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La escuela, salvavidas contra el coronavirus para los más pobres de Sudáfrica

África/Sudáfrica/lavanguardia.com

«¿Qué habéis oído nuevo sobre el coronavirus?», preguntan los maestros al comenzar cada día en la escuela Streetlights, ubicada en uno de los barrios más conflictivos de Johannesburgo. La pregunta es simple, pero efectiva contra el miedo que se ve sobre las mascarillas, en los ojos de los alumnos.

«Yo he oído que encontraron una cura contra el virus en América»; «En Rusia liberaron leones porque la gente no cumplía las normas» o «No puedes verlo, pero puede matarte» son algunas de las respuestas que se oyen una mañana de mediados de agosto, en el aula de los niños de 8 años.

Las clases de este centro privado, que funciona como proyecto sin ánimo de lucro en el barrio de Jeppestown, se han partido en grupos de 15 alumnos y, pese al devastador efecto de la pandemia en Sudáfrica, estos días comienzan puntuales a las 07.15 de la mañana, con una pequeña sesión de preguntas y respuestas sobre el coronavirus.

Antes, con cara de sueño, mascarilla y pantalla protectora (obsequio de uno de los donantes de la escuela), los estudiantes llegan con margen de tiempo a la puerta de la escuela para que les desinfecten los zapatos y las manos, les tomen la temperatura y les anoten en la lista de entrada.

Cada uno lleva un «cuaderno de bienestar» en el que apuntan como se encuentran físicamente y de ánimo en este contexto extraño. Tan extraño que, al llegar al colegio, en este invierno austral no hay bullicio, ni risas, ni pasos de carreras.

«Cuando empezamos a traer a los niños de vuelta a las primeras clases (en junio pasado), nos quedamos atónitos. Era nuestro grado 5 (unos 9 años) y son un grupo bastante animado. Pero cuando volvieron después del confinamiento, todo lo que podías ver en sus ojos era tristeza. Tristeza y miedo», explica a Efe Tatenda Mafodya, directora de Streetlights School.

«Durante nuestras sesiones de la mañana empezamos a tener conversaciones con ellos y hablamos sobre cuánto miedo tienen, qué pasa si contraen el virus, si pueden morir o si lo pueden llevar a casa y contagiárselo a alguien que quieren», detalla la educadora.

Con esta y otras medidas, especialmente de aforo e higiene, esta escuela sudafricana se las ha arreglado para ir reincorporando de manera progresiva a sus alumnos en las últimas semanas.

Es un logro que no pueden adjudicarse muchos otros centros de la nación más desarrollada de África -epicentro de la pandemia en el continente-, para los que 2020 será prácticamente un curso perdido.

«Los niños ricos y las escuelas privadas se fueron a internet y no han perdido casi nada de aprendizaje, casi no ha habido problemas para ellos. Pero la grandísima mayoría de los estudiantes sudafricanos, el 87 % de los niños, están en el sistema público y no han recibido casi enseñanza en este periodo», lamenta Melanie Smuts, fundadora del proyecto Streetlights School, en conversación con Efe.

MUCHO MÁS QUE PERDER CLASE

Como todos los colegios sudafricanos, Streetlights tuvo que cerrar a mediados de marzo cuando el Gobierno ordenó la suspensión de las clases y, poco después, el confinamiento de toda la población.

En el distrito donde está esta escuela -Jeppestown, uno de los barrios más desfavorecidos y conflictivos de Johannesburgo-, las clases virtuales no eran realmente una opción: los responsables del centro se encontraron con que los padres tenían para ofrecer, como mucho, un móvil con datos suficientes para WhatsApp.

A los 300 alumnos, además, el confinamiento les despojaba no solo de su educación, sino de las dos comidas diarias que la escuela les proporciona y de su espacio seguro para socializar y crecer.

«Lo que realmente importa para los niños que vienen de hogares complicados es la pérdida de ese lugar al que pueden ir cada día que es seguro y predecible, donde los adultos cuidan de ellos y tienen amigos. No tener ese espacio causa un efecto enorme», afirma Smuts.

Durante los meses iniciales del confinamiento, los profesores de esta escuela se organizaron como pudieron con los padres para mandar notas de audio por WhatsApp con las lecciones y los deberes, a fin de que los estudiantes pudieran seguir avanzando.

Poco a poco, también empezaron a mandar paquetes de comida a las familias, a las que las órdenes de confinamiento habían dejado sin recursos para subsistir.

Sólo en junio, la flexibilización de las restricciones permitió empezar a planear una estrategia de retorno a las clases, basada en las experiencias de otras escuelas y de otros países.

Había que evitar a toda costa no sólo que este 2020 fuera un año completamente perdido en lo educativo, sino también devolver a los niños de Jeppestown su «espacio seguro».

LA PANDEMIA SACA A LA LUZ LAS GRIETAS DEL SISTEMA EDUCATIVO

A los países del hemisferio austral, la pandemia les sorprendió con el curso escolar 2020 apenas comenzado y, mientras el norte debate la «vuelta al cole» en septiembre, el sur acumula ya más de cinco meses de interrupciones e incertidumbre.

En Sudáfrica, un país que ostenta el desagradable honor de ser una de las naciones más desiguales del mundo, la crisis ha reventado las costuras de un sistema educativo deficiente que aún lidia con la herencia del pasado de opresión racista del «apartheid» (1948-1990).

Hay niños que estudian con tabletas último modelo en colegios con campo de rugby propio y hay otros cuyas escuelas únicamente tienen letrinas en baños sin agua corriente.

«Las primeras veces que yo visité escuelas con estudiantes pobres tuve una fuerte impresión de que el ‘apartheid’ había terminado políticamente, pero no en el sistema educativo. Es un asunto fundamental de justicia social y si no deshaces de forma activa ese legado, ese legado continúa», opina Smuts

«La crisis (en Sudáfrica) ha hecho lo que en muchos sitios: no es tanto nuevos problemas como que pone un foco en lo que ya estaba ahí. Y cuando miramos al sistema educativo en Sudáfrica, lo que estaba ahí es una tremenda desigualdad», completa.

La escuela Streetlights es, en cierta medida, un puente entre dos mundos. Con instalaciones hechas a base de materiales reciclados, el colegio echó a andar en 2016 como proyecto sin ánimo de lucro.

La escuela se financia a través de donaciones privadas y subsidios estatales y ofrece educación de élite, a nivel de las mejores escuelas privadas, pero en uno de los barrios más conflictivos y pobres de Johannesburgo.

«La mayoría de los alumnos viven en los edificios, si podemos llamarlos así, de alrededor. Son edificios ocupados en los que se han construido pequeñas habitaciones utilizando cajas de cartón», explica a Efe Mafodya.

«A veces, en una habitación muy pequeña hay hasta cuatro miembros de una familia viviendo. De ahí es de donde vienen la mayoría de nuestros niños», resalta la directora de la escuela.

El coste para los padres es mínimo, unos 35 euros al mes, e incluye materiales, uniformes y dos comidas diarias. Este año, ni siquiera se paga eso porque el colegio tuvo que perdonar las cuotas al ver que la mayor parte de los padres se quedaba sin trabajo.

«Nuestros niños -afirma la directora- realmente quieren estar en la escuela. Hemos creado un espacio para ellos y se dan cuenta de que cuando están en la escuela este es un lugar seguro».

«Cuando les trajimos de vuelta, al principio, los padres estaban inseguros: ¿les llevamos otra vez? ¿les dejamos en casa? Decían que preferían dejarlos en casa hasta que vieron lo que habíamos puesto en marcha para protegerlos. Ahora tenemos un alto volumen de padres que dicen ‘los llevo, de hecho, porque van a estar mucho más seguros en la escuela'», asegura Mafodya.

Al final de la jornada, padres y alumnos saben que, de cara al futuro pospandemia, la educación es la única vía para que los niños de Jeppestown puedan, algún día, vivir mejor que sus padres.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/20200820/482913990394/la-escuela-salvavidas-contra-el-coronavirus-para-los-mas-pobres-de-sudafrica.html

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Reportaje: Los sistemas de educación pública en el Caribe ante la COVID-19

Por: Periodismodebarrio.org

Con pocos días de diferencia entre sí, los sistemas de educación pública de Puerto Rico, República Dominicana, Islas Vírgenes y Cuba suspendieron las clases en las escuelas en marzo de este año para prevenir la propagación del coronavirus. Sin tiempo, sin herramientas y sin una política pública clara para establecer estrategias que de algún modo aseguraran y midieran la participación y progreso de los estudiantes, la enseñanza a distancia tuvo resultados previsibles.

Las deficiencias estructurales de los sistemas de enseñanza, la desigualdad social entre estudiantes y maestros, la brecha digital y la ausencia de procesos que integraran a las comunidades escolares en el diseño de los planes educativos, son dilemas no resueltos de cara al regreso a clases, sin que la amenaza de contagio por COVID-19 se haya disipado.

“No se aprendió casi nada”, afirmó un estudiante puertorriqueño de 13 años sobre el cambio abrupto en su proceso de enseñanza desde que suspendieron las clases. Otro joven, de 14, recordó lo difícil que fue adoptar una rutina de estudios junto a su hermana menor y su madre: “Soy estudiante de Educación Especial y estamos acostumbrados a cierto ritmo y apoyo”.

