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Informe del Banco Mundial: El 6% de la población norteafricana se verá obligada a migrar como consecuencia de la crisis climática

Un informe del Banco Mundial estima que 216 millones de personas serán migrantes climáticos en 2050. África será el continente más afectado por el cambio climático: 115 millones de personas se verán afectadas por los fenómenos asociados al calentamiento global.

Los pasos atrás en la lucha contra la erradicación de la pobreza y las consecuencias de la pandemia del covid-19 han impactado en las previsiones sobre la crisis climática y el efecto que tendrá en las subregiones más afectadas por los fenómenos asociados al calentamiento global.

El Banco Mundial ha publicado esta semana su segundo informe Groundswell (“Mar de fondo”), que se plantea para “Actuar sobre la migración climática interna”. Los modelos empleados por este organismo han calculado que en el año 2050, 216 millones serán migrantes climáticos en seis regiones: África del Sur, Norte de África, Asia del Sur, Asia oriental y Pacífico, América Latina y Europa Oriental y Asia central.

En algunos lugares, recuerda el informe, se pone en riesgo la habitabilidad, lo que incrementará esos desplazamientos y la situación de pobreza y carencia material. El África por debajo de la línea del Sáhara podría generar hasta 85,7 millones de migrantes climáticos internos; Asia oriental y el Pacífico, 48,4 millones; Asia meridional, 40,5 millones; África del Norte, 19,3 millones; América Latina, 17,1 millones; y Europa del Este y Asia Central, 5,1 millones.

Algunos países acumularán las peores consecuencias en términos de desplazamiento. Es el caso de Bangladesh, donde casi una de cada cuatro personas se verán obligadas a migrar.

Las sequías en el norte de África tendrán un efecto importante. Sin medidas paliativas, el Banco Mundial estima que hasta el 6% de la población de Marruecos, Argelia, Libia, Túnez y Egipto se verá obligada a la migración.

Eso concentrará a mitad de siglo aun más población en los núcleos urbanos: Tanger, Casablanca, Trípoli, o El Cairo serán receptores de la población migrante desde los campos yermos por la falta de agua.

En gran parte de la subregión, explica el informe, “la precipitación media durante la temporada de lluvias (octubre a marzo) ha disminuido en las últimas décadas, con los descensos más fuertes en las partes mediterráneas de Marruecos y Argelia y en partes de Libia”.

Controversias y reducción de daños

Pese a que no existe oficialmente la figura del refugiado climático, el informe del Banco Mundial añade nuevos puntos de vista para que la migración en base a estos fenómenos, tanto aquellos de aparición repentina —DANA, olas de calor—, como de aparición lenta —sequías o subida del nivel del mar— comience a hacerse un hueco en la legislación internacional.

“El Comité de Derechos Humanos de la ONU”, explica el informe reconoció en el año 2020, en el caso de Teitiota v. Nueva Zelanda, que los Gobiernos deben tener en cuenta las violaciones de derechos humanos causadas por la crisis climática al examinar casos de deportación de solicitantes de asilo.

Ese estatus del refugiado climático, necesaria en los protocolos internacionales, se verá reflejado en los tres escenarios que plantea el Banco Mundial que, significativamente, toma el escenario pesimista como el de referencia para el informe. Esos 216 millones de personas obligadas a migrar se darán en el caso de que persista la tendencia actual de emisiones globales de gases de efecto invernadero combinado con los niveles de desigualdad actuales.

La reducción de las emisiones y un desarrollo más igualitario pueden reducir hasta un 80% las previsiones bajo el marco de referencia pesimista, haciendo que el desplazamiento por motivos de clima solo afecte a 44 millones de personas en lugar de a 216 millones.

“Si no se adoptan medidas, se prevé que la potencia del cambio climático para impulsar la migración aumentará hasta mediados de siglo y los años posteriores”, alerta el informe, que presenta cuatro tipos de medidas para evitar los peores escenarios: reducción de emisiones de CO2 y gases de efecto invernadero, integrar la migración interna provocada por impactos climáticos en la planificación del desarrollo verde, la estrategia de adaptación para favorecer el desarrollo sumando a las personas migrantes y focalizar políticas.

Fuente: https://rebelion.org/el-6-de-la-poblacion-norteafricana-se-vera-obligada-a-migrar-como-consecuencia-de-la-crisis-climatica/

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Mali: La inestabilidad está diezmando el patrimonio cultural de Malí

La inestabilidad está diezmando el patrimonio cultural de Malí

El comercio ilegal de piezas de arte está causando una pérdida catastrófica para Malí sin que se haya producido un solo enjuiciamiento por esta causa.

