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Uruguay: Tras pedido de Ademu de rever presencialidad, Familias de la Escuela Pública quieren que pongan como centro las “necesidades de las infancias”

Natalia Cámara, vocera de la organización, dijo que esto requiere que todos los actores involucrados “estén a la altura” porque la presencialidad en la educación es “indispensable”

El colectivo Familias Organizadas de la Escuela Pública (FOEP) enfatizó en la necesidad de “centrar la discusión en las necesidades de las infancias”, ante el pedido que hicieron a las autoridades educativas desde la filial montevideana de la Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu) de rever la presencialidad y, por tanto, que no se avance hacia la reapertura de otros niveles.

La vocera de la organización, Natalia Cámara, señaló a la diaria que “la infancia está en una situación de gravedad y doblemente la infancia en situaciones de alta vulnerabilidad, niños que provienen de hogares por debajo de la línea de pobreza”. “Esto requiere que todos los actores involucrados estén a la altura. La presencialidad en la educación es indispensable, y lo que debemos buscar como comunidad educativa son los mecanismos necesarios para que se pueda efectivamente llevar adelante con los mayores recaudos posibles”, agregó.

Para Cámara, el gobierno debe “poner recursos y dar orientación, y toda la comunidad educativa debe abrir alternativas y generar ideas innovadoras en un tiempo excepcional para un retorno lo antes posible”. “Hacemos énfasis en la necesidad de contar con directivas claras de las autoridades de la educación. No compartimos que las resoluciones respecto a las situaciones vinculadas a la covid-19, como cuarentenas, aislamientos, contactos, queden libradas discrecionalmente al entender de los equipos de dirección”, añadió.

La integrante de la organización sostuvo que se “han detectado respuestas dispares a situaciones similares y esto habla de la discrecionalidad con que se maneja el sistema, algo que repercute de forma muy negativa en las comunidades educativas”. La FOEP convocó para la tarde de este viernes a una asamblea extraordinaria para avanzar en definiciones respecto a la situación sanitaria actual.

El integrante del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública Juan Gabito explicó a la diaria que “siempre es razonable atender todos los planteos, pero hay algunos de ellos que son contradictorios”. En ese sentido, ejemplificó que “hay muchas formas de ver la realidad” porque al mismo momento que Ademu plantea esto, por ejemplo, “los estudiantes del [liceo] Zorrilla piden la vuelta a la presencialidad plena”.

Algunos planteos son un tanto “ambiguos”, opinó. “En el fondo uno no sabe cuál es la opinión [de algunos actores], si hay que cerrar todo e incluir a las escuelas o si hay que cerrar todo menos las escuelas. Nos toca juzgar y balancear en esos puntos de vista que a veces son contrapuestos. Todos son válidos”, observó.

Por otra parte, en cuanto al porcentaje de asistencia de los alumnos en las aulas, el consejero sostuvo que “venían siendo muy altos” tanto en la zona rural (cerca de 90%) como en la urbana (70%). Sin embargo, en algunos departamentos, como en Paysandú, en las últimas semanas las cifras de asistencia disminuyeron “porque los propios padres deciden no mandar a sus hijos” ante el aumento de casos.

Fuente: https://ladiaria.com.uy/educacion/articulo/2021/5/tras-pedido-de-ademu-de-rever-presencialidad-familias-de-la-escuela-publica-quieren-que-pongan-como-centro-las-necesidades-de-las-infancias/

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Académicas proponen miradas feministas a los cuidados

Cinco académicas cubanas se acercan a los cuidados en Cuba desde una mirada feminista. Las investigaciones, reunidas en un libro, apuestan por una ruta de cuidados en clave de equidad.

«Cuando comenzamos a trabajar en este libro, en 2018, no se hablaba de este tema. Pero hace un año y medio ha habido una explosión de acercamientos a los cuidados. La covid-19 acentuó la crisis global de la cual ha estado dando cuenta el feminismo, pues no se puede pensar la sostenibilidad de la vida sin el cuidado de la vida humana y natural», dijo la filósofa Georgina Alfonso al presentar el volumen, el 20 de mayo en La Habana.

Alfonso es coautora del libro Los cuidados en la ruta hacia la equidad en Cuba, junto a la economista Teresa Lara Junco y las sociólogas Magela Romero Almodóvar, Dayma Echevarría León y Clotilde Proveyer Cervantes.

