En el marco del I Encuentro del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (ONCTI), que se efectuó el viernes, 16 de junio, en el auditorio del Decanato de Investigación y Extensión de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos, Unerg, investigadores e innovadores de esta casa de estudio se informaron sobre las bondades de ser acreditados (los que aún no lo están) por el Programa de Estímulo a la Investigación e Innovación, PEII.
Este encuentro fue presidido por el rector José Luis Berroterán Nuñez, el vicerrector académico Severiano Rodríguez Parilli, el vicerrector Administrativo Juan Montenegro y Ángel Valera , decano de Investigación y Extensión, quienes recibieron a los representantes del ONCTI: Jorge Rodríguez, presidente; Roygarth Chacín, gerente del PEII; y a Maybel Monascal, gerente de Proyectos Estratégicos. Cabe señalar que el ONCTI es un ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (Mppeuct), que busca promover y fortalecer el desarrollo científico- tecnológico para lograr un impacto económico y social en la soberanía de la nación.
Al dar inicio al encuentro, el rector Berroterán Nuñez, agradeció la presencia de los funcionarios del ONCTI y la oportunidad que se le brinda a la Unerg de acreditar a más de sus innovadores e investigadores ante el PEII. También habló sobre la posibilidad de crear un Instituto de Innovación en esta universidad. En otro orden, Berroterán Nuñez señaló que la ciencia y la tecnología son elementos determinantes en el desarrollo de un país, por lo que dentro de la Constituyente éstos deben ocupar un lugar preponderante. Programa de Estímulo a la Investigación e Innovación.
En su conferencia, el presidente del ONCTI, invitó a los investigadores e innovadores de la Unerg, que no lo han hecho, a registrarse ante el PEII y habló sobre las bondades de este programa. «El PEII permite generar un incentivo para los investigadores e innovadores en función de su productividad». Explicó que el registro ante el PEII permite construir un inventario actualizado de investigadores del país con sus productos. «Esto es fundamental porque allí residen las capacidades de talento humano y de productividad de nuestro investigadores, y conocer esto brinda al Mppeuct la oportunidad de orientar con mayor asertividad sus políticas, programa y proyectos en función del fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología». Informó que el PEII convoca a los investigadores e innovadores a vaciar en un sistema todos sus productos recientes.
«Con esta información se establece un proceso de acreditación que los identifica como investigadores reconocidos por el Estado. Y de acuerdo a la productividad que demuestren se les clasifica en una especie de ranking o lista: A1 y A2 investigadores noveles, B y C investigadores consolidados». Con respecto al estímulo que reciben los investigadores acreditados, Rodríguez indicó que comprende tres elementos: «el mérito que te ubica y te diferencia de tus pares en función de tu productividad; una subvención que se paga trimestralmente, y una mayor oportunidad momento de optar a los financiamientos que promueve el Mppeuct».
Para finalizar, invitó a todos aquellos investigadores e innovadores de la Unerg que no han formalizado su registro ante el PEII, hacerlo el venidero mes de julio. «Los interesados deberán ingresar a la página web rnii.oncti.gob.ve registrarse y cargar sus productos de investigación».
Resumen: El reciente lanzamiento de la L-Art University en China promete dar acceso a personas a cursos impartidos por profesores de todo el mundo. L-Art University se puso en marcha el 20 de mayo para ofrecer capacitación a profesionales del arte y la cultura. También atiende a los amantes del arte y coleccionistas que visitan regularmente museos. Cualquier persona interesada puede inscribirse y seguir un curso en el sitio web de la universidad, LArt.org, o descargar su aplicación. Se ofrecen 10 cursos, incluyendo animación 3D, cine, diseño de exposiciones, arte europeo del siglo XX y gestión de museos.
The recent launch of the online L-Art University in China promises to give people access to courses taught by lecturers around the world.
L-Art University went live on May 20 to provide training to professionals in art and culture. It also caters to art lovers and collectors who regularly visit museums.
Anyone interested can register for and follow a course at the university’s website, LArt.org, or download its app.
On offer are 10 courses, including 3D animation, filmmaking, exhibition design, 20th-century European art and museum management.
