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La vuelta al cole presencial supone un ahorro de 285 euros para las familias frente a un modelo híbrido

Publicado en ABC

Por: Fernando Morales

Hasta un 87 por ciento de los padres piensan reciclar algunos materiales escolares como mochilas, bolsas escolares y uniformes.

La vuelta al cole está cada vez más próxima. Las libretas y uniformes ya están empezando a sobrevolar en muchas casas, pero lo cierto es que aún no se sabe cómo arrancará el nuevo curso, si con una presencialidad total o si, por el contrario, habrá un modelo híbrido en el que los alumnos alternarán clases presenciales con online. Y no es un detalle menor, ya no solo por la calidad de la enseñanza, sino por el ahorro o el gasto que supone a las familias tener que adaptarse a cada uno de los modelos.

Y es que una vuelta al cole presencial es un 42% más barata que si se mantiene el modelo híbrido. Son datos de un estudio que ha elaborado el comparador de precios Idealo y que viene a demostrar que el modelo “de toda la vida” es el más adecuado para las familias desde el punto de vista económico, más teniendo en cuenta la situación de crisis de muchas de ellas.

Y aunque puede depender de la evolución de la pandemia y del aumento o no de los contagios, cabe recordar que España ha conseguido, a diferencia de otros países, mantener los centros educativos abiertos durante todo el curso escolar pasado, a pesar de las diferentes olas de la pandemia. Es por ello, entre otras cosas, por lo que el responsable de comunicación de Idealo, Kike Aganzo, no entendería que los niños se quedasen, aunque sea de manera parcial, en sus casas.

Este escenario implicaría que el recibo de la vuelta al cole sea más elevado fundamentalmente por los aparatos tecnológicos necesarios para seguir las clases. En concreto, Aganzo destaca que los ordenadores portátiles han subido de precio y «encarecen mucho la vuelta al cole» no solo por el hecho de que hacen falta tantos portátiles como menores haya en casa, sino porque con un modelo semipresencial, explica Aganzo, se utiliza tanto el ordenador como el libro de texto, «por lo que es como duplicar el gasto». Con todo ello, un formato semipresencial conllevaría un gasto medio de 678 euros.

La vuelta al cole de este año, no obstante, será un 3,97% más barata que la del curso pasado, todo a pesar de que las mochilas, el calzado deportivo y algunos materiales de papelería han aumentado su precio, situándose el gasto por menor en 393 euros siempre y cuando sea un regreso sin restricciones. Por gastos, según Idealo, las familias gastarán hasta 40,22 euros en papelería, cerca de 35 euros en mochila, por encima de los 30 euros en calzado, más de 25 euros en chándal y 259 euros en libros de texto.

Sin embargo, y como han podido comprobar en el estudio, tanto la vuelta presencial como la semipresencial se salen del presupuesto esperado por los padres. En total, el 61% de las familias encuestadas tiene previsto gastar entre 50 y 200 euros, mientras que un 13% de los encuestados planea desembolsar menos de 101 euros y solo un 26% más de 200 euros. Además, como consecuencia de la crisis económica, las familias son este año más partidarias de reutilizar material del curso pasado. Hasta un 87 por ciento de los padres piensan reciclar algunos materiales escolares como mochilas, bolsas escolares y uniformes.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-vuelta-cole-vuelta-cole-presencial-supone-ahorro-285-euros-para-familias-frente-modelo-hibrido-202108171153_noticia.html

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España: La vuelta al cole presencial supone un ahorro de 285 euros para las familias frente a un modelo híbrido

Hasta un 87 por ciento de los padres piensan reciclar algunos materiales escolares como mochilas, bolsas escolares y uniformes

La vuelta al cole está cada vez más próxima. Las libretas y uniformes ya están empezando a sobrevolar en muchas casas, pero lo cierto es que aún no se sabe cómo arrancará el nuevo curso, si con una presencialidad total o si, por el contrario, habrá un modelo híbrido en el que los alumnos alternarán clases presenciales con online. Y no es un detalle menor, ya no solo por la calidad de la enseñanza, sino por el ahorro o el gasto que supone a las familias tener que adaptarse a cada uno de los modelos.

Y es que una vuelta al cole presencial es un 42% más barata que si se mantiene el modelo híbrido. Son datos de un estudio que ha elaborado el comparador de precios Idealo y que viene a demostrar que el modelo “de toda la vida” es el más adecuado para las familias desde el punto de vista económico, más teniendo en cuenta la situación de crisis de muchas de ellas.

