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Entrevista a José Penalva – Educación

 

«El currículum y la endogamia universitaria explican la pobreza actual de nuestra Pedagogía»

«El constructivismo ha absolutizado la idea de la centralidad del niño en la enseñanza, minusvalorando la importancia del profesor y los conocimientos que la humanidad ya ha adquirido»

«La educación no puede cargar con todos los problemas de la sociedad; otras instituciones sociales deberían responsabilizarse también»

Profesores y maestros deben tomar las riendas de su profesión: recuperar la autonomía, delimitar sus competencias profesionales y evitar interferencias. Para José Penalva, el sistema educativo necesita una profunda reestructuración, y la pieza fundamental del cambio reside en el modelo de profesor. A pesar de impartir clases en la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia, sus años en institutos le llevan a defender que los profesores deben reforzar su profesionalidad, y los pedagogos deben ser sus «servidores»

La gran mayoría de los pedagogos señalan que el problema del sistema educativo reside en la escasa financiación. ¿Comparte usted esta opinión?

La idea, en efecto, que promueven los defensores del actual sistema educativo es que el sistema es bueno y que existe fracaso escolar porque no ha tenido financiación suficiente. Es cierto que la financiación de la educación ha sido insuficiente con todos los gobiernos. Sin embargo, el problema fundamental no es ese, sino el propio diseño del sistema. Me refiero a sus tres pilares básicos: la teoría de la enseñanza, el modelo de profesor y el modelo de escuela, que muestran una inconsistencia teórica colosal, casi épica, y una falta de ajustamiento a la realidad educativa.

Para empezar con el primero de esos pilares, ¿se refiere a que el constructivismo es inconsistente?

La teoría de la enseñanza de nuestro sistema educativo es constructivista. Este modelo de enseñanza nace en los países anglosajones y se ha importado a España. Ahora bien, se han tomado sólo algunas ideas, y se han trasplantado a un marco radicalmente diferente; además, no se han tomado precisamente las mejores ideas.

El modelo constructivista español parte del supuesto de que la enseñanza se puede reducir a psicología; no en vano, fueron psicólogos quienes hicieron este diseño. Además, como querían romper definitivamente con el modelo antropológico reinante en su época (que, según ellos, se apoyaba en una ideología cristiana y era un residuo del régimen dictatorial), rompieron con toda tradición y empezaron de cero. Quisieron construir un modelo «científico», utilizando las teorías de Piaget, las teorías de la informática, etc. El problema es que, primero, adoptaron estas teorías cuando ya el debate científico había demostrado su reduccionismo y, segundo, llamaron «científico» a la suma de varias teorías. Además, el modelo deja sin respuesta cuestiones imprescindibles de la enseñanza y del ser humano, como la creatividad, la libertad, etc. No obstante, como la pedagogía identifica constructivismo con igualitarismo, el constructivismo se ha convertido en un dogma incuestionable.

Entonces, ¿qué alternativa presenta?

Para plantear Ia posibilidad de la alternativa, el punto de partida debería ser la existencia de debate educativo, de crítica y apertura de pensamiento. Y no creo que hoy existan tales condiciones. Hoy todo es constructivismo y todos dicen ser constructivistas.
Sin embargo, el constructivismo, en versión española se apoya en un relativismo radical radical y en un sociologismo extremo.
El constructivismo ha absolutizado la idea de la centralidad del niño en la enseñanza, minusvalorando la importancia del profesor y los conocimientos que la humanidad ya ha adquirido. Es cierto que el alumno debe ser participativo y reconstruir los conocimientos ya dados, pero existe conocimiento que debe ser recibido. No todo puede ser inventado de nuevo en cada generación. Además, existen preguntas y temas fundamentales que deben ser planteadas generación tras generación. No todo esta dado en su contexto social. Si esto fuera así, la educación estaría al servicio de los poderes locales y de los medios de comunicación.
En su origen la idea de la «centralidad del niño» (que tiene a J. Dewey como su principal valedor, y no a Rousseau, como se piensa frecuentemente) propone que los grandes temas y conocimientos de la humanidad deben ser recibidos por el alumno con participación, y no de modo memorístico. Pero se da por supuesto que existen grandes temas y conocimientos ya adquiridos por la humanidad. En cambio, la pedagogía española post-68 convirtió esa idea en un lema contra la ideología capitalista (representada en el currículo escolar) y contra la autoridad (ejemplificada en el profesor).
Por tanto, de cara a la alternativa, sería beneficioso reconsiderar el problema del conocimiento y, sobre todo, reforzar el papel del profesor en el proceso de enseñanza.

Además del modelo de enseñanza, también ha analizado el modelo de profesor ¿Cuál es el papel que, en su opinión, debe tener el profesor?

De los tres pilares que comentaba, el modelo de profesor es la pieza clave. El problema básico del modelo de profesor que domina en el sistema educativo actual es el siguiente: unos son los que piensan (los pedagogos de la universidad) y otros (los profesores) aplican las ideas de los pedagogos. Unos son los expertos y otros los mandados (los peones de obra). Lo que sucede es que los pedagogos trabajan fuera de la escuela (es más, muchos de ellos no han pisado un colegio, ni un instituto, en su vida profesional) y diseñan teorías muy idealistas y poco ajustadas a la realidad.
Lo que yo planteo es cambiar tanto el tipo de investigación en la Pedagogía como el modelo de profesor. En resumen, la pedagogía debería estar al servicio de maestros y profesores. El pedagogo debería ser un ayudante del profesor. Pero lo que me interesa ahora resaltar es el cambio en el modelo de profesor.
Hoy en día la acción del profesor se reduce a la práctica (es decir, a la docencia). El pensamiento y las ideas del profesor (pensamientos sobre los objetivos de la educación, sobre el currículo, sobre la enseñanza, sobre los valores…) no cuentan. Para eso (para pensar e idear) va están los expertos pedagogos. Como mucho, se invita al profesor a reflexionar sobre su práctica. Pero nada más. No obstante, yo creo que la actividad del profesor debería incluir tanto la docencia como el estudio y la investigación. Este planteamiento, Iógicamente, conlleva una reestructuración del sistema educativo.

¿Permiten los horarios actuales esa investigación?

No sólo no se adjudican al profesor horas para la investigación, sino que esa idea de investigación no existe. El actual modelo de profesor excluye de su actividad profesional la investigación. El profesor es un docente. De este modo se piensa que cuantas más horas esté dando clases, mejor será la educación. Igualmente, se piensa que si el alumno está más horas en la escuela, mejor será su aprendizaje. Así, se cree que, mediante el aumento de horas de clase, de docencia, se reducirá el fracaso escolar. Por eso la pedagogía y los políticos tienden a aumentar el horario escolar. De este modo los colegios se convierten en guarderías, sitios para aparcar a los niños, lo que no significa que estén mejor educados.
Pero no es un cambio cuantitativo lo que necesita el profesor, sino un cambio cualitativo; es decir, un cambio en su concepto de profesionalidad lo que hay que reforzar.

Alejar al profesor de la práctica, ¿no es contrario a la recuperación de la vocacion que reivindica?

