Mi apreciable lector, en esta ocasión quiero compartir una serie de reflexiones con relación a los Centros de Actualización del Magisterio (CAM) que aún quedan “vivos” en el país. Con seguridad, algunos de ustedes al leer el título que le da entrada a estas líneas, confundieron esta institución formadora de maestros con los Centros de Atención Múltiple, cuya definición y funcionalidad, es diferente a la que se le otorgó a dicho centro. Y es que mire usted, por años esta institución educativa, que ha recibido a cientos de docentes en sus aulas, ha estado en el olvido por las autoridades que dirigen los destinos de la educación pero, como siempre digo, vayamos por partes porque de este asunto, varias cosas se desprenden.
Pues bien, culminada la constante lucha revolucionaria que se vivió de manera álgida después de 1910, se pensó que la escuela rural mexicana debería ser atendida por profesores formados para tal efecto; por esta razón en el año de 1944, se creó el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio (IFCM). Ésta, debo decirlo, fue una atinada iniciativa que el Gral. Manuel Ávila Camacho puso en marcha y que, para el año de 1945, entró en vigor en mi México querido.
Transcurridos los primeros años de su funcionamiento, para 1950 el Lic. Miguel Alemán, solicitó que este instituto continuara con sus actividades, mismas que el Lic. José Ángel Ceniceros consideró relevantes, por lo que se le otorgó su permanencia, dado que la función de capacitar y profesionalizar a los miles de docentes que requería el Sistema Educativo Mexicano (SEM), era de vital importancia dadas las condiciones educativas que prevalecían en el país. Este hecho fue altamente significativo, en razón de la misión que le fue conferida: capacitar al maestro rural; profesionalizarlo en el ejercicio de los conocimientos científicos y técnicos que requería la enseñanza rural; unificar las prácticas pedagógicas; y, otorgar títulos a docentes de primaria que concluyeran sus estudios.
Así, para 1971, este centro de actualización, había titulado a una cantidad considerable de docentes – se habla de más de 100 mil maestros aunque no hay cifras exactas –, por lo que torres Bodet, lo llegó a considerar como la normal más grande de Latinoamérica.
Obviamente que, conforme el tiempo transcurrió, varios hechos cambiaron la visión de lo que se tenía considerado, hasta ese entonces, como profesionalización del profesorado mexicano, por ejemplo: el surgimiento de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) en el año de 1978; el decreto de 1984 a partir del cual las escuelas normales del país, adquirieron el rango de licenciatura, lo que implicó que jóvenes egresados de bachillerato, y ya no de secundaria, ingresaran a las normales; la creación de la Licenciatura en Docencia Tecnológica (LIDOTEC) registrada en el año de 1986 por la Dirección General de Profesiones (DGP) y que fue impartida por la Dirección General de Capacitación y Mejoramiento Profesional (instancia a la que se encontraba adscrita el IFCM); el registro por la DGP en el año de 1993, de la institución educativa denominada “Centro de Actualización del Magisterio” (CAM) y cuya misión consistió en impartir la LIDOTEC con el propósito de que cientos de profesores adquirieran el perfil para que pudieran laborar en cada uno de los centros escolares a los que estaban adscritos.
Sobre este breve recorrido histórico resta decir, que a partir de 1971, la Dirección General de Mejoramiento Profesional del Magisterio (DGMPM), le asignó al todavía IFCM, una función sustantiva: la impartición de cursos de actualización con una duración de 30 o 40 hrs., además de algunos seminarios de actualización para los profesores en servicio. Asunto nada menor, puesto que dicha función era precisamente esa: capacitar al profesorado mexicano.
Insisto, años han pasado y desde aquella época en la que los CAM que se fundaron en el país, muchas cosas han pasado; sin embargo, la peor de todas, es que estas instituciones se han quedado en el olvido.
