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“Mi escuela es formidable porque no hay reuniones”: ¿Dónde quedan los procesos participativos?

Por: Jaume Martínez Bonafé

Si cuando voy a la reunión del Claustro ya sé que nada va a cambiar, porque todo discurre en el interior de un campo de juego marcado por adelantado, es muy difícil ilusionarse por lo que aún se desconoce.

En una conversación con maestras y maestros de enseñanza primaria alguien dijo: “!Mi escuela es formidable porque casi no se hacen reuniones!”. ¿Qué le ha pasado a la democracia, al sentido original de la participación, al deseo en la construcción de lo público, para que nos aburran las reuniones?

No seré tan cínico como para dejar solo en la boca de aquel colega lo que a mí mismo me ha sucedido al vivir con resignación y hastío muchas de las convocatorias a reunión de Consejo de Departamento. La cuestión, por tanto, más allá de las actitudes de cada cual, es si los procedimientos de los que nos dotamos en los procesos participativos responden realmente a la construcción de un proyecto público o simplemente sostienen lo que es puramente formal: una democracia de consumo, algo ya construido para que no sea necesario soñarlo de nuevo.

Me parece imposible pensar, enriquecer, mejorar la escuela pública, hacer más pública la escuela pública, si no nos dotamos de procesos de discusión y toma de decisiones en los que la pluralidad real de la vida social se sienta reconocida, y los significados diversos con los que dotamos de sentido a nuestras prácticas no puedan ser conocidos y contrastados.

Somos sujetos políticos, sujetos sujetados, pero sujetos, con capacidad para la construcción del proyecto público de educación. Cuando se reduce, se niega, o se pervierte el sentido original de nuestra participación, se nos traslada a la condición de objeto, se nos impide sabernos, sentirnos sujetos. Me parece que el 15 M fue una clara manifestación de la indignación por el proceso progresivo de reduccionismo de nuestra capacidad de ser sujeto, de nuestra capacidad de poder y querer protagonizar la política, todos los sentidos cotidianos de la política.

Ustedes me disculparán este rollo, pero no puedo entender la escuela, la escuela que es de todos y todas, y que está hecha por todas y todos, no puedo entender ese espacio público común, dialógico y plural, sin la voluntad de participación activa y consciente de todos y todas. Por eso no sería mala idea que a quienes el asunto nos preocupa echáramos un vistazo, bueno, un vistazo en profundidad, a los mecanismos y dispositivos que poco a poco pervierten y dificultan la política viva, la política de la participación real en la escuela.

Apunto algunas cuestiones, que podrán estar presentes en ese análisis. La primera, la institucionalización burocratizante de la práctica. Recuerdo aquella escuela que hacía asambleas con los chavales los viernes por la tarde, y decía que practicaba la pedagogía freinet, mientras la vaciaba de significado. La segunda, la tecnologización de la experiencia educativa: un día le pedí a un colega de la Facultad sus horas de la tarde para hacer una salida a la ciudad con mis alumnos, y me dijo que me las cedería encantado pero tenía mucha dificultad porque le rompía su programación que desde el inicio de curso cumplía a rajatabla. La tercera, la profesionalización del expertismo. Nunca olvidaré la transformación de aquel despacho en el que originalmente se reunía un equipo de maestras en formato de dirección colegiada de la escuela, y acabó en desierto solitario de un barbudo que aportó sus titulaciones y diplomas para optar a la nueva dirección de la escuela. Cada cual puede proseguir su particular listado. Yo apuntaré una última cuestión: el sentido de la política y la participación: la política como eje de las transformaciones sociales o la política como negación de esas transformaciones, quedando en un plano puramente instrumental y técnico. Si cuando voy a la reunión del Claustro ya se que nada va a cambiar, porque todo discurre en el interior de un campo de juego marcado de antemano, es muy difícil ilusionarse por lo que todavía se desconoce, por lo que todavía puede ser posible.

