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Aprendizaje diferenciado en el aula

Por. Marcela Momberg

Uno de los grandes desafíos de la Educación en el siglo XXI reside en generar experiencias de aprendizaje individuales para los alumnos. Dejando la anacrónica practica de educar a los “Universos” únicos e irrepetibles que viven en una sala de clases como si fueran uno solo. Lo que inevitablemente lleva a que los niños pierdan la motivación, el interés, siempre existan los que no logran los “aprendizajes” y peor aún se les olvide lo que les apasiona, motiva y diferencia.

La Era Digital dejó obsoleto el sistema educativo del siglo pasado, en que se buscaba formar operarios para las fábricas y la idea era “moldear” futuros trabajadores con capacidades determinadas. Los niños y jóvenes tienen a su alcance recursos, herramientas gratuitas, de infinita diversidad donde pueden desarrollar sus intereses y motivaciones. Trabajar de manera colaborativa y conectarse con otros seres humanos que desarrollen sus proyectos personales.

La conexión, colaboratividad y creatividad son parte de su mundo diario.

¿Qué le queda al sistema educativo? Mudar de piel y responder a las demandas de los alumnos de la Era Digital.

¿Cómo hacerlo? Perdiendo el miedo, saliendo de la “Zona de confort” y generando junto a los alumnos, los colegas y la comunidad educativa, co aprendizajes.

Personalmente, trabajo con tres grandes motores en mis clases, motivación, diferenciación (personalización) y creación (individual y comunitaria)

Motivación por que sin ella simplemente no hay aprendizaje, ni participación. Generar vínculos emocionales, sorprender, animar, inspirar, permitir un escenario de mutua validación. Reconocer lo que hace únicos a mis alumnos, sus sueños, proyectos, lo que les apasiona y conectarlo con el aprendizaje formal.

Personalizando las actividades, incluso las evaluaciones, de tal manera que exista en ellos una identificación y conexión con sus intereses reales.

Para finalizar en proyectos creativos, comunitarios y compartidos con la sociedad.

Hace meses atrás en Economía debíamos trabajar la desigualdad del ingreso chileno y en vez de dar una cátedra eterna o llenarlos de trabajos que recopilan información, cree para un curso historias imaginarias de al menos “25 familias tipos”, realidades tan diversas como recién emparejados, estudiantes universitarios, parejas de viejitos jubilados, matrimonios con 1 hijo, sin hijos, allegados, en fin reproduje lo más cercano posible la diversidad nacional, asignándole a cada grupo familiar, un monto mensual el cual debían distribuir en alimentación, vivienda, salud, educación, entretención, etc.

En clases y fuera de ellas debían visitar supermercados, portales inmobiliarios, colegios, debían vivir como una familia real y sobrevivir el mes.

A la segunda semana de trabajo, llegaron mails que de forma aleatoria les presentaban desafíos que debían asumir, desde enfermedades, aumentos de arriendos, disminución de sueldo, cesantía, aumento de la renta, herencia.

Al final, después de 4 semanas, los alumnos de Economía IB tenían clarísima la desigualdad distribución de la renta, lo estoico de sobrevivir con bajas rentas y la necesidad de hacer un cambio real.

Quedaron fascinados con la actividad las que compartieron con sus padres y amigos, valoraron el esfuerzo de sus progenitores y se propusieron apoyar y crear campañas de ayuda solidaria.

Trabajaron en grupos de 3 personas, con tal compromiso que los proyectos finales recibieron una ovación comunitaria.

El ambiente de la sala de clases era motivador, participativo, enfrascados en sus familias y en la tarea de llegar a fin de mes.

Después de la co evaluación y la evaluación final, las calificaciones fueron altísimas y el aprendizaje indeleble, con la certeza de que se “aprendió para la vida”

El aprendizaje diferenciado esta al alcance de un clic y sólo requiere de tiempo para crearlo, perder el miedo a la tecnología y el trabajo colaborativo de profesores aula.