Razones por las que la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de sus distintos Secretarios, no haya volteado su mirada hacia estos centros de formación de maestros, pueden ser muchas y muy variadas. No obstante, quiero pensar que una de ellas, está relacionada con la falta de visión y de una política integral que articule adecuadamente a las instituciones formadoras de docentes.
Como seguramente usted sabrá, en el país existen las escuelas normales (públicas y privadas); las escuelas normales superiores; la UPN y sus distintas Unidades; las universidades (públicas y privadas) que forman en docencia; los CAM; en fin, varias instituciones educativas que tienen el propósito de formar y profesionalizar al magisterio. Sin embargo, y aun con esta gran diversidad, me resulta increíble que haya ciertas escuelas o centros de formación, en el olvido. Ya he dado cuenta en este mismo espacio, sobre las escuelas normales rurales, por ejemplo.
Ciertamente, habrá quien me diga que algunos CAM se incorporaron al Programa que recientemente lanzó el Gobierno Federal y cuyo nombre no deja de causarme extrañeza: Escuelas al cien; pero los recursos asignados, no satisfacen las grandes necesidades y/o requerimientos que enfrenta estos centros.
¿Por qué no pensar en una política, pero una política en serio, que integre a las instituciones de educación superior en el país y en cada uno de los estados de mi querida República Mexicana? Así como en las escuelas normales, y lo he constatado, existe personal directivo y docente que se pone las pilas para trabajar en la formación de docentes o futuros docentes, también en los CAM existen profesores comprometidos con la profesionalización del magisterio.
Habría que voltear a ver al CAM de Morelos, por ejemplo, cuya plataforma en la construcción de Curso-Talleres (en línea y presenciales) es de gran valía y cuyo trabajo va en serio.
Cierto, el CAM, como toda institución educativa tendrá sus “pietritos en el arroz” pero, seguro estoy, que son muchos los profesores que vienen empujando fuerte para fortalecer la educación que se brinda en estos centros de formación.
Sr. Aurelio Nuño, es momento de entrar en acción y fortalecer a través de sus subordinados en los estados, a los CAM. Se trata de fortalecer y profesionalizar al magisterio nacional o… ¿me equivoco?
Políticas educativas. La preocupación central gira en torno a los números: acceso, coberturas, metas cuantitativas, financiamiento, costos. Cuántos hay, cuántos entran, cuántos salen, qué edades, qué zonas, cuántos planteles y maestros, cuántos préstamos, qué plazos, qué intereses. Intervienen los políticos, los economistas, los abogados, los planificadores, los administradores, los estadísticos, los analistas de sistemas. Los que saben de Educación y, sobre todo, los que saben de Pedagogía, pueden brillar por su ausencia. Porque las relaciones de enseñanza-aprendizaje, el cómo se enseña y el cómo se aprende, suelen pasar desapercibidos. Para quienes no vienen del mundo de la educación, la pedagogía puede aparecer como un tema menor, un asunto de implementación y de aula.
Reforma educativa. El cambio se propone arriba, pretendiendo incidir abajo; nunca se empieza por el aula e incluso rara vez se llega a ella. Los documentos proponen cambios en la legislación y la administración, en la organización del sistema, en planes y programas de estudio, en presupuestos, en estándares, en financiamiento. Demasiado a menudo se deja de lado o para más adelante lo fundamental: los cambios necesarios en la cultura escolar, en la cultura docente, en las mentalidades sobre la educación, la enseñanza y el aprendizaje.
Formación docente. Preocupa el número de cursos, los temas a desarrollar, los certificados y las acreditaciones. Preocupa que los docentes manejen los contenidos de las materias que enseñan o van a enseñar. Su formación pedagógica -aprender a enseñar en general y cada asignatura en particular- tiene mucha menos importancia. Se asume que de algún modo se las arreglarán y que la experiencia diaria irá enseñanando, a través del ensayo y el error. Poco interesa saber si los docentes aprenden lo que se les enseña, y si eso que aprenden tiene alguna consecuencia sobre la enseñanza y sobre el aprendizaje de los alumnos.
