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Simón Rodríguez – Serie Maestros de América Latina (Vídeo)

Por:  Universidad Pedagógica Nacional. 

La serie “Maestros de América Latina” narra la vida y obra de ocho pedagogos trascendentales para la historia de la educación latinoamericana. El repertorio está compuesto por Simón Rodríguez, Domingo F. Sarmiento, José Martí, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, Gabriela Mistral, Jesualdo Sosa y Paulo Freire. Sin idealizaciones simplificadoras, el programa intenta acercar a los docentes, pero también al público en general, las propuestas de estos pedagogos latinoamericanos de una manera amena y atractiva. El ciclo busca renovar el debate sobre las pedagogías latinoamericanas desde un abordaje profundamente humano, y sin renunciar a la complejidad y contradicciones propias de personalidades que, desde diferentes perspectivas, se comprometieron activamente con la causa de la Patria Grande. Producido por el Laboratorio de Medios Audiovisuales de la Universidad Pedagógica, para la Organización de Estados Iberoamericanos para la Cultura y la Educación (OEI), la UNIPE y Canal Encuentro

Fuente de la reseña: https://www.youtube.com/watch?v=De7_PqIUKvU

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Un Simón en Octubre

Por Heriberto Rivera

Cuando Samuel Robinson, apuntalado por el conocimiento divergente y con un pensamiento nutrido de las fuentes de los clásicos del momento y de las raíces ancestrales, nos lego la expresión ¡INVENTAMOS O ERRAMOS!, indudablemente que hacia referencia a  “tomen lo bueno-dejen lo malo-imiten con juicio- y por lo que falten inventen.

Al trasmitirnos sus ideas de emancipación, propias de su pensamiento critico y originalidad de su praxis  profundamente renovadora insistía en que “lo único constante en el mundo es la variación”.

Estaba claro Samuel Robinson, cuando tras su admiración y exaltación por el otro Simón nos inducia a defender a la Patria Bolivariana, así entonces exclamaba “aprendan los pueblos á conocer a sus verdaderos defensores en los que se sostienen los choques que sufre su causa. Vean en los principios de Bolívar los de la seguridad jeneral, y en su persona, y en su persona la columna maestra del sistema republicano. Bolívar merece ser defendido: los americanos deben considerarlo como su padre, cargado con el tesoro de sus derechos, peleando solo contra millares de enemigos, y pidiendo socorro a los mismos que defiende”

Cuando se habla o rememora a Simón Rodríguez, es para recordar no al maestro de Bolívar, como lo han querido etiquetar, reduciendo a pasividad lo que fue una dilatada actividad de creación, del hacer y del saber, se hizo a si mismo, con la esperanza de convertir en  verdaderas republicas los territorios conquistados por la libertad;

Simón Rodríguez fue  para Bolívar  su principal fuente de conocimiento, su ductor, su formador integral,  y para quien seguir a Bolívar es seguir la verdad, al respecto Samuel nos dice “por no quererse persuadir de esta verdad- por no querer imitar a Bolívar yerran gravemente los que mandan unos pueblos tan desordenados y tan pobres, confiados en que una pequeña parte muy voluntariosa (que llaman sana, porque no la conocen) los ha de ayudar. Reconozcan, pues, los pueblos del mediodía de América que la valor y al sagacidad de Bolívar deben su independencia, y crean que su prudencia y a su firmeza deberán su Libertad. Instrúyanse al populacho, y para ello dígasele”.

Un Simón Rodríguez, es la aspiración, que en cada escuela surja un pensamiento robinsoniano, un maestro irreverente, consecuente con su pueblo.

Fue un gran pensador americano y precursor de la educación popular, la originalidad de su pensamiento, su sentido estricto  de la honestidad, la trascendencia renovadora de sus ideas pedagógicas y sociales, la heterodoxia y excentricidad de sus métodos  constituyen el referente de hombre propio que se ubica muy por encima de su época.

Hoy 28 de octubre, se conmemoran los 249 para unos y para otros 247 años del nacimiento  de aquel que habiendo nacido como un niño expósito, se hizo un hombre de ideas y de acción, de praxis, cuyas ideas  resultan de forma perenne una actualidad que asombra, a pesar de que siempre se escucha con algún ruido, que la educación es el elemento clave para combatir la pobreza y consolidar la democracia protagónica.

Decepcionado, por cuanto  no le habían dejado hacer por la libertad de América ya que la sociedad del momento no logro comprenderlo,  como muestra del resquemor que sentía hacia la sociedad que frustro sus proyectos lo cual se refleja en el portal de su vivienda, coloco el letrero con la inscripción: “Luces y virtudes americanas, esto es: Velas de sebo, paciencia, jabón, resignación, cola fuerte, amor al trabajo”. Las velas representaban   una muestra sarcástica de aquello que en su opinión había significado el “siglo de las luces” para América.

La última vez que Don Simón Rodríguez se encontró con Manuelita Sáenz en Paita, éste exclamo ¡que Ironía! Las dos personas que más quiso El Libertador sobreviven de las tareas más humildes. Usted contribuye a endulzar  la grave amargura de América. Yo, con mis velas, sigo empeñado en alumbrar sus caminos.