El volumen se publica sin fines comerciales y contó con el apoyo del Instituto de Filosofía y su Grupo de Investigación «América Latina: Filosofía Social y Axiología» (Galfisa); el Departamento de Sociología y el Centro de Estudios de la Economía Cubana, de la Universidad de La Habana; la Red de Estudios sobre Cuidados y Oxfam en Cuba.

Para las autoras, la pandemia causada por la covid-19, junto a la crisis económica global, la reforma económica gubernamental y el bloqueo económico y financiero del gobierno de Estados Unidos hacia la nación del Caribe marcan la respuesta a los cuidados en el país.

«El libro es una referencia para el desarrollo del trabajo, políticas e investigaciones en el país. Busca contribuir a una mirada más integradora, desde la sostenibilidad de la vida, para que de verdad logremos un desarrollo próspero y sostenible·, dijo Teresa Lara durante la presentación a la prensa.

Los cuatro capítulos del libro presentan, respectivamente, una mirada de los cuidados desde la economía feminista; el análisis de brechas asociadas al trabajo de cuidados y sus desafíos para el modelo social cubano desde evidencias cuantitativas; un acercamiento a las percepciones de personas decisoras sobre las políticas sociales que tributan a los cuidados en Cuba y una sistematización sobre los estudios realizados en el país sobre este tema.

Según los estudios que resume el material, la equidad y la justicia han sido principios rectores de la política social en la nación del Caribe, con una preponderancia del Estado en programas de cuidados y de políticas de apoyo con prestaciones en servicios, en especie y monetarias, principalmente.

Sin embargo, las autoras reconocen la persistencia de un enfoque «familista», «maternalista» y «patriarcal», que refuerza la creencia de que los cuidados son responsabilidad fundamental de las familias y en particular de las mujeres que las integran.

Esta tesis está abalada por el análisis de estadísticas públicas relacionadas con el uso del tiempo, la división sexual del trabajo y la ocupación de las mujeres. En esta ecuación de corresponsabilidad quedan fuera la comunidad y el sector privado.

Las expertas confieren mucha importancia a los datos, pues a decir de Lara, «lo que no se cuenta, no se caracteriza y no se identifica, queda invisibilizado».

La economista feminista hace un recorrido por diversas brechas de género que existen en la sociedad cubana relacionadas con los cuidados y su repercusión en el empleo, la igualdad salarial de las mujeres y, por tanto, su autonomía económica y el desarrollo del país. Se basa en datos oficiales publicados en encuestas nacionales, el Censo de Población y Vivienda de 2012los anuarios de salud pública, entre otras publicaciones.

Durante la presentación, Lara resaltó la importancia de asumir una perspectiva de género en la economía y también en las estadísticas nacionales.

Refiriéndose al Censo de 2012, explicó que las mujeres que se dedican a los quehaceres del hogar están codificadas como «amas de casa», una mirada que naturaliza los cuidados.

«Nosotras las llamamos trabajadoras no remuneradas, porque asumimos el concepto de trabajo aprobado por la OIT desde 2013, que reconoce que el trabajo es mucho más que empleo», explicó Lara.

La visión abarcadora no solo incluye el concepto de trabajo. Las investigaciones también conectan con otras brechas y desigualdades desde un enfoque interseccional.

«No es lo mismo cómo se viven los cuidados en diferentes contextos y realidades. Son las mujeres rurales, por ejemplo, las que hoy muestran una situación más compleja. Por ello, cuando pensamos en los cuidados, no puede ser desde una agenda fragmentada, porque también se conectan con otras problemáticas como las violencias machistas y esto es importante en el momento de pensar políticas públicas», reflexionó Yohanka Valdés, investigadora social y consultora de Oxfam en Cuba.

El tercer estudio que se incluye en la compilación -realizado por las investigadoras Magela Romero Almodóvar, Dayma Echevarría León y Clotilde Proveyer Cervantes- se acerca a los imaginarios de personas decisoras en relación con los cuidados.

«Este análisis nos permite valorar el modo en que estas percepciones están atravesadas por una cultura patriarcal que todavía concibe los cuidados desde una perspectiva familista, que atribuye la responsabilidad fundamentalmente a las mujeres, con percepciones muy marcadas por una cultura machista que nos permea como sociedad», dijo Romero Almodóvar a la prensa.

