Page 1331 of 2590
1 1.329 1.330 1.331 1.332 1.333 2.590

Innovación educativa. Tenemos ingredientes, faltan recetas.

España / 27 de mayo de 2018 / Autor: Ángel Fidalgo / Fuente: Innovación Educativa

La innovación educativa se suele asociar a palabras como emoción, vocación, creatividad, compromiso, emprendimiento, cambio y mejora. Todas ellas definen los ingredientes principales que debe tener la innovación educativa, pero muchas veces el profesorado echa en falta la receta.

Los ingredientes y su calidad son clave para que obtengamos un buen producto; sin embargo, la receta, es decir, la cantidad a utilizar para cada  ingrediente, la forma de combinarlos, la secuencia y el tiempo a emplear son también fundamentales. Así pues, ingredientes y recetas son necesarios si deseamos cocinar con éxito. También son importantes las herramientas de cocina, aunque quizás no tanto como lo anterior. Una tortilla la podemos hacer con una sartén de última tecnología, pero tampoco queda mal si utilizamos la sartén que tenemos en casa desde hace 10 años.

A nadie que no sepa cómo cocinar un determinado plato se le ocurre ponerse en la cocina. Lo más probable es que le dedique mucho tiempo, utilice ingredientes de más, ensucie la cocina, rompa alguna herramienta y sobre todo, no será comestible el producto conseguido.

En innovación educativa solemos trabajar sin recetas, empleando mucho tiempo, esfuerzo, recursos y tecnologías para obtener un resultado incierto.

Así pues, mi recomendación es que antes de comenzar a realizar la innovación identifique tres cosas: los ingredientes (motivación personal y profesional en la realización de la innovación educativa), la receta (acciones concretas que va a realizar bien con su alumnado, bien con el contenido o bien con las metodologías) y las herramientas de cocina (TIC, productos, cuestionarios,…..) que le ayuden y faciliten la realización del proceso.

Lo bueno de las recetas es que nos sirven para tres cosas:

1.- Para planificar el proceso. Sabremos a lo que nos vamos a enfrentar, los conocimientos y habilidades requeridas, la funcionalidad de las tecnologías y el esfuerzo que nos va a llevar y el producto que vamos a obtener.

2.- Aplicar la innovación. El objetivo de la receta es guiarnos para obtener un buen producto. Por tanto, si la ejecutamos acabaremos obteniendo el producto deseado.

3.- Divulgar la innovación. Muchas veces es muy complicado intercambiar el producto deseado. A unas personas les gusta más la tortilla muy hecha, con cebolla, con menos patatas….Sin embargo, si se intercambia la receta podremos modificarla en base a nuestras necesidades específicas. Mejor intercambiar la receta que el producto.

Tenemos ingredientes, tenemos buenos cocineros y cocineras, tenemos la cocina (cloud-cocina), tenemos el comedor (las aulas) y tenemos los comensales (el alumnado). Lo tenemos todo, solo nos faltan las recetas.

Fuente del Artículo:

Innovación educativa. Tenemos ingredientes, faltan recetas.

Comparte este contenido:

Semana de la Educación 2018 – ¿Color Piel? (Video)

Chile / 27 de mayo de 2018 / Autor: Ministerio de las Culturas / Fuente: Vimeo

Resumen de la actividad ¿Color Piel?, realizada durante la Semana de la Educación Artística 2018. Con esta acción elaborada por la artista brasileña Angélica Dass, invitamos a niños, niñas y jóvenes, junto a sus docentes, a expresar su diversidad.

semanaeducacionartistica.cultura.gob.cl/

 

https://vimeo.com/270505660

 

Fuente: https://vimeo.com/270505660

 

Comparte este contenido:

Libro: Neurociencia cognitiva y Educación (PDF)

Perú / 27 de mayo de 2018 / Autor: José Gómez Cumpa (editor) / Fuente: Rincón Médico

En este libro el propósito es de presentar los hallazgos más importantes sobre la Neurociencia, y sus implicaciones en el surgimiento e impacto en la Ciencia Cognitiva, en relación con los procesos de la inteligencia y de la educación.

En la primera parte, Neurociencia: procesos neurofisiológicos y pensamiento, incluimos tres capítulos. El primero presenta los antecedentes sobre la relación cuerpo-mente, estableciendo las bases sobre las cuales a fines del siglo XX surgirá la Neurociencia y la Ciencia cognitiva.

El segundo capítulo hace una presentación general y detallada, sobre el cerebro, enfatizando las funciones cognitivas y emocionales, a partir de los más recientes avances de la Neurociencia Cognitiva.

En la segunda parte del libro, La ciencia cognitiva: enfoques y aplicaciones, incluimos tres capítulos: el tercero, sobre las etapas de la construcción de las ciencias cognitivas, destacando su naturaleza multidisciplinaria, compleja e inacabada. En el cuarto capítulo nos plantea el enfoque de las ciencias cognitivas como contexto para interpretar las nuevas concepciones acerca del aprendizaje, y en el quinto se establecen las perspectivas y tendencias de la investigación en el área cognoscitiva, de un modo introductorio, ya que esta perspectiva será desarrollada más concretamente en la cuarta parte del libro.

La tercera parte del libro trata de la Neurociencia cognitiva y educación, con tres capítulos, en el sexto se plantea una sistematización de los enfoques más importantes sobre el cerebro y la inteligencia, remarcando algunas sugerencias aplicativas, el sétimo capítulo presenta uno de los modelos más importantes sobre la concepción y modificación de los estilos de aprendizaje, y el octavo analiza y hace propuestas sobre el proceso creador desde la perspectiva y los aportes de la Neurociencia.

En la cuarta parte, titulada Desarrollo del pensamiento, con tres capítulos, se trata del análisis de las aplicaciones concretas de los descubri- mientos en el desarrollo del pensamiento, así, el capítulo nueve trata de las teorías, programas y estrategias de desarrollo del pensamiento, el déecimo trata de la cognición y la metacognición y su aprovechamiento desde el punto de vista pedagógico, lo mismo que el onceavo capítulo que trata específicamente del desarrollo de las habilidades cognitivas. El doceavocapítulo trata de sistematizar las estrategias cognoscitivas, desde el punto de vista de la teoría del procesamiento de la información.

