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Más de la mitad de las mujeres españolas mayores de 16 años ha sufrido violencia machista

Por: Marisa Kohan

Según la Macroencuesta sobre Violencia sobre las Mujeres hecha pública este jueves 10 de Septiembre, un total de 11.688.411 mujeres españolas mayores de 16 años (un 57% del total) han sufrido a lo largo de su vida algún tipo de violencia por el hecho de ser mujeres.

Más de una de cada dos mujeres en nuestro país ha sufrido algún tipo de violencia por el hecho de ser mujer. Así lo afirma la Macroencuesta sobre Violencia contra la Mujer hecha pública este jueves por el Ministerio de Igualdad, cuyos datos fueron recogidos a lo largo del año pasado entre cerca de 10.000 mujeres mayores de 16 años residentes en nuestro país.

Según el estudio, considerado como la operación estadística más relevante sobre este tipo de violencias que se realiza en España, un total de 11.688.411 de mujeres han sufrido algún tipo de agresión, lo que supone un 57,3% del total.

La encuesta, realizada a un total de 9.568 mujeres, desvela que una de cada cinco mujeres (un 19,8%) la ha sufrido en los últimos 12 meses, lo que supone que sólo a lo largo del último años más de cuatro millones de mujeres mayores de 16 años se han visto sometidas a algún tipo de violencia machista.

​Si bien la violencia se ejerce a lo largo de toda la vida de las mujeres, la encuesta revela que son las más jóvenes las que más violencia sufren o perciben. El 71,2% de las mujeres de 16 a 24 años y el 68,3% de las mujeres de 25 a 34 años han sufrido algún tipo de violencia a lo largo de sus vidas frente al 42,1% de las que tienen 65 o más años. Aunque el dato sobre la prevalencia de la violencia hacia las jóvenes es muy llamativo, el estudio afirma que es necesario un análisis en más profundidad para determinar este alto índice. Es posible que la violencia hacia las jóvenes efectivamente se haya incrementado, pero también es posible que sean más proclives a detectar la violencia y a hablar sobre ella, afirman fuentes del Miniterio de Igualdad.

Si nos fijamos en la violencia que se ejerce dentro del ámbito de la pareja o expereja (es decir, aquella violencia que está amparada en la actualidad por la ley de violencia de género de 2004), la encuesta revela que la violencia física o sexual afecta al 14,2% de las mujeres, es decir, más de 2,9 millones de mujeres. Po lo que se refiere a la violencia de control y económica dentro de las relaciones afectivas, éstas alcanzan al 31,9% de las mujeres encuestadas.

En términos generales, la violencia de género, es decir aquella que tiene lugar en el ámbito de la pareja, afecta a una de cada tres mujeres, o al 32,4% (más de 6.600.000 mujeres).

El estudio no sólo se centra en la violencia dentro de la pareja, sino que amplía el ámbito a un amplio espectro de violencias fuera de las relaciones afectivas, con un especial interés hacia el acoso sexual el stalking (la violencia repetida), la violencia sexual fuera de la pareja, así como preguntas para medir la otros tipos de violencia como la psicológica y económica dentro de la pareja.

Se trata de la primera vez que unan encuesta analiza de forman amplia las violencias fuera de la pareja. En la anterior macroencuesta llevada a cabo en 2015, ya se preguntó sobre violencia sexual fuera de la pareja, pero ahora el cuestionario es mucho mas amplio. Esto, explican fuentes del Ministerio, cumple con los requisitos estadísticos del Convenio del Consejo de Europa, más conocido como Convenio de Estambul, que obliga a los Estados miembros a tener en cuenta todas las violencias que se ejercen contra las mujeres, así como cumplir con los mandatos del Pacto de Estado acordado en el Congreso en 2017.

Casi un 14% de mujeres sufre violencia sexual

La encuesta revela que del total de mujeres mayores de 16 años, casi tres millones (el 13,7%) han sufrido violencia sexual proveniente de cualquier hombre, no sólo de su pareja, sino fuera de sus relaciones afectivas estables y un 21.5% del total (casi 4,4 millones) han sufrido violencia física.

Para la delegada contra la violencia de género, Victoria Rosel, una de las principales conclusiones de esta macroencuesta es que la violencia contra las mujeres es un problema estructural y oculto. «Conocemos todos la punta del iceberg y hablamos de los 31 asesinatos por violencia machista que se han producido este año sólo teniendo en cuenta los cometidos por la pareja o expareja, así como el tremendo incremento de llamadas al 016», pero los datos demuestran que este tipo de violencia va más allá. «Se trata de una violencia estructural no sólo por su prevalencia, sino porque no se trata de episodios aislados, sino que son relaciones de violencia por su frecuencia y por la combinación de violencias, puesto que la mayoría de las víctimas la sufren más de una vez y forman parte de su vida cotidiana».

