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Las fuerzas que motorizan las políticas educativas

Por: Guillermina Tiramonti.

Desde los años 60 del pasado siglo en adelante, la dinámica del sistema educativo, fundamentalmente en sus niveles medio y superior, resulta de la presión que sobre él ejercen dos fuerzas en desarrollo que han transformado nuestra sociedad. Una de ellas es la demanda por inclusión escolar que produce la dificultad de  incorporación de los jóvenes al trabajo.

Desde los años 60 en adelante, las matrículas de educación se expandieron en la Argentina y en toda la región. Al mismo tiempo que se abandonaba el modelo industrial en favor de otro que  ampliaba las autonomías individuales y debilitaba la red institucional destinada a afiliar a los individuos a la trama societal, se presionaba por incluir a todos en el espacio escolar.

En sociedades como la nuestra, con altos niveles de pobreza, esta presión se expresa en la escuela en una progresiva atención asistencial, que en nuestro caso fue acompañada por una “pedagogía compasional”, que no es otra cosa que una práctica  basada en el reconocimiento de la condición de pobreza del alumno, en la valoración de sus saberes y en el escaso requerimiento de adquisición de otros saberes.

La pedagogía compasional actúa preservando el medio cultural de los alumnos y dificulta su articulación con un mundo más amplio que le es cada vez mas extraño. La otra fuerza que presiona para hacerse presente en el sistema escolar es la de la modernización, de la actualización, de la introducción de lo nuevo. Es la fuerza de la contemporaneidad, que desafía la escolarización desde los fenómenos científicos, cognitivos, tecnológicos y sociales que han transformado nuestra cultura y pujan por entrar al aula.

Esta segunda fuerza pareciera ser más débil. La escuela pública argentina es más sensible a los fenómenos que despiertan compasión que a los culturales y cognitivos. Sus docentes están mas ávidos de comprender y compadecer que de abrirse a la novedad de un conocimiento en permanente cambio.

La fuerza modernizadora se expresa en numerosos intentos de reforma que desde los años 70 pretenden transformar la educación y fracasan. Sin embargo, en los últimos diez años el cambio civilizatorio es tan potente que comenzó a ser oído por los responsables de la educación. Al principio a través de medidas legales como la habilitación de modificaciones en la organización institucional y en las prácticas áulicas, o en medidas puntuales como el envío de computadoras a las escuelas.

Recientemente en el diseño y promoción de cambios profundos en las prácticas de enseñanza y aprendizaje que ya se están implementando en muchos países del mundo. Este último movimiento se realizó desde el Estado tanto nacional como provincial, lo que actualiza la teoría de que en nuestros países es el Estado el modernizador. El sector privado adoptó muchos de estos cambios y los está implementando en numerosas escuelas que atienden a chicos y jóvenes que pertenecen al amplio espectro de los no pobres.

En la actualidad hay muchas provincias que avanzan con esta orientación en las escuelas públicas que atienden a los más desfavorecidos. Nada impide que el sistema dé respuesta a estos dos imperativos a la vez, no es cierto que la pobreza de un porcentaje importante de nuestros chicos exija privarlos de una educación acorde con las condiciones actuales de la cultura.

Si volvemos a inscribir la escuela pública en el campo de la asistencia, habremos hecho una contribución muy significativa a la profundización de la discriminación de los más pobres.   (Fuente www.perfil.com). El periodismo profesional es costoso y por eso debemos defender nuestra propiedad intelectual. Robar nuestro contenido es un delito, para compartir nuestras notas por favor utilizar los botones de «share» o directamente comparta la URL. Por cualquier duda por favor escribir a perfilcom@perfil.com

Fuente del artículo: https://www.perfil.com/noticias/columnistas/las-fuerzas-que-motorizan-las-politicas-educativas.phtml

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En UNAE se debaten políticas educativas con enfoque intercultural

América del sur/Ecuador/03 Enero 2020/UNESCO

Ecuador tiene una población de 17.372.797 millones de habitantes al día de hoy. Nuestro país cuenta con 14 lenguas indígenas, según el último censo realizado por la INEC, las nacionalidades con mayor número de habitantes son la kichwa con 724.000 personas y la shuar con 79.000, las otras nacionalidades tienen menos de 5.000 habitantes e incluso, lenguas como el zápara o el épera tienen menos de 600 habitantes practicantes de su lengua.

Ante esta evidente problemática, la desaparición de las lenguas indígenas que se está dando alrededor del mundo, la Asamblea General de las Naciones Unidas, junto con la UNESCO, proclamaron al 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, es en este contexto se enmarca el Congreso Internacional de Educación: lenguas indígenas, territorios del saber e interculturalidad que se desarrolló el 3 y 4 de diciembre en Chuquipata, Azogues, con el fin de generar una propuesta política–educativa que responda a las necesidades de formación y enseñanza de lenguas indígenas, el rescate protección y valoración de los saberes y las lenguas, de las nacionalidades y pueblos.