Contenido:

Parte I Neurociencia: procesos neusofisiológicos y pensamiento
Capítulo 1 Distintos planteamientos sobre el problema cuerpo­mente
Capítulo 2 El cerebro: Introducción a la Neurociencia Cognitiva
Parte II La ciencia cognitiva: enfoques y aplicaciones
Capítulo 3 La ciencia cognitiva, una investigación interdisciplinar. Etapas de su construcción
Capítulo 4 Las ciencias cognitivas como contexto para interpretar las nuevas concepciones acerca del aprendizaje
Capítulo 5 Perspectivas actuales de la investigación en el área cognoscitiva
Parte III Neurociencia cognitiva y educación
Capítulo 6 Neurociencia y Educación
Capítulo 7 Estilos de aprendizaje: el modelo de los cuadrantes cerebrales
Capítulo 8 El proceso creador a la luz de la Neurociencia
Parte IV Desarrollo del pensamiento
Capítulo 9 Teorías, programas y estrategias de desarrollo del pensamiento
Capítulo 10 Cognición­Metacognición
Capítulo 11 Habilidades cognitivas
Capítulo 12 Estrategias cognoscitivas: una perspectiva teórica
Autor: José Gómez Cumpa
Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo
Edición: 1ª
Año: 2004
Páginas: 324
Idioma: Español

Link para la descarga:

https://drive.google.com/file/d/0B1JxsNRn6dXYZEdmRThTUm1Fdmc/view

Fuente de la Reseña:

https://rinconmedico.me/neurociencia-cognitiva-y-educacion-jose-gomez-cumpa.htm

Comparte este contenido:

Maestros de Guatemala amenazan al gobierno con paros por falta de pagos

Guatemala / 27 de mayo de 2018 / Autor: Notimex / Fuente: 20 Minutos

El gobierno del presidente Jimmy Morales se encuentra en aprietos tras aceptar un contrato colectivo con el magisterio y carecer del presupuesto para cumplirlo, ante el descontento de los maestros…

El gobierno del presidente Jimmy Morales se encuentra en aprietos tras aceptar un contrato colectivo con el magisterio y carecer del presupuesto para cumplirlo, ante el descontento de los maestros que amenazan con paros, advirtieron hoy analistas.

El poderoso sindicato de maestros, encabezados por Joviel Acevedo, acusado de pactar prebendas con los sucesivos gobiernos, hizo una demostración de fuerza hace unos días en la capital.

Cientos de maestros acamparon por varios días y noches frente al Palacio Nacional de la Cultura, excede del gobierno, y la Casa Presidencial y «tomaron» por un día el edificio del Ministerio de Educación Pública.

El gobierno, con el fin de concluir el paro magisterial, reiteró su ofrecimiento económico y argumentó que la aprobación de los fondos, de una asignación extraordinaria de 962 millones de quetzales (134 millones de dólares), está en manos de los diputados.

Analistas advirtieron que pese a que el Congreso (unicameral, 158 diputados), con oficialistas y afines apoya al Ejecutivo, será muy difícil que aprueben una ampliación presupuestaria para atender las demandas del contrato del magisterio.

En tanto, el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) informó que envió a la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda del Congreso su análisis y recomendaciones sobre la Iniciativa de Ley de ampliación del presupuesto general por 962 millones de quetzales, que costará este año el Pacto Colectivo del Ministerio de Educación con los maestros.

Consideró, entre otras cosas, que aún con los ingresos adicionales previstos por la autoridad tributaria para el 2018, no alcanzará para cubrir las demandas de los maestros, pues gran parte de esa recaudación está asignada de acuerdo con el plan de gastos del gobierno.

El Icefi reiteró que se carece de fuentes de financiamiento para atender la mejora de sueldos, salarios y otros beneficios para los trabajadores y a funcionarios del Ministerio de Educación.

«La ampliación de presupuesto hace frente a un gasto recurrente, sin que se conozca cómo se financiará en el mediano plazo», por lo que es necesario que el gobierno aclare cómo garantizará el cumplimiento de las demandas de los maestros, indicó el Icefi.

No se descartan nuevos paros de labores de los maestros a nivel nacional en caso de que el gobierno incumpla sus ofrecimientos de pagar las prestaciones económicas planteadas en el contrato, advirtió el líder del magisterio.

Fuente de la Noticia:

https://www.20minutos.com.mx/noticia/372003/0/maestros-de-guatemala-amenazan-al-gobierno-con-paros-por-falta-de-pagos/#xtor=AD-1&xts=513356

Fuente de la Imagen.

Usted podrá reportar al maestro que no da clases

Comparte este contenido:

Reporte: UNESCO Rendir cuentas en el ámbito de la educación (PDF)

UNESCCO / 27 de mayo de 2018 / Autor: UNESCO

En el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017-2018 se evalúa el papel de la rendición de cuentas en los sistemas educativos mundiales con respecto a la consecución de la visión del cuarto Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS 4): garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos.

Las poblaciones cada vez más numerosas que acceden a la educación, así como la comprobación de los resultados insuficientes del aprendizaje, han puesto de manifiesto persistentes deficiencias en materia de impartición y calidad de la educación. Estas, aunadas a presupuestos de educación apretados y a una mayor insistencia en una utilización óptima de los recursos en todo el mundo, hacen que los países busquen soluciones. Una que con frecuencia encabeza la lista es una mayor rendición de cuentas.

La rendición de cuentas puede ser una virtud que entraña la calidad de ser responsable y confiable. En este informe, se la define como un tipo de mecanismo. Por razones jurídicas, políticas, sociales o morales, los gobiernos y otros agentes de la educación tienen la obligación de informar sobre el cumplimiento de sus responsabilidades.

FIGURA 1: De qué manera rinden cuentas en la actualidad todos los agentes en el ámbito de la educación

Puesto que la obtención de resultados ambiciosos en materia de educación depende de múltiples agentes que cumplen responsabilidades a menudo compartidas, la rendición de cuentas no puede incumbir a agentes individuales. Como se demuestra en este informe, lograr el ODS 4 y garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad es a menudo una empresa colectiva en la que todos los participantes hacen un esfuerzo concertado para cumplir con sus responsabilidades (Figura 1). Para ello, los intereses políticos y económicos deben ser coincidentes. Las políticas y los agentes de la educación no están aislados del mundo que los rodea.

Es igualmente importante reconocer que ningún método de rendición de cuentas puede ser satisfactorio si los interesados carecen de un entorno propicio o están mal preparados para cumplir con sus responsabilidades. Sin información clara y recursos y capacidades suficientes, sus esfuerzos se verán frustrados. Las políticas destinadas a mejorar las prácticas existentes que se centran no en formular reproches sino críticas constructivas tienen más probabilidades de instaurar sistemas educativos equitativos, inclusivos y de alta calidad.

Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad es a menudo una empresa colectiva en la que todos los participantes hacen un esfuerzo concertado para cumplir con sus responsabilidades

El logro de objetivos amplios en materia de educación requiere la colaboración y la comunicación entre los interesados. La confianza y el apoyo del público dependen de que los procesos y los objetivos se consideren legítimos y alcanzables con recursos limitados. En última instancia, la falta de confianza del público puede conducir a la falta de compromiso de los ciudadanos y a la privación de los derechos de los padres. En sistemas que suscitan escasa confianza, es probable que la reforma educativa sea lenta y superficial. Establecer un clima de confianza supone incluir a numerosas partes interesadas en la determinación de objetivos comunes y reconocer la interdependencia de los protagonistas mediante la rendición de cuentas mutua.

Varias tendencias sociopolíticas han hecho que las políticas de la educación presten mayor atención a la rendición de cuentas. La rápida expansión de la educación en la segunda mitad del siglo XX hizo que los sistemas educativos fueran cada vez más difíciles de administrar. Una respuesta de las autoridades gubernamentales de los países de altos ingresos a este problema, no solo en la educación sino también en otros sectores, fue el cambio de la gestión de los insumos a la gestión de los resultados. Este mayor hincapié en los resultados se acompañó del establecimiento de indicadores e instrumentos normalizados que posibilitan las comparaciones de los gobiernos locales y las escuelas.

Una circunstancia conexa fue la descentralización, cuya finalidad era aumentar el control local sobre la impartición de educación, en tanto que el gobierno central seguía asumiendo la responsabilidad del financiamiento, el seguimiento y la reglamentación. Asimismo, en algunos países la insatisfacción con respecto a la educación pública contribuyó a la formulación de políticas que diversificaban la impartición y creaban un “mercado” de la educación, en el que los padres podían escoger escuelas para sus hijos basándose en las clasificaciones de las escuelas publicadas con objeto de estimular la competencia y elevar la calidad. Además, la disponibilidad de la información alentó a los ciudadanos a exigir una mayor transparencia.

La rendición de cuentas debe entenderse como un medio para alcanzar un fin – una herramienta para el logro de las metas del ODS 4 – no como un objetivo en sí mismo de los sistemas educativos

En algunos países de altos ingresos, se han aplicado políticas de rendición de cuentas que utilizan la puntuación de los alumnos en las pruebas para medir y evaluar el desempeño. El desempeño de los alumnos está cada vez más vinculado a un sistema de sanciones y recompensas y sirve como base para evaluar el desempeño de los profesores y la calidad de las escuelas.

Ahora bien, si la finalidad de la rendición de cuentas es ayudar a lograr sistemas educativos más inclusivos, equitativos y de alta calidad, es necesario aplicar métodos flexibles que utilicen acertadamente la información disponible. Los mecanismos de rendición de cuentas pueden ser eficaces para algunos contextos y aspectos de la educación, y perjudiciales para otros.

La rendición de cuentas es sumamente importante para mejorar los sistemas educativos, pero algunos supuestos se deben cuestionar. El sonsonete de la rendición de cuentas per se es un desacierto. La rendición de cuentas debe entenderse como un medio para alcanzar un fin -una herramienta para el logro de las metas del ODS 4- no como un objetivo en sí mismo de los sistemas educativos.

En el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2017-2018 se examinan los datos mundiales disponibles sobre los mecanismos a menudo interdependientes que responsabilizan a los agentes esenciales de la educación, su eficacia en la consecución del ODS 4 y los entornos de apoyo necesarios que les permiten cumplir con sus responsabilidades individuales.

Prefacio

Hoy día, hay 264 millones de niños y jóvenes que no van a la escuela, un fracaso cuya solución debemos acometer juntos porque la educación es una responsabilidad compartida y solo con nuestros esfuerzos aunados será sostenible el progreso en este campo, que es esencial para hacer realidad las ambiciones del Objetivo de Desarrollo Sostenible relativo a la educación (el ODS 4), que forma parte de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. A los gobiernos, las escuelas y los docentes les corresponde desempeñar al respecto un papel de vanguardia, codo con codo con los estudiantes mismos y con los padres de estos.

Para avanzar se precisan líneas de responsabilidad claras, saber cuándo y dónde se quiebran esas líneas y qué medidas son necesarias como respuesta a esa situación: tal es el significado de la rendición de cuentas, el eje de este Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo. La conclusión es clara: la falta de rendición de cuentas puede hacer peligrar el progreso, al posibilitar que en los sistemas educativos se incrusten prácticas perjudiciales. En primer lugar, la inexistencia de planes de enseñanza diseñados claramente por los gobiernos puede desdibujar los papeles y hacer que las promesas queden incumplidas y las políticas sin financiar. Cuando los sistemas públicos no imparten una educación de suficiente calidad y los agentes que buscan un beneficio económico colman esa laguna, pero actúan sin estar regulados, las personas marginadas salen perdiendo. Los gobiernos son los garantes principales del derecho a la educación, a pesar de lo cual ese derecho no es exigible en casi la mitad de los países y resultan vano todo lo que puedan intentar quienes tengan una queja o reclamación que hacer al respecto.

Todo el mundo debe desempeñar un papel en la mejora de la educación, empezando por los ciudadanos, apoyados por organizaciones de la sociedad civil y por instituciones de investigación, que señalan las lagunas de que adolece la educación equitativa y de gran calidad. En distintos países, los movimientos estudiantiles han impulsado frecuentemente políticas sobre educación equitativa y asequible, resaltando el poder que todos compartimos y debemos ejercer para hacer progresar la consecución del ODS 4. Las organizaciones internacionales también han estado en la primera fila, conformando nuevos objetivos y metas acordes con los complejos retos de nuestra época.

El informe muestra asimismo que no todos los métodos de rendición de cuentas nos ayudan actualmente a alcanzar el ODS 4. En algunas partes del mundo, cada vez es más habitual, por ejemplo, que se sancione a los docentes y las escuelas por los malos resultados en los exámenes, en nombre de supuestos intentos de mejorar la instrucción y el aprendizaje de calidad. El informe concluye que es una manera de actuar que debe manejarse con mucha cautela para evitar consecuencias indeseadas, contrarias a las buscadas.

Está ampliamente demostrado que las pruebas y los exámenes muy exigentes basados en mediciones romas de los resultados pueden alentar los esfuerzos encaminados a ‘trampear con el sistema’, lo cual repercute negativamente en el aprendizaje y castigan desproporcionadamente a los marginados. Es vital recopilar datos sobre los resultados del aprendizaje, para arrojar luz sobre los factores que impulsan la desigualdad en la educación. Mas, para extraer conclusiones precisas, hacen falta tiempo, recursos y competencias que pocos países poseen, y puede ser demasiado fácil sacar conclusiones erróneas.

