República Dominicana/13 marzo 2017/Fuente: noticiassin
El ministro de Educación, Andrés Navarro, aseguró que en su gestión se trabaja en la creación de mecanismos para que las Asociaciones de Padres, Madres y Amigos de la Escuela (APMAE) tengan un mayor nivel de intervención en la gestión de la educación, porque está convencido que la calidad educativa debe pasar por el concurso de las familias para que sea una realidad, debido a que la escuela no lo puede hacer todo.
“Con la pretensión de aplicar el nuevo curriculum basado en competencias, se trata de que nuestros estudiantes más que archivos de información se conviertan en sujetos de acciones frente al contexto en que les toca actuar”, indicó.
Sin embargo, Navarro estableció que dichas competencias no solamente se desarrollan en la escuela, sino que también tienen que estar soportadas por las familias, y que las APMAE son las protagonistas de las familias.
El Ministro de Educación habló sobre el tema al pronunciar las palabras centrales en un Encuentro con los Representantes Distritales de las Asociaciones de Padres, Madres y Amigos de la Escuela realizado en el Salón Ercilia Pepín de la sede central del MINERD.
El funcionario sostuvo que el objetivo principal de la actividad era escuchar las inquietudes, expectativas y preocupaciones sobre los centros educativos de los distritos que representan los participantes, y buscarles soluciones.
Planteó, además, que el Ministerio de Educación (MINERD) de la mano con las familias a través de las asociaciones de padres, madres y amigos de la escuela “pretendemos que este curriculum pueda desarrollarse en su verdadera magnitud”,
El Ministro de Educación dijo que, para lograr el citado objetivo, el MINERD ha establecido alianzas con diversas instituciones públicas y privadas, por entender que la institución no lo puede hacer sola.
Destacó también que ya el MINERD ha establecido alianzas estratégicas con los ministerios de Medio Ambiente, Salud Pública, Cultura, Deportes, y el INFOTEP, entre otras entidades públicas y privadas.” Y así vamos a ir avanzando con una serie de acuerdos interinstitucionales, incluido el que ya está encaminado con el Tribunal Constitucional”, manifestó.
Navarro anunció que en lo adelante en los centros educativos se verá un dinamismo que nunca se ha experimentado, porque se llegará a todas las escuelas, mediante un proceso ambicioso, pero necesario para lograr un sistema educativo realmente sólido.
Consideró que en este proceso hay muchos obstáculos en el camino, que quitarlos o saltarlos o evadirlos, o en algún momento eliminarlos implica una acción mancomunada, y muchos de ellos deben ser resueltos de la mano con las APMAE.
“Las asociaciones también tienen un carácter estratégico, en la medida en que sirven de sensores, de alarmas tempranas de cualquier situación que se puede estar experimentando en una escuela y que el sistema formal del Ministerio no lo perciba”, puntualizó.
En su mensaje a los representantes de las APMAE, Navarro precisó que la escuela debe ser el centro de mayor atención del país y que no existe un lugar que deba ser más sagrado que la escuela, porque tiene al futuro de este país concentrado, pues, “en ocho horas de un día laborable tenemos el futuro del país albergado en ese lugar y debemos poner el mayor empeño en protegerlo”.
El Encuentro se realizó en dos jornadas con representantes de APMAE de distritos educativos de diez regionales y con los delegados de los ocho regionales restantes.
Los participantes se dividieron en grupos y respondieron las preguntas elaboradas sobre la función de los representantes de las APMAE, los aspectos positivos de la gestión de la educación, sus preocupaciones y sugerencias, cuyas conclusiones fueron leídas en presencia del Ministro de Educación, quien la escuchó detenidamente.
Luego de este punto de la agenda, en cada jornada el Ministro Navarro dio respuestas a varias inquietudes y aseguró que agilizará lo más pronto posible la solución de algunos problemas, que se pueden resolver de inmediato.
En su mensaje, Navarro reiteró que el presente cuatrienio de gobierno del presidente Danilo Medina se caracterizará por la mejoría de la calidad educativa. Esta meta se fundamentará en tres políticas: formación de los docentes; desarrollo del curriculum basado en competencias; y gestión de centros educativos sostenibles.
En la actividad, el Ministro de Educación estuvo acompañado del director General de Participación Comunitaria del MINERD, Miguel Fersobe Pichardo, quien pronunció las palabras de bienvenida y explicó la metodología del encuentro.
Una serie de medidas se piensan implementar en 2019.
Una serie de modificaciones al currículo escolar prepara el Ministerio de Educación, con el fin de que sean aprobadas a fines de este año y que desde el 2019 comiencen a funcionar los terceros medios de las escuelas con la nueva estructura.
De acuerdo a El Mercurio, una de las propuestas es la presencia obligatoria de la asignatura de Educación Ciudadana, que contará con dos horas a la semana.