Una estudiante senior de la provincia de Mayabeque en Cuba cruzó los dedos deseando la posposición de los exámenes de ingreso universitario mientras en su casa leía “el libro de texto de las pruebas de ingreso de años anteriores y las teleclases”, refiriéndose a las lecciones televisadas del Ministerio de Educación.

En Puerto Rico, la preocupación de una estudiante de duodécimo era precisamente la posposición de ese examen.

“Prefiero estar en el salón que en esto [educación virtual]”, le dijo una estudiante de 12 años a su padre en República Dominicana. Otro, de St. Thomas, recordó algo similar sobre su hijo de 14 años: “En tres semanas me dijo, ‘estoy cansado de esto’”.

Las Islas Vírgenes estadounidenses y Puerto Rico rondan casi los tres años en una lenta recuperación tras los huracanes Irma y María. Varios terremotos empeoraron el panorama desde principios de 2020 al afectar más de 300 planteles en el suroeste de Puerto Rico. En Cuba, la ministra de Educación, Ena Velázquez Cobiella, reconoció en un informe sobre el regreso a clases que “tenemos un diagnóstico de las escuelas que tienen problemas con los lavamanos, los baños o el abasto de agua”. República Dominicana lidia con la falta de agua en sus escuelas desde antes de la pandemia, según señala un estudio de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en el cual de una muestra de 300 centros educativos, sólo 23% reciben este servicio a diario.

Daños sin reparar en la escuela superior Josefa Vélez Bauzá de Peñuelas, Puerto Rico (Foto: Archivo Centro de Periodismo Investigativo).

Ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) no limita la recomendación del distanciamiento físico al cierre de las escuelas y el uso de herramientas digitales, sino a la elaboración de “políticas flexibles de asistencia y licencias por enfermedad”, cambios en el calendario académico u horarios escalonados, el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) indagó sobre qué políticas o cambios proponen estos sistemas educativos del Caribe para iniciar el próximo curso escolar.

Sin acceso a los fondos federales para reducir la brecha digital en Puerto Rico

Los maestros del Departamento de Educación (DE) de Puerto Rico regresarán a los salones a mediados de agosto a impartir clases virtuales para sus estudiantes, pero a dos semanas del inicio del semestre, sólo 49% tiene en sus manos una computadora provista por la agencia al 27 de julio. Los estudiantes del sur, afectados además, por la lenta recuperación tras los huracanes, los terremotos y el COVID-19, deben ser los primeros en recibir una computadora o tableta, pero no será hasta noviembre que toda la matrícula del DE cuente con equipo.

Aún si la agencia distribuyera equipos a todos los maestros, el internet en las escuelas no alcanza a todos los salones.

“Voy pasillo por pasillo de la escuela con la computadora a ver hasta dónde llega el internet para reportar el espacio que puedo usar”, contó la directora de la Escuela Ecológica de Culebra, DiMarie Ramos, quien se expresó preocupada de “sacar maestros de la comodidad de su hogar, que pueden estar dispuestos a usar el internet de su casa como lo hicieron toda esta temporada, y los voy a meter en un salón con dos maestros más porque a su salón no llega el internet y exponerlo [a contagiarse]”.

Datos preliminares del DE apuntan que el 10% de los estudiantes no cuentan con dispositivos para acceder a internet. Sin embargo, la agencia no ha hecho una encuesta para conocer las necesidades de equipos tecnológicos entre las comunidades escolares.

La entrega de equipos fue el pasado 7 de julio en el Complejo Ferial de Ponce, Puerto Rico (Foto: Eric Rojas).

Raziel Ramos, estudiante de Educación Especial de 14 años, recomendó algo más sencillo: “Antes de empezar en línea, el Gobierno debe repartir un checklist (hoja de cotejo) donde se pueda decir qué equipo tienen y entonces proveerle al estudiante”.

Dependerá de las órdenes ejecutivas y el fortalecimiento de los sistemas de rastreo municipales, pero el DE propuso el 14 de septiembre como fecha tentativa para el regreso a salones o vagones, que son lo que tendrán por ‘infraestructura’ los estudiantes de los municipios de Peñuelas, Guánica y Guayanilla. Bajo un modelo híbrido, grupos de 15 estudiantes alternarán entre clases presenciales y en línea.

La agencia tiene un plan para los fondos asignados por la Ley federal de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica de Coronavirus (Cares Act) para las escuelas primarias y secundarias, reservando la mayor inversión de los fondos para una plataforma de enseñanza en línea. El dinero también servirá para proveer dispositivos para conectarse a internet, y contratar psicólogos y enfermeras para todas las escuelas; pero el DE sólo tendrá acceso a $7.3 millones de los $349,113,000 hasta que se firme un contrato con el síndico impuesto por el Departamento de Educación Federal.

Algunas escuelas cuentan con enfermeras y psicólogos, pero estos profesionales se tienen que dividir entre varios planteles, según contó el director de la escuela Ramón Power y Giralt de San Juan, Eddie Santiago. “Tengo enfermera pero no está los cinco días a la semana porque es compartida con otra escuela. Está tres días y es pagada por fondos Restart, así que dividen a las enfermeras para cubrir todas las escuelas”, explicó.

La participación de los estudiantes y profesores en las plataformas de educación a distancia adoptadas y su eficiencia no se pueden determinar, pues la agencia se limitó a contar los usuarios de las páginas web, en lugar de los usuarios únicos o información sobre su navegación y uso. Aunque el DE divulgó módulos en su portal como parte de las alternativas de educación a distancia, al menos cinco maestros consultados dijeron que optaron por plataformas alternas como Google Classroom y Edmodo, reuniones virtuales o llamadas telefónicas para comunicarse con sus estudiantes. Todos coinciden en que no alcanzaron a contactar el 100% de su matrícula.

Pese a que el magisterio no pudo contactar a todos sus alumnos, el DE flexibilizó las evaluaciones promoviendo a 4,752 estudiantes de octavo y duodécimo grados que reprobaron una materia. La agencia adoptó nuevos códigos – promovido (P) y promovido condicionado (PC) – para sustituir las evaluaciones finales de fracaso (F), otorgando PC a 38,042 alumnos. Estos estudiantes podrán sustituir esa evaluación tras reforzar destrezas mediante un programa de horario extendido (afterschool) el próximo semestre, dijo la agencia.

“Transmitir cierta estabilidad o normalidad” fue prioritario para la maestra de español de la escuela Juan Ponce de León en Guaynabo, Marianela Méndez, quien recurrió a un blog, videoconferencias, y chats para contactar a sus alumnos. Por su parte, el maestro de matemáticas en la escuela Lola Rodríguez de Tió en San Germán, Ángel Nazario, creó una evaluación general con los trabajos enviados “sin penalizar a nadie” para culminar el semestre ya que de 127 estudiantes, sólo pudo comunicarse por correo electrónico o teléfono con 75.

El maestro de física de la escuela superior Gilberto Concepción de Gracia en Carolina, Hugo Delgado, pudo comunicarse con casi todos sus estudiantes de duodécimo, pero con los de noveno no tuvo la misma suerte. De manera similar, el maestro de matemáticas en la escuela María T. Piñeiro de Toa Baja, Miguel Torres, estimó que alcanzó a contactar al 70% de sus alumnos. Noelanie Fuentes Cardona, maestra de estudios sociales en la escuela intermedia Liberata Iraldo de Río Grande, recordó que atendió a la mayoría de sus alumnos en la plataforma Edmodo, sin embargo, “tuve estudiantes que sólo tenían el celular del gobierno y se comunicaban cuando tenían señal”.

Raziel recordó que fue difícil mantener su rutina de estudios como estudiante de Educación Especial desde la casa porque, “Mi mamá tiene su propio trabajo remoto, más mi hermana chiquita”.

Amanda Parés y Maia González, ambas de siete años, hablaron de volver al salón algunos días de la semana. Pero José M. Vázquez, de 13, dice que “estar con mascarilla ocho horas está fuerte”, aunque admite que la educación virtual del pasado semestre no le gustó porque “no hubo organización para tener clases a distancia. Creo que ninguna escuela tuvo [organización] porque nadie sabía lo que venía. No se aprendió casi nada”.

El proceso de enseñanza virtual fue descrito por la senior Patricia González Navarro, como “estar en un servi carro de comida rápida, al tiempo que hacen la comida, tú vas haciendo la tarea y la despachas”. Ahora su mayor preocupación es el examen de ingreso universitario porque, “Los estudiantes de undécimo grado se supone que cogiéramos el College [Board] en febrero y no pudimos por los terremotos. Entonces, cuándo nos lo van a dar, porque ya en diciembre las universidades comienzan a recibir solicitudes”.

Sólo 54% de los hogares en la Isla cuentan con acceso a internet y 62% tienen una computadora, según la Encuesta de la Comunidad 2013-2017 del Buró del Censo de EE.UU. (US Census Community Survey). Algunas muestras entre el magisterio manifiestan limitaciones semejantes. Un sondeo entre 190 asistentes de escuelas públicas Montessori reflejó que 50% no tiene computadora y 63% tienen internet limitado de su celular. Otra muestra, de 3,720 educadores de la FMPR, encontró que el 88% no cuenta con una computadora provista por el DE. Para muchos, el teléfono celular es la opción para conectarse a la red, con las respectivas limitaciones de datos disponibles y velocidad.