Rendir cuentas significa ser capaces de actuar cuando algo va mal, por medio de la política, las leyes y la promoción, inclusive a través de los defensores de los ciudadanos para proteger los derechos de estos. Tenemos necesidad de mecanismos generales más sólidos para consagrar y hacer cumplir el derecho a la educación y exigir a todos los gobiernos cuentas de sus compromisos, incluidos los donantes.

La expresión “rendición de cuentas” aparece a lo largo de todo el Marco de Acción Educación 2030, lo que demuestra la importancia que la UNESCO y la comunidad internacional conceden a las funciones de seguimiento y examen para catalizar y vigilar los avances. Esto significa que todos los países deberían producir informes nacionales de seguimiento de la educación que expliquen su progreso con respecto a sus compromisos – actualmente, solo lo hace aproximadamente la mitad de ellos y en su mayoría sin regularidad –. La rendición de cuentas tiene que ver con interpretar las pruebas empíricas, determinar los problemas e idear cómo resolverlos. Tal debe ser la línea maestra de todos los esfuerzos que dediquemos a alcanzar una educación para todos de elevada calidad y equitativa.

Irina Bokova
Directora-General de la UNESCO

bokova

 

 

Link para la descarga:

https://drive.google.com/file/d/1fXDAD9ebe9CTo58rZzclcwkp-wm2XCGb/edit

Fuente de la Reseña:

http://gem-report-2017.unesco.org/es/chapter/rendir-cuentas-en-el-ambito-de-la-educacion/

Comparte este contenido:

Sergio Barrio: “La figura del profesor seguirá siendo imprescindible si no queremos formar solamente tecnócratas”

España / 27 de mayo de 2018 / Autor: Yo soy tu Profe 

Con esta nueva entrevista nos acercamos un poco más a las matemáticas. En esta ocasión tenemos el honor de charlar con Sergio Barrio, más conocido en el mundo digital como Profesor 10 de Mates @profesor10mates

Muchos ya le conocerán porque en las redes sociales sus cuentas acumulan miles y miles de seguidores. En 2012 abrió su canal de YouTube con ejercicios resueltos sobre Matemáticas o Física y Química y a día de hoy acumula más de 63.000.000 millones de reproducciones.

bannerprofe10

 

Pero su afán por la divulgación aún no ha parado. Ha escrito dos libros, el primero, “Historia de las matemáticas: Del cero al infinito”, nos acerca a las hitos de las matemáticas de una manera amena y divertida, y el segundo, “Unas Matemáticas para Todos”, son 2 volúmenes repletos de ejercicios, teoría y ejemplos resueltos para todos aquellos que quieran pasar las pruebas de acceso a la universidad.

 libroprofe10

 

A continuación les dejamos con sus palabras:

Yo Soy Tu Profe. (YSTP)- Lleva años como docente en la red, ¿cómo surgió la idea de crear un blog?

Sergio Barrio Profesor 10 de Mates (S.B.)- Pues la verdad, la idea de crear el blog Profesor10demates surgió de manera natural como una herramienta más en mi evolución como profe. En mi caso tuve claro que el blog era necesario porque constituye la base en la que se apoya Profesor10demates, desde el blog es desde donde organizo el contenido para subirlo a las redes, el blog estructura mis ideas, y además si te gusta escribir como es mi caso, es un soporte fundamental para dar visibilidad a tu trabajo. En definitiva, es una buena plataforma para divulgar ciencia.

 

“Mi trabajo como profe puede servir para ayudar a muchas familias, estudiantes y compañeros de todo el mundo”

 

YSTP.- En YouTube acumula más de 202 mil suscriptores, ¿qué le ha aportado como docente la divulgación en esta red?

S.B.- Me ha aportado tantas cosas… que no sé ni por donde comenzar.

En primer lugar, tengo claro que me ha hecho evolucionar como docente, me ha dado la oportunidad de conocer experiencias tanto de otros colegas como de personas anónimas súper inspiradoras. En segundo lugar, he podído llegar a personas de todo el mundo que de otra manera me hubiera sido imposible llegar. Pero lo que más me satisface de todo es que ahora tengo constancia de que mi trabajo como profe puede servir para ayudar a muchas familias, estudiantes y compañeros de todo el mundo. Y por último, me ha permitido hacer lo que más me gusta, que es divulgar ciencia de manera cercana para que le llegue a las personas independientemente del lugar donde vivan.

 

“La figura del profesor seguirá siendo imprescindible si no queremos formar solamente tecnócratas”

 

 YSTP.- Con respecto al futuro, ¿podría augurar cómo será la educación el día de mañana con las tecnologías digitales?

S.B.-Vamos a intentarlo. Bien, yo creo que es inevitable, el cambio ya se está produciendo aunque para ello haya que apostar seriamente para formar a los docentes y a los padres en el uso de la TICS, para que no se queden atrás, y en relación con los alumnos habrá que formarlos con una visión crítica, es decir, no toda la información que está en internet es válida. La figura del profesor seguirá siendo imprescindible si no queremos formar solamente tecnócratas. El profesor tendrá que orientar a sus estudiantes a discernir entre el contenido fiable y no fiable, esto también tendrá un efecto positivo en los estudiantes , quienes se harán responsables de su formación. Pienso que los centros educativos serán más interactivos en el futuro, tanto estudiantes como padres podrán participar más de su formación. Y, lo que tengo muy claro es que la metodología “Flipped Classroom” se va a consolidar.

La siguiente anécdota ilustra muy bien la idea. Hace un año fui invitado a dar una charla a Almendralejo. Allí un profesor de ingeniería de Cáceres me dijo que él ponía videos míos en sus clases, entonces yo le di las gracias muy ilusionado y el me contestó: desde mi punto de vista no todos tenemos que ser desarrolladores de contenido, pero sí tenemos la obligación de guiar a nuestros alumnos en su proceso de aprendizaje y despertar en ellos la curiosidad para que sigan investigando y aprendiendo sobre los temas que exponemos en clase, y luego generar un debate de lo que hemos aprendido.

Además, en el caso de la ciencia, la tecnología es muy importante porque se puede emular la actividad científica. Imaginad realizar con una computadora simulaciones de experimentos que igual en un laboratorio no se llevan a cabo porque son muy costosos, y así cientos de cosas.

 

“Tengo muy claro que la metodología “Flipped Classroom” se va a consolidar.”

 

YSTP. – ¿Cree que las redes sociales pueden potenciar el interés por las asignaturas científicas?

S.B.- Sí, esto lo tengo clarísimo, las redes son un catalizador muy importante para difundir ciencia de manera amena y divertida, pero ojo, sin perder rigurosidad. ¡Cómo no vamos a utilizar nuestro canal de comunicación habitual para transmitir a otros nuestra pasión por la ciencia! Además, yo creo que es fundamental difundir ciencia desde múltiples canales para mantener el contacto vivo e intercambiar ideas y opiniones, rompiendo las barreras geográficas y muchas veces culturales.

