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La Educación Ambiental como Política de Estado

Por: Ana Scoones

En la actualidad, ya casi nadie niega la importancia de la cuestión ambiental y que su presencia en las discusiones políticas y económicas del mundo es cada vez más fuerte. La problemática ambiental hoy alcanza casi todos los sectores de la vida de un país.

1- Introduccion: Educación Ambiental: ¿para qué?

En la actualidad, ya casi nadie niega la importancia de la cuestión ambiental y que su presencia en las discusiones políticas y económicas del mundo es cada vez más fuerte. La problemática ambiental hoy alcanza casi todos los sectores de la vida de un país. En América Latina el ambientalismo ha avanzado desde las posturas más verdes, propias de los movimientos iniciados en los países europeos, hacia perspectivas más amplias que proponen “la vinculación de los problemas sociales con los ambientales” [1]. En este sentido, ha surgido lo que puede llamarse una perspectiva ambiental, como la llama Eduardo Gudynas – especialista uruguayo -, quien la define como una manera, una actitud de enfocar los problemas, desde la cual se relacionan la escala local y la global, el tiempo actual y el de las generaciones futuras, se comprende que la naturaleza posee límites. [2]

“Lo ambiental es, al mismo tiempo, un espacio donde confluyen lo social y lo natural y por lo tanto, un espacio en donde conviven las distintas disciplinas del conocimiento para comprender las determinaciones biunívocas entre lo natural y lo social”. [3] En este contexto, la educación proporciona las herramientas necesarias para realizar una análisis crítico de las condiciones ambientales, permitiendo identificar los principales problemas y aumentar la participación en la solución de los mismos.

Este documento se propone hacer un análisis de la Educación ambiental en la provincia de Mendoza, los planes que se han implementado en las últimas gestiones de gobierno, los antecedentes a nivel nacional y qué perspectivas tiene para el futuro. Además se espera que este trabajo sirva para clarificar las distintas concepciones que implícitamente han prevalecido en muchos docentes y en el sistema educativo en general con respecto a la temática del ambiente.

Numerosos autores presentan a la educación ambiental, en todos los niveles y sectores de la sociedad, como la principal solución a los problemas ambientales. No es la única, ya que debe ser acompañada por otras medidas de corte económico, político, tecnológico, etc. [4]. Sin embargo, la aplicación de planes y programas de educación ambiental en países avanzados no ha logrado modificar el ritmo de deterioro delambiente ni la degradación de los recursos naturales a nivel global. Otros especialistas reconocen que la educación es una estrategia fundamental para el cambio de actitudes y comportamientos de la sociedad. Frecuentemente, en estas propuestas, se piensa que el cambio mediante la educación será posible de la mano de las nuevas generaciones. Estas perspectivas permiten englobar algunas tendencias comunes en la evolución de la educación ambiental, pero existen tantas prácticas como concepciones acerca del ambiente.

¿Cuál es el papel de la educación en la formación de una conciencia ambiental en el marco de “un estilo de desarrollo donde la distribución de beneficios sea efectivamente igualitaria como lo es hoy la distribución de los costos?” [5].Tomando los conceptos de Sergio Soto, quien analiza las relaciones entre educación, ambiente y desarrollo, sostiene que el papel de la educación es fundamental en la construcción de un mundo con un sentido ético distinto del desarrollo; la escuela puede, como institución, ayudar a armonizar la relación entre la cultura, el trabajo, los recursos naturales, el conocimiento científico y las formas de organización social.

La educación con un enfoque ambiental, permitirá abrir nuevas perspectivas de trabajo en ámbitos como la protección del patrimonio, crear una conciencia social sobre los problemas del deterioro del ambiente, tanto en bienes culturales como naturales, así como la generación de nuevos conocimientos, nuevas técnicas y nuevas orientaciones en la formación profesional. La formación ambiental “deberá darse en ámbitos formales (currícula de educación básica y media) tanto como en los informales (incorporación de “lo ambiental” en “lo cotidiano”) como política de Estado, haciendo hincapié en los procesos globales y los asuntos locales, generando enfoques innovadores de los problemas y conflictos ambientales que condicionan nuestro estilo de vida y promoviendo una nueva forma de pensar el ambiente” [6].

2- Los aportes de los documentos de los Organismos Internacionales

El desarrollo del término educación ambiental surge en la década de los 60, a instancias de los organismos internacionales –especialmente la ONU- y los gobiernos de los países europeos, orientada sobre todo hacia la conservación de la naturaleza. Desde los inicios, las experiencias de educación ambiental se multiplican en Francia, Suiza, Suecia y Estados Unidos. En la década del 70 se crea el programa MAB (Hombre y Biosfera) en el seno de la UNESCO, pero es en 1972, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, realizada en Estocolmo, donde se recomienda explícitamente la educación ambiental. También aparece el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente). En los documentos emitidos por estas entidades se declara la necesidad de implementar una “educación en cuestiones ambientales, dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a los adultos y que preste la debida atención al sector de la población menos privilegiado, para ensanchar las bases de una opinión pública bien informada” (principio 19 de la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, 1972).

Otro antecedente fundamental lo constituye la I Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, celebrada en Tbilisi en 1977, a partir de la cual se desarrolla un programa internacional sobre educación ambiental [7]. Hasta ese momento, la orientación de los documentos y las experiencias de educación ambiental estaban vinculadas a la idea de preservación de la naturaleza y los aspectos ecológicos estrictamente, descartando los aspectos económicos, políticos y sociales relacionados con el ambiente. La Conferencia de Tbilisi cambió el rumbo de las discusiones, incluyendo en los análisis de los problemas ambientales las relaciones con la economía y señalando el carácter histórico de los mismos.

Según González Gaudiano el texto de la Agenda 21 (Documento aprobado en la Cumbre Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Río de Janeiro, 1992), reconoce la importancia de la Educación para transitar la sustentabilidad. Este camino incluye profundos cambios en los “estilos de vida, en los estilos de desarrollo y en los estilos de pensamiento” [8]. La Educación ambiental postula la promoción de la concientización pública, la participación ciudadana y la capacidad de tomar decisiones.

El apoyo manifestado en estas declaraciones no aparecieron, sin embargo, en la realidad. En el congreso de la UICN en 1996 se denuncia que la educación era la prioridad olvidada de Río. Diez años después esta Conferencia, en la Cumbre de Johannesburgo, volvió a surgir la idea de la educación como prioridad en los discursos y los documentos, pero poco presupuesto destinado para concretarla. Se le ha dado un papel limitado en la gestión pública, un espacio marginal en el espectro educativo, al lado de propuestas de educación para los derechos humanos, las problemáticas de género o de niñez.

 3- Antecedentes en Argentina y América Latina

La Educación ambiental se dió tardíamente en América Latina, con respecto a los países europeos. Los proyectos se asociaron, en la mayoría de los casos, a las iniciativas de los organismos promovidos por las Naciones Unidas. La mayor parte de las dependencias de América Latina en relación al ambiente aparecieron asociadas a los Ministerios de salud o agricultura a mediados de los 70 por recomendación de los organismos internacionales. [9] Según Edgar González Gaudiano, especialista mexicano, este surgimiento tardío en nuestra región puede ser una ventaja porque permite analizar más críticamente el proceso vivido en otros países. Afirma que la educación ambiental “ocupa una posición subordinada dentro de la política en América Latina” [10], y que a pesar de que aparece como una prioridad de todos los gobiernos, hasta el momento está poco institucionalizada. Los países que en este sentido están más avanzados son Brasil, México y Colombia.

Algunos de los problemas más frecuentes que impiden una práctica concreta en esta región son: falta de formación de los maestros; escasa capacitación de otros profesionales; no hay iniciativa de los Municipios ni del sector privado; no se atiende a los problemas de los indígenas ni de sectores marginados; poca comunicación con la comunidad científica y tecnológica. En general, los programas de educación ambiental se formulan para ser aplicados en zonas muy diferentes entre sí, por lo cual no se pueden adaptar a todas las comunidades. En muchos países, a partir de las reformas educativas de los años 90, se comienza a considerar muy lentamente la educación ambiental. Este esfuerzo ha estado orientado al ámbito escolar, y no como un proceso social. Son limitados los procesos por falta de financiamiento, planes educativos rígidos, autoritarios, sometidos a la presión de alcanzar determinados rendimientos en la educación general. Todos estos factores han imposibilitado la continuidad. [11]

Los antecedentes en Argentina datan de la década del 70, en que la gestión pública se interesa por la temática ambiental, movilizada por las recomendaciones de la Conferencia de Estocolmo. Hasta el momento la gestión ambiental tenía una perspectiva parcial, sin atender a la causalidades y efectos extrasectoriales de los problemas. [12]

Desde 1973 se crean distintos organismos dedicados a la gestión y la educación ambiental, constituyéndose desde ese momento en un asunto de Estado. La primera instancia fue en 1973 con la creación de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano, en el seno del Ministerio de Economía. En 1991 se crea la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano, dependiente de la Presidencia de la Nación. En 1996 se modifica su estructura y pasa a denominarse Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable (SRNyDS), formalizado en el decreto Nº 146/98.

Esta Secretaría y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) acordaron en 1997 la creación del Programa de Desarrollo Institucional Ambiental, PRODIA; en el marco del cual se impulsaron actividades de Educación Ambiental, con el objetivo de promover el diseño de la Estrategia Nacional de Educación Ambiental. Esta estrategia fijó prioridades, estableció un plan de acción nacional y creó el marco legal. A partir de un diagnóstico elaborado mediante la realización de encuentros con Entidades Nacionales y regionales, se dió apoyo al desarrollo de la dimensión ambiental en la currícula (Ley Federal). El objetivo de esta estrategia a nivel nacional era promover “la protección del medio ambiente, modificando la actitud mental de los integrantes de la sociedad, revalorizando conceptos, y fomentando la adquisición de destrezas para manejar mejor los recursos naturales y con ello, lograr el desarrollo sustentable” [13] Según los documentos emergentes de este proyecto, la metodología aplicada para generar acciones de educación ambiental, fue amplia y democrática, garantizando la participación a los diferentes actores sociales. Como resultado de este proceso, se identificaron prioridades, base sustancial de la estrategia nacional y el plan de acción.