Textos y materiales didácticos. La preocupación se centra en el contenido y la forma. Importa más el diseño de la portada, lo vistoso de las ilustraciones, el tipo de papel, que la calidad pedagógica del material en cuestión. Las editoriales están por lo general más interesadas en vender que en saber si el material es adecuado para los profesores y para sus alumnos. Un material bien diseñaddo pedagógicamente es difícil de hacer, requiere equipos interdisciplinares y toma tiempo.
Experiencias innovadoras. La mayoría de innovaciones educativas propone cambios en el ámbito administrativo, organizativo, legal, curricular. Son más bien raras las innovaciones que muerden el ámbito pedagógico, el más difícil de todos, y que apuntan a modificar mentalidades, prejuicios, prácticas. Innumerables experiencias innovadoras reproducen la pedagogía convencional.
La PEDAGOGIA ha sido y sigue siendo la gran olvidada dentro del campo educativo. El olvido viene de lejos y se repite con la organización popular y la no-gubernamental, con el gobierno nacional y el organismo internacional.
Diseñar políticas y plantear reformas educativas sin hacerse cargo de cómo enseñan y aprenden maestros y alumnos es evadir el problema de fondo de los sistemas educativos. Revisar los contenidos de la enseñanza es fundamental. Pero pretender cambiar los contenidos sin cambiar las relaciones y los métodos de enseñanza es como cambiar la carrocería del auto dejando intocado el viejo motor.
La Dirección de Investigación y Postgrado, junto a la Directora del Magíster en Neurociencias, Dra. Rocío Angulo, tienen el agrado de invitar a la comunidad académica a la Escuela Internacional en Neurociencias: Aportes a la Educación, la que se llevará a cabo en el Campus Providencia y sede Temuco de la Universidad Autónoma de Chile.
Campus Providencia
Fecha: 7 y 8 de marzo de 16:00 a 20:00 hrs.
Lugar: Sala 3 de Postgrado (piso -2), Pedro de Valdivia 425, Providencia, Santiago.
Temuco
Fecha: 9 y 10 de marzo de 16:00 a 20:00 hrs.
Lugar: Sala L-12, Sala L-12, Porvenir 580, Temuco.
Las jornadas serán dirigidas por las destacadas investigadoras Dominique Kessel y Alejandra Carboni.
Más de 200 educadores de 27 estados del país participan en la Reunión Nacional de «Atención Educativa de la Niñez Migrante: procesos de aprendizaje en el aula», que autoridades educativas inauguraron este martes aquí.
El titular de la Secretaría de Educación y Deporte estatal, Pablo Cuarón Galindo, dijo que la intención es compartir y crear estrategias y acciones que mejoren la calidad educativa para los niños que migran de un estado a otro.
«El reto de la docencia es dar una educación a todos los niños y más a los migrantes, porque hoy los profesores están ante el que puede ser el mayor reto migratorio de la historia», dijo Cuarón Galindo ante los educadores que estarán aquí durante cuatro días.
«Es un gusto recibirlos en Chihuahua y sobre todo en Ciudad Juárez, esta ciudad tiene mucho en común con todos ustedes; pues entiende y atiende a personas migrantes, por lo que no hay un mejor marco para realizar esta reunión», expresó Cuarón Galindo.
Agregó que para el gobierno de Chihuahua y para la Secretaría de Educación y Deporte, la enseñanza es una prioridad, por ello, la atención a las niñas, niños y jóvenes migrantes no es un aspecto menor.
Indicó que en marzo, cuando inicia el ciclo escolar migrante, se contará en la zona norte con 55 módulos que brindarán la enseñanza en los niveles de preescolar, primaria y secundaria a los menores que provengan de otras partes del país.
