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Panamá: Inadeh y Fundación del Trabajo impulsan convenio para formación técnica y profesional de los trabajadores

Inadeh y Fundación del Trabajo impulsan convenio para formación técnica y profesional de los trabajadores

El Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh) y la Fundación del Trabajo firmaron un convenio de cooperación y asistencia técnica para impulsar la formación técnica y profesional de los servidores públicos y los trabajadores del sector privado a nivel nacional.

De acuerdo con lo establecido en el convenio, la Fundación del Trabajo se compromete a brindar los espacios (aulas y talleres) para que los instructores del Inadeh impartan los cursos, según los requerimientos solicitados por la instituciones o empresas en las jornadas y horarios establecidos.

Para el Inadeh esta alianza con la Fundación del Trabajo es muy importante porque facilita el desarrollo de programas y proyectos de capacitación que fortalecerán las competencias de los trabajadores de los sectores públicos y privados”, expresó el director general de la institución, Virgilio Sousa Valdés.

José Javier Rivera, co presidente de la Fundación del Trabajo por el sector empresarial, expresó su satisfacción con la firma de este convenio y propuso formar una mesa técnica para revisar con el Inadeh y los sectores productivos la Ley 4 de enero de 1997 que regula la Formación Dual Profesional en Panamá.

La firma de este convenio se dio en el marco del Consejo de Síndicos de la Fundación del Trabajo que tuvo como invitado al viceministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Roger Tejada.

Fuente de la Información: https://elcapitalfinanciero.com/inadeh-y-fundacion-del-trabajo-impulsan-convenio-para-formacion-tecnica-y-profesional-de-los-trabajadores/

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Frenar la libertad

Por: Tahira Vargas García 

Tanto en el hogar, en la calle como en los centros educativos se educa con represión.

La libertad está intrínsecamente vinculada a la responsabilidad social, al ejercicio ciudadano y al desarrollo humano. Sin libertad no hay desarrollo humano.

El ejercicio ciudadano en nuestra sociedad es muy débil, nuestra población no tiene clara conciencia de sus derechos ni de su responsabilidad social. Esta responsabilidad social no se ha forjado, se ha aniquilado uno de sus principales cimientos, la libertad. Cada individuo se socializa en el miedo y en la represión en la familia, la escuela, el vecindario, los espacios laborales, la relación con el Estado y en la vida social.

La inexistencia de una construcción del sentido de responsabilidad se debe a la ausencia de libertad. Padres/madres, abuelos/as tías/os tienen miedo de ofrecerle a los/as niños/as y jóvenes espacios de libertad donde tomen sus propias decisiones y tengan control sobre lo que hacen.

Tanto en el hogar, en la calle como en los centros educativos se educa con represión, con sanciones permanentes, siempre es “no”, “no hables”, “no te pares”, “cállate”, “siéntate”, los mensajes principales están sustentados en prohibiciones y sanciones. Estas prohibiciones y sanciones generan rebeldía, agresividad, violencia y poca responsabilidad.

Ofrecerle libertad a la juventud no la convierte en una amenaza, por el contrario, la empodera e integra socialmente convirtiéndola en sujeto social.

Las instituciones sociales, escuela, familia, religiones, grupos sociales, instituciones públicas, partidos políticos, tienen miedo. Miedo a que la población adolescente y joven adquiera conciencia de derechos y asuman responsabilidad frente a su cuerpo, sus propios proyectos de vida, su conducta y su vida cotidiana.

Los conflictos intergeneracionales tienen así una matriz de miedo, resistencia al cambio, resistencia a la responsabilidad social. Así se fortalece el conservadurismo expandiéndose con ello las corrientes fundamentalistas religiosas, la intolerancia cultural, social, racial, sexual y a la diversidad en sentido general.

Ofrecerle libertad a la juventud no la convierte en una amenaza, por el contrario, la empodera e integra socialmente convirtiéndola en sujeto social.

El sostenimiento del miedo, las prohibiciones, exclusiones y represión a las libertades incrementan el autoritarismo, la violencia y la desigualdad. Necesitamos que todas las generaciones y personas asumamos sentido de responsabilidad y ejercicio ciudadano, respetemos la diversidad y rompamos con el miedo a la libertad.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

Fuente: https://acento.com.do/opinion/frenar-la-libertad-8928653.html

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Educación Sexual Integral: aprender sobre sexo de forma global

El objetivo de la Educación Sexual Integral (ESI) es dejar atrás la enseñanza preventiva y pasar a una educación completa, global y transversal sobre la sexualidad.