Estos documentos constituyen uno de los pocos antecedentes en planes oficiales con la intención de apoyar el desarrollo de la educación ambiental. La continuidad de estas actividades fue interrumpida con la finalización del PRODIA en nuestro país y a pesar de que la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Nación tiene entre sus objetivos la educación, son escasas las acciones concretas en todo el territorio nacional que se puedan demostrar en los últimos años. Esta estrategia elaborada con aportes de todas las provincias no ha tenido las repercusiones anunciadas, y se ha limitado a programas o actividades aisladas por parte de algún organismo cuyos objetivos se relacionen con algún elemento o recurso natural.

Recientemente, el anuncio de Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de elaborar la Agenda Ambiental Nacional comenzó con un proceso similar de talleres y consultas regionales para fijar los objetivos y prioridades de la estrategia en educación ambiental.

La educación en la legislación en Argentina y en Mendoza

La presencia de la educación ambiental como obligación del Estado aparece con la incorporación de los llamados “derechos de tercera generación” (artículo 41) en la Constitución Nacional, con la reforma del año 94. Asimismo la Ley Federal de Educación en el artículo 5º, inc. M., establece entre los principios que debe guiar la política educativa, la conservación del medio ambiente.

A nivel nacional la Ley General del Ambiente Nº 25675 determina con respecto a la Educación ambiental en el “ artículo 14 . — La educación ambiental constituye el instrumento básico para generar en los ciudadanos, valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado, propendan a la preservación de los recursos naturales y su utilización sostenible, y mejoren la calidad de vida de la población.

Artículo 15.— La educación ambiental constituirá un proceso continuo y permanente, sometido a constante actualización que, como resultado de la orientación y articulación de las diversas disciplinas y experiencias educativas, deberá facilitar la percepción integral del ambiente y el desarrollo de una conciencia ambiental. Las autoridades competentes deberán coordinar con los consejos federales de Medio Ambiente (COFEMA) y de Cultura y Educación, la implementación de planes y programas en los sistemas de educación, formal y no formal. Las jurisdicciones, en función de los contenidos básicos determinados, instrumentarán los respectivos programas o currículos a través de las normas pertinentes”.

Por otro lado, con respecto a la Información Ambiental, el Artículo 16 dice : “ Las personas físicas y jurídicas, públicas o privadas, deberán proporcionar la información que esté relacionada con la calidad ambiental y referida a las actividades que desarrollan. Todo habitante podrá obtener de las autoridades la información ambiental que administren y que no se encuentre contemplada legalmente como reservada”. Otro aspecto que tiene mucho que ver con lo anterior, es la disponibilidad de un sistema nacional integrado de información ambiental, contemplado en el artículo 17 de la citada Ley. Además determina que las autoridades son las responsables de informar sobre la situación ambiental del país y elaborar un informe anual.

En materia de Participación ciudadana, esta Ley reconoce en los artículos 19, 20 y 21 el derecho que toda persona tiene a ser consultada y a opinar en procedimientos administrativos que se relacionen con la preservación y protección del ambiente, la obligatoriedad de institucionalizar procedimientos de consultas o audiencias públicas sobretodo en proyectos que tengan un impacto en el ambiente.

A partir de la década del 90, surge el cuerpo de leyes ambientales en la provincia deMendoza. La Ley Provincial del Ambiente Nº 5961, sancionada en 1992, llamada dePreservación, conservación, defensa y mejoramiento del ambiente, establece que “el poder Ejecutivo, a través de los organismos gubernamentales competentes, incluirá la educación ambiental y los planes y programas de estudio de todos los niveles de la educación obligatoria y sistemática de la Provincia de Mendoza”(Ley 5961, Título VI, Cap. I, art. 43). En el artículo 44 se detallan los fines de la educación ambiental, entre ellos la formación de ciudadanos concientes e integrados al medio ambiente total y sus problemas asociados, mediante la enseñanza y aplicación de los conocimientos adquiridos; lograr en el educando una clara percepción de lo que es el medio ambiente, considerado globalmente, y de la estrecha y permanente interdependencia entre sus dos conjuntos básicos: el medio natural y el medio cultural; la asunción de las responsabilidades relativas a la conservación, defensa y mejoramiento del medio ambiente”(…). También incorpora la capacitación de los educadores de todos los niveles. Se establece como obligatoriedad del Poder Ejecutivo el financiamiento a través de las partidas necesarias para la educación formal y las que garanticen la difusión de las medidas y normas ambientales.

Por otra parte, el gobierno de la provincia en 1996 –a cargo del Dr. A. Lafalla- dictó el llamado “Decreto verde”, el Decreto Prov. 1939/96 que establece la implementación de Programas Ambientales, en el art. 24 expresa que el Ministerio de Ambiente y Obras Públicas formulará un «Programa de Comunicación al Ciudadano para la Cultura Ambiental» que tendrá por fin el asesoramiento, fomento y capacitación en materia ambiental para la comunidad y que deberá coordinarse con el Programa de Información al Ciudadano. En este Decreto se garantizaba el funcionamiento de un sistema de información al ciudadano acompañado de programas educativos elaborados con la Dirección General de Escuelas, de los cuales no existen constancia de su cumplimiento. También establece la necesidad de articular la cooperación entre distintos sectores de la sociedad, partes interesadas en los problemas ambientales. Estas intenciones, como muchas del Decreto verde, quedaron en los papeles y no se concretaron las acciones ni se destinó el presupuesto necesario para su ejecución.

Si bien en sí mismo, ninguno de estos documentos manifiesta una posición ni un plan sobre educación ambiental, el instrumento legal es fundamental para propiciar una jerarquización del tema en la sociedad y comenzar a gestionar los espacios de intercambio para optimizar la difusión, la información y la formación en temas ambientales. Pero la norma legal, sin la estructura organizacional ni los recursos para su desarrollo, tampoco alcanza para asegurar su cumplimiento.

4- La gestión pública ambiental en relación a la educación en Mendoza

Indagar sobre los planes de educación ambiental implementados en la provincia desde 1995 a la fecha no es tarea fácil, debido a la inexistencia de archivos, documentos, materiales o testimonios que permitieran armar la historia de esta disciplina, en el seno del organismo competente, en este caso el Ministerio de Ambiente y Obras Públicas.

Esta ausencia de información indica que las pocas experiencias respecto de la educación ambiental en Mendoza no han sido continuas ni sistematizadas, que los funcionarios responsables no registraron ni archivaron documentación alguna que posibilitara reconstruir las propuestas, continuarlas o mejorarlas. La educación no ha sido un elemento presente en la gestión pública del ambiente, no se ha formado un equipo de especialistas en este campo ni se ha priorizado la capacitación y la formación encaminada hacia una propuesta integral.

El primer actor social responsable de la educación ambiental es el gobierno provincial. Es suficiente recorrer las oficinas de estos organismos gubernamentales para encontrar la “ausencia” de un área de educación. Los responsables de la gestión provincial afirman que se implementará un programa, mientras que por parte de la Dirección General de Escuelas, no se ocupa de lo ambiental.

En segundo lugar, los Municipios, que en su mayoría cuentan con un área de gestión ambiental, argumentan que no cuentan con presupuesto ni personal capacitado para desarrollar actividades educativas. Sólo algunos departamentos realizan charlas para estudiantes, difunden información o tienen proyectado cursos para docentes.

En tercer lugar, otros actores comprometidos en la educación ambiental, son las organizaciones de la sociedad civil (OSC) que desarrollan actividades vinculadas a la defensa del ambiente. En general sus actividades se enmarcan en el ámbito no formal, y la falta de presupuesto y de difusión son los obstáculos que se oponen a un mejor impulso y resultados.

Desde la administración pública las experiencias relacionadas con educación ambiental han estado limitadas a las visitas guiadas a las áreas naturales protegidas –en especial a la reserva de Divisadero Largo, por su proximidad con la capital-, la forestación con especies autóctonas, como el algarrobo en Lavalle y algunas actividades aisladas, como cursos, conferencias o charlas ofrecidas a las escuelas, más en primaria (hoy EGB) que en media (hoy Polimodal).

Muchas de estas actividades esporádicas han sido iniciativas de las propias escuelas en el marco de proyectos institucionales.

El análisis de las últimas gestiones gubernamentales dan cuenta de la falta de una dedicación al tema educativo, y que las pocas acciones realizadas han sido seminarios o charlas dedicadas a los temáticas ambientales. No hay registros en la Subsecretaría de Medio Ambiente de la existencia de un espacio ni planes para educación.

En el ámbito de la capacitación docente podría decirse que la cuestión ambiental prácticamente no figura. Las acciones y proyectos que se pueden considerar dentro de la educación ambiental son experiencias aisladas, iniciativa de algunos establecimientos educativos y a veces promovidas por la gestión municipal. Las actividades relacionadas con la basura (reciclaje, limpieza, tratamiento) y el mejoramiento de las condiciones sanitarias son las más frecuentes. En general estas acciones apuntan a temáticas relacionadas con lo ecológico, como un ciclo de charlas sobre aire, residuos, suelo, contaminación, cambio climático, agua, etc. Los Municipios han sido los protagonistas de algunas experiencias, sobretodo en el ámbito escolar, ligadas a ferias de ciencias o concursos de afiches o mensajes relativos al cuidado del medio ambiente.