Se llamaba Simón Narciso de Jesús. Había nacido un 28 de octubre de 1769 para unos y para otros  de 1771. “Aún no había sido bautizado” Decía la nota al pie de la puerta donde le abandonaron.

hriverat1@hotmail.com

Fuente; http://aristobulo.psuv.org.ve/wp-content/uploads/2009/10/simonrodriguez01-fidel-ernesto-vasquez.jpg

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Libro: Simón Rodríguez Obras Completas: Cartas de Simón Rodríguez 1824-1853

Autor (es): Rodríguez, Simón,
Tipo:Libro

Editor:Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez

Fecha:2016

Idioma:spa

Resumen: Nuestro maestro Simón Rodríguez fue y es, sin lugar a dudas, un maestro de la esperanza, un maestro para formar republicanos, un ser de pensamiento estratégico y complejo adelantado a su tiempo, que tuvo el honor de recibir esa denominación y responsabilidad ética, el de ser maestro, para iniciar la Escuela de las Primeras Letras a través del nombramiento otorgado por el Cabildo caraqueño aquel 23 de mayo de 1791; una responsabilidad inmensa teniendo en cuenta que ese espacio sería uno de los cimientos, uno de los nichos vitales para el pensar la transformación de una sociedad caracterizada por el orden colonial, esclavista y servil al imperio español.

Descargar: http://koha.cenamec.gob.ve/cgi-bin/koha/opac-retrieve-file.pl?id=c5c7ad693e721f2e9b196cd3587a2891

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Simón Rodríguez un pensamiento Educativo que trasciende los momentos históricos.

Por: Marcel Alejandro Doubront Guerrero

Al hablar de Simón Narciso de Jesús Carreño Rodríguez seguramente todos coincidiremos en la tradicional Biografía del Maestro y Mentor de nuestro Libertador Simón Bolívar, como un Caraqueño universal el cual con la misma suerte de otros venezolanos ecuménicos como el Mariscal Sucre, el Maestro Juez Soto, Cruz Diez, Jacinto Convit, entre muchos otros que son más valorados en el exterior que en sus propios países,  o seguramente como un fiel y leal enamorado de la educación, no obstante, más que su historia nos deja  como herencia su vigencia porque sus postulados están tan intactos como en el momento histórico del cual fueron referidos.

En la actualidad vivimos tiempos el cual si bien para muchos pudieran ser de desesperanza y pesimismo como actualmente lo evidencian las migraciones de compatriotas al exterior entre ellos no solo  talentosos profesionales sino muy jóvenes, la significativa deserción escolar en las universidades del país ante la carencia de respuesta de estas instituciones a las expectativas de sus educandos, el lenguaje anímico de una población que solo conoce como doctrina de vida la pirámide de Maslow  (consumir para llegar a la autorrealización), para otros en los cuales me integro seguramente en una posición muy terca pero inclaudicable son tiempos de convertir las adversidades en oportunidades, de que como dijera Gramsci “de que lo viejo termine de morir para que lo nuevo termine de nacer” algo muy concordante con lo que dijera nuestro Cruz Diez “en Venezuela hay que inventarlo todo de nuevo que maravilla”

En sintonía con el párrafo anterior es necesario iniciar con algo que muy acertadamente  dijera el Maestro “El hombre no es ignorante porque es pobre, sino todo lo contrario.” Soy de los que cree seguramente de manera muy necia que mientras la población debate de que si el problema es económico o si es político este servidor asume que el problema es educativo ya que la educación puede transversalizar  en los problemas morales, económicos, políticos, productivos existentes en la sociedad venezolana mientras no exista una educación de pertinencia enmarcada en el proyecto país seguiremos escuchando el postulado del Maestro “Al que no sabe, cualquiera lo engaña. Al que no tiene, cualquiera lo compra.” Diariamente en ese país polarizado observamos como con un lenguaje soez la población entre ellos los dirigentes políticos (los cuales como representantes de sus seguidores deberían dar el ejemplo) se enfocan más en los puntos que no separas, cuales borrachos peleando por una botella vacía, que en avocarse a los puntos comunes que afectan a la población, por lo que el “Enseñen, y tendrán quien sepa; eduquen, y tendrán quien haga.” Que refería el maestro claramente nos dice que en este momento histórico es insuficiente tener millones de profesionales o tener la 5ta mayor matricula en materia universitaria si el método solo forma, pero no transforma al ser humano.

En relación a lo planteado el nuevo modelo educativo no puede seguir afocándose solo para graduar para el mercado laboral  como fiel culto al modelo rentista muy criticado en el siglo XXI pero muy silenciado su señalamiento en el siglo XX cuando Pérez Alfonso hablaba de cómo nos hundíamos en el excremento del diablo, ahora bien Robinson en su momento pero muy pertinente en este tiempo refiriere “Toca a los maestros hacer conocer a los niños el valor del trabajo, para que sepan apreciar el valor de las cosas.” Hoy escuchamos a los dos ministros de educación (uno Sociólogo y el otro Politólogo) hablando de proyectos socio productivos de los cuales todavía no se conocen resultados significativos, por el contrario, vemos más perdida de dinero y de tiempo no por la intención  el cual no solo es buena y necesaria sino por el método implementado, no se puede aspirar de que un proyecto sea “socio productivo” sino socio producimos la conciencia, esto inicialmente no es un problema de más papas  o la sustitución de ganados por conejos, y mucho menos cuestión de publicidad para ver qué Director o Rector mando la mejor foto, por el contrario como el mismo comandante Chávez lo refiriera “una revolución se hace con métodos revolucionarios” si la acción educativa no hace énfasis de una manera planificada, coherente y pertinente ante los presentes desafíos sobre el que sembrar, donde sembrar, como sembrar, para que sembrar, se cumpliría el postulado de Simón Rodríguez “Nadie hace bien lo que no sabe; por consiguiente nunca se hará República con gente ignorante”