La Educación Sexual Integral (ESI) es la enseñanza de la totalidad de los diferentes aspectos de la sexualidad: psicológicos, físicos, emocionales y sociales. El objetivo, según la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es el aprendizaje transversal de conocimientos basados en datos empíricos, habilidades, actitudes y valores para que todo el mundo pueda disfrutar de una sexualidad sana, digna y basada en el respeto.

Mediante la aportación de información veraz, democrática, transversal y multidisciplinar se pretende educar en sexualidad en un sentido amplio. Para ello, se necesita pasar de una educación prevencioncista, basada en las infecciones de transmisión sexual (conocidas como ITS), en los embarazos no deseados, en la reproducción y en el aspecto médico, a un planteamiento inclusivo, que tenga en cuenta las diversidades sexuales y afectivas y el placer sexual.

Educación integral: de preescolar a bachillerato

La sexualidad existe incluso antes de que nazcamos. En el feto se asigna el género y la proyección de los progenitores, e incluso el nombre, se deciden antes de que lleguemos a este mundo. Luego, en los primeros años de vida vivimos nuestro despertar sexual. Durante nuestra infancia nos desarrollamos como seres sexuales que somos, por ejemplo, con la actividad masturbatoria, es decir, tocarse para darse placer a uno mismo.

Pero es durante la pubertad que los comportamientos sexuales pasan a tener un fin de disfrute erótico y socializamos con otras personas a través de nuestra sexualidad. Según el libro ¡Entérate!, escrito por Platanomelón, es en esta etapa vital cuando empezamos a perfilar nuestro autoconcepto sexual –la identidad de género, la orientación sexual, la expresión de género, etc-. Cómo nos definimos generará un sentimiento de pertenencia y comunidad. Además, nos iniciamos en la expresión de nuestro interés erótico y/o afectivo hacia otras personas y, con ello, la necesidad de establecer relaciones sexuales y/o románticas.

Por todo ello, la ESI apuesta por empezar con la educación sexual desde preescolar. La variedad de temas a tratar en los años de infancia a la adolescencia cubre desde el desarrollo humano (reproducción, pubertad, orientación sexual e identidad de género) a las relaciones con las personas que nos rodean (familiares, de amistad y amorosas) y las herramientas personales (comunicación, negociación y toma de decisiones).

Además, según la organización de servicios de salud reproductiva Planned Parenthood, la ESI está formada por: el comportamiento sexual (la sexualidad y la abstinencia –la continencia de la actividad sexual- a lo largo de la vida), la salud sexual (infecciones de transmisión sexual, anticonceptivos y embarazo) y la faceta social y cultural (roles de género, diversidad y sexualidad en los medios).

La ESI en España y el resto del mundo

Para que la educación sexual sea integral, no solo necesita ser veraz, científica, democrática y centrada en el bienestar y en el placer, sino que los gobiernos tienen que garantizarla en todas las esferas de la población, especialmente entre los jóvenes y en el sector educativo. Sin embargo, no todos los países cubren esta asignatura de forma sobresaliente.

De hecho, España suspende en este aspecto ya que sigue siendo uno de los países de la Unión Europea (UE) en el que la ESI no se trabaja de manera centralizada y sistémica, sino que depende de los recursos de cada región o territorio. Aunque el país sí cuenta con una educación sexual, esta está centrada en la prevención y alejada de la integralidad. Es por ello que la mitad de los jóvenes acude a la pornografía para aprender sobre sexo y el otro 50% utiliza como fuente de información principal a sus amigos, según un estudio de la ONG Save the Children.

Esta realidad ignora las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), promulgadas desde 2002, de iniciar programas de educación en edades tempranas. Además, según varias organizaciones, incurriría en una violación de los derechos sexuales y, por tanto, de los derechos humanos.

No obstante, algunas Comunidades Autónomas están avanzando en la dirección que marca la ESI. La nueva ley educativa LOMLOE, aprobada en diciembre de 2020, incluye una apuesta por fomentar la educación afectivo-sexual desde primaria.

