionales, jefes, patrones de los servidores públicos a quienes pagamos sus sueldos para servirnos. Nos sentimos los dueños de México…” (SIC) y, finalizan planteando, “No somos un sector de México, #SomosMéxico”. (SIC)

Como se han dicho anteriormente, el Frenaa es dirigido por personajes como Gilberto Lozano, quien fue ejecutivo del regiomontano Grupo Alfa, empresa señalada por gozar de condonación de impuestos durante varios sexenios; fue parte también del consejo de administración de la Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma; integró el consejo administrativo del Hospital “San José”, fundado por Alfredo Sahagún de la Parra, padre de Martha Sahagún, esposa de Vicente Fox.

Esta agrupación cuenta con una agenda que considera que todo orden social debe regirse por los valores supremos del libre mercado y la iniciativa privada. La orientación de este frente se encuentra claramente vinculada a demandas propias de la extrema derecha, y también fuertemente ligada a agrupaciones conservadoras antiderechos en contra del aborto y el matrimonio igualitario, por mencionar algunos otros ejemplos.

Al comparar a la CNTE con el FRENAA AMLO despliega una maniobra ideológico-política para descalificar todo cuestionamiento a su gobierno. Ante ello, es necesario que las y los trabajadores junto con los sectores populares, apoyen las justas demandas del magisterio.

Frente a la ofensiva del gobierno y los empresarios contra la educación, las y los maestros de la agrupación Nuestra Clase han planteado una serie de propuestas ante esta situación, llamando a la CNTE a impulsar la unidad del magisterio en las calles con una política combativa e independiente del gobierno y de la derecha.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx

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Llueva, truene o relampaguee

Por: Carlos Ornelas

Como muchos, estoy convencido de que el presidente Andrés Manuel López Obrador es porfiado, hasta la necedad, según él mismo. Allá por 2007, corrió la chirigota de que al presidente Felipe Calderón lo habían hecho sin reversa. Pienso que López Obrador tiene las calificaciones necesarias para superar a su némesis, aun con la reversa puesta.

En la mañanera del 14 de julio expresó rotundo: “No hay nada que lo impida, hay un pequeño rebrote, afortunadamente, de contagios (por el covid-19), pero ya tenemos más vacunación y por lo mismo hay menos riesgos y ya no podemos seguir con las escuelas cerradas”.

Por la noche de ese mismo día, la Secretaría de Salud avisó de más de 12 mil contagios, muchos para “un pequeño rebrote”. Con todo y que el Presidente estipuló que hay menos riesgos, el número de personas contagiadas crece y, por desgracia, también el de fallecimientos.

Mas el Presidente construye su realidad alternativa —sus otros datos— y rechaza evidencias que muestran el contexto real. Y, si se da cuenta del problema, lo disimula, se fuga hacia adelante e insiste en su convicción.

El fin de semana pasado, en Boca del Río, Veracruz, el presidente López Obrador insistió —y con ardor— en su apuesta: “Vamos a reiniciar las clases, va a iniciar el nuevo ciclo escolar a finales de agosto, llueve truene o relampaguee no vamos a mantener cerradas las escuelas. Ya fue bastante” (Excélsior, 24/07/2021).

Tal vez el Presidente tenga un diagnóstico de la situación. En efecto, ciertos segmentos sociales demandan el retorno a clases presenciales —y lo hacen con razones de peso, por el agobio para todos los actores del sistema educativo—, pero siempre, aun los más vehementes, ponen por delante la seguridad sanitaria.

Obvio, el Presidente señala que debe hacerse con cuidado y la Secretaría de Educación Pública añade que con protocolos de sanidad. Pero nadie en el gobierno dice de dónde saldrán los recursos para poner en práctica esas reglas. Al contrario, el sector educativo sufre con frecuencia recortes en su presupuesto.

Sin embargo, el ambiente no es favorable a la prescripción del Presidente. No tiene una estrategia efectiva para combatir la pandemia, la tercera ola va en ascenso, se calcula que la cresta será en la segunda semana de agosto. Ergo, los riesgos mínimos que observa López Obrador no son tan exiguos.

