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Tres universidades colombianas figuran en el ranking Best Global Universities

Por: La República/ Vivian Suárez /19-01-2018

Los Andes, la Universidad Nacional y la Universidad de Antioquia fueron incluidas en el listado mundial.

Tres universidades de Colombia, dos públicas y una privada, fueron incluidas en el ránking internacional Best Global Universities, el cual mide la investigación y reputación de cada institución por medio de varios indicadores.

En esta nueva edición del ranking los tres primeros puestos los llevan tres universidades estadounidenses, con Harvard en la cabeza, seguida por la Universidad de Massachusetts y Stanford.

En el caso de Colombia, la Universidad de los Andes ocupa el puesto 385, la Nacional el 773 y la Universidad de Antioquia el 835. Las tres instituciones se han destacado a nivel internacional en diferentes listados.

Dentro de las instituciones de América Latina, el ránking lo encabeza la Universidad de San Pablo, seguida por la Pontificia Universidad Católica de Chile, y la Universidad Federal de Río de Janeiro. El cuarto lugar lo ocupa la UBA.

En el ránking mundial general, que busca identificar las 1250 mejores universidades en el mundo de acuerdo a investigación y reputación. Además de la clasificación general, la estadística ofrece 22 clasificaciones adicionales por áreas.

Siete universidades argentinas reconocidas **

La consultora Clarivate Analytics InCites proporcionó los datos y las métricas del ránking, mientras que la información bibliométrica se basó en Web of Science, servicio en línea de información científica.

La Universidad de Buenos Aires (UBA) se ubica entre las diez primeras de Latinoamérica, en el puesto número 4, y le sigue la de La Plata, en el puesto 17 de las mejores de la región.

“Para realizar esta evaluación, el estudio tomó como referencia las publicaciones, citas, libros, conferencias, número de menciones que aparecen entre el 10% más citado o colaboraciones internacionales. Además, también se midió la reputación global y regional en investigación”, explicó el Diario Cronista de Argentina.

Las universidades argentinas son las de Buenos Aires, Córdoba, La Plata, Rosario, Mar del Plata, la Universidad Nacional del Litoral y la Universidad Nacional del Sur, de Bahía Blanca.

*Con información de Cronista / Ripe

*Fuente: https://www.larepublica.co/alta-gerencia/tres-universidades-colombianas-figuran-en-el-ranking-best-global-universities-2590021

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China tendrá 8,2 millones de graduados universitarios en 2018

Fuente: spanish.xinhuanet

El Ministerio de Educación de China dijo hoy que se espera que 8,2 millones de estudiantes se gradúen en 2018 y que enfrenten grandes desafíos para encontrar empleo.

El número de graduados universitarios en China ha estado creciendo desde 2001. En 2017, hubo 7,95 millones de graduados, un incremento de 300.000 con respecto a 2016, agregó el ministerio.

En una videoconferencia sobre empleo de graduados universitarios, la viceministra de Educación Lin Huiqing dijo que deben tomarse medidas para crear más canales para que los graduados universitarios encuentren empleos y establezcan negocios.

Lin pidió esfuerzos para alentar a los graduados a encontrar empleo o iniciar negocios en alta tecnología, manufactura avanzada, el sector servicios y en otras industrias emergentes.

La discriminación en el empleo debe ser rechazada, dijo la funcionaria, quien prometió combatir las actividades ilegales y salvaguardar los derechos de los graduados universitarios.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2017-12/06/c_136806311.htm

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EEUU: Station1, una universidad sin cátedras

América del Norte/EEUU/Observatorios ITESM/ 

Station1 tiene como objetivo evolucionar la educación superior con un modelo único que se opone a los pilares tradicionales de la universidad.

Una exdecana de posgrado del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), inauguró un nuevo tipo de universidad sin salones de clase, cátedras o especializaciones. Station1 es el nombre de esta organización sin fines de lucro que tiene como objetivo evolucionar la educación superior con un modelo único que se opone a los pilares tradicionales de la universidad.

Christine Ortiz, renunció a su puesto como decana en el MIT para lograr algo más significativo para ella: fundar una universidad revolucionaria. Station1 se define a sí misma como una experiencia educativa a puertas abiertas que se propone educar a los ciudadanos en los campos de la ciencia y la tecnología para impactar nuestro futuro compartido. Pero, ¿por qué el modelo Station1 es único?

