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Para 75 millones de niños y niñas en el mundo la educación no puede esperar

23 de junio de 2016/Fuente: el diario

En el mundo hay 462 millones de niños y niñas en edad escolar –uno de cada cuatro- que viven en países afectados por crisis humanitarias, de los que 75 millones están en peligro de perder, o han perdido ya, su derecho a una educación gratuita de calidad.

En la Cumbre Humanitaria Mundial se lanzó el Fondo para la Educación en Emergencias, promocionado por la UNESCO, para llevar en 5 años una educación de calidad a 13,6 millones de niños, niñas y jóvenes que viven en situaciones como conflictos, desastres naturales y brotes de enfermedades.

Desde la Campaña Mundial por la Educación, red a la que Ayuda en Acción pertenece desde su origen, creemos que este fondo constituye una oportunidad histórica para garantizar el acceso a una educación de calidad para la infancia más vulnerable.

Cuando se produce una situación de emergencia, por un desastre natural, una pandemia o un conflicto armado, el foco se pone en las necesidades más inmediatas de la población: protección de la vida y la integridad física, refugio y cobijo, acceso al agua y saneamiento o la ayuda alimentaria. Pero además de estas necesidades, hay otras cuestiones que, aunque no son tan visibles y perentorias, afectan a la vida de las personas de manera decisiva, como el acceso a una educación de calidad. La educación es un derecho fundamental, pero también una herramienta imprescindible para el cumplimiento de otros derechos y la construcción de procesos de desarrollo humano sostenibles que puedan cambiar la vida de las comunidades más desfavorecidas.

Por eso cuando un conflicto se prolonga en el tiempo, como en el caso sirio, se corre el riesgo de crear una generación perdida que, teniendo el futuro hipotecado, arrastrará las consecuencias del conflicto durante toda su vida. Y es que, según datos de UNICEF, en estos cinco años de guerra, casi 3 millones de niños y niñas sirias han dejado de ir a la escuela.

Otro ejemplo. Ayuda en Acción está actualmente trabajando en la post-emergencia por el terremoto de Ecuador, donde seguimos especialmente preocupados por la situación de la infancia en las zonas afectadas, ya que más de 200.000 niños y niñas no pueden ir al colegio debido a la situación y las condiciones de salud e higiene en los albergues no son apropiadas para ellos.

Por tanto, el acceso a la educación en contextos de emergencia es una de las problemáticas más importantes a las que nos enfrentamos las organizaciones que trabajamos por el derecho a la educación. En el mundo hay 462 millones de niños y niñas en edad escolar –uno de cada cuatro- que viven en países afectados por crisis humanitarias, de los que 75 millones están en peligro de perder, o han perdido ya, su derecho a una educación gratuita de calidad. Respecto a la enseñanza primaria universal, por ejemplo, el número de niños y niñas sin escolarizar es de casi 60 millones, la mitad de los cuales vivían en países afectados por conflictos. En la pasada Cumbre Humanitaria Mundial, celebrada en Estambul el 23 y 24 de mayo, se analizó la cuestión y se anunció el lanzamiento del Fondo para la educación en emergencias “La Educación no puede esperar”. Este fondo pretende llevar, en una primera fase de 5 años, una educación de calidad a 13,6 millones de niños, niñas y jóvenes que viven en situaciones de crisis, tales como conflictos, desastres naturales y brotes de enfermedades. El objetivo es que para 2030 el fondo pueda llegar a los 75 millones.

Un niño estudia en la escuela de Chacán, en Perú. Salva Campillo / AeA

Un niño estudia en la escuela de Chacán, en Perú. Salva Campillo / AeA

Desde la Campaña Mundial por la Educación, red a la que Ayuda en Acción pertenece desde su origen, creemos que este fondo constituye una oportunidad histórica para garantizar el acceso a una educación de calidad para la infancia más vulnerable. Hasta el momento, la Unión Europea, Países Bajos, Noruega, Reino Unido y Estados Unidos han realizado aportaciones financieras para el primer año del fondo, y Dinamarca ha indicado su voluntad de realizar una aportación financiera en 2017. El objetivo del fondo para el primer año son 150 millones de dólares, con la ambición general de alcanzar los 3.500 millones de dólares en un periodo de cinco años. Es el momento de pasar del compromiso a la acción, por lo que conviene señalar algunos elementos críticos:

  • Es esencial garantizar que las cantidades prometidas son nuevas, y que los países que apoyan el nuevo fondo no cuentan dos veces sus compromisos, como aquellos que realizaron durante la Conferencia de Siria, en febrero de 2016, o retiran sus compromisos de otros mecanismos existentes, como la Alianza Mundial por la Educación.
  • Los gobiernos deben garantizar que los fondos públicos dedicados a la educación se utilizan para provisiones y sistemas públicos de calidad y no para apoyar a empresas que buscan obtener un beneficio financiero de las crisis humanitarias. Esta práctica, conocida como ‘capitalismo del desastre’, ya se ha aplicado en muchos casos y contextos y ha demostrado ser profundamente perjudicial para la realización de los derechos humanos.
  • Sería fundamental que el Fondo a que se adhiriera al principio de interactuar e incluir a la sociedad civil, tanto en su propia gestión como en sus formas de trabajo sobre el terreno. La voz de la ciudadanía es fundamental para garantizar que el trabajo está bien informado y es responsable ante aquellos a quienes busca servir.

