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UNICEF – La Infancia en Peligro: Máximo riesgo en el Sahel central

La Infancia en Peligro: Máximo riesgo en el Sahel central

Millones de niños y niñas necesitan ayuda humanitaria en medio de un conflicto armado cada vez más intenso y una crisis climática extrema

El Sahel lleva mucho tiempo siendo una de las regiones más vulnerables de África, pero los conflictos armados y la intensificación de los enfrentamientos militares se han convertido en una importante amenaza para las vidas y los medios de subsistencia de los niños y niñas del Sahel central, además de impedir su acceso a los servicios y suponer un grave peligro para su futuro.

En medio de una espiral de violencia encarnizada, los grupos armados no estatales que operan en amplios sectores de Malí y Burkina Faso, y cada vez más en Níger, han convertido a los niños y niñas en un blanco directo. Cientos de niños han sido secuestrados en los tres países, muchos de ellos niñas.

Desde 2021, los grupos armados no estatales han destruido las reservas de alimentos de una de las regiones más afectadas por el hambre y la malnutrición del planeta. Algunos grupos armados se oponen a la educación que gestiona el Estado, por lo que queman y saquean las escuelas, y amenazan, secuestran o asesinan a los maestros. En ese contexto, las operaciones de seguridad nacional contra los grupos armados han conllevado un gran número de muertes, lesiones y detenciones de niños y niñas, así como graves daños a muchas escuelas y hospitales en los tres países.

La inseguridad y los desplazamientos se están extendiendo más allá de las fronteras del Sahel central y están llegando a comunidades remotas con pocas infraestructuras y escasos recursos, donde los niños y las niñas ya tienen un acceso muy limitado a los servicios que necesitan para sobrevivir y recibir protección. La región que sufre esta situación es además una de las más afectadas por el cambio climático y la escasez de agua del mundo.

Esta crisis exige reforzar la respuesta humanitaria de inmediato, pero también requiere una inversión flexible y a largo plazo con vistas a lograr un desarrollo sostenible que contribuya a la consolidación de la paz dentro de estas comunidades, en especial para los niños y las niñas. Afrontar las causas subyacentes, fortalecer los servicios sociales y anticipar las crisis puede ayudar a los países a construir sociedades resilientes con una sólida cohesión social, donde los niños y las niñas puedan disfrutar de sus derechos y desarrollar todo su potencial.

Benín. Dos hermanos sentados al frente a su casa en Tanguieta, en el norte de Benin.

¿Qué está ocurriendo en el Sahel central?

Los niños y las niñas se encuentran atrapados en medio de los grupos armados, las operaciones de seguridad nacional y la violencia entre las comunidades, y se han convertido en un blanco directo para los grupos armados no estatales que operan en amplias zonas de la región. El año 2022 fue especialmente violento para los niños y niñas del Sahel central. Casi con total seguridad, fue el año más mortífero desde que estalló el conflicto armado en el norte de Malí hace más de una década.

En los primeros años de la crisis, los grupos armados centraban sus ofensivas en las infraestructuras y el personal de seguridad, y no solían atacar a los niños y a los civiles. Ahora, sus tácticas muestran que el objetivo real de muchos de esos grupos armados es infligir a las comunidades el máximo número de muertes y de sufrimiento. Además, las partes en conflicto se aprovechan de las rivalidades étnicas que enfrentan a las comunidades.

La inseguridad generalizada ha dado lugar a la aparición de grupos de autodefensa comunitarios, algunos de ellos apoyados por los gobiernos, y de otras milicias que consideran a los niños varones como adultos capaces de manejar armas. Para los grupos armados, esos grupos de autodefensa cuentan con el apoyo de sus comunidades, por lo que atacan sin distinción a los combatientes y a los civiles, lo que incluye a los niños y a las niñas.

¿A cuántas personas afecta esta crisis?

Diez millones de niños y niñas del Sahel central necesitan ayuda humanitaria. El conflicto armado ha obligado a cerca de 2,7 millones de personas a huir de sus tierras y a refugiarse en campamentos de desplazados o en comunidades de acogida vulnerables en los tres países. En Burkina Faso, en los primeros nueve meses de 2022 se registraron tres veces más muertes infantiles que en el mismo periodo de 2021, según datos de la ONU.

La inseguridad y los desplazamientos también se están extendiendo al otro lado de las fronteras del Sahel central, lo que pone en peligro a casi cuatro millones de niños y niñas en cuatro países costeros de África Occidental: Benin, Côte d’Ivoire, Ghana y Togo.

Una crisis marcada por los ataques contra las infraestructuras…

Burkina Faso. Una niña toma agua de un grifo en un parque infantil en Burkina Faso.

Una niña toma agua de un grifo en un parque infantil en Burkina Faso.