El objetivo de este ramo es “desarrollar un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes para que los estudiantes se desenvuelvan en un sistema democrático”. De esta forma, se contribuye a la formación integral, al ser un espacio donde convergen distintos saberes y prácticas y permitirán a los estudiantes “valorar y defender los derechos humanos y analizar las relaciones políticas, económicas y sociales que se dan en un territorio”.
Además de esto, vale mencionar que la propuesta también contempla que exista un plan común con ramos típicos como Lengua, Ciencias y Filosofía, pero que además se crearán 24 asignaturas en tres áreas de aprendizaje: Lengua, Ciencias y Desarrollo Personal. Allí, los estudiantes de tercero medio deberán tomar una especialización en cada área, mientras que los de cuarto podrán elegir la que quieran.
También se sumará el curso “Proyecto” con la que se busca que el alumno aborde una situación o problema que le intereses, primero con una investigación y luego a través de la formulación de propuestas de solución.
De momento, la serie de modificaciones están en consulta pública y se pueden revisar en www.basesdelfuturo.cl.
El sistema educativo en su forma reglamentada ha excluido sistemáticamente la diversidad de género, saberes, sentires y pensares. Los niños transgénero han abierto la discusión sobre la concepción binariaria del género (distinción entre hombre y mujer) que desafían a las comunidades educativas a avanzar en el desarrollo de la escuela.
Ubicado en la comuna de Maipú, a pocas calles de la estación Santiago Bueras, se encuentra el colegio El Trigal. Como la mayoría de los establecimientos en nuestro país, está viviendo el inicio del año escolar, una nueva experiencia para los estudiantes, profesores, apoderados y directivos.
“Es súper complejo el primer día de clases, hay niños nuevos, hay apoderados nuevos, todo comienza de nuevo”, dice Evelyn Silva, quien tiene a sus dos hijas en este colegio desde el año 2015. “Son pocos los establecimientos que tienen esta capacidad de autoconstruirse, que es lo que hemos encontrado aquí”, asegura.
Virginia, la sostenedora de El Trigal relata que cuando Evelyn llegó buscando matrícula a su colegio para sus hijas “venía con dos niñas a dar examen. Una chica que se integraría a séptimo y otra a primero básico. Cuando ella empezó a entregar todos sus papeles le informó a la persona encargada de admisión, con mucho temor, que la niña más chiquitita era transgénero. Que ella había ido a preguntar a muchos colegios y en todas partes le habían negado la matrícula”.
“Evelyn planteó que su hija tenía un nombre legal y uno social, por lo que pidió que fuera tratada como Selenna. Frente a la petición dijimos que para nosotros no es problema, porque muchas veces nos hemos encontrado con estudiantes pequeñitos cuyos padres están en proceso adopción o están con un cambio de apellido. Por lo tanto, el nombre que van a adquirir estos estudiantes es diferente al que aparece en el certificado”, dijo Virginia.
Evelyn recuerda sonriendo esos primeros días. “Virginia fue muy clara desde el primer día, me dijo que no conocía el camino para delante, pero que lo íbamos a recorrer”, dijo. “En otros colegios las toman como niño o niña y los padres quedan tranquilos, porque le respetaron la ropa y el baño. Pero eso no es todo, qué pasa con la emocionalidad del niño, qué pasa con lo que el niño vive, cómo lo piensa, cómo lo siente”.
“Yo estuve dos años destruida, estaba muy sola. Entonces fue muy difícil, pero hice un clic cuando llegué aquí. Cuando mi hija empezó a encontrar un espacio no era todo tan malo, ya que hasta ese minuto no tenía colegio para la Selenna, fui a todos los colegios de Maipú y cuando entró aquí yo dije tengo que hacer algo, no puede ser que todos tengan que pasarlo como lo pasé yo. Es para ayudar a los padres a hacer un tránsito menos doloroso para ellos, porque los niños lo tiene claro, los que sufren sin poder entender son los adultos”.
Así nació Fundación Transitar, institución dirigida por Evelyn y Niki Raveau, mujer trans y profesora de enseñanza media, quienes partieron con la atención de cuatro familias, las que luego de un año y medio suman sesenta.
El binario de género y la exclusión de la diversidad
El abordar el género es un desafío social, ya que en nuestra historia como país se ha normado profundamente esta comprensión. Las primeras que rompieron con estas cadenas hegemónicas fueron las feministas, quienes luchando por sus derechos lograron generar cambios profundos en los abusos que por años se han cometido contra contra las mujeres o quienes no se ajustan a un heteropatriarcado en su conjunto.