 Esa búsqueda de la creación de una nueva conciencia a través de una pertinente acción educativa se enmarca en el pensamiento Robinsoniano cuando refiere “Enseñar es hacer comprender, es emplear el entendimiento, no hacer trabajar la memoria.”  Por lo que es tiempo de tomar una determinada acción contra la fragmentación del conocimiento el cual enseña a discriminar y no a colectivizar, enseña a competir y no a discernir, que embriaga de conocimiento, pero no de reconocimiento,  por ello esa búsqueda de una educación multidisciplinaria enmarcada en objetivos transdiciplinarios concuerda con el maestro en su expresión de que “La fuerza de trabajo fundamental, es la de los esclavos e indios, quienes ayudaron en labores agrícolas, construcción de fuertes, ciudades, iglesias y pueblos.” De igual modo eso conocimiento popular es tan fundamental como el de la ciencia, pero es imprescindible un conocimiento donde se fusionen ambas. 

 De esta manera seguramente, tendremos ingenieros que, si ingenien, educadores que eduquen, médicos fieles a su juramento hipocrático y no a la hipocresía del capital, ya que el interés será enfocado en el aprendizaje y no en la imposición de criterios como claramente lo demuestra el maestro cuando refiere “No hay interés donde no se estribé el fin de la acción. Lo que no se hace sentir no se entiende, y lo que no se entiende no interesa. Llamar, captar y fijar la atención, son las tres partes del arte de enseñar.” Es ese sentido esa educación de pertinencia y coherencia rompe con lo conductual para enfocarse en lo experiencial y en el proyecto de vida del educando

Por consiguiente, esa búsqueda por una verdadera paz, soberanía, libertad, que TODOS los políticos ofrecen y del cual las mayorías nos cuesta entender que las grandes transformaciones vienen desde los cimientos y no desde las alturas, no pasa por esperar que dicen los representantes de gobiernos extranjeros los cuales no se sabe si se preocupan más por nuestra nación o por nuestros recursos naturales, tampoco por quien ofrece ayudarnos no descartando una intervención militar contra nuestra patria, ni mucho menos por los que en elecciones se hacen llamar representantes y protectores del pueblo pero cuando este exige respuesta lo llaman traidor y tonto útil.

 Por el contrario esto pasa primeramente por un plan de concienciación nacional donde a través de una pedagogía del compromiso donde el ente educativo, los medios de comunicación, la iglesia, el sector empresarial y comercial, el gobierno hagan su aporte en función de la sociedad, sino que dichos planes y acciones se enmarquen en función de un proyecto país  y no en ambiciones personalista como se observan de lado y lado, algo similar al juego del anillo en las tortas de bodas, en ese sentido en relación a la búsqueda de un plan coherente  “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Original han de ser sus instituciones y su Gobierno y originales de fundar unas y otro. O inventamos o erramos.”

Es importante aclarar que este planteamiento no busca desideologizar a nadie, ni mucho menos que alguien hipoteque sus principios, por el contrario como dijera Humberto Maturana busca “encontrarnos en la diversidad y construir un mundo mejor” no sé si este esbozo para quien lo lee sea más utópico que necesario no obstante soy de los que comparte el punto de vista de que para dejar un mejor planeta para nuestros hijos es necesario dejar mejores hijos al planeta por ello el comunicarnos, entendernos y reconocernos sea el punto de partida para dar respuesta a lo expresado por el Maestro “En América del sur las repúblicas están establecidas, pero no fundadas”

Artículo dedicado a la memoria de mi Profesor y Amigo Dr Jose Rafael Palermo

Marcel Doubront

Profesor UNESR

Calzadilla Juan  (2013) Robinson y Freire Hacia la Educación Popular. FUNDAYACUCHO caracas Venezuela

Elsiglo.com.ve (2016)  11 Frases de Simón Rodríguez que te harán reflexionar. http://elsiglo.com.ve/2016/10/28/11-frases-de-simon-rodriguez-que-te-haran-reflexionar/

Morales Nelson (s/f) 28 Pensamientos de Simón Rodríguez Inspiradores. https://www.lifeder.com/pensamientos-simon-rodriguez/

Rodríguez Simón (1990) Sociedades Americanas Biblioteca Ayacucho.

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Simón Rodríguez: Su obra Reflexiones puede tomarse como un diagnóstico de nuestra realidad educativa

Por: Omar Hurtado Rayugsen

Sin embargo, los sectores venezolanos mas reaccionarios insisten todavía en desconocer los méritos del Maestro como escritor, filósofo, educador y pedagogo, opina Omar Hurtado Rayugsen, investigador del Centro Nacional de Estudios Históricos.

El ideario pedagógico de Simón Rodríguez impulsa uno de los buques insignia, clave del proceso revolucionario que nos compromete existencial y raigalmente: la Revolución educativa y cultural.

