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La deuda estudiantil en EEUU: una bomba de tiempo para la economía

RedacciónEl Confidencial

El sueño es hermoso, la apuesta alta, y las consecuencias, muchas veces, funestas. La deuda estudiantil suma casi 1,5 billones de dólares. Dinamita potencial para la economía de EEUU

El optimismo siempre ha sido uno de los grandes pilares de la democracia estadounidense, como si fuera el carbón que alimentase una gran máquina. Aunque a veces, también, el optimismo es una trampa. Pensando quizás en un futuro repleto de éxitos, al estudiante americano medio no le queda otra que endeudarse para financiar matrículas más caras que una casa en la playa. El sueño es hermoso, la apuesta alta, y las consecuencias, muchas veces, funestas. La deuda estudiantil en Estados Unidos suma casi 1,5 billones de dólares, más del doble que hace una década. Un peso para millones de bolsillos; dinamita potencial para la economía.

“Se está convirtiendo en un gran problema”, dice a El Confidencial Betsy Mayotte, fundadora y presidenta de TISLA, acrónimo en inglés del Instituto de Asesores de Préstamos Estudiantiles. Según Mayotte, que ofrece consejo gratuito sobre este tipo de préstamos, muchas empresas que prestan dinero a estudiantes no cuentan toda la verdad, echan un anzuelo, y estos acaban hundidos o en impago. “Es similar a lo que vimos durante la crisis de la vivienda, durante la recesión de 2008. Las compañías se centran en los desesperados y les ofrecen lo que parece algo demasiado bueno para ser verdad, y seguramente así sea”.

En la Estatal de California uno de cada cinco estudiantes son ‘homeless’. Viven en coches y furgonetas

En Estados Unidos hay actualmente unos 44 millones de personas con deuda estudiantil. La media de esta deuda ronda los 37.000 dólares por cabeza. Lo normal en un país donde la matrícula universitaria privada cuesta casi 35.000 dólares al año; más de 40.000 si es un máster. La razón que explica estos precios no es solo la prosperidad económica, ni que los salarios sean más altos que en otros países. En las últimas cuatro décadas, el precio de la educación universitaria en EEUU ha aumentado cuatro veces más rápido que la inflación. Desde 1978, la comida ha subido un 244%; el gasto médico, un 601%. La universidad se ha encarecido un 1.120%. Resultado: cada vez más prestatarios tienen dificultades en pagar.

“Si has tenido que depender de préstamos estudiantiles para pagar la universidad, entonces sabes lo duro que puede ser pagarlos”, escribe Tim Stobierski, editor del portal ‘Student Loan Warrior’, dedicado a aconsejar sobre cómo salir de este agujero financiero. “Hay una sensación de pavor que viene cuando te das cuenta de ello, un sentimiento profundo y zozobrante en tu alma, y una pregunta: ¿cómo haré para pagar alguna vez mis préstamos estudiantiles?”.

Stobierski relata sus dificultades personales: el bache de quedarse en paro, o la vez que se presentó como cobaya para un experimento médico de Pfizer, y otros ardides fruto, en sus palabras, de la “desesperación”. Su caso no es excepcional. En la Universidad Estatal de California, uno de cada cinco estudiantes son ‘homeless’; es decir, personas sin hogar. Son unos 50.000. Viven en coches y furgonetas a las afueras, en el bosque, o en aparcamientos, y se duchan en los vestuarios de un gimnasio, como demuestra este mini-documental de NowThis. En el caso de California, el desmesurado precio de la vivienda se une al de la matrícula.

Estudiantes en el campus de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. (Reuters)
Estudiantes en el campus de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. (Reuters)

La deuda estudiantil ha crecido, y también los intereses de los préstamos privadosel tipo fijo de interés está actualmente en el 9,66%. A esto se añade la precarización del mercado laboral en las últimas dos décadas. Se paga más por estudiar y luego, al licenciarse, los salarios son proporcionalmente menores a lo que solían ser, de manera que cada vez más gente arrastra esta hipoteca hasta la edad madura. “No me puedo jubilar”, declaró Mary Koster, una diseñadora gráfica de 44 años, a la CNBC, “la deuda estudiantil crece y crecerá conmigo hasta que me muera”. De nuevo, no es una excepción. Igual que Koster, un tal Barack Obama estuvo pagando su deuda estudiantil hasta los 44 años, justo antes de ser elegido senador de Illinois.