Lo mismo sucede con lo transgénero. Según plantea Sylvia Contreras, académica del Departamento de Educación de la Universidad de Santiago, para hablar de ello aún se cae en discusiones burdas, ya que “para que sea más comprensible a un público general, se vuelven a reproducir conceptos que son limitantes. Por ejemplo, cuando se habla de cambio de género, se reafirma que el género es solo una construcción cultural, que ese es solo el problema, la limitante. Seguimos en la lógica binaria (mujer y hombre), donde el cambio de género es el cambio de hombre a mujer, por el contrario a la subjetividad del cómo tú vivencias y experimentas tu cuerpo, que puede ser mucho más diversa que esos dos conceptos que nos ha dado la cultura en la que vivimos”.
La académica plantea que más que caer solo en la discusión de si es hombre o mujer, es fundamental comprender que todos los seres tenemos una subjetividad y por tanto una identidad que es móvil, es decir, cambia en base, el sujeto se enfrenta a diferentes posiciones en su vida. Con otras palabras “cuando nos experimentamos a sí mismos, cuando yo me pregunto por mí mismo, esa pregunta va modificándose a medida que vas deviniendo, a medida que vas siendo. La pregunta no es quién eres o quién soy, es quién estoy siendo o qué estoy siendo. Es decir, el ser está en un constante movimiento”.
Por su parte, Lelya Troncoso, psicóloga de la Universidad de Chile critica que “la psicología ha sido tremendamente conservadora en lo que refiere al género, sin embargo existen en la actualidad psicólogos/as y psiquiatras/os que están dispuestos a posicionarse desde otros paradigmas que no patologicen lo trans”.
En este sentido, la académica de la Universidad de Chile plantea que en los establecimientos educacionales hoy hay muchas “infancias y juventudes que no se ajustan al binario de género, que no se sienten cómodos y que sufren mucho al ser obligados a calzar dentro de los parámetros heteronormativos. En Chile tienes que usar uniforme de hombre o mujer, el sistema educacional es súper violento en este sentido. Cómo se siente un niño que se siente niña, obligado a usar uniforme de niño o ponerse en una cierta fila para formarse todas las mañanas, o que tenga que usar el baño de los hombres”.
Niki Raveau, directora de la Fundación Transitar explica que dentro de las experiencias que ha visto en la institución que dirige “hay historias muy diversas que no se pueden encasillar en una definición de los niños trans. En la fundación hay niños que desde los 3 o 4 años comienzan a manifestar, de manera muy patente, su no conformidad con el género que se le asignó al nacer y, otros, que comienzan en la adolescencia o también en la edad adulta. El tránsito no siempre es desde un polo del espectro al otro, sino que también existe una amplia gama de identidades trans que combinan nociones de lo masculino y de lo femenino, o bien, que se desentienden de tales nociones. Así, conocemos identidades trans no binarias desde la misma infancia”.
La psicóloga Lelya Troncoso agrega que “hay personas que transitan a los 40 o 50 años, después de estar casadas, tener hijos y haber criado. Todo eso existe. Hay poco registro sobre la infancia trans, porque parece ser que recién ahora hay un contexto que permite que emerja un cuestionamiento mayor sobre las nociones tradicionales de género”.
La psicóloga de la Universidad de Chile y Niki se adjudicaron un Fondo Alquimia para elaborar una Guía de educación sexual y de género basada en las experiencias de los/as niños/as y jóvenes de la fundación. “Con este proyecto queremos difundir todas estas experiencias, desarrollar un material educativo y de trabajo, que sea útil para profesores y funcionarios de la salud pública.
“Es necesario abrir el diálogo y el debate con el escaso corpus teórico a disposición. La mayoría de las miradas provienen desde el ámbito de la salud mental, en desmedro del relato de experiencias social comunitarias, las que además de incidir en dirección hacia lo institucional (educación, salud y legislación), también desarrollan actividades autónomas ligadas a la cultura, el arte y la educación popular. Transitar cuenta, por ejemplo, con talleres de teatro, artes, visitas a exposiciones y grupos de autoformación didáctica”, afirmó Raveau.
La normatividad de la escuela
En promedio, un niño pasa cerca de 8 horas en la escuela, espacio en el que los padres, en general, confían en que ese lugar los preparará para enfrentar una vida dentro de esta sociedad.
La profesora Sylvia Contreras, quien lleva más 16 años en la escuela, en diferentes modalidades y siempre trabajando con la diferencia, considera que la escuela tal como está no debería existir. “Yo pienso que es un mal, deshumaniza al ser humano, lo está convirtiendo en algo que no quisiera ser”.
Esto lo plantea porque “la escuela disciplina los cuerpos, disciplina subjetividades, los sentires y los pensares. Te dice cómo tienes que pensar, qué pensar y cómo pensarlo. Entonces la escuela como está estructurada y como siempre ha estado estructurada, desde el origen, es de una forma muy instrumental que debe formar sujetos para trabajar en la industria, para la producción masiva”.
La experta dice que la discusión de la diversidad siempre se centra en lo afectivo sexual, pero cuando se reflexiona sobre los saberes “cada ser humano tiene la posibilidad de auto interpretar su existencia, de dar cuenta de lo que le pasa y eso es un saber que no es trasmitido por un otro.
