Page 148 of 214
1 146 147 148 149 150 214

OCDE: cómo mejorar la educación y formación vocacional en el Perú

Perú/20 octubre 2016/Fuente: Gestión

Un estudio de la OCDE demuestra que los programas e instituciones actuales de educación superior y técnico-profesional no están consiguiendo satisfacer las necesidades del Perú. Aquí sus recomendaciones.

El sistema de formación y educación del Perú enfrenta retos significativos que necesitan ser abordados para que el país alcance sus metas de desarrollo social y económico, dijo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En su informe Competencias más allá de la escuela – Políticas de educación y formación ocupacional, la OCDE reconoce que la Educación Superior y Técnico-Profesional son cruciales para desarrollar una mano de obra altamente cualificada.

En él se pone de manifiesto que Perú cuenta con un amplio abanico de programas de educación superior y técnico-profesional, con más de 2,000 instituciones técnicas y universitarias, en su mayor parte privadas, y unas tasas de matriculación que crecen de forma constante.

Aunque los peruanos han demostrado un vivo interés por desarrollar sus competencias y algunos programas de educación y formación profesionales ofrecen una enseñanza de alta calidad, el nuevo estudio de la OCDE demuestra claramente que los programas e instituciones actuales no están consiguiendo satisfacer las necesidades del país.

Mediante una combinación de políticas públicas bien diseñadas e inversiones estratégicas, se podría orientar mejor a las instituciones que imparten estos programas hacia ofertas de alta calidad, facilitar la transición de los alumnos por las diferentes etapas educativas y profesionales, empoderar a los alumnos y ampliar el acceso a grupos que actualmente no pueden participar por limitaciones económicas o de otro tipo.

Para tal fin, la OCDE brindó las siguientes recomendaciones incluidas en su informe.

Mejorar la homologación entre la oferta de programas de educación y formación vocacional (VET) y las necesidades de la economía.
Un desafío clave de cualquier sistema VET es garantizar que la oferta de programas atienda las necesidades de los empleadores que buscan habilidades adecuadas y los estudiantes que quieren buenos trabajos.

En el caso del Perú, revisiones internas y externas y análisis del mercado laboral han confirmado una falta de homologación entre la oferta de programas VET y las necesidades de dicho mercado. Específicamente, el sistema tiene una escasez de oferta de egresados en ciencia, matemáticas e ingeniería; además, tiene una sobreoferta de egresados en contabilidad y administración. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

  • Brindar financiamiento dirigido y basado en rendimientos a instituciones privadas que gradúen de forma exitosa a estudiantes en programas con demostrada escasez laboral.
  • Fortalecer y ampliar una infraestructura de datos que conecten los resultados de educación y mercado laboral y seguir las transiciones estudiantiles dentro de la educación y hacia la empleabilidad.
  • Permitir más flexibilidad en la entrega del currículo nacional para permitir a las instituciones atender las necesidades de los empleadores y economías locales.

Garantizar la calidad entre todos los programas VET.
El sector VET del Perú carece de un adecuado sistema de garantía de calidad para asegurar una coherencia entre los programas y proveedores. Como resultado, hay gran variabilidad en la calidad de programas en particular, que afecta a estudiantes y empleadores por igual. Si bien algunos programas dotan a los estudiantes con habilidades técnicas y académicas pertinentes y facilitan la transición de los estudiantes hacia buenos empleos, muchos programas no lo hacen. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

  • Continuar con los esfuerzos para desarrollar un sistema de acreditación efectivo para instituciones y programas VET.
  • Ampliar el acceso a oportunidades de aprendizaje basada en el trabajo para todos los estudiantes VET.
  • Fortalecer las instituciones públicas VET a través de un mayor financiamiento para equipos, desarrollo de instalaciones y gestión profesional.

Construir puentes de educación y formación vocacional para estudiantes.
La amplia disponibilidad de programas de educación técnica es notable, pero muchos de ellos existen en silos, limitando la habilidad del estudiante para avanzar de forma académica y obtener un título universitario, e incluso para pasar de un sector a otro.