En Burkina Faso, los ataques incluyen el sabotaje de las redes de abastecimiento de agua (mediante cortes en el tendido eléctrico y destrucciones de generadores o cuadros eléctricos en las estaciones de bombeo que alimentan los sistemas urbanos de abastecimiento de agua) y la destrucción de las bombas manuales de agua y las instalaciones de almacenamiento. Las mujeres que se dirigen a los puntos de abastecimiento de agua sufren las amenazas de hombres armados que lanzan disparos de advertencia, y los puntos de agua están envenenados con combustible o cadáveres de animales.

…y contra la educación

Un niño escribe en una pizarra en Níger.

Algunos grupos armados se oponen a la educación que gestiona el Estado, por lo que queman y saquean las escuelas y amenazan, secuestran o asesinan a los maestros. En 2022, más de 8.300 escuelas habían cerrado en el Sahel central porque se habían convertido en un blanco directo de los ataques, porque sus maestros habían huido o porque los progenitores se habían visto obligados a desplazarse o estaban demasiado asustados para enviar a sus hijos a la escuela. En Burkina Faso, más de una de cada cinco escuelas han debido cerrar, y un 30% de las escuelas de la región de Tillaberi, en Níger, ya no funciona debido a la inseguridad.

Sin acceso a la educación, toda una generación de niños y niñas que vive en medio de los conflictos en África Occidental y Central crecerá sin las competencias necesarias para desarrollar plenamente su potencial, desempeñar el papel que les corresponde dentro de sus familias y comunidades y participar en el desarrollo de sus países y economías.

El cambio climático es el origen de numerosas crisis

Mujeres y niños recogen agua en Tougbo, en el norte de Costa de Marfil.

Mujeres y niños recogen agua en Tougbo, en el norte de Côte d’Ivoire.

El Sahel central es una de las regiones del planeta más afectadas por el cambio climático y la escasez de agua. Allí, con respecto a la media mundial, las temperaturas aumentan a una velocidad 1,5 veces mayor. Los niveles freáticos han descendido y es necesario perforar pozos hasta dos veces más profundos que hace una década. La contaminación por plástico, la urbanización creciente y la proliferación de superficies de asfalto y cemento impiden que el agua penetre en el suelo.

Al mismo tiempo, las lluvias se han vuelto más irregulares e intensas, lo que provoca inundaciones que reducen el rendimiento de los cultivos y contaminan las ya escasas reservas de agua. Estas condiciones dan lugar al agravamiento de enfermedades como la neumonía. El cambio climático arrebata a las familias sus medios de subsistencia, y en algunos casos también sus vidas.

Es hora de acabar con esta situación

Una niña saluda en un sitio para desplazados internos en Burkina Faso.

Una niña saluda en un sitio para desplazados internos en Burkina Faso.

UNICEF insta a los gobiernos del Sahel central y de los países costeros afectados, así como a los aliados técnicos y financieros, a centrarse en ampliar el acceso a los servicios y a la protección para avanzar hacia la paz y la seguridad. Sus medidas deben incluir el refuerzo de las capacidades de los trabajadores locales, que son los primeros en responder durante las crisis y los que tienen más posibilidades de llegar a los niños y niñas, incluso en las zonas de difícil acceso.

También es necesario prestar apoyo a los servicios comunitarios de nutrición, salud, protección de la infancia y agua, saneamiento e higiene, con acciones que incluyan la preparación para situaciones de emergencia y la capacitación. Asimismo, se debe mejorar la calidad y la disponibilidad de la educación, la formación y las oportunidades para generar ingresos, pues son esenciales para proteger a los adolescentes y evitar estrategias de adaptación y supervivencia nocivas, como la explotación sexual, el trabajo peligroso, el matrimonio infantil, la migración forzada y el reclutamiento en grupos armados.

La respuesta de UNICEF

Un niño entra a una escuela en Kaya, en la región norte central de Burkina Faso.

Un niño entra a una escuela en Kaya, en la región norte central de Burkina Faso.

UNICEF disfruta de una amplia presencia operativa en Burkina Faso, Malí y Níger, ya que cuenta con cerca de 600 empleados que trabajan en las tres oficinas nacionales y 12 suboficinas, algunas de ellas situadas en las zonas más inestables. El apoyo de UNICEF se centra en las siguientes prioridades:

  • Garantizar la continuidad de los servicios. En 2022, en colaboración con aliados locales, la oficina de UNICEF en Malí vacunó contra el sarampión a más de 385.000 niños y niñas, mientras que en Níger, UNICEF y sus asociados proporcionaron tratamientos vitales a más de 400.000 niños y niñas gravemente desnutridos. En Burkina Faso, UNICEF ofreció apoyo en materia de educación y preparación para la vida a más de 740.000 niños y niñas sin escolarizar a través de programas formales e informales, como la educación por radio.
  • Reforzar la protección de los niños y niñas afectados por el conflicto armado. Junto a sus aliados, UNICEF ofrece cuidados intensivos de varios meses a los niños liberados de los grupos armados o que han sufrido otras violaciones de sus derechos, además de apoyo para facilitar la reintegración en sus familias y comunidades. Además, a los niños y niñas separados y no acompañados se les reúne con sus familias o se les proporciona el cuidado alternativo adecuado.
  • Implicar a la juventud y dotarla de las competencias necesarias para mejorar su bienestar, aumentar sus posibilidades de empleo y construir la paz en sus comunidades. En Benin, por ejemplo, más de 4.700 adolescentes que viven en las zonas fronterizas del norte recibieron formación para intervenir como educadores entre iguales y ofrecer información fiable sobre el matrimonio infantil y los embarazos precoces, el acoso y los abusos sexuales, así como recursos sobre dónde buscar ayuda.
  • Distribuir suministros vitales en las zonas de difícil acceso. En 2022, por ejemplo, la oficina de UNICEF en Níger llevó suministros de emergencia a más de 60.000 personas desplazadas por la inseguridad o las inundaciones.

Puntos destacados

Los conflictos armados afectan cada vez más a los niños y niñas del Sahel central, y la intensificación de los enfrentamientos militares está poniendo sus vidas y su futuro en situación de máximo riesgo. A medida que las tácticas de los combatientes se vuelven más brutales,los niños se han convertido el blanco directo de los grupos armados no estatales que operan en una amplia franja de Malí y Burkina Faso y, cada vez con mayor frecuencia, en el Níger.

Autor
UNICEF
Fuente de la Información: https://www.unicef.org/es/informes/la-infancia-en-peligro-maximo-riesgo-en-el-sahel-central

 

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UNICEF -“Realidad devastadora”: 9 años después de los secuestros de Chibok, los niños del noreste de Nigeria siguen sufriendo las brutales consecuencias del conflicto

“Realidad devastadora”: 9 años después de los secuestros de Chibok, los niños del noreste de Nigeria siguen sufriendo las brutales consecuencias del conflicto

ABUJA, 14 de abril de 2023 – Nueve años después de que 276 escolares fueran secuestradas en medio de la noche de su dormitorio en Chibok, Nigeria, 96 niñas siguen en cautiverio y miles de niños más han sido objeto de graves violaciones de sus derechos.

Recientemente, el 7 de abril de 2023, según los medios locales, 80 niños fueron secuestrados por militantes en el área del gobierno local de Tsafe en el estado de Zamfara. Esto refuerza la necesidad urgente de actuar para proteger a los niños en Nigeria.

«Las estadísticas son inquietantes; la realidad es devastadora. Han pasado 9 años desde el horrendo secuestro de las niñas de Chibok, pero la pesadilla continúa, ya que los niños siguen siendo secuestrados, reclutados a la fuerza, asesinados y heridos; les arrebatan el futuro», dijo. Cristian Munduate, Representante de UNICEF en Nigeria: «No podemos hacernos de la vista gorda ante el sufrimiento de los niños de Nigeria. Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar que crezcan seguros, con acceso a la educación y la oportunidad de desarrollar su potencial».

Desde 2014, se han verificado más de 2400 incidentes de violaciones graves, que afectaron a más de 6800 niños en el noreste. Las violaciones más comunes son el reclutamiento o uso de niños por parte de grupos armados con 700 casos verificados, seguidas por los secuestros de niños, con 693 incidentes, y las muertes y mutilaciones, con 675 incidentes. El impacto del conflicto en la educación es alarmante, con repercusiones que probablemente afectarán a generaciones. El Teachers’ Registration Council of Nigeria (TCN) informa que, entre 2009 y 2022, alrededor de 2295 docentes murieron en ataques, más de 19 000 docentes fueron desplazados, más de 1500 escuelas cerraron debido a la inseguridad y 910 escuelas fueron destruidas.

UNICEF acoge con beneplácito la firma por parte del Gobierno de Nigeria del protocolo de transferencia apoyado por UNICEF y su compromiso de invertir 144 800 millones de naira (314,5 millones de dólares) en el Plan de Financiamiento de Escuelas Seguras en 2022 y está dispuesto a apoyar al gobierno en su implementación para garantizar que todos los niños encontrados en el curso de un conflicto armado en Nigeria o liberados de grupos armados se reúnen rápidamente con sus familias y se benefician de los programas de reintegración.

UNICEF Nigeria hace un llamado a todas las partes en conflicto para que respeten el derecho internacional humanitario y las normas de derechos humanos y protejan los derechos y el bienestar de los niños. UNICEF Nigeria se compromete a trabajar con el gobierno y los socios para garantizar que todos los niños de Nigeria puedan disfrutar de sus derechos y vivir en una sociedad pacífica y próspera.

