Identificar la innovación con el uso de móviles y tabletas resulta a día de hoy más bien triste. Si lo innovador no sirve para aprender más y mejor, maldita la gracia.
Hace unos días se presentó el estudio Ser estudiante universitario hoy. La Vanguardia tituló así: ‘Los universitarios quieren profesores más innovadores’. ¿La razón? Mientras que los jóvenes usarían las tabletas y los móviles para aprender, para comunicarse, para hacer trabajos… resultaría que la revolución digital no ha llegado a las aulas donde predominan las llamadas clases magistrales, los apuntes y el examen final. ¿Cuáles serían, por el contrario, las metodologías innovadoras? La gamificación, los cursos en línea (los famosos MOOC) o la clase invertida. Curiosamente, se diferencia entre metodologías innovadoras y metodologías activas (trabajos en grupo, actividades prácticas, evaluación continua, diálogo y debate en clase, aprendizaje basado en problemas…) que, se supone, no merecerían ser catalogadas de innovadoras. Hasta aquí la noticia…
En primer lugar, quiero dejar claro que la enseñanza y el aprendizaje en la universidad, desde mi punto de vista, deben plantearse sobre bases distintas a las de la educación básica. Por dos razones como mínimo: porque las etapas obligatorias afectan a toda la población de los 6 a los 16 años, independientemente de su voluntad y de sus aspiraciones; se trata de garantizar que todos tengan un bagaje de conocimientos y competencias que les habiliten para seguir aprendiendo, si lo desean, y para desenvolverse en la vida con autonomía y libertad. Y, por eso, nadie debería salir suspenso de ella; por eso, la no consecución del graduado en educación secundaria o el abandono escolar prematuro son una lacra social que erradicar.
La segunda razón: sabiendo como sabemos que los resultados escolares tienen mucho que ver con el capital económico, cultural, instructivo y social de los padres, la escuela y el instituto deben contar, en principio, con sus solas fuerzas para lograr aquellos aprendizajes considerados básicos e imprescindibles. Sería deseable que el tiempo educativo se extendiera más allá de los centros escolares pero, mientras eso no sea así para la mayoría del alumnado, no podemos trasladar al mundo extraescolar lo que corresponde en primera instancia a la escuela. Quiero decir con ello que el tiempo escolar debería ser un tiempo de aprendizaje intensivo, sedimentado y sólido; que no diera nada por supuesto, ni demandara deberes y trabajos complementarios; que compensara de verdad las lagunas y las ausencias de la población más vulnerable; que otorgara toda la importancia del mundo a la práctica y a la aplicación de los conocimientos, a su conexión con la realidad y con la actualidad, al uso competente de todas las tecnologías disponibles…
La universidad es otra cosa. Nadie tiene obligación de cursar un grado universitario y, si decide hacerlo, debería ser el resultado de una decisión explícita y razonada, en busca de una especialización en el mundo del saber y de una profesionalización en el mundo laboral. Desde luego todo el mundo tiene derecho a equivocarse o a comprobar si sus intuiciones y previsiones se corresponden con lo que ofrece la universidad, pero nunca fue tan fácil cambiar de carrera, si es el caso.
Por otra parte, los estudiantes universitarios son mayores de edad, relativamente independientes (aquí los dineros mandan) y, en general, sumamente competentes. Quiero decir con ello que, en la universidad, ellos deben tomar las riendas de su formación y de sus aprendizajes. Ciertamente, la universidad les impone algunas obligaciones no deseadas (en este caso, yo les diría con toda claridad que se limiten a aprobar lo que no les interesa, que lo asuman como un trámite que hay que salvar), pero sobre todo les ofrece oportunidades, ventanas abiertas, caminos hasta entonces desconocidos o no transitados, que ellos deben hacer suyos si les interesa, más allá de las calificaciones, de los exámenes y de las mismas clases.
Dicho de otra forma, las clases deberían ser solo una parte del tiempo universitario. En realidad, la inenarrable y controvertida Bolonia así lo entendía e, incluso, pretendía medir y delimitar esos tiempos. Lo más importante para la formación del universitario debería ocurrir fuera de las aulas, en el estudio o la práctica personal o compartida. No me parece extraño, ni malo, que ese mismo estudio al que hacíamos referencia constate que las calificaciones de los estudiantes presenciales y no presenciales sean prácticamente equivalentes…
Vayamos por fin a las metodologías innovadoras. Identificar la innovación con el uso de móviles y tabletas resulta a día de hoy más bien triste. Si lo innovador no sirve para aprender más y mejor, maldita la gracia. O la clase invertida: sin atribuirle este ingenioso nombre, esa es una práctica más que conocida. La practican los que trabajan a partir de problemas (sea en medicina, sea en trabajo social); o a partir de artículos o libros que hay que leer para poder dialogar, debatir y aprender de ellos (sea en filosofía, sea en economía). La única pega es que tanto una fórmula como otra exigen un extenso e intenso trabajo previo, fuera de las aulas, a menudo individual y reposado, en el que las tecnologías digitales pueden ayudar pero no sustituir…
Terminaremos con la denostada clase magistral. Como decía un compañero: “Me daría con un canto en los dientes, si cada día tuviera, por lo menos, una sola clase auténticamente magistral”. La perversión de las palabras llama magistral a todo lo expositivo (aunque sea a través de diapositivas o de prezis), a todo lo rutinario…; en cambio, cuando se habla de master class, que quiere decir lo mismo, la cosa ya cambia. Pero más allá de las palabras, sí deberíamos interrogarnos sobre el valor añadido de las clases universitarias, que no pueden ser ya estrictamente transmisivas, cuando la información –aunque sea revuelta e informe– está disponible en cualquier tiempo y lugar.
