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Premier de Vietnam insta a adoptar nuevo programa de enseñanza general

Vietnam / 24 de junio de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: Vietnam Plus

El primer ministro de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, exhortó al Ministerio de Educación y Formación a adoptar un nuevo programa de enseñanza general y a adecuar los manuales escolares a los reajustes que se realicen.

En una instrucción recién divulgada, Xuan Phuc subrayó que los materiales de formación deberán ser más atractivos y concentrarse en los contenidos esenciales para reducir la presión sobre los docentes y estudiantes, y sostuvo que las nuevas adecuaciones deben contemplar también la reforma de los exámenes y la evaluación de la calidad de los centros escolares.

La cartera también establecerá estándares para los educadores, desarrollará cursos y preparará folletos para la capacitación de los mismos e impulsará la aplicación de la informática, de acuerdo con ese documento.

Además, el Premier pidió a las localidades implementar el nuevo programa de enseñanza ajustado a las condiciones particulares de cada zona.

También instó a los gobiernos locales a revisar y evaluar la demanda de profesores por asignatura, y a tener en cuenta cada nivel del sistema de educación para elaborar los planes de formación y capacitación.

Particularmente, subrayó la importancia de garantizar el financiamiento para la adquisición de materiales escolares y la implementación del reajustado programa de enseñanza, y exhortó a divulgar la información sobre la reforma educativa.

Fuente de la Noticia:

https://es.vietnamplus.vn/premier-de-vietnam-insta-a-adoptar-nuevo-programa-de-ensenanza-general/89376.vnp

ove/mahv

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Ninguno de los candidatos entiende de educación: Gilberto Guevara

México / 24 de junio de 2018 / Autor: Bertha Becerra / Fuente: El Sol de Puebla

En México, la educación nunca ha sido un tema importante. Ha habido un debate educativo muy pobre, asegura

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Escuelas Creativas: un cambio que se sueña

El cambio es un viaje, no un proyecto establecido. En un proceso de cambio, no todo es el resultado de la planificación y de seguir un camino perfectamente trazado sobre un mapa. Durante el viaje, muchas ideas surgen fuera del mapa o, si lo hacen dentro, es en sus márgenes, en aquellos lugares a los que prestamos menos atención, donde las cosas están menos claras, son más inciertas y los detalles están algo borrosos de tanto plegar y desplegar el mapa.

La innovación y el cambio casi siempre surgen lejos del centro, en las periferias, en las zonas olvidadas, donde hay más dificultades. Aparecen en esos lugares donde se permiten las anotaciones, el desorden, la mezcla y la hibridación. En la convergencia entre saberes fronterizos o al unir ámbitos tradicionalmente separados. Escuelas Creativas surgió con la vocación de reunir mundos distintos, visibilizar lo pequeño, acercar lo remoto, superar el aislamiento y ser un lugar de encuentro de ideas y personas.

Los procesos de cambio escolar nunca son abstractos. Todo lo contrario, son reales, encarnados, concretos, situados y contextualizados. Arrancar un proceso de cambio pasa por asumir que cada realidad escolar es distinta y que cada comunidad educativa es diferente. Iniciar un proceso de mejora escolar, pasa también por aceptar que el cambio no es algo técnico. Que el cambio escolar está lejos de ser una actividad lineal y racional. Que los procesos de mejora son dinámicamente complejos y siempre están cargados de incertidumbre y emoción. Que siempre suponen un cambio de mentalidad, expectativas, valores, metas y concepciones. Y que no hay atajos para la mejora escolar.

Dudu Viana https://flic.kr/p/6cDc75 CC by-sa

Dudu Viana https://flic.kr/p/6cDc75 CC by-sa

Tampoco hay metodologías válidas para todo y para todos. En estos tiempos de modas metodológicas no está de más recordar que la complejidad del acto de educar no pide metodologías únicas sino diversidad metodológica. No hay ningún método que hoy pueda pretender dar con la solución óptima para todos los problemas de la educación y de la enseñanza, decía en 1931 el pedagogo Decroly. Por eso, el cambio no se puede prescribir. Nadie puede decir a otros lo que tienen que hacer. Lo importante no se puede imponer por mandato.

Cualquier proceso de cambio escolar debe partir de un proceso previo de reflexión por parte de cada comunidad educativa en torno a los objetivos del cambio, los fines de la educación, el tipo de aprendizaje que se quiere fomentar, el tipo de enseñanza que se requiere para desarrollar ese tipo de aprendizaje y, finalmente, sobre el modelo organizativo que se necesita.

