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El Legado Insurgente de la CNTE: Una Lucha por la Conciencia y Contra el Neoliberalismo

Por: Fernando David García Culebro

 

En el gobierno mexicano de la autodenominada cuarta transformación: «Sobran los discursos antineoliberales, pero escasean las prácticas que realmente los respalden.»

 

En la historia contemporánea de México, pocos grupos han representado la resistencia organizada con tanta claridad como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Su influencia ha trascendido la defensa de los intereses laborales, convirtiéndose en un bastión, una guía y un foco de una lucha que se extiende más allá de las aulas, abarcando todos los espacios donde se lucha contra la mercantilización de la dignidad. Desde su fundación en 1979, en un contexto de sindicalismo controlado y corrupto, la CNTE levantó su voz con determinación: “¡Basta de simulaciones, basta de traiciones!” [1]. Este fue un llamado a la insurrección pedagógica contra el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), un emblema del viejo corporativismo estatal.

 

Frente a la imposición de una estructura jerárquica, la CNTE promovió la horizontalidad, el uso de asambleas, la rotación de liderazgos y la autonomía. Desde sus bases, desarrolló una nueva concepción de la democracia, entendida no solo como un discurso, sino como una práctica diaria [2]. Sin embargo, su lucha no se limitó a aspectos organizativos. La CNTE reconoció que la verdadera emancipación de los educadores implica la construcción de una conciencia histórica, ya que el olvido beneficia al poder y la ignorancia es su mejor aliada. Por esta razón, ha fomentado una educación crítica, popular y liberadora. En estados como Chiapas, Oaxaca y Michoacán, sus miembros han producido materiales didácticos alternativos que recuperan la memoria de los pueblos, las resistencias locales y las lenguas originarias, desafiando el currículo oficial que frecuentemente oculta o distorsiona las luchas populares [3].

Esta conciencia ha posicionado a la CNTE como un actor fundamental en la oposición al neoliberalismo. No es exagerado afirmar que ha sido uno de sus más firmes oponentes. Mientras otros se sometían a reformas “modernizadoras”, la CNTE organizaba marchas, bloqueos y ocupaciones de plazas y carreteras, consciente de que detrás de cada “reforma educativa” se ocultaba un intento por desmantelar la educación pública, precarizar al magisterio y convertir la enseñanza en un negocio [4].

La Coordinadora ha ido más allá de la defensa de su gremio, estableciendo alianzas con otros sectores populares, incluidos campesinos, estudiantes y trabajadores en condiciones precarias. Ha colaborado con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, compartiendo una crítica al modelo económico y político vigente, y reconociendo que la lucha por la educación es también una batalla por el territorio, la autonomía y una vida digna [5].

El legado de la CNTE no se limita a un registro de protestas o movilizaciones; es una herencia viva, una pedagogía en constante evolución. Ha demostrado que es posible otro tipo de sindicalismo, donde la educación se convierte en un acto profundamente político y que resistir, cuando se hace desde abajo y con conciencia, también es una forma de educar. Hoy, en un país donde las élites intentan imponer su lógica mercantil sobre derechos fundamentales a pesar de contar con un gobierno que se autodenomina de izquierda, la CNTE se mantiene como un faro. Nos recuerda que la lucha continúa, que es necesario defender la memoria, politizar la enseñanza y militar por la esperanza. Porque mientras existan docentes dispuestos a enseñar y luchar, la dignidad no será vencida.

Referencias Bibliográficas:

[1] Ornelas, C. (1995). El sistema educativo mexicano: La transición de fin de siglo. Fondo de Cultura Económica.

[2] Maldonado, B. (2008). Democracia sindical y poder popular: La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Revista de Estudios Políticos de América Latina.

[3] Padilla, H. (2016). “Libros de texto alternativos y educación crítica en Oaxaca”. Revista de Educación Popular, 12(3), pp. 23–35.

[4] Zorrilla, M. (2015). Reformas educativas neoliberales en México: El caso de la CNTE. Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

[5] Sandoval, A. (2021). “Alianzas insurgentes: La CNTE y el zapatismo frente al neoliberalismo”. Tzome, Revista de movimientos sociales, 9(2), pp. 14–29.

 

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Educar no es repetir: es liberar, cuidar y crear

Por: Fernando David García Culebro

 

Celebrar el Día del Maestro y la maestra es mucho más que felicitar o agradecer. Es defender el derecho a una educación que humaniza, que libera y que construye futuro. Es reconocer a quienes enseñan con el corazón, sembrando cada día la semilla de un mundo más justo, más humano y más alegre.

 

Cada 15 de mayo celebramos en México el Día del Maestro y la maestra, una fecha que suele quedar atrapada entre ceremonias escolares, discursos oficiales, presentes simbólicos y consignas sindicales. Sin embargo, más allá de todo ello, este día especial, nos invita —y nos exige— una reflexión más profunda: ¿qué significa ser maestro hoy? ¿Qué tipo de educación estamos promoviendo para la sociedad actual?

 

No faltan discursos que ensalzan al y las docentes como héroes y heroínas silenciosos/as, como usufructuarios del conocimiento. Pero más valioso que el elogio es el reconocimiento real del rol transformador que ejerce quien enseña y aprende simultáneamente con conciencia ética, sensibilidad emocional y compromiso social.