Station1 universidad sin clases ni especializaciones.

 

Modelo Station1

  • El aprendizaje basado en proyectos será el marco central en Station1; los estudiantes aprenderán mediante investigación y experimentación. Los estudiantes tendrán acceso las 24 horas del día a los espacios de laboratorio para materializar sus ideas. Se combinará el método de aprendizaje autodirigido virtual con el presencial, para crear nuevos conocimientos, tecnologías, materiales, dispositivos y diseños con un impacto social positivo
  • Station1 tiene como objetivo desarrollar la innovación social en un marco holístico y fomentar el aprendizaje a durante toda la vida. El modelo Station1 aspira a ser interdisciplinario en asignaturas tales como historia, estudios sociales de ciencia y tecnología, equidad, innovación social y desarrollo de liderazgo relacionados con campos emergentes de la ciencia y la tecnología.
  • Station1 intentará asegurar la participación de estudiantes de diversos orígenes. Su objetivo es abrazar las diferencias culturales, sociales y disciplinarias, con el fin de unir a personas de todo el mundo en una comunidad interconectada que utiliza la ciencia y la tecnología para promover la equidad, la sustentabilidad, la paz y la prosperidad.

Christine Ortiz planea que Station1 sea reconocida como una universidad a más tardar en cuatro años y, posteriormente, construir una red de campus en todo el mundo. Los estudiantes interesados pueden comenzar a postularse para el primer programa de verano a celebrarse en la ciudad de Lawrence, Massachusetts.

Fuente: https://observatorio.itesm.mx/edu-news/station1-una-universidad-sin-catedras

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Entrevista: “Cuando hay educación de calidad, el mundo es mejor”

Mathew Anderson. El presidente del Campus Latinoamericano de Keiser University relata que el sector empresarial le ha expresado su necesidad de tener gerentes con mejores habilidades de negociación.

Por: Noelia Celina Gutiérrez

Mathew Anderson considera que los programas curriculares deberían ser ajustados una o dos veces al año, y para hacer esos cambios, las universidades necesitan tomar en cuenta al sector privado porque este será al final de cuentas el empleador principal de sus estudiantes.

Hace cinco años, cuando asumió la presidencia del Campus Latinoamericano de Keiser University, en San Marcos, Nicaragua, se propuso implementar un sistema en el que las evaluaciones internas sean diarias y las externas, continuas.

“No se puede tener solamente a la comunidad académica decidiendo el currículum de una carrera”, enfatiza el también investigador. La clave, según Anderson, es trabajar continuamente con el sector privado para entender cuáles son sus necesidades.

¿Hacia qué dirección se está enfocando la educación?  

Los estudios recientes, locales e internacionales, indican que se debe tener un enfoque hacia las competencias integrado en el pénsum académico. Y hay varias maneras de hacerlo, pero básicamente significa que el estudiante no debe avanzar hacia el siguiente nivel hasta que sea evaluado, hasta que haya alcanzado los objetivos que se planteaban en ese nivel.

¿Cuán importantes son las evaluaciones para garantizar una buena educación…?

Cuando llegué a Keiser, en 2012, y comencé a examinar el Instituto de Idiomas, les pregunté si estaban haciendo evaluaciones y me dijeron que no tenían tiempo para eso. Y eso tenía que cambiar. Lo que actualmente hacemos para evaluar la universidad y el Instituto de Idiomas es un procedimiento diverso: en primer lugar, tenemos al sector privado evaluando nuestro pénsum dos veces al año. Además, los estudiantes evalúan a los profesores cuatro veces al año y los alumnos egresados nos retroalimentan una vez que tienen experiencia laboral. Una vez al año, el campus madre en Florida evalúa a nuestro campus en Latinoamérica y las agencias acreditadoras están constantemente evaluándonos. Adicionalmente, como presidente del campus, contraté a una persona para que evalúe diariamente a la universidad. Su trabajo es hacer una cosa: encontrar problemas de forma diaria. Así es como logramos mejorar el campus en cinco años, evaluándonos continuamente.

¿Cree que las universidades nicaragüenses deberían fortalecer sus métodos de evaluación institucional?