Claro que el asunto problemático de la democracia real y la participación activa no está solo dentro de la escuela. También habrá que leerlo en otros planos o espacios institucionales. Si las leyes educativas se hacen al margen de la opinión, la experiencia, y el saber de los maestros y las maestras, de los padres y las madres, de los niños y las niñas, no me digan luego que esperan de estos sectores de la sociedad civil una ilusionada participación en la implementación y desarrollo de esas leyes. Algo de esto creo que se está recordando en la llamada Subcomisión para el Pacto Educativo. A ver si se hace posible.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/05/25/mi-escuela-es-formidable-porque-no-hay-reuniones-donde-quedan-los-procesos-participativos/

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Colombia: Medellín se superó en calidad educativa

Colombia/23 de mayo de 2017/Fuente: http://www.eltiempo.com

La ciudad mejoró 13 por ciento en secundaria, 11 por ciento en media y 5 por ciento en primaria.

Con un puntaje de 5,45 en básica primaria, 5,60 en básica secundaria y 6,20 en media, Medellín superó las metas del Ministerio de Educación en el Índice Sintético de la Calidad Educativa (ISCE), que estaban en 5,32, 5,03 y 5,86, respectivamente.

Esto quiere decir que el puntaje de Medellín mejoró 13 por ciento en secundaria, 11 por ciento en media y 5 por ciento en primaria. Aun así, ningún colegio público ni privado estuvo entre los 10 mejores de Colombia en dicho índice.

“Tenemos todavía muchos retos, pero lo importante es ir poniéndonos metas altas”, indicó Luis Guillermo Patiño, secretario de Educación.

El funcionario también explicó que en el ISCE, Medellín es la segunda grande ciudad con mayor nivel de mejoramiento en media, después de Bogotá, y la tercera en primaria y secundaria, después de Bogotá y Barranquilla.

Esto se debe, aseguró Patiño, a la estrategia SaberEs, la cual tuvo una inversión de 5.835 millones de pesos, en 2016, que se aumentará a 7.870 millones de pesos este año.

El programa llegó a 157 instituciones el año pasado, es decir, a 33.325 estudiantes de octavo a once y a 698 docentes que fortalecieron sus competencias académicas, presentaron simulacros de pruebas y recibieron formación en formulación de preguntas y evaluación tipo Icfes en distintas áreas.

Tenemos todavía muchos retos, pero lo importante es ir poniéndonos metas altas

En 2017 se espera llegar a un mínimo de 44.000 estudiantes. Asimismo, las metas de calidad educativa que se puso Medellín para el 2019 están en 5,90 para primaria, 6,0 para secundaria y 6,40 para media.

Además, con el programa Escuela Entorno Protector, que tiene presencia con psicólogos en las 228 instituciones educativas, también se contribuye a mejorar la calidad.

Fuente de la Noticia:

http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/la-ciudad-se-supero-en-su-calidad-educativa-90306

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Bolivia alcanza una cobertura de 95 % en educación primaria

América del Sur/Bolivia/20 Mayo 2017/Fuente: Terra 

Bolivia alcanzó una tasa de cobertura neta de 95 % en educación primaria mediante una inversión estatal en el área que llegó al 8,9 % del producto interior bruto (PIB) y con respaldo de una iniciativa financiada por cuatro países europeos y el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).

Esta información fue presentada en un encuentro reciente entre autoridades del Ministerio de Educación y los jefes de las cooperaciones de España, Suecia, Dinamarca y Países Bajos, así como del UNFPA, indica un comunicado difundido hoy por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Los cuatro países y el organismo de Naciones Unidas aportan al Comité de Seguimiento del Fondo de Apoyo al Sector Educación (Cofase), que en 2010 aprobó la Fase II para impulsar el Plan Estratégico Institucional del Ministerio de Educación y la aplicación de la nueva ley educativa en la nación andina.

El respaldo de estas entidades alcanzó 90 millones de dólares, de los que 20 millones fueron aportados por la Cooperación Española, señala el comunicado de AECID.