En realidad no planteo sacar al profesor del aula, ni disminuir la dimensión práctica. Hablo de fortalecer cualitativamente la práctica. Digo que el trabajo del profesor tiene dos dimensiones inseparables: el contacto con el alumno, trabajo en el aula (eso que se conoce como práctica) y también estudio e investigación.
La vocación no se gesta sólo a través del contacto con los alumnos. Uno se siente llamado a una tarea, en este caso, a dar respuestas con sentido a unas personas en su proceso de crecimiento. Para ello. hay que conocer las características de la generación a la que se está educando, los rasgos de la sociedad en la que van a trabajar dentro de unos años, los fines de la educación, etc. Todo ello se consigue con estudio e investigación.
Es evidente que la vocación profesional se aviva solo ante rostros concretos, en el trabajo diario. El trabajo en las escuelas es imprescindible. Pero un profesional no se alimenta sólo de buenas intenciones, ni de buenas técnicas (una profesión se puede ejecutar técnicamente muy bien, pero de forma mecánica). La profesión debe ser asumida por cada profesor, profesada personalmente, incorporada desde un proyecto personal. Dicho de otro modo, el profesor debe instalarse en la profesión. Para conseguir tal instalación, o incorporación personal, o como se quiera llamar, es imprescindible el estudio y la investigación. De lo contrario, el profesor no será más que un burócrata (al servicio de intereses políticos partidarios) o un técnico (al servicio de los intereses de las clases dominantes).

Entonces. ¿qué cambios propone para que ese modelo de profesor se lleve a cabo?

Los cambios fundamentales se derivan de incluir la investigación, junto a la actividad docente, en el trabajo del profesor. La investigación no puede ser ejercida por agentes externos a la escuela, es decir, por pedagogos universitarios o políticos. Los profesores deberían ser los investigadores en lo relativo al conocimiento escolar.
La investigación que, en mi opinión, debería realizar el profesor abarca, al menos, las siguientes dimensiones: qué se enseña (conocimientos curriculares); cómo se enseña (didáctica); a quién se enseña (conocimiento de la generación actual de estudiantes y sus condiciones sociales); para qué se enseña (fines de la educación); cómo se implementa el sistema educativo, etc. La consecuencia inmediata es que la comunidad de la investigación educativa debe estar compuesta por los profesores. Es decir, los investigadores sobre los ámbitos que acabo de referir serán maestros y profesores, de Primaria y Secundaria.
Evidentemente, esto obligaría a reestructurar el sistema educativo. Habría que dar medios (bibliotecas, etc.) a los profesores, reformular su horario laboral hasta llegar incluso a tener más horas de investigación que de práctica, ya que la calidad de la práctica depende de la calidad profesional.
Además, el claustro debería ser el principal órgano de decisión de la escuela en lo referente a la acción educativa. Habría que empezar a decir en alto que la participación de los padres en la escuela no puede invadir la actividad profesional del profesor. Al miso tiempo, habría que recordar a los padres que su principal responsabilidad educativa está en la familia, y que sin educación en la familia difícilmente se pueden conseguir resultados en la escuela.

¿Se le pide demasiado a los colegios e institutos?

Yo creo que se ha extendido un malentendido; se considera a la escuela como la solución de todos los problemas de la sociedad. Si hay accidentes de tráfico se dice que la escuela debe incluir educación vial; si hay violencia de género, la escuela tiene que educar; cuando hay casos de violencia juvenil no faltarán comentadores periodistas que digan que el problema reside en la educación, no en el cambio de leyes, etc. Sin embargo, la escuela no puede cargar con todos los problemas sociales.
Es cierto que todos esos problemas sociales están ligados a una dimensión educativa. De ahí que se haya puesto de moda entre los periodistas hablar de educación cuando hay entre los jóvenes un problema de violencia, de drogas, etc. Pero habría que dejar esos simplismos y subrayar que la escuela, siendo la principal institución educativa, no es la única institución social con dimensión educativa. ¿es que los medios, sobre todo la televisión, no tiene una función educativa, o des-educativa, en este caso? ¿Es que la familia no tiene una responsabilidad crucial en la educación? ¿Y la institución judicial? Ciertas sentencias que generan impunidad ante ciertas conductas, ¿acaso no generan una función des-educativa en la sociedad? ¿El sistema financiero no tiene nada que decir ante la exclusión social?
Yo creo que, al hablar sólo de la responsabilidad social de la escuela, nos hemos instalado en un simplismo muy cómodo. Simplismo que, por otro lado, alimenta una tendencia muy viva en nuestra sociedad: la tendencia a buscar cabezas de turco ante los problemas. Las autoridades harían un gran bien a la sociedad si empezaran a reclamar a cada institución social su parte de responsabilidad en la educación. ¿Te imaginas a un gobernante reclamando a las instituciones financieras su responsabilidad en el problema de la exclusión social? Eso hoy no se contempla entre la clase política o pedagógica por muy progresista que sea. Es menos problemático para su puesto de trabajo decir que la escuela tiene que resolver la exclusión social.

Parece entonces que la sociedad no asume su responsabilidad educativa, sino que se limita más bien a reclamársela a la escuela

En efecto. Además, hoy el ciudadano puede no saber de arquitectura, de leyes o de otra profesión. Pero, acerca del trabajo del profesor, ¿quién dice no saber? Todos saben: los padres, los periodistas, incluso tenemos jueces que dicen redactar «sentencias pedagógicas».
A ello se une que la profesionalidad del profesor está cada vez más diluida y debilitada. Este es el problema básico: el profesor es, cada vez más, un mandado que hace lo que le dicen los pedagogos, los políticos.

La pérdida de prestigio social de profesores y maestros, ¿es el origen o la consecuencia de este fenómeno?

Hay muchos factores que influyen, pero el fundamental es la desprofesionalización de este trabajo. Por eso he dicho antes que la clave de la reforma reside en reforzar la profesionalidad del profesor. Introduciendo el estudio y la investigación en su actividad, se devolvería la excelencia profesional a este trabajo. Haría que el trabajo de profesor fuera intelectualmente atractivo, cosa que ahora no ocurre.
Otro factor crucial es la situación de miseria en que se encuentra la pedagogía en nuestro país. Hoy día, el 95% de los universitarios que llega a Pedagogía es porque no ha podido entrar en otras carreras. Se ha convertido en el coche escoba de la universidad. Lo grave de esta situación es que excluye de esta carrera a los intelectualmente más válidos. Esto explica, junto a la endogamia universitaria, la pobreza intelectual de la Pedagogía en nuestro país.

Sus propuestas incluyen mayor dedicación horaria a la investigación que a la práctica con una restructuración total del horario, el Bachillerato de tres años, Incluir la excelencia educativa y otros muchos cambios. ¿No cree que pueden resultar polémicas?

Lo que debería ser polémico es sostener, como ha hecho el presidente del Gobierno actual, que tenemos un buen sistema educativo cuando el fracaso escolar supera el 30%, y empeorando. Si la sociedad no se escandaliza ante estas declaraciones, es que algo esta tallando.

¿Existe un inmovilismo que dificulta la reforma educativa?

Así es. Hasta tal punto que creo que, dadas las condiciones actuales de nuestro país, es difícil que pueda haber una reforma educativa seria en los próximos 10-15 años.
Por dos razones principales. En primer lugar, la pedagogía actual es conservadora, inmovilista, y excluye todo discurso que critique los dogmas establecidos. Lo curioso del asunto es que ese conservadurismo proviene, hoy en día, de posturas autodenominadas progresistas
Esta situación se ve agravada por la endogamia que existe en la universidad española. El sistema de selección del profesorado universitario en España es tercermundista: la dedocracia se ha instaurado, como un cáncer en la universidad Eso genera que los candidatos elegidos sean los mas serviles, y no los mejor preparados.
En el ámbito politico, y esta es la segunda razón, las diferentes comunidades autonómicas subyugan la educación a los intereses partidistas y a las políticas a corto plazo. La consecuencia más grave del actual sistema autonómico es que ha roto con la índole nacional de la educación
De este modo es cada vez más difícil defender dos conceptos básicos de la educación y el sistema democrático: la libertad y la igualdad

Fuente:  http://relec.es/dosculturasv2/index.php/pages/el-papel-de-la-educacion/137-entrevista-a-jose-penalva-educacion
Imagen:

https://lh3.googleusercontent.com/8J-lP250XxhwZJQ1nSK19Awv-8nbzMhOiS2gUOKXWNM-CiGHwjdw72iBWqjR9mxIrj_t=s93

 

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Chile: «Algunos ven a la educación como un bien de consumo y no como un derecho».

