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OVE entrevista a José Cambra: «Los llamados reglamentos de disciplina son un obstáculo para que los centros educativos puedan cumplir su misión de constructores de ciudadanía»

Por: Luz Palomino y Luis Bonilla-Molina entrevistan en exclusiva para Otras Voces en educación

Enérgico, sonriente, bonachón José Cambra fue a nuestro encuentro para realizar la entrevista. En la década de los ochenta habíamos escuchado de José Cambra y sus “andanzas” rebeldes por Panamá, Centroamérica y todo el continente. Pero por esas cosas raras de la vida no coincidíamos en espacios, cuando entrabamos a un lugar él ya había salido con otro rumbo.

En el marco de la gira 2016 de denuncia al inminente Apagón Pedagógico Global que ahora se expresa de manera nítida, el compañero Diógenes Sánchez de la ASOPROF hizo posible el encuentro. Y en solo minutos ya estábamos recordando anécdotas comunes y pensando proyectos.

Actualmente José Cambra dirige la Maestría en Ciencias Sociales con Énfasis en Políticas Educativas Contemporáneas de la Facultad de Humanidades, en la Universidad de Panamá y, es uno de los dirigentes más destacados de la Asociación de Profesores de Panamá. Por ello consideramos importante que nuestros lectores y colaboradores conocieran su perspectiva.

 

José, cuéntanos un poco tu historia de vida, ¿Cómo llegaste a la educación crítica y contestataria, a la lucha gremial?

Desde muy joven, siendo estudiante de secundaria. Me vincule a principios de la década de los 70, al trabajo con las comunidades cristianas de base y el movimiento campesino, que tenía como animador, en una de las provincias de Panamá, al padre Héctor Gallego, posteriormente asesinado en 1971. Eran tiempos del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM (1969), tiempos de la naciente teología de la liberación, y así entré en contacto con el discurso pedagógico de Paulo Freire.

Fui militante y dirigente estudiantil en la universidad. Cuando en la década de los ochenta del pasado siglo, entré a trabajar como docente de filosofía e historia en la educación secundaria, siempre entendí que esta profesión debería servir para que los estudiantes y docentes pensaran por cabeza propia.

Pase de ser dirigente estudiantil a serlo en el movimiento magisterial, siempre propugnando, además de las justas demandas salariales, de condiciones laborales y de mejora de la infraestructura escolar, el romper esa mentalidad verticalista con la cual el sistema induce al docente a ser represor de sus estudiantes, a considerar a padres y madres de familia como adversarios, para impedir así que los centros educativos sean una fuerza mancomunada de todos sus componentes.

En la actualidad, el gremio al cual pertenezco, la Asociación de Profesores de la República de Panamá, pertenece a la Red Mesoamericana de Educación Popular Alforja, donde cada año se envía a un grupo de dirigentes de primera línea para su formación. También, acabamos de ingresar a la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE).

 

¿Cuáles son los elementos relevantes de la crisis del sistema educativo panameño?

 La Ley Orgánica de Educación, en su reforma de 1995, estableció que el presupuesto asignado anualmente a educación, debía corresponder al 6% del PIB del año anterior. Ningún gobierno ha cumplido con lo preceptuado, evidenciándose un grave deterioro de la infraestructura escolar, carencias extraordinarias tanto en laboratorios como en talleres, hacinamiento antipedagógico de estudiantes en las aulas.

A eso se añade de manera dramática, una seria deficiencia en la capacitación ofrecida año tras año a los docentes en servicio, que incide en que se mantenga un contenido desactualizado en las materias, más bien correspondiente a la primera y

segunda revolución industrial, y poco que ver con la tercera y la cuarta en curso.

Otro elemento relevante de la crisis del sistema educativo tiene que ver con el ambiente escolar. La falta de capacitación en metodologías interactivas y en innovaciones tecnológicas, hace que el alumnado se límite a estudiar para pasar las materias, no para aprender, derivado de clases que no lo entusiasman.

Los llamados reglamentos de disciplina que violentan los derechos humanos de los educandos, sobre todo en lo relacionado con señas de identidad juvenil, son un obstáculo importante para que los centros educativos puedan cumplir su misión de constructores de ciudadanía.

 

¿La relación entre el gobierno y los gremios en Panamá es fluida? ¿Por qué?

En los últimos seis años, el movimiento magisterial ha tenido una beligerancia de primer orden. Ha protagonizado dos huelgas, que le han permitido un logro único en el continente americano, 3 aumentos salariales por un total de un poco más de $900 en ese período.

Cada inicio de año escolar se han dado paros y movilizaciones de padres de familia, estudiantes y docentes en los centros escolares, demandando mejoras y nombramientos.

En correspondencia con esa correlación de fuerzas, existe una mesa permanente de negociación entre gremios y Ministerio de Educación.

 

¿Consideras que la formación de los y las futuras maestras(os) se corresponde a las necesidades del país y los desafíos pedagógicos del siglo XXI?

Para nada corresponde, es una (de)formación centrada en aspectos burocráticos como el planeamiento individual, en vez de la construcción de intervenciones pedagógicas innovadoras de manera colectiva.

Tampoco se oferta formación en dinámicas de grupo participativas, como tampoco actualizaciones por especialidades.

 

 ¿Qué ha significado el Coronavirus en lo educativo? ¿Consideras que las medidas educativas tomadas en el marco de la pandemia afectan al derecho a la educación?

 El primer fallecido por el coronavirus en el país, fue el director del centro educativo más grande de Panamá, el colegio secundario Monseñor Francisco Beckmann.

Producto de la confirmación de esa noticia, al día siguiente los acudientes no enviaron sus hijos a las aulas en la mayoría de las regiones escolares, los docentes se reunieron en escuelas y colegios suspendiendo labores, lo que posteriormente fue oficializado por la Ministra de Educación.

La brecha social preexistente, afloró con toda fuerza gracias a la pandemia. El hambre entró a centenares de miles de hogares, producto de la suspensión de labores de las empresas, potenciando la brecha digital que corre paralela a la brecha social.

Los docentes no habían sido capacitados en aprendizajes en espacios virtuales, el propio Ministerio de Educación no tenía un portal preparado, ni siquiera conocía la data de estudiantes que contaban o no contaban en sus hogares con wi-fi y dispositivo electrónico.

Se produjo el temido Apagón Pedagógico, sin un programa que esté dotando a los estudiantes de conectividad y dispositivos.

Lo que se ha logrado, por petición de los gremios, es que el Ministerio de Educación, al mes de suspendidas las clases, iniciará cursos virtuales para docentes en manejo de plataformas educativas.

 

¿Cuáles consideras que son las propuestas más importantes para iniciar un proceso de transformación radical del sistema educativo?

Lograr que cada centro educativo sea un espacio de contrapoder. Para ello hay que profundizar la capacitación alternativa de los docentes, hay que propiciar el resurgir del movimiento estudiantil organizado, hay que establecer lazos de cercanía con cada padre y madre de familia, para que los centros escolares sean espacio de empoderamiento ciudadano y cuna de mejores prácticas pedagógicas por alternativas e innovadoras.

Hay que apelar a tener espacios en el horario escolar, en donde los docentes socialicen buenas prácticas pedagógicas y revisen las que afectan los aprendizajes, apoyándose en la mirada y opinión de sus estudiantes.