Durante el encuentro, las autoridades bolivianas presentaron 15 indicadores de avance educativo con los datos finales a 2016, que incluyen información de cobertura educativa, acceso y permanencia, paridad en la educación, avances en la formación de docentes e inversión del Estado en educación.

El ministro boliviano de Educación, Roberto Aguilar, destacó los avances que ha tenido la educación boliviana en los últimos años, así como el compromiso de las agencias internacionales de cooperación con esta área.

Por su parte, el coordinador general de AECID, Francisco Sancho López, resaltó que «se ha realizado un esfuerzo impresionante en la transformación del sistema educativo en Bolivia».

Sancho consideró que el «fondo canasta» resultó un buen instrumento para esas acciones, por lo que, agregó, esta «experiencia exitosa» debería extenderse «a otros sectores y países».

Fuente: https://www.terra.com.co/noticias/mundo/latinoamerica/bolivia-alcanza-una-cobertura-de-95-en-educacion-primaria,fe445641f5937d71b79e141028d6c36e3pfkccow.html

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Bolivia llega a 95 por ciento de cobertura en educación primaria

La Paz / 17 de mayo de 2017 / Fuente: http://www.prensa-latina.cu/

Bolivia llegó a una cobertura de 95 por ciento en la educación primaria, con una inversión estatal de 8,9 por ciento del producto interno bruto, divulgó hoy la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).
Además, el proyecto recibió el financiamiento de cuatro países europeos: España, Suecia, Dinamarca y Países Bajos, y el Fondo de Población de Naciones Unidas.
Las cuatro naciones y el organismo de ONU aportan al Comité de Seguimiento del Fondo de Apoyo al Sector Educación, que hace siete años aprobó la fase dos para impulsar el Plan Estratégico Institucional del Ministerio de Educación y la aplicación de la nueva ley educativa en Bolivia.
El respaldo de estas entidades alcanzó 90 millones de dólares, de los cuales Aecid aportó 20.
En un encuentro entre las autoridades del Ministerio de Educación y los jefes de las cooperaciones de los cuatro países europeos, las autoridades bolivianas presentaron 15 indicadores del avance educativo hasta el 2016.
La información incluye cobertura, acceso y permanencia, paridad en la enseñanza, avances en la formación de docentes e inversión del Estado en el sector.
El ministro boliviano de Educación, Roberto Aguilar, destacó los progresos alcanzados por la nación en los últimos años, así como el compromiso de las agencias internacionales de cooperar con esta área.
Según el coordinador general de Aecid, Francisco Sancho, Bolivia ha realizado un esfuerzo impresionante en la transformación del sistema educativo y agregó que esta experiencia debería extenderse a otros sectores y países.
Fuente noticia: http://www.prensa-latina.cu/index.php/component/content/?o=rn&id=86234&SEO=bolivia-llega-a-95-por-ciento-de-cobertura-en-educacion-primaria
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La revolución del calendario escolar.

Por: Pilar Álvarez.

Alex se pasó la semana de vacaciones con los abuelos, jugando con los amigos, a ratos con la tablet. Miranda se fue con sus hermanos y sus padres a Aranda de Duero, a ver también a la abuela, que le prepara unas meriendas “riquísimas”. Sentados en el pupitre de su colegio, les cuesta echar la vista atrás. No recuerdan si aquello fue en noviembre, en febrero, en Semana Santa… Lo que Miranda tiene muy claro es que visitó Almería, su ciudad favorita, en verano. Los dos alumnos de 5º de Primaria, de los más listos de su clase, apenas han reparado en un cambio que han tenido este año y que sitúan sus vacaciones en el colegio Antonio Mendoza, un edificio lleno de escaleras y dibujos coloridos del centro de Santander, más cerca de lo que hace Europa que de lo que ocurre en el resto de España.