Este Congreso fue organizado por la Universidad Nacional de Educación (UNAE), el Consejo Nacional para la Igualdad para Pueblos y Nacionalidades (CNIPN), la Secretaría del Sistema de Educación Intercultural Bilingüe (SSEIB), el Ministerio de Educación, la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT), y la Oficina de la UNESCO en Quito y la Representación para Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela, y con el apoyo de la Universidad de Cuenca, el Laboratorio de Interculturalidad de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Ecuador), la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El acto inaugural contó con la presencia de Freddy Álvarez, Rector de la UNAE, Angel Tipán Santillán, secretario del Consejo Nacional para la Igualdad de Pueblos y Nacionalidades; Domingo Rómulo Antun, secretario de Educación Intercultural Bilingüe; María Brown, oficial a cargo de la Oficina de la Oficina de la UNESCO en Quito, Yuri Guandinango, representante del Laboratorio de Interculturalidad, FLACSO y Humberto Chacón, Decano de la Facultad de Fiosofía de la Universidad de Cuenca.

Durante dos días se contó con la presencia de ponentes internacionales como: Abadio Green, Universidad de Antioquia, Colombia y Thiago Bolívar, Universidad  Federal de Integração Latino-Americana (UNILA), Brasil, Manuel Calle, de la Universidad Nacional Intercultural de la Amazonía (UNIA), Perú, Indira Salazar Martínez, Oficial de Comunicación e Información de la UNESCO en Quito, así como docentes locales, catedráticos, estudiantes y actores externos interesados.

Al finalizar el evento se redactó un  manifiesto, el mismo tiene dos sentidos: el uno, apelar a que se apruebe el “Decenio de las lenguas y derechos de los pueblos indígenas del mundo” por parte de las Naciones Unidades y, por otro lado, el compromiso de los Estados en el diseño de políticas y presupuesto para programas y proyectos dirigidos a promover la interculturalidad, el diálogo de saberes y revitalizar las lenguas en espacios de educación formales y no formales.

Descarga la agenda completa del evento: https://92d7e37a-2e8e-427b-89b8-2f53c8146632.filesusr.com/ugd/5049d3_e94610a9f3f7483db73da2e714a04ec5.pdf

Descarga el manifiesto “Educación: lenguas indígenas, territorios del saber e interculturalidad”: https://92d7e37a-2e8e-427b-89b8-2f53c8146632.filesusr.com/ugd/5049d3_a70396b451a6465ab826eca1d89e0a77.pdf

Fuente: https://es.unesco.org/en-unae-se-debaten-politicas-educativas-con-enfoque-intercultural

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¿Qué es la nanotecnología?

concepto.de/ 30-12-2019

A grandes rasgos, la nanotecnología es la manipulación y manufactura de materiales y artefactos a una escala atómica o molecular, es decir, nanométrica. Se trata de un campo muy amplio de investigaciones y aplicaciones todavía en consolidación.

La nanotecnolegía involucra la materia subatómica, así como los saberes específicos de disciplinas científicas como la química orgánica, la biología molecular, los semiconductores, la microfabricación y la ciencia de las superficies, entre otras.

Dicho de manera muy simple, la nanotecnología parte de la idea de construir máquinas microscópicas con las que a su vez producir materiales novedosos, de una configuración molecular única y particular.

Sin embargo, la naturaleza de muchas de dichas “máquinas” no es semejante a las que empleamos en nuestro día a día, sino que bien pueden consistir en virus “reprogramados” genéticamente y otros medios biotecnológicos. En consecuencia, esta tecnología es una fuente infinita de posibilidades y, naturalmente, de peligros.

Además, a través de la nanotecnología se han construido nanomateriales, que son elementos inexistentes en la naturaleza y de propiedades asombrosas. Fueron creados a partir de la modificación de las moléculas de los materiales ya existentes.

Así, se ha abierto un gigantesco campo de investigación con aplicaciones virtualmente infinitas, que se encuentran aún bajo definición y experimentación. La nanotecnología promete traer consigo una nueva revolución industrial y científico-tecnológica.

Ver además: ÁtomoMolécula

  1. Historia de la nanotecnología

En 1959 se habló por primera vez de la posibilidad de la nanotecnología y la nanociencia. El primero en hacer referencia a ellas fue un Premio Nobel de Física (1965), el estadounidense Richard Feynman (1918-1988), durante su discurso en Caltech (California, EEUU), en el que teorizó sobre la síntesis por manipulación directa de los átomos.

Sin embargo, el término “nanotecnología” fue acuñado en 1974 por el japonés Norio Taniguchi (1912-1999). Desde entonces, muchos han sido los que han soñado o han teorizado con la posibilidad de este tipo de máquinas y materiales de avanzada.

Por ejemplo, el ingeniero estadounidense Kim Eric Drexler (1955-) participó en la popularización del término y de este tipo de investigaciones, siendo en gran parte responsable del inicio formal del campo de estudio de la nanotecnología en la década de 1980. Ello, además, responde a los adelantos de la época en microscopía y al descubrimiento de los fullerenos en 1985.

A partir del año 2000 los nanomateriales comenzaron a emplearse industrialmente. En respuesta los gobiernos del mundo comenzaron a invertir enormes sumas en la investigación y desarrollo de la nanotecnología.