Y aunque puede depender de la evolución de la pandemia y del aumento o no de los contagios, cabe recordar que España ha conseguido, a diferencia de otros países, mantener los centros educativos abiertos durante todo el curso escolar pasado, a pesar de las diferentes olas de la pandemia. Es por ello, entre otras cosas, por lo que el responsable de comunicación de Idealo, Kike Aganzo, no entendería que los niños se quedasen, aunque sea de manera parcial, en sus casas.

Este escenario implicaría que el recibo de la vuelta al cole sea más elevado fundamentalmente por los aparatos tecnológicos necesarios para seguir las clases. En concreto, Aganzo destaca que los ordenadores portátiles han subido de precio y «encarecen mucho la vuelta al cole» no solo por el hecho de que hacen falta tantos portátiles como menores haya en casa, sino porque con un modelo semipresencial, explica Aganzo, se utiliza tanto el ordenador como el libro de texto, «por lo que es como duplicar el gasto». Con todo ello, un formato semipresencial conllevaría un gasto medio de 678 euros.

La vuelta al cole de este año, no obstante, será un 3,97% más barata que la del curso pasado, todo a pesar de que las mochilas, el calzado deportivo y algunos materiales de papelería han aumentado su precio, situándose el gasto por menor en 393 euros siempre y cuando sea un regreso sin restricciones. Por gastos, según Idealo, las familias gastarán hasta 40,22 euros en papelería, cerca de 35 euros en mochila, por encima de los 30 euros en calzado, más de 25 euros en chándal y 259 euros en libros de texto.

Sin embargo, y como han podido comprobar en el estudio, tanto la vuelta presencial como la semipresencial se salen del presupuesto esperado por los padres. En total, el 61% de las familias encuestadas tiene previsto gastar entre 50 y 200 euros, mientras que un 13% de los encuestados planea desembolsar menos de 101 euros y solo un 26% más de 200 euros. Además, como consecuencia de la crisis económica, las familias son este año más partidarias de reutilizar material del curso pasado. Hasta un 87 por ciento de los padres piensan reciclar algunos materiales escolares como mochilas, bolsas escolares y uniformes.

Fuente de la información e imagen: https://www.abc.es

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Clases presenciales y el futuro del modelo híbrido en México…

Por: Abelardo Carro Nava

Hoy, desde Palacio Nacional, se habla de un regreso a clases presenciales en próximos días…

Trasladar la escuela a la casa no fue la mejor decisión que la Secretaría de Educación Pública (SEP) tomó al inicio de la pandemia pues, como se sabe, la escuela es por excelencia el espacio en el que ocurren una serie de interacciones de gran valía para la generación y adquisición de aprendizajes formales en los estudiantes. ¿Por qué fue tan necesario e indispensable que, tanto profesores y alumnos, agotaran los contenidos de un plan de estudios durante el ciclo escolar 2020-2021 o, mejor dicho, porqué no se propuso, desde la propia Secretaría, la dosificación de contenidos o el desarrollo de actividades relacionadas, por ejemplo, con la lectura y escritura situadas en el propio contexto de los educandos para favorecer dichos aprendizajes puesto que las condiciones de vida de los padres de familia de los niños, niñas y adolescentes (NNA) son tan diversas?, ¿acaso no se contaba con un diagnóstico de esas condiciones cuando el propio Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica continuamente indicadores sobre ese rubro?

En este sentido, hasta el hartazgo se ha dicho que la contingencia sanitaria visibilizó los males que padece el Sistema Educativo Mexicano (SEM), y esto es cierto porque, quienes cotidianamente transitábamos por diferentes espacios educativos y no educativos, pudimos observar las brechas de desigualdad existentes en una comuna, municipio, estado o región, aunado, desde luego, a las evidentes desigualdades entre escuelas públicas ubicadas en dichos contextos. La falta de agua, energía eléctrica, sanitarios, drenaje, espacios o aulas con mobiliario adecuado, internet, etcétera, contrastaba con aquellas que sí los tenían o, al menos, con la mayoría de ellos.

Es cierto, esto ha sido el lastre que se ha venido arrastrando desde hace muchas pero muchas décadas. Y con esta realidad, a veces lacerante, esta Secretaría diseñó un esquema denominado Aprende en Casa que, como sabemos, fue de poca utilidad, dado que el número de estudiantes y profesores que hicieron uso de la televisión y radio, no fue el esperado.