El estudio revela que la mitad de las mujeres que han sufrido violencia sexual fuera de la pareja (el 50,4%) afirma que esta violencia ha tenido lugar solo una vez frente y casi la misma cifra (un 49,6%) reconoce que ha sucedido en más de una ocasión. De las que responden que tuvo lugar más de una vez, el 41% dicen que la violencia sexual tenía lugar al menos una vez al mes.

Para la delegada del Gobierno, es clave que algunos de los datos desvelados en el estudio van en contra del imaginario colectivo y son sumamente útiles a la hora de legislar y de desarrollar políticas públicas. Este es el caso de las violaciones. Sólo un 18% de las encuestadas afirman haber sido violadas por desconocidos. «Esto implica que el 82% de las que fueron violadas conocían a su agresor», afirma Rosell. Otro caso significativo en el que la creencia popular y los datos de la encuesta son totalmente divergentes es en la proporción de agresores sexuales extranjeros, que Rosell califica como insignificante en las estadísticas, a pesar de que las fuerzas de ultraderecha se empeñen en decir lo contrario.

También es llamativo el lugar donde se cometen este tipo de agresiones. Entre las mujeres que han sufrido una violación, un 59,1% afirma que ésta se cometió en una casa.

El 99,6% de los agresores sexuales son hombres

Casi la totalidad de las agresiones sexuales sufridas por mujeres mayores de 16 años en nuestro país la han realizado hombres. Según la encuesta, el 99,6% de esta violencia la ejercen varones y conocidos de la víctima. El 21,6% de la mujeres que afirman haber sufrido este tipo de violencia, revelan que el agresor era un hombre de la familia, el 49% un amigo o conocido y un 39,1% afirma que el agresor era un hombre desconocido. El 49% de las agresiones sexuales las realizaron personas conocidas de la víctima: familiares, amigos, vecinos, profesores….

Uno de los datos más llamativos en relación a la violencia sexual es su bajo índice de denuncia, que mantiene este tipo de violencia en la oscuridad. Según los datos el estudio tan sólo un 8% de la mujeres que viven este tipo de violencias las denuncian ante la Policía o los juzgados, lo que supone que más del 80% de estas agresiones permanecen ocultas y no perseguidas, porque tal como afirmó Rosell durante la presentación de la encuesta, la única forma de perseguir estos delitos es mediante al denuncia.

Entre los principales motivos citados por las encuestadas para no denunciar este tipo de violencia, figura en primer lugar el hecho de que «era menor o era una niña», motivo que menciona el 34,5% de las mujeres. Otro de los motivos es no conceder importancia a los sucedido (30,5%), la vergüenza (25,9%), que los hechos ocurrieron «en otros tiempos en los que no se hablaba de estas cosas” (22,1%) y el temor a no ser creída (20,8%).

Más de 1,6 millones de menores viven la violencia

Tal como resalta el estudio, la violencia de género no afecta únicamente a la mujer, sino que también tiene repercusiones importantes sobre sus hijos e hijas, o sobre otros menores que vivan en el hogar. Según las respuestas a la encuesta, el 89,6% de las mujeres que han sufrido la violencia de género por parte de su pareja o expareja tenían hijos menores en el momento en el que se produjeron los episodios de violencia y afirman que éstos presenciaron o escucharon la violencia contra la madre y que sufrieron la misma violencia que ellas.

En total, el estudio revela que 1.678.959 menores viven en hogares en los que la mujer está sufriendo en la actualidad algún tipo de violencia (física, sexual, control, emocional, económica o miedo) en la pareja.

Otra de las claves del estudio es la que se refiere a las consecuencias que tiene la violencia que se ejerce contra mujeres y sus hijos. Según el estudio este tipo de violencia constituye un problema de salud pública y afecta a la integridad física y psíquica de mujeres y menores. Las secuelas físicas, es decir lesiones, afectan al 46.6% y más del 70% sufre secuelas psicológicas.  Sufrir una violación multiplica por 6 el riesgo de cometer suicidio y un 26,6% han consumido alcohol o drogas debido a esta violencia.

Faltan indicadores sobre violencia institucional

Entre las distintas preguntas, que según la memoria de la encuesta fue exhaustiva y muy amplia, no se encuentra ninguna que aborde específicamente la violencia institucional que sufren las mujeres. Esta ya había sido una reclamación de sectores del feminismo en la anterior encuesta de 2015. Fuentes del ministerio reconocen que la amplitud y la profundidad de la encuesta diseñada en la anterior legislatura obligó a reducir el número de temáticas y que la violencia institucional que sufren o perciben las mujeres, especialmente en el recorrido judicial, no formó parte de la encuesta. Fuentes del Ministerio de Igualdad reconocen que sería importante conocer esta percepción a la hora de implementar cambios y políticas públicas en el sistema judicial.