La ministra de Educación de Chile considera «una vuelta de carnero» de tinte electoral el giro de Piñera con respecto a la gratuidad educativa, pero celebra el avance de la reforma de Bachelet.

América del sur/Chile/21.12.2017/Autor: Lisandro Sabanes/ Fuente: http://www.letrap.com.ar/

Cuesta mucho entender en Argentina cómo en Chile se discute si la educación debe ser gratuita o paga. ¿Cómo está hoy la reforma educativa chilena que implementó el gobierno de Bachelet?

-Uno de las grandes objetivos de la reforma educativa es garantizar la educación como un derecho y, además, fortalecer la oferta pública en educación, tanto en la parvularia (de 0 a 4 años) como en la superior. Chile ya ha logrado una amplia cobertura, pero ahora estamos dedicados a fortalecer la oferta pública, que se entienda como un derecho garantizado y no como un bien de consumo como lo ha planteado en alguna ocasión el otro candidato. Eso se juega también en la educación superior y para eso también estamos trabajando, no sólo en la ampliación de la gratuidad.

Chile no tenia gratuidad en la educación superior desde hace muchísimo tiempo. La tuvo cuando era muy poca gente la que accedía. Nosotros tenemos un porcentaje muy alto de la población en educación superior pero hay muchas familias endeudadas, con créditos, con becas que no le cubren todo. Ahora la gratuidad va a llegar a 360 mil estudiantes, que es un tercio de todos los estudiantes de educación superior en Chile, con este concepto de que la educación es un derecho.

-¿Por qué cree que cuesta tanto en Chile que el común de la gente vea la educación como un derecho?

-Chile vivió una de las experiencias neoliberales más brutales del mundo. Eso permea la cultura. Evidentemente, esa mirada individualista tiene muchos defectos y problemas pero también la gente la valora, siente que lo que logra lo logra por sus propios méritos y no ve todos los apoyos y todo lo que significa el acceso a la salud, el acceso a la educación, el acceso a transporte subvencionado para los jóvenes. Creo que en eso estamos y la gente ya percibe la reforma como un elemento integral, que va desde la sala cuna hasta la educación superior. Hemos avanzado bastante en esto.

Como evalúa el giro de Piñera en el tema educación? ¿Le cree?

-Eso, aquí en Chile, se llama vuelta de carnero. Por otro lado, creo que es un triunfo de las ideas y en ese sentido hay que valorarlo. Yo valoro mucho que el miércoles 13 se haya votado toda la reforma a la educación superior en términos generales y todo el tema de la gratuidad en el Senado por unanimidad absoluta. Eso le hace bien al país, más allá de que sí, las razones son electorales, son para conquistar un público. No importa, son temas que no habíamos logrado penetrar tan profundamente y ahora hay que aprovecharlo.

-¿Qué balance hace de su gestión, de lo que hizo y de lo que debería hacer el próximo gobierno?

-Nosotros queremos dejarle al próximo gobierno como una memoria. No sólo de lo hecho, sino de lo que nosotros consideramos que debería hacerse. Lo que falta. En materia de lo prometido por la presidente, vamos a haber cumplido con todos y cada uno. Eso nos deja con la satisfacción del deber cumplido. Siempre se pueden hacer las cosas mejores, siempre hay cosas que podrían haberse hecho con más detalle, pero lo grueso de la reforma está cumplido y creo que lo que vamos a dejar por delante es mucho.

Fuente: http://www.letrap.com.ar/nota/2017-12-17-11-50-0–algunos-ven-a-la-educacion-como-un-bien-de-consumo-y-no-como-un-derecho

Imagen: http://pxb.cdn.letrap.com.ar/122017/1513523308526.jpg

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Entrevista a Pepa Alcrudo: “La infancia tiene su tiempo de aprendizaje y se lo estamos robando”

España/Fuente: El Diario de la Educación

Pepa Alcrudo habla claro de una etapa olvidada o ninguneada, de la que se ignoran ritmos madurativos y tipos de aprendizaje muy diferentes y a la que se le imponen, ya en 0-3, conceptos de la primaria.

Con 40 años de experiencia en la educación infantil a sus espaldas, Pepa Alcrudo tiene alguna idea de qué se cuece en el sector. Empezó en las primeras infantiles del Ayuntamiento de Barcelona, cuando había que crear “un modelo nuevo de la educación de los más pequeños, que ni existía por aquel entonces”, ha pasado por la Comunidad de Madrid y se ha dedicado a la formación de educadores y maestros y desde 1987 pertenece al Colectivo Infancia. Alcrudo defiende una etapa infantil educativa, no asistencial, y alerta de que “la situación en el 0-3 es lamentable”.

Salvando que generalizar a veces es injusto con algunos, ¿cómo está la educación infantil?

Las situaciones son bastante heterogéneas. La educación infantil nunca se ha consolidado como una etapa educativa plena. Hay una situación de diferente trato en el primer ciclo del segundo. En el segundo, el 3-6, al estar incluido en los colegios, se ha hecho como una especie de primarización del ciclo, con contenidos escolares, instructivos, los currículos, la presión, el inglés, etc. Esto ocurre especialmente en la Comunidad de Madrid. Pero en el 0-3 la situación ha sido lamentable, se ha degradado a un carácter asistencial, como máximo de cuidados, pero en el sentido epidérmico. No se valora en el sentido de ciudadanía de pleno derecho. Las escuelas infantiles se han considerado un apéndice de otros aspectos como la conciliación en el término familiar, en el económico como las más baratas, en el término social, despreciadas.

Ha sido una bajada de objetivos desde que la LOE consideró que el 0-3 era competencia exclusiva de las comunidades autónomas. A partir de ahí, cada comunidad, dependiendo de sus necesidades y objetivos o formas de entender la educación, montaron sus propios centros, lo más baratos posibles, externalizando extraordinariamente e incluso organizando subastas.

Pero se percibe cierto cambio…

Ahora se está volviendo a tener un cierto interés, sobre todo a partir de familias jóvenes con hijos que, a partir de sus propios conocimientos, buscan alternativas a la enseñanza más tradicional a partir de la innovación. Escuelas verdes, escuelas bosques, escuelas de proyectos, etc. son cosas que se habían trabajado en épocas anteriores, en los 80, en la etapa de la renovación pedagógica. Por ahí puede estar el camino. La educación se ha vuelto mediocre, muy poco afectuosa, no tiene una mirada positiva de los niños. Cuando llegas a los 4-5 aún se hace algo, pero en Primaria desaparece ese sentido del corro, de la asamblea, intercambiar, respetar turnos de palabra, etc. Se ha dejado porque hay que aprender, todos sentados de cara a la pizarra. Hay que cambiarlo, salir a la calle.

Ha mencionado las subastas de guarderías. Añado que muchas grandes empresas de servicios (Eulen, Clece) están ganando esas subastas. ¿Cómo afecta esto a la educación infantil?

La educación infantil es cara si es con pocos niños y personal cualificado y en número superior. Ha habido un abaratamiento de los costes, salariales sobre todo. Con unos convenios que no llegan a mil euros porque solo es cuidar niños. Con el incremento de las cuotas y del número de plazas, consigues más dinero. Además, la administración ha ido adelgazando las partidas de financiación. Con esta perspectiva de crisis (no económica, esta ha sido solo la excusa), se sacaron a subasta las escuelas infantiles. Y el proyecto económico era lo que primaba. El educativo no importaba. También metieron el inglés, que desestabilizó la etapa. Cuenta más que se tenga el título B1 (de idiomas) que la formación educativa de la maestra. Ha habido una pérdida de referencias junto a unas políticas muy agresivas que han diluido la educación infantil. Ha sido la tormenta perfecta. Para revertir esto necesitaremos mucho tiempo y mucha valentía.