¿Qué esperamos para crear?

Fuente: https://marcelamomberg.wordpress.com/author/marcelamomberg/

Imagen: https://marcelamomberg.files.wordpress.com/2012/09/felizdiferencia.jpg?w=523&h=352

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Entrevista: “ Las aulas están llenas de equipos, ordenadores, pizarras digitales, etc. y sin embargo seguimos viendo prácticamente las mismas metodologías que hace 30 años ”

Entrevista a Entrevista a Federico Malpica, Doctor en Ciencias de la Educación, fundador y director del Instituto Escalae para la Calidad de la Enseñanza-Aprendizaje

Nuevos enfoques didácticos como el trabajo colaborativo, el trabajo por competencias y la pedagogía inversa o flipped classroom hacen necesaria la aplicación de metodologías de aprendizaje innovadoras.

¿Cómo han influido las TIC  en las nuevas metodologías didácticas?

Desgraciadamente, parece que cada vez con más insistencia, se introducen las nuevas tecnologías siguiendo el camino contrario al que sería conveniente para mejorar la calidad de lo que se hace en las aulas. Parece que las metodologías didácticas deben estar al servicio de las TIC y no al revés. Un discurso tal vez propiciado por el mercado de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación, por la presión que ejerce la sociedad, las familias y otros colegios que están introduciendo máquinas y aplicaciones en las aulas de manera discriminada y sin un proyecto claro. No hay industria donde las TIC hayan sido introducidas sin mejorar claramente lo que se hacía… excepto en la educación. La prueba está en que hoy día las aulas están llenas de equipos, ordenadores, pizarras digitales, iPads, etc. y sin embargo seguimos viendo prácticamente las mismas metodologías que hace 30 años. La pregunta clave no es: ¿Qué tecnología implementamos? La pregunta clave es: ¿Cómo conseguimos que nuestro alumnado aprenda lo que le hemos prometido? A partir de aquí debemos pensar cómo la tecnología puede facilitarnos la tarea. El discurso de: «si implantamos las TIC seguramente los docentes acabarán siendo más innovadores» no es válido ni coherente y lo que es peor, puede producir el efecto contrario en los docentes.

¿Qué características tendría la metodología didáctica ideal? ¿Qué aspectos frenan su aplicación (recursos, formación, tiempo, planificación…)?

La metodología didáctica ideal es como el unicornio azul, no existe. Y no puede existir porque no todos los centros ni los sistemas educativos pretenden que su alumnado aprenda lo mismo. No hay metodología buena ni mala, porque depende de aquello que debe aprenderse. La metodología didáctica es un medio y por tanto, no tiene un fin en sí misma. Es el aprendizaje que pretendemos conseguir es el que tiene un fin en sí mismo, por eso le llamamos finalidad educativa, y cualquier metodología didáctica debería ser tan solo un medio para conseguir dicho aprendizaje. Por eso es inadecuado adoptar metodologías didácticas «innovadoras» sin una reflexión sobre lo que queremos que aprendan nuestros alumnos y alumnas. O peor aún, adoptarlas porque las consideramos buenas por sí mismas, porque son modernas, porque las tienen los colegios de referencia o porque lo recomienda el autor de moda. Lo que sí podemos afirmar es que hay metodologías didácticas más o menos adecuadas, en función de su capacidad para proveer una enseñanza que lleve a los aprendizajes pretendidos.

¿Es necesario que los centros formativos se replanteen sus metodologías a la hora de diseñar un curso?

Depende. Lo que es necesario seguramente es que los centros formativos tengan clara una visión compartida del aprendizaje que quieren conseguir. Es decir, que todo su profesorado, equipo directivo y comunidad educativa tengan claro y comulguen con un mismo perfil competencial del alumno que pretenden formar y que trabajen desde cada aula y desde cada decisión de centro por conseguirlo. A partir de aquí, en función de la realidad de cada centro, sería posible definir si es necesario replantear metodologías o más bien reconocer lo que ya se realiza como adecuado para que los alumnos aprendan.