Malí es un país rico en patrimonio y piezas de arte culturales. Estatuillas de terracota y bronce, cuentas antiguas, manuscritos medievales y otros objetos arqueológicos de Djenné, Mopti y las áreas circundantes en el centro de Malí testimonian esta rica historia.

Sin embargo, según estiman los arqueólogos, el 90 % de lugares en Malí han sido saqueados y el comercio ilegal de piezas está muy extendido. «El valor subjetivo del arte hace que sea difícil decir cuánto vale todo«, informa Julia Stanyard, analista en la Global Initiave Against Transnational Organized Crime.

En julio de 2020, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) advirtió a los amantes del arte en países de mercado sobre una estafa de falsa certificación que involucra el comercio ilegal de antigüedades africanas. El fraude, valorado en un millón de euros, implicó la venta de piezas, incluidas las terracotas de Djenné, con falsos certificados que parecían estar autorizados por la UNESCO.

Esta estafa indica una organizada manera de saqueo y comercio de bienes culturales. Pero a pesar de la constante y catastrófica pérdida del patrimonio cultural colectivo del pueblo de Malí, existe poca información sobre este comercio ilícito.

El crimen organizado, el terrorismo y el crimen internacional son una impía trinidad de delitos que tienen lugar en Malí. El comercio ilegal de piezas de arte se lleva a cabo en un contexto de grave inseguridad en la región y en el propio Malí. Desde el estallido del conflicto en el país en 2012, las rutas de contrabando favorecen sus espacios no gobernados, con bienes, incluidas obras de arte culturales saqueadas, que transitan a través de Marruecos y Argelia hacia Europa y más allá.

Existe una cada vez mayor colaboración entre las redes del crimen organizado y los grupos extremistas violentos en Malí. Ambos se aprovechan de las tácticas y operaciones del otro así como del conflicto aumentando la inseguridad y oportunidades para la actividad delictiva en la región.

Investigar este robo generalizado es complejo. Cada tipo de artefacto tiene una ruta de tráfico y un mercado diferente, lo que requiere una estrategia diferente para identificar al perpetrador y abordar la cadena criminal involucrada en el contrabando y el comercio de esa pieza de arte. El Museo Nacional de Malí, la Diréction Nationale du Patrimoine Culturel (Dirección Nacional de Patrimonio Cultural) y los organismos encargados de hacer cumplir la ley son los más indicados para hacerlo. Estas organizaciones tienen el mandato legal de proteger los lugares arqueológicos, pero la inseguridad y su limitada capacidad han paralizado su trabajo. Es casi imposible que los funcionarios accedan a los sitios y la falta de financiación para crear conciencia en las comunidades locales obstaculiza sus mandatos de protección. Sería también casi imposible arrestar a los comerciantes ilegales de obras de arte culturales en Malí sin tener en cuenta otros delitos complejos.

La colaboración con los organismos encargados de hacer cumplir la ley proporcionada por los socios para el desarrollo, incluida la Organización Mundial de Aduanas y la UNESCO, han sido de gran ayuda. También se han establecido redes informales de autoridades culturales en África Occidental para identificar piezas de arte y distinguir antigüedades genuinas de baratijas en países de tránsito.

Una mayor presión del sistema judicial debería estar en el centro de una respuesta más amplia y completa. Sin embargo, si bien cualquier sistema de justicia penal que se enfrente a las complejidades de Malí tendría dificultades para investigar y enjuiciar esos casos, no ha habido en Malí un solo enjuiciamiento relacionado con el comercio ilegal de bienes culturales. Para los delincuentes involucrados en este negocio ilícito, esto significa un nivel de riesgo muy bajo y unas recompensas muy altas.

Cuatro problemas principales impiden que Malí ponga freno al comercio ilegal de piezas de arte culturales. En primer lugar, en una industria multimillonaria hay pocos elementos disuasorios para posibles delincuentes. La legislación nacionaliza los artefactos arqueológicos excavados, prohíbe las excavaciones realizadas por particulares y tipifica como delito el robo o la apropiación indebida de bienes culturales. Y aunque Malí ha incorporado la Convención sobre el Tráfico Ilícito de 1970 en su legislación nacional, los delitos solo conllevan sanciones administrativas.

En segundo lugar, hay poca claridad sobre lo que se considera patrimonio y piezas de arte culturales. Esto se aplica no solo a Malí, sino a toda la región de África Occidental. Las bases de datos, como la Base de Datos de Obras de Arte Robadas de INTERPOL, ayudan a identificar antigüedades, pero los conjuntos de datos de artefactos de África occidental están incompletos.