En comparación con otros países del entorno, Suecia se encuentra entre los pioneros de la Unión Europea. Desde 1955, la asignatura de educación sexual es obligatoria en los centros escolares. El resto de países escandinavos y de Europa occidental siguieron el ejemplo de su país vecino dos décadas después. Así, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Islandia, Alemania, Austria, Luxemburgo, la República Checa y Hungría también añadieron la materia a sus planes de estudios. En los años 90, Grecia, Francia, Bélgica, Eslovaquia, Portugal e Irlanda incluyeron la asignatura como obligatoria en sus leyes educativas.

Fuentes: Platanomelón, OMS, UNESCO, Planned Parenthood, Save the Children, Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS), Unión Europea (UE). 

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20210217/6244493/educacion-sexual-integral-aprender-sobre-sexo-forma-global.html

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¿Contra qué tropieza la educación unidocente en Costa Rica?

Las escuelas unidocentes tropiezan contra la falta de materiales, escasa o nula conexión a Internet, entre otros, que denotan despreocupación absoluta por la enseñanza rural y las realidades que habitan en estas comunidades.

Las graves carencias de recursos tecnológicos, libros y fallas en infraestructura que llevan años ponen en desventaja a educadoras, niñas y niños de unas 1.400 escuelas unidocentes que tiene el país.

En estas instituciones un mismo docente imparte lecciones en todos los niveles de primer y segundo ciclo de educación básica, a un grupo de menos de 30 estudiantes, en un ambiente multigrado y atiende también labores administrativas.

Es una labor compleja porque el educador se convierte al mismo tiempo en líder de toda una comunidad y por la tanto, debe orientar su labor al contexto comunitario en que sus estudiantes habitan.

Como ha dicho el profesor Claudio Vargas, encargado de la sección de escuelas unidocentes de la Universidad de Costa Rica (UCR): “una escuela unidocente es el corazón de una comunidad, incluso en muchos lugares, son la única institución del Estado que existe”.

Las escuelas unidocentes representan cerca del 40% del total de escuelas públicas del país. Entender que la realidad de la Gran Área Metropolitana no es extrapolable a todo el país es el primer paso para valorar la importancia de estos centros educativos y de una educación que sea contextual, es decir, que responda curricularmente y en su estructura a las necesidades, miedos, gustos e intereses de la comunidad por la que trabaja.

¿Cómo resolver?

El último Informe del Estado de la Educación (2019) apunta que no es conveniente crear más centros unidocentes, sino reducir rápidamente la proporción que estos representan dentro de la oferta de servicios educativos, consolidando pequeñas escuelas en centros de mayor tamaño y mejor equipados, así como posibilitar la rápida transformación de escuelas de horario alterno a horario regular. El MEP anunció en el año 2019, que hay centros que por su cercanía (menos de 1 kilómetro) es factible unificarlos en una sola institución unidocente bien equipada; ojalá no haya que esperar los tiempos usuales de la Dirección de Infraestructura del MEP para que eso se traduzca en realidad, enredados entre burocracia e ineficiencia, mientras cientos de niños y niñas reciben su educación en condiciones deplorables.

A la fecha, solo 1 de cada cinco escuelas unidocentes ofrece enseñanza del inglés a sus estudiantes. Esto marca diferencias que se traducen en menos oportunidades para niños y niñas de comunidades rurales. Es una hipocresía decir que hay acceso a educación, cuando las desigualdades en calidad son notorias.

“En cuanto a la movilización de los docentes en la red educativa en el ámbito nacional, se requiere diseñar un programa voluntario de pasantías que promueva el traslado de los docentes con comprobada excelencia a las zonas que más los necesitan”, señala el informe del Estado de la Educación.

Tal y como afirman las investigadoras Lupita Chaves y Jaqueline García “las escuelas unidocentes son una necesidad para el sistema educativo para la atención de  las  comunidades  dispersas,  lo  que  promueve  el  acceso,  la  equidad  y  el  derecho  a  la  educación, por lo que deben fortalecerse mediante un mayor apoyo del Estado para que estas escuelas contribuyan a promover el desarrollo humano y social del país”.

