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Ecuador: Niñas de diez años han muerto dando a luz en Ecuador, dice la ministra de Educación, María Brown

Una educación sexual óptima es una herramienta para reducir el número de embarazos adolescentes y la mortalidad materna.

Cinco niñas de 10 a 14 años de edad y 136 adolescentes que tienen entre 15 y 19 años son madres cada día en Ecuador, según la última encuesta con resultados finales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

La cifra es referida por la ministra de Educación, María Brown, en entrevista con este Diario el lunes 30 de agosto último, vía Zoom, para evidenciar las consecuencias de una política pública de educación sexual que está en revisión y que requiere de ajustes, asegura.

Adelanta que el enfoque, con el fin de prevenir embarazos adolescentes y casos de violencia sexual en menores de edad, estará apegado a la evidencia científica y a lo que ha dado resultado a nivel internacional con el asesoramiento de las distintas agencias del sistema de Naciones Unidas.

¿Cuáles son las consecuencias de una educación sexual que no es efectiva?

Hay costos asociados a la omisión en inversión en salud sexual y reproductiva en Ecuador. Son 10.487 adolescentes que abandonan sus estudios por embarazo (cada año), según el último estudio del 2015, que tiene datos sobre esta temática en particular. Son 36.871 años de escolaridad perdidos en todas estas niñas y adolescentes, lo que representa un aproximado de $ 728,5 millones, que es el costo de omisión en trabajar estos temas de salud sexual y reproductiva, educación integral en sexualidad, en el momento más pertinente, que es durante el proceso educativo y que prevenga que esto suceda. En muchas comunidades del país se considera normal que niñas de 14, 15 y 16 años sean madres. En algunas comunidades se normaliza incluso que existan familiares o parientes muy cercanos que tengan relaciones sexuales con estas niñas. En Ecuador, la norma es clara: mantener relaciones sexuales con menores de edad es un delito y no existe el consentimiento informado.

Está claro en la aplicación cuando son menores de 15 o 14 años de edad, pero la ley es más laxa cuando pasan de 15…

Menores de 15 años es un delito y no hay mayor investigación necesaria: simplemente, tener relaciones sexuales con jóvenes menores de 15 ya es un delito. Pasados los 15 años, pues, se hace una investigación de cómo se da el hecho, pero el tema más preocupante es que se ha normalizado. A esto se suman indicadores durante la pandemia, como el incremento de la violación sexual e intrafamiliar, producto de la normalización de esta violencia sexual en las familias y en la comunidad. El rato que no tienes educación presencial, estas estudiantes están en sus casas, en sus comunidades, entonces, esta violencia se justifica. Nos enfrentamos a un contexto pospandemia en el cual debemos abordar la temática con mucha responsabilidad.

¿Habrá cambios en la estrategia de educación sexual?

Hay que repensar esta estrategia intersectorial, que ya fue diseñada y creada en el pasado. Hay que repensar el cómo se ha manejado y cuáles son las acciones que se dan alrededor del Programa Interinstitucional de Reducción, Erradicación y Prevención del Embarazo en Niñas y Adolescentes. Es una estrategia que involucra a los ministerios de Salud Pública, Secretaría de Derechos Humanos, de Inclusión Económica y Social, y tiene que ver también con el sistema educativo, pero no únicamente. Tenemos que trabajar en una nueva hoja de ruta en la que las cuatro instituciones no planteen acciones aisladas o separadas, sino que haya una mayor articulación, tanto en las mesas de prevención a nivel territorial como en la implementación de manuales y procedimientos para la atención integral en salud y prevención en el sistema educativo, erradicación de todas las formas de violencia sexual; y, finalmente, todo esto se complementa con el abordaje de educación integral en sexualidad, que tiene además una connotación vinculada a lo determinado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en función del caso de Paola Guzmán Albarracín (víctima de violencia sexual por parte del rector de una institución pública de Guayaquil).

¿Pero qué se hace mientras se repiensa la estrategia?, porque el problema no se detiene…

La educación integral en sexualidad se complementa con algunos procesos de formación. Conjuntamente con algunas agencias del sistema de Naciones Unidas se ha conformado un equipo interinstitucional para asesorar al Estado sobre educación integral en sexualidad, con el fin de reducir el índice de embarazo adolescente y de violación sexual. Hemos mantenido las primeras reuniones con el comité liderado, por el momento, por el Fondo de Población de Naciones Unidas y la Unesco, al que se suma Unicef y la OPS/OMS. Se ha desarrollado ya un primer ejercicio de capacitación a familias, tanto en el ámbito de educar en familia como a los docentes. Se generó una guía sobre cómo, dentro de cada una de las asignaturas, los docentes pueden topar estas cifras (de embarazo adolescente) y sensibilizar a los estudiantes. Y ser transparentes también sobre cuál es la problemática. El fin es una transformación de la normalización de este fenómeno en la sociedad y que exista la conciencia de que es un delito con sus rutas y protocolos. Se ha desarrollado un curso abierto que se denomina “Prevención y atención de la violencia en el sistema educativo”, que está disponible desde el 2019 y ha reportado la formación de 90.884 profesionales del sistema nacional de educación. Estos contenidos están en constante revisión, son estrategias que vienen de años anteriores, muchas de ellas positivas, pe

ero algunas de ellas requieren ajustes. Las guías de atención integral en sexualidad y los cursos formativos que se están realizando junto con Unesco y el Fondo de Poblaciones hasta julio del 2021 registra la capacitación de 6.789 docentes y 137 profesionales de consejería estudiantil. Fueron elaborados de manera participativa con los docentes y los directivos de las instituciones y las familias para poder ver dónde están los principales tabúes, cuáles son los elementos donde existe mayor resistencia; a lo mejor hay un deseo de que parte de estos temas se trate en la familia

En los debates en el aula se evidencian incluso ideas machistas, como que quienes deben cuidarse son las chicas y no los varones. ¿Cuál debe ser la mejor guía del profesor en esos casos?

