Page 122 of 343
1 120 121 122 123 124 343

El cierre de escuelas rurales

Por: Pluma Invitada

A fines de 2016, la Secretaría de Educación Pública emitió el Comunicado 493 titulado “Anuncia Nuño Mayer reconcentración de escuelas; 100 mil planteles en comunidades dispersas concentran 14 por ciento de estudiantes”. En éste, se mencionó que a inicios de 2107 la SEP anunciaría un programa de inclusión y equidad, el cual implicaría el cierre de miles de pequeñas escuelas rurales a fin de obligar a sus alumnos a asistir a planteles de mayor tamaño.

Si bien en el Comunicado no se presentaron mayores detalles acerca de cómo se ejecutaría esa política, diversos actores, como docentes y académicos, mostraron su inconformidad ante la medida. La SEP, en enero de 2017, la matiza y anuncia el cierre de alrededor de 500 escuelas multigrado, ubicadas en las periferias urbanas y atendidas por el Consejo Nacional de Fomento Educativo; los alumnos irían a establecimientos educativos con mejor infraestructura, localizados a no más de un kilómetro de distancia de las escuelas cerradas.

Cabe destacar que la SEP no aportó información detallada sobre la implementación de la medida, ni estudios que la sustenten; con ello evidenció su incapacidad -que ha mostrado durante la última década- para atender a los pobladores del medio rural, espacios donde se ubican más de la mitad de las escuelas públicas de nivel básico del país.

La idea de cerrar escuelas y concentrar a los estudiantes en planteles de mayor tamaño forma parte de una tendencia mundial que, con el argumento de ofrecer servicios educativos de mejor calidad, en el fondo siguen criterios económicos. Para los Estados es más barato sostener una escuela de mayor tamaño que varios establecimientos rurales dispersos. Estas políticas se han desarrollado en algunas naciones como Finlandia, Suecia,  Noruega, además de Canadá, España y en países latinoamericanos, como Chile y Costa Rica, por  mencionar un par.

En el caso de las naciones europeas ello se ha justificado por la reducción del presupuesto –durante los últimos 20 años- dirigido a las instancias municipales debido a procesos migratorios campo-ciudad ya que los recursos están determinados por su población. Además, en esos países buena parte de los costos de sostenimiento de las escuelas rurales los asumen los municipios (y no los gobiernos estatales o federal, como ocurre en México). Así, en un afán por reducir costos, los municipios proporcionan alimentación y transporte (desde localidades de residencia, hacia escuelas localizadas en poblaciones de mayor tamaño) gratuitos a alumnos de los niveles de primaria y secundaria.  Tales políticas se han desarrollado en contextos distintos a los de México, para empezar deberíamos contar con caminos en buen estado que permitan transportar a los alumnos –de forma ágil y segura, todos los días-,  a los centros escolares de mayor tamaño. En nuestro país, las condiciones de seguridad y calidad de las terracerías y carreteras que existen en buena parte de las zonas rurales son deficientes. Además, los transportes escolares en las naciones europeas tienen buenas condiciones y los conductores están capacitados para su labor, situación que no se vive en nuestro país donde predomina el mal servicio por parte de los transportistas, sumado a la inacción, complicidad o incapacidad de las autoridades que deberían regular sus servicios.

Por otra parte, las naciones europeas cumplen con un criterio que estamos lejos de alcanzar en México: mantienen un alto estándar educativo en prácticamente todas sus escuelas. En cambio, en nuestro país, tal como lo muestran todas las evaluaciones de aprendizaje aplicadas durante los últimos 15 años (PISA, SERCE, TERCE, Excale, Enlace, Planea) los aprendizajes alcanzados por los estudiantes que asisten a escuelas rurales, urbanas y privadas  se ubican por debajo de los mínimos: no entienden buena parte de lo que leen, tienen dificultades en expresarse de forma eficiente de manera oral y escrita y cuentan con problemas para solucionar problemas cotidianos mediante el uso eficiente de las matemáticas.

Al planear cerrar escuelas rurales la SEP parte de una premisa que no tiene relación con la realidad: que en los planteles escolares urbanos o de mayor tamaño se ofrece una mejor educación. Escudándose en un discurso de inclusión y equidad, la Secretaría trata de desarrollar una acción que va en contra de los principios básicos del derecho a la educación: que todos los niños y jóvenes mexicanos cuenten con servicios educativos pertinentes, contextualizados y de calidad.