Fuente: https://www.nacion.com/blogs/cambio-educativo/contra-que-tropieza-la-educacion-unidocente-en/ZXVF3V7UZBFG5HHP2UOJ5M6R54/story/

Fuente: https://www.nacion.com/blogs/cambio-educativo/contra-que-tropieza-la-educacion-unidocente-en/ZXVF3V7UZBFG5HHP2UOJ5M6R54/story/

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Regiones chilenas muestran bajo desempeño en Índice que midió desarrollo medioambiental

Un pobre resultado registró la mayoría de las regiones chilenas en aspectos medioambientales, de acuerdo a los resultados del primer Índice Latinoamericano de Desarrollo Regional (Idere Latam). Este fue elaborado por el Instituto Chileno de Estudios Municipales (Ichem) de la Universidad Autónoma de Chile y el Instituto de Economía (Iecon) de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República de Uruguay.

El estudio -en el que participaron otras 6 universidades y centros de estudio de la región- incluyó a las provincias de Argentina, los estados de Brasil y México, las regiones de Chile y los departamentos de Colombia, El Salvador, Paraguay y Uruguay. Un total de 182 unidades de análisis a nivel subnacional que concentran al 82% de toda la población latinoamericana.

Si bien, en el global las regiones de Chile están entre las más aventajadas de América Latina, los resultados no tienden a ser tan optimistas si se analizan una a una las dimensiones consideradas en el Índice: Educación, Salud, Bienestar y Cohesión, Actividad Económica, Instituciones, Seguridad, Medio Ambiente y Género.

Es el caso de medio ambiente que analiza tres variables: Energías Renovables -porcentaje de uso en la matriz energética-; Áreas Protegidas -porcentaje de la superficie protegida para conservación de la biodiversidad- y Calidad de Recursos Naturales Valiosos -calidad del aire (media de concentración anual de PM 2,5)-.

Considerando todos estos factores, la Región de Antofagasta es la que alcanza la peor posición del país, ubicándose en el puesto 131 de 182 regiones medidas.

Asimismo, las de Los Ríos (120), Metropolitana (105) y Tarapacá (103) no lograron a entrar dentro del top 100.

Factores que influyeron

El coordinador de la Unidad de Cambio Climático y Medio Ambiente (UCCMA) de la Universidad Autónoma de Chile, Carlos Esse, explicó que no es de extrañar la posición que ocupan en la tabla las regiones de Antofagasta y Metropolitana, debido a que ambas concentran el mayor consumo de energía en el país dada la diversidad de actividades productivas que en ellas se desarrolla.

En el caso de Antofagasta, comentó, la región “es responsable de una intensiva actividad minera, economía basada en la explotación de recursos naturales no renovables, y demandante de gran parte de la energía producida en el país. En la Región Metropolitana, en tanto, destaca la actividad industrial y comercial del gran Santiago que año a año crece de la mano del modelo económico imperante”.

En la variable energías renovables, si bien la región de Antofagasta en los últimos tres años ha incrementado en un 30,8% la capacidad instalada y la matriz se ha diversificado gracias a la incorporación de fuentes de energías renovables no convencionales, aún la reconversión es incipiente y tomará tiempo para cubrir la demanda con energía renovables. El mismo escenario se da en la región Metropolitana.

Otro de los factores que afecta el desempeño de la región de Antofagasta en la medición es la menor superficie de áreas silvestres que posee el norte versus el sur. De este modo, agregó el académico, “los ecosistemas y biodiversidad no logran protegerse adecuadamente lo que se traduce en la degradación de dichos ecosistemas. Lo anterior produce un escaso reconocimiento por parte de la sociedad del valor del entorno natural y por ende del flujo de bienes y servicios que estos otorgan a la comunidad”.

Con respecto a Calidad de Recursos Naturales Valiosos (calidad del aire), no es extraño que la Región Metropolitana obtenga una baja valoración, la que es coincidente con otros rankings como el «Informe Mundial de Calidad del Aire 2019 de IQAir AirVisual», dado a conocer en febrero de este año, donde se ubicó en el séptimo lugar entre las más contaminadas de América Latina.

Los mejores resultados

A nivel nacional, la mejor posicionada en medio ambiente es la región de Los Lagos, escalafón 21 del ranking general y único territorio del país que se ubicó en la categoría muy alto de desarrollo. A juicio del académico, uno de los motivos que explica estos resultados es que esta región posee grandes áreas silvestres protegidas, ricas en biodiversidad. “Las ciudades crecen -dijo- asociadas a los diversos ecosistemas, centrando el desarrollo económico local en función de la conservación de dichos ecosistemas naturales”.