 

YSTP.- ¿De qué manera cree que las redes sociales pueden favorecer el aprendizaje informal?

 

S.B.– Incentivando la creatividad y motivando a las personas con contenidos originales e interesantes al estilo de un buen libro o una buena película, como hemos aprendido todos. A través de las redes tenemos la obligación de colgar contenidos de calidad para despertar la curiosidad de las personas y que ellos luego sigan tirando del hilo.

 

YSTP.- ¿Piensa que este tipo de aprendizaje alcanzará un mayor protagonismo en el futuro?

S.B.- Sí, tengo clarísimo que ya es el presente, que estames al inicio de un gran cambio es innegable.

En clave personal

 YSTP.- ¿Cuáles son los profesores/as que le han marcado más en su carrera? ¿Qué fue lo que les hizo especiales?

 S.B.- He tenido la suerte de encontrarme con excelentes profesores de matemáticas a lo largo de mi vida, pero recuerdo con especial cariño a un profe de E.G.B., ¡Qué mayor! Sí, yo soy de la EGB. Bueno, en el colegio tuve un pedazo de profesor de mates que vivía las matemáticas de ¡tal manera! que era capaz de contagiarnos su pasión por los números incentivándonos a pensar, divirtiéndonos y reforzándonos en todo momento y todo eso con una sola tiza. Aquel profe al que nunca olvido es una de mis referencias, muchas veces pienso cómo resolvería este problema o aquel antes de subirlos a las redes. Sin duda alguna, este profe nos despertó a varios la vocación matemática. Supo ver y extraer lo bueno de cada uno de nosotros. A mí me gustan los profesores a los que les apasiona lo que hacen y se enfocan en lo bueno de los estudiantes y se salen de la rutina.

Hace tiempo tuve el placer de conocer a uno de los matemáticos históricos de este país, padre de la informática en España, el matemático Ernesto García Camarero. Pues bien, tuvo la suerte de tener como profesor en el colegio a otro matemático español de referencia que no era otro que el célebre Puig Adam. Bueno, pues Puig Adam les explicó trigonometría de manera genial, simplemente les llevó al patio del colegio para medir la altura de una torre de una iglesia armados de una cinta métrica y unos teodolitos con la idea de medir los ángulos y así aprendieron las aplicaciones prácticas de la Geometría fuera del aula y de los libros.

Fuente de la Entrevista:

https://yosoytuprofe.com/2018/05/20/entrevista-profesor10demates/

Comparte este contenido:

Entrevista a Nacho Calderón Almendros: Educación Inclusiva

España / 27 de mayo de 2018 / Autor: Jorge Blas García Pérez / Fuente: INED21

Ignacio Calderón Almendros es profesor del Departamento de Teoría e Historia de la Educación y M.I.D.E. en la Universidad de Málaga (España), donde se doctoró en Pedagogía e imparte su docencia en Teoría de la Educación. Estudia la experiencia educativa a través de la Etnografía y la Investigación-Acción. Sus líneas de investigación se sitúan en la educación inclusiva, los estudios sobre discapacidad, la desventaja sociocultural y los procesos de exclusión. Su trabajo, su producción científica, su implicación divulgativa y su compromiso con la erradicación de la desigualdad le convierten en uno de los principales referentes internacionales en Educación Inclusiva.

Sus libros abordan la desigualdad escolar desde el análisis de vidas concretas, de experiencias situadas, de vivencias de estudiantes y sus familias… Esta opción por lo particular, por las vidas y las experiencias de las personas que habitan las instituciones, es un acto de resistencia a la forma hegemónica de investigar y de entender las escuelas, ahora dibujadas por enormes estadísticas que imponen nuevos estándares deslocalizados.

Su discurso siempre genera interrogantes acerca de lo que venimos entendiendo por educación, porescuela y por discapacidad, y ayuda a encontrar claves para afrontar nuevas etapas en este proceso de reconstruir las escuelas para hacerlas amables y respetuosas con todas las personas.

Entre su amplia bibliografía destacan libros como Fracaso escolar y desventaja sociocultural (UOC, 2016),Sin suerte, pero guerrero hasta la muerte (Octaedro, 2015) y Educación y esperanza en las fronteras de la discapacidad (Cinca, 2014), con el que obtuvo el Premio Discapacidad y Derechos Humanos (CERMI) y Mención Honorífica por la International Association of Qualitative Inquiry (EE.UU.).

Alusión especial merece la obra titulada Educación, hándicap e inclusión. Una lucha familiar contra una escuela excluyente (Octaedro, 2012, publicada en inglés por Sense Publishers, 2017) porque  tratándose de un ensayo –basado en la historia real de un joven con síndrome de Down y su familia– de  rigurosa investigación, con una potente intencionalidad contracultural, con cantidad de datos y análisis exhaustivos de los mismos, ha traspasado la frontera de la investigación científica y ha calado con fuerza reivindicativa entre cientos de familias que se han visto reflejadas, tanto en las vivencias que narra en relación al acceso a la educación, a los progresos de Rafael (su protagonista), a los conflictos experimentados con la institución escolar, etc., como a los argumentos de denuncia hacia las prácticas excluyentes.

Hoy, en un formato poco habitual para mí, tengo el placer de compartir esta entrevista que hemos realizado a Nacho Calderón, en la que nos responde, desde su certera mirada,  a 10 conceptos troncales deEducación Inclusiva.

Prepárense para disfrutar: Ignacio Calderón Almendros. Un lujo.

1

INCLUSIÓN PLENA

Nacho, siempre tratas de poner en cuestión algunos de los pilares de la educación que nos hacen pensar que las cosas son así por naturaleza y que no pueden cambiar. ¿Cómo debe darse la inclusión plena de los niños con discapacidad en la educación?

Es evidente que una de las condiciones previas es la presencia: cuando un grupo de personas no está en la institución, ésta no se ve en la necesidad de adecuarse a ese colectivo. Esto cobra especial relevancia hoy porque estamos en un momento crítico, ya que muchas familias están siendo “invitadas” a abandonar las escuelas comunes porque no van a ofrecerles lo que sus familiares necesitan.

Algunas de estas familias se ven forzadas al cambio; otras asumen que es lo mejor, porque son profesionales quienes lo indican, y “eligen” la educación segregada. Es evidente que en ninguno de los casos se trata de una elección, sino de un condicionamiento férreo. El caso es que demasiados niños y niñas son dirigidos a modalidades de escolarización excluyentes, ya sea en aulas específicas dentro de los centros ordinarios o en centros de educación especial, y esto es inadmisible.