Dice Betsy Mayotte que la gente tarda tanto en pagar las deudas que el perfil de prestatario ha cambiado con los años. “La mayoría de la gente, cuando piensa en los prestatarios de deuda estudiantil, da por hecho que se trata de alguien que acaba de salir de la universidad, con una edad de entre 20 y 25, pero la realidad no es esa. Si miras los datos de la Reserva Federal de Nueva York, la mitad de los prestatarios tienen más de 30 años y una cuarta parte más de 45. La población de prestatarios que crece más deprisa son aquellos que tienen más de 65 años”.

Así que, en muchos casos, como por ejemplo los 2,7 millones de americanos que deben más de 100.000 dólares por haber ido a la universidad, se trata de elegir: o llevar esta hipoteca a la espalda durante décadas, sumando intereses, o directamente incurrir en impago. Este es el destino del 22% de los prestatarios. Un récord histórico que se puede quedar pequeño. Según las previsiones del Brookings Institution, en 2023 dos de cada cinco prestatarios no podrán pagar sus deudas. Quien incurre en impago puede quedarse sin devoluciones fiscales y sin acceso a ayudas públicas, además de poder ser llevado a juicio por la entidad prestamista.

Un manifestante de Occupy Wall Street en el Parque Zuccotti, en Nueva York. (Reuters)
Un manifestante de Occupy Wall Street en el Parque Zuccotti, en Nueva York. (Reuters)

Estos millones de situaciones personales han ido aflorando a la superficie de la política; se han traducido en protestas masivas, como la del movimiento Occupy Wall Street de 2011, y han entrado en la agenda de la izquierda. El antiguo precandidato presidencial y senador, Bernie Sanders, y la recién elegida congresista Alexandria Ocasio-Cortez han propuesto recetas para perdonar la deuda estudiantil y hacer que el estado pague las matrículas de la gente con menos recursos.

El tamaño de la deuda no sólo afecta a los bolsillos individuales; su tamaño, 1,5 billones de dólares, podría estallarle en la cara al presupuesto nacional. “Más del 90% de los préstamos estudiantiles están garantizados por el Departamento de Educación de EEUU”, declaró a Bloomberg Paul Della Guardia, economista del Instituto de Finanzas Internacionales. “Lo que signifca que, si una recesión causa un aumento del desempleo juvenil y desencadena impagos masivos, esta responsabilidad contingente podría ser un lastre para el presupuesto del Gobierno”.

Las consecuencias de la deuda estudiantil se ramifican por toda la economía: la incapacidad de ahorrar limita la venta de viviendas hasta un 35% entre los jóvenes, según un estudio de la Reserva Federal de Nueva York, y recorta, en resumen, la liberad financiera a medio y largo plazo de millones de ciudadanos. Una deuda que ya supera a la de las tarjetas de crédito. Una cantidad mayor que el PIB de España.

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5 lecciones machistas que nos enseñaron los clásicos de Disney

Redacción: María Lovera/AS

Era otra época y teníamos visiones distintas de las relaciones entre los géneros. Esto es lo que Disney enseñó (mal) a niños y niñas.

Walt Disney murió en el año 1966 dejando a sus espaldas la productora más célebre del campo de animación hasta la fecha. Durante su trayectoria profesional creó grandes obras maestras del cine como ‘Blancanieves’ (1937) o ‘La Cenicienta’ (1950), películas inocentes a nuestros ojos infantiles hasta que más tarde hemos descubierto lo que tienen en común: una clara inclinación al machismo.

1. El príncipe valiente que salva a la princesa indefensa

¿Cuántas veces habremos visto escenas en las que un fuerte príncipe tiene que salvar a la princesa de un castillo o de un envenenamiento? Pensemos en ‘Blancanieves’ o en ‘La bella durmiente’. La mayoría de las veces la función de ellas era mantenerse bellas, ser educadas y delicadas y esperar a que un príncipe decidiera casarse con ellas llegada la edad. Así lo cantaba Blancanieves antes de que el príncipe la salvara de la manzana envenenada: «Un día encantador mi príncipe vendrá y dichosa en sus brazos iré (…) Por fin mi sueño se realizará»

El príncipe, por el contrario, había pasado una vida llena de aventuras, había combatido contra dragones y empuñado espadas para conseguir ser fuerte e inteligente y así, finalmente, llegar hasta la recompensa de todo su esfuerzo: conquistar a una hermosa y fiel mujer.