La presidenta de la Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR), Elba Aponte, sostuvo que las reuniones con el Secretario continúan porque, “comprendemos la importancia de abrir las escuelas, nuestros maestros añoran el aula, y descartan la alternativa virtual porque no es la más viable para atender las necesidades de los estudiantes. El área sur tiene la brecha más amplia, aparte de que las escuelas no se han podido rehabilitar [luego de los terremotos]”.

La Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR) estimó que más de 13 mil estudiantes del suroeste nunca regresaron a clases a causa de los terremotos que afectaron sus escuelas. El testimonio de una madre ante el Comité Timón de Educación Especial, Saime Figueroa, lo confirma: “La escuela de mi hijo nunca abrió tras los sismos. Ninguna escuela de Yauco comenzó operaciones”.

Sobre esta situación, la trabajadora social escolar Lydimar Garriga Vidal advirtió que, “Tuvimos estudiantes este semestre que se desaparecieron del sistema porque estaban en escuelas que no pudieron abrir después de los terremotos, y entre cambio y cambio de escuelas llegó la pandemia, y nadie tenía una dirección ni un teléfono para contactarles. Aquí hubo estudiantes que desaparecieron y el Departamento no ha hecho nada para enmendar esas situaciones”.

A seis meses de la declaración de emergencia por los sismos, la única obra visible ha sido la demolición de la escuela Agripina Seda de Guánica, a un costo de $579,000. De las reparaciones para 253 planteles declarados parcialmente aptos y 53 no aptos, todavía no se conoce el plan de reparaciones, pero el Secretario confirmó que los estudiantes de Guayanilla, Peñuelas y Guánica tomarán clases en vagones en grupos más reducidos. Los contratos para el alquiler de los vagones todavía no se completan, pero se firmó el alquiler por casi dos millones de dólares de unos lotes de la Compañía de Fomento Industrial donde se van a ubicar.

Padres y madres de Islas Vírgenes tienen la última palabra

Líderes magisteriales de las Islas Vírgenes estadounidenses (USVI) coinciden en que la falta de escuelas y herramientas tecnológicas, independiente de la modalidad que se escoja, serán un obstáculo para un regreso a clases efectivo.

“Creo que la enseñanza a distancia continuará por algún tiempo” porque el sistema educativo tendrá que hacer un gran esfuerzo para cumplir con las guías del Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC en inglés), dijo la presidenta de la Federación de Maestros de St. Croix, Rosa Soto-Thomas.

Su homóloga de St. John & St. Thomas, Carol Callwood, entiende que, “no tenemos la infraestructura para garantizar la educación a distancia”.

En USVI, el acceso a tecnología e internet será determinante para que aumente o no la brecha académica entre estudiantes (Foto: Facebook/VIDE).

A la madre de tres niñas y presidenta interina de la Asociación de Padres y Maestros de la escuela elemental Pearl B. Larsen de St. Croix, La Vaughn Belle, lo que le preocupa del regreso a clases es, “¿cómo afectará mentalmente a nuestros niños si el enfoque es evitar que se toquen o tosan uno al lado de otro, que no toquen las superficies? No puedo imaginar esa dinámica todo el día”.

El Departamento de Educación de Islas Vírgenes (VIDE en inglés) propuso un protocolo de seguridad y el 8 de septiembre como fecha tentativa para comenzar el curso 2020-21, pero serán los padres quienes decidan cómo sus hijos e hijas retoman la enseñanza. Entre las opciones se encuentran permanecer un semestre con educación virtual o regresar a la escuela en un modelo híbrido de tres días presenciales y dos a distancia.

Callwood no duda que, “se ampliará la brecha académica y de equidad porque aquellos [estudiantes] que no tenían al principio [herramientas para educarse a distancia], ahora tienen menos. Entonces, cuando regresen, sabrán menos”.

Encuestas divulgadas por la agencia hacia finales de junio reflejaron que la mayoría de los padres prefieren continuar la educación online, mientras los maestros escogerían el modelo híbrido. Aunque la mayoría de los alumnos contestaron que comprenden los riesgos de regresar a clases, también admitieron que detestan la idea de volver a los salones con una mascarilla puesta todo el tiempo.

El director de la organización educativa sin fines de lucro Junior Achievement, Dr. Wayne Archibald, recordó que, “la primera semana, más o menos, mi hijo pensaba que [la educación virtual] era lo más cool… quedarse en casa, ver a los amigos [en la pantalla]. Pero como tres semanas más tarde decía ‘ok, estoy cansado de esto’”.

Belle destacó que unos estudiantes tienen más problemas que otros para aprender desde la casa. “Ese tipo de educación [virtual] no es óptima para todos. Si es un niño con trastorno de déficit de atención, ¿cómo pretender que se siente frente a una computadora por su cuenta dos horas?”, opinó.

Similar al Departamento de Educación de Puerto Rico, el VIDE se quedó corto en la distribución de equipos para sus 21,800 estudiantes. Hasta mayo, la agencia había repartido 417 laptops y 335 dispositivos para conectarse a internet entre estudiantes cuyo promedio del primer o tercer cuatrimestre fuera menor de 70%. Callwood dijo que las computadoras que distribuyó la agencia no eran nuevas, sino las que ya había en las escuelas.

“Lo único que tuvieron que hacer fue comprar los Mi-Fis (dispositivos portátiles para conectarse a internet) de las compañías”, explicó.

Aunque casi todos los maestros tienen computadoras o tabletas, muchos alumnos de las Islas no tienen computadoras en sus hogares o las comparten con otros miembros de la familia, dijo Callwood. Además, los apagones son muy comunes y hay áreas del archipiélago donde no hay ningún tipo de conexión a internet, dijo. Según el Censo de 2010, de 55,901 residencias, 3,616 no cuentan con ninguna conexión a internet, aunque no se ha completado ningún censo posterior a los huracanes Irma y María, que afectaron gran parte del sistema de comunicación en las islas.

En St. Thomas & St. John se necesitan al menos dos escuelas nuevas luego que la intermedia fuera destruida por el huracán María y la superior tuviera que cerrar tiempo después porque estructuralmente es insegura, contó Callwood. En las escuelas suelen tener 25 a 30 estudiantes por salón, aunque “sería ideal una clase de 15 [estudiantes], pero como han consolidado escuelas será imposible [mantener la distancia]”, dijo.

De izquierda a derecha, el gobernador Albert Bryan Jr., la comisionada de Educación Racquel Berry-Benjamin, la COO Dionne Wells-Hedrington, y la directora de la Oficina para la Recuperación tras Desastres Adrienne Williams-Octalien (Foto: Facebook/VIDE).

Archibald recordó que después del huracán María, “los niños perdieron un semestre completo, en enero regresaron en turnos alternos. Te hace cuestionar cuánto se está aprendiendo realmente. Tenemos una generación de niños con muchas brechas en su educación”.

Soto-Thomas se expresó preocupada de que funcionarios del Departamento fueran incapaces de responder con exactitud cuántos estudiantes continuaron su educación a pesar del COVID-19 durante una vista ante un comité del Senado de USVI. “Hubo preguntas de cuántos estudiantes fueron alcanzados y nadie pudo responder. Eso me perturbó. Es necesario recopilar esa información”, dijo al cuestionar que la agencia asignó solamente una laptop por hogar cuando hay familias con más de un estudiante. También aseguró que el Departamento desconoce cuántos maestros unionados no tienen internet o necesitan equipo.

La comisionada de Educación, Racquel Barry-Benjamin, estimó que un plan para la educación a distancia necesitaría una inversión de $14.5 millones.

Jeanette Smith-Barry, miembro de la Junta de Educación de las Islas desde enero 2019, entiende que todo el mundo enfrenta dificultad para adaptar la educación a los tiempos de la pandemia pero, “Hay mucho por hacer y desconozco cuánto se está haciendo” para planificar el regreso a clases tomando en cuenta que la recuperación por los huracanes de 2017 continúa.

El plan del VIDE para dejar las notas que obtuvieron en el último periodo fuera de la evaluación para promover estudiantes encontró oposición de la Junta de Educación al considerarlo injusto para los alumnos que se esforzaron en sus trabajos durante ese periodo.

En las USVI, la inversión para una educación a distancia funcional se ha estimado en $14.5 millones (Foto: Facebook/VIDE).

La eliminación de ese último periodo para otorgar calificaciones resultó en un alivio para La Vaughn Belle, porque la educación a distancia “Estaba creando mucho estrés y ansiedad en los hogares. Las maestras no necesariamente fueron entrenadas para las clases en línea”.

Las diferentes agendas de cada maestra también “dificultan a un padre trabajar”, dijo al tiempo que agregó que después que el Gobierno relajó la importancia del cuarto periodo de evaluación, la situación mejoró.

Dominicana sabe cuándo pero no cómo volver a clases

Para Quisqueya la educación virtual también supuso un reto pues según la presidenta de la ADP, Xiomara Guante, en su país sólo uno de cuatro hogares poseen computadora con acceso a internet, y el proyecto República Digital, una iniciativa gubernamental que busca cerrar la brecha tecnológica, apenas ha llegado al 5% del estudiantado.