Siempre se ha planteado en la educación en general el no ocultar información a los niños. Los docentes tienen que tener en consideración cuál es la visión que tienen los padres que conforman su entorno educativo. Esto es parte de la educación personalizada que buscamos. No todos los niños aprenden igual o tienen las mismas habilidades o dificultades. No todos vivimos en el mismo contexto y entorno. Una vez que se hace el diagnóstico y sabemos en qué comunidades estamos, pues, tener investigada información que sabemos que va a surgir; son preguntas previsibles, no sorprenden, solo pueden incomodar porque los adultos somos víctimas de sentirnos incómodos frente a conversaciones que tienen que ver con la sexualidad y el placer. Podemos prepararnos con respuestas adecuadas, podemos tener reuniones con los padres de familia para conocer su propio abordaje y hacer ejercicio de educación de padres para sensibilizar sobre las cifras de embarazo adolescente y sobre la normativa legal, para que sepan las consecuencias, que es un delito. No es un tema unidireccional, este es un tema de comunidad, todo con absoluta transparencia. Lo que sí no está permitido en el sistema educativo es la posibilidad de entregar información errada; cuando nos sentimos incómodos, decir cosas que no están pegadas a la ciencia y a la realidad. Un ejemplo básico: sobre cómo es el embarazo y que te hablen de cosas como la cigüeña, para ir a un extremo, esto no es recomendable, porque genera desconocimiento. Una pregunta requiere a veces una respuesta de menor complejidad. A veces la respuesta más corta es la que satisface y los estudiantes quedan tranquilos; decir lo más básico, la esencia, es suficiente.

¿La interacción se redujo en la educación pública con el aprendizaje en línea a través de fichas?

Las preguntas se han reducido al tener menor nivel de contacto entre jóvenes y docentes; a todos les incomoda más la pregunta. Lamentablemente, las conversaciones sobre este tema a lo largo de la pandemia se han reducido. A lo mejor han aumentado en el interior de algunas familias, que con base en el texto tienen la conversación que en otro contexto no hubiesen tenido. Pero más bien se ha reducido. Al no tener la posibilidad de estar cara a cara con los docentes, simplemente se dejan de plantear estas preguntas que pueden ser incómodas, y por lo tanto quedan sin respuesta interrogantes que siguen en la cabeza de los estudiantes. La idea es dar datos certeros: lo que es legal e ilegal, cuáles son los mecanismos para denunciar cuando se vulneran los derechos.

Una de las afirmaciones de las niñas en la clase es que con la menstruación ya pueden quedar embarazadas.

Efectivamente, ante ello, dar la información adecuada. Pero inclusive en la parte anatómica, hay que decir que los embarazos en edad temprana son de alto riesgo, pese a que el cuerpo está cada vez más listo para albergar una vida y engendrar, esto no quiere decir que no sea un mayor riesgo, no solo en la parte emocional, sino también para la salud. Los índices de muerte materna se han incrementado durante la pandemia, y en niñas es un riesgo todavía mayor. La cantidad de abortos que existen, que a veces son clandestinos y terminan en el fallecimiento de una joven. Todo esto da cuenta de que el contexto y el entorno no eran los adecuados, que tu desarrollo cognitivo todavía tiene aún camino por recorrer. Y lo principal es el plan de vida, tenemos que avanzar hacia maternidades deseadas y responsables, al igual que paternidades deseadas y responsables, porque otro de los elementos es que “los hombres no se tienen que cuidar”. Entonces pueden ir por la vida embarazando, cuando la realidad no es esa. Hay responsabilidades no solo de carácter ético y moral, sino legales respecto a la paternidad; lograr establecer esta corresponsabilidad de los hombres, que sepan lo que involucra en el cuerpo y la salud de una mujer, pero también lo que implica para ellos, tanto en lo legal y en su propio plan de vida. Una de las principales causas del abandono de la educación básica superior y bachillerato es el embarazo, y no solo en niñas. Muchos niños dejan de estudiar bachillerato porque han formado una familia y empiezan a tener hijos, muchas veces antes de los 16 años. Hay que transparentar las cifras. No podemos seguir teniendo casos elevados de embarazos adolescentes, ya tenemos casos de muerte materna por parto en niñas de hasta diez años de edad, esto es algo inconcebible, ya hay casos de niñas que mueren dando a luz a los diez años de edad. Esa es la muestra de que si dejamos esa conversación para después, pues, puede ser muy tarde.

¿La educación sexual puede ser una herramienta para blindarse de los posibles casos de violación sexual en menores de edad?

Es la principal herramienta. Un elemento es que se hable de las distintas formas de violación. Tocar una parte del cuerpo sin penetración también es una forma de violencia. Hay la violencia psicológica, vinculada a los elementos sexuales, de género, que es considerar a la mujer inferior y darle funciones encasilladas. Pero no todo es responsabilidad exclusiva de las instituciones educativas, no es responsabilidad solo de las familias, hay mensajes que tienen que ver con la sexualidad en los medios, esto pasa por las redes sociales, los medios de comunicación masiva, que educan para bien o para mal; eso no debemos olvidar. La programación de la televisión y radio puede tener contenidos que refuercen estereotipos basados en género y comportamientos violentos. En algunas comunidades hay este falso espíritu de cuerpo en el que se encubre a un violador, se protege al abusador porque es el tío, hermano o es el profesor compañero. La sociedad en su conjunto tiene que estar educada íntegramente en sexualidad, y parte de eso es aprender a denunciar y a concebir como delito a estos actos de violencia sexual.

¿Los rectores y las directivas de las entidades educativas tienen claros estos conceptos?, porque hay casos en los que callan y no se denuncia…

Ellos están cada vez más informados, más de 90.000 docentes han recibido capacitación, pero hay brechas del propio contexto en el que fueron criados los docentes. Estos son cambios culturales que toman tiempo, cambios idiosincráticos que tenemos que impulsar como sociedad, a veces un curso, una maestría no cambiará del todo esta ideología. Las soluciones en este caso y casi todo lo que involucra educación no son inmediatas, son procesos que a veces son más largos de lo que quisiéramos. No es una fórmula mágica, siempre hay que tomar en consideración que los docentes han recibido capacitación, pero también muchos se cuestionan cuál debe ser el abordaje, cuál es el rol de la familia, hasta dónde deben llegar los docentes. Esto se tiene que construir en la comunidad. Una de las cosas que impulsamos en el Gobierno del Encuentro es salir de la concepción de que la educación es responsabilidad única del garante del derecho a la educación. El Estado es el garante, pero existe una corresponsabilidad de todos quienes conformamos la sociedad, es una corresponsabilidad activa. No podemos caer en esto de pensar como padres que “deposito a mi hijo y allí verán qué hacen, y me lo entregan cuando sale del bachillerato”. No funciona así.

El objetivo de la estrategia intersectorial era facilitar el acceso a métodos anticonceptivos de los menores que ya son sexualmente activos, para evitar los embarazos. ¿Esto se mantendrá?

Estamos actualizando la estrategia de erradicación del embarazo en niñas y adolescentes con los ministerios y la Secretaría de Derechos Humanos (SDH), y con el liderazgo de esta última hacemos la estrategia para la reducción de la violencia sexual en el ámbito escolar. Estas dos revisiones nos darán la pauta, cuál será el enfoque. El enfoque como cartera de Estado que planteamos es uno armónico, coherente, que no sea cada ministerio haciendo acciones pequeñas, separadas, inconexas, sino que las unas estén vinculadas a las otras… No hay una postura oficial sobre estos elementos, porque todo está en construcción (procesos de reforma y aprobación de leyes).