Fuente de la Información: https://www.unicef.org/press-releases/devastating-reality-9-years-after-chibok-abductions-children-northeast-nigeria

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10 millones de niños y niñas se encuentran en riesgo extremo en el Sahel central mientras la inseguridad invade los países vecinos

Diez millones de niños y niñas de Burkina Faso, Malí y Níger —el doble que en 2020— necesitan desesperadamente ayuda humanitaria, debido en gran parte a la espiral de conflictos que afecta a esas zonas. Además, a medida que las hostilidades entre los grupos armados y las fuerzas de seguridad nacionales van traspasando fronteras, casi 4 millones de niños y niñas de los países vecinos se encuentran en situación de riesgo, según se desprende de una nueva edición de La Infancia en Peligro publicada hoy por UNICEF.

“Los conflictos armados afectan cada vez más a los niños y las niñas, que son víctimas de la intensificación de los enfrentamientos militares o se convierten en el blanco de los grupos armados no estatales”, ha afirmado Marie-Pierre Poirier, Directora Regional de UNICEF para África Occidental y Central. “El año 2022 ha sido especialmente violento para la infancia en el Sahel central. Todas las partes en conflicto deben detener urgentemente los ataques contra los niños y las niñas y contra sus escuelas, sus centros de salud y sus hogares”.

Según datos de las Naciones Unidas, en Burkina Faso se registraron tres veces más muertes infantiles durante los nueve primeros meses de 2022 que en el mismo periodo de 2021. La mayoría de los niños murió por heridas de bala durante ataques a sus aldeas o como consecuencia de las heridas provocadas por artefactos explosivos improvisados o restos explosivos de guerra.

El conflicto armado se ha vuelto cada vez más brutal. Algunos de los grupos armados que operan en una amplia franja de Malí y Burkina Faso y, cada vez con más frecuencia, en Níger, utilizan tácticas como el bloqueo de ciudades y aldeas y el sabotaje de las redes de abastecimiento de agua. Según previsiones recientes, más de 20.000 personas que viven en la zona fronteriza entre Burkina Faso, Malí y Níger sufrirán una inseguridad alimentaria de nivel catastrófico en junio de 2023.

Algunos grupos armados que se oponen a la educación administrada por el Estado queman y saquean sistemáticamente las escuelas, y amenazan, secuestran o matan a los maestros. En Burkina Faso, Malí y Níger, más de 8.300 centros educativos han cerrado sus puertas al convertirse en un objetivo directo de los ataques, o bien porque los maestros han huido o porque los progenitores han tenido que desplazarse o estaban demasiado asustados para enviar a sus hijos a la escuela. En Burkina Faso, más de una de cada cinco escuelas se ha visto obligada a cerrar y el 30% de los centros escolares de la región de Tillaberi, en Níger, ya no funcionan a causa del conflicto.

Las hostilidades se extienden desde el Sahel central hasta las regiones fronterizas septentrionales de Benin, Côte d’Ivoire, Ghana y Togo y llegan a comunidades aisladas con escasas infraestructuras y recursos, donde los niños y las niñas tienen ya de por sí un acceso muy limitado a los servicios esenciales y reciben escasa protección.

En 2022 se registraron al menos 172 incidentes violentos, incluidos ataques de grupos armados en las regiones fronterizas del norte de los cuatro países mencionados. Se considera que hasta el 16% de la población de Benin, el país más afectado, se encuentra ahora en peligro, según una red de vigilancia regional. En las regiones septentrionales de Benin y Togo, nueve escuelas habían cerrado o habían dejado de prestar servicios debido a la inseguridad a finales de 2022.

La crisis se produce en una de las regiones del planeta más afectadas por el cambio climático. Las temperaturas en el Sahel están aumentando 1,5 veces más rápido que la media mundial. Por su parte, las lluvias se han vuelto más irregulares e intensas y han provocado inundaciones que han reducido el rendimiento de los cultivos y han contaminado las ya escasas reservas de agua. En 2022, las peores inundaciones de los últimos años dañaron o destruyeron 38.000 hogares en Níger, país que ocupa el séptimo lugar del mundo en el Índice de Riesgo Climático para la Infancia de UNICEF.

La insuficiencia en la financiación de la respuesta a la crisis en el Sahel central continúa siendo crónica y muy grave. En 2022, UNICEF recibió solo una tercera parte de los 391 millones de dólares reclamados para el Sahel central. En 2023, UNICEF ha solicitado 473,8 millones de dólares para apoyar su respuesta humanitaria en la región y en los países costeros vecinos.

“La escala de la crisis en el Sahel central y, cada vez más, en los países costeros vecinos requiere urgentemente una respuesta humanitaria más contundente, así como una inversión flexible a largo plazo en servicios sociales esenciales resilientes que ayuden a consolidar la cohesión social, el desarrollo sostenible y un futuro mejor para los niños y las niñas”, ha declarado Marie-Pierre Poirier, Directora Regional de UNICEF para África Occidental y Central.