Paulo Freire nos recordaba que “enseñar exige respeto a los saberes de los educandos” (Freire, 1996). Para él, la educación no es una actividad neutra ni una simple transmisión de contenidos. Es una práctica de libertad, un acto político que debe permitir a las y los educandos convertirse en sujetos de su propio aprendizaje y de su historia. En esas pedagogías críticas y educaciones populares, las y los maestros no imponen, sino que dialogan; no adoctrinan, sino que despiertan.

 

Complementando esta visión, Humberto Maturana reconfiguró el concepto de aprendizaje desde la biología del conocer. Su afirmación, tan lúcida como provocadora, sigue resonando: “todo hacer es conocer y todo conocer es hacer” (Maturana & Varela, 1984). La enseñanza, para él, se da en el encuentro, en la convivencia y, sobre todo, en el afecto. Si no hay cariño, no hay transformación posible. En esta línea, el maestro se convierte en un generador de contextos donde los estudiantes pueden experimentar, vincularse y crecer. La propuesta de Maturana, se opone entonces a ambientes rígidos, fríos, insensibles,  silenciosos y mecánicos. Y en ese sentido coincide con Paulo Freire que enfatizaba la importancia de la afectividad en el proceso educativo. Freire creía que la enseñanza debía estar impregnada de respeto y diálogo horizontal, dando lugar a que las y los educados se reconozcan como sujetos activos en su aprendizaje y en la construcción de una sociedad más justa. Con ello, rechazaba a la educación bancaria, que promueve pasividad en los estudiantes.

 

Y desde el campo de la pedagogía infantil, Francesco Tonucci nos ofrece una mirada crítica y creativa del sistema escolar tradicional. Según él, “la escuela debería parecerse más a una ciudad habitada por niños y menos a una fábrica” (Tonucci, 1996). Para Tonucci, el juego, la curiosidad y la participación activa son motores naturales del aprendizaje, a menudo sofocados por una estructura educativa que prioriza el control por sobre la expresión. Los maestros y las maestras, en su visión, son compañeros y compañeras de camino, no  guardias del orden.

 

Hoy, más que antes, necesitamos maestros y maestras que, como Freire, conciban la educación como un camino hacia la libertad; que, al igual que Maturana, valoren el poder del afecto y la convivencia; y que, siguiendo el ejemplo de Tonucci, escuchen genuinamente a los niños, respeten sus tiempos, fomenten su creatividad y les ayuden a crear, permitiéndoles encontrar preguntas allí donde antes solo había respuestas.

Celebrar el Día del Maestro y la maestra es, entonces, mucho más que felicitar o agradecer. Es defender el derecho a una educación que humaniza, que libera y que construye futuro. Es reconocer a quienes enseñan con el corazón, sembrando cada día la semilla de un mundo más justo, más humano y más alegre.

 

Referencias bibliográficas:

Freire, P. (1996). Pedagogía de la autonomía: Saberes necesarios para la práctica educativa. Siglo XXI Editores.

Maturana, H. R., & Varela, F. J. (1984). El árbol del conocimiento: Las bases biológicas del entendimiento humano. Editorial Universitaria.

Tonucci, F. (1996). La ciudad de los niños: Un modo nuevo de pensar la ciudad. Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

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México – La educación: el mayor patrimonio de la humanidad

La educación: el mayor patrimonio de la humanidad

Eduardo Backhoff Escudero

 

 Eduardo Backhoff

El origen del Día del Niño, en México y en el mundo, se remonta a la firma de la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño en 1924, que reconocía la necesidad de derechos específicos para los niños.

En nuestro país, este día se celebra el 30 de abril, lo que me hace reflexionar sobre la irresponsabilidad de nuestro gobierno de mantener un sistema ineficaz e inequitativo en materia educativa, que se puede sintetizar en cuatro grandes problemas: 1) una matrícula incompleta y una baja eficiencia escolar, que deja a muchos niños y jóvenes fuera de la escuela, 2) la falta de presupuesto educativo, que se traduce en una pobre infraestructura, equipamiento y materiales escolares, así como la falta de una variedad de profesores (inglés, música, deportes, etc.), 3) una pobre formación inicial y continua de los docentes y 4) niveles de aprendizaje insuficientes en todos los grados y asignaturas escolares, lo que se agudiza en las poblaciones más vulnerables.

Al respecto, vale la pena recordar que la UNESCO publicó un informe en 1996 titulado La educación encierra un tesoro, encabezado por Jacques Delors (de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI). A casi 30 años de su publicación, este informe sigue vigente para México, cuyo sistema educativo adolece de muchos problemas, añejos y nuevos. La premisa fundamental del informe se centra en el papel crucial de la educación como motor de desarrollo social, económico y humano, destacando que las reformas educativas deben ser concebidas a largo plazo, con participación comunitaria y adaptadas a contextos específicos. Uno de los aspectos clave del texto es la crítica a las reformas impuestas desde arriba, las cuales suelen fracasar. La Nueva Escuela Mexicana (NEM) es un ejemplo de esta crítica, toda vez que fue diseñada, extrañamente, desde la Dirección General de Materiales Educativos (SEP), con una participación simulada de los docentes de “todo el país”. Los fracasos de la NEM son evidentes, no solo por sus mal logrados libros de texto gratuitos (evidenciados por especialistas de las distintas disciplinas), sino por su pésima implementación y falta de capacitación docente (documentada por estudios de opinión).