Una información completa y accesible permitiría a las autoridades, como los funcionarios de seguridad fronteriza, identificar piezas genuinas de arte. Este es un primer paso esencial para detener el flujo de antigüedades robadas del país. Sin embargo, la dificultad del acceso a los datos y su intercambio hacen complicada la información entre las diferentes agencias en el contexto actual.

El tercer problema es que el marco legislativo de Malí está aislado. Delincuencia organizada, delincuencia internacional y leyes contra el terrorismo rara vez se comunican entre sí. Como resultado, las respuestas de la justicia penal no logran desde el principio establecer vínculos entre los actores y su modus operandi.

Cuarto, el sistema judicial de Malí es relativamente débil. Pocas investigaciones efectivas dan como resultado exitosos enjuiciamientos por complejos delitos. Un indicador clave es que el gobierno de Malí remitió su propia situación a la Corte Penal Internacional en 2012. Esto condujo a la condena de Ahmad Al Faqi Al Mahdi por el crimen de guerra de la destrucción de lugares culturales y religiosos en Malí.

Para detener el tráfico ilícito del patrimonio cultural en Malí deben abordarse los problemas anteriormente mencionados. Dado que la atención de los medios se centra en las piezas de arte robadas del país, es el momento adecuado para crear conciencia sobre el problema en los países de destino y ejercer presión pública. Si se pierde esta oportunidad, se perderá también el resto del patrimonio único de Malí, una pérdida irrecuperable que puede ser imposible de restaurar.

Allan Ngari

Fuente: Institute for security Studies (ISS)

* Este artículo fue publicado por primera vez por el proyecto ENACT. ENACT está financiado por la Unión Europea (UE). El contenido de este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y en ningún caso puede considerarse que refleja la posición de la UE.

[Fundación Sur]

Fuente de la Información: https://www.africafundacion.org/la-inestabilidad-esta-diezmando-el-patrimonio-cultural-de-mali

 

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Guinea Ecuatorial: El Centro Profesional 12 de Octubre se prepara para el inicio del nuevo curso escolar

El Centro Profesional 12 de Octubre se prepara para el inicio del nuevo curso escolar

El Jefe de Estudios del Centro Profesional 12 de Octubre ha dado a conocer este miércoles 8 de septiembre las condiciones para acceder y poder elegir y estudiar una profesión.

Cosme Cachina Zamora ha dicho que una de las condiciones para acceder a la pruebas de acceso es un examen realizado el martes y miércoles pasado, en el que unos 700 postulantes han participado.

Por otra parte, las evaluaciones han consistido en Cultura General, Matemáticas, Lengua, Geografía e Historia y Ciencias Naturales. Se prevé que unos 400 estudiantes acudan al centro, para optar a las 13 especialidades. En cada aula habrá entre 25 y 30 alumnos respetando las normas del distanciamiento por la Covid-19.

Las listas de los admitidos se expondrán el próximo lunes en el tablón de anuncios del centro.

Texto y fotos: Sarilusi Tarifa King (DGPEPWIG)
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

Aviso: La reproducción total o parcial de este artículo o de las imágenes que lo acompañen debe hacerse, siempre y en todo lugar, con la mención de la fuente de origen de la misma (Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial).

Fuente de la Información: https://guineaecuatorialpress.com/noticias/El%20Centro%20Profesional%2012%20de%20Octubre%20se%20prepara%20para%20el%20inicio%20del%20nuevo%20curso%20escolar

 

 

 

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La biblioteca nacida de un reportaje periodístico de Eriss Khajira

La reportera keniana se involucra en sus historias hasta el punto de que ha fundado una librería para resolver la escasez de libros en escuelas de Nairobi y fabrica y reparte jabón para combatir la covid-19

Eriss Khajira, una periodista keniana que se dedica a documentar historias de las comunidades marginales, espera desempeñar un papel a favor del cambio social. Cada vez que escribe un artículo, las personas que entrevista le preguntan si el publicarlo solucionará sus problemas o provocará un cambio. Khajira, que nació en uno de esos barrios, entiende sus preocupaciones. “Nací en el suburbio de Dandora. A pocos metros del vertedero del mismo nombre siempre hay miles de personas rebuscando entre la basura de los habitantes de Nairobi. Entiendo lo difícil que es vivir en un barrio marginal. Sé lo que significa elegir entre comida o alquiler, o no tener nunca lo necesario; entiendo la frustración de contar tus problemas a los periodistas y que no te ofrezcan soluciones”, afirma.