Para hacer frente a la creciente amenaza que pesa sobre la infancia en el Sahel central, UNICEF exige que se tomen las medidas siguientes:

  • Que los gobiernos del Sahel central y de los países costeros afectados, así como los asociados técnicos y financieros, aumenten significativamente las inversiones para ampliar el acceso a los servicios sociales esenciales y a la protección como vías clave para la paz y la seguridad. Este aumento debe centrarse en fortalecer los sistemas y las redes y apoyar a los trabajadores locales, que son los primeros en responder durante las crisis y en llegar sistemáticamente a los niños, especialmente en las zonas de difícil acceso.
  • Que todas las partes en conflicto cumplan con sus obligaciones morales y jurídicas básicas para con los niños, en virtud del derecho internacional humanitario y los derechos humanos. Esto incluye poner fin a los ataques contra los niños y las niñas y contra los servicios de los que dependen; respetar el espacio y el acceso humanitarios; aplicar protocolos específicos para el tratamiento de los niños afectados por los conflictos armados, y comprometerse sistemáticamente con las Naciones Unidas en planes de acción concretos para poner fin a las violaciones graves cometidas contra la infancia.

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Notas para los editores:

En 2022, UNICEF actuó en el Sahel central junto a sus aliados, llevando a cabo las siguientes intervenciones:

  • Proporcionó a casi 365.000 niños y niñas acceso a servicios de salud mental y apoyo psicosocial; dio acceso a 1,2 millones de niños y niñas a la educación formal y no formal, incluido el aprendizaje temprano; y vacunó a 1,1 millones de niños y niñas contra el sarampión.
  • Más de 446.000 niños y mujeres accedieron a servicios de atención primaria de salud en centros apoyados por UNICEF y 674.000 niños menores de cinco años recibieron tratamiento contra la emaciación grave. Asimismo, se suministró suficiente agua potable para beber y para uso doméstico a casi 820.000 personas.

En cinco países costeros limítrofes con el Sahel central, 7,1 millones de niños y niñas recibieron material escolar individual; se proporcionó agua, saneamiento y productos de higiene a 1,28 millones de personas y cerca de 1,9 millones de niños y mujeres tuvieron acceso a atención primaria de salud en centros apoyados por UNICEF.

Fuente: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/10-millones-ninos-riesgo-extremo-en-sahel-central

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Africa: Impulsar la educación para frenar el matrimonio infantil

www.savethechildren.es

  • 142 millones de niñas, en riesgo de ser casadas forzosamente esta década, cuando se celebra el Día de los Derechos de las Mujeres
  • Níger, el país con mayor tasa de matrimonio infantil del mundo, está promoviendo la educación de las niñas y poniendo en marcha ‘escuelas de maridos’ para acabar con las bodas en la infancia

ZINDER, Níger, 7 de marzo de 2023 – Níger está en una campaña para impulsar la educación de las niñas, y de los esposos, para frenar sus altísimas tasas de matrimonio infantil y de desempleo juvenil, en el país con la tasa de crecimiento poblacional más alta del mundo. Save the Children ha denunciado la relación entre la pobreza y el matrimonio forzoso de niñas en vísperas del Día Internacional de la Mujer.

Las familias en Níger tienen, de media, 7 hijos, según datos de 2020. La infancia se ve como un grupo que aporta riqueza familiar, más manos para trabajar. Esto ha provocado que la población crezca desde los 3,5 millones de habitantes en 1960 hasta los 25 millones, con una media de edad ahora en 14,5 años y con dos de cada cinco nigerinos (40,8%) viviendo bajo el umbral nacional de la pobreza. La mayoría –el 95%- vive en zonas rurales donde la incidencia de la pobreza es mucho más alta. Las regiones de Dosso, Zinder y Maradi son las más afectadas.

MÁS RIESGO DE MATRIMONIO INFANTIL

Para las niñas, estas presiones adicionales han derivado en mayores riesgos de matrimonio infantil, dado que las familias que luchan contra la pobreza ven las dotes como una fuente esencial de ingresos adicionales. Sin embargo, esto las excluye de la escuela y las pone en peligro de partos cuando sus cuerpos son demasiado jóvenes para hacer frente a ello y de problemas de salud mental.

«Sabemos que la pobreza está vinculada a tasas más altas de matrimonio infantil y que Níger se enfrenta a múltiples desafíos, como la crisis alimentaria, la llegada de personas refugiadas de los países vecinos y las consecuencias del cambio climático. Pero podemos hacer más enseñando a las niñas otras formas de ganarse la vida y alentando a los hombres a apoyarlas», señaló Inger Ashing, directora de Save the Children International, en un reciente viaje al país, donde las niñas le transmitieron «cuánto quieren continuar con su educación». «Quieren la oportunidad de tener una vida mejor y no verse atrapadas en un matrimonio sin salida, a menudo con un hombre mucho mayor».