La falta de caminos claros desde programas técnicos a una educación superior, y entre los diferentes tipos de educación técnica, tiene varios efectos negativos. Esto representa un derroche de recursos, en tanto los estudiantes tienen que volver a tomar (y pagar por) cursos que ya han visto. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

  • Construir la capacidad de Cetpro e Iest para apoyar las transiciones de estudiantes a través de programas articulados de estudios, políticas de doble inscripción y fórmulas de financiamiento basado en resultados.
  • Seguir desarrollando un marco nacional de certificaciones que clarifique y racionalice las distintas credenciales otorgadas por instituciones técnicas y académicas, incluyendo aquellas que operan fuera de la jurisdicción del Ministerio de Educación.
  • Desarrollar la capacidad de Cetpro para emitir certificaciones secundarias con el fin de facilitar transiciones hacia la educación postsecundaria y superior para sus graduados.

Reducir las desigualdades en acceso a VET de alta calidad.
Muchos peruanos aún no pueden acceder a programas de formación y educación de alta calidad, dejándolos mal preparados para contribuir a una economía que requiere talento y se basa en tecnología. Los estudiantes que no siguen una educación superior (cerca de dos tercios de la población joven) tienen oportunidades limitadas de desarrollar habilidades que tengan valor para el mercado laboral en la economía formal. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

  • A través de asociaciones con escuelas sectoriales y estrategias como inscripción dual y la articulación de programas con IEST, desarrollar oportunidades vocacionales de educación superior de alta calidad.
  • Ampliar programas de becas focalizados y otras formas de ayuda financiera para estudiantes de bajos recursos que buscan educación superior.
  • Fortalecer y expandir las oportunidades para que los adultos tengan acceso a programas vocacionales asequibles de alta calidad.

Fortalecer y ampliar servicios de orientación profesional.
Los estudiantes carecen de información adecuada sobre carreras y sobre el costo y ganancias para programas de estudio en particular. Para que los mercados de educación funcionen bien, necesitan consumidores inteligentes que requieren programas de alta calidad con sólidos resultados de mercado laboral. Las brechas de información entre estudiantes y las personas que buscan empleo pueden exacerbar los problemas de homologación y equidad en los mercados de educación. ¿Qué hacer? Estas son las recomendaciones de la OCDE:

  • Continuar expandiendo y mejorando Ponte En Carrera y otras herramientas para el consumidor que ayudan a crear conciencia sobre las oportunidades y tendencias del mercado laboral, así como el costo y ganancia de programas específicos.
  • Invertir en el desarrollo profesional de consejeros profesionales desde las escuelas y capacitarlos en el uso de información de mercado laboral.
  • Apalancar los grupos sectoriales y las Cites para asociarse con escuelas secundarias y centros de trabajo para brindarles información sobre oportunidades laborales locales y profesionales.

Fuente: http://gestion.pe/economia/ocde-como-mejorar-educacion-y-formacion-vocacional-peru-2172518

Comparte este contenido:

Cuba: Para que no se apague la luz de la enseñanza

Cuba/20 octubre 2016/Autora: Leidys María Labrador Herrera /Fuente: Granma

Cincuenta y dos títulos de libros de texto co­rres­pondientes a diferentes enseñanzas, se encuentran listos en esta provincia, para ser enviados a los territorios afectados por el paso del huracán Matthew.

Jorge Luis Cuba, comercial de la Empresa de Abas­te­ci­miento y Se­vicios a la Educación (Epase) en el territorio, explicó a Granma que a raíz de una orientación ministerial, co­menzó de inmediato el trabajo para la selección de los textos, que forman parte de la reserva con la que cuenta la provincia. Añadió además que este trabajo ha sido posible gracias a la disponibilidad de base material de estudio que tiene Las Tunas, ubicada entre las primeras del país en materia de conservación y cuidado de dichos recursos.

Los textos seleccionados corresponden a asignaturas como Mate­mática, Economía Política, Gramática Española, Dibujo y Filosofía, que en algunos casos exceden los 1 600 ejemplares, completamente nuevos.

Sin embargo, el aporte de esta provincia no se limita solo a textos, también a componentes del uniforme escolar. Para ese fin se han destinado 200 blusas de primaria y 150 camisas de la propia enseñanza, debido a la carencia de estas prendas causada por los efectos de huracán Matthew.