Para concluir quiero agradecer a los colegas del portal “Otras Voces en educación” por esta oportunidad y por el maravilloso trabajo de comunicación alternativa que realizan.

 

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Libro: Justicia social. La dimensión olvidada de la formación docente

Por: ResearchGate.

 

En América Latina existe una larga historia de injusticias, por esta razón es que presentamos este libro. Consideramos importante la conversación entre el mundo anglosajón y el hispanoportugués. Un diálogo que debería ser cada vez más abierto y permanente. Este libro compila un conjunto de textos que abordan la temática de la Justicia Social como un eje vertebral para la formación docente. Colaboran en esta obra académicos de Estados Unidos, Brasil y Chile. La invitación en torno a esta lectura es a reflexionar y discutir lo que es posible transformar, especialmente, al interior de nuestras facultades de educación. Creemos que el llamado a debatir sobre el concepto de Justicia Social en la formación del profesorado avanza en la línea de los cambios profundos que necesita el mundo de hoy.

Fuente de la reseña: https://www.researchgate.net/publication/337560543_JUSTICIA_SOCIAL_LA_DIMENSION_OLVIDADA_DE_LA_FORMACION_DOCENTE

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Perú: SUTEP y la educación en el país de las promesas rotas

SUTEP / 11-05-2020

  • Inversión en educación pública no rompe barrera del 3% desde hace más de 30 años
  •   Virus de la corrupción ha hecho más daño que el coronavirus

Desde hace tres décadas la inversión en educación pública en el Perú no encuentra las reformas políticas necesarias para romper la barrera del 3 por ciento. Muchas de las causas, que impiden cambios sustanciales en un sector tan importante como el de la salud y la alimentación, residen en las malas decisiones de sus gobernantes y autoridades.

Según cifras del Banco Mundial, en el 2018, nuestro país invirtió 14,6% del PBI per cápita por alumno de secundaria cada año. Es decir, 1013 dólares, que equivale a 3 431 soles anuales, lo que no llega ni a un promedio de S/ 290 mensuales. En la región, el país que más invierte en sus estudiantes es Brasil. El gigante sudamericano da alrededor de 40% del PBI per cápita. Es decir, invierte por cada alumno de secundaria cada, 3 520 dólares, que en soles suman S/ 11 924. Una diferencia abismal entre ambas realidades. Nuestro vecino sureño, Chile, invierte 2 862 dólares por año en cada estudiante de secundaria, esto es S/ 9600, tres veces más comparado a Perú.

 

 

Con estas cifras no buscamos solo comparar de forma negativa. Lo que se busca es dar un pequeño panorama sobre cuál es nuestra situación respecto a referentes latinoamericanos, para concientizar a nuestras autoridades sobre la necesidad de invertir en educación ya que es el único camino para salir del subdesarrollo y acabar con la pobreza y la desigualdad.

En setiembre del 2018, a unos meses de haber asumido el máximo cargo del país, y tras el fiasco de gobierno de su antecesor PPK, Martín Vizcarra, dijo: “Si queremos mejorar nuestro país, debemos tener mejores estudiantes, pero sobre todo mejores ciudadanos, contar con una mejor infraestructura educativa y más oportunidades para los estudiantes”. A dos años de esas palabras aún no vemos actos significativos.

 

 

Es momento que se tome en serio la educación, en recientes declaraciones el mandatario reconoció que todo el aparato de enseñanza, pública y privada, no retornará a las aulas este año. Con esto, la educación por internet será la única forma de enseñanza en el país pero no estamos ni cerca de estar listos para ofrecer un servicio educativo de estas característica que sea mínimamente inclusivo ni de la calidad deseada. Con mayor urgencia necesitamos el aumento de la inversión para afrontar la crisis acarreada por décadas.

La crisis de la educación no ha llegado con el Covid-19, este virus solo la ha evidenciado, y es producto de políticas neoliberales privatistas que solo promueven la corrupción y la entrega de nuestros recursos naturales sin que eso signifique mejoras en la calidad de servicios que brinda el Estado. Otro ejemplo es la salud.

¡Educación de calidad para todos los niños del Perú!

¡Sutep luchando también está enseñando!

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El aprendizaje remoto enfrenta otro reto: el profesorado no está preparado para la enseñanza en línea

Por: Paola Estrada Villafuerte

El analfabetismo digital, la falta de planificación y la brecha educativa, son obstáculos para el profesorado en medio de una transición de aprendizaje de emergencia.

Desde mediados de marzo, el sistema educativo en todo el mundo ha tenido que tomar paso, sin alternativa o precedente alguno, hacia el mundo del aprendizaje en línea. La conversación entre organizaciones y autoridades en este rubro se ha abierto, discutiendo si la enseñanza remota de emergencia es la mejor opción para garantizar la continuidad de la educación como la conocemos. Distintas escuelas en nivel básico y superior se han apresurado en las medidas tomadas, dejando como consecuencia al alumnado y profesorado abrumados entretanto se define el rumbo más adecuado durante esta crisis.

La mayoría de las universidades se encontraban preparadas frente a esta transición virtual, con herramientas, sitios y rutas online ya previamente utilizadas durante su ciclo académico regular. Por otro lado, el nivel básico ha sido sorprendido con la desagradable experiencia que ha representado este cambio tan inesperado, siendo este un entorno totalmente desconocido para la mayoría de los docentes, quienes afirman no sentirse preparados para afrontar este desafío. “La injusta distribución de conectividad, así como la poca exploración de los docentes en plataformas digitales, quienes no saben aterrizar contenidos en un aula digital, son algunos de los obstáculos a los que se enfrenta la instrucción de niñas y jóvenes”, así lo plantea David Calderón, director ejecutivo de Mexicanos Primero, para el Sol de México.

Enseñanza online vs. Enseñanza remota de emergencia

En Estados Unidos, una encuesta nacional realizada por ClassTag, plataforma gratuita dedicada a la comunicación para escuelas, revela la preocupación que ha ido creciendo durante los últimos meses alrededor de las clases en línea y el profesorado de nivel básico. «El aprendizaje remoto en la educación temprana es un territorio desconocido», señaló Vlada Lotkina, cofundadora y directora ejecutiva de ClassTag, para Forbes. “Y esta encuesta muestra que los docentes, ahora más que nunca, necesitan el apoyo de la comunidad edtech para pasar por esta transición rápida y exitosamente”.

«El aprendizaje remoto en la educación temprana es un territorio desconocido».

Este reporte fue realizado en línea, y recolectó respuestas de más de 1,274 escuelas públicas y privadas en Estados Unidos. La mayoría de las profesoras y profesores encuestados pertenecían al nivel básico, siendo el 60 % proveniente de educación primaria y un 20 % de preescolar. El dato más alarmante de esta encuesta nos afirma lo que ya muchas sospechábamos: Más de la mitad de las personas encuestadas (56.7 %) afirma que no se sienten preparados para dar clases en línea. Cuando se les preguntó acerca del liderazgo que se ha tomado en esta transición crítica, el 43 % de docentes compartió que son ellos quienes han tomado la decisión de qué plataformas utilizar desde el cierre de escuelas. Esto trae una luz desfavorecedora al visualizar las herramientas más recurridas: el 68.8 % comparte documentos con sus alumnos, sólo uno de cada tres docentes planea utilizar grabaciones de video y menos del 13 % dice hacer uso de live streaming. Al indagar las aplicaciones que las personas encuestadas están manejando, la mayoría mencionó Google Drive y Google Classroom, mientras que ningún otro producto de instrucción remota logró obtener un porcentaje de utilización mayor al 10 %. “Muchos distritos se están apresurando hacia nuevas plataformas y están escaneando hojas de trabajo para que el alumnado los haga en línea, sin construir una educación atractiva y efectiva, lo que implica algo de estrategia”, dijo Richard Culatta, director ejecutivo de ISTE para The Hechinger Report.