¿Qué diferencias existen entre la innovación y la creatividad?

Entiendo que son dos conceptos los cuales tienen relación pero que se refieren de cuestiones diferentes. Para mí la creatividad tiene más relación con la capacidad de buscar nuevos caminos, alternativas y de construir, diseñar o inventar algo que antes no existía. Es la actividad humana que más nos acerca a lo «Divino» y que nos diferencia del resto de especies.

En cambio, la innovación para mí es un proceso por el cual se llega a una nueva solución que mejora la forma en la que realizamos una tarea para conseguir un resultado o producto final adecuado. Por tanto, la innovación requiere creatividad, pero también requiere pensar en la optimización, en la eficiencia y la eficacia, pensar las personas que intervienen en el proceso y en el contexto donde se desenvuelve. En innovación interesa sobre todo, conseguir un nuevo resultado más adecuado. Cambiar para llegar al mismo resultado no es muy innovador. Decir en un centro que implantamos una metodología muy innovadora para acabar con los mismos resultados en el aprendizaje de los alumnos no tiene sentido. De la misma manera, a veces la innovación no pasa por desarrollar algo nuevo del todo, sino por hacer más eficiente, más consistente, o darle otro enfoque a aquello que ya realizamos en el centro.

¿Qué aspectos dificultan la innovación educativa y cuáles la propician?

Nuestra profesión docente es una de las más complejas que existen dado el número de variables interrelacionadas que afectan el resultado del aprendizaje, factores relacionados con el aula, con la familia y con el entorno socio-cultural de cada alumno. Esta complejidad dificulta la toma de decisiones sobre qué y cómo innovar. Además, en nuestra cultura profesional aún persiste la idea de que cada docente tiene su aula, sus alumnos y su programa. Aún no se ha generalizado la idea de pensar que son nuestras aulas, nuestros alumnos y nuestro programa. Esto dificulta la generalización de las innovaciones, su consistencia y su viabilidad a largo plazo, por lo que cuesta ver nuevos resultados en el aprendizaje de los alumnos. En general, en educación es fácil dejarnos llevar por la inercia. Cada año se puede hacer lo mismo y seguir funcionando. Según el informe TALIS (Teaching and Learning International Survey) sobre la práctica educativa llevado a cabo por la OCDE en 32 países, se confirma esta tendencia pues sugiere que los docentes, a diferencia de otras profesiones, comienzan a dar clase sin la idea clara que con los años su práctica profesional de verá transformada por la investigación.

Por otro lado, si pensamos en aspectos que propicien la innovación, sabemos que la única forma de innovar es hacerlo de forma que todos los docentes de un centro adopten prácticas educativas que sean comunes. Una metodología que sólo implementan unos cuantos docentes no puede considerarse una innovación porque, ¿qué posibilidades tiene de influir en el resultado global del aprendizaje en nuestros estudiantes? Sin la consistencia adecuada, el resultado no será nunca el esperado. Existe una diferencia entre una innovación que garantiza un resultado de aprendizaje y una anécdota que puede ser interesante para quien la aplica pero es poco eficiente para quien la recibe.

En su libro «8 ideas clave para transformar la práctica educativa» hace hincapié en la necesidad de buscar la calidad en el aula, ¿cómo se identifican las prácticas educativas adecuadas?

Todos los informes que se hacen sobre calidad educativa afirman que la calidad no puede llegar más allá de la capacidad de los docentes para desarrollar una práctica educativa adecuada. Sin embargo, antes de preguntamos qué es una buena práctica educativa, debemos hacernos dos preguntas anteriores. La primera es «¿Qué aprendizaje queremos conseguir, es decir, que deben saber, saber hacer y ser los alumnos al terminar su formación?». De esta manera tendremos un primer referente, en este caso ideológico, para determinar una práctica educativa adecuada. Si sabemos lo que queremos conseguir en los alumnos, la segunda pregunta es: «¿Y esto, cómo se aprende?». La respuesta a esta pregunta es técnica, y por tanto, debemos contestarla desde los principios psicopedagógicos del aprendizaje, es decir, a lo que sabemos sobre cómo aprendemos las personas.

