Page 49 of 70
1 47 48 49 50 51 70

El medio ambiente y el desarrollo sostenible, ausentes en la educación Argentina

Argentina/08 septiembre 2016/Fuente: Noticias Iruya

La UNESCO subrayó este martes que se requiere una transformación profunda de la educación para hacer frente a los desafíos que afronta la humanidad y el planeta.

En su informe anual de seguimiento de la educación en el mundo, el organismo hace un llamado a un avance más decidido en este campo y advierte que de mantenerse la tendencia actual, la educación primaria universal se conseguirá recién en 2042.

Del mismo modo, señala que el acceso universal al primer ciclo de la educación secundaria se alcanzará en 2059 y al segundo ciclo, en 2084.

Eso implica que los objetivos trazados dentro del plazo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se cumplirán con medio siglo de retraso, lamentó la UNESCO.

Por otra parte, el estudio deja claro que se debe prestar más atención a las cuestiones ambientales.

En este sentido, menciona que en Brasil, Argentina, Uruguay y México, más del 60% de los estudiantes mayores de 15 años apenas tiene conocimientos básicos sobre cuestiones del medio ambiente.

En los planes de estudio de la mitad de los países del mundo no se hace ninguna mención explícita al cambio climático ni a la sostenibilidad ambiental. En los casos de Argentina y Haití tampoco aparece ningún término relacionado con el desarrollo sostenible.

Fuente: http://noticias.iruya.com/a/sociedad/educacion/18653-el-medio-ambiente-y-el-desarrollo-sostenible-ausentes-en-la-educacion

Comparte este contenido:

Uruguay: La escuela donde no se conjuga el verbo tirar

Por: Gabriel Díaz Campanella-Ecoportal
Octubre de 2013. Jaureguiberry, un balneario uruguayo de 500 habitantes. El funcionario abre la carpeta y saca un folio con el orden del día. En torno a la mesa están sentados los once miembros de la liga de fomento de esta localidad, situada a 80 kilómetros de Montevideo.

mas a tratar: luminaria, limpieza, caminería, escuela. El funcionario comienza por el último de estos puntos, la construcción de una nueva escuela, por la que esta comunidad lleva 25 años esperando. El diálogo se produce sin preludios formales:

— Y, ¿ya saben dónde van a construir la escuela rara?

— ¿Escuela rara?– dicen los vecinos, sorprendidos.

— Sí, la escuela rara– insiste el funcionario. La escuela inteligente.

— ¿Escuela inteligente?– replican los vecinos.

El empleado municipal saca entonces un papel donde figuraba el plano del proyecto, que definitivamente se parece a cualquier cosa menos al plano de una escuela. ¿Qué hacen tantos neumáticos en medio de aquellas paredes curvas? Toda una rareza que pilla desprevenido al vecindario. Rafael Muñiz, presidente de la liga de fomento, recuerda que por fortuna en uno de los márgenes de aquel boceto estaba escrito el número de teléfono de un tal Martín. “Y bueno, lo llamamos y apareció él, con un grupo de gurises”, recuerda Muñiz.

El tal Martín y los gurises —como se denomina aquí a los chavales— era un grupo de cinco amigos veinteañeros que un par de años antes se había reunido en un café montevideano para configurar las piezas de un plan: levantar una escuela sostenible, pública y rural —replicando uno de los modelos de bioarquitecturaconcebido por el estadounidense Michael Reynolds— a partir de materiales desechables.

“No son desechos”, corrige Jairo, de 12 años, a este reportero. “Es material reutilizable, que es distinto. No son desechos”, añade con tono solemne. A continuación, Jairo se explica: “Esta escuela está hecha con neumáticos viejos, botellas, latas y cartones, que ya fueron usados y nosotros los volvimos a usar. La escuela se alimenta sola. Usa la energía solar —agrega al tiempo que señala las placas fotovoltaicas colocadas en el techo— y el agua de la lluvia. La escuela nos cuida, pero nosotros tenemos que cuidarla también”. Maru, otra interlocutora de 9 años y alumna de la escuela como Jairo, nos acompaña hasta la galería cerrada que precede a las tres aulas y alberga un huerto orgánico con las frutas y hortalizas que abastecen al comedor escolar, habilitado en un predio comunitario contiguo a la escuela.