Young people take art courses offered by LArt University, a new online-education institute, taught by lecturers around the world. Photo/China Daily
Each course involves seven to 14 classes, each of which is a 30-minute video uploaded weekly. The course prices start at a few hundred yuan.
The lecturers – in Hong Kong, Paris, London and Los Angeles – are experienced teachers at art schools. Some are also artists.
The curriculum is to be enriched as more courses on design, architecture and the art market are composed, filmed and produced.
About 180 courses will be available by the end of 2018, says Lyu Peng, the art historian who heads L-Art University.
Lyu, who teaches a 12-session course on the history of modern Chinese art, says more lecturers teaching in art schools in Germany, Italy, Spain and Russia are expected to join the institute’s faculty soon.
“The curriculum zooms in on various elements of the art world – how an artwork is produced, consumed, marketed and collected,” says Lyu. “We’re trying to build a knowledge repository of how the art world operates.”
The courses are filmed in the cities where the lecturers are based and feature local scenes to give students a more holistic learning experience.
One of the lecturers, Paul Gladston, a professor at the University of Nottingham in England, taped his courses on contemporary visual culture and critical theory earlier this year.
The videos shot in London show viewers the city’s street art and architecture.
“What I teach is theoretically difficult,” says Gladton, “so I hope to encourage students to think about interesting ideas and how one film connects to another. We do that by making them cool and visually engaging, and London is an extraordinary place.”
This is Gladston’s first experience teaching online and he finds the video-making process “very hard” but “very rewarding”.
Not only does it force him to think about how to say things in a way that people can understand, but it also makes him reflect on his teaching methods.
“Young students today are so used to consuming things online,” he says. “So the filming process makes me think about how to restructure the information and communicate.”
Frank Vigneron, who lectures on Western art theory and philosophy, says a truly globalised education spreads the “voice” of art to every corner of the world and “make it louder”.
América del Sur/Chile,17 de junio de 2017. Fuente: uchile.cl
Juan Carlos Letelier Parga, Vicepresidente del Senado de la Universidad de Chile y Davor Harasic Yaksic, Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, tienen el agrado de invitar a usted al lanzamiento del Observatorio Legislativo de las Reformas en Educación Superior.
OL es una iniciativa conjunta de ambas instituciones que tiene por fin realizar el seguimiento de la discusión parlamentaria de proyectos de ley que tratan sobre Educación Superior (proyecto de reforma general, de universidades estatales y creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología). Lo anterior, a través de una plataforma online y el envío de boletines virtuales semanales y mensuales, tanto a la comunidad universitaria como a la ciudadanía.
Organiza: Facultad de Derecho – Senado Universitario
El Gobierno de Rafael Correa implementó en Ecuador la transformación del sistema de educación superior como condición necesaria para el desarrollo económico y social del país. TSS habló con René Ramírez, exsecretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de ese país, sobre las reformas con las que buscaron democratizar y reorientar la enseñanza universitaria.
Rafael Correa asumió la presidencia de Ecuador, un país devastado por políticas neoliberales que en los 11 años previos había acumulado nueve presidentes y perdido su moneda nacional, reemplazada por el dólar estadounidense. Correa acaba de finalizar su segundo mandato tras 10 años de Gobierno al frente de uno de los países más pequeños de Sudamérica. Entre los cambios que impulsó, se destacan la reforma de la Constitución Nacional en 2008, la transformación de la educación y la inversión en ciencia y tecnología, consideradas condiciones previas para el desarrollo económico y social.
En la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FAMAF) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), TSS participó de una mesa redonda con el economista René Ramírez, exsecretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación del Ecuador. Durante el encuentro —del que también participaron la decana de la FAMAF, Mirta Iriondo, y su secretario de Ciencia y Técnica, Gustavo Monti—, Ramírez Gallego repasó las políticas de transformación implementadas en su país tanto en lo atinente a educación universitaria y terciaria como a investigación científica y desarrollo tecnológico.
Los pilares del cambio universitario
“Cuando llegamos al Gobierno, la educación superior estaba arancelada. Y el poco o mucho arancelamiento de las universidades estatales llevaba a una elitización brutal del acceso a ellas, por lo que determinamos la gratuidad para la educación”, recordó Ramírez.