¿Cómo está la formación de las maestras? ¿Qué es mejorable?
La formación inicial es justita, pero al camino profesional hay que darle mucho empeño y empuje porque si no te anclas en actitudes muy anticuadas y tradicionales. Es un problema serio y de enjundia. La universidad tampoco está para tirar cohetes. No hemos acabado de encontrar el punto de los estudios de educación. Creo que la universidad adolece de lo que adolece en general el sistema educativo, que es poco contacto con la práctica innovadora. Los maestros desde el primer curso no necesitan gente que les venga a hablar de las teorías sobre las metodologías, sino ver las metodologías aplicadas en los centros. Con la observación se aprende mucho. Los adultos tenemos que observar y luego preguntamos y nos informamos y aplicamos. Y luego vuelves con la formación práctica y vuelves a hacer la teoría sobre esta práctica, no al revés. Aparte de tu propia actitud, la administración debe sacudirte un poco cada cierto tiempo. Ver qué proyectos han hecho los centros, hacer una evaluación sistémica, de todo excepto de los alumnos: del profesorado, de la gestión, etc. Todo eso es necesario.

Dice que está trabajando en un proyecto sobre educación científica para bebés. ¿Podría explicar en qué consiste? Choca un poco hablar de ciencia para los bebés.

La formación científica es la formación de cualquier persona que se dedique a la observación, a la experimentación y la formulación de hipótesis. Es lo que hacen normalmente los niños a través del juego. Nosotros lo formulamos como un recorrido científico. Primero observas una situación, quieres arreglarla, formulas una hipótesis sobre cómo actuar sobre ella, experimentas y compruebas. Clasificación, seriación, alternancia, con pinzas de colores, con materiales diversos, con piedras. Es el juego de cualquier niño cuando hacen colecciones, no de cromos sino de cosas cotidianas que encuentran por el camino. Con esa recogida de materiales, una buena maestra debe formular en su aula una propuesta educativa para que los niños descubran y trabajen conceptos matemáticos como la adición. Pero no hace falta hacer la suma con el signo más. Simplemente amontonar, seriar, etc. Son conceptos lógico-matemáticos. Hay una tendencia muy epidémica de considerar que no se conocen determinados conceptos hasta los seis años. Se tiende a darle más relevancia a cosas que no la tienen. Por ejemplo, es muy importante sumar y restar, que es conceptualmente enseñanza. Pero lo tienen que hacer de manera experimental. Ya lo decían Maria Montessori y los grandes pedagogos del siglo XX. Los niños tienen que experimentar con su cuerpo conceptos matemáticos para luego elaborarlos. Eso pasa también con la lectura, la escritura, el movimiento, las segundas lenguas, etc.

Mucha parte educativa, entonces, en esta etapa, frente a otras visiones que propugnan más un carácter asistencial.

Muchísima. Es una etapa muy desconocida. Como se desconoce, no se aprecia. Como no se aprecia, está ignorada. Y como está ignorada, se queda olvidada. Con los nuevos conocimientos de la neurociencia, que es impresionante cómo avanza, vemos cómo fluyen las emociones, los vínculos, los afectos en el propio desarrollo neuronal. Pero está olvidada, primero porque se desconoce y luego porque no hay posibilidades ni personales ni colectivas de hacer una formación en grupo.

¿A qué se refiere con esta formación?

La formación en red, que los modernos llaman coaching. Es imprescindible para un buen maestro o maestra, pero en infantil es la forma de funcionar. La formación es la única herramienta que tenemos realmente para valorar lo que se hace y, a partir de ese momento en el que te sientes seguro de lo que haces a nivel profesional, eres capaz de enseñarlo al exterior. Y así las familias piensan que es más importante de lo que creen.

¿Son las familias las primeras que no tienen un especial interés en que sus hijos reciban una educación en esta etapa?
Es por desconocimiento. En un momento en el que el conocimiento se adquiere de forma rápida y volátil, no hay mucho debate. En la escuela se intenta hacer una reflexión con las familias sobre lo que hacen los chicos en la escuela. Al principio hay familias que piensan que la escuela es un lugar de conciliación y poco más. Pero en los pocos años que están juntos se van dando cuenta de que es más importante. Siempre te encuentras alguna familia que te exige por encima de todo una instrucción, que no tiene mucho sentido más allá de que sus padres crean que sus hijos son superdotados y piensan que cuanto más pronto se les impartan los conocimientos más éxito tendrán. Pero no es eso. La infancia necesita su tiempo de aprendizaje, ahora le estamos robando tiempo.

¿Cómo se lo robamos?

Antes la infancia era muy larga. Ahora se acaba muy pronto porque parece que empieza otra etapa más importante. Eso no es educativo, es acelerar de una forma muy contraria a las leyes madurativas. Hay un movimiento de escuela slow, tranquila, feliz, que habla de la comida slow, la comida slow, todo más tranquilo. Deberíamos entender que la infancia es muy momento muy importante de la vida, cuando se empieza a formar la personalidad. Ahora estamos descubriendo que conceptos éticos y morales como la igualdad, etc. se construyen en los primeros meses de vida. Necesitamos desmontar mitos y prejuicios.

¿Qué mitos y prejuicios?

El mensaje del esfuerzo, la excelencia, el éxito, la cultura del trabajo, ha calado. Primero en la universidad, luego en institutos, en colegios. Y la excelencia llega al 0-3. No tiene sentido. Las educadoras pensamos que la mayor excelencia educativa pedagógica, que no coinciden a veces con los mensajes que transmiten otros emisores, está en la mejor capacitación de las maestras o educadoras para facilitar un aprendizaje de vida y una huella educativa que es la que fundamenta la personalidad de los niños a estas edades y que luego se va consolidando. Muchos niños, en el segundo ciclo, son víctimas de unas políticas erráticas. Ha habido niños de tres-cuatro años que con toda la ilusión del mundo le enseña un dibujo a su maestra y esta lo rompe porque está mal hecho o no ha seguido las instrucciones de la ficha. Esto a un niño le hace daño y le crea inseguridad, y a los niños precisamente hay que darles seguridad, identidad, cariño, para que se construyan.

¿Cuántos alumnos debe idealmente tener una clase de infantil?
Varía según las comunidad autónoma, pero está bastante homogeneizado. Son ocho niños de 0 a 1 años, 12 o 13 entre 1 y 2 años y 18 o 20 entre 2 y 3 años. Y de 3 a 6 ya tienen las mismas ratios que en Primaria. Con la LOE se subieron las ratios y se han ido a cifras excesivas, sobre todo en el 3-6. Es un grave perjuicio que haya tantas criaturas en una clase. Antes había una persona por cada sala y otra de apoyo para cada dos grupos a la hora de comer. Ahora este apoyo es de una persona para todos los grupos. Es una masificación sin ningún sentido.

 Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/03/28/la-infancia-tiene-su-tiempo-de-aprendizaje-y-se-lo-estamos-robando/
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Entrevista a Elio Brailovsky: Que EE UU se retire del Acuerdo de París significa un gran alivio para todos los que lo firmaron y no querían cumplirlo

Entrevista a Elio Brailovsky, ex Defensor del Pueblo Ambiental en la Ciudad de Buenos Aires
«Que EE UU se retire del Acuerdo de París significa un gran alivio para todos los que lo firmaron y no querían cumplirlo»
Mario Hernandez
Rebelión
M.H.: Queríamos consultarle por la idea del gobierno nacional expresada a través del Ministro de Medio Ambiente respecto a la reforma de la Ley de bosques y la Ley de glaciares.