«Para la Secretaría de Educación y Deporte serán nuestros alumnos y alumnas, por lo tanto nuestra responsabilidad, por lo que pondremos todo nuestro empeño para que sean atendidos con eficacia y eficiencia», anotó.
La educación tiene este y otros retos en el plano migratorio, pues ante el Senado de la República presentó el programa «Faro», que incluye una serie de estrategias para apoyar a los cientos o miles de niños y jóvenes que podrían ser deportados de Estados Unidos.
«Esta reunión es fundamental y esperanzadora, y cobra singular importancia porque los resultados que se obtengan podrán impactar y ayudar a los alumnos que vengan de los Estados Unidos», dijo.
Consideró que en esta reunión «están las personas indicadas, las más preparadas y las más sensibles en este tema, porque la migración y sus complejidades no son teorías, son personas, seres humanos que tienen rostro y una historia».
A su vez, la subsecretaria de Educación en la Zona Norte, Judith Soto Moreno, comentó que confía que de aquí se obtendrán conocimientos que impactarán positivamente para elevar la educación y la calidad de vida de los niños y niñas migrantes.
Los sistemas educativos de todo el mundo se enfrentan actualmente al desafío de utilizar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs) para proveer a sus alumnos con las herramientas y conocimientos necesarios para el siglo XXI. En 1998, el Informe Mundial sobre la Educación de la UNESCO, Los docentes y la enseñanza en un mundo en mutación, describió el profundo impacto de las TICs en los métodos convencionales de enseñanza y aprendizaje, augurando también la transformación del proceso de enseñanza-aprendizaje y la forma en que docentes y alumnos acceden al conocimiento y la información.
El presente trabajo intenta ofrecer una guía para asistir a los educadores de docentes, administradores y aquellos responsables de trazar las políticas educativas, a incorporar el uso de las TICs en la formación docente. Los recursos que aquí se presentan fueron desarrollados por un grupo internacional de expertos con amplia experiencia en la integración de las TICs a la formación docente.
Este trabajo establece un marco conceptual para dicha inclusión, y describe las condiciones esenciales que deben cumplirse para lograr una integración efectiva de la tecnología. Se presentarán estudios de caso para ilustrar los distintos enfoques que pueden utilizarse al abordar esta tarea, y se establecerán algunas pautas para el desarrollo de un plan estratégico de tecnología de alta calidad.
Por último, se discutirá la importancia de la planificación y de la administración del proceso de cambio, así como de la construcción de una amplia base de apoyo entre todas las partes involucradas para alcanzar el objetivo de integrar las TICs a los programas de formación docente.
Para leer, descargue aqui: https://openlibra.com/es/book/download/las-tecnologias-de-la-informacion-y-la-comunicacion-en-la-formacion-docente
Arquitecta, holandesa y convencida de que la sociedad actual requiere nuevas formas de entender la educación y las escuelas. Así es Rosan Bosch, que desde su sector, la arquitectura y el diseño, hace su aportación para impulsar un cambio que describe como necesario.
El estudio que dirige, Rosan Bosch Studio, ha trabajado reformando espacios y creando entornos de aprendizaje innovadores y atractivos en escuelas de todo el mundo. Y aunque, para ella, el diseño no es un fin en si mismo, sí es una herramienta para impulsar el cambio educativo. En esta labor, reconoce que a veces se siente como una especie de “Don Quijote” contra las aulas. Eso sí, en femenino.
Desde su estudio en Copenhague y recién llegada de México, Bosch explica en un perfecto español y con un discurso claro, inspirador y reivindicativo sus experiencias y sus ideas sobre educación.
¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Ahora estamos trabajando mucho en Latinoamérica, concretamente en México, Colombia y Argentina.
¿Cómo ves la educación en estos países?