Por eso, junto con otras siete personas fundó en 2019 la biblioteca del Centro Big5 en el barrio de Komarock, en Nairobi. El establecimiento dispone de los materiales de estudio correspondientes al plan de estudios de primaria y secundaria que se utilizan en las escuelas públicas. “He escrito reportajes sobre educación, y un problema común de los barrios marginales es la falta de recursos, como libros de texto. Muchos niños de los suburbios no tienen, y eso limita su rendimiento académico. Van de casa en casa buscándolos para hacer los deberes, lo cual hace que pierdan mucho tiempo”, lamenta la periodista.

Hasta enero de 2021, los alumnos de diferentes colegios acudían a la biblioteca del Centro Big5 a hacer los deberes. También adelantaban las lecciones que luego impartiría el profesor para entender mejor y sacar buenas notas.

Un alumno de secundaria estudia en la biblioteca que ha instalado el Centro Big5 en el suburbio Komarock.
Un alumno de secundaria estudia en la biblioteca que ha instalado el Centro Big5 en el suburbio Komarock.RAHAB GAKURU

Khajira explica que se dio cuenta de que la biblioteca estaba demasiado lejos de sus posibles usuarios. La mayoría de los estudiantes caminaba desde otro Estado para acceder a ella. Según la reportera, “la covid-19 nos recordó que necesitábamos un espacio mayor. En 2020 no pudimos abrirla porque era imposible mantener la distancia social. Por eso empezamos a buscar un lugar más amplio y seguro para instalarnos, ya fuese en Kayole, en el suburbio de Soweto, o en la barriada de Umama, en Kamarock”.

El Centro Big5 quería reproducir la idea de uno de sus patrocinadores, My Book Buddy, cuyo objetivo es crear en los colegios bibliotecas especiales para niños desfavorecidos. Khajira recuerda la llamada de Ken Situma, fundador del Centro Educativo Sadedi, en el suburbio de Kayole, para pedirle donaciones de libros. “Fue de lo más oportuna. Habíamos encontrado el local perfecto, más cerca de una de las comunidades que más la necesitaba”.

Situma dice que se enteró de la existencia del Center Big5 por algunos de sus estudiantes. “Nuestro mayor problema es que, cuando un profesor utilizaba un libro de texto para preparar las clases, significaba que un alumno se quedaba sin él para estudiar, así que cuando oí hablar de una biblioteca comunitaria a la que iban para hacer los deberes, me pareció interesante. Me puse en contacto para ver si podían reservar algunos ejemplares para nosotros. Nuestro centro ya está en desventaja comparado con los colegios públicos o los lujosos privados, pero ahora tenemos una cosa menos de la que preocuparnos”.

La Educación, un derecho de unos pocos

La Constitución de Kenia de 2010 reconoce la Educación como un derecho humano básico. En 2012, alrededor del 63% de los niños de dos barrios marginales de Nairobi estaban matriculados en colegios privados económicos de primaria. Se encuentran sobre todo en entornos de bajos recursos y en ellos se ofrece el plan de estudios oficial. En su mayoría no están registrados en el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, y carecen de las infraestructuras básicas que caracterizan a las escuelas públicas o privadas.

El Centro de Educación Sadedi, que empezó a funcionar en 2017, tiene 76 matriculados. “Cada lunes, de cuatro a cuatro y media, tenemos una sesión de lectura. Animamos a los estudiantes a que lean cualquier libro para promover la lectura porque no queremos que se limiten a leer para aprobar los exámenes, sino que lean para adquirir conocimientos sobre el mundo”.

Situma añade que también animan a los de las escuelas vecinas a que vayan una hora a la biblioteca al acabar el colegio, además de los sábados. “La nuestra es comunitaria. De todas maneras, estamos consultando si podemos cobrar 10 chelines (siete céntimos de euro) por cada alumno de otro centro para ayudar a mantenerla”.

Una biblioteca móvil creada por el Centro Big5 con la colaboración de My Book Buddy.
Una biblioteca móvil creada por el Centro Big5 con la colaboración de My Book Buddy.RAHAB GAKURU

En el futuro, Situma espera que el Centro Big5 pueda proporcionarles más libros donados por simpatizantes del proyecto para abastecer de suficientes fondos a la primera biblioteca, así como para encontrar y dotar de otras nuevas a Kayole. En marzo se creó una más en el colegio The Keen Primary de Komarock. Moses cuenta que oyó hablar a sus alumnos del Centro Big5. “Nunca le presté mucha atención hasta que mi amigo Situma, de Centro Educativo Sadedi, me invitó a la presentación. Hablé con Khajira sobre cómo proporcionarnos un servicio parecido, y lo hizo”.

