27 abril 2017/Fuente: Insurgencia Magisterial
27 abril 2017/Fuente: Insurgencia Magisterial
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Lo que expresa el discurso de la reforma educativa, en cuanto a la formación en valores cívicos, lo contradice, de manera contumaz y cotidiana, la acción, palabra y silencio de quienes la proponen e impulsan: el gobierno actual carece de la legitimidad ética e intelectual para sostenerlo. Se solía armar, hace tiempo, que lo que la escuela hace en la mañana, en la tarde la televisión lo desmorona: se procura una formación basada en el conocimiento racional y riguroso, ajeno a dogmas y supersticiones, y en la tele (casi) no falta, digamos, el horóscopo.
De forma más aguda, lo que en las aulas se trata de aprender, y en el espacio escolar vivir en materia de honradez, cumplimiento de la ley, respeto por, y cuidado de, las instituciones democráticas y el lenguaje, la administración que padecemos lo destroza con ahínco y sin pudor. Lo que se advierte en el caso del ex gobernador Duarte, abrumador en cuanto a cinismo y la magnitud del atropello, es solo un botón de muestra que contradice el propósito fundamental de todo proceso educativo: adherirnos a los valores de la responsabilidad con los otros y la honradez.
Ofende, aún más, el uso mediático de su detención. Los cómplices que voltearon para otro lado, los beneficiarios del desvío de los dineros públicos para fines personales o de coalición delictiva (en buena medida arrebatados a los fondos para la educación); esas autoridades que durante 6 años solaparon y permitieron la corrupción gigantesca de ese supuesto servidor público, con alarde inaudito, arman que la detención es una muestra de su compromiso con la legalidad y la transparencia. Los rateros, por su cuenta, y socios de los hurtos del ahora procesado al que, a todas luces —¿o sombras?— dejaron escapar, ahora piden que se le aplique todo el peso de la ley.
Solo hay una palabra que los describe: hipócritas; si sabían lo que sucedía y lo consintieron, mal; y si no lo sabían, peor. Duarte es, nada más, uno de tantos casos. Impune y buen amigo de los ahora indignados, dizque representante de un nuevo tipo de funcionario eficiente y honrado, es parte de una élite política a la que zurce la complicidad.
En otra forma de la misma erosión ética, no hay reparo ni explicación cuando, con pruebas irrefutables, se da a conocer (EL UNIVERSAL, 4/04/ 2017) que la SEP entregó al SNTE, cuando menos, 550 millones de pesos para “promover la reforma educativa”. Dinero de todos que debería destinarse a la educación en serio, se entrega al sindicato —proveniente de la partida de Prestaciones— para hacer propaganda al gobierno en turno.
Roban sin límite dinero, pero hurtan también algo más caro: el esfuerzo educativo cotidiano, ético, que descansa en el patrimonio común. Lo desmienten a pesar de mentarlo como raíz de su aparente proyecto reformista.
Y en la premura de justificar lo educativo de una reforma que no es tal, plagian y hasta la correcta forma de escribir nos escatiman: “El número de horas cuyos contenidos serán determinados con autonomía curricular varían del nivel y modalidad educativos. Por ejemplo, una primaria de ‘joornada’ (sic) regular puede tener desde 2.5 horas lectivas de 50 a 60 ‘minútos’ (sic) de autonomía curricular a la semana, pero si es de jornada de tiempo completo ‘éstas’ (sic) pueden ascender hasta a 20”, (p. 76 del Nuevo Modelo Educativo). Sin palabras. Escribir con tal sintaxis y descuido los desnuda. Y el colmo: frente a la crítica, el Presidente, molesto, dice: “No hay chile que les enchufe”. ¿Eso es propio de un jefe de Estado al que interesa lo educativo? De ninguna manera.
Es preciso repetirlo: en materia educativa, nadie da lo que no tiene. Y estos señores, gerentes mediocres y usufructuarios inmorales de los bienes públicos, carecen de lo elemental a pesar de sus poses, trajes y corbatas: dignidad. Descarados y enmascarados.
Fuente: http://www.educacionfutura.org/author/manuel-gil-anton/
Honduras/27 abril 2017/Fuente:Tiempo Digital
Comidas chatarras serán retiradas de los distintos centros educativos de Honduras, tanto públicos como privados, anunció Wendy Carranza de la FAO.
Explicó que este es un programa de fortalecimiento del programa de alimentación escolar de Honduras que ejecuta la Secretaría de Educación.