Cantabria se ha convertido en este curso en la Galia educativa, un pequeño punto en el mapa patrio que ha revolucionado el calendario escolar, el tiempo de descanso y de trabajo de los alumnos. Es en un laboratorio de ideas que todos miran de reojo. A saber: una semana de vacaciones cada dos meses de clase, salvo en verano. Supone ampliar el puente de los Santos de noviembre y recuperar la antigua semana blanca de febrero.

 La idea parece tan simple como la han vivido estos dos chicos que hablan sentados en sus pupitres del centro público santanderino, que comparte patio con otros dos colegios. Pero no lo es. Es el primer paso de un cambio que han barajado otras regiones como Madrid o Cataluña -con las competencias educativas transferidas, el modelo horario corresponde a cada comunidad- y que el Gobierno de Cantabria espera mantener el curso que viene de nuevo para todos sus estudiantes, desde infantil a bachillerato, acortando un poco más las vacaciones estivales.

 El calendario se implantó con polémica, porque los padres se enteraron del cambio el pasado junio por la prensa. Casi un año después, un informe del consejo escolar cántabro en el que han participado familias, alumnos, profesores, expertos, Ayuntamientos y Gobierno regional detectaba disfunciones como que a los profesores se les ha ido la mano con los deberes y los exámenes, o que la conciliación es la gran cuenta pendiente.

 El problema de conciliar

Los padres de Miranda trabajan en el sector sanitario y, como los profesores, lo tienen fácil para coger vacaciones. Alex tiene la suerte de vivir cerca de sus abuelos, que siempre echan una mano con estas cosas. Pero su situación no es la habitual. Desde las confederaciones de padres de la escuela pública y la concertada se ha denunciado que la oferta de ocio para los chicos esos días era insuficiente y además tenía un coste.

El consejero de Educación, Ramón Ruiz, sostiene que los problemas de horarios laborales para atender a los hijos “no es algo que deba solucionar solo la Administración educativa”. Asegura que se ha hecho un esfuerzo para organizar campamentos y talleres y que 17 de los 100 ayuntamientos cántabros – los de los municipios más grandes- están colaborando ya con servicios municipales para esos periodos.

En el Antonio Mendoza de Santander, los alumnos sin beca debían pagar unos 65 euros semanales por comedor y actividades. “En noviembre se ofertó gratis y casi no vinieron familias pero el comedor y los monitores hubo que pagarlo igual. En febrero, la consejería reunió a los directores y se decidió poner un precio”, explica en su despacho la directora del colegio, María José Paz, una convencida de la nueva fórmula. Asegura que ha sido beneficiosa para los alumnos, sobre todo en infantil. Marta Lanza, que tiene dos hijos en el centro, no los llevó al colegio en vacaciones. Ella pidió días en noviembre para atender a sus hijos y su marido en febrero. “Los padres solemos ser reacios al cambio, pero si me dicen que es mejor para mi hijo, por supuesto que lo acepto”, valora. ¿Lo es?

 El largo verano

 No existe investigación suficiente para poder afirmar si el modelo cántabro es mejor para los resultados académicos de los alumnos. El consejero de Educación, Ramón Ruiz, asegura que ha habido mejoras en la convivencia. Y está probado que favorece su descanso. “La idea es más que buena pese a que se ha tomado demasiado rápido”, considera Rafael Feito, doctor en Sociología de la Complutense. “Las investigaciones apuntan incluso a pausas más largas, intercaladas a lo largo del curso”, añade este especialista que alerta sobre los efectos negativos de unas vacaciones de verano extensas en las que los alumnos olvidan conocimientos.