¿Para cuándo tendrán listos los enfoques de las dos políticas en revisión?

La de centros educativos, en aproximadamente cien días, es el tope… La del embarazo espero que esté validada en un mes y medio…

Hay críticas y temores acerca de que la política pública en esta temática acoja ciertos conservadurismos según la creencia del actual presidente de la República, Guillermo Lasso.

Tenemos un presidente que ha demostrado que es respetuoso de las distintas creencias que tienen las comunidades y familias; que escucha y valora la evidencia científica; que ha sabido escuchar y valorar los avances dados a nivel internacional, sobre los distintos elementos; que es claro y transparente sobre cuál es su postura personal, pero una postura personal y de familia es distinta a una visión de política pública, y él tiene claridad de esta diferencia entre la política pública y la vida privada. Siempre habrá espacio para debatir. Pero no hay creencia ni costumbre que pueda estar por encima de los derechos y las leyes. Hay cosas que son inaceptables porque están en la ley. (I)

Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/informes/ninas-de-diez-anos-han-muerto-dando-a-luz-en-ecuador-dice-la-ministra-de-educacion-maria-brown-nota/

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Zimbabue: nuevas leyes para garantizar la educación a las adolescentes embarazadas

Tener hijos a corta edad es un hándicap para la formación de las mujeres en toda África. Alrededor de uno de cada ocho casos de abandono escolar registrados en este país africano fue motivado por matrimonio o gravidez.

Cassey Simbanai iba a hacer sus exámenes finales el pasado diciembre. Esta joven zimbabuense de 17 años, una de las estudiantes más prometedoras de su clase, soñaba con convertirse en profesora de ciencias. Sin embargo, durante meses, no estuvo en el aula ni jugando a su querido rugby en el campo de al lado, sino preparando la comida para su familia política en la cocina de la casa de esta en Hauna Growth Point, una aldea de las montañas del este de Zimbabue, cerca de la frontera con Mozambique. Simbanai pasaba la mayor parte del tiempo haciendo tareas domésticas para su nueva familia mientras esperaba a dar a luz a su hijo.

En abril de 2020, pocas semanas después de que Zimbabue impusiera un estricto confinamiento nacional para frenar la propagación de la covid-19, la joven se quedó embarazada. “No pasábamos mucho tiempo juntos porque yo siempre estaba en el instituto”, dice refiriéndose al que ahora es su marido, un empleado de 24 años de una fábrica de procesamiento de tabaco con el que llevaba tres años de relación. “Pero cuando empezó el confinamiento… teníamos mucho tiempo y pasó. Tuvimos relaciones sexuales sin protección”.

Las tiendas de Zimbabue estuvieron cerradas durante parte del confinamiento, lo cual limitó muchísimo el acceso a los anticonceptivos para los habitantes de zonas rurales, como Simbanai y su marido. “Cuando se enteró de que estaba embarazada, me pidió que me casara con él”, cuenta la joven arrodillada en una estera de paja en casa de sus suegros. Aunque el matrimonio infantil está prohibido, la pareja se fugó.

Antes de la pandemia, en Zimbabue no se permitía que las niñas embarazadas siguiesen yendo al colegio. Pero, debido al confinamiento de todo el país, que dejó a los niños sin escuela durante seis meses, las tasas de embarazo adolescente y matrimonio infantil se dispararon. Entonces, el Gobierno retiró la prohibición. Los defensores de la educación infantil han celebrado la medida, que se ha extendido a todo el continente africano, como un acontecimiento para la vida de las niñas y las mujeres de Zimbabue, a las que ahora les resulta más fácil seguir educándose y progresar económicamente.

“El confinamiento tuvo consecuencias imprevistas, entre ellas el matrimonio infantil. Hay que reconocer que las escuelas desempeñan un papel importante como refugio seguro para nuestros niños”, afirma Taungana Ndoro, director de comunicaciones y promoción de Ministerio de Educación Primaria y Secundaria.

Ahora, las madres adolescentes tienen protección legal en Zimbabue, pero los defensores de los derechos de las niñas temen que no se sientan bienvenidas cuando vuelvan a clase

En agosto pasado, el presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, modificó la Ley de Educación del país al firmar otra que ilegalizaba la expulsión de las niñas embarazadas del colegio. Sierra Leona anuló una prohibición similar en marzo. Tras recibir un crédito del Banco Mundial, Tanzania se comprometió a facilitar el acceso a la educación a las niñas embarazadas, pero no llegó a readmitirlas en todo el país. En julio, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, ordenó que las estudiantes que se quedaron embarazadas durante el confinamiento fuesen admitidas “incondicionalmente” en la escuela y se les diese acceso a atención prenatal gratuita.

Según las estadísticas del Ministerio de Educación, en 2018, alrededor de uno de cada ocho casos de abandono escolar registrados en Zimbabue fue motivado por el embarazo o el matrimonio. En casi todos ellos se trataba de niñas.

El matrimonio infantil, ilegal pero frecuente

Aunque Zimbabue lo prohibió en 2016, el matrimonio de menores de 18 años sigue siendo habitual. Una encuesta realizada en 2019 por el Instituto de Estadística del país a 8.000 mujeres adultas descubrió que casi una tercera parte ya estaba casada a los 18, como Simbanai. Manicaland, donde ella vive, no ha logrado acabar con el matrimonio infantil. Por ejemplo, las familias de las sectas apostólicas cristianas, que constituyen la religión dominante en la zona, tienen la tradición de casar a las niñas de la familia durante los encuentros anuales de su iglesia.

Aunque todavía se están confeccionando las estadísticas de todo el país, los datos del Gobierno muestran que, desde que empezó la pandemia, en la provincia de Manicaland, a la que pertenece Hauna Growth Point, 450 estudiantes han abandonado la escuela porque se han quedado embarazadas, se han casado, han enfermado o tienen dificultades económicas. Según los funcionarios, la cifra supone un aumento importante en comparación con el año anterior.

En otras partes del país, los habitantes de Bulawayo, la segunda ciudad más grande de Zimbabue, quedaron conmocionados por el suicidio de una estudiante de 17 años que, según información de los medios de comunicación locales, ingirió insecticida cuando estaba en las primeras fases de embarazo. Evitar casos como este es uno de los objetivos de esta nueva ley.