La integrante de la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que entre las bebidas a retirar se incluyen las gaseosas.
“Hoy se está presentado el reglamento de venta de alimentos en centros educativos gubernamentales y no gubernamentales, Con el se busca regular toda la venta de estos alimentos que no son beneficiosos para los niños”, manifestó Carranza.
“El reglamento promueve el consumo de alimentos saludables como refrescos naturales. También comidas preparadas por padres de familia en los centros educativos”, manifestó.
Lo anterior, debe incluir la ración alimentaria que el gobierno ya entrega a través de la alimentación escolar, añadió.
La aplicación de dicho reglamento estará monitoreado por la Secretaria de Salud. Asimismo, por la Secretaría de Educación.
El objetivo de este programa, según expuso Wendy Carranza, es combatir los altos índices de desnutrición. De la misma manera, el sobrepeso y la obesidad en los niños.
La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Es decir, es una organización supranacional (que está formada por países y funciona bajo el amparo de la ONU). Su función principal es conducir las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre.
Fuente:http://tiempo.hn/expulsaran-las-comidas-chatarras-gaseosas-centros-educativos-honduras/
Siria/27 abril 2017/Fuente: España-Rusa
El embajador de Siria en Rusia, Riad Haddad, anunció a la prensa que la enseñanza del idima ruso en su país se hace más popular y muchas escuelas y universidades permiten estudiar esa lengua.
“Gracias a los esfuerzos que desarrolla la embajada de Siria en Moscú y por coordinación con su excelencia, el presidente Bashar Asad, el ruso se enseña como segundo idioma en las escuelas, en todas las universidades de Siria se abrieron cátedras de la lengua rusa”, dijo.
“La decisión del presidente Asad de convertir el ruso en la segunda lengua de Siria es uno de los elementos de la gratitud del pueblo sirio al pueblo ruso por su apoyo”, comentó el diplomático.
El idioma eslavo comienzan a aprender en las secundarias a partir del séptimo grado, explicó. También añadió que los hijos del propio Asad están estudiando el ruso.
Riad Haddad expresó que el presidente ruso es muy popular en Siria y muchas familias ponen el nombre “Putin” a sus niños.
La cooperación entre Rusia y Siria tomó diferentes formas desde la época soviética
La más importante se evidenció el plano militar, pero muchas compañías rusas también recibieron contratos lucrativos en campos de petróleo y gas así como en sectores industriales.
De otra parte, existía el Centro Cultural de Rusia en Damasco que era un lugar donde los sirios solían ir para aprender sobre la cultura rusa, tomar clases de baile de salón.
La educación también fue otro lazo importante entre ambos países. Muchos sirios se estudiaron en la Union Soviética.
Fuente:http://www.espanarusa.com/es/news/article/603875
Venezuela/27 abril 2017/Fuente: Minci
El Ministro del Poder Popular para la Educación emitió un comunicado en el que instó a las instituciones públicas y privadas a cumplir con el calendario escolar establecido.
Esto, de acuerdo al texto, es ante la suspensión ilegal y arbitraria de actividades educativas por parte de algunas instituciones privadas y cámaras que las agrupan.
A continuación el comunicado:
Ante la suspensión ilegal y arbitraria de actividades educativas por parte de algunas instituciones privadas y cámaras que las agrupan, el Ministerio del Poder Popular para la Educación ratifica:
1. La obligatoriedad que tienen las instituciones educativas oficiales y privadas de garantizar el cumplimiento del calendario escolar establecido por el Ministerio del Poder Popular para la Educación (Artículo 49 LOE), el cual es el único órgano facultado para suspender o dar continuidad a las actividades educativas en cualquier tiempo y lugar en las instituciones, centros y planteles oficiales o privados (Articulo 6 numeral 1 literal de la LOE).
2. En caso de situaciones de riesgo, violencia y amenaza terrorista promovidas por factores de la oposición venezolana que atenten contra la seguridad y el derecho humano a la vida, se procederá en consecuencia y se instruye que el personal directivo de la institución educativa oficial o privada deberá comunicar de manera inmediata a la Zona Educativa de su estado correspondiente, para hacer la evaluación conjunta de la situación específica con el objeto de tomar las previsiones y las medidas necesarias por parte de la autoridad educativa, en salvaguarda de la prioridad absoluta y el interés superior del niño, niña y adolescente (artículos 7 y 8 LOPNNA), el derecho a la vida y el derecho a la Educación.