Si la mayoría de los docentes en el nivel educativo temprano están principalmente apoyándose en este tipo de recursos, muy probablemente significa que no estamos preparados para lo que requiere un aprendizaje en línea eficiente. Intentar replicar horarios presenciales por este medio puede generar serios problemas en la relación que los estudiantes generen con el concepto de escuela vía online.

«El mayor problema es que no hay suficiente tiempo para realmente hacer la capacitación que un docente necesita para entender cómo enseñar en línea».

A esto podemos agregar que el profesorado encuentra que impartir su material por medio de clases en línea, es un método difícil para evaluar el desarrollo del alumnado. “Nosotros nos guiamos con la observación para dar una evaluación, al no observar a los niños y niñas es difícil hacer esa valoración de qué está ocurriendo con los aprendizajes”, asevera Aissa Reyes, supervisora escolar de preescolar en las región de Donato Guerra, Estado de México.

Entrenamientos sesgados

Expertas afirman que la generación, diseño e implementación de un método educativo en línea de calidad, puede tomar incluso un año. Caralee Adams menciona en The Hechinger Report que el profesorado debería, idealmente, contar con un entrenamiento a profundidad de semanas o incluso meses previo a lanzar un programa de aprendizaje en línea. Esta preparación debería contar con amplias estrategias para crear una enseñanza atractiva y una orientación frente a frente con las tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) necesarias para la experimentación de primera mano de lo que es ser un estudiante a distancia.

Idealmente, el sistema de educación temprana se habría adherido a los requerimientos necesarios para crear un programa funcional, pero dadas las circunstancias, más de 124,000 escuelas en Estados Unidos han tenido que establecer medidas sobre la marcha. La mayoría de los docentes tuvieron tan solo un acercamiento de unos cuantos días a las herramientas básicas de instrucción remota.  «El mayor problema es que no hay suficiente tiempo para realmente hacer la capacitación que un docente necesita para entender cómo enseñar en línea», dijo Jennifer Mathes, directora ejecutiva interina del Consorcio de Aprendizaje en Línea. “Ha sido mucho de resolverlo por nuestra cuenta», agrega Schloemer, de 49 años, que trabaja en la escuela primaria Riverside.

Apoyo en casa como parte fundamental 

El reporte de Class Tag mencionado anteriormente, expone ciertos puntos cruciales que se deberían implementar a la hora de incluir a las familias dentro del sistema educativo remoto:

  • Habilitar el acceso para todas las personas: ya que muchos hogares quedan sin acceso a computadoras, utilizar medios como mensajes te texto SMS, correo electrónico, aplicaciones o web, son un requisito previo para una transición exitosa.

  • Validar la comunicación con las familias: es fundamental que las familias comiencen a recibir información de inmediato una vez que se agrega su información de contacto.

  • Superar las barreras del idioma: el apoyo de las familias en las que su primer idioma no es el inglés, es una prioridad.

  • Compartir documentos y enlaces: de fácil acceso y múltiples formatos.

  • Iniciar una colaboración bidireccional interactiva: en un entorno remoto, no basta con expulsar información, el profesorado necesita un ciclo de retroalimentación efectivo con la capacidad de las familias para responder a anuncios o actividades.

  • Compartir videos y / o transmisiones

Igualmente, la Secretaría de Educación Pública de México (SEP), dice confiar en que las familias se apoyen en contenidos diseñados para establecer rutinas diarias en el hogar durante el confinamiento. Sin embargo, Germán Pérez, psicopedagogo y catedrático de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), mencionó que la educación a distancia representa un reto para los padres de familia, pues no sólo deben dedicar un tiempo para la orientación de sus hijos e hijas, sino también en las tareas diarias del hogar y el trabajo.

«Nuestra recomendación es que las escuelas hagan una pausa por un minuto y tomen un par de días para pensar en la experiencia de aprendizaje que desean crear».

Lamentablemente, ni semanas de preparación en materia de educación en línea, ni docentes expertos en TICs, podrán hacer frente a una realidad inevitable: la brecha digital que aísla al alumnado sin acceso a internet. «Me preocupa cuánto va a exacerbar la inequidad que ya existe», explica el profesor Aric Foster de 41 años. Miles de estudiantes provenientes de zonas rurales, se encontrarán totalmente desprovistos de herramientas para su aprendizaje, situación que se encuentra fuera de las manos de nuestros docentes.

Las expectativas no cumplidas en el área de educación temprana nos obligan a cuestionarnos si la continuación ininterrumpida del ciclo escolar es la mejor opción para el sistema educativo global actual. «Nuestra recomendación es que las escuelas hagan una pausa por un minuto y tomen un par de días para pensar en la experiencia de aprendizaje que desean crear», aclara Culatta, quien forma parte del Covid-19 Education Coalition. Por otro lado, es necesario señalar que nuestros profesores y profesoras se encuentran en una situación nunca antes vista, y la colaboración oportuna de todos aquellos que conforman el sistema educativo es necesaria. Eric Hudson, director de aprendizaje y diseño de Global Online Academy, dijo que debería haber una sensibilidad a los desafíos que enfrenta el profesorado y «una expectativa manejable de lo que es posible» a medida que se adaptan a las lecciones en línea mientras mantienen relaciones con sus estudiantes.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/profesorado-no-esta-preparado-para-educacion-online

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OVE Entrevista a René Unda «La defensa de los derechos de la niñez es primordial, dentro del conjunto de causas por las que la humanidad se pronuncia y moviliza»

Luz Palomino y Luis Bonilla-Molina entrevistan en exclusiva para Otras Voces en educación

 

Cuando retomamos los estudios sobre niños, niñas y jóvenes institucionalizados nos encontramos con una abundante producción intelectual de René respecto a cómo pensar las infancias en América Latina, la condición juvenil indígena, las representaciones y expectativas sociales de los jóvenes, la feminización de las migraciones, la socialización escolar y otros importantes tópicos. Tuvimos la oportunidad de escucharlo en un par de oportunidades y nos encontramos con un magnífico comunicador de sus puntos de vista, siempre vinculados a las causas sociales más importantes en la región. Su trabajo trasciende las fronteras del Ecuador y es hoy una de las voces más calificadas del derecho a la educación y la inclusión de los más pobres, los olvidados, los invisibles para el sistema.

René Unda Lara es desde hace 25 años Profesor de Sociología y Teoría Política, Universidad Politécnica Salesiana. Cuenta con un Doctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud y un PhD otorgado por la Universidad de Manizales y CINDE. Es licenciado en sociología y ciencias políticas, con especialización en sociología del desarrollo, Máster en Educomunicación, postgrado en educación y nuevas tecnologías. René es el Coordinador del centro de Investigación sobre Niñez, Adolescencia y Juventud (CINAJ) de la Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador. Además editor de la Revista Universitas, dedicada a los estudios de Ciencias Sociales y Humanas.  Pertenece al Grupo de Trabajo (GT) Juventudes e Infancias de CLACSO.