En las dos ocasiones el Presidente fue perentorio; dio a entender que su palabra es la ley. Y, como espera lealtad ciega de subordinados y seguidores, es casi seguro que el 30 de agosto habrá ceremonias de inicio de cursos en muchas escuelas. En la SEP, cavilo, ya preparan directrices para los consejos técnicos escolares y cabildean con autoridades estatales para que cumplan con la línea que tiró López Obrador.

No obstante, si el Presidente no tiene reversa, algunos pueden ponerle frenos. Por ejemplo, a la persistencia del Presidente se opone la obstinación de sus antiguos aliados de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Sus líderes ratifican que no aceptarán clases presenciales hasta que todos estén vacunados, incluso los alumnos.

La corriente que capitanea Alfonso Cepeda Salas es más cauta. Asegura que apoya la propuesta del Presidente, pero que la seguridad de sus agremiados y los alumnos es prioritaria. Con su cuidada retórica, Cepeda Salas le dice sí, pero con mil condiciones.

El entorno es complejo, la pandemia no cede. Es cierto que el encierro fatigó a la niñez más que a los adultos. Pero regresar a clases en condiciones inseguras es un riesgo alto.

La bronca es que el Presidente ya dictó, no tiene dudas, lo cual, cavilo, inhibe a la SEP de buscar alternativas.

Fuente e Imagen: http://www.educacionfutura.org/llueva-truene-o-relampaguee/

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México: «Su verdadera intención es cerrar las normales rurales»: estudiantes de Mactumactzá a AMLO

Quien se había comprometido a fortalecer las normales rurales hoy muestra que sus verdaderas intenciones es cerrarlas», aseguraron normalistas de Mactumactzá, Chiapas, luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunciara el retiro de recursos para los internados y comedores en las escuelas normales.

La propuesta de AMLO para acabar con los «cacicazgos» en las normales rurales es la entrega directa de los recursos a través de una beca para los estudiantes, lo que terminaría «con la escencia del normalismo rural» que desde hace 100 años lo ha caracterizado, aseguraron los estudiantes.

«Nosotros tenemos otros datos, pues la miseria de ración que se tiene en cada normal no alcanza ni siquiera para una comida», respondieron los normalistas a la propuesta de AMLO, quien acusó que al interior de las escuelas los comités estudiantiles «son los que mandan» en la administración del dinero que envía el gobierno federal.

«No es correcto de que haya ese tipo de cacicazgos al interior de las escuelas con mal manejo de recursos, eso ya no debe de existir», dijo el mandatario en su conferencia matutina del 3 de agosto.

Los normalistas de Mactumactzá aseguraron que se trata de «la misma estrategia con la que le arrebataron el internado y cerraron a ‘El Mexe’», de la normal rural «Luis Villarreal», en Hidalgo, en la que en 2003 el gobierno implementó becas de alimentación y hospedaje estudiantil y un año después perdió su internado y comedor.

«En el 2004 saldría la última convocatoria de la normal rural «Luis Villareal», con una matrícula baja y además con clases fuera de la normal, y al siguiente año, en 2005, no salió matrícula y ese presupuesto que se había creado desapareció concretando los planes del gobierno con el cierre de la normal», explicaron los normalistas.

Frente al «nuevo ataque» del gobierno contra las normales rurales, los estudiantes de Mactumactzá aseguraron que defenderán sus escuelas «con lucha y sangre».

 

Fuente de la información e imagen: desinformemonos.org
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México: AMLO exige regreso a clases presenciales a toda costa

Por: Aldo Santos

Con más de 20 mil contagios diarios de Covid-19 en los últimos días, el presidente insiste en que a fines de agosto se volverá a clases presenciales, “llueva, truene o relampaguee”.

Poco o nada le importa la creciente saturación hospitalaria en diversas entidades del país; que las nuevas variantes del virus afecten más a los jóvenes, quienes no están vacunados; que la campaña de vacunación aún no concluye; o que la mayoría de las escuelas no cuentan con condiciones sanitarias óptimas. El presidente parece decidido a que el próximo ciclo escolar inicie a toda costa con clases presenciales. “No vamos a mantener cerradas las escuelas, ya fue bastante”, afirmó.