Una vez contestadas estas dos preguntas, ya podemos preguntarnos: «Y esto, ¿cómo se enseña?». La respuesta será la práctica educativa más adecuada.

Un ejemplo es el siguiente: si queremos que nuestros alumnos sepan argumentar cuando acaben su formación, y determinamos que existe un principio del aprendizaje el cual nos dice que las personas aprendemos la argumentación a partir de modelos y práctica consistente de lo más simple a lo más complejo, con ayuda y reflexión, entonces ya sabemos cómo deberíamos enseñar en las aulas. En todas ellas debería haber actividades que incluyeran estos pasos para garantizar que nuestros alumnos realmente dominaran la argumentación al acabar sus estudios.

¿Qué importancia tiene la evaluación para garantizar la calidad en el aula?

La evaluación es muy importante, como en cualquier proceso de mejora continua y de actuación reflexiva. Ahora bien, el problema es que en educación, muchas veces tenemos un concepto de la evaluación como «sancionadora», es decir, creada para poner una nota (como hacemos los docentes con nuestros alumnos). Por ello, los profesores y maestros son tan reacios a las evaluaciones docentes. La solución pasa por crear un espacio de reflexión y análisis de la práctica educativa que no lleve a la sanción, sino a la mejora continua de la práctica educativa, en un ciclo que permita analizar lo que hacemos en las aulas, mejorarlo de forma colaborativa y reconocer las mejoras efectivas en las aulas. Un ciclo que, por cierto, es el alma de cualquier sistema de calidad. En el Instituto Escalae hemos desarrollado un instrumento de análisis que llamamos Autodiagnóstico Pedagógico y que permite a cada docente hacer una reflexión individual y anónima de su práctica para luego integrar los datos con los demás miembros de un claustro y crear un mapa de lo que pasa dentro de las aulas. Cuando dicho proceso se presenta de forma constructiva funciona muy bien. Llevamos aplicando este proceso los últimos 7 años con centenares de centros escolares y universidades. Sin ser obligatorio, hasta el momento mantenemos una participación de más del 90%.

¿Es necesario que los docentes reciban más formación para facilitar la innovación metodológica en el aula?

Lo que es necesario es que los docentes realicen un aprendizaje adecuado en función de la innovación metodológica común que se haya decidido poner en marcha. Dicho aprendizaje pasa por construir conceptos y conocimientos pedagógicos comunes, dominar técnicas y habilidades concretas, así como interiorizar actitudes y demostrar competencias en la práctica. La formación al uso, aquella de los cursos, cursillos, talleres y seminarios tiene muy poca eficacia, pues sólo atiende, principalmente, a la socialización y comprensión de conceptos. Es muy difícil que un docente llegue a dominar técnicas de trabajo para aplicar en su aula, sólo por asistir a una formación. Normalmente, los centros estarán desperdiciando recursos económicos, tiempo y esfuerzo de sus docentes, pues muy pocos serán capaces de hacer la transferencia de la teoría a la práctica sin la ayuda adecuada.  Por tanto, es muy importante que los centros procuren un entorno adecuado en el propio centro y en las aulas con soporte, recursos y tiempo suficiente para que los profesionales de la educación lleguen a dominar las competencias que implican la innovación metodológica en su aula. Sería interesante que dicho entorno adecuado para el aprendizaje docente se realizará fundamentado en la práctica reflexiva a través de comunidades de aprendizaje profesional, donde los docentes tuvieran la oportunidad de construir acuerdos sobre la innovación metodológica a realizar, pudieran compartir sus prácticas en función de dichos acuerdos y finalmente, llegaran a generar hábitos docentes colectivos. Este modelo de trabajo es el que llevamos acompañando desde hace un tiempo con resultados notables para la innovación pedagógica y la calidad de la práctica educativa.