Sus aplicaciones al campo de la bioquímica, medicina e ingeniería genética se hicieron patentes poco después. Hoy en día se trata de uno de los campos científicos de mayor vigencia y demanda incluso en países del llamado Tercer Mundo.

  1. ¿Para qué sirve la nanotecnología?

En términos básicos, la nanotecnología es un tipo de ingeniería de materiales a escala atómica o molecular. Eso significa que permite manipular la materia a una escala infinitamente pequeña, de entre 1 y 100 nanómetros, es decir, más o menos entre el tamaño de una molécula de ADN (2 nm) y una bacteria del género Mycoplasma (200 nm).

Por lo tanto, las utilidades de la nanotecnología son virtualmente infinitas: desde intervenir la composición química de los seres vivos, permitiendo así modificar el ADN de seres vivos microscópicos y “programarlos” para llevar a cabo ciertas tareas bioquímicas, hasta la manufactura de materiales novedosos y de propiedades únicas, llamados nanomateriales.

  1. Aplicaciones de la nanotecnología

nanotecnologia aplicaciones diseño agricola
La nanotecnología elabora plaguicidas o fertilizantes que colaboran con la agricultura.

Algunas de las aplicaciones actuales de la nanotecnología tienen que ver con:

  • Industria textil: la creación de tejidos inteligentes, capaces de comportamientos pre-programados en chips u otros instrumentos electrónicos, pudiendo así ser autolimpiantes, repelentes de manchas o pudiendo cambiar de coloración y de temperatura.
  • Diseño agrícola: elaboración de plaguicidas, pesticidas y fertilizantes de bioquímica controlada que permitan el mejoramiento de los suelos, así como de nanosensores para detección de aguas subterráneas, concentración de nutrientes, etc.
  • Apoyo a la ganadería: fabricación a través de nanopartículas de vacunas y fármacos para cuidar la salud del ganado, o nanosensores capaces de alertar sobre la presencia de enfermedades, parásitos, etc.
  • Industria alimenticia: en esta área se desarrollan desde sensores alimenticios, o sea, elementos que puedan comprobar la viabilidad de los alimentos, hasta nanoenvases para ella, diseñados especialmente para retardar el proceso natural de descomposición de la comida.
  • Nanofármacos: se trata de una primera generación de productos farmacológicos diseñados con nanosistemas, capaces de distribuir de manera eficiente y específica los compuestos activos de las medicinas, obteniendo mejores y más rápidos resultados y minimizando los daños colaterales.

Por otro lado, la industria vislumbra como campos futuros de investigación los siguientes:

  • Nanoinformática, el diseño de sistemas computarizados de enorme potencia y rapidez a través de nanosistemas.
  • Nanotermología, aplicación de nanomáquinas para regular de manera eficiente y rápida la temperatura local.
  • Nanoenergías, que bien pudieran ser eficientes, seguras y de bajo impacto ambiental, como una solución a la crisis energética con que inicia el siglo XXI.
  • Soluciones ambientales, como sistemas nanotecnológicos de eliminación de residuos peligrosos o de eliminación de basura.
  1. Ejemplos de nanotecnología

Un par de ejemplos de la aplicación nanotecnológica actual a problemas humanos son los siguientes:

  • Silicio negro bactericida. Científicos australianos y españoles anunciaron la creación de un material conocido como “silicio negro”, cuya composición molecular impide, sin necesidad de productos añadidos, la proliferación de numerosas especies de bacterias grampositivas y gramnegativas, además de disminuir la efectividad de ciertos tipos de endosporas.
  • Nanocirugía mediante un robot. El laboratorio suizo ETH Zürich se preparan para probar su primer microrobot guiado magnéticamente, conocido como OctoMag, con el cual se espera poder llevar a cabo microcirugías sin abrir al paciente, simplemente inyectándolo dentro del cuerpo mediante una pequeña aguja. También en EEUU se han probado modelos semejantes de microbombas, que liberan fármacos en el ojo cuando es necesario.
  1. Nanotecnología en medicina

nanotecnologia ejemplos vacunas
Las nanovacunas pueden ayudar al sistema inmunológico a luchar contra enfermedades.

Las promesas de la nanotecnología para el adelanto de la medicina son, cuando menos, asombrosas. Arriba dimos un par de ejemplos de ello, pero aún resta mucho por descubrir, como:

  • Nanotratamientos para enfermedades incurables. Soluciones nanotecnológicas al cáncer, al VIH/SIDA o al mal de Alzheimer podrían llegar de la mano de robots bioquímicos inyectados en el cuerpo humano.
  • Enlentecimiento nanotecnológico del envejecimiento. Algún día podríamos, mediante nanopartículas, combatir el envejecimiento a un nivel molecular y alargar todavía más nuestras expectativas de vida útil, retrasando la senilidad.
  • Nanovacunas. Sistemas de protección ante enfermedades basados en la introducción de nanosistemas al organismo, los cuales se ocuparían de asistir al sistema inmunológico en la lucha contra todo tipo de nuevas enfermedades.
  • Reprogramación genética. Mediante nanorobots sería posible modificar nuestro ADN y eliminar de manera paulatina los genes portadores de enfermedades congénitas, de deficiencias y otros males. Así mejoraría la calidad de vida de la especie en general. Esto, claro, exige también repensar las leyes morales de la ciencia hasta cierto nivel.
  1. Nanotecnología y biotecnología

La biotecnología es la aplicación de soluciones tecnológicas a problemas de índole biológico. La misma adquiere todo un nuevo nivel gracias a la introducción de las nanociencias.