 Por la innovación

 El paso dado por Cantabria, que el curso que viene quiere repetirlo, tiene otro punto fuerte, según sus partidarios: la innovación educativa. “Este modelo implica un cambio de chip a la hora de acometer tareas educativas”, explica Javier Argos presidente de la comisión del Consejo Escolar que ha investigado este asunto. “Si cambiamos los tiempos, habrá que cambiar los espacios y las formas de enseñar a los chavales”, apunta Javier Ramírez, director del colegio Pablo Picasso de Laredo, uno de los representantes sindicales que más defendió el cambio. “Tenemos que encaminarnos a una enseñanza no tanto memorística sino que los alumnos aprendan a investigar”, añade. El esfuerzo, sobre todo, recae en los profesores, los mismos que en muchos casos este curso han tirado de más exámenes y más deberes en las cinco evaluaciones de los chicos cántabros.

“El profesor todavía no se atreve a dar una opinión cualitativa sin poner un examen. Pero eso hay que superarlo. Si tienes 18 alumnos, con lo que has visto puedes emitir una opinión”, considera Silvino Corada, director del instituto Santa Clara de Santander, situado muy cerca del colegio Antonio Mendoza. “Nos falta aún el 80% del desarrollo del calendario: replantear los exámenes, revisar las actividades… Si lo terminamos bien, el modelo va a ser mucho mejor para todos”

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2017/05/12/actualidad/1494611037_653438.html

Imagen: http://ep02.epimg.net/politica/imagenes/2017/05/12/actualidad/1494611037_653438_1494671042_noticia_fotograma.jpg

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El hambre “Imaginaria” de Sofía y Rebeca

Quienes les digan que vivimos en un país que está en crisis, crisis es seguramente lo que pueden tener en sus mentes, porque no es lo que está pasando” Enrique Peña Nieto.

El día 04 de abril fue la aplicación del examen para ingresar a nivel secundaria a los alumnos de sexto grado en Coahuila. Como maestro de 5° año me correspondió aplicar la evaluación a uno de los dos grupos de  sexto grado que hay en mi escuela primaria, la cual está ubicada en una comunidad rural del estado;  la aplicación del examen dio inicio a las 2:30 p.m. y concluyó a las 5 de la tarde.

Debido a la aplicación del examen, el recreo de los alumnos evaluados se recorrió hasta que finalizara la evaluación. Una examen que los alumnos realizaron en condiciones desfavorables, puesto que nuestra escuela tiene problemas lamentables de infraestructura, el aire acondicionado no funciona y la mesa directiva de padres de familia no ha logrado reunir los recursos económicos para dar el mantenimiento al aparato, lo que provocó que la evaluación se llevara a cabo en un salón a una temperatura de aproximadamente de 35 grados.

Por lo anterior y tratando de mitigar los estragos del calor, como maestro aplicador abrí ventanas y cortinas del aula, luego tomé una silla para ubicarme en la entrada del salón para recibir las pequeñas ráfagas de viento seco que había en el exterior. En punto de la 4 de la tarde, el resto de los alumnos de la escuela salió a tomar su recreo, por este motivo llegó hasta nuestro salón una pequeña alumna de 2° grado, Sofía es su nombre, una niña menudita y con rostro triste, su apariencia física y de vestuario denotaban un origen de  pobreza y marginación.

Cómo lo mencioné, en ese momento me ubicaba en la entrada del salón, la pequeña Sofía me preguntó por Rebeca su prima, inmediatamente pregunté en voz alta sobre quién era Rebeca, varios de los alumnos señalaron con su mano a su compañera, Rebeca con una timidez significativa levantó la mano para confirmar que era ella, inmediatamente le solicité que viniera porque la buscaba su prima.

Ya en la entrada del salón, Sofía y Rebeca empezaron murmurar con voz muy baja, se miraban una a la otra; el silencio y el rostro triste de las dos alumnas llamaron mi atención y curiosidad, por lo cual tomé la decisión de preguntarles qué sucedía. Sofía me contestó que venía a ver sí su prima le daba de su lonche, yo sin medir la trascendencia del hecho, le indique a Rebeca que le compartiera la mitad de su comida, sin embargo, Rebeca lastimosamente contestó que ella tampoco traía.