E.B.: Me parecen dos propuestas extraordinariamente peligrosas, porque tanto los bosques como los glaciares son la protección de nuestras fuentes de agua potable. Los bosques en la zona húmeda, los glaciares en la zona semiárida, de modo que autorizar a dañar o destruir las fuentes de agua potable para que alguien haga un negocio en los próximos años, a mí me parece extraordinariamente peligroso porque ese alguien hará el negocio y después nos dejará un desierto.

Recordemos que en el caso de la cordillera los glaciares son los que juntan el agua que después van a regar los viñedos de Mendoza y San Juan y que van a abastecer a las ciudades de esas provincias. Si no hay glaciares, si los dinamitan para hacer minería no sé cómo vamos a abastecer de agua esas ciudades y esos viñedos. Y en el caso de los bosques, regulan el agua de los ríos y arroyos, de modo que talar los bosques para plantar soja significa el riesgo de tener aluviones que ya se han visto en las zonas tropicales de otros países de América, o que haya aluviones aguas abajo. Todo esto para que alguien se gane unos pesos o unos dólares. Realmente creo que es algo demasiado irracional como para justificarlo.

M.H.: Le quitaron 1.500 millones al saneamiento del Riachuelo ¿qué nos puede comentar al respecto?

E.B.: Para lo que estaban haciendo no necesitan presupuesto, para no hacer nada. Pero si se piensa en actuar realmente por supuesto que ese presupuesto es necesario. Pero cuando uno ve el balance de la actuación de Acumar que es el organismo que se supone que debería ocuparse de sanear el Riachuelo, se da cuenta de que es una vergüenza, miles de millones de dólares gastados y la calidad del agua es la misma ahora que cuando se sancionó la ley que exigía que se ocuparan, cuando hubo una sentencia de la Corte Suprema hace 9 años reclamando todo esto.

Realmente han actuado como si la ley y la Corte Suprema de Justicia no existieran. Nadie sabe en qué se gastó el dinero de los años anteriores, de modo que la situación del Riachuelo es absolutamente vergonzosa. Es todo lo que se puede decir, porque hay otros aspectos en los que uno puede criticar la gestión, pero hay un punto en el cual resulta vergonzoso que haya habido 900 personas y millones de dólares invertidos para nada.

M.H.: ¿Qué significado tiene el retiro de los EE UU del Acuerdo de París?

E.B.: Tiene un significado simbólico. El Acuerdo de París referido al cambio climático supone que todos los países del mundo se han comprometido a reducir sus emisiones de efecto invernadero. Ahora que EE UU se retire significa un gran alivio para todos los que lo firmaron y no querían cumplirlo, por la presión de las grandes empresas de esos países. De modo que ahí tienen a alguien a quien echarle la culpa, a Donald Trump que es el que se atrevió a decir lo que todos los grandes negociantes querían decir: “si esto afecta a mis negocios, qué me importa el mundo”.

Que los EE UU se retiren de un acuerdo que de todos modos nadie pensaba cumplir, para mí es mucho más un acto simbólico que otra cosa.

M.H.: En Argentina las lluvias fuertes ya son el doble de lo normal, se producen más incendios, inundaciones, y los científicos lo atribuyen al cambio climático y a la desforestación. ¿Qué nos puede comentar al respecto?

E.B.: Estamos de acuerdo, el cambio climático significa que llueve más en las zonas húmedas y que llueve menos en las zonas secas. Lo que significa problemas graves. El nudo del cambio climático es, primero que tienen que actuar todos los países y dejar de contaminar, y segundo que los procesos atmosféricos son muy lentos, si todos los países dejan de contaminar milagrosamente de un día para el otro, los efectos en el clima se van a notar de aquí a 50 años y no hay ningún político del mundo que aguante esperar 50 años peleándose con las grandes empresas que le pagan la campaña electoral.

Este es el nudo de las dificultades de todos los tratados sobre el cambio climático. Cuando uno dice COP 23 quiere decir que se reunieron 23 veces para tratar de hacer algo y no hicieron nada. Es mucho tener 23 reuniones internacionales, solemnes, con todos los países firmando cosas para no tener ningún resultado.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=235374

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Entrevista a Jesús Cabrera: «Hay lugares donde el profesor es dios»

17 Diciembre 2017/Fuente: Elperiodico /Autor: ALBERT BERTRAN

“Nosotros enviábamos sol, sol, sol, Irlanda lluvia, lluvia, lluvia y Noruega nieve, nieve, nieve”. La simplicidad de esta frase resume el espíritu del intercambio.  Entre 1997 y el 2011 el profesor de inglés Jesús Cabrera (Tortosa, 1966) formó parte del proyecto Comenius que promueve la cooperación entre centros educativos de Europa. Tiene gratos recuerdos y los evoca frente a un té verde en un bar próximo a su actual lugar de trabajo, el Instituto Infanta Isabel d’Aragó, en el distrito de Sant Martí, en Barcelona.

-Sol, lluvia, nieve…

-Pues sí. Había que organizarse en torno a un proyecto y el nuestro iba sobre la relación entre el clima y el paisaje. Trabajábamos con una escuela de Cork, en Irlanda, y una de Tromso, en Noruega. En esa época apenas nos estábamos conociendo y nos enviábamos información básica sobre el clima.

-¿Cuál diría que era el principal objetivo del programa?

-El objetivo final del proyecto es crear una consciencia europea, que los niños españoles vean que los niños noruegos son como ellos y van al colegio como ellos, y los niños irlandeses, etcétera. Es un proyecto sobre la tolerancia, sobre el hecho de comprender al otro. Y una excelente excusa para trabajar el inglés.

-Me dijo por teléfono que había conocido un montón de países.

-Sí, con Noruega e Irlanda fue el primer proyecto, pero también tuve la oportunidad de trabajar con escuelas de países como Finlandia, Turquía, Italia, Chipre y Eslovaquia. Eso implicaba visitar las escuelas y ver cómo trabajaban.

-Cuénteme, ¿qué aprendió? ¿Qué vio que le llamara la atención?

-Bueno, la verdad es que aprendes muchas cosas, aunque no todas ellas son aplicables. De Irlanda me sorprendió la educación exquisita de los alumnos, y el respeto que sienten por el profesor. Lo valoran mucho.

-¿Aquí no?

-Hombre, aquí menos. Allí los padres son muy concientes de que la escuela es un lugar donde hay personas que los apoyan en la educación de sus hijos y valoran lo que hacen estas personas. Hay lugares donde el profesor es dios. En Eslovaquia, por ejemplo. Aquí a veces parece que sea el enemigo.

-¿Qué más le sorprendió?

-Me sorprendió que en Finlandia, por ejemplo, tocar un instrumento suma puntos para los que quieren ser maestros. Se tiene en cuenta. Quiere decir que la sensibilidad artística se considera un plus del profesor.

-Qué más.

-Hay muchas anécdotas. Por ejemplo, en Irlanda la biblioteca del colegio permanecía abierta hasta tres horas después de acabadas las clases, y durante ese tiempo la llevaban los jubilados del pueblo; y qué silencio… En Finlandia cuidan mucho que las clases sean acogedoras, hay cortinas en los salones y cada cierto tiempo un alumno se las lleva a casa para lavarlas. En Turquía los pupitres van de a dos y tienen manteles, y cada fin de semana uno de los alumnos lo lleva a casa y lo trae limpio el lunes. Para mí son detalles que favorecen la implicación.

-Esa experiencia, ¿lo volvió muy crítico con el sistema local?