Lo que pasa en Latinoamérica no es tan diferente de lo que ocurre en otros sitios del mundo. La gente se ha enterado de que la sociedad ha cambiado y de que hay una necesidad de cambiar nuestra manera de pensar la educación y de trabajar con la educación. Ha cambiado la sociedad y el deseo de lo que los padres quieren para sus hijos. Esto quiere decir replantear el aprendizaje y la forma de preparar a los niños para el día de mañana. Es una combinación de varias cosas.
Lo que yo he observado, sobre todo en Latinoamérica (en algunos países, pero generalizo) y que me gusta mucho, es que hay una energía bastante fuerte, la gente va por delante del cambio. Son países con muchos retos, desafíos y problemas – en Colombia, por ejemplo–, pero hay mucha energía y la sensación de que estamos mejorando nuestro mundo, de que vamos a estar mejor mañana.
Esto es muy distinto en España. En España la gente se siente desmotivada, y piensa que las cosas están bien si mañana siguen como hoy. Eso ocurre porque la mayoría piensa que mañana todo estará peor que hoy, por eso quieren mantenerlo como está.
O sea que en España falta motivación…
Hay gente que quiere un cambio en España, entiéndeme bien, pero se habla mucho, se habla más de lo que se actúa. Aun así, hay algunos sitios puntuales que marcan la diferencia. Creo también que es una tendencia de Europa. Nosotros trabajamos en muchos países distintos y se nota que hay una diferencia cultural en esto.
“Nuestro objetivo es cambiar el sistema educativo al máximo”
¿Se están fijando países latinoamericanos como México o Argentina en el modelo nórdico de Europa, en cuanto a la educación y al diseño de colegios?
Los países que mencionas están en una situación en la que tienen que cambiar. Lo sienten como una necesidad muy urgente. En Argentina, más del 50% de los niños no terminan la educación secundaria. Esto es un hecho, y tiene unas consecuencias enormes. Lo peor es que no tengo claro quién aprende más, si los alumnos que abandonan o los que se quedan. Por eso el cambio se concibe como muy urgente.
La innovación, el cambio, surge en lugares que sienten una gran necesidad. Fíjate que muchas veces los proyectos no pasan en las ciudades más grandes, sino en ciudades justo al lado, que perciben una competencia muy fuerte con las ciudades grandes. Esto es así en México y en Argentina, ellos han detectado una necesidad más grande y por eso hacen un esfuerzo mayor.
Yo creo que nosotros representamos un cambio internacional, más que nórdico. Hacemos proyectos tanto en EEUU como en Europa, por lo que representamos un cambio de sistema fundamental cuando se piensa en aprendizaje, en educación. Lo entendemos completamente de otra manera.
La verdad es que no hay una única forma de hacerlo, cambiamos el proceso, no tenemos una receta que funcione para todos. Una escuela en Abu Dabi funciona distinto que una escuela en Chicago o una escuela en Zaragoza. La gente y la cultura es muy distinta, incluso en una misma ciudad puede cambiar mucho¿Cuando empiezas a trabajar en una escuela, ¿como funciona el proceso de creación o reforma de los espacios?
Nuestro objetivo es cambiar el sistema educativo al máximo posible. Nosotros entramos y vamos mirando el paisaje y pensando: ¿cómo podemos llegar lo más lejos posible aquí?, ¿cómo podemos “liberar” el máximo de niños posible? Y, a partir de ahí, hacemos una estrategia.
“La dirección de un centro es importante: si ellos no apoyan y empujan el cambio, no va a pasar”
De vez en cuando te dejan trabajar con los profesores, ¡es que no siempre te dejan! Pero está clarísimo que si no puedes hacer un proyecto que incluya a todos los actores, es menos efectivo. El diseño tiene influencia sobre tu comportamiento, tu manera de sentir, pero lo más importante es juntarlo con un cambio, con la forma de actualizar las escuelas. Lo que intentamos es utilizar el proceso de diseño para crear un proceso de aprendizaje, por ejemplo, de los profesores y la dirección. La dirección de un centro es importante, si ellos no apoyan y empujan este cambio, no va a pasar.