Abril y Ariel Paulino, de 12 y 14 años de edad, respectivamente, son parte de esos estudiantes que recibieron computadoras por medio de esta iniciativa, contó su padre Antonio. “Desde el año pasado tienen una laptop, que no es lo último de los muñequitos, pero para estudiar funciona bien”, dijo al recordar que, “conozco la experiencia de una escuela en donde al no existir esa conectividad con los padres lo que se acordó es que los lunes retiraban del centro las tareas que en la semana sus estudiantes iban a hacer, y el viernes llevaban las tareas hechas a la escuela”.

La Encuesta Nacional de Hogares 2018, divulgada por la Oficina Nacional de Estadísticas dominicana, apuntó que de casi 40 mil encuestados 75% no tenían servicio de internet en la casa, 94% tampoco cuenta con una computadora de escritorio y 89% no tiene una laptop.

“Los maestros tuvieron que utilizar WhatsApp, una plataforma que no es para impartir docencia, sólo para salvar el año, que había que salvarlo, pero eso ocasionó mucho estrés y muchas situaciones”, reconoce Guante.

Desde mediados de marzo el ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, dejó claro que, “no podemos costearle internet. Las familias pueden ir a los puntos públicos de wifi guardando la distancia recomendada”. El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) dispuso tres plataformas para atender a la población estudiantil por niveles y una para los docentes. Casi un mes después, estableció programación educativa en dos canales de televisión, y a los estudiantes de prekinder y kinder les entregaron “cuadernillos de trabajo impresos”. A partir de junio, el MINERD retomó la distribución de computadoras para estudiantes de secundaria y profesores.

La profesora de nivel secundario, Isabel Rodríguez, trabaja junto a sus hijas Roisbel y Roismeli Hernández (Foto: Mariela Mejías).

Shiomelkys Brito, maestra de primaria, entiende que “el aprendizaje no se dio como se esperaba. Sí se terminaron los contenidos, pero los niños no aprenden igual, porque se necesita una persona que esté encima de ellos”. Sobre la vuelta a clases, la profesora aseguró que “ya sé las desventajas y las ventajas que puedo tener, y prepararía a los papás para que trabajemos en [la plataforma de videoconferencias] Zoom”.

De sus 31 alumnos, Brito pudo contactar a 26 “porque no tenían internet, porque el teléfono se les dañó o por cualquier otra situación”.

Luz del Carmen Madrigal, maestra de secundaria, contactó a sus estudiantes por correo, WhatsApp y luego Google Classroom. “Algunos tenían inconveniente porque no tenían internet para poder enviar la clase. Ellos se comunicaban con algunos de sus compañeros, a veces se las mandaban a ellos en foto para que ellos me la enviaran a mí. Aparecieron unos cuantos que nunca se interesaron, pero por dejadez”.

Para Annie Paulino, madre de tres hijos de 12, 7 y 4 años de edad, la dejadez fue de las maestras de sus dos más pequeños.

“En el caso de Camila, que está en sexto, la profesora hacía una videollamada y ya ahí retomaban los contenidos de esa semana las preguntas que tuvieran los niños, pero ya con los dos chiquitos solamente mandaban las fotos y yo era la que tenía que guameármela (bregar o afrontar la situación). No les daban una explicación. Uno como padre puede saber los contenidos, pero no los sabe enseñar de la forma que el niño lo pueda entender. Es el profesor que tiene entrenamiento para hacer una explicación que el niño la pueda entender”, detalló.

Similar a Puerto Rico e Islas Vírgenes, el Consejo Nacional de Educación (CNE) aprobó el 20 de mayo promover a los alumnos que obtuvieron más de 70 puntos de manera condicionada. Para los estudiantes que no acumularan el puntaje, tomaron un “Programa de Recuperación” virtual del 1 al 19 de junio. Si reprueban ese programa, pasan a un tercer “proceso de nivelación” durante los primeros 45 a 60 días del próximo curso escolar.

Para Guante, la docencia debe ser combinada porque la mayoría de las escuelas, “no tiene agua potable permanente, la mayoría no tiene ni siquiera elementos para garantizar la higiene, no hay condiciones físicas. Entonces, para reducir la cantidad de estudiantes, obligatoriamente tiene que plantearse dividirlos y tener docencia virtual y tener docencia presencial”. Sin embargo, Antonio Paulino recordó que su hija le manifestó, “prefiero estar en el salón que en esto [educación a distancia]; porque les ponían muchas clases”.

Peña Mirabal sugirió un protocolo para reducir el tamaño de grupos que vayan a las escuelas, alternando días presenciales y virtuales a partir de agosto, pero todavía no se ha tomado una decisión final.

Cuba reabre sus aulas en septiembre

Antes de la suspensión de clases presenciales el 23 de marzo, Elisa García Luis, recordó que en la escuela de su hija de siete años, “los niños se tienen que lavar las manos antes y después de merendar y almorzar, pero el problema es que a veces no hay agua. Prepararon un pomo grande con hipoclorito que se los echan (en las manos) cuando entran al centro. A Karolina yo le mando su jabón, su toalla y su gel. En el aula hay 28 niños y no circula el aire. Están yendo pocos. Nosotros no la vamos a mandar mañana, y mañana es que terminan (de impartir) el alfabeto”.

En Cuba existe un programa de reparación de escuelas y círculos infantiles que interviene más de mil de estos centros cada año. El 10% o 1,339 fueron calificadas en condición regular y mal estado, detalló en el espacio televisivo Mesa Redonda el director de inversiones del Ministerio de Educación (MINED), Francisco Navarro Gouraige, pero hasta ahora se han reparado sólo 233 instituciones.

El acceso al servicio de agua potable en los centros educativos fue un problema reconocido por la Ministra de Educación aunque aseguró que, “Eso se está tratando, y muchas escuelas estaban en el plan de mantenimiento y reparación”.

Aún con estas necesidades estructurales, cerca de 200 círculos infantiles – que atienden alumnos desde los seis meses a seis años – continuaron funcionando. “Hay muchas madres que deben trabajar y no tienen quién les cuide su niño o niña y necesitan de este servicio”, indicó Velázquez Cobiella.

Además del acceso a internet y equipo, en las escuelas cubanas hay una situación de acceso a agua potable para que los estudiantes puedan lavarse las manos y seguir las medidas de salubridad (Foto: Yailín Alfaro).

Clara Amelia Fernández, madre de un niño de ocho años, aplaudió el cierre de escuelas, “Pero los niños tienen que estar en su casa, no en la cola del pan ni en la calle. Kevin lleva toda la semana aburrido, loco por coger calle, pero no puede”.

Mientras Fernández aplaudió la clausura de escuelas, una joven maestra de círculo infantil cuestionó: “Si cerraron los demás niveles de educación, ¿por qué no cerrar este, que es donde están los niños más pequeños?”. Massiel Heredia Anglada cuenta que, “de los 35 niños de mi salón nada más están yendo seis. Hay muchos que no tienen tos ni fiebre pero las madres no los llevan por miedo a que se enfermen”.

Massiel Heredia Anglada (Foto: Sabrina López).

En Cuba siete millones de 11 millones de habitantes cuentan con conexión a internet y hace un año se integró la conexión por datos móviles con velocidades promedio entre 2g y 3g. El servicio velocidad 4g está supeditado a conectarse en alguno de los 1,513 terminales o hotspots públicos. Un paquete de datos mensual de 10 gigas cuesta $45, un precio prohibitivo para el salario promedio mensual del país ($30). Respecto a la disponibilidad de equipos, el anuario de la Oficina Nacional de Estadística e Información reflejó que al cierre de 2018 había 126 computadoras personales por cada mil habitantes.

El costo de acceder a internet o la falta de equipo tecnológico anula las posibilidades de educación virtual para los estudiantes cubanos por lo que las clases comenzaron a ser televisadas desde el 30 de marzo.

Jennifer Sánchez Alonso tiene 18 años y cursa duodécimo en el preuniversitario Ignacio Agramonte de la provincia de Mayabeque, entre La Habana y Matanzas. Destacó que, “en la escuela dio tiempo a repasar la mitad de los contenidos, la otra mitad queda por nosotros. Para mí es mejor que pospongan las fechas de los exámenes [de ingreso a la universidad]. En historia, por ejemplo, casi todo depende del estudio individual; pero en matemática hay muchas cosas que no se repasaron y van a la prueba. Yo estudio por el libro de texto las pruebas de ingreso de años anteriores y las teleclases. Ahora mismo estoy estudiando matemáticas. Cuando tengo dudas voy a preguntarle a la profesora, que vive cerca de mi casa. Pero el que vive en otro pueblo no tiene forma de aclarar las dudas”.

El MINED estableció unas fases para el reinicio del curso en un modelo híbrido de clases televisadas y presenciales. Desde el 1 de septiembre hasta el 31 de octubre los estudiantes se incorporarán a los centros educativos para completar el año escolar 2019-2020, “en el mismo grado y año, porque el curso se terminará en esta fase”, detalló Velázquez Cobiella. Solo los alumnos de primaria tendrán clases presenciales toda la semana; a partir del séptimo grado serán cuatro días; y de décimo en adelante, tres veces en semana.