Por eso, la presencia es una condición necesaria, pero en ningún caso con ella se acaba nuestra tarea. La presencia de las personas señaladas por la discapacidad en las escuelas ordinarias tiene que ir acompañada de una transformación de la cultura escolar, de modo que esa ciudadanía previamente excluida de la institución pueda aprender, participar y aprobar en ella.

Y esto, a pesar de que se ha malinterpretado demasiado, se construye a través del cambio de lo que hemos entendido por escuela, para que pueda dar cabida a esas personas que han sido excluidas de ella hasta tal punto que cuesta pensar que tienen un idéntico derecho a ejercer la ciudadanía desde la infancia, aprendiendo, participando y siendo reconocidos junto al resto de compañeros y compañeras. Por tanto, tenemos el reto de garantizar la presencia, pero para que esta presencia sea real es necesario que no pensemos en la escuela ordinaria ni en la escuela especial, sino en una nueva escuela que supere esta división tan violenta y dolorosa.

2

FAVORECER LA EQUIDAD

Un elemento arraigado en el acervo cultural de la llamada atención a la diversidad son las adaptaciones curriculares. Pero cuando  hablas de educación inclusiva te he escuchado decir que  esta “clasificación” justifica la devaluación de los aprendizajes y por lo tanto no puede favorecer la equidad. ¿Puedes explicar este punto de vista?

Es algo sencillo: las adaptaciones curriculares (que son entendidas casi exclusivamente como significativas e individuales) son la herramienta de la que se ha servido el sistema escolar para continuar sin ser cuestionado. Sirven como colchón para evitar la transformación de la escuela, porque vuelve a culpabilizar al niño o a la niña de lo que le ocurre. Por eso, se hace un plan específico únicamente para ellos (como si la diversidad se pudiera entender en la dicotomía normal / anormal) que además es devaluado: los aprendizajes bajo adaptación curricular significativa se entienden menos valiosos que los del resto del alumnado.

Tanto es así que en la mayoría de los casos no permiten la titulación en la educación obligatoria. Esto es completamente injusto, pervierte las relaciones académicas y sociales, baja las expectativas, es ineficaz… y, además, lo hacemos con nocturnidad, porque a menudo omitimos que esta adaptación será un obstáculo para la titulación. Y lo hacemos así porque a los profesionales, en nuestro fuero interno, nos avergüenza esta parte de lo que hacemos.

Nuestra tarea es educar, no clasificar a la infancia. Lo uno es encomiable, lo otro deplorable. Todo niño y toda niña tiene que titular en la etapa obligatoria. Por tanto, tenemos que cuestionar y trascender las categorías escolares que nos impiden pensar que una niña o un niño (cualquiera) no tiene derecho a aprender con los demás y a ser reconocido como el resto.

Los impedimentos no están en sus cuerpos ni en sus historias personales, sino en lo que entendemos por discapacidad, la normalidad que estructura nuestra mente y prácticas, los tiempos y espacios escolares, la división del conocimiento en asignaturas, los niveles, las clases, etc. Las escuelas que están rompiendo estas estructuras son esperanzadoras. Se trata de flexibilizar el sistema, y no de esconderse detrás de las ACIs.

3

PARTICIPACIÓN

Y propones que una de las principales claves para generar transformaciones que hagan justicia a colectivos históricamente castigados es la participación. ¿Qué papel juegan los alumnos en este proceso de inclusión? ¿Te refieres a que deben ser partícipes activos en las discusiones sobre esta transformación?

Por supuesto. Esta es la condición para la transformación de las escuelas. Dos de mis libros sobre fracaso escolar precisamente se centran en la voz del alumnado, porque es el sector menos escuchado, aunque paradójicamente sea el más afectado. Y dentro del colectivo de estudiantes, menos valor se le da a las voces de esos chicos y chicas que son llamados “malos alumnos”. Al ser preguntados son capaces de mostrar con una claridad meridiana las virtudes y las miserias de las escuelas. Cada una de estas voces, en sus historias particulares, remite a cuestiones universales, y contienen claves de gran interés para trascender los actuales límites de la institución.

Tampoco han sido escuchadas las personas denominadas por su discapacidad, que son continuamente objeto de las decisiones que otras personas toman por ellas. Por ello, es uno de esos colectivos definidos por terceros. Revertir esta situación es fundamental para que las escuelas puedan cambiar: quienes han sido nombrados por la discapacidad y eclipsados por ella tienen que participar para poder dejar de ser reducidos a lo que justamente no pueden hacer. La escuela debe relanzar la humanidad que les ha sido robada a través ese proceso de cosificación –el de convertirlas en síndromes, enfermedades o lo que no hacen–, y que solo puede ser combatida con la participación de ese alumnado segregado.

4

ORIENTACIÓN ESCOLAR

Recientemente habéis llevado una experiencia participativa que habéis denominado Workshop Orienta. En este caso, contasteis con la participación de familias y profesionales para volver a pensar la Orientación escolar. ¿Cómo fue esta experiencia?

Pues resultó algo emocionante. Era algo que estaba por hacer: contar con la construcción de conocimiento acerca de la inclusión a partir de las elaboraciones de personas muy implicadas en el proceso de transformación de las escuelas. Son construcciones emergentes, que superan el estado actual de las cosas.

En este caso, los profesionales llegaron con el deseo de aprender de las familias. Se facilitó un proceso de diagnóstico participativo de la situación del sistema escolar acerca de la orientación, del que emanaron tres líneas de trabajo en forma de preguntas: «¿Qué pasa en las escuelas donde algunos niños y niñas no caben?», «¿para qué están sirviendo los informes psicopedagógicos?», «¿qué impide o qué ocurre para que nos digan que legalmente no puede estar ahí?».

A partir de ellas, familias y profesionales colaboraron para detectar problemas, descubrir las relaciones entre ellos y establecer posibles soluciones. Desde entonces nos hemos organizado en diferentes comisiones que siguen trabajando en redes por una educación sin exclusiones. Son comisiones originales y rompedoras, que pretenden cuestionar lo que hay, responder a los elementos excluyentes del sistema escolar, y proponer y promover alternativas. Pienso que por aquí han de venir las soluciones: los profesionales debemos aprender del alumnado y sus familias, construir verdaderas comunidades, para elaborar juntos propuestas más educativas y justas.

5

PROBLEMAS PARA LA INCLUSIÓN

Con la estructura actual del sistema educativo y la cultura docente establecida, vemos que está siendo muy complicado que esta filosofía se haga real e irrenunciable. ¿Cuáles son los problemas más frecuentes para la inclusión en las escuelas?