Así lo dijo, con motivo de cumplirse hoy, 28 de octubre, el 248 aniversario de su nacimiento, Omar Hurtado Rayugsen, profesor del Instituto Pedagógico de Caracas (UPEL) e investigador del Centro Internacional Miranda y del Centro Nacional de Estudios Históricos, quien agregó que “… Aun cuando los grupos mas reaccionarios de la sociedad venezolana insisten en desconocer los méritos de Rodríguez como educador, filósofo, pedagogo, escritor y propulsor de tesis de innegable actualidad, nosotros estamos absolutamente convencidos de su creciente vigencia”.

-Guardando los tiempos históricos y haciendo la salvedad de los giros del idioma, la vigencia de sus ideas es tal, que los planteamientos que figuran en sus Reflexiones pueden ser asumidas como un documento-diagnóstico de nuestra actual realidad educativa, puntualizó

El profesor Hurtado señaló que la frase de Rodríguez “La América española es original, originales han de ser sus instituciones y su gobierno, y originales sus medios de fundar uno y otro” que en su tiempo se consideró descabellada, fue presentada por El Libertador en la Carta de Jamaica, impulsada por calificados pensadores nuestroamericanos en los siglos sucesivos, y defendida por el comandante Hugo Chávez en los novísimos esquemas de integración regional.

Durante la entrevista mencionó algunas de las prácticas rodriguianas del modelo educativo venezolano del siglo XXI.

-Desde el año 2003, se crea la Misión Robinson, orientada a rescatar a miles de compatriotas que vivían en la horrorosa esclavitud del analfabetismo y recientemente se puso en práctica la Micromisión Simón Rodríguez, que busca transformar el sistema educativo para lograr una educación liberadora y de calidad para todas y todos.

Destacó que son notorios los avances en materia inclusiva, que han asegurado el derecho a la educación, sin exclusiones de ningún tipo, y los avances en la incorporación activa de las personas con discapacidad, tanto en los espacios educativos como laborales.

CO: ¿Quién era Simón Rodríguez? ¿Un excéntrico?

-Simón Narciso de Jesús Carreño Rodríguez, quien nació en Caracas el 28 de octubre de 1769 y falleció en Amotape, Perú, el 28 de febrero de 1854, luchó durante toda su vida contra la incomprensión de la sociedad en la que le tocó vivir, que llegó a descalificarlo con los mas duros términos, y hoy, a 248 años de su nacimiento, continúa siendo objeto de insultos por parte de quienes no comprenden ni comparten sus innovadoras propuestas en el campo educativo.

Enfatizó que pese a lo que se nos ha intentado inculcar durante 24 décadas, Rodríguez fue un adelantado para su época. “Su afán por actualizarse en las mas avanzadas teorías, por leer prácticamente a todos los autores que desafiaban el viejo orden, por aplicar principios reñidos con los rígidos moldes escolásticos de su época, por impulsar una educación innovadora dentro de la pacata organización social de entonces, sumados a sus aun no aclaradas condiciones de nacimiento y crianza; lo llevaron a chocar frontalmente contra las formas impuestas”.

Subrayó que tan excesiva desfiguración contradice las exigentes funciones de Maestro -en la Escuela de Lectura y Escritura para Niños- que teniendo solo 21 años le asignó el Cabildo caraqueño y la seguridad con que importantes familias, como los Palacios Blanco, le confiaron sus hijos.

ERUDICIÓN

El profesor Hurtado Rayugsen precisó que Don Simón, siendo un lector voraz, se apoyó en las mas calificadas fuentes de su tiempo para elaborar las propuestas pedagógicas que formuló.

Detalló que Rodríguez leía y citaba a los clásicos griegos, romanos, y a los reformadores españoles, al igual que a Carlomagno, Maquiavelo, y Tomás Moro; a Cervantes, Nebrija, Samaniego, Ripalda, Fernando I de Navarra, Fernando VII, Feijóo y Jovellanos.

Aludió entre las influencias que mostraba el Maestro a los máximos representantes del Iluminismo y los exponentes del pensamiento los siglos XVIII y XIX, como Rousseau y Montesquieu y como parte de las fuentes de su saber, sus constantes viajes por Trinidad, Jamaica, Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania, Prusia, Polonia y Rusia, dijo el investigador venezolano.

-El mismo Rodríguez decía sobre su permanente aprendizaje: “…Permanecí en Europa por más veinte años; trabajé en un laboratorio de química industrial, en donde aprendí algunas cosas; concurrí a juntas secretas de carácter socialista… estudié un poco de literatura, aprendí lenguas, y regenté una escuela de primeras letras en un pueblecito de Rusia”.

Por eso Hurtado Rayugsen sostiene que tan profusa y profunda erudición desmonta la conseja de que Simón Rodríguez era solo un proponente de iniciativas antisistema y además “… están sus escritos que lo retratan como un sólido pensador, al día respecto a las ideas mas adelantadas, que abrevó en el mas sólido pensamiento político, económico, social y cultural del hito que transitó”.

PROPUESTAS POLÉMICAS

Hurtado Rayugsen considera que para Rodríguez el componente mas importante del proceso educativo es el alumno. Igualmente el profesor del Instituto Pedagógico tiene en alta valoración en como propugnaba una escuela formativa, antes que informativa, como lo reafirma cuando señala: “Instruir no es educar”.