Todos estos proyectos, si bien han significado un esfuerzo de la gestión municipal, no han tenido continuidad y sistematización, no se han multiplicado en otros ámbitos, como puede ser la educación comunitaria. Las campañas sobre basura o consumo de agua no son suficientes para hablar de un proyecto educativo. En muchos casos no se manifiesta una claridad en el mensaje, o la actividad queda solamente en el mensaje, sin profundizar la reflexión sobre las causas que concurren en un problema y las distintas interpretaciones, por cruce de intereses, que este problema puede generar.

En cuanto a la gestión actual, en febrero de 2005, se ha iniciado un Programa Provincial de Educación Ambiental (PPEA) en el ámbito de la Subsecretaría de Medio Ambiente, del Ministerio de Ambiente y Obras Públicas.

Este vacío en la gestión pública con respecto a la educación ambiental pone de relieve las debilidades que han sido señaladas en otros análisis referidos a la gestión ambiental en general. El Estado no cumple con las funciones que se le asignan en la Ley Provincial del Ambiente, tampoco articula con otros actores sociales –como DGE, instituciones educativas de distintos niveles, organismos de investigación, universidades, organizaciones de la sociedad civil- para elaborar planes, ejecutarlos y buscar co financiamiento en aquellas tareas que no cuentan con presupuesto. Desde el ámbito de la Dirección General de Escuelas, el otro organismo responsable de la educación ambiental, tampoco se ha demostrado preocupación. Los argumentos son simplistas y resaltan la excesiva carga temática del currículo escolar y la falta de recursos para iniciar una capacitación hacia tal fin. El papel de la DGE se limita a evaluar proyectos de capacitación docente para otorgar puntaje, entre ellos las propuestas que, a instancias de instituciones de capacitación, tengan que ver con el ambiente.

5- Distintas miradas y concepciones en Educación Ambiental

Muchos planes, programas y estrategias se han ensayado en los países del Norte, sobretodo en Europa, apuntando a la sensibilización por la naturaleza y el predominio de lo verde. A partir de las últimas décadas, la diversidad de posturas en el “ambientalismo” también afectó a las propuestas de educación ambiental, promoviendo el activismo de los alumnos sin demasiadas reflexiones acerca de las vinculaciones de lo ambiental con el sistema socio-económico y político en el que se inserta. Más contenidos y más actividades dentro del curriculo escolar ha sido la tendencia más fuerte en el desarrollo de la Educación ambiental en las primeras décadas de su institucionalización. Posteriormente surge la idea de transversalidad y de integración del tema en distintos proyectos interactivos.

La adopción de ejes transversales promovidos por la reforma de España en los 90 [14]llevó a adoptar estos principios en la educación latinoamericana. Los contenidos transversales se incluyen como proyectos, con una propuesta de temáticas actuales, como los grandes problemas ambientales globales vinculados a las experiencias cotidianas del alumno. Sus objetivos son convergentes y apuntan a una educación integral basada en los valores.

La interdisciplina ha sido la perspectiva predominante en la mayoría de los países. Uno de los temas más discutidos ha sido el de los criterios para seleccionar contenidos en educación ambiental, siendo la ecología el campo científico más fuerte en la definición de temas. Conceptos como ecosistema, biodiversidad, equilibrio ecológico, los recursos como agua, suelo y aire, han conformado el núcleo de los planes de educación ambiental. Estos contenidos, en realidad, han estado presentes en los planes de estudio, en el campo de las ciencias naturales, con distinta organización y jerarquización. Entonces, un curso de educación ambiental incluía desde los recursos naturales y la energía hasta el suelo, el agua y el aire, haciendo referencia a las sustancias que los contaminan, en unidades separadas. No existía una integración y una relación entre sí con vistas a explicar los procesos que causaban su deterioro. No había un cuestionamiento sobre las bases socio-económicas, políticas y culturales, y las condiciones históricas que provocaron la situación actual.

Aún así, y “a pesar de las intenciones que guiaban estas experiencias, las mismas no logran constituir un proyecto sistemático de EA que alcance entidad y relevancia dentro de la oferta educativa publica” [15]. Estas conclusiones que correspondena un trabajo realizado en la provincia de Buenos Aires demuestra que en todo el país la situación ha sido similar. Los documentos oficiales producidos a partir de la Ley Federal de Educación no reflejan un tratamiento específico del enfoque ambiental, a pesar de quedar manifestado en los objetivos y principios de esta Ley. González Gaudiano muestra cómo, desde que surge la preocupación hace ya treinta años a la actualidad, el contenido pasó de ser una cuestión meramente conservacionista, donde la ecología constituía el contenido exclusivo, a relacionarse con el modelo de desarrollo, con las diferencias socioeconómicas y políticas entre los países, y con las dimensiones culturales. Todo ello está obligando a integrar, en el contenido de la educación ambiental, a los actores sociales que están por detrás de la contaminación, de la depredación, etc., con lo cual las ciencias naturales deben, forzosamente, dar espacio a las ciencias sociales. La educación ambiental pasaría de ser una rama de la ecología a ser una disciplina necesariamente inter, multi o transdisciplinaria.

La educación ambiental no es un contenido más, implica un cambio de enfoque pedagógico, es una perspectiva compleja.

Siempre se ha invocado a las “actitudes y valores que motivan a las decisiones humanas como la base del sistema económico que lleve al mundo a una crisis ambiental” [16] Sin embargo, no parece haber una relación entre actitudes y comportamientos, entre niveles de conocimiento y comportamiento. Se puede disponer de mucha información sobre actitudes favorables al medio ambiente, y al momento de actuar, hacerlo de manera contraria. Estos principios que dominaron la producción en Educación ambiental muchos años está siendo discutida hoy, ya que el énfasis puesto en las actitudes y valores individuales contribuyó en cierta forma, a despegar la temática ambiental de los problemas socioeconómicos globales.

Según el análisis realizado de la gestión pública en Mendoza, la mayoría de las propuestas enunciadas como educación ambiental están impregnadas de conocimientos sobre “ecología”, se denomina en forma indistinta lo ecológico y lo ambiental. El cuidado del ambiente queda circunscripto a la adopción de medidas individuales, cambio de valores y comportamientos en una sociedad consumista que debe parar el deterioro del planeta. No reconocer las verdaderas causas de la degradación y distribuir responsabilidades por igual, a través de un discurso destinado a supuestos cambios de valores sin cuestionar el orden mundial existente. Los planes y proyectos están vacíos de contenidos, saturados de activismo, convertidos en una formación ética hacia un cambio global. El amor por la naturaleza bastará para sanar el planeta, es la mirada que subyace en la mayoría de los proyectos de educación ambiental que ofrecen los organismos gubernamentales, que promueven la salida al terreno y el conocimiento sobre los elementos de la naturaleza. Otro grupo de experiencias, muy aisladas y dispersas en las escuelas, a voluntad e iniciativa de los docentes o directivos, a veces en comunicación con otras entidades y vecinos, son los trabajos realizados por los escolares en el marco de proyectos institucionales o transversales, dedicados a difundir hábitos y actitudes sobre el cuidado del ambiente, alguna campaña en el barrio y acciones a favor de solucionar un problema local. La escasa bibliografía sobre el tema con que cuenta el docente, lleva a que se utilice material de revistas y diarios, donde la temática ambiental tiene el mismo tratamiento tradicional, limitado a temas de reciclado de basura, conservación, la huerta orgánica, etc.

6- ¿Por qué hablar de educación ambiental para el desarrollo sustentable?

Precisamente, porque se espera superar ese papel limitado que a la educación ambiental se le concedió tradicionalmente en muchos de los países que atendieron las recomendaciones de los organismos internacionales, entre ellos muchos latinoamericanos. Es decir, un papel en el que el ambiente se reducía a la naturaleza y la educación ambiental a la escolarización básica. Un papel que aceptó incorporar la dimensión ambiental en los libros de texto de Ciencias Naturales, pero no en los de Ciencias Sociales. Un papel que asignaba un lugar sectorizado a lo ambiental, lo que lo hacía ajeno a los otros sectores. [17]

En los últimos años, la apertura del debate sobre el papel de la educación en la crisis ambiental global ha llegado a los países latinoamericanos, si bien nuestro país está atrasado con respecto a los movimientos que se encuentran en Brasil, Ecuador o México. En Mendoza, particularmente, la importancia de lo ambiental ha ido en incremento, frente a la ausencia que tiene en el ámbito educativo. Los modelos que vienen de otros países deben ser estudiados, analizados y adaptados a las condiciones particulares de cada comunidad, desde el lenguaje, la cultura y los intereses de cada grupo social. En general, se ha querido adoptar estas propuestas, llamadas “verdes” en los distintos contextos de la provincia, sin que exista una producción local de conocimiento escolar.

Las discusiones alrededor del concepto de desarrollo sustentable para América Latina, han coincidido en reconocer el rol estratégico de la educación en el logro de un cambio real en los modelos imperantes. La incorporación de la perspectiva histórica, que permite analizar críticamente el papel de los distintos actores sociales en la valoración de los recursos ambientales, ha facilitado la explicación de los procesos, que son sociales, económicos, políticos y culturales. El nuevo enfoque de la educación ambiental para el desarrollo sustentable está recién difundiéndose, no hay formación de recursos humanos en esta perspectiva en el ámbito provincial. Por otro lado, se están oyendo voces detractoras de este concepto, argumentando que es un nuevo discurso de la globalización para afianzarse en los modelos vigentes en nuestros países. La discusión queda abierta y las posibilidades de que surjan nuevas posiciones, enraizadas en nuestra historia y cultura.

7- Escenarios futuros: la educación ambiental como política vinculada a la gestión pública

La gestión ambiental en la provincia ha estado marcada por avances y retrocesos. Ligada a esto, la educación ambiental ha tenido un desarrollo dispar, más fuerte en la práctica escolar puntual que en la producción teórica y metodológica.

