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Perú: #NiUnaMenos así inició marcha contra la violencia a la mujer

América del Sur/Perú/14 de Agosto de 2016/Fuente: El Comercio

Minutos después de las 3:00 p.m. una enorme cantidad de personas comenzó a marchar por las calles de Lima en el marco de la campaña #NiUnaMenos, un movimiento que nació a raíz de las sentencia benévolas dictadas por la justicia contra hombres que atacaron brutalmente a sus parejas.

Desde el mediodía de este sábado, miles de personas llegaron a la concentración del Campo de Marte desde donde partió la movilización encabezada por mujeres víctimas de violencia. Marchas similares se realizan en distintas partes del país en solidaridad con las mujeres que padecen de todo tipo de violencia.

Imágenes aéreas captadas por un dron de El Comercio muestran la enorme cantidad de personas que llegó a la Avenida de la Peruanidad para formar parte de la marcha que continuará por Guzmán Blanco, Wilson, Nicolás de Piérola, Abancay y Miguel Grau para culminar en la avenida Paseo de los Héroes Navales, frente al Palacio de Justicia, sede del Poder Judicial.

En la movilización, transmitida en directo por radio, televisión e Internet, participan Arlette Contreras y Lady Guillén, símbolos de la lucha contra el maltrato a la mujer. Sus casos, en los que los jueces dieron sentencias benignas a los agresores, fueron clave para iniciar un movimiento contra la violencia de género en el país.

Los casos de Alette y Guillén provocaron la reacción de los ciudadanos que se organizaron y convocaron a la marcha #NiUnaMenos, para exigir una adecuada actuación del Poder Judicial frente a las denuncias de mujeres maltratadas.

Fuente: http://elcomercio.pe/sociedad/lima/niunamenos-asi-inicio-marcha-contra-violencia-mujer-noticia-1924048

Fuente de la imagen: http://www.abc.com.py/internacionales/cientos-de-miles-marcharon-contra-la-violencia-hacia-la-mujer-1508424.html

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Canadá y el asunto indígena: pasos hacia un nuevo futuro

Canadá/11 agosto 2016/Fuente: Bez

El Gobierno canadiense anuncia la puesta en marcha de una investigación federal independiente sobre la violencia y desaparición de mujeres indígenas. Esta medida pone de nuevo el foco en un conflicto social que persigue a la historia del país. Medidas como estas dan esperanzas a la población aborigen y ayudan a alcanzar la reconciliación que tanta falta hace en el país norteamericano.

En Canadá a la población indígena se la conoce como first nation (primera nación). Son los herederos de aquellas gentes que habitaron la tierra de las Rocosas, el Yukatán y cabalgaron en las llanuras de Saskatchewan.

Hace una semana, Carolyn Bennet, la ministra para Asuntos Indígenas, anunciaba que se iba a formar una comisión independiente para llevar a cabo una investigación federal en torno a las desapariciones y asesinatos de mujeres indígenas en Canadá. La violencia que han sufrido y continúan sufriendo las mujeres en las comunidades indígenas del país norteamericano ha sido descrita como una crisis de derechos humanos por distintas organizaciones.

Las tasas de violencia contra la mujer en estas comunidades son preocupantemente altas. Según los últimos informes, entre los años 1980 y 2014, 1017 mujeres indígenas han sido asesinadas en el país y cerca de 170 continúan desaparecidas.

Según informes de agencias de investigación, las mujeres indígenas de más de 15 años tienen un 3,5 más de probabilidades de sufrir violencia que sus congéneres. Del mismo modo, nacer mujer indígena en Canadá supone tener cinco veces más probabilidades de morir de forma violenta.

La situación de desprotección que vive la mujer indígena canadiense es el resultado de todo un sistema en el que la población aborigen del territorio se encuentra discriminada y perdida. La impronta que el colonialismo canadiense ha dejado en estas comunidades se puede percibir en el desarraigo y problemas socioeconómicos a los que se enfrentan. No hay más que pasearse por las calles de ciudades de la Columbia Británica para comprobar la brecha que existe entre la población blanca y los indígenas. Los problemas socioculturales a los que las comunidades de indios canadienses tienen que hacer frente en su día a día les han llevado a una situación de marginalización. Se ha extendido un desarraigo entre los individuos, creado una pérdida de identidad que daña a las distintas comunidades de Canadá.

Aculturamiento y ruptura con sus raíces

Esto tiene su origen en la etapa de los años cincuenta/sesenta, en la que se desarrollaron planes de aculturamiento de la población indígena a lo largo y ancho del territorio. Durante estos años se vivió una segregación constante de esta primera nación. Los colonos expusieron a los indios a abusos, diferenciación, y políticas muy agresivas con su cultura.