Echamos de menos la presencia de España entre los países comprometidos con el fondo, pero no puede decirse que su ausencia sea una sorpresa. En los últimos años los fondos que la Cooperación Española destina a la Ayuda Humanitaria han descendido más de un 80%. Además, las contribuciones al sector de educación también están en mínimos históricos, con sólo un 2,6% de la ayuda total. La caída entre 2008 y 2013 de la ayuda española en educación ha sido de casi del 89%, llegando en educación básica (primaria, secundaria y alfabetización de adultos) a cifras del 97% de recorte. El domingo se celebran la repetición de las elecciones generales. Hay algunos problemas que no pueden esperar segundas vueltas, pero en este punto lo importante es que el nuevo gobierno recupere el compromiso con la cooperación al desarrollo, en general, y con la ayuda humanitaria y la educación en particular. Y una forma magnífica sería realizar aportaciones específicas para este Fondo.

Fuente: http://www.eldiario.es/ayudaenaccion/mundo-educacion-emergencias_6_529207104.html

Imagen: http://images.eldiario.es/opinion/Santa-Rosalia-Bolivia-Salva-Campillo_EDIIMA20160621_0737_5.jpg

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«Queremos educación de Finlandia con presupuesto de Rumanía»

Finlandia/20 de Junio de 2016/Diario Vasco

Los responsables de dos centros educativos donostiarras explican cómo afecta a sus alumnos la escasez de recursos.

En una gran parte de los centros educativos vascos de infantil y primaria se respira nerviosismo estos días pese a las más que inminentes vacaciones escolares. La escasez de personal y recursos de los últimos años se acentúa para el próximo curso, una vez que sus responsables han constatado lo que recibirán del Departamento de Educación del Gobierno Vasco.

Hace unos días los directores de las escuelas públicas vascas de Donostialdea daban un paso al frente para mostrar juntos, en una rueda de prensa en la que estaban presentes una veintena de centros, su disconformidad sobre los «escasos recursos que nos llegan y que nos imposibilitan a hacer frente a los retos con los que nos encontramos». Asimismo, pidieron a «las instituciones públicas que cuiden realmente la escuela pública vasca».

Tras aquella llamada de auxilio reunimos a los directores de Aitor Ikastola y del colegio público Zuhaizti para que expliquen cómo afectará esta situación a sus alumnos. Tanto Feli Barrenetxea como Julen Etxeberria ven con preocupación la falta de financiación para llevar a cabo proyectos ya iniciados como la digitalización de las aulas o mantener abiertas las bibliotecas y las mediatecas de sus centros.

Entre los problemas que citan en el vídeo reportaje se encuentran las dificultades para mantener abiertas las bibliotecas o la imposibilidad de antender debidamente al alumnado inmigrante. «No podemos aspirar a una educación como la de Finlandia con un presupuesto como el de Rumanía», afirman.

Fuente: http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/201606/20/queremos-educacion-finlandia-presupuestos-20160620171513.html

Fuente de la Imagen: https://www.google.co.ve/search?q=%C2%ABQueremos+educaci%C3%B3n+de+Finlandia+con+presupuesto+de+Ruman%C3%ADa%C2%BB&espv=2&biw=1024&bih=623&tbm=isch&source=lnms&sa=X&ved=0ahUKEwjltPS927bNAhWDbB4KHew8A30Q_AUIBigB&dpr=1#imgrc=ncRURbsDelIJ0M%3A

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España: María Antonia Iglesias aboga porque la educación de los hijos no dependa del bolsillo de los padres

España / 14 de junio de 2016 / Por: Tribuna de Ávila / Fuente: http://www.tribunaavila.com

La candidata socialista al Senado por Ávila ha refrendado el compromiso del PSOE con la educación pública y con la reversión de los recortes que ha sufrido en los últimos cuatro años de gobierno de Mariano Rajoy.

Iglesias ha declarado que “los socialistas no entendemos una sociedad justa ni un futuro esperanzador sin una educación basada en la igualdad de oportunidades y en dar las herramientas para que cualquier persona pueda desarrollar plenamente sus potencialidades”.

Que la educación de los hijos no dependa del bolsillo de los padres es nuestro primer objetivo en la próxima legislatura. Sustituiremos la educación del crédito por la del mérito. Nosotros creemos en la Educación Pública de calidad, gratuita y accesible, al contrario de quienes están hoy de visita en nuestra provincia. Me estoy refiriendo a María Dolores de Cospedal que personifica la esencia del PP en materia educativa”.

“Durante su gobierno en Castilla-La Mancha no le tembló la mano para cerrar decenas de colegios rurales. Un modelo que no queremos para nuestra provincia. Sería nefasto para Ávila. Pero al Partido Popular no le importa pasar por alto la importancia de este tipo de escuelas. Las escuelas rurales devuelven los derechos a los habitantes para que no haya ciudadanos de primera que vivan en localidades grandes y de segunda que vivan en las pequeñas. Además, cuando se quita una escuela se propicia que se vayan otros servicios públicos básicos y a partir de ahí los pueblos desaparecen”, ha dicho María del Carmen Iglesias.

