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Libro (PDF): Trabajo femenino, las nuevas desigualdades

Reseña: CLACSO

El objetivo de esta investigación es estudiar la incorporación de las mujeres en el mercado de trabajo, así como las diferencias y desigualdades con respecto de la situación masculina. Durante mucho tiempo, aun en los países más desarrollados, la desigualdad entre los sexos consistió, sobre todo, en que la mujer se topaba con la imposibilidad de acceder al mercado de trabajo. Hoy, la “nueva desigualdad” se observa en todos los aspectos y circunstancias que conforman el ámbito laboral.

Autor/a:                               Chapoy Bonifaz, Alma de María-  Chávez Hoyos, Marina – Rodríguez López, Patricia – González Marín, María Luisa Rueda Peiro, Isabel
Editorial/Editor: UNAM Universidad Nacional Autónoma de México IIEc
Año de publicación:  2010
País (es): México
Idioma: Español
ISBN :  978-607-02-1949-8
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Informe señala a 41 millones de desocupados en América Latina y el Caribe

América Latina y el Caribe/08/07/2020/Autor: Máximo Paz/Fuente: ANRed

De acuerdo a una reciente publicación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la pandemia desatada por el COVID-19 alberga un proceso de profundización sin precedente histórico de la crisis laboral que persiste desde hace años en América Latina y el Caribe. Los resultados indican que al menos 41 millones de personas se hallan desocupadas en la región. De mantenerse inmutable el contexto crítico impuesto por la crisis sanitaria, el documento indica que las sociedades de las Américas experimentarán aún más la tendencia hacia el incremento del desempleo y el empeoramiento de las condiciones de vida. 

A través de una conferencia de prensa virtual llevada a cabo por Vinicius Pinheiro, Director de la Oficina de la OIT para América Latina y el Caribe y por Fabio Bertranou, Director de la oficina para el Cono Sur, se presentó el informe “Panorama Laboral en tiempos de la COVID-19: Impactos en el mercado de trabajo y los ingresos”. Las estipulaciones volcadas en la publicación hallan una serie de observaciones cuantitativas preocupantes para el contexto social americano.

Entre los datos destacables, el informe describe una suba entre 4 y 5 puntos de la tasa de desocupación en la región respecto al 8,1% de fines de 2019. No conforme con ello, la organización advierte que, de continuar la crisis, los números porcentuales estarán sujetos a un mayor agravamiento.

La investigación, sobre el punto observado, además subraya datos más dramáticos publicados por otros organismos. En ese sentido, el Banco Mundial refleja una caída del crecimiento económico de -7,2% y una tasa de desocupación del 12,3%, mientras que el Fondo Monetario Internacional, sobre una baja en la actividad económica del -9,4%, estipula una tasa del 13%.

Los porcentajes esbozados por la OIT encuentran rostro al revelarse en términos numéricos absolutos las personas que se estiman como desocupadas: sobre los 26 millones existentes anteriores a la pandemia, el incremento de la tasa porcentual describe a 41 millones de parados para 2020.

“Ese aumento sin precedentes en la tasa de desocupación regional implica un récord histórico de 41 millones de desempleados, lo cual va a repercutir sobre la estabilidad económica y social de nuestros países”, reveló Vinícius Pinheiro a través de la pantalla.

El informe además refiere a que el agravamiento de los guarismos encuentra relación directa con los indicadores que dan cuenta del objetivo desmejoramiento de las condiciones laborales y la merma a la baja sobre los ingresos salariales y los presupuestos familiares entre los ocupados.

“Una característica de esta crisis ha sido la velocidad del impacto que se ha traducido en un colapso inmediato de los ingresos laborales y familiares de un conjunto muy amplio de la población”, subrayó Pinheiro. “Esto puede amplificar las desigualdades sociales dado que los ingresos laborales en promedio aportan alrededor del 80%, de los ingresos totales familiares en la región”, completó al respecto el conferencista.

En otro punto de la conferencia se dio cuenta de las limitaciones que se presentan para medir la fuerza de trabajo real desocupada, en tanto que a partir de las medidas de distanciamiento, resguardo y confinamiento, superpuestas al desánimo ante los exiguos ofrecimientos de ocupación laboral se desprende un sector poblacional “escondido” de las estadísticas.