-Ya era crítico, pero al ver esas realidades me volví más crítico.

-Dígame, ¿qué ha aplicado de aquí de lo que vio por Europa?

-Mire, básicamente lo que yo he intentado es establecer un contacto más cercano con el alumno. Me esfuerzo para que sepa que estoy ahí para apoyarle y ayudarle en su camino de aprendizaje. Que no soy un juez.

-¿Qué le dejó a usted, personalmente, esa experiencia?

-Bueno, se trataba de ver otras realidades y de aprender de ellas. Me hizo sentir ciudadano del mundo.

-¿Diría que es más gratificante ser profesor en otras latitudes?

-Lo es, pero aquí ya se están empezando a mover cosas. Que cada gobierno no cambiara la ley de educación ayudaría mucho.

Fuente de la entrevista: http://www.elperiodico.com/es/entre-todos/20171210/gente-corriente-entrevista-jesus-cabrera-hay-lugares-donde-el-profesor-es-dios-6485656

Fuente de la imagen: http://estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/8/9/1512924704598.j

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Entrevista a Javier Arroyo: «Inteligencia artificial, la nueva forma de enseñar matemáticas»

17 Diciembre 2017/Fuente:eltiempo /Autor: Simón Granja Matias

Las matemáticas, la lectura y la escritura son los conocimientos fundamentales y básicos que deben adquirirse desde el colegio. Sin embargo, según estudios y expertos, la forma como se están enseñando no es la más adecuada. Así lo reflejan también las pruebas internacionales (Pisa) y nacionales (Saber). Aunque Colombia ha logrado avanzar en las dos últimas ramas, en matemáticas aún hay mucho terreno por recorrer.

Según los últimos resultados de las pruebas Pisa, elaborado por la Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), que evalúa a niños de todo el mundo, el 66,55 por ciento de los estudiantes colombianos no pudieron resolver los cálculos de la prueba. Estos bajos resultados llevan a que la sociedad se esté preocupando por cambiar prácticas pedagógicas en torno a las matemáticas.

Entre las iniciativas que buscan revolucionar el sistema educativo está Smartick, un método en línea de matemáticas extraescolar que cuenta con el apoyo de la Unión Europea y, según estadísticas de la misma plataforma, ya ha ayudado a mejorar sus calificaciones al 83 por ciento de los estudiantes entre los 4 y los 14 años que la han usado. El método utiliza inteligencia artificial (IA) para identificar las características de cada estudiante. EL TIEMPO habló con el español Javier Arroyo, cofundador de Smartick, que cuenta con un equipo de 45 ingenieros, matemáticos, pedagogos, psicólogos y educadores.

Usted conoce varios modelos educativos, ¿cómo ve la educación? ¿Se está enseñando bien?

He tenido la fortuna o la desgracia de haber estudiado en cuatro países diferentes: Alemania, Estados Unidos, España y Bélgica. Hay muchas diferencias, obviamente. Lo que sí es algo habitual en muchos países es que la burocracia está frustrando a profesores y que no se ha conseguido reclutar y formar como se merece a los maestros de primaria. Ellos ponen los cimientos, crean los hábitos, pueden motivar a aprender, pueden ver el potencial de cada niño. En gran parte del mundo necesitamos hacer lo que han conseguido en Finlandia y Singapur.

¿Cómo cree que se debe revolucionar el sistema educativo?

No creo que haya que hacer una gran revolución. Las grandes revoluciones suelen acabar mal en política y también en educación. De hecho, muchas de las grandes propuestas disruptivas que escuchamos hoy se intentaron ya a principios del siglo XX. Me parece que hay una pequeña revolución obvia y no tan fácil de conseguir: tener altas expectativas para todos los niños. Debería haber recursos para que ningún niño se quede en el camino. Y eso, en parte, muchas veces es culpa de las matemáticas, a las que ven aburridas, difíciles y con poca utilidad en el mundo real.

Las pruebas Pisa evidencian que a Colombia no le va bien en esta área. ¿Los niños (no todos, claro) odian las matemáticas?

Está estudiado que la actitud de los mayores que rodean a un niño con las matemáticas se contagia. Se cree que es algo genético, cuando no lo es. También está comprobado que si los maestros de primaria tuvieron malas experiencias con las matemáticas, lo transmiten. También ocurre que muchos niños, millones, se empiezan a quedar un poco atrás en el aula. Por eso, algo como Smartick, que se adapta al nivel de cada niño, es capaz de reflotarlos, volverlos a subir a la superficie.

¿Cómo ve a Colombia frente a España?

Colombia está peor que España en Pisa, pero ninguno de los dos sale bien parado. Hace falta poner más entusiasmo desde que son pequeños, hacerles ver que el mundo de los números puede ser fascinante. Y, como pasa en Finlandia o en zonas de España, como Castilla y León, enseguida que se ve que un niño se está perdiendo, pueda tener refuerzo; como una tabla salvavidas matemática que lo rescate.

¿Cuál cree que debe ser el rol de las nuevas tecnologías en la enseñanza de las matemáticas?

Hay dos aspectos importantes. El primero, la posibilidad de usar inteligencia artificial, como hace Smartick, para situar a cada niño en su nivel exacto y, desde ahí, ‘cocinarle’ un plato de matemáticas especialmente con los nutrientes que necesita cada uno. Esa misma inteligencia artificial nos permite estudiar miles de datos para comprobar, por ejemplo, que los niños pueden empezar a practicar potencias antes de lo que pensábamos o que no se asustan con el álgebra si se les introduce como lo hacemos nosotros. Lo segundo es poder gamificar parte de la experiencia. Los niños rinden mejor en un entorno amable donde pueden, por ejemplo, ganar estrellas dependiendo de sus resultados.

¿Qué es la inteligencia artificial? ¿Cómo se aplica a la educación y a la enseñanza de las matemáticas?

Nuestra algoritmia permite estudiar el estilo de aprendizaje de cada niño y saber cómo lo está haciendo, y así se adapta, al punto de que si falla una serie de ejercicios, le salta un tutorial o se le rota de concepto; pero, además, dependiendo de cómo lo ha hecho ese día, esos 15 minutos, le propone los ejercicios del día siguiente. También analizamos miles de ítems de información de 10.000 niños, para ver patrones y, con los expertos en didáctica, matemáticos y desarrolladores, interpretarlos y anticiparnos al comportamiento individual de cada niño. Esto nos permite ir guiando a cada uno, sin frustraciones.

¿Cuál es el futuro de la educación? ¿Todo será con inteligencia artificial?

No lo creo. El factor humano sigue siendo muy importante. Vemos la inteligencia artificial como herramienta poderosa, pero el factor humano es vital. Lo vemos también en Smartick. A los niños les encanta tener amigos en su entorno social y a los padres, interactuar con nuestro equipo por correo o por teléfono cuando tienen dudas. Pero, indudablemente, no aprovechar la inteligencia artificial para ayudar a los niños a alcanzar su máximo potencial me parecería un error incomprensible.

Fuente de la entrevista: http://www.eltiempo.com/vida/educacion/cofundador-de-smartick-habla-de-la-ensenanza-con-inteligencia-artificial-160162

Fuente de la imagen:  http://images.etn.eltiempo.digital/files/article_main/uploads/2017/12/09/5a2c9b2fe7ece

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Entrevista a María Acaso: “Un chaval de 7 años es un constructor de conocimiento, no solo lo es el adulto”

Fuente: El Diario de la Educación

María Acaso es una mujer polémica por criticar el sistema educativo, reivindicar el uso del arte contemporáneo dentro de las aulas como metodología y defender la visibilización del papel de la mujer.