La SEP ha tenido prácticamente olvidada a la educación rural durante más una década. Basta mencionar que en 2016 en lugar de asignar mayores recursos a las pequeñas escuelas rurales eliminó los apoyos dirigidos específicamente a las escuelas multigrado del país canalizados en el Programa para la Inclusión y Equidad Educativa.

A través de estas líneas se hace un llamado a la SEP a no seguir planteando acciones que muestran desinterés por dialogar con los actores afectados(alumnos, padres de familia, docentes, directores, supervisores, miembros de las comunidades), más bien está obligada a elaborar materiales didácticos diseñados para los contextos rurales; planear un sistema de gestión escolar específico para estos planteles; formar y estimular a los docentes para laborar en estos espacios; fortalecer las condiciones de infraestructura escolar y ofrecer apoyos suplementarios a los estudiantes como becas, alimentación y transporte.   Asimismo, instamos a la SEP a llevar a cabo acciones para cumplir con la Constitución y los tratados internacionales que el Estado mexicano ha signado para garantizar el derecho a la educación a todos los sectores. A más de una década de olvido, el camino no es cerrar escuelas rurales sino fortalecerlas.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/el-cierre-de-escuelas-rurales/

Comparte este contenido:

Calidad educativa: la necesidad de una reforma sistémica

06 de septiembre de 2017 / Fuente: http://www.educacionfutura.org

Por: Blanca Heredia

A la reforma educativa impulsada en México desde finales de 2012, pueden y deben criticársele muchas cosas, pero es difícil negarle su orientación, llamémosla “sistémica”. Básicamente lo que distingue a esta reforma, no es el haber introducido tal o cual innovación particular, sino su intención declarada de promover cambios concatenados para reordenar la estructura general del sistema. Así conviene notarlo, para así analizarla, discutirla y evaluarla en sus propios términos.

Importa el tema, pues –a pesar de que lo llevan inscrito en el nombre– con frecuencia se olvida que los sistemas educativos son, en efecto, sistemas. Estructuras en las que la configuración de relaciones dentro de las cuales están organizadas las partes conforma un todo, cuya operación no puede reducirse a la simple suma de esas partes. En términos más técnicos: un sistema –especialmente aquellos, como el educativo, que son dinámicos y complejos– se caracteriza por desplegar “propiedades emergentes”. Propiedades y/o resultados que no son producto de la intención de los agentes individuales que los componen, sino de la operación conjunta de todos ellos.

Grupos de funcionarios, una o muchas maestras, una o varias directora de escuela, pueden llevar a cabo acciones potencialmente útiles para mejorar los aprendizajes de sus alumnos y, sin embargo, conseguir resultados magros o, de plano, fracasar en el intento. Algo así ha venido ocurriendo desde hace algún tiempo no sólo en México, sino también en muchos sistemas escolares del mundo. Reformas y más reformas que, sin embargo, con muy pocas excepciones no consiguen mejorar la calidad educativa.

Como bien señala un texto brillante al respecto1 de Lant Pritchett, profesor de la universidad de Harvard y actualmente director del proyecto RISE (Research on Improving Systems of Education), lo más intrigante de la gran mayoría de estos esfuerzos no es su limitado éxito general, sino el hecho de que lo que funciona en un lado no funciona en otro.

La investigación más rigurosa disponible muestra, de hecho, que prácticamente ninguna de las “mejores prácticas” para elevar la calidad educativa –currículos siglo XXI, menos alumnos por profesor, descentralización, evaluación, transparencia– tiene resultados similares en distintos contextos. A veces la descentralización ayuda, otras no. En algunos casos, la evaluación docente logra detonar mejoras en los aprendizajes, pero en muchos otros no.

Y así, sucesivamente, para casi todas las recomendaciones de política educativa “basadas en evidencia”, por la sencilla razón de que dicha “evidencia” varía –con frecuencia radicalmente– de un contexto (de un sistema) a otro.

Para explicar esta situación, Pritchett propone una hipótesis muy útil. Dado que los sistemas educativos son “sistemas” y la mayoría de ellos se construyeron NO con el objetivo de proveer calidad educativa, sino de atender la demanda de espacios en las aulas, las reformas a favor de la calidad tienden a naufragar, pues chocan con la lógica y organización real de tales sistemas.