“La masiva destrucción de empleo no se refleja por completo en incrementos en la tasa de desocupación, debido a que una parte significativa de los trabajadores que pierden su empleo ha salido de la fuerza de trabajo”.

Razón por lo cual, se explica, podrían observarse mayores incrementos porcentuales en las estadísticas conforme se flexibilicen las medidas de contención social y, en consecuencia, la población inactiva precise salir a buscar ingresos propios en el mercado de trabajo tanto formal como informal.

Asimismo, el documento establece que cerca del 40% del total de la ocupación en la región se aloja en actividades laborales de alto riesgo en cuanto a su pérdida frente a la crisis sanitaria, mientras que un 17% se radica en sectores de riesgo medio-alto, por lo cual la organización estima que “alrededor del 60% de los ocupados en América Latina y el Caribe se encuentran expuestos a significativas pérdidas de empleo, de horas trabajadas y de ingresos laborales”.

Servicios hoteleros, gastronómicos y comercio se encontrarían, según la OIT, en el segmento de alto riesgo.

Por contrario, el informe indica que el 20% de la fuerza de trabajo de Latinoamérica y el Caribe se localiza inscrita al rango de actividades de bajo riesgo en el marco de la pandemia. Trabajadoras y trabajadores pertenecientes a la administración pública, educación y salud se hallarían en mayor número dentro de ese conjunto laboral.

El cuadro de situación actual encaja en su antecedente lógico a través de las observaciones volcadas en el documento que describen las realidades americanas poco alentadoras mucho tiempo antes del advenimiento de la pandemia.

“El bajo ritmo de crecimiento económico que caracterizó, en general, los años posteriores a la crisis financiera internacional (2008/2009) se tradujo en una débil creación de puestos de trabajo, especialmente de aquellos de mayor calidad”, señala el informe, para asegurar, a renglón seguido, que “la informalidad ha venido incrementándose sistemáticamente pasando de representar el 49,5% del total de los ocupados en 2014 a concentrar el 50,6% en 2018 y el 51% en 2019” y que “por lo tanto, en 2019 continuaron intensificándose las tendencias desfavorables observadas en los mercados de trabajo de la región. En particular, el leve aumento de la tasa de desocupación fue acompañado de un empeoramiento en la calidad de las ocupaciones y de un muy reducido incremento en las remuneraciones reales de los trabajadores”.

De acuerdo a lo desarrollado por la tecnocracia autora del trabajo investigativo, que coloca la certeza de una inconmensurable reducción de empleos y la pérdida masiva de ingresos laborales, se desprenden las alertas necesarias sobre los destacamentos organizativos de la clase obrera latinoamericana y caribeña.

Fuente e imagen: https://www.anred.org/2020/07/03/informe-senala-a-41-millones-de-desocupados-en-america-latina-y-el-caribe/

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Libro (PDF) Economía del género : el valor simbólico y económico de las mujeres

Reseña: CLACSO

Estudios previos habían mostrado que las mujeres se incorporan con menor frecuencia al mercado laboral de la industria del software. La autora se pregunta, entonces, si esta será una consecuencia de que las niñas son socializadas más para la maternidad y el cuido, que para el desempeño profesional. De ser así, prosigue la autora, ¿se encuentran las mujeres, que efectivamente ingresan al mercado laboral, en ventaja o en desventaja? ¿Cómo son valoradas simbólicamente, sobre todo en un contexto en que la industria de alta tecnología prioriza cualidades asociadas a las mujeres? ¿En qué áreas de trabajo se desempeñan? ¿Cómo hacer para que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades y derechos? Para explorar empíricamente estas interrogantes, la autora consideró tres niveles de análisis, prácticas, representaciones e instituciones, presentes en la oferta y la demanda en tres empresas especializadas en tecnologías. La hipótesis que orienta el trabajo sugiere que las mujeres están en desventaja en el mercado laboral y ello condiciona las posibilidades de desempeño en un sector económico estratégico pese, incluso, a las políticas, públicas y privadas, que promueven la igualdad de género.

Autor/a:  Flórez Estrada, María  

Editorial/Editor:  Editorial UCR

Año de publicación: 2007

País (es): Costa Rica

Idioma: Español.