A pesar de haberse casado en mayo, Nancy Nyazungu, de 17 años, regresó a la escuela. Estaba embarazada de ocho meses y se presentó a los exámenes de diciembre. Terminar su educación es importante para ella. De lo contrario, teme convertirse en un ama de casa con pocos medios para llegar a ser económicamente independiente.

“Así sé que no seré sumisa con él y que no podrá controlarme”, dice de su marido. En cuanto se gradúe, la joven quiere conseguir un trabajo. Le gustaría que fuese en enfermería para poder ayudar a otras chicas embarazadas que se enfrentan a la dolorosa decisión de seguir sus estudios o abandonarlos.

“No culpemos a las niñas cuando se quedan embarazadas”

MWARADZIKA MAKAZOUYA, PROFESORA

Su escuela, al igual que otras de todo el país, ofrece ahora a Nyazungu asesoramiento en el marco de una iniciativa nacional encabezada por el Ministerio de Asuntos de la Mujer, Comunidad y Pequeña y Mediana Empresa para ayudar a las adolescentes en estado a terminar su educación.

“No culpemos a las niñas cuando se quedan embarazadas”, dice Mwaradzika Makazouya, directora del Instituto de Secundaria Sahumani de Honde Valley al que asiste Nyazungu. “Las aceptaremos”, remacha.

La ministra Sithembiso Nyoni anunció que se iba a permitir que las niñas embarazadas sustituyesen el uniforme escolar de falda azul y blusa blanca a juego por ropa de calle, eliminando así otro posible obstáculo cuando su cuerpo cambie de forma y aumente de volumen. El Ministerio también ha creado un programa de tutoría que empareja mujeres mayores jubiladas con adolescentes embarazadas en todo el país.

“Tenemos que seguir apoyándolas para que vayan a la universidad y empiecen a trabajar, porque tener un hijo no significa que, a partir de entonces, seas discapacitada o no puedas hacer mucho en la vida”, declaró Nyoni en octubre en el Parlamento. Ahora, las madres adolescentes tienen protección legal en Zimbabue, pero los defensores de los derechos de las niñas temen que no se sientan bienvenidas cuando vuelvan a clase.

RURAMAI MUSEKIWA

“Algunas chicas con las que hemos trabajado han manifestado su preocupación por el hecho de que, aunque ellas estén deseando volver a la escuela, temen que las discriminen y las estigmaticen”, informa Florence Mutake, coordinadora de programas de la organización a favor de los derechos de las niñas Shamwari Yemwanasikana.

La madre de Simbanai rogó a su hija que volviese a la casa de su infancia y siguiese con sus estudios, pero ella se negó por miedo a que sus compañeros la tachasen de “promiscua” si no se casaba. “No tenía muchas opciones”, lamenta.

Nyazungu cuenta que sus compañeras de clase no dejaban de mirarle el vientre cuando volvió al instituto, pero ahora se han acostumbrado a tener una embarazada de compañera. La educación impedirá que esté expuesta al maltrato, reflexiona la joven mientras se abre paso a través de su nueva vida de mujer casada.

Ninguna de las dos puede escapar a la dura realidad de la peor crisis económica de Zimbabue en una década. La nueva ley no puede corregir la causa fundamental de las altas tasas de embarazo adolescente: las consecuencias económicas de la covid-19. Actualmente, este país del sur de África sufre una inflación de tres dígitos y escasez de combustible y electricidad.

Cuando hay más pobreza y más hambre, las tasas de matrimonio infantil aumentan, señala James Maiden, jefe de comunicaciones de Unicef Zimbabue. “A menudo, el matrimonio infantil es una estrategia de alivio de la pobreza para las familias vulnerables… pero pone en peligro el desarrollo de las niñas con poca educación y escasa formación vocacional, lo cual refuerza el sesgo de género de la pobreza”.

Durante las primeras semanas de confinamiento, el marido de Simbanai ayudó a mantener a flote a la familia de esta dándole dinero para alimentos y otros bienes de primera necesidad. Los ingresos de la familia de la joven se han visto gravemente mermados por las consecuencias económicas de la pandemia. Aunque Nyazungu y Simbanai se casaron en contra del deseo de sus padres, reconocen que las familias de sus maridos les proporcionaron una situación financiera más estable.

Al igual que muchas chicas de las zonas rurales que han abandonado los estudios, Simbanai pasa la mayor parte del tiempo realizando tareas domésticas. Pero lo que quiere desesperadamente es volver a la escuela. Echa de menos leer novelas y aprender de sus profesoras, que “la trataban como si fuera su hija”. La joven explica que la familia de su marido accedió a pagarle los gastos de escolarización en 2021, y que él le permitirá que vuelva. Se siente afortunada. Muchas otras, piensa, no tendrán esa oportunidad.

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/2021-06-21/zimbabue-nuevas-leyes-para-garantizar-la-educacion-a-las-adolescentes-embarazadas.html

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Perú triplicó en el 2020 las niñas menores de diez años forzadas a ser madres

Al ser un registro oficial la cifra ofrece una aproximación incompleta de la problemática de los embarazos de menores, al obviar las niñas que tuvieron abortos o partos extrahospitalarios.

Perú triplicó el número de niñas menores de diez años de edad forzadas a ser madres en el 2020, año en el que la cifra de partos registrados formalmente en ese rango de edad fue de al menos 26, una consecuencia directa del repunte de la violencia sexual durante la pandemia.

Así lo revela el Sistema de Registro del Certificado de Nacido Vivo (CNV), una plataforma del Ministerio de Salud (Minsa) que registra los partos atendidos en los establecimientos sanitarios del país y que en el 2019 había registrado tan solo 9 nacimientos en madres menores de diez años.

Al ser un registro oficial la cifra ofrece una aproximación incompleta de la problemática de los embarazos de menores, al obviar las niñas que tuvieron abortos o partos extrahospitalarios.

Esas (26) son las niñas que lograron inscribir a sus hijos, pero no son todas las que salieron embarazadas o fueron víctimas de violación sexual”, advirtió Rossina Guerrero, directora del Centro de Promoción y Defensa de Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex).

Detrás de este “drama”, precisó Guerrero, están las medidas de aislamiento social decretadas para frenar el avance del coronavirus, que durante meses mantuvieron cerrados los centros educativos, los servicios de salud y de atención a la mujer, “con lo cual las niñas tuvieron que vivir mucho más largo tiempo junto con los principales agresores, que son personas de su entorno familiar o cercanas a ellas”.

Cifras alarmantes

La Defensoría del Pueblo alertó esta semana que en el 2020 hubo un incremento de 12% de embarazos no deseados en Perú, especialmente en adolescentes que requerían de orientación sobre salud sexual y reproductiva. El impacto de la pandemia, sin embargo, podría ser mucho mayor.