Esa decisión fue consagrada en la nueva Constitución Nacional. En simultáneo, se comenzó a incrementar el presupuesto para la educación superior, que pasó del 0,8 al 2% del PBI. Sin embargo, estas medidas por sí mismas no iban a corregir una serie de problemas graves de los que adolecía el sistema universitario ecuatoriano, entre los que se destacaban su baja calidad y la mala formación y el envejecimiento de la planta docente.
Una de las realidades que había contribuido a la degradación de la educación superior ecuatoriana había sido la proliferación de instituciones privadas de baja calidad. Desde la década de los noventa se habían creado 54 universidades y escuelas politécnicas, de las cuales74% eran privadas. Cuando se hizo la reforma constitucional se dio mandato al Gobierno para que evaluara el sistema y se estableció un mecanismo por medio del cual los alumnos fueron examinados sobre conocimientos propios de las disciplinas que estudiaban. Los resultados de gran parte de las instituciones privadas fueron paupérrimos y se procedió a retirarles la licencia a 13 de ellas. Los estudiantes de las instituciones clausuradas fueron reubicados en otros establecimientos y se crearon carreras específicas para que pudieran continuar sus estudios. Cerca del 87% de los alumnos reubicados pudieron seguir estudiando.
Otro problema era el bajo nivel de formación promedio de los docentes universitarios, especialmente en aquellas carreras que se deseaba incentivar, como las ingenierías. Solo un 23% tenía un cuarto nivel de formación (maestría o doctorado) y pocos hacían investigación o publicaban. Para corregir esta situación se creó un programa de becas para enviar a jóvenes a formarse en el exterior y el Gobierno invirtió 1000 millones de dólares para que 20.000 becarios pudieran hacer maestrías o doctorados en diferentes países. Uno de los requisitos para acceder a la beca era que el beneficiario se comprometiera, una vez terminados sus estudios, a retornar al país a trabajar por el doble de tiempo de su estadía en el exterior.
La gestión de Correa impulsó la reforma constitucional del Ecuador en 2008, la transformación de la educación y la inversión en ciencia y tecnología, consideradas condiciones previas para el desarrollo económico y social.
El problema de la alta edad promedio de los profesores también fue abordado: a los docentes que no se habían actualizado ni tenían el hábito de la producción académica o científica se les ofrecieron atractivas jubilaciones y sus cargos fueron reemplazados por jóvenes con maestrías y doctorados realizados en el exterior. Junto con el programa de becas, la política le permitió a Ecuador pasar de aquel 23% de docentes con formación de cuarto nivel al 86% que tiene actualmente.
Para salvar el déficit de docentes universitarios con una adecuada formación mientras se esperaba el retorno de los primeros becarios en el extranjero, Ecuador puso en marcha el programa Prometeo, por el cual cualquier persona que tuviera los antecedentes académicos pertinentes, sin importar de qué país fuera, podía postularse para dar clases e investigar en el país durante dos años. Prometeo les permitía a sus beneficiarios insertarse en una universidad con salarios en torno a los 6000 dólares y el financiamiento estatal del proyecto de investigación presentado.
A su vez, el salario de los docentes universitarios se elevó de 470 dólares mensuales a un mínimo de 1700 dólares y de 6000 en las escalas superiores, y se eliminó la precarización laboral.
Recursos y rendición de cuentas
Las universidades públicas ecuatorianas gozan de autonomía de manera similar a las argentinas. Esta prerrogativa, originalmente concebida para preservar a la academia de las presiones políticas o económicas, en Ecuador fue tergiversada para proteger privilegios ilegítimos e intereses espurios. Al inicio del Gobierno de Correa se descubrió que en algunas universidades públicas los rectores se autoasignaban salarios de hasta 20.000 dólares y que, aprovechando la exención de impuestos para estas instituciones, se adquirían cosas a nombre de ellas, pero para uso particular de sus autoridades.