En el 2018 tuvimos un encuentro con él para conversar sobre su trabajo y perspectivas. Un encuentro que marcó una agenda común de trabajo por realizar en los temas de niñez. En otras Voces en Educación consideramos que sería de especial valor para nuestres lectores acercarse mucho más a su trabajo y mirada, por ello le hicimos esta entrevista.

 

René, cuéntanos un poco tu historia personal, como llegaste a las pedagogías críticas, a las educaciones populares?

Toda historia personal es, de varios modos, una historia social y ello supone considerar un conjunto de factores tales como la biografía familiar. Mi abuelo materno fue un inquieto profesor de escuela primaria, apasionado por la fotografía, la poesía y por todo lo que signifique archivo histórico.

Mi madre, es una lectora infatigable y melómana muy identificada con expresiones estéticas populares. Y mi padre, sociólogo de la ruralidad que ha trabajado casi toda su vida directamente con población indígena, a través de quien, desde muy chicos, fuimos mirando la sociedad como un espacio de luchas y conflicto en el que la educación ocupa un lugar central en varios sentidos.

Un aspecto esencial en cuanto al carácter crítico con el que crecí desde mi formación temprana en el hogar y en la escuela tiene que ver con el interés por lo que sucedía en nuestro entorno, en sus múltiples ámbitos. El interés por la política, a partir de la implicación directa de mi padre en la dinámica partidista, fue siempre una característica desde la cual se propició un ejercicio crítico acerca de casi todo lo que ocurría en nuestro entorno.

De tal forma que la socialización primaria representa, en mi caso, una primera aproximación a las pedagogías críticas y, posteriormente, a las educaciones populares en tanto proceso con un cierto carácter programático.

En rigor, a las pedagogías críticas accedo durante mi formación como sociólogo a través de las lecturas de Freire, Giroux, Mac Laren y cía, lo cual me devuelve al trabajo que en varias ocasiones vi desarrollar a mi padre en encuentros, reuniones y asambleas con campesinos e indígenas, especialmente en la Provincia de Chimborazo desde mediados de los años setenta en pleno proceso de Reforma Agraria.

Ahí también, creo, se marca el punto de referencia inicial de mi aproximación a las educaciones populares, aún sin poseer un cierto grado de conciencia sobre aquello, debido, sobre todo, a que cursaba aún la escuela primaria.

De las cosas que más me llamaba la atención y que actualmente considero una potente modalidad de educación popular, era la misa del domingo que daba Monseñor Leonidas Proaño en la Catedral de Riobamba, ciudad en la cual, por el trabajo de mi padre, viví entre los 6 y 13 años, mi infancia. Fui pocas ocasiones, por decisión directa de mi madre, pero lo que decía el obispo de los pobres me movilizaba, pues guardaba directa relación con los temas sobre los que se conversaba en la casa paterna, lo cual contribuyó a generar una temprana inquietud por cuestiones como la injusticia, la pobreza, la dominación y la transformación social.

Creo también que en la adolescencia y juventud temprana se desarrollaban múltiples experiencias de educación popular en la calle y en las canchas de futbol con los vecinos y amigos de barrio, siempre que existió relatos acerca de lo que hacíamos y en los que, sin mencionar explícitamente, quedaban planteados, cuestionados o cimentados ciertos principios y valores relacionados con las ideas de equipo, de ganar o perder, de las actitudes y, sobre todo, de un apabullante sentido lúdico de las cosas.

En una perspectiva más programática, planificada y pensada, mi aproximación inicial a las educaciones populares se produce durante los años de formación universitaria al participar en varios proyectos orientados hacia el trabajo con niños y adolescentes inmersos en procesos de callejización.

Pero quizás la experiencia más significativa la viví al conocer y compartir el modelo de educación popular del Movimiento Nacional de Adolescentes, Niños y, Niñas Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos, MANTHOC, de Perú, que, a la fecha bordea los 50 años de existencia, impulsado y liderado por el maestro Alejandro Cussianovich y varias cohortes de NNA trabajadores formados en los principios de un modelo de educación popular crítico, contextualizado y que propone la valoración crítica del trabajo y su dignificación.

En la misma línea, pude conocer el enorme trabajo y aporte para la educación popular que también en Perú desarrolla por más de 25 años Casa Generación, cuyo trabajo se enfoca hacia la recuperación de la dignidad y escolarización alternativa de adolescentes y jóvenes que han crecido en la calle.

He tenido el privilegio de compartir experiencias con el movimiento de niños/as trabajadores de Paraguay y Bolivia que, junto al caso peruano, comparten principios de acción pensados desde varios de los ejes estructurantes de la educación popular freiriana pero con especificidades que respondan a sus contextos particulares y a su condición generacional.

En el caso ecuatoriano he tenido la suerte de participar en varias experiencias y proyectos realizados en la línea de las educaciones populares con el Proyecto Salesiano Chicos de la Calle y con el Centro del Muchacho Trabajador (Jesuitas).

Creo, finalmente, que una de las experiencias más significativas, en la dimensión afectiva e investigativa, fue haber sido invitado a conocer y participar en el proyecto con niños/as adolescentes y jóvenes de la Fundación Creciendo Juntos, programa de educación popular que se desarrolla en barrios y veredas de la periferia de la ciudad colombiana de Cúcuta, en la frontera con Venezuela, donde las problemáticas de movilidad, desplazamiento forzado, tráfico de drogas ilícitas, trata de personas y sicariato plantean novedosas maneras de encarar y proponer mecanismos de contención y resiliencia desde la educación popular.

 

 

Has estado muy vinculado a la defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Que nos puede comentar sobre la realidad actual al respecto

En realidad, la defensa de los derechos de NNA es una lucha que viene de lejos y que alcanza mayor visibilización social a partir de la aprobación de la Convención Internacional de Derechos del Niño el 20 de noviembre de 1989.

En el momento actual considero que la defensa y promoción de los derechos de NNA es una lucha primordial, dentro del conjunto de causas por las que la humanidad se pronuncia y se moviliza.

Defender los derechos de los NNA supone la defensa de los derechos de todos/as. En el plano de la acción pública, tanto el Estado como la sociedad tienen la responsabilidad de precautelar y garantizar el interés superior de NNA. Más que declarar y legislar sobre los derechos de NNA, el Estado debe procurar generar las condiciones sociales necesarias para el ejercicio efectivo de derechos.

 

Precisamente, esa sensibilidad por los asuntos sociales y pedagógicos, nos permite preguntarte ¿Cuáles consideras que son los elementos más significativos de la crisis educativa en el Ecuador?

Un primer problema, de carácter estructural y persistente, en la historia republicana del Ecuador es el lugar que ocupa la educación en la escala de prioridades del país. Ni la educación ni la salud constituyen ejes alrededor de los cuales se piense un modelo de país o, incluso, un modelo de desarrollo.

Considero que el conjunto de elementos que configuran la crisis educativa deriva de este problema matriz. Si la educación no es el eje central de un modelo de desarrollo estará siempre en una posición subordinada con respecto a otras dimensiones de la dinámica social.

Colocar a la educación en un lugar secundario dentro de la organización de la sociedad, expresa no solo una especie de miopía social, sino que también una degradación de la escala valórica de un Estado o de un proyecto societal.