Las evaluaciones institucionales ponen nerviosos a los administradores de universidades, incluyéndome. Pero las evaluaciones internas y externas tienen que hacerse. Yo recibo malas noticias todo el tiempo, pero prefiero lidiar con los problemas y arreglarlos a lo inmediato. Si se hacen evaluaciones una vez o dos al año va a ser muy estresante, pero si se hace diario es más sencillo. La recompensa es que, por ejemplo, la acreditadora estadounidense que evalúa a Keiser University no le hizo ni una recomendación al recinto latinoamericano tras habernos evaluado el año pasado. Las aproximadamente 4,000 universidades que hay en Estados Unidos acreditadas por este cuerpo normalmente reciben recomendaciones. Cada universidad en la que he estado trabajando ha recibido recomendaciones, y nosotros no recibimos recomendaciones, precisamente por nuestras evaluaciones constantes. Es un montón de trabajo, pero vale la pena.

¿Cree que mejorar la educación depende de los recursos que se le destinen?

La mayoría de las veces, cuando hay problemas con la educación, ya sea en Estados Unidos, en Europa o en Nicaragua, la gente dice que es un problema de dinero. Yo diría que los recursos económicos ayudan, pero, por ejemplo, los Estados Unidos no tienen el mejor récord de educación del mundo y tenemos los recursos financieros. Si ves a los países más desarrollados en educación, como Finlandia, ellos no solo disponen del recurso, sino que todas las organizaciones sociales están enfocadas en hacer de la educación una prioridad. Eso es lo más importante: que la familia, los círculos cercanos, la comunidad nacional, estén enfocados en que la educación sea una prioridad. Y muchas veces, no es un problema financiero como tal, es una cuestión de atención, de enfoque y de prioridades.

Antes se hablaba de un primer mundo y un tercer mundo, según las economías. En términos de educación, ¿qué significaría ser un país del primer mundo?

Creo que lo más importante es el acceso a un sistema educativo, lo que incluye las facilidades físicas y profesores de calidad. Por ejemplo, hace año y medio fui invitado a hablar con el Ministro de Educación de Honduras y me sorprendió que en ciertas áreas no tienen acceso a educación, no tienen edificios para enseñar, ni profesores. Lo que hicieron fue empezar a ofrecer cursos en línea. Entonces lo primero es el acceso. Lo segundo sería convertir la educación en una prioridad. Hay una gran cantidad de acciones que se pueden tomar desde el sector privado, desde las comunidades, para apoyar la educación. El 95% de nuestros estudiantes reciben algún tipo de ayuda financiera. El mayor desafío que tenemos es que, cada semestre, alrededor de 4,000 prospectos desean ingresar a la universidad, pero solo podemos escoger entre 100 y 120. Cada año recibimos casi dos millones de dólares, del Departamento de Educación de los Estados Unidos, para ayudar a los estudiantes nicaragüenses. También trabajamos muy de cerca con el sector privado para ayudar a tantas personas como podamos, quienes no se pueden costear el pago de una buena educación.

El sector privado insiste en que haya un acoplamiento entre la educación y la estrategia productiva del país. ¿Qué opina?

No se puede tener solo a los profesores o a la comunidad académica decidiendo el currículum de una carrera. Se debe tener la opinión de personas que están en la profesión; en el caso de negocios, personas que se dedican a hacer negocios; en el caso de sicología, sicólogos a tiempo completo. Los programas curriculares solían cambiar cada cinco o diez años, pero ahora, como el conocimiento está creciendo exponencialmente y cambiando a cada momento, se debe cambiar una vez o dos veces al año. Es decir, no tienen que ser cambios drásticos, pueden hacerse modificaciones menores cada seis meses. Por ejemplo, la comunidad de negocios nos dijo, el año pasado, que necesitan gerentes con mejores habilidades de negociación. Entonces, nosotros ya estamos trabajando para añadir clases de negociación al pénsum de la carrera de Negocios.

¿Cómo están las universidades enfocando su educación hacia la competencia global?

La mayoría de las universidades saben que ese es un reto. Creo que la manera principal de estar preparado para un mercado global es tener la mayor cantidad de experiencias de intercambio que se puedan. Al menos dos o tres, pueden ser en los Estados Unidos o en China, como nosotros que tenemos un campus allá. Lo segundo importante, es que no solo tengan conocimientos técnicos, sino que aprendan historia, cultura, religión, para que al menos tengan un contexto sobre cómo hacer negocios en otros países. Hay que enfocarse no solo en tratar con un mercado global, sino también en la calidad de la educación. Se puede tener el mejor currículum, pero si no se invierte en el cuerpo docente, no se tendrá una buena educación. Cada facultad debería tener profesores con títulos de doctorado en esa disciplina, y los docentes deben mantenerse al día con su profesión y ser capaces de generar en sus estudiantes capacidades críticas, para aplicar soluciones a situaciones reales.