Y no fue el esperado porque quien conoce perfectamente las condiciones de vida de sus alumnos y de sus familias son las maestras y los maestros. Docentes que, independientemente de su grado de compromiso y responsabilidad con su labor, diseñaron sus propias herramientas de trabajo para sacar a flote el barco, destacan: la adquisición de equipos tecnológicos con sus propios recursos, la elaboración de cuadernillos a partir de su conocimiento y lo que implicaba el trabajo en casa de sus educandos, la toma de cursos para conocer sobre el empleo de alguna plataforma, el uso de internet y diversos materiales educativos pagados con dinero de su bolsillo, el doble trabajo o actividad que en algún momento significó (y aún significa) el quehacer docente de manera sincrónica y asincrónica, las planeaciones modificadas o ajustadas a esta “nueva” realidad, la extenuante revisión de trabajos enviados a todas horas, los consejos técnicos muchas veces sin sentido y sin propósitos acordes a las demandas y necesidades del profesorado, entre otras. Acciones que, indiscutiblemente, los llevo a ser lo suficientemente creativos; pero no fue suficiente, por un lado, no todos los padres de familia y alumnos se comprometieron con la continuidad de ese proceso formativo y, por el otro, la Secretaría hizo oídos sordos a las distintas problemáticas que se fueron gestando a lo largo del ciclo escolar que ha culminado y, de las cuales, no dio una respuesta clara y contundente que permitiera direccionar el trabajo de los mentores.

Hoy, desde Palacio Nacional, se habla de un regreso a clases presenciales en próximos días como si esto fuera la solución a las dificultades que, brevemente, he señalado; no obstante, regresar a lo mismo, desde mi perspectiva, no encuentra sentido porque, indiscutiblemente, no es ni será lo mismo, y por ello tenemos que empezar a reconocer que esas mismas problemáticas se han incrementado en este tiempo y por lo cual dificultarán el proceso de regreso de todos los actores educativos.

Educación presencial, a distancia o en línea parece ser el dilema que habrá de resolverse en los próximos días. No obstante, ¿es viable el establecimiento de un modelo híbrido o combinado entendiéndolo como la integración eficaz de dos componentes: la enseñanza presencial y la tecnología no presencial en las escuelas? (Contreras, Alpiste y Eguia, 2006), ¿el magisterio y los padres de familia están preparado para ello?, ¿las instituciones educativas cuentan con todos los medios para hacerlo efectivo? Es más, ¿de qué manera se asegurará el establecimiento de este “modelo” cuando en los hechos innovar un ambiente de aprendizaje a distancia, no es trasladar la docencia de un aula de adobe a un aula virtual, ni cambiar el gis y el pizarrón, por un pizarrón inteligente? (Moreno, 1997). Preguntas, si usted gusta, sencillas, pero que permiten la reflexión y el necesario análisis y debate en torno a una posible alternativa que, supongo, visualiza la SEP y los “altos” funcionarios de esta Dependencia para el ciclo escolar 2021-2022. Desde mi perspectiva, incorporar este tipo de escenarios sin un diagnóstico real de los sujetos que emplearían este esquema, así como también, de los contextos de trabajo donde presumiblemente operaría con un enfoque estrictamente pedagógico, generaría mayores problemas que aquellos que se busca resolver o atender.

Esto lo traigo a colación por dos cuestiones. La primera, el incremento de contagios de Covid-19 en varios estados de la República Mexicana en los últimos días, y la incertidumbre que priva en la sociedad y en el sector educativo sobre el inminente regreso a clases presenciales anunciado por el Presidente hace unos días.

Tengo claro pues, que un esquema que tienda a trabajar de manera híbrida debe estar fincado en un programa educativo formal mediante el cual, el alumno pueda realizar al menos una parte de su aprendizaje en línea con un cierto grado de manejo sobre el tiempo, lugar, ruta o ritmo del mismo. Mientras que otra parte de ese aprendizaje, podría ser llevado a cabo en un espacio físico distinto a la casa y con algún tipo de supervisión, en este caso, del padre de familia o tutor. Tal programa educativo formal, ¿será el que direccione las actividades escolares y, desde luego, la generación de aprendizajes de los alumnos pues no todos los paterfamilias están de acuerdo en enviar a sus hijos a los centros escolares porque no se garantiza un regreso seguro a los mismos?, ¿la SEP tomará esta alternativa y la establecerá oficial y arbitrariamente cuando no en todas las instituciones educativas se cuenta con los recursos que permitan integrarla adecuadamente para aplicarse pedagógicamente?