En ese contexto, el incremento del presupuesto universitario podía terminar aumentando el financiamiento de comportamientos ilegales y antiéticos. Para evitar esto se consagró en la nueva constitución el principio de responsabilidad por parte de las universidades, que implica la necesidad de rendir cuentas sobre el uso de los recursos.
El objetivo último del cambio de paradigma del sistema de educación superior ecuatoriano era que sirviese al desarrollo nacional, política seguida por todos los países que consiguieron esta meta. En esa línea, se buscó incentivar fuertemente las carreras vinculadas con las ciencias duras y la tecnología. Para ello se crearon cuatro nuevas universidades públicas y más de cuarenta institutos técnicos y tecnológicos. Ramírez explica que “lo que más demanda el aparato productivo ecuatoriano [hoy] no son universitarios, sino técnicos”.
Entre las medidas adoptadas para reorientar el sistema universitario sin violentar su autonomía se encuentran la regulación del valor de las matrículas en el orden privado y un esquema de subsidios a la oferta en la parte pública. El 10% de la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el 11% del Impuesto a la Renta quedaron reservados por ley para el financiamiento de la educación superior. La distribución entre las diferentes universidades e institutos se realiza por medio de una serie de parámetros que contemplan la matrícula de cada una, el porcentaje de estudiantes de sectores carenciados, la investigación que generan y el impacto social de las actividades que realizan, entre otros aspectos.
“En ciencias, como no teníamos nada, les pedimos a las universidades que al menos dedicaran el 6% [del presupuesto] a investigación”, dijo Ramírez.
Otro de los problemas detectados cuando asumió Correa fue el tipo de carreras elegidas por los estudiantes. El 45% de la matrícula universitaria se concentraba en administración de empresas, mientras que las carreras científicas apenas alcanzaban el 5%. Esta distorsión provocaba la paradoja de que un país con un entramado productivo no desarrollado seguía un patrón de elección de carreras más propio de sociedades posindustriales.
Para revertir esta tendencia se empleó, una vez más, el incentivo presupuestario. A una universidad se le otorga varias veces más presupuesto (puede llegar hasta ocho veces más) por cada alumno matriculado en una carrera de ingeniería que por uno de administración de empresas. Sin embargo, a pesar de una política activa para fomentar la elección de carreras más productivas, Ramírez admite que los resultados han sido magros, dado que la matrícula en administración de empresas cayó solo un 14%.
También se le plantearon objetivos a las universidades en lo atinente a investigación científica. “En ciencias, como no teníamos nada, les pedimos a las universidades que al menos dedicaran el 6% [del presupuesto] a investigación, mientras que, cuando empezamos, destinaban el 0,6%”, explica Ramírez. Además, en ciertas áreas estratégicas se llevaron a cabo concursos de proyectos en los que el Estado aporta los fondos para instalar laboratorios y financiar la investigación y la formación de posgrado del personal.
Una de las iniciativas más extraordinarias del Gobierno de Correa ha sido Yachay, una ciudad construida específicamente para hacer desarrollo científico tecnológico. Ubicada en San Miguel de Urcuquí, al norte de Ecuador, Yachay cuenta con 4000 hectáreas en donde se encuentra la Universidad Tecnológica Experimental, con cerca de mil alumnos; sedes de todos los institutos públicos de investigación; y un parque tecnológico con incentivos impositivos para las empresas que se instalen allí. Actualmente, alrededor de siete mil personas trabajan en Yachay y unas sesenta empresas, la mayoría pymes, se han radicado en el lugar. La labor de la Universidad Tecnológica se encuentra enfocada las áreas científico-tecnológicas que se consideran más prometedoras para Ecuador: petroquímica, energía y farmacología.
Según Ramírez, la transformación del sistema de educación superior ecuatoriano no ha sido fácil y la resistencia fue muy dura. “En Ecuador, las universidades tienen una inercia brutal”, resaltó y agregó que, no obstante,“hay un cambio cultural con el cambio generacional”.Y explicó: “Antes, al profesor no le interesaba investigar o actualizarse. Hicimos [cuando llegaron al gobierno] un análisis de las bibliotecas y el retraso era de 40 años. Ni siquiera había bases de datos actualizadas”.