ISBN :   978-9968-46-054-5

 

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Fuente  e Imagen:   http://biblioteca.clacso.edu.ar/colecciones/saladelectura/index.php?a=q&r=1&hs=1&t=1&q=miedo&j=dl&c=general&fqf=TX&Submit=buscar+en+CLACSO

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¿Esta Costa Rica entre los 10 países más desiguales del mundo?

Por La Nación

Miguel Gutiérrez Saxe

La pregunta cobra relevancia por dos razones: recién la BBC publicó la afirmación sobre esta mala posición del país en desigualdad y actualmente se debate la que puede llegar a ser la primera reforma fiscal relevante desde 1995. Una reforma largamente postergada, compleja y que debe repartir sacrificios.

Medir. Hay un acuerdo relativo sobre la importancia de ocuparse de la desigualdad y, además, sobre su medición. Los indicadores más usuales son los del ingreso con datos de las encuestas de hogares, las que, por su naturaleza, subregistran los ingresos más altos. El más convencional es el índice de Gini, aunque la desigualdad de ingreso es tan solo una brecha entre muchas. En otros países –no de manera regular en Costa Rica– el Gini se calcula según los ingresos antes y después de impuestos y transferencias públicas a los hogares. Esta última es la mejor aproximación.

América Latina se ha caracterizado por ser la región más desigual del mundo y Costa Rica no escapa a ello, según la Cepal. Ese rasgo estructural se ha mantenido durante mucho tiempo en la región, incluso en coyunturas de alto crecimiento económico. A inicios del presente siglo, en la mayoría de los países latinoamericanos se inició un proceso de reducción de la elevada desigualdad de los ingresos, pero luego de la crisis del 2008 esta se desaceleró.

Costa Rica tiene ahora mayores capacidades humanas, pero lleva más de dos décadas de estancamiento de la pobreza según ingreso, alto nivel de desempleo y creciente desigualdad

En general, la principal fuente de ingresos de la gente se origina en el mercado de trabajo. Por eso, entre los principales factores para explicar la reducción de la desigualdad en la región se destacaron la activación de políticas para mejorar los salarios mínimos, más empleos formales, la extensión de la cobertura contributiva de la seguridad social, el aumento en la participación de las mujeres que incrementó el número de perceptores de ingresos por hogar y una mejor llegada de los programas sociales mediante las transferencias monetarias a hogares de menores ingresos.

¿Y en Costa Rica? Durante ese periodo de disminución de la desigualdad en América Latina, Costa Rica, por el contrario, la vio crecer, por lo cual pasó de ser uno de los países más equitativos en la distribución del ingreso a estar en rangos similares al promedio latinoamericano. El Gini en el 2016 fue de 0,52, sin cambios significativos desde el 2011, lo que refleja un estancamiento en niveles altos de la desigualdad.

Otro indicador de la desigualdad es el porcentaje del ingreso total que acumula cada quintil (20 %) y decil (10 % de hogares). Estas relaciones agregan claridad: en el 2016, los ingresos promedio del quintil (20 %) de mayor ingreso fueron 12,9 veces mayores que los del primer 20 %, cantidad que no ha variado significativamente desde el 2013. Visto por grupos de 10 %, el décimo tiene un ingreso 26,8 veces mayor que el primero (el promedio para países de la OCDE es 9 veces). Si se considera el ingreso del 2 % de los hogares más ricos y se contrasta con el del primer 10 %, en el 2016 el indicador asciende a 44 veces. Eso según el Informe Estado de la Nación más reciente.

La disminución de la desigualdad la pone el ingreso social. Para el promedio de la región, según la Cepal, el coeficiente de Gini solo baja 3 puntos tras los impuestos directos, en tanto que la provisión pública de servicios educativos y de salud lo reduciría adicionalmente en unos 6 puntos; en Costa Rica, estima que el efecto conjunto es una reducción en el coeficiente de 12,1 puntos, duplicando educación y salud el efecto de los impuestos.

Por su parte, en los países de la OCDE el efecto redistributivo de las transferencias monetarias y del impuesto sobre la renta personal alcanza en promedio 17 puntos porcentuales, mientras que la redistribución efectuada mediante el gasto público alcanza 7 puntos. En la OCDE, los impuestos son más progresivos por lo que contribuyen más a la igualdad.