Y luego, el tema de la planeación didáctica, un asunto no menos importante puesto que, independientemente de las adecuaciones que los docentes pudieran realizar, tendría que partir del diagnóstico ampliamente referido y de las actividades sincrónicas y asincrónicas que podrían diseñarse a partir de los contenidos; en consecuencia, ¿el trabajo por proyectos es una alternativa?, ¿qué pasará con aquellos estudiantes que no cuenten con los recursos para trabajar virtualmente, por ejemplo?, ¿se tendría que planear para el trabajo a distancia, presencial y en línea?, ¿y los alumnos con alguna discapacidad integrados al Sistema Educativo Mexicano?

Hace tiempo tuve la oportunidad de conocer el caso de una escuela pública que trabajaba bajo este modelo con el esquema denominado “Rotación de Estaciones”. En éste, como su nombre lo indica, los estudiantes rotaban en equipos para trabajar algún contenido, que formaba parte de un proyecto, diseñado por el docente. Mientras unos se encontraban en la sala de cómputo de la institución educativa indagando sobre el tema, otros se encontraban en el aula respondiendo algunas preguntas sobre el mismo, y otros, en casa, leían una lectura dada por el profesor, sobre la misma temática, con la intención de recuperar los aspectos más importantes de ésta. Las condiciones, como parece obvio, eran las que todos quisiéramos que existieran en cada una de las escuelas de nuestro país. ¿Existirán las mismas condiciones en todos los centros escolares y familiares?

En suma, desde mi perspectiva, el modelo híbrido o combinado tiene un futuro incierto en México. Supongo, esto lo deben de saber en la SEP quien, dicho sea de paso, sigue tratando los síntomas, pero no la enfermedad que se ha agravado con esta pandemia.

¿Regreso a clases presenciales a qué, cómo y para qué?

Al tiempo.

Referencia:

  • Contreras Espinosa, Ruth Sofhía, & Alpiste Penalba, Francesc, & Euguia Gómez, José Luis (2006). Tendencias en la educación: aprendizaje combinado. Theoria, 15(1), 111-117.
  • Moreno, M. (1997). El desarrollo de ambientes de aprendizaje a distancia. Ponencia presentada en el VI Encuentro Internacional de Educación a Distancia: Desarrollo de ambientes de aprendizaje, Guadalajara, México.

Fuente e Imagen: https://profelandia.com/clases-presenciales-y-el-futuro-del-modelo-hibrido-en-mexico/

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Los profes opinan: así ha sido el curso 2020-21 en pandemia

Por:

Docentes de Secundaria y expertos comparten sus impresiones sobre el curso que acaba de terminar protagonizado por la pandemia.

Termina uno de los cursos escolares más complicados que se recuerdan en el que la pandemia mundial ha sido protagonista indiscutible. En EDUCACIÓN 3.0 hemos querido conocer de primera mano la opinión de los docentes sobre cómo han vivido este año, cómo tuvieron que recuperar los contenidos que no se pudieron impartir durante el confinamiento y, por supuesto, surgen cuestiones que, muy probablemente, estarán en la mente de los profesionales del sector relacionadas con la formación ofrecida al alumnado. Así ha sido el curso 2020-21, según docentes y expertos:

Volver después del confinamiento

Para hablar de este curso recién terminado, es preciso remontarse al anterior ya que, debido al confinamiento, quedaron contenidos sin impartir. Así lo corrobora el ‘Profe Ramón’, profesor de Lengua Castellana y Literatura en Secundaria en un centro de Sevilla y autor del libro ‘#SoyMaestro de Tuit en Tuit’, que cuenta que la materia que no se pudo impartir durante el confinamiento, se trató en cuanto comenzó este curso. No obstante, deja claro que la vuelta al cole no fue fácil: “Los protocolos y las medidas de seguridad en los centros educativos repercutieron de lleno en los horarios de las clases, en las entradas y salidas, en las metodologías a emplear (no hemos podido trabajar en cooperativo, por ejemplo), lo que ha dificultado mucho, otra vez, terminar las programaciones en algunas materias”. Esto, según explica, supone que el próximo septiembre tendrán que volver a “hacer un nuevo repaso de aquellos contenidos que se quedaron en el limbo”.

¿Ha afectado la pandemia al cumplimiento del temario este curso?

Francisco Vicente Alemany, docente de Historia en 1º y 2º de Bachillerato en el IES Gabriel Miró de Orihuela (Alicante) apunta por su parte que a muchos de sus alumnos les ha terminado pasando factura este año el final del curso pasado. Esto se ha debido en su opinión a que se ha utilizado parte del comienzo del curso 20-21 para repasar lo que quedó fuera del temario por el confinamiento y, también, porque siguiendo las directrices de la comunidad autónoma se ha tenido que impartir el mismo temario en la mitad de horas lectivas: “Por cuestiones sanitarias se planteó el desdoblamiento de los grupos por días de asistencia, sin que existiera como alternativa el aumento de espacios y de personal docente, o la dotación tecnológica para las clases online en tiempo real”, explica.