Destacan las consecuencias que tuvieron los programas educativos por los cuales los menores eran alejados de sus familias, internados en centros de educación para ser posteriormente adoptados de manera forzosa por familias blancas. Con el fin de educar a este grupo en la cultura del progreso, los colonos y sus programas de aculturamiento marcaron el futuro de muchas generaciones.

Aquellos niños, ahora adultos, sufrieron infinidad de abusos -fisicos y psiquicos- en todo este proceso. Estos traumas han pasado de padres a hijos creando un problema generalizado entre toda la población indígena. Durante todo ese proceso, los lazos con su cultura se rompieron. Los indígenas han sido asimilados por el desarrollo del país. En la actualidad un 54% de la población indígena canadiense reside en ciudades. En ellas es infinitamente más complejo para ellos encontrar lazos con el pasado de sus comunidades.

Ante ello, la mayoría de indígenas entra en una situación de pérdida completa o parcial de su identidad. Conscientes de su origen, son incapaces de hallar un vínculo con el pasado nativo del que tanto han oído hablar. Lo que se conoce como segundas generaciones son los hijos de aquellos niños traumatizados que, pese a los calvarios que vivieron, sí llegaron a conocer sus raíces. Por el contrario, esta nueva generación de jóvenes tiene que abrirse camino en un mundo que les recuerda quienes son mientras muchos de sus mayores buscan refugio en drogas y alcohol huyendo de su pasado.

Suicidios y violencia de género

La tasa de suicidio entre la población indígena es notablemente más alta que la del resto de canadienses. Actualmente el suicidio y las autolesiones son la principal causa de muerte entre la población indígena por debajo de 44 años. Entre mujeres, 35 de cada 100.000 mujeres indígenas cometerá suicidio frente a las cincono indígenas. En el lado masculino las cifras se disparan, 126 de cada 100.000 indios cometerán suicidio, y solo 24 de cada 100.000 no-indígenas lo hará.

Dentro de toda esta situación, la investigación federall en torno a las muertes de mujeres indígenas pone algo de luz sobre la situación general de toda la comunidad india de Canadá. La muerte violenta de mujeres y las desapariciones tienen una relación directa con las condiciones de vida en las que estas han crecido. Los entornos familiares y socioculturales de pérdida de identidad en los que muchas mujeres viven ponen en riesgo constante su integridad física y psicológica.

Si bien la investigación no solventará el daño causado a al menos dos generaciones de indios, sí que supone un paso más en el proceso de reconciliación que Ottawa lleva a cabo desde hace unos años. El reconocimiento del problema de la violencia que sufren las mujeres aborígenes es un modo más de reconocer el error que se ha cometido con estas gentes. Día a día, con el fomento de investigaciones gubernamentales de esta índole, las comunidades indígenas se alejan de la última posición a la que fueron relegadas para volver a ser la primera nación que un día fueron.

Fuente: http://www.bez.es/798657331/Canada-asunto-indigena-pasos-hacia-nuevo-futuro.html

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Entrevista a Fabiana Tuñez: «El Plan nacional contra la violencia de género va a marcar un antes y un después»

07 Agosto 2016/Fuente: La voz /Autor: Patricia Cravero

La presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, Fabiana Tuñez, llegó este jueves a la ciudad de Córdoba para encabezar la tercera reunión del Consejo Federal de las Mujeres. En ese marco, y apenas una semana después del lanzamiento del esperado Plan de Acción contra la Violencia de Género, el encuentro sirvió como marco para compartir con las consejeras federales de todo el país los detalles del plan. 

“Era importante encontrar un camino común, con estrategias y protocolos comunes, con la posibilidad de unificar la política pública detrás de un plan nacional que pueda llegar de Ushuaia a La Quiaca. Hasta ahora, lo que había eran políticas segmentadas, aisladas. Cada provincia hacía lo que podía”, dijo Tuñez a La Voz.

La titular del Consejo enfatizó que el plan era una deuda del Poder Ejecutivo desde 2010 y uno de los principales reclamos del #NiUnaMenos del año pasado. “Creemos que va a ser un antes y un después, porque es la primera vez que tenemos un plan. Hasta ahora no lo había, y esto de alguna manera va a generar una política pública por parte de los Estados más presente y activa, y mucho más permanente en la vida de las mujeres que están atravesando violencia de género”, apuntó.

– El Plan prevé la construcción de 36 hogares de protección para mujeres en todo el país que funcionen en forma de red federal. ¿Alguno será en Córdoba? 

– A eso tenemos que charlarlo. La idea es que haya uno por provincia como mínimo. En algunas provincias por una cuestión de necesidad puede haber dos. Pero eso va a ser hablado con cada uno de los gobernadores. Obviamente que en Córdoba tiene que haber uno, pero vamos a verlo.

