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Guinea Ecuatorial: Marruecos acogerá la Conferencia Regional de la FAO para África en 2024

Marruecos acogerá la Conferencia Regional de la FAO para África en 2024

El Reino de Marruecos arbitrará la próxima Conferencia Regional para África de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), prevista para 2024.

La 32ª Conferencia Regional de la FAO para África, que se ha celebrado en Malabo del 11 al 14 de abril, ha aprobado la candidatura de Marruecos para acoger la próxima conferencia en 2024, según ha informado en un comunicado de prensa la Embajada del Reino de Marruecos en Italia.

Este evento reforzará la cooperación entre Marruecos, la FAO y los países africanos para afrontar los retos de la región en materia de agricultura, desarrollo rural y seguridad alimentaria.

La Conferencia Regional es responsable de realizar consultas de alto nivel para diagnosticar los problemas específicos de la región y los temas prioritarios que deben ser tomados en cuenta en la elaboración del programa de trabajo y el presupuesto para el bienio siguiente, con miras a adaptar los objetivos a más largo plazo de la organización a las necesidades de la región.

Fuente: Darío Mba Obiang Angono (Agregado de prensa en Marruecos)

Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

 

Aviso: La reproducción total o parcial de este artículo o de las imágenes que lo acompañen debe hacerse, siempre y en todo lugar, con la mención de la fuente de origen de la misma (Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial).

 

Fuente de la Información: https://guineaecuatorialpress.com/noticias/marruecos_acogera_la_conferencia_regional_de_la_fao_para_africa_en_2024

 

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Fundación Mujeres por África ofrece 74 becas a universitarias africanas

Fundación Mujeres por África ha abierto el plazo para que las universitarias africanas puedan presentar sus aplicaciones para acceder a las 74 becas del programa ‘Learn Africa’.

Este programa, en el que colaboran en esta edición 32 instituciones educativas (en su gran mayoría universidades de toda la geografía española), ofrece un total de 74 becas, en su gran mayoría de máster, aunque también se ofertan 8 estancias de investigación, tres de doctorado y algunos títulos propios y de experto universitario.

Del total, 45 de las becas son presenciales, 24 online y 5 semipresenciales. Un total de 34 de estos estudios se impartirán en español, 22 en inglés, 10 en francés y 8 serán bilingües inglés/español. El plazo de inscripción está abierto desde el martes 12 de abril hasta el 26 de abril.

También Planeta Formación y Universidades, entidad asociada al programa, ofrece este año 10 becas completas de grado y master, según demanda, en su campus de Rabat, todas de modalidad presencial.

El programa ‘Learn Africa’ tiene como objetivo fomentar la transferencia de conocimiento, el intercambio y la capacitación de las estudiantes universitarias africanas a través de becas ofrecidas por las universidades españolas.

Desde 2013 y hasta el momento, 249 estudiantes africanas de 34 países han sido beneficiarias de este programa, gracias al cual han cursado estudios de diferentes materias y niveles en 40 universidades españolas, una portuguesa y dos centros educativos en Marruecos.

Fuente: https://www.europapress.es/epsocial/infancia/noticia-fundacion-mujeres-africa-ofrece-74-becas-universitarias-africanas-20220411161327.html

 

 

 

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Guinea Ecuatorial: Cronos Airlines comenzará a cubrir la ruta Malabo-Brazzaville-Malabo

Cronos Airlines comenzará a cubrir la ruta Malabo-Brazzaville-Malabo

En fechas próximas, la compañía aérea Cronos Airlines comenzará a cubrir la ruta Malabo-Brazzaville-Malabo, según se desprende de la audiencia que el Ministro de Transportes, Aviación Civil y Marina Mercante concedió al Embajador de Guinea Ecuatorial en Congo, Samuel Ateba Owono Iyanga.

En el marco de las relaciones bilaterales entre los pueblos y gobiernos de Guinea Ecuatorial y el Congo, Samuel Ateba se reunió este viernes en Brazzaville con el Ministro de Transportes, Jean Marc Thystère Tchicaya. En el centro de su intercambio estuvo la cuestión de la cooperación en materia de aviación civil.

En declaraciones a la prensa, el embajador ha manifestado que el gobierno de Guinea Ecuatorial envió un mensaje al gobierno congoleño informando de que la compañía aérea Kronos Airlines se encargaría de cubrir la ruta Malabo-Brazzaville-Malabo, y que se había reunido con el Ministro de Transportes saber si todo el procedimiento burocrático ya estaba listo.

El diplomático ecuatoguineano salió de la audiencia con la plena satisfacción de que en fechas próximas, Cronos comenzaría a volar entre Malabo y Brazzaville; también indicó a la prensa que no es bueno viajar a Guinea Ecuatorial pasando por Etiopía o Douala. Ateba Owono Iyanga cree que es posible ahorrar tiempo y dinero con un vuelo directo de sólo una hora y 30 minutos, e invitó a los congoleños a visitar Guinea Ecuatorial y hacer negocios.

La firma del acuerdo marco de cooperación entre los dos países favorecerá la instalación en Brazzaville de Cronos Ailines en la República del Congo para facilitar el tráfico aéreo.

Fuente: Embajada de Guinea Ecuatorial en Congo-Brazzaville
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

Aviso: La reproducción total o parcial de este artículo o de las imágenes que lo acompañen debe hacerse, siempre y en todo lugar, con la mención de la fuente de origen de la misma (Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial).