Ambos aprendieron en diversos talleres que la misma agua que riega este huerto en la escuela se emplea cuatro veces, en distintas fases. “Es agua de lluvia”, aclara Maru. Gracias a la inclinación del techo, el líquido se desplaza hasta los tres tanques ubicados en la parte posterior del edificio, con capacidad para 30.000 litros. Tras un proceso de filtración, los niños pueden beberla, lavarse las manos o regar el huerto. El agua sobrante llena las cisternas de los lavabos, la misma que luego de pasar por dos cámaras sépticas completa su ciclo al frente del edificio, soterradamente, regando las plantas y arbustos autóctonos que conforman un humedal.

La “escuela rara” ha llamado la atención de miles de visitantes desde su inauguración, en marzo pasado. Hace unas semanas, en pleno invierno uruguayo, se celebró una ajetreada jornada de puertas abiertas. “Hace un frío que pela”, rezongaba un señor antes de entrar al edificio, con el mate y el termo bajo el brazo. Un “frío que pela” es un combo de una temperatura de 6 ºC, con llovizna antojadiza y gélido viento oceánico que no deja pájaro a la vista. Pero dentro le esperaba una sorpresa: una temperatura de 20 ºC, sin aparato de aire acondicionado.

He aquí otra de las claves de la escuela, la orientación (hacia el norte) con el fin de absorber el poco o mucho calor del sol. Y otra más: el grosor de las paredes, auténticas masas térmicas que mantienen la temperatura interior, durante todo el año, entre 18ºC y 22ºC. Explicado esto, un joven voluntario guía a los visitantes hasta el fondo de la galería —mientras los niños tocan las plantas y descubren el olor de la albahaca y el perejil— para enseñarles un pequeño trozo enmarcado de pared, una especie de radiografía que deja al descubierto las entrañas del edificio: neumáticos, latas, botellas de plástico, arena, pedregullo y algo de cemento.

Para construir la escuela se utilizaron aproximadamente 2.000 neumáticos, 5.000 botellas de vidrio, 3.000 botellas de plástico y 14.000 latas de aluminio, además de cartón y nailon. Todo se juntó con la colaboración de empresas y cooperativas dereciclaje, así como de “puntos verdes” que fueron colocados en el balneario y también en Montevideo, aprovechando los festivales de música y otros eventos. El otro 40% de la obra fue cubierto con materiales tradicionales, como arena, tierra, pedregullo, cemento, madera y los cristales de la gran galería invernadero.

Siguiendo el método de Reynolds, los neumáticos se rellenaron con arena o pedregullo y se colocaron en hileras de tres en la parte inferior, dos en la media y una en la superior. Botellas, nailon, cartón y latas sirvieron para rellenar todo hueco y luego el cemento cubrió el edificio para evitar que el sol tome contacto con las gomas. La parte posterior de la escuela sorprende a los visitantes con un gran terraplén que parece querer tragársela, pero que funciona como un gran caparazón aislante y por donde asoman las bocas de unos tubos que atraviesan el montículo y desembocan en las aulas para refrescar el ambiente en verano. Cuando afuera es normal que haga una temperatura de 38 ºC, dentro nunca supera los 22 ºC.

Se trata de la primera escuela sustentable de América Latina, nada menos, y así lo anuncia un gigantesco cartel en plena Ruta Interbalnearia, camino de Punta del Este, el más chic —u hortera, según los gustos— de los balnearios uruguayos, por donde pasan cientos de miles de viajeros. El recinto, que tiene un total de 270 metros cuadrados, abrió sus puertas en marzo tras una maratoniana construcción (poco más de un mes), en una fiesta transmitida en directo por todos los telediarios. Allá estaban los 40 alumnos que tienen entre 3 y 12 años, los vecinos, los políticos y la ONG Tagma al completo, integrada por Martín Espósito y sus amigos, aquellos muchachos que una vez idearon este plan en un café montevideano.