No se puede hablar de un único problema: la inversión en educación, la importancia que se concede a esta transformación de la escuela, la formación inicial y permanente del profesorado, la concepción de la orientación escolar y la aún sesgada visión mayoritaria de la discapacidad desde el modelo médico, los sistemas duales de educación ordinaria y especial, la tendencia a la homogeneización en las escuelas y a la estandarización de políticas educativas homogéneas dictadas por organismos económicos…

Estas y otras cuestiones que hay que cuestionar y modificar finalmente acaban combinándose de modo que un sector importante de la población ve de forma mayoritaria cómo sus derechos humanos básicos (como el derecho a la educación, necesariamente inclusiva) se ven seriamente comprometidos, tanto en España como  en otros tantos lugares del mundo. Eso si hacemos referencia a la capacidad, pero el sistema discrimina también por otras razones.

Por ejemplo, en nuestro país hoy, más del 60% del alumnado gitano no finaliza la Secundaria Obligatoria. Esto evidencia que nuestro sistema escolar es todavía –al igual que el social– muy racista: si eres de etnia gitana, lo más probable es que no finalices la enseñanza obligatoria. Sin embargo, la palabra «inclusión» aparece continuamente en textos legales, artículos académicos, discursos políticos, conversaciones entre docentes… Y, entre tanto, avanzan otros programas como el de bilingüismo, que ahondan en la brecha.

6

FORMACIÓN

Tú conoces de primera mano la Universidad. ¿Qué tipo de formación relacionada con la educación inclusiva se ofrece a los nuevos maestros y maestras? ¿Crees suficiente, básica, sólida? ¿En qué se puede mejorar?

La formación inicial y permanente de los profesionales de la educación es un requisito tan indispensable como lo es para los ingenieros, cirujanos, magistrados, etc. Hay arraigada la idea de que cuando has obtenido la titulación que habilita para trabajar en las escuelas no hay nada más que aprender, pero eso es una falacia muy dañina.

En primer lugar, porque nunca sabemos todo lo que podríamos saber para mejorar en nuestra profesión. Y en segundo lugar porque, incluso si llegásemos a tener un conocimiento pedagógico amplio, la realidad educativa nunca es idéntica, no es estándar, y mucho menos estática. Necesitamos construir nuestros procesos y análisis desde la realidad concreta, partiendo de herramientas interpretativas elaboradas desde las Ciencias de la Educación, pero trascendiéndolas con lo singular y con el principal motor de transformación: el deseo.

Por otra parte, es importante que los profesionales no nos pensemos como técnicos que aplican lo que otros dicen, sino como intelectuales que cuestionan, trabajan y construyen praxis educativas que contribuyan al desarrollo de sociedades más justas y alumnado más crítico. Porque el saber es siempre precario, incluso el que llamamos científico. Un claro ejemplo es el modo en que los diagnósticos de las situaciones de las personas señaladas por la discapacidad han sido (y son) mayoritariamente individuales. Pero sabemos que la discapacidad no es un fenómeno individual y biológico, sino social y cultural. Entonces, es evidente que tenemos problemas de base, y también a lo largo del recorrido.

Hemos de mejorar nuestros planes de estudio universitarios. No tiene sentido hablar de una Mención en Educación Inclusiva en los Grados de formación de maestros y maestras, por ejemplo. ¡El sistema está obligado a ser inclusivo! ¡Todos los docentes tienen que estar formados para ello! No puede ser algo equiparable a una especialidad opcional. Más aún tenemos que avanzar en la formación del profesorado de secundaria…

Así como las escuelas tienen que cambiar su naturaleza, función y organización, los docentes tienen que tener la oportunidad de aprender a educar en esas instituciones en las que no existe un alumno ideal, porque todo el alumnado (¡todo!) es el correcto. Es algo que tenemos que aprender también en las universidades: salir de enseñar sobre prototipos normales para asumir que cualquier materia ha de ser útil para cada niño o niña, haciendo las asignaturas más prácticas, más interdisciplinares, más pegadas a las realidades concretas, que cuestionen lo que ocurre y que permitan al alumnado poner interrogantes donde hay afirmaciones y prácticas incuestionables.

Esto, y que la formación tenga una continuidad en los centros, haciendo frente a los retos cotidianos a través de investigaciones del propio profesorado, que busca soluciones colaborativas a la realidad única que vive.

Los orientadores y los expertos en servicios a la comunidad son profesionales de la educación que, en el ámbito de la inclusión, se me antojan esenciales en un trabajo “codo con codo” con el resto del profesorado en la función de unir educación, contexto social, necesidades y medidas que se ponen en marcha para el proceso inclusivo.

7

PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN

Pero la realidad escolar es que hay muy pocos profesionales asumiendo este papel en los centros. Ante esta situación, ¿crees que es necesario invertir en estos perfiles de profesionales para la escuela?

Que se necesitan esos profesionales es evidente, aunque necesitamos volver a pensarlo todo en la escuela para no caer en los mismos vicios que pretendemos afrontar. La orientación escolar, por ejemplo, tiene en la actualidad una función arrinconada, que es utilizada por el sistema para la clasificación, pero puede y debe ser revisada.

Los saberes de estos profesionales pueden dirigirse a la colaboración con los docentes para adecuar los procesos de enseñanza a la diversidad, en lugar de certificar la idoneidad de cambios de escolarización injustos e ilegales. El perfil del educador social, por otra parte, se inició tan tímidamente que apenas ha tenido impacto en las escuelas.

Tienen, así como las orientadoras y los orientadores, situaciones complejas en instituciones cargadas de tradición y prácticas consolidadas, lo cual requiere una dosis extra de esfuerzo para que sirvan como palancas de cambio.

Por ejemplo, la conexión de las escuelas con los entornos y con otros sistemas, que permiten un trabajo comunitario y con ello una mayor protección de la infancia es un tema que viene estudiando RIEDU, un grupo de investigación interdisciplinar en la Universidad de Málaga, y las conclusiones son elocuentes: se necesita un mayor trabajo en red profesional para promover procesos educativos que puedan trascender esas desigualdades, que de hacerse habituales ya nos parecen naturales.

8

CAUSAS

Y siendo tan evidente ¿cuáles crees que son las causas de esta situación? ¿se trata solamente de una falta de inversión, o hay algo más?

Se requiere más inversión en personal docente y en su formación. Esto supone que necesitamos unirnos para reclamar una mayor valoración de la educación pública dentro de los presupuestos nacionales y parte de nuestra tarea como trabajadores de la enseñanza estará en protagonizar la lucha para que esos recursos lleguen.