La última de las investigaciones ofrece un panorama de los estudios sobre cuidados en Cuba. Las autoras encontraron alrededor de 250 publicaciones sobre el cuidado realizadas por especialistas de distintas universidades y centros de investigación en el país.

Estos estudios marcan los antecedentes en el camino hacia un sistema nacional de cuidados, por el que apuesta un grupo de especialistas e instituciones. En 2019 se realizó el Primer taller de estudios sobre cuidados, que tuvo su segunda edición en abril de 2021. Fruto de estos esfuerzos se creó la Red cubana de estudios sobre cuidados, que integra a más de 110 especialistas de todo el país y 45 instituciones.

Para Georgina Alfonso, el libro se suma a estos esfuerzos aportando una visión feminista, entendida como un posicionamiento crítico y activismo comprometido con la emancipación de las mujeres.

La filósofa feminista opina que, entre los desafíos que quedan por delante, están comprender la importancia de esa visión política; articular a diversos actores para hacer; extender el análisis de las estadísticas desde una visión de género y feminista y construir desde los territorios las respuestas a las necesidades de cuidados.

Fuente: https://rebelion.org/academicas-proponen-miradas-feministas-a-los-cuidados/l

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La familia, el antídoto más eficiente en pandemia

Por: Lusmery Yamileth Alvarado

Si volviera a nacer pediría a mi Dios tener la misma familia, con todos sus defectos y virtudes, no les cambiaría nada, porque de cambiarles algo dejarían de ser mi familia. Lusmery Alvarado  (11-05-2021)

La familia es la organización social más importante que el hombre ha sabido sostener dentro de la sociedad, puede considerarse como el núcleo central o razón de ser de la sociedad en la que nos desenvolvemos. No existe organización más perfecta, planificada y estable que la familia, es en ella donde podemos encontrar los sentimientos más puros y desinteresados que pueden emerger en una sociedad.

Formalmente la familia es considerada por la presencia del padre, la madre y los hijos, esto sin duda va cambiando dependiendo de la zona geográfica en la que nos encontremos y el país en que habitemos, las costumbres, los ideales, y la cultura de la sociedad definen el concepto de “familia”, pues vamos adicionando a todas esas personas que de una u otra forma han aportado elementos que nos han hecho crecer y ser mejores personas para el mundo y para nuestro entorno.

En estos tiempos de Pandemia y distanciamiento social, la familia ha jugado un papel preponderante en nuestra sociedad, pues es quien ha sabido sobrellevar los altos y bajos que se le han presentado, se han convertido en escuelas, universidades, oficinas, campos de distracción, parques privados, cuidados internos, hogares de adultos mayores, hospitales, y sobre todo el templo donde a diario rogamos por la vida y la salud de todas las personas en este momento histórico que estamos construyendo día a día.

Entonces, una muralla fuerte e indestructible es la familia, ese rincón donde nos sentimos seguros, a salvo y protegidos, donde podemos expresar y ser simplemente lo que queremos ser, valores como el amor, el respeto, la honestidad, la solidaridad, la comprensión, el compañerismo, la generosidad, la amistad, la gratitud, el compromiso, la confianza, la tolerancia, entre muchos otros que a diario experimentan nuestros núcleos familiares.

En este siglo, el concepto de familia se ha diversificado, y como personas convivimos a diario en diversos escenarios donde poco a poco, con detalles y la práctica de los valores vamos conformando esos grupos familiares que llenan y dan sentido a nuestra existencia, nuestra comunidad es familia, nuestro trabajo es familia, la familia de nuestros amigos es familia, y al final del día nos damos cuenta que toda la Patria es una gran familia, pasando a identificar valores colectivos que dan sentido a nuestra sociedad, por tanto somos responsables de lo que beneficia o afecta nuestra sociedad, seamos familia.

Finalmente, si volviera a nacer pediría a mi Dios tener la misma familia, con todos sus defectos y virtudes, no les cambiaría nada, porque de cambiarles algo dejarían de ser mi familia, la familia es el todo y sin ella no tendríamos proyectos, fracasos ni victorias, en esta época del COVID-19 seamos responsables, cuidémonos y así cuidaremos a nuestra familia.