Joan Carles Mèlich, un profesor universitario admirable y admirado, explica que una clase universitaria debería ser un acontecimiento único, una experiencia irrepetible solo al alcance de los que han asistido a ella. Como un concierto o una final del deporte que sea: también los conciertos pueden escucharse en casa, en la cama o en el coche, pero la gente sigue acudiendo a ellos en masa. ¡Algo deberán tener! En palabras suyas: «Asistir a una lección de verdad es asistir a la creación de una obra de arte. Aquella lección en concreto no se repetirá nunca más… Un profesor en la era de Internet no debe dar información, sino dar y transmitir una selección de información muy subjetiva; las clases deben llevar firma… Una clase, para que sea buena, debe estar muy bien preparada, pero debe dar la impresión de que no lo está; debe salir con naturalidad…».
Treinta y dos rectores de universidades y colegios universitarios noruegos escribieron una carta abierta al ministro de Investigación y Educación Superior, Iselin Nybø, criticando la interferencia del ministerio en el proceso de reestructuración de la Universidad Nord, instando al gobierno a que abandone la universidad para decidir cuál es la mejor. Para los estudiantes, la región y las instituciones.
La carta es una de las muchas intervenciones en el debate en curso calentado sobre las consecuencias de las fusiones de 2015 instituciones noruegas de educación superior que ahora se lleva al cierre de las escuelas y los lugares de estudio, como se informó por University World News .
La carta dice: “La Universidad Nord está en medio de un exigente proceso de reestructuración. «Los rectores de las universidades y colegios universitarios noruegos están pidiendo respeto por esta tarea y que la junta se quede con la responsabilidad de gestionar este proceso como el órgano con mayor autoridad de su institución».
Los rectores dijeron que las universidades y colegios universitarios noruegos son instituciones con mayor extensión. La autorización y la autonomía institucional, y esta última es decisiva para que las universidades y los colegios universitarios puedan cumplir su misión hacia la sociedad.
Ministro enviando carta a la junta
El trasfondo de esta intervención es una carta que el ministro escribió a la Universidad Nord en abril a la luz del proceso de cierre iniciado por una nota del rector de la Universidad Nord a la junta directiva que propone reducir las actividades en algunos campus y cerrar dos de los campus universitarios.
En la carta, el ministro abordó las preocupaciones sobre la falta de enfermeras en el condado de Nordland. Ella dijo: «Supongo que la junta en particular tomará en consideración las necesidades de los hospitales [en la región] y cómo se debe satisfacer su necesidad».
El editor de la revista de investigadores Forskerforum caracteriza esto como una «instrucción indirecta «.
Fuerte oposicion
Las discusiones sobre los cierres y las actividades reducidas en los campus de la junta en abril pusieron en marcha una serie de acciones de protesta a lo largo de la costa en las áreas afectadas en el condado de Nordland y más allá.
Unas 6.000 personas se reunieron en un concierto de protesta en la ciudad de Namsos, y hubo reuniones públicas, artículos de debate en la prensa local y nacional, varias intervenciones en el parlamento y el establecimiento de un grupo de acción de protesta popular para la educación superior en la costa de Helgeland ‘, que en poco tiempo obtuvo 22,000 seguidores en Facebook.
Forskerforumenvió un equipo de periodistas al norte para proporcionar un informe de nueve páginas sobre el cierre del campus de Nesna en su edición de junio, con imágenes de los lugareños desfilando carteles como «¡Detengan el asesinato de Nesna!» frente a la primera ministra Erna Solberg cuando ella visitó la región en abril.
“Muchos no podrán reubicarse. Seremos sacrificados como sociedad. Este es un ser o no ser para Nesna «, dijo la Alcaldesa Hanne Davidsen. Los estudiantes dijeron que no habrían ido a la universidad si el campus de Nesna no existiera.
El representante local del sindicato de investigadores, Morten Mediå, dijo: «Con un corazón ligero, [la junta de la Universidad Nord] están renunciando a cien años de historia. La formación docente en Nesna no se puede valorar lo suficiente «.
Protestas fuera del parlamento
Más de un centenar de personas se manifestaron frente al Parlamento el 11 de junio bajo el lema: “Que Nesna en vivo!” Las mujeres se vistieron con el traje nacional bunad – traje de agricultores que simboliza la libertad nacional – se unieron a los líderes de las tres de la oposición partidos en el parlamento en una protesta organizada por el ‘grupo de acción de protesta popular por la educación superior en la costa de Helgeland’.