El CNV desvela que ese total de 26 niñas entre cero y diez años que dieron luz el año pasado -la mayoría de ellas en Lima (15)-, prácticamente triplica los casos contabilizados en el 2019 (9) y multiplica por cinco los registrados en el 2018 y 2017 (5).

Los partos de niñas embarazadas entre los 11 y los 14 años ascendieron a 1,155 y, en adolescentes de los 15 a los 19, la cifra repuntó a 47,369. En su gran mayoría, estos embarazos se traducen en nacimientos prematuros.

En paralelo, los Centros de Emergencia Mujer (CEM) recibieron más de 13,840 denuncias de violencia sexual, el 43% de las cuales fueron víctimas adolescentes entre 12 y 17 años (6,007) y el 20.7% niñas de 6 a 11 años de edad (2,862).

De nuevo, estas cifras perturbadoras pueden plasmar apenas una visión parcial de la realidad, pues los mismos CEM dejaron de operar durante los meses de cuarentena estricta, entre marzo y julio, cuando muchas niñas y adolescentes se vieron atrapadas en casa, desprotegidas ante sus agresores.

En lo que va del 2021, ya se registraron en el país sudamericano un total de 3 nacimientos de madres menores de diez años; 98 de niñas entre los 11 y los 14; y 5,437 en jóvenes entre 15 y 19 años.

Embarazo adolescente, una emergencia

Las maternidades forzadas y el embarazo infantil y adolescente son asignaturas urgentes desde hace décadas en el Perú.

Según la última Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 12.6% de las adolescentes peruanas de entre 15 y 19 años ya eran madres o estaban embarazadas en el 2019.

El 10.1% de estos casos se reportaron en el área urbana del país y el 8.9% en Lima Metropolitana, unos porcentajes que subieron hasta el 23% y 24% en el área rural y la selva, respectivamente.

La directora de Promsex insistió en que ese promedio nacional “crece de manera brutal” en zonas selváticas como Loreto (33%), donde existe una “altísima tolerancia a la violencia”.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (FPNU) estima que siete de cada diez madres adolescentes no querían tener un hijo, algo que supone un claro riesgo para su salud física y mental.

De hecho, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte entre las jóvenes entre 15 y 19 años en todo el mundo.

Muchas de ellas, además, se ven obligadas a abandonar la escuela, una realidad que en Perú afecta a ocho de cada diez menores embarazadas, según estima el Ministerio de Educación.

Es algo totalmente lesivo para la salud mental de esa niña y para su desarrollo: la aleja de la escuela, la convierte en víctima de estigma en su comunidad y, si logra denunciar, la familia no la ve bien porque está denunciando a un hombre de su entorno”, se lamentó Guerrero.

La “incongruente” ley de aborto

A todo esto se suma la “incongruente y absurda” ley del aborto en Perú, una norma de 1924 que prohíbe la interrupción del embarazo, salvo en caso de amenaza a la vida o salud de la gestante.

Tenemos un aborto permitido por riesgo de vida y por riesgo de salud, pero coexiste la penalización del aborto en casos de violación sexual” que, a pesar de establecer una pena “baja” de hasta dos años de cárcel, “logra estigmatizar la práctica y criminalizarla”, criticó la responsable de Promsex.

En agosto del 2020, el ministerio de Salud dio un paso adelante al aprobar la norma técnica Nº 164, que garantiza el acceso a la anticoncepción oral de emergencia (AOE), conocida popularmente como la “píldora del día siguiente”, y el aborto terapéutico de un embarazo forzado para evitar la muerte o daños severos en la salud mental o física de la gestante.

Aun así, el debate sobre la despenalización del aborto sigue abierto y no está exento de polémica en el país, donde, en pleno contexto de campaña electoral ante los comicios generales del próximo 11 de abril, se convirtió en uno de los temas de la agenda política.

En el extremo más conservador de esta polémica, el candidato presidencial y ultraderechista Rafael López Aliaga, que ocupa la segunda posición en las encuestas electorales con un 7% de apoyo, propuso “ponerle un hotel de cinco estrellas” a las niñas víctimas de violación que quedan embarazadas, “con piscina y todo, con alimentación y todo”, para luego decidir si quieren quedarse con el bebé o darlo en adopción.

Fuente: https://gestion.pe/peru/peru-triplico-en-el-2020-las-ninas-menores-de-diez-anos-forzadas-a-ser-madres-noticia/

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Noam Chomsky aboga por las tres causales en carta a arzobispo y todos los obispos dominicanos

Exhorta expresamente al arzobispo Francisco Ozoría Acosta a parar «el odio y las injusticias que generan esta situación».

El afamado lingüista, filósofo y activista político estadounidense Noam Chomsky firmó una carta pública dirigida al arzobispo Francisco Ozoría Acosta, «y todos los obispos dominicanos», en la que se aboga por la despenalización del aborto en tres circuntancias puntuales.

El legendario profesor laureado de lingüística de la Universidad de Arizona destaca en esa carta, con fecha 24 de marzo de 2021, que «han sido muchos los sacerdotes y monjas que han luchado y dado su vida porque las mayorías puedan vivir sin explotación, con oportunidades, con derechos y sin injusticias» y exhorta a los jerarcas católicos dominicanos a alinearse en ese sentido.

En la misiva se reconoce que República Dominicana está dividida, entre aquellos que apoyan y quienes desconocen el derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, lo que «ha traído y seguirá trayendo malestar, odios y encono en todo el país», se apunta.

«De no aprobarse la despenalización en 3 causales, los abortos clandestinos y las muertes de niñas y mujeres continuarán y se incrementarán», advierte.

Recuerda diversos pasajes en distintas épocas y lugares en los cuales «la Iglesia ha sabido tomar el camino correcto cuando ha sido necesario y lo ha hecho de manera ejemplar», subraya.

«Esperamos que usted -dice en alusión directa al arzobispo- tome por iniciativa propia» la senda de «ayudar a detener el odio, ayudar a detener las injusticias que generan esta situación y abrir su capacidad visionaria, con tolerancia, para que la nación en su conjunto pueda elevar a la categoría de personas libres y con derechos, a las mujeres dominicanas.

Carta pública de Noam Chomsky y José Santana al Arzobispo Ozoria y a todos los Obispos dominicanos

24 de marzo, 2021

Su Excelencia

Reverendísimo Francisco Ozoría Acosta

Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo

Espero que al recibir esta correspondencia sienta la paz y sabiduría para hacer una pausa en el importante papel que le ha encomendado la vida y así quizás leerla con la mayor objetividad posible, separándose—aunque sea de manera abstracta—de su investidura.