Sin dirección de un centro no hay cambio, pero sin la implicación del profesorado tampoco, ¿no?
Tengo que decir, aunque hay gente a la que no le gusta, que sin un acuerdo de la dirección no hay cambio, pero que hay sitios donde los profesores no quieren cambiar, y entonces todavía se puede cambiar porque se pueden cambiar los profesores. Y esto pasa, porque hay profesores que dicen “yo no quiero trabajar de esta manera, yo quiero tener mis 30 alumnos ahí sentados, les doy unos deberes, me escuchan cuando hablo y no quieren funcionar de otra manera”. Estos profesores, al final, se van y se buscan un trabajo en otro tipo de escuela.
“Es importante que la dirección quiera el cambio. Luego empiezas a trabajar con los profesores”
Eso es como cuando trabajas en una empresa y cambia su manera de trabajar. No puedes dejar de realizar el cambio porque haya trabajadores que no quieran este cambio. Por eso es importante que la dirección lo quiera, y luego empiezas a trabajar con los profesores. Muchos tienen problemas con el cambio porque tienen miedo y no saben cómo hacerlo. Ellos fueron a una escuela que enseña de la misma forma que el centro en el que están trabajando hoy. Ten en cuenta que normalmente un profesor es una persona a quien le gustaba ir a la escuela, ¡para muchos de ellos funcionaba bien ese sistema! Los demás, los que odiaban la escuela… ¡nosotros no nos volvemos profesores!
Aunque, curiosamente, has acabado de todas formas trabajando con centros educativos…
Yo no estaba especialmente contenta con mi escuela. Lo pasé bien hasta los 12 años porque fui a una escuela Montessori, pero a los 12 tuve que entrar en una normal y te puedo decir que no me gustaba mucho…
Decías que cuando empiezas a trabajar con un centro educativo, entras con tu equipo a la escuela para “liberar a los niños”.
Es que yo veo que tanto los niños como nosotros, como adultos, tenemos una curiosidad innata. Esta curiosidad nos da la posibilidad de motivarnos para aprender casi cualquier cosa. No sé si sabes ir en monopatín, pero es bastante difícil. Te caes, es duro, y cualquier niño sigue y sigue hasta que lo consigue. Y hay muchísimos ejemplos.
“Lo que hacemos en las escuelas ahora es disciplinar a los niños, porque así funciona la sociedad”
Lo que hacemos en las escuelas ahora es disciplinar a los niños, porque así funciona la sociedad: “tienes que aprender a callarte y hacer lo que te digo”. Les decimos, por ejemplo: “no leas todo el libro, sino hasta la página 10, y no empieces la 11 hasta que empecemos todos”, o “no puedes escribir sobre este tema porque no toca ahora, tienes que escribir sobre este otro tema que yo te digo”, etc.
Para mi es como encarcelar primero tu cuerpo (diciendo qué puedes hacer, cuándo… “¿puedo hacer pipí, o no?”), luego creamos una prisión sobre nuestra imaginación y fantasía (“tu tienes que escribir sobre este tema y no otro”), y también encarcelamos nuestra motivación y nuestra pasión. Por encima de todo, hacemos a nuestros niños dependientes de otra persona. Primero aprendemos cómo aburrirnos, y a lo largo del tiempo cogemos toda la iniciativa de los niños. Por ejemplo, yo tengo gente que trabaja en mi estudio que viene de España y son mucho más dóciles, están esperando.
¿Sí?
Sí, cuando estamos en la oficina están esperando que le des un trabajo, te preguntan: ¿qué vamos a hacer?”. Y así no funciona mi estudio, aquí tienes que ser independiente, pensar, trabajar por tu cuenta, encontrar trabajo, pensar como solucionarlo tú mismo, no hay alguien que te diga qué camino seguir; el camino lo eliges tú. Es un poco exagerado, claro, las personas que trabajan en mi estudio son buenas porque las he escogido yo para trabajar aquí, pero es un ejemplo para explicar que así funciona el trabajo en el mundo moderno.