El Keen Primary empezó ofreciendo clases de refuerzo a 12 alumnos durante las vacaciones. Sin embargo, en 2008 se registró oficialmente como colegio. Hoy en día tiene 250 alumnos. “Debido a que somos asequibles, tenemos problemas de espacio, infraestructuras, maestros y materiales. El nuevo plan de estudios introducido por el Gobierno en 2018 supuso gastos adicionales para la compra de libros de texto”.

Según Moses, la biblioteca instalada en su escuela resuelve en parte sus dificultades para comprar nuevos ejemplares. “Siguen siendo insuficientes porque tenemos más o menos un ejemplar de cada asignatura por cada 15 alumnos”. El director agradece que Khajira intente impulsar la lectura en las comunidades marginales ofreciendo un recurso clave. Khajira señala que incluso si los padres pueden permitirse comprar los libros de texto, el alumno puede seguir necesitando una zona acogedora donde estudiar, porque las casas de los suburbios son pequeñas y a veces no tienen electricidad.

Agua y jabón para espantar la covid-19 de los suburbios

El Centro Big5 también ha estado apoyando a las comunidades marginales desde que el Gobierno anunció los primeros casos de covid-19. Armada con una cámara, Khajira visitó el suburbio de Umama, en Komarock, una barriada bastante reciente formada por unos 400 hogares. Lucy, dueña de un de sus comercios, explicaba sus temores y sus esperanzas. “Actualmente no tenemos agua. Un bidón de 20 litros cuesta 20 chelines (14 céntimos de euro) si vas a buscarlo a los vendedores, que tienen un pozo, pero si te lo traen a casa los carreteros, pagas 50 chelines (0,38 euros) por lo mismo. Ahora el Gobierno me exige que compre agua y jabón para los clientes. Creo que en esta comunidad nadie va a dedicar ese dinero a comprar agua para lavarse las manos”, zanja.

El Centro Big5 distribuye agua en el suburbio de Kayole.
El Centro Big5 distribuye agua en el suburbio de Kayole.CENTRO BIG5

Durante su visita, Khajira observó que varios hogares se enfrentaban a los mismos problemas que Lucy, pues es difícil mantener la distancia social entre las familias de más cinco miembros que están compartiendo la misma habitación. “El abastecimiento de agua en estos barrios no es estable. Puede que tengan suministro una vez a la semana, pero también pueden pasar dos sin que les llegue nada. Tienen que decidir si comprarla para su higiene o para usos domésticos como beber, cocinar y hacer la colada. Ninguna de las personas con las que hablé daba prioridad a la compra de jabón y agua para lavarse las manos a menudo sobre la de otros artículos”, añade.

Tras haber documentado varias historias, Khajira decidió ofrecer un pequeño apoyo a esta comunidad a través del Centro Big5 en asociación con The Healthy Teeth Foundation [Fundación para la Salud Dental]. “Cuando era joven, mi madre y yo solíamos hacer jabón líquido, así que pensé que, si lo hacía y lo distribuía, la gente tendría una preocupación menos”.

Además de con una biblioteca, el Centro Big5 ha estado en primera línea apoyando a las comunidades marginales desde que el Gobierno anunció los primeros casos de covid-19

El Centro Big5 empezó haciendo jabón y distribuyéndolo gratis en los suburbios de Umama, Kayole, Soweto y Mukuru. Sus colaboradores se dirigían a los comercios locales, a las madres y a las tiendas de frutas y verduras. La reportera cuenta que cada vez que iba a verlos, le pedían agua y mascarillas. “Adaptamos bidones para que sirvieran de puesto de lavado y los instalamos en lugares públicos con mucho movimiento. También empezamos a suministrar agua con un camión cisterna. Cada semana pasamos por el puesto de lavado para reponer el jabón y el agua, que repartimos entre los puntos que instalamos y las familias necesitadas”, explica.

El Centro Big5 también vendía parte del jabón líquido para ayudar a mantener el proyecto y distribuía mascarillas gratis. Durante su visita, sus miembros explicaban a los habitantes del barrio la importancia de asegurarse de que la covid-19 no entrara en la comunidad. “Temíamos que, si un habitante se contagiaba, la densidad de población intensificase la propagación. Por eso no parábamos de explicarles la importancia de mantener la distancia y lavarse las manos todas las veces que pudieran”, recuerda la reportera.

Algunos sueños se han hecho realidad. Mi dolorosa historia me ofreció la oportunidad soñada de convertirme en cineasta

ERISS KHAJIRA

El Centro Big5 tiene muy pocos recursos, y solo puede ayudar a unas 100 familias. Para hacerlo sostenible, empezó a enseñar a grupos a hacer jabón que luego venden en los barrios porque tiene muchos usos y es más barato que el que se usa en pastillas. “Hemos enseñado a las Kayole Starlets, que están en la primera división femenina de fútbol, a hacer jabón líquido. De momento, los partidos se han suspendido, y ellas necesitan ganar dinero de otra manera”, explica Khajira.