La candidata socialista ha refrendado el compromiso del PSOE con la educación pública y con la reversión de los recortes que ha sufrido en los últimos cuatro años de gobierno de Mariano Rajoy. “Nos comprometemos a garantizar progresivamente la escolarización pública de todo el alumnado desde los 0 a los 18 años para que cualquier persona, independientemente del bolsillo de sus padres, disponga de una educación de calidad de forma asequible, aceptable y accesible”.

Fuente noticia: http://www.tribunaavila.com/noticias/maria-antonia-iglesias-aboga-porque-la-educacion-de-los-hijos-no-dependa-del-bolsillo-de-los-padres/1465923004

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Escuelas inaccesibles para millones

Londres/09 de Junio de 2016/hrw.org

Por: Human Rights Watch

La adopción de leyes y políticas discriminatorias, y la falta de voluntad política para dar cumplimiento a obligaciones básicas en materia de derechos humanos por países de todas las regiones del mundo, impiden que millones de niños y adolescentes puedan asistir a la escuela, señaló Human Rights Watch en un informe difundido hoy. Altos funcionarios gubernamentales del área de educación, responsables de políticas globales y agencias de financiamiento se reunirán en Noruega del 13 al 16 de junio para adoptar medidas que mejoren el acceso a la educación de calidad a nivel mundial.

El informe de 89 páginas, denominado “The Educaction Deficit: Failures to Protect and Fulfill the Right to Education in Global Development Agendas» [Déficits en materia educativa: ausencia de medidas de protección y cumplimiento del derecho a la educación en las agendas globales de desarrollo], sostiene que, dos décadas atrás, los gobiernos de países de distintas regiones del mundo expresaron el compromiso de eliminar los obstáculos a la educación para las generaciones venideras. Sin embargo, Human Rights Watch evidenció que, en muchos países, las leyes y prácticas discriminatorias, los aranceles elevados, la violencia y otros factores excluyen a niños y adolescentes de las escuelas. El informe se elaboró a partir de investigaciones   llevadas a cabo por Human Rights Watch en más de 40 países, a lo largo de casi dos décadas. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO,  ha informado que 124 millones de niños y adolescentes no asisten a la escuela.

“Es inconcebible que, en 2016, se niegue el derecho a la educación a millones de niños y adolescentes de todo el mundo”, manifestó Elin Martínez, investigadora de derechos del niño de Human Rights Watch. “La escasa supervisión gubernamental y la carencia de políticas que prohíban de manera absoluta la discriminación a menudo permiten que los funcionarios del área educativa tengan atribuciones ilimitadas para decidir quiénes pueden entrar a una escuela y quiénes quedan afuera”.

La totalidad de los 196 países miembros de la ONU han asumido obligaciones jurídicas frente a todos los niños en su territorio. La Convención sobre los Derechos del Niño, que ha sido ampliamente ratificada, así como varios otros tratados internacionales y regionales, estipulan requisitos detallados para proteger el derecho a la educación. En septiembre de 2015, los gobiernos acordaron trabajar conjuntamente con el fin de “garantizar una educación inclusiva y de calidad para todos» para el año 2030, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible impulsados por la ONU, y establecieron así como meta global el acceso a la educación secundaria por primera vez. Los objetivos de desarrollo anteriores, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, procuraron asegurar en forma plena el acceso a la educación primaria y su finalización, aunque todavía no han sido alcanzados no han sido alcanzados.

A pesar de la obligación de eliminar los aranceles en la escuela primaria y otros costos asociados, que se encuentra en numerosos tratados internacionales, muchos países —como la República Democrática del Congo y Sudáfrica— aplican aranceles que las familias no pueden solventar. Los aranceles y costos asociados de la educación secundaria impiden que millones de adolescentes en Bangladesh, Indonesia y Nepal, por ejemplo, puedan completar al menos nueve años de educación.

“Mi último año de escuela fue el primer semestre del primer año de la escuela media. Deseaba realmente continuar estudiando, pero la verdad es que no tenía el dinero necesario”, contó Endah, que abandonó la escuela en Indonesia para emplearse en el servicio doméstico cuando tenía 15 años. “El arancel de la escuela era de 15.000 rupias (USD 1,10) por mes. Pero lo que realmente no podía pagar era el ‘arancel edilicio’ y el uniforme. Tenía un valor de 500.000 rupias (USD 37)… Luego, cada semestre teníamos que comprar libros”.

La violencia en contextos escolares afecta a más de 246 millones de niños, según indica el organismo de la ONU para la infancia, UNICEF. Los castigos físicos en las escuelas —una práctica que equivale a tortura y trato degradante, y afecta negativamente la capacidad de aprendizaje de los niños— es lícita o sigue siendo generalizada en países como Tanzania, Sudáfrica y muchos estados de EE. UU.