Catrine Hole dijo en una apelación en nombre del grupo organizador: “La mayor mentira de todas es que la investigación y el reconocimiento internacional son más importantes que las personas en este país y que [Nord University] tiene que cumplir estos criterios como universidad. Esto está afectando a toda la región. Para nosotros esto es absurdo ”.
La junta directiva de Nord University debe decidir sobre este caso el 26 de junio de 2019.
La crisis no ha terminado para los campus aunque para crecer como país es vital que avancen.
Las universidades públicas catalanas, que ocupan la parte alta en las clasificaciones académicas, han denunciado en un comunicado que su financiación es inferior a la de hace una década, “cosa que es insostenible”, y reclaman una revisión del modelo de financiación. Han perdido 1.023 millones de euros entre 2010 y 2017. Esa llamada de auxilio bien podría repetirse en casi todos los campus, porque el tijeretazo que sufrieron con la crisis está lejos de ser subsanado. En esos ocho años entre los 50 centros han dejado de percibir 9.498 millones, según datos del Ministerio de Educación. De forma que ha pasado de representar el 2,15% del gasto público al 1,6% en ese periodo. Las pensiones tienen cada vez más peso.
“La dinámica de la Universidad es: inversión y luego retorno a la sociedad con la formación de buenos profesionales y científicos”, razona Joaquín Goyache, nuevo rector de la Universidad Complutense de Madrid, la institución más grande de España con 71.000 universitarios. Y enumera: “No queremos regalías, edificios como hoteles de cinco estrellas. Lo que queremos son buenas aulas, buenas condiciones de trabajo, que los equipos de investigación puedan competir y no estén lastrados por la burocracia o tener el personal de administración y servicios bien formado…”.
El mayor recorte fue el de 2014, con 1.732 millones, pero la brecha continúa aunque ahora perciban algo más. En 2017 recibieron 1.279 millones menos que en 2010, el año en el que las Administraciones fueron más generosas. En 2018, idéntico panorama.
Las universidades sufrieron un fuerte recorte presupuestario y el ministro José Ignacio Wert (PP) obligó en 2013 a los gobiernos autonómicos a fijar unas tasas de matrícula que cubrieran entre el 15% y el 25% del gasto por alumno, de tal forma que las familias tuvieron que compensar, en parte, esa merma, porque los precios subieron hasta un 47%. De forma que, mientras casi toda Europa afrontó la debacle económica invirtiendo más en sus alumnos —subió un 13% de media—, España fue, tras Irlanda, el país que más recortó por estudiante: un 13% entre 2010 y 2015, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Hace dos semanas, Roberto Fernández Díaz se despidió de la presidencia de la conferencia de rectores (CRUE) recordando que el 95% de los presupuestos de las universidades está comprometido —se va en las nóminas, los recibos y el mantenimiento—, y que apenas queda un 5% para políticas decididas por su gestor. El espacio de actuación es muy bajo. “Las nóminas van subiendo y ese margen del 5% es cada vez más pequeño. Así no llegamos a renovar los equipos obsoletos y al final se han de tirar”, se lamenta Joan Elias, rector de la Universidad de Barcelona con 63.000 estudiantes y 600.000 metros cuadrados de edificios que cuesta mucho mantener.
“La docencia se ha visto claramente afectada. Los grupos son más grandes de lo debido, porque no podemos contratar al personal necesario para una atención más personalizada”, prosigue Goyache. “Y se recurre a figuras que no son las más adecuadas, porque los profesores asociados no deben cubrir los puestos de catedráticos y profesores titulares”. En la Complutense imparten clase 5.825 profesionales. Ocho de cada diez euros de la Universidad se van en pagarles en España. En Italia o Japón se destina 6 de cada 10.
Producción científica
La ciencia también se ha resentido —en especial la investigación básica, con la que no se obtienen resultados a corto plazo— y ha llevado con éxito a los grupos a buscar financiación internacional, sobre todo de la UE. Entre 2015 y 2019, según datos de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), han aumentado las patentes por profesor (7,49%), los fondos externos de investigación liquidados (4,79%) o las publicaciones por profesor (3,97%) porque los más jóvenes para hacer carrera tienen que investigar, no centrarse solo en la docencia.
“Hay un efecto perverso, porque al salir de la crisis todos los suministros van subiendo. Las empresas se contuvieron aquellos años pensando que no podían jugar al alza, y ahora creen que sí”, sostiene Elias, presidente de la Associació Catalana d’Universitats Públiques (ACUP). “Se ve cuando convocamos un concurso de limpieza o de un suministro. Las empresas creen, con razón, que la economía está mejorando pero no es nuestro caso”. En la Complutense, por ejemplo, quedó desierto el concurso del servicio de limpieza por ser muy bajo el precio de salida.
La Autónoma de Barcelona, que ha pasado de limpiar todos los días a hacerlo tres veces a la semana, cerró 2018 con un saldo negativo de 3,2 millones, porque su consejo social no ha querido maquillar la realidad, dice su rectora, Margarita Arboix. Ella calcula que sería necesario un mínimo de cinco millones para mantener los edificios y se financia con dos. La falta de presupuestos autonómicos —prorrogados— impide a la Generalitat inyectar los 72 millones previstos para los campus.