-La constante en su teoría y praxis fue desmontar el antiguo andamiaje del excluyente sistema educativo colonial; se empeñó en demostrar la necesidad de profesionalizar la docencia, establecer en ella precisiones metodológicas; dar la importancia debida a este oficio para la prosperidad social.

Insistió en la urgencia de incrementar la cantidad de escuelas, las exigencias para escoger maestros, definir la duración de la jornada escolar, precisar los estímulos y castigos y las responsabilidades de los directivos.

Su práctica fue coherente con todo eso: rescata el valor del trabajo manual, combate contra la alienación religiosa, que pretendía sepultar las creencias de los pueblos originarios; propone el uso de las distracciones, los juegos y los paseos para la adquisición de conocimientos y basa el acto educativo en la observación, la reflexión y el rescate de los sentimientos, concluyó Omar Hurtado Rayugsen.

Fuente: http://www.correodelorinoco.gob.ve/su-obra-reflexiones-puede-tomarse-como-un-diagnostico-de-nuestra-realidad-educativa/

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Se cumplen 248 años del natalicio de Simón Rodríguez, el gran Pensador y Maestro de El Libertador

Aporrea

Caracas, octubre 28 – Se cumplen 248 años del natalicio de Simón Rodríguez, el gran pensador y Maestro de El Libertador Simón Bolívar.

Simón Narciso de Jesús Carreño Rodríguez (Caracas, Venezuela, 28 de octubre de 1769 – Amotape, Paita, Perú, 28 de febrero de 1854), conocido en su exilio de la América española como Samuel Robinsón, fue un educador, escritor, ensayista y filósofo venezolano. Tutor y mentor del Libertador Simón Bolívar al igual que Andrés Bello, fue un visionario defensor de la educación pública.

Simón Rodríguez fue bautizado en la Iglesia de Nuestra Sra. de la Candelaria, Caracas, el día martes 14 de noviembre de 1769. Este párvulo expósito tuvo por nombres Simón Narciso de Jesús, de lo que se corrige su fecha de nacimiento, si se considera que el 28 de octubre es día de San Simón Apóstol y el 29 día de San Narciso de Jerusalén. Se asume, pues, que de acuerdo a la tradición de nombrar a los expósitos según el santoral, Simón Rodríguez nació la noche del 28 al 29 de octubre de 1769. Respecto de la parentela de Simón Rodríguez escribía el historiador chileno Miguel Luis Amunátegui en 1854:
Tuvo por padre a un clérigo nombrado Carreño, cuyo apellido llevó don Simón por algún tiempo; pero que cambió después por el de Rodríguez. […] Don Simón no fue hijo único; tuvo un hermano, llamado Cayetano, que de afición llegó a ser el mejor músico de Venezuela.

Probablemente se haya basado Amunátegui en el testimonio de Andrés Bello, a quien conoció en Santiago de Chile y de quien fuera su primer biógrafo. Es el caso que Andrés Bello y Simón Rodríguez fueron vecinos en Caracas, habitando ambos casas en el Callejón de la Merced, frente a la iglesia del mismo nombre. Andrés Bello se crió en la casa de su abuelo, el gran pintor Juan Pedro López; Simón y Cayetano vivieron en casa del sacerdote Alejandro Carreño.

La tradición ha dado por cierto que Simón Rodríguez y Cayetano Carreño fueron hijos naturales del sacerdote Alejandro Carreño y Rosalía Rodríguez, y así lo recogen tanto Arístides Rojas como Ramón de la Plaza. Rojas afirma que recibió sus datos del último hijo sobreviviente de Cayetano Carreño, también llamado Cayetano, sobrino de Simón Rodríguez. Arturo Uslar Pietri y más recientemente Rafael Fernández Heres han cuestionado esta filiación. Sea como fuere, el hecho es que Simón y Cayetano se criaron juntos, y fueron conocidos en Caracas como los “hermanos Carreño”.

Cotejando los censos de la Parroquia de Altagracia es posible arrojar luz sobre la crianza de Simón Rodríguez. En las matrículas de los años 1774, 1775 y 1776 aparecen los párvulos expósitos Simón y Cayetano registrados en casa de Rosalía Rodríguez, viuda, quien era hija de un propietario de haciendas y ganaderías en los llanos del Guárico, descendiente de canarios. No es descabellado suponer que, luego del segundo matrimonio de Rosalía Rodríguez hacia 1780 con Ignacio Abay, los niños Simón y Cayetano hayan pasado al cuidado de Alejandro Carreño. Y en efecto, la matrícula de la Parroquia de Altagracia de 1790 registra a los jóvenes en casa del sacerdote. Luego de la muerte de Alejandro Carreño en 1791, los hermanos quedaron bajo la tutela del clérigo Juan Rafael Rodríguez, Canónigo Doctoral de la Catedral y hermano de Rosalía Rodríguez. Simón y Cayetano ocuparon una casa en la “calle segunda de norte a sur … cuadra de Nuestra Señora de la Salud” (hoy esquinas de Ibarras a Madrices), casa en la que probablemente vivieron juntos hasta el casamiento de Cayetano en 1794.