2. La belleza, la cualidad más importante de una mujer

Unos rasgos finos y delicados, un pelo sedoso, un gran vestido y una bonita voz para cantar. Así nos enseñó Disney cómo tenían que ser las mujeres. Lo vivimos cuando la bruja (también conocida como la Reina Malvada) de Blancanieves quería cumplir su sueño: ser la mujer más hermosa del reino. Y para ello no tuvo reparo en envenenar a Blancanieves cuando descubrió que le había quitado el primer puesto de la belleza. «Espejito, espejito…»

‘La bella durmiente’ tampoco se quedó corta. Aurora cumplía todos esos requisitos de belleza Disney gracias a los hechizos de sus hadas cuando todavía era un bebé. Las hadas le dieron las cualidades de «la belleza», «una melodiosa voz» y conseguir «despertarse» con el calor del primer beso.

3. El amor, su máxima aspiración

Muchas de las protagonistas de los clásicos de Disney no podían valerse por sí mismas, necesitaban a un hombre que les dijera que valían, un príncipe azul que les salvara de las tinieblas.

‘La Sirenita’ es el ejemplo perfecto del amor como la única vida feliz de una mujer. Ariel renuncia a su voz y a su familia para tener piernas y poder estar con el príncipe (al que ha visto una vez) del que está perdidamente enamorada. Porque, como decía Úrsula, “No olvides que tan solo tu belleza es más que suficiente (…) Los hombres no te buscan si les hablas (…) Admirada tú serás si callada siempre estas”.

https://youtu.be/au5m8WrtO4g

4. Enemistad entre mujeres con otras mujeres

‘La Cenicienta’ lo resume a la perfección. La película daba vida a una niña bondadosa y dulce que había convivido toda su vida con tres chicas perversas: sus dos hermanastras y su madrastra, que haría todo lo posible por mantener a La Cenicienta fuera del alcance del príncipe para que una de sus hijas fuera la afortunada.

No solo nos inspiran el odio hacia las tres malvadas personajes, también muestran que el objetivo es rivalizar en una continua pelea con un claro objetivo: conquistar el corazón del príncipe (que consistía, básicamente, en que éste se enamorara de la belleza de la futura princesa).

5. ¿Limpiar? Tarea de ellas

Son innumerables las veces que las mujeres aparecen haciendo las labores del hogar en las películas Disney. Vimos a Bella limpiando y cocinando para Bestia, a una imprescindible Blancanieves que fuera capaz de limpiar y ordenar la casa de los 7 enanitos y a Wendy haciéndose cargo de los Niños Perdidos en el País de Nunca Jamás.

Si seguimos con La Cenicienta, la protagonista se convierte en el ejemplo perfecto. ¿Por qué dio el braguetazo con un príncipe? Muy sencillo: dedicó su vida a limpiar, a cocinar, a estar callada sin rechistar y a hacerse amiga de pajaritos y ratones. De esta manera consiguió el máximo objetivo que podía tener una mujer: casarse con un hombre. Así lo cantaba ella cada mañana: «por mucho que ahora sufra el alma, si no pierdes la calma podrás encontrar el amor».

Fuente: https://as.com/epik/2018/11/15/portada/1542270813_629856.html

 

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EEUU: Funcionario del estado de Nueva York levanta la alarma en las escuelas chárter – y es ignorado

América del Norte/EEUU/Propublica/Marian Wang

Un funcionario de alto rango en la Oficina de Contraloría del Estado de Nueva York ha instado a los reguladores a exigir más transparencia en las finanzas de las escuelas autónomas. La respuesta ha sido, bueno, inexistente.

Pete Grannis, el primer Contralor Adjunto del Estado de Nueva York, se contactó con ProPublica después de leer nuestra historia la semana pasada sobre cómo algunas escuelas autónomas han entregado casi todos sus fondos públicos y un control significativo a empresas privadas, a menudo con fines de lucro, que manejan su día a día. operaciones Los acuerdos pueden limitar la capacidad de los auditores y los reguladores de las escuelas autónomas para seguir cómo se gasta el dinero público, especialmente cuando las empresas se niegan a divulgar detalles financieros cuando se les solicita.

Tales configuraciones son un problema real, dijo Grannis. Y la forma en que lo ve, hay una solución muy simple. Como una condición para acordar aprobar una nueva escuela autónoma o renovar una existente, los reguladores autónomos pueden exigir que las escuelas y sus compañías de administración acuerden proporcionar todos los registros financieros relacionados con la escuela.

«Claramente, la necesidad de supervisión fiscal de las escuelas autónomas se ha intensificado», escribió la semana pasada en una carta al alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio . «Avise a las escuelas que los registros financieros pertinentes no pueden protegerse de los organismos de supervisión de las entidades gubernamentales estatales y locales».