Entre los factores que propician que las jovencitas a

bandonen la escuela, se incluyen el carácter extendido de los abusos sexuales y la violencia por parte de docentes y pares, pruebas físicas de virginidad abusivas e irrelevantes, pruebas de embarazo obligatorias, y políticas que excluyen a jovencitas embarazadas de las escuelas. Las condiciones insalubres e inadecuadas en escuelas, incluida la falta de instalaciones donde atender los cuidados relativos al ciclo menstrual con privacidad y en forma digna, provocan que muchas adolescentes, incluidas jóvenes con discapacidad, tengan una asistencia irregular o abandonen los estudios. El matrimonio infantil es, a la vez, una causa y una consecuencia de la falta de acceso a educación de calidad en países como Bangladesh, Nepal, Tanzania y Zimbabwe.

Millones de niños con discapacidad en China y Sudáfrica, así como niños de diversos grupos étnicos, idiomáticos o religiosos en la India, sufren habitualmente discriminación por parte de funcionarios gubernamentales cuando intentan inscribirse en escuelas. Una vez que ingresan a las escuelas, muchos de estos niños son asignados a aulas segregadas, donde reciben educación de calidad inferior. Muchos niños con discapacidad abandonan la escuela debido a la ausencia de docentes especialmente preparados, falta de apoyo o porque no son admitidos para pasar a niveles más avanzados de educación. En Rusia y Serbia, por ejemplo, existe una cantidad desproporcionada de niños con discapacidad confinados en instituciones, que con frecuencia solo reciben educación de baja calidad, o directamente ninguna educación.

Una cantidad cada vez mayor de niños que viven en contextos de crisis humanitarias y conflicto a largo plazo no pueden hacer valer su derecho a la educación, dado que las escuelas son inaccesibles o inseguras. Los ataques a escuelas y la ocupación de estas instituciones con fines militares han impedido que millones de niños en Afganistán, Nigeria, Palestina, Ucrania y Yemen pudieran ir a la escuela.

También en países de ingresos medios y altos se crean obstáculos a la educación, a través de prácticas discriminatorias contra minorías, refugiados, migrantes y niños LGBT.

Todos los gobiernos deberían garantizar que la educación primaria sea verdaderamente gratuita y obligatoria, y que la escuela secundaria sea gratuita. Los gobiernos deberían eliminar las políticas o reglamentaciones discriminatorias que permiten que las escuelas excluyan a niños y adolescentes, y asegurar que las escuelas atiendan las necesidades de las jovencitas, los niños con discapacidad, los niños que pertenecen a minorías y los niños LGBT.

Los gobiernos deberían abolir por ley los castigos físicos y adoptar medidas más rigurosas para garantizar que los niños estén seguros frente a violencia, abusos y hostigamiento en las escuelas.

Los donantes —incluidas las instituciones financieras multilaterales como el Banco Mundial y la Alianza Mundial para la Educación— y los organismos internacionales que ayudan a los gobiernos a implementar sus planes educativos, deberían observar los estándares de derechos humanos y no hacer ningún tipo de concesiones ante abusos que excluyan de las escuelas a niños y adolescentes.

El Secretario General de la ONU y la UNESCO deberían garantizar que los “países líderes” —que encabezan iniciativas globales en materia de educación— cumplan sus propias obligaciones de derechos humanos y pongan fin a los abusos en sus propios sistemas educativos.

“No debería haber ningún grado de tolerancia ante el incumplimiento de estas obligaciones, cuando de lo que se trata es de garantizar el acceso a la educación a todos los niños y adolescentes del mundo”, apuntó Martínez. “Los niños no pueden esperar otros 15 años, ni tampoco otro año lectivo, para que sus gobiernos garanticen plenamente su derecho a prepararse para el futuro”.

Citas extraídas del informe

“La mayoría [de los alumnos en] las principales escuelas no tienen que pagar. Pero nosotros sí tenemos que pagar los aranceles. Muchos padres que tienen hijos con discapacidad no podemos trabajar, y debemos ocuparnos de ellos las 24 horas. Las escuelas nos escriben para preguntarnos por qué no hemos pagado, pero no entienden nuestra situación”.
–Padre de un joven de 8 años con autismo, Johannesburgo, Sudáfrica

“Mi prima y yo somos las únicas niñas sirias de la clase. Los demás alumnos se confabularon en contra nuestra y andan diciendo que hablamos mucho y que nos portamos mal. El maestro nos envió al fondo del aula. Todos los maestros me tratan mal porque soy siria. Cuando uno de los maestros le pregunta algo a una niña jordana y ella responde correctamente, le dice ‘¡Bravo!’. En cambio, cuando soy yo quien contesta bien, no me dice nada”.
–Hadeel (seudónimo), 11, Al-Zarqa, Jordania

“Me golpeaban cuando el maestro no los veía, y como mi maestro no veía lo que pasaba no hacía nada para impedirlo. Mi padre se presentó ante el director de la escuela para quejarse, y este le dijo: ‘Si le preocupa, entonces no debería seguir mandándola a la escuela…’. En Siria me encantaba ir a la escuela. Tenía amigos. Me gustaba muchísimo aprender”.
–Fatima, 12, Turgutlu, Turquía