 

Fuente de la Información: https://guineaecuatorialpress.com/noticias/kronos_airlines_comenzara_a_cubrir_la_ruta_malabo-brazzaville-malabo

 

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Qué mueve a Elvis Gori Molubela: Perseguir por África entera el sueño de estudiar

En su libro ‘Lo que la noche le debe al día’, Elvis Gori Molubela narra un viaje desde su pueblo natal en la República Democrática del Congo hasta Marruecos con el anhelo de ampliar su educación

Elvis Gori Molubela nació en la República Democrática del Congo el 1 de enero de 1998. En realidad, su nombre verdadero, o el que le pusieron al nacer, es Kabwende Nsungu Wilkins. Hoy ostenta nacionalidad ecuatoguineana, aunque antes fue tanzano, burkinés y de Gabón. Pero estos datos son anecdóticos, porque a lo largo de su vida ha utilizado nueve nombres diferentes y siete nacionalidades distintas, siempre con el objetivo de tener acceso a una educación.

Aprender a leer y escribir. Estudiar. Conocer la historia de su pueblo. Formarse. Ir a la universidad. La determinación de Molubela por conseguir estos objetivos es excepcional, sobre todo teniendo en cuenta que 121 millones de niños y niñas de todo el mundo nunca ha ido a la escuela, y que en países de África subsahariana esta exclusión afecta a uno de cada cinco entre los menores de 12 años y a uno de cada tres en la franja de 12 a 14, según la Unesco.

La historia de Molubela parte de Bukunga, un pequeño pueblo en Katanga, al sur de la República Democrática del Congo, y llega hasta la Universidad de Rabat, donde estudió Derecho. Actualmente, cursa un máster de relaciones hispano-africanas en España con una beca. El afán de continuar formándose le ha llevado por un camino rocambolesco y extraño, a veces surrealista, pero siempre verídico, que narra en el libro que acaba de publicar con la colaboración de Casa África: Lo que la noche le debe al día, y que firma con otro de sus nombres: Kabwende Nsungu Gori. “La noche representa a mi infancia”, explica el autor. “Perdí a mi madre al nacer y mi padre me culpó de su muerte. No pude, como mis amigos, beneficiarme del amor maternal; para mí la infancia fue sufrimiento, esa es la noche. El día es cuando salí de mi pueblo y vine para Marruecos. Día es la libertad, la conciencia histórica, todo eso… Y la noche es el pasado, la parte negativa que tuve cuando era pequeño”, comenta sobre el título de la obra.

Un escenario de violencia y masacres

República Democrática del Congo es uno de los países del mundo más devastados por la violencia y escenario de innumerables conflictos desde hace décadas. Situada en la frontera con Zambia, Katanga, la región originaria de Molubela, es una zona rica en minerales y recursos naturales que también ha sufrido situaciones de inestabilidad desde tiempos de la colonización. Después de la ocupación belga, Moisés Tshombe proclamó la independencia de Katanga y se convirtió en presidente de este nuevo territorio. Entre 1960 y 1963, este fue un escenario más de la Guerra Fría y allí se produjeron numerosas masacres de población civil e, incluso, el asesinato de Patrick Lumumba, por entonces recién nombrado primer ministro de la República Democrática del Congo.

Con posterioridad hubo frecuentes enfrentamientos e insurrecciones en Katanga, y las consecuencias han llegado hasta hoy. Cuenta Molubela que, del 2000 al 2005, los Mai-Mai (uno de los grupos de milicianos armados que actuaron durante el segundo conflicto del Congo) se adueñaron de su pueblo y convirtieron la vida de los habitantes un infierno.

Un aliciente para salir de la pobreza

Molubela accede por primera vez a la escuela a los cinco años, después del fallecimiento de su padre. Corre el año 2003 y, desde entonces, estudiar ha sido el objetivo que ha marcado su vida, un anhelo que recuerda desde su infancia, cuando su abuela le contaba historias de Nkongolo Mwamba, un guerrero medieval que fundó el imperio Luba en el siglo XII. Molubela quería ser como él. “Un día le pregunté a un testigo de Jehová qué tenía que hacer para conseguir lo que mi abuela me pedía, y este me dijo que tenía que estudiar: si estudias vas a saber mucho. Eso es lo que me alimentó el espíritu de salir de la ignorancia y vivir con pasión.”

Empezó negociando con el director del colegio de su pueblo: ser escolarizado a cambio de unos tallos de mandioca seca. Con nueve años se embarca en una trayectoria que le lleva de Bukunga a Lubumbashi, para luego saltar a Zambia, Tanzania, Burkina Faso, Ghana, Costa de Marfil, Mali, Senegal y Argelia hasta llegar a Marruecos en 2014. Una ruta increíble realizada por un joven cuya única idea es continuar estudiando. “Como digo en el prólogo, lo que he escrito es verdad. Las personas que me ayudaron están vivas y se les puede preguntar. De mi pueblo hasta Marruecos. Yo escribí el libro porque conseguí mi sueño, estudiar hasta la universidad. Por eso ahora no tengo ninguna necesidad de mentir a nadie. Me da igual que la gente me crea o no”.

Antes de ser Elvis Gori Molubela, ha tenido otras identidades, pero reconoce que siente ese nombre ya como el suyo propio. Elegido como homenaje a Enrique Gori Molubela, un diputado de Guinea Ecuatorial durante la independencia (y tío de Rita Bosaho, actual directora general para la Igualdad de trato y Diversidad Étnico Racial del Ministerio de Igualdad) es con el que se identifica y con el que tiene toda su documentación y títulos educativos.