La insuficiente o escasa asignación presupuestaria por parte del Estado para el sector educación es una consecuencia, cabalmente, de los modos de pensar la educación. De igual forma, pensar la educación como una plataforma para la movilidad social significa reducirla a su condición más instrumental y despojarla de su sentido esencial como potencia transformadora de realidad, así como de su sentido lúdico y creativo, finalmente emancipador. En esta dirección, otro de los elementos significativos que convergen en la actual crisis educativa del Ecuador y que, sorprendentemente, atraviesa a buena parte del profesorado es suponer que la educación no es un campo configurado por lo político, ni que deba pensarse políticamente.

Y de manera evidente, un grave problema en la actual crisis educativa del Ecuador es la lamentable conducción y gestión gubernamental del Estado cuyos principales responsables son los funcionarios ubicados en la esfera decisional y en la estructura de autoridad, quienes no solo han subordinado lo público a intereses particulares, sino que lo público ha sido objeto ha estado siendo devastado.

 

René , ¿consideras que la formación docente se corresponde a los actuales retos que enfrentan los y las docentes? ¿Cuáles deberían ser las reelaboraciones en materia de formación inicial y continua de les educadores en la actualidad?

Si bien se ha dado pasos que pueden resultar interesantes en la formación docente, sobre todo en cuanto a lo pedagógico, didáctico e, incluso, al uso de recursos tecnológicos en ciertos contextos, considero que entre las cuestiones fundamentales y prioritarias a trabajar radica en la comprensión de que la formación docente en todos sus niveles tiene como punto de interés central a la persona.

Esta primera consideración comporta la responsabilidad de comprender la persona en su contexto, como producto de unas determinadas condiciones históricas. Pero de modo previo, la formación inicial debe incluir en su trayecto formativo el reconocimiento histórico de la sociedad y de las condiciones que han hecho posible el tipo de relaciones sociales que vivimos.

Solo así se reconocerá el conjunto de problemas que configuran la sociedad ecuatoriana. En un nivel formativo intermedio, se requiere ciertas claridades con respecto a las especificidades de cada etapa del proceso educativo, lo cual significa comprender las finalidades de cada etapa, sus características y procesos, además del sujeto con el que trabajará.

La formación continua, en la medida que responde a la necesidad de reciclajes o reforzamientos cognitivos, deberá pensarse y plantearse de acuerdo con las necesidades y demandas contextualizadas de los/as docentes

 

¿Qué ha significado la crisis del COVID-19 para el magisterio ecuatoriano? ¿Considera que el COVID-19 y las medidas que se adoptaron en materia educativa afectan al derecho a la educación?

No podría señalar con un alto nivel de precisión que ha significado el COVID-19 para el magisterio ecuatoriano, pero desde la información que ha sido difundida, el magisterio ha debido enfrentar el peso y consecuencias de una crisis que ya estaba instalada antes de la emergencia sanitaria como resultado de una serie de medidas gubernamentales.

A ello, debe agregarse las afectaciones producidas por el COVID-19 en sus distintos aspectos y ámbitos, una de los cuales representó un flagrante y brutal ataque a sus derechos y que fue el despido de 1500 maestros.

Y, en este ya de por sí catastrófico escenario, la necesidad imperiosa de adaptarse abruptamente a las condiciones que impone la crisis en cuanto a una particular modalidad de estudios que, en rigor, no es presencial ni virtual pero que exige la combinación de estas dos modalidades, a lo cual se suma el agravante de que sus ingresos serán mermados por las medidas propuestas por el gobierno en pleno desarrollo de la emergencia.

Lo que ha significado todo este cúmulo de problemáticas para el magisterio, supongo que requiere un procesamiento ritmos algo más pausados que el vértigo de los hechos desencadenados con la crisis del COVID-19.

Y, por supuesto, casi todas las medidas adoptadas en materia educativa significan afectación al derecho a la educación; recortes presupuestarios, decisiones que no consideran las condiciones materiales de acceso al proceso educativo virtual (conectividad, infraestructura, equipamiento, aspectos pedagógicos y didácticos).

Quizás la única medida acertada, más por las características de la pandemia que por mérito de las decisiones gubernamentales, ha sido la de disponer que estudiantes y profesores trabajen desde su casa.

 

 

A partir de su experiencia docente y social ¿cuales serían algunas de las propuestas alternativas en la actual coyuntura del magisterio ecuatoriano?

Más que para el magisterio ecuatoriano, serían propuestas para el sector de la educación superior que es el espacio en el trabajo. En el ejercicio docente una propuesta alternativa pasa por un replanteamiento del tratamiento analítico de los contenidos curriculares no necesariamente para modificarlos sino para ponerlos en relación con la crisis, con sus múltiples aspectos y los escenarios futuros.

La función docente debe, necesariamente, adoptar una actitud alternativa en el contexto de la pandemia y vincular en su proceso de relación con la ciencia las condiciones contextuales y problemáticas relativas a la crisis y emergencia sanitaria.

Se impone, por lo tanto, la activación o fortalecimiento de una comunidad académica que debate y propone la adecuación de contenidos de cara a la circunstancia actual y a lo que se viene.

Los proyectos y programas de investigación, me parece que tienen un prometedor campo de posibilidades para producir conocimiento pertinente, actual y útil en un sentido bien distinto de aquello que sitúa a lo útil como sinónimo de económicamente rentable.

Dotar de significados distintos a significantes cuya lectura e interpretación han funcionado de una cierta manera en la universidad de las tres últimas décadas, será un desafío interesante en la medida en que se abren posibilidades de pensarle al mundo de manera diferente a como lo ha venido haciendo una matriz discursiva hegemónica que ha propiciado una marcada instrumentalización de la educación superior.

Y en cuanto a la vinculación de la universidad con la sociedad, el establecimiento de redes de apoyo mutuo sobre recursos estratégicos desde la perspectiva de sectores populares deviene, a mi juicio, inevitable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Que tu escuela sea mejor porque tú trabajas en ella

Que tu escuela sea mejor porque tú trabajas en ella.

Entrevista con Miguel Ángel Santos Guerra

Miguel Ángel Santos Guerra. Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid (con premio extraordinario) en 1980. Catedrático Emérito de la Universidad de Málaga desde 2013. Director de colecciones de libros sobre educación en varias editoriales españolas y extranjeras. 

Miembro del Consejo Científico de las revistas españolas Tendencias Pedagógicas, Adaxe, Investigación en la Escuela, Universitas, Tarraconensis, Tribuna Docente y Cuadernos de Pedagogía. Y de las revistas extranjeras Aprendizagem (Brasil), Aula hoy (Argentina), Perspectiva Educacional (Chile), Correio da educaçao y A Página da educaçao (Portugal) e Ideales (Ibagué. Colombia).

Miembro del Consejo Social de la ciudad de Málaga y Presidente de la Mesa de Bienestar Social, Educación y Participación. Consejero de Honor del Consejo de Protección de la Infancia. Consejero de la OCU. Miembro del Consejo Escolar de Andalucía. Rotario Honorífico del Club Málaga Corporate.

Profesor de todos los niveles educativos, vicedecano, director. Director de congresos y numerosas investigaciones como responsable del grupo consolidado de investigación. Ha escrito más de 45 libros como autor único, 29 libros como coordinador, 30 libros han sido publicados en editoriales extranjeras, 11 libros los han se han sido traducidos en otros idiomas. Cuenta además con más de cien capítulos de libros, 72 prólogos que le han solicitado, más de 1000 artículos especializados en temas de organización escolar, evaluación educativa, gestión directiva, género, participación formación del profesorado e innovación educativa…

Numerosas entrevistas que le han realizado y publicadas en revistas extranjeras. Desde 2004 colabora semanalmente en el periódico La Opinión de Málaga hasta la fecha.