Espósito recuerda que fue en 2011 cuando un amigo le recomendó que viese un documental, El guerrero de la basura, sobre Reynolds, su concepción de la arquitectura, su obsesión por reutilizar lo que el mundo descarta y su pacto irreductible con la naturaleza. Espósito, vinculado al activismo medioambiental, reunió a sus amigos para contagiarles la idea de construir una escuela pública, rural, tomando como referencia el Modelo Global, adaptable a cualquier clima,ideado por aquel arquitecto yanqui irreverente. Pero, ¿cómo convencer a Reynolds? Espósito le escribió un correo electrónico y nada. Envió un segundo y nada. El tercero tampoco tuvo respuesta. Un día llamó y le respondieron. Le dijeron que sí, pero que primero juntara la plata.

No se trataba solo de dinero. Había que encontrar el lugar y convencer a los gobernantes y a la comunidad, de las ventajas de aquella rareza destinada a convertirse en centro escolar. Para eso tuvieron que lidiar con la burocracia, tantas veces tosca y predispuesta a trabarlo todo. El proceso, cual novela kafkiana, duró cinco años. Pero ya tenían el sí de Reynolds. Así que crearon una ONG a la que llamaron Tagma. Luego formalizaron el proyecto y carpeta en mano recorrieron más de 50 empresas, hasta que una firma comercial local, Nevex, decidió cubrir la práctica totalidad de los 300.000 euros que costó el edificio.

“La escuela pública siempre ha sido el espacio democrático por excelencia en Uruguay y estamos convencidos de que puede ser el motor ideal para construir este cambio cultural”, sostienen desde Tagma. La carpeta dio tumbos por varias oficinas públicas, llegó a manos de intendentes, secretarios de intendentes, legisladores y secretarios de legisladores. Entre varios noes se abrió paso el sí de las autoridades de la educación primaria y el apoyo de la Facultad de Arquitectura de la universidad pública.

Se barajaron varios destinos, hasta llegar al actual, Jaureguiberry, fundado en los años 30 del siglo pasado por un ingeniero que soñó con convertir aquellos arenales en un parque natural. Cuentan que don Miguel Jaureguiberry plantó pinos, acacias y eucaliptos, que atrajeron benteveos, calandrias, horneros y pájaros carpinteros, primeros inmigrantes de esta zona. Probablemente de ese “visionario”, como lo llaman los vecinos, provenga la afianzada conciencia ambientalista de los lugareños reflejada en su portal Jaurecológico.

“Lo que más hemos aprendido es que no te podés sentar a esperar y que también hay que trabajar en varios frentes al mismo tiempo», comenta Espósito. «Hay conservadurismo y miedo, porque al final todo tiene un trasfondo político y en política los errores son difíciles de subsanar”. Precisamente, el miedo del que habla Espósito fue lo que hizo que algunos vecinos dudaran en un comienzo de la viabilidad del proyecto. Le pasó al abuelo de Maru. «Él decía que esto iba a ser un desastre. Decía que no y que no. Solo yo y mi mamá queríamos la escuela”, explica. Y ahora, ¿el abuelo está contento? “Está calladito”, responde Maru.

Reynolds, el guerrero de la basura, llegó a Montevideo en mayo de 2015 para conocer a la comunidad y ofrecer una conferencia sobre los pilares de Earthship Biotecture, la empresa que fundó luego de superar los avatares del sistema académico estadounidense, renuente —sobre todo 45 años atrás— a un modelo tan poco convencional. Y según confesó, se enamoró del proyecto uruguayo por tratarse de un atrevimiento de veinteañeros, una escuela pública y una comunidad rural celosa del espacio que habita. Dejó entrever que está cansado de toparse con magnates que se apuntan a tendencias pasajeras sin conciencia alguna de la integración y el equilibrio que debe existir entre nosotros y el espacio que habitamos.

En febrero, el arquitecto de melena incorregible se plantó en Jaureguiberry con 23 técnicos de la academia Earthship. En total, la construcción estuvo a cargo de 140 voluntarios, hombres y mujeres, de Uruguay y otros 30 países, que combinaron clases teóricas con el trabajo físico. Mientras una mitad estaba en la obra, la otra estudiaba el método de construcción de Earthship en un local contiguo a la escuela. Los vecinos colaboraron en la búsqueda de alojamiento para los voluntarios, además de participar desde 2014 en talleres sobre medioambiente. “Cambiar la conciencia global de cualquier tema, sea bioconstrucción u otra cosa, lleva tiempo. Duele deshacer patrones y ahí veo el valor de Earthship: te hace parar y hacerte preguntas”, comenta Laryssa Toroshenko, de 29 años, voluntaria que llegó desde Canadá y es fiel seguidora del proyecto desde 2013.