El Centro Big5 cuenta con el apoyo de My Book Buddy, Booksteps, Sams Foundation y Yoga Heart Kenia. Khajira concluye diciendo que es importante que se cuenten las historias de las comunidades marginales, aunque sean desagradables. “A partir de esas historias, algunos sueños se han hecho realidad, y el talento y las innovaciones únicas encuentran una plataforma para crecer. Mi dolorosa historia me ofreció la oportunidad soñada de convertirme en cineasta”.

En 2014, Khajira estrenó su primera película, Dusty Bin Dreams, que la devuelve a su hogar en el mayor basurero de África oriental, el vertedero de Dandora. En medio de todas las dificultades de los suburbios, la directora centra su mensaje en la desesperación y la traición, pero también en la esperanza, la amistad y los sueños de sus amigos de esos barrios marginales.

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/2021-08-31/la-biblioteca-nacida-de-un-reportaje-periodistico-de-eriss-khajira.html

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Uganda: Un académico ugandés detenido por sospecha de espionaje

Un académico ugandés detenido por sospecha de espionaje

Lawrence Muganga, académico ugandés y vicerrector de la Universidad Victoria, una institución académica privada, fue detenido el pasado jueves por las fuerzas de seguridad del país debido a que se tenía sospechas de espionaje en oposición al gobierno.

Lawrence Muganga pertenece a la etnia ruandesa banyarwanda y es el más destacado de la misma dentro de Uganda. De hecho, a principios de año ya lideró una campaña para que esta etnia ruandesa tuviera más importancia en el país, ya que, según él, el gobierno les margina y les niega ciertos servicios públicos como el carné de identidad.

A principio de año, Muganga promocionó una campaña para cambiar el nombre de la etnia de Abavandimwe ya que afirmaba que están siendo excluidos por el gobierno al denegarles servicios públicos como tarjetas de identificación. Esta campaña fue apoyada por un destacado empresario del país llamado Frank Gashumba.

El académico nació en Uganda, donde su familia huyó a los campos de refugiados después de dejar Ruanda durante los asesinatos étnicos masivos. Según los registros de la universidad, el vicerrector estudió en Canadá y obtuvo un doctorado de la Universidad de Alberta en Canadá.

Hay fuentes que afirman que la detención de Muganga fue violenta y se hizo sin ningún reparo al haberse producido en plena luz del día en Kampala, la capital. No obstante, la portavoz militar, Flavia Byekwaso, declaró que el supuesto secuestro del vicerrector es “falso”.

Fuente: Nation – The East African – Africa CTGN

[Traducción y edición, María Torondel Lara]

[Fundación Sur]

 

Fuente de la Información: https://www.africafundacion.org/un-academico-ugandes-detenido-por-sospecha-de-espionaje

 

 

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Guinea Ecuatorial: BDEAC proporciona financiación para la construcción de un complejo escolar en Guinea Ecuatorial

BDEAC proporciona financiación para la construcción de un complejo escolar en Guinea Ecuatorial

El Banco de Desarrollo de los Estados Centroafricanos (BDEAC), el Banco Nacional de Guinea Ecuatorial (BANGE) y la empresa Escuela La Amistad firmaron un convenio de financiación para la construcción de un complejo escolar denominado Escuela La Amistad en la República de Guinea Ecuatorial. El acto de la firma tuvo lugar en Malabo, entre Fortunato-Ofa Mbo Nchama, Presidente de BDEAC, el Subdirector General Representante, Manuel Osa Nsue Nsua, Consejero Delegado de BANGE y Paulina Angue Ela Mba, Gerente de la Compañía Escuela La Amistad.

Este acto contó con la presencia de Simeón Oyono Esono Angue, Ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación de la República de Guinea Ecuatorial.

A través de este convenio de financiación por valor de mil doscientos millones de francos CFA (1.200.000.000 FCFA), BDEAC contribuye al desarrollo del capital humano, factor determinante en el proceso de desarrollo de Guinea Ecuatorial. Concretamente, su implementación apunta específicamente a construir un complejo escolar que ayude a crear un lugar que promueva el desarrollo académico y profesional de los jóvenes de Malabo. El sitio del proyecto está ubicado en Malabo, más precisamente en la zona residencial denominada “Buena Esperanza 1” en el distrito de San Juan, Hacienda Natividad. Entre los componentes del proyecto a ejecutar, se encuentra la construcción de un edificio para albergar el complejo escolar y la construcción de la residencia de profesores.