¿Cómo definiría la competencia global en el contexto de Centroamérica?

Va a significar algo diferente para una persona que trabaja en una pulpería que para una persona trabajando en una compañía multinacional, como Xerox o United Airlines. La persona con una distribuidora (comercial) debe saber cómo comprar a los mejores precios, si va a traer los productos de los Estados Unidos, de China, de Europa, pero también tiene que saber inglés para tener mejores herramientas de comunicación. Entonces, aún con una pequeña distribuidora se debe tener al menos ese conocimiento y esas habilidades. En una escala del 1 al 10, la distribuidora se ubicaría entre 2 y 3. Ahora, para una empresa multinacional se tiene que conocer la cultura, la persona debe tener algún conocimiento de los países que visita, como la religión, la política, la economía y, por supuesto, las prácticas legales y de negocios. Dependiendo del nivel, desde las pulperías hasta las transnacionales, necesitan algún entrenamiento global.

Algunos países de Asia salieron de la pobreza mandando a sus mejores estudiantes a prepararse a Estados Unidos. Pero, hoy esos países tienen una educación mejor que la de Estados Unidos. ¿Por qué pasó eso? 

Primero, creo que cuando hay educación de calidad, el mundo es mejor. Esos países asiáticos han pasado por muchas cosas en los últimos años, han tenido que esforzarse mucho y sacarle la mayor ventaja a su educación. En mi experiencia, si tuviera que elegir entre un estudiante graduado de Harvard y uno que se graduó en Nicaragua, ambos teniendo las mismas habilidades, escojo al nicaragüense, porque la persona que se graduó de Harvard se cree con el derecho de ser contratado, creen que merecen un cierto tipo de respeto, pero he encontrado que los nicaragüenses y aquellos que han tenido que trabajar duro por su educación son más capaces de resolver problemas que los que vienen de una buena familia estadounidense. Creo que las personas que se graduaron de países asiáticos apreciaron más la educación que recibieron que los mismos estadounidenses.

¿De qué sirve una buena educación universitaria si en la primaria y secundaria hay debilidades?

Una de las cosas que queremos hacer en Keiser es proveer educación sobre cómo enseñar en primaria y en secundaria. A la universidad le encantaría estar involucrada en una organización mayor que involucre al sector privado, al Gobierno y a las universidades, para crear un comité que analice y enfrente los retos que tienen los colegios en estos momentos. La gente muchas veces critica al Gobierno, pero es fácil criticar cuando se tienen muy pocos recursos. En algunas comunidades ni siquiera hay agua, entonces, creo que todos tenemos que trabajar juntos y apoyar al Gobierno en este proyecto. Yo he tenido estudiantes en la universidad que son genios, y he tenido que buscar personalmente un patrocinador para ellos, porque tienen talento pero no recursos. Muchas veces Keiser asume la deuda. Por ejemplo, el mejor estudiante de Nicaragua en 2017, un muchacho de Matagalpa; nosotros hemos estado trabajando con su familia y él ya está en la universidad estudiando. Ahora, en febrero, vamos a lanzar un programa para preparar a estudiantes de secundaria para que puedan ingresar a la universidad de su elección.

¿Para ingresar a universidades nicaragüenses o de Estados Unidos?

Es para que logren ingresar a cualquier universidad, nacional, de Estados Unidos o Europa. He estado en el campo de la educación por más de 25 años, y basado en mis experiencias y las experiencias de mis colegas, hemos estado preparando este programa durante los últimos dos años. Les vamos a ayudar a los estudiantes a entender cómo llenar una aplicación para la universidad, cómo obtener una buena beca, apoyarlos en sus áreas de debilidad, ya sea escritura o matemáticas, enseñarles pequeñas cosas que parecen básicas pero son muy importantes, como tomar notas en clases. Si van a viajar al extranjero, les vamos a ayudar con sus visas y en el proceso de transición de dejar el país para irse a la universidad. Parte del programa es que vayan a vivir unas cuantas semanas al campus de Keiser, para que sepan lo que es estar fuera de casa. Solo vamos a cobrar una cantidad significativa y van a ganar crédito universitario y experiencia en una universidad. Yo he sido parte del desarrollo de estos programas en los Estados
Unidos y el porcentaje de éxito es fenomenal. Es un tipo de responsabilidad social que tenemos, de ayudar a las escuelas bilingües o las escuelas nacionales; y estamos dispuestos a compartir esta metodología con otras instituciones.
Fuente de la Entrevista:

https://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/452752-cuando-hay-educacion-calidad-mundo-es-mejor/