A vueltas con el modelo híbrido

“A nuestro alumnado la semipresencialidad le ha afectado en dos sentidos”, continúa Alemany. “El no asistir al centro todos los días ha permitido a los estudiantes tener tiempo para organizarse y sacar adelante tareas de todo tipo dentro de las aulas virtuales pero, para la mayoría, la falta de ritmo y de una rutina de trabajo, esfuerzo y dedicación les ha provocado un efecto contraproducente y ha favorecido la ‘desconexión de un viernes’ constante”.

¿Se han resentido los conocimientos? Alemany es tajante: “Sin duda, ya que no ha quedado más remedio que tomar una decisión: o seleccionar ‘lo importante’ o hacer un repaso liviano a los contenidos para concluir de forma aceptable el temario”. Sea como fuere, añade: “En cualquier caso, el profesorado ha hecho un esfuerzo titánico por intentar mitigar los efectos que esta situación puede provocar a corto plazo”.

Sin embargo, el Profe Ramón cree que no se ha reducido el nivel de formación de los jóvenes. “Durante el confinamiento y la posterior modalidad semipresencial la comunidad educativa ha realizado un sobreesfuerzo increíble por hacer que su alumnado no solo avance en las diferentes materias, en las que creo que sí que han salido preparados, sino que además se hayan sentido en todo momento protegidos y seguros, además de acompañados”.

¿Y sobre el curso que viene? “Lamentablemente la sensación de improvisación que se tuvo hace un año cuando se preparaba el curso 20-21, vuelve a repetirse, ya que ninguna de las medidas que realmente pudieran mejorar la calidad educativa (al margen de la enésima ley educativa) parece vislumbrarse: el aumento de espacios, recursos y docentes es clave. La reducción de la ratio junto con la presencialidad sí que es la fórmula de éxito”, zanja el docente.

Nuevas habilidades

A pesar de no haberse completado el temario en muchos casos, algunos expertos creen que toda esta situación ha servido para que los jóvenes desarrollen habilidades sociales que les será de utilidad en un futuro. Así, Jordi Perales y Sylvie Pérez, psicólogos investigadores y expertos en el ámbito educativo de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), creen que la crisis sociosanitaria no ha implicado una pérdida en la adquisición de conocimientos curriculares. Según ellos, “aprenden en cada situación en la que se encuentran y es innegable que la preparación que tienen actualmente es seguramente más completa y compleja que la que tenían previa a la pandemia”.

Nuevas habilidades adquiridas durante este curso 2020-21 en pandemia

Ambos están de acuerdo en que esta nueva realidad ha ‘empujado’ a los adolescentes a aprender a manejarse con la incertidumbre, lo cual puede tener consecuencias positivas en su futuro laboral. De hecho, en un estudio llevado a cabo por LinkedIn en 2020, entre las habilidades blandas más demandadas por las empresas se encuentra la adaptabilidad y, en otro informe publicado por IEBS Business School en 2021, señalan la flexibilidad. “Cada generación ha sido preparada según los conocimientos, habilidades y necesidades de su momento actual. Es difícil prepararse para trabajar en un mundo cada vez más cambiante, más impredecible y menos seguro. Y quizás, en este sentido, la capacidad de adaptación al cambio será una de las habilidades clave en el mercado laboral. Se trata de poder adaptarse a una incertidumbre continua para dar respuesta a situaciones nuevas e imprevistas”, concluyen Perales y Pérez.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/curso-2020-21-en-pandemia/
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Plan general para la hibridación de la Educación Superior

Publicado por: Pluma invitada

Por: Alberto Ramírez Martinell

Cuando las comunidades educativas estén fuera de todo riesgo de contagio de la COVID19, personal académico, administrativo y estudiantes de las Instituciones de Educación Superior (IES) regresarán a los espacios escolares. Aulas, bibliotecas, laboratorios, salas de juntas, oficinas, cubículos, salas de concierto, estadios, gimnasios, parques, jardines y otros espacios al aire libre en los establecimientos escolares recibirán nuevamente a su gente.

Pero la vuelta al campus no debe representar un regreso al pasado. Un regreso a la docencia presencial tradicional, al uso ramplón de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC), a reuniones periódicas de larga duración de carácter secreto y sectario o a la prohibición de medios de comunicación para el acceso remoto a actividades académicas de corte eminentemente presencial.