“Un [maestro] intentó persuadirme para que tuviera relaciones sexuales, y entonces yo no quería avanzar a Nivel 2 para evitar tener que pasar por eso. Dejé de ir [a educación física]. Lo hice porque temía que si me encontraba con él, me llevara a algún sitio para hacerme cosas. Me sentía mal y [los maestros] me llamaron para decirme que no me estaba concentrando o estudiando y que entonces mi desempeño no era bueno… Decidí dejar la escuela y no seguir malgastando el dinero de mis padres”.
–Ana, 16, Mwanza, Tanzania

“El sistema educativo japonés es realmente muy estricto con el tema del género. Les inculca claramente a los alumnos adónde pertenecen y adónde no; en los años más avanzados, cuando la división de géneros es más marcada, los niños transgénero comienzan realmente a sufrir. Tienen que ocultar su realidad y mentir, o actuar como ellos mismos y exponerse así al hostigamiento y la exclusión”.
–Docente transgénero de escuela secundaria, Japón

“Mis tíos me obligaron a contraer matrimonio con un hombre que tenía edad suficiente para ser mi abuelo. Yo iba a la escuela y estaba en sexto grado. Me gustaba la escuela. Si hubiera tenido la posibilidad de terminar los estudios, no habría tenido estos problemas; no estaría trabajando de mesera y separada de mi esposo”.
–Akur L., casada a los 13 años, Sudán del Sur

“Quedé embarazada el año pasado, cuando tenía 14. Tuve que dejar de ir a la escuela ese mismo año porque mi madre, que trabaja como empleada doméstica y cobra un salario de USD 50 por mes, no podía cubrir el costo de que yo fuera a la escuela. Tuve una relación sentimental con un hombre mayor que estaba casado. Fui al hospital y di a luz un niño que murió pocos minutos después… Quisiera volver a la escuela porque todavía soy una niña”.
–Abigail C., 15, Zimbabwe

“[El ejército] disparó contra mi escuela con un tanque… Cuando huí corriendo, un shabiha [miembro de milicia apoyada por el Estado] me tomó por el hombro, pero tras forcejar conseguí escaparme. El shabiha entró a la escuela y disparó contra las ventanas y rompió las computadoras. Luego de eso, solamente volví para rendir mis exámenes”.
–Rami, 12 años, refugiado procedente de la gobernación de Daraa en Siria, entrevistado en Ramtha, Jordania.

Fuente: https://www.hrw.org/es/news/2016/06/09/escuelas-inaccesibles-para-millones

 

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El valor agregado humano

El Salvador/09 de Junio de 2016/El Diario

Dada la velocidad con la que los robots están desplazando a los humanos, esta revolución educativa debería tener primera prioridad para el estado.

Adidas, la segunda empresa más grande del mundo de ropa deportiva, está revirtiendo un proceso que comenzó hace unos treinta años y que parecía irreversible. A mediados de los años ochenta, la empresa comenzó a cerrar fábricas en Alemania y a abrirlas en Asia para tomar ventaja de los salarios más bajos prevalecientes allá. Con el transcurso de las décadas, la empresa traspasó prácticamente toda su producción a países en desarrollo. Ahora ha anunciado que el año que viene hará lo contrario. Inaugurará una planta, pequeña físicamente pero grande en producción, en Baviera. La planta producirá zapatos deportivos con tanta eficiencia que el proceso de producir un par, que ahora toma varias semanas en las plantas asiáticas, tomará apenas cinco horas. Junto con otra planta similar esta nueva fábrica producirá un millón de zapatos al año.

Estas plantas deben su alta productividad a que serán robotizadas, de forma que pueden ser muy rentables aun en Alemania donde los salarios son muy altos. Los robots no paran jamás, no se cansan, no sufren fatiga. Los pocos empleados alemanes que trabajarán en estas plantas podrán ganar salarios muy altos por supervisar el trabajo de los robots. Son pocos trabajos, pero muy bien remunerados, como lo son todos los trabajos en Alemania porque la población es altamente calificada.

Uno podría esperar que la tendencia de reemplazar trabajadores con robots se volvería viral en los países desarrollados, en donde el costo de la mano de obra es muy alto (aunque también la mano de obra es muy productiva, por lo que muchas veces es más barata que en los países en desarrollo en términos de lo que los obreros pueden producir). Pero también se está volviendo viral en otras regiones, como China. El impacto de esta tendencia sobre el empleo es enorme. El Financial Times reporta sobre Ying Ao, una empresa que manufactura fregaderos de cocina, que está en el proceso de robotizarse. Allí, 9 robots hacen el trabajo que antes hacían 140 trabajadores de tiempo completo. La empresa está pensando pasar toda la producción a manos de robots.

El hecho que los robots puedan sustituir obreros con salarios tan bajos como los chinos demuestra lo eficientes que se han vuelto y lo enorme del efecto que pueden tener en la capacidad de generación de empleo humano de la economía mundial.

Los robots están invadiendo muchos campos que antes se creía serían siempre ocupados por humanos. Por ejemplo, las tecnologías que permiten a los vehículos circular por calles y carreteras sin conductor humano están ya en la etapa experimental. Muchas empresas tienen ya prototipos circulando por Estados Unidos sin conductor. Una vez que estas tecnologías estén perfeccionadas, amenazarán 3.5 millones de trabajos sólo en conductores de camiones en ese país. Los robots también han aprendido a procesar y servir comida rápida, como las hamburguesas, y a hacerlo más eficientemente que los humanos. Esto pone en riesgo el empleo de las 3.7 millones de personas que trabajan en esa actividad.