La posibilidad de programar o reprogramar seres vivos mediante la intervención nanotecnológica del ADN podría permitirnos conducir la vida hacia senderos más convenientes. Sin embargo, la combinación de biotecnología y nanotecnología implicará importantes riesgos éticos y biológicos.

La humanidad sabe de sobra lo que ocurre cuando intenta jugar a ser Dios. Por ejemplo, la producción de vacas más lecheras y con más carne, cultivos resistentes a las plagas, etc., deberá siempre ir de la mano con la reflexión sobre nuestro lugar en el orden natural del mundo.

Sigue con: Organismos genéticamente modificados

Referencias:

Última edición: 12 de diciembre de 2019. Cómo citar: «Nanotecnología». Autor: María Estela Raffino. De: Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/nanotecnologia/. Consultado: 26 de diciembre de 2019.

Fuente: https://concepto.de/nanotecnologia/#ixzz69H5yXKrY

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EL ESTADO MUNDIAL DE LA INFANCIA 2019 Crecer bien en un mundo en transformación Niños, alimentos y nutrición

UNICEF 

UN MUNDO EN TRANSFORMACIÓN

Hace 20 años que el Estado Mundial de la Infancia examinó por última vez la nutrición infantil. Desde esa fecha han cambiado muchas cosas. Hemos cambiado el lugar donde vivimos: cada vez es mayor el número de familias que han abandonado las áreas rurales y se han trasladado a las ciudades. Hemos cambiado nuestras funciones: cada vez hay más mujeres que se incorporan a la fuerza laboral, conciliando las responsabilidades laborales con su función de cuidadoras primarias en el hogar, y a menudo con escaso apoyo de las familias, los empleadores o la sociedad en general. Las condiciones de vida en nuestro planeta han cambiado. La crisis del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y los daños medioambientales suscitan ahora la preocupación de si será posible alimentar de manera sostenible a esta generación de niños, por no hablar de las generaciones venideras. Y también hemos cambiado lo que comemos. Estamos dejando atrás los tipos de alimentación tradicionales y autóctonos y adoptamos prácticas de alimentación modernas que con frecuencia son ricas en azúcares y grasas, y bajas en nutrientes esenciales. Este es el telón de fondo de la malnutrición infantil actual. Como tantas otras cosas, esta condición también está cambiando. La malnutrición, una palabra que antes estaba inextricablemente ligada a las imágenes del hambre y la hambruna, ahora debe utilizarse para describir a los niños con retraso en el crecimiento (cuya estatura es menor a la que corresponde a su edad); a los que padecen emaciación (cuyo peso es bajo en proporción a su altura); a los que presentan “hambre oculta” (es decir, deficiencias en vitaminas y minerales esenciales); y al creciente número de niños y jóvenes afectados por el sobrepeso o la obesidad. Estos son los niños que no están creciendo bien.

Las cifras son preocupantemente altas. En todo el mundo, uno de cada tres niños menores de 5 años presenta retraso en el crecimiento, emaciación, o sobrepeso y, en algunos casos, una combinación de dos de estas formas de malnutrición. En América Latina y el Caribe, la cifra es de uno de cada cinco. La triple carga de la malnutrición La desnutrición continúa afectando a miles de millones de niños. Su presencia es visible en el retraso en el crecimiento de los niños que no reciben una nutrición adecuada durante los primeros 1.000 días y a menudo después. Estos niños puede que soporten la carga del retraso en el crecimiento durante el resto de sus vidas y es posible que nunca alcancen el desarrollo pleno de sus capacidades físicas e intelectuales. La desnutrición también es evidente en la emaciación de los niños en cualquier etapa de sus vidas, cuando circunstancias como la escasez de alimentos, las malas prácticas de alimentación y las infecciones, a menudo agravadas por la pobreza, las crisis humanitarias y los conflictos, los privan de una nutrición adecuada y, en demasiados casos, provocan su muerte. En 2018, 149 millones de niños menores de 5 años sufrían de retraso en el crecimiento y casi 50 millones tenían emaciación. En América Latina y el Caribe, 4,8 millones de niños menores de 5 años sufren de retraso en el crecimiento y 0,7 millones de emaciación. Las carencias de vitaminas y minerales esenciales –lo que se conoce como el “hambre oculta”– privan a los niños de su vitalidad en todas las etapas de la vida y perjudican la salud y el bienestar de los niños, los jóvenes y las mujeres.