Su determinación no es nueva. Semanas antes de concluir el ciclo escolar pasado, a partir de dichos de AMLO en el mismo sentido, las autoridades educativas quisieron imponer el regreso a las escuelas, lo que solo pudieron lograr en algunas debido a la firme oposición de buena parte del magisterio, así como de madres y padres de familia. En el caso de la CDMX, a los pocos días tuvieron que suspender el experimento, ante el regreso del semáforo epidemiológico a color amarillo y luego de 12 alumnos contagiados, de lo que ninguna autoridad se hizo responsable. Ahora vuelven a la carga.

De mal en peor

Para el presidente, “el sistema de educación a distancia es bueno, pero no es lo mismo…”, ya que la escuela “…es donde se socializa el conocimiento”. También dijo que además de la salud física se tiene que pensar en la salud emocional de niñas, niños y adolescentes (NNA), quienes según él no sufren riesgos mayores con la pandemia.

Tendría que haber empezado por reconocer a los millones de alumnos rezagados y excluidos del sistema educativo con la educación a distancia, al no haberlos dotado de recursos tecnológicos y conectividad gratuitos como era necesario, lo que las autoridades educativas quisieron invisibilizar con su política de no reprobación. Pero la solución a esto no es exponer aun más a los alumnos y a sus familias al contagio, lo que sólo agravará los problemas educativos.

Es falso que lxs NNA no sufren riesgos con la pandemia. Está demostrado el aumento de casos entre las personas jóvenes con las nuevas variantes del virus. Por lo que se les niega el derecho a la salud al exponerlxs a la enfermedad, en un transporte público saturado y en escuelas sin condiciones sanitarias óptimas, con posibles secuelas que pueden mermar su calidad de vida, sin mencionar las consecuencias fatales que puede provocar que contagien a sus familiares de mayor edad con los que viven.

 

Ni que hablar de su “salud emocional”, cuando muchxs han tenido que enfrentar situaciones familiares críticas, con parientes graves en casa, internados o buscando hospital, pero también por el despido o la reducción de los ingresos de sus madres y padres durante la pandemia, que el gobierno federal dejó pasar impunemente en beneficio de los empresarios.

Si verdaderamente le preocupara la salud emocional de lxs NNA, el presidente debería haber decretado la prohibición de los despidos y rebajas salariales, además de dar apoyos suficientes a los pequeños comerciantes y trabajadores del sector informal para que sus familias no quedaran sin sustento durante la pandemia.

Escuelas inseguras

Hay que reconocer también, como hemos denunciado muchas veces desde la Agrupación Nuestra Clase, que las escuelas no cuentan con condiciones sanitarias óptimas. En las ciudades se padece hacinamiento en la mayoría de ellas, es decir, de espacio suficiente para poder guardar “sana distancia”; así como la falta de insumos sanitarios, como gel antibacterial, jabón e incluso agua corriente, que tendrán que obtenerse con las aportaciones de las madres y los padres de familia. Tampoco se cuenta con médicxs o enfermerxs, ni con personal especializado para la atención psicoemocional de lxs NNA, más allá de lxs docentes frente a grupo que debemos hacer de “todologxs”.

En estas condiciones, lo que las autoridades pretenden es que volvamos en una modalidad “híbrida”, es decir, unos días con clases presenciales y otros a distancia, sin que cuenten con los recursos necesarios ni las escuelas ni las familias, lo que promete seguir profundizando el rezago educativo a cambio de mayor carga laboral para las y los docentes.

No a la imposición

Con lo anterior, queda claro que al titular del ejecutivo federal no le interesa ni la educación, ni la salud física y emocional de lxs NNA que asisten a las escuelas públicas. Fue sincero al decir que está de acuerdo con los directivos de escuelas privadas, quienes presionan por el regreso a clases presenciales para poder seguir lucrando con la educación. Mientras ignora la opinión de lxs maestrxs, madres y padres de familia. Aunque el presidente dice públicamente que será “voluntario”, la línea de los directivos en las escuelas es imponer el regreso presencial a toda costa, recurriendo a chantajes y amenazas.