En la bibliografía especializada son escasos los análisis desde el punto de vista de las políticas del Estado en cuanto a gestión ambiental. ¿Se incorpora la Educación Ambiental como una estrategia básica para la gestión?. ¿Es un componente presente en las políticas?. En los análisis que abordan otros autores en este libro se mencionan los desafíos que enfrenta hoy la institucionalidad pública y los futuros gobiernos de la provincia. Entre estos desafíos aparecen distintos actores, distintos componentes, sin los cuales no se puede articular una verdadera gestión del ambiente. La educación abarca transversalmente estos componentes, en diferentes ámbitos, tanto formal como no formal.

Uno de los tópicos a discutir es ¿Cuál es la vinculación de la educación ambiental con las políticas públicas en materia de gestión ambiental?. La educación forma parte de las políticas públicas y debe plantearse como una estrategia más encaminada hacia la prevención, identificación y solución de los conflictos ambientales. Si la política ambiental se convierte en una política reactiva, también la educación se convertirá en una actividad puntual necesaria para acompañar la solución de un problema específico, tendrá una duración limitada en el tiempo y sólo alcanzará a una población determinada. En general, este tipo de proyectos ejecutados por iniciativa del gobierno, se han debilitado y finalmente, han concluído, con el cambio de la gestión gubernamental. No se han instalado como práctica permanente, a pesar de la obligatoriedad que establece la ley.

Se espera que en un contexto de sociedad con un avanzado estado de concientización, el proceso de instalación de la EA debería producirse en forma espontánea como resultado de preocupaciones sociales y ciudadanas. Pero hay que reconocer que esa secuencia «lógica» de legitimación de temáticas de reflexión y espacios experienciales, resulta muy lenta respecto al acelerado proceso de deterioro planetario y local” [18]. Dadas estas circunstancias, la implementación de la educación para la comprensión de los procesos que afectan al ambiente debería producirse en dos planos, desde las autoridades gubernamentales, como decisión política, y desde las bases, con amplia participación de los actores involucrados, docentes, organizaciones barriales, comunidad educativa, instituciones, etc.

¿Qué educación ambiental necesita Mendoza?

Una de las primeras tareas pendientes en esta materia, es la discusión y reflexión sobre qué educación ambiental debe asumir la provincia, qué perspectiva, qué estrategias, hacia dónde y con qué objetivos. Este debate es necesario para fundar propuestas claras y no seguir repitiendo experiencias que no dieron resultado.

Profundizar las discusiones teóricas para esclarecer posiciones educativas y hacia el ambiente permitirá detectar “tradiciones” vigentes en la práctica, concepciones subyacentes y definir los contenidos concretos de un programa provincial. Como se ha expresado anteriormente el enfoque de la educación ambiental que ha dominado este campo, ha cambiado desde posiciones muy naturalistas a las posturas más globalizantes, en que no se separan las cuestiones históricas, sociales, culturales y políticas del ambiente natural.

En los últimos años, se ha abierto un nuevo campo de investigación acerca de las representaciones sociales de los docentes sobre los problemas ambientales, y el modo en que influyen sobre las actitudes y prácticas pedagógicas. Los expertos consideran que el “primer paso para la realización de la educación ambiental consiste en la identificación de las representaciones que tienen las personas involucradas en el proceso educativo” [19]. Según Ferreira Da Silva –quien ha estudiado este tema en Brasil- las representaciones sociales por lo general definen las prácticas en el aula sobre el ambiente.

Coincidiendo con González Gaudiano: “ no basta la existencia del elemento objetivo (degradación), es necesario que la sociedad humana relacione dicha situación con determinadas causas antrópicas y, además, que considere tal estado como crítico. Eso también es un producto histórico” [20]. Debe respetar la idiosincrasia y las pautas culturales de cada comunidad, los problemas propios. Las propuestas homogeneizadoras han fracasado. Es necesario la consulta y el contacto con los líderes y representantes de cada comunidad, barrio, distrito, para acotar las propuestas al contexto.

Una propuesta para Mendoza de Educación Ambiental debería formularse sobre los siguientes ejes:

– Una educación para la participación ciudadana: ¿Puede la escuela incidir en las políticas públicas?. La participación pública ha sido, generalmente, una de las fuerzas motoras para introducir los temas ambientales en la agenda pública, tanto a nivel nacional como internacional. El enfoque educativo orientado hacia la participación ciudadana en problemas ambientales permite preparar en la capacidad de tomar decisiones, resolver problemas y tomar iniciativas en cuanto a las problemáticas que preocupan a la comunidad. La educación ambiental puede convertirse en espacio fundamental para la construcción de una ciudadanía comprometida con la calidad ambiental.

– Una educación para ejercer los derechos ambientales: es importante reconocer la dimensión política de la educación ambiental, como práctica pedagógica que contribuye a formar el espíritu crítico. La reforma constitucional de 1994 reconoció la existencia de“derechos de incidencia colectiva” y expresamente, el derecho de protección al ambiente, la igualdad ante la ley, al usuario y al consumidor, incorporando como garantía para la protección de estos derechos, al recurso de amparo. [21] Estos derechos colectivos se caracterizan por abarcar una variedad de intereses difusos, que no están en la cabeza de un sujeto particular, sino esparcidos, difundidos entre todos los miembros de una comunidad. El derecho a la información pública ambiental y a gozar de un ambiente sano pueden incluirse en la enseñanza de contenidos curriculares tradicionales como “formación ética y ciudadana”.

– Una educación para el desarrollo sustentable que comprenda la visión histórica, local/global, interdisciplinaria del ambiente. El desafío de un modelo de desarrollo sustentable, que pretenda integrar lo económico, lo social y lo ambiental requiere de estructuras educativas aptas para abordar tal complejidad, a la vez que una flexibilidad conceptual y metodológica. En este sentido, la formación en todos los planos, desde los niveles básicos hasta la educación universitaria es fundamental para integrar la comprensión del ambiente en el sistema educativo.

Aun cuando el campo teórico se ha fortalecido, muchos aspectos continúan sin resolverse. Algunos de los actuales cuestionamientos responden a indefiniciones en distintas cuestiones:

– ¿Cómo formar valores y qué valores transmitir?

– ¿Es mejor estudiar el ambiente sectorizado en el curriculum escolar?

– ¿Cómo transversalizar en el currículo los valores ambientales?

– ¿Cómo integrar la educación formal y la no formal?

– ¿Cómo relacionar lo económico con lo ecológico en proyectos ambientales?

Estos y otros cuestionamientos se nos presentan en este campo, que por esa razón es dinámico, vivo y en construcción.

¿Cómo implementar una educación ambiental?

En general, los argumentos para justificar la no práctica de la educación ambiental gira en torno a distintos obstáculos que se presentan en la realidad provincial y que atentarían contra la implementación. Algunos de ellos son cuestiones que dependen de una decisión política, como la falta de presupuesto, otros están implícitos en el sistema y son más difíciles de superar. Mencionaremos algunas de estas dificultades:

· No hay documentación de experiencias anteriores. El registro de estos programas y acciones implementadas constituiría el marco referencial y un gran apoyo en el proceso de construcción de nuevas propuestas.

· La formación docente en el campo de lo ambiental es débil. Si nos referimos a los docentes de EGB, la inclusión de conceptos relacionados con el ambiente se reduce a las ciencias naturales. No hay ofertas de especialización o cursos de capacitación regulares que estén al alcance de los docentes para sistematizar una formación en este campo.

· Escasa bibliografía, sobretodo con enfoque didáctico y metodológico. Escasas experiencias de abordaje interdisciplinario.

· El conocimiento ambiental es sobretodo global, existe poca circulación de información sobre los problemas locales

· Desarticulación entre los principales actores responsables de la gestión pública en materia ambiental y educativa.

· Escasa relación provincia-municipio para emprender acciones en común sobre ambiente.

Las posibilidades de una implementación

A modo de sugerencias, algunas acciones que se pueden articular para superar los obstáculos son:

· Reconocer y conocer nuestros problemas

Para integrar un plan de educación a la gestión ambiental, se debe contar con buena información para conocer nuestra realidad. Para ello, en Mendoza existen centros de producción científica y tecnológica como las Universidades públicas y privadas, el Centro Regional de Investigaciones, donde se genera el conocimiento y hay almacenada mucha información valiosa sobre nuestros problemas, información que los gobernantes luego “contratan” con expertos o consultores. Hay investigaciones científicas serias, actualizadas y de origen local. Pero esta información debe ser mediada, debe ser transferida al ámbito educativo formal y no formal con lenguaje adecuado y accesible. Se debe evitar la disociación entre escuela y científicos. Esto requerirá de nuevos enfoques pedagógicos.

· Articular las distintas jurisdicciones

Establecer vínculos a nivel nacional, pero fundamentalmente mirar la propia realidad y generar propuestas que respondan a las demandas de las distintas jurisdicciones y que concentren los esfuerzos hacia la solución de los problemas ambientales de todos los departamentos. En esto, las autoridades locales son las que mejor conocen la raíz y el estado de situación de tales problemas, las potencialidades de su comunidad y las posibilidades de un proyecto exitoso. El Municipio es un ámbito ideal para aplicar programas de educación ambiental, sobretodo no formal, articulando con otros sectores de la gestión.

· Articular acciones con la Dirección General de Escuelas

Trabajar en conjunto con la Dirección General de Escuelas es una premisa fundamental, pues es el organismo que conoce y maneja el sistema educativo, las instituciones y los docentes. Si se pretende introducir el enfoque ambiental en la curricula, se deberá negociar y llegar a un lenguaje común, respetar los tiempos de las transformaciones y evitar las imposiciones. Este proceso se vincula con el punto siguiente de la formación de docentes.