En más de 2,000 años la Iglesia Católica ha jugado un papel significativo en la vida de millones de seres humanos. Algunas veces, ese desempeño ha sido heroico y se ha puesto a la altura de las circunstancias, encarnando en sí el mensaje de Cristo por los más necesitados y más desposeídos.

Han sido muchos, los representantes de la Iglesia Católica que durante largos años han asumido la salvación cristiana como una lucha que debe ser complementada por la disminución de las desigualdades económicas, por la participación política de los más necesitados, por la reivindicación de los derechos de hombres y mujeres como signos tangibles de la dignidad humana. Han sido muchos los sacerdotes y monjas que han luchado y dado su vida porque las mayorías puedan vivir sin explotación, con oportunidades, con derechos y sin injusticias.

Sé que usted conoce esa parte de la historia de la Iglesia y que no le son ajenos los nombres de hombres y mujeres de fe como: Ernesto Cardenal, Arnulfo Romero, Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Camilo Torres, Gaspar García, Elsa Támez, María Pilar Aquino, Ivone Gebara, María Clara Bingemer y Clelia Luro.

Por otro lado, esa misma historia de más 2,000 años tiene episodios oscuros y tenebrosos, de lo cuales sabemos que hoy día pesan como un lastre condenatorio sobre la Iglesia Católica y que esos episodios oscuros se vieron también florecer en los momentos de las dictaduras en muchos países del mundo en las cuales la Iglesia Católica fue el Concertino de esas orquestas fúnebres que dejaron miles y miles de muertes.

También han pesado mucho los escándalos de abusos sexuales por parte de miembros de la Iglesia contra niños y niñas que estaban supuestos a ser protegido bajo el manto de la fe cristiana y resultaron vejados indecorosamente por aquellos que estaban llamados a protegerlos.

Como ve Su Excelencia, la Iglesia ha sabido tomar el camino correcto cuando ha sido necesario y lo ha hecho de manera ejemplar.

Actualmente, les toca a ustedes decidir de qué lado de la historia colocarse y aunque esta carta pueda no tener ningún efecto sobre sus posturas, bien servirá de testimonio para los años venideros, años en los que esperamos que ningún dominicano y dominicana tenga que decirles: “Se lo advertimos”.

La República Dominicana está dividida, entre aquellos que apoyan el derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo en 3 causales y quienes no lo apoyan.

Esta división ha traído y seguirá trayendo malestar, odios y encono en todo el país. De no aprobarse la despenalización en 3 causales, los abortos clandestinos y las muertes de niñas y mujeres continuarán y se incrementarán.

La práctica de negarle a los seres humanos las posibilidades de tomar decisiones sobre sí mismos es conocida como “esclavismo” y resulta incompresible a toda luces, que hoy en día, la sociedad dominicana esté dividida entre aquellos que pueden decidir ser padres o no y aquellas “esclavas” que están obligadas por ley a ser madres en caso de quedar embarazadas, aun en contra de su voluntad, aun cuando ese embarazo sea resultado de una violación o incesto, aun siendo niñas de 9 años o aun corriendo peligro de muerte.

Como hombres que defienden la causa de las mujeres a decidir por sí mismas, si desean ser madres o no, es difícil entender la inequidad, diferencias e injusticias que existen cuando se trata la temática del derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente el embarazo. Normalmente las mujeres han tenido que tomar decisiones sobre sus cuerpos que les cambia la vida para siempre, cosa que no ocurre cuando se trata de nosotros, los hombres.

Debemos asumir sin conocerlo, que en su corazón palpita la voluntad de que este país llegue a un entendimiento justo sobre la despenalización de las 3 causales. Ustedes están llamados a dar un paso hacia adelante y hacia el futuro entendiendo que la despenalización de las 3 causales no es “carta abierta para el aborto” más bien todo lo contrario; es el derecho de las mujeres a decidir si desean ser madres o no, es el derecho a que las mujeres dominicanas tengan acceso a las atenciones de salud mínimas y asistidas para que no corran riesgo. Mujeres y niñas, que en su mayoría son las más desposeídas, tan desposeídas que muchas veces se les roba la infancia como resultado de las violaciones y el incesto.

El 18 de septiembre de 2013, Su Santidad, Papa Francisco, manifestó que: “La Iglesia católica debe dejar de lado su obsesión con las enseñanzas sobre el aborto, la anticoncepción y la homosexualidad y volverse más misericordiosa o se arriesga al derrumbe de toda su edificación moral como un castillo de naipes

Fue visiblemente notorio que la Iglesia se mantuvo en un segundo plano durante el referéndum irlandés sobre la Octava Enmienda a su Constitución el 25 de mayo de 2018. De igual forma, en noviembre, 2016 el Papa Francisco anuncio públicamente a todos los sacerdotes que absuelvan a las mujeres del “grave pecado” del aborto, extendiendo indefinidamente el permiso especial que había otorgado por la duración del Año Santo de la Misericordia.

El Papa Francisco escribió en su Carta Apostólica hecha pública que “no hay pecado que la misericordia de Dios no pueda alcanzar y borrar cuando encuentra un corazón arrepentido que busca reconciliarse con Dios”.

Lo que sucedió en Irlanda y Argentina, sin embargo, fue una clara indicación de que las cosas han cambiado, sobre todo por los escándalos de abusos sexuales que, sin dudas, han tenido un efecto importante. Muchas cosas están cambiando en el mundo actual, pues más de tres generaciones de mujeres en todo el mundo han demandado la necesidad de aceptar el aborto en 3 causales. El mundo ha cambiado y seguirá cambiando, porque varias generaciones de mujeres han luchado y continuarán luchando por sus legítimos derechos a la educación, por sus legítimos derechos al trabajo digno, por sus legítimos derechos a ocupar cargos públicos y por sus legítimos derechos a la no violencia y abuso sexual generalizados en los que tantas mujeres, niñas y niños han llegado a perder la vida.

Todas estas luchas no son producto de ningún tipo de conspiración orquestada en las oficinas de ningún magnate millonario con el objetivo de desestabilizar el mundo en su beneficio, son el resultado de años de opresión, de humillación, de ultraje que definitivamente la mujer de hoy no está dispuesta a tolerar.

Esperamos que vea estos cambios como algo bueno y los anime.