En mayo de 1791 el Cabildo de Caracas le da un puesto como profesor en la Escuela de Lectura y Escritura para niños, en 1794 presentó un escrito crítico Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras en Caracas y medios de lograr su reforma por un nuevo establecimiento. En esta escuela tiene la oportunidad de ser el tutor del futuro Libertador Simón Bolívar. Fuertemente influenciado por el Emilio de Jean-Jacques Rousseau, Simón Rodríguez desarrolla una revolucionaria concepción de lo que debe ser el modelo educativo de las naciones americanas. El mismo Bolívar en carta al general Santander en 1824 decía que su maestro ‘enseñaba divirtiendo’. Este espíritu que intentaba romper con las rígidas costumbres educativas del colonialismo español se reflejaría en toda la obra y el pensamiento de Simón Rodríguez.

Su participación en la Conspiración de Gual y España en contra de la corona española en 1797 lo obliga a dejar el territorio venezolano.

Samuel Robinson

En Kingston, Jamaica, cambia su nombre a Samuel Robinsón, y después de permanecer algunos años en los Estados Unidos, viaja a Francia (1801). En 1804 se encuentra allí con Simón Bolívar, de quien había sido maestro cuando niño. Juntos realizan un largo viaje por gran parte de Europa. Son testigos presenciales de la coronación de Napoleón Bonaparte en Milán como Rey de Italia y de Roma. Es testigo del famoso juramento de Bolívar sobre el monte Sacro, en donde profetiza que liberaría a toda América de la corona española, y lo registra para la historia.

Entre 1806 y 1823, mientras se libraba gran parte de la Guerra de Independencia en su natal Venezuela, Rodríguez se hospeda en Italia, Alemania, Rusia, Prusia, y Holanda. Luego daría su opinión sobre este periodo de tiempo diciendo:

Permanecí en Europa por más de 20 años; trabajé en un laboratorio de química industrial […]; concurrí a juntas secretas de carácter socialista […]. Estudié un poco de literatura, aprendí lenguas y regenté una escuela de primeras letras en un pueblecito de Rusia.

Regresa a América en 1823, usando el nombre de Simón Rodríguez nuevamente. En Colombia establece la primera escuela-taller en 1824. Atiende al llamado hecho por Bolívar desde el Perú y es nombrado “Director de la educación Pública, Ciencias, Artes Físicas y Matemáticas” y “Director de Minas, Agricultura y Vías Públicas” de Bolivia.

En 1826, establece una segunda escuela-taller como parte del proyecto para toda Bolivia. Pero el Mariscal Antonio José de Sucre, presidente de Bolivia desde octubre de 1826, no tenía una buena relación con él, por lo que Rodríguez dimitió el mismo año, trabajando el resto de su vida como educador y escritor, viviendo alternadamente entre Perú, Chile y Ecuador. Muy importante es su trabajo titulado Sociedades Americanas, dividido en varias ediciones publicadas en Arequipa (1828), Concepción (1834), Valparaíso (1838), y Lima (1842). El texto insiste en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica, idea que sintetiza su frase:

La América española es original, originales han de ser sus instituciones y su gobierno, y originales sus medios de fundar uno y otro. O inventamos, o erramos.

Otra obra importante fue El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de Armas (1830), un alegato sobre la lucha social que emprendía Bolívar en esa época.

Epílogo y restos

En los años finales de su vida dio clases en varios colegios de Quito y Guayaquil (Ecuador); debido a un incendio que azotó esta ciudad, gran parte de su obra quedó hecha cenizas.

En el año de 1853 emprende su último viaje rumbo a Perú al lado de su hijo José, y Camilo Gómez, un compañero de éste. Gómez lo asiste en su muerte en el año 1854, en el pueblo de Amotape. Sus restos son trasladados setenta años después al panteón de Perú, y luego a su Caracas natal en donde reposan hoy en día en el Panteón Nacional desde 1954.

Fuente del articulo: https://www.aporrea.org/actualidad/n316451.html

Fuente de la imagen: https://www.aporrea.org/imagenes/2016/10/simnrodrguez_maestro_de_bolvar.j

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Teoría y conocimiento en la rebelión de los saberes

Venezuela / 24 de septiembre de 2017 / Autor: Enrique Contreras Ramírez / Fuente: Aporrea

Si algo hay que concientizar en nuestras realidades de América Latina, es que hemos carecido de un pensamiento propio, producto de los procesos colonizadores que hemos vivido, pensamiento que ha infundado en nuestra mente que el ser humano vive para hacer y no para ser y en ese afán de hacer y tener hemos olvidado SER. Perdiendo de esta manera nuestra condición humana.

En las construcciones teóricas modernas, en muchas oportunidades nos toca ese envite que nos lleva a estudiar, indagar y explorar las verdades dentro de nosotros mismos, a conocernos y verbalizar ese conocimiento ante otros. Esta destreza de desciframiento, descodificación de querer zambullirse en las propias ideologías y sentimientos para someterlos a una definición ilimitada, es lo que Foucault llamó «hermenéutica de sí».

Es querer insertarse de manera crítica en nuestras realidades, en el marco de una categoría de totalidad para apropiarnos críticamente de la posición que uno ocupa, en relación con los demás en ese caleidoscopio de la gnoseología y que la misma sirva para asumir el verdadero papel que tenemos como seres humanos en esa dialéctica de la cotidianidad, en términos más concretos son reflexiones ontológicas que permanentemente debe uno hacerse en esa búsqueda de lo real, de lo profundo y que se oculta como el sol en el horizonte, para darle paso a la oscuridad y evitar dar luz que pueda alumbrar el camino de un renacer histórico que dé al traste con la dominación de unos pocos sobre la inmensa mayoría de seres humanos.