En una perspectiva a largo plazo, y con la categoría de clase social a la que da seguimiento el Informe Estado de la Nación, los datos cantan algo más. Este seguimiento pone en evidencia el estancamiento relativo de los ingresos reales de todas las clases sociales desde 1987, con la excepción de los sectores de expertos y medianos propietarios y de la clase alta.

También en el país son evidentes otras dimensiones de la desigualdad socioeconómica, entre ellas las referidas a la baja incorporación de las mujeres al trabajo reconocido y remunerado, y sus niveles inferiores de ingreso para cualquier categoría ocupacional (entre un 20 % y un 30 %). Y por etnia, especialmente grave por la exclusión social radical de los pueblos indígenas, difícilmente visible por su tamaño en las encuestas. Las desigualdades socioeconómicas territoriales son serias y su atención requiere de intervenciones públicas mejores y más robustas.

El análisis detallado no es halagüeño. Las regiones costeras y fronterizas muestran baja prosperidad económica, sostenibilidad ambiental y progreso social en relación con la región central. Eso significa, entre otras cosas, inseguridad ciudadana, atención médica básica deficiente, bajo nivel de escolaridad, demanda insatisfecha de vivienda, infraestructura física insuficiente o inconexa y de baja calidad, problemas de agua y saneamiento, pocas oportunidades económicas y una población menos conectada con el mundo.

Por ejemplo, mientras en el 2016 el 16,1 % de los hogares de la región central estaba bajo la línea de pobreza, en todas las demás regiones del país el porcentaje de hogares pobres fue superior al 23 % y en alguna zona llegó hasta el 31 % (documento de fundamentos del Acuerdo Nacional).

Costa Rica tiene ahora mayores capacidades humanas, pero lleva más de dos décadas de estancamiento de la pobreza según ingreso, alto nivel de desempleo y creciente desigualdad. La composición de los ingresos del gobierno no es progresiva, no aporta mayor cosa para la mejora de la igualdad. La diferencia la pone la política social que sí es altamente progresiva, aunque apenas compensa el efecto de lo económico en la desigualdad.

En 1981 el país vivió una crisis originada en problemas fiscales, con un Ejecutivo débil y un Legislativo que no quiso actuar: cayó la producción, el empleo y el ingreso real. La inversión social se vino a la mitad. Recuperarnos tomó varias décadas. No podemos repetir el gigantesco error.

 

Fuente del artículo: https://www.nacion.com/opinion/columnistas/esta-costa-rica-entre-los-10-paises-mas/ZGG7TBFWUZEMNOORUNSAAXKUKE/story/

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¿Dónde están las mujeres?

Por: Ester Oliveras

El reconocimiento a la ingeniera y emprendedora Dorcas Muthoni ayuda a incrementar el vergonzoso 8% de Honoris Causa femeninos en Catalunya.

Para la mayoría de mujeres, el espejismo de la igualdad vivido durante la etapa educativa va desvaneciéndose a medida que nos adentramos en el mundo laboral. A una cierta edad, todas tenemos anécdotas laborales y personales que ejemplifican las pequeñas, medianas y grandes desventajas que vamos encarando durante el día a día. Los datos agregados corroboran el impacto: menor participación de las mujeres en el mercado de trabajo, un 20% de mujeres en los consejos de administración de empresas del IBEX-35 o solamente un 19% de alcaldesas en Catalunya.

Aunque se está haciendo evidente que la existente desigualdad de género es un impedimento para aliviar la pobreza o para conseguir un desarrollo sostenible, la sociedad en la que vivimos está organizada de una manera patriarcal que tiende, tozudamente, a invisibilizar y desvalorizar las mujeres. Para contrarrestar esta tendencia se adoptan medidas económicas y políticas que estimulen, o fuercen en algunos casos, la presencia de mujeres en puestos de poder y reconocimiento. Pero el problema es muy complejo, inconsciente por la mayoría de nosotros y que comienza mucho antes de la entrada de las mujeres en el mercado laboral.