Cerca de Toroshenko, solícita y atenta a todo lo que pasaba en el pueblo estuvo Sandra Coppes, que lleva 46 de sus 50 años viviendo en Jaureguiberry y tiene tres nietas que asisten a la nueva escuela.  “Hace muchos años que soñaba con tener una escuela acá. Por eso hice propio este proyecto. Ahora hay que cuidarla y mantenerla”, dice. Desde muy joven, Coppes ha trabajado como empleada de hogar, con los altibajos que ello supone en un balneario. Ahora sus planes cambiaron, decidió construir un pequeño quiosco con botellas de plástico, arena, latas, madera y algunos envases de vidrio. Experiencia no le falta. Y según ella misma explica, Jaureguiberry no anda sobrado de tiendas de bebidas y alimentos. Así que, probablemente, el nuevo emprendimiento de Sandra siga la buena estela que ha dejado la escuela.

Ecoportal.net

El País

http://elpais.com/

Comparte este contenido:

El planeta pierde 33 mil hectáreas de tierra fértil por día

Por: Ecoportal.07-09-2016

El mundo pierde 12 millones de hectáreas de tierra fértil por año, lo que equivale a 33.000 hectáreas diarias, de 30 a 35 veces más que la proporción histórica.

Esudios científicos calculan que la superficie terrestre en condiciones de sequía pasó de 10 a 15 por ciento a principios de 1970 a más de 30 por ciento a principios de 2000, y que esas cifras seguirán aumentando.

Aunque las sequías ocurren en todas partes, África parece ser el continente más perjudicado. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD, en inglés), dos tercios de las tierras africanas son desierto o tierras áridas.

El reto es enorme para el segundo continente en tamaño del planeta, con 1.200 millones de habitantes distribuidos en 54 países y que fue la región más afectada en 2015-2016 por el fenómeno climatológico conocido como El Niño.

“A nivel mundial, las sequías son cada vez más graves, con mayor frecuencia, más duración y extensión espacial. Su impacto es cada vez mayor, e incluye al desplazamiento humano masivo y la migración. La sequía actual es evidencia”, expresó Daniel Tsegai, funcionario de la UNCCD, en la Conferencia sobre la Sequía en África que se desarrolla en Windhoek hasta el viernes 19, organizada por el organismo y el gobierno de Namibia.

La conferencia hace hincapié en la llamada “resiliencia ante la sequía”.

“La resiliencia ante la sequía se define simplemente como la capacidad de un país para sobrevivir sequías consecutivas y ser capaz de recuperar las condiciones previas”, explicó Tsegai, en diálogo con IPS.

“Para empezar, hay cuatro aspectos en la sequía, el meteorológico (clima), el hidrológico (aguas superficiales), el agrícola (cultivo) y el socioeconómico (las consecuencias para los seres humanos)”, indicó.

Los cinco grandes “ausentes”

Para Tsegai, los principales obstáculos para lograr la resiliencia ante la sequía en África son:

a) La falta de una adecuada base de datos que incluya al clima, los recursos hídricos – superficiales y subterráneos -, la humedad del suelo, así como las incidencias de sequías pasadas y sus impactos.

b) La mala coordinación entre los diversos sectores y actores relevantes en un país y entre países de una región.

c) El bajo nivel de capacidad para aplicar medidas de reducción del riesgo de sequía, especialmente a nivel local.

d) La falta de voluntad política para implementar políticas nacionales de sequía.

e) El elemento económico de la preparación para la sequía no está bien investigado.

En cuanto a los objetivos de la UNCCD, Tsegai explicó que esta procura mejorar la productividad de la tierra, restaurar o preservarla para establecer un uso más eficiente del agua y mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas por la sequía y la desertificación.

El funcionario señaló algunas de las estrategias que se pueden adoptar para aumentar la resiliencia ante la sequía. En primer lugar, un cambio de paradigma en la manera de lidiar con el problema. Debemos cambiar la forma de pensar sobre la sequía, añadió.

“La sequía ya no es más un evento aislado y ni siquiera una ‘crisis’. Va a ser más frecuente, grave y de mayor duración. Es un riesgo constante”, aseguró Tsegai.