En Ecuador, las universidades públicas tienen cupo y, de acuerdo con la política establecida por el Gobierno, el Estado orienta sus perfiles académicos y científicos a través de la asignación presupuestaria y la rendición de cuentas. Ninguno de estos elementos han sido obstáculos para una profunda democratización del sistema educativo y para un salto de calidad, en el contexto de uno de los gobiernos más progresistas de la última década en América Latina.
África/Liberia/17 Junio 2017/Fuente: Prensa Latina
Solo cerca del ocho por ciento de los estudiantes liberianos aprobaron las pruebas de ingreso a la universidad, resultado desastroso aunque mejor que hace cuatro años, según reportes difundidos hoy.
Del total de ocho mil 122 aspirantes a obtener plazas en las carreras que se imparten en la universidad de Liberia, en esta capital, solo mil 919 lograron ese propósito, según las estadísticas finales.
El resultado es mejor que el del curso lectivo pasado, cuando mil 778 aprobaron las pruebas de un conjunto de ocho mil 122, según fuentes del Ministerio de Educación de este país.
También está por encima del de 2015, cuando de 13 mil aspirantes solo 15 lograron el aprobado, y superior al de 2013, cuando los 25 mil oponentes quedaron con las manos vacías.
Fundada a principios del siglo XIX con esclavos provenientes de Estados Unidos, acorde con un esquema ideado por el presidente James Monroe, de cuyo apellido viene el nombre de esta capital, la República de Liberia es un país de Africa occidental cuyos ingresos principales provienen de prestar su bandera a barcos mercantes y de la extracción del caucho.
Los colonos afroestadounidenses nunca se integraron a la población local, la sojuzgaron y crearon una elite cuyos privilegios dieron pie a sendas guerras civiles, 1989-1996 y 1999-2003, durante las cuales los beligerantes cometieron crímenes de lesa humanidad.
Esta capital apenas tiene cuatro calles asfaltadas, la corrupción es rampante, el dólar estadounidense es la moneda de circulación corriente, por lo general con billetes ajados por el uso, y el mayor edificio de la capital es la sede de la transnacional B.F.Goodrich.
Centro América/Puerto Rico/17 Junio 2017/Fuente: Prensa Latina
Los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico (UPR) reclamaron a la junta de gobierno de la institución que firme los preacuerdos alcanzados durante la huelga de 71 días que terminó la semana pasada.
Los alumnos del campus de Río Piedras, que reanudaron la docencia el lunes, aprovecharon el receso del mediodía para marchar por distintas facultades y dependencias de la UPR.
‘Luchar, luchar, luchar hasta vencer’, gritaban los manifestantes que reclaman también que se audite la deuda pública del país, ascendente a más de 73 mil millones de dólares.
El portavoz estudiantil Juan Collazo afirmó que realizarán diversas actividades para demandar la aprobación de los acuerdos alcanzados durante la huelga, que en su momento más álgido incluyó los once recintos de la UPR, la Escuela de Artes Plásticas y el Conservatorio de Música en defensa de la educación pública.
Entre los reclamos se hallan evitar un alza en el coste de la matrícula para el próximo año y la devolución de un vagón que es utilizado de Comedor Universitario para los estudiantes que carecen de dinero para costear su alimentación.
También repudian que se imponga un recorte escalonado de 512 millones de dólares al presupuesto de la UPR, tal como exige la junta de control fiscal impuesta por Washington al gobierno puertorriqueño.
America del Sur/Argentina/
Con un acto en la sede del Ministerio de Educación nacional, distintos gremios que nuclean a trabajadores del nivel superior reclamarán por un aumento salarial del 35%, entre otras demandas
Ayer comenzaron las jornadas de protesta de los profesores encolumnados en la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) y en la Conadu Histórica. Bajo diversas modalidades, en todo el país reclamaron un 35% de aumento salarial.
En nuestra ciudad, voceros de la UNLP informaron que las clases se desempeñaron con normalidad, en parte porque la protesta adoptó la forma de “volanteada” en el acceso a la Autopista La Plata-Buenos Aires, donde docentes entregaron panfletos informativos sobre la situación de la Universidad. Al respecto, el secretario general de la Asociación de Docentes Universitarios de La Plata (Adulp), Octavio Miloni, afirmó: “Estamos conformes con la jornada. Éramos unos 70 docentes y, al no cortar el tránsito, la respuesta de los automovilistas fue buena”.