El comercial de la Epase dijo finalmente, que este es solo un modo de colaborar para que no se detenga el proceso docente educativo en las localidades afectadas, pero que cualquier esfuerzo que sea necesario para ese fin, será emprendido sin miramientos.

Fuente: http://www.granma.cu/cuba/2016-10-18/para-que-no-se-apague-la-luz-de-la-ensenanza-18-10-2016-23-10-06

Comparte este contenido:

Pura vocación: maestros que enseñan en la adversidad

Por: Teresa Zolezzi

elia Albert trabaja en una escuela de población vulnerable en una isla en el Delta, donde la naturaleza es la que manda. Juana Miranda enseña en una sola aula a 10 niños de primero a séptimo grado en un paraje rural de Neuquén. Luciano Veraldi es el maestro integrador de Juan Manuel Arienti, un chico con trastorno del espectro autista que cursa en una escuela común.

En diferentes contextos y con desafíos particulares, todos comparten la pasión por enseñar y no bajan los brazos a pesar de las dificultades con las que se topan a diario.

Los desafíos son varios: en el Delta, Delia se enfrenta con bichos e inundaciones; la docente plurigrado, al aislamiento y las demandas múltiples, y el maestro integrador, a encontrar maneras innovadoras para que sus alumnos aprendan, a la vez que lucha contra los prejuicios que todavía existen por la inclusión escolar.

Las investigaciones centradas en la motivación humana muestran que, cuando la tarea a realizar tiene un cierto nivel de complejidad, los incentivos extrínsecos -como el dinero- no son eficaces como motor principal. Por el contrario, lo que motiva a las personas a esforzarse en este tipo de tareas es la autonomía, la posibilidad de desarrollar competencias y un sentido de propósito de la tarea: el «para qué».

Agustina Blanco, directora ejecutiva de Educar 2050, explica: «La ecuación para alcanzar la calidad educativa incluye no sólo los aprendizajes académicos, sino también las competencias emocionales y los valores. Eso requiere docentes que logren trasmitir a sus alumnos las ganas de llegar a esos conocimientos y valores que van a guiarlos a lo largo de la vida».

Asimismo, la especialista sostiene que lo que hace a un docente de excelencia es que la vocación y la formación sean una. «No puede faltar ninguno de estos dos componentes. Hay profesiones en las que solamente se requiere lo técnico, pero en la docencia la vocación es un componente esencial y también para los alumnos. Si no tenés esa pasión y motivación, no podés transmitir en el aula el amor por el aprendizaje y el conocimiento», dice.

 Contra las barreras

Sus días no son como los de los demás. Se levantan a las seis de la mañana y caminan bajo la lluvia hasta llegar a la escuela, educan en medio de la soledad rural, enseñan con escasos recursos y luchan contra las barreras de la inclusión escolar.

Cuando era chica, en el campo, Juana Miranda lograba que un pedazo grande de chapa se transformara en pizarrón y un trozo de jabón, en tiza. Entonces explicaba la lección a sus alumnos, en aquel tiempo invisibles. Hoy, hace más de 27 años, estos alumnos imaginarios se convirtieron en otros de carne y hueso.

El desafío que tiene que enfrentar todos los días es grande: educar, en un mismo espacio, a 10 chicos de edades desparejas, de seis a 12 años. Ser maestra y a su vez directora de la escuela rural N° 128, en el Paraje Villa del Agrio, a 280 kilómetros de la ciudad de Neuquén. Atender sus necesidades, trayectorias escolares y cuidar la fragilidad de cada uno. Porque la de Juana forma parte de ese 30% de escuelas primarias rurales que, en nuestro país, son unidocentes.

«La primera experiencia en una escuela con estas características es muy difícil. Querés atender al de 5° grado, al de 4° y al de 1° que es más demandante», cuenta, y agrega que con el tiempo fue aprendiendo cómo encarar la dinámica escolar. «Los maestros de escuelas unidocentes somos como artistas. El trabajo en el aula se vuelve dinámico y flexible. No tiene que ser ni demasiado elevado que aburra a los más chicos ni demasiado fácil que no le sirva a los más grandes. Sacamos de la galera actividades que no están en los libros, que surgen de nuestra creatividad y de nuestra ocurrencia.»