3. Ninguna organización, persona natural o jurídica está facultada para suspender las actividades escolares de manera arbitraria, irresponsable, unilateral y discrecionalmente. El incumplimiento de la normativa legal vigente tendrá consigo sanciones administrativas, disciplinarias y penales previstas en la disposición transitoria primera numerales 2 y 4 LOE “Para Garantizar los principios establecidos en la Constitución de la República y la presente ley, el Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de educación podrá clausurar o exigir la reorganización de las instituciones educativas privadas en los cuales se atente contra ellos. Los propietarios, directores o educadores que resulten responsables de tales hechos serán inhabilitados hasta por diez (10) años para el ejercicio de cargos docentes o administrativos en cualquier tipo de plantel, lapso durante el cual no podrá fundar ni dirigir por sí ni por interpuestas personas ningún establecimiento educativo”… (omissis) …”las faltas a que se refiere el numeral anterior serán sancionadas con multas entre doscientos cincuenta y quinientas unidades tributarias, sin perjuicio de las acciones legales que puedan derivarse del hecho”… (omissis) …
4. El interés del Gobierno Bolivariano es promover, garantizar y preservar la Paz, la tolerancia, la convivencia y el respeto a los derechos humanos, especialmente desde nuestras instituciones educativas, como referentes de la sociedad que queremos.
Fuente: http://minci.gob.ve/2017/04/ministerio-educacion-exhorta-instituciones-publicas-privadas-cumplir-calendario-escolar/
España/27 abril 2017/Fuente: Columna Cero
España es el segundo país de la Unión Europea en fracaso escolar, solo por detrás de Malta. En concreto, la tasa se sitúa en un 19%.
Malas noticias para el sistema educativo español, una decepcionante tónica en los últimos años. Nuestro país es el segundo de la Unión Europea con más fracaso escolar, solo por detrás de Malta. Un 19% de los jóvenes españoles de entre 18 y 24 años han abandonado prematuramente el sistema educativo. La media de la Unión Europea en cuanto al abandono escolar se sitúa en un 10,7%. Una diferencia abismal que no se puede achacar a la falta de gasto, ya que nuestro país gasta de media por alumno en la ESO 7.861 euros, mientras que en Europa el gasto es de 6.829 euros.
El gasto en educación ha aumentado en los últimos años, ya que en 2005 España gastaba 39.732 millones de euros al año, en 2015 el gasto fue de 46.003 millones de euros. Por otro lado, la tasa de abandono escolar se ha reducido la última década. Mientras que en 2006 el abandono era del 30,3%, debido en parte al “boom” de trabajo en la construcción. El año pasado la tasa de abandono fue del 19%. El objetivo del Gobierno es reducirlo al 15% en el año 2020.
Según los datos publicados, los chicos son más propensos a abandonar los estudios, ya que la tasa es de un 22,7%, mientras que la tasa de las mujeres es del 15,1%. Entre los países europeos que menos abandono escolar registran se encuentran: Croacia (2,8%), Lituania (4.8%), Eslovenia (4,9%) y Polonia (5,2%). El gasto en estos países en educación es el siguiente Croacia: 21.829,5 millones de euros, Lituania 13.283,5 millones, Eslovenia 2.037,3 millones de euros y Polonia 18.408 millones de euros.
En cuanto a los estudios universitarios, la Unión Europea quiere que en 2020 el 44% de la población entre 30 y 34 años haya completado una carrera, España actualmente se sitúa en un 40.1% por encima de la media que es del 39,1%. En este caso, las mujeres españolas son más propensas en tener estudios universitarios, un 46,6% mientras que los hombres se sitúan en un 33,5%. Los países con mejores tasas en los estudios universitarios son: Lituania, Luxemburgo, Chipre, Irlanda y Suecia. En el lado contrario, los que sacan peor nota en materia universitaria son: Rumanía, Croacia y Malta.
Fuente:http://columnacero.com/espana/2686/espana-el-segundo-pais-con-mas-fracaso-escolar-a-pesar-de-gastar-mas-en-educacio/
Por: Hernán Ouviña
En Nuestra América, uno de los precursores dentro de la tradición del marxismo crítico en concebir de manera prioritaria a los procesos formativos y a la educación popular, como ejes transversales de una praxis revolucionaria y descolonizadora, ha sido sin duda el peruano José Carlos Mariátegui. Nacido el 14 de junio de 1894 en Moquegua, al sur de la ciudad de Lima, siendo niño sufre un accidente que le lesiona la pierna izquierda y lo deja postrado durante años, con secuelas para el resto de su ajetreada vida. A raíz de esta inmovilidad, suspende sus estudios primarios y se vuelca de lleno hacia el hábito de la lectura y la formación autodidacta.