Otro aspecto fundamental es el reconocimiento que en el diseño de políticas educativas debe tener el docente, que en general se siente aislado y sobrecargado de actividades burocráticas. Por ello, se sugiere una mejora sustancial en su formación inicial y continua, condiciones laborales adecuadas, y un diálogo renovado entre docentes, sociedad y gobierno. Asimismo, la educación debe concebirse como un bien público que garantice la igualdad de oportunidades, lo cual requiere de un fuerte financiamiento gubernamental, apoyado de capital privado. México no ha invertido lo suficiente en educación; basta con compararlo con Chile (el doble) o con el de Dinamarca (cinco veces mayor). Esto trae como consecuencia que una gran cantidad de escuelas de educación básica y media superior carezcan de agua potable, electricidad, conectividad, baños, instalaciones para personas con discapacidad y materiales para alumnos especiales (sordos, ciegos, etc.).

Finalmente se hace referencia a la inminente necesidad de revertir los rezagos educativos en materia de aprendizaje y a la gran inequidad en la distribución de los recursos cognoscitivos entre las distintas poblaciones de un país. Este es el caso de México, cuyos estudiantes indígenas, de zonas rurales y en condición de pobreza aprenden sustancialmente menos, lo que impide su desarrollo humano y cancela sus oportunidades sociales y económicas. La metáfora final del informe destaca a la educación como un tesoro heredado que no debe perderse, sino valorarse como el mayor patrimonio de la humanidad.

Ojalá y nuestras autoridades gubernamentales entendieran que lo que realmente importa en educación es el aprendizaje y el bienestar de los niños y jóvenes, y no el control sindical de los docentes (aunque éste de muchos votos).

Presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa, A.C. @EduardoBackhoff

Fuente de la Información: https://www.educacionfutura.org/educacion-patrimonio-humanidad-backhoff/

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Retos del magisterio ante la 4T

A nuestro correo de info@lacasadetodasytodos.org llego como corresponsalía el escrito que presentamos a continuación de manera íntegra….

Ponencia presentada por un maestro de la Sección X

Las recientes movilizaciones del magisterio en nuestro país a partir de la iniciativa de reforma a la Ley del ISSSTE, emitida por la presidenta Claudia Sheinbaum en enero pasado, son la muestra de la fuerza de los trabajadores de la educación y su carácter rebelde e insumiso. Ante este nuevo embate gubernamental, que lejos de romper con el modelo neoliberal de las últimas décadas lo profundiza con un discurso demagógico de cercanía al pueblo —puesto que la iniciativa no solo es indiferente ante los legítimos reclamos del magisterio— y continúa el camino impuesto por el gran capital financiero y a los organismos internacionales. A partir de dicha iniciativa, las protestas no se han hecho esperar, y cual cascada, fueron gestándose en diferentes Estados del país como una muestra del hartazgo del magisterio en torno a una política de continuidad que, sin embargo, se presenta como antineoliberal en el discurso, pero profundamente empresarial en la práctica. El viejo truco del gatopardismo, de cambiar las cosas para que no cambie nada, para que todo siga igual.

La posición inicial del gobierno de aludir a una mala lectura de la iniciativa por parte del magisterio, primer ataque a aquellos que dejamos alma y vida en las aulas, pues nos considera analfabetos; pasando por la cancelación de pagos a FOVISSSTE y la promesa de una jubilación “digna” a partir de las pensiones del bienestar —que por cierto solo aplicaría para un pequeño sector que se encuentra dentro del décimo transitorio mientras desampara a las nuevas generaciones de trabajadores de la educación y los condena a un futuro sumamente miserable y marginal después de años de trabajo— para terminar con la abierta negativa a abrogar la ley del ISSSTE de 2007, solo demuestra el carácter continuista y demagógico de este régimen autodenominado de transformación.

Evidenciar las falsas promesas, los discursos vacíos y la demagogia del gobierno actual y su predecesor, de ninguna manera le hace el juego a la derecha, frase hueca y preferida de los aduladores, puesto que los maestros congruentes y consecuentes agrupados en la CNTE, lo mismo han denunciado las reformas del salinato, del foxismo, del calderonismo y del peñanietismo —junto con la farsa y traición obradorista y sheinbaumista— que a los líderes serviles como Jongitud, Gordillo, De la Torre y Cepeda. Al contrario, mostrar las incongruencias de la 4T que igual despoja el nombre de un periódico anarquista, Regeneración, para minar su herencia histórica, así como utiliza a uno de los personajes más importantes y al mismo tiempo más desvalorados del cambio social en México, Ricardo Flores Magón, como moneda de cambio para impulsar políticas que siguen una dinámica de subordinación a las elites y empobrecimiento a los trabajadores. Todo porque al final nos quieren hacer creer que hemos llegado al clímax del cambio social y que lo que hoy nos ofrecen es lo más a lo que debemos de aspirar con este gobierno tan diferente.