En algunas oportunidades en la vida de los seres humanos, llegan tiempos de reflexiones, de análisis, que nada tienen que ver con situaciones de carácter existencial. Son tiempos, en donde el ser humano se reexamina, en aras de reencontrarse consigo mismo, con sus creencias, con su entorno, con su pensamiento, con su cosmovisión acerca del mundo y comienza a interrogarse así mismo, sobre sus posiciones ante la vida, ante el país, ante la humanidad y es aquí donde se manifiesta lo esencial en su conducta en el campo sobre todo intelectual, que termina dirigiendo su vida, ante problemas de orden axiológico, deontológico, epistemológico en sus variadas corrientes y del propio conocimiento dentro de una realidad histórica, para revisar sus equivocaciones y aciertos. En esta línea, revisando teoría y práctica, filosofando a ratos, teorizando en los distintos escenarios políticos-ideológicos del proceso de producción del conocimiento y las condiciones en que se produce ese conocimiento, es donde uno puede llegar a reencontrarse con su pensamiento y poder salirse del de ese panóptico intelectual para seguir o tratar de continuar equivocándose haciendo, hasta llegar en esa cotidianidad del claro-oscuro que presenta el mundo sensorial, a encontrar caminos, que sean capaces de aportar luces para la emancipación de nuestros pueblos. El conocimiento que se rebela es eso, constituye un instrumento para transformar y mejorar el mundo, no permite condicionamiento, se desliga de la dominación-alienación, es ontocreador y se materializa en programas donde la utopía es posible, creo que es su fin último. Va más allá del mundo sensorial, de la percepción, es entender y comprender la realidad histórica. Pero cuando ese «conocimiento», se encuentra impregnado y contaminado de la ideología dominante, independientemente de cuál sea esa ideología, ese proceso de producción de «conocimiento», por las condiciones en que se produce, se nos presenta enredado, confundido y castrado de creatividad para inventar y ese «conocimiento» producido de esta manera y en estas condiciones, termina como ideología expresando en el fondo de manera subliminal, los intereses del que domina, que no es otra cosa que la ideología como falsa conciencia, reproduciendo de esta manera los intereses del opresor.

CONOCIMIENTO Y MANIPULACIÓN

Esta práctica de las construcciones teóricas modernas, las percibo de acuerdo a nuestras propias realidades, son la expresión de todo un proceso ontocreador que nos permite descifrar, explicar y entender la lógica de la dominación, es percibir los elementos teóricos-prácticos sobre las cuales se sustenta la injusticia, el poder y el colonialismo eurocentrista para poder cambiarlo y transformarlo, en aras de provocar la concientización colectiva que nos permita convivir en la disidencia, en un mundo donde todos tengamos cabida, pero entendiendo que ese mundo hay que compartirlo en igualdad de condiciones y para tales fines y parafraseando a Paulo Freire la tolerancia es indispensable como virtud del acuerdo humano, de cultivarse para aprender a vivir con el diferente, con el diferente, no con el inferior.

Es por eso que el propio Freire, señala que el intolerante tiene como característica «… la incapacidad de convivir con el diferente. Segundo, es la incapacidad de descubrir que el diferente es tan valioso como nosotros o a veces mejor, en ciertos aspectos es más competente. Lo que significa que el diferente no necesariamente es inferior, no existe eso. Pero la tendencia de uno al rechazar al diferente es la intolerancia…» (FREIRE, Paulo. Pedagogía de la tolerancia. Edit. Fondo de Cultura Económica (2000). Pag. 71)

Esa injusticia que mantiene el poder que conocemos y quienes lo ejercen, se encuentra sustentado sobre técnicas que permiten la manipulación de los seres humanos y que cambian el concepto de vida, el modo de vida, el concepto de hombre y mujer en su dimensión humana convirtiendo al ser humano en una cosa para desaparecerlo como sujeto histórico, como un ser abierto que ha de construirse mediante sus actos o como argumentan los cristianos, como un ser semejante a Dios o lo planteado por Platón y Aristóteles, un ser humano que se edifica, se construye a base de virtudes. O como la concepción que tenía nuestro maestro Simón Rodríguez, quizás la más sublime, la más humana, la más inteligente, la más hermosa, la más ontocreadora acerca de lo que debe cultivarse en los seres humanos y que de manera magistral lo definiera el mismo Libertador Simón Bolívar: «Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido por el sendero que usted me señaló. Usted fue mi piloto…»