Preparar a los futuros docentes en el análisis de los problemas socio-ambientales, que pueda generar desde las aulas un cambio paulatino que se reproduzca en sus comunidades. Por lo tanto, la formación inicial de los docentes sería un primer paso a tratar de abordar en una implementación de la educación ambiental integral. En esto la Universidad tiene un papel relevante en la promoción de la investigación y la extensión comprometida con la sustentabilidad ambiental.

Por otro lado, planificar la capacitación a los docentes implica tener en cuenta algunos aspectos para asegurar la permanencia en el tiempo. La escuela ha sido objeto de numerosos cambios curriculares en los últimos años. Sin embargo, el intento de implementar innovaciones ha tenido una cierta resistencia de las instituciones y de los docentes.

· Trabajar con el tercer sector, sobretodo con organizaciones no gubernamentales que se dedican a la defensa del ambiente.

Muchos expertos analizan estos procesos y coinciden en apuntar algunos factores que han hecho fracasar o retrasar la renovación. Por un lado, los cambios han sido impuestos desde las autoridades del gobierno escolar, con casi nula participación de sus protagonistas, los docentes. Se debe considerar a los profesores desde los fundamentos de las propuestas, ver sus posibilidades reales, tener consultas permanentes con todos los sectores docentes. Se rechaza la capacitación tradicional del “especialista” en el tema, hacia el “ejecutor”, el maestro de aula. Estas experiencias de trabajo han provocado resistencia por parte del ámbito docente, impidiendo una verdadera transferencia. Se debe propiciar la amplia participación de todos los integrantes de la comunidad educativa, para lograr que todos se apropien del proyecto. El sentido de pertenecer a la ciudadanía y ser protagonista en la defensa de los derechos es fundamental para influir en la conciencia social sobre los problemas ambientales. Es recomendable generar procesos en red, mediante la formación de capacitadores que multipliquen sus experiencias en equipos docentes en los propios establecimientos, en un trabajo cooperativo donde no se establezcan jerarquías.

Tareas pendientes

Después del análisis realizado, aparecen muchos temas pendientes, en especial desde la Administración Pública. Hay una tarea que se debe emprender ahora, pero que no puede abarcar solamente una gestión gubernamental: la educación para la comprensión y valoración del ambiente. Debe ser una política de Estado y superar las diferencias y las posiciones de cada signo político que asuma el gobierno de la provincia. Es una tarea planificada, con metas alcanzables a corto, mediano y largo plazo, para lo cual es necesario plantear estrategias vinculadas a las características específicas de cada comunidad específica. Además, algunas tareas que se pueden encarar son: elaborar una gama de indicadores para evaluar proyectos y estrategias de Educación ambiental, estimular la producción local de bibliografía que apoye al docente en su tarea, aumentar las publicaciones y su difusión en este campo e incidir en la políticas ambientales a mediano y largo plazo. -EcoPortal.net

BIBLIOGRAFIA

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* Docente de la Universidad Nacional de Cuyo. Vice-presidente de Oikos red ambiental (Mendoza).

[1] Gudynas, E. 1992. Los múltiples verdes del ambientalismo latinoamericano, en Revista Nueva Sociedad Nº 122, Noviembre-diciembre 1992. Venezuela. P. 105.

[2] Idem, p. 107.

[3] Meza Aguilar, L. Educación ambiental. ¿Para qué?. En: Revista Nueva Sociedad Nº 122, Noviembre-diciembre 1992. Venezuela p. 176-185.

[4] Guzmán Ramos, Aldo. 2003. Educación ambiental y problemática medioambiental global. Publicado en Eco-portal- revista electrónica: www.eco-portal.net. Sección Artículos. Agosto 2003.

[5] Mininni Medina, Naná. Relaciones históricas entre sociedad, ambiente y educación. En: Ciencia, cultura y sociedad. Nª 2. Escuela de Formación Pedagógica y sindical “Marina Viste”. Fundación Charles p.9.

[6] Sosa, Eduardo.2003. ¿Crisis de gobernabilidad en la gestión ambiental?. Perspectivas y desafíos futuros para la institucionalidad pública ambiental provincial. En: Gobernabilidad para el desarrollo sustentable. Premio de monografía Adriana Schiffrin-2003. fundación ambiente y recursos naturales. Buenos Aires. P.47.

[7] Meza Aguilar, L. op.cit. p.181.

[8] González Gaudiano, Edgar. 2000. Complejidad en educación ambiental, en Revista Tópicos en educación ambiental, Vol 2, Núm.4, Universidad de Guadalajara. pp 22.

[9] Meza Aguilar, Leonardo. Educación ambiental ¿para qué?, en Revista Nueva Sociedad Nº 122, Nov-Diciembre 1992. p.181.

[10] González Gaudiano, E. Conferencia dictada en 1º Congreso Nacional de Educación Ambiental para el Desarrollo Sustentable, Río Tercero, Córdoba, 6/5/04.

[11] Idem

[12] Documento Base de la Estrategia Nacional de Educación Ambiental para la Rca. Argentina. Programa Desarrollo Institucional Ambiental. Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente. Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental. P.8.

[13] Idem, p.20.

[14] González Gaudiano, E. En pos de la historia de educación ambiental. En: Revista Tópicos en Educación Ambiental, Universidad de Guadalajara, México. Nº8, p. 29.

[15] Sessano, Pablo. Op.cit.

[16] Houston, Helena. 1994.

[17] González Gaudiano, E. 2003. Hacia un decenio de la Educación para el Desarrollo Sustentable. En: revista “Agua y Desarrollo sustentable”, México, Gobierno del Estado de México, Julio, vil I, nº 5, p. 16-19.

[18] Sessano, Pablo. Educación ambiental en el sistema educativo de Buenos Aires. En : Eco-portal, revista electrónica, 11 abril 2004.

[19] Ferreira Da Silva, Rosana. 2002. Representaciones sociales de medio ambiente y educación ambiental de docentes universitarios(as). en: Revista Tópicos en Educación Ambiental nº 4, Universidad de Guadalajara, México. p. 24.

[20] González Gaudiano, E. 2003. En pos de la Historia en educación ambiental, en : Revista Tópicos de Educación Ambiental Nº 8, p.39.

[21] Artículos 41, 42 y fundamentalmente 43 de la CN. Vale señalar que el derecho público provincial, habia mostrado una evolución más temprana en este tema; ya durante la década del 80’ diversas provincias habían comenzado a reconocer diferentes modalidades de tutela de los intereses colectivos o difusos (por ejemplo, la constitución de la Pcia. de Córdoba -art. 53- reformada en 1987, la ley 10.000 de Santa Fe del año 1986, entre otros casos).

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Qué paradoja: Ellos dicen tener filosofía, nosotros únicamente cosmovisión.

Por: Ollantay Itzamná

En la retórica de la intelectualidad se asume que los pueblos indígenas u originarios de Abya Yala, y del resto del mundo, tenemos únicamente cosmovisiones y Occidente tiene filosofía.

Es muy común oír a indígenas (profesionales o no) repetir con aires de orgullo sobre la cosmovisión de sus pueblos, como la máxima construcción intelectual y espiritual de sus ancestros. Pero, ¿sabrán para qué y quiénes acuñaron el concepto de cosmovisión? ¿Sabrán que al asumir/apropiarse de tal constructo “naturalizan” el racismo integral que tanto nos daña?

Según Dilthey, Schelling, Heidegger, Kierkegaard, Hegel, entre otros, la cosmovisión es la forma primaria (preteórica) de ordenar y explicar el mundo, hecho por un grupo cultural, sin mayor abstracción teórica. La filosofía, en cambio, es la explicación profunda y amplia de la realidad total. Es la abstracción teórica y metafísica para responder a las preguntas trascendentales que inquieta a la humanidad.

Por eso Heidegeer, a inicios del siglo XX, dirá: “La cosmovisión expone fenómenos ajenos a la filosofía”. Y en el mejor de los casos, la cosmovisión formaría parte del quehacer filosófico primario al intentar responder, de manera elemental/limitada, a las inquietudes humanas.

Está claro que la cosmovisión (según sus acuñadores) no tiene categoría de filosofía por ser un “esfuerzo” elemental. Es decir, los pueblos atrasados o inferiores tienen cosmovisión (visión casi mágica de su realidad). Los pueblos avanzados o superiores construyen filosofía (cuentan con la razón y la voluntad para teorizar y abstraer la realidad).

¿Por qué los alemanes acuñaron esta idea a finales del siglo XIX? En el fondo fue con la finalidad de justificar lo que Hegel y otros ya habían afirmado antes: “La supuesta superioridad mental, espiritual y cultural de ellos sobre el resto de los pueblos”. De allí se asume que ellos, por estar habitados por un espíritu humano superior, tienen filosofía, y el resto (pueblos inferiores/atrasados) tenemos únicamente cosmovisiones.

En las facultades de filosofía occidental se enseña que la sociogénesis de la filosofía se encuentra en los pueblos griegos del siglo IV aC. Estos pueblos de navegantes, rodeados de aguas marinas, registraron sus preguntas y respuestas a sus inquietudes existenciales (condicionados por su época, geografía y demás circunstancias), y los europeos los asumieron como la base de su civilización.

Desde entonces, la academia occidental, y cuantos se esfuerzan por ser reconocidos como académicos, divulgan las preguntas y respuestas de los griegos del siglo IV aC. como la única verdad filosófica universal, capaz de explicar y organizar la realidad.

Es importante indicar que en los escritos griegos, phylosophia (amor a la sabiduría) construida por comunidades, bajo la guía de sabios/as, tenía una perspectiva integral/holística sobre la realidad. Poesía, mitología, teogonía, matemática, astronomía, ética, política, metafísica, etc., constituían dicha filosofía.

Fue en el transcurso del tiempo que Europa seleccionó únicamente las “teorías abstractas” griegas como filosofía, y censuró el resto de los documentos como simple “literatura”. Allí nació la racionalidad lineal y fragmentaria, que luego dará origen a la “razón lineal” occidental. Es decir, a la filosofía como conocemos actualmente. Los griegos de aquel entonces jamás imaginaron en la universalización de su pensamiento.