El número de niños y mujeres afectados por el hambre oculta es alarmante. Las estimaciones realizadas por UNICEF y sus aliados indican que existen al menos 340 millones de niños menores de 5 años (es decir, uno de cada dos) que padecen hambre oculta. El número de niños con obesidad de entre 5 y 19 años se ha multiplicado, aumentando entre 10 y 12 veces en todo el mundo. El sobrepeso y la obesidad, durante mucho tiempo consideradas trastornos de los ricos, afectan ahora cada vez más a los pobres, lo cual refleja la mayor disponibilidad en todos los países del mundo de “calorías baratas” procedentes de alimentos grasos y azucarados. Estos trastornos incrementan el riesgo de contraer enfermedades no contagiosas, como la diabetes tipo 2. Los análisis realizados como parte del estudio sobre Carga Mundial de Enfermedades sugieren que las prácticas de alimentación que carecen de una nutrición adecuada son actualmente la principal causa de muerte en todo el mundo. Sobrevivir sin prosperar Cada vez hay más niños y jóvenes que sobreviven, pero son muy pocos los que prosperan. Para comprender la malnutrición actual, es necesario centrarse en los alimentos y la alimentación en todas las etapas de la vida del niño. El panorama que surge es preocupante: Demasiados niños y jóvenes comen muy pocos alimentos saludables y demasiados alimentos poco saludables. Estos problemas comienzan temprano en la vida: en todo el mundo y en la región de América Latina y el Caribe, solo dos de cada cinco niños reciben exclusivamente leche materna en sus primeros seis meses de vida, lo que les priva de la mejor comida que un bebé puede obtener. En cuanto a los “primeros alimentos” que los lactantes deben empezar a consumir alrededor de los 6 meses de edad, estos también son, en demasiados casos, inapropiados para satisfacer las necesidades de los niños.

Menos de uno de cada tres niños entre los 6 y los 23 meses está consumiendo una alimentación lo suficientemente diversificada para sustentar sus cuerpos y cerebros en rápido crecimiento. En el caso de los niños más pobres, la proporción se reduce a sólo uno de cada cinco. Lograr que los sistemas alimentarios beneficien a los niños Si se mantienen las tendencias actuales, los efectos de la producción de alimentos en el medio ambiente no harán si no agravarse, mientras que la demanda de alimentos aumentará por lo menos en un 50% para mediados de siglo. Esta demanda tendrá que resolverse en el contexto de un mundo que, tras décadas de reducción, experimenta un lento aumento del hambre, con 820 millones de personas subalimentadas en 2018. Comprender cómo funcionan los sistemas alimentarios es fundamental para mejorar nuestras alimentación. Pero, con demasiada frecuencia, hay un grupo muy importante cuyos intereses quedan fuera del análisis de los sistemas alimentarios: los niños. Esta es una omisión peligrosa. Los niños son un grupo único. La mala alimentación tiene consecuencias de por vida en su crecimiento físico y en su desarrollo cerebral. Por eso deben ocupar un lugar central cuando se habla de sistemas alimentarios. Si los sistemas alimentarios benefician a los niños, también nos benefician a todos nosotros. Una buena nutrición puede romper el círculo vicioso intergeneracional a través del cual la malnutrición perpetúa la pobreza, y la pobreza perpetúa la malnutrición. Los niños que están bien alimentados disponen de una base sólida a partir de la cual pueden lograr el pleno desarrollo de sus capacidades. Y cuando los niños consiguen esto, las sociedades y las economías también se desarrollan mejor. Nuestro objetivo debe ser proporcionar a los niños una alimentación nutritiva, segura, saludable, asequible y sostenible.

Pueden descargar el Informe completo en este enlace:

EL ESTADO MUNDIAL DE LA INFANCIA 2019 Crecer bien en un mundo en transformación Niños, alimentos y nutrición

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OIT: Mujeres en el mundo del trabajo: Retos pendientes hacia una efectiva equidad en América Latina y el Caribe

OIT / 30-12-2019

Los mercados laborales en América Latina y el Caribe muestran notorias disparidades entre hombres y mujeres. Pese a los avances de las últimas décadas, todavía hay esferas de la vida pública y privada donde las mujeres están en inferioridad de condiciones. Aunque ya se advierten algunos progresos femeninos en el ámbito laboral, el camino por delante aún se ve largo y, en ocasiones, empinado.

A continuación el texto completo del informe

Mujeres en el mundo del trabajo- Retos pendientes hacia una efectiva equidad en América Latina y el Caribe

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Fundación Save the Children: INFORME MUNDIAL SOBRE LA INFANCIA 2019

FSCh / 30-12-2019

En términos generales, hay que destacar que desde el año 2000 por lo menos 280 millones de niños y niñas tienen una mejor situación hoy de la que habrían tenido hace dos décadas. Los niños y las niñas tienen más probabilidades de crecer sanos, recibir educación y estar protegidos.

Nuestro informe evalúa la situación de la infancia en 176 países en lo referido al acceso a la atención de la salud, la educación, la nutrición y la protección.

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EL ÍNDICE DE PELIGROSIDAD PARA LA INFANCIA 2019

Según nuestro indicador del nivel de peligrosidaddesde el año 2000 las circunstancias para la infancia han mejorado en 173 de los 176 países analizados. Singapur es el país que ocupa el primer lugar de la clasificación por ser el que mejor protege y asiste a la infancia. Entre los diez primeros lugares también se incluyen ocho países europeos y Corea del Sur. España ocupa el puesto número trece.