Una encuesta realizada a madres sobre la capacidad de su bebé de gatear por una rampa, demostró la existencia de expectativas por encima de las posibilidades reales de los hijos y expectativas por debajo de las capacidades reales de las hijas. De manera congruente, otro estudio realizado en bufetes norteamericanos, demuestra que las mujeres abogadas muestran menos ambiciones y expectativas de promoción en comparación a los hombres. Esta diferencia de expectativas aún se amplía más en caso de maternidad.

Sistema educativo

El sistema educativo también ha sido poco activo en la inclusión de la perspectiva de género tanto en sus contenidos como en las metodologías docentes. Los currículos y los libros de texto que se utilizan rebosan de estereotipos. Las chicas que llegan a la universidad se ven expuestas a un gran número de figuras y referentes masculinos y, así, se sigue reproduciendo en el imaginario de las mujeres que el conocimiento, la iniciativa y el poder están, principalmente, en manos de los hombres.

Una vez en el lugar de trabajo, en algunas organizaciones se crean redes informales, los llamados ‘old boys’ club’, en las que los hombres se favorecen entre ellos laboralmente, dejando al margen, de manera consciente o inconsciente, a las mujeres. Este clima laboral también se ha definido como ‘chilly climate’. Un entorno laboral poco amable que, sutilmente, va minando las oportunidades de promoción para las mujeres, así como su seguridad.

Por todo ello, hay que felicitar a Dorcas Muthoni, la reciente receptora de un doctorado Honoris Causa por parte de una universidad pública catalana, que ayuda a incrementar el vergonzoso 8% de mujeres Honoris Causa en Catalunya. Dorcas Muthoni,  ingeniera y emprendedora, ha desarrollado un papel importante en la implantación de las tecnologías de la información en África, así como en incentivar al colectivo femenino de este continente a estudiar ingeniería. Esperamos que su empresa sea un caso utilizado en las escuelas de negocio y universidades, construyendo y ampliando el colectivo de mujeres brillantes en el que nos podamos reflejar.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/opinion/20180102/donde-estan-las-mujeres-6527913

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España: CCOO-CLM apuesta por una formación «acreditable, especializada y localmente referenciada a las necesidades formativas del sistema productivo»

Europa/España/03 Septiembre 2017/Fuente y Autor: lacomarcadepuertollano

Diferentes acciones formativas realizadas en Ciudad Real, Toledo y Tarancón han proporcionado una acreditación oficial. Certificados de profesional, con el valor de mercado que este hecho aporta a la cualificación recibida.

Si bien la formación para el empleo no genera empleo por sí misma, indiscutiblemente, mejora las condiciones de acceso, permanencia, desarrollo y promoción laboral.

Para ello es necesario que la formación programada se corresponda con las necesidades del mercado laboral y coadyuve al desarrollo y mantenimiento de un sistema productivo competitivo y sostenible.

Las prioridades formativas establecidas por la administración a la hora de aprobar planes formativos en la región son un referente a tener en cuenta, pero es imprescindible su ajuste territorial y disponer de datos de impacto de la formación realizada que nos permita contestar a las siguientes preguntas:

– ¿La formación que realizamos, responde a los perfiles de cualificación demandados por las empresas?

– ¿La formación realizada está contribuyendo al desarrollo sostenible de nuestro sistema productivo?

– ¿Cuál es el impacto real en términos de colocación en las áreas profesionales priorizadas de la formación recibida?

Un ejemplo de adecuación entre oferta y demanda es el curso de Organización y Gestión de almacenes realizado en la zona de influencia de Tomelloso y Alcázar de San Juan a lo largo de este año. De los 12 alumnos que lo finalizan 4 están ya trabajando en la cualificación adquirida y dentro del área profesional de la logística comercial y, al menos, otros 2 han recibido ofertas a este respecto.

Esperamos semejantes ratios de inserción, en los cursos dirigidos a esta área profesional que se están realizando en Ciudad Real, Toledo y Tarancón.

Todos estos cursos proporcionan una acreditación oficial, son certificados de profesional, con el valor de mercado que este hecho aporta a la cualificación recibida.

Los cursos tienen carácter gratuito han tenido una duración de 320 horas teóricas y los alumnos han realizado 80 horas de prácticas no laborales en empresas lo que permite a los trabajadores completar su cualificación teórica y, a las empresas conocer la capacitación, así como las actitudes de los trabajadores y su adaptación al puesto y a la empresa.