Fuente: La autora escribe para OVE

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Crianza de niñez y adolescencia trasciende la familia

Por: Tahira Vargas García 

«Esta participación de vecinos y vecinas está bañada al igual que la de los familiares cercanos de violencia física, psicológica y verbal, con legitimación de padres y madres.»

Recientemente se publicó el estudio sobre “Prácticas de crianza que promueven u obstaculizan la protección de niños, niñas y adolescentes del abuso y la violencia, así como la igualdad de género en las provincias Elías Piña, Gran Santo Domingo y La Altagracia” que realizó el Equipo Vargas de Investigación Social bajo nuestra coordinación para PLAN RD. Un estudio cuanti-cualitativo que combina la aplicación de encuestas y grupos focales a población adulta y adolescentes en las provincias señaladas.

Presentamos en este artículo un extracto del estudio en lo referido a la unidad de crianza en las comunidades-barrios.

“Las familias no son las únicas que tienen el rol de la crianza en las comunidades. Esta función se comparte con vecinos y vecinas, quienes participan en un 81% según la población adulta encuestada activamente en la corrección de conductas, (68% de adolescentes han sido corregidos por vecinos y vecinas). Vecinos y vecinas sugieren lo que se debe o no hacer con el hijo o hija, así como también en el sistema de control de la población infantil y adolescente, sobre todo las adolescentes. Esta participación de vecinos y vecinas está bañada al igual que la de los familiares cercanos de violencia física, psicológica y verbal, con legitimación de padres y madres.

“Los muchachos no se deben criar solos. Uno les dice a los vecinos, que, si están haciendo vagabundería fuetearle, si hacen cualquier cosa fuetearla. Así fue que me crie yo”.

“Yo lo veo bien que los vecinos también ayuden en la crianza de los niños, es una ayuda porque por ejemplo uno sale y el vecino se queda observando quien está alrededor de ese niño”

En esta última cita se muestra el peso que tiene el tejido social y la vecindad en el cuidado de niños, niñas y adolescentes. Es así como tanto el cuidado como la crianza se extienden desde la familia a la vecindad. Este elemento se muestra en estudios etnográficos que hemos realizado anteriormente (Vargas 1998) (Vargas 2014) y en el estudio sobre la Cohesión Social en comunidades urbano-marginales y rurales (ODH/MEPyD 2011).

El estudio de prácticas de crianza confirma lo señalado en estos estudios de que la unidad social fundamental no es la familia sino el tejido social-vecinal desde donde fluye el cuidado, la crianza, solidaridad, apoyo mediado por el uso de violencia física, verbal y psicológica. Las políticas sociales y políticas públicas no deben reducirse a la familia, porque la unidad social fundamental no es la familia sino el tejido social vecinal donde existen relaciones de compadrazgo, vecinales y familiares (la existencia de familiares que residen cerca).

Este articulo fue publicado originalmente en el periódico HOY

Fuente: https://acento.com.do/opinion/crianza-de-ninez-y-adolescencia-trasciende-la-familia-8938024.html

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FMI: Alrededor de 19 millones de personas cayeron en la pobreza en Latinoamérica

El Fondo Monetario Internacional (FMI) asegura que los niveles de desigualdad aumentaron un 5% en América Latina debido a la pandemia de la COVID-19.

Unos 19 millones de personas en Latinoamérica cayeron en la pobreza en el 2020 debido a la crisis económica generada por la pandemia de la COVID-19, según estima el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La pandemia también aumentó el nivel de desigualdad en un 5% en la región, si se compara con las cifras que se registraban en años anteriores.

“Recuperarse de las secuelas a largo plazo será más difícil y obligará a acelerar las reformas estructurales, mejorar el acceso a sistemas de educación y salud de calidad, ampliar las redes de protección social y mejorar el clima empresarial”, indicó el director del departamento del hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner.

Solo el año pasado el nivel de actividad económica de América Latina sufrió una caída del 7%, la más alta a nivel mundial.

«La contracción de 7% experimentada por la región en 2020 (en el nivel de actividad económica) fue la más pronunciada del mundo, superando con creces la desaceleración mundial, que fue de 3.3%».

Para este año se espera que el crecimiento económico de la región sea de 4.6%, unos 5.8% menos que lo proyectos en mercados emergentes.

Asimismo, indicaron que el ingreso per cápita no retornará al nivel de antes de la pandemia hasta 2024, lo cual provocaría pérdidas acumuladas del 30%.