El problema es que la escuela se ha trasformado en el único centro donde se pueden recrear u transmitir saberes o conocimientos para la vida y eso ya es una debilidad, esto en desmedro de otros espacios educativos. Por ejemplo, los procesos de crianza en la familia, el barrio, los padres, los amigos. Hay todas otras interacciones donde se van construyendo otros saberes, otras prácticas que son ajenas a las escuela, pero esos espacios son muy mínimos y la sociedad solo invierte recursos en el sistema educativo formal, siendo que la posibilidad podría ser invertir en otros espacios educativos”.
La infancia en este sentido ha sido limitada a un espacio de manejo desde la adultez en que según plantea la profesora Contreras “no se confía en los niños. Quienes están en las escuelas son sujetos, no son agentes, a ellos no se les reconoce su capacidad de poder testimoniar su existencia, ellos no pueden dar testimonio de lo que les pasa, porque no manejan el vocabulario que se espera que tengan y porque no lo hace en el momento más apropiado, no son legitimados. Entonces difícilmente le vamos a dar espacio, y si se les entrega, va a ser mediado por las cosmovisiones y la concepción que tenga el adulto sobre el niño. Entonces, cómo buscamos el equilibrio entre cuidarlo y además darle la autoría de trasformar”.
Es por esta razón, que la académica asegura que se vuelve tan complejo el escenario para los niños trans que se incorporan al sistema educativo formal, ya que “no pueden comprender que salir de esta matriz que limita a que un cuerpo, por tener ciertos genitales, tiene ciertas características. Ellos siguen pensando que es la naturaleza y no logran comprender que es una construcción cultural en la que nosotros hemos hecho esas representaciones, esas categorías, esas definiciones, que le hemos asignado cierto significado.
Educando en la diversidad
El proyecto El Trigal nace como una escuela de arte en la comuna de Maipú. En sus inicios, Virginia y sus amigos participaban de una dirigida por Elena Varela, autora del documental Newen Mapuche, para luego desarrollar un espacio donde se trabajan las habilidades artísticas.
“Nosotros comenzamos en una pequeña casa con 34 alumnos y hoy tenemos 377. Siempre fuimos muy críticos frente a lo que estaba pasando en la educación en este país, sobre todo con el exitismo que no tiene ninguna relación con la educación. Eso significa que tú vas a competir con el que está al lado, y en educación se trata que entre todos nos desarrollamos y aprendemos los unos de los otros porque así nos vamos potenciando.
El proyecto educativo parte de la base de que nosotros creemos que cada persona es diferente a otra y que cada persona tiene un alma y esa alma no se repite en ninguna parte. Por lo tanto, esa persona tiene que ser desarrollada y tiene que ser protegida, entonces nuestra labor como docente es proteger y desarrollar todas las habilidades”.
Frente a los sistemas de medición estandarizados a los que se deben someter los diferentes colegios, Virginia explica que “participamos del Simce y preparamos a los niños para la PSU, pero ese no es el foco. Nosotros no somos academicistas. Nosotros potenciamos el conocimiento de las diferentes materias y el desarrollo cognitivo, pero también pensamos que los niños tienen que desarrollar otra cantidad de habilidades que los van a hacer mejores personas, que los van a ayudar a incorporarse a la sociedad y a la vez hacer cambios. Es decir, nuestro proyecto educativo dice que nosotros necesitamos estudiantes con un pensamiento socio crítico y divergente. Nosotros necesitamos que nuestros estudiantes sean los que cambien el mundo”.
La sostenedora cuenta que cuando Selenna entró al colegio, conversó su ingreso con los profesores y luego con los apoderados y de ningún grupo recibió resistencia. “A los padres los abordamos con una charla en la que participó el equipo de diversidad de la municipalidad, con quienes comenzamos a trabajar desde el primer minuto, además de Evelyn, su madre, quien les contó a los demás apoderados todo el tránsito que había vivido junto a su hija hasta ese momento. Además, los formó en lo que significa ser transgénero y la lucha que hay que dar en este país donde todo está hecho para que esto no exista”.
La postura de los otros padres fue clara “nosotros apoyamos y queremos a la Selenna, la Selenna va a estar con nosotros y nunca será discriminada. Virginia comenta que “muchos apoderados se acercaban y decían yo les agradezco que me den la oportunidad de pertenecer a este colegio, porque es la sociedad que queremos construir, más amable más fraterna y sin discriminación”.
“No buscamos crear una “escuelita trans”, buscamos transformar la educación. Darle preponderancia a la convivencia antes que a la inclusión, convivencia con la diferencia. El ingreso de infancia trans al sistema escolar, lo que generará es un vuelco del sistema educativo que permitirá comprender que las actividades desligadas de roles sexistas vienen a aportar más creatividad y enriquecimiento para toda la sociedad, “trans y “no trans”, profundiza Niki.