Les estamos robando todas esas cosas a los niños, y cuando salen de la escuela como adultos tienen que reaprender a ser creativos, innovadores, independientes, a pensar, a tener iniciativa, a encontrar su motivación y aprender a aprender. Es una locura, es muy inefectivo, la escuela es una institución obsoleta.
“Los adultos tienen que reaprender a ser creativos, innovadores…lo que les robado la escuela de niños”
Por eso, el trabajo que hacemos nosotros con las escuelas no trata de diseño, el diseño es una herramienta para obtener un cambio físico del comportamiento de la gente en la escuela y dar a los niños la libertad de actuar sobre ellos mismos, sobre como se sienten, etc. Por eso a veces digo que soy una especie de “Don Quijote” contra las aulas. ¡En femenino, claro!, “Doña quijote” contra las aulas.
¿Cuáles son las tendencias que intuyes que veremos en las escuelas dentro de pocos años?
Yo creo que van en dos direcciones. Son muy contrarias, como la sociedad. Por un lado, hay gente que enseña en las escuelas de forma conservadora. Son personas que quieren mantener lo que tienen hoy porque piensan que funciona, piensan que si lo resguardan bien puede mantenerse.
“Con los avances que se dan en la sociedad, no podemos retrasar los cambios en las escuelas”Pero, con los avances que se están dando en la sociedad, no podemos retrasar el cambio en las escuelas, el ritmo de tener una sociedad más global. No podemos volver atrás. Aunque no queramos, así es. Comunicamos de otras formas, los niños crecen en una sociedad que comunica de otra forma. Las escuelas con las que trabajamos nosotros reconocen que las habilidades que tenemos que aprender no sabemos cuáles son, por tanto enfocan el aprendizaje a aprender a aprender. Por eso, en lugar de aprendizaje memorístico, se aprenden habilidades básicas, de pensamiento crítico, de buscar, de comunicar y de colaborar. Yo creo que esta es la tendencia. Hay alumnos que van rápido en adaptarse a este modelo, y otros van más retrasados.
El gran problema que veo es que hay muchas escuelas privadas que hacen estos cambios, porque es su necesidad, la ven y tienen la libertad de cambiar. Pero las escuelas públicas no cambian tan rápido, y eso es una lástima y genera una desigualdad en la sociedad. La gente con menos recursos que no tiene acceso a las escuelas privadas está obligada a continuar en un sistema que no les prepara bien para el mundo que viene. Es, pues, doblemente negativo. Es una lástima, por eso me gusta por ejemplo el trabajo que hacemos en Argentina con el gobierno. Se trata de todas las escuelas públicas, vamos a ver a dónde llegamos, pero tienen ganas de cambiar y están empujando.
Esta es la sensación que muchos maestros tienen con la innovación. ¿Qué le dirías a los maestros que se plantean “¿Qué puedo hacer yo desde aquí?”?
Siempre se puede hacer un pequeño cambio. Se trata de hacer un cambio de chip, un cambio en la manera de pensar. Pero es muy difícil si el entorno físico no cambia. No es sencillo cambiar el comportamiento. Es como probar de dejar de comer dulces en tu casa y que toda tu familia esté delante de ti comiendo dulces todo el día. Sí, tu puedes hacer cambios, hay muchos profesores que lo hacen, he visto ejemplos maravillosos. En Colombia, he visto escuelas públicas pobres en el campo que hacen proyectos geniales con sus alumnos, porque tienen profesores inspiradores que lideran esos cambios, y lo harían en cualquier sitio.