María Acaso es una de esas “gurús” que en los últimos años se ha hecho un lugar en el mundo de la innovación educativa. En su caso, desde las artes. Desde el arte contemporáneo. Tan criticada como apreciada, en estos meses ha puesto en marcha una Escuela de Art Thinking en la que intenta aterrizar este pensamiento en prácticas posibles en un aula ordinaria. Hablamos de esto y del papel de las mujeres.

¿Qué es art thinking?

Utilizar las artes para innovar, una metodología para conseguir que el aprendizaje suceda.

Meter el arte en las escuelas…

Bueno, no meter en el arte, que se supone que ya está. Es meter arte contemporáneo.

¿Por qué contemporáneo?

El matiz es importante. Hace tiempo me pregunté por que me importaba tanto lo contemporáneo. La respuesta la encontré en un libro de Marina Garcés. Ella habla de la “honestidad con lo real” en Un mundo común. ¿Por qué tiene que ser arte contemporáneo? Porque es el arte de nuestro tiempo. Vale que cojamos a Velázquez y a Van Gogh, pero el arte contemporáneo está mucho más cerca de las problemáticas, de la estética y de las prácticas de nuestros niños, niñas, adolescentes y universitarios que Rubens. Ese concepto de honestidad con lo real es lo que ha perdido la escuela, la universidad, en estos momentos.

¿Por qué?

Porque siguen con presupuestos que no se corresponden con la realidad. Y ahí es donde entra la innovación bien entendida. Si en clase de arquitectura pongo a alguien a hacer una banqueta con dibujo técnico me va a decir qué aburrimiento. Si le pongo a hacer lo mismo con propuestas más cercanas al arte, lo hará encantado porque conecta con su realidad.

Pero puede haber un choque con el currículo escolar…

Yo creo que el currículo, sobre todo con la LOMCE, es súper adaptable. Pero el problema es hacer esa adaptación. Estoy segura de que te coges el currículo de plástica y visual y puedes hablar de cine. Pero en vez de poner El sol del membrillo de Víctor Erice, pones It! y a partir de ella haces lo que sea. Pero como tu cultura como profesor está relacionada con otras cosas no eres capaz de hacer esa adaptación.

¿Y qué pasa con la cultura en mayúsculas?

La pública hoy se enfrenta, por ejemplo, a un profe con 30 alumnos… ¿cómo se aterriza el art thinking en la práctica de una clase de matemáticas?

Te respondo como en dos bloques. El primero tiene que ver con ¿por qué las artes? Me voy a algo abstracto, pero importante. Estoy leyendo Foucault, La clínica, en donde habla de los dispositivos de verificación, es decir, las instituciones que generan las nociones de verdad. Habla del hospital y de la ciencia médica como una institución que nace y se adueña de la verdad de la vida médica; lo que dice el médico y la institución están en lo más alto. Es paralelo a la escuela.

La escuela es un dispositivo de verificación que dice lo que es la verdad. Y esa es nuestra lucha conceptual. Lo que subyace a la discusión sobre la innovación es esto: “Tío, lo siento, pero no es la verdad”. Dejemos de decir que lo científico, lo lógico y el pensamiento positivista de la Ilustración es la verdad. Porque estamos en otro momento histórico.

Lo que hacen el arte y las metodologías que se apoyan en él es deslegitimar los dispositivos de verificación. Las metodologías son las herramientas de esos dispositivos. La lección magistral es la herramienta que valida la verdad que la escuela dice a través del profesor. Si yo impido el uso de la lección magistral, estoy poniendo en duda la noción de verdad. Y esto lo hacen muy bien las artes, porque trabajan con lo divergente, con los crítico, con lo no positivista… Umberto Eco, cuando habla de obra abierta está hablando de que una otra artística tiene múltiples miradas, verdades que no son verdades. Es eso lo que me interesa de las artes.

¿Y el otro bloque?

También está el verse como productor cultural Un chaval de 7 años es un constructor de conocimiento. Lo siento, pero sí, no solo lo es el profesor o el adulto. Y por último, todo lo relacionado con el DIWO (Do It With Others), hagámoslo juntos, por proyectos, despacio…

Todo esto es la razón de las artes, que al estar cerca de ese pensamiento no positivista, desbaratan el dispositivo de verificación…

Fotografía: Elena de la Puente

En en Congreso de Innovación Educativa de Zaragoza dijiste que no hay nada más intelectual que una maestra de infantil y primaria. Me hizo pensar en por qué no está tan considerada la profesión docente.

Porque es un mecanismo de transmisión de saberes, no de generación de saberes. Por eso es tan importante entender la pedagogía como una producción cultural, porque así no solo eres un transmisor, sino que tú produces el saber.

Pero el currículo lo tienes que transmitir…

El currículo es un elemento del que te apropias y que remixeas, quieras o no. Es un esqueleto sobre el que construyes otras cosas. Lo que es fundamental es que la maestra es productora de conocimiento y sus alumnos también.

¿No habría que convencer de esto a las familias? Porque también esperan que sean un transmisor…

Sí, por supuesto. Y volviendo a la pregunta de cómo aterrizas las artes en una escuela: una formación del profesorado innovadora, que incluye la generación de una comunidad. Esto es lo que intentamos en la escuela de Art Thinking. ¿Tú sabes esto de las bodas, en algunas en las que se genera una buena energía? Pues pasó esto porque todas las chicas estaban encantadas de encontrarse con sus semejantes: “Ah, estamos aquí, estamos juntas”. La formación del profesorado no puede ser ir a hacer un curso, te piras y ya está. Tiene que ser ir, crear comunidad, ver cómo lo que tú ves en clase funciona en el aula. Una formación de acompañamiento.

Hablas de las formación permanente…

Sí, porque no me meto con la inicial, que ahí hay mucho tema.
Y, por otra parte, está la formación de directivos. Si tienes un director que te empodera, que te anima, que llama a no sé quién para que vaya, que te compra el libro, que genera… La innovación florece. Si tienes un director obsesionado con el rendimiento, como ocurre en algunos centros donde solo les interesa el bachillerato internacional, y que los mejores niños, estresadídimos, estén allí, pues claro…

Ahí se cruzan muchas cosas. La presión desde la administración sobre rendimientos, los rankings para familias. Es contraintuitivo pensar en meter artes para mejorar los rendimientos.

La clave está en lo que acabas de decir. Lo que voy a decir lo tacha mucha gente de neoliberal, pero es que es verdad: en poco tiempo los robots van a hacer muchas cosas de las que hacemos ahora. ¿Qué hacemos nosotros que no hacen los robots? Las competencias creativas, las relacionadas con los afectos, corporales… todo eso es lo que valdrá el día de mañana. De hecho es lo que ya está valiendo. Es verdad que el giro tiene que ser social; que todos los agentes alrededor de la escuela empiecen a cuestionarse qué es la excelencia académica…

Planteas cambios metodológicos. Ahora que hablamos de las notas. Algo habrá que hacer con la evaluación…

Absolutamente. Es uno de los elementos clave, porque tenemos un sistema que está basado en la evaluación en vez de en el aprendizaje. Hay que darle la vuelta. Es lo más complicado, pero puede hacerse. Hay que descentrar el proceso de las notas: como profesor puedes poner las notas en el centro o sacarlas de ahí. Hay muchas cosas que hacer y no se hacen un poco por inercia.

El sistema tiene ese problema. Tanto en ESO como en la universidad. El sistema también te toca…

Sí, sí, he estado a punto de ser expedientada por cambiar mis métodos de evaluación. Lo sufro, pero considero que tengo que hacerlo. Y volvemos al concepto de honestidad con lo real. Yo llego mi primer día a clase y digo: “Estáis todos aprobados, esto no es una competición por las notas. El que quiera venir a clase, que venga”. Y resulta que gracias a esto mucha gente viene a clase…

Hace un año un alumno de 4º de la ESO no dijo que el sistema va más de aprobar que de aprender.