El anuncio desde de la presidencia de que la citada ley de 2007 no se abrogará, a pesar de sendas promesas de Obrador y Sheinbaum, solo deja claro que el camino es y seguirá siendo la movilización y la vinculación con otros sectores igualmente golpeados por las políticas mercenarias de los últimos años. Muchas promesas han sido esbozadas bajo el discurso de la transformación del país y cuando la exigencia es romper con dichas políticas de esos innombrables neoliberales del pasado, la respuesta es el no es posible, no hay condiciones. O tomamos el rumbo y procuramos una justa jubilación y un mejor futuro a todos o asumimos que no hay nada mejor. Mucho tiempo nos han prometido una mejora: sucedió con las Afores y la supuesta mejora del sistema de salud, que seguimos esperando en un sistema que difícilmente tiene medicinas, mucho menos infraestructura y condiciones dignas de atención.

Nuestra lucha hoy no debe olvidar tampoco que diversas secciones de nuestro sindicato, alineadas al oficialismo, han guardado un silencio sepulcral que, más allá de mostrar el desinterés de esas cúpulas por las demandas de sus bases, ilustran el verdadero carácter de clase y su función como sindicato blanco y propatronal (progubernamental), que se preocupa más por la carrera política de los dirigentes que por las demandas de las bases.

El paro de 72 horas de hace algunos días, como una primera muestra del potencial del magisterio, ilustra un hartazgo generalizado y la búsqueda de una verdadera transformación más allá del discurso y de las intentonas de desmovilización, tanto desde el gobierno como desde el oficialismo charro. Es por ello que, a estas alturas, y más allá de las justas demandas que hoy nos concentran aquí, es importante definirnos más allá de la coyuntura, porqué marchamos, cuáles son los ejes que nos identifican y por los cuales luchamos: un verdadero reconocimiento a nuestra labor (no solo en el discurso, sino en los hechos y en la materialización), un futuro que permita ese reconocimiento y un retiro digno, un camino apartidista y en función de nuestros intereses como trabajadores, evidenciar el carácter continuista y subordinado al gran capital de este gobierno y los que lo han precedido, desconocimiento a los dirigentes charros y una verdadera democratización del magisterio.

En estos momentos es sumamente importante gestar lazos solidarios con otros sectores de trabajadores y de grupos marginados, de forma apartidista y más allá de los intereses demagógicos de aquellos que solo buscan conquistar el poder y servir a los grandes empresarios, las elites de este país y del mundo. La historia reciente nos ha enseñado que los partidos políticos son solamente operadores de los organismos internacionales en detrimento del pueblo; la OCDE, el FMI, el BM y demás instituciones mandan y el gobierno en turno obedece. Pero también la historia de larga data nos ha mostrado que el gobierno es una herramienta de clase para salvaguardar los intereses de aquellos que detentan el poder y los medios de subsistencia y el pueblo trabajador.

Por ello, la lucha pasa por la insistencia no de la congelación, sino la abrogación de esta ley. Ello implicaría, por un lado, no solo una victoria para el magisterio sino para el movimiento social en su conjunto puesto que serviría como ejemplo para que otros sectores luchemos por eliminar nuevamente las cuentas individuales (Afores) en beneficio del futuro de los trabajadores. Puesto que, así como se nos ha arrebatado la certeza de nuestro futuro, también lo hicieron previamente con los ferrocarriles, la seguridad social, la salud pública, las jubilaciones y pensiones —por las que hoy luchamos—, e incluso la educación, puesto que aunque los sectores más combativos han dado la lucha por defenderla, la privatización y el cobro de cuotas ha ido avanzando paulatinamente, sobre todo en educación superior. Basta ver la educación que se imparte en diversas instituciones “públicas” del país que, amparadas en la autonomía, han hecho de los cobros y el endeudamiento de los estudiantes el pan de cada día al estudiar los niveles medio superior y superior. Por su parte, en educación básica la obligación del Estado de impartir y asegurar la educación a la población se ha ido convirtiendo poco a poco en un abandono del Estado para delegarlo en los padres de familia y los docentes.

Ningún partido representa los intereses de los trabajadores, sino de una clase minoritaria, es por ello por lo que los trabajadores de la educación nos debemos al pueblo, no a los intereses de unos cuantos. La lucha y la victoria es ahora o nunca, si no llevamos a la práctica esas consignas de nuestras marchas, difícilmente podremos alcanzar los objetivos de mejora en nuestras condiciones.

¡Gobierne quien gobierne, los derechos se defienden!

* Ponencia leída en el marco del 2° FORO NACIONAL POR LA DEFENSA DE LA SEGURIDAD SOCIAL DE LOS TRABAJADORES DEL ESTADO, el pasado 6 de abril de 2025 en la sección 9 del CNTE en la Ciudad de México.