La reconfortan las pequeñas cosas cotidianas: cocinarle a cada alumno una torta para su cumpleaños, organizar un picnic para festejar el Día del Niño, amasar ñoquis los 29 de cada mes, regalarle un guardapolvo a quien no puede comprarlo, peinar a la que llegó despeinada. Pero, sobre todo, darles ese amor que muchas veces no encuentran en sus casas, por distintas problemáticas con las que cargan: abandono, adicciones, violencia.

«Hoy, los chicos necesitan mucho que uno los reciba con una sonrisa, que los abrace, los escuche. Porque te pueden faltar las zapatillas o un pedazo de pan, pero lo más importante es que te sientas querido», sostiene Miranda, que creció en el mismo lugar donde viven sus alumnos.

«Esas faltas que experimentan muchos de mis alumnos, también las pasé yo. Nadie me lo contó, lo viví, por eso me puedo poner en su lugar. Hay que conocer la historia del alumno más allá del portón de la escuela. Para poder entender sus actitudes, cuando no traen hecha la tarea, saber por qué tienen la carpeta desordenada, qué es lo que les falta, con quién viven», comenta.

Finalmente, concluye emocionada: «Es muy difícil poner en palabras lo que significa ser docente. Lo llevás adentro, lo sentís en el corazón. La huella que uno deja es lo más lindo que nos puede pasar».

La hostilidad de la naturaleza

El canto de los pájaros se escucha desde cualquier rincón de la escuela La Concepción, inserta en el Delta y a la que sólo se puede acceder con la lancha-colectivo que sale desde la estación fluvial de Tigre. Aquí estudian los alumnos provenientes de familias isleñas de la zona y de un asentamiento ribereño al río Luján, conocido como Villa Garrote.

Afuera del aula, la paleta de colores está compuesta por el verde de los árboles y la exuberante vegetación. La naturaleza se impone y sorprende por su belleza, pero otras veces también lo hace por su hostilidad. Quienes trabajan en este sitio saben lidiar con la crecida del río que determina si pueden o no dar clases, las arañas, los mosquitos, los camalotes, el calor sofocante del verano y el frío de los meses invernales.

«Cuando hay marea alta no podemos llegar a la escuela. Una vez que baja el agua, los docentes venimos a limpiar. Es muy duro porque tenemos que ver qué cosas ya no sirven y cuáles se pueden rescatar. Uno se acostumbra a volver a empezar», cuenta Delia Albert, que lleva más de 22 años en esta escuela católica y perteneciente al Obispado de San Isidro. Luego aclara que, gracias a las nuevas aulas construidas en un nivel superior, por suerte, ya no pierden tantas cosas como antes cuando las clases se dictaban dentro de la capilla.

Delia jamás se imaginó otra profesión que no fuera la docencia y confiesa haberse «enamorado» de esta escuela, aunque admite que, al principio, no fue fácil adaptarse. «Me fui acostumbrando hasta que llegó un momento en que ya no la podía dejar. Una vez que te enganchás con los chicos y conocés sus necesidades, te surgen esas ganas enormes de acompañarlos en su aprendizaje. Te atrapa compartir la vida con ellos», expresa entusiasmada.

Será por eso que todos los días se levanta a las seis de la mañana y no hay nada que la detenga para decir presente. «No se nos ocurre faltar salvo que estemos enfermas, tampoco hacemos paro», comenta. También les insisten a los chicos: «Les pedimos que no falten, porque sabemos que muchas veces están mejor acá que en sus casas. Algunos tienen sus casitas muy precarias hechas con nylon. Acá están calentitos y, a veces, el desayuno y almuerzo que les damos es la única comida que reciben».