Cabe recordar que las grandes protestas y movilizaciones de los últimos años se han producido precisamente por decisiones judiciales o por falta de acción de la justicia. Recientemente el caso de María Salmerón volvió a poner sobre la mesa el hecho del maltrato institucional a las víctimas de la violencia machista y de sus hijos e hijas. Salmerón, indultada parcialmente en tres ocasiones por el Gobierno para no entrar en la cárcel, tiene sobre ella una nueva condena y la ministra de Igualdad ya apuntó que podría volver a ser indultada si esta se lleva a cabo.

Una guía para implementar políticas públicas

La macroencuesta (la sexta que se elabora hasta la fecha) tiene como objetivo tener una radiografía sobre el estado de la violencia sobre las mujeres en nuestro país, con el fin de poder elaborar políticas públicas que las prevengan y la eliminen.

En este sentido, la ministra de Igualdad, Irene Montero, anunció durante la presentación de los datos de la macroencuesta, que el Gobierno pondrá en marcha una Estrategia Nacional contra la Violencia Machista que se implementará entre el 2021 y el 2025 y que viene a sustituir la que acabó en 2016, que estaba centrada principalmente en la violencia que se ejerce dentro de la pareja. Aunque no especificó el momento de inicio de este plan, afirmó que estaría listo par ser presentado en el primer semestre del año próximo.

«Los datos de la macroencuesta nos dicen que debemos seguir reforzando aún más todas las medidas encaminadas a actuar no solamente cuando ya se ha ejercido la violencia, sino a fortalecer todos los mecanismos de prevención», afirmó Montero en la presentación de los datos.

«Es urgente que las mujeres crean en las instituciones publicas que tienen el deber de acompañarlas en el proceso de reparación, por lo que es imprescindible contar con una guía, con una hoja de ruta, de una políticas pública y una estrategia que de una respuesta eficaz e integrada frente a las violencias que se ejercen contra las mujeres», dijo la ministra. Para esto, la estrategia irá de la mano del pacto de Estado y lo reforzará, añadió.


Fuente: https://www.publico.es/sociedad/mitad-mujeres-espanolas-mahores-16-anos-sufrido-violencia-machista.html

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Podcast-OVE: Lourdes de Urbáez entrevista al Profesor José Luis González, Director de IPASME, Venezuela.

Por: Otras Voces en Educación 

Lourdes de Urbáez en nombre del Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación y del Centro Internacional Miranda, entrevista al Profesor José Luis González, Director del Instituto de Previsión y Asistencia Social del Ministerio de Educación (IPAS-ME), estado Monagas – Venezuela. Conversarán del Inicio del Año Escolar, de la salud de los maestros y maestras en ocasión de la pandemia y la atención que este organismo ofrece a los Docentes y a la comunidad en materia de salud

 

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El gasto en educación se redujo 3,1 puntos en España del 2012 al 2017

Dedicamos un 4,3% del PIB a este ámbito, menos que los países subdesarrollados.

El gasto en educación con fondos públicos se ha reducido en España en 3,1 puntos porcentuales entre los años 2012 y 2017. En el conjunto de la OCDE, la reducción de este gasto ha sido menor, de 0,4 puntos porcentuales. Así lo indica un informe de la OCDE. Dedicamos un 4,3% del PIB a este ámbito, menos que los países más desarrollados

El gasto total que efectúa España por alumno en instituciones educativas es inferior a la media de los países de la OCDE y la UE-23, que gastan 1,11 y 1,14 veces más, respectivamente, según los datos de la OCDE referidos al año 2017.

La proporción de la riqueza nacional que se destina a instituciones educativas es significativa en todos los países de la OCDE y de la UE-23. En el 2017, estos países gastaron una media del 5,0% y del 4,5% de su PIB, respectivamente, en instituciones educativas (de la enseñanza primaria a terciaria). En España, este porcentaje también fue algo más bajo, del 4,3%.

En el conjunto de la OCDE la reducción en ese lustro ha sido de 0,4 puntos porcentuales

Otros indicadores muestran también que España debe mejorar. De media, en los países de la OCDE, la educación de primaria a terciaria supone un 10,8% del gasto público total, y alcanza el 9,6% de media en los países de la UE23. En España, este porcentaje se sitúa por debajo, con un 8,8% del gasto público total.

En España, el 82% de los fondos públicos destinados a la educación provienen de los gobiernos regionales o autonómicos.