“Cuando uno sobrepasa las comprensiones sociales y solo se observa al ser, entiendes que otro ser es subjetivo y que todos somos diversos, no existe un parámetro que se pueda exigir para que tu seas. La escolarización tradicional remarca las categorías y no la comprensión de la diversidad del ser. Por lo mismo, la realidad trans nos viene a cuestionar el vivir en comunidad, lo rígido del sistema educativo y cómo nos planteamos frente al otro”, finaliza Virginia.
Betsy DeVos, secretaria de Educación de los Estados Unidos, ha mantenido un encuentro con activistas y organizaciones defensoras de los derechos civiles de la población transexual. El objetivo del encuentro es apaciguar los ánimos tras la polémica desatada por la Administración de Donald Trump por dejar de proteger a los jóvenes transexuales en los centros escolares. DeVos, pese a mantener la reunión, no ha asumido ningún compromiso respecto a la protección de los derechos de la ciudadanía y de los jóvenes trans.
El gobierno del presidente republicano Donald J. Trump ha mantenido una reunión con activistas defensores de los derechos humanos de la comunidad transexual después de la gran polémica ciudadana originada por el ejecutivo republicano por la medidas que ha emprendido en las últimas semanas en contra del colectivo transexual.
Betsy DeVos, secretaria de Educación de los Estados Unidos, ha mantenido un encuentro con activistas y organizaciones defensoras de los derechos civiles de la población transexual. El objetivo del encuentro es apaciguar los ánimos tras la polémica desatada por la Administración de Donald Trump por dejar de proteger a los jóvenes transexuales en los centros escolares. DeVos, pese a mantener la reunión, no ha asumido ningún compromiso respecto a la protección de los derechos de la ciudadanía y de los jóvenes trans.
«Le hicimos saber cómo podía mitigar el dolor, el miedo y la confusión que su decisión ha provocado«, ha manifestado al Washington Blade la activista Eliza Byard, una de las presentes en la reunión con la secretaria de Educación republicana Betsy DeVos.
«Por encima de todo nos aseguramos de que DeVos escuchara directamente de nosotros que no nos moveremos en la defensa de los derechos que todos nuestros niños, incluyendo los jóvenes LGBTQ, merecen ver respetados por parte del Estado«, ha manifestado la activista a los medios.
Betsy DeVos, favorable a «curar la homosexualidad», fue elegida nueva secretaria de Educación de Estados Unidos
Betsy DeVos, mediante la fundación de su familia, ha ayudado económicamente a grupos que llevan a cabo terapias para «curar la homosexualidad», algo condenado por la comunidad médica internacional debido al fraude y a los peligros físicos y psicológicos que conlleva.
La nominada por Trump para secretaria de Educación también ha apoyado a la organización religiosa ‘Focus on the Family’ (Enfocados en la Familia), un colectivo que ha trabajado en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo.
El Senado de Estados Unidos nombró a DeVos en base al voto ejercido por Mike Pence, vicepresidente del país, para deshacer la igualdad de votos en el Senado.
Es la primera vez en la historia de Estados Unidos en la que el vicepresidente tiene que forzar la elección de una candidata propuesta por el presidencia mediante la práctica de su derecho al voto en el Senado.
La Organización No Gubernamental (ONG) Plan Internacional alertó que una de cada cinco adolescentes en todo el mundo no tiene acceso a la educación. Por ello, instó a la comunidad internacional para que garantice la igualdad de oportunidades y el acceso equitativo a la educación internacional para todas las niñas del mundo.
«El movimiento por la igualdad de género es más necesario que nunca. Sabemos que garantizar los derechos de las niñas y la justicia para las mujeres es clave para transformar sus vidas y las sociedades en las que viven. Sin embargo, los progresos conseguidos están en riesgo», explicó el director general de Plan Internacional España, Concha López.
Según reseña la cadena Telesur, el 90 por ciento de los países del mundo cuentan con al menos una ley que limita la igualdad económica de las mujeres, informó la ONG y alertó que la disparidad de oportunidades en materia educacional aumenta cada día.
La mayoría de los 600 millones de jóvenes entre 15 y 24 años de todo el mundo que no están escolarizados son mujeres y las niñas que no recibieron educación tienen tres veces más probabilidades de estar casadas a los 18 años que aquellas que tiene educación secundaria o superior, informó la ONG.
«Una niña con educación es una niña con futuro», señaló Plan e informó que cada año de educación secundaria supone un aumento de entre 10 por ciento y 20 por ciento en los ingresos de una niña cuando sea adulta.
Generalmente, las mujeres dedican el 90 por ciento de sus ganancias a mantener su familia, una tendencia capaz de romper con el círculo de la pobreza, según la ONG.