PLANIFICACIÓN FAMILIAR Y ‘ESCUELAS DE MARIDOS’

En Níger, a cerca del 76% de las niñas se las casa antes de los 18 años y al 28%, antes de los 15, según datos de 2012, última estadística que se tiene al respecto. Grupos de derechos de la infancia ya habían notificado avances en la última década, pero ahora les preocupa que los conflictos, la crisis climática y el desplazamiento estén aumentando las cifras nuevamente.

Save the Children está trabajando con las autoridades locales y sus socios para ayudar a educar a las niñas sobre planificación familiar y gestionar ‘escuelas de maridos’ para abordar esta costumbre en Níger, donde la mayoría de la población todavía considera que las familias extensas (con más de 10 hijos) son lo normal. Las autoridades habían puesto como objetivo aumentar el uso de anticonceptivos modernos al 50% para 2020, pero los datos muestran que ese objetivo puede haber sido demasiado ambicioso y no se ha cumplido a pesar de que se observa un cambio en el comportamiento en algunas áreas.

«Estamos viendo muchos cambios de comportamiento. Las mujeres acuden cada vez más al centro de salud y piden tomar la píldora. Están menos avergonzadas y han sensibilizado a sus maridos para tener acceso a su carné de identidad, que es necesario para recoger las píldoras», apunta Abdou Ousmane Kango, de 60 años, miembro activo de una escuela de maridos en el centro de salud integrado de Bandé, en la región de Zinder.

«Las mujeres están aprendiendo los beneficios de la contracepción y estamos viendo que algunas mujeres permanecen con la píldora durante dos o tres años sin quedarse embarazadas», añade. «Un guía religioso también nos apoya para deconstruir la creencia de que es importante tener muchos hijos para perpetuar la religión».

En el centro de salud integrado de Bandé, apoyado por Save the Children, el número de mujeres que usan anticonceptivos se ha multiplicado por ocho en un año, de 144 en enero de 2022 a 1.235 en diciembre del mismo año, debido a la sensibilización ayudada por la escuela para maridos.  Además de tener un impacto en la demografía, estas clases permitieron a las madres jóvenes, que en la mayoría de los casos se casaron alrededor de los 15 años, cuidarse mejor a sí mismas y a sus familias y participar en actividades generadoras de ingresos.

EDUCACIÓN AL BORDE DEL COLAPSO

El crecimiento anual de su población, de un 3,7%, ejerce una presión adicional en este país sin salida al mar, donde la crisis climática impide que las familias cultiven como solían hacerlo debido a la escasez de lluvias o al aumento de las inundaciones. Hace seis meses, las inundaciones destruyeron cerca de 8.600 casas y 300 hectáreas de cultivos y diezmaron 620 cabezas de ganado. Además, nuevas personas refugiadas llegan cada día a Níger escapando de conflictos en los países vecinos.

Con la tasa actual de crecimiento de la población, se espera que 600.000 niños y niñas más por año vayan al colegio, lo que significaría tener que abrir al menos 12.000 nuevas escuelas al año. En agosto de 2022, 890 escuelas en Níger ya estaban cerradas debido a la inseguridad, dejando a casi 78.000 niños y niñas sin acceso a la educación, de los cuales más de 38.000 eran niñas, según un informe de Naciones Unidas.

Níger está clasificado como uno de los países donde la educación corre un alto riesgo de colapso en un informe reciente de Save the Children que reveló que siete de los 10 países que enfrentan el mayor riesgo de que la educación esté en colapso estaban en África.

Save the Children lleva a cabo programas educativos en todo Níger para permitir que los niños, especialmente las niñas, tengan acceso a una educación de calidad, incluso en zonas de conflicto. En 2022, Save the Children asistió a más de 2.500.000 personas en Níger, incluidos más de 1.680.000 niños y niñas.

https://www.savethechildren.es/notasprensa/impulsar-la-educacion-para-frenar-el-matrimonio-infantil

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Niñas nigerianas de Chibok: dos víctimas encontradas ocho años después. Nigeria

África/Nigeria/29-07-2022/Autor(a): Fuente: www.kbc.co.ke

El ejército nigeriano dice que encontró a dos estudiantes más secuestradas por militantes de Boko Haram en una escuela secundaria hace más de ocho años.

Hubo indignación mundial cuando los islamistas secuestraron a casi 300 niñas en la ciudad de Chibok, en el noreste de Nigeria, en 2014.

La mayoría de las víctimas han sido liberadas o han escapado desde entonces, pero decenas siguen desaparecidas.

Parece que los dos rehenes dieron a luz mientras estaban en cautiverio, ya que el ejército dijo que ambos fueron encontrados con niños.

Uno de los secuestrados fue visto con un niño, el otro con dos niños.

Otras víctimas del secuestro masivo describieron haber sido forzadas a convertirse al Islam y casarse con combatientes del grupo.

Las autoridades dijeron que las «niñas de Chibok interceptadas y sus hijos» estaban en un centro médico militar.