Pero es preciso ser conscientes que la falta de recursos no puede ser la justificación de la exclusión en las escuelas. Esta realidad que tenemos no debe paralizar otras iniciativas que han de simultanearse con la lucha sindical y política por un mayor porcentaje en el PIB.

Dice Carlos Skliar que “no es tanto una cuestión de estar preparados, sino de estar disponibles y de ser responsables”. Es decir, que si reconocemos el derecho a la educación de todas las personas, entonces tenemos que estar disponibles para iniciar transformaciones.

Esas transformaciones necesariamente pasarán por la reclamación de recursos, profesionales, formación, etc., pero no únicamente. Hoy mismo estamos cada uno de nosotros en disposición de transformar parte de nuestros esquemas de pensamiento, de nuestras prácticas, de nuestro posicionamiento respecto de un derecho humano fundamental que está siendo violentado.

Y esto está ocurriendo en nuestras escuelas, que deberían ser espacios para la defensa a ultranza de la infancia. Necesitamos movilizarnos más como colectivo, y contar con el resto de la comunidad para exigir lo que corresponde a un sistema educativo.

Por otra parte, y aunque nunca tenemos las condiciones perfectas, existen profesionales de gran valor en todos los contextos, que pueden servir de orientación para continuar indagando e implantando propuestas pedagógicas respetuosas. Hay grandes ejemplos de escuelas, de docentes, de profesionales y de comunidades en nuestro contexto. Rescatar esos ejemplos es una gran forma de defensa de la educación pública, cargada de esperanza y lista para desmontar el desánimo.

9

INFRAESTRUCTURA

Se llama escuela inclusiva muchas veces a las instituciones que solamente son integradoras. ¿Cómo pasar de un paradigma al siguiente? ¿Qué papel juega la infraestructura, sobre todo organizativa, en la educación inclusiva?

Prevalece aún una visión muy reduccionista y falaz de eso que se ha denominado educación inclusiva. Esta propuesta nace como una transformación revolucionaria de la escuela común, precisamente porque no es común, sino excluyente.

La habilitación de rampas, por ejemplo, es una forma de hacer accesibles las instalaciones, e ilustra bien la idea de accesibilidad universal e inclusión: una rampa supera al escalón, porque puede ser utilizada por personas que se desplazan de diferentes formas.

Sin embargo, esto es lo que hay que hacer con la cultura escolar, que a día de hoy sigue siendo tremendamente excluyente. Es decir, se trata de conseguir que en las escuelas habiten las diferencias sin que hayan de ser homogeneizadas ni estigmatizadas, y que en ellas puedan aprender, participar y ser reconocidas todas las personas con independencia de sus diferencias biológicas, culturales, económicas, sociales, de género, de orientación sexual, etc.

Esto no ocurrirá si esperamos que los colectivos históricamente excluidos se adapten, porque la institución se construyó sin ellos. La integración –que tampoco se da en todos los centros– ha pretendido esto. De alguna forma se ha entendido que hay que merecer el derecho a la educación. Que para estar en una escuela pública has de cumplir ciertos requisitos, lo cual es algo completamente excluyente.

Esta es la propuesta que buena parte de la institución ha asumido, y que es simplemente imposible para según qué personas. ¿Tiene derecho una persona a educarse y socializarse junto a los demás niños y niñas de su contexto? ¿Y si esa persona, por ejemplo, no habla? ¿Pierde ya ese derecho? ¡No puede ser! Esto nos remite a la pregunta por lo que consideramos aceptable en las escuelas, y que lo referimos a algo llamado nivel, pero que definitivamente tiene que ver con el miedo a las diferencias.

Las escuelas unitarias tienen trabajo multinivel, sin que suponga un problema porque entra dentro de su lógica. Por otra parte, necesitamos pensar el currículum, las metodologías y la organización escolar en formas más flexibles, que permitan respetar y valorar a los diferentes ritmos de desarrollo y aprendizajes de todo alumnado.

Y esto requiere transformaciones, pero también hay que advertir algo: hay centros y docentes que ya lo hacen. Es decir, que se puede hacer; que es pedagógicamente deseable, ya que solo aprendemos de las diferencias; y que además es un imperativo legal. El sistema escolar está ética, pedagógica y legalmente obligado a transitar este camino.

10

INCLUSIÓN REAL

Contamos con leyes que supuestamente garantizan el acceso a las escuelas públicas a todo el alumnado. Pero esto, como bien sabes, es solo un espejismo falaz. ¿Cómo pasar del ideal del papel a una inclusión real?

Requiere de la inversión pública, por supuesto, pero no podemos esperar a que caiga del cielo. Hay que forzar que se produzca. Los profesionales y las familias hemos de exigir y exigirnos para poner en marcha procesos de democratización de las escuelas. Incluso cuando la ley garantiza el acceso, las familias encuentran grandes dificultades para hacerse un lugar en las escuelas comunes.

Por eso, urge que todos vayamos tomando posiciones para hacer que esos deseos se vayan materializando. Se necesita de una articulación entre administraciones educativas, instituciones escolares, profesionales, familias y ONGs, y especialmente de aquellos agentes que desde estas instituciones compartimos una implicación decidida para hacer de las escuelas lugares de defensa de los derechos de la infancia.

Eso que llamamos “inclusión real” pasa por asumir que los procesos educativos son similares en cualquiera de los casos, y por tanto todo el profesorado ya sabe mucho con lo que contribuir al crecimiento de todo el alumnado.

Uno de los principales problemas es pensar que ese grupo excluido por la discapacidad requiere procesos radicalmente diferentes para aprender. Por eso se piensa que su educación tiene que ser llevada a cabo por especialistas. Esta creencia paraliza y segrega, de modo que tenemos que retarla.

Y una vez abiertos a educar a todo el alumnado, nace otra fase: la de adecuar los procesos educativos a cada estudiante, porque cada uno los construye de forma singular. Dice Álvaro Martínez que necesitamos “una educación que mire más a los ojos y menos al cuaderno”.

Tenemos que atender a las historias, a las inquietudes y necesidades, a los deseos y a los miedos, a las potencialidades y dificultades… para que las escuelas contribuyan a que los aprendizajes del alumnado se carguen de sentido y de utilidad.

Y esto es un reto también de cada escuela para cualquier estudiante: modificar los idearios pedagógicos, las metodologías didácticas, la organización escolar, etc. para enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje. Lo que tenemos entre manos es una reconstrucción de la institución que beneficia a todas las personas. Nada más, y nada menos.

Fuente de la Entrevista:

https://ined21.com/entrevista-a-nacho-calderon-almendros/

Comparte este contenido:
Page 1331 of 2590
1 1.329 1.330 1.331 1.332 1.333 2.590