Es una súplica que Grannis ha hecho antes. El año pasado, envió una carta similar a los principales reguladores de escuelas autónomas del estado: el Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York, el Departamento de Educación del Estado de Nueva York y la Universidad Estatal de Nueva York.

Nunca volvió a tener noticias de ninguno de ellos. «No hay respuesta alguna», dijo Grannis. Ni siquiera, agregó, un «‘Gracias por su carta, la estudiaremos’. Esa habría sido la respuesta burocrática normal «.

Nos contactamos con las tres agencias y la oficina del alcalde para hacer comentarios. Ninguno de ellos volvió a nosotros.

El debate sobre las escuelas autónomas en Nueva York, como en otros lugares, está políticamente cargado. La postura cautelosa de De Blasio sobre los estatutos lo puso en desacuerdo con el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, cuyos patrocinadores financieros incluyen algunos partidarios de escuelas chárter de grandes cantidades de dólares . La oficina del contralor del estado ha enfrentado repetidas demandas de grupos y operadores chárter que desafían su autoridad para auditar escuelas chárter.

Para Grannis, sin embargo, sus esfuerzos no tienen que ver con la política. Su oficina es «agnóstica en las cartas», como él dijo. Señaló que su oficina también audita las finanzas de los distritos escolares tradicionales.

«Somos los monitores fiscales. Vigilamos el uso o mal uso de los fondos públicos», dijo Grannis. «Esto no pretende ser anti-charter. Nuestro trabajo no es ser pro o anti».

Grannis aún no ha recibido una respuesta de la oficina del alcalde sobre la carta que envió la semana pasada.

¿En cuanto a los reguladores de las escuelas autónomas que recibieron su carta el año anterior? Todavía está desconcertado de por qué no estarían más interesados ​​en una posible solución, o por qué los reguladores de los estatutos nunca se molestaron en responder.

«Honestamente no lo sé», dijo Grannis. Dijo que les enviaría otra ronda de cartas.

Fuente: https://www.propublica.org/article/ny-state-official-raises-alarm-on-charter-schools-and-gets-ignored

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Solidaridad con docentes de UTLA, que paran el 10 en Los Ángeles, EE.UU.

América del Norte / Estados Unidos/ 08.01.2019/ Fuente: www.facebook.com.

El lunes 7 de enero fracasó la reunión entre la representación docente y las autoridades de Los Ángeles, en los Estados Unidos. El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) es el segundo distrito escolar más grande del país, con 640 mil estudiantes y más de 33 mil docentes.
La docencia organizada en UTLA (United Teachers Los Ángeles) anunció que se volverán a reunir el próximo lunes con los negociadores laborales del distrito, siempre y cuando ellos tengan una «legítima y clara oferta» de contrato para discutir.
La propuesta de abrir negociaciones fue bienvenida por el distrito, sin embargo no está claro si dichas conversaciones llegarán a concretar el resultado esperado, en particular luego del fracaso de la primera reunión.
Maestras y maestros del distrito de Los Ángeles vienen exigiendo mejoras salariales, clases con menos estudiantes, así como más enfermeras, psicólogos y bibliotecarios que estuvieran de forma permanente en las escuelas, entre otras demandas. Pero aún no hay ninguna oferta desde el gobierno distrital.
De acuerdo con el anuncio inicial y ante la fallida primera reunión, educadores de Los Ángeles en UTLA paralizarán las clases este jueves 10 de enero. Esta sería la mayor huelga de educadores en los Estados Unidos desde las huelgas de 2018 en West Virginia, Oklahoma y Arizona. Siendo el inicio de un plan de lucha que continuaría.
Si se tienen en cuenta los logros obtenidos durante el 2018, después de una lucha impresionante del sector, hay fuerza desde la docencia para un plan continuo de acciones.
Desde Alternativa Docente, ANCLA Agrupación Nacional Clasista Antiburocratica, MST y Anticapitalistas en Red, acompañamos esa pelea y nos solidarizamos con el reclamo de las y los docentes de Los Ángeles, organizados en UTLA.
Y hacemos un llamado a la docencia argentina, de Latinoamérica y el mundo a acercar muestras de solidaridad con su lucha. Arriba la lucha docente en Los Ángeles, EE.UU. Vaya nuestro más fuerte apoyo y campaña solidaria desde Argentina. ¡Su lucha es nuestra lucha!
Saludamos también a les compañeres de la ISO (Organización Internacional Socialista) y a todes les docentes de ese distrito en general. ¡Fuerza y a triunfar!