En este escenario de salvar los muebles, piensa Carmen Pérez Esparrells, profesora de Economía de la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, los campus son cortoplacistas y no diseñan estrategias conjuntas de financiación y sinergias, lo que en su opinión pasa factura en los rankings de calidad internacionales. La investigadora sostiene que las autonomías deben recordar que la Universidad es un gran motor de sus economías, pero cree que se deberían buscar otras fuentes de financiación. “Existen muchos mecanismos y fórmulas, y múltiples maneras para conseguir una financiación complementaria (aunque muy marginal al principio) procedente del patrocinio y el mecenazgo”, afirma en un artículo titulado ¡Dejemos de llorar! en Studia XXI. “Pero todas estas”, añade, “pasan por la constancia, la legitimidad, la reputación de la institución y la comunicación de su valor social”.
América del norte/México/20 Junio 2019/Fuente: La Vanguardia
El experto Mauricio Andión previene de las dificultades del proyecto gubernamental de las Cien Universidades para llevar estudios universitarios a las zonas vulnerables
En esta ocasión, en nuestros Diálogos Educativos hablamos con el Doctor Mauricio Andión Gamboa, especialista, investigador y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, toda una figura en el mundo de la educación en México. Nos recibe en las instalaciones del Laboratorio-Aula Multimedia de la UAM-X.
El cambio
Reforma constitucional
La educación superior es de suma importancia. No en vano, en México, se ha reformado el artículo 3º constitucional, que desde hace unos días señala como obligatoria a la educación superior en este país.
Aquí iniciamos nuestra conversación:
– ¿Quién es Mauricio Andión Gamboa? Mauricio Andión:
– “Soy un maestro, un educador que practica la docencia desde hace más de 40 años. Nací en México D.F, hoy Cuidad de México, en la colonia Clavería, alcaldía de Azcapotzalco. Crecí en una familia de clase media, mi padre Manuel Andión Ramírez emprendedor y mi madre Irma Gamboa Tovar profesora-normalista especializada en la enseñanza del inglés, sentaron las bases y principios que me permitieron desenvolverme en mi vida, pensando en el valor de educar y ejerciendo una praxis basada en la cultura del esfuerzo y el mejoramiento constante.
Por el lado de mi madre provengo de un linaje de maestros. Sus abuelos fueron evangelistas y, por lo mismo, pioneros de la alfabetización en el México de fines del siglo XIX. Uno de ellos, Abundio Tovar, fundó una escuela modelo en Miraflores, Estado de México, basado en principios pedagógicos modernos. Mi abuela materna también fundó una escuela en Tacuba, Ciudad de México, “La Academia Mercantil”, recuerdo que se llamaba, en la que se capacitaba a mujeres para el trabajo secretarial, lo que era sumamente progresista para esa época. A su vez, varias de mis tías abuelas fueron también destacadas maestras”.
Mi madre siguió los pasos de su tía Bertha Gamboa Munguía, reconocida maestra-normalista formada en la Universidad de Cornell, N.Y., y, por lo mismo, realizó sus estudios en la Escuela Normal de Maestros, especializándose en la enseñanza del inglés en la Universidad de Michigan. Así que en mi caso, se podría decir que continué con la tradición familiar al seguir una carrera como profesor e investigador en el campo de la educación superior”.
El Doctor Mauricio Andión Gamboa, especialista, investigador y académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. (Miguel Ángel Gallegos Cárdenas / MAGC)
– Ahora, para continuar con la conversación nos gustaría que nos compartiera un poco sobre su formación y trayectoria académica, ¿Cómo ha sido?
– “Mi formación académica se inicia en el Colegio Alemán “Alexander von Humboldt”. A los cuatro años ingresé al kinder en el campus principal ubicado en la entonces colonia Condesa, y ahí cursé toda mi educación preescolar, básica y media superior. Después de 15 años de educación prusiana, en el más sentido estricto de la palabra, estaba listo para conocer la libertad y a mi país, pues aunque había vivido en él, lo conocía a través de lentes germánicos. En 1974 cuando salí de la prepa mi primera opción era, por supuesto la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quería estudiar sociología y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales tenía ya un prestigio en ese campo. Ese mismo año lanza su primera convocatoria la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Al conocer el pre-proyecto de la unidad Xochimilco, me quedé seducido por la idea de fundar una nueva universidad con un nuevo modelo educativo en el que el alumno era el centro de la acción pedagógica, y por lo mismo era libre para investigar y aprender de manera autónoma y/o colaborativa, y el profesor era un orientador y propiciador de ambientes de reflexión y aprendizaje”.