Datos de la Unesco.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), de los 57 millones de niños y niñas en todo el mundo que no reciben educación primaria, más de la mitad, 31 millones, son niñas.
Hay tres países que tienen más de un millón de niñas sin acceso a educación: Pakistán, Etiopía y Nigeria.
Las niñas representan la mayoría (el 53%) de los menores en edad de cursar estudios primarios que no están escolarizados. A nivel internacional, hay 31 millones de niñas en ese grupo etario a las que se les niega el derecho fundamental a recibir educación.
En el África subsahariana hay 31 millones de niños sin escolarizar. El 55% de ellos nunca asistirá a la escuela. Las niñas enfrentan obstáculos más considerables en materia de educación.
En Asia meridional y del oeste, hay 13 millones de niños sin escolarizar. El 49% de ellos nunca asistirá al colegio.
Alrededor de 67 países presentan tasas de matriculación y asistencia de las niñas a la escuela primaria por debajo del 85%.
Consultor educativo internacional y autor de más de una docena de libros como ‘Neurociencia educativa’ o ‘Cómo aprende el cerebro’, David A. Sousa reflexiona en esta entrevista sobre el papel que juega el cerebro en la educación. Según su opinión, la neurociencia educativa ayuda a entender diversas maneras de abordar el aprendizaje de los estudiantes.
¿Por qué es tan importante conocer el funcionamiento y la estructura del cerebro?
Los maestros intentan cambiar el cerebro humano todos los días. No se trata de pedirles que se conviertan en neurocientíficos pero, cuanto más sepan sobre cómo aprende el cerebro, más éxito tendrán en la enseñanza.
¿Se tiene en cuenta hoy en día en los centros educativos?
Sí, pero muy poco. Los educadores están empezando ahora a conocer los estudios sobre cómo aprende el cerebro. Esta información debería formar parte de la base de conocimiento de todos los maestros. Por ello, estamos trabajando duro para actualizar las aulas, sobre todo, para conseguir que los profesores de las universidades educativas incluyan la neurociencia en sus cursos.
Cuanto más sepan los docentes sobre cómo aprende el cerebro, más éxito tendrán en la enseñanza.
¿Dónde y por qué se produce el aprendizaje en el cerebro?
Son muchas las partes del cerebro que se activan durante el proceso de aprendizaje. La parte frontal (lóbulo frontal) es la responsable de la atención, la memoria activa, la resolución de problemas y la toma de decisiones. El centro profundo del cerebro (sistema límbico) procesa las emociones y decide qué aprendizaje se codificará en la memoria a largo plazo. La información sensorial se procesa a través de otras áreas.
¿Qué aporta la neuroeducación al proceso de enseñanza-aprendizaje?
A medida que los investigadores hacen nuevos descubrimientos sobre cómo el cerebro aprende, los educadores pueden decidir si cualquiera de esos descubrimientos se traducen en estrategias de enseñanza más eficaces.
¿Propiciaría una educación individualizada que respetara los ritmos de cada alumno?
A medida que la población estudiantil se diversifica en cultura, idiomas y habilidades, los maestros necesitan diferenciar su instrucción para satisfacer las necesidades individuales de sus estudiantes. La neurociencia educativa les ayuda a entender diversas maneras de abordar el aprendizaje de los estudiantes.
La neurociencia educativa ayuda a los maestros a entender diversas maneras de abordar el aprendizaje de los estudiantes.
¿Qué cambios serían necesarios en el proceso de evaluación actual?
Deberíamos hacer evaluaciones formativas con frecuencia para comprobar la comprensión del estudiante y su progreso hacia el objetivo de aprendizaje. Así, los profesores podrían adaptar la enseñanza. Además, deberíamos centrarnos menos en una evaluación sumativa —esas pruebas ‘de alto riesgo’ al final de la unidad—, con la que poco se puede hacer para mejorar el aprendizaje de los alumnos una vez terminada la lección.
¿Y en otros aspectos (entorno físico, modo de trabajo…)?
En cuanto al ambiente físico, éste debería ser un lugar donde los estudiantes se sientan físicamente seguros y tengan suficiente espacio para poder moverse por el aula durante la lección. El movimiento es un factor importante para generar aprendizajes, así como para activar la memoria.
El movimiento es un factor importante para generar aprendizajes, así como para activar la memoria.
¿Qué papel desempeñan las emociones en el aprendizaje?
Las emociones juegan un papel muy importante en el aprendizaje. Las dos estructuras cerebrales responsables de crear recuerdos a largo plazo se encuentran en la parte emocional (límbica) del cerebro. Por eso recordamos las mejores y peores cosas que nos han pasado. Siempre que los maestros puedan conectar el objetivo de aprendizaje con las emociones, habrá una mayor probabilidad de que los estudiantes recuerden el nuevo aprendizaje.
¿Qué rol juega la tecnología en este contexto?