Ha participado en la creación de un Cine Club Juvenil, en escuelas de padres y madres, en formación para diversos tipos de profesionales en 115 ciudades diferentes.

Tiene un premio extraordinario de doctorado de la Universidad Complutense, Premio Nacional sobre ensayos de educación, Premio Nacional de investigación, visitante o huésped de honor en diversas ciudades argentinas y chilenas. Reconocimiento a la tarea educativa por los Ministerios de educación de las provincias de Mendoza, San Luis, Misiones y Entre Ríos (Argentina). Homenaje de los Orientadores/as de España por la contribución realizada a la Orientación Educativa. Entre otros. 

 Actualmente, cuenta con un blog titulado: «El Adarve» en La Opinión de Málaga, donde cada sábado publica una colaboración. Y como el tema de la mejora educativa sin duda es uno de los temas que hoy ocupa hoy un tema central, el Dr. Miguel Ángel Santos Guerra, accedió amablemente a contestar una entrevista.

  1. ¿Qué se espera de la mejora educativa?

Si hablamos de mejora, hablamos de evaluación educativa, no es solamente porque se centra en cuestiones sobre educación, sino porque tiene que educar a quien la hace y a quien la recibe. He aquí una cuestión que va más allá de la dimensión técnica. ¿Es educativa la evaluación que hacemos en las escuelas y en las aulas? ¿Educa a los evaluadores? ¿Educa a los evaluados?

En los 12 libros que he escrito sobre este inquietante y decisivo tema, he tratado de subrayar que más que evaluar mucho y evaluar bien, es preciso interrogarse sobre los valores que desarrolla y los valores que destruye la evaluación que hacemos. La cuestión esencial es para qué sirve la evaluación que practicamos.

  1. ¿Cómo explica la mejora de la educación?

La mejora es una condición en el proceso de enseñanza y aprendizaje. La mejora requiere de la evaluación. Una evaluación de naturaleza pobre, propicia un proceso de enseñanza y aprendizaje pobre.

La evaluación tiene un componente importante que es el de comprobación. “Eso que tenían que aprender, ¿lo han aprendido?”. “Esas competencias que tenían que adquirir, ¿las han adquirido?”. “Esas actitudes que tenían que poseer, ¿realmente las poseen?”. No es nada fácil comprobar con rigor. Se ha descubierto que, para que haya rigor, en la corrección (¡solo en la corrección!) de ejercicios de ciencias, harían falta al menos, doce correctores.

No tiene mucho sentido decir: “Nosotros enseñamos muy bien, pero los alumnos aprenden poco”. Como sucedería con el vendedor que dijera: “Yo vendo, pero no compran”. Creo que hay que trasladar el foco de la didáctica desde la preocupación obsesiva por la enseñanza, a la preocupación por el impacto en la calidad o excelencia del aprendizaje.

Otro componente de comprobación es: “Cuando los estudiantes, no han adquirido los conocimientos, dominando las competencias o asumido las actitudes, ¿Por culpa de quién ha sido?”. Esto lo explico en mi último libro sobre el tema, titulado “Evaluar con el corazón” (Editorial Homo Sapiens, 2017).

  1. ¿Cómo fortalecer la formación del profesorado y la ruta para el cambio curricular?

Resulta fundamental la buena selección del profesorado. Si la tarea de la educación es tan importante, difícil y arriesgada, hay que encomendársela a los mejores ciudadanos del país, no a aquellas personas que son valiosas para realizar otras actividades.

Luego tiene que darse una buena formación inicial porque la tarea es excesivamente compleja y la diversidad del alumnado infinita. No se puede hacer una buena formación en aulas masificadas, con exclusivo componente teórico, en tiempos apresurados, con profesionales escasamente competentes.

No basta la formación inicial. He dicho en alguna ocasión que los títulos deberían tener fecha de caducidad. Es necesaria la formación permanente, que se realiza fundamentalmente a través de procesos rigurosos de reflexión sobre la práctica, con el fin de comprenderla y de transformarla en su racionalidad y en su justicia.

  1. ¿Qué se espera de los investigadores y los hallazgos que publican? 

– Se espera de los investigadores que tengan buenos criterios (científicos y éticos) para la elección de los temas de investigación.

– Se espera que utilicen planteamientos rigurosos en la metodología y en los análisis científicos.

– Se espera independencia respecto al poder.

– Se espera utilización del conocimiento al servicio de la comunidad.

  1. ¿Cuáles cree que son algunas dificultades que se presenten en torno a la función social del investigador educativo y su relación con las revistas de factor de impacto?

Se están produciendo en la Universidad española algunos problemas  de gran envergadura respeto a la investigación:

  • La docencia está ocupando un segundo plano porque la carrera básica se hace a través de las publicaciones.
  • Los investigadores con nombre pueden publicar con facilidad mientras los noveles encuentran muchas dificultades. Bunge llama a este fenómeno “el efecto Mateo”, sobre el que he escrito varias veces en mi blog El Adarve.
  • Se compran y venden favores para poder publicar en revistas de prestigio.
  • Lo que no se puede publicar en una revista JCR no tiene la menor consideración.
  1. Para terminar, ¿Tiene pensado venir pronto a México?

Tengo varias invitaciones para realizar algunos trabajos en México. Uno de ellos en la ciudad de Guadalajara, en cuya Universidad publiqué hace algunos años (en colaboración con el ITESO, el libro “El Arca de Noé. La escuela salva del diluvio”).

  1. (2019): La negociación, piedra angular de las investigaciones. Madrid. Editorial Morata. (En prensa). .
  2. (2019): Contra el sexismo. Textos y prácticas para la igualdad. Rosario. Ed. Homo Sapiens. (En prensa).
  3. (2018): Un ramo de flores para los docentes del mundo. Rosario. Homo Sapiens.
  4. (2018): Evaluar para aprender. Investigación acción en la Universidad de la Sabana. Bogotá. Universidad de La Sabana.
  5. (2018): Carla y el Hada de los Chupetes. Ed. Homo Sapiens. Rosario.
  6. (2017): La gallina no es un águila defectuosa. Organización, liderazgo y evaluación en las instituciones educativas. Uniminuto. Bogotá.
  7. (2017): Evaluar con el corazón. De los ríos de las teorías al mar de la práctica. Ed.  Homo Sapiens. Rosario.
  8. (2016): La casa de los mil espejos y otros relatos para la Educación Inicial. Ed. Homo Sapiens. Rosario.
  9. (2015): Ideas en acción. Ejercicios para la enseñanza y el desarrollo emocional. Ed. Homo Sapiens. Rosario.
  10. (2015): (Varios autores): Ensayos sobre el curriculum: teoría y práctica.. Ed. Morata. Madrid.
  11. (2015) Reflexionar sobre la evaluación. Experiencias en la Facultad de Políticas y Sociología de la Universidad de Granada. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Granada.
  12. (2015): Las feromonas de la manzana. El valor educativo de la dirección escolar. Ed. Graó. Barcelona.

66 (2014): El Arca de Noé. La escuela nos salva del diluvio. Ed. ITESO y Universidad de Guadalajara (Mexico).