Los gastos de matriculación en educación terciaria varían entre países. Un tercio de las instituciones públicas de los países de la OCDE no cobran gastos de matriculación en el nivel de grado o equivalente. En segundo lugar, una proporción parecida de países, entre los que se encuentra España, los gastos de matriculación se sitúan por debajo de los 2.000 dólares (1.696 euros), mientras que en el resto varían en un rango que se sitúa entre los 2.600 (2.205 euros) y 8.000 dólares (6.784 euros). Por su parte, el porcentaje de estudiantes que reciben becas o subvenciones en educación terciaria en España es del 42%, un porcentaje mayor que en Italia (39%) o Portugal (20%).

Mientras tanto, el nivel educativo de la población adulta española (25 a 64 años) sigue mejorando. Durante el periodo 2009-2019, el porcentaje de población adulta que posee solo estudios obligatorios se ha reducido en 9,7 puntos (pasa del 48,4% al 38,7%). A pesar de la mejora, los valores siguen siendo altos respecto a la media de los países de la OCDE (de 26,2% a 21,9%) .

En España, el salario de los profesores es superior al salario medio del conjunto de países de la OCDE y de la UE23, tanto si se compara la retribución inicial como después de 15 años o con la retribución máxima en la escala.

España es uno de los países que han tardado más en reabrir las aulas. A finales de mayo del 2020 el cierre de escuelas se había prolongado en al menos 7 semanas en 2 países (4%), 8-10 semanas en 4 países (9%), entre 10 y 12 semanas en 28 países (62%), entre 11 y 15 semanas en 10 países (22%) y más de 15 semanas en China.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/vida/20200909/483383227685/educacion-inversion-publica-ocde.html

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México gasta en sus estudiantes menos que el promedio de la OCDE

América del Norte/México/11-09-2020/Autor(a) y Fuente: www.la-saga.com

Daniel Sánchez Serra, analista de educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), señaló que México gasta aproximadamente 70% menos en cada uno de sus estudiantes que el promedio de los países que conforman a la Organización, mencionando que la pandemia de Coronavirus podría hacer que los recursos destinados a este sector se vean aún más afectados.

En la presentación del informe ‘Panorama de la Educación 2020’ de la OCDE, se informó que México destina 3 mil 320 dólares al año en la educación de cada estudiante de tiempo completo desde el nivel básico hasta el superior, el promedio se encuentra en 11 mil 231 dólares.

Asimismo, a pesar del impacto que la pandemia generará en los recursos de educación, advirtió que otro de los grandes problemas es la deserción escolar, dando a conocer que la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha reportado un 10% en deserción.

Este porcentaje es altísimo, sabemos que los más afectados son los alumnos más vulnerables y de bajos recursos”.

Entre los retos también se encuentra el regreso a clases puesto que el tamaño promedio a nivel primaria en la OCDE es de 21 alumnos, mientras que en México es de 29, esto complicaría que se realicen las medidas de distanciamiento ante la pandemia.

Fuente: https://www.la-saga.com/actual/mexico-gasta-en-sus-estudiantes-menos-que-el-promedio-de-la-ocde

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Guatemala: El gran problema por no ir a párvulos

Cuando yo estudié, la división educativa para los niños era párvulos, primaria y secundaria. La primera palabra de este listado significa ‘pequeño’, ‘inocente, cándido y sin malicia’. Por eso se le daba la verdadera importancia, al usar un término tan humano, pero ahora su sustituto ‘primaria’ de alguna forma no incluye la emotividad tan necesaria en el noble trabajo de las maestras encargadas de ese básico y fundamental nivel educativo. Una causa, a mi juicio, es la actual existencia de ‘trabajadores de la educación’, porque lleva implícita además la idea de considerar a la tarea de los educadores sólo como un ‘trabajo’ y no como una vocación. Debido a esa necesaria cualidad, casi todos los adultos recuerdan con cariño a su maestra parvularia.

La actual pandemia ha sido una aún más grande tragedia para el futuro de quienes en esa etapa primera de su vida escolar no podrán recibir esas clases convertidas en juegos para preparar a la mente, a la psicomotricidad, a comenzar a alistarse inconscientemente, debido a su inocencia, para permitir a su cerebro recibir y absorber mejor los conocimientos iniciales. Las autoridades educativas guatemaltecas desde hace muchos años no pueden o no quieren entender la importancia de contar frijolitos, por dar un ejemplo simple. Se suman muchos padres de familia y maestros. Las escuelas parvularias no han aumentado con el incremento poblacional, y a las maestras ingratamente no se les acredita por trabajar en este valioso momento de la vida del educando.