Un gobierno puede introducir cambios razonables y prima facie adecuados para mejorar lo que aprenden los alumnos. Si ello ocurre, sin embargo, en un sistema educativo cuya razón de ser, lógica profunda y coherencia interna se orienta centralmente a proveer acceso a las escuelas, lo más probable es que el intento fracase. Lo anterior sucederá, pues lo que privilegiarán los diversos actores que integran al sistema es atender el tema de acceso (admitir a la mayor cantidad de alumnos, disminuir la repetición, asegurar que todos pasen al siguiente grado/ciclo escolar) más allá de si aprenden o no los estudiantes alguna cosa en el proceso.

Privilegiarán todo esto, pues, en la práctica cotidiana de un sistema escolar articulado en torno a proveer y expandir cobertura, lo que cuenta y se cuenta, lo que se premia o se castiga es contribuir (o no) a ello.

En el caso de México, como en la mayoría de los sistemas educativos en países de ingresos medios y bajos, intentar, en serio, mejorar la calidad educativa involucra la necesidad de introducir no tal o cual cambio específico y discreto (reforma curricular, evaluación, nuevos métodos pedagógicos, etc.), sino reorganizar la lógica del conjunto del sistema. Requiere, en suma, transitar de un sistema estructurado para ampliar cobertura a uno que permita reconciliar acceso con aprendizajes efectivos en los salones de clase.

Es por ello celebrable el que la Reforma Educativa en curso en México se haya planteado como intención –si no desde el principio, al menos sobre la marcha– de reordenar el sistema escolar en conjunto. Dicho esto, resulta indispensable señalar que, vista como cambio sistémico, la reforma presenta, al menos, dos faltantes mayúsculas.

La primera es que a la fecha no contamos con una definición oficial, consistente, clara y medible de “calidad educativa” –centrada, obviamente, en los aprendizajes de los alumnos– que pudiera ser empleada para orientar, en los hechos, la conducta de los millones de agentes que conforman el sistema escolar.

La segunda es que en ninguna parte de las numerosas reglas y documentos vinculados a la reforma encuentro algún planteamiento (traducible en nuevas rutinas burocráticas o formas de contabilizar conductas deseables) con respecto a cómo piensan los reformadores reconciliar –en la práctica cotidiana de las escuelas, de los maestros y los alumnos– cobertura y calidad educativa.

Se trata de dos vacíos graves para una reforma que se pretende sistémica. Urgiría atenderlos.

Fuente artículo: http://www.educacionfutura.org/calidad-educativa-la-necesidad-de-una-reforma-sistemica/

Comparte este contenido:

Calidad educativa y desigualdad social.

Por: Revolución 3.0.

Un punto nodal en la propuesta de la Reforma Educativa, es el que se refiere a la educación con equidad, 50 millones de mexicanos en condiciones de pobreza y más del 90 por ciento de la riqueza nacional concentrada en 20 familias, seguramente nos acercan al principio de equidad, echando por tierra la tesis de que no se puede garantizar la calidad y la equidad educativa si no hay equidad social, en el México perfecto de nuestros gobernantes resulta un eufemismo decir que si no se garantiza el ejercicio pleno de los derechos sociales como la educación, la seguridad social, el trabajo digno, el bienestar familiar y un salario justo, capaz de satisfacer lo anterior -más la cultura, la recreación y el deporte- no podremos hacer cuentas alegres del deber ser de la educación .

¿Cómo puede haber educación de calidad con bajos ingresos, tanto de los padres como de los docentes? Las becas y otros programas compensatorios no son la solución a la desigualdad social, sino un obstáculo en sí, pues obliga a los estudiantes a creer que han nacido para vivir de la caridad gubernamental y de programas evasores de impuestos de la iniciativa privada.

En condiciones de desigualdad social, no puede pensarse realmente en igualdad educativa; así sea como referencia de un ideario político o con fines propagandísticos. Además, no podemos olvidar que a las carencias alimenticias se suman las carencias escolares, las deficiencias administrativas y la ausencia de recursos académicos para fortalecer la formación integral de los estudiantes.

De esto no son culpables los docentes, aunque sí en mayor medida los burócratas de la educación y las manifiestas anomalías en las políticas públicas del sistema gubernamental.

Así pues, si en la aparente reconversión actual del discurso reformador de la educación pública, los tiempos de realización se han alargado para un futuro muy muy lejano, quedando rebasado el tiempo electoral, sería bueno que se empezaran a dar pasos lentos en un proceso dialógico entre las partes implicadas.

Sabemos que la catástrofe educativa es multidireccional; pongamos, entonces, en práctica nuestra capacidad diagnóstica, crítica y propositiva para marchar todos en la misma dirección. Para esto, se hace necesario reconocer la existencia de la diversidad de opiniones, de criterios de interpretación de los hechos sociales y de intereses económicos y políticos. De igual manera, aun cuando sabemos que en la interacción entre educación y poder, la primera está subordinada al segundo, es nuestra obligación encontrar las mejores condiciones para el reconocimiento y la interacción entre iguales y diferentes.