Fuente: http://www.educaweb.com/noticia/2015/05/27/entrevista-federico-malpica-monografico-didactica-8866/

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México: Suprema Corte, espacio incluyente para menores con discapacidad

América del Norte/México/4 de agosto de 2016/Fuente: terra

Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) expidió su Reglamento Interior, que con estricto apego a los derechos humanos y a los estándares nacionales e internacionales la consolidan como espacio incluyente para niños y niñas con discapacidad.

El organismo destacó que entre sus políticas institucionales busca y establece condiciones jurídicas y administrativas para fomentar la inclusión de grupos en situación de vulnerabilidad.

En un comunicado recordó que desde su inicio adquirió el compromiso de proponer y hacer las modificaciones necesarias para que cualquier persona pudiera acceder a sus recursos, servicios e instalaciones.

Mencionó que con base en ese objetivo, el 1 de agosto y como parte del Proyecto Modelo de Inclusión y Mejoras Sustantivas del Centro de Desarrollo Infantil Artículo 123 Constitucional, instruyó para elaborar un nuevo sistema para apoyar a los menores con discapacidad.

Con ello se levantó el censo para padres y madres de familia del personal del alto tribunal, a partir de cuyos datos se elaboró un diagnóstico que resultó en propuestas de mejoras sustantivas integrales, así como en estadísticas básicas que permitieron comenzar con el trabajo de un modelo de inclusión.

La Suprema Corte acordó acciones con grupos civiles especializados a fin de coordinar esfuerzos para la revisión de las condiciones físicas del Centro de Desarrollo Infantil, que en su oportunidad posibilitó la modificaciones de infraestructura pertinentes.

De igual manera, de septiembre de 2015 a mayo de 2016 se capacitó y sensibilizó a todo el personal del Centro de Desarrollo Infantil Artículo 123 Constitucional en temas como conceptos básicos de discapacidad y de educación especial a la inclusión.

Además se elaboró el manual para la detección temprana y la puesta en marcha oportuna del modelo de atención para niñas y niños con discapacidad, que contiene el proceso sistemático en el que participan las y los educadores, y los padres y madres de familia de la institución mediante un trabajo colaborativo.

Fuente:https://noticias.terra.com/mundo/suprema-corte-espacio-incluyente-para-menores-con-discapacidad,cdcbc8c46f59529c1cf464cea4607e80u34i52us.html

Imagen: http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/ED/images/630X300/Bangladesh_Disabled.jpg

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España: Emprendedores infantiles diseñan proyectos reales para empresas

España/19 de julio de 2016/Fuente: eleconomista

El diseño de una red social para padres que incorpora una aplicación contra la adicción a su uso -con un sistema que limita la conexión a 30 minutos al día- ha sido el proyecto premiado en la tercera edición del Genius Camp de Chiquiemprendedores. Durante 10 días, 43 niños de entre siete y 12 años, divididos en siete equipos, han abordado retos reales, planteados por empresas de la Comunidad Valenciana, con un sistema que combina métodos educativos, como la inteligencia múltiple o el trabajo colaborativo, con modelos de desarrollo y gestión aplicados en el mundo empresarial, a través de un enfoque experiencial, de aprendizaje a través del juego.

«Se trata de promover y desarrollar en los niños valores y cualidades innatas en ellos, que vamos perdiendo con el tiempo por el enfoque y métodos de la educación oficial reglada y las imposiciones del sistema social. Los niños son mucho más creativos y tienen habilidades como la resiliencia, la gestión de las emociones, el optimismo, la cooperación, la iniciativa o la comunicación y valores como la responsabilidad social y la sostenibilidad. El objetivo es cultivar talentos tempranos y desarrollar en los niños un espíritu emprendedor que conserven para el futuro», destaca Ana Carrau, fundadora y directora del proyecto.

En cada reto, se busca la mejor idea «en base a criterios de sostenibilidad, originalidad, realismo, comunicación y eficacia», dice. El campus, celebrado en Edelweiss School de Valencia, se realiza en inglés.