A los 15 años, ingresa a trabajar en La Prensa, diario donde luego de realizar diversas tareas manuales es designado como cronista y comienza a publicar artículos, bajo el seudónimo de Juan Croniqueur, por lo que sus principales maestros en su etapa juvenil fueron el periodismo y las agitadas calles de Lima, tomadas por las multitudes obreras y estudiantiles en ebullición, de las que junto con las rebeliones indígenas que irrumpieron con fuerza por esos años en el resto del Perú, aprende sus primeras armas intelectuales. Dedicado cada vez más a la producción periodística, participa de varias iniciativas literarias, entre ellas la revista Colónida, de la que dirá años después que constituyó una “insurrección contra el academicismo y sus oligarquías”.
En mayo de 1919 crea, junto con su amigo César Falcón, el periódico La Razón, que funge de caja de resonancia de las luchas obreras y del movimiento estudiantil en Perú. Debido al creciente malestar que genera esta publicación en el gobierno de Arturo Leguía, ambos serán enviados por éste a Europa, en una suerte de “exilio blando”. José Carlos vive allí de finales de 1919 a comienzos de 1923 y se nutre intelectual y políticamente del estrecho vínculo que entabla con las corrientes artístico-culturales y las organizaciones revolucionarias que proliferan como hongos, en particular en la Italia del “bienio rojo” que oficia de verdadera escuela a cielo abierto, y donde activa por aquel entonces el joven Antonio Gramsci. Este distanciamiento de su tierra natal, lejos de aplacar su voluntad transformadora, lo estimula a conocer en profundidad lo específico de la realidad peruana: “por los caminos de Europa descubrí el país de América en el que había vivido casi extraño y ausente”, reconocerá más tarde en tono autocrítico.

Luego de su regreso a Perú en marzo de 1923, se suma a la experiencia de las Universidades Populares “González Prada”, un espacio de formación y autoeducación impulsado por el movimiento estudiantil en Lima y Vitarte. Allí, primero asiste a una serie de clases y talleres en carácter de “estudiante” (tal era el requisito previo para poder participar como “educador”), y al poco tiempo dicta un conjunto de conferencias, a las que el mismo Mariátegui sugiere llamar “conversaciones”. Tras lamentarse por la carencia de maestros “capaces de apasionarse por las ideas de renovación que actualmente transforman el mundo y de liberarse de la influencia y de los prejuicios de una cultura y de una educación conservadoras y burguesas”, expresa que “la única cátedra de educación popular, con espíritu revolucionario, es esta cátedra en formación de la Universidad Popular”. En ella, durante varios meses de 1923 y comienzos de 1924, Mariátegui convida su original lectura de la crisis mundial, aunque no desde una actitud distante y erudita, sino teniendo en cuenta que aquél era “un curso popular”, por lo que se debía -según sus propias palabras- “emplear siempre un lenguaje sencillo y claro y no un lenguaje complicado y técnico”, de manera tal que cada exposición pudiese ser “accesible no sólo a los iniciados en ciencias sociales y ciencias económicas sino a todos los trabajadores de espíritu atento y estudioso”. Fiel a su vocación dialógica y de reconocimiento de la importancia de que las clases populares se formen y conozcan de manera rigurosa la realidad que pretenden transformar, Mariátegui afirma en la inauguración del conversatorio: “Nadie más que los grupos proletarios de vanguardia necesitan estudiar la crisis mundial. Yo no tengo la pretensión de venir a esta tribuna libre de una universidad libre a enseñarles la historia de esa crisis mundial, sino a estudiarla yo mismo con ellos. Yo no os enseño, compañeros, desde esta tribuna, la historia de la crisis mundial; yo la estudio con vosotros”.