Según los números oficiales del ministerio respectivo, publicados ayer por Prensa Libre, los párvulos son casi medio millón en las escuelas públicas y casi 600,000 al sumarles los de colegios privados, pero como se ignora cuántos niños entre cinco y siete años hay, tampoco se puede saber con seguridad su número verdadero y sólo se conoce la deserción escolar a causa de la mala situación económica de los padres, factor presente en los nacionales y los privados, a lo cual se une la necesidad del uso de computadoras para la educación a distancia, dicho sea de paso un requisito convertido en factor de complicación al trabajo con niños de tan corta edad, y un aumento real en los padres de familia, agitador sobre todo si hay otros hijos de diversas edades.

En números simples, cuatro de cada diez niños abandonaron las escuelas parvularias. No se puede dejar de señalar el efecto nefasto en todo el magisterio por la dirigencia sindical de alguien como Joviel Acevedo, cuya principal motivación es obtener beneficios gracias a las sucias alianzas, tácitas o financiadas, con los politiqueros de siempre, ahora convertidos en símbolos del atraso nacional. Es imposible lograr el avance donde los ciudadanos han sido educados por un magisterio del sector público muy ajeno al existente durante la ya olvidada revolución de octubre de 1944. Es necesario mencionar esta fecha, hace sólo 86 años, para permitir a los guatemaltecos de hoy comprender cómo actuaron sus abuelos, bisabuelos e incluso tatarabuelos.

En mi familia puedo contar más de una docena de maestras de primaria, pero el tema del magisterio parvulario me llega profundo. Mi madre, una querida amiga cercana a ella, así como las maestras del claustro de la escuelita, mi hermana, mi cuñada-hermana, así como sus compañeras en el claustro son parte del imaginario de los más lejanos y más cercanos. Ahora lo hace una muy querida sobrina, en condiciones distintas a causa del coronavirus. Para mí, un aula de párvulos es un lugar de niños inocentes, sonrientes, dibujando con crayones, aprendiendo a recortar, cantando canciones sencillas. Por eso cuando me entero de la trágica y obligada deserción de estos parvulitos por la negra realidad actual, me lleno de dolor, tristeza y rabia.

Fuente: https://noticiasporelmundo.com/centro-america/el-gran-problema-por-no-ir-a-parvulos-noticias-guatemala/

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Argentina: El gobierno del agronegocio: de la manipulación de las políticas públicas a la toma del poder

Biodiversidad América Latina

El agronegocio en el poder. Puertas giratorias, leyes a medida y manipulación de políticas públicas.

La presencia de CEOs y dirigentes empresarios dentro de los gobiernos es un rasgo distintivo del extractivismo en la región. Tienen un perfil antiestatal, antipolítico y promercado, convencidxs de que el sector privado debe liderar los procesos de desarrollo, dejando al Estado en un rol subsidiario.

Aunque los argumentos públicos que esgrimen lxs ejecutivxs para justificar esta práctica de entrada y salida de cargos públicos (denominada “puertas giratorias”) pasan por la supuesta profesionalización, eficiencia y modernización del sistema, la razón principal del paso de estxs actores desde el sector privado al público obedece a la decisión de incidir en el accionar del Estado en favor del sector empresario.

El imaginario publicitado es que si construyeron carreras laborales exitosas en el mundo privado, son lxs mejores; que como ya tienen posiciones económicas acomodadas no buscarán enriquecerse a costa del erario público; que como no provienen de la política partidaria son más independientes para aplicar medidas tecnocráticas; que los criterios de administración privada son extrapolables a la función pública; y que los criterios del sector privado son los más modernos y eficientes.

En Argentina, siempre hubo representantes del agronegocio en los ministerios, pero la gestión de Cambiemos (presidencia de Mauricio Macri, 2015-2019) superó todo lo anterior. El 31% de los funcionarios de ese Gobierno ocupó alguna vez un puesto de alta o media/alta gerencia en el sector privado. La mayor incidencia empresaria se dio en los ministerios de Agroindustria, Energía, Hacienda y Producción.

En Agroindustria, la mitad de los altos funcionarios (13 sobre 26) fueron dirigentes de corporaciones agropecuarias, en particular de Confederaciones Rurales (CRA), de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

Una investigación reveló que, en los intentos de modificar la ley de semillas, existían al menos treinta funcionarixs con conflictos de intereses por sus vínculos con las compañías que serían beneficiadas con la ley. El estudio también denuncia el rol de ONG y fundaciones que se presentan como “apolíticas” y “científicas” pero son financiadas por las empresas dedicadas a productos transgénicos. Las organizaciones involucradas son Aapresid (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa), Aacrea (Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola), Argenbio (Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Biotecnología), ASA (Asociación Semilleros Argentinos), Asacim (Asociación Argentina de Ciencia de las Malezas), Arpov (Asociación Argentina de Protección de las Obtenciones Vegetales), Casafe (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes), Red BPA (Buenas Prácticas Agrícolas), ILSI (Instituto Internacional de Ciencias de la Vida) y Fundación Barbechando, entre otras.