Alternativa Docente, ANCLA
Agrupación Nacional Clasista Antiburocratica / MST – Anticapitalistas en Red

Fuente de la noticia: https://www.facebook.com/AlternativaDocente.listaLila/?__tn__=kC-R&eid=ARDrhiKMrCD6-UKlVyVv-epZF6a_RytulaUCxEgg-4y7fgrj7B7shsPDHlkFU21UEj-0xp6sc-AN52o8&hc_ref=ARSLbg_8LpaH25KjkTgcNTT46DZQAIDo-hjhCuplVLNsP4_33gNn2AdcF5e49E2klEY&fref=nf

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Estados Unidos: Hispanos son segundo lugar en deserción escolar

Estados Unidos / 6 de enero de 2019 / Autor: EFE / Fuente: Noticel

Los hispanos ocupan el segundo índice más alto de deserción escolar de secundaria del país con un 9.1%, únicamente superados por los nativos americanos, que tienen un 11%, según un informe presentado hoy.

El análisis «Tendencias en deserción escolar e índice de terminación en los Estados Unidos 2018», elaborado por el Instituto (gubernamental) de Ciencias de la Educación (IES, por sus siglas en inglés), encontró además una gran diferencia en los índices de graduación de los latinos en relación con los blancos no hispanos.

Aunque la brecha se ha reducido de manera notoria en los últimos 40 años, en 2016 los blancos no hispanos tuvieron un índice de graduación de secundaria 5.4% mayor que los latinos.

Según señaló Joel McFarland, oficial de proyectos del Centro Nacional para Estadísticas de Educación y director del informe, el índice de deserción de los afroamericanos en el período analizado -entre octubre de 2015 y octubre de 2016- fue de 7%; de los blancos no hispanos el de 4.5% y de los asiáticos el de 2%.

El informe mostró que, durante ese período, aproximadamente 532,000 estudiantes abandonaron la secundaria sin obtener un diploma.

Esta deserción representa el 4.8 % del total de 11.2 millones de estudiantes inscritos en los grados de 10 a 12 de secundaria en 2016, de edades entre los 15 y los 24 años.

Entre 2015 y 2016, el número de estudiantes hispanos que se graduó dentro del tiempo previsto en las secundarias públicas fue de 79%, inferior al promedio nacional de 84% y al índice de graduación de estudiantes blancos no hispanos, de 88%.

Los nativos americanos presentaron un índice de graduación de 72% y los afroamericanos de 76%. El de los asiáticos fue de 91%.

Al señalar que la información analizada fue tomada de bases de datos locales, regionales y nacionales de alta confiabilidad, el reporte indicó que el margen de error porcentual es menor de un 1%.

Fuente de la Noticia:

https://www.noticel.com/mundo/hispanos-son-segundo-lugar-en-desercion-escolar/927812826

ove/mahv

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Neoliberalism in the age of pedagogical terrorism

U. S / January 4, 2019 / Author: Henry A. Giroux / Source: Arts & Opinion

Marx was certainly right in arguing that the point is not to understand the world but to change it, but what he underemphasized was that the world cannot be transformed if one does not understand what is to be changed. As Terry Eagleton rightly notes “Nobody can change a world they didn’t understand.” Moreover, the lack of mass resistance to oppression signals more than apathy or indifference, it also suggests that we don’t have an informed and energizing vision of the world for which we want to struggle. Political struggle is dependent on the political will to change, which is central to any notion of informed agency willing to address the radical and pragmatic issues of our time. In addition to understanding the world, an informed public must connect what they know and learn to the central task of bringing their ideas to bear on society as a whole. This means that a critical consciousness must be matched by a fervent willingness to take risks, and challenge the destructive narratives that are seeping into the public realm and becoming normalized.

Any dissatisfaction with injustice necessitates combining the demands of moral witnessing with the pedagogical power of persuasion and the call to address the tasks of emancipation. We need individuals and social movements willing to disturb the normalization of a fascist politics, oppose racist, sexist, and neoliberal orthodoxy.

As Robin D. G. Kelley observes we cannot confuse catharsis and momentary outrage for revolution. In a time of increasing tyranny, resistance in many quarters appears to have lost its usefulness as a call to action. At the same time, the pedagogical force of civic ignorance and illiteracy has morphed into a national ideal. Tyranny and ignorance feed each other in a theater of corporate controlled media ecosystems and function more as a tool of domination than as a pedagogical outlet in pursuit of justice and the practice of freedom. Under such circumstances, when education is not viewed as central to politics itself, resistance withers in the faux language of privatized struggles and fashionable slogans.