– Actualmente en Córdoba hay dos refugios. ¿Está previsto incorporar los refugios ya existentes a esa red federal?

– Bueno, esa sería la idea porque nos ayudaría mucho a trabajar con protocolos únicos de actuación, con bases de datos únicos. Esto tiene que ver con las estadísticas oficiales: todavía es una asignatura pendiente el poder unificar a nivel nacional todos los datos. Pero sí, seguramente si hay de parte de los gobernadores aceptación de ir incorporando a esta red los demás refugios, seguramente se logrará.

Tobilleras y prevención

Una de las medidas previstas en el plan es la implementación de tobilleras electrónicas para monitorear a agresores. La prueba piloto de estos dispositivos se hará en cuatro ciudades, y Córdoba es una de ellas. También estarán en Tucumán, Salta y una localidad de Buenos Aires. Según Túñez, la fecha de implementación será definida por las autoridades provinciales.

Consultada por la cantidad de tobilleras que podrían llegar a implementarse, la extitular de la ONG La Casa del Encuentro indicó que el Ministerio de Justicia de la Nación está hablando con cada una de las provincias para tener un estimado del número de medidas cautelares que hay en cada lugar. «No nos olvidemos que para las tobilleras hay que hacer una licitación», añadió.

– Una de las medidas del plan es incorporar perspectiva de género en las currículas escolares. ¿Cuáles son las expectativas, teniendo en cuenta que depende de varias voluntades que se ponga en práctica?

– Eso va a depender de la decisión política de cada provincia. En el plan están incorporados los contenidos, de hecho ya hay un convenio firmado con el ministro de Educación Esteban Bullrich y la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley en ese sentido. Luego el ministro de Educación lo hablará en la reunión de ministros para incentivar esta posibilidad. No hay manera de erradicar la violencia sino modificamos la educación, sino empezamos desde el jardín, la primaria y al secundaria. Esta es una medida a largo plazo. Recién dentro de 20 años vamos a ver las nuevas generaciones con otros parámetros, pero en algún momento hay que empezar, arriesgarse y entender que el único responsable de la violencia es la cultura machista que nos atraviesa a mujeres y varones.

– Aún cuesta que la ley de Educación Sexual Integral se aplique en las escuelas. ¿Cómo se va a hacer para que la perspectiva de género también llegue?

– Nada es imposible. Obviamente que hay resistencias en algunos temas que salen de lo que está establecido, pero desde el Consejo Nacional de las Mujeres tenemos un compromiso muy grande dentro del plan con el cumplimiento de la ley de educación sexual y con la incorporación en las currículas de la perspectiva de género. Por eso ponemos un monitoreo en medio término, en 2018, para hacer una evaluación de hasta dónde se está aplicando el plan.

– Los últimos femicidios en Córdoba y casos graves de violencia fueron en localidades muy  pequeñas. ¿Cómo hacer para llegar ahí?

– Antes no podíamos llegar. Está dentro del plan el fortalecimiento de las áreas Mujer en cada una de las localidades de nuestro país. Esto es central. Hay lugares donde ni siquiera hay áreas Mujer. La idea es fortalecerlas para que se garantice el cumplimiento del plan. Pero también es cierto que va a depender de la voluntad política de cada uno de los representantes, ya sean provinciales y locales, de aplicar el plan. Porque la realidad es que van a estar los recursos y las herramientas. Nosotras en el Consejo empezamos a viajar ahora por todo el país pidiendo esto, el compromiso, que sabemos que existe. Lo que hay que ver es de qué manera ampliamos ese compromiso porque lo que está en juego es la vida de las mujeres. No nos pueden seguir matando como nos matan, y el Estado tiene que tener una actitud muy activa.

Presupuesto

El plan prevé 750 millones de pesos para la creación de los hogares de protección y otras medidas que emanen del Consejo Nacional de las Mujeres. Túñez aclaró que no es el presupuesto total para el plan, sino que a eso hay que sumarle lo que destine cada ministerio afectado. “En 30 o 40 días vamos a tener el presupuesto total. Es un número importante y tenemos que aprovecharlo”, dijo durante el encuentro en el Consejo Provincial de las Mujeres.

Fuente de la entrevista: http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/tunez-el-plan-nacional-contra-la-violencia-de-genero-va-marcar-un-antes-y-un-despues

Fuente de la imagen:  http://staticd71.lavozdelinterior.com.ar/sites/default/files/styles/landscape_642_366/public/nota_periodistica/fabiana3.jpg

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Síndrome de Alienación Parental (SAP)

Por: Miguel Lorente Acosta

Los alienígenas han invadido el planeta…” podría parecer el comienzo de un relato de ciencia ficción con seres procedentes de otros mundos, pero la situación es más mundana. La invasión se ha realizado desde otro tiempo, desde el pasado arraigado en la desigualdad, y quienes lo han hecho nunca se han marchado del todo, siempre han utilizado el poder con sus argumentos e ideas.