De los ocho peligros para la infancia, el desplazamiento debido a conflictos es el único que ha aumentado en los últimos 20 años. Ahora hay 30,5 millones de personas más que han debido desplazarse por la fuerza de las que había en el año 2000, hecho que se traduce en un aumento del 80%.

Los tres países donde la infancia sufre las mayores amenazas son Chad, Níger (a pesar de los progresos) y la República Centroafricana, que ocupa el último lugar.

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Los países afectados por conflictos armados tienen las tasas de mortalidad infantil más altas, una proporción demasiado elevada de niños y niñas con retraso del crecimiento y una proporción creciente de la tasa mundial de niños y niñas sin escolarizar.

Por nuestra experiencia sabemos que recopilar datos durante los períodos de conflictos es difícil y peligroso. Los últimos datos disponibles sobre países en guerra suelen ser anteriores a la escalada de violencia y no reflejan las duras realidades para la infancia en estos entornos.

Puede descargar el resumen ejecutivo y el informe completo en los siguientes enlaces:

construyendo_una_vida_mejor (resúmen ejecutivo)

infanciasrobadas2019_es (informe completo)

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¿Transhumanismo para qué?

lavanguardia.com / 28-12-2019

Filósofos y tecnólogos abren un diálogo sobre los retos de la inteligencia artificial

Una demostración simple de cómo a veces fracasamos a pesar de toda la tecnología a nuestra alcance. Acudimos con prisas a las Jornadas de Filosofía e Inteligencia Artificial , en la Facultat de Filosofia de Catalunya, y tanto la pantalla luminosa de la parada del autobús como la app que tenemos en el móvil nos indican que la llegada de nuestro transporte es “inminente”. En efecto, un autobús aparece y lo abordamos. No es el nuestro, sin embargo: se trata de otro autobús que tendría que haber llegado unos minutos después. Pero ¡estábamos seguros de haber visto el número correspondiente en el frontal del vehículo!

Llegamos tarde. Y en el aula magna (repleta de público) de la facultad, el profesor Joan Albert Vicens recuerda cómo un conductor de autobús que se guiaba únicamente por su GPS chocó con un puente en Seattle en el 2008. También sugiere que la experiencia e intuición de los pilotos debería imponerse a la superautomatización de los aviones, recordando lo ocurrido en los dos accidentes del modelo Boeing 737 Max 8 que costaron la vida a 346 personas. “La inteligencia artificial nos desposee de capacidades en algún sentido”, es la conclusión de Vicens al respecto.

En el caso de nuestro autobús, el fallo se dio por partida doble: en el sistema que nos hace de muleta para movernos por la ciudad y en nuestra propia mente, que creyó ver el número que esperábamos. Posiblemente, un transhumanista resolvería un problema tan tonto de percepción abogando por la unión del pobre humano que se equivoca con un software que no lo hace. O quizás con el propio hardware. El teléfono móvil es solo un apéndice: quizás sería mejor la unión con la máquina

Siguiendo en la escala de la anécdota, los llamados biohackers son la expresión radical del transhumanismo.Surgen de la siempre productiva cultura de garaje de Estados Unidos y son capaces de experimentar insertándose bajo la piel chips y sensores biométricos, o la llave electrónica del coche. Lo que hacen no tiene gran utilidad práctica realmente, pero lo importante es su convicción de que es mejor convertirse en ciborg.

Tim Cannon, de Pittsburgh (Estados Unidos), se ha implantado un dispositivo llamado Northstar bajo la piel de la mano que puede usarse para proporcionar diversos estímulos sensoriales, com la geolocalitzación.

Tim Cannon, de Pittsburgh (Estados Unidos), se ha implantado un dispositivo llamado Northstar bajo la piel de la mano que puede usarse para proporcionar diversos estímulos sensoriales, com la geolocalitzación. (Media3.14/Yuzu Productions)
 

 

El transhumanismo –y su derivado extremo, el posthumanismo– consideran que la evolución darwiniana ha tocado techo y que el desarrollo exponencial de la inteligencia artificial –IA, a partir de ahora– no nos deja otra salida que integrarnos en la tecnología. “Es la convicción de que el ser humano está en el soporte inadecuado”, dice Antonio Diéguez, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Málaga. “Aristóteles se reiría de esto…”, añade. Diéguez es autor de Transhumanismo: la búsqueda tecnológica del mejoramiento humano (Herder, 2017), y sostiene que esta doctrina “tiene más base en la biotecnología que en la IA y en la robótica. Soy bastante escéptico, pero hay filósofos importante que se lo toman en serio”.

Muy probablemente no se hablaría en un aula magna universitaria de biohackers, de ciborgs o de cerebros volcados en un avatar digital después de la muerte si no fuera porque todo esto tiene un componente escatológico importante, no en el sentido excremental del término (aunque algo podría haber) sino en el filosófico. Se trata de la trascendencia.