El año escolar 2020-21 comienza el 2 de noviembre, con una reducción de nueve semanas de tiempo de clase con “las adaptaciones curriculares elaboradas por equipos de especialistas del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, UCP Enrique José Varona y el MINED, que no implican reducción de frecuencias de las asignaturas, ni eliminación de contenidos”. Se prevé que la educación continúe en una modalidad combinada.

Fuente: https://www.periodismodebarrio.org/2020/08/los-sistemas-de-educacion-publica-en-el-caribe-ante-la-covid-19/

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México: la Sección 9 de la CNTE y su posicionamiento sobre Aprende en Casa II

Aprende en Casa II: apreciaciones y orientaciones iniciales

Documento para las bases magisteriales

Para una crítica del Aprende en Casa II

El 24 de agosto 2020 comienza la segunda temporada de la educación a distancia implementada por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Como se ha anunciado recientemente –el 16 y 17 de agosto– por el titular de la SEP, los contenidos de Educación Básica (inicial, preescolar y primaria), considerando la educación especial, serán transmitidos por el canal público Once (11.2), así como los canales privados Televisa (5.2) y TV Azteca (7.3), organizados en dos cadenas, en bloques de dos horas y media por grado y con repetición en varios horarios a lo largo del día. Tanto el proceso de creación de la iniciativa como la información pública que existe muestran un abanico de problemas sobre los que hay que tener consciencia:

  1. No existe un balance público por parte de las autoridades sobre los errores y aciertos de la experiencia Aprende en Casa I. El discurso público de las autoridades al respecto fue triunfalista y no se reconocieron las limitaciones y problemas que presentó tanto en cobertura, en el terreno laboral y en el pedagógico. Considerando la educación especial con LSM, braille y macrotipos, este fin de semana anunciaron asesoría a madres y padres de familia de Educación Especial, pero con eso no se consideran las particularidades y la heterogeneidad del alumnado con discapacidad u otra condición de vida. Sin esas consideraciones es muy probable que se repitan los mismos errores en este segundo intento.
  2. El gobierno carece de infraestructura necesaria para desarrollar estos procesos educativos. Entre la primera y la segunda experiencias de Aprende en Casa no ha sido posible subsanar esta carencia expresada en que se ha tenido que recurrir a empresas privadas para la transmisión de los contenidos. Pese a que se señala que la televisión, que incluye a la industria privada, es el medio más equitativo, la realidad es que deja atrás a las comunidades más marginadas y con discapacidad u otra condición de vida.
  3. El Aprende en Casa II a pesar de ampliar su cobertura y llegar a más hogares sigue sin atender las necesidades reales del pueblo en el ámbito educativo. Muchas familias siguen sufriendo los embates de la crisis económica capitalista y de una economía nacional en declive. Por lo anterior se ven obligadas a buscar el sustento diario y no podrán brindar la atención pertinente para que los estudiantes tengan el acompañamiento requerido por la programación televisiva. Esto provocará distracciones, dispersión y/o abandono.
  4. En lugar de fortalecer la infraestructura y la educación públicas, la creación e implementación de la propuesta ha implicado el fortalecimiento y la presencia de la iniciativa privada en la educación pública. Aunque en algunos casos se afirma que la labor de empresas ha sido solidaria para la adaptación de los contenidos a la educación a distancia, se sientan las bases para una dependencia técnica de las empresas y su injerencia en los procesos educativos, pese a los candados para la transmisión de publicidad o propaganda de los partidos políticos electorales. Por otra parte, para la transmisión de los contenidos se han transferido recursos públicos a las empresas televisivas, donde los 15 pesos por alumno anunciados se convierten en 450 millones de pesos si se consideran los 30 millones de estudiantes a los que se destina.
  1. Lo anterior muestra que existen recursos para destinar al fortalecimiento de la educación pública, pero no se canalizan en ese sentido. La discusión de fondo reside en la manera en que se ejercen y a quién se destinan o entregan. ¿Qué pasaría si los 450 millones de pesos entregados al sector privado se invirtieran en el combate de la emergencia sanitaria, en la mejora de las escuelas y sus condiciones materiales a fin de generar las condiciones óptimas para el regreso presencial a las escuelas?
  2. La propuesta curricular en lo que corresponde a educación básica se ha impuesto de manera unilateral y antidemocrática. No se consideró al magisterio en la construcción de una estrategia conjunta para abordar el reto, pese a que se anunció que se consultaría para la elaboración de libros de texto para las materias de Vida Saludable y Formación Cívica y Ética. Así, aunque se afirma que se parte de los contenidos ya establecidos en los programas educativos y se contemplan las materias distribuidas en las dos horas y media asignadas por grado, no se ha hecho pública la manera en la cual se construyó la adaptación de los mismos al formato televisivo, ni la manera en que se distribuirán en cada sesión por materia. La propuesta comenzará dejando de lado los conocimientos previos y las realidades educativas de los educandos y sus familias. Además, oculta que para el efectivo funcionamiento del modelo híbrido será necesaria la participación del magisterio con la multiplicación del trabajo desde casa.
  3. Las demandas del magisterio democrático sobre la educación y el trabajo a distancia han sido neutralizadas políticamente con la colaboración de la SEP-SNTE, anunciada a fines de julio.

    a. La SEP ha fortalecido al SNTE (al charrismo), al entregarle el capital político derivado de la modificación de las condiciones laborales para el magisterio durante el modelo híbrido. Por ejemplo, el anuncio del reconocimiento de la insustituibilidad del docente, el postergar la educación presencial hasta que haya semáforo verde, el garantizar condiciones de salud para los alumnos y maestros, la promesa de entrega de equipo de cómputo al magisterio, la valoración de la extensión de la jornada laboral y la injerencia sobre el tiempo y espacio personales para el proceso educativo a distancia.            b. Aunque varias aún no se llevan a la práctica e incluso algunas también serán influidas por lo que en la materia regule la reforma al teletrabajo que está en discusión, ello no sólo desmoviliza al magisterio y lo neutraliza, sino que se lo entrega al charrismo .

  4. En esta posición de fuerza la SEP ha avanzado en vulnerar los derechos laborales del magisterio

 La SEP ha fortalecido su control sobre las plazas:

o Postergando la asignación de plazas definitivas y el ingreso de docentes para el 2021, administrando mientras los interinatos.

o Se ha negado a negociar cualquier asunto en esa materia laboral con el magisterio democrático, argumentando la pandemia.

 Usa a los maestros para que participen en la entrega escalonada de los libros de texto, sin considerar las condiciones de vulnerabilidad en que los coloca el desplazamiento y los múltiples contactos.

9. Los Consejos Técnicos extraordinarios se han utilizado para dar la batalla ideológica por parte de las autoridades buscando convencer de las bondades del Aprende en Casa II. En ellos se han incrementado los mecanismos de presión psicológica y administrativa para que los maestros colaboren con el programa, sin una perspectiva crítica. Ahora se pide que los maestros se pongan a la zaga del Aprende en Casa II y se ajusten al trabajo a distancia.

 

 

Lo anterior tiene múltiples implicaciones que se pueden esperar de su ejecución:

a) En el terreno laboral y jurídico

  •   Al no darse a conocer públicamente el papel efectivo o concreto que tiene el magisterio, se oculta que para que realmente funcione el modelo híbrido se necesita la intensificación del trabajo del maestro desde el hogar. En ese sentido, la programación televisiva constituye un gran montaje y una enorme simulación que maquilla el gran esfuerzo que los maestros haremos para mantener actividades de aprendizaje a distancia y en línea, con sus propios recursos materiales y económicos.
  •   Sin embargo, en tanto las maestras y los maestros no fuimos considerado en la construcción y adaptación de los contenidos, queda a la expectativa de los contenidos que le vayan entregando y es obligado a adaptarse día a día a los contenidos que se vierten, dejándolo sin posibilidad de proyectar y dar seguimiento a desarrollos progresivos de herramientas y aprendizajes.
  •   Se avanza en la desestructuración de la jornada laboral del magisterio. Por ejemplo, para todos los grados de primaria si consideramos las tres opciones de horario, las y los maestros tienen que estar pendientes de los contenidos televisivos, fuera de su jornada laboral, a partir de las 12:30 en caso de jornada regular turno matutino, a partir de las 16 horas en el caso de jornada de tiempo completo y de las 18 horas en el caso de jornada regular turno vespertino, extendiéndose en el caso de los últimos grados hasta las 23:30 horas.
  •   En ese sentido, se sientan las condiciones para una carga excesiva y extenuante de trabajo, con presiones psicológicas y administrativas que se encuentran a todas luces fuera del marco legal, mientras no se haya regulado el teletrabajo en sentido estricto. No se ha brindado equipo tecnológico ni subsidio para los maestros a fin de que puedan ejercer la labor desde el hogar, lo que significa que se mantendrá la dinámica de uso de sus propios recursos personales para el ejercicio de su trabajo, contraviniendo lo estipulado en la LFT.
  •   En tal sentido, el Aprende en Casa II y la educación a distancia no contempla lo siguiente en materia de LEGISLACIÓN LABORAL:

o La LFTSE; art. 14, fracción III, menciona a la letra que serán condiciones nulas aún cuando el trabajador las estipulara y admitiera; “Una jornada inhumana por lo notoriamente excesiva o peligrosa para el trabajador”.