Totalmente. Es lo mismo que el “no tengo tiempo para aprender porque tengo que estudiar”. Da mucha pena porque se pierden unos años maravillosos de sus vidas para aprobar. Lo veo ahora con mi hija mayor. Con las posibilidades que hay, por ejemplo, de enseñar Historia haciendo representaciones…

Hay quien utiliza el cómic en esas mismas clases de Historia…

Y seguro que enganchaba mucho, porque es su lenguaje. Honestidad con lo real: lenguaje visual y algo que los alumnos controlan.

Puedes hacer Historia en modo “youtuber”. ¿Cómo puede ser que el Rubius tenga 20 millones de seguidores? A eso hay que darle una vuelva. Es un contenido terrible. Pero podría utilizarse como metodología. Estamos hablando de videoarte, arte digital…

Hablas de un ovni… e igual nos acercamos un día a ARCO y vemos un ovni muy grande y no lo comprendemos…

Pero ARCO es el mercado del arte contemporáneo, no el arte contemporáneo. Son cosas diferentes. Hace unos días, con el colectivo Basurama, Alberto Nanclares dijo una cosa interesante: el arte es algo que se hace, no una cosa. Es un proceso, una forma de pensar, no es un objeto. Cuando hablo de art thinking no hablo de llevar el mercado del arte a clase, sino de llevar los procesos que los artistas utilizan a clase.

Y al mismo tiempo está la crítica de los Fernández Liria diciendo que estas cosas que hacéis…

Es hacer el lila, como me han dicho…

Hacer el lila, dirían, no le da a las clases populares el conocimiento que necesitan para defenderse en una sociedad capitalista que les torpedea.

Pues yo creo que es justo lo contrario. La herramientas que puedes darle a unos adolescentes para luchar contra un mundo capitalista es precisamente el pensamiento crítico visual. En la escuela de art thinking hablamos de la cultura visual, la mainstream… y me parece importante para articular un pensamiento crítico.

Fernández Liria identifica arte con elitismo y con mercado del arte y de lo que hablamos nosotros es del arte como un modo de hacer, no una cosa que se hace. Es lo que yo quiero: la potencia de los procesos artísticos para desarrollar ese pensamiento crítico, creativo, placentero, y sobre todo muy combativo de lo neoliberal.

Esto de lo placentero es parte de la discusión: el conocimiento, el aprendizaje, necesita de un esfuerzo, más allá de lo placentero.

A Deleuze y Guattari se les atribuye una frase: “El conocimiento no llega si el deseo no lo convoca”. Estamos en un momento en el que la neuroeducación está poniendo sobre la mesa estos procesos relacionados con el placer. Esto entronca con una frase que me dijo mi terapeuta: “El esfuerzo solo lleva al fracaso”. ¿Qué subyace? Que hay que redefinir el concepto de esfuerzo. El esfuerzo extrínseco funciona un corto periodo de tiempo. Es un concepto que debe unirse con la pasión, con el placer… Hay que hacer este cambio.

En la educación sois mayoría las mujeres, en el arte también… en la representación sois franca minoría.

Soy la aguafiestas. Mis alumnos dicen que soy una lesbiana matahombres (risas). Me encanta además la idea de que si eres feminista y eres lesbiana… Pero es que esto me lo dicen tíos superjóvenes y yo flipo.

Hay un paso atrás en el concepto de hombría. Cuanto más “subís” vosotras, más peleamos nosotros.

En Cuadernos de Pedagogía habrá un especial de educación artística y he escrito un artículo titulado: “Qué puede aprender la educación artística del porno feminista”. Estoy muy metida en temas de porno feminista, de porno positivo. Bueno, esto tiene que ver con el mecanismo de verificación, los dispositivos, el capitalismo y el patriarcado.

El patriarcado ve que una de sus herramientas más potentes para seguir legitimándose es la escuela y boicotea el ascenso de las mujeres a las estructuras de poder. Un ejemplo: las mujeres con poder son las malas de todos los mecanismos audiovisuales mainstream: siempre que aparece una con poder acaba siendo una mala. Michele Obama organizó una campaña llamada: “No soy mandona, soy líder”. Creo que la educación es el mecanismo para llevar a cabo esto pero se boicotea, desde nosotras mismas, que es lo malo.

Si no hay un 50% de mujeres no hay innovación es algo que dices mucho.

No, es que no… Un proceso de transformación muy fuerte es incorporar a las mujeres a los procesos sociales. Hay una lucha alrededor de la cuota. Cuando se normaliza la innovación y se convierte en cultura, entonces te puedes relajar. Ahora es momento de hacer el esfuerzo porque hay mujeres en innovación y educación, pero no están visibilizadas. El ejercicio de feminismo que hay que hacer es encontrar a esas mujeres…

Dame algún nombre de mujer…

Mar Romera, por supuesto. Heike Freire, Catherin L’Ecuyer. En la Ikastola Arizmendi, Aitziber Arregi responsable del área de inmersión pedagógica que ha escrito un libro sobre pedagogía de la confianza. Yayo Herrero, que habla de ecofeminismo o Rosa Liarte, profesora en Cárcama, Málaga. En educación y arte hay muchas mujeres, por la vinculación con los cuidados. Hay que hacer ese esfuerzo de comisariar. Y cuando lo haces, lo que te encuentras es súper potente.

¿Hay una pedagogía de mujeres?

Desde los transfeminismos, no hablaría de una pedagogía de hombres y una de mujeres, pero sí de una pedagogía de los cuidados, honesta. Esta idea de no conformarte con lo primero que sale en Google y bucear en otras páginas, eso de escarbar, ser más críticas, desgraciadamente nos ha tocado a las mujeres por la posición subalterna que hemos tenido.

¿Ha influido en la consideración social de la docencia?

Claro ¿Cuál es el imaginario? Cierras los ojos, piensas en LA maestra y es una señora de mediana edad con un baby que solo quiero que sea muy buena con mis niños y los trate muy bien.

Y eso que hay maestras con un conocimiento muy serio, científico de lo que hace un cómo lo hacen…

Claro, pero no escriben, no tienen post, un blog, no tienen Twitter. Estos son los mecanismos de visibilización.

¿Falta ambición?

Hay personas a las que les interesa el conocimiento y a las que les interesa el poder. Es más masculino el interés por el poder, que incluye la visibilización. Más femenino el trabajo con el conocimiento, que no incluye el poder ni visibilización. Y creo que es importante trabajar por esas cuotas de poder. A mí me interesa el poder como un vehículo para visibilizar el conocimiento.

ahora estoy aquí porque tengo un marido maravilloso, que comparte la crianza conmigo; puedo irme de viaje porque sé que él está ahí y es un tío que me posibilita ser lo que soy.

¿Es el siguiente paso, un paso atrás de los hombres?

No es un paso atrás, es hacia otro sitio. ¿Te acuerdas de aquel vídeo del Fary hablando del hombre blandengue? ¿El que va con las bolsas de la compra? Todos tenemos que hacer todo. Ahí recomiendo mucho el libro de Maternidades subversivas de María Llopis.

Hay algo que dice Foucault: la producción de saberes no es luchar contra el saber hegemónico y derrocarlo, que es imposible, sino la producción de alternativas. No es luchar contra el Fary, es ponerse en otra posición.
Es lo mismo que la innovación en la escuela. No luches contra los no innovadores. Tú ve haciendo y cuando se vea que esa posición, en la que estamos los innovadores, es la que funciona, los otros tendrán que pasarse de bando.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/12/14/un-chaval-de-7-anos-es-un-constructor-de-conocimiento-no-solo-lo-es-el-adulto/

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