Y pasa, sobre todo, por recordar que no hay mejora posible sin una mejora de los alumnos, y que cualquier proceso de cambio que no persiga como objetivo final esta mejora de los aprendizajes de los alumnos será inútil.Que no hay cambio posible, si antes no tenemos claro quiénes son nuestros alumnos, si no hemos hecho el esfuerzo de entender qué esperan ellos y sus familias de la educación, si no compartimos previamente lo que entendemos por educación, si no definimos qué esperamos de nuestro esfuerzo educativo, si no establecemos conjuntamente nuestros objetivos. El cambio educativo nos exige mirar a los ojos de nuestros alumnos y confiar en ellos.

Richard Elzey https://flic.kr/p/rcMnfC CC by

Richard Elzey https://flic.kr/p/rcMnfC CC by

El Proyecto de Escuelas Creativas parte del convencimiento de que el cambio hay que hacerlo con los docentes y con las escuelas. Parte de la convicción de que todas las escuelas tienen la capacidad interna de mejora, si se dan las condiciones oportunas. Y que, por tanto, además de centrarse en la mejora de los procesos de aula, se debe trabajar también por desarrollar la capacidad interna de mejora de cada centro escolar. Escuelas Creativas surge de asumir que el cambio y la mejora escolar dependen menos de leyes, reformas y metodologías mágicas, que de proyectos educativos desarrollados por cada comunidad educativa. Surge de entender, como sostuvieron hace años Michael Fullan y Andy Hargreaves, que son los docentes y directores, individualmente y en grupos reducidos, quienes deben crear la cultura escolar y profesional que necesitan.

El resultado del Proyecto son un conjunto de materiales realizados por docentes y profesionales de la educación para ayudar y apoyar a otros docentes y centros educativos en sus procesos de cambio e innovación. Materiales que son el resultado de trasladar al lenguaje y a las prácticas educativas las ideas que sobre innovación y sobre el proceso creativo han desarrollado en los últimos años desde elBulliFoundation.

El resultado del Proyecto es, también, un conjunto de proyectos reales de mejora escolar, pensados, diseñados y puestos en marcha por docentes y equipos directivos conscientes de la creciente complejidad de su tarea y de las dificultades y limitaciones existentes, pero ilusionados por la idea de mejorar y adecuar los aprendizajes de sus alumnos a las demandas de nuestro tiempo. Un grupo de profesionales que saben que la enseñanza lejos de ser un asunto individual se ha convertido en un trabajo colectivo y que, como tal, debe hacerse junto con sus compañeros, pero también integrando al resto de la comunidad educativa: las familias, el barrio, los agentes sociales y económicos. Que la incertidumbre, los problemas y las dudas se llevan mejor si son compartidos.

No podemos predecir el futuro, pero sí podemos soñarlo, imaginarlo y proyectarlo. Sí podemos construir utopías educativas que pasan por imaginar visiones de futuro valientes, coherentes, inspiradoras y realistas. En un mundo lleno de miradas catastrofistas sobre la educación, dice Axel Rivas, necesitamos más que nunca esperanzas practicables e inspiraciones alcanzables. Necesitamos una mirada esperanzadora basada en la creatividad, la innovación pedagógica y la participación.

Quizá una de las mayores lecciones que podemos sacar del Proyecto Escuelas Creativas y de los 17 proyectos de cambio escolar que Escuelas Creativas ha impulsado, es que, como dijo Peter Drucker, “el cambio no se gestiona, sino que se sueña“.

Este texto es una versión ligeramente modificada de la tribuna que tuve el honor de firmar junto a Ferran Adrià en el periódico Magisterio el 14 de noviembre de 2017.
Puedes consultar y descargar la publicación completa del Proyecto Escuelas Creativas con el libro de introdiucción, las 5 guías para docentes, alumnos y escuelas elaboradas por la asociación de docentesAulablog y por OTBInnova y el volumen final con el resumen de los 17 proyectos realizados aquí.
Fuente: https://carlosmagro.wordpress.com/2018/06/09/escuelas-creativas-un-cambio-que-se-suena/
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Educación, Calidad y Proyecto de Nación

A partir del 2 de julio, los mexicanos tendremos alguna certeza sobre el rumbo que tomará el país, en lo político. Al menos se dará a conocer al inminente ganador de la contienda electoral, quien asumirá la presidencia de la República en diciembre próximo. Sabremos, entonces, cuál será el tamaño del cambio político que queremos, es decir, conoceremos el nivel y la profundidad de las transformaciones elegidas, así como el perfil de gobierno que conducirá el cambio y el tipo de compromisos que asumirá la sociedad.