For instance the novelist Teju Cole has argued that “‘resistance’ is back in vogue, and it describes something rather different now. The holy word has become unexceptional. Faced with a vulgar, manic and cruel regime, birds of many different feathers are eager to proclaim themselves members of the Resistance. It is the most popular game in town.” Cole’s critique appears to be born out by the fact that the most unscrupulous of liberal and conservative politicians such as Madeline Albright, Hilary Clinton, and even James Clapper, the former director of national intelligence, are now claiming that they have joined the resistance against Trump’s fascist politics. Even Michael Hayden, the former NSA chief and CIA director under George W. Bush, has joined the ranks of Albright and Clinton in condemning Trump as a proto-fascist. Writing in the New York Times, Hayden, ironically, chastised Trump as a serial liar and in doing so quoted the renowned historian Timothy Snyder, who stated in reference to the Trump regime that “Post-Truth is pre-fascism.” The irony here is hard to miss. Not only did Hayden head Bush’s illegal National Security Agency warrantless wiretapping program while the head of the NSA, he also lied repeatedly about his role in Bush’s sanction and implementation of state torture in Afghanistan and Iraq.

This tsunami of banal resistance and its pedagogical architecture was on full display when an anonymous member of the Trump’s inner circle published an op-ed in the New York Times claiming that he/she and other senior officials were part of “the resistance within the Trump administration.” The author was quick to qualify the statement by insisting such resistance had nothing to do with “the popular ‘resistance’ of the left.” To prove the point, it was noted by the author that the members of this insider resistance liked some of Trump’s policies such as “effective deregulation, historic tax reform, a more robust military and more.” Combining resistance with the endorsements of such reactionary policies reads like fodder for late-night comics.

The Democratic Party now defines itself as the most powerful political force opposing Trump’s fascist politics. What it has forgotten is the role it has played under the Clinton and Obama presidencies in creating the economic, political, and social conditions for Trump’s election in 2016. Such historical and political amnesia allows them to make the specious claim that they are now the party of resistance. Resistance in these instances has little to do with civic courage, a defense of human dignity, and the willingness to not just bear witness to the current injustices but to struggle to overcome them. Of course, the issue is not to disavow resistance as much as to redefine it as inseparable from fundamental change that calls for the overthrow of capitalism itself. Neoliberalism has now adopted unapologetically the language of racial cleansing, white supremacy, white nationalism, and fascist politics. Unapologetic for the widespread horrors, gaping inequality, destruction of public goods, and re-energizing of the discourse of hate and culture of cruelty, neoliberalism has joined hands with a toxic fascist politics painted in the hyper-patriotic colors of red, white, and blue. As I have noted elsewhere:

Neoliberalism’s hatred of democracy, the common good, and the social contract has unleashed generic elements of a fascist past in which white supremacy, ultra-nationalism, rabid misogyny and immigrant fervor come together in a toxic mix of militarism, state violence, and a politics of disposability. Modes of fascist expression adapt variously to different political historical contexts assuring racial apartheid-like forms in the post-bellum U.S. and overt encampments and extermination in Nazi Germany. Fascism with its unquestioning belief in obedience to a powerful strongman, violence as a form of political purification, hatred as an act of patriotism, racial and ethnic cleansing, and the superiority of a select ethnic or national group has resurfaced in the United States. In this mix of economic barbarism, political nihilism, racial purity, economic orthodoxy, and ethical somnambulance a distinctive economic-political formation has been produced that I term neoliberal fascism.

While the call to resist neoliberal fascism is to be welcomed, it has to be interrogated rather than aligned with individuals and ideological forces that helped put in place the racist, economic, religious, and educational forces that helped produce it. What many liberals and conservative calls to resistance have in common is an opposition to Trump rather than to the conditions that created him. In some cases, liberal critics such as Christopher R. Browning, Yascha Mounk, and Cass R. Sunstein document insightfully America’s descent into fascism but are too cautious in refusing to conclude that we are living under a fascist political regime. This is more than a retreat from political courage, it is a refusal to name how liberalism itself with its addiction to the financial elite has helped create the conditions that make a fascist politics possible.

Trump’s election and the Kavanaugh affair make clear that what is needed is not only a resistance to the established order of neoliberal capitalism but a radical restructuring of society itself. That is not about resisting oppression in its diverse forms but overcoming it — in short, changing it. The Kavanaugh hearings and the liberal response was a telling example of what might be called a politics of disconnection.