Fuente de la información e imagen:  https://lacasadetodasytodos.org

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México: Proyectos de intervención educativa hechos por y para mujeres

Proyectos de intervención educativa hechos por y para mujeres

por Pluma invitada

Rosa Guadalupe Mendoza Zuany*

La visibilización y valoración de proyectos de intervención educativa es una tarea crucial para aprender de ellos y también para capitalizar sus aportes en otros contextos y a otras escalas. Este texto destaca la importancia de los proyectos de intervención educativa liderados por mujeres y para mujeres y discute la necesidad de repensar la relación entre investigación e intervención en educación, considerándolas como procesos complementarios que generan conocimiento y transformación, usando dos ejemplos del Proyecto CARE México, uno que aborda “agua, salud y mujeres” y otro “alimentación y mujeres”. Asimismo invita a compartir experiencias de intervención educativa en el 1° Congreso MUxED 2025, resaltando el papel de las mujeres en estos procesos.

#MUxED #PlumaPurpura #ProyectosDeIntervencion #Mujeres #EducacionAmbiental


La huella de las mujeres en la educación de nuestro país y del mundo es innegable. Estudiantes, madres, maestras, pedagogas, educadoras populares, directivas, tomadoras de decisiones, diseñadoras de políticas educativas y multisectoriales, etc., construyen y aportan a una educación de calidad, con equidad y orientada a la justicia.

Muchas mujeres trabajan cotidianamente en el campo educativo desde distintos roles. Algunas intervienen a través de proyectos de intervención específicos para mejorar las políticas educativas, los currículos, la formación docente, la gestión escolar, los materiales en el ámbito formal, los diversos campos educativos, mientras que otras lo hacen a través de procesos educativos populares, fuera de las escuelas, abordando preocupaciones locales prioritarias. Esos proyectos de intervención impulsados por mujeres, generalmente consideran abonar a la equidad de género partiendo de las experiencias vividas y de su posicionamiento orientado a la justicia y la sororidad.

Proyectos de intervención desde las universidades. Por ello, en el 1° Congreso MUxED 2025 “Visibilizar brechas e intersecciones en educación”, organizado por la Red Mujeres Unidas por la Educación, convocamos a presentar intervenciones que visibilicen a las mujeres, que postulen aportaciones específicas, derivadas de estudios, revisadas en forma sistemática a lo largo de su desarrollo y evaluadas en términos de su impacto o incidencia en la atención del problema que las originó o el diagnóstico del que partieron.

Proyectos de intervención desde las universidades

En el ámbito de la investigación educativa y de la formación de investigadoras e investigadores se ha tendido a separar la investigación entendida por su orientación a la construcción del conocimiento de la intervención pensada casi exclusivamente como acción que parte de la aplicación de conocimiento previo. La dicotomía investigación-intervención ha denostado a ésta última al concebirla como un proceso que no involucra reflexión, análisis ni construcción de conocimientos nuevos. Por ello es preciso repensar y posicionar la intervención como un proceso orientado a la transformación, al mejoramiento, a construir nuevas formas y/o condiciones para educar lo que necesariamente implica reflexionar, analizar y aprender de la experiencia, y por lo tanto, generar también conocimiento para el campo educativo que nos permita caminar en la ruta de la calidad, la equidad y la justicia.

a ésta última al concebirla como un proceso que no involucra reflexión, análisis ni construcción de conocimientos nuevos. Por ello es preciso repensar y posicionar la intervención como un proceso orientado a la transformación, al mejoramiento, a construir nuevas formas y/o condiciones para educar lo que necesariamente implica reflexionar, analizar y aprender de la experiencia, y por lo tanto, generar también conocimiento para el campo educativo que nos permita caminar en la ruta de la calidad, la equidad y la justicia.

En el proceso de formación de investigadoras en el campo de la educación ambiental del que formo parte han emergido reflexiones sobre la dicotomía anteriormente planteada entre investigación e intervención, así como también la definición de proyectos que las articulen.

La crisis socioecológica es experimentada por las mujeres de formas particulares y exacerbadas en contextos vulnerados, tanto rurales como urbanos. Por ello es que priorizamos nuestro trabajo como línea de investigación con ellas y para ellas. Ponemos al centro procesos que indican e impacten positivamente a las mujeres –ya sean estudiantes, maestras, madres, etc.– orientándonos a asuntos altamente relevantes que hemos identificado colaborativamente con las comunidades, como el cuidado del agua, de la salud humana, animal y ambiental, así como de la alimentación.

Han surgido proyectos que en su dimensión de intervención han impactado al menos en tres ámbitos relacionados: ecológico, educativo y social. A la par de su desarrollo y evaluación de impacto, hemos impulsado la sistematización de los proyectos de intervención educativa ambiental para aprender de ellos.