El gobierno nigeriano ha ofrecido alojamiento y rehabilitación a otros secuestrados tras su liberación de Boko Haram.

Las dos mujeres fueron encontradas el lunes durante operaciones militares contra extremistas en el noreste de Nigeria.

En total, 276 niñas secuestradas estaban en el dormitorio de su escuela en medio de la noche del 14 de abril de 2014. A las pocas horas de su secuestro, 57 lograron escapar, en su mayoría saltando de los camiones y corriendo hacia los arbustos.

No fue hasta mayo de 2016 que se encontró a la primera niña. Algunos otros también han logrado escapar a lo largo de los años. Entre 2016 y 2018, 103 de las víctimas fueron liberadas luego de negociaciones entre el gobierno nigeriano y los militantes.

El grupo de campaña Bring Back Our Girls dice que alrededor de 100 siguen desaparecidas.

Los informes indican que los militantes han estado abandonando recientemente a sus cautivos restantes, en parte debido a una intensa campaña militar multinacional contra ellos.

Una insurgencia yihadista de larga data en el noreste de Nigeria ha dejado 40.000 muertos y 2,2 millones de desplazados, según la agencia de noticias AFP.

Muchas otras escuelas y universidades de la región fueron atacadas en los años posteriores al secuestro de Chibok en 2014.

Algunos de los ataques han sido cometidos por yihadistas, pero con mayor frecuencia por grupos criminales conocidos localmente como «bandidos», que realizan secuestros masivos para obtener rescate.

Mientras que el gobierno nigeriano habría pagado a Boko Haram unos 3,3 millones de dólares (2,4 millones de libras esterlinas) como rescate por las niñas de Chibok liberadas en las negociaciones, los secuestros escolares recientes han tenido poca participación del gobierno.

En cambio, los padres y familiares se han visto obligados a pagar las cantidades exigidas por los bandidos por la liberación de sus hijos.

Fuente e Imagen: https://www.kbc.co.ke/nigerias-chibok-girls-two-victims-found-eight-years-on/

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Nigeria: To transform education, we need qualified, motivated and supported teachers

By the co-Leads of the thematic Action Track on teachers, teaching and the teaching profession, representatives of Nigeria, Romania and the International Task Force on Teachers for Education 2030

Ahead of the Transforming Education Summit in September, education ministers along with hundreds of youth, teachers and other stakeholders are meeting this week in Paris to revitalize efforts to achieve Sustainable Development Goal 4 and transform education. Together, they are considering how to deliver on existing commitments and identifying new ways to recover pandemic-related learning losses and transform our education systems for sustainable futures. To help the education community get back on track and give new life to efforts to achieve SDG 4 between now and 2030, today we are launching a campaign to put teachers, teaching and the teaching profession at the heart of education transformation.

Barriers to the teaching profession are barriers to quality education

Putting qualified and motivated teachers into classrooms is the single most important thing we can do to support better learning outcomes. In many parts of the world, teachers are too few, classrooms are too crowded, and teachers are overworked, demotivated and unsupported, with the result that learning outcomes suffer. Alongside the educational disruption of the COVID-19 pandemic, the quantitative and qualitative “teacher gap” is throwing our education targets, including SDG 4, way off track. Children in remote or poor areas are disproportionately affected.

More teachers are desperately needed. Globally, we are still millions of teachers short: recent estimates point to sub-Saharan Africa alone needing 15 million teachers to achieve SDG 4 by 2030. Compounding the teacher shortage, in many countries, teachers lack minimum qualifications and training.

Even if teachers are qualified, teacher retention rates are often low since poor working conditions and lack of support drive teachers to change careers. Too often, becoming a teacher is not seen as an attractive career path because the profession is poorly paid and poorly regarded. In many countries, teachers are simply not being paid a living wage, further undermining education systems.

The use of digital technology in education holds much promise for opening up learning to more children and young people. However, we need to improve access to technology for both teachers and learners, especially in sub-Saharan Africa and low-income countries where on average less than 1 in 3 schools have computers for learning and fewer than 1 in 5 have internet. We also need to better prepare teachers to adapt their teaching so that ICTs are used as a means to an end, not as an end in itself.

#TeachersTransform learning

During the COVID-19 pandemic, teachers were resourceful in continuing to educate and innovate in difficult circumstances. They forged new ways of teaching and engaging their students. Importantly, they supported students beyond academic learning, contributing to their well-being. In Rwanda, teachers innovated by using play-based learning to help rebuild students’ well-being following school closures and lockdowns. In Uganda, teachers used the radio to address learning gaps and to provide professional and well-being support to remote teachers affected by isolation.

Teachers know how to achieve the best learning outcomes for their classrooms and they should be given autonomy to organize and adapt to the changing needs of their students. This kind of flexibility has the potential to foster both bottom-up (grassroots) and top-down (system-wide) transformations. To support such efforts, school leaders should be given more autonomy and responsibility. And particular attention must be given to teachers working with displaced and refugee populations and those affected by conflict, including the educators themselves.