La formación ejecutada en zonas con elevado peso en el sector de logística comercial y comunicación y más concretamente de logística comercial como Tarancón o Azuqueca de Henares trata de dar respuesta a las necesidades de cualificación de las empresas implantadas y/o corresponde a la demanda de formación de alumnos dispuestos a deslocalizarse dentro de la región en busca de su primer empleo en una actividad profesional de creciente demanda.

El análisis del impacto de la formación y su incorporación al diseño de programación de los planes formativos desarrollados en la región son dos claves indiscutibles para potenciar la eficacia de la formación y, es indudablemente, un requisito imprescindible para potenciar su eficiencia en términos económicos.

Fuente de la noticia: http://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/noticia/2017_09_01/45

Fuente de la imagen:

 http://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/2017_09_01/miniaturas/640X/2017_09_01_No_45-1.jpg

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“Tanto vendes tanto vales”, el Libro Blanco de la CEOE sobre educación

Por Carmen Rodríguez, Enrique Díez, Rodrigo J. García y Julio Rogero miembros del Foro de Sevilla.

Vivimos en un momento en el que la educación ha pasado a ser un producto que se eligen dentro de un nuevo mercado de la formación. No somos máquinas para sus fábricas, ni el sistema educativo está para generarles más beneficios.

La puesta en escena de la presentación del Libro Blanco de los Empresarios Españoles, La educación importa es el fiel reflejo de la estrecha relación y fiel servidumbre del poder político (Ministro de Educación) al poder empresarial (Presidente de la CEOE). Y su contenido no es más que la reclamación explícita de algo que ya es real desde hace tiempo en España: lasubordinación del sistema educativo a los intereses empresariales. Este Libro Blanco no es ninguna novedad, más bien es un discurso repetido desde el Foro Mundial de la Educación celebrado en Dakar en el año 2000, incorporado en Europa a partir de la agenda de Lisboa (ET 2010 y ET 2020) y apoyado por organismos gubernamentales (OCDE, BM, OEI, CEPAL), sobre la importancia de la educación como elemento central para la transformación hacia una sociedad más competitiva y con una mayor producción económica.

Expertos, predicadores o mercaderes, que actúan como representantes de los valores de la globalización y de la política mundial en educación, asumen, desde la racionalidad técnica, que la única opción en un sistema capitalista financiero es la deriva de la educación a los objetivos de las empresas y a la gestión tecnocrática de los sistemas educativos. Elaboran discursos que, aunque tienen una poderosa influencia en la institucionalización de estructuras y prácticas globales, ni todos los organismos lo plantean de manera idéntica, ni todos los países los asumen de la misma forma y esperamos que cada vez tengan más resistencias.

Aumentar el nivel educativo de los estudiantes no producirá mejores empleos, ni mejores salarios, ni será por sí mismo beneficioso para la economía y la sociedad en su conjunto, sin que existan modificaciones sustanciales en el sistema productivo. En España contamos con una tasa de sobre-cualificación formativa, respecto a la estructura de un mercado laboral que también hace que haya mucha demanda de empleos poco cualificados y menos empleos para las personas formadas, como nos indica en su último informe “Save The Children”.

La educación no está ni debe estar al servicio de las empresas, sino de la sociedad en su conjunto y de las necesidades de la población y del planeta. La cúpula empresarial trata de que confundamos “sus deseos” con las necesidades de la ciudadanía, y sus beneficios con el objetivo de la vida del ser humano. Podríamos imaginar lo que hubiera sucedido con la formación de nuestros jóvenes, si en el momento de la ‘burbuja’ inmobiliaria, los planes de estudio hubieran priorizado perfiles profesionales orientados a la construcción, la arquitectura, el interiorismo, o el saneamiento.