Otro de los motivos, explica, es que los sistemas productivos de la región se centran en el uso de recursos naturales renovables o ligados al entorno natural, como son la pesca deportiva, turismo aventura y de montaña, caso muy distinto a las actividades extractivas del norte de nuestro país. Esta situación ha llevado a “una percepción de valor por parte de la sociedad hacia toda acción que aporte al cuidado y protección de la naturaleza”, detalló. 

En tanto, las regiones de Arica y Parinacota (35), Magallanes (40), La Araucanía (56) y Aysén (60), si bien presentaron un desarrollo alto, están muy lejos de los mejores resultados en el global.

Para mejorar estos indicadores, Carlos Esse sostuvo que lo más importante es contar con una ley de ordenamiento territorial, “que otorgue el marco regulatorio para una correcta planificación, conservación y uso de los territorios en materia de recursos naturales. Ello permitirá conocer y valorizar los bienes y servicios que los distintos ecosistemas aportan a la sociedad y a los territorios sin que estos pierdan su identidad”.

Del mismo modo, enfatizó que es relevante “invertir y generar incentivos en investigación para la conservación del medio ambiente, uso de energías renovables no convencionales, valorización de servicios ecosistémicos, cambio climático, manejo de cuencas hidrográficas y gestión de los recursos hídricos”.

Posición regiones de Chile en dimensión Medio Ambiente

Panorama en A. Latina

De los países considerados en la medición de Idere Latam, Colombia y Paraguay registraron en promedio un desarrollo alto en la dimensión Medio Ambiente, aunque con grandes heterogeneidades entre sus regiones, con algunas que muestran niveles medios, entre 0,4 y 0,5, inferiores al promedio Latinoamericano. 

Chile, Uruguay y Brasil obtuvieron promedios de sus regiones próximos a la media, mientras que El Salvador, Argentina y México anotaron promedios regionales situados entre niveles de desarrollo medio a medio bajo. A su vez, Brasil, Argentina y México muestran regiones con desarrollo bajo. 

“Si bien se trata de un subcontinente rico y diverso en ecosistemas, exuberante en cuanto a su flora y fauna y con gran abundancia en recursos naturales, durante décadas ha basado su sustento en base a cadenas extractivas y productivas poco o nada amigables con el medio ambiente, acompañada con crecimientos desbordados en buena parte de sus grandes ciudades, sin las debidas planificaciones y mitigaciones medioambientales producto de la desmesurada urbanización”, destaca el Índice.

¿Cómo se mide el Idere Latam?

Este índice es una herramienta que mide el desarrollo a nivel territorial, desde una perspectiva multidimensional inspirada en el enfoque de desarrollo humano y sostenible, y diseñada para responder a las especificidades y características de los países latinoamericanos. El índice es una medida geométrica de subíndices normalizados entre 0 y 1 (donde 0 expresa el mínimo desarrollo y 1 el máximo).

Fuente: https://www.elmostrador.cl/agenda-pais/2020/10/23/regiones-chilenas-muestran-bajo-desempeno-en-en-indice-que-midio-desarrollo-medioambiental/

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María Isabel Díaz: “Tenemos una herida abierta con esos niños y niñas que no reciben una educación integral”

Entrevista

“De la cuna vamos a la luna” es un libro esperanzador por las posibilidades que muestra para el desarrollo integral de los niños, pero asimismo es dramático, por esos niños que están excluidos de esa posibilidad, los vulnerables, que viven en torno a la pobreza y con un destino incierto.

María Isabel Díaz argumenta que “en educación y especialmente en la educación parvularia, todos los aportes contribuyen a la formación integral.

Con una vasta experiencia en educación, María Isabel Díaz y Jacqueline Jorquera acaban de publicar de “De la cuna vamos a la luna” (Editorial Catalonia 2020) con ilustraciones de Susana Campillo y Marta Carrasco, donde muestran lo clave que resulta el lapso de los 0 a 3 años en la vida de una persona. Temas conversó con María Isabel Díaz Pérez, Educadora de párvulos de la Universidad de Chile y doctora en Educación de la Universidad de Granada.