Las autoridades de los diferentes niveles de gobierno, independientemente de su filiación partidaria, tienen acuerdo en imponer cuanto antes la “nueva normalidad” para que continúen los negocios de los grandes empresarios, sin importarles la salud ni la vida de lxs hijxs y familias del pueblo trabajador. Para lo cual requieren del regreso a las escuelas, que movilizará a millones de personas diariamente.

 

Los trabajadores de la educación, aliados con las madres y padres de familia, debemos impedir que se imponga esta política irresponsable. Hay que exigirles a nuestros delegados sindicales que convoquen a asambleas por escuela, donde podamos discutir democráticamente cuáles son las condiciones mínimas indispensables para un regreso seguro, tales como: grupos reducidos de no más de 15 alumnos; todos los insumos necesarios, pagados con recursos públicos; médicos y psicólogos en cada escuela; pruebas de diagnóstico a toda la comunidad escolar, antes de iniciar el ciclo y periódicamente; que haya semáforo verde por al menos 3 semanas consecutivas y que esté toda la población vacunada, entre otras.

Para conseguirlo se requiere un plan de acción que movilice las fuerzas de todo el magisterio nacional. La CNTE debe romper con su pasividad y convocar a todas las organizaciones que se reivindican.

Fuente de la información e imagen:  https://www.laizquierdadiario.mx

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La “reapertura” de la normal rural de El Mexe, otra simulación de la 4T

Por: Heraclio Terán

AMLO continúa sin cumplir promesas de reapertura de la normal rural de El Mexe, en el Estado de Hidalgo.

En diciembre de 2018, Andrés Manuel López Obrador anunciaba la supuesta reapertura de la Normal Rural Luis Villareal, también conocida como El Mexe, en el Estado de Hidalgo. Dicha institución educativa fue cerrada el 6 de julio del año 2008, durante la administración del gobierno que encabezó el priista Miguel Ángel Ozorio Chong, quien algunos años después pasaría a ser Secretario de Gobierno a nivel federal, con Enrique Peña Nieto.

Desde las elecciones 2012 AMLO prometía la reapertura de esta Normal Rural. Posteriormente, en 2016, el candidato a la gubernatura de Hidalgo por parte del Morena, Salvador Torre Cisneros, decía también que apoyaría esta causa. Al calor de la campaña electoral de 2018, AMLO nuevamente establecía el compromiso para que El Mexe volviera a formar profesores rurales.

Se podría pensar que después de tanta expresión de compromiso con la reapertura de El Mexe, esta institución formadora de maestros abriría nuevamente sus puertas como la Normal Rural que una vez fue.

Por ello tras el anuncio que realizó AMLO recién asumida la presidencia, jovenes de entre 19 y 22 años pertenecientes a la Sierra y la Huasteca, así como al Valle del Mezquital en Hidalgo, pero también originarios de estados como Oaxaca, Tlaxcala, Estado de México, Veracruz y Chiapas, iniciaron el proceso para ingresar al Mexe.

Meses más tarde les fue notificado que en mayo de 2019 iniciaría el ciclo escolar. No obstante se percataron que finalmente no estaban inscritos en una Normal Rural como tal. Lo que en realidad abrió fue una escuela bajo el sistema de Universidades del Bienestar Benito Juárez García, proyecto insignia de la 4T.

Las malas sorpresas continuaron. Luego la Secretaría de Educación Pública les notificó que no volvería a haber internado, en lugar de ello les sería asignada una beca de 2,400 pesos mensuales, propia de las UBBJ. Aun así muchos estudiantes decidieron continuar con los estudios, pero sostenerse les fue imposible. El internado y la alimentación proporcionados bajo el esquema de normales rurales son elementos imprescindibles para que jóvenes de escasos recursos puedan llevar a cabo sus estudios.