Mi pasaje por la UAM Xochimilco marcó profundamente mi vida, ya que definió la ruta que iba a seguir profesionalmente. Desde entonces he estado interesado en las instituciones de educación superior, mi servicio social lo hice en la ANUIES estudiando universidades privadas. Mi tesis de licenciatura es sobre esta temática, concretamente, sobre el problema de la reificación de los títulos universitarios. En 1979, después de un periplo por Alemania y Europa en que estudié un trimestre en la Universidad de Frankfurt en un programa sobre Pedagogía Social, decidí mejor regresar a México, pues era en mi país donde quería ejercer mi carrera como educador. De esta forma, en 1980, pude ingresar al programa de maestría del Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV del Politécnico Nacional.
Esta experiencia me metió directamente al entonces campo emergente de la investigación educativa. Recuerdo haber participado en 1981 en el primer congreso nacional de investigadores educativos”.
Al salir de la maestría trabajé en el sector público en un programa de difusión cultural en el medio rural del INEA, como profesor asistente en la UAM-X y en la UNAM en distintas posiciones: como secretario académico en el SUA de la Facultad de Ciencias Políticas, en el Centro de Investigación y Servicios Educativos (CISE), antecedente del IISUE, y como profesor impartiendo las materias de Taller de investigación sociológica y Teorías de la educación. En 1989 gané el concurso de oposición en la UAM e ingresé como profesor asociado de tiempo completo al Departamento de Educación y Comunicación de la unidad Xochimilco. Desde entonces imparto docencia en la licenciatura de Comunicación Social.
En 1993 gané la beca Fulbright-García Robles y Conacyt me apoyó también para estudiar el doctorado en educación en UCLA, la Universidad de California en los Ángeles, en donde me especialicé en el estudio de las instituciones de educación superior y su relación con la tecnología digital y los nuevos medios de comunicación, entonces emergentes en el espacio cibernético”.
Desde mi regreso a la UAM Xochimilco, en el otoño de 1998, ya como profesor investigador titular, he ejercido mi praxis docente en la licenciatura en Comunicación Social formando comunicadores educativos y en los posgrados de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. Además, como investigador estoy integrado al cuerpo académico del Área de Investigación: Educación y Comunicación Alternativa que actualmente coordino. Las líneas de investigación que desarrollo en ese espacio se centran en el estudio de los procesos de apropiación social de la tecnología digital en contextos educativos, las cuales han decantado en distintos proyectos de innovación educativa, gestión académica, diseño curricular y difusión cultural, como es caso del Nodo Multimedia que es una red que articula múltiples proyectos educativos y comunicativos como: el Laboratorio-Aula Multimedia, La Semana de la Cultura Digital, Cibercampus UAM-X y la revista digital Reencuento: Análisis de problemas universitarios, que actualmente dirijo”.
Cientos de estudiantes protestan a las afueras de la Secretaria de Gobernación en Ciudad de México (México), para exigir al presidente Andrés Manuel López Obrador que entregue las becas prometidas durante su campaña. (Mario Guzmán / EFE)
– Por lo visto, su experiencia y participación en la educación superior ha tenido diversas aristas. Desde INEA, la UNAM y particularmente la UAM, han sido los escenarios en que ha tenido la oportunidad de desarrollarse como docente, investigador y productor de conocimientos. Ha tenido oportunidad de interactuar con diversas generaciones de estudiantes, creo que eso es una riqueza cultural enorme. Estamos viviendo la era digital desde hace algunos años, es apreciable que hay muchos cambios, por eso le quiero preguntar, ¿Qué cambios observa entre los estudiantes de educación superior de hace cuatro décadas (1980) y los estudiantes que tiene en la actualidad (2019)?
– “Hay diferencias enormes entre los estudiantes de los 80 y los de hoy, no sólo por el uso que hacen de la tecnología. De hecho, apenas a fines de esa década, fue cuando se comenzaron a usar las computadoras en la UAM-X como un recurso ordinario en las labores académicas, pero eran todavía computadoras de escritorio, no existía la tecnología móvil. Y es hasta fines de los 90, precisamente al regresar de mi experiencia en California, fue cuando se comenzó a usar Internet como una nueva tecnología de la comunicación.
Desde entonces los estudiantes han comenzado a depender enteramente de las redes y a estar conectados permanentemente. Esto representa un cambio radical en la cultura estudiantil y su comportamiento en clase, e incluso en su compromiso político y social. En lo ideológico, político y social, también ha habido muchos cambios. Siento que ahora los jóvenes están menos interesados en la política y viven en condiciones mucho más estresantes, que los enferma y los mantiene oprimidos”.
Por cierto, en la revista Reencuentro, estamos convocando a participar en el abordaje del tema de las “Juventudes Universitarias”, precisamente, para saber cuál es el estado actual de los estudiantes universitarios. Es necesario comprender qué está sucediendo con los jóvenes, sobre todo en el nuevo régimen político al que estamos ingresando.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, posa con integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el Palacio Nacional (México). (Presidencia De México / EFE)
– Agradezco su respuesta. Veo que está trabajando activamente desde diferentes flancos. Los tiempos han cambiado, las tecnologías han cambiado y las generaciones también. Desde su experiencia en la Universidad Autónoma Metropolitana, a dónde va la Universidad, ¿Qué panorama vislumbra para la Educación Superior Pública en México?