o La misma ley, en cuanto a las obligaciones de los titulares de las dependencias, en su Art. 43, fracción V, menciona a la letra que es obligación de estos; “Proporcionar a los trabajadores los útiles, instrumentos y materiales necesarios para ejecutar el trabajo convenido”.

o El Comunicado 24042020 emitido por la AEFCDMX menciona a la letra en su segunda acción a realizar, párrafo segundo: “La autoridad entiende las necesidades y condiciones particulares a las que cada docente y estudiante se puede enfrentar y aunque las acciones en este periodo NO SON OBLIGATORIAS, estamos seguros que juntos haremos todo lo que esté a nuestro alcance, de manera VOLUNTARIA para que nuestras alumnas y alumnos tengan mejores alternativas para fortalecer sus aprendizajes”.

o Así también el Art. 25 del Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo del Personal de la SEP, fracción IV, menciona a la letra que es obligación del trabajador: “Desempeñar el empleo o cargo EN EL LUGAR A QUE SEAN ADSCRITOS”. Es decir, en el centro de trabajo y en los horarios y días especificados en las órdenes de presentación de cada trabajador de la educación.

o Al negar entre otros, el articulado anterior, atenta ineludiblemente contra los derechos humanos, expresados en el Art. 1 de nuestra Carta Magna.

 

 De este modo, se establece un precedente y condiciones para el desplazamiento de materia de trabajo, así como en un futuro para minar el salario con las posibilidades de flexibilización y el pago a destajo, por hora laborada a distancia, así como la proliferación de contratos temporales.

 

b) En el terreno pedagógico

  •   Como ha señalado Andrea Bárcena “la televisión puede ofrecer información y entretenimiento, mas no educación”.
  •   Pese a las emisiones programadas en televisión, no existe un proceso de preparación suficiente de padres y madres de familia para el acompañamiento de los estudiantes.
  •   No existe una evaluación diagnóstica que permita conocer las necesidades y problemáticas de los estudiantes puesto que no todos los docentes permanecerán con su mismo grupo.
  •   Se mantiene el modelo educativo bancario, sin mediación del docente y sin considerar conocimientos previos, contextos y necesidades de educación especial, indígena, migrantes, etc.
  •   El aprendizaje se dan en interacción social y está determinada por las construcciones de su contexto. Hay cosas que nuestros estudiantes podrán realizar por sí mismos, lo cual es su zona de desarrollo real, pero para llegar a su zona de desarrollo potencial, es decir a lo que queremos que el niño o niña aprenda de forma significativa, se requiere del acompañamiento de otros que le sirvan de andamio en tiempo real de la construcción de un proceso, actuando en su zona de desarrollo próximo y llevándolo paso a paso en la construcción del conocimiento. Esto no lo brindan el Aprende en Casa II, ni la educación a distancia.
  •   El modelo no toma en cuenta los distintos niveles de desarrollo cognitivo y las necesidades educativas especiales por discapacidad o por alguna condición de vulnerabilidad. Los alumnos de educación preescolar y primaria, por su desarrollo cognitivo pre-operacional y concreto actual, no están aptos para comprender de forma significativa contenidos con gran nivel de abstracción y sólo escuchando de forma unilateral (pantalla-alumno); sino que necesitan manipular, probar, tocar, construir de forma presencial, concreta. Por lo anterior, al interactuar con la televisión en contenidos que tendrían que ser prácticos y utilizando material concreto, gran parte de los aprendizajes no se consolidan y la construcción del conocimiento no se logra. Es una pérdida de conocimiento, tiempo y esfuerzo.
  •   No existen criterios de evaluación progresiva y aprendizaje con seguimiento y rutas de mejora. Recordemos que las autoridades afirmaron que este periodo será evaluado pero como maestros desconocemos los criterios.
  •   La educación virtual, a distancia y en línea, reduce al máximo la dimensión social del aprendizaje, en la que los estudiantes les preguntan a otros estudiantes lo que no entendieron, en la que se comparten material cuando alguien no cuenta con él, en el que se construyen actitudes y valores de trabajo cooperativo y solidario y en la que cada uno de los 30 estudiantes de una aula física son a la vez 30 diferentes vías de comunicación y posibilidades de construcción del conocimiento.
  •   De tal manera, se promueve un perfil estudiantil dócil y flexible, aunque funcional en competencias tecnológicas, como el perfil que se espera en su futura incorporación al campo laboral, dejando de lado la formación de sujetos críticos, propositivos y participativos.

     

     

     

 

  • En resumen, con el Aprende en Casa II la SEP pretende tener la iniciativa y estamos puestos a la defensiva y en desventaja. En las condiciones señaladas, el rechazo público a la estrategia de las autoridades nos pone como intransigentes frente a las garantías que ha dado la SEP y como faltos de empatía y solidaridad ante las condiciones de emergencia, al tiempo que evidencia la falta de una alternativa de nuestra parte.

     

  • Ante estas condiciones debemos ser muy inteligentes para no caer en los chantajes y no quedar aislados políticamente, sin dejar de denunciar las contradicciones del Aprende en Casa II y las violaciones a los derechos del magisterio y las falencias pedagógicas.

    ¿Qué hacer? ¿Cómo debemos actuar las maestras y los maestros democráticos?

  1. Necesitamos un diagnóstico más profundo sobre el proceso. Debemos realizar un análisis más puntual de los contenidos y la forma en que se imparten por medio de la televisión para dar la batalla de las ideas en el terreno pedagógico y recuperar la iniciativa. En tanto no se ha publicado mucha información, debemos analizar el desarrollo del proceso por un periodo determinado –un par de semanas, un mes, el desarrollo de un bloque, etc.-, para que se expresen sus contradicciones. Debemos movilizar todas nuestras capacidades para recoger esos insumos y canalizarlos por la estructura de la Sección para un diagnóstico oportuno y veloz.
  2. Sin embargo, no podemos quedar sólo a la espera, sino que debemos: a. Denunciar las contradicciones que ya se expresan en la implementación del Aprende en casa que ya hemos señalado en el documento.  b. Si bien -por el momento- no podemos echar atrás el acuerdo con el que se entregaron millones de pesos a las empresas privadas, debemos exigir que recursos públicos como los destinados al sector privado se utilicen para el combate de la pandemia y para los trabajadores del sector salud en general, pero también en particular para generar las condiciones óptimas en los centros escolares para el retorno presencial.     c)Exigir que se hagan públicas las planeaciones y estrategias de seguimiento del aprendizaje en conferencias de prensa por parte de la autoridad educativa.  d. Las acciones educativas en este inicio del ciclo escolar serán desarrolladas por el magisterio, sin escuchar y reconocer sus aportaciones. e) Exigir el cumplimiento de las disposiciones legales que hemos mencionado:
    •   Que se cumpla la LFTSE; art. 14, fracción III y Art. 43, fracción V.
    •   Respeto al Comunicado 24042020 emitido por la AEFCDMX.
    •   El cumplimiento al Art. 25 del Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo del Personal de la SEP, fracción IV.                                                                                                                                                                                                                                                                                    f. Para el caso de quienes trabajen desde casa, sosteniendo los procesos de aprendizaje, exigir que se garanticen con respaldo de un documento oficial y público las condiciones laborales adecuadas para el desempeño de la labor, comprometidas por las autoridades como entrega de equipo de cómputo, subsidios a los gastos en internet y servicios, así como garantizar su estabilidad laboral y seguridad social.

3. Los colectivos magisteriales en los centros escolares debemos tomar un papel activo en diseñar estrategias para continuar en cercanía con sus estudiantes y desarrollar aprendizajes situados y significativos.

a. Los Consejos Técnicos deben rechazar el Aprende en Casa II como eje principal, según la correlación de fuerzas en cada centro educativo. Donde las condiciones sean más favorables, deben ser ellos ellos los que definan los contenidos y metodologías más adecuadas, tomando únicamente de los instrumentos digitales y televisivos lo que sea estrictamente necesario, desechando el resto. Donde no lo sean, desarrollar la batalla pedagógica promoviendo el privilegiar las actividades planeadas por los docentes.

  1. Debemos aprovechar la oportunidad para construir desde la práctica la propuesta de educación alternativa por parte de la Sección 9 en la CDMX. La alternativa es elaborar propuestas propias en cada centro educativo, con sus propias fuerzas y atendiendo a sus realidades concretas y necesidades. Que los Consejos Técnicos discutan cuales son los mejores medios para acompañar a sus estudiantes y apoyar lo más que se pueda en su aprendizaje. Debemos aprovechar esas experiencias y canalizarlas para la batalla de las ideas sobre el compromiso de los maestros con la educación.
  2. Debemos mantener una comunicación constante con madres y padres de familia para dar un buen acompañamiento y trato correcto a sus inquietudes. Debemos recoger sus apreciaciones críticas sobre el Aprende en Casa II, sistematizarlas y canalizarlas para la batalla de las ideas.
  3. Rechazamos cualquier medida por parte de las autoridades orientada a vulnerar la estabilidad laboral, el salario y las prestaciones de los trabajadores del magisterio.