Héroes cotidianos

Les hacen frente a todos los obstáculos para conseguir su fin: que los alumnos aprendan

1 – Delia Albert

Escuela La Concepción, Tigre

Hace 22 años que enseña en el Delta, adonde viaja en lancha todos los días junto a sus alumnos que provienen de familias en situación de vulnerabilidad. La crecida del río marca el ritmo escolar

2 – Luciano Veraldi

Escuela Nº 8 DE 10 Julio A. Roca, CABA

Acompaña como maestro integrador a cuatro chicos con dificultades en el aprendizaje. La confianza y el vínculo que genera con sus alumnos los ayuda a salir adelante y facilita su verdadera inclusión

3 – Juana Miranda

Escuela rural N° 128, Paraje Villa del Agrio, Neuquén

Tiene el desafío de educar dentro de una misma aula a 10 niños de diversas edades y currículas. Para combatir la soledad usa su creatividad y les transmite a sus alumnos que son un equipo: el logro de uno es el de todos.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1940051-pura-vocacion-maestros-que-ensenan-en-la-adversidad

Comparte este contenido:

España: El VII Congreso Iberoamericano sobre Pedagogía reunirá a 80 investigadores

España/20 octubre 2016/Fuente: salamanca24horas.

Dará comienzo este jueves a las 18:30 y se prolongará hasta sábado a mediodía en la Hospedería Fonseca. Durante el evento se revisarán las influencias suizas en la educación española e iberoamericana

Este jueves dará comienzo el denominado ‘Congreso Internacional Iberoamericano. VII Conversaciones Pedagógicas de Salamanca’ bajo la coordinación del catedrático de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad de Salamanca, José María Hernández, presidente del Comité Organizador del Congreso. En esta edición, los expertos participantes revisarán las influencias suizas en la educación española e iberoamericana, aunque también portugués y africana, según ha confirmado Hernández.

En pasadas ediciones ya se ha estudiado la percepción de influencias externas con la francesa, inglesa, italiana o alemana, aunque en esta ocasión se abordará la escuela pedagógica suiza. Rousseau, Pestalozzi, la pedagogía católica de Friburgo, el Instituto Rousseau y autores como Calaparéde, Ferriere, Plaget, Bovet, y otros del Movimiento de la Escuela Nueva y del Círculo de Ginebra en particular. Además de otras contribuciones socioeducativas con proyección mundial, como sucede con Cruz Roja, El Bureau Mundial del Escultismo, las Hermanas Oblatas y otras organizaciones internacionales.

“Suiza no solo tiene relevancia en el plano político, sino que es fundamental para entender el sistema de pedagogía actual en lugares como España, Portugal, Latinoamérica e incluso África” ha relatado José María Hernández. Durante las tres jornadas de las que consta el Congreso participarán 80 investigadores procedentes de 30 universidades, entre nacionales e internacionales. De igual manera, se ha editado un libro que recoge las ‘Conversaciones Pedagógicas’ previas que han tenido una gran acogida internacional, según Hernández.

Fuente: http://www.salamanca24horas.com/universidad/19-10-2016-el-vii-congreso-iberoamericano-sobre-pedagogia-reunira-80-investigadores

Comparte este contenido:

Entrevista a Marta María Blandón: “Los embarazos adolescentes nunca han sido declarados un problema grave”

Nicaragua/20 octubre 2016/ Fuente: El Nuevo Diario.

Marta María Blandón. La directora de Ipas Centroamérica dice que en Nicaragua persiste la doble moral en temas de educación sexual.

Para la organización Ipas Centroamérica es “penoso” que Nicaragua mantenga la tasa más alta de embarazos en adolescentes en Latinoamérica, dice su directora, Marta María Blandón. Se estima que cada año en Nicaragua nacen al menos 35.000 bebés de madres menores de 19 años. Blandón afirma que en este país la educación sexual sigue abordándose incorrectamente con los jóvenes.

¿Qué es lo que pasa en Nicaragua con los embarazos adolescentes?

Este no es un fenómeno nuevo, creo que el tema de los embarazos precoces que muchos de ellos son minimizados, escondidos por diversas razones tiene que ver con que las familias muchísimas veces sienten culpa, sienten pena; muchas madres incluso son responsabilizadas por los padres de esas niñas, por las familias, la comunidad, porque no la cuidó, porque no le dio información, porque no estuvo pendiente, porque es una tarea que se presume que tenemos que cumplir las mujeres. Realmente ha sido una problemática aceptada con resignación de parte de la familia. Es una problemática donde el Estado y los gobiernos de turno no le han dado la importancia y prioridad que merece, porque determinar que eso es un problema grave, lo declarás como un problema grave, estás obligado a buscar los recursos de cualquier índole para resolverlos.