  1. (2015): Pase y lea. Prólogos para libros sobre educación. Ed: Homo Sapiens. Rosario.
  2. (2015): Vivir en primavera. El valor de la educación. Ed. Santillana. Santiago.
  3. (2013): Las feromonas de la manzana. El valor educativo de la dirección escolar. Ed. Homo Sapiens. Rosario. (Traducción al portugués en 2014 en la Editorial Manuel Leao. Porto. Con el título As feromonas da maçá).
  4. (2013): La escuela sin muros. Participación de las familias inmigrantes en la escuela. Ed. Aljibe. Archidona.
  5. (2013): La evaluación como aprendizaje: Experiencias en la Universidad de Santiago de Chile. Ed. USACH. Santiago.
  6. (2012): (Varios autores): Utopías. Ed. El Páramo.Córdoba.
  7. (2011): El árbol de la democracia.  Profediçôes. Porto. Portugal.
  8. (2010): Pasión por la escuela. Cartas a la comunidad educativa. Ed. Bonum. Buenos Aires. (Libro censurado en Argentina por la jerarquía católica y reeditado por Editorial Homo Sapiens. Rosario).
  9. (2010) (Coord): Adolescentes y educación. Ed. Wolters Kluwer. Madrid.
  10. (2009): La avaliación como aprendizaje. Vicerrectorado de Formación e innovación. Universidad de Vigo.55. (2009) (Coord.): Escuelas para la democracia. Cultura, organización y dirección de centros escolares. Ed. Wolter Kluver. Madrid.
  11. (2009):(Coord.) El género como pasión.Homenaje a la profesora Gloria Arenas Fernández. Servicio de Publicaciones. Universidad de Málaga.
  12. (2008) (Coord.): Nieve y barro. Metaevaluación del Plan de Evaluación de centros escolares en Andalucía. Ed.MAD Eduforma. Sevilla.
  13. (2008): La pedagogia contra Frankenstein. Y otros textos contra el desaliento educativo. Ed. Grao. Barcelona. (Edición digital).
  14. (2007): La universidad que aprende: de la evaluación y de los profesores universitarios. Vicerrectoria Academica..U.Javeriana. Cali. Colombia.
  15. (2007): Arte y parte. Desarrollar la democracia en la escuela. Ed. MAD Eduforma. Sevilla. (Publicado anteriormente por la Editorial argentina Homo Sapiens).
  16. (2007):  El pato en la escuela o el valor de la diversidad. CAM. Alicante.
  17. (2007): Enseñar  o el oficio de aprender. Organizacion escolar y desarrollo profesional. Ed. MAD Eduforma. Sevilla. (Publicado anteriormente por Homo Sapiens. Argentina).
  18. (2007): La estrategia del caballo y otras fábulas para trabajar en el aula. Ed. MAD. Sevilla. (Editado en 2006 por la Ed. Homo Sapiens de Rosario. Argentina).
  19. (2007) (varios autores/as): Los “trucos” del formador. Arte, oficio y experiencia. Ed. Graó. Barcelona. (Edición en catalán).
  20. (2006): La estrategia del caballo y otras fábulas para trabajar en el aula. Ed. Homo Sapiens. Rosario. Argentina.
  21. (2006) (varios autores/as): Aprendizaje y nuevas perspectivas didácticas en el aula. Ed. Homo Sapiens. Rosario. Argentina.
  22. (2006): Arqueología de los sentimientos en la escuela. Ed. Bonum. Buenos Aires, Argentina. (Traducido al portugués en la editorial ASA. Porto).
  23. (2005) (coord.): Escuelas para la democracia. Cultura, organización y dirección de instituciones educativas. Consejería de Educación, Gobierno de Cantabria. Santander.
  24. (2004) (varios autores/as): Investigación sobre la participación de padres y madres de alumnos en la escuela. Ed. Consejo Escolar de Castilla-La Mancha. Guadalajara.
  25. (2004) (coord.): Metaevaluación de las evaluaciones de centros en Andalucía. Ed. Consejería de Educación y Ciencia, Junta de Andalucía. Sevilla.
  26. (2003) (varios autores): Conversando con Maturana de educación. Ed. Aljibe. Málaga.
  27. (2003): Arte y parte. Desarrollar la democracia en la escuela. Ed. Homo Sapiens. Rosario, Argentina. (Traducido al portugués en la Editorial Porto).
  28. (2003): Aprender a convivir en la escuela. Ed. Akal. Madrid. (Traducido al portugués en la editorial ASA, Porto).
  29. (2003) (coord.): Conocimiento, ética y esperanza: Homenaje del Departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga al profesor Antonio Fortes Ramírez. Ed. Universidad de Málaga. Málaga.

34.(2003): Una flecha en la diana. La evaluación como aprendizaje. Ed. Narcea. Madrid. (Traducido al portugués en la editorial ASA, Porto).

  1. (2003) (coord.): Trampas en Educación. El discurso de la calidad. Ed. La Muralla, Barcelona.
  2. (2003): No coração da escola. Estórias sobre educação. Ed. ASA, Porto.
  3. (2002)Los equipos directivos de la ESO en Andalucía. Ed.Grupo de Investigación HUM-0311. Málaga.
  4. (2002): La escuela que aprende. Ed. Morata. Madrid. (Traducido al portugués en la editorial ASA, Porto).
  5. (2002): Os desafios da participaçao. Desenvolver a democracia na escola. Porto editora. Porto.

28 (2002): Uma Pedagogia da Libertaçao. Crónica sentimental da uma experiencia. Ed. ASA. Porto.

  1. (2001): Una tarea contradictoria. Educar para los valores y preparar para la vida. Ed. Magistrio del Rio de la Plata. Buenos Aires, Argentina.
  2. (2001): Enseñar o el oficio de aprender. Organización escolar y desarrollo profesional. Ed. Homo Sapiens. Rosario, Argentina.
  3. (2001) (varios autores): Libro de estilo para universitarios. Ediciones Miguel Gómez. Málaga.
  4. (2001)(coord.): Organización Escolar. Biblioteca Básica del Profesor. Ed. Ciss Praxis. Barcelona.
  5. (2000) (coord.):El harén pedagógico. Perspectiva de género en la organización escolar. Ed. Graó. Barcelona.
  6. (1999) (coord.): El crisol de la participación. Investigación etnográfica sobre Consejos Escolares de Centro. Ed. Aljibe. Barcelona.
  7. (1999): La luz del prisma. Para comprender y mejorar las organizaciones educativas. Ed. Aljibe. Málaga.
  8. (1999): Norte del Corazón. Ed. Málaga Digital. Málaga.
  9. (1998): Evaluar es comprender. Ed. Magisterio del Río de la Plata. Buenos Aires, Argentina.
  10. (1996) (coord.): Evaluación externa de la formación de Médicos Residentes: el arte de cambiar a través del conocimiento. Ed. SemFYC. Madrid.

17.(1996): Evaluación Educativa I. Un proceso de diálogo, comprensión y mejora. Ed. Magisterio del Río de la Plata. Buenos Aires, Argentina.