Lo que pasa es que no todos los maestros no son así, inspiradores e innovadores. Además, no les toca un profesor inspirador a todos los niños, porque la mayoría de personas no son muy inspiradoras, así es. Entonces: ¿qué pasa con los niños que no tienen la suerte de encontrarse con una persona así? Ahí, tú puedes cambiar el entorno físico para garantizar que el niño tiene un paisaje de aprendizaje (nosotros le llamamos así) donde puede desarrollarse de forma independiente. Eso quiere decir que, cuando un niño está en una escuela pública y no tiene el mejor profesor, él mismo puede tomar la iniciativa para mejorar.
Ahora el problema es que puede haber un niño con mucho talento pero le matan un poco la creatividad. Ni siquiera si tiene esa capacidad puede desarrollarla. Deberíamos intentar, por lo menos, que el entorno físico facilite que puedan hacer aquello que les interesa, mejorar, saber cómo son, como se concentran, qué necesitan para obtener algo, como manejar la motivación con proyectos y objetivos…
Hablemos claro y directo. La LOMCE fue una ocurrencia de Wert, que el PP consistió sin supervisión de forma irresponsable. Se ha paralizado y se va desactivando por la exigencia de una nueva mayoría parlamentaria y por la oposición clamorosa de toda la comunidad educativa. No obstante, el daño lesivo que nos ha dejado la LOMCE es incalculable y no hay métrica que lo pueda calcular. Son años, recursos y energías despilfarradas que han secuestrado el auténtico debate de fondo que la sociedad española sigue sin abrir: la modernización del currículum. Es decir, acordar nuevos contenidos fundamentales, nuevos objetivos de aprendizaje y nuevas formas de evaluación teniendo en cuenta los cambios sociales externos de la última década. ¿Cómo redefinir y actualizar las funciones sociales que queremos, como sociedad y como democracia, que cumpla la escuela para el 2030? Es la pregunta estratégica que nadie coloca en la corriente principal ni, mucho menos, como tema de Estado.
La nueva escuela digital necesita un liderazgo público que ofrezca equilibrio entre la excelencia, la equidad y la innovación
Al contrario, en España asistimos a un ciclo de reformas y contrareformas determinadas por la vieja lucha ideológica entre derechas e izquierdas, entre el Estado y la Iglesia, que sigue irresuelta desde el siglo XIX. Es el gran matiz que nos diferencia del resto de países y que contamina todo debate educativo en una espiral perversa. El pasado no puede seguir condicionando el debate educativo durante más tiempo. Las nuevas generaciones no deben heredar los viejos antagonismos y conflictos que la generación de sus abuelos no ha sabido resolver o consensuar. El pacto educativo del cual se habla debería tomar este axioma de principio y enfocar el debate hacia las necesidades curriculares que acordemos para afrontar la sociedad digital y del riesgo.
Tenemos alumnos del siglo XXI en escuelas que usan métodos y libros de texto de una sociedad industrial que ha dejado de existir. Sabemos que el muro de separación entre la escuela y la vida exterior causa mayor desconexión y desmotivación entre los alumnos en una especie de alienación resignada. La escuela se resiste al cambio y a la redefinición de sus funciones en el nuevo ecosistema digital. Se resiste a usar los móviles y ‘tablets’, a aprovechar los recursos abiertos y a optimizar todos los dispositivos y fuentes de conocimiento que ofrece el entorno digital. Se resiste a recombinar las asignaturas en forma de aprendizaje por proyectos y pedagogías activas y personalizadas. Se resiste a evaluar capacidades como la curiosidad, la creatividad, la empatía o la asertividad. Todo eso suena muy bien pero no toca.
La escuela no se mueve de su matriz enciclopédica y conservadora y resiste al cambio. Las empresas tecnológicas, los gigantes de internet y el Mobile Congress son vistos como escaparates de una galaxia exterior pero que no moverán esa vieja matriz escolar. Para moverla sin resistencias ni recelos hace falta un liderazgo público y un discurso potente de modernización que ofrezca el justo equilibrio entre la excelencia, la equidad y la innovación. Es la ecuación a resolver para que nazca la nueva escuela digital.
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