María Isabel es especialista en diseño de contenidos curriculares y gestión de políticas públicas para la primera infancia. Reconocida autora de una serie de publicaciones, entre las que destacamos “Saber didáctico en la educación parvularia” (Editorial Andrés Bello, 2010), además de participar y liderar procesos de reforma educacional en el país. Fue la primera subsecretaria de Educación Parvularia en el Ministerio de Educación, entre los años 2015 y 2018.

María Isabel, ¿cómo surge “De la cuna vamos a la luna”?
“Este libro tiene una historia larga y diría que apasionante, porque la idea surge cuando éramos estudiantes de pedagogía en la Universidad de Chile y realizábamos nuestras prácticas en distintos centros educativos. Nos propusimos crear unas bitácoras diarias para registrar las experiencias pedagógicas y luego hacíamos reuniones para analizar cada una de esas notas pedagógicas. Fueron cientos de registros muy rigurosos, en distintos centros educativos públicos y privados, lo que finalmente derivó a la producción de un primer libro orientado a las familias y también educadores. Uno de los grandes desafíos es lograr que sea comunicable y cercano sin perder rigor pedagógico”.

¿Es parte también de su experiencia del trabajo con niños?
“Claro, recoge la experiencia como educadora en aula en distintos contextos y etapas en este país. Por eso este libro tiene un valor adicional, porque surge de las experiencias directas con párvulos, por supuesto también han contribuido a enriquecer y actualizar el trabajo los hijos y ahora las nietas. Nosotros hemos incorporado la práctica de observar los comportamientos de los niños, las interacciones que por ejemplo hoy tienen con los distintos aparatos tecnológicos, los nuevos intereses y sus habilidades. Por otra parte, en la actualización de este libro, también se integra mi experiencia como experta en el reciente diseño de las Bases Curriculares para la educación parvularia y también en el rol que me correspondió cumplir como la primera subsecretaria de este nivel educativo en el ministerio de educación”.

LAS POTENCIALIDADES DEL CEREBRO
¿Por qué resultan tan importantes los tres primeros años de la vida de un niño?
“Los primeros 1000 días son una etapa clave, porque ese periodo el cerebro presenta una gran plasticidad para incorporar estímulos y realizar las conexiones o cableados neuronales, como lo evidencian los hallazgos de las neurociencias. Debemos tomar conciencia que en esa etapa el cerebro crece un 80% y es el momento donde se establecen las bases para el aprendizaje”.

Si no se potencian las capacidades en estos tres años, ¿se puede hacer después?
“Cuando falta la estimulación adecuada, cariño, cuidado y ambientes protectores en los primeros tres años, el proceso de aprendizaje es más complejo y lento. Se requieren esfuerzos adicionales que deben ser bien articulados y muy bien orientados para lograr, por ejemplo, desarrollar las diferentes habilidades del lenguaje. Insisto que no se trata que sea insalvable, lo que sucede es que la plasticidad cerebral empieza a declinar después de los tres años y por tanto no debemos perder tiempo, especialmente con los niños más vulnerables. Se cuenta con muchos estudios que demuestran las diferencias entre los niños que recibieron una educación inicial de calidad de los que no tuvieron buenas oportunidades”.

¿Qué investigaciones recientes sobre las capacidades y funcionamiento del cerebro se han podido conocer?
“Cada día como lo afirman destacados investigadores en el campo de las neurociencias, surgen nuevos hallazgos que van reafirmando y descubriendo las posibilidades del cerebro. Es fascinante lo que se va revelando y lo más valioso es que se puede observar a través de las imágenes en distintas dimensiones. Se ha descubierto la rapidez con que crece el cerebro, la influencia que tienen los ambientes enriquecidos en las conexiones neuronales, por otro lado, hay otros hallazgos acerca de los efectos del estrés en el aprendizaje, la memoria y los riesgos a futuro en los distintos ámbitos cognitivos y emocionales. Esto último forma parte importante de los fundamentos que se utilizan para debatir sobre como sostener y mejorar las iniciativas de políticas públicas para la infancia”.

María Isabel, ¿a qué denominan ventana de oportunidades?
“Las ventanas de oportunidades se utilizan mucho en la ciencia y por cierto se ha integrado en la educación. Es una metáfora que busca ilustrar que hay momentos claves donde el cerebro tiene mayor disposición o apertura a recibir las influencias del medio, las que se consolidarán y perfeccionarán en las etapas posteriores”.