Portada del libro 'Lo que la noche debe al día' del escritor Elvis Gori Molubela.
Portada del libro ‘Lo que la noche debe al día’ del escritor Elvis Gori Molubela.ED. MILENIO

“Lo primero que aprendí durante estos años es que no todas las personas son malas. Yo siempre fui hacia el lado de las buenas”. A pesar de su habilidad innata para los idiomas (habla inglés, francés, español, ruso, suajili, lígala y kiluba aprendidos de forma autodidacta) y de tener muy claro su propósito, su camino ha estado plagado de dificultades: no dejaba de ser un niño solo, sin recursos ni documentación, que muchas veces tuvo que dormir en la calle, inventarse una identidad para sobrevivir o recurrir a la ayuda y generosidad de desconocidos o entidades religiosas para comer.

Con una capacidad de sacrificio fuera de lo común, Elvis se hizo todo un maestro de lo que él llama las cuatro artes: la verdad, la mentira, la manipulación y el engaño, como explica a lo largo del libro en diferentes anécdotas. “Estas artes son: decir la verdad. Si es necesario, mentir para salvarte de una situación; manipular si es imposible mentir o decir la verdad, y engañar para salvar a la persona que te ayudó, para que no tenga problemas a causa tuya (…) Las cuatro se deben usar cuando lo que vas a conseguir es positivo para ti y no perjudicará a nadie. Si no es necesario mentir, ¿por qué hacerlo? Si la verdad no te va a hacer daño, di la verdad”, se justifica, insistiendo en que no está orgulloso de haber mentido.

Migrar para estudiar dentro del continente

Los datos reflejan que la mayoría de las migraciones procedentes de países africanos se producen dentro del mismo continente, y solo una pequeña parte se dirige hacia Europa. Según el informe correspondiente a 2022 de la Organización Internacional de las Migraciones, a pesar de que la mayoría de países que forma la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) están clasificados con un índice de desarrollo humano bajo, de los 10 millones de migrantes internacionales que viajaron hacia o desde estos países en 2020, más de seis millones lo hicieron dentro de esa comunidad económica.

Aunque a la hora de desplazarse la mayoría lo hace para buscar mejores oportunidades de vida, trabajo o para huir de la pobreza o conflictos, cada vez son más los estudiantes procedentes de países subsaharianos que se marchan para estudiar, o que aprovechan convenios y becas con universidades europeas para especializarse. Según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación, se estima que antes de la pandemia los estudiantes africanos representaban más del 10% de toda la movilidad de alumnos en el mundo. Sin embargo, el caso de Molubela es doblemente llamativo. Por un lado, por haber realizado toda su ruta migratoria siendo menor de edad y solo; por otro, porque supo ingeniárselas para sobrevivir sin recursos y logró acceder a estudios superiores.

Molubela tiene claro que su trayectoria vital es el fruto del esfuerzo de todos estos años, y así lo explica cuando afirma que no cree en la suerte, sino en proyectos y estrategia. Lector voraz, su mayor aprendizaje no lo ha encontrado en los libros, sino en las personas que ha conocido durante todo este tiempo. “No es la inteligencia, ni la educación, ni la escuela lo que nos permite alcanzar nuestros sueños. Son las relaciones humanas que tenemos con otras personas. Si tú tienes buenas redes, es más simple llegar a tu sueño”.

En la actualidad, Molubela estudia en la Universidad de las Palmas de Gran Canaria con una beca de la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo (AECID). Convencido de que contar su historia le puede ayudar a seguir estudiando, ha invertido parte de sus escasos ingresos en editar su libro en español y en francés. Tiene claro que su futuro pasa por cursar un doctorado. De momento, aunque aún le queden varios meses para finalizar el máster, ya ha terminado el trabajo final que debe presentar para graduarse. Mientras, sigue leyendo y estudiando, en un proceso de aprendizaje que no parece tener fin.

Su idea siempre es volver. Porque a pesar de esa mezcla de procedencias y nacionalidades que le ha acompañado durante los últimos años, Molubela tiene claro que su identidad es baluba, una etnia que desciende del imperio medieval Luba y cuyo origen bebe en las raíces de la mitología.

Emulando a su admirado Nkongolo Mwamba, primer rey luba, el sueño de Elvis Molubela es la utópica reunificación e independencia de los baluba bajo una misma identidad. “La zona donde estamos (los baluba) es muy pobre, no hay nada. Por ejemplo, yo salí de ahí en 2011 y hasta hoy nada cambió: la miseria mata igual o más que antes” lamenta.  “Voy a volver, pero no sé cuándo. Primero tengo que formarme, conseguir dinero y prepararme intelectualmente. Mi idea es quedarme unos cinco años, cursar el doctorado y luego, regresaré”.

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/que-mueve-a/2022-04-03/perseguir-por-africa-entera-el-sueno-de-estudiar.html

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Estudio: 1.400 millones de personas son pobres digitales y la mitad está en África

Un nuevo índice sobre el acceso a internet determina que un 18% de la población mundial no se puede permitir al menos 40 minutos de conexión al día. El dato está lejos del objetivo de desarrollo sostenible de garantizar el acceso universal a la Red en los países menos adelantados en 2020

Un 18% de la población del planeta, 1.400 millones de personas, vive en situación de pobreza digital. Así lo ha estimado un estudio de la Internet Society Foundation y el World Data Lab que establece que alguien es pobre en esta dimensión cuando no se puede permitir un acceso al menos a 1Gb al mes con una velocidad de descarga de 10Mb por segundo (40 minutos de conexión al día) sin que ello represente más del 10% de sus gastos. El dato está lejos del propósito expresado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU de “facilitar el acceso universal y asequible a internet en los países menos adelantados a más tardar en 2020″ como requisito para fomentar la innovación, aumentar la investigación científica y mejorar la capacidad tecnológica especialmente en los países en desarrollo (ODS 9).