Por supuesto, empresas empleando seres humanos podrían competir con las empresas robotizadas, pero solo a costa de pagar salarios mucho más bajos que los actuales. Así, el salario de las personas que pueden ser reemplazadas por robots está amenazado por éstos. Conforme los robots se vayan desarrollando los salarios de estas personas irán disminuyendo, al revés de lo que la gente espera, que su salario aumentará con el tiempo.

Por eso es que es tan importante para un país como el nuestro, en el que un número muy alto de las personas tienen empleos que pueden ser robotizados, poner un énfasis muy grande en liberar a la población de esta amenaza a través de darle una educación muy sólida en aquellas actividades que son menos vulnerables a la competencia de los robots, especialmente el desarrollo del sentido crítico y de las capacidades creativas—dos áreas en las que nuestro sistema educativo es muy débil. Dada la velocidad con la que los robots están desplazando a los humanos, esta revolución educativa debería tener primera prioridad para el estado. Este es un tema en el que nunca dejaré de insistir porque el no hacerlo traería al país una tragedia enorme.

Fuente: http://www.elsalvador.com/articulo/editoriales/valor-agregado-humano-115409

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Ethiopian: Education: Key to resilience, sustainable development

Ethiopian: Education: Key to resilience, sustainable development

Ethiopian/ 07 Jun 2016/ The Ethiopian Herald

Resumen: La educación juega un papel importante en la obtención de los derechos de los ciudadanos, garantizando la equidad, la igualdad y la justicia para los ciudadanos en los más de todo el desarrollo económico de un país. La educación de calidad, como una oportunidad para todos, es esencial para el desarrollo del país y para garantizar la paz y la seguridad. Por lo tanto, muchos países están trabajando para ofrecer una mejor educación para todos. Garantizar el acceso equitativo a la educación es clave en el alivio de la pobreza, así como para abordar las causas profundas de los conflictos y la inestabilidad en África. Y es con esta visión en mente que los interesados en asistir al Simposio Panafricana sobre la Educación, la resistencia y la Cohesión Social, que se celebró aquí en Addis Abeba recientemente subrayó la necesidad de un programa de educación que está destinado a la construcción de un desarrollo sostenible a través de la construcción de la paz y la seguridad. Educación para el Desarrollo Sostenible se refiere al acto de incluir las cuestiones clave para el desarrollo sostenible en la enseñanza y el aprendizaje; por ejemplo, el cambio climático, la reducción del riesgo de desastres, la biodiversidad, la reducción de la pobreza, El Simposio panafricana sobre la Educación, la resistencia y la Cohesión Social tiene como objetivo determinar las implicaciones de políticas y programas para África sobre la base de las lecciones de los programas de consolidación de la paz, educación y promoción de UNICEF en Este, África del Sur, África Occidental y Central Regiones.