Las ideas básicas que plantea la CEOE y que forman parte de esta agenda global son:

  1. Estandarización de la educación con la reducción de contenidos a competencias básicas y específicas para el mundo laboral. El currículo y los conocimientos serán siempre una estrategia de empleo, crecimiento e inversión (mercantilista). Reducidos, por tanto, a saberes instrumentales y aplicados que dejan atrás el acervo cultural y conducen a lo que se está denominando la “nueva cultura del capitalismo”, que se caracterizan por el cortoplacismo y la lógica de la demanda, construyendo un déficit de sentido que deja en la incertidumbre a la educación.
  2. Reducción de la complejidad educativa a aquello que se puede medir con pruebas externas e internacionales, con el añadido del neocolonialismo cultural que suponen las evaluaciones internacionales. En política educativa el lenguaje ha sido colonizado por el discurso económico y por una racionalidad tecnocrática que se ha construido en torno al poder de los datos y las grandes comparaciones, que se han convertido en una auténtica religión. La tecnologización del discurso forma parte de la ingeniería del cambio social unido a las reformas educativas en las últimas décadas.
  3. Incorporación de mecanismos de gestión empresarial en la organización y funcionamiento de los centros educativos, que redundan en una financiación eficiente y en la privatización del sistema educativo. Los procesos de gestión educativa (descentralización, autonomía, evaluación e información) transfirieron mayor poder a la demanda, para dar mayor capacidad a los actores locales, las familias y la definición de la oferta educativa. Pero la experiencia ha demostrado que es necesario distinguir entre demanda y necesidad. La demanda está desigualmente distribuida y los requerimientos de un grupo social rápidamente se transforman en necesidad.
La apuesta empresarial de la CEOE por ampliar y reforzar la financiación pública de la enseñanza privada, a través de los conciertos educativos que suponen un ingente negocio educativo, el cheque escolar en el primer ciclo de educación infantil y la desgravación fiscal en las etapas obligatorias, es consecuencia de que la educación ya no se considera un ascensor social, y la lógica competitiva del mercado combina con los deseos de ambientes familiares y religiosos que pugnan por el individualismo y la elección de centros.

Estas políticas educativas de privatización, segmentación social e inequidad del derecho a la educación hacen que España ocupe un puesto muy bajo en el índice de inclusión social según PISA 2015 (la antepenúltima posición de los países de la OCDE en Europa y la quinta por la cola de toda la OCDE), índice que refleja la escasa pluralidad y diversidad de nuestras escuelas y el rápido incremento de la segregación desde el año 2009.

El resto de medidas que proponen aseguran que son, por supuesto, evidencias y no apuestas ideológicas de la CEOE, algo que, según ellos, hay que desechar en un pacto educativo. Pero está claro que todas ellas reflejan la ideología de este sector empresarial que exige: el protagonismo del empresariado en la gobernanza ejecutiva de la formación para el ejercicio de una profesión, la ampliación de la educación para el emprendimiento en el currículo escolar, que haya más ingenieros y menos filósofas, la promoción de la excelencia y de los colegios de élite para unos pocos, la selección de centro educativo por el cliente y la re-centralización del sistema educativo, puesto que según la patronal hay que controlar tanta autonomía de las comunidades.

La tesis central que se viene a concluir es que no sólo se está en un proceso privatizador a escala mundial abriendo la educación a los mercados y rompiendo la concepción de la educación como un derecho social que ha de ser protegido por el Estado, sino que se está adecuando la misma educación a los principios y prácticas del mercado. Lo sorprendente es que esta dinámica neoliberal se ha configurado como “sentido común” tan poderoso que ha sido capaz incluso de redefinir los límites de la discusión. Ya no se discute si la educación ha de servir para reproducir el sistema o para emancipar, sino que se plantea cómo hacer más eficaz y eficiente el sistema educativo al servicio de la empresa y del mercado, cómo “volver a lo básico” (el lema de las tres “ies” de la política educativa, que proclamaba el empresario y político italiano neoconservador Silvio Berlusconi: “Inglese, Internet, Impresa”); ya no se plantea como servicio público al servicio de la ciudadanía, sino como producto que las personas consumidoras han de elegir en un nuevo mercado de la formación…

No somos máquinas para sus fábricas, ni mano de obra para complacer sus deseos de seguir aumentando sus ganancias, ni el sistema educativo está para generarles más beneficios. Es hora ya de que empecemos a invertir el discurso y a volver a las prioridades sociales y humanas que deben construir el sistema educativo.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/06/13/tanto-vendes-tanto-vales-el-libro-blanco-de-la-ceoe-sobre-educacion/

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