  1. Agua, salud y mujeres. Proyectos de intervención educativa a través de la producción de materiales educativos contextualizados y conectados a retos globales en torno al agua y a la salud que son afrontados directamente por las mujeres en el marco del Proyecto CARE México. El acceso a agua limpia y potable es necesario para el logro y mantenimiento de la vida saludable de personas, animales y plantas, que constituyen tareas de cuidado atribuidas históricamente a las mujeres en la mayoría de las sociedades del mundo. Estos proyectos han propiciado que docentes de escuelas de nivel básico de Yucatán y Veracruz comprendan a profundidad la problemática del agua en su comunidad y en otras escalas, lo hagan con perspectiva de género, y la aborden en las aulas de forma crítica y activa a través de progresiones de aprendizaje situado que involucran activamente a las familias del estudiantado. En estas experiencias se abordan los roles de género en torno al agua (acceso, acarreo, gestión, cuidado en general) y la sistematización de estos proyectos de intervención ha posibilitado que se compartan tanto el proceso como los resultados; y que esto inspire a más docentes a abordar esta problemática central para la vida.
  1. Alimentación y mujeres. Proyecto de intervención educativa en contextos no escolares para trabajar con mujeres indígenas de distintas edades de comunidades nahuas de Veracruz a través de una progresión de aprendizaje situado que tiene como objetivo lograr la soberanía alimentaria de la comunidad. La producción de alimentos para el autoconsumo y sin químicos se ha mermado ante la introducción de alimentos procesados y ultraprocesados, la erosión y la contaminación de los suelos de milpas y solares, la sequía prolongada, y el desconocimiento de alimentos y plantas nutritivas locales entre las nuevas generaciones. Este proyecto se inspira en la educación popular y busca propiciar el diálogo intergeneracional entre mujeres en su propia lengua materna (náhuatl) concebidas como sabedoras independientemente de su nivel de escolaridad, así como el intercambio de experiencias en torno a la producción y preparación de alimentos con mujeres de la región y de otras latitudes, así como con agroecólogas y agroecólogos. Se trata de un proyecto que, en su dimensión de intervención, apuntala las transformaciones necesarias para lograr una vida sana y con equidad de género.

El valor de los proyectos de intervención reside en su capacidad de propiciar cambios y/o fortalecer procesos partiendo de diagnósticos –idealmente participativos– , de retomar aportes teóricos de investigación e intervención educativas previas, de generar procesos colaborativos que propicien apropiación para resultados sostenibles, y de vislumbrar la sistematización de la experiencia y la evaluación del impacto o incidencia para la retroalimentación y la identificación del conocimiento generado. Les invitamos a compartir proyectos de intervención que den cuenta de cómo las mujeres se involucran y/o sistematizan prácticas pedagógicas particularmente en la educación ambiental, la educación en la primera infancia, la educación socioemocional, la educación intercultural, la inclusión educativa y el uso de tecnología digital.

https://www.muxed.mx/blog/por-y-para-mujeres

Fuente de la Información: https://www.educacionfutura.org/proyectos-de-intervencion-mujeres/

 

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EL CONGRESO NACIONAL UNIVERSITARIO: MEMORIA DE UNA EXPERIENCIA DEMOCRÁTICA EN EL ESTADO DE MÉXICO

 

Antecedentes

La Universidad Pedagógica Nacional presente en el Estado de México ha sufrido una serie de transformaciones a lo largo de sus 45 años de historia, la cual puede ser referidas en dos etapas: la primera, inicia en el año 1979 con la creación de las 74 Unidades UPN dependiendo administrativamente de la SEP y académicamente de la rectoría de la Unidad Ajusco; esto permitió el desarrollo de las funciones sustantivas y el crecimiento académico de las Unidades. La segunda inicia en 1992,  derivada de la imposición gubernamental del Acuerdo Nacional de Modernización Educativa, por el que se transfirieron todas las Unidades UPN estatales, con sus Sedes y Subsedes, a los gobiernos de las Entidades Federativas, cambiando sus condiciones de operación,  al pasar repentinamente a depender administrativamente de los gobiernos estatales y académicamente de la Unidad Ajusco de la Ciudad de México; de manera particular en el Estado de México las Unidades fueron transferidas a los Sistemas Educativos Integrados al Estado de México[1] (SEIEM), asimismo se creó la llamada Junta de Gobierno  de Educación Superior  y Educación  Continua conformada por el Director de los SEIEM y los Secretarios  Generales de la Sección 17 y 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), desde este momento las condiciones administrativas y académicas de las Unidades UPN estatales cambiaron, ya que las políticas que emanaban de los SEIEM  estaban más asociadas a las problemáticas específicas de la Educación Básica, por lo que perdimos la relativa autonomía académica como Universidad al implantarse una lógica burocrática de control vertical y corporativo, derivado de lo anterior, el presupuesto para las Unidades dejó de llegar directamente a las mismas y por decisión gubernamental fue entregado a los SEIEM, incluyendo los recursos propios de cada Unidad derivados del pago de cuotas escolares y servicios, lo que generó a partir de ese momento severas limitaciones  y la pauperización de las tres Unidades estatales y sus respectivas subsedes.

En este contexto, el 20 de abril del 2021 el Presidente Andrés Manuel López Obrador expidió la Ley General de Educación Superior, la cual representa una esperanza de cambio para las Unidades de la UPN, ya que en su artículo vigésimo primero transitorio da pie a considerar la autonomía por Ley de la UPN. Previamente, el Maestro Luciano Concheiro Bórquez, Subsecretario de Educación Superior, comprometió públicamente a la Rectoría de la UPN a convocar a un  Congreso Nacional Universitario (CNU), para determinar la nueva figura jurídica de la universidad.[2]  Al finalizar la primera fase del Congreso (celebrado en el periodo 2019-2021), los documentos resolutivos del mismo se entregaron al Senado de la República -como mandato de la misma Ley General de Educación Superior-, uno referido al Diagnóstico de las Unidades UPN, otro sobre el Modelo Educativo y el referido a la figura jurídica, en este último se presenta de manera mayoritaria la Autonomía por Ley.