Una respuesta que me quebró inmediatamente como ser humano, pero más me lastimó emocionalmente cuando reaccioné y le dije a Sofía que no se preocupara, que fuera a la tiendita escolar y pidiera 2 gorditas a la señora Sandra, la encargada. No sé sí fue vergüenza, humillación o simplemente impotencia, pero Sofía ya con lágrimas en los ojos, salió corriendo en dirección contraria a la tiendita, perdiéndose entre los cientos de niños que jugaban en el recreo.

Una realidad social que se repite de esta y de otras muchas formas desgarradoras en este país de la indiferencia y la desigualdad. Un país donde es casi natural que sus gobernantes disimulen, mientan y hasta se burlen socarronamente de las carencias brutales de su pueblo.

El terrible drama de hambre que viven diariamente Sofía y Rebeca,  alumnas que sienten en su estómago la necesidad urgente de comer aunque sea algo, es una urgencia que no es de ningún modo una crisis de mente o “imaginaria” como desafortunadamente el presidente de la república afirmó en días pasados, es una crisis real que araña las entrañas de quien siente la sensación vacía de hambre, es una exigencia biológica inaplazable que se requiere atender inmediatamente sin excusa.

Sin embargo este drama no termina aquí, porque habría que preguntarnos más detenidamente por la situación académica de Rebeca, qué futuro le espera en su resultado de la evaluación que realizó sin alimento en su estómago, con una temperatura tan alta dentro del salón de clases y sobretodo, con una autoestima destrozada y mutilada por la inviabilidad de un modelo económico que es irracional e inhumano y una clase gobernante insensible que desprecia el dolor y las necesidades urgentes de su gente.

Lo más triste de todo esto, es que Sofía y Rebeca son sólo una muestra lamentable de una realidad que viven millones de niños en este país, que no conforme de que no pueden satisfacer su demanda básica de alimentación, son también lastimados en su lado emocional al ser implícitamente exhibidos cruelmente por su condición de pobreza como fue el caso del llanto y huida de la pequeña Sofía.

Pero este nivel de exclusión no termina con la deplorable marginación a la que están expuestos estos millones de niños, sino que además tienen que enfrentarse a un sistema educativo que está diseñado para otro tipo de alumnos. El Nuevo Modelo Educativo que de paso no es nuevo ni es modelo, tiene un diseño curricular y pedagógico pensado para niños de clase media, para alumnos con una condición social diferente  a la de Sofía y Rebeca, un modelo educativo que las discrimina.

Por lo tanto, estamos ante un modelo económico y educativo que es doblemente excluyente de niños y jóvenes que viven en condiciones similares a las de Sofía y  Rebeca, un sistema incongruente que ha generado 53 millones de población  en condición de pobreza y pobreza extrema, de los cuales varios millones  son alumnos  inscritos en las escuelas públicas que hay en el país.

Y sí a esta realidad de hambre y desatención educativa le agregamos la violencia y desintegración familiar, el maremágnum de seudo cultura a la que están expuestos diariamente los alumnos, la deteriorada infraestructura y servicio que otorga la escuela pública, entre otros muchos factores. Tenemos ante nosotros, un escenario social y escolar brutalmente adverso, el cual inevitablemente nos ha llevado a tener los lamentables resultados en el tema educativo.

Por eso, quien se atreve a decir que el problema de la educación en México se soluciona evaluando a los maestros, como es el caso de Aurelio Nuño y casi toda la clase política y empresarial de este país pecan de irresponsables e indolentes, porque la pobreza de Sofía y Rebeca es real, porque la carencia de infraestructura en su escuela existe, porque su componente emocional destruido es un hecho, porque su tejido familiar roto es innegable y porque su nulo acceso a la cultura es comprobable.

Pero principalmente, porque el hambre de Sofía y Rebeca está viva, no es ficticia ni mucho menos inventada, es un hambre que denuncia fuertemente con su silencio el “INSULTO” de un presidente insensible, un presidente incapaz y un presidente que nunca ha estado a la altura de las circunstancias, un presidente que menosprecia irresponsablemente la realidad de los más pobres, de los que menos tienen, de los que ahora hace llamar también, “dementes”.