It is a well known fact that education plays significant roles in securing the rights of citizens by ensuring equity, equality and justice for citizens on the over all economic development of a country. Quality education, as an opportunity for all, is essential for nation’s development and to secure peace and security. Hence, many countries are working to offer better education for all.
Ensuring equitable access to education is key in alleviating poverty as well as in addressing the root causes of conflict and instability in Africa. And it is with this view in mind that stakeholders attending the Pan- African Symposium on Education, Resilience and Social Cohesion that was held here in Addis Ababa recently underlined the need for an education program that is meant to building sustainable development through building peace and security.
Education for Sustainable Development allows every human being to acquire knowledge, skills, attitudes and values necessary to shape a sustainable future. Education for Sustainable Development refers to the act of including key sustainable development issues into teaching and learning; for example, climate change, disaster risk reduction, biodiversity, poverty reduction, and sustainable consumption. It also requires participatory teaching and learning methods that motivate and empower learners to change their behaviors and take action for sustainable development. Education for Sustainable Development consequently promotes competencies like critical thinking, imagining future scenarios and making decisions in a collaborative way. All these necessitate far-reaching changes in the way education is often practiced today. And to do that education system should have great contribution for peace, stability and poverty eradication and economic advancement.
Conflict and insecurity are the development challenges of our time; as a result, there are considerable barriers to realizing the right to education for all children and young people in many countries. Access to quality education is a right that should be sustained even in the most difficult circumstances. Education has the potential to build the capacities of children, parents, teachers and community members in general to prevent or reduce conflicts and to promote equality and peace.
Education has crucial linkages to a society’s social, economic and political spheres. And it is central to promote cohesive societies and contribute to state-building. On the other hand, inequitable provision of services or biased curriculum and teaching methods as well as poor governance of the sector can reinforce existing exclusion and stereotypes. Thus, education needs to be delivered effectively and equitably to ensure that it is a driver of peace and development.
The role of education in poverty eradication, in close co-operation with other social sectors, is crucial. No country can succeed if it has not educated its people. Education is not only important in reducing poverty but also a key to wealth creation. Within this context, one of the pledges of the Dakar Framework for Action – Education for All: was to promote better education policies within a sustainable and well-integrated sector framework that is clearly linked to poverty elimination and development strategies.
The role of education in this process is particularly achieving universal primary education and adult literacy. Fighting against poverty will only be realized through educating citizens and investing a lot on that regard. In fact, education is the social institution that reaches the largest segment of the population with the goal of guiding them through a systematic learning process.
Recently, The Ministry of Education of the Federal Democratic Republic of Ethiopia has underlined that education is a powerful contributor towards building peace as it creates a crucial link between humanitarian and long-term developments so as to develop the right conditions for social cohesion and community resilience.
On a three days symposium co-organized by the Ministry of Education of Ethiopia, UNICEF, Association for the Development of Education in Africa (ADEA) and Inter-Country Quality Node (ICQN) on Peace Education participants stressed that the moment countries need to share evidences and best practices from the UNICEF’s peace-building, education and advocacy program through assessing how inclusive, equitable and innovative education policy and programs can contribute to sustainable peace and development across the continent.
According to Shiferaw Shigute, Minister of Education, his ministry is working with a due commitment and focus towards peace building and quality education. The government of Ethiopia has a clear pro-poor growth strategy focused around guaranteeing full access to basic social services and infrastructures. The ministry has identified peace building, equity, equality, quality, early childhood care and education as well as improved learning outcomes as key components of its current Education Sector Development Plan (ESDP).
Recent reports from the ministry shows that over 27 million Ethiopian children are now attending schools across the country in more than 37, 000 schools. And the number of teachers have currently increased to 530,000 from what it was 82,000 twenty and five years before.
Though some 230 million people around the globe and half of the school age children live in countries that are affected with crisis, education should be a birth right that should be given prime attention by countries of the world as it is a means to addressing poverty and helping in preventing instability.
Brenda Haiplik, Senior Education Adviser, UNICEF Head Quarter, told that more than 327 million children in Sub-Saharan Africa live in fragile contexts with the majority of the estimated 29 million primary school aged children out of school in fragile settings; and they are particularly at risk of conflicts.
Education can catalyze economic, social and political transformations to support peace and prosperity in Africa and it will also support to achieving Sustainable Development Goals. And access to quality education can minimize inequalities or grievances among conflict-affected communities; and it can strengthen skills, attitudes and values that support peace.
Martial De-Paul Ikounga, African Union Commissioner for Human Resources, Science and Technology, speaks of the 2020 as “all guns will be silent”. And a culture of peace and tolerance would nurture in Africa’s children and youth through quality education and peace building.
The goal areas of the continent that member states should be giving a due consideration are in the areas of human capital, human development and creating a friendly environment for African people. For that to happen, better policies, issues of equality, equity in education, and more importantly promoting education for peace through avoiding conflicts in the continent are mandatory. Investing on the youth through education is the central point that we should be going through with a due consideration.
Ministers, technical experts and stakeholders from across 16 African countries have taken part on the three days symposium hosted in Addis Ababa. All the participants have finally agreed that quality education which is accessible for all is crucial for securing peace, stability and rapid economic growth in the continent.
The pan- African Symposium on Education, Resilience and Social Cohesion aims to determine policy and program implications for Africa based on lessons from UNICEF’s peace building, education and advocacy programs in Eastern, Southern Africa, Western and Central Africa Regions.
Fuente: http://www.ethpress.gov.et/herald/index.php/technology/item/4941-education-key-to-resilience-sustainable-development

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Salud y educación para todos

Por. Jeffrey D. Sachs

En 2015, unos 5,9 millones de niños menores de cinco años, casi todos en países en desarrollo, murieron por causas fácilmente prevenibles o tratables. Y hasta 200 millones de niños y adolescentes no asisten a la escuela primaria o secundaria por causa de la pobreza, incluidos 110 millones hasta el nivel secundario inferior, según una estimación reciente. En ambos casos, se trata de un sufrimiento inmenso al que se podría poner fin con una modesta cantidad de financiación global.

En los países pobres mueren niños por causas (como el parto en condiciones inseguras, enfermedades vacunables, infecciones para las que hay tratamientos baratos como la malaria y deficiencias nutricionales) que han sido erradicadas casi por completo en los países ricos. En un mundo moral, dedicaríamos el mayor esfuerzo a poner fin a esas muertes.

Pero lo cierto es que el mundo hizo un esfuerzo a medias. Las muertes de niños pequeños se han reducido a un poco menos de la mitad de los 12,7 millones de casos registrados en 1990, gracias a un aumento de la financiación global para el control de enfermedades, canalizado a través de instituciones nuevas como el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.

Cuando en 2000 recomendé la creación de un fondo de esas características, los escépticos dijeron que más financiación no ayudaría a salvar más vidas. Pero el Fondo Mundial demostró que se equivocaban: el dinero adicional evitó millones de muertes por SIDA, tuberculosis y malaria. Fue dinero bien empleado.