Se dice fácil, pero en realidad ser una institución autónoma implica tener personalidad jurídica, autogobierno y patrimonio propio, lo que haría posible que la Universidad Pedagógica Nacional remontara los periodos críticos que ha tenido en el pasado, reconstituir su identidad y renovar a fondo su Proyecto Académico en beneficio de la educación nacional y la sociedad mexicana. Se pretende que la Universidad Pedagógica Nacional Autónoma de México se convierta en la primera institución mexicana orientada a la formación de profesionales de la educación, maestros, administradores educativos e investigadores educativos, fortaleciendo con ello la formación de sus alumnos y la educación en México. Las Unidades UPN en el Estado de México[3] plantean que para desarrollar un proyecto académico en dónde se recuperen las funciones sustantivas de nuestra Universidad, es necesaria la autonomía plena. Sin autonomía plena pueden fenecer las unidades[4].

Desarrollo del Congreso Nacional Universitario

El Congreso Nacional Universitario de la UPN, llevado a cabo en 2021 (año de la pandemia por COVID-19), en su primera fase, recupera la experiencia de un ejercicio democrático y horizontal que se logró al combinar tres aspectos centrales: 1) La amplia participación de estudiantes y docentes de las Unidades Pedagógicas del Estado de México: Toluca, Ecatepec y Atizapán, con un registro de más de 500 estudiantes en la plataforma del CNU -lo que se puede consultar en las páginas oficiales del CNU.[5] 2) La organización y participación horizontal de voceros en el Estado de México, lo cual permitió ampliar la cobertura y la discusión en los foros y reuniones locales y estatales 3) El diagnóstico de las necesidades de infraestructura, condiciones de trabajo académico, organización, etc. fue un trabajo colaborativo de los tres sectores: estudiantil, académico y administrativo, que tuvo como resultado un documento que puso el acento en el grave deterioro de las condiciones en las que estaban operando y operan las Unidades del Estado de México. Se hizo evidente que compartimos los mismos problemas en todas las Unidades del Estado y las graves consecuencias de la fatídica transferencia derivada del Acuerdo de Modernización neoliberal de 1992.

Durante el desarrollo del segundo gran tema de la agenda del CNU sobre El modelo educativo de la UPN a debate ¿qué universidad queremos para estos nuevos escenarios sociales, políticos y educativos?, las unidades UPN del Estado de México tuvieron una amplia participación de estudiantes de licenciatura de pedagogía, psicología educativa y de la maestría en Educación Básica y académicos de las unidades Toluca (y de sus subsedes) y Atizapán, en los foros y las mesas de discusión y propuestas sobre el modelo educativo y el proyecto académico universitario. Ejemplo de ello es una base de datos con 504 respuestas a un formulario cuyos elementos sirvieron para organizar los debates y las participaciones en las plenarias, mecanismo que formó parte de la estrategia central de discusión, y la identificación de los consensos y disensos.

En las reuniones del CNU, durante la fase local por Unidades y la fase Estatal, se presentaron ponencias de estudiantes y académicos cuyo contenido fue presentado en las reuniones virtuales y que ayudaron a ubicar algunas de las propuestas centrales en torno al nuevo modelo educativo de la UPN: “Aprendiendo desde las redes de bibliotecas”, “Las artes como parte fundamental del modelo educativo”, “La creación de comunidades emergentes de investigación interdisciplinaria”, “ La importancia de las lenguas indígenas en la formación del profesional de la educación”, entre muchos otros temas a debatir, aquí presentamos algunos extractos de esas profundas y riquísimas reflexiones educativas de la comunidad universitaria:

Sobre la visión. La UPN debe continuar siendo la universidad especializada en el ámbito educativo con un enfoque de responsabilidad social, como lo sugiere el movimiento de la responsabilidad social universitaria (URSULA) que forma redes entre las universidades, organizaciones de la sociedad civil, los gobiernos, las empresas, para promover el aprendizaje mutuo.

Respecto a la Investigación. La sugerencia es no perder la oportunidad de documentar las experiencias docentes en este tiempo de la pandemia. Investigaciones para realizar entre docentes, alumnos y profesores para conocer las nuevas condiciones del proceso de enseñanza aprendizaje de modo virtual, y las implicaciones cognitivas, emocionales, actitudinales que han incorporado a la práctica educativa en todos los niveles de educación.

En relación a los proyectos. Considerar la pertinencia y factibilidad de desarrollar proyectos educativos en coordinación con la red de bibliotecas del Estado de México, en particular con la Dirección General de Patrimonio y Servicios Culturales de la Secretaría de Cultura estatal, instancia responsable de las 667 bibliotecas existentes en el estado. El alumnado de la Universidad Pedagógica Nacional puede diseñar proyectos de intervención para promover la lectura a partir del conocimiento de las bibliotecas presentes en cada municipio. Estos proyectos servirán para justificar prácticas y servicio social y pueden derivar en proyectos para presentar como documento final de titulación. Retomando experiencias exitosas como la de la Biblioteca Cervantes que en este periodo de pandemia continúa ofertando sus servicios de manera diferente con excelentes resultados, en cuanto al número de libros requeridos para lectura en casa.Los proyectos desde la biblioteca de manera virtual pueden incorporar todos los ámbitos educativos, las disciplinas consideradas en el currículo, como las emergentes, caso de la educación financiera, la educación emocional, la alfabetización digital, la educación científica toda, entre otras. (Ponencia presentada en la fase estatal del CNU)