– “Tomando como punto de partida, las señales que está dando el nuevo gobierno, veo las cosas un tanto difusas. Yo no pienso que el régimen sea anti-intelectual o esté en contra de las universidades, pero dadas las actuales circunstancias no se ve muy claro el panorama para las universidades autónomas, ya que los proyectos de educación superior que se están ofertando, son para atender a un cierto sector de la sociedad. Atender a las zonas más vulnerables en específico. Un ejemplo, es el proyecto de las “Cien Universidades” que propone el Presidente, lo cual en principio es bueno.
Sin embargo, el hecho de que los presidentes funden universidades por decreto, no significa que estas instituciones vayan a funcionar o tener un efecto real en la sociedad. Una universidad requiere de tiempo para poder consolidarse, se necesita de un proceso de gestación, de cuerpos académicos bien preparados y comprometidos, de un proyecto educativo, y por supuesto se requieren de ciertas condiciones materiales para poder operar.
Creo que el presupuesto se debe redistribuir de la mejor forma, sobre todo para las universidades públicas existentes y consolidadas, para seguir cumpliendo con nuestra función educativa. Por otro lado, la educación superior pública cumple una función social, por lo cual debe formar a sus estudiantes con una conciencia social, debemos ir más allá de sólo formar cuadros para el mundo laboral. Esto no quiere decir que no debamos estar atentos a los requerimientos del mercado profesional.
La cuestión es que, en estos tiempos, dados los cambios tecnológicos tan profundos que estamos viviendo, no sabemos realmente cómo se van a configurar estos mercados y cómo van a cambiar las profesiones. Esto es un problema mundial que enfrentan los sistemas de educación superior”.
En ese sentido es que debemos orientar nuestra praxis docente hacia el desarrollo de saberes, habilidades y competencias intelectuales apropiadas para vivir en una sociedad informatizada, tales como saber investigar, crear, seleccionar, discriminar, interpretar, procesar y comunicar información y, sobre todo, generar conocimiento. De hecho, eso es con lo que estamos comprometidos aquí en la UAM-X. Actualmente, el cambio es permanente y la apuesta de la educación superior, pienso debería de ser el apoyo efectivo a proyectos de educación continua, en línea y a distancia.
El doctor Mauricio Andión Gamboa junto a Miguel Ángel Gallegos, lector corresponsal de La Vanguardia y conductor de los Diálogos Educativos en México. (Miguel Ángel Gallegos Cárdenas / MAGC)
– Me parece muy oportuna su visión en torno a las necesidades que debe atender la Universidad, lo considero muy acertado, dados los tiempos que estamos viviendo. Aunque nos ha venido compartiendo sobre su interés en los medios y la educación, podría ampliarnos un poco más. ¿Qué opinión tiene de la tecnología y su influencia en la educación?
– “La relación entre la tecnología y la educación es algo que se puede ver desde una perspectiva filosófica. La tecnología está cambiando la condición humana, estamos volviéndonos seres cada vez más programados, robóticos, incluso, se prevé que en breve vamos a poder transformarnos en auténticos Cyborgs, homosapiens mejorados genéticamente. Al respecto, debemos plantearnos una serie de cuestionamientos críticos, por eso, estoy iniciando un línea de investigación sobre el campo de las Humanidades Digitales para estudiar más detenidamente estos fenómenos de cambio cultural.
Se pueden consultar diversos estudios que señalan que, en el nivel de la educación básica, no necesariamente es recomendable el uso de las redes, dado que en ese nivel todavía se están formando seres humanos, cosa muy distinta en el nivel superior, donde se forman profesionales y técnicos para su incorporación al ámbito laboral en una sociedad plenamente integrada a la era digital”.
Es este caso la apropiación social de las TIC es fundamental y, por lo mismo, ineludible”.
– Muy interesante lo que nos comenta en relación a todos estos cambios que se avecinan. Universidad, medios de comunicación, tecnología educativa, entre otros, son diversos temas en los que tiene usted una gran experiencia. Me gustaría preguntarle, ¿Cómo vislumbra el momento actual de la Universidad como institución en la era digital?
– “Las universidades son centros de poder, desde que nacieron en la Edad Media, precisamente, porque concentran, producen y distribuyen conocimiento e información. Por eso, las universidades que están constituidas y consolidadas es difícil que mueran. La UAM es una universidad consolidada, a pesar de sólo tener cuarenta y cinco años de vida. Este espacio tiene mucho futuro. Por otro lado, hay muchas instituciones de educación superior privada, las llamadas ´escuelas patito´, que no reúnen los requisitos para ser universidades. Solo brindan servicios educativos y muchas veces de mala calidad, en realidad no son universidades. Este tipo de instituciones son las que están en mayor riesgo de desaparecer.
En todo caso, en un contexto de modernidad líquida como el que describe Bauman en sus escritos, señala que es muy probable que el futuro de la educación superior esté en los medios de comunicación, es decir, en el ciberespacio, y en ese sentido se desarrollen toda índole de programas de educación alternativa, esto es, de educación continua y a distancia a los que las personas de todas las edades accedan durante toda la vida. En un mundo tan cambiante como el actual se tiene que aprender a reconfigurar profesionalmente cada determinado tiempo”.