Una institución formadora de maestros solo puede ser considerada verdaderamente una Normal Rural si cumple con un esquema educativo integral compuesto por cinco ejes formativos: político, académico, cultural, de módulos de producción y deportivo. La formación bajo estos criterios solo puede lograrse en la modalidad de internado.

Los estudiantes se sienten engañados. Con justa razón. Han mostrado su inconformidad, sin embargo directivos de la unidad UBBJ que ha sustituido al Mexe les han dicho que dejen de estar pidiendo algo que no se les va a dar, que se conformen con lo que hay. De manera déspota y soberbia les han llegado a decir que deberían estar agradecidos. Los funcionarios se olvidan de casi una década de promesas que López Obrador hizo sobre la reapertura de la escuela.

La actitud adversa de los directivos ha llegado incluso a las agresiones. Estudiantes denuncian que tras diversas manifestaciones que han llevado a cabo en las afueras de la universidad, han sido agredidos por gente afín a la administración de la unidad académica de la UBBJ. Las y los estudiantes han recibido golpes y se les ha dicho que no son nadie y que si no están de acuerdo con la situación, que mejor se larguen, que sólo son unos pobres indios.

El caso de El Mexe es otro más en el cual se evidencia la simulación de la 4T: discurso progresista, pero continuidad neoliberal en los hechos. A esto se le suma la represión que los gobiernos estatales del Morena en Puebla y Chiapas han llevado a cabo en contra de normalistas rurales.

El desprecio de la 4T por las normales rurales es tal que ha continuado con la reducción de su presupuesto. En septiembre se planteó que para el ejercicio 2021 sólo sería asignado un presupuesto de 20 millones 597 mil pesos para estas escuelas. Después de algunos meses de negociaciones el presupuesto terminó quedando en 170 millones, según menciona el periodista Luis Hernández Navarro.

No obstante, dicha cantidad es insuficiente y representa un 85% de reducción presupuestal para estas instituciones educativas, tomando en cuenta que en 2015 la cantidad que se destinó para ellas fue de mil 195 millones de pesos. Como puede apreciarse, el neoliberalismo continúa intacto, a pesar de que cada mañana la 4T pretenda hacernos creer que por decreto ha acabado.

Va otro dato relevante al respecto de la continuidad neoliberal en materia de políticas de educación pública del actual gobierno. En la SEP, la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación, es decir, la que se encarga de la atención de normales rurales sigue estando a cargo del mismo funcionario heredado de la administración de Peña Nieto: Mario Alfonso Chávez Campos.

Las ofensivas y agresiones contra el normalismo rural son ataques al conjunto de la educación pública en México. Por eso, la respuesta frente a esto no puede quedar en unas regiones o limitada a algunos sectores. Tenemos el importante desafío de construir la unidad entre estudiantes, docentes y trabajadores educativos de todos los sectores y todos los niveles, para enfrentar como uno solo, en las calles, las ofensivas que este gobierno está llevando a cabo contra la educación.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx/

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La Continuidad Neoliberal

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Existen diversas interpretaciones e ideas de coincidencia con el contenido del libro: “La continuidad neoliberal”, de Roberto González Villarreal, Lucía Rivera Ferreiro y Marcelino Guerra Mendoza (Ediciones Navarra, 2020), el cual comentaremos en una mesa de análisis dentro de unos días (1).

En esta ocasión comparto un adelanto de mis comentarios sobre ese interesante texto, escrito por la conocida “banda de los tres”, que también son autores de la columna “Cortocircuito” de Insurgencia Magisterial; investigadores y docentes que trabajan en el doctorado en Política de los Procesos Socioeducativos, de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN, Ajusco).

En este libro: “Se trata de analizar la producción de una reforma constitucional a partir de la problematización de la que surge; de las diversas opciones que se presentaron, de sus particularidades y sus razones; de sus conceptos y medios de acción; de las formas institucionales propuestas y los organismos que se crean o modifican. Se trata, en consecuencia, de la conformación del marco constitucional que cancelaría la reforma del Pacto por México (Guerra Mendoza, 2018).” (p. 13)

Un punto de coincidencia es el hecho de señalar la diferencia entre lo prometido y lo realizado en el proceso de generación de la Reforma Educativa impulsada por el gobierno de la 4T (2018-2019).