Los pueblos indígenas tenemos filosofías, no cosmovisiones

Mayas, aztecas, chipchas, quechuas, aymaras, guaraníes, mapuches, etc., tenemos nuestras propias filosofías con las que comprendemos y explicamos nuestras realidades. Y, existen tantas filosofías como pueblos o civilización coexistimos en el planeta.

Quien asuma que existe una única filosofía (la occidental) y cosmovisiones, no hace más que externalizar el racismo mental y espiritual que lo habita. Y si algún aborigen o indomestizo asume el pensamiento/espiritualidad/ritualidad de sus ancestros comocosmovisión, por ignorancia o por mal formación, padece y reproduce la colonialidad del saber y del poder occidental.

Occidente intentó imponer su pensamiento como la filosofía universal. Y ese pensamiento moderno “superior”, en cuestión de tres siglos devastó y devasta la vida, sus ciclos, e incluso la capacidad regenerativa y autoclimatización de nuestra Madre Tierra.

Mientras esto ocurre, nosotros y los otros seguimos despreciando lo nuestro: Asumiendo que ellos tienen filosofía, nosotros sólo cosmovisión. Que ellos tienen arte, nosotros únicamente artesanía. Que ellos, religión, nosotros solamente creencias. Que ellos hablan idiomas, nosotros apenas lenguas. Que ellos, cultura, nosotros sólo tradiciones. Y así sigue y suman los desprecios semánticos “naturalizados”.

*Articulo tomado de: http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Pueblos-Indigenas/Que-paradoja-Ellos-dicen-tener-filosofia-nosotros-unicamente-cosmovision

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Haz lo que dice, o decir que usted? El doble discurso del Banco Mundial sobre los profesores

Clara Fontdevila/Antoni Verger

El Banco Mundial se ha convertido en un actor cada vez más influyente en el debate sobre políticas educativas y ahora es el mayor proveedor de fondos externos para el sector de la educación. Con esto en mente, sino también como el objetivo de la educación, Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, se mueve hacia la aplicación, la IE nos encargó llevar a cabo una investigación y tomar una mirada más atenta a las últimas publicaciones (2005-2014) y los proyectos del Banco Mundial para labrarse una comprensión de cómo el Banco Mundial percibe y concibe que los maestros y las políticas docentes que recomienda.

La revisión final de la actividad del Banco Mundial en torno a los maestros en los últimos diez años revela una desconexión significativa entre, por una parte, las preferencias políticas que predominan en las publicaciones del Banco sobre los maestros y, por otro lado, las políticas relacionadas con los profesores que el Banco apoya de manera efectiva a través de sus operaciones de préstamo.

Con respecto a su discurso oficial, circula a través de numerosos libros, informes técnicos y trabajos de investigación (también conocidos como productos de conocimiento), la posición del Banco Mundial sobre asuntos relacionados con los docentes parece ser fundamentalmente de acuerdo con su preferencia de larga data para los pro-mercado y políticas incentivist, generalmente conectados a tierra en un uso selectivo de las pruebas. De hecho, la mayoría de las publicaciones del Banco tienden a enfatizar la pobre contribución de los maestros a la calidad educativa. Aquí las publicaciones a menudo se refieren a una cierta falta de esfuerzo de los profesores – a través de referencias generalizadas para trabajar el absentismo y la ausencia de incentivos basados en el desempeño.

No obstante, en estas publicaciones, hay también una cierta consideración a una serie de factores que mitigan la responsabilidad de los profesores en estos temas (por ejemplo, el efecto de la ubicación de la escuela), así como de las limitaciones que afectan a la formación del profesorado. Sin embargo, las políticas avanzaron con mayor frecuencia como una solución por las publicaciones del Banco terminan fracasando para abordar estas cuestiones más sistémicas. De hecho gran parte de la literatura del Banco Mundial, que está muy inspirado en la economía neoclásica, tiene lugar una opinión favorable sobre los incentivos basados en el desempeño y sistemas de gestión basados en la escuela como sus opciones políticas preferidas, lo que sugiere que todo se reduce a una cuestión de la motivación individual, el esfuerzo y el control.

proyectos de préstamos a favor de un programa de profesionalización docente

Por el contrario, los proyectos de préstamos apoyados por el Banco Mundial parecen estar menos impulsado por tales creencias. Los documentos de evaluación del proyectodetrás de los préstamos del Banco Mundial se centran más en las limitaciones y debilidades de los programas de formación del profesorado. El contenido de la formación docente inadecuada, la falta de oportunidades para el desarrollo profesional y la presencia de profesores sin titulación son considerados como problemas más centrales.En coherencia con este diagnóstico, la mayoría de estos proyectos de apoyo a algún tipo de actividad dirigida a fortalecer la preparación de los maestros, incluyendo la ampliación y mejora de pre-servicio y en servicio de los sistemas de formación. Por el contrario, los arreglos, como los planes de gestión basados en las escuelas, el uso de los docentes interinos o incentivos basados en el desempeño disfrutan de un apoyo limitado y se concentran en determinadas regiones, como la región del sur de Asia.

Figura 1: que más frecuentemente aparecen problemas relacionados con los docentes (% KP / LP)

Figura 1

Figura 2: las políticas docentes promovidas frecuentes (% KP / LP)

Figura 2

Desconexión entre el discurso y la acción

En pocas palabras, el Banco Mundial «discurso público» parece ser mucho más a favor de soluciones gerencialistas y de mercado que sus operaciones sobre el terreno, siendo este último el más atento a los problemas verdaderos maestros «, tales como la formación del profesorado insuficiente, apoyo y preparación. Por lo tanto, en una amplia gama de temas relacionados con los docentes, el Banco Mundial adopta diferentes (y en los puntos contradictorias posturas), lo que refleja una clara diferencia entre «hablar y la acción», y la co-existencia de agendas conflictivas dentro de esta institución.

diagram1

Sin embargo, sería un error deducir de esto que el BM es «todo ruido y pocas nueces».Teniendo en cuenta el papel del Banco Mundial como un «banco de conocimientos», capaz de informar e inspirar a la reforma de la educación en una variedad de entornos, sus «ideas» no pueden ser pasados por alto – incluso si no se traducen en las prioridades financieras y políticas mecánicamente. Por otra parte, es posible identificar algunos elementos en común entre los dos tipos de productos – y sobre todo, el retrato de las organizaciones de docentes como un problema, la ausencia de un discurso sobre los profesores de bienestar, o el hecho de que los maestros se concibe como recursos humanos que serán manejados, pero no como agentes activos del cambio educativo (cuya habilidad profesional y la voz debe ser más escuchada en los procesos de reforma de la educación).

El papel central del Banco Mundial en la gestión global de la educación, y su cada vez más atención a los maestros, a continuar la investigación sobre las preferencias y creencias de una institución que sin duda va a dirigir y ejercer una influencia decisiva sobre el futuro de la profesión docente. En todo caso, por el bien de la educación de calidad y la promoción de los maestros de calidad, sería mejor que el Banco Mundial no hace tanto como se dice, pero dice que lo hace.

Nota: El estudio de la IE » El doble discurso del Banco Mundial de Profesores – Un análisis de 10 años «, llevada a cabo por Clara Fontdevila y Antoni Verger, se pondrá en marcha en el Foro de Política de la Sociedad Civil de este año antes de las reuniones de primavera del Banco Mundial el 14 de abril de 2016. el informe completo en Inglés, así como un resumen en español , francés e Inglés ya está disponible en la página web de Educación en crisis en virtud de la IE Publicaciones.

*Articulo tomado de: http://www.educationincrisis.net/blog/item/1322-do-as-you-say-or-say-as-you-do-the-double-speak-of-the-world-bank-on-teachers-policies

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Siete cortometrajes sobre personas refugiadas recomendados por educadores en derechos humanos.

De Camille Roch

Los vídeos y cortometrajes pueden ser muy útiles para ayudar a “romper el hielo” a profesionales de la enseñanza, educadores, facilitadores y a cualquier persona que desee saber más sobre los derechos humanos. A continuación les ofrecemos una lista de siete vídeos, de entre 1 y 16 minutos de duración, sobre la realidad de la vida de las personas refugiadas. Todos ellos están disponibles gratuitamente y cuentan con la recomendación de la Red de Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional.

1. People of nowhere (Gente de ninguna parte)

Lior Sperandeo, director de la serie formada por People of Mumbai, People of Nepal y People of Senegal, examina en People of nowhere las consecuencias humanas del conflicto sirio y de los consiguientes desplazamientos de población. Este vídeo reúne imágenes de las personas a las que conoció en Lesbos y varias escenas filmadas en la isla griega.

Director: Lior Sperandeo

2015 / 1:58

2. A journey from Afghanistan (Viaje desde Afganistán)

La galardonada serie Seeking Refuge (En busca de refugio) consta de breves documentales animados que se centran en las penalidades que sufren los niños y niñas refugiadas y en su adaptación a un nuevo país. Esta historia, narrada desde la perspectiva de un niño de 10 años, cuenta el caso de Alí, un pequeño que se ve separado de su familia al huir de la guerra.

Aquí podrán ver la serie completa de Seeking Refuge, que trata casos reales de jóvenes huidos de sus países de origen.

Directores: Andy Glynne y Salvador Maldonado (BBC)

2012 / 3:25

3. Then I came by boat (Y entonces vine en barco)

En el galardonado cortometraje documental Then I came by boat, Tri Nguyen cuenta cómo, siendo un niño, huyó de Vietnam para escapar de los estragos de la guerra y cruzó el océano en una barca de madera para llegar a Australia, donde fue acogido como refugiado.