El posmachismo es la nueva versión del machismo tradicional que juega con las formas y el mensaje para defender lo mismo que hicieron sus antepasados sin formas ni mensaje, sólo con la violencia de palabra, obra y “misión”, pues todo se hacía en nombre del bien común y en defensa de las instituciones. Y entre esos nuevas estrategias está la del Síndrome de Alienación Parental, o lo que es lo mismo, la manipulación por parte de un progenitor de los hijos e hijas para indisponerlos y enfrentarlos contra el otro progenitor.

Si se han fijado, como buena estrategia posmachista, juega con dos elementos esenciales, la neutralidad y el cientificismo. Se trata de un “síndrome”, o lo que es lo mismo, de un “producto de la ciencia”, y lo puede ejercer tanto el padre como la madre. De este modo superan las críticas iniciales, aquellas que, por ejemplo, se levantaron contra un antecesor del SAP, otro “síndrome” que fue denominado con todo el descaro “Síndrome de la Madre Maliciosa”. Cuando todo se les puso en contra por la falacia científica y por la formas de plantearlo aprendieron que ya no podían utilizar el ataque directo a las mujeres, que la sociedad había cambiado y que tenían que revestirse de neutralidad. Eso ocurría a mediados de los 80, y desde entonces han ido trabajando en el SAP con más éxito social, aunque con las mismas dificultades nacidas de su naturaleza, de ser una construcción ideológica que pretende controlar a las mujeres tras la separación.

03_imgTapaEl SAP juega con los mitos y prejuicios que históricamente han impregnado la percepción social sobre la actitud y personalidad de las mujeres, y lo hace al poner en valor la perversidad y la malicia que son capaces de desarrollar por interés personal, sin considerar a nada ni a nadie. En definitiva, se trata de aplicar esa idea sobre la “maldad” de las mujeres a los casos prácticos de las relaciones de los hijos e hijas con sus padres tras la separación.

Por eso no es casual que se empezara a utilizar cuando las leyes de “divorcio no culpable” posibilitaron que las mujeres pudieran separarse y rehacer sus vidas, pues hasta entonces  para hacerlo tenía que demostrar la “culpa” del marido, algo prácticamente imposible cuando la prueba era su palabra frente a la de ellos. A partir de ese momento la situación cambio de forma significativa. Antes, tras la separación la mayoría de los hombres “entregaban” los hijos a las madres y no pasaba nada cuando no respondían con responsabilidad ante las obligaciones que tenían como padres, por eso no había SAP. Pero cuando todo cambió, y las mujeres no quedaban atrapadas en el cuidado de los hijos, ni dependientes en la distancia del ex-marido porque la ley les obligaba a pasar la pensión por alimentos, muchos hombres sorprendidos empezaron a desarrollar otras tácticas para mantener ese control.


En definitiva, se trata de aplicar esa idea sobre la “maldad” de las mujeres a los casos prácticos de las relaciones de los hijos e hijas con sus padres tras la separación.


El SAP parte del hecho objetivo de que los hijos e hijas no quieren ver al padre tras la separación, y lo que hace es dar una explicación coherente con las referencias culturales a esa conducta. Y esa es la trampa.

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R.A. Gardner, autor del SAP

Es una trampa porque lo que hace el SAP es evitar que se investigue cuáles pueden ser las verdaderas razones para que los hijos e hijas muestren ese rechazo al padre. Desde el momento en que en sede judicial se comprueba esta actitud en los hijos, estos son separados de la madre “manipuladora” y entregados al padre “herido”, creándoles  un trauma que será difícil de superar. De manera que la propia estrategia del SAP conlleva no profundizar en lo ocurrido.

En todo este contexto hay un detalle que no suele tenerse en cuenta, y es que la mayoría de las mujeres que sufren violencia de género salen de ella a través de la separación, concretamente la Macroencuesta de 2011 indicó que el 73.4% lo hacían de este modo. La situación es clara. Todas estas mujeres acuden a un Juzgado de Familia para separarse sin decir que han sufrido violencia por parte de sus maridos, violencia que los niños han visto y sufrido y que genera una conducta de rechazo hacia el agresor (el padre), que sólo ponen de manifiesto cuando se sienten seguros, es decir, tras la separación.


lo que hace el SAP es evitar que se investigue cuáles pueden ser las verdaderas razones para que los hijos e hijas muestren ese rechazo al padre.