Un caso paradigmático es el de la Comisión Nacional de Biotecnología (Conabia), responsable técnica-científica de aprobar los transgénicos y que ya hemos presentado en el Capítulo 1.

Tweets sugeridos:

#AtlasOGMConoSur | La presencia de CEOs y dirigentes empresarios dentro de los gobiernos es un rasgo distintivo del extractivismo en la región. Tienen un perfil antiestatal, antipolítico y promercado.

#AtlasOGMConoSur | En Argentina, siempre hubo representantes del agronegocio en los ministerios, pero la gestión de Cambiemos (presidencia de Mauricio Macri, 2015-2019) superó todo lo anterior.

#AtlasOGMConoSur | El 31% de los funcionarios de ese Gobierno ocupó alguna vez un puesto de alta o media gerencia en el sector privado.

#AtlasOGMConoSur | El agronegocio en Bolivia funciona operado desde el poder político regional de Santa Cruz. No se aplica el concepto de “puertas giratorias”.

#AtlasOGMConoSur | En Brasil, históricamente, los ministros de agricultura han sido grandes terratenientes, involucrados en el agronegocio y activos en las organizaciones del agro empresariado, con particular influencia de la CNA.

#AtlasOGMConoSur | En Paraguay la clase dominante está constituida por la oligarquía terrateniente agroexportadora. Como señalaba Tomás Palau, todo gobierno tiene que ser funcional a los mecanismos instalados de acumulación de riqueza.

#AtlasOGMConoSur | Desde la instalación del agronegocio, el sector empresario logró leyes, resoluciones y decretos a medida de lo solicitado por las compañías.

#AtlasOGMConoSur | La lucha de las organizaciones campesinas en cada uno de los países logró importantes victorias también en el terreno legislativo.

– Pueden descargar el capítulo (PDF) aquí

Fuente e imagen:  Biodiversidad América Latina

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México: Experiencias de mujeres violentadas en San Cristóbal de las Casas: una problemática social de grandes dimensiones

Yessica Morales*/Chiapas Paralelo

En Chiapas, nacer mujer marca una diferencia en trato. Desde edades tempranas las mujeres son violentadas por sus padres y madres en sus hogares, algunas por sus abuelos. Insultos o regaños, golpes con cinturones, palos o cueros, son algunas violencias que viven desde la infancia, desde donde se les “prepara” para la obediencia y servidumbre de los varones.

Así lo demostró “El género en las experiencias de violencia de mujeres de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas”, un trabajo realizado por la investigadora de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), Mariana Ruíz Gómez, y el investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Juan Iván Martínez Ortega, en el que destacan la importancia de estudiar la violencia contra las mujeres desde su propia mirada, analizar cómo la viven a partir de su sentir y pensamiento.

Para la investigación se realizaron entrevistas a 14 mujeres de diferentes perfiles sociodemográficos. Los resultados indicaron que las experiencias de violencia de las mujeres se presentan por la situación vital y por la condición de género.

Las entrevistadas experimentaron en diferentes momentos de su vida, lo que significa ser mujer. En cada una de esas etapas, aprendieron por medios violentos lo que se espera de ellas, cómo ser una niña, joven decente, buena madre y esposa, y cómo es que no deben ejercer su sexualidad, puntualizaron Ruíz Gómez y Martínez Ortega.

“Al momento de las entrevistas, cuatro de las mujeres tenían entre los 16 y 25 años, cinco de 26 a 39, y cinco de 40 en adelante, la mayor fue de 80 años”, mencionan los autores.

Respecto a su estado civil, tres eran solteras, 3 vivían en unión libre, cuatro casadas, dos divorciadas y 2 viudas, en cuanto a los hijos e hijas, tres dijeron no tener, cuatro tenían 1, una 2, tres 3 y tres 4.

Sobre la procedencia de las entrevistadas, son de San Cristóbal de Las Casas, Comitán de Domínguez, Chanal, Bachajón y de la ciudad de Veracruz.

Con relación al máximo grado de estudios, los autores mencionaron que tres no cuentan con instrucción escolar, cuatro cursaron hasta la primaria, una la preparatoria, cinco tienen estudios de licenciatura y una tiene doctorado.

A todas las entrevistadas les aseguraron confidencialidad y el anonimato de sus respuestas, por lo que sus nombres verdaderos fueron cambiados por otros.

La y el autor de la investigación expusieron que de acuerdo con los testimonios, todas las mujeres comenzaron a experimentar algún tipo de violencia desde edades tempranas, recibían golpes, insultos o regaños, además el maltrato ocurría con objetos como cinturones, palos, cueros o utensilios.