Fuente: https://rpp.pe/economia/economia/fmi-alrededor-de-19-millones-de-personas-cayeron-en-la-pobreza-en-latinoamerica-noticia-1331902

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Casos en que los libros digitales perjudican el aprendizaje de los niños

Los niños de 1 a 8 años tienen menos probabilidades de entender los libros ilustrados cuando leen la versión digital, en comparación con la impresa.

Un metaanálisis exhaustivo de investigaciones anteriores ha encontrado que, en general, los niños de 1 a 8 años tienen menos probabilidades de entender los libros ilustrados cuando leen la versión digital, en comparación con la impresa. Sin embargo, cuando los libros de imágenes digitales contienen las mejoras adecuadas que refuerzan el contenido de la historia, superan a sus homólogos impresos, según publican en ‘Review of Educational Research’, una revista revisada por pares de la Asociación Americana de Investigación Educativa. Las autoras Natalia Kucirkova, de la Universidad de Stavanger (Noruega) y The Open University en Reino Unido, y May Irene Furenes y Adriana G. Bus, de la Universidad de Stavanger, analizaron los resultados de 39 estudios que incluyeron un total de 1.812 niños entre las edades de 1 y 8 años.

Para su análisis, los autores compararon la comprensión de cuentos de los niños y el aprendizaje de vocabulario cuando leían un libro en papel versus en la pantalla, y evaluaron los efectos de las mejoras relacionadas con la historia en libros digitales, la presencia de un diccionario y la función de apoyo de adultos. La mayor parte de los estudios se realizaron entre 2010 y 2019 y, en su mayor parte, en los últimos cuatro años de ese lapso de tiempo. «La amplia disponibilidad de opciones de lectura digital y la rica tradición de los libros impresos para niños plantean la pregunta de qué formato de lectura es más adecuado para el aprendizaje de los lectores jóvenes», explica Kucirkova, profesora de desarrollo de la primera infancia en la Universidad de Stavanger y The Open University.

«Descubrimos que cuando las versiones impresa y digital de un libro son prácticamente iguales y solo difieren en la voz en off o la impresión resaltada como características adicionales en el libro digital, la impresión supera a la digital», añade. Los autores encontraron que el dispositivo digital en sí y, a veces, las mejoras digitales que no están alineadas con el contenido de la historia, como un diccionario, interfieren con la comprensión de la historia de los niños.

Cuando las mejoras digitales se diseñan para aumentar la capacidad de los niños de entender la narración -por ejemplo, estimulando los conocimientos previos de los niños para entender la historia o proporcionando explicaciones adicionales de los acontecimientos de la historia- los libros digitales no sólo superan los efectos negativos del dispositivo digital, sino que también superan a los libros impresos en la comprensión de la historia por parte de los niños.

«Nuestros hallazgos generales pueden reflejar la calidad bastante baja de las mejoras en los libros digitales disponibles para los niños pequeños –destaca Kucirkova–. Muchas versiones digitalizadas de libros ilustrados son inferiores a la versión impresa, sin embargo, los niños pequeños las usan ampliamente». Con algunas excepciones, los libros digitales publicados comercialmente en los estudios no incluían técnicas de narración que los adultos brindan durante el intercambio de libros, por ejemplo, para atraer la atención de los niños hacia los elementos principales de la historia y centrar su atención en la cadena de eventos de la historia.

«Si queremos apoyar a todos los niños, debemos comprender el impacto de los libros digitales y hacerlos de mayor calidad -recomienda Kucirkova-. Los libros digitales son de bajo costo y, por lo tanto, están más disponibles para los estudiantes de entornos desfavorecidos. Además, podemos personalizar los libros digitales al nivel de aprendizaje de un niño al incluir funciones interactivas que respondan al niño».

Bus puntualiza que, «por razones que deben aclararse mediante investigaciones adicionales, el metanálisis muestra que es más probable que los niños de entornos socioeconómicos desfavorecidos se distraigan del contenido de la historia en los libros digitales por sus características interactivas y por los propios dispositivos de lectura. Como resultado, estos niños están experimentando la mayor dificultad para comprender los libros ilustrados digitales».