En el debate sobre las 3 causales, se dice que éstas son inconstitucionales porque la Constitución dominicana lo prohíbe. Sin embargo, es oportuno aclarar (y usted conoce los hechos históricos que así lo corroboran) que si bien es cierto la Constitución es la Ley Fundamental del Estado Dominicano y este tiene el PODER de hacer cumplir cierto concepto de lo que es legal bajo el precepto de la Constitución, PODER no implica JUSTICIA. La Constitución, el Código Penal y el Estado pueden definir las 3 causales como ilegal y estar equivocados al hacerlo, porque eso no necesariamente implica que lo que hoy es LEGAL sea JUSTO.

Ojalá nuestras palabras no resulten proféticas al decirle que la no inclusión de las 3 causales traerá consecuencias devastadoras para la sociedad dominicana en el futuro, ensordeciendo a millones de jóvenes que se alejarán cada vez más de la espiritualidad que la iglesia pueda ofrecerles y se aferraran más a un mundo material donde sentirán que solo ellos pueden ser sujetos de su propia historia.

Tanto la decisión de tener un aborto como la de llevar un embarazo a término tienen consecuencias. Estas consecuencias pueden ser físicas, sociológicas y/o psicológicas. Por eso es importante que la decisión se deje en manos de cada mujer para que decida por sí misma con qué consecuencias puede vivir. Por esta razón, el acceso a la atención médica segura con relación al embarazo y el aborto, en 3 causales, deben estar disponible para todas las mujeres, en todo el país.

Como dijimos anteriormente no estamos seguro de que esta comunicación pueda revertir la posición que ustedes han mantenido con respecto a las 3 causales, pero bajo el manto de la creencia cristiana siempre existe esa posibilidad y esperamos que usted tome por iniciativa propia ayudar a detener el odio, ayudar a detener las injusticias que generan esta situación y abrir su capacidad visionaria, con tolerancia, para que la nación en su conjunto pueda elevar a la categoría de personas libres y con derechos, a las mujeres dominicanas.

Con sinceros sentimientos de respeto, se despiden.

“Firmo esta carta en apoyo al derecho de las mujeres dominicanas a interrumpir voluntariamente el embarazo en las circunstancias citadas”. José M. Santana

“I am signing this letter in support of the right of Dominican women to voluntarily interrupt pregnancy in the cited circumstances.” Avram Noam Chomsky

Fuente: https://acento.com.do/actualidad/noam-chomsky-aboga-por-las-tres-causales-en-carta-a-arzobispo-y-todos-los-obispos-dominicanos-8927694.html

 

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Escaso acceso a métodos anticonceptivos en Venezuela vulnera los derechos sexuales

Promover una educación sexual, más allá de conocer el aparato reproductor femenino y masculino, es parte de la deuda del Estado. La escasez y altos precios de métodos anticonceptivos inciden en el alto índice de embarazos adolescentes, así como infecciones de transmisión sexual.

Un estudio de la Asociación Civil Convite, en alianza con otras ONG, indica que en Venezuela existe 52 % de escasez de métodos anticonceptivos orales, con mayor afectación en Puerto Ordaz, San Carlos y el Área Metropolitana de Caracas. En cuanto al preservativo masculino, la escasez es de 22 %.

La abogada y defensora de derechos humanos, Eumelis Moya, destacó que la educación sexual va mucho más allá de conocer sobre el aparato reproductivo femenino y masculino. Y los derechos sexuales implican políticas públicas por parte del Estado, que garanticen el acceso a métodos de anticoncepción y educación sobre infecciones de transmisión sexual.

El problema de los métodos anticonceptivos no es solo de escasez. Un blíster de pastillas anticonceptivas cuesta entre 10 y 20 dólares, precios que no pueden cubrir mujeres de bajos o medianos recursos.

El estudio de Convite señaló que los casos más alarmantes de escasez se registraron en disponibilidad de: parches (90 %), aros vaginales (92 %), dispositivos intrauterinos (91 %) y anticonceptivos inyectables (90 %).

30 % de las mujeres consultadas hasta noviembre de 2020 manifestaron que no usan ningún método anticonceptivo. 21 % usa preservativos, 15,21 % opta por las pastillas, y 25 % de las que usa algún método dijo estar esterilizada.

Por otra parte, 23,47 % de las encuestadas dijo no tener ningún tipo de información sobre infecciones de transmisión sexual y cómo protegerse. 16,53 % tiene información, pero no se protege.

De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, Venezuela tiene la tasa más alta de embarazos en adolescentes en toda la región de América. Uno de cada cuatro bebés nace de madres adolescentes. De hecho, hasta 2018 cuando se obtuvo información oficial, el municipio Caroní en el estado Bolívar lideró el índice de embarazo precoz en el país.

Escaso acceso a métodos anticonceptivos en Venezuela vulnera los derechos sexuales
Puerto Ordaz es una de las ciudades afectadas por la escasez de métodos anticonceptivos. Fuente: Convite
Corresponsabilidad social

Para Moya, «el problema con los derechos sexuales de las personas es mucho más complejo e implica un tema de responsabilidad, tanto de las personas como del Estado. Hay un tema de corresponsabilidad social que empieza y parte de la educación. La única manera de que los derechos sexuales puedan ser exigidos es que las personas conozcan que hay derechos sexuales y cuáles son».

Aclaró que los derechos sexuales van mucho más allá del tema de las relaciones.

Ciertamente, el Estado ha gestado algunas políticas, como las jornadas de esterilización, colocación del dispositivo intrauterino o inyección. Sin embargo, me detendría a preguntar si la persona conoce cuáles son las diferencias, los beneficios y las consecuencias de utilizar un método y otro. Eso es educación en materia sexual, y es derecho sexual», puntualizó.

Escaso acceso a métodos anticonceptivos en Venezuela vulnera los derechos sexuales
Venezuela tienen uno de los mayores índices de embarazos precoz. Fuente: Convite
Prevención de enfermedades

Moya considera también que el tema de la educación sexual debe ir más allá de los dogmas, porque cada corriente tendrá una visión distinta según sus creencias. Asimismo, uno de los escollos a superar es que repose en la mujer la responsabilidad de prevenir un embarazo.

«Cuando tú reposas en ella esa responsabilidad, lo circunscribes a eso y nos obviamos la parte de que el condón no es solamente para prevenir embarazos, es para prevenir enfermedades. Puedo estar tomando pastillas anticonceptivas y no salgo embarazada, pero me puedo contagiar de VIH, de papiloma. Y es que la gente no sabe, hay una distorsión, y los hombres se ofenden cuando la mujer adquiere el VPH porque es clínica manifiesta en las mujeres mas no en el hombre, pero el portador es el hombre».

Hay tanto hombres como mujeres que desconocen que los síntomas de infecciones como el virus de papiloma humano pueden ser una manifestación final. En cambio, estando asintomática puede contagiar a otra persona. Lo mismo ocurre con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el sida.