El espacio de mayor ocurrencia del maltrato era la casa, sólo una de ellas indicó que también en la escuela.

Respecto a las personas que ejercían violencia sobre ellas, eran padres y madres, pero también los abuelos, indicando que son las personas responsables del cuidado de las hijas quienes las maltratan, precisa la investigación.

Los autores resaltaron que el maltrato físico también da lugar al maltrato psicológico, por ello, las entrevistadas en sus experiencias de violencia sugieren emociones negativas, como coraje, miedo, frustración y tristeza.

“¡Uy!, pues nada más llorar y llorar, siempre andaba yo triste pues. ¡Ay!, es que no sé qué decir, porque no nos quería por ser niñas (su padre), pues no nos quería porque éramos niñas y pues quería un hijo varón y pues qué se podía hacer”, dijo Ernestina respecto a cuando les pegaban.

Ernestina

En el caso de Ernestina y sus dos hermanas, comenzaron a experimentar menos valor por ser mujeres, ya que su padre quería un hijo, dando pie a que, la experiencia de género que comienzan es aquella en el que las mujeres valen menos que los hombres.

Asociado a lo anterior, desde la infancia, comienzan los mandatos sociales que les corresponden por ser niñas y niños, hay expectativas y deberes sociales sobre ellas y que son distintos al de ellos, se traduce en un trato distinto y desigual.

“Mi mamá nos enseña bien todo, a tortear, a lavar, a moler el maíz, hacer comida desde chicas, por eso ya sé bien pues”, compartió Macaria, empleada del hogar.

Macaria

La y el investigador, añadieron que, en algunos casos, la experiencia de género se construye cuando les dicen lo que tienen que hacer, pero en otros casos también les indican para qué deben hacer eso.

 “Pues desde chicas hay que saber hacer los oficios de la casa para cuando tengamos marido ya sabemos hacer algo”, mencionó Ernestina, empleada del hogar.

Ernestina

De acuerdo con la investigación, desde la infancia, la experiencia de género se conformó a partir de lo que hacen como mujeres, es decir, se les enseña y se les exige hacer ciertas cosas porque la expectativa que recae sobre ellas es la de casarse, tener hijos e hijas, y atender al esposo.

Asimismo, Ruíz Gómez y Martínez Ortega compartieron que un testimonio representativo, sobre el primer periodo menstrual como una experiencia de género, es el de una de las informantes a quien su abuela le dijo:

“No hija, cuando estás así vas a ser mujer, ahorita estás como hombre, ya después ya viene tu menstruación, a los 12 o 13 dice, pero yo no, yo a los 10 años”, dijo Macaria.

Macaraia

Además, en la juventud fue cuando experimentaron sus primeros acercamientos amorosos con el sexo opuesto, las edades estaban entre los 15 y 20 años, en esta etapa no dejaron de experimentar violencia, al contrario, se acentuó.

“No cambió mucho porque conforme íbamos creciendo pues nos cuidaban más, de que no jugáramos con los niños porque era peligroso, porque nos podía pasar algo o nos podían faltar el respeto y pues no podíamos andar solas a altas horas de la noche, y si salíamos pues ya con nuestros papás, pero sí, a esa edad ya nos cuidaban un poco más, bueno en mi caso pues siempre me cuidaron hasta que me casé”.

Carmen, ama de casa

Otro de los testimonios, obtenidos por los investigadores narra que el cuidado que recae sobre las mujeres cuando inician la juventud, es distinto al infantil.

“Ya me cuidaban más ya, ya no como niña otra vez, porque ya si salía yo en la calle ya decían que iba yo a encontrar novio o me iba yo a ir por ahí”, dijo Elvira, ama de casa.

Elvira, ama de casa

También refleja una preocupación constante por lo que pueden hacer las mujeres con los hombres.

“(su papá) no nos permitía ni salir, ni nada, porque si no… nos dice que ya estamos buscando hombres”, mencionó Ernestina.

La y el autor explicaron que lo anterior es una intención de privar el ejercicio de la sexualidad por la posibilidad de que queden embarazadas fuera de la norma social, religiosa y civil, es decir, la preocupación es que “deshonren a la familia”, esto produce miedo en las mujeres, lo que minoriza su autonomía y autoestima.

Cuando lo anterior ocurre, el temor se convierte en realidad, porque las expone a la posibilidad de experimentar violencia.

“Lo que sí, era el miedo de decirle a mi papá de que estaba yo embarazada, y de hecho yo busqué un lugar así público para decirle”, mencionó Manuela, ama de casa.

Manuela

Cabe recordar que la antropóloga y feminista, Marcela Lagarde, ha señalado que ser madre y esposa es construido en torno a dos definiciones esenciales: su sexualidad procreadora, y su relación de dependencia vital de los otros por medio de la maternidad y la conyugalidad.