De hecho, al respecto he planteado que existen dos momentos en el proceso reformista en cuestión:

√ 1) Los planteamientos de AMLO como candidato a la presidencia (2018), en dos actos importantes realizados en Zacatecas y Oaxaca, cuando habló de un “cambio radical” de la educación en México.

√ 2) Lo expresado por el gobierno federal, meses después, al dar a conocer los términos de las reformas realizadas (o logradas) al texto constitucional, sobre todo al Artículo Tercero, en mayo de 2019.

También encuentro consenso con lo dicho por la y los autores mencionados, en torno a la importancia de realizar una interpretación del reformismo educativo en nuestro país, a partir de las relaciones de poder que se tejen para concretar cada proyecto de reforma (como procedimiento y como escenografía del complejo proceso reformista); así como con la ocupación y tránsito de las formas-estructuras institucionales para concretar la iniciativa del “cambio” educativo (la dinámica de las intencionalidades políticas); y con la pertinencia y necesidad de llevar a cabo un análisis detallado del proceso legislativo, que en sí mismo es una virtud del libro referido.

Una selección parcial de textos

Algunos párrafos que me parecieron significativos para entender la racionalidad del análisis propuesto por la y los autores de este libro, son los siguientes: “En realidad, el proceso de producción de esta reforma constitucional estuvo plagado de dificultades, críticas y contradicciones de todo tipo. Desde cuestiones técnico-jurídicas hasta confrontaciones paradigmáticas entre los funcionarios del Instituto Nacional para la Calidad de la Educación (INEE) y el nuevo gobierno; desde acuerdos con la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) hasta largas confrontaciones con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), comentaristas e investigadores.” (p. 12-13)

“Una reforma constitucional es una forma de institucionalización de un dispositivo de gobierno. Ésta es la perspectiva que hemos desarrollado en un conjunto de investigaciones sobre la reforma educativa en México. Se trata de considerarla un momento, una fase de un proceso que se despliega en múltiples direcciones, con diversos medios de acción, en un discurrir agonista, en el que se enfrentan distintas fuerzas sociales, en espacios diferenciados, a partir de problematizaciones histórico-políticas que se manifiestan en diversas iniciativas, programas, acciones, proyectos, cambios institucionales y formas organizativas (González Villarreal, R., Rivera Ferreiro, L., Guerra Mendoza, M, 2017). (p. 13)

La crítica conceptual y metodológica

“No se trata, en consecuencia, del análisis de actores en la política educativa, como en cierta sociología política o los estudios del political decision-making process (Fischer, 2006), sino de la configuración de problematizaciones sociales, en las que se forman fuerzas políticas, que definen objetos de intervención específicos, con objetivos diferenciados y libran batallas puntuales que se traducen institucional, organizativa y/o programáticamente. Las fuerzas se constituyen, no están constituidas, ni actúan de manera homogénea, sino por reparticiones diferenciadas, según sintaxis políticas y dimensiones particulares de deseos, tácticas y estrategias.” (p. 15)

Los ejes de análisis

“…el análisis de la reforma es particularmente sensible a la estructuración del territorio en el que se desenvuelven los conflictos para la producción de la ley, así como a los tiempos que forma, densifica, extiende, surca y/o ralentiza. El tiempo, por ejemplo, está íntimamente relacionado con los procesos decisionales por límites calendáricos: duración de legislaturas, de períodos, de discusión, de análisis, de sanción, llamados, convocatorias; pero también por surcos marcados por la intensidad de las refriegas, por la amplitud de los espacios agonistas, por la cantidad de objetos de intervención; además por la aceleración de los intercambios políticos, entre muchas otras cuestiones. El espacio educativo, por su parte, está en permanente redefinición, alargamiento, concentración, dispersión, por la intervención de problematizaciones históricas, por la ordenación de nuevos objetos educables, por la introducción de nuevas técnicas de regulación, por la pedagogización de otros campos sociales, por la aparición de fuerzas políticas, entre otras cuestiones.” (p. 15)