La razón por la que la mortandad infantil cayó a 5,9 millones y no a casi cero es que el mundo sólo proveyó alrededor de la mitad del dinero necesario. La mayoría de los países pueden atender sus necesidades sanitarias con presupuestos propios, pero los países más pobres tienen un faltante de financiación y necesitan unos 50.000 millones de dólares de ayuda internacional cada año para cubrirlo. Hoy la ayuda sanitaria internacional anda por los 25.000 millones de dólares al año. Son cifras aproximadas, pero otros 25 000 millones de dólares al año nos ayudarían a prevenir hasta seis millones de muertes anuales. Es difícil imaginar un negocio mejor.

Unos cálculos similares nos ayudan a estimar la financiación global necesaria para que todos los niños puedan terminar al menos la escuela secundaria. Hace poco, la UNESCO calculó que la “brecha de financiación” global en educación que habría que cerrar para cubrir el costo adicional (en aulas, profesores y materiales) de garantizar el acceso universal a la educación secundaria es aproximadamente 39.000 millones de dólares. La financiación mundial actual para educación es entre 10 y 15 mil millones de dólares al año, de modo que la brecha es otra vez alrededor de 25.000 millones, similar a la que hay en salud. Y esa financiación global adicional también se podría canalizar eficazmente a través de un nuevo Fondo Mundial para la Educación.

De modo que unos 50.000 millones de dólares más cada año pueden ayudar a garantizar que todos los niños del mundo vayan a la escuela y tengan atención sanitaria básica. Los Gobiernos del mundo ya adoptaron ambas metas (salud para todos y educación de calidad para todos) como parte de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En 2015, unos 5,9 millones de niños menores de cinco años murieron por causas  prevenibles

Conseguir otros 50 000 millones de dólares al año no es difícil. Una opción apunta a mi país, Estados Unidos, que hoy aporta solamente cerca del 0,17% de su producto nacional bruto para financiar ayudas al desarrollo, o sea alrededor de la cuarta parte de la meta internacional (0,7% del PNB).

Suecia, Dinamarca, Noruega, los Países Bajos, Luxemburgo y el Reino Unido aportan, cada uno, al menos el 0,7% del PNB; Estados Unidos puede y debe hacer lo mismo. Si lo hiciera, ese 0,53% adicional de su PNB añadiría unos 90 000 millones de dólares al año a los fondos de ayuda internacional.

Hoy Estados Unidos dedica alrededor del 5% de su PIB (o sea, unos 900.000 millones de dólares al año) a gastos militares (para el Pentágono, la CIA, los veteranos y otros gastos). Estados Unidos puede y debe transferir al menos la décima parte de esa cifra a programas de ayuda al desarrollo. Ese cambio de prioridades, de la guerra al desarrollo, reforzaría enormemente la seguridad de Estados Unidos y del mundo; las últimas guerras que libró Estados Unidos en el norte de África y Oriente Próximo costaron billones de dólares, pero no reforzaron sino que debilitaron la seguridad nacional.

Una segunda opción sería cobrar impuestos a las personas más ricas del mundo, que suelen ocultar su dinero en paraísos fiscales en el Caribe y otras partes. Muchos de estos paraísos son territorios de ultramar del Reino Unido, y en su mayoría tienen estrechos vínculos con Wall Street y la City londinense. Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña les han dado protección sobre todo porque los ricos que ponen su dinero allí también lo usan para financiar campañas electorales o contratar a familiares de los políticos.

Hay que exigir a los paraísos fiscales el cobro de un pequeño impuesto a sus depósitos, que en total ascienden al menos a 21 billones de dólares. A los que no cumplan, los países ricos pueden amenazarlos con cortarles el acceso a los mercados financieros mundiales. Pero los paraísos fiscales también deberán garantizar la transparencia y tomar medidas contra la evasión fiscal y el secreto corporativo. Incluso un impuesto a los depósitos de apenas 0,25% al año, aplicado a 21 billones de dólares depositados, recaudaría unos 50.000 millones de dólares al año.

La razón por la que la mortandad infantil no cayó a casi cero es que el mundo sólo proveyó alrededor de la mitad del dinero necesario

Ambas soluciones son factibles y relativamente fáciles de implementar; y ayudarían a cumplir los nuevos compromisos mundiales incluidos en los ODS. En el reciente Foro Económico de Astana, el presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, pidió con razón que se graven de algún modo los depósitos offshore para financiar la educación y la salud en todo el mundo. Otros líderes mundiales deben responder a este llamado y poner manos a la obra.

El mundo es inmensamente rico, y no le costaría crear un fondo mundial para salud y educación que asegure a todos los niños del planeta un comienzo óptimo de la vida. Redirigir una pequeña parte de los fondos que hoy se derrochan en los programas militares de Estados Unidos, o aplicar un pequeño impuesto a los depósitos constituidos en paraísos fiscales (u otras medidas similares para que los ultrarricos paguen su parte), mejoraría enormemente y en poco tiempo las oportunidades vitales de los niños pobres y haría del mundo un lugar mucho más justo, seguro y productivo. No hay excusas para seguir postergando.

Traducción: Esteban Flamini

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/03/planeta_futuro/1464955564_307737.html

Imagen: http://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2016/06/03/planeta_futuro/1464955564_307737_1464964090_noticia_normal_recorte1.jpg

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