EXIGIMOS LA REINSTALACIÓN DE LA MESA NACIONAL DE DIÁLOGO Y NEGOCIACIÓN DE LA CNTE CON EL EJECUTIVO FEDERAL, NO SÓLO PARA RESOLVER LOS MILES DE PENDIENTES QUE TENEMOS, SINO PARA REFLEXIONAR LOS NUEVOS TEMAS Y EN CONSENSO, ENCONTRAR LAS RESPUESTAS.

Comité Ejecutivo Seccional
Sección 9 Democrática SNTE-CNTE
Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) Agosto de 2020

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República Dominicana: Ministra de Juventud promete convertir Casas de Juventud en lugares de formación

América Central/República Dominicana/23-08-2020/Autor(a) y Fuente: acento.com.do

“El propósito de estas visitas es poner las Casas de Juventud en condiciones para que no sean lo que hoy son, un local con cuatro paredes”, dijo la funcionaria.

La ministra de la Juventud, Kimberly Taveras Duarte, recorrió las instalaciones de las Casas de la Juventud en las provincias Santiago y Puerto Plata, con miras a condicionarlas como parte de sus políticas y programas de los primeros 100 días de gestión.

La funcionaria explicó que las Casas de Juventud serán puntos de formación y educación técnico laboral y se brindará acompañamiento de salud mental a los jóvenes que presenten una conducta negativa en las escuelas.

“El propósito de estas visitas es poner las Casas de Juventud en condiciones para que no sean lo que hoy son, un local con cuatro paredes”, indicó luego de comprobar el deterioro que afecta algunas de las instalaciones de estos espacios públicos.

Durante el recorrido en Puerto Plata, la ministra estuvo acompañada de la gobernadora Claritza Rochtte y del viceministro de la Juventud, Endry González. Y en la ciudad juramentó al nuevo director provincial de la Juventud, Hugo Eduardo Jiménez.

En Santiago, Taveras estuvo acompañada de la viceministra Avril Reyes y se reunió con el encargado regional, Carlos Elías Domínguez Díaz, así como con Eduardo Hugo Jiménez Álvarez y Anthonely Francisco Santana.

Hace unos días, la ministra de la Juventud firmó un acuerdo de colaboración con el director del Instituto Tecnológico de Las Américas (Itla), Omar Méndez, para instalar equipos tecnológicos en las direcciones provinciales, con miras a continuar fortaleciendo la presencia del ministerio en el país.

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/actualidad/ministra-de-juventud-prometa-convertir-casas-de-juventud-en-lugares-de-formacion-8852345.html

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Vuelta al cole 2020: las familias exigen un regreso seguro a las aulas en septiembre

Por: ABC

CEAPA reclama «una vuelta 100% presencial y segura, así como instrucciones claras que contemplen los distintos escenarios posibles».

Asociaciones de padres y madres de alumnos han solicitado este martes la convocatoria del Consejo Estatal de Familias con el objetivo de trabajar en una vuelta «segura» a las aulas en el mes de septiembre.

Según ha indicado este martes la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa), el colectivo de AMPA ha remitido un escrito al Ministerio de Sanidad, del que depende este órgano asesor y consultivo, para solicitar su reactivación.

«Lleva años sin reunirse y podría ser una herramienta de gran utilidad de cara a organizar una vuelta al cole con las máximas garantías posibles ante la incertidumbre que impera entre las familias y la comunidad educativa en general», ha argumentado la organización.

A juicio de Ceapa, la actual crisis sanitaria consecuencia de la pandemia del Covid-19 «avala la necesidad de volver a contar con este consejo», creado en mayo de 2007 e integrado por representantes de la Administración General del Estado y del movimiento asociativo estatal.

En este sentido, ha recordado que entre sus cometidos se hallan la «formulación de propuestas y recomendaciones sobre líneas estratégicas y prioridades de actuación» o el «seguimiento de las políticas públicas en el ámbito de la Administración General del Estado» que afecten a las familias.

La Confederación ha vuelto a exigir «una vuelta 100% presencial y segura a las aulas en septiembre, así como instrucciones claras que contemplen los distintos escenarios posibles».

Entre sus reivindicaciones se encuentra una mayor inversión para la escuela pública, bajada de ratios para posibilitar la distancia social y una enseñanza más personalizada, enfermería escolar, garantizar servicios esenciales como el comedor escolar, planes de conciliación laboral y familiar, flexibilización y adaptación del currículo, o caminos escolares seguros para evitar grandes aglomeraciones en las entradas y salidas de los centros.

«Es necesario asegurar las medidas higiénico sanitarias en septiembre, así como el derecho a la educación de todo el alumnado con clases presenciales que garanticen la igualdad de oportunidades frente a la brecha digital y social», ha manifestado la presidenta de Ceapa, Leticia Cardenal.

Por su parte, la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa) considera que la Conferencia de Presidentes para ultimar la ‘ vuelta al cole‘ que se celebrará a finales de agosto llega «tarde» y ha reclamado medidas sanitarias y de conciliación para que el regreso a la escuela se realice con todas las garantías de seguridad.

Así lo explica a Europa Press el presidente de la organización, Pedro Caballero, quien se muestra crítico por que «ya se dijo por activa y por pasiva», tanto al Ministerio de Educación como a las comunidades autónomas, que «se tenía que haber empezado a trabajar en el inicio del curso a mediados de junio», cuando había finalizado el anterior. «Visto ya lo que había pasado, teníamos que empezar a trabajar», ha subrayado.

De esta forma, Caballero rechaza la conferencia tenga lugar a, escasamente, una semana« de que se inicie el curso escolar, »con la incertidumbre que tienen ahora mismo las familias de si comprar libros o no, mandar a los niños al colegio, si se cumplen las normas de seguridad o no, si los centros están adaptados«.

«Todo eso es un batiburrillo que hay ahí que lo que crea es una verdadera incertidumbre en las familias y un malestar», ha afirmado Caballero, que sostiene que «se está legislando para y por» los niños y «totalmente al margen» de la comunidad educativa, incluidos, padres y profesores.

Por todo ello, las familias reclaman que se garanticen la seguridad y las medidas sanitarias «necesarias y obligatorias» para que los niños –cerca de 8,2 millones de alumnos– puedan incorporarse a las aulas, «un peligro inmenso con la cantidad de rebrotes y la evolución de la pandemia».

Además, el presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos solicita que se instrumenten «los mecanismos necesarios» y se inicie un diálogo con los empresarios a fin de garantizar la conciliación laboral y familiar.

Los 14 puntos del Gobierno y CC.AA.

El Gobierno publicó el pasado 24 de junio en el BOE una orden que contiene los 14 puntos que el Ministerio de Educación y Formación Profesional acordó con 15 comunidades autónomas el pasado 11 de junio en la Conferencia Sectorial de Educación para preparar la ‘vuelta al cole’ de septiembre con garantías sanitarias frente a la pandemia del coronavirus.

El acuerdo, que suscribieron todos los gobiernos autonómicos salvo País Vasco y Madrid, establece un regreso a las aulas presencial como «principio general durante el curso 2020-2021», que comenzará en septiembre y tendrá un mínimo de 175 jornadas lectivas.

«La experiencia de este curso ha confirmado la importancia de la presencialidad para el desarrollo habitual de las tareas educativas y formativas, por lo que las administraciones educativas realizarán todos los esfuerzos necesarios para asegurar la modalidad presencial en todas las enseñanzas, niveles y etapas educativas», indica la orden en alusión a la suspensión de las clases presenciales en marzo por el confinamiento, que provocó adaptar la enseñanza a una modalidad telemática y a distancia en toda España.

El Gobierno y las comunidades pactaron recuperar los aprendizajes que el alumnado se perdió durante el confinamiento, para lo que se harán adaptaciones de las programaciones didácticas del próximo curso, y se establecerán «planes de seguimiento y apoyo para el alumnado que experimente mayores dificultades en las circunstancias actuales».

Las comunidades autónomas se comprometieron a seguir «las indicaciones establecidas por las autoridades sanitarias estatales y autonómicas».

Además, los Ministerios de Educación y Sanidad remitieron una serie de recomendaciones para el próximo curso, como grupos de hasta 20 alumnos en las etapas de Infantil y Secundaria sin que tengan que mantener la distancia de seguridad de metro y medio, aunque se deja en mano de los gobiernos autonómicos poder ampliar ese número de escolares hasta 25, el máximo legal.

Con este acuerdo, las comunidades autónomas asumen la elaboración de protocolos para garantizar la higiene, la limpieza y el control sanitario en los centros.

Planes que prepararán junto a los servicios de prevención de riesgos laborales, y que incluirán medidas específicas para la atención de las personas incluidas en el grupo de riesgo.

Las comunidades también se encargarán de elaborar los planes de contingencia de los centros ante las «eventualidades» que pueda provocar la evolución de la pandemia en el desarrollo del curso escolar, y tendrán que tomar «las medidas necesarias» para que los centros mantengan sus servicios de transporte y comedor escolar «en condiciones de seguridad».