La cultura de la otredad implica el reconocimiento de lo múltiple, de la intersubjetividad y de las dinámicas grupales en un contexto de multiculturalidad histórica.

De esto saben más los especialistas en investigación en ciencias sociales, los docentes de todos los niveles y los pedagogos, que los burócratas y los expertos en imagen pública; no podemos ignorar que en manos de estos últimos, en México, más que en ningún otro país, el dinero destinado a la educación tiende a convertirse en basura y en bonos para el fomento a la corrupción gubernamental.

De hecho, aunque muchos mexicanos tenemos la impresión de que los resultados gubernamentales con que envuelven los programas sociales se miden por la cantidad de dinero que invierten ¡En Publicidad!, nos queda claro también que no podemos solucionar los problemas académicos y educativos al reducirlos a problemas netamente administrativos.

El reto, para todas las partes, es ganar en credibilidad, respeto y confianza para emprender acciones conjuntas teniendo por delante el bien común. Sin utopía no hay futuro.

Fuente: http://michoacantrespuntocero.com/calidad-educativa-y-desigualdad-social/

Imagen: http://michoacantrespuntocero.com/wp-content/uploads/2017/08/regreso-a-clases-21-08-1719-imp.jpg

Comparte este contenido:

La reforma educativa: estas ruinas que ves.

América del Norte /México/05.09.2017/Autor y Fuente: http://michoacantrespuntocero.com

Anunciada como una de las reformas “históricas” por el régimen de Enrique Peña Nieto, la reforma educativa naufraga prácticamente desde que fue aprobada y puesta en marcha oficialmente.

Bajo el apoyo de quienes integraron el Pacto por México para votarla mayoritariamente, PRD, PRI y PAN, la reforma educativa que fue uno de los principales baluartes de Peña para “mover a México”, presuntamente sacudiría inercias y llevaría la educación a niveles de calidad y competitividad en un mundo global.

Denostada desde sus inicios por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) e incluso por una parte del oficialista Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la reforma peñista se encuentra en crisis en Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, entidades con mayoría centista y donde prácticamente la norma ha sido burlada al cien por ciento, al rechazar la evaluación punitiva” –como lo definió Víctor Zavala, líder del magisterio democrático michoacano- en la que se basa desde el nuevo modelo la incorporación al Servicio Profesional Docente (SPD) y considerarla más que una reforma educativa, una laboral al implicar el acotamiento de los derechos sindicales de los trabajadores del sector, al condicionar a esta evaluación la permanencia de los docentes activos en el servicio, en demérito de su antigüedad y derechos creados.

Justo en el arranque del ciclo 2017-2018, la reforma educativa peñista plantea llegar a su punto más alto en cuanto a presuntos objetivos planteados en cuanto a maestros evaluados, aspecto en el que Michoacán ha rechazado a través de la CNTE todos los exámenes aplicados.

Al considerar también que las vacantes del SPD, lo pueden cumplir los llamados “idóneos” –vía que se abrió para que profesionistas de áreas no ligadas con la docencia puedan dar clases a través de su evaluación y contratación-, la norma federal abrió el hueco a otra problemática, el cómo satisfacer las necesidades ante escuelas sin maestros frente a grupo.

De acuerdo con la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), hay miles de planteles con esta problemática. Más preciso, Zavala dice son dos mil las aulas, sobre todo de educación primaria, las que carecen de profesores.

El nudo en satisfacer esta demanda se encuentra en la negativa de los mismos egresados normalistas a sujetarse a las pautas de la reforma sobre evaluación. Cero exámenes, plazas automáticas, han sido las consignas de los egresados normalistas y por ello su negativa a que los “idóneos” puedan ser considerados para enfrentar este déficit, en gran medida impulsado por jubilaciones y retiros de maestros.

Y es que maestros sí hay, dice Zavala. En rueda de prensa realizada este martes 29 de agosto, el dirigente señaló que a través de presión y negociaciones, plantearán al titular de la SEE, Alberto Frutis, la contratación “inmediata” de los egresados de las generaciones 2015, 2016 y 2017, movilizados en el estado desde hace casi un mes para demandar el otorgamiento de una clave y el pago de salarios una vez que fueron contratados sólo temporalmente, justo para tratar de dotar a las aulas de docentes.