Esa concepción del ser humano -la del maestro Simón- la han aplastado los modelos de dominación que hemos tenido, llámese socialismo o capitalismo, convirtiendo la vida en una gran tragedia, tragedia que la define perfectamente Paulo Freire como: «Una de las grandes -si no la mayor- tragedia del hombre moderno es que hoy, dominado por la fuerza de los mitos y dirigido por la publicidad organizada, ideológica o no, renuncia cada vez más, sin saberlo, a su capacidad de decidir. Está siendo expulsado de la órbita de las decisiones. El hombre simple no capta las tareas propias de su época, le son presentadas por una élite que se las interpreta y se las entrega en forma de receta, de prescripción a ser seguida. Y cuando juzga que se salva siguiendo estas prescripciones, se ahoga en el anonimato, índice de la masificación, sin esperanza y sin fe, domesticado y acomodado: ya no es sujeto. Se rebaja a ser puro objeto. Se «cosifica». «Se liberó –dice Fromm- de los vínculos exteriores que le impiden trabajar y pensar de acuerdo con lo que había considerado adecuado. Ahora- continua- sería libre de actuar según su propia voluntad, si supiese lo que quiere, piensa y siente. Pero no sabe. Se ajusta al mandato de las autoridades anónimas y adopta un yo que no le pertenece. Cuanto más procede de éste modo, tanto más se siente forzado a conformar su conducta a la expectativa ajena. A pesar de su disfraz de iniciativa y optimismo, el hombre moderno está oprimido por un profundo sentimiento de impotencia que lo mantiene como paralizado, frente a las catástrofes que se le avecinan.» (Freire, Paulo: ¿Extensión o comunicación?/ Freire Cita a Erich Fromm, «El Miedo a la Libertad». Pág.275,6).

FILOSOFAR PARA ENCONTRAR UN CAMINO

Si algo hay que concientizar en nuestras realidades de América Latina, es que hemos carecido de un pensamiento propio, producto de los procesos colonizadores que hemos vivido, pensamiento que ha infundado en nuestra mente que el ser humano vive para hacer y no para ser y en ese afán de hacer y tener hemos olvidado SER. Perdiendo de esta manera nuestra condición humana.

Si concientizamos esta realidad, nos vemos obligados –los que creemos que es posible la emancipación del ser humano y de nuestros pueblos- generar nuestros propias teorías de acuerdo con nuestras realidades, reencontrar nuestros conocimientos ocultos por el colonialismo, es insertarnos críticamente en nuestra realidad, que nos permita apropiarnos del verdadero papel que tenemos que jugar como latinoamericanos.

Ese proceso concientizador, nos permitirá reflexionar, comprender nuestro medio a pesar que la ciencia y la tecnología nos arropa y nos transforme el entorno socio-cultural de nuestro continente, el ser humano seguirá requiriendo filosofar; mucho más cuando tenemos a una sociedad en crisis, cubierta de trivialidades y de apatía y donde se corre el riesgo de perder de vista la propia identidad y el sentido y la orientación de la coexistencia. En otros términos, en mi humilde opinión es que el ser humano de hoy necesita filosofar para no olvidar que es eso: un ser humano.

Los valores dominantes en nuestro mundo, impuestos por el modelo de dominación, llámese socialismo o capitalismo están íntimamente ligados a la ambición perturbada por el poder, el tener y el poseer placer. El ser humano no tiene conocimiento de sí mismo y de su valor como individuo, como sujeto histórico, pues se encuentra atrapado por su práctica mercantilista, materialista y la rapidez de un mundo en permanente cambio, no piensa, su alienación no le permite razonar ni reflexionar sobre su identidad, vive el día a día, el momento, la inmediatez, y lo peor, es una víctima de un sistema que lo convierte en objeto, en una cosa, en algo que respira, camina, trabaja, se reproduce y muere , pero que jamás se dio cuenta, que ante todo era y es un ser humano.

De allí que el filosofar, teorizar, investigar, estudiar, reflexionar y producir conocimiento, hoy más que nunca se hace necesario para nosotros los latinoamericanos. Es una tarea que se encuentra perfectamente acoplada a la rebelión de los saberes, frente a ese colonialismo eurocentrista que ha invadido nuestra historia.

A manera de conclusión podemos afirmar que la crisis que vivimos nos coloca en la posición de ser el único país latinoamericano, que a pesar de su superioridad en cuanto a potencial de desarrollo e industrialización, está siendo empujado por una indolencia sin matiz de orden y estratagemas de corrección.

La esencia: total perversión de la gestión pública actual; gestión pública retrógradamente concentrada y centralizada, primitivamente autócrata; militarizada y desnacionalizada; cuya orientación es la homogenización del autoritarismo en el Poder.

Creo firmemente que los procesos de cambio, de transformación, de revoluciones auténticas y verdaderas en las utopías de los pueblos, representan necesariamente un proceso de construcción que hacen las patrias en colectivo y no los partidos, ni las vanguardias, ni los gobiernos, es hacer caminos, es reconocernos en términos de igualdad entre los seres humanos, es cooperación y al mismo tiempo, compartir sacrificios y muchos esfuerzos, es perseguir y recorrer caminos hasta encontrar objetivos comunes donde se aspire a un mañana mejor, para que el sol salga para todos.

Es buscar en colectivo un TERCER CAMINO, un lugar para la convivencialidad donde el hombre viva en armonía con la naturaleza, es un espacio para la práctica de la libertad que conlleve a valorarnos como seres humanos, a elaborar una deontología y una axiología con convicciones críticas y comprometidas que rechace toda actitud, comportamiento y acción que intente agredir y violentar la dignidad humana. Es unir la solidaridad, la reciprocidad y el amor por la humanidad y la tierra para construir un nuevo modelo civilizatorio que nos lleve a elaborar una nueva sociedad, un proyecto sin relaciones de poder y por lo tanto, sin oprimidos y sin opresores. Es inventar nuestro propio camino, tal y como lo añoraba nuestro Simón Rodriguez.

Fuente del Artículo:

https://www.aporrea.org/ideologia/a252518.html

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