“Por lo tanto, tenemos que dejar de ser reactivos y ser proactivos, pasar del enfoque de la gestión de crisis a la gestión de riesgos, del enfoque fragmentado a uno más coordinado / integrado. Tratar a la sequía como una crisis implica tratar con los síntomas… y no las causas”, advirtió.

“En resumen, el camino a seguir es el desarrollo de una (política de) sequía nacional basada en los principios de la reducción del riesgo”, recomendó.

En segundo lugar es necesario fortalecer los sistemas de control y de alerta temprana de las sequías. También es importante evaluar la vulnerabilidad del país ante el fenómeno y realizar perfiles de riesgo: quiénes se verán afectados, en qué zonas y cuáles serán los impactos.

La ejecución de medidas de reducción del riesgo incluye el desarrollo de sistemas de riego sostenible para los cultivos y el ganado, el seguimiento y la medición del abastecimiento de agua y sus usos, el reciclaje y la reutilización de las aguas, y la posibilidad de cultivos más tolerantes a la sequía y la ampliación de seguros de cosechas.

Las cinco grandes opciones

Tsegai espera cinco resultados de la conferencia de Windhoek:

Un documento de estrategia común a nivel de África para fortalecer la preparación ante la sequía del continente, que pueda aplicarse y compartirse entre los países.

Que conduzca al desarrollo de políticas nacionales integradas destinadas a la construcción de sociedades más resilientes a la sequía, basadas en el uso sostenible y la gestión de los recursos naturales – tierra, bosques, biodiversidad, agua, energía, etc.

Se espera que los países acuerden un protocolo que sea vinculante y que se presentará en la Conferencia Ministerial Africana sobre el Ambiente en 2017, para su aprobación en la cumbre de la Unión Africana (UA).

Los resultados de la conferencia se presentarán ante los gobernantes de la UA para obtener su respaldo.

Se espera, además, que la conferencia fortalezca las alianzas y la cooperación Sur-Sur, para apoyar el desarrollo de políticas nacionales y la mejora de las ya existentes sobre gestión de la sequía.

Traducido por Álvaro Queiruga

Ecoportal.net

IPS Noticias

http://www.ipsnoticias.net/

 

Comparte este contenido:

Perú: Escolares cultivan flores en macetas de botellas recicladas

Perú/Septiembre de 2016/Diariocorreo.pe

A falta de áreas verdes escolares se las ingenian para cultivar un jardín en las paredes.

Claveles chinos, geranios y hasta margaritas rebosan de frescura en la institución educativa Santa Isabel ubicada en Palián, Huancayo.

Para los niños del primer grado, el cuidado del ambiente es una de las más grandes preocupaciones.

6 meses ya tienen los maceteros que los niños cultivaron en el colegio Santa Isabel.

El campo donde estudian en aulas prefabricadas, no tiene áreas verdes, que generen un buen espacio para permanecer durante más de 5 horas al día.

 Los menores junto al profesor de Ciencia, Tecnología y Ambiente idearon una interesante manera de contar con un jardín vertical en el cual colocaron decenas de botellas colgadas en la pared, donde crecen cada día más sus plantas.

MOTIVADOS. “Me siento orgulloso de tener una planta en el colegio, no cuesta mucho cuidarla, solo requieren de cuidado y dedicación diaria, nosotros reciclamos las botellas que la gente desecha en las calles y las convertimos en maceteros”, comentó el escolar Christian Cunyas Silva. Al menor le tocó cultivar un clavel chino, al que echa agua que lleva en otra botellas también en desuso. Para no confundirse, cada niño escribió su nombre y el grado en que estudian a los maceteros, y los pintaron de verde, azul, rojo y blanco.

El subdirector Oscar Rojas Pérez destacó la iniciativa de los alumnos y los maestros en el cuidado del ambiente.

HACEN LO SUYO. Acotó que los docentes también están empeñados en usar la menor cantidad de papeles y ahora cuentan con una plataforma informática virtual para no tener que redactar documentos que generen mayor gastos de hojas de papel.