«Los creadores de libros digitales para niños deben tener cuidado con las mejoras que realizan, y los educadores y los padres deben elegir cuidadosamente qué libros digitales leen los niños pequeños -aconseja Kucirkova-. A nivel internacional, es importante promover la producción de prototipos ejemplares que incluyan texto en una variedad de idiomas y proporcionar incentivos a los editores, autores, diseñadores e ilustradores para cambiar el status quo».

Los autores encontraron que los libros digitales pueden ser más efectivos que los libros impresos para mejorar el vocabulario de los niños si los libros digitales usan un diccionario que define palabras y expresiones que se usan con poca frecuencia. Sin embargo, las características del diccionario digital dificultan la capacidad de los niños para comprender la historia que están leyendo, lo que indica que centrar la atención en los significados de las palabras distrae la atención de los niños del contenido de la historia.

«Esta es una prueba más de que los diseñadores de libros digitales deben tener cuidado con adiciones aparentemente pequeñas y populares que pueden ser útiles para resultados aislados como el aprendizaje de vocabulario, pero dificultan la sesión de lectura en general», concluye Kucirkova.

Fuente e imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-casos-libros-digitales-perjudican-aprendizaje-ninos-202104020123_noticia.html

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Tres ejercicios para prevenir y tratar la dislexia en niños

Esta dificultad consiste, básicamente, en tener problemas a la hora de vincular un sonido (o fonema) con un símbolo (o letra) de manera automática.

Hay errores o pequeños defectos que se manifiestan cuando los niños empiezan a conocer la lectura, o las tablas de multiplicar, que se subsanan cuando los pequeños consiguen dominar la lectura, su comprensión o la propia escritura. Pero hay problemas que persisten y que pueden ser indicios de la dificultad específica de aprendizaje más extendida en el mundo: la dislexia .

Trabajar las zonas del cerebro que repercuten en este tipo de aprendizajes no sólo es útil para ayudar al correcto desarrollo de los más pequeños. También sirve como prevención y tratamiento de la dislexia, un trastorno diferente en casi cada persona afectada, que dura de por vida pero que si se trabaja sobre él no resultará un obstáculo insalvable para ninguno de los objetivos que los niños se propongan en su vida académica o profesional. Conocerlo y trabajar en ello es clave para evitar las consecuencias de un mal con bases neurobiológicas.

«Cualquier manera de trabajar con los niños será más eficaz si se acomete desde un prisma divertido, la dislexia no es una excepción», reconoce la experta en lenguaje y desarrollo infantil Tamara Chubarovsky, quien aporta tres claves o ejercicios para trabajar con los más pequeños y que inciden en las localizaciones sensoriales en las que se ven reflejadas a nivel físico características propias de las personas disléxicas.

Sustituir una letra por otra, falta de ritmo lector, número de errores ortográficos alto en comparación con niños de su edad, deslices con la aritmética, falta de comprensión lectora, dificultad para explicarse verbalmente… Son algunos de los puntos que a menudo se achacan a falta de responsabilidad y atención, vagancia, problemas personales o discapacidad y que sin embargo tienen que ver con la dislexia. La dislexia es la dificultad específica del aprendizaje más extendida en el mundo. Según la Asociación Europea de Dislexia (EDA), en torno al 10% de los españoles la padece. Un diagnóstico tardío y la falta de apoyo para los niños que la sufren, a menudo la encuadra como una de las afecciones con cierto protagonismo en el elevado índice español de fracaso escolar.

A menudo, la dislexia se hace más patente en los primeros cursos de Primaria, cuando los pequeños aprenden a leer y se manifiesta -entre otras cosas- que tienen problemas para identificar, de manera continuada y constante, un sonido con una letra. Pero el entorno de los pequeños no siempre identifica las señales en un punto temprano de la educación. Además, pueden camuflarse fácilmente en otras causas como en las que con frecuencia se culpabiliza al alumno o su entorno. Pero aunque el diagnóstico pueda ser claro y se produzca en un plazo razonable, en muchas ocasiones es complicado iniciar el trabajo para que los pequeños aprendan a vivir con la dislexia y superar los problemas que le puede acarrear.

Dificultades de los niños con dislexia

«La mayoría de los niños con dislexia confunden los sonidos cuando los perciben. No oyen bien, esto genera confusión a la hora de relacionar un sonido con una letra y en su cerebro no está claramente definida la representación para cada fonema», indica Tamara Chubarovsky, experta en lenguaje y desarrollo infantil, que además de los obstáculos sonoros que encuentran los disléxicos, añade dificultades en el aspecto visual que les suele impedir que sus ojos adopten una postura idónea para leer. Este y otros puntos negativos de la dislexia tienen que ver con la falta de desarrollo del sistema vestibular.