Tras esta breve pero intensa experiencia en el seno de las Universidades Populares, a las que define como “escuelas de cultura revolucionaria” que “no viven adosadas a las academias oficiales ni alimentadas de limosnas del Estado”, sino “del calor y la savia populares”, serán variadas y complementarias las apuestas por el estudio y la formación política que dinamice Mariátegui, consciente de que “la burguesía es fuerte y opresora no sólo porque detenta el capital sino porque detenta la cultura”, por lo que ésta tiende a ser “el mejor gendarme del viejo régimen”. Desde periódicos y revistas militantes, como Claridad (laMariátegui imagen 2 cual inicialmente apuntaba a un público estudiantil, pero Mariátegui durante su breve dirección la reformula como punto de conexión y producción conjunta entre obreros/as e intelectuales) Labor (que bajo el subtítulo de “Quincenario de Información e Ideas” logra abarcar a un público más amplio que el del activismo gremial y político) y Amauta (que iba a llamarse en un principio “Vanguardia”, pero finalmente opta por este nombre de gran significación indígena, ya que equivale a “maestro” o “sabio” en lengua quechua), pasando por emprendimientos como la Editorial Minerva y la Oficina de Autoeducación Obrera en el marco de la flamante CGT peruana (de la que redacta sus Estatutos y Reglamentos), hasta las propias “tertulias” y reuniones culturales en su emblemática casa de la calle Washington, en las que se congregan una infinidad de personalidades y activistas de las más diversas tendencias (artistas, dirigentes sindicales y políticos, feministas, líderes indígenas y estudiantiles), para dialogar y socializar sus saberes y sentires mutuos.
Pensar con cabeza propia y de forma descolonizada, con la perspectiva de intervenir en la realidad creativamente, de manera tal que se pueda hacer del lema “Ni calco ni copia” un principio epistemológico y militante, tal fue el horizonte de estos proyectos pedagógico-políticos impulsados por Mariátegui (una verdadera red de producción y promoción de las diferentes y complementarias culturas emancipatorias), por lo que para él la formación y el estudio riguroso del marxismo no consistía en aprender un itinerario prefabricado en otras latitudes y tiempos históricos, sino en adquirir y poner en práctica una brújula para orientar la lectura y transformación radical de una realidad siempre refractaria a las recetas y esquemas de pizarrón. Quizás su mayor obra en este sentido haya sido los Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, publicado a finales de 1928 y considerado uno de los textos pioneros en la construcción de un marxismo enraizado en Nuestra América. Además de dedicar en él un capítulo entero a la problemática educativa, donde denuncia que la educación en Perú “tiene un espíritu colonial y colonizador” y postula sin medias tintas que “no es posible democratizar la enseñanza de un país sin democratizar su economía y su superestructura política”, insiste en la necesidad de entender y analizar a las sociedades a partir del principio epistemológico de la totalidad (que implica concebir al capitalismo como un sistema, evitando disociar, salvo en términos estrictamente analíticos, las diferentes y complementarias dimensiones que lo constituyen como tal, y contemplando de manera imbricada las relaciones de explotación, dominio y resistencia que lo dotan de sentido).
En sintonía con estos planteos, Mariátegui también sugiere que es preciso corregir al filósofo René Descartes y pasar del “pienso, luego existo” al “combato, luego existo”, en la medida en que la conflictividad y la lucha constituyen un punto de partida clave para el conocimiento de nuestras sociedades, que permite a la vez hacer visibles a sujetos y movimientos que -por lo general- son “producidos como no existentes” por la ciencia colonial y las clases dominantes, debido a su carácter subversivo y anti-sistémico. Y de manera análoga a Gramsci, en su propuesta revolucionaria lo central no era definir al socialismo en función exclusivamente de su rigurosidad científica, sus coherencias lógicas y sus supuestas “leyes”, sino a partir sobre todo de su capacidad movilizadora y su estímulo para la intervención activa en la realidad. José Carlos supo referirse al mito no en los términos de una “mentira” o ficción imposible de concretar, sino en la clave de un conjunto de imágenes-fuerza que, arraigadas en las condiciones de vida concretas de los sectores populares y en su memoria colectiva, evocan sentimientos, cohesionan a las masas y las dotan de una subjetividad irreverente que empalma con los ideales de las luchas emancipatorias.

He aquí, según Mariátegui, otro elemento a destacar en todo proceso formativo, que remite a los factores espirituales, la imaginación creativa y la mística como catalizadores del proceso de concientización de los pueblos y clases subalternas en su camino de autoliberación, ya que según él la revolución “será para los pobres no sólo la conquista del pan, sino también la conquista de la belleza, del arte, del pensamiento y de todas las complacencias del espíritu”. En el caso específico del Perú (pero también en otras latitudes de Nuestra América), ese mito capaz de dinamizar la reconstitución de la nación desde una perspectiva plural, debía tener como punto de partida la defensa de los pueblos indígenas sojuzgados por siglos de racismo, explotación y despojo. Sin embargo, “no es la civilización, no es el alfabeto del blanco, lo que levanta el alma del indio. Es el mito, es la idea de la revolución socialista”. De ahí que concluya proclamando que “nuestro socialismo no sería peruano, ni sería siquiera socialismo, si no se solidarizase primeramente con las reivindicaciones indígenas”.