Tanto el déficit docente, como la crisis institucional que no cubre compromisos ni adeudos, al igual que una infraestructura obsoleta en las mismas escuelas –aún hay aulas “de palitos”-, son para la CNTE reflejo del fracaso de la reforma.

“Las consecuencias de la mal llamada reforma educativa, y así la hemos puesto en blanco y negro, y en la falta de maestros, las consecuencias las vemos en la falta de presupuesto, en la falta de voluntad política para contratar a los egresados normalistas y van más allá, están llevando a cabo la imposición de un modelo educativo que para nosotros no es el adecuado, sólo la imposición y las consecuencias ya se están experimentando, por un lado quieren correr a los maestros y por otro lado hacen falta maestros, yo pongo en la balanza solamente este tema: si la reforma educativa le quita los derechos a los maestros y los está corriendo de los centros escolares, ¿cómo concibes la falta de maestros? Lo que se dice en el discurso es totalmente contrario a lo que está pasando en la vía de los hechos, por eso para nosotros, es que se pare la reforma educativa y que los planteamientos de cómo llevarla a cabo, nos pongamos de acuerdo”.

-¿La falta de maestros no tiene que ver también con la oposición a la reforma, a evaluarse, a negarse a que los idóneos suplan las vacantes?

“Las cosas como son, si hablamos de evaluación, tenemos una posición contraria, no podemos ir a una evaluación cuando por evaluación te quitan los derechos laborales, pierdes el contrato colectivo, no se concibe en ningún sentido que si un maestro tiene 20 años de servicio, con ser llamado a la evaluación su plaza base se va a un contrato de cuatro años, en ningún país pasa eso, es perder sus derechos laborales, es incorrecto, pero si nos vamos a los idóneos para cubrir los espacios vacantes, qué lamentable que insistan en eso, cuando hemos visto que los que son idóneos, tienen un contrato limitado, y lo peor, ni siquiera les pagan, ¿cómo vamos a decir que es una manera de avanzar en la reforma, si ni siquiera a ellos les pagan? Lo que vemos son puras consecuencias”.

-¿Esta situación se da en otros estados, la falta de maestros?

“En todos los estados tienen dificultades. Lo peor es que compañeros de otros estados, estaban yendo con otra convicción a la evaluación, y tienen dificultades, los que no fueron, fueron cesados, los que pasaron no les pagan. En varios estados los maestros fueron a la promoción, les quitaron su plaza base y no les pagan la nueva, o sea, se quedaron sin nada. Por eso exigimos la abrogación de la reforma educativa”.

Fuente: http://michoacantrespuntocero.com/la-reforma-educativa-estas-ruinas-que-ves/

Imagen: http://michoacantrespuntocero.com/wp-content/uploads/2017/08/Reforma-educativa-1300×731.jpg

Comparte este contenido:

Chile: La educación y con recursos del Estado no puede ser un negocio

Chile/ 05 de septiembre de 2017/Fuente: http://www.diariolaregion.cl

Sin duda la nueva reforma educacional ha sido un tema polémico que ha generado diversas reacciones, en especial entre padres y apoderados de colegios particulares subvencionados, quienes mediante la creación del movimiento Elqui Despierta, se organizaron para protestar contra la reforma y solicitar el aplazamiento de la Ley de Inclusión con el fin de poder tener más tiempo para el proceso de reubicar a los menores en los establecimientos educacionales.
Es por eso que en su visita a la Región de Coquimbo la Ministra de Educación, Adriana Delpiano, defendió el modelo educativo que se intenta formar con la nueva reforma y se refirió a los principales aspectos de esta ley y como beneficia a la educación pública con el propósito de dar fin de la segregación y el lucro.
«La ley de Inclusión fue una de las primeras leyes que se tramitó en este Gobierno y que tiene que ver en síntesis que los colegios reciben subvención estatal vayan terminando con varias prácticas que segregaban muchísimo, una es el copago y eso se termina a medida que va subiendo la subvención, o sea que al colegio nunca tenga menos recursos que tenía y eso es una garantía» indicó a LA REGION.
Asimismo aseguró que los establecimientos educacionales que ingresen a la Ley SEP recibirán más subvención finalmente que con el actual sistema y enfatizó la importancia de que se constituyan instituciones sin fines de lucro, en especial cuando se está haciendo de fondos estatales.
«Nosotros no creemos que la educación pueda ser un negocio que uno pone igual que un restorán o una fábrica, por ejemplo. La educación, y con recursos del Estado, no puede ser un negocio para las empresas».
Un tema que es conveniente para los sostenedores, asegura, quienes luego de conocer en detalle cómo opera esta reforma, se han dado cuenta que existe un mecanismo para que se pague el valor del establecimiento.
En tanto agregó que producto de la angustia de los apoderados por los altos aranceles que deberán pagar con el cambio, son varios los colegios que se han retractado de pasar a ser particulares pagados a nivel nacional. En el caso de la región de los 13 que confirmaron el traspaso a particular pagado, dos ya se han retractado de dicha decisión, colegio Francis School y Tamelcura, los que pasarán a ser corporaciones sin fines de lucro.