– Doctor Andión, le agradezco enormemente el tiempo que nos ha concedido para conocer más sobre usted y su experiencia en la educación superior. Finalmente, me gustaría preguntarle, ¿Qué mensaje le daría a los estudiantes de Educación Superior en México?
– “Los estudiantes universitarios que tienen por delante su carrera, deben mantenerse en un proceso de formación permanente. En esta era digital no podemos dejar de formarnos. Los estudiantes deben adaptarse a los cambios, estar abiertos a los cambios. Les recordaría que su carrera comienza cuando inician el plan de estudios en la licenciatura y acaba cuando se retiren del ámbito profesional”.
Un excelente mensaje para los universitarios. Ha sido un verdadero gusto el poder charlar con el Doctor Mauricio Andión, quien además, invita a la audiencia a seguir las actividades que se realizan en el Laboratorio Aula Multimedia de la UAM-X, y asistir en próximas fechas a la Semana de la Cultura Digital que organizan en la UAM-X.
Muchas gracias y hasta nuestro próximo Diálogo Educativo.
Imagen tomada de: https://www.lavanguardia.com/r/GODO/LV/p6/WebSite/2019/06/14/Recortada/img_rvalles_20190614-125953_imagenes_lv_terceros_mag-kMcC–656×369@LaVanguardia-Web.jpg
América del sur/Brasil/20 Junio 2019/Fuente: Página 12
El Ministerio de Educación del gobierno de Jair Bolsonaro está envuelto nuevamente en una polémica. Luego de haber recortado el 30 por ciento del presupuesto educativo y desencadenado masivas manifestaciones en todo Brasil, la cartera que depende de Abraham Weintraub publicó una campaña publicitaria cuestionada por racismo. En la imagen divulgada, una mujer negra aparece como estudiante universitaria, pero la mano que sostiene su diploma es blanca.
En Instagram la campaña es aún peor porque un video muestra esa misma imagen pero ahora sobre el rostro de la joven negra con peinado afro se superpone el de una blanca de pelo lacio, como si se trasformara. Los usuarios de las redes sociales denunciaron que la sometieron a una especie de “blanqueamiento”, que esconde un mensaje simbólico peligroso.
El montaje se realizó para divulgar que ese era el último día de inscripciones para presentarse a las becas que dan un 50 por ciento o 100 por ciento de subvención para cursos de graduación por medio del Programa Universidad para Todos (Prouni). La elección del recorte del video, que muestra cómo la alumna entra la universidad siendo negra y sale blanco una vez que se recibe, no pasó desapercibida. “Mujer negra con diploma en mano blanca? Qué es eso? En serio pago los impuestos para ser cargado así”, se preguntaron. “No entiendo cómo a ningún miembro del equipo de comunicación se le ocurrió que el anuncio es racista”, resaltó otro internauta.
Mulher preta com diploma vira branca ???? É isso ????
Sério que eu pago imposto pra ser gasto assim ??? Prefiria qdo gastavam com drogas e balbúrdia nas federais
Si bien el foco de las críticas estuvo dirigido hacia la última publicidad de la mujer, el Ministerio también había grabado otro que mostraba a un joven blanco al que se le superponían caras diversas, incluidas de personas afrodescendientes.
Ministério da Educação
✔@MEC_Comunicacao
Fez o Enem e ainda não garantiu a sua vaga em uma universidade? Agora você tem uma nova chance! As inscrições para o #ProUni2019 estão abertas e vão até as 23h59 do dia 14 de junho. Inscreva-se: http://siteprouni.mec.gov.br/
Saiba mais: http://bit.ly/2KHOE2Q
Bolsonaro, quien recientemente aseguró que “el racismo es algo raro en Brasil” y que tiempo atrás había subrayado que los afrodescendientes “no sirven ni para procrear”, no salió a hacer ninguna aclaración al respecto, a pesar de que la publicidad data del 13 de junio. Por su parte, el MEC alegó que la estrategia de la propaganda buscaba «enfatizar que las oportunidades son iguales para todos los candidatos, y el lenguaje escogido fue la superposición de imágenes que demuestran la variedad de color, raza y género».
Imagen tomada de: https://images.pagina12.com.ar/styles/focal_16_9_960x540/public/media/articles/2142/meccc_0.jpg?itok=eJEVNXqw
Con el propósito de poner el conocimiento científico al servicio del pueblo para fortalecer sus capacidades productivas, la coordinadora del Consejo Presidencial para Ciencia, Tecnología e Innovación, Delcy Rodríguez, se reunió con la directiva de esa comisión para fortalecer la capacidad técnica de la nación.
Rodríguez, quien también es la vicepresidenta Ejecutiva de la República, detalló que la instancia tiene como propósito realzar “toda la labor científica, tecnologías de innovación que tengan directa aplicación en la vida social, económica, cultural de nuestro país” y romper “con las cadenas de las dependencias científicas y tecnológicas e ir a la sustitución de importaciones”.