Directora de Ipas.– Directora de Ipas. –

¿A qué se refiere con que no se le ha dado la importancia debida?

Es que si decís que hay una situación de alarma de la roya, tenés que ver qué hacés con esos cafetales. Sin embargo, este -los embarazos adolescentes- nunca ha sido un problema declarado como grave, como prioritario o como una epidemia, porque no hay interés de colocar los recursos necesarios, económicos y humanos para darle respuesta a este problema.

¿Esto se debe a un asunto de desinterés o un problema cultural?

Lamentablemente existe una doble moral para enfrentar o abordar los temas que tienen que ver con sexualidad en general. Y cuando se trata de la sexualidad de los adolescentes y jóvenes, la doble moral, este estigma, este tabú se multiplica por mil. Se mandan mensajes y mandatos que están totalmente fuera de la realidad. Se manda a los jóvenes desde las escuelas, las iglesias, los ministerios a que no tengan relaciones sexuales cuando ya están teniendo relaciones sexuales. Entonces esos mensajes no calan. Porque los chavalos experimentan, prueban, les gusta, entonces no encuentran dónde buscar información correcta, adecuada, que les permita ejercer ese derecho, porque es un derecho, con responsabilidad y a su debido tiempo.

Un joven no se atreve, por ejemplo, a ir a decirle a una consejera escolar o una maestra: ‘mire, estoy teniendo relaciones sexuales y no sé cómo hacer para prevenir un embarazo, para prevenir una enfermedad de transmisión sexual’, porque temen la posible respuesta de que no están en edad de hacer eso, no tienen permiso para hacer eso, (les dicen) sos un degenerado, eso es cochinada, eso está mal y entonces mejor no preguntan. Igual pasa si vas al centro de salud. Las enfermeras, los médicos incluso, tienen mucha desinformación de qué métodos anticonceptivos pueden usar los jóvenes… piensan (los trabajadores de salud) por ejemplo que un DIU (dispositivo anticonceptivo) no se le puede poner a una joven, que los implantes no funcionan, que las pastillas dan problemas; el mismo personal de salud tiene mucho tabú y mucho recelo para poder orientar adecuadamente a los jóvenes.

En ocasiones anteriores varias organizaciones que trabajan con jóvenes han dicho que se debería crear una política para la adolescencia del mismo modo en que existen normas y protocolos para atender a la primera infancia ¿cree usted que esto tendría un efecto para resolver el problema?

Ahí voy a diferir. Aquí tenemos un marco legal para mi gusto bastante avanzado y bastante completo, que aunque siempre es perfectible, yo no quisiera más políticas. Si cumpliéramos las que tenemos, estaríamos mejor. Lo que pasa es que no se cumplen, no hay monitoreo de la calidad de los servicios públicos que se ofrecen para nadie y tampoco para los adolescentes. La norma del Minsa en los servicios de salud te dice qué hacer, las directrices del Ministerio de Educación te dicen qué hacer en términos generales.

El problema es que no hay recursos ¿con qué tiempo un maestro que da clases en la mañana, vende ropa usada en la tarde, da clases en la noche y además tiene el cargo de consejero, se va a capacitar? Realmente es desproporcionado pedirles eso de acuerdo a los recursos humanos y la capacitación que tienen. Se necesitan más recursos, más presupuesto, más capacitación y personal que se encargue de monitorear lo que están haciendo. Pero mientras eso no sea establecido dentro de los programas institucionales del Estado yo veo que es poco lo que se va a poder incidir desde ahí.

¿A quién le corresponde ese liderazgo en el Estado?

Cada año de los 1.600 casos de niñas menores de 14 años que salen de los centros públicos de salud que han parido un niño ¿cuántos de esos se han hecho una denuncia como dice el Código de la Niñez y la Adolescencia? ¿Cuál sería la institución responsable de monitorear que eso se haga? No existe un liderazgo ¿Es el Ministerio de la Familia, es la Procuraduría de la Niñez, es el Ministerio de la Juventud, es el Ministerio de Salud o es el Ministerio de Educación? Tiene que haber una norma que establezca roles y responsabilidades estatales y la coordinación con organizaciones comunitarias que tienen una experiencia, pero no tienen el poder para que entre todos realmente podamos aportar de manera conjunta a ir bajando estos indicadores. Mientras no se declare que es un problema serio, que hay interés de resolverlo y que para eso tenemos que juntarnos y echarle la vaca, como se dice en buen nicaragüense, no vamos a resolverlo.