Del mismo modo, recae en las comunidades autónomas, que tienen transferidas las competencias educativas, el objetivo de «reducir la brecha digital» y «limitar» sus consecuencias entre el alumnado, aunque el Ministerio colaborará en mejorar la «oferta de recursos para el refuerzo de la competencia digital» de profesores, familias y alumnos.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-vuelta-cole-2020-familias-exigen-regreso-seguro-aulas-septiembre-202008181342_noticia.html

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Uruguay: Gremios de la educación pública volvieron a pedir que no haya recortes presupuestales para el sector

América del Sur/Uruguay/23-08-2020/Autor(a) y Fuente: www.republica.com.uy

«Un recorte sería letal para la educación pública», manifestó el presidente del PIT-CNT Fernando Pereira a LA REPÚBLICA durante la movida.

La explanada de la Universidad fue escenario -en la mañana de este jueves- del encuentro en que se dieron cita diversos sindicatos de la educación, nucleados en la CSEU, con el fin de «defender la educación pública», lo que implica reclamar el «necesario 6% del producto interno bruto para ANEP, UdelaR y UTEC, más 1% para investigación e innovación». LA REPÚBLICA estuvo presente.

Uno de los impulsores principales del evento fue Fenapes, el gremio de los docentes, que viene realizando una «semana de movilizaciones» que implicó paros y concentraciones en diversos puntos del país. Ayer, la gira llegó al sur, lo que abarcó Flores, Florida, Durazno, San José, Colonia, Canelones y Montevideo.

Otro motivo de la movilización fue expresarse «contra un ajuste que pone en riesgo la calidad de la educación que recibirán nuestros estudiantes», así como que «con la LUC y este presupuesto quinquenal de recorte y ajuste está en marcha una reforma de la educación que no contempla a sus trabajadores ni al estudiantado, pero estimula intereses privatizadores», y al mismo tiempo debido a que «defendemos una educación pública que garantice los principios históricos de laicidad, obligatoriedad y gratuidad. Nos movilizamos porque sin educación pública no hay futuro y no es opción quedarnos quietos».

No como Chile

En tanto, el vicepresidente de Fenapes, Marcel Slamovitz, en diálogo con República Radio, mostró su preocupación por la situación de la educación ante los recortes anunciados.

«Nosotros estamos preocupados, y denunciando lo que se nos ha informado con respecto a los recortes. Estos recortes que se dan en la enseñanza, por el famoso «ajuste fiscal», implican que haya grupos superpoblados y falta de funcionarios» en la educación, señaló, y agregó que «cerca de 2.000 profesoras/es quedarían sin trabajo. Los alumnos por grupo quedarían en unos 40 estudiantes, cuando hoy son de 25 o 30».

También señaló que les preocupa que se intente hacer con la educación lo que se hizo en Chile: «Defenderemos la educación pública para que no suceda lo de Chile, donde hay varias generaciones que tienen que pagar los estudios secundarios y universitarios. Aunque Da Silveira como Talvi pusieran siempre a Chile como ejemplo».

Sin futuro

En el marco de la movida, el presidente del PIT-CNT dijo a LA REPÚBLICA que «no hay futuro sin educación pública de calidad, y sobre todo no hay futuro para los que menos tienen. Entonces, defender la educación pública no significa solamente defender los derechos de maestros, profesores y funcionarios: significa defender el derecho de nuestros niños, jóvenes, adolescentes y adultos a aprender a lo largo de su vida, y eso supone tener un presupuesto adecuado para atender las demandas del trabajo del presente, de la educación integral, pero sobre todo para poder pensar el futuro con optimismo», comentó.

Sobre la posibilidad de que el gobierno ajuste el presupuesto de la educación, dijo Pereira: «Hay que ir monitoreando. Si hay un ajuste negativo, en el sentido del recorte, es letal. Si hay recorte en la alimentación escolar, o en las horas de apoyo a los quintiles 1 y 2, si hay recortes en obras o en gastos de funcionamiento, si hay rebajas salariales para los trabajadores de la educación, sin duda vamos a tener un país de peor calidad. De forma tal que pensar en recortar en la educación, en la salud o en la vivienda, es un retroceso social increíble».

Fuente e Imagen: https://www.republica.com.uy/gremios-de-la-educacion-publica-volvieron-a-pedir-que-no-haya-recortes-presupuestales-para-el-sector-id783260/

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Las ONGs y la nueva cotidianidad

Por: Elisabeth de Puig

Tomando como punto de partida que tendremos que vivir mucho tiempo con la Covid-19 como lo afirma la OMS, hay que evaluar lo realizado y reinventarse para prepararse a afrentar la nueva cotidianidad con valentía e ideas nuevas.

La pandemia ha venido desbaratando muchos sueños y tendrá para numerosas ONGs consecuencias imprevisibles, e incluso, incalculables. Las ONGs son entidades de la sociedad civil que, por lo general, están vinculadas a proyectos sociales, culturales, de desarrollo, u otros, destinados a generar cambios en determinados espacios, comunidades, regiones o países.

Las ONGs suelen financiarse a través de donaciones privadas de individuos o empresas,aportes de instituciones internacionales o de los gobiernos nacionales y locales, o por medio de la generación propia de ingresos.

Con la merma de las economías nacionales y global las fuentes de financiamiento han disminuido y en un primer tiempo los recursos han sido reorientados hacia la emergencia inmediata.

Producto de esta situación, las decisiones que algunas instituciones se han visto obligadas a tomar a causa de la Covid-19 arrastran con ellas la suerte de cientos y miles de personas beneficiarias de sus servicios.

Tomaré como ejemplo la Fundación Abriendo Camino, ONG comprometida desde el año 2002 y que trabaja en el sector de Villas Agrícolas.

Con un crecimiento sostenido y los oídos puestos en las necesidades de la comunidad, su misión es de ofrecer alternativas de protección y educación integral para que niños, jóvenes y familias de sectores urbanos vulnerables, desarrollen su potencial y disfruten de una vida digna.

Con sus varios programas innovadores de educación, protección, formación para el empleo, desarrollo de liderazgo juvenil, educación ambiental y participación, ha logrado ocupar un sitial reconocido en la vida de miles de jóvenes y sus familias.

Hoy, los sueños de nuevos proyectos para el sector y su extensión a otros barrios de la zona norte se han visto brutalmente parados: la estructura física de la Fundación está como un cascarón vacío que ha perdido su esencia y su finalidad que es la de brindar servicios.

De día, estos se ofrecían a una población infantil y a sus familias, y de noche, a jóvenes con una amplia oferta de cursos técnicos profesionales.

Durante los meses de abril, mayo, junio, julio y lo que va de agosto el país ha vivido en constante evolución. Entre los escenarios pensados al inicio de la crisis sanitaria no se tomó en cuenta el comportamiento que realmente asumiría la curva de la pandemia luego de la apertura de la economía apoyada por el empresariado y por los partidos mayoritarios por razones electorales.

Durante estos meses de cuarentena y toques de queda muchas instituciones han tratado de navegar entre el cierre impuesto y la necesidad de estar presente y ser solidarias.

La primera etapa fue la de distribuir alimentos y kits de higiene; algunas iniciaron actividades de enseñanza virtual y la realización de animaciones lúdicas de la misma forma, lo que ha permitido visualizar las virtudes y las inmensas limitaciones de estas herramientas en sectores vulnerables.

Tomando como punto de partida que tendremos que vivir mucho tiempo con la Covid-19 como lo afirma la OMS, hay que evaluar lo realizado y reinventarse para prepararse a afrentar la nueva cotidianidad con valentía e ideas nuevas.

Se tratará, para algunas organizaciones, de redefinir sus poblaciones meta en función de los estragos de la pandemia y de las prioridades, sabiendo de antemano que los grupos serán reducidos, los riesgos presentes y los financiamientos más escasos.

Para las ONGs cuyos servicios van dirigidos, entre otros, al reforzamiento de capacidades educativas y a la protección de niños, niñas y adolescentes de comunidades vulnerables cuyas necesidades no pueden seguir desatendidas más tiempo, los pasos deberían ir en el sentido de trabajar la alfabetización con pequeños grupos de niños, niñas y adolescentes desescolarizados antes de la pandemia.

Al mismo tiempo, correspondería retomar la nivelación escolar para aquellos niños y niñas que por su bajo nivel académico y su situación precaria se han desvinculado de las escuelas durante la pandemia por falta de acceso a la virtualidad.

Convendría también acompañar las amilias y los niños que van a seguir una modalidad virtual y formar los facilitadores en educación virtual.

La juventud debería ser integrada a acciones a favor de su comunidad, movilizándola bajo estrictos protocolos para reforzar las medidas de higiene en las familias.

Igualmente, habría que fortalecer las medidas de protección contra la violencia intrafamiliar, el abuso y el trabajo infantil.

Para todo ello es importante apoyarse en los comunitarios de buena voluntad y abrir consultas psicológicas.

Con este tipo de iniciativas micro las ONGs del sector educativo pueden contribuir a mitigar, a su escala, las nuevas brechas sociales y educativas que se están ensanchando en el seno de nuestra población más vulnerable como resultado del Coronavirus.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/las-ongs-y-la-nueva-cotidianidad-8850581.html

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