 

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Uruguay: Cocinas móviles de la Udelar recorrerán distintos puntos del país para fomentar la comida casera

América del Sur/ Uruguay/ 13.01.2018 /Fuente: educacion.ladiaria.com.uy.

El núcleo interdisciplinario de Alimentación y Bienestar de la Universidad de la República (Udelar) elaboró en 2017 un proyecto de cocinas móviles que se pondrá en marcha en marzo. La idea detrás de la iniciativa es revalorizar la comida casera y promover habilidades culinarias para mejorar los hábitos alimenticios y de salud de la población. Esto se sustenta en resultados de investigaciones que demuestran que el uruguayo ve a la comida casera como saludable pero muy trabajosa, y eso lo lleva a consumir alimentos ultraprocesados, según comentó a la diaria Alejandra Girona, coordinadora del núcleo junto a Gastón Ares. Los expertos buscan demostrar en estas unidades, construidas por estudiantes de Diseño con la ayuda de nutricionistas, arquitectos y profesionales de la comunicación, que la comida casera puede ser rápida y adaptada a la rutina cotidiana.

El arquitecto belga Yannick Roels, encargado del diseño del mobiliario en el proyecto Cocinar Madrid-mobile kitchens, y Suraia Abud, antropóloga y chef uruguaya residente en España, pasaron por Uruguay para contar la experiencia del proyecto europeo y ayudar a adaptarlo a la cultura nacional. La idea, aseguró Girona, es aliarse con los consejos de Educación Inicial y Primaria y de Educación Secundaria para trabajar con jóvenes sobre los hábitos alimenticios, aunque no descartó visitar otros lugares adonde puedan llegar la Udelar y sus socios, como el Instituto Nacional de Alimentación. Sobre todo, buscarán desarrollar actividades en el interior del país, donde han notado una mayor carencia que en la capital.

El aumento en las enfermedades crónicas no transmisibles como el sobrepeso o el colesterol es una de las mayores preocupaciones del núcleo, que busca concientizar a la población de los riesgos de estas enfermedades y retomar hábitos saludables perdidos. Asimismo, quieren fomentar el retorno a la comida casera y todo lo que ella trae, más allá de los beneficios nutricionales: “Compartir la comida, historias, recetas y formas de cocinar”, comentó Girona. Según los estudios que hicieron desde el núcleo, los jóvenes son los que menos cocinan y la principal razón es que creen que lleva mucho tiempo, aunque también perdura la idea de que es una tarea de la mujer. Con este proyecto intentan desterrar estos mitos y resaltar que la cocina diaria no tiene porqué ser gourmet: “Puede ser fácil, saludable, hecha en poco tiempo, en donde nos dediquemos a planificarla pero que después no sea tediosa para las familias”.

Por ser una idea que sale desde el núcleo de la Udelar, la presencia de estudiantes será fundamental, ya que el proyecto también contempla la formación: “Esto puede generar experiencias de investigación que tengan que ver con la cultura alimentaria, con la antropología o la nutrición. Sería bueno, por ejemplo, poder hacer un mapeo de las diferentes preparaciones en Uruguay. También participarán estudiantes de gastronomía de UTU, la idea es que siempre haya uno presente”. Lo que destaca Girona sobre el proyecto es que los talleres no se quedarán en la elaboración de una receta, sino que se buscará hacer diferentes preparaciones con la misma verdura, para demostrar que no se necesita ser chef o tener grandes instalaciones para comer en forma saludable.

Está previsto que las cocinas móviles trabajen entre tres y cuatro veces en el mismo lugar de forma de poder abarcar varios puntos. Además de la cocina se trabajarán diferentes aspectos vinculados a las guías alimentarias, a la nutrición y a la prevención de enfermedades.