El proyecto generará muchos beneficios socioeconómicos: la formación de 1.170 alumnos por año, para los ciclos preescolar, primario y secundario; contribución a la mejora de la calidad de la oferta formativa en Malabo; reducción del déficit de infraestructura educativa y personal docente de calidad; acceso de los niños de clase media a una formación de calidad a costos competitivos; reducir la factura escolar de la clase media al ofrecer oportunidades de aprendizaje presencial, con una calidad comparable a la oferta externa; y la generación de empleo durante las fases de obra y ejecución del proyecto. Los beneficiarios directos del proyecto representan aproximadamente el 20% de la población de Malabo y están integrados por niños y jóvenes.

Este financiamiento del BDEAC, que se suma a los proyectos del tipo ya realizados en otros países de la CEMAC, contribuye así al mejoramiento del capital humano de la subregión en general al incluir la educación en los objetivos prioritarios.

El proyecto está en línea con el Programa Económico Regional de la CEMAC, cuyo eje se refiere al fortalecimiento del capital humano y la oferta de capacitación de la subregión al 2025. También es consistente con la ambición del banco de ser la institución de referencia en el financiamiento de inversiones privadas en la zona de la CEMAC y actor principal en la lucha contra la pobreza, a través del financiamiento del desarrollo de base.

Texto: Anatalon Okue
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

Aviso: La reproducción total o parcial de este artículo o de las imágenes que lo acompañen debe hacerse, siempre y en todo lugar, con la mención de la fuente de origen de la misma (Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial).

 

Fuente de la Información: https://guineaecuatorialpress.com/noticias/BDEAC%20proporciona%20financiaci%C3%B3n%20para%20la%20construcci%C3%B3n%20de%20un%20complejo%20escolar%20en%20Guinea%20Ecuatorial

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Ghana ha renovado su censo para hacerlo más inclusivo, pero han aflorado las viejas tensiones

La autora, investigadora de la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg, recuerda que los datos servían para controlar el país en la época colonial. Hoy, la estadística poblacional contribuye a revelar realidades que apoyen políticas públicas encaminadas a un mejor desarrollo, pero hay polémica.

Ghana acaba de efectuar su censo de población y vivienda más reciente, una tarea que se lleva a cabo cada diez años. Por primera vez se ha utilizado un sistema digital de recopilación y transferencia de datos. El uso de las innovaciones digitales ha aportado ventajas significativas. Por ejemplo, ha facilitado la comprobación de la calidad de los datos en tiempo real y reducido el tiempo necesario para procesarlos.

Además, la integración de información basada en GPS sobre la ubicación de los entrevistados ha añadido nuevas capas de datos espaciales. El nuevo sistema permite analizar espacialmente el acceso a necesidades básicas como el agua. Esto ayuda a la estadística a cumplir su objetivo de analizar las condiciones de vida de los ciudadanos.

En un artículo de investigación publicado el año pasado, examiné la transformación digital del sistema de datos ghanés sobre la población. Por el momento, el estudio de estos avances se ha centrado principalmente en los costes y la aplicación.

Pero hay también aspectos políticos y sociales que se han pasado en gran medida por alto. Por ejemplo, el objetivo del censo digital de este año era dar “voz a todos los habitantes del país”. Para lograrlo, se introdujeron cambios, como por ejemplo, nuevas categorías censales que cubren la situación de discapacidad. Esto indica una nueva forma de inclusividad. Y con el uso de las TIC, las nuevas áreas focales incluían el acceso a infraestructuras básicas.

Por otra parte, el último recuento de habitantes ofrece una ventana al disputado terreno de las estadísticas de población. Estas se basan en clasificar la variación individual en categorías, que son medios técnicos para poder contar los habitantes. Pero son mucho más que eso. Producen líneas divisorias con las que la gente se identifica, personal y colectivamente. De ese modo constituyen un elemento fundamental para esquematizar a la ciudadanía y representarla como nación.

Ghana es una democracia relativamente joven. Y la construcción del país aún no ha terminado. No es de extrañar, por tanto, que las categorías de los censos hayan sido objeto de debate. El último no se ha librado. Queda claro por el hecho de que ha suscitado emociones intensas acerca de la ciudadanía y la pertenencia.

La consolidación del sistema estadístico

Históricamente, el sistema de datos de población ghanés ha dependido en gran medida de la realización de censos. Algunos países, como Países Bajos o Dinamarca, se basan en sus sistemas de registro civil para obtener esas estadísticas. Pero, tradicionalmente, en Ghana no se ha invertido lo suficiente en estas capacidades. Por lo tanto, los cálculos de población requerían encuestas y proyecciones periódicas.