Fuente del Artículo:

El hambre “Imaginaria” de Sofía y Rebeca

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Colombia: Antioquia, con desafíos en calidad de la educación

Colombia/11 mayo 2017/Fuente: El Colombiano

Por debajo de departamentos como Cundinamarca, Nariño, Boyacá, Norte de Santander y Santander se encuentra la calidad de la educación en Antioquia.

Así lo registra la información suministrada por el Gobierno Nacional, con base en el Índice Sintético de la Calidad Educativa (Isce), “una herramienta diseñada para medir el estado de la calidad en primaria, secundaria y media a través de una escala de uno a diez”, aclaró el Ministerio de Educación en un comunicado.

En este indicador se tienen en cuenta cuatro componentes: progreso (mejoras en pruebas Saber); desempeño (cómo está una entidad frente a otras en estos exámenes); eficiencia (promoción de estudiantes) y ambiente escolar (cómo se sienten los alumnos).

Según los resultados oficiales, Cundinamarca sobresale en primaria y secundaria, con un indicador de 5,95 en el primer ítem y 6,06 en el segundo.

Antioquia obtuvo 5,137 en primaria, 5,141 en secundaria y 5,477 en media. Colombia alcanzó 5,65 en primaria, la puntuación de secundaria fue 5,61 y en la media obtuvo 6, 01.

Nota baja

Que Antioquia no esté dentro de los cinco primeros puestos invita a la reflexión, según Luis Fernando Ospina Yepes, presidente de la Asociación de Institutores de Antioquia, Adida.

Indicó que el departamento es inequitativo: existe una diferencia significativa entre la educación que se imparte en las zonas rurales frente a la urbana. Agregó que, además, hay un desequilibrio entre la educación oficial y la privada.

Y aseguró que “algunos directivos de ciertos colegios dan instrucciones a los maestros para que los alumnos no repitan años, con el fin de acceder a los premios que ofrece el ministerio de Educación”.

Sin embargo, en su concepto, las pruebas Saber, que se incluyen en el Isce no entregan información completa sobre calidad de educación. “Es una mirada cuantitativa, que no examina el contexto formativo de los colegiales”, puntualizó.

Alcanzó metas

No obstante estos resultados, Antioquia logró la Meta de Mejoramiento Mínimo Anual (Mma) establecida para 2017 en primaria, secundaria y media, e incluso la superó.

La meta en básica primaria para 2017 es 5,09 y se rebasó con 5,14, por mencionar un caso. Néstor David Restrepo, secretario de Educación departamental, sostuvo que “superamos la meta propuesta, pero eso no nos debe dejar tranquilos, necesitamos seguir rebasando los objetivos, no solamente para alcanzar una media nacional, sino para demostrar que la calidad educativa en Antioquia si es posible”.

Entre las 10 mejores

Con una calificación 8,51 en el Isce, la Institución Educativa Antonio José de Sucre, de Itagüí, se destaca como uno de los 10 mejores colegios públicos del país en secundaria (ocupó el tercer puesto).

Esta institución, ubicada en el barrio La Independencia de ese municipio del sur del Valle de Aburrá, ha mostrado una tendencia creciente en este indicador. En 2015 tuvo un índice de 4,18 y para 2016 la cifra del colegio subió a 5,34.

Luis Fernando Bedoya Zuluaga, su coordinador de convivencia, dice que esto es resultado de un trabajo conjunto, que incluye estrategias como semilleros en jornada contraria (los que estudian por la mañana asisten por la tarde) para colegiales que tienen dificultades en matemáticas y español para mejorar su desempeño académico.

“Buscamos acciones que motiven la inclusión. Acompañamos a estudiantes y a padres”, manifestó Bedoya.

 Fuente: http://www.elcolombiano.com/antioquia/antioquia-con-desafios-en-calidad-de-la-educacion-GF6502888
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