Directora: Marleena Forward

2014 / 10:18

4. Malak and the boat (Malak y el barco)

Malak and the boat es la primera animación de la serie Unfairy Tales, publicada con ocasión del lanzamiento de la campaña global de UNICEF sobre la crisis de personas refugiadas de Siria. Centra su atención en las víctimas más jóvenes del conflicto sirio y en el relato de cómo escaparon de la guerra. En este vídeo, Malak, de siete años, narra su travesía del Mediterráneo a bordo de una embarcación ligera.

Director: Andre Holzmeister (UNICEF)

2016 / 1:16

5. Life on hold (Una vida en suspenso)

El cortometraje Life on hold muestra la vida cotidiana de Omar, un joven somalí de 17 años que vive en un campo de refugiados situado en la frontera de Túnez. Cuando estalló la guerra en 2011, miles de personas refugiadas procedentes de Somalia, Sudán y Eritrea que vivían en Libia o atravesaban el país rumbo a otro destino se vieron obligadas a buscar refugio en los países vecinos. Hoy, ante la falta de alternativas, aguardan en campos de refugiados en las fronteras de Túnez y Egipto.

Directores: Nick Francis y Marc Silver (Amnistía Internacional)

2012 / 6:53

6. Rain is beautiful (La lluvia es hermosa)

Rain is beautiful retoma la historia de Omar donde la dejó Life on hold. Narra cómo Omar deja el campo de refugiados de Choucha, en la frontera con Túnez, y vuela a Suecia para comenzar una nueva vida. Este breve documental muestra la llegada del joven al aeropuerto y sus primeros pasos para reasentarse en el país.

Directores: Nick Francis y Marc Silver (Amnistía Internacional)

2012 / 7:53

7. When you don’t exist (Cuando no existes)

When you don’t exist es un cortometraje que imagina una situación hipotética en la que los flujos migratorios se invierten con respecto a la percepción más extendida en Europa: una serie de violentos disturbios hace que muchas personas abandonen Europa de forma masiva y se dirijan a África, donde las autoridades las retienen contra su voluntad y las encierran en campos de refugiados.

When you don’t exist forma parte de la campaña de Amnistía Internacional en favor de los derechos humanos de las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo en Europa y en sus fronteras.

Director: Jon Drever (Amnistía Internacional)

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Malawi: Las autoridades deben poner fin a la oleada de homicidios de personas con albinismo

www.amnesty.org

Las autoridades de Malawi deben tomar de inmediato medidas para detener los homicidios rituales de personas con albinismo, ha manifestado Amnistía Internacional hoy, tras saberse que en la última semana han aparecido dos cadáveres mutilados más.

Se desvelaron detalles del homicidio de Jenifer Namusyo, mujer con albinismo de 30 años, que apareció muerta el 30 de abril, horas después de haber sido apuñalada en la espalda, el abdomen y el codo; le habían quitado los pechos y los ojos.

Esta semana ha aparecido en Mozambique el cadáver David Fletcher, adolescente de Malawi que estaba en paradero desconocido desde el 24 de abril; tenía los brazos y las piernas cortados.

“Estos espantosos homicidios son un recordatorio del enorme peligro que corren las personas con albinismo en Malawi”, ha explicado Muleya Mwananyanda, directora adjunta de Amnistía Internacional para África Austral.

“Las autoridades deben tomar ya medidas para poner fin a esta oleada de homicidios y proteger a estas personas vulnerables.”

Miles de personas con albinismo viven temiendo ser secuestradas o asesinadas por bandas criminales en Malawi, donde se comercia con las partes de su cuerpo para utilizarlas en rituales.

Namusyo fue atacada cuando se dirigía en bicicleta a otro pueblo en busca de remedios de medicina tradicional. Salió de su casa a las dos de la madrugada, y su cadáver mutilado apareció a las diez de la mañana de ese mismo día.

Hay constancia del homicidio de al menos 14 personas con albinismo en Malawi desde diciembre de 2014, y en el mismo periodo han sido secuestradas otras 5, cuya suerte y paradero siguen siendo desconocidos.

“Pedimos a la autoridades de Malawi que garanticen que se pone a disposición judicial a los presuntos responsables de estos terribles crímenes y se abordan las causas básicas de tales homicidios, que hacen que las personas con albinismo vivan constantemente con miedo”, ha añadido Muleya Mwananyanda.

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Barómetro de la Internacional de la Educación

A través de su herramienta de análisis e investigación por Internet, el Barómetro de la Internacional de la Educación sobre los derechos humanos y sindicales en la educación proporciona el informe más completo hasta la fecha de la calidad de la educación y el respeto de los derechos humanos y laborales en los países de todo el mundo.

Además de analizar todos los niveles de la educación, desde preescolar hasta la enseñanza superior, el informe estudia toda una serie de cuestiones que afectan al sector de la educación mundial hoy en día, como la libertad académica, la igualdad de género, los alumnos con necesidades especiales, los niños refugiados y de grupos minoritarios, y el trabajo infantil.

Como parte integrada del portal web de la IE, el Barómetro se actualiza continuamente tanto en su contenido como a través de enlaces a las últimas novedades, los artículos y los eventos correspondientes a cada país. Las estadísticas y los indicadores se actualizan todos los años gracias a nuestra cooperación con el Instituto de Estadísticas de la UNESCO (IEU), la máxima autoridad en el mundo en cuanto a recopilación de datos relativos a la educación.

Con el fin de que el Barómetro sea una herramienta imprescindible para los sindicatos de educación, los investigadores y los activistas en todo el mundo, la IE trata de mejorar la página web todo lo posible.

 

Pueden acceder en el siguiente enlace

Barómetro educativo

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Nigeria: Dejan morir a niños y niñas de corta edad, incluidos bebés, en detención militar

Amnistía Internacional

Amnistía Internacional ha revelado hoy la muerte de 149 personas —entre ellas 11 niños y niñas (incluidos cuatro bebés)— que se encontraban recluidas en condiciones deplorables en el tristemente famoso centro de detención del cuartel de Giwa, sito en la nigeriana ciudad de Maiduguri.

Ya hemos hecho sonar la alarma, en repetidas ocasiones, con respecto al elevado índice de mortalidad entre las personas recluidas en el cuartel de Giwa, pero este descubrimiento demuestra que se trata de un lugar letal, tanto para adultos como para menores.
Netsanet Belay, Amnistía Internacional
Los datos que se desprenden de las entrevistas realizadas a ex detenidos y testigos oculares, avalados por vídeos y fotos, sugieren la muerte de numerosas personas a causa de enfermedades, hambre, deshidratación y heridas de bala. Asimismo, el documento If you see it, you will cry: Life and death in Giwa barracks contiene imágenes captadas por satélite que corroboran los testimonios de los testigos.

“El descubrimiento de la muerte de bebés y niños de corta edad recluidos en deplorables condiciones en detención militar es tan desgarrador como espeluznante. Ya hemos hecho sonar la alarma, en repetidas ocasiones, con respecto al elevado índice de mortalidad entre las personas recluidas en el cuartel de Giwa, pero este descubrimiento demuestra que se trata de un lugar letal, tanto para adultos como para menores”, afirma Netsanet Belay, director de Investigación y Trabajo de Incidencia en África de Amnistía Internacional.

“No caben excusas ni dilaciones. El centro de detención del cuartel de Giwa debe cerrarse de inmediato, y todas las personas en él recluidas deben quedar en libertad o ser transferidas a las autoridades civiles. El gobierno debe implantar con carácter de urgencia sistemas que garanticen la seguridad y el bienestar de los niños y niñas liberados.”

Amnistía Internacional cree que actualmente hay unas 1.200 personas recluidas en el cuartel de Giwa, hacinadas en condiciones insalubres. Muchas fueron aprehendidas arbitrariamente durante operaciones de detención masiva y, con frecuencia, no existen pruebas en su contra. Una vez en el cuartel, se las encarceló sin acceso al exterior ni juicio. De ellas, al menos 120 son menores.

Reclusión y muerte de niños y niñas

Desde febrero han muerto al menos 12 niños y niñas en el cuartel de Giwa, donde se ha recluido a menores de cinco años, incluidos bebés, en tres celdas de mujeres masificadas. A lo largo del último año, el número de personas recluidas en estas celdas ha pasado de las 25 de 2015 a las 250 de principios de 2016, es decir, la cifra se ha multiplicado por 10. Y, dadas las condiciones de insalubridad que presentan, en ellas las enfermedades proliferan. Según tiene entendido Amnistía Internacional, en cada una de estas tres celdas había unos 20 niños de menos de cinco años, incluidos bebés.

Mientras estábamos allí, murieron tres. Cuando moría un niño, nuestra reacción era de tristeza extrema.
Ex reclusa del cuartel de Giwa
Un testigo ha asegurado ante Amnistía Internacional haber visto ocho cadáveres de niños y niñas: uno de cinco meses, dos de un año, uno de dos años, uno de tres años, otro de cuatro años y dos de cinco.

Por su parte, dos ex detenidas afirmaron que, en febrero de este año, habían muerto dos niños y una niña, de entre uno y dos años. Una de ellas, una joven de 20 años que había pasado en 2016 más de dos meses recluida en una celda de mujeres, explicó a Amnistía Internacional: “mientras estábamos allí, murieron tres. Cuando moría un niño, nuestra reacción era de tristeza extrema”.

La otra, una mujer de 40 años que había permanecido recluida más de cuatro meses en el cuartel de Giwa, describió cómo los soldados hacían oídos sordos a sus peticiones de atención médica: “cuando llegó el calor, empezó a brotar el sarampión. Por la mañana, cayeron [enfermos] dos o tres; por la tarde, cinco bebés [cayeron enfermos]. Se les notaba la fiebre, sus cuerpos ardían y lloraban noche y día. Tenían los ojos rojos, y sarpullidos en la piel. Al final, vino el personal médico, y confirmó que tenían sarampión.”