«Esperamos que de aquí a fin de año podamos convencer a varios más porque explicando bien el mecanismo por el cual pueden trabajar y recuperar la inversión que hicieron es lo que ha bajado esta demanda».
Con respecto a quienes prefieren mantener a sus hijos en establecimientos particulares pagados señaló que «el Estado ha entregado una cantidad de recursos a lo que los apoderados pagaban, eso es lo que los colegios deberían cobrar, no más que eso y no es la realidad que vemos nosotros, sino que se amenaza un alza de costos muy alta».
Asimismo explicó que el alza de los colegios que escogieron pasar a ser particulares pagados no debe ser superior a la subvención que recibían del Estado como colegios particulares subvencionados, por los que hizo un llamado a los mismo padres y apoderados a conversar con los sostenedores para ver cuáles son las reales ventajas de que el colegio cambie a particular pagado siendo que con la propia subvención puede pagarse el valor del establecimiento.
«Nosotros no queremos que se cierren colegios subvencionados, el sistema es mixto y lo que queremos es que no hay lucro, que no se haga un negocio de la educación y el mecanismo está establecido y de verdad que están los tiempo bien para estos» finalizó.

Fuente de las Noticia:

http://www.diariolaregion.cl/portal/?p=49777

Comparte este contenido:

España: Educación estrena curso escolar con su primer programa contra el acoso y un plan de lectura

España/ 5 de septiembre de 2017/Fuente: http://www.diariovasco.com

La imagen volverá a repetirse. Las puertas de más de 500 centros de enseñanza no universitaria del País Vasco se abrirán, salvo algún caso puntual, el próximo jueves para iniciar el curso 2017-2018, aunque los profesores, al menos los de los centros públicos, ya se incorporaron el pasado viernes para tener todo listo. Serán unos 360.000 alumnos los que llenarán las aulas durante nueve meses y medio porque las actividades lectivas finalizarán el 22 de junio. Seguro que a muchos este tiempo se les hará eterno porque el número de días de asistencia será de 175 en todas las etapas. Sí cambia el número de horas impartidas, mientras en la Educación Infantil, Primaria y Especial ascenderán en total a 875, en la Educación Secundaria Obligatoria serán 1.050 las horas de clase. En Bachillerato y en Ciclos Formativos el curso escolar tendrá una duración también de 175 días, de los que 160 como mínimo se destinarán a la impartición efectiva de clases, mientras que el resto podrán disponerse para pruebas y evaluaciones finales.

Aunque no hay tantas incógnitas como en el curso 2016-2017, parece que el que ahora comienza va a ser un calco en algunos aspectos. Los inicios del curso pasado estuvieron marcados por la incertidumbre puesto que no se conocía qué iba a pasar con la controvertida Lomce, la ley aprobada por el Gobierno de Madrid y recurrida por varias autonomías, entre ellas la vasca. Finalmente, y ante las negociaciones entre los partidos que se iniciaron para llegar a un Pacto de Estado por la Educación, no se derogó, pero la reforma propuesta por el entonces ministro José Ignacio Wert sí ha quedado muy diluida. Por ejemplo, no se aplicó la necesidad de aprobar una reválida para poder obtener el título de Bachillerato. Se mantienen las controvertidas pruebas diagnósticas, que en principio las marcaba la nueva ley estatal, en 3º y 6º de Primaria y 4º de ESO, así como en 2º de Bachiller -y que también aparecen en el plan pedagógico Heziberri 2020-, para comprobar si los alumnos están cumpliendo los criterios fijados al final de cada etapa. El curso pasado se realizaron en una treintena de centros.

Incómodo invitado

En diciembre apareció en el panorama educativo un invitado, en principio no esperado, muy incómodo: el informe PISA, evaluación internacional del alumnado de 15 años que está a punto de concluir su educación obligatoria, con los resultados de la evaluación realizada en 2015. Los datos resultaron desalentadores, con un retroceso preocupante, colocando a Euskadi en los últimos puestos del ranking por autonomías en materias como matemáticas y lengua.