Es necesario que el regreso a las aulas se haga sobre la base de un plan general de hibridación de la institución que conserve algunos usos estratégicos de las TIC que potencien tanto el impacto, el alcance y la eficiencia en la docencia, la tutoría académica, la investigación, la difusión de la cultura y la gestión.
La docencia es el activo más vivo y dinámico de las IES, aun en situaciones de emergencia. Durante la pandemia, los profesores de este nivel educativo procuraron la continuidad académica a través de la aplicación de estrategias personales de emergencia para la docencia no presencial y aunque los resultados individuales son, en algunos casos, dignos de aplaudirse, se hizo evidente la necesidad de sentar bases comunes para una enseñanza superior en medios digitales que trascienda la docencia mediada por videoconferencia y el e-reading, o lectura de textos académicos hospedados en plataformas virtuales de enseñanza.

Las IES necesitan un modelo educativo híbrido y flexible que dé certeza didáctica, tecnológica y de acceso a los contenidos para profesores y estudiantes. Un modelo que combine lo más eficiente de las modalidades presenciales, a distancia, abierta y virtual y que garantice que la experiencia educativa sea exitosa.

La tutoría académica, por su parte, es una actividad importante en la educación superior, no sólo por las cuestiones formales de orientación y de información institucional, sino por el diálogo que se puede establecer entre los estudiantes y los académicos de la institución. En la tutoría académica, las TIC sirven para tender canales de comunicación entre tutores y tutorados y para ampliar las posibilidades de acceso a la información institucional, noticias y comunicados. El acceso al tutor a través de medios digitales da una sensación de acompañamiento permanente que enriquece el diálogo académico, promueve el conocimiento de la IES y termina por mejorar la trayectoria de los estudiantes. La hibridación de la tutoría académica podría hacerse a partir de un sistema seguro de mensajería instantánea en el que la institución educativa salvaguardara los datos privados de profesores y estudiantes.

En la investigación, el uso de herramientas tecnológicas para la recopilación de datos, el procesamiento de datos, la documentación audiovisual durante el trabajo de campo, el análisis de resultados y la elaboración de reportes de investigación no es infrecuente ni antes ni durante el periodo de aislamiento.

Investigadores consolidados o aquellos en formación han usado las TIC en los niveles y para los objetivos que así lo requiere su estilo de investigación y la tradición disciplinaria de sus proyectos, sin embargo, las IES podrían promover esquemas de capacitación en el uso de herramientas informáticas para el análisis cuantitativo y cualitativo, la visualización de datos o para la mejora de la presencia en línea de los académicos y sus productos de investigación. Para la hibridación de esta función, se debe de reconocer que el trabajo de campo siempre tendrá que ser en el campo, pero que el trabajo de escritorio puede afinarse a través del uso de herramientas digitales para la investigación.

Para la difusión de la cultura el reto ante la hibridación no es menor. Los artistas y creadores deben enfocarse en lo que saben saber y recibir el apoyo institucional para la mejora de sus actividades a través del uso de dispositivos digitales o herramientas informáticas en un primer momento y del procesamiento de la información generada por los artistas después. La hibridación de la difusión de la cultura podría orientarse a la ampliación y cobertura del acceso a los bienes culturales. Esto incluye el registro, almacenamiento, indización y apertura de la oferta cultural de las instituciones a través de medios de comunicación de amplio acceso y de uso irrestricto. Esto se podría lograr a partir de la creación de una memoria histórica en formato digital de acceso abierto en la que se archive y se oferte de manera ordenada la producción artística de las IES. Un repositorio digital que almacene el contenido plástico, musical, dancístico, pictórico y dramátic generado en la institución y que además realice y permita la cosecha de metadatos de otros repositorios constituiría una acción institucional derivada de la hibridación que no sólo cambia la práctica académica, sino que además ampliaría y difundiría el patrimonio cultural de la institución, del estado y del país.

Durante el trabajo en casa, nos dimos cuenta que algunas reuniones colegiadas propias de la función de gestión pueden bien organizarse en formatos flexibles y de acceso irrestricto o incluso ser resueltas a través de un hilo de correos electrónicos. También quedó en evidencia que la participación en las reuniones puede hacerse de forma remota y que la apertura de su contenido para la comunidad sería ideal. La eliminación de la secrecía de estas reuniones a partir de su registro audiovisual permitiría que la comunidad académica accediera de manera sincrónica o asincrónica a las discusiones colegiadas, transparentando los procesos de gestión al interior de las IES.