While it is crucial to condemn the Kavanaugh hearings for its blatant disregard for the Constitution, expressed hatred of women, and its symbolic expression and embrace of white privilege and power, it is necessary to enlarge our criticism to include the system that made the Kavanaugh appointment possible. Kavanaugh represents not only the deep seated rot of misogyny but also as Grace Lee Boggs, has stated “a government of, by, and for corporate power.” We need to see beyond the white nationalists and neo-Nazis demonstrating in the streets in order to recognize the terror of the unforeseen, the terror that is state sanctioned, and hides in the shadows of power. Such a struggle means more than engaging material relations of power or the economic architecture of neoliberal fascism, it also means taking on the challenge producing the tools and tactics necessary to rethink and create the conditions for a new kind of subjectivity as the basis for a new kind of democratic socialist politics. We need a comprehensive politics that brings together various single interest movements so that the threads that connect them become equally as important as the particular forms of oppression that define their singularity. In addition, we need intellectuals willing to combine intellectual complexity with clarity and accessibility, embrace the high stakes investment in persuasion, and cross disciplinary borders in order to theorize and speak with what Rob Nixon calls the “cunning of lightness” and a “methodological promiscuity” that keeps language attuned to the pressing the claims for justice.

Outside of those intellectuals who write for CounterPunch, Truthout, Truthdig, Rise Up Times, Salon, and a number of other critical media outlets, there are too few intellectuals, artists, journalists willing to challenge the rise of an American version of neoliberal fascism. It is not enough to report in an alleged “balanced fashion” on Trump’s endorsement of violence against journalists, the massive levels of inequality produced under neoliberalism, the enactment by the Trump administration of savage policies of racial cleansing aimed at undocumented immigrants, and the emergence of a police state armed terrifying new technologies aimed at predictive policing. The real challenge is to tie these elements of oppression together and to recognize the threads of state violence, white supremacy, and fascist politics that suggest the emergence of a distinctive new political order.

Shock and outrage in the midst of a fascist politics is now undermined by the mainstream press which is always on the hunt for higher ratings and increasing their bottom line. Rather than talk about fascism, they focus on the threat to liberal institutions. Rather than talk about the mounting state violence and the increased violence of neo-fascist thugs such as the Proud Boys, they talk about violence coming from the left and right. Rather than raise questions about the conditions and a society in which more and more people seem to prefer authoritarian rule over democracy, they talk about Trump’s eccentric behavior or keep tabs on his endless lying. This is not unhelpful, but it misses the nature of the true threat, its genesis, and the power of a corporate elite who are now comfortable with the fascist politics that Trump embodies.

An iPsos poll found that “a surprising 26 percent of all Americans, and 43 percent of Republicans, agree with the statement that the president “should have the authority to close news outlets engaged in bad behavior.” In addition, a majority of Americans across the ideological spectrum — 72 percent — think “it should be easier to sue reporters who knowingly publish false information.” Couple this with the fact that Trump has recently stated privately to his aids that he regrets reversing his policy of separating children from their parents at the border and you have a mix of fascist principles coupled with a dangerous demagogue who cannot bring the country fast enough to the fascist abyss. While it is true that the United States under Trump is not Hitler’s Germany, Trump has tapped into America’s worst impulses and as Jason Stanley and others remind us his ultra-nationalism, white supremacist views, and racist diatribes coupled with his attack on immigrants, the media, African-Americans, and Muslims are indicative of a politics right out the fascist playbook. If the public and media keep denying this reality, the endpoint is too horrible to imagine. If we are to understand the current resurgence of right-wing populist movements across the globe, economic factors alone do not account for the current mobilizations of fascist passions.

As Pierre Bourdieu once put it, it is crucial to recognize that “the most important forms of domination are not only economic but also intellectual and pedagogical, and lie on the side of belief and persuasion.” He goes on to state that left intellectuals have underestimated the symbolic and pedagogical dimensions of struggle and have not always forged appropriate weapons to fight on this front.” In part, this means that the left and others must make matters of culture and pedagogy central to politics in order to address people’s needs and struggles. And they should do so in a language that is both rigorous and accessible. Matters of culture and consciousness in the Gramscian sense are central to politics and only when the left can address that issue will there be any hope for massive collective resistance in the form of a broad-based movement.