Entre los efectos del “cambio verdadero”, se encuentran, entre otras, las decisiones que se lleven a cabo en el ámbito de la educación. Será importante anotar, en ese terreno, que la decisión que se tome irá en el sentido de no dar continuidad a las políticas públicas del pasado inmediato, puestas en práctica no solo desde hace seis años, con el gobierno priista, sino desde el año 2000, en que asumieron el liderazgo político, durante dos sexenios, los gobiernos federales panistas (2000-2012); cambio verdadero y necesario que traerá, espero, frutos nuevos y refrescantes a la vida pública en el ámbito educativo.

En particular, el proyecto alternativo de nación, en materia educativa, que será respaldado por la mayoría, habrá de convertirse en el programa de gobierno para todos los mexicanos durante los próximos años; eso no sólo impactará la vida cotidiana de los ciudadanos que saldremos y ejerceremos nuestro derecho a votar el primer domingo de julio, sino que influirá en las experiencias de todos los niños, las niñas, jóvenes y adultos en las diversas comunidades del país.

Uno de los temas centrales del debate nacional sobre la educación, es definir cuáles son los criterios de “calidad” en este ámbito. Tema que será abordado, con toda seguridad, durante las consultas públicas que el nuevo gobierno organizará, a efecto de preparar el nuevo plan educativo.

No obstante, las duras críticas que se han hecho a las políticas educativas de los últimos años, en especial al gobierno de Peña Nieto, en el sentido de que se privilegió, entre otros temas, -como consecuencia de la búsqueda de “la calidad” por parte de las autoridades federales y estatales-, el “esquema evaluador” por encima del “esquema formativo” de los maestros y directivos de la escuela pública, los programas o las propuestas de gobierno expuestos por los candidatos a la presidencia en campaña, no parecen contradecir la idea de lograr una educación de «calidad» con equidad para todos.

¿Cuáles son los fundamentos de esa toma de posición por parte de los candidatos y sus partidos? ¿Qué es lo que pretenden decir, en el fondo, cuando hablan de «calidad» de la educación? ¿De qué manera nuestros políticos descifran o procesan las nociones de “calidad” frente a otros conceptos asociados como “equidad”, “cobertura”, “rezago” e “inclusión” educativos?  No lo sé, para ser sinceros. Lo que sí sé es que éstos son, por definición, conceptos controvertidos cuyo análisis no es nuevo.

Para mostrar un fragmento de dicha polémica, retomo lo expresado por el investigador español, Antonio Bolívar, en un texto titulado “La educación no es un mercado”, donde el académico europeo discute la idea de que, con tal de asegurar la “calidad educativa” (con enfoque empresarial) los gobiernos han manoseado ese término, de tal manera que se ha convertido en una «fiebre» como si «la única estrategia de mejora (para la educación pública) es que «el mercado nos salve»”.

 

Según el profesor de la Universidad de Granada, la crítica a lo que se ha dado en llamar: «el circuito de la calidad educativa» tiene sólidos argumentos en contra. Desde finales del siglo pasado, Bolívar ha señalado por ejemplo lo siguiente: «… los centros educativos se han visto sometidos a unos nuevos «gurús» de la calidad que, con un lenguaje extraño en unos casos o cambiando la semántica en otros, prometen –sin necesidad de nuevos recursos humanos o materiales– dar la calidad demandada a los centros escolares. Esta fiebre ha llegado también al mundo universitario, donde proliferan Unidades de Evaluación de la Calidad. Lo que sucede es que, en este caso, el problema no es tan grave como en la escolaridad obligatoria, aun cuando los posibles efectos, más allá de la retórica con que se presentan, sean los mismos. Y es que apelar a un deseo básico de los productores y de los clientes genera lógicas expectativas: ¿quién no desearía una educación de «calidad»?»… «Dejando aparte la ironía anterior, el asunto es más serio, en cuanto que se inscribe dentro de una reestructuración o reconversión de la escuela pública, donde se alinean un amplio espectro de tendencias: descentralización y autonomía para transferir la responsabilidad de la gestión a la propia escuela, nuevos roles del profesorado, promover un espíritu competitivo intercentros (públicos y privados) con una diversidad de proyectos y ofertas, que incremente la elección por los clientes. Esta nueva «ideología» de gestión de los centros públicos pretende hacerlos sobrevivir mediante la satisfacción de las demandas de los consumidores…» (1)