En la era colonial, los censos no se centraban tanto en las condiciones de vida de la población como en establecer el control sobre la colonia

Los cimientos para establecer un sistema estadístico integral en Ghana pueden situarse en la Constitución de 1979 y en la Ley de Servicios Estadísticos de 1985. Ambas establecieron el Servicio Estadístico de Ghana como un organismo independiente. En 2019, una revisión de la Ley de Servicios Estadísticos (Ley 1003) otorgó competencias adicionales a la institución.

Esta consolidación ha beneficiado de distintas maneras al censo de población y vivienda de 2020/2021. Por ejemplo, se ha usado el sistema de direcciones del país para comprobar la calidad de los datos mediante la comparación con el registro de viviendas existente.

La evolución

En la historia ghanesa posterior a la independencia, la confección del censo hacía algo más que meramente cubrir las necesidades de datos de diferentes programas políticos y de desarrollo. Ha ayudado también a construir una sociedad en la que los individuos se reconocieran a sí mismos. De este modo, ha contribuido de manera crucial a forjar la visión que el país tiene de sí mismo.

Por ejemplo, según escribe el historiador Gerardo Serra, el primer censo de Ghana después de la independencia, realizado en 1960, se presentó como un alejamiento del colonialismo y como un primer paso hacia la era moderna. En la época colonial, estos recuentos no se centraban tanto en las condiciones de vida como en establecer el control sobre la colonia.

Cuando Ghana volvió al régimen democrático, en 1992, el censo hizo hincapié en el desarrollo nacional prestando más atención a la planificación del agua, el transporte, la salud y las infraestructuras educativas

Tras la independencia, reflejaban la preocupación cada vez mayor por el aumento de los habitantes, y se centraban en la natalidad y la ciudadanía. Gradualmente, se fueron añadiendo categorías que supuestamente debían reflejar la estructura económica del país. Por ejemplo, tras los programas de ajuste estructural de 1983, el censo de 1984 se adaptó a las necesidades de las organizaciones internacionales, entre ellas, el Banco Mundial.

Por otra parte, la descentralización en ciernes del sistema de Gobierno exigía una localización mayor del análisis y la declaración de datos. Cuando Ghana volvió al régimen democrático, en 1992, la elaboración de la estadística hizo hincapié en el desarrollo nacional. Las cuestiones a las que se prestó mayor atención fueron la planificación del agua, el transporte, la salud y las infraestructuras educativas.

Desacuerdos

Los cambios en el objeto y el método ghanés han ido acompañados históricamente de desacuerdos acerca de las categorías utilizadas. Se añadieron y situaron en primer plano nuevas categorías, como los límites de las autoridades locales, los nombres de las comunidades o las distinciones profesionales.

Este censo no ha sido distinto. Los debates públicos y los boicots locales a la edición del 2021 se han centrado en las preocupaciones por una representación insuficiente.

Por ejemplo, en la región de Alta Ghana Oriental se expresó la preocupación por la supuesta discriminación en la enumeración de localidades. En la región del Volta, las protestas se centraron en que supuestamente no se habían incluido subgrupos de la etnia ewé.

El estudio suscitó también debate público acerca de quién se considera ghanés. Algunos alegaban que determinados grupos incluidos en la entrevista representaban a extranjeros. Por ejemplo, tachaban de togoleses a los residentes en las zonas fronterizas, mientras que repetidamente se calificaba de inmigrantes a las poblaciones de fulanis y hausas.

Y mientras que el Gobierno lo enmarcaba como un medio para mejorar el desarrollo del país, algunos residentes afirmaban que no iban a participar porque el desarrollo había pasado por alto a sus comunidades.

Estos debates han politizado la elaboración de esta estadística, convirtiéndola en una oportunidad para cimentar la identidad nacional y, al mismo tiempo, reformular el relato oficial sobre el potencial de los datos para fomentar el desarrollo.

El censo de población y vivienda de 2020-2021 ha ido acompañado de la promesa de mejores datos para el desarrollo. Sin embargo, las protestas en torno a la identidad y la pertenencia son preocupaciones que la tecnología no puede solventar.

Alena Thiel es investigadora posdoctoral, investigadora principal del artículo How Democracies Know: Identification Technologies and Quantitative Analyses of Development in Ghana, Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg.

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/2021-08-13/ghana-ha-renovado-su-censo-para-hacerlo-mas-inclusivo-pero-han-aflorado-las-viejas-tensiones.html

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