¿Qué áreas pretende potenciar esta investigación/publicación?
“El libro busca reforzar que todos los niños y niñas poseen una gran capacidad de aprendizaje y que es necesario incorporar en la vida cotidiana distintas experiencias para potenciar sus aprendizajes en áreas clave que se vinculan entre sí: el área socioemocional, el área de la motricidad y el área cognitiva y lenguaje”.

¿Cuáles se pueden desarrollar en la casa?
“Con la finalidad de apoyar el proceso de aprendizaje y desarrollo en la etapa de 0 a 3 años, en el libro ponemos a disposición un probado repertorio de juegos y experiencias que rescaten la riqueza afectiva y educativa de las interacciones diarias. Se describen en un lenguaje sencillo, concreto y directo para facilitar su comprensión y complementación, utilizando materiales, objetos y juguetes que forman de la vida cotidiana. Todas esas actividades se pueden desarrollar en la casa, no se requiere nada sofisticado, solo dedicación, tiempo y muchas ganas de jugar”.

¿De qué manera se integra en el desarrollo infantil el aporte de diversas instancias, como la de los educadores, los padres, etcétera?
“En educación y especialmente en la educación parvularia, todos los aportes contribuyen a la formación integral. El rol y compromiso de los educadores es que deben resguardar que los aportes sean consistentes, bien orientados y pertinentes. Tenemos la responsabilidad de ser muy prudentes frente a aquellos entusiasmos o practicas artificiales que se alejan de los sentidos de la educación y que más bien pueden afectar los equilibrios internos de los niños. Un claro ejemplo es obligar a los niños a leer antes de los 5 años”.

NIÑOS POSTERGADOS
El desarrollo humano es clave para reducir las desigualdades de Chile, pero ¿qué pasa con los niños y jóvenes rezagados de la sociedad chilena que no tienen la posibilidad de ser estimulados en estos tres primeros años de vida?

“Es una deuda que tenemos en Chile, que ciertamente se refleja en las demandas que se expresaron en el estallido social. Tenemos que lograr fortalecer todas aquellas políticas públicas que nos permitan detener la falta de oportunidades en esas etapas clave. En las últimas décadas se han logrado importantes avances, desde la creación de nuevos jardines infantiles con altos estándares, la instalación de la carrera docente para las educadoras de párvulos, un nuevo currículum para guiar el proceso de aprendizaje por mencionar algunas, pero falta continuar fortaleciendo un trabajo más integral”.

¿Considera que el caso de estos niños postergados es una herida latente de la sociedad chilena, que a la larga cuesta muy caro?
“Absolutamente, tenemos una herida abierta con esos niños y niñas que no reciben una atención integral. El Estado de Chile asumió el compromiso público de asegurar a todos los niños y niñas los derechos y principios que se consagran en la Convención de los Derechos del niño. Debemos lograr que se cumplan las garantías de acceso a todas las prestaciones universales. Muchas veces estos planteamientos quedan en las narrativas, pero las acciones políticas quedan a mitad de camino y cuando se llega tarde, no solo se pierden oportunidades de desarrollo, sino que se arriesgan daños permanentes en lo personal y todas aquellas competencias para el desempeño social. Quienes trabajamos en estas disciplinas, sabemos que en la primera infancia hay grandes oportunidades, pero también riesgos para el desarrollo humano sino contamos con sólidas políticas integrales”.

Mario Rodríguez Órdenes

Fuente de la Información: https://diarioelcentro.cl/maria-isabel-diaz-tenemos-una-herida-abierta-con-esos-ninos-y-ninas-que-no-reciben-una-educacion-integral/

 

 

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Estado de excepción y actitud crítica

Por: Leonardo Díaz 

En mi artículo de la semana pasada, “Pan, espacio y olvido”, tomé la disyuntiva metáforica de Albert Camus, pan o espacio, para reflexionar sobre uno de los problemas fundamentales para las políticas de confinamiento en América Latina, las dificultades que confrontan importantes segmentos poblaciones para ceder el espacio público y replegarse en sus casas, ante la necesidad imperiosa de buscar el alimento cada día.

República Dominicana no es la excepción a la referida situación, a pesar de que las autoridades gubernamentales se han jactado, durante años, del crecimiento económico sostenido durante décadas.