Trump has emboldened and legitimated the dire anti-democratic threats that have been expanding under an economic system stripped of any political, social, and ethical responsibility. This is a form of neoliberal fascism that has redrawn and expanded the parameters of the genocidal practices and hate filled politics of the 1930s and 40s in Europe in which it was once thought impossible to happen again. The threat has returned and is now on our doorsteps, and it needs to be named, exposed, and overcome by those who believe that the stakes are much too high to look away and not engage in organized political and pedagogical struggles against a fascist state and an omniscient fascist politics. We live in an age when the horrors of the past are providing the language and politics of illiberal democracies all over the globe. This is a world where dystopian versions of a catastrophic, misery producing neoliberalism merge with unapologetic death dealing visions of a fascist politics. We live in an era that testifies to the horrors of a past struggling to reinvent itself in the present, and which should place more than a sense of ethical and political responsibility on those of us bearing witness to it. As my friend, Brad Evans, notes under such circumstances, we live in a time “that asks us all to continually question our own shameful compromises with power,” and to act with others to overcome our differences in order to dismantle this assault on human rights, human dignity, economic justice, equality, and democracy itself.

Article Source:

http://www.artsandopinion.com/2018_v17_n6/giroux-26pedagogicalterrorism.htm

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When Schools Become Dead Zones of the Imagination

ove/mahv

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Programación del Portal Otras Voces en Educación del viernes 4, sábado 5 y domingo 6 de enero de 2019

4, 5 y 6 de enero de 2019 / Autor: Editores OVE

Recomendamos la lectura del portal Otras Voces en Educación en su edición de los días viernes 4, sábado 5 y domingo 6 de enero de 2019. Esta selección y programación la realizan investigador@s del GT CLACSO «Reformas y Contrarreformas Educativas», la Red Global/Glocal por la Calidad Educativa, organización miembro de la CLADE y el Observatorio Internacional de Reformas Educativas y Políticas Docentes (OIREPOD) registrado en el IESALC UNESCO.

 

Viernes 4 de enero de 2019:

 

01:00:00 – Libro: El lugar del pensamiento en la educación (PDF)

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02:00:00 – Los especialistas dicen: Historia de la educación en México – Dra. Pilar Gonzalbo Aizpuru (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297481

03:00:00 – Cómo trabaja la docente argentina que promueve el uso del celular y compite por el “Nobel de la enseñanza”

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297503

04:00:00 – Neoliberalism in the age of pedagogical terrorism (Article of Henry A. Giroux)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297490

05:00:00 – Educación Cubana: ¡Hoy, ahora y siempre!

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297515

06:00:00 – Revista: Neurodidáctica en el aula: transformando la educación (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297518

07:00:00 – 6 metodologías de enseñanza que todo profesor/a debería conocer

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297524

08:00:00 – Las 20 mejores cuentas educativas de Instagram en 2018 (Artículo de Miguel Ángel Ruiz Domínguez)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297493

 

Sábado 5 de enero de 2019:

 

01:00:00 – Libro: Las Tecnologías de la información y la comunicación en la formación docente: guía de planificación (PDF)

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02:00:00 – «El Péndulo» sobre la Educación en Paraguay – 26-12-2018 (Video)

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03:00:00 – 20 recursos para prevenir el abandono escolar

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04:00:00 – La profesora que adoptó al estudiante más “difícil” de su clase (Artículo de Camila Londoño)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297500

05:00:00 – Retos para la educación en México (Video)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297509

06:00:00 – Entrevista: El profesor youtuber que fue finalista del «Nobel de la docencia» y enseña porcentajes con jugadas de Messi

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07:00:00 – Colombia: Egresatón: en defensa de la educación superior pública (Audio)

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08:00:00 – 2019: Carta Educativa para este 6 de Enero ( Artículo de Juan Carlos Miranda Arroyo)

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Domingo 6 de enero de 2019:

 

01:00:00 – Libro: La escuela que llega. Tendencias y nuevos enfoques metodológicos (PDF)

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02:00:00 – México: Universidades, entre los gastos suntuarios y la corrupción

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03:00:00 – Suecia: Huelga de estudiantes contra el cambio climático: conozca a la activista Greta Thunberg de quince años que inspiró un movimiento global

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04:00:00 – Los 20 mejores blogs educativos de este 2018 (Artículo de Miguel Ángel Ruiz Domínguez)

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05:00:00 – Estudiantes vietnamitas obtienen altos resultados en Olimpiada Internacional de Ciencia Juvenil

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06:00:00 – La poetisa chilena pionera en educación y diplomacia

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297538

07:00:00 – Paraguay padece un “ausentismo crónico” de alumnos y profesores

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08:00:00 – Estados Unidos: Hispanos son segundo lugar en deserción escolar

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/297544

En nuestro portal Otras Voces en Educación (OVE) encontrará noticias, artículos, libros, videos, entrevistas y más sobre el acontecer educativo mundial cada hora.

ove/mahv

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