La mujer añadió que, tras la muerte de estos niños, las revisiones médicas empezaron a ser más frecuentes, y declaró: “cada dos días venía al patio el personal médico y nos decía ‘sacad a los niños que estén enfermos’. El doctor los veía en la puerta, y les daba las medicinas a través de ella”.

Sin embargo, pese a estas medidas, parece que siguieron muriendo niños y niñas. Entre el 22 y el 25 de abril, murieron un niño de un año, otro de cinco, y una niña, también de cinco años.

Los niños varones de más de cinco años, ya hubieran sido detenidos solos o con sus progenitores, eran recluidos en una única celda. Al igual que ocurría con todas las demás personas recluidas en el cuartel, tampoco a ellos se les permitía acceder a sus familias, y se les aplicaba también el régimen de incomunicación.

El hambre, la sed y el calor; esos son los principales problemas.
Ex recluso del cuartel de Giwa
Dos niños que habían sido recluidos en esta celda explicaron a Amnistía Internacional que no habían recibido ninguna visita de familiares, y que sólo les habían permitido salir de la celda para que los soldados los contaran.

Uno de ellos rememoró cómo, a la llegada a Giwa, separaban a las familias que habían sido detenidas juntas: “El padre iba a una celda, la madre, a la celda de las mujeres, y las niñas, con las madres”.

Con respecto a las condiciones soportadas, declaró: “el hambre, la sed y el calor; esos son los principales problemas”. El otro niño, que había estado recluido en la misma celda, corroboró sus palabras: “la comida no era suficiente; había muy poca”.

Este año hemos presenciado la liberación masiva y pública de detenidos, entre ellos niños y bebés, con lo que ha quedado demostrado que la reclusión de niños y niñas en el cuartel de Giwa no es ningún secreto.

El 12 de febrero, en la ceremonia de liberación de 275 personas que habían sido recluidas por error en Giwa como “sospechosas de participación en actividades terroristas o insurgentes”, el general de división Hassan Umaru comunicó que entre ellas había “142 hombres, 49 mujeres, 22 menores y 50 hijos e hijas de mujeres absueltas”. Según las declaraciones del ejército, la prensa y los testimonios de testigos, desde julio de 2015, el ejército ha dejado en libertad como mínimo a 162 niños y niñas.

Reclusión y muerte de personas adultas

En 2016 han muerto al menos 136 hombres recluidos en Giwa, 28 de los cuales presentaban, al parecer, heridas de bala.

Un experto independiente ha efectuado un análisis forense de las pruebas fotográficas y de vídeo, en las que podían verse los demacrados cadáveres de 11 hombres y el cuerpo de un menor de dos años. Una persona previamente recluida en el lugar relató a Amnistía Internacional: “por la mañana, abren la celda y sacan los orinales y los cubos. Luego sacan los cadáveres”.

Los cuerpos eran trasladados a una morgue de Maiduguri, desde la cual el personal de la Agencia de Protección Ambiental del estado de Borno (BOSEPA) los transportaba en camiones de basura para enterrarlos en fosas comunes en el cementerio de Gwange, sin ningún tipo de identificación.

Con un enemigo tan brutal como Boko Haram, para el ejército de Nigeria una de las principales dificultades estriba en cómo derrotarlo sin dejar de respetar los derechos humanos y el Estado de derecho. Se trata de un desafío que, por lo visto, no ha superado.
Netsanet Belay, Amnistía Internacional
Un testigo aseguró a Amnistía Internacional que, desde noviembre de 2015, el camión de la BOSEPA acudía dos o tres veces por semana al cementerio, donde el personal enterraba los cuerpos en lugares apartados de la zona pública.

Existen fotos del cementerio, en las que se observan fosas recientemente excavadas en el área visitada por los trabajadores de la BOSEPA. Además, en noviembre de 2015 y marzo de 2016, se captaron por satélite imágenes del lugar, en las que se aprecia que la tierra ha sido manipulada.

Escalofriantes condiciones de reclusión

Según los testimonios de los testigos, las condiciones eran peores en las celdas de los hombres. Un hombre de 38 años, que ha pasado cuatro meses en Giwa en 2016, explicó a Amnistía Internacional que los reclusos recibían, aproximadamente, medio litro de agua diario. “Para la comida, te dan un cuenco de plástico, de los que se usan para los niños pequeños. Esa es la cantidad que recibes en cada comida”.

Otro hombre, que ha sido liberado hace poco tras cinco meses recluido en el cuartel, relató a Amnistía Internacional: “dentro, no hay alfombrillas, así que se duerme en el suelo. Está muy masificado. Puedes acostarte, pero sólo de lado, y no puedes darte la vuelta”.

Las personas recluidas no tienen ningún lugar donde lavarse, sus celdas no se limpian casi nunca, y en ellas proliferan las enfermedades. Según declaraciones de otro ex detenido a Amnistía Internacional “nadie tiene camisa, así que se les pueden contar las costillas. No hay limpieza, por lo que vives en medio de la enfermedad. Es como una letrina. Mi hermano y yo vomitamos en la celda. Las diarreas eran habituales”.

Aunque en 2014 y 2015 se tomaron medidas para mejorar las condiciones del cuartel de Giwa, facilitando a las personas detenidas tres comidas por día, mantas, esterillas para dormir y acceso a saneamiento y asistencia médica, parece que las recientes detenciones en masa han dado al traste con algunos de estos avances, y el índice de mortalidad está aumentando.

Ha llegado la hora de que el presidente Buhari cumpla su promesa de abrir urgentemente una investigación sobre estas muertes, dejar en libertad a los niños y niñas y cerrar sin demora el centro de detención del cuartel de Giwa.
Netsanet Belay, Amnistía Internacional
“Con un enemigo tan brutal como Boko Haram, para el ejército de Nigeria una de las principales dificultades estriba en cómo derrotarlo sin dejar de respetar los derechos humanos y el Estado de derecho. Se trata de un desafío que, por lo visto, no ha superado”, concluye Netsanet Belay.

“Las muertes de personas detenidas en el noreste de Nigeria no son ninguna novedad. Pero, a medida que aumenta el hacinamiento, también lo hace el número de cadáveres demacrados que salen del cuartel de Giwa, algunos de ellos de bebés y niños y niñas de corta edad.”

“Ahora que ha transcurrido casi un año de que nuestros hallazgos revelaran las numerosísimas muertes ocurridas en detención, ha llegado la hora de que el presidente Buhari cumpla su promesa de abrir urgentemente una investigación sobre estas muertes, dejar en libertad a los niños y niñas y cerrar sin demora el centro de detención del cuartel de Giwa.”

Para acceder a las fotos y a las imágenes captadas por satélite, visiten el siguiente enlace: https://amnesty.box.com/s/3g27l903xwlxnnh7x62z3srivgr6a0zo

Consulte el informe de Amnistía Internacional sobre muertes de personas detenidas desde junio de 2015 https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/06/nigeria-senior-members-of-military-must-be-investigated-for-war-crimes/

Información complementaria

En 2016, desde enero hasta el 28 de abril, el número de muertos entre las personas recluidas en el centro de detención de Giwa, sito en Maiduguri, ascendía ya a 149. El mes más mortífero fue marzo, con 65 muertes, mientras que en abril se produjeron 39 muertes, 8 de ellas de bebés, niños y niñas.

Desde 2013, se viene alertando sobre las condiciones de reclusión del cuartel de Giwa y de otros centros de detención militares. En junio de 2015, un informe de Amnistía Internacional reveló que, desde 2011, habían muerto en Nigeria de hambre, sed, enfermedades, torturas y falta de atención médica 7.000 personas recluidas en detención militar. En concreto, el informe afirmaba que, en 2013, más de 4.700 cadáveres habían sido llevados a una morgue desde el cuartel de Giwa.

En febrero de 2016, el jefe del Estado Mayor aseguró a Amnistía Internacional que las condiciones de reclusión en detención militar eran bastante mejores de lo que se documentaba en el informe de la organización. Asimismo, añadió que el cuartel de Giwa y otros centros de detención militar del noreste del país no eran más que “centros de retención”, desde los cuales se traslada rápidamente a las personas sospechosas a otros centros de detención fuera de la región del noreste.

El hacinamiento existente en el cuartel de Giwa es consecuencia del arbitrario sistema de detención y reclusión en masa del estado de Borno. Durante 2015, a medida que el ejército iba recuperando localidades controladas por Boko Haram, los habitantes de lugares cercanos huían a estas áreas, controladas ahora por el ejército. A su llegada a ciudades como Banki y Bama, o tras haber pasado un tiempo en campamentos para personas internamente desplazadas, estas personas eran detenidas, sobre todo los hombres y los varones adolescentes. En 2016, Amnistía Internacional ha documentado tres casos de este tipo de detenciones arbitrarias en masa, que afectan a varios cientos de personas. Al parecer, se trata de detenciones arbitrarias que obedecen a criterios aleatorios, basados en el el sexo y la edad, y no en ninguna prueba de responsabilidad penal.

Amnistía Internacional escribió el 12 de abril al jefe del Estado Mayor para pedirle una respuesta con respecto a las pruebas presentadas por la organización y más información sobre las muertes en detención. El 20 de abril, llegó la respuesta del jefe del Estado Mayor, que nos remitía a la Fiscalía General y no incluía ninguna respuesta con respecto a las pruebas presentadas. El 27 de abril, Amnistía Internacional escribió a la Fiscalía General y al jefe del Estado Mayor de la Defensa. Hasta la fecha, no ha recibido ninguna respuesta.

Probablemente, las personas detenidas que han quedado en libertad sean estigmatizadas por el hecho de haber estado detenidas. Por tanto, el gobierno debe implantar con carácter de urgencia mecanismos que garanticen la seguridad y el bienestar de los ex detenidos y, en especial, de los niños y niñas liberados.

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