En el año 2005, el mismo autor expuso, así mismo, una crítica ácida hacia esa llamada “fiebre por la calidad educativa” centrada en las mejoras a la escuela, sin aterrizar en su impacto hacia los aprendizajes escolares: “De acuerdo con las lecciones aprendidas, un nuevo paradigma de la política educativa y de la innovación aboga por un equilibrio entre las presiones externas que estimulen la mejora con la necesaria autonomía escolar, donde el aprendizaje de todos los alumnos se constituye en el foco del cambio. A su servicio se subordinan los cambios curriculares, organizativos o apoyos de la política educativa que puedan promoverlo.” … “Por eso, nos estamos replanteando el papel de la escuela como organización y volviendo, en parte, a situar el nivel del aula en nuestro núcleo de preocupación, para lograr un buen aprendizaje para todos.” (2)

La cuestión es entonces definir si la «calidad educativa» en México será un atributo, una característica o una “cualidad” a alcanzar o lograr por parte del sistema educativo, y si su estrategia estará definida en función de lograr avances en términos de “mejorar escuelas” o “ampliar horarios escolares”, sin cambiar las prácticas docentes ni los estilos de aprendizaje de los educandos, como razonamiento central de sus políticas públicas. No estoy en contra de la idea, sin embargo, de que, al promover cambios positivos en los niveles de logro en los aprendizajes escolares de los estudiantes, sobre todo de educación secundaria y de media superior, se combaten también las inequidades y las desigualdades sociales. Pero para ello, antes, debe impulsarse un programa de acompañamientos oportunos para que el docente participe, convencido, del cambio en sus prácticas; el director cambie su perfil y su accionar como líder académico que es, y los estudiantes y padres de familia asuman y enfoquen sus compromisos para empujar hacia la preparación integral de las personas, proceso que luego habrá de expresarse en términos de aprendizajes.

Como puede verse, esto nos plantea la necesidad de discutir cómo se orientará la educación pública de ahora en adelante, con qué criterios, y cómo se rediscutirá, de manera crítica, el concepto de la “calidad educativa”, que hoy en día está elevado, desde 2012, a rango constitucional.

En resumen, el punto es si se va o no dejar atrás, en su caso, ese discurso de la «Calidad Educativa», que proviene de la lógica del mercado y de la tradición más atrasada de la administración (que no gestión) de las instituciones educativas, o si México va a arribar a otros horizontes conceptuales y operativos, donde la educación no sea solo reducida al circuito de “la calidad”, de forma vertical y sin consultar a las figuras educativas, fenómeno que hasta este momento ha dominado las políticas públicas en México y en el mundo.

Pienso que el asunto va más allá, porque ponderar la “calidad educativa” en términos de aprendizajes (que a menudo se reduce a la fórmula de “estudiar para el examen”), solo nos da un indicador, un factor, ciertamente importante, pero no suficiente como para hablar de manera integral y completa de “calidad” educativa para todos con equidad. En tal sentido, me pregunto: ¿Cuál es el papel del maestro, del directivo, de los padres de familia y los estudiantes en este proceso de cambios? ¿Cómo llamar “de calidad” a un sistema educativo que expulsa a más de 400 mil jóvenes de secundaria y educación media superior al año, y los deja a la deriva? ¿Cómo hablar de “calidad educativa” cuando los maestros que no aceptan los nuevos términos de la normatividad son cesados de manera arbitraria? ¿Cómo defender ese esquema de “calidad” en un sistema que no es capaz de dar cobertura educativa a todos los niños entre 3 y 4 años? Y, entre otros problemas ¿Cómo está expresada la “calidad educativa” en un país que, hace algunos años, contaba con casi 10 millones de personas, mayores de 15 años, en el analfabetismo o con educación básica inconclusa?

En esos términos considero que habrá de enmarcarse una parte importante de los debates por venir, con la idea de recrear un nuevo proyecto de país y un renovado proyecto de educación para México; de manera horizontal y desde abajo, no de forma vertical ni desde arriba.