Por el momento hay dos cocinas móviles que cuentan con hornos, piletas y espacio de guardado; son desarmables y lograron que puedan ser trasladadas fácilmente sin la necesidad de utilizar un camión. Las cocinas se inauguraron a fines del año pasado en el Mercado Modelo, que se asoció al proyecto para promover su canasta inteligente de frutas y verduras de estación, convenientes por su precio y porque están en su mejor estado. En esa primera experiencia, el público “se entusiasmó mucho, fueron talleres muy activos”, señaló la coordinadora.

El núcleo de Alimentación y Bienestar está compuesto por docentes de las facultades de Química, Ciencias Sociales, Psicología, y la Escuela Universitaria de Nutrición. Tiene como objetivos generar información sobre los criterios de selección de alimentos, conocimiento sobre estrategias educativas e intervención para lograr cambios en la alimentación. Es por esto que el proyecto de cocinas móviles será una de las principales líneas de acción del núcleo.

Fuente de la noticia: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2018/1/cocinas-moviles-de-la-udelar-recorreran-distintos-puntos-del-pais-para-fomentar-la-comida-caser

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Ecuador: Nuevo sistema permitirá que jóvenes elijan la universidad y la carrera de su preferencia

América del sur/Ecuador/13 Enero 2018/Fuente: Metro Ecuador

El Sistema de Nivelación (SNA) garantiza la igualdad de oportunidades en el ingreso a las instituciones de educación superior públicas y el acceso a las instituciones particulares, garantizando, además, la libertad de postulación de los aspirantes en función de sus preferencias.

La Comisión de Educación discutió el nuevo sistema de nivelación y admisión, que abrirá la posibilidad a que los bachilleres, de acuerdo con sus preferencias, escojan libremente la universidad y la carrera a seguir.

La mesa legislativa analizó el tema, que entraría en el informe para segundo debate, relativo a que el Sistema de Nivelación (SNA) garantiza la igualdad de oportunidades en el ingreso a las instituciones de educación superior públicas y el acceso a las instituciones particulares, garantizando, además, la libertad de postulación de los aspirantes en función de sus preferencias.

Dicho ingreso se fundamentará en el mérito de los aspirantes. El criterio para la valoración del mérito corresponderá al resultado obtenido en el examen de grado previo a la obtención del título de bachiller.

En caso de que un aspirante no obtenga un cupo después de esta postulación, la admisión se hará mediante la aprobación de un curso propedéutico o de nivelación organizado por las instituciones de educación superior.

La evaluación del curso se hará bajo una metodología nacional única que mida el desarrollo de competencias y conocimientos necesarios para realizar estudios de educación superior en la carrera para la que postule el aspirante.

El Consejo de Educación Superior establecerá requisitos adicionales y autorizará la implementación de evaluaciones especiales para las carreras en las que se requiera de aptitudes específicas.

Fuente: https://www.metroecuador.com.ec/ec/noticias/2018/01/10/nuevo-sistema-permitira-jovenes-elijan-la-universidad-la-carrera-preferencia.html

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Retos (persistentes) de las universidades públicas españolas

Por: Alejandro Tiana

Muchos son los retos de la universidad pública. Y la solución no es sencilla ni única, pero con algunos ingredientes pueden conseguirse mejoras: autonomía real y definida y relaciones claras con las administraciones educativas.

Hace algo más de un año publicaba un artículo de prensa en el que pretendía llamar la atención sobre algunos de los retos que afrontan las universidades públicas españolas en estos tiempos difíciles en que vivimos. Y hace solo unos días, casi por casualidad, volví a leerlo y tuve la sensación –aún más, la convicción, me atrevo a decir– de que poco hemos avanzado para darles respuesta. Con el ánimo de continuar insistiendo en esa llamada a una acción decidida, retomo aquel texto y lo actualizo, aunque sean pequeños los cambios que deban introducirse en el diagnóstico y en la propuesta de soluciones.