Esta es la causa más frecuente del rechazo de los hijos hacia el padre, la violencia de género previa. Luego hay otras razones que han sido puestas de manifiesto por múltiples estudios, pero todo choca contra el muro del SAP.

El Síndrome de Alienación Parental es una trampa y es una manipulación interesada al amparo de la cultura de la desigualdad. El SAP no existe. No está aceptado por ninguna de las clasificaciones mundiales de trastornos y enfermedades mentales, ni por el DSM-IV-TR de la Asociación Americana de Psiquiatría, ni por la CIE-10 de la OMS, y por lo tanto no debería aceptarse como categoría diagnóstica en los Juzgados, como ahora se hace. Así lo ha recomendado el propio CGPJ, pero muchos Jueces y Juezas continúan aceptándolo. La independencia judicial se lo permite, pero también es exigibleun papel más activo del Ministerio Fiscal y una respuesta profesional por parte de los equipos forenses (Medicina, Psicología y Trabajo Social).


la causa más frecuente del rechazo de los hijos hacia el padre, la violencia de género previa.


El hecho de que haya científicos que lo defiendan no significa que sea una categoría científica, eso dependerá del cumplimiento de los criterios establecidos por la comunidad científica, no de las ideas u opiniones de unos cuantos científicos. Y hoy por hoy no se acepta.

A mi me parece perfecto que esos científicos continúen su trabajo para intentar que se admita el SAP, lo mismo que hay otros que intentan que se incorpore un nuevo fármaco que está en fase experimental. Pero del mismo modo que ese fármaco no se puede utilizar hasta que no sea aceptado, el SAP no debería ser utilizado en los Juzgados hasta su reconocimiento por la comunidad científica.

No es casualidad que se acepte y se tomen decisiones a partir de su diagnóstico, pues en definitiva viene reforzar la ideología de la desigualdad. Lo mismo que no es casualidad que quienes defienden y apoyan la existencia del SAP sean los mismos grupos de hombres y posiciones ideológicas que cuestionan la Ley Integral contra la Violencia de Género, que hablan de denuncias falsas, de custodia compartida impuesta, de discriminación de los hombres…  No deja de ser llamativo que quienes hablan de denuncias falsas utilicen la falacia del SAP como argumento para que se imparta Justicia.

Todo ello demuestra cómo el SAP forma parte de ese “paquete de medidas” desarrollado por el posmachismo para atacar a las mujeres tras la denuncia de violencia de género, y para mantener las referencias de la desigualdad.


no es casualidad que quienes defienden y apoyan la existencia del SAP sean los mismos grupos de hombres y posiciones ideológicas que cuestionan la Ley Integral contra la Violencia de Género, que hablan de denuncias falsas, de custodia compartida impuesta, de discriminación de los hombres…  No deja de ser llamativo que quienes hablan de denuncias falsas utilicen la falacia del SAP como argumento para que se imparta Justicia.

Fuente: http://www.hombresigualitarios.ahige.org/?p=2846

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Embajadora australiana: «Ningún país en el mundo ha logrado la igualdad de género»

Australia/04 agosto 2016/Fuente: El Comercio

La embajadora de Australia para mujeres y niñas, Natasha Stott Despoja, visitó el Perú para participar del Foro APEC Economía y la Mujer (WEF), una de las reuniones previas a la cumbre APEC que se celebrará en Perú país el 19 y 20 de noviembre.

Entre 1995 y el 2008 fue la mujer más jóven en llegar al Parlamento australiano con solo 26 años, ha colaborado en más de ocho libros y cuenta con innumerables publicaciones en medios de comunicación. Es la segunda persona en ocupar el cargo tras suceder a la diplomática Penny Williams y lo hará hasta finales de este año.

«En los últimos dos años y medio he conocido más de 28 países -un poco agotador- es el turno de otra persona», nos dice.

— Sus artículos giran en torno al feminismo y la igualdad de género, ¿siempre tuvo tanto interés por esos temas?
Efectivamente, la igualdad de género ha sido una pasión de toda mi vida. Fui criada por una madre soltera que me dijo desde pequeña que debo luchar por los derechos de la igualdad, los derechos humanos en general. Lo hice como parlamentaria pero hay innumerables formas de luchar por los derechos de las mujeres y hombres, empoderar nuestro ambiente, hacer la educación más accesible. El feminismo es una parte muy importante de mi trabajo pero es, en realidad, parte de una gran lucha por la igualdad de ambos géneros.