La influencia de la tecnología en el proceso de enseñanza-aprendizaje es complicada. La tecnología puede ser útil, por ejemplo, cuando permite a los estudiantes ver lo que están aprendiendo aplicado al mundo real, o ponerse en contacto con estudiantes de otras partes del mundo para obtener sus puntos de vista sobre los temas tratados en el aula. Sin embargo, la tecnología también puede alejarnos de un aprendizaje efectivo cuando se convierte en el foco de la lección, en lugar de asistir al logro del objetivo real de la lección.
¿Qué se aprende en las aulas? Tres jóvenes que ya egresaron de la secundaria comparten sus testimonios.
Caren pensaba que su vida siempre sería igual a la de su mamá: quedar embarazada siendo una adolescente y que su esposo le pegue. Las clases de educación sexual integral le mostraron otro horizonte. Yamila conoció por primera vez el mar con sus compañeros de quinto año. Y dice que se sintió alguien cuando sus profesores la acompañaron en el velorio de dos sobrinos asesinados. Anabela habla del orgullo que sintió su mamá cuando se graduó: es la primera generación en su familia en terminar el secundario. En otro año escolar, tres testimonios que resaltan el valor de la escuela como espacio de pertenencia y construcción de afectos.
Caren Luna tiene 22 años, está casada y es la mamá de Paloma, una beba bellísima de seis meses. Prepara sándwiches triples, un poco «para hacer otra cosa», otro como un ingreso al hogar. Terminó la educación obligatoria en 2012. Yamila Carballo tiene 19 años, se graduó el año pasado y pronto comenzará a cursar el profesorado de educación primaria. Anabela Romero, de 20 años, vive en pareja, trabaja y proyecta para el próximo año comenzar la carrera de enfermería. Todas hicieron su secundario en la Escuela Secundaria Nº 551 Sonia Beatriz González, de barrio Tablada.
Ninguna ahorra palabras, definiciones, imágenes a la charla que transcurre en una mañana que trata de decidirse entre el sol y la lluvia. Los ejemplos que citan van dando forma a una escuela contenedora, que integra, que no hace distinciones y que «funciona como una familia, con la diferencia que aquí hay que estudiar» . Tal como lo describen con sus relatos, el trabajo docente es clave: orienta, acompaña, escucha, muestra que hay otras formas de convivir y pensar el futuro.
La escuela es también un lugar de igualdad de oportunidades, más cuando tiene como proyecto que los aprendizajes no pasen por la rutina de un salón de clases. Las salidas, los paseos y los viajes definen otras formas de conocer y disfrutar. Una a una repasan los viajes a Santa Fe, a Buenos Aires, a Victoria, o por la misma ciudad de Rosario, siempre con un fin educativo. La excusa legítima para abrirse a otros espacios. «Los viajes te incentivan mucho. Yo viajé en avión con una profesora al Parlamento Juvenil que se hizo en Buenos Aires en 2012», rescata Caren cuando le tocó representar a su escuela y contar que se llama «Sonia Beatriz González» en homenaje a una militante desaparecida en la dictadura cívico militar. Un paseo que había financiado el Ministerio de Educación de la Nación.
Yamila pudo conocer por primera vez el mar a los 18 años, cuando viajó a Mar del Plata con sus compañeros de 5º año. No oculta la alegría que le provoca acordarse de ese momento: «Es hermoso, me lo imaginaba así como en las películas. El agua estaba fría pero nos metimos igual!» Reconoce que «el profesor Gabriel (San Sebastián) hizo de todo para que pudiéramos conocer el mar»: consiguió los pasajes gratis a través de un programa de radio, y el gremio de La Bancaria les brindó solidariamente el alojamiento.
Espacio de pertenencia
El valor de la escuela que rescatan estos testimonios no tiene que ver con los aprendizajes propios de lengua, matemática o ciencias o a la preparación para asegurar un lugar en el mundo del trabajo. «Se trata de la escuela como institucionalidad, como continente personal y afectivo. Un espacio de pertenencia, de constitución de subjetividad, de identidad y de construcción de afectos», opina el doctor en psicología Roberto Follari, al ser consultado por LaCapital.
Además de las historias colectivas, cada una tiene algo propio que las marcó en su paso por la escuela, y que de alguna manera les cambió la vida. Un patrimonio que quieren compartir.