¿Cuál debería entonces ser la estrategia?

Yo creo mucho en la educación, en educar a los adultos para que vayamos educando a los niños de manera diferente y creo que hay que demandarle al Estado su responsabilidad. Movilizarnos para decirle a las instituciones del Estado que estén más involucradas en las rutas de este problema que tiene que ver con el Ministerio de Familia, el Ministerio de Juventud, Educación, Salud, para que cumplan su rol y que realmente estos datos que son relevantes sea una campanada y digan empecemos pues, hagamos algo.

Según los datos presentados durante el lanzamiento de la campaña “Lo que debe ser penoso”, Managua, Chinandega y el Caribe Sur son las zonas donde hay más casos ¿a qué se debe?
Managua y Chinandega tienen una explicación bastante lógica por la concentración de población que representan a nivel nacional y el Caribe, lamentablemente, siempre tiene los peores indicadores por la distancia y la falta de atención que tienen del Gobierno central para resolver esa problemática. No es un problema aislado de donde están las áreas más vulnerables del país.

 

Fuente: http://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/407587-embarazos-adolescentes-nunca-han-sido-declarados-p/

Comparte este contenido:

Innovación pedagógica, el mejor antídoto contra la indisciplina

Por: Alfredo Dillon

Hay un solo camino, la educación. Última de 30 entregas: disciplina

El desorden en las aulas de la escuela secundaria no es solo una cuestión de conducta, sino un problema pedagógico.

Cuando llega barullo desde el aula de al lado, la primera hipótesis suele ser: no está el profesor. La segunda, que el docente de turno no tiene autoridad para mantener el orden. Pero, ¿por qué el silencio debería ser sinónimo de aprendizaje?

Las aulas de muchas secundarias se caracterizan por el desorden, según la prueba PISA, que ubicó a la Argentina en el último puesto del “ranking” de disciplina. El país obtuvo los peores indicadores de “ambiente de aprendizaje” entre los 65 participantes de la medición.

La mitad de los estudiantes de 15 años (49%) afirmó que es habitual que “los alumnos no escuchen al docente”; el índice es mucho más bajo en México (29%), y ni hablar en países asiáticos como Vietnam (7%). En Argentina, más de la mitad de los alumnos (51%) reconoció que suele haber “ruido y desorden” en clase: las cifras duplican las de Perú (24%) y Costa Rica (27%).

El clima de aprendizaje también se define por cuánto tiempo de clase se pierde cada día por el desorden en el aula. La mitad de los estudiantes argentinos admite que diariamente el docente “tiene que esperar mucho tiempo hasta que los alumnos hagan silencio”.

Varios expertos ven en este “desorden” no solo una cuestión de (mala) conducta, sino un problema pedagógico. Una clase ruidosa puede explicarse, entonces, como el síntoma de una propuesta de enseñanza poco atractiva, que no logra interesar a los estudiantes. En consecuencia, el desorden no se solucionaría con una disciplina más estricta, sino con una enseñanza más innovadora.

La tan mentada innovación pedagógica no equivale a utilizar tecnología, sino a transformar las maneras de enseñar, apuntando a encender en los chicos la curiosidad y la motivación por saber más.

El docente innovador “disfruta dentro del aula enseñando y logra que algunos se contagien de esa pasión por renovar el conocimiento, como quien contagia la risa a otros con su risa”, define Marta Libedinsky, profesora de Flacso, en su libro La innovación educativa en la era digital (Paidós). Y agrega que esta iniciativa se potencia cuando el docente intercambia con sus pares: “Para innovar hay que ser capaz de valorar las innovaciones de otros y tomarlas como fuente de inspiración”. Así, una escuela innovadora es la que promueve el trabajo en equipo entre los docentes.

En una clase innovadora puede haber discusión, argumentación, trabajo colaborativo, construcción colectiva del conocimiento, siempre bajo la guía del docente. Allí el silencio no siempre es bienvenido: al contrario, el ruido y el “desorden” son los mejores signos de que está sucediendo el aprendizaje.