«Los derechos sexuales de las personas no deberían verse como una cosa de métodos y prevención. El Estado tiene que gestar desde las escuelas, las familias, un tema de formación en educación sexual. No es solo el aparato reproductor, es generar material informativo, entendible y comprensible para todos los niveles, desde el que más ha estudiado como el que menos ha estudiado», reiteró Moya.

A su vez, considera importante gestar un tema cultural y endosar al hombre un poco más de responsabilidad en la prevención de embarazos y enfermedades de transmisión sexual.

Ausencia de jornadas anticonceptivas

La legalización del aborto en Argentina encendió aún más el debate de quienes están a favor y en contra de la interrupción de un embarazo. Sin embargo, las discusiones poco se centran en exigir al Estado garantías de acceso a los métodos anticonceptivos, así como una educación sexual de calidad.

En Ciudad Guayana, por ejemplo, la última vez que se promovieron jornadas de métodos anticonceptivos de esterilización fue en 2019. Ese año se hicieron dos fases, una en julio y otra en septiembre.

Se basó en la aplicación de anticonceptivos inyectables, para mujeres que presentaran prueba de embarazo negativa o estuvieran en su período de menstruación. Este método solo brinda protección de uno a tres meses, según la marca del inyectable.

Sobre un plan de esterilización, el último en Ciudad Guayana fue en agosto de 2018, como parte del programa Mujer, Vida y Futuro.

Fuente: https://cronica.uno/escaso-acceso-a-metodos-anticonceptivos-en-venezuela-vulnera-los-derechos-sexuales/

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Callejón sin salida

Por: Tahira Vargas García

Los hombres y jóvenes que embarazan tienen una cuota de responsabilidad, pero son invisibles dentro de estos factores causales, su participación en embarazar sin medir consecuencias es significativa.

El embarazo en la adolescencia es un fenómeno frecuente en nuestro país. El fenómeno tiene dos tendencias dentro de la adolescencia según los estudios cualitativos y cuantitativos realizados en los últimos 10 años, (CONAPOFA 2008, PROFAMILIA-CENISMI 2011), estas tendencias son embarazos deseados y embarazos no-deseados. Dentro de los embarazos no-deseados encontramos diversos perfiles de adolescentes que se embarazan por diferentes causas entre las cuales se encuentran:

a-Presencia de relaciones sexuales espontaneas no-planificadas.

b-Falta de información y orientación.

c-Poca continuidad y sistematicidad en el uso de métodos anticonceptivos.

d-Violaciones sexuales

e-Incestos

Vemos que hay una diversidad de causas de embarazos no-deseados desde la perspectiva de las adolescentes. Los hombres y jóvenes que embarazan tienen una cuota de responsabilidad, pero son invisibles dentro de estos factores causales, su participación en embarazar sin medir consecuencias es significativa.

En los estudios realizados se muestra que las adolescentes que se embarazan sin desear ni planificarlo sufren en muchos casos el rechazo y la presión social en sus familias, centros educativos, parejas, grupos de pares y sociedad en general.

Nuestra sociedad maneja el embarazo en adolescente en una forma ambigua y contradictoria. Las familias, centros educativos y entorno social las juzga, las expulsan de los centros educativos porque están embarazadas y se desesperan. No pueden interrumpir el embarazo porque la sociedad no lo permite, es ilegal, si continúan con el embarazo sufren la expulsión de los centros educativos, el aislamiento, discriminación y exclusión en sus familias y en su contexto social.

Cuando la niña o adolescente sufre una violación sexual, el silencio es mayor y con ello los riesgos. Quedar embarazada se convierte en un doble trauma en el que se combina la condena social por ser adolescente embarazada y el riesgo de mantener una relación continua con su agresor al convertirse este en padre. El miedo a informarle a la familia el abuso y sufrir el peso del estigma las lleva a búsqueda de alternativas clandestinas y riesgosas de aborto. La desesperación y la depresión las arropan y buscan incansablemente salidas en las que no hay puertas sino muros. Las búsquedas de remedios combinados para provocarse el aborto en forma clandestina son múltiples en las que se combinan raíces y hojas de diversa índole, ingesta de tres pasitos, tirarse por la escalera, introducirse una percha o un objeto punzante, pedirle a una amiga que se le tire encima y muchas otras prácticas agresivas que las llevan muchas veces a desangrarse sin contar con atención médica oportuna y de emergencia.

Como sociedad no le damos alternativas a las adolescentes y jóvenes, le cerramos las puertas y solo nos dedicamos a condenar y reprimir. No se ofrece una educación sexual que empodere a las y los adolescentes en sus derechos sexuales y reproductivos y se les niega a las adolescentes servicios de salud integral cuando inician un proceso de aborto clandestino. La condena total al aborto que se ha mantenido a través de la historia solo provoca más desesperación, clandestinidad, riesgos y muerte. ¿Hasta cuándo seguiremos empujando a las niñas y adolescentes abusadas a un callejón sin salida?

Fuente: https://acento.com.do/opinion/callejon-sin-salida-2-8903498.html

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Argentina se prepara para la promulgación de la Ley del aborto

En un hecho histórico para el país suramericano, Argentina se convierte en el sexto de América Latina y el Caribe en despenalizar el aborto.

Este jueves a partir de las 18H00 hora local Argentina, se espera la promulgación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) a manos del presidente del país, Alberto Fernández, tras ser aprobada el pasado 30 de diciembre en el Congreso.

El acto, a realizarse en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada en Buenos Aires, pretende ser una ceremonia que enarbole la lucha histórica de las mujeres en el país, y que pondrá fin a una legislación vigente desde 1921 con la que se criminalizó a miles de personas por interrumpir embarazos no deseados.

Además de la ley del aborto, también será promulgada la ley de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante la gestación y la Primera Infancia, conocida como el Plan de los mil días, que busca acompañar de forma integral a las mujeres gestantes durante los nueve meses y luego en la primera infancia de los nacidos.

Las normativas aprobadas que dan paso a la atención sanitaria segura y gratuita bajo el sistema público, estará acompañada de una serie de estrategias educativas anunciadas recientemente en su desarrollo por la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, quien asegura se realiza un trabajo conjunto con «organizaciones de la sociedad civil».

 

La promulgación de estas leyes bajo la afirmación del presidente Fernández, quien asegura será sin restricciones, contará con 14 días para ser publicado en el Boletín Oficial y luego, ocho días corridos después de su publicación, quedará vigente en todo el territorio nacional, siendo a partir de ese momento un derecho el acceso a esta práctica.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/argentina-promulgacion-ley-aborto-alberto-fernandez-20210114-0009.html

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