Este indicador está relacionado con la consecución de otras metas de la agenda internacional. “El acceso a internet juega un papel importante en la reducción de la pobreza global al proporcionar oportunidades para las personas de bajos ingresos en términos de empleo, información, educación…”, señaló Shana Robinson, responsable de programas de la Internet Society Foundation, durante la presentación virtual del nuevo índice este jueves. La pandemia ha demostrado que “internet es más importante ahora que nunca”, continuó. “Es un salvavidas para muchos y tenemos que asegurar que todo mundo tenga acceso, pero todavía hay demasiadas personas desconectadas”. En esta misma línea, Homi Kharasm, cofundador del World Data Lab, subrayó la estrecha relación entre conexión y trabajo: “El hecho de que estemos conectados hoy por videollamada dice mucho sobre esto”.

Como en otras medidas de la pobreza, las mujeres salen peor paradas: ellas representan el 52% de quienes carecen de acceso a internet

“Internet es un recurso para mejorar la vida de las personas y una herramienta para el bien en la sociedad. Nuestra visión es que es para todo el mundo”, comentó Sarah Armstrong, directora ejecutiva de la Internet Society Foundation. ¿Cómo lograrlo? “Hay dos formas diferentes. La primera es lograr que la gente sea más rica y la otra es bajar los precios”, resumió Katharina Fenz, científica de datos del World Data Lab, que fue la encargada de presentar las estadísticas. Aumentar el ingreso disponible es una vía en línea con los esfuerzos para favorecer el crecimiento económico, el desarrollo internacional y, en definitiva, ligada a la meta de la reducción de la pobreza en todas sus formas, recogida en el ODS 1. Por otra parte, “los países pueden trabajar en la disminución de los precios mediante la implementación de reducciones de impuestos o regulando el mercado para asegurar su buen funcionamiento”, añadió la experta. “Algunos países en vías de desarrollo lo han hecho con éxito”.

Entre los ejemplos destacados están India, Túnez o Bangladés, donde los usuarios pueden tener acceso al paquete mínimo por menos de cinco dólares al mes (4,5 euros). “Eso permite que su población con ingresos más bajos también esté conectada”, anotó Fenz. De hecho, si los precios de India se globalizaran, habría la mitad de pobres de internet en el mundo, según sus cálculos. Por contra, si los precios fueran los de Kenia, habría 46 millones menos en África (porque el coste en este país es inferior al de la media del continente), pero aumentaría en siete millones en el planeta (pues el precio keniano es muy superior al que se oferta en Asia).

Ravi Shankar, director de investigación de la Digital Planet Tufts University, se mostró menos optimista sobre los progresos de India. En su intervención como invitado a la presentación del índice, advirtió que el amplio acceso a internet en el país asiático es todavía mejorable. Este país es el segundo que más cantidad de pobres de internet tiene, con algo más de 100 millones (de una población de 1.400 millones), solo superado por Nigeria, donde viven más de 103 millones de personas privadas de conexión (casi la mitad de sus habitantes).

Añadió Shankar que los progresos en India en cuanto a la democratización de la conexión no necesariamente se traducen en una mejora económica de los usuarios. “Se podría pensar que todo este consumo digital facilitado por la reducción de las barreras de acceso puede resultar en una actividad económica significativa. En la medida en que internet se ha vuelto central en el modo en que las sociedades compran, vende, trabajan, pagan, podríamos suponer que un elevado consumo digital se traducirá en economías más prósperas. Pero los datos en la India muestran que la mayor parte del consumo se concentra en clips de Bollywood y juegos de cricket”, afirmó. “India aún no ha llegado al punto en que toda su acceso y actividad digital resulte en un crecimiento económico inclusivo. Y esto es algo sobre lo que debemos reflexionar”, pidió.

“Hay una gran brecha entre el potencial y lo que realmente se hace”, aportó en este capítulo Kharas. “Pero creo que si se regula adecuadamente, el acceso a internet puede ser enormemente positivo para el crecimiento económico”, matizó. “Cuando observamos la forma en que las personas realmente pobres se han desarrollado y la forma en que sus ingresos han aumentado, casi siempre es consiguiendo que se conecten a mercados más grandes. A menudo, la razón por la que las personas pobres en las zonas rurales tan pobres es porque la única persona a la que pueden vender su excedente es a un solo intermediario. Es un monopolio y las ganancias del valor agregado son percibidas exclusivamente por ese intermediario. Lo que hacen las tecnologías digitales es conectar a muchas de estos productores de escasos recursos con más mercados más grandes. Esa es la gran oportunidad de aumentar sus ganancias para muchas de las personas más necesitadas del mundo que todavía viven en áreas rurales”, detalló el cofundador del World Data Lab.

En opinión del experto, quien cerró la charla en la que se analizaron los datos presentados, la carencia de internet tendría que ser incluida en el listado de privaciones con las que se mide la llamada pobreza multidimensional. “Al hablar de pobreza en general, ahora pensamos en todo un conjunto de dimensiones. Por supuesto, nos centramos en los ingresos, en el umbral del 1,90 dólares al día, pero muchos analistas hablan de pobreza multidimensional: de hambre, de acceso a la salud, a la educación, el agua potable y la electricidad moderna. Toda una gama de elementos que, como diría Amartya Sen, son necesarios para desarrollar realmente sus capacidades económicas. En esa medición, todavía no se ha incluido el acceso a internet”, lamentó.