El transhumanismo quizás no habría salido de un ámbito ciberpunk si no fuera porque su gran apologeta es Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google

 

“El transhumanismo es la nueva utopía del siglo XXI; viene a decir: vamos a cambiar la evolución”, dice un estudioso del tema, el urbanista Albert Cortina. Y observa que todo esto tiene detrás a las grandes corporaciones de Silicon Valley. En efecto, es muy posible que estas ideas no hubieran salido nunca de un ámbito ciberpunk si no fuera porque su gran apologeta es nada menos que el director de ingeniería de Google, Raymond Kurzweil, por más señas inventor (diseñó, siendo muy joven, una máquina lectora para ciegos), teórico visionario, un hombre empeñado en la prolongación de la vida, especialmente la suya propia.

Ray Kurzweil, durante una conferencia en Nueva Delhi, en marzo del 2012

Ray Kurzweil, durante una conferencia en Nueva Delhi, en marzo del 2012 (Mail Today / India Today Group/Getty Images)
 

Kurzweil, en La Singularidad está cerca: cuando los humanos trascienden la biología (Lola Books, 2012), publicado originalmente en el 2005, va un paso más allá del transhumanismo moderno formulado quince años antes por el filósofo futurista Max More (seudónimo del irlandés Max O’Connor que se traduce por Max Más), al afirmar que el desarrollo exponencial de la IA hará que para el año 2100 se alcance la “superinteligenc ia : cada nuevo cerebro artificial será capaz de diseñar otro aún más potente; éste hará lo mismo que el anterior, y así sucesivamente…

 

Algunos de los teóricos del transhumanismo, antiguos desarrolladores de IA hoy seriamente preocupados por su impacto, así como los a veces inefables biohackers de California exponen sus ideas en un libro de muy reciente publicación: Cómo ser una máquina, de Mark O’Connell (Capitán Swing, 2019). Incluido Max More, que parece hoy más interesado en la “extensión de la vida” (como Kurzweil) mediante la criogenización de cadáveres o de sus cabezas metidas en un tarro en espera de ser un día insertadas en un cuerpo artificial.

James Bedford, el primer hombre en ser criogenizado, después de muerto, en 1967, fue trasladado en 1982 a la Fundación Alcor, cuyo consejero delegado es Max More desde el 2011

James Bedford, el primer hombre en ser criogenizado, después de muerto, en 1967, fue trasladado en 1982 a la Fundación Alcor, cuyo consejero delegado es Max More desde el 2011 (Alcor Foundation)
 

Los expertos le han dado vueltas a la idea de la Singularidad y han presentado todo tipo de hipótesis, algunas de ellas apocalípticas al mejor estilo de Terminator: esa “explosión de inteligencia” hará que los humanos acabemos siendo prescindibles; una IA fuerte hasta puede llegar a asesinarnos… ¿Exageran? Podría ser. Pero cuando tales vaticinios vienen de Steve Hawking –”El desarrollo de una inteligencia artificial completa podría significar el fin de la raza humana”, dijo en el 2014, cuatro años antes de fallecer– o de Elon Musk, una de las grandes personalidades del momento, es como para pensarlo. Musk no ha dejado de reiterar esa advertencia, pero apuesta porque el ser humano se imponga a las computadoras.

 

 

Sophia, en la Feria IoT (Internet of Things ), en L'Hospitalet de Llobregat, el 4 de octubre del 2017. Sophia es la primera máquina en obtener un estatuto de ciudadanía: la de Arabia Saudí, en el 2017. Todavía se comenta el hecho que este robot de aspecto humanoide tenga 'derechos'. Esto es muy relativo pero probablemente Sophia ha sido más escuchada que cualquier mujer en la represiva sociedad saudí.
Sophia, en la Feria IoT (Internet of Things ), en L’Hospitalet de Llobregat, el 4 de octubre del 2017. Sophia es la primera máquina en obtener un estatuto de ciudadanía: la de Arabia Saudí, en el 2017. Todavía se comenta el hecho que este robot de aspecto humanoide tenga ‘derechos’. Esto es muy relativo pero probablemente Sophia ha sido más escuchada que cualquier mujer en la represiva sociedad saudí. (Llibert Teixidó)
 

Si nos ponemos en el mejor de los mundos posibles, una comunión con la máquina, lo que tenemos delante por el momento es, en palabras de Albert Cortina, “un nuevo mesianismo, una pseudoreligión”, que vende una nueva forma de inmortalidad.

No hay que extrañarse entonces de que la teología cristiana lleve “años atenta a la inteligencia artificial”, según afirma el doctor en la materia, profesor de bioética en la Universitat Blanquerna e ingeniero químico además de sacerdote Juan Ramón La Parra. “Los trabajos en IA han contribuido al conócete a tí mismo” socrático, dice, pero “una IA fuerte –la Singularidad– y el transhumanismo corren el riesgo de rebajar al hombre. Los defensores de una IA fuerte parten de una base religiosa secularizada, apocalíptica. Pero ¿qué relato de salvación ofrece la IA en un escenario apocalíptico?”

Todo esto propicia un interesante debate intelectual, y científico también. Por ejemplo, en opinión de Javier Montserrat,profesor de psicología en la Universad Autónoma de Madrid, “nos podemos plantear si es posible hablar de identidad ontológica y funcional entre ordenador y ser vivo. En mi opinión, no es posible. Uno y otro funcionan de diferente manera”. Así, “entre el teléfono móvil y yo intercambiamos datos, pero nada más”.