Para revertir esta situación, el departamento de Educación ha puesto en marcha el Plan Lector para mejorar la comprensión de los estudiantes. Los centros disponen de la guía ‘Orientaciones en torno a la lectura’, elaborada por el Berritzegune Nagusia, que incluye aspectos relacionados con la lectura como recurso de aprendizaje, porque entienden que es un aspecto básico para el desarrollo del resto de las competencias.

Entre otras actividades, los escolares deben leer media hora en voz alta, hacer una tertulia literaria por trimestre, ampliar el fondo de las bibliotecas, introducir en las reuniones de tutoría con las familias orientaciones sobre el desarrollo de la compresión lectora, acompañadas de propuestas y actividades concretas como encuentros con autores, cuentacuentos… Además, se ha reforzado el Plan de Lectura, que abarca hasta 2020, dotado con 76 millones de euros, con incidencia especial en los nuevos formatos digitales, mejora de las ayudas para la adquisición de libros, y la creación de bancos de libros en los centros concertados.

Además del de la lectura, Educación también está trabajando en un plan contra el acoso escolar, que se aplicará este mismo curso y que refuerza la guía de actuación de los centros educativos de la comunidad ante el acoso. El pasado marzo, la consejera Cristina Uriarte ya adelantó algunas de las claves para atajar un problema cada vez más visible. Escuelas e institutos del País Vasco crearán comisiones de alumnos a quienes se habrá formado en la detección y resolución de conflictos entre escolares. Los centros de enseñanza crearán vías, denominadas asequibles, para que los niños puedan comunicar de forma sencilla situaciones de bullying y ciberacoso que sufran o de las que hayan sido testigos. Además, los colegios dispondrán de una estructura organizativa que sea capaz de gestionar de modo eficaz estos casos. Otra de las principales acciones será la formación de la comunidad escolar, tanto de alumnos como de profesores y padres, para que sean capaces de prevenir y actuar ante un conflicto en la escuela. Para ello Educación llevará a cabo campañas de sensibilización y distribuirá una serie de materiales específicos.

Hacia una nueva ley

En la legislatura que comenzó el año pasado, el departamento de Cristina Uriarte se fijó buscar un pacto educativo que permita desarrollar una nueva Ley Vasca de Educación. En principio se plantea como una tarea complicada. Porque una de las claves del año pasado fue el desencuentro entre el departamento liderado por Cristina Uriarte y los sindicatos, con varias convocatorias de huelga y manifestaciones, el próximo también se presenta ‘caliente’.

Fuente de la Noticia:

http://www.diariovasco.com/sociedad/educacion/educacion-estrena-curso-20170903000839-ntvo.html

Comparte este contenido:

Macron lleva su espíritu reformista a la educación francesa

Francia/04 septiembre 2017/Fuente: El País 

El presidente francés, además de jefe de los ejércitos, ejerce oficiosamente de primer maestro del país. Un preceptor, un modelo. Emmanuel Macron, que se toma en serio esta tarea, inauguró este lunes su primer curso escolar, una jornada casi sagrada en Francia, país donde la educación —laica, republicana, centralizada— es uno de los pilares de la identidad nacional. Macron, que visitó una escuela de Forbach (Mosela), quiere llevar su espíritu reformista a los 12,4 millones de estudiantes que comenzaban el curso. Con dos medidas estrella: las clases de doce alumnos para primero de primaria en algunas escuelas, y el regreso opcional a la semana de cuatro días.

Este es un país jerárquico: los deseos de un dirigente se cumplen con mayor o menor rigor en todo el país. Y, si el presidente tiene aún algo de monarca prerrevolucionario, el ministro de la Educación es una especie de cardenal laico, una autoridad fundamental en país en el que, como decía el escritor Charles Péguy, los maestros de primaria son los “húsares negros» de la República, los soldados que, con el arma de la pizarra y a tiza, llevan por todos los rincones del Hexágono, y de los territorios de ultramar, los valores de la igualdad, la libertad y la fraternidad.

Todo ministro quiere dejar huella cuanto antes, y aunque lleve menos de cuatro meses en el cargo, Blanquer ya ha marcado el rumbo con una serie de medidas —medidas limitadas pero simbólicas: el macronismo traducido a la educación— que esta semana empiezan a ponerse en práctica.