Pero, como el crecimiento del producto interno bruto no equivale a mejoramiento del índice de desarrollo humano, o en otras palabras, como el aumento de la riqueza no significa que la gente viva con mejores niveles de vida, millones de seres humanos viven en nuestro país la “vida desnuda”, arrojados a una lucha por la sobrevivencia que se asemeja, en muchas situaciones, a las de una sociedad del siglo XIX.

En este sentido, para más de la mitad de la población dominicana el confinamiento significa la clausura a las posibilidades de lograr el sustento familiar.

Pero la calle no solo es el espacio del pan, sino también del ocio. Si en los sectores de la clase media, las plataformas streaming, los escritorios para el teletrabajo, los televisores LED y los juegos electrónicos desempeñan el rol de distractores, en los sectores marginales, las casas constituyen pequeñas cárceles donde la estrechez del espacio dificulta la movilidad corporal, genera incomodidad e interacciones violentas.

Así, como ha señalado Tahira Vargas, en su artículo “COVID 19 y desigualdad social”, la calle se convierte, para los pobres, en una “extensión del hogar”. El espacio se ensancha como un mecanismo de fuga, de desahogo, de distracción y en el caso de los hombres, en reafirmador de la austoestima masculina. Estos aspectos dificultan el acatamiento de una orden de autoencerramiento de varios días.

También, debe agregarse un aspecto importante de nuestra historia cultural al problema del confinamiento. En nuestra sociedad, el ciudadano común ha interiorizado los hábitos de incumplimiento a la ley, no solo por la inexistencia de un régimen de consecuencias, sino también, como un mecanismo inconsciente de rebeldía ante regímenes donde la ley es solo para los débiles.

Dado este escenario, resulta comprensible las violaciones al estado de excepción proclamado hace quince días. Agréguese a la situación, que el actual gobierno se encuentra en una profunda crisis de credibilidad expresada en los últimos comicios electorales.

No obstante, los sectores del oficialismo pretenden obviar los hechos señalados, en vez de intentar gestionar la crisis orientado hacia los mismos. La socióloga Rosario Espinal ha señalado en su artículo“Higiene y distanciamiento social: ¿y los pobres?”, la necesidad de contrarrestrar la inviabilidad del confinamiento en los barrios populares mediante “las intervenciones sociales quirúrgicas”, es decir, mediante la intervención focalizada del Estado para aislar los pacientes afectados del virus mediante control sanitario.

Dicha acción sería más efectiva que la represión violenta en las calles y el hacinamiento de los detenidos en sórdidas cárceles. Es conocido por todos la arraigada práctica de violación de los derechos humanos de los organismos policiales dominicanos, estimulada, hoy, por un estado de emergencia.

Por otra parte, un aspecto fundamental que no debemos obviar es la necesidad de seguir manteniendo una actitud vigilante y crítica con respecto a las autoridades en este difícil momento de nuestra historia. De buena fe, muchos ciudadanos pueden pensar que no es momento para la crítica, sino para el trabajo solidario de apoyo al gobierno.

Existe un falso dilema  en este planteamiento. En el mismo subyace una concepción errónea de lo que constituye el ejercicio de la actitud crítica. Se piensa que criticar es denostar contra el enemigo, no someter a cuestionamiento los fundamentos de nuestras prácticas. No hay contradicción entre apoyar a las autoridades gubernamentales en aquellas medidas acertadas relacionadas con paliar la pandemia, y cuestionar a esas mismas autoridades cuando las prácticas son incorrectas. Ejemplos de estas últimas son: el apresamiento violento y el hacinamiento de los presos en las cárceles, la entrega de alimentos sin tomar las medidas que cuiden el protocolo sanitario contra la pandemia, el cierre sin información previa ni organización de vías medulares de tránsito que pueden obstaculizar el tránsito de los especialistas de salud, o el intento de sacar capital político de las ayudas a los sectores marginales.

Por tanto, no debemos postergar el cuestionamiento para un futuro pos-pandemia. Porque el futuro comienza a gestarse hoy, cuando pueden tomarse medidas de consecuencias irreversibles, o pueden provocarse daños colaterales a los que podemos reaccionar demasiado tarde.

Fuente: https://acento.com.do/2020/opinion/8800585-estado-de-excepcion-y-actitud-critica/

Imagen: https://pixabay.com/photos/coronavirus-corona-quarantine-4939242/

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