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/2022-04-02/1400-millones-de-personas-son-pobres-digitales-y-la-mitad-esta-en-africa.html

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Guinea Ecuatorial: El Ministro de Información homenajea a dos periodistas

El Ministro de Información homenajea a dos periodistas

El Ministro de Información, Prensa y Radio, Virgilio Seriche Riloha, junto a la Viceministra, Atalia Modesta Baha, han homenajeado este viernes 1 de abril, a los presentadores Mariano Nguema Esono y Cristobaleña Abia Ntugu.

Mariano Nguema Esono, presentador del programa televisivo A Fondo y Cristobaleña Abia Ntugu, presentadora del informativo en francés, también de RTVGE, fueron galardonados recientemente por la Red Panafricana de Periodistas (RPJ), en un acto celebrado recientemente en Brazzaville.

Ambos han sido felicitados por ser merecedores de estos galardones internacionales y el acto ha concluido con los agradecimientos de los agraciados.

Envío: Sarilusi Tarifa King

Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

Fuente de la Información: https://guineaecuatorialpress.com/noticias/el_ministro_de_informacion_homenajea_a_dos_periodistas

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Por qué Global Citizen quiere acabar con la pobreza extrema en África

«Contra todo pronóstico, incluidas las enormes desigualdades en el acceso a la vacunación, hemos sorteado el temporal del COVID-19 con resistencia y determinación, gracias a la larga historia y experiencia de África en el control de brotes», declaró el Dr. Matshidiso Moeti, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para África, a principios de febrero.

Como ha informado ampliamente Global Citizen, el COVID-19 ha repercutido en todos los aspectos de nuestras vidas y ha sido el principal factor responsable de hacer retroceder décadas de progreso para acabar con la pobreza extrema en África y en el mundo.

Con el telón de fondo de la pandemia de coronavirus, disturbios civiles, golpes de estado, impactos del cambio climático y otros retos a los que se enfrenta el continente en la actualidad, la resistencia y la determinación de los africanos a la que se refirió el Dr. Moeti, son las herramientas con las que África sigue siendo fuerte.

Teniendo en cuenta que 21 de los 25 países más pobres del mundo se encuentran en África, y que el impacto del cambio climático junto con la pandemia de coronavirus afectan con mayor intensidad a los países africanos, los plazos para acabar con la pobreza extrema y sus causas sistémicas deben adelantarse drásticamente, especialmente en esta parte del mundo.

Después de hacer campaña para que líderes mundiales y sus gobiernos, organizaciones empresariales, sociedad civil y organismos multilaterales se unan para acabar con el COVID-19 para todos y poner en marcha una recuperación mundial equitativa de la pandemia en 2021, Global Citizen redobla la apuesta para 2022.

Este año, con el lanzamiento de la campaña Pongamos fin a la pobreza extrema ahora: Nuestro futuro no puede esperar, Global Citizen está redefiniendo nuestra misión principal, pasando de abogar por el fin de la pobreza para 2030 a trabajar incansablemente para acabar con la pobreza AHORA. A lo largo de este año, Global Citizen y global citizens de todo el mundo actuarán para defender los compromisos de gobiernos, filántropos y el sector privado, centrándose en tres áreas temáticas clave:

  • Empoderar a las niñas AHORA moviendo a los líderes del G7 a satisfacer las necesidades de 50 millones de niñas; porque las niñas son la clave para romper los ciclos de la pobreza a través de inversiones específicas en su educación, nutrición y salud, incluyendo los servicios de salud sexual y reproductiva.
  • Romper las barreras sistémicas que mantienen a las personas en la pobreza y limitan su acceso a la justicia social, sanitaria y económica, abogando por la equidad en las vacunas para vencer a las variantes del COVID-19 y prevenir la próxima pandemia. Esto incluye áreas como compartir la propiedad intelectual de las vacunas con los países en desarrollo, fortalecer los sistemas de salud y llamar a la equidad financiera para financiar las necesidades esenciales y abordar los desafíos globales.
  • Adoptar medidas climáticas AHORA para llamar a los países más ricos a que den un paso adelante y cumplan la promesa, aún no cumplida, de destinar 100.000 millones de dólares anuales al financiamiento climático para apoyar la adaptación y la mitigación en las naciones más vulnerables; así como dar prioridad a la seguridad alimentaria, la nutrición y los medios de vida, destinando importantes recursos para la adaptación climática a las comunidades rurales y los pequeños agricultores.

En cada una de estas áreas nos centraremos en amplificar las voces de activistas y ciudadanos; en asegurarnos de que las voces de los más marginados del mundo se escuchen sin producir reacciones o consecuencias violentas, y en que los líderes mundiales rindan cuentas para cumplir sus promesas.

Pero, ¿qué significa todo esto para el continente africano? He aquí un desglose:

Empoderar a las niñas AHORA

«Romper las barreras sociales para las adolescentes tiene un profundo efecto en su capacidad para prosperar más adelante en la vida. Este periodo formativo es fundamental para permitirles nuevas libertades de elección, preparándolas para experimentar una mayor autonomía y ejercer su plena capacidad de acción para convertirse en miembros económicamente capacitados de la sociedad.