Fuente: http://diariocorreo.pe/ciudad/escolares-cultivan-flores-en-macetas-de-botellas-recicladas-695570/

Comparte este contenido:

Argentina: Están abiertos a las escuelas los Circuitos de Educación Ambiental

Argentina/01 sepiembre 2016/Fuente: El Dia Online

La Dirección de Ambiente invita a las escuelas de nivel primario y secundario a participar de los Circuitos Educativos que ofrece el Programa de Educación Ambiental. Se ofrecen visitas al Taller de Papel Reciclado, Lombricario y Gestión de Residuos.

Luego del receso de invierno, el Programa de Educación Ambiental de la Dirección de Ambiente convoca nuevamente a las escuelas de la zona a participar de los circuitos educativos para niños y adultos.

“El objetivo de las actividades llevadas a cabo desde el  Programa de Educación Ambiental es que los estudiantes puedan tomar contacto con diferentes programas que se desarrollan desde la Dirección de Ambiente y de esa forma poder trasladar a su vida cotidiana buenas prácticas ambientales, así como participación y compromiso ambiental”, explicó la Técnica María de los Ángeles Gómez.

Ambos circuitos se brindan de forma gratuita, para nivel primario y secundario, de escuelas públicas y privadas, e instituciones interesadas.

Circuito 1 

Una de las propuestas ofrecidas es el Circuito de “Visita al Taller de papel reciclado artesanal, Lombricario y Gestión de residuos”. El mismo consiste en un recorrido por el taller artesanal para conocer el proceso de producción de papel reciclado y los productos derivados, Lombricario y recorrido por el acopio de residuos. El lugar de visita es la Dirección de Ambiente, en las naves 1 y 2 de los galpones del Puerto, frente a la grúa.

Circuito 2  – Parque Florístico

Otro Circuito corresponde a la “Visita al Parque Florístico”, localizado en el Parque Unzué. Tiene como objetivo reconocer las especies de flora y fauna autóctonas, y la toma de conciencia sobre la importancia de la conservación de estos espacios naturales y el rol de la sociedad frente a esta reserva natural municipal. Es un accionar en conjunto con la Dirección de Espacios Públicos, de la cual depende el predio.

Coordinación previa

Para ambos circuitos, las instituciones solicitantes deberán preveer los gastos y gestiones correspondientes al tema del traslado de los estudiantes. Solicitar turnos con anticipación a la Dirección de Ambiente: teléfono 428820 ambiente@gualeguaychú.gov.ar

Fuente: http://www.eldiaonline.com/estan-abiertos-las-escuelas-los-circuitos-educacion-ambiental/

Comparte este contenido:

Italia: Sicilia recupera su Agricultura ancestral y vence a las Multinacionales

www.ecoportal.net/31-08-2016/

“Los agricultores están volviendo a cultivar “granos antiguos” como los llaman ellos. Se trata de recuperar la sabiduría ancestral que supo alimentar a la isla y a toda Italia desde tiempos remotos”.

La isla de Sicilia está dando de qué hablar sobre el cultivo de granos con métodos tradicionales.

Los agricultores están volviendo a cultivar “granos antiguos” como los llaman ellos. Se trata de recuperar la sabiduría ancestral que supo alimentar a la isla y a toda Italia desde tiempos remotos.

Giuseppe Li Rosi es el Presidente de Simenza, una organización que reúne a 70 productores y se espera que otros 100 se sumen en el corto plazo. El agricultor siciliano explica que no necesitan utilizar químicos y que le dan el tiempo necesario a las distintas especies para que desarrollen todo su potencial. La rotación y asociación de cultivos son las claves para que en sólo 4 años la producción se incremente al punto de superar el rendimiento del sistema de monocultivo de semillas transgénicas y fumigadas con químicos nocivos para la salud. Giuseppe cuenta orgulloso que es el protector de 3 variedades de trigo que el mercado había olvidado.

Esta iniciativa está recuperando la biodiversidad de Sicilia y sienten un nuevo renacimiento de la agricultura como parte de la necesidad de proveer alimentos sanos y nutritivos. La reactivación económica de la zona es otro de los motivos de entusiasmo porque cada vez es mayor la cantidad de personas que giran hacia lo natural.

Desde las multinacionales los presionan para que utilicen sus métodos, como si los miles de años de cultura agrícola de Italia no alcanzaran para conocer todo lo que puede brindar la tierra cuando se la sabe trabajar.