Sus últimos años de vida los dedica a fomentar procesos organizativos de base, entre los que se destacan la creación del Partido Socialista Peruano y de la Confederación General de Trabajadores (concebidas ambas como verdaderas escuelas de formación en la construcción y ejercicio de un poder alternativo al del Estado y las clases dominantes), aunque sin descuidar la batalla de ideas en contra de aquellas lecturas dogmáticas que hacían del marxismo un conjunto de verdades irrefutables, o bien frente a quienes pretendían arrojarlo al basurero de la historia por considerarlo ajeno a las corrientes y movimientos de lucha gestados por fuera del campo de la izquierda tradicional. A contrapelo, para Mariátegui no debía concebirse como un sistema cerrado y escolástico a “aplicar”, sino en tanto teoría subversiva en constante enriquecimiento y complejización, basada en una dialéctica del cambio y en una producción siempre situada, ya que “no es, como algunos erróneamente suponen, un cuerpo de principios de consecuencias rígidas, iguales para todos los climas históricos y todas las latitudes sociales”.
Asimismo, podríamos aventurar que para él la relevancia del marxismo como filosofía de la praxis no implica autosuficiencia ni endogamia, ya que “no es posible aprehender en una teoría el entero panorama del mundo contemporáneo y no es posible, sobre todo, fijar en una teoría su movimiento. Tenemos que explorarlo y conocerlo, episodio por episodio, faceta por faceta. Nuestro juicio y nuestra imaginación se sentirán siempre en retardo respecto de la totalidad del fenómeno”. Aún cuando asume al marxismo como una potente brújula, Mariátegui supo tender puentes y aprender a dialogar con un crisol de tradiciones políticas, procesos de lucha, vanguardias culturales y corrientes de pensamiento no emparentadas en sentido estricto con el marxismo, en pos de actualizar las armas de la crítica para combatir, con más fuerza aún, al capitalismo como sistema de dominación múltiple. Entre ellas, vale la pena destacar al feminismo, al que José Carlos considera “esencialmente revolucionario” debido a que, lejos de ser una “cuestión exótica” que “se injerta en la mentalidad peruana”, constituye una idea y una práctica humana “que encuentra un ambiente propicio a su desarrollo en las aulas universitarias y en los sindicatos obreros”. Por lo tanto, no sólo se trata de indigenizar al marxismo (tal como propone en sus Siete ensayos y en numerosos artículos periodísticos, en particular aquellos compilados bajo el título de Peruanicemos al Perú), sino también de despatriarcalizarlo. “Los que impugnan el feminismo y sus progresos -dirá- pretenden que la mujer debe ser educada sólo para el hogar. Pero, prácticamente, esto quiere decir que la mujer debe ser educada sólo para las funciones de hembra y de madre. La defensa de la poesía del hogar es, en realidad, una defensa de la servidumbre de la mujer. En vez de ennoblecer y dignificar el rol de la mujer, lo disminuye y lo rebaja”. En este punto, Mariátegui entiende que es el macho-varón quien debe ser “educado” y (trans)formado por esta causa de relevancia universal. Por ello concluye: “A este movimiento no deben ni pueden sentirse extraños ni indiferentes los hombres sensibles a las grandes emociones de la época. La cuestión femenina es una parte de la cuestión humana”.
El 16 de abril de 1930, con tan sólo 35 años, José Carlos fallece tempranamente en Lima, viéndose frustrado su proyecto de trasladarse a la Argentina con el objetivo de radicarse en Buenos Aires. Varias propuestas intelectuales y políticas quedarán truncas tras su partida. Entre ellas, la publicación de una revista de carácter continental y cuyo sugerente título iba a ser Nuestra América. Revitalizar el proyecto mariateguista de un socialismo no eurocéntrico ni burocratizado, rabiosamente anti-imperialista y anti-patriarcal, y que pueda forjarse a partir de las diversas tradiciones emancipatorias gestadas a lo largo y ancho del continente, resulta hoy una desafío urgente para quienes seguimos apostando, sin prisa pero sin pausa, a la creación heroica de los pueblos.
Fuente: https://desinformemonos.org/calco-copia-mariategui-la-educacion-praxis-descolonizadora/