  1. (1996): Evaluación Educativa II. Un enfoque práctico de la evaluación de alumnos, profesores, centros educativos y materiales didácticos. Ed. Magisterio del Río de la Plata. Buenos Aires, Argentina.
  2. (1995): Como en un espejo. Evaluación cualitativa de Centros Escolares. Ed. Magisterio del Río de la Plata. Buenos Aires, Argentina.
  3. (1993) (varios autores/as): El camino hacia una escuela coeducativa. CEP. Morón, Sevilla.
  4. (1993): La evaluación en Educación Primaria. MEC. Madrid.
  5. (1993) (coord.): Agrupamientos flexibles. Un claustro investiga. Ed. Díada. Sevilla.
  6. (1993): La evaluación. Un proceso de diálogo, comprensión y mejora. Ed. Aljibe. Málaga.
  7. (1992) (varios autores/as): La coeducación, un compromiso social. Edita: Junta de Andalucía e Instituto de la Mujer. Sevilla.
  8. (1992): Estrategias para la evaluación interna de centros escolares. MEC. Madrid.
  9. (1992) (varios autores): Evaluación cualitativa de programas de educación para la salud. Una experiencia hospitalaria. Ed. Aljibe. Archidona.
  10. (1990): Hacer visible lo cotidiano. Teoría y práctica de la evaluación cualitativa de Centros Escolares. Ed. Akal. Madrid (traducido al portugués en la editorial ASA, Porto).
  11. (1989) (coord.): Investigar en Organización. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Málaga. Málaga. (Editado online por el Servicio de publicaciones. Puede verse en RIUMA).
  12. (1988): Cadenas y sueños. El contexto organizativo de la escuela. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Málaga. Málaga. (Editado en 2016 online por el Servicio de Publicaciones. Puede verse en RIUMA).
  13. (1984): Coeducar en la escuela. Por una enseñanza no sexista y liberadora. Ed. Zero-Zyx. Madrid.
  14. (1984): Imagen y educación. Ed. Anaya. Madrid. (Edición en Magisterio Del Río de la Plata. Buenos Aires)
  15. (1982): Yo te educo, tú me educas. Ed. Zero, Madrid. (Nueva edición en 1999. Ed. Sarriá. Málaga). (Traducido al portugués en la Editorial ASA con el título  Uma Pedagogía da libertaçao en 2002).
  16. (1978): Jesús Manuel, un muchacho. Ediciones del Magisterio Luis Vives. Salamanca.

 

Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/que-tu-escuela-sea-mejor-porque-tu-trabajas-en-ella-entrevista-con-miguel-angel-santos-guerra/?fbclid=IwAR0acvUVt_h36lCUYMr9yMUQQQEK5ZQI2_8T4cB69m9UEjUmTGxbR8zdCeQ

 

 

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No son clases a distancia, son clases de emergencia

No son clases a distancia, son clases de emergencia

Por: Ilich Silva Peña

La pandemia por coronavirus ha llevado a tomar la decisión de cambiar las clases presenciales por actividades a distancia, trayendo consigo un conjunto de tensiones. Esta abrupta transición desafía tanto a docentes como estudiantes y las familias. En distintas partes del planeta, las instituciones educativas se encontraron de un momento a otro en un escenario distinto al planificado.

Si queremos disminuir las consecuencias traumáticas de esta pandemia, necesitamos comprender que hoy no se requieren clases a distancia, se requieren clases de emergencia. Y como en toda emergencia, debemos apuntar a lo esencial.

Uno de los primeros problemas revelados fue la inequidad de infraestructura para la utilización óptima de la tecnología. Estudiantes que carecen de acceso a Internet, familias que no tienen computadores para todos/as, docentes con espacios de trabajo improvisados, entre otros problemas. La respuesta a la pandemia, además de mostrar la brecha tecnológica, obliga a las familias que tienen acceso a dosificar el uso de la conexión. La emergencia condujo a docentes a ajustar el plan que tenían previsto. A los problemas de infraestructura se suman los de preparación. Aprender de manera rápida el nuevo entorno virtual es otro de los desafíos, en especial para docentes cuya tradición es el trabajo presencial.

Como si todo esto fuese poco, los procesos educativos están envueltos en un conjunto de emociones que no ayudan a una concentración en el aprendizaje (para estudiantes) ni en la enseñanza (para docentes).

Sé que muchos y muchas colegas están dándolo todo para continuar el proceso educativo.  La organización de los tiempos ha variado. Poco a poco se comienza a pensar en actividades asincrónicas como una forma de aportar en la distensión del ambiente.

Toda la comunidad debe comprender que no es necesario trasladar de modo automático la clase presencial expositiva a una videoconferencia expositiva. Aquello solo aumenta el stress. Hoy más que nunca se necesita hacer frente a esa pedagogía bancaria de la que nos hablaba Freire. Pensar que solo necesitamos depositar contenido en la mente de educandos es quizás el error y no la tecnología. Hoy no es momento del contenido.

El control a través del contenido y su expresión en las pruebas estandarizadas se evidencia en medio de la pandemia por covid-19. Si en el contexto habitual no podemos controlar, menos ahora. Para cualquiera que lleve más de un año en la docencia sabe que es imposible que la planificación resulte tal cual fue concebida.

Por supuesto que tiene importancia la planificación de la clase, sin embargo todos aquellos imponderables se multiplican en un espacio educativo al que no estamos acostumbrados. Por esta razón, no es extraño que existan actividades que puedan fallar. Una clase en línea tiene una infraestructura específica, una preparación determinada, una forma de hacerlo. Ya pasadas las primeras semanas de este proceso, habiendo superado la frustración inicial, debemos pensar en qué es lo central y sobre eso actuar.

La pedagogía de emergencia tiene como objetivo principal la capacidad de construir la esperanza. La continuidad del proceso educativo permite decir: «esto es un paréntesis», «esto continúa».

A través de la mantención del trabajo educativo construimos esperanza cotidiana, manteniendo las relaciones diarias, ritmos, hábitos. Por esta razón, la pedagogía de emergencia necesita dejar lo complejo, ir a lo simple, a lo esencial sin marearse con la tecnología.

También, la continuidad de la relación permite señalar que pensar en “vacaciones” en estos momentos sea un error pedagógico. La decisión de cortar el nexo que mantiene la relación con los pares solo puede venir de personas que piensan de modo tecnocrático más que pedagógico.

Hoy, más de un tercio de la población mundial está en situación de confinamiento. La pedagogía de emergencia se ha tomado el campo educativo y no sabemos por cuánto tiempo exactamente.

Esta será una experiencia que llevaremos en nuestros cuerpos por el resto de nuestra vida. Como dice Dewey, la educación es experiencia, pero no toda experiencia es educativa.

Por esta razón es que debemos pensar la forma en la que estamos educando en el 2020. La educación en medio de la pandemia por coronavirus definirá la vida de muchas personas. Para nadie será un año perdido, al contrario, serán muchos los aprendizajes que tendremos durante este periodo.

Para siempre recordaremos a la profesora que nos acompañó en los momentos más difíciles, por siempre estarán con nosotros aquellos compañeros y compañeras que a la distancia compartieron el camino de la esperanza.

En el contexto actual, la clase en emergencia será el refugio, será la forma de continuar, aquél lugar donde la amalgama de vivencias cotidianas se constituye en el aprendizaje perdurable. La clase de emergencia será aquél sitio protegido que nos contuvo en los momentos crisis.

Autor: Ilich Silva Peña

Fuente de la Información: https://opinion.cooperativa.cl/opinion/educacion/no-son-clases-a-distancia-son-clases-de-emergencia/2020-04-08/101021.html

 

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