Fuente:http://www.clarin.com/sociedad/Innovacion-pedagogica-mejor-antidoto-indisciplina_0_1659434188.html

Comparte este contenido:

El funcionamiento del Consejo Técnico Escolar (CTE), ¿instancia para construir colectivamente o para legitimar la política pública?

Por:

En el período en el que la maestra Alba Martínez Olivé fue sub-secretaria de Educación Básica de la SEP, tuvo la iniciativa de instalar de nueva cuenta los Consejos Técnicos Escolares (CTE) o consejos de escuela como se les llama en otro lugar, para ello se destinaron los últimos vienes de cada mes como fechas dispuestos para convertirse en jornada de trabajo, se hizo un ajuste en el calendario escolar y se creó una agenda nacional de trabajo. Bajo una lógica de trabajo de detección de problemáticas, de necesidades educativas, diseño, operación y evaluación de una ruta de mejora, la operación y evaluación de dicha ruta. El criterio que reforzaba esta medida era a partir de poner en juego tres supuestos básicos:

  1. Darle una mayor y mejor autonomía a las escuelas de tal manera que sean capaces de llegar a acuerdos colectivos y desplegar proyectos para la mejora de la escuela.
  2. Legitimar la figura de los directores de las escuelas como líderes académicos de las mismas los cuales serían capaces de sacar adelante un proyecto de largo aliento.
  3. c) Vincular el proyecto de la escuela a las necesidades educativas del entorno, reforzar la lectura, escritura y las matemáticas como asignaturas básicas, atender las necesidades de aprendizaje de alumnos y alumnas en condición de rezago e incrementar las fortalezas de cada institución, etcétera.

En el papel la propuesta parecía interesante, a partir de la corta experiencia acumulada y a reserva de generar trabajos de investigación serios en este sentido, se presentaron un par de fenómenos desfavorables que fueron desvirtuando la propuesta original:

  • Carecemos de una cultura de construcción colectiva y de un estilo de trabajo que involucre a los docentes a trabajar de manera colaborativa, de incluir visiones de otros que están en posiciones diferentes y no siempre el directivo es el líder real de cada institución.
  • Al interior de los consejos técnicos se comenzó a reproducir el esquema autoritario que prevalece en el sistema, se olvidó la autonomía y los pocos intentos de autogestión fueron sustituidos por directrices nacionales, prescriptivas (obligatorias), que olvidaron el respeto a la singularidad de cada escuela y su contexto.

Hoy al interior de los consejos técnicos se vive una parálisis académica y una tendencia sobre burocrática de pensar y sacar adelante la tarea. Se ratificó para este año los espacios de los viernes últimos de cada mes como espacios exclusivos al trabajo de la institución, pero se obliga a los docentes a reproducir un esquilma arriba–debajo de la gestión institucional. El fracaso en este rubro también está asegurado.

Aunque a diferencia de otras muchas cosas, aquí hay pequeñas fisuras e intersticios de acción, los espacios de autonomía real deben ser aprovechados para gestionar verdaderos proyectos de acción y participación, al margen de los lineamientos marcadas o impuestos desde la SEP. Es obvio pensar que la tarea no es sencilla, hay que deslindarse de los tentáculos oficiales y desplegar verdaderas iniciativas alternativas, ¿a qué nos lleva esto? A que las escuelas se apropien verdaderamente de su destino educativo. Esto no es sencillo, pero si es profundamente gratificante.

La clave está en la capacidad de educadores y educadoras de moverse bajo una lógica diferente que sea la de compartir con los pares, la de dialogar y saber escuchar, la de construir en colectivo otras formas de concebir el trabajo educativo, la relación con padres de familia y el compromiso con niños y niñas para superar las dificultades de los aprendizajes entre otras muchas cosas.

Fuente noticia: http://www.educacionfutura.org/el-funcionamiento-del-consejo-tecnico-escolar-cte-instancia-para-construir-colectivamente-o-para-legitimar-la-politica-publica/

Fuente imagen: http://www.tabasco.gob.mx/sites/all/files/styles/article_body/public/field/image/2821.jp

Comparte este contenido:
Page 148 of 214
1 146 147 148 149 150 214