(1) Antonio Bolívar. (1999) La educación no es un mercado. Crítica de la “Gestión de Calidad Total”. Aula de innovación educativa, 83-84, pp. 77-82.

(2) Antonio Bolívar. ¿Dónde situar los esfuerzos de mejora?: Política educativa, escuela y aula. Educ. Soc., Campinas, vol. 26, n. 92, p. 859-888, Especial – Out. 2005.

Fuente: https://www.sdpnoticias.com/nacional/2018/06/20/educacion-calidad-y-proyecto-de-nacion

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«Los alumnos no entienden cómo en el cine ven en 3D y en la escuela siguen usando la tiza»

Entrevista/21 Junio 2018/Autora: Magdalena Cabrera/Fuente: El observador

El consultor en innovación educativa instó a las escuelas a formar personas y no obsesionarse por los contenidos

Xavier Aragay es consultor internacional en innovación de la educación. Llegó a Uruguay invitado por los colegios salesianos, a quienes está liderando en un proceso de innovación. Además, colabora con el movimiento ciudadano Eduy21, que recientemente presentó su proyecto de reforma educativa. En 2010 impulsó en los colegios jesuitas de Barcelona el proyecto Horizonte 2020, una apuesta al cambio sistémico mediante la aplicación de un nuevo proceso de enseñanza – aprendizaje, donde la persona es el centro. En diálogo con El Observador manifestó que «la educación es el ámbito de la sociedad que más tendrá que cambiar» en los próximos años. Para eso invita a imaginar una escuela diferente.
 
¿Cuál es la principal dificultad que se presenta hoy en los sistemas educativos a nivel mundial?
El modelo de enseñar y aprender se diseñó en el siglo XIX: un profesor que se considera que tiene el conocimiento y un alumno que tiene que estar quieto, escuchando, le califican y progresa. Aquel momento era el del enciclopedismo y la industrialización. La escuela nace como una fábrica. El drama es que estamos en 2018, el mundo ha cambiado totalmente, pero el método para transmitir conocimiento no.
¿La educación no se acompasó con el resto de los cambios?
Exacto. Por qué no nos damos cuenta de que la educación es seguramente el ámbito de la sociedad que ha cambiado menos en los últimos cien años y, por tanto, es el que tendrá que cambiar más.
¿Por qué cuesta tanto cambiar la educación? En Uruguay los últimos gobiernos han hecho reformas en la salud, en el sistema tributario. En educación lo prometen, pero no lo hacen.
Es la propia sociedad la que está encasillada en ver la educación de la misma forma, entonces, quién empieza a plantear que la educación debe hacer un cambio. Se necesita un cambio de mirada, no solamente un cambio técnico. Ya no se trata solo de hacer una nueva ley. Con una ley, la educación no va a cambiar. Se necesita un cambio mucho más a fondo porque la educación es un elemento vertebral de la sociedad. Por esta razón, también está cargada de ideología.
En Uruguay en 2008 se aprobó una nueva ley de educación y todo sigue igual.
En España en 30 años se han hecho seis leyes distintas de educación y estamos igual. Es la sociedad la que debe moverse. Aquí también hay un punto de un cierto fariseísmo: decimos que la educación es muy importante, pero después delegamos en los maestros y profesores que resuelvan el tema. Es la sociedad la que debe de involucrarse y decidir qué desea de la educación. En Uruguay, el hecho de que exista Eduy21 ya es una novedad en sí misma. Tener una plataforma cívica al margen de partidos, que son capaces de ponerse de acuerdo y de hacer propuestas, es un buen síntoma porque quiere decir que estamos empezando a ser conscientes del problema que tenemos.
¿Cómo puede hacer el ciudadano común para involucrarse en esto?
En Uruguay ya empieza a haber escuelas que se están planteando cambios, construyendo proyectos pedagógicos y experimentando. Como papá y mamá también puedo ir a la escuela de mi hijo, presionar y preguntar, qué proyectos de innovación tienen. Si un grupo de familias plantea esto, tiene mucho peso. La educación la hemos de cambiar pensando en un niño o niña que este marzo con tres años haya empezado la escuela. Va a salir de la escuela en el 2033 y si va a la universidad, va a terminar en el 2038 y se pondrá a trabajar en el 2040.
¿Cómo se hace para formar para el 2040 en un mundo tan cambiante?
Una cosa muy importante es dejar de obsesionarse por los contenidos. La mitad de los contenidos que le transmitamos a los niños de tres años en los próximos 15 años van a quedar obsoletos. Los contenidos no pueden ser un fin en sí mismo. Han de ser un medio para educar a la persona. La educación del carácter es lo más importante. En la escuela nos dedicamos todo el día a enseñar contenidos y de vez en cuando, nos dedicamos a los valores. Habría que hacer al revés, dedicar los 15 años a construir una persona. Los contenidos son las palancas para llegar a eso. Esta es la verdadera crisis. El verdadero objetivo tiene que ser la persona.
Ud creó una metodología, que tiene como centro a la persona. ¿En qué consiste?
La primera clave para cambiar es imaginar una cosa distinta. No cambiaremos la escuela a base de diagnósticos solamente. El principal problema es qué escuela imaginamos sería posible tener en cinco o diez años. En 2010 junto con ocho escuelas jesuitas de Barcelona presentamos proyecto Horizonte 2020. Tiramos las paredes de las aulas, hicimos grupos grandes, varios profesores dentro, dejamos de trabajar por asignaturas y trabajamos por retos. Ese es uno de los grandes cambios: que el alumno deje de ser un sujeto pasivo y pase a ser un sujeto activo. No es verdad que los jóvenes no quieren aprender. No quieren aprender cómo nosotros queremos enseñarles. Los alumnos no entienden cómo pueden ir al cine y ver en 3D y en la escuela seguimos usando la tiza. Nosotros decidimos acabar con esto.
¿Cómo les fue?
Muy bien. Los alumnos aprenden más y además desarrollan una serie de capacidades personales que con el sistema tradicional no desarrollan. Entre otras cosas, buscamos desarrollar la creatividad. Un niño que hoy tenga tres años va a vivir como 100 años. Va a tener que reinventarse un montón de veces y debo darle herramientas para eso. Si lo formo solamente para que sea contador, dentro de cinco años la inteligencia artificial va a hacer una contabilidad mucho mejor que él.
Fuente: https://www.elobservador.com.uy/los-alumnos-no-entienden-como-el-cine-ven-3d-y-la-escuela-siguen-usando-la-tiza-n1245271
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Puerto Rico: Educación entrega reglamento de chárteres