Está previsto que para hoy se realicen tomas y asambleas en las distintas facultades, mientras que se llevará a cabo un acto a las 12 frente a la sede del Ministerio de Educación de la Nación, en el pasaje Pizzurno. En ese marco, se prevé el discurso de Carlos de Feo y Luis Tiscornia, secretarios generales de Conadu y Conadu Histórica, respectivamente.
La paritaria universitaria venció el 28 de febrero último y, aunque luego se realizaron seis reuniones entre las partes, no hubo acuerdo.
Desde el lunes próximo y hasta el jueves, la Conadu realizará en todas las sedes universitarias un plebiscito que someterá a consideración de sus afiliados la posibilidad de no iniciar el segundo cuatrimestre lectivo en el caso de que no exista una nueva oferta salarial por parte de las autoridades.
En Gonnet, científicos también hicieron notar sus reclamos
Durante la mañana de ayer, integrantes del Centro de Investigaciones Científicas (CIC) de Gonnet realizaron una “jornada de visibilización” en las cercanías del predio de Camino Centenario y 506. Con carteles, tanto en semáforos como en los alrededores, que denunciaban la falta de recursos para los salarios y el financiamiento de estudios, y otros que enumeraban las investigaciones que se realizan en el centro, los científicos buscaron que los vecinos se enteraran de la situación que atraviesa su área.
Al respecto, Matías Tejerina, investigador del Conicet afirmó: “Nosotros queremos trabajar en la Argentina y para la Argentina. Se habla de inversiones, pero no hay forma de que un país crezca sin investigación científica”.
La Reforma de 1918 y su legado
El 15 de junio de 1918 estalló el conflicto que sostenían los estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba con las autoridades de la institución, que se oponían a la democratización del gobierno universitario. La protesta recién se saldó con un decreto del presidente Hipólito Yrigoyen que contemplaba ampliamente los reclamos de los estudiantes.
Oficialmente, se explicó que la UNLP celebrará el 99º aniversario de la Reforma Universitaria la semana que viene con distintas actividades. Su vicepresidente,
Fernando Tauber, en una entrevista reciente con este medio destacó a la casa de altos estudios como heredera de la tradición reformista e incitó a los estudiantes a honrar el espíritu de esa época con una nueva propuesta de modificación de la Ley de Educación Superior.
Por Martín Legarralde, Profesor de Ciencias de la Educación de la UNLP
A los acontecimientos de la Reforma Universitaria hay que ubicarlos en un escenario internacional de transformaciones sociales profundas en las sociedades occidentales. En simultáneo, el plano cultural sufría modificaciones en las concepciones del conocimiento científico y las nociones de verdad, que combatían a las organizaciones más conservadoras, como las iglesias, pero también a las universidades. A la vez, nuestro país atravesaba un contexto específico: dos años atrás se había producido el fin del ciclo denominado conservador con la llegada a la presidencia de Hipólito Yrigoyen.
En sí, la Reforma tuvo que ver con una serie de demandas asociadas a la cuestión de la articulación de mecanismos de representación estudiantil que les permitieran participar del gobierno de la universidad. Además, tuvo que ver con la renovación de los planes de estudios, la ruptura con un modo tradicional de pensamiento y la inclusión de investigaciones científicas que dieran lugar a nuevas carreras y orientaciones, es decir, a una formación basada en las ciencias del campo positivista, distanciada de las disciplinas más tradicionales que se habían vuelto muy conservadoras, como, por ejemplo, Derecho.
Con una prolongada huelga estudiantil en la que el movimiento se radicalizó tras una serie de intentos del gobierno de Yrigoyen por resolver el conflicto, la Reforma se impuso cuando las autoridades finalmente accedieron a ciertas demandas, como la instrumentación de un mecanismo transparente para el concurso de las cátedras, la inclusión de los estudiantes y graduados en los órganos de gobierno universitario y la apertura de nuevas carerras.
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