Es nuestra responsabilidad colectiva tomar medidas para las intervenciones e inversiones que nutran a las adolescentes, para que puedan impulsar el progreso y participar en la fuerza de trabajo como catalizadores en el centro de nuestro desarrollo».

— Chebet Chikumbu, directora regional de África Meridional y Oriental

Two sisters walk on the way to their school in October 2020, after months of school closures in Niger. In the heart of the Sahel, millions of children returned to school after months of closure due to COVID-19.
Two sisters walk on the way to their school in October 2020, after months of school closures in Niger. In the heart of the Sahel, millions of children returned to school after months of closure due to COVID-19.
Image: © Juan Haro/UN0397977/UNICEF

Siempre ha sido el momento de centrar la atención en las niñas y las jóvenes, verdaderas guardianas de nuestro futuro mundial y, sin embargo, uno de los grupos demográficos más vulnerables y desatendidos, son líderes que tienen un potencial increíble para hacer del fin de la pobreza un logro sostenible.

Sólo en los dos últimos años hemos sido testigos de cómo una pandemia ha extendido las injusticias de género y causado daños a las niñas, en África y en todo el mundo. En Sudáfrica se produjo un aumento sin precedentes de los feminicidios a raíz de las normativas de cierre nacional. Esto se produce después de años en los que las mujeres y las niñas del país han llamado al fin de la violencia de género (VG).

Zimbabue fue testigo de un aumento del 60% de las denuncias de violencia de género durante los cierres nacionales, y la tendencia es similar en varias naciones del sur de África, como Madagascar, Kenia y Malawi, esta última con un aumento del 150% de los casos de violación de menores.

El aumento de la violencia y los abusos contra las niñas relacionados con el COVID es un tema lamentable en todo el continente. Por ejemplo, el aumento de las tasas de embarazo precoz y de matrimonio infantil se está viendo como resultado directo de los cierres de escuelas y de los colegios. El Banco Mundial estima que África Occidental y Central serán de las más afectadas por el matrimonio infantil en el mundo en los próximos años.

La educación de las niñas ha estado siempre en peligro, y aunque se han hecho grandes avances en los últimos años, la pandemia ha revertido casi todos los logros alcanzados para garantizar el acceso a la educación de las niñas de África. La educación de las niñas es clave para acabar con el ciclo de la pobreza, es una inversión que puede mejorar la economía de un país, llevarnos a conseguir la igualdad global y ayudarnos a afrontar los retos globales existentes y sin precedentes.

Los obstáculos a la educación a los que se enfrentan las niñas en el continente africano son violencia de género, conflictos, matrimonio infantil, falta de acceso a los servicios de salud, nutrición, y la mutilación genital femenina (MGF).

De hecho, en África se encuentra Somalia, el país con las tasas más altas de MGF del mundo, una práctica que no sólo impide que las niñas vayan a la escuela (y en algunas tradiciones, es un requisito para el matrimonio infantil), sino que también pone en riesgo la salud de las niñas. La MGF se practica en casi todas las regiones de África, pero su prevalencia es mayor en la región subsahariana.

Un impacto brutal en la educación de las niñas son los conflictos y las crisis que siguen estallando en todo el continente, y que siguen vigentes en algunas regiones. Uno de cada cuatro niños en el mundo está afectado por una crisis, y los conflictos van en aumento en África. Por ejemplo, la guerra vivida en Etiopía, la violencia civil que rodea a la República Democrática del Congo, los golpes militares en el norte y el oeste de África. No se sabe lo que esto significa para el continente, y para las niñas que ya tienen dificultades para acceder a la educación en él.

Como consecuencia de la inseguridad y la violencia, el acceso seguro a las escuelas no está garantizado, y las niñas que faltan a la escuela debido a las crisis tienen menos probabilidades de regresar.

Global Citizen hace un llamado al G7 para que atienda las necesidades de 50 millones de niñas en todo el mundo, destinando un mínimo de 400 millones de dólares para ayudar a millones de mujeres jóvenes y niñas con asistencia inmediata para las comidas escolares, el acceso a la educación y la salud, incluidos los servicios de salud sexual y reproductiva.

Romper las barreras sistémicas AHORA

«Hasta que no estemos preparados para exponer las causas sistémicas de la pobreza extrema, seguiremos atravesando ciclos de desigualdad. Tenemos que comprometernos activamente y no tener miedo de llamar a la discriminación sistémica.  Como global citizens, es nuestra responsabilidad hacer que nuestros líderes rindan cuentas para evitar futuras injusticias y crear la sociedad que nos gustaría ver».

— Maimuna Maibe, directora de Global Citizen en Nigeria.

In this June 3, 2021, file photo an elderly patient receives a dose of the Pfizer COVID-19 vaccine, at a clinic at Orange Farm, near Johannesburg. Pfizer has announced that a South African firm will begin producing the Pfizer-BioNTech COVID vaccine.In this June 3, 2021, file photo an elderly patient receives a dose of the Pfizer COVID-19 vaccine, at a clinic at Orange Farm, near Johannesburg. Pfizer has announced that a South African firm will begin producing the Pfizer-BioNTech COVID vaccine, the first time that the vaccine will be produced in Africa.
Image: Denis Farrell/AP

Una de las mayores injusticias en materia de salud que se han producido en el mundo es que los países de bajos ingresos queden excluidos de la carrera por conseguir las vacunas COVID-19 que salvan vidas para sus poblaciones. África sigue estando drásticamente atrasada con respecto al resto del mundo en lo que se refiere al despliegue de vacunas. Mientras tanto, un pequeño puñado de naciones ricas ha dominado el mercado de las vacunas, algo que Sudáfrica y Kenia han llamado «apartheid de las vacunas».