Centro América/Puerto Rico/21 Junio 2018/Fuente: Metro

El documento fue publicado en el portal del Departamento de Educación

Mientras el senador Juan Dalmau exigió ayer a la secretaria de Educación, Julia Keleher, que les suministre los reglamentos que deben pasar por el cedazo de la Legislatura, el lunes el Departamento de Estado aprobó un reglamento de escuelas chárteres.

Un documento publicado en el portal de reglamentos del Departamento de Estado contiene los aspectos que regularán las escuelas Alianzas de Puerto Rico.

Si bien aún no se refleja en la web el estatus —activo o anulado— del Reglamento, el documento establece que está aprobado desde el lunes por el secretario de Estado, Luis Rivera Marín, y firmado por el secretario auxiliar Eduardo Arosemena.

El Reglamento fue sometido por la titular del DE desde el 4 de junio al Estado.

Sin embargo, ayer Dalmau, portavoz senatorial del Partido Independentista Puertorriqueño, acusó que la Asamblea Legislativa aún no ha recibido el reglamento que la Reforma Educativa obliga a Keleher a someter para la aprobación de la Legislatura. El senador detalló que, de acuerdo con las enmiendas aprobadas en la Reforma Educativa, el artículo 1.02 (g) dispone que la secretaria delegará a las oficinas regionales educativas y a los directores de las escuelas de la comunidad una mayor responsabilidad en la toma de decisiones y ejecución. La delegación de responsabilidad tendrá que establecerse mediante reglamento, el cual tendrá que enviarse a la Legislatura para su rechazo o aprobación.

“A esta fecha, casi tres meses después de la aprobación de la mal llamada reforma educativa, la secretaria de Educación no ha dado cuenta a este Senado respecto a su obligación del contenido de este reglamento, de las determinaciones que se están tomando a nivel regional. Preocupa que la secretaria de Educación pueda estar realizando reuniones o acuerdos preliminares sobre contratos de escuelas chárteres sin que haya un reglamento aprobado. No hay criterios establecidos para los contratos chárter ni transparencia para iniciar ese proceso”, sentenció Dalmau.