Para hibridar la gestión de las IES se necesitan protocolos para las juntas y reuniones en los que se definan las condiciones de acceso, de participación, de archivo de documentos y del signado correspondiente. Para eso, se deberá promover el uso de un sistema institucional de firma electrónica avanzada; el envío y recepción de oficios, circulares y documentación oficial en formato digital a través de plataformas electrónicas que garanticen el acceso seguro y permanente a documentos oficiales y la homologación de bases de datos y sistemas de información.

La definición de un plan general para la hibridación de la Educación Superior dará certeza y rumbo a las comunidades académicas mejorando el desempeño y la experiencia del regreso a las aulas.

Fuente e Imagen: http://www.educacionfutura.org/plan-general-para-la-hibridacion-de-la-educacion-superior/

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Bahamas: 50 percent of students to return to public school campuses next week

50 percent of students to return to public school campuses next week

«Hundreds of thousands of dollars” expended on masks, gloves, sanitization and signage

NASSAU, BAHAMAS — Director of Education Marcellus Taylor said some public schools on Eleuthera resumed face-to-face learning on Monday, and others on New Providence will conduct student orientation this week in preparation for the resumption of face-to-face learning next week Tuesday.

As part of the hybrid, face-to-face learning model, around 30 percent of students will attend schools for face-to-face learning for a period of three days, while the remaining learn virtually, and then rotate to ensure all students benefit from traditional classroom learning.

Taylor made clear that students in public schools on many islands are in the classroom.

“It is not as if schools have not had some experience with going face-to-face,” he told Eyewitness News.

“We do have a good sense of how it is going to unfold.

“The main thing that is going to be a difference for people will be the fact that most of the schools, if not all of them — but I would think most of them — because of the restrictions put on us by the Ministry of Health, is that no more than 50 percent of the enrollment can return to school on any one day.

“There will be a hybrid model being conducted. This means that students will have part of their instruction on the campus and part of their instruction continue remotely.

“So, your child may come to school three days a week or might come two days a week or whatever is determined at the school.”

According to the director, priority at a particular school may be given to certain grades or those with upcoming exams.

He said another factor will be the number of classrooms available at each campus as repairs continue at a number of schools.

Additionally, some teachers and staff may be limited when it comes to remote learning, which could impact the number of students returning for traditional learning on some campuses.

“To the extent that we have to oblige that, then it might impinge on what we can deliver face-to-face.”

He maintained that one style of learning does not and will not fit every school, echoing Minister of Education Jeffrey Lloyd.

He said: “We have delineated a program in the broad sense, but schools then go ahead and implement it based on what their capacity is or what their circumstances are at the time. In a nutshell, we are saying that the schools will communicate with clientele, students and parents to indicate when students are supposed to come in, what grade levels and on which days, and which subjects they will be taking.

“All those things will be dealt with at the level of the school.”

Taylor explained that this Friday and next Monday are midterm days, but some schools may call students in before next Tuesday, February 23, to conduct orientation or to bring in groups to progress with coursework for Bahamas General Certificate of Secondary Education (BGCSE) exams.

On Eleuthera, four schools resumed face-to-face learning on Monday.

Taylor said when schools are ready, the department is “allowing them to go”.

He said many parents and students are longing to return to the classroom, and “the faster, the better” once all of the health protocols are being followed.

The ministry has been in discussions with the teacher’s union on the return to traditional learning on four islands.

Taylor described those ongoing discussions as progressing, but said there were still matters proposed that are being discussed.

The extensive list of recommendations from the Bahamas Union of Teachers (BUT) included plexiglass for teachers’ desks and coronavirus testing among the student population.

Neither of those measures will be implemented, according to the director.

He said the Ministry of Education does not expect teachers to teach “camped behind a desk”, and it is not minded to test students.

He said the government has expended hundreds of thousands of dollars, however, on signage, sanitization and other mitigation measures against the virus, as well as improved protocols in the event of a suspected case or cases on a school campus.

Additionally, supplies to shore up resources are being sent to schools this week, according to Taylor.

He pointed out that students attended schools across the country for national exams in recent months.

Asked about the number of confirmed cases stemming from those exercises, Taylor was unable to provide an exact figure but said he believes there may have been a small, isolated number of cases.

Fuente de la Información: https://ewnews.com/50-percent-of-students-to-return-to-public-school-campuses-next-week

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¿Y después de las vacunas? (Parte I)

 David Calderón

La llegada de las vacunas –aún a cuentagotas en nuestro país, dados los números totales de su población– es una buena noticia. Debemos celebrar el esfuerzo de científicos y administradores para hacer factible uno de los elementos cruciales de avance para contener la pandemia.