El consejo está enfocado en el ámbito productivo y de mantenimiento, el cual trabaja en siete áreas definidas: petróleo y petroquímica, servicios públicos, electricidad, transporte, medicamentos, alimentos y telecomunicaciones, reseñó la Vicepresidencia Ejecutiva de la República en su portal web.
Recordemos que el jefe de Estado, Nicolás Maduro, anunció el equipo presidencial, el cual tiene como prioridad la sustitución de importaciones en las áreas de salud, alimentos y servicios públicos.
“Le hago un llamado a todos los científicos del país, a todos los innovadores, a todos los creadores de todas las edades. Es impresionante la juventud más joven de los liceos, búsquenlos, es una generación que viene con una capacidad de creación y la generación que llaman milenio (…) Esos muchachos de 12, 14, 16 son genios, tenemos genios en todos los liceos y colegios del país, hay que buscarlos”, enfatizó el Mandatario Nacional.
A través de un modelo pedagógico-comunicacional, aplicado durante siete meses por un equipo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), se logró que en el 57 % de los casos asociados con conflictos ciudadanos en este sistema, las personas modificaran sus formas de relacionarse.
El modelo pedagógico forma parte de un proyecto en consorcio entre TransMilenio y la UNAL, en el que participaron las facultades de Artes, de Ingeniería y de Derecho para desarrollar esquemas de intervención basados en la mediación social, pedagogía y estadística. Archivo El Espectador
Un equipo de cerca de 120 mediadores distribuidos en 15 estaciones de Transmilenio realizaron la intervención. Una primera fase consistió en una observación participante que permitió hacer un diagnóstico de las situaciones de conflicto que se presentan entre los usuarios del sistema de transporte.
Dichas situaciones fueron seleccionadas de un total de 1.096 registradas. El 29 % de estas correspondía a agresión verbal, el 24 % a situaciones que afectan la salud y el 15 % a riñas.
Según explicó el profesor Édgar Ardila, director de la Escuela de Justicia Comunitaria de la UNAL, tales situaciones serían propiciadas por un problema estructural del sistema, en el que hay muy poco espacio frente a la demanda. A ello se suma la falta de reconocimiento y apropiación del sistema como un espacio importante en el que los ciudadanos pasan alrededor de un 10 % de sus vidas.
El modelo pedagógico forma parte de un proyecto en consorcio entre TransMilenio y la UNAL, en el que participaron las facultades de Artes, de Ingeniería y de Derecho para desarrollar esquemas de intervención basados en la mediación social, pedagogía y estadística, con el fin de intervenir en el fenómeno de la evasión y generar nuevo conocimiento para el manejo social de conflictos.
“Registramos todos los conflictos y fuimos creando un banco de datos que nos condujo a establecer 27 situaciones tipo, sobre las que actuamos estableciendo para cada una modalidades y protocolos de intervención”, explicó el profesor Ardila.
Construcción de identidad
“El propósito era propiciar la construcción de una identidad que ha sido sumamente esquiva en la ciudad en general pero más en TransMilenio, porque la gente siente que es un espacio completamente transitorio”, comenta el profesor Ardila, y agrega que aunque se cree que las personas no se vuelven a cruzar con las mismas personas en su trayectos, esto sí sucede muy a menudo.
Para esta tarea se priorizaron intervenciones en episodios como las personas que retrasan abordaje de usuarios, ciudadanía que desconoce a la población vulnerable, situaciones que afectan la salud, evasión de pago y la salida o ingreso por las puertas de estaciones.
A partir de ahí se generaron momentos pedagógicos, como por ejemplo la regulacion de las filas de abordaje de los articulados y alimentadores, actividad que permitió identificar y apropiar normas de convivencia y cultura ciudadana, ya que se convirtió en un contexto comunicativo entre el equipo de mediadores y las personas que esperan. Esto propició el intercambio de indicaciones de autocuidado, respeto mutuo y del aporte a la convivencia de la ciudad.
“Es el entendimiento de que la convivencia en alta medida son normas de relacionamiento que por supuesto tienen que ver con la ley, con el Código de Policía, con el reglamento de TransMilenio, pero también con las normas de cortesía y de convivencia”, asegura el profesor Ardila.
Las filas, caso exitoso
La regulación de las filas demostró ser un caso de éxito en la intervención que no está consignada en la ley pero que es una norma importante. En el portal de Las Américas, donde se había registrado la mayor cantidad de situaciones de conflicto y de riñas, también se lograron cambios con la implementación de las filas para abordar.
Tal intervención se dio en tres momentos: primero, los cuatro mediadores de la estación motivaron a los usuarios a hacer la fila durante un mes, con la intención de que sintieran que la norma era para su beneficio, mientras que en una segunda fase se identifica que aunque las personas aún no hacen la fila por iniciativa propia, sí lo hacen cuando identifican la presencia de los mediadores.
En una tercera etapa los mediadores empezaron a encontrar las filas hechas por los usuarios, lo que evidenció su aprendizaje y una transformación de la cultura de TransMilenio.
“Ese ejercicio pedagógico se produce en cinco minutos que tenemos para una catedra, lo que pasa es que se repite todos los días”, manifiesta el docente.
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