El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, llegó a decir: «El apartheid de las vacunas debe llegar a su fin. Porque al final, en todo el mundo, nadie está seguro hasta que todo el mundo esté seguro, así que todos debemos ser tratados por igual en todo el mundo y las vacunas deben ser tratadas como un bien público, disponibles a precios asequibles en todo el mundo».

Esta desigualdad sólo servirá para extender la pandemia innecesariamente. Sin la vacunación mundial, es seguro que surgirán nuevas variantes que seguirán suponiendo una amenaza para la salud pública, del mismo modo que lo hicieron Delta y Omicron.

Una y otra vez, África y sus líderes han llamado a las naciones que acaparan las vacunas a compartir las dosis de forma justa. No ha sido un llamado a la caridad, ha sido un llamado a la equidad. También han llamado a las empresas farmacéuticas para que compartan la información y la tecnología de producción de vacunas, especialmente cuando África tiene planes para aumentar su capacidad de fabricación de vacunas en los próximos años a través de un centro de ARNm respaldado por la Organización Mundial de la Salud, para que el continente pueda trabajar para fabricar sus propias dosis y ser autosuficiente en la batalla contra el COVID-19 y futuras pandemias.

La pandemia ha hecho estragos en las economías, y las naciones africanas se han endeudado aún más y luchan por recuperarse de los efectos de la COVID-19. Dos cosas que tienen que cambiar para ayudar a África a recuperarse (y prosperar) son el aumento de la ayuda oficial al desarrollo (AOD), en la que los gobiernos ricos se comprometen voluntariamente a ayudar a las naciones en desarrollo, así como una reasignación adecuada de los Derechos Especiales de Giro (DEG).

Los DEG son esencialmente un activo financiero de reserva asignado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que puede ser negociado entre países a cambio de liquidez o efectivo. Se trata de un salvavidas que puede salvar a las economías de los golpes que la pandemia les ha asestado y, en una primicia histórica, el FMI ha emitido 650.000 millones de dólares en DEG para la recuperación de la pandemia.

Pero la forma en que se asignan actualmente los DEG significa que los países más ricos (que no necesitan tanto los DEG) reciben la mayor parte, mientras que los países más pobres reciben la menor parte. Por tanto, sólo un puñado de países africanos se beneficiarán realmente de la asignación actual de los DEG. Puedes leer más sobre cómo funciona esto aquí.

Los dos mayores obstáculos sistémicos a los que se enfrentan África y el mundo en la actualidad, y que siguen alimentando a la creciente bestia de la pobreza, son la injusticia sanitaria y la desigualdad financiera. Global Citizen hace un llamado para que se compartan las dosis de vacunas y la información sobre la fabricación de vacunas esenciales con los países en desarrollo, para que se fortalezcan sus sistemas sanitarios y para que se reasignen los recursos financieros en beneficio de quienes más lo necesitan.

Tomar acción sobre el cambio climático AHORA

«Cuando crecía, el cambio climático no era un problema, nos enseñaban a amar nuestra tierra, nos animaban a reciclar el agua después de usarla, a tirar las cáscaras de las verduras en un compost para fomentar la fertilización de la tierra, y la basura estaba generalmente mal vista. Esta era la norma, no sólo para mí, sino para todas las familias de mi comunidad en el Cabo Oriental de Sudáfrica.

Por eso me entristece tener que luchar contra algo que debería ser tan obvio como es la protección de la tierra que nos da la vida, pero me siento orgulloso de formar parte de una organización que se enfrenta a esto de frente. Tenemos que hacer lo correcto por nuestro planeta y defenderlo AHORA».

— Sonwabise Mzinyathi, directora general de Política Global y Asuntos Gubernamentales para África Meridional y Oriental. 

A family take their belongings after their home was flooded after a week long of heavy rain, in Antananarivo, Madagascar, Monday, Jan. 24, 2022. Tropical storm Ana has caused widespread flooding in Madagascar, causing the deaths of 34 people and displacing more than 55,000, officials said Monday. With heavy rains continuing, rivers in Antananarivo are rising and officials are urging residents to leave low-lying areas of the capital city and surrounding areas.
Image: AP Photo/Alexander Joe

A finales de 2021, la imagen de unas jirafas kenianas sin vida se coló en nuestras redes sociales y nos recordó lo grave que es la sequía en el este de África. Aunque la imagen fue tendencia en todo el mundo durante unos días, el problema más profundo es algo más que una imagen que puedes pasar por tu línea de tiempo. El cambio climático y sus devastadores efectos en África deben ser objeto de medidas inmediatas.

Siempre se señala que, aunque África es la que menos ha contribuido al cambio climático, es la que peor está experimentando sus efectos, y esto es evidente en todo el continente.

«En los últimos años, he visto cada vez más cómo la crisis climática está afectando al continente africano. Lo cual es irónico, dado que África es el menor emisor de dióxido de carbono de todos los continentes, a excepción de la Antártida», señaló la activista climática ugandesa Vanessa Nakate en la Conferencia Juvenil sobre el Clima previa a la COP26 de 2021.

Y continuó: «Los africanos ya están sufriendo los impactos más brutales alimentados por la crisis climática: huracanes que se intensifican rápidamente, inundaciones devastadoras y sequías fulminantes. Muchos africanos están perdiendo la vida, mientras que muchos más están perdiendo sus medios de vida».