— ¿Cuál es el factor más importante para conseguir dicha igualdad?
La educación. Es la forma con la que podemos garantizar que hombres y mujeres tendrán las mismas oportunidades en la vida. Particularmente en el caso de mujeres, porque mi cargo está orientado a esa población, quiero asegurarme de que lograrán ser educadas porque eso permitirá una mejor salud, mejor estilo de vida, mejor oportunidades laborales, mayores ingresos. Todas esas oportunidades están garantizadas por una buena educación. Actualmente hay más de 65 millones de niñas en el mundo que deberían estar yendo a la escuela y no lo hacen, también sucede con los niños pero no en la misma escala.

— Su cargo no existe en nuestro país. ¿Qué funciones cumple?
Mis funciones están enfocadas en tres áreas: alentar la participación de las mujeres como líderes,  apoyarlas en el empoderamiento económico y reducir o eliminar la violencia contra mujeres y niñas. Este último punto incluye violencia doméstica o familiar, violencia en la comunidad y proteger a las mujeres en ambientes conflictivos. Geográficamente trabajo junto a los países del Pacífico y miembros de APEC realizando conferencias, reuniones y visitas bilaterales para aportar con nuestra experiencia  en países como el Perú [mediante el Programa de Ayuda Directa que maneja la Embajada de Australia]. Los dos días que estuve aquí fueron muy enriquecedores para ver el apoyo que le da nuestro gobierno a centros peruanos.

— ¿Centros como cuáles?  
Como el Centro Ann Sullivan, que apoya a la comunidad con habilidades diferentes; o un refugio para mujeres y niños que huyen de la violencia doméstica.

— ¿Por qué es tan importante para un gobierno tener relaciones con otros países sobre este tema?
Cerca del 35% de mujeres en el mundo han sufrido de violencia sexual o física de algún tipo, es mayor en países como Papúa Nueva Guinea donde alcanza al 90% de mujeres. En Australia, una de cada tres mujeres ha experimentado alguna forma de violencia. La violencia de género es un problema global, una pandemia que afecta a todos los países. Cuando revisamos las cifras vemos que ningún país en el mundo ha logrado la igualdad de género. Así que solo podemos aprender el uno del otro, compartir historias, experiencias y políticas para combatirlo. Es un tema crítico, por ello los gobiernos deben jugar un rol fundamental introduciendo políticas para proteger a las mujeres y educar a la gente. Estoy muy orgullosa del papel de líder que está cumpliendo Australia, particularmente en la prevención de violencia contra mujeres y niñas, pero también es importante oír lo que pasa en otras naciones.

— El área del Pacífico tiene varias ideas en común en temas de negocios pero no sucede lo mismo en cuanto a derechos. ¿Cuán difícil es lidiar con eso?
Tienes razón. El área es muy diversa, los países, culturas y sus historias son muy diferentes. Pero eso es muy emocionante para este trabajo. Por ejemplo, cuando trabajo con países del océano Índico, piensa en la variedad: Malasia, Yemen, Mauricio, Madagascar, Sudáfrica, Indonesia y Australia, entre otros. Todos tenemos diferentes mentalidades e ideas pero perseguimos un mismo objetivo, el cual es garantizar la participación económica de las mujeres y fortalecer sus derechos. No se trata de gobiernos, economías o países superiores a otros sino que trabajan como un equipo.

— Pero igual debe haber retos…
Te sorprenderías. La mayoría de personas normales están emocionadas de ver un movimiento global. Algunas veces nos olvidamos que somos muy parecidos, en realidad enfrentamos al mismo problema pero expresado de diferentes formas: colonialismo, pobreza y muchísimos más. Pero, el punto es que tenemos más en común que en contra. Yo me he sorprendido por el número de gobiernos que se han sumado a la consigna y cuántos han creado oficinas similares. Eso es importante porque estos temas se deben discutir al más alto nivel diplomático.

— En Australia cuentan con el “Plan de Concilio Nacional para reducir la violencia contra mujeres y niños 2009 – 2021”. ¿En qué consiste?
Es un plan que ha sido apoyado por varias gestiones, a pesar de sus diferentes afiliaciones políticas. Fue implementado  por el partido Liberal [del Primer Ministro John Howard] y apoyado por el actual gobierno de coalición. Es una guía para eliminar o por lo menos reducir la violencia contra las mujeres y sus niños. Cuenta con soporte legal, psicosocial, médico, refugios y albergues para esas mujeres y lo que considero lo más importante es la prevención. La llamamos prevención primaria, es un área que recién se está explorando en el mundo y estoy muy orgullosa de que Australia fuese el primer país –hasta donde sé– de introducirlo como parte de un Plan Nacional. Para conseguir la igualdad debemos trabajar con la prevención.

— Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de EE.UU.; Angela Merkel, canciller alemana; Margaret Thatcher, ex premier británica; todas influyentes pero con un perfil muy duro. ¿Ese es el perfil que necesitan las mujeres para destacar en estos tiempos?
Creo que hay dos cosas importantes ahí. El primero, necesitamos más ejemplos a seguir. Mi hija era pequeña cuando Julia Gillard ocupaba el cargo de primer ministro en Australia, cuando su gestión acabó mi hija estaba sorprendida porque me dijo: “No sabía que los chicos podían ser primer ministro”. Debemos asegurarnos de que la gente se acostumbre a eso, a ver mujeres en el poder de todo tipo: económico, político, social, mediáticos. El segundo punto es que no se puede limitar a un perfil o estereotipo, las mujeres somos homogéneas y tienes razón vemos a esas maravillosas mujeres ocupando esos cargos pero no son los únicos perfiles.

— ¿Es como si las circunstancias las obligaran a lucir así?
En la política se espera que una mujer sea el doble de buena y el doble de dura. Es una política anticuada pero estoy segura que pasa en todo el mundo. Aún no hemos visto a una presidenta de los EE.UU., una secretaria general de la ONU y Australia solo ha tenido una primer ministro, así que ahí están los siguientes retos.

— ¿Cuál fue el mayor objetivo que consiguió como embajadora?
Cada vez que vi que las políticas que implementábamos cambiaban y salvaban vidas. La prevención de la violencia y el trabajo con las sobrevivientes de violencia que ahora están seguras en refugios y solo se necesitó un pequeño apoyo gubernamental. Otra cosa que me enorgullece, y mucho, es que el 80% de inversiones para asuntos exteriores del gobierno estuvieron destinadas a hechos que afecten el tema de igualdad de género, apoyamos proyectos que luchen contra eso y me enorgullece mucho decirlo.

Fuente: http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/ningun-pais-mundo-ha-logrado-igualdad-genero-noticia-1921436

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El 63% de los hombres de países con mutilación genital femenina rechazan la práctica

Madrid/Julio de 2016/ UNICEF

Aproximadamente dos de cada tres hombres, mujeres, chicos y chicas de los países donde es común la práctica de la mutilación genital femenina se oponen a ella, según datos del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) publicados recientemente.

Al menos 200 millones de niñas y mujeres en 30 países de todo el mundo han sufrido la mutilación genital femenina, una serie de procedimientos que pueden provocar graves daños físicos y psicológicos, sangrado prolongado, VIH, infertilidad e incluso la muerte, recuerda la agencia de la ONU.

En países donde hay datos disponibles se constata que el 67 por ciento de las niñas y mujeres son contrarias a que se mantenga esta práctica en sus comunidades, una cifra que cae al 63 por ciento en el caso de hombres y niños.

 «Aunque la mutilación genital femenina está asociada con la discriminación de género, nuestros hallazgos muestran que la mayoría de los niños y hombres están en realidad en contra de ella», ha resaltado la especialista en protección de la infancia de UNICEF Francesca Moneti.

«Desgraciadamente el deseo individual de acabar con la mutilación genital femenina queda a menudo oculto y muchas mujeres y hombres todavía creen que la práctica es necesaria para ser aceptados en sus comunidades», ha lamentado.

MAYOR APOYO DE LOS HOMBRES

Según los datos de la agencia de la ONU, en algunos países la oposición a la mutilación genital femenina es mayor entre hombres que entre mujeres.

Este es el caso de Guinea, el segundo país con la mayor prevalencia del mundo, donde el 38 por ciento de hombres y niños se oponen, frente al 21 por ciento de mujeres y niñas. Además, el 46 por ciento de los hombres creen que esta práctica no tiene ningún beneficio, en comparación al 10 por ciento entre las mujeres.

Esta misma tendencia también se constata en Sierra Leona, donde el rechazo entre los hombres es del 40 por ciento, frente al 23 por ciento de las mujeres.

Además, solo en la mitad de los quince países en los que se dispone de datos, al menos una de cada tres mujeres y niñas consideran que la práctica no es beneficiosa, con una proporción muy similar entre hombres y niños en diez de los doce países de los que se tienen datos.

Por otra parte, UNICEF ha destacado que parece haber una creciente corriente a favor de acabar con la práctica. Así, durante 2015, tanto Gambia como Nigeria adoptaron leyes penalizando la mutilación genital femenina, mientras que en más de 1.900 en las que viven unos 5 millones de personas en los 16 países analizados han hecho declaraciones públicas para abandonar esta práctica.

EDUCACIÓN DE LAS MADRES

El análisis de la agencia de la ONU también ha permitido constatar una correlación entre el nivel de educación de las madres y la posibilidad de que sus hijas sean objeto de mutilación genital femenina. Así, en los 28 países en que hay datos, 1 de cada 5 hijas de mujeres sin educación ha sufrido esta práctica, cifra que pasa a 1 de cada 9 si las madres tienen al menos educación secundaria.