Comenzaba entonces diciendo que estamos acostumbrados a oír opiniones críticas e incluso descalificaciones rotundas acerca de las universidades públicas españolas. Se arrojan dudas acerca de su calidad, alegando que no aparecen en las primeras posiciones en los rankings internacionales, se alega que su número es excesivo, al igual que el de universitarios, se les reprocha su rigidez, así como su endogamia, se arguye que tienen un sistema de gobierno inadecuado, se dan nuevas alas el tópico que afirma que son “fábricas de parados”, para concluir que necesitan una reforma urgente. Si bien en diversas publicaciones se ha respondido a estas opiniones (yo mismo lo he hecho en alguna columna anterior), tratando de valorar la situación en sus justos términos, aceptando que hay aspectos que no funcionan o resultan muy mejorables, pero destacando al tiempo los logros conseguidos por un sistema universitario que hace treinta años estaba claramente infradesarrollado, este tipo de análisis basados en datos y evidencias no parece haber tenido excesivo impacto.

En efecto, muchas de estas opiniones tan extendidas no dejan de ser lugares comunes e ideas falsas sin base empírica, que bien pueden calificarse de tópicos manidos. Pero esta apreciación, que creo básicamente justa, no evita hablar de las reformas necesarias, puesto que debemos aceptar que existen problemas que no podemos ni debemos soslayar.

Entre ellos, he citado varias veces tres que me preocupan especialmente. El primero se refiere a la determinación del tamaño idóneo de las universidades y su configuración académica, incluido su grado de especialización. Sinceramente, no creo que exista un modelo único para todas ellas, pero estoy convencido de que no aprovechamos del mejor modo los recursos que la sociedad española pone a nuestra disposición.

El segundo tiene que ver con la excesiva concentración de estudiantes en algunas áreas y su presencia insuficiente en otras. Aunque el origen de este problema no sea exclusivamente universitario, no cabe duda de que nos obliga a repensar los títulos que ofrecemos y las trayectorias estudiantiles, personales y profesionales que dibujan.

El tercero guarda relación con el distanciamiento que las universidades todavía muestran respecto del conjunto del sistema de educación superior, incluidas la formación profesional de grado superior y las enseñanzas artísticas superiores, herencia de una situación que plantea obstáculos para el desarrollo del aprendizaje a lo largo de la vida. Se trata de cuestiones relevantes, que exigen actuación y no complacencia

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Desde mi punto de vista, dar solución a estos problemas plantea un reto crucial: conseguir que las universidades públicas respondan de la manera más efectiva posible a las necesidades de la sociedad a la que sirven y a las demandas que les formulan los ciudadanos. Se trata de asegurar que contribuyen al desarrollo social, económico, cultural, personal y cívico de su entorno. Y todo ello teniendo en cuenta que tales necesidades y demandas no son estáticas, sino que evolucionan con el tiempo.

No me atrevo a proponer soluciones sencillas a un reto que es sin duda complejo. Darle una respuesta adecuada exigirá reflexión, análisis basados en evidencias, debate público y capacidad de negociación, que desgraciadamente no sobran. No creo además que existan recetas mágicas. Pero sí que me atrevo a apuntar dos líneas de actuación que pueden contribuir a buscar soluciones.

Por una parte, hay que definir correctamente los límites de la autonomía universitaria. Aunque se trata de un principio constitucional, no existe acuerdo acerca de sus límites y espacio propio. A veces se les reclama a las universidades que actúen autónomamente, cuando la normativa no se lo permite; otras veces se les critica que adopten un estilo y unos criterios de funcionamiento distintos a los de la administración pública, cuando la autonomía debiera permitirlo. En suma, la autonomía universitaria es una bonita expresión, pero carente de significado preciso. Entiéndase bien, además, que defenderla no implica en modo alguno considerar a las universidades como unidades autorreferentes, sin considerar que el sistema universitario debe ser un conjunto articulado y coherente.

Por otra parte, es necesario establecer acuerdos con las administraciones educativas, bajo la forma de contratos programa, que permitan a las universidades públicas saber con qué recursos y apoyo pueden contar para cumplir su misión, al tiempo que se acuerdan los objetivos que deben alcanzar y los incentivos que pueden esperar en caso de lograrlos o superarlos. Ello permitiría realizar una planificación estratégica realista y ambiciosa, que diese respuesta a las necesidades y demandas planteadas.

Al contrario de lo que algunos puedan pensar, no se trata de proporcionar a las universidades públicas unos recursos ilimitados a cambio de nada, sino de establecer un terreno de juego bien definido y unas reglas claras y conocidas para moverse en él.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/11/29/retos-persistentes-de-las-universidades-publicas-espanolas/

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