Las leyes agrícolas favorecen a los consorcios internacionales y en muchos casos hasta se prohíbe el intercambio de semillas entre productores. Eso es algo contra lo que están peleando y todo indica que van a vencer.

Antonio Milici, neurólogo y psiquiatra, hace referencia a la importancia de recuperar los granos antiguos para combatir las diversas patologías de nuestro tiempo asociadas al consumo diario de alimentos saturados de químicos y de bajo valor nutricional.

Sin dudas, los agricultores sicilianos están dando un fuerte ejemplo de que sólo necesitamos recuperar la agricultura ancestral, sin químicos, sin modificar genéticamente las semillas, dejando que los cultivos se adapten al suelo y a las condiciones climáticas de la zona, sabiendo cómo asociarlos y rotarlos para obtener el mejor rendimiento.

Ellos demuestran que la unión hace la fuerza.

Ecoportal.net

Comparte este contenido:

El uso y abuso de bolsas plásticas en Bolivia

www.educabolivia.bo/31-08-2016/

Tres mil millones de bolsas plásticas se utilizan anualmente en Bolivia, sin contar bolsas de comida y refresco para llevar, ni las de helados, leche o lácteos.

Los datos se desprenden de un estudio reciente, encargado por el Centro para el Desarrollo Sostenible Molle a la Consultora Magnética SRL, difundido a través de la Red Nacional de Periodistas Ambientales de Bolivia.

El estudio considera variables de consumo entre familias urbanas y rurales, en tres principales grupos de consumo: compras de pan,  de mercado y otros (artículos de recreación, vestimenta…), extrapolando información de campo y encuestas con datos del Censo del 2012.

El área urbana usa, en los tres rubros, 2.421.268.800 de bolsas plásticas/año y el área rural utiliza 552.457.880 de bolsas plásticas/año.

El total nacional de consumo de bolsas plásticas es de 2.973.726.680 anuales e implica un promedio de 295 bolsas per cápita/año.

De acuerdo al estudio, las bolsas plásticas que se regalan en la venta de pan cuestan más de 57 millones de Bolivianos/año en Bolivia.

Utilizar  bolsas de tela, una seria alternativa a considerar

Proveer una bolsa de tela a las familias costaría menos de la mitad, asegura el informe del CDS Molle. El documento destaca que las bolsas de tela se elaboran con materia prima y mano de obra nacional.

Las bolsas plásticas se fabrican en segundos, se usan 20 minutos y tardan 150 años en reintegrarse a naturaleza; en tanto que las de tela se utilizan cientos de veces y tarda apenas unos meses en descomponerse, asegura CDS Molle.

El 60% de los basurales es plástico (material que no se degrada) y las bolsas se constituyen en el principal elemento, esa que a diario nos hace la vida más sencilla, termina luego esparcida por las calles, campos y montañas. Ante esta situación es necesario promover o sustituir el uso de las bolsas plásticas por las bolsas de tela.Una Bolsa reutilizable evita como mínimo 6 bolsas x semana,  24 x mes,  288 x año.

Accionaes a encarar

En este contexto, es necesario activar un mecanismo nacional de educación para el cuidado de la madre tierra que incluya a todos los niveles, modalidades y subsistemas del Sistema Educativo Plurinacional.

Abordar la temática desde las distintas asignaturas y que se constituyan parte fundamental del proceso de enseñanza – aprendizaje, a través de la relación con los problemas ambientales de la comunidad, con el propósito de que en los estudiantes, maestros y familia/comunidad  se fomenten, desarrollen y profundicen hábitos de cuidado, protección y amor por la madre tierra.

Lamentablemente en nuestro país, en la realidad concreta, se puede observar en las unidades educativas y en las comunidades en general, tanto del área rural como urbana, la ausencia total de prácticas que tengan que ver con el cuidado de la madre tierra; ante esta problemática se requiere perfeccionar las acciones con el fin de lograr un proceso de educación ambiental, desde la perspectiva del desarrollo sostenible como parte de la educación general e integral de la comunidad educativa, con el interés de desarrollar modos de pensar, sentir y actuar responsables ante el entorno ambiental y en respuesta a la crisis ambiental en el que está sumido el planeta.

Comparte este contenido:
Page 49 of 70
1 47 48 49 50 51 70