Decidida, mientras acuna a Paloma en sus brazos, Caren pone el acento en la importancia de la educación sexual integral, en especial para derrumbar las violencias naturalizadas. «Al ver cómo fue mi familia y la vida dura que llevé, yo pensaba que a los 15 ó 16 años iba a quedar embarazada. Mi mamá me tuvo a los 14 años. Pensé que iba a repetir una historia con la droga, la delincuencia y la violencia, porque mi papá le pegaba mucho a mi mamá. Siempre salíamos corriendo con mis hermanos para la casa de mis tíos. Para mí eso era una vida natural. Siempre le recriminé a mi mamá por qué no lo dejaba a mi papá, mientras muchos decían que no debía dejarlo por qué no teníamos a dónde ir a parar con mis hermanos, que por lo menos «teníamos un techo». Mi papá le pegaba a mi mamá hasta cuando estaba embarazada, era drogadicto. Yo pensaba que mi vida iba a terminar así. Y sin embargo en la escuela me abrieron la mente, aprendí que no tenía por qué correr el mismo riesgo que mi mamá; nos enseñaron a usar la pastilla anticonceptiva, el preservativo a los varones, a valorarnos como mujer; que el dolor del golpe también pueden ser las palabras. Que un hombre te tiene que tratar con respeto y que podés decidir con quién formar tu familia. Todas esas cosas que en las familias no se hablan muchas veces por miedo a la violencia».
Caren es la mayor de cuatro hermanos varones. Es la primera en terminar la secundaria. Su papá falleció cuando estaba en tercer año, y sus hermanos en la primaria. Dice que la escuela fue un sostén en esos momentos tan duros. Cuando se graduó su mamá le pagó un curso, trabajó de moza hasta el año pasado que tuvo a su hijita. «Gracias a Dios mi esposo tiene un buen trabajo. A mí me gustaría que Paloma termine sí o sí también la secundaria y después que elija si quiere ir a la Universidad o no. En todo momento, siempre la voy a apoyar».
Entre la alegría y el dolor
Yamila cuenta orgullosa que ella le enseñó a leer y a escribir a su mamá. «Aprendió conmigo», subraya y se lamenta no haberla podido convencer todavía para que asista a una escuela para adultos. El dato familiar que comparte en la charla es ilustrativo de por qué para ella fue tan determinante concluir el secundario.
Ahora quiere ir por más: se anotó para cursar el profesorado de educación primaria: «Quiero ser maestra para que otros chicos no vivan lo que viví yo. Para que vayan a la escuela a conocer sus derechos y a aprender». Las emociones más intensas de alegría y de dolor conviven en la vida de Yamila, casi sin respiro. «A mitad de noviembre del año pasado perdí a dos sobrinos. Los mataron (en el mismo día, con pocas horas de diferencia). No sabía qué hacer, avisé a la escuela, y los profesores y la directora estuvieron ahí, en el velorio. La verdad es que no lo esperaba porque la escuela es un lugar donde voy a estudiar, a aprender. Y ellos se tomaron parte de su tiempo para ir al velorio de mis parientes que ni conocían. Me sentí acompañada, querida, que por fin a alguien le importaba algo de mí. Me sentí alguien. Todo pasó cuando volví de viaje de estudio. Estás feliz y a los días se te cae el mundo. Pero la escuela siempre estuvo conmigo». El relato de la joven es demoledor, llega sin pausas entre lágrimas de impotencia y una infinita tristeza.
Valores y derechos
En 2015, Anabela también fue la primera en su familia en lograr el título secundario. «Mi mamá lloró un montón, nunca la había visto así», trae a la charla la imagen del acto de graduación. El año pasado comenzó a estudiar el profesorado de educación primaria pero la falta de recursos económicos la dejó afuera de carrera: «No me alcanzó la plata para poder estudiar, tenía que tener todos los días plata para fotocopias, los libros, la tarjeta de colectivo. Encima no hay becas, nada y no pude seguir».
En el mientras tanto, hizo un curso de ayudante de pastelero, para poder afrontar el mundo laboral. Ahora se organiza para seguir la carrera de enfermería el año que viene.
Elige las palabras valores y derechos para hablar de la escuela. Unos y otros aprendidos juntos. En ese momento, Caren la interrumpe para recordar que cuando trabajaba de moza peleó para que le dieran los 15 minutos que les corresponden para comer algo y permanecer sentada, más en jornadas de trabajo que se extendían por doce horas.
Anabela también se refiere, entre otros, a esos derechos en el trabajo, y sobre todo se detiene en el derecho a una buena educación: «No se trata de que los profesores te digan «Ya aprobaste», que lo hagan porque sí. Ellos te tienen que enseñar, y no aprobar por aprobar».
Para la joven la contención, la participación, las oportunidades, el apoyo son dimensiones esenciales para transitar por el secundario. También ofrecer lo que otras instituciones no dan: «Siempre se dice que la educación primero viene de la casa, pero hay veces que en la casa no está esa educación que uno tendría que saber, entonces es la escuela la que te compensa y te motiva a seguir».
A esta altura de la charla, Paloma pasea de brazo en brazo, pero elige siempre los de su mamá para dormirse un ratito y espiar de qué se trata tanta conversación. El día se decidió por el sol y mucho calor. Casualmente en pocos horas más comenzará la Marcha y Paro Mundial de Mujeres que pelean por sus derechos. Las historias de Yamila, Anabela y Caren seguro están presentes.
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