Se rechaza lo físico por lo virtual, se reduce nuestra historia a datos, y esto es algo parecido a una condena

Los problemas que afronta ahora mismo la relación entre los humanos y la inteligencia artificial son otros, más palpables y urgentes. “Es muy probable que nos estén distrayendo con historias de ciencia ficción”, advierte Antonio Diéguez. En la mente de todos está el “enorme poder”, señala, que se ha concentrado en manos de empresas como Google y Facebook, y que implican lo que todos coinciden en calificar de una reducción del ser humano a datos, el llamado big data. Por supuesto, con intereses comerciales. Así, Montserrat Esquerda, directora del Instituto Borja de Bioética, recuerda cómo Google ha adquirido los datos médicos de millones de pacientes en Estados Unidos, con la promesa (¿creíble?) de no ponerlos a la venta.

Pero la crítica por parte de los humanistas va más allá de estos efectos ya de por sí preocupantes, y obliga a buscar un punto de encuentro con los tecnólogos.

“Se rechaza lo físico por lo virtual, se reduce nuestra historia a datos, y esto es algo parecido a una condena”, sentencia el teólogo La Parra. Vicens apunta que, “siguiendo a Xavier Zubiri, la inteligencia humana aprende realidades, y la realidad no se reduce a datos que nos llegan por sistemas automáticos, una realidad digitalizada, facilitada, que no plantea preguntas. Y, como dice Ortega y Gasset, nos damos cuenta de la realidad cuando nos plantea preguntas”.

No estamos tan locos, los desarrolladores nos planteamos una ética

Los datos constituyen el cambio de paradigma en la concepción de la IA. “Es insensato pensar que lo que programamos es neutro. Lo más honesto es explicar por qué estos criterios nos parecen nobles. Pero no son neutros, y en ocasiones están preñados de prejuicios o de tópicos. Es mejor explicarlos”, puntualiza Francesc Torralba, director de la cátedra Ethos de ética aplicada en la Univsersitat Ramon Llull.

La réplica de los programadores no puede ser otra: “No estamos tan locos, los desarrolladores nos planteamos una ética, y me atrevería a decir que la comunidad de IA es ética y responsable”, afirma Elisabet Golobardes, investigadora y catedrática de La Salle. “Estamos muy preocupados por hacer un mundo mejor, estamos apostando por una utopía; la clave está en la educación”.

Carme Torras, profesora del Instituto de Robótica (Consejo Superior de Investigaciones Científicas-Universittat Politènica de Catalunya
Carme Torras, profesora del Instituto de Robótica (Consejo Superior de Investigaciones Científicas-Universittat Politènica de Catalunya (Llibert Teixidó)
 

Del mismo modo, la experta Carme Torras, profesora en el Instituto de Robótica de la Universitat Politècnica de Catalunya e implicada en un proyecto europeo sobre ética y robótica, asegura que “es importante que las personas tengan el control”. Torras, que se dedica además a la divulgación pedagógica a través de la literatura de ciencia ficción, afirma que “la comunidad robótica está muy concienciada de la necesidad de diálogo” entre tecnólogos y humanistas, algo en lo que, por cierto, coincidían todos los ponentes de las Jornadas. “Todos hemos convergido en un punto de encuentro, hemos superado un poco el naufragio en comunicación”, concluía Elisabet Golobardes.

Hace dos años, otras jornadas, Inteligencia artificial: sueños, riesgos y realidad, concluyeron con una Declaración de Barcelona que reclamaba prudencia, transparencia y responsabilidad en el desarrollo de la IA. Ahora, la cita de tecnólogos y filósofos se hacía necesaria porque, según su promotor y coorganizador, el ingeniero Francisco Batlle, “la IA se está adentrando peligrosamente en conceptos que le son extraños: mente, humano, conciencia…, un terreno en el que la filosofía ha transitado mucho, y es ahora cuando, más que nunca, se impone que colaboren en una necesaria reflexión conjunta”.

La inteligencia artificial puede proveer soluciones a problemas complicados pero no a problemas complejos

Si, como decía Montserrat Esquerda, “en este momento, la IA puede proveer soluciones a problemas complicados pero no a problemas complejos”, aún estamos lejos de una IA fuerte que nos pinte un panorama apocalíptico. “La máquina, por exceso de datos, puede llegar a manipularte –reconocía Núria Agell, matemática de Esade–. Ya tenemos las máquinas que nos están superando en capacidad de cálculo, memoria y velocidad. Pero se está investigando en la interacción persona-IA, en introducir nuevas formas de razonamiento; se tiene que intentar trabajar con etiquetas lingüísticas valorativas, que sirvan para tomar decisiones con el razonamiento que nosotros los humanos utilizamos”.

De modo que la vieja cuestión planteada por Alan Turing en 1950, ¿puede pensar una máquina?, todavía sigue abierta.

 

El enlace original esta disponible en:  https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20191222/471947287537/transhumanismo-filosofos-tecnologos-dialogo-inteligencia-artificial-biohackers.html

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