El sistema vestibular está alojado en nuestro oído interno y, además de enviarle al cerebro -entre otros estímulos- la posición de la cabeza con respecto al suelo, también es el encargado del equilibrio y el control de los espacios que nos rodean. Así que, entre las trabas que la dislexia proporciona a quienes la sufren, se pueden encontrar varios puntos físicos que trabajar y desarrollar, lo que supondrá ir aliviando los efectos de dificultad del aprendizaje.

«Es fundamental abordar la prevención y el tratamiento de la dislexia desde el habla, mejorando la conciencia fonológica; y desde el movimiento, mejorando la orientación espacial, la lateralidad y el sentido vestibular», explica Chubarovsky quien añade: «Los trastornos del sistema vestibular son la principal causa de dificultades de aprendizaje y la mayoría de niños con dislexia presentan también una inmadurez en este parámetro, lo que les dificulta oír patrones del lenguaje y distinguir fonemas para vincularlos a un símbolo. También se nota en la rigidez de los músculos oculares».

Pero, al margen de estas particularidades, la personas disléxica suele tener diferentes manifestaciones de su afección, por lo que Chubarovsky opta por trabajar y potenciar lugares concretos del cerebro cuya influencia sobre la dislexia está demostrada. Así se simplifica a base de juegos y ejercicios divertidos algo tan complejo para los niños.

Propuesta de ejercicios

Tres claves (y ejercicios) para prevenir o tratar la dislexia.

1. Trabajar el lenguaje oral. Algo tan simple como cantar o escuchar cuentos tiene importancia en las edades tempranas. Centrarnos en que los niños pronuncien bien y estén atentos a lo que narramos de una manera pausada y adecuada a su edad les proporcionará puntos diferenciales para el desarrollo de su lenguaje oral.

Los trabalenguas son un buen arma contra la dislexia si se acompañan de paciencia y se tienen en cuenta algunos detalles: Si un mismo fonema se repite con frecuencia y lo repetimos de una manera más lenta de lo habitual, los pequeños podrán imitarnos y les será muy útil.

2. Atender al sentido vestibular. Sabemos que es importante para el equilibrio, pero no es lo único en lo que es clave. Estimularlo es bueno para la percepción auditiva de los pequeños y también para detalles como la movilidad de los músculos de sus ojos.

Saltar, girar, balancearse en un columpio, saltar a la comba o patinar son juegos infantiles que llevan detrás el desarrollo del denominado sentido vestibular.

Poner atención en que los niños puedan ir ganando aptitudes en este tipo de divertimentos desarrollará esta parte del oído interno tan importante. Aquí tendremos que saber calibrar la destreza que tienen en cada ejercicio para ir aumentando la dificultad paulatinamente.

3. Expandir la lateralidad. Orientarse en el espacio no es fácil según de qué edades estemos hablando, pero sí que podemos seleccionar algunos juegos o ejercicios que ayuden a que los niños realicen movimientos simétricos , en los que tengan que cruzar los brazos y las piernas, o en los que sus extremidades superiores e inferiores no hagan el mismo movimiento. El juego clásico de las palmas-palmitas puede ser un buen ejemplo, aunque también montar en bicicleta o los columpios en los que se puede trepar.

Con estas pequeñas herramientas simples y accesibles para todos, se puede ayudar en el tratamiento de la dislexia en función de la edad que tengan los niños a los que nos dirijamos. Se considera que una detección precoz de la dislexia sería en la franja de edad de los 0 a los 5 años, antes de que concluyan la educación infantil; mientras que una detección temprana se encuadraría entre los 5 y los 9 años. En las aulas la dislexia es una afección frecuente pero su diagnóstico no siempre es lo suficientemente rápido como para que quien la sufre no tenga también problemas de adaptación y falta de apoyo y tratamiento para superarla. De ahí la importancia del trabajo con ejercicios destinados a edades tempranas como los que propone Tamara Chubarovsky.

Fuente e imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-tres-ejercicios-para-prevenir-y-tratar-dislexia-ninos-202104030034_noticia.html

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