El político advirtió que “si se han hecho acuerdos previos sin la aprobación del reglamento con administradores chárteres, estos podrían ser ultravires (contrarios a la ley), y por tanto, nulos”.

Fuente: https://www.metro.pr/pr/noticias/2018/06/20/educacion-entrega-reglamento-charteres.html

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Educación, Ciencia y Tecnología en el Tercer Debate

América del Norte/México/19.06.18/Fuente: www.sdpnoticias.com.

Dos temas sobresalieron durante el tercer debate entre los cuatro candidatos presidenciales, en Mérida este 12 de junio, me refiero a los temas de Educación, por una parte, y Ciencia y Tecnología, por otra. Aunque es cierto que las políticas públicas sobre la Educación y la Ciencia se entretejen, hay que abordarlas, por su complejidad y singularidad, como dos campos a analizar por separado; sin embargo, hay que reconocer que sus vínculos son orgánicos o estructurales.

Como es sabido, los subsistemas de Educación Básica y Media Superior, constituyen la plataforma formadora de jóvenes prospectos a matricularse en las universidades e instituciones de educación superior, y luego prepararse como investigadores, en su caso, a través de los programas de posgrado, e integrarse a las filas de la comunidad científica, tecnológica y humanística del país. Una ruta similar de actualización, mediante estudios de posgrado, deben seguir también los docentes de educación media superior y superior.

En ese contexto, seis aspectos del debate llamaron mi atención de lo expuesto por los candidatos en materia Educativa, y de la investigación en Ciencia y Tecnología.

I

Andrés Manuel López Obrador se mantuvo firme en su posición de cancelar la llamada «Reforma Educativa«, debido a que ésta «ha sido una Reforma Laboral mas no educativa, y porque solo ha servido para denigrar o agraviar a la profesión docente». Como lo ha dicho, en algunos foros y mítines el abanderado de Morena-PT-PES, su gobierno impulsará un nuevo «plan educativo nacional con la participación de maestros, maestras, padres de familia, directivos y especialistas o expertos en educación», con la finalidad de impulsar una verdadera Reforma Educativa.

La reflexión que me deja este pronunciamiento por parte de AMLO, es saber qué de lo modificado hasta hoy será recuperado por el nuevo gobierno, a nivel jurídico, es decir, del texto constitucional y de las leyes secundarias, (lo que incluye a la controvertida Ley General del Servicio Profesional Docente); así como a nivel pedagógico: el modelo educativo y la actualización de los planes y programas para la Educación Básica, que se establecieron durante y al final del sexenio por concluir. ¿Se aplicará el famoso dicho, usado en la política, «borrón y cuenta nueva» en el ámbito del diseño de políticas educativas 2018-2024, o se retomarán algunas ideas que son técnica y socialmente rescatables? Considero, a la manera de la célebre metáfora atribuida a Karl Marx, que no hay que tirar al bebé junto con el agua sucia de la bañera. Las ideas de pensamiento crítico, autonomía curricular e impulso a la creatividad y la iniciativa personal y social en los niños, las niñas y los jóvenes, merecen una reconsideración; así como las propuestas para desburocratizar a la escuela pública, y reactivar o dar un fuerte impulso a la educación física y artística, a la formación cívica y ética, y la educación socioemocional, son motivo de revisión.

II

Ricardo Anaya dijo que su gobierno, en caso de que el voto mayoritario le favoreciera, impulsaría un cambio en materia de educación, en el sentido de que los niños desarrollen la «comprensión», en lugar de la «memorización». Ese discurso no parece distinguirse en nada de aquel difundido y reiterado por Aurelio Nuño, ex secretario de Educación, en el gobierno de Peña Nieto,  y ahora coordinador de la campaña de Pepe Meade. Solo le faltó decir al panista: «Vamos a promover un enfoque pedagógico para que los niños y los jóvenes aprendan a aprender”… En algún momento de sus intervenciones, cuando no ocupó tiempo para atacar verbalmente a sus adversarios, sobre todo a AMLO, Anaya se concretó a decir que la Reforma Educativa de Peña Nieto era un buen proyecto, pero que «lamentablemente fue mal implementado». No hubo ningún agravio, según él, a los maestros.