No hay una sola región de África que no esté viendo cómo la crisis climática provoca una destrucción masiva de primera mano. Por eso es tan importante ahora, más que nunca, que el mundo deje de hablar de las medidas que piensa tomar y se lance a tomarlas inmediatamente.

Todo el continente se enfrenta a la escasez de agua y a las sequías relacionadas con el clima, que no sólo afectan al acceso al agua potable, sino al agua para el saneamiento, para la agricultura y la producción de alimentos, y para las infraestructuras y el ganado. Las sequías por sí solas han provocado conflictos e inseguridad en el continente, como por ejemplo la actual violencia entre países que estalló en África Central y Occidental como consecuencia de la desecación del lago Chad.

También se ha producido un aumento desastroso del hambre en toda África, y esto puede estar directamente relacionado con el impacto del cambio climático en la seguridad alimentaria: según se informa, Madagascar está experimentando la primera «hambruna inducida por el clima» del mundo. Cuando el agua se seca, los cultivos se reducen y mueren, y lo mismo ocurre con el ganado. El precio de los alimentos aumenta exponencialmente a medida que la comida se hace más difícil de cultivar y alimentar, y con los índices de pobreza en continuo aumento en el continente, no todo el mundo puede permitirse alimentarse a sí mismo o a sus familias.

Por último, las catástrofes naturales están cambiando y desarraigando los medios de subsistencia de la población africana. Los ejemplos más recientes de esto son las tormentas tropicales AnaBatsiraiEmnati y el ciclón Gombe que destrozaron Mozambique, Malawi y Madagascar de forma consecutiva a principios de 2022. Los tres países aún estaban tratando de recuperarse de una temporada de tormentas tropicales que devastó la misma región en 2019. Las inundaciones y las tormentas están ahogando algunas zonas, las sequías y las nubes de langostas están causando una destrucción masiva en otras.

Estas catástrofes no sólo han arrasado las infraestructuras y los cultivos, sino que han sido la causa de desplazamientos masivos, ya que los ciudadanos afectados huyen de sus países de origen para encontrar refugio y un mejor acceso a recursos en otros. La necesidad de hacer frente a la crisis climática es urgente, la vida de los africanos depende de ello.

Global Citizen llama a las naciones ricas a cumplir sus compromisos financieros para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al clima, a dar prioridad a los pequeños agricultores y a las comunidades rurales y a darles poder financiero en un esfuerzo por impulsar la seguridad alimentaria, y a que las empresas mundiales que emiten grandes cantidades de carbono establezcan pasos claros que indiquen cómo planean alcanzar las emisiones netas cero.

Defender el activismo

People hold banners as they demonstrate on the street to protest against police brutality, in Lagos, Nigeria, Oct. 20, 2020. After 13 days of protests against police brutality, authorities have imposed a 24-hour curfew in Lagos, Nigeria’s largest city.
People hold banners as they demonstrate on the street to protest against police brutality, in Lagos, Nigeria, Oct. 20, 2020. After 13 days of protests against police brutality, authorities have imposed a 24-hour curfew in Lagos, Nigeria’s largest city.
Image: Sunday Alamba/AP

En un mundo perfecto, no sería necesario recabar el apoyo de la opinión pública en torno a soluciones específicas para hacer frente a la pobreza extrema, porque las necesidades básicas y los derechos de todas las personas estarían satisfechos y se respetarían.

Por desgracia, esta no es la realidad. En muchos países africanos, no es políticamente seguro ni popular abordar las causas sistémicas de la pobreza extrema y puede ser incluso una amenaza para la vida.

Seis activistas ugandeses fueron detenidos por protestar contra un proyecto de extracción de crudo que perjudicaría a los agricultores y dañaría a las comunidades locales, mientras que Chad, Malí, Guinea y Sudán sufrieron golpes de Estado exitosos (que suelen ir acompañados de cortes de Internet y supresión de los medios de comunicación) en 2021.

En octubre de 2020, oficiales del ejército nigeriano dispararon contra manifestantes pacíficos de #EndSARS en el peaje de Lekki, en Lagos, matando al menos a 12 personas e hiriendo a muchas otras; hasta la fecha no se ha responsabilizado a nadie de ese terrible suceso, calificado de «masacre» por un grupo creado para investigar.

Ya sea en la defensa del medio ambiente, contra la brutalidad policial o en la participación para la construcción de la nación, el espacio cívico en África se está reduciendo cada vez más y, con él, las voces críticas necesarias para derribar las barreras sistémicas que empujan a las personas a la pobreza y las atrapan en ella.

Además, ninguna de estas soluciones puede tener éxito sin la defensa de los ciudadanos y las alianzas locales, regionales y mundiales con otros activistas, porque el cambio profundo y duradero sólo se producirá cuando los ciudadanos lo exijan y sus voces sean escuchadas.

Por este motivo, la defensa liderada por los ciudadanos es esencial y, por eso, en 2022, Global Citizen también se asegurará de que nuestro trabajo en las tres áreas prioritarias ayude a proteger y elevar las voces de los activistas locales en los procesos de toma de decisiones internacionales, y ayude a los ciudadanos a participar en la toma de decisiones, a través de procesos políticos globales y regionales, así como en las elecciones.

Puedes unirte a la campaña Pongamos fin a la pobreza extrema AHORA: Nuestro futuro no puede esperar, inscribiéndote como global citizen (aquí o descargando la aplicación de Global Citizen) y uniéndote a nosotros para pasar a la acción, ahora.

Fuente: https://www.globalcitizen.org/es/content/global-citizen-end-extreme-poverty-now-africa/

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