Governments and civil society must work together to build respect and trust for teachers and appreciation for the role teachers play in educating future generations. Serious commitment and investment are needed to grow the teacher workforce, improve training and support, include teachers in decision-making and raise the profession’s status.

Education systems need to transform to better support the teaching profession

To genuinely transform education, we must build a workforce of teachers who are engaged, respected and properly resourced. Consultations held as part of the thematic Action Track on teachers, teaching and the teaching profession have suggested three ways in which we can achieve this goal.

First, comprehensive national policies for the teaching profession need to be developed. These policies must provide stronger scaffolding for teacher preparation, career paths and governance, and should also lay out ways to empower leadership and promote innovation, develop qualitative frameworks and provide better work conditions.

Secondly, we need teacher participation in every step of decision-making and policy-making, through robust social dialogue. Teachers were at the forefront of the education response to COVID-19 and are best placed to address learning gaps and long-term learning solutions in the pandemic’s aftermath.

And lastly, we need to increase investment in wages, professional development and working conditions. As part of this, governments must honour their commitment of 20% annual expenditure on education. Domestic education budgets must grow and international donors need to increase levels of education aid to meet the benchmark of 0.7% of gross national income. Teacher policies should be properly costed and effectively implemented, especially in countries with the most severe shortages.

Much work remains to be done, but one thing is clear: teachers are central to transforming education and alleviating the global education crisis. Only together can we reimagine education and deliver on the promise of quality education for all.

Join the #TeachersTransform campaign launched today by the International Task Force on Teachers for Education 2030, as part of the thematic Action Track on teachers, teaching and the teaching profession. More information here.

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No hay clases en Zimbabue después de que 135.000 maestros fueran suspendidos

Una huelga de maestros de Zimbabue que ha paralizado el aprendizaje entró en su segunda semana el lunes, sin una resolución a la vista después de que el gobierno suspendiera a 135.000 maestros por no presentarse a trabajar.

Muchos maestros no se presentaron a trabajar cuando las escuelas abrieron para el primer trimestre del año nuevo la semana pasada, diciendo que ya no podían pagar el viaje de su casa al salón de clases.

Un corresponsal de AFP que recorrió las escuelas de la capital, Harare, encontró a los estudiantes dando vueltas por los terrenos o jugando en las aulas.

Algunas escuelas quedaron completamente abandonadas sin maestros ni alumnos presentes.

Los maestros en Zimbabue ganan en promedio US$100 por mes.

El jueves, el Ministerio de Educación dijo que suspendería a los maestros por tres meses por no presentarse a trabajar.

Los sindicatos contaron el número de maestros suspendidos en 135.000 de los aproximadamente 140.000 empleados en las escuelas públicas.

“El gobierno ha cerrado las escuelas suspendiendo a más del 90 por ciento de los docentes”, dijo a la AFP Takavafira Zhou, presidente del Sindicato Progresista de Docentes de Zimbabue.

La disputa salarial entre los docentes y el gobierno se remonta a tres años atrás, cuando el gobierno pasó de pagar a los trabajadores en dólares estadounidenses a dólares zimbabuenses, cuyo valor se ha debilitado por la inflación.

“El maestro peor pagado gana alrededor de 80 dólares estadounidenses y estamos diciendo que queremos una restauración del salario que ganamos con (el expresidente Robert) Mugabe, que era de 540 dólares estadounidenses”, dijo Zhou.

Zhou acusó al gobierno de “malos tratos” a los maestros.

“Ningún maestro cultiva dinero en un jardín o lo recibe como maná del cielo”, dijo, acusando al gobierno de usar “métodos de matonismo” para intentar obligar a los maestros a regresar al trabajo y prometiendo que los sindicatos combatirían las suspensiones en los tribunales.

Durante el gobierno del autocrático Mugabe, él mismo un maestro capacitado, Zimbabue se enorgullecía de tener uno de los más altos estándares de educación en África.

Los estudiantes de Zimbabue ya han perdido varios meses de tiempo de aprendizaje debido a los bloqueos de Covid-19.

La economía del país del sur de África ha estado en una espiral descendente durante más de una década.

Las huelgas de maestros, enfermeras y médicos son comunes como muchas batallas para llegar a fin de mes y exigir salarios más altos.

El presidente Emmerson Mnangangwa, quien reemplazó a Mugabe después de que el líder de Zimbabue fuera derrocado en un golpe de Estado, se comprometió a reactivar la economía.

Pero los analistas dicen que hasta ahora no lo ha hecho mejor que Mugabe.

Fuente: https://noticiasdelmundo.news/no-hay-clases-en-zimbabue-despues-de-que-135-000-maestros-fueran-suspendidos-mundo-the-guardian-nigeria-news-nigeria-and-world-news/

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