CINCO MEDIDAS

SEMANA DE CUATRO DÍAS.Reducción optativa de la semana lectiva de cuatro días y medio a cuatro días, con el miércoles como jornada libre para dedicar a actividades extraescolares.

CLASES REDUCIDAS. Clases de doce alumnos en el primer curso de la escuela primaria en zonas en dificultad, medida destinada a atenuar las desigualdades desde el inicio de la escolaridad.

AYUDA EN LOS DEBERES. Los alumnos de la escuela intermedia, de entre 11 y 15 años, puedan hacer los deberes en clase con la ayuda de profesores y voluntarios, una medida diseñada para los alumnos cuyas familias no pueden ayudarles.

MÉTODO SILÁBICO. Los debates educativos alcanzan niveles muy técnicos en Francia. La mejora del aprendizaje de la lectura es una prioridad del ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, que ha suscitado una pequeña polémica al propugnar el método de aprendizaje silábico.

FUMAR EN LA ESCUELA. Otra propuesta en debate en este inicio de curso: la posibilidad de permitir fumar dentro del recinto escolar, donde ahora está prohibido. El objetivo atenuar el peligro de atentado terrorista contra los estudiantes fumadores concentrados en la calle ante el centro educativo.

La primera es la posibilidad de reducir la semana escolar de cuatro días y medio a cuatro días en la primaria. Un tercio de las escuelas francesas, sobre todo en municipios rurales, se ha acogido a esta posibilidad, que en realidad representa un regreso a la reforma adoptada bajo el presidente Nicolas Sarkozy. Se trata de liberar el miércoles para actividades extraescolares, jornada que tradicionalmente había sido festiva en la educación francesa (la práctica se remonta a 1882, cuando la República dejó libre el jueves para que los alumnos pudieran seguir una instrucción religiosa fuera de los edificios de la escuela pública).

La otra medida estrella es la división por dos de las clases de primero (curso preparatorio, o CP en francés) en las zonas llamadas REP+, que el Ministerio de Educación define como aquellos “barrios o sectores aislados con mayor concentración de dificultades sociales que tienen una incidencia fuerte en el éxito escolar”. En 2.500 clases de CP habrá doce alumnos por aula. En los próximos años debe extender a más zonas en dificultades y al segundo curso.

No ha sido un inicio de curso caliente, pero tampoco sin tropiezos. Seis mil alumnos recién graduados del bachillerato no han encontrado plaza en la universidad. Y los recortes en las subvenciones públicas a empleos de bajos ingresos, como el personal de los comedores, afectan a la escuela. Como institución central en Francia, los traumas de la República, todos sus problemas se proyectan en ella, desde las desigualdades sociales hasta el temor a los guetos y la islamización.

El debate de fondo ahora, y las críticas a Blanquer, va más allá de las iniciativas citadas. Se cuestiona su afinidad política con la derecha liberal —ocupó cargos de responsabilidad durante los años de Sarkozy—, su apego a los hallazgos más recientes de las ciencias cognitivas para diseñar políticas educativas y una retórica y un estilo tradicional.

Blanquer, que hasta que Macron lo nombró ministro dirigía la escuela de negocios ESSEC, regaló a 150.000 alumnos del quinto curso las Fábulas de La Fontaine y desea reforzar la enseñanza del latín, «un vector de la lucha contra las desigualdades», ha dicho a Le Figaro. En la misma entrevista, proclama: «Nuestro objetivo primordial es que cada alumno en la escuela primaria sepa leer, escribir, contar bien, y respetar a los demás». Y añade: «El ministerio de Educación es ante todo el ministerio de la lengua».

Parece un eco de la definición de lengua materna que puede leerse en el recién reeditado Diccionario de pedagogía de Ferdinand Buisson, publicado entre 1882 y 1886, y considerada la Biblia de la educación laica, el manual de los maestros de escuela republicanos de finales del XIX y principios del XX. «La enseñanza de la lengua nacional es evidentemente, la obra capital de la escuela primaria», se lee en la definición.

En la introducción de la nueva edición, el historiador Pierre Nora retraza el hilo entre la revolución, la república, la razón, la democracia, la educación y finalmente «la instrucción primaria» en la que, escribe, reposa «la identidad misma del ser nacional». Todos los ministros quieren dejar su huella, y sus reformas, pero hay una continuidad en la escuela republicana que todavía no se ha quebrado.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2017/09/04/actualidad/1504535702_141768.html

Comparte este contenido:
Page 122 of 343
1 120 121 122 123 124 343