Otro punto de coincidencia con las ideas contenidas en este libro, es la percepción de ausencia de un proyecto educativo propio, estructurado, de mediano o largo plazo por parte del gobierno de López Obrador: “En ninguno de los casos se establecen propuestas alternativas, a no ser modificaciones puntuales, derogaciones y abrogaciones. Sólo el PT llama a realizar discusiones y consensos en los transitorios; pero nadie relaciona la cancelación con un programa de transición hacia otra reforma educativa y menos hacia un nuevo sistema educativo nacional. No hay ninguna relación entre la cancelación de la reforma y la 4T, a no ser un compromiso de campaña con un magisterio ofendido, dolido y humillado.” (p. 39)

“La Iniciativa (reformista), entonces, ensambla cuestiones estructurales de la 4T, como son las desigualdades sociales, con los problemas de implementación de la reforma educativa precedente; sobre todo, diríase única y exclusivamente, en las afectaciones laborales al magisterio y sus efectos contraproducentes en el aprendizaje escolar.” (p. 45)… “: los problemas planteados en la Iniciativa de reforma a los artículos 3º, 31 y 73 constitucionales, enviada por el presidente Andrés Manuel López Obrador a la Cámara de Diputados, el 12 de diciembre de 2018, son de dos tipos: la lucha contra las desigualdades, una lucha histórica, que da fundamento y destino a la 4T; y los problemas derivados de la implementación de la reforma neoliberal de 2012-2013.” (p. 47)

“De esta manera se construyó el adversario político, legislativo y conceptualmente poderoso, aunque numéricamente débil. Su fuerza fue estratégica: tuvo que ser considerado para negociar, por eso se concentró en el discurso, en las percepciones, en las referencias; y estableció sus líneas rojas, sus puntos de no retorno, sus límites en la negociación. En otras palabras, en el momento en el que se presenta la iniciativa de reforma constitucional del Bloque Opositor –el Pacto por México reloaded–, la iniciativa para reformar la reforma neoliberal entra en un combate parlamentario de posiciones, en el que las presiones, las fintas, las percepciones, los chantajes, los ataques parciales y los objetivos estratégicos son fundamentales.” (p. 126)

A propósito de lo señalado al final del párrafo anterior, y para entender el fondo del proceso reformista en México, un concepto o una apreciación interesante que proponen la y los autores del libro analizado, es el que se refiere a “El Pacto por México reloaded”. Si bien los términos de la reforma educativa de la 4T se negociaron con un interlocutor-adversario político existente, tangible, (las inercias del “Pacto por México” o “PRIANRD”), lo cierto es que el impulso del proyecto educativo de Peña Nieto (2012-2018), quedó severamente debilitado.

Sin embargo, esa transformación sólo fue superficial: Como fue evidente, a partir de 2019, ya no fue viable imponer, sino negociar los nuevos consensos desde “arriba” (con las élites dirigentes), para dar continuidad a una “reforma educativa estructural” que descansara en los conceptos de calidad (con “excelencia”, con enfoque de derechos y énfasis en la equidad con dignificación humana); en la evaluación de las figuras educativas (docentes, directivos escolares y asesores técnicos, sin efectos en la estabilidad laboral); en la noción de “mejora continua” y un INEE reciclado; y en reglamentar la lógica que piensa los avances educativos en términos, principalmente, de los aprendizajes escolares y su respectiva evaluación estandarizada. Así va, así sigue “La Continuidad Neoliberal”.

Fuente consultada:

(1) Roberto González Villarreal, Lucía Rivera Ferreiro y Marcelino Guerra Mendoza (2020) La Continuidad Neoliberal. La producción de la reforma constitucional en educación: 2018-2019. Ediciones Navarra. Este texto será comentado con Erick Juárez Pineda (EF), Alberto Colín Huizar (UV) y Marcelino Guerra (moderador), el próximo día 8 de julio, 2021, a través de plataformas digitales.


Fuente de la información:  SDPnoticias

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