No hay que pensar que con la vacuna se adquiere un “seguro de inmunidad” que relaje las medidas de responsabilidad personales: usar el cubrebocas sigue siendo estrictamente necesario, lo mismo que mantener la distancia y sanitizar rigurosamente el entorno, aun habiendo recibido la inyección.

Ya con el gran salto adelante que significan las vacunas y que se comiencen a aplicar a las y los docentes, así como a todo el personal de apoyo, corre ahora el tiempo para prepararse adecuadamente a un modelo híbrido.

¿En qué consiste un modelo híbrido? Es un método educativo que combina formatos a distancia con presenciales, para mejorar las oportunidades y experiencias de aprendizaje. Puede adoptar muchas variantes; típicamente, consistía en clases presenciales con un poco de actividades a distancia, o preparación individual previa a las sesiones en el aula. La propuesta sensata y adecuada para nuestra realidad actual es invertir el esquema: una mayor proporción de actividades a distancia, con encuentros presenciales puntuales entre docentes y alumnos: programar unas sesiones personalizadas, otras en pequeños grupos y algunas, muy pocas, plenarias.

No sobra indicar “cómo no”: lo que no se debe hacer. No abrir las aulas por mero decreto, por imposición autoritaria, sin consultar a la comunidad escolar. No se pueden abrir de golpe todas y cada una de las escuelas de un estado, ni siquiera de un mismo municipio, sólo con el dato del semáforo. No deben acudir la totalidad de las y los estudiantes de un plantel, y la simplonada de “mitad y mitad” no aplica para todos los casos, ni siquiera para la mayoría. El escalonamiento adecuado a cada plantel –quién asiste a qué jornada escolar– no se puede establecer desde un escritorio en la capital del país, ni siquiera desde la capital de cada estado, sin considerar detenidamente de qué realidad en sus hogares están partiendo cada niña y niño, y quién los acompaña en el trayecto a la escuela, y los factores de riesgo epidemiológico en el transporte y el entorno inmediato que es el espacio aledaño a la escuela.

Entonces, ¿cómo sí? ¿Cómo sí se puede hacer el necesario plan de contingencia para el retorno? Aquí va una propuesta de diez puntos, para ir discutiendo abiertamente, socialmente, sin que se quede en los pasillos de las secretarías de Educación, sin transparencia ni participación. Van los primeros cuatro, y en un artículo subsiguiente referiré otros seis.

Uno: hacer un diagnóstico actualizado de la salud y las condiciones de comorbilidad de docentes (edad, padecimientos respiratorios, hipertensión, diabetes, etc.); asegurar la vacunación universal del personal de las escuelas, y tener resuelta la previsión de sustitución de los agentes educativos, es decir, saber que si una profesora no va a estar frente a grupo, por su condición de salud, su titularidad no se diluya sino que sea articulada a través de la orientación y asesoría a otra “figura educativa”, la o el agente quien será la persona frente a grupo (que pudieran ser normalistas de los últimos semestres, asesores técnicos, figuras de INEA o CONAFE, voluntarios, becarios de “Jóvenes Construyendo el Futuro”, todos con la debida preparación previa, y sin duda, acelerada).

Dos: asegurar la articulación entre cada Centro Educativo y el de Salud más cercano, con protocolos claros y previos para derivación de un caso sospechoso y sobre todo para la capacitación conjunta de familias y maestros, con la distribución del Manual de Filtro Sanitario en Escuelas que han venido trabajando la SEP y el Centro Nacional de Salud para la Infancia y la Adolescencia.

Tres: comprar y distribuir materiales de limpieza y detección, de la calidad necesaria, en el volumen requerido y la transparencia exigible: enseres de limpieza, líquidos desinfectantes, cubrebocas para personal y para la sustitución de los que traigan las y los estudiantes, termómetros, oxímetros… acá es donde se verá si “La Escuela es Nuestra” lleva puntualmente fondos a donde se requiere, y no es simplemente un mecanismo de dádivas para la fidelización territorial.

Cuatro: verificar las condiciones en cada plantel, con la participación activa de la comunidad. Por supuesto que nunca sobra el apoyo y la corresponsabilidad; lo que no se vale es transferir a las ya de por sí empobrecidas familias lo que debe salir de las finanzas públicas, para que haya agua corriente asegurada, lavamanos y sanitarios suficientes, el cálculo de presencia simultánea con sana distancia, cuidando no sólo los centímetros entre pupitres sino la ventilación, la responsabilidad de cada estudiante de sanitizar su lugar, el uso de pasillos, auditorios y techumbres para sesiones que eviten espacios cerrados.

Esta propuesta continuará…

Fuente: https://profelandia.com/y-despues-de-las-vacunas-parte-i/

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