III

Cuando alguno de los moderadores le preguntó a Jaime Rodríguez, el Bronco, que desde qué nivel educativo promovería cambios a la educación pública en México, como eventual presidente de la República, el regio contestó: «Desde la Educación Media Superior o el Bachillerato». Sobre el mismo punto, Pepe Meade, candidato del PRI-Panal-Verde, opinó en su oportunidad al respecto y se anotó un punto a favor, al pronunciarse a favor de promover cambios en la base de la estructura educativa «desde la Educación Preescolar».

IV

AMLO manejó información imprecisa sobre la Reforma Educativa. Por una parte, dijo que el gobierno actual impulsa la «privatización» de la educación, y que estas políticas educativas son ejecutadas por las autoridades mexicanas por instrucciones de organismos multinacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

No encuentro, sin embargo, ninguna parte en la legislación mexicana, ni en ningún documento programático del gobierno federal o de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en la cual se trace una línea hacia la privatización de la educación (a no ser que el programa de escuelas al CIEN sea el eslabón perdido). Es un hecho, no obstante, que hay ciertas directrices y políticas públicas educativas, adoptadas desde el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012), como parte de un acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mismo que fue ratificado por el gobierno de Enrique Peña Nieto, en el sentido de asegurar la «calidad de la educación» y “evaluar sistemáticamente” a los docentes de la escuela pública. Pero no fue exactamente un acuerdo con el FMI.

V

En cambio, Andrés Manuel se notó bien informado y visiblemente actualizado al plantear que el país tiene la necesidad de fortalecer a la Investigación Científica y Tecnológica (y este tecleador agregaría, a la Investigación Humanística y de las Ciencias Sociales), puesto que el sector público (principal fuente financiera nacional) no ha alcanzado a invertir, anualmente, lo que marca la ley: el 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Hay carencias serias por esa razón en este rubro, claro que sí.

El Peje aprovechó la coyuntura, dado el amplio auditorio que atendía el debate por los medios en todo el país, para nombrar, como si estuviera en funciones como mandatario de la nación, a una investigadora destacada, la Dra. María Elena Álvarez-Buyllá Roces, como titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. ¿A quién nombraría Ricardo Anaya? ¿Quién sería el personaje propuesto por Pepe Meade para ese importante puesto?

Casi al finalizar el debate-examen profesional, después de que algún moderador-sinodal le preguntó a AMLO, si su gobierno crearía una nueva secretaría nacional de Ciencia y Tecnología, debido a la importancia que tiene este sector para el desarrollo nacional, el tabasqueño, como beisbolista experimentado, dejó ir “la bola” sin abanicar… Dijo simplemente que no. ¡¡¡De acuerdo!!! ¿Para qué invertimos o gastamos más en burocracia dentro del ámbito de la ciencia? si lo que requiere el país es mayor impulso a la formación de investigadores, fortalecer la infraestructura de los centros para el desarrollo de la ciencia y tecnología, y dar apoyo sostenido a los científicos que han decidido trabajar, de tiempo completo, en el país.

VI

Como lo escribí hace unos días, me parece que Ricardo Anaya y José Antonio Meade mostraron clara pobreza intelectual y escasa visión de futuro en torno al papel que juegan la investigación en ciencias, tecnologías y humanidades en nuestra sociedad. Para ellos, la ciencia y la técnica se reducen solo a las aplicaciones y a la resolución de problemas sociales tangibles. ¿Dónde queda la investigación básica o la indagación teórica sistemática para ellos? ¿Dónde ubican entonces a la Filosofía, la Historiografía, la Psicología y la Antropología Social, entre otros campos de conocimiento?

Anaya, en especial, no tiene en su horizonte un proyecto serio para el país, de largo alcance, en materia científica y tecnológica, ni humanística. Es un candidato que muestra sus limitaciones intelectuales con propuestas demagógicas, pues solo alcanzó a balbucear la idea de dotar de «teléfonos inteligentes a todos».

Finalmente, pienso que, si bien los candidatos no son especialistas que dominen, a detalle, todos los temas o campos de conocimientos que se abordaron durante este tercer debate, pero caray, algunos chispazos de ideas principales deberían de tener como para aspirar a dirigir a una nación tan compleja y diversa como lo es la nuestra.

Fuente de la noticia: https://www.sdpnoticias.com/nacional/2018/06/15/educacion-ciencia-y-tecnologia-en-el-tercer-debate

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