«Los datos pueden desempeñar un papel importante a la hora de exponer las verdaderas opiniones de la comunidades sobre la mutilación genital femenina», ha resaltado Moneti.

«Cuando las personas son conscientes de que otras no apoyan la práctica es más fácil para ellas detener la mutilación genital femenina», ha defendido la responsable de UNICEF, subrayando que hace falta trabajar más «con los jóvenes, hombres y mujeres, comunidades completas, y líderes religiosos y políticos, para resaltar estos hallazgos y los efectos dañinos de la práctica con el fin de acelerar el movimiento para acabar con ella»

Fuente: http://noticias.lainformacion.com/policia-y-justicia/justicia-y-derechos/mutilacion-genital-femenina-rechazan-practica_0_938006446.html

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La danza de los amparos

Carolina Vásquez Araya

Algunos casos se transforman en paradigma de impunidad.

En Guatemala comienzan a darse muestras de un proceso trascendental destinado a enderezar entuertos jurídicos. En la medida que pasan los meses y se descubre el nivel de impunidad bajo cuyo manto se han protegido desde delincuentes de poca monta hasta asesinos a gran escala, en la ciudadanía crece la esperanza por el establecimiento del muy ansiado estado de Derecho.

Tal aspiración no es gratuita. Durante poco más de un año se han visto desfilar por las Cortes a un ex Presidente y a una ex Vicepresidenta de la República, más un buen puñado de ex ministros de Estado y otros funcionarios afines, algo totalmente sorprendente en un país cuyo sistema ha sido diseñado para cobijar a los corruptos, sobre todo cuando éstos pertenecen a los círculos de poder.

La población va de asombro en asombro ante las capturas de políticos y empresarios, siguiendo con atención las extenuantes jornadas de interrogatorio presididas por el juez Miguel Ángel Gálvez. El papel jugado por la Cicig y el Ministerio Público ha sido fundamental para darle consistencia a los casos y mantener fuera de circulación a los individuos más poderosos del país.

Sin embargo, en el sistema de administración de justicia de Guatemala existe un caso que no avanza; uno que de manera inexplicable permanece detenido a pesar de todas las evidencias presentadas por la fiscalía. Es un caso paradigmático cuya resolución quitaría el tapón que impide el curso de la justicia y permitiría resolver otros casos similares de violencia femicida. Se trata del asesinato y desaparición de Cristina Siekavizza, una joven madre supuestamente golpeada hasta la muerte por su esposo, Roberto Barreda.

Lo que hace de este caso un paradigma es la influencia de los personajes involucrados. Para entenderlo, habría que remitirse a la trayectoria profesional de los padres del sindicado, quienes desde sus altas investiduras como magistrados de la Corte Suprema de Justicia han de haber cultivado amistades y sentimientos de gratitud tan profundos entre sus pares como para superar cualquier escollo jurídico, haciendo del tráfico de influencias un verdadero arte.

Treinta han sido las acciones y recursos presentados ante la Corte de Constitucionalidad por la familia Barreda De León en los 5 años transcurridos desde la desaparición del cuerpo de Cristina. Once de ellos por Joaquín Flores, cuñado de Roberto Barreda; 9 por Beatriz Ofelia De León, madre de Barreda –uno de ellos para separar a la Fundación Sobrevivientes como querellante adhesivo-; 6 por el sindicado, con algunos de los cuales pretende retirar el caso del tribunal B de Mayor Riesgo; y 5 por otras personas ligadas al proceso.

Mientras la familia Barreda se afana por salir bien librada de este crimen deleznable, la familia Siekavizza, el Inacif y el Ministerio Público, con el apoyo de la Fundación Sobrevivientes en su calidad de querellante adhesivo, continúan incansables su lucha contra la impunidad. Durante los 5 años transcurridos desde la desaparicion de Cristina la han buscado en fincas, ríos, lagos y terrenos baldíos, en donde el asesino –y quien lo asistiera en ese proceso- pudo haber enterrado o sumergido su cuerpo, sin hallarla.

Estas son las incongruencias de un sistema de administración de justicia aún pendiente de depuración. La nefasta tradición del encubrimiento entre pares –lo cual también sucede en otras disciplinas- constituye un obstáculo y se podría catalogar como un acto de complicidad criminal toda vez impide el imperio de la ley. La reforma del sector justicia es, más que una demanda ciudadana, una necesidad vital para Guatemala.

Fuente del articulo: http://www.telesurtv.net/bloggers/La-danza-de-los-amparos-20160711-0003.html

Fuente de la imagen: http://entrelineas.com.mx/wp-content/uploads/2016/02/impunidad-570×365.jpg

 

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