Con base en lo anterior, los investigadores mencionan que resaltan estos elementos: la relación con sus hijos y la relación con su esposo.

Respecto a cómo experimentan la violencia en ambas relaciones, en la primera son ellas quienes perpetran la violencia, y en la segunda son ellas las violentadas.

En cuanto a cómo se llevan con sus esposos, Ruíz Gómez y Martínez Ortega compartieron que varias manifestaron que desde pequeñas les enseñaron cómo debían relacionarse con ellos.

“Por eso decía pue’ mi mamá que tenemos que hacer el trabajito porque cuando se casa uno, no va a venir atrás nuestra mamá, y para que no se enoje el marido tenemos que saber ya solas cómo mantener pue’ el esposo”, comentó Jovita.

Jovita

Incluso en esas enseñanzas, les hacían énfasis en que si había golpes, estos podrían ser justificados por el incumplimiento de sus deberes.

“Mi mamá decía que yo me portara bien, que yo le obedeciera todo mi marido y, que para que no hubiera ningún problema, que yo lo atendiera bien y todo eso, para que no se enojara y no me fuera a pegar porque si eso pasaba era porque algo estaba mal hecho y si me pegaba pues era con justa razón”, mencionó Elvira.

Elvira

Cuando a las entrevistadas les cuestionaron sobre cuáles eran los motivos por los que había conflictos con sus parejas, independiente de si derivan en violencia o no, las respuestas más recurrentes fueron: porque el esposo consume bebidas alcohólicas, lo desobedecían, por falta de confianza, infidelidades del cónyuge, por problemas con los hijos o hijas, falta de comunicación y problemas económicos.

“Bueno, no lo hace seguido, pero así de que él sí puede llegar a veces ya medio tomado y a altas horas de la noche, yo no lo podría hacer, porque no sé, siento que… como ya tengo una niña, siento que ya no tengo esa libertad de poder llegar a esas horas ¿con quién la dejó y todo eso? Y porque además él es hombre”, mencionó Manuela.

Manuela

Por último, la mayoría de las entrevistadas resaltaron que procuran tener con sus hijos o hijas relaciones de confianza, apoyo, comunicación, libertad sana y responsable, sin embargo, manifestaron que a veces es conveniente recurrir a regaños y golpes leves, solo una dijo que era importante educar con mano dura.

Cabe mencionar que, San Cristóbal de Las Casas es el cuarto municipio más poblado de la entidad chiapaneca, cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indican que, en 2015 la población ascendió a 209 mil 591 personas, de las cuales 111 mil 383 son mujeres.

“Se estima para ese año que 30.9 por ciento de los hogares del municipio cuentan con jefatura femenina, lo cual lo coloca en el noveno lugar de los municipios chiapanecos en ese rubro. La población de 3 años y más que habla alguna lengua indígena asciende a 63 mil 454 personas, de las cuales 34 mil 305 son mujeres”, compartieron Ruíz Gómez y Martínez Ortega.

Agregaron que en un sondeo realizado en el año 2004 por el Colectivo Feminista Mercedes Olivera y Bustamante A. C. (Cofemo), encuestaron a 380 mujeres de 15 a 45 años, de las cuales 148 reportaron alguna forma de violencia. Indicaron que el número de mujeres agredidas se triplicó en el periodo 2000-2004.

“De ellas, 57.6 por ciento tenían entre 15 y 25 años y 21.4 por ciento entre 25 y 35 años. De las 380 mujeres encuestadas 9 fueron violadas y 11 experimentaron intento de violación, además, 70 por ciento sufrió agresiones como hostigamiento verbal, manoseo y persecución”, datos de Cofemo, compartido por la y el investigador.

Otro estudio compartido por éstos cuenta los altos índices de violencia contra las mujeres en los Barrios de María Auxiliadora y Santa Lucía, considerados de mayor importancia en el municipio.

Documentaron que en 2008, 70.1 por ciento de las mujeres encuestadas padecieron algún tipo de violencia al menos una vez en su vida y 63.2 por ciento en el año previo a la encuesta.

Sobre este último dato, 54.7 por ciento de ellas manifestó haber experimentado violencia psicológica, 29.9 por ciento física, 26.5 por ciento sexual y 36.8 por ciento económica.

“Los datos y estudios indican que la violencia contra las mujeres en este municipio representa una problemática social de grandes dimensiones. Los estudios citados dan cuenta del panorama en su conjunto, pero pasan por alto las especificidades de las experiencias de cada una de las mujeres que son incluidas en la generalidad de un dato”, finalizan los investigadores.

Fuente e imagen: Chiapas Paralelo

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