Además de la red social con límitación de uso, desarrollada a partir de un reto planteado por la empresa de telecomunicaciones Nunsys, los equipos trabajaron en una aplicación móvil que parte de los principios de la economía colaborativa para poner en contacto a viajeros para ayudarse en el traslado de maletas, que incluye un chip localizador para no perder el equipaje, para el fabricante de maletas y bolsos Gabol; un juego de mesa para simplificar el aprendizaje de los colores a los niños en varios idiomas, para la firma de pinturas Isaval; un nuevo sistema de packaging para Chic-kles; un jabón para fomentar hábitos de higiene en niños pequeños, con formas divertidas a partir de gelatina, para SPB; un tablero para juegos de mesa con velcro, para evitar la pérdida de fichas, para la firma Falomir, y estrategias para conseguir una carnicería más «divertida» para los niños, con zonas de juego y packs de productos, para Pollos Planes.

La metodología del campus contempla tres fases: un trabajo creativo con el que los niños analizan el reto y lo redefinen, en función de su visión; la segunda, el prototipo, con diferentes técnicas, y, la última, la presentación y comunicación. En el campus han colaborado, también, deportistas del Proyecto FER de la Fundación Trinidad Alfonso -de Juan Roig-, FabLab, Ordenarte y la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valencia (Ajev).

Las aceleradoras, mentores

Los niños del campus reciben asesoramiento y mentorización de cuatro de los principales agentes del ecosistema emprendedor: Demium Startups, Bbooster, Socialnest y Lanzadera -de Juan Roig-. Cada uno, entregó un premio. El de Mejor equipo, de Demium, recayó en el equipo de Falomir. Mejor impacto social, de Socialnest, en el de Gabol, por tener en cuenta la discapacidad. Bbooster entregó el Mejor prototipado al equipo Isaval, por su juego de mesa. El premio a la Mejor comunicación lo concedió Lanzadera al equipo de Chic-kles.

Fuente: http://www.eleconomista.es/valenciana/noticias/7712732/07/16/Emprendedores-infantiles-disenan-proyectos-reales-para-empresas.html

Imagen: http://s03.s3c.es/imag/_v0/770×420/2/4/1/Chiqui.jpg

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Mobile Learning: nuevas realidades en el aula

31 de mayo de 2016.

Digital-Text lanza un nuevo e-bookMobile Learning: nuevas realidades en el aula, el tercer título de la serie #InnovacionEdu sobre nuevas metodologías para docentes.

El libro aborda el aprendizaje móvil y las herramientas para llevarlo a cabo, una cuestión de mucha actualidad y gran relevancia dentro del cambio de modelo de enseñanza y de educación por el que aboga la colección, que incluye dos títulos anteriores: Flipped Classroom. Cómo convertir la escuela en un espacio de aprendizaje Metodologías inductivas. El desafío de enseñar mediante el cuestionamiento y los retos.

Como en el caso de sus predecesores, estamos ante un libro de vanguardia que realiza un recorrido por los dispositivos móviles y las posibilidades del M-learning, ofrece pautas para la creación de contenidos con apps móviles y para el diseño de actividades para Mobile Learning,  y nos descubre el trabajo colaborativo a través de estos dispositivos.

Si los dos primeros e-books de la serie se enfocaban hacia la personalización del aprendizaje y el protagonismo del alumno frente al profesor, éste destaca por su transversalidad, en la medida que hace posible un aprendizaje no sólo centrado en el alumno, sino ubicuo.

En motivo de su publicación, Raúl Santiago, Profesor de la Universidad de la Rioja y coordinador de la colección, nos ha concedido una entrevista para hablarnos de la idea que anima #InnovacionEdu, a quiénes están destinados sus libros, quiénes los escriben y la finalidad práctica con la que se han concebido.

Mobile Learning: nuevas realidades en el aula está disponible en iTunes/iBookstore, Amazon y Google Play.

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