Hablar de tiempos actuales es poner sobre la mesa las experiencias que está dejando la Pandemia mundial por el  (COVID-19) y no solamente en el ámbito de la salud, es una lista grande de experiencias y estragos;  entre ellas, el dejar al descubierto la fragilidad humana, las brechas de desigualdad social y económica, en donde miles de estudiantes de todos los niveles educativos, se han visto excluidos por no contar con las herramientas tecnológicas para continuar estudiando con la modalidad en línea, problemas de sustentabilidad alimentaria, etc., por ello, se proponen como alternativas:

Un currículum que prepare para la vida actual y futura, asumiendo que la recuperación de la normalidad educativa no será tan rápida y quizá tampoco lleguemos a los tiempos acostumbrados, por ello es momento de hacer un alto y una reflexión crítica hacia la función social de la universidad, la noción de currículum y las formas predominantes de la práctica docente, y buscar otras vías para avanzar hacia modelos educativos cuya prioridad sea formar personas para la vida.

Desarrollar un sistema educativo con enfoque híbrido, abierto y flexible, haciendo uso de la educación a distancia con el apoyo en las tecnologías digitales, una educación menos académica, menos centrada en las disciplinas y más práctica, más enfocada hacia la comprensión del mundo que nos rodea, con flexibilidad de ser ajustada a las necesidades locales, bajo una perspectiva de resolución de necesidades y problemas de la vida social, política, económica y del ambiente natural. (Ponencia presentada en la fase estatal del CNU)

Finalmente, queremos documentar las voces de nuestros estudiantes del Estado de México, que se hicieron presentes en todos los foros: de unidad, estatal, regional y nacional del CNU y cuya participación marcó un hito de una generación que con entusiasmo y compromiso, puso las bases para pensar que la autonomía universitaria era una posibilidad real. [6]

LA UNIVERSIDAD QUE QUEREMOS. LAS VOCES DE NUESTRA COMUNIDAD ESTUDIANTIL EN FAVOR DE LA AUTONOMÍA PLENA POR LEY:

Porque la universidad necesita urgentemente ese cambio, pues de otra forma sería condenarnos.

Una escuela autónoma es una escuela libre de prejuicios y malas administraciones burocráticas.

Porque merecemos una buena educación y debe ser más reconocida y apoyada.

Creo que ha llegado el momento de que la UPN tome otro rumbo, no podemos estar estancados en una Universidad carente de recursos en lo que respecta a todos los ámbitos, tenemos que ser una Universidad transformada para poder transformar, no ser estudiantes conformistas con el sistema que se nos ha brindado, un sistema carente de criterio, carente de recursos, carente de personas verdaderamente interesadas en cambiar el rumbo de la educación, ya basta de ser una Universidad estática y comenzar a avanzar como se debe y en el nivel que afuera se nos demanda.

Considero nuestra universidad cuenta con todos los recursos y oportunidades de ser autónoma.

Las universidades del siglo XXI deben tener democracia y un desarrollo horizontal que contemple a la comunidad estudiantil en su diseño y estructura.

Regulación autónoma de la universidad a favor de los intereses y necesidades reales de los agentes universitarios.

Laica y gratuita. Que tomen en cuenta las decisiones de los estudiantes.

En conclusión, los protagonistas del Congreso Nacional Universitario tenemos un diagnóstico profundo para seguir luchando hasta lograr la autonomía por ley y la recuperación del carácter nacional de la institución, para que la Universidad Pedagógica Nacional Autónoma de México sea ya una realidad. Las nuevas generaciones de profesionales de la educación de nuestro país así lo demandan.

Fotografía: Crónica


[1] Organismo burocrático descentralizado del Gobierno del Estado de México, creado en mayo de 1992 para mantener el control vertical de las instituciones educativas transferidas por el gobierno federal al gobierno estatal. Ver: http://www.seiem.edu.mx/web/inicio

[2] El 11 de enero de 2019. Ver: https://www.youtube.com/watch?v=YNgsYte8noI&t=1825s

[3] En el 2021 la Unidad UPN Toluca contaba con: 1,946 estudiantes en un 90% de licenciatura, 145 docentes en su mayoría comisionados y de contrato y 37 trabajadores administrativos.

[4] En 2006 se firma el Acuerdo que crea la Junta de Gobierno de Educación Superior y Educación Continua, como órgano rector de las Unidades Académicas de Educación Superior y Educación Continua, en las que se forma, actualiza y capacita al personal docente que labora en los niveles de Educación Básica del Subsistema Educativo Federalizado, perteneciente al Sistema Educativo Estatal (Servicios Educativos Integrados al Estado de México (SEIEM)), y la representación sindical de las Secciones 17 y 36 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Valle de Toluca y Valle de México)En este sistema se integraron la Unidades UPN de Toluca, Atizapán y Ecatepec y sus subsedes. Actualmente las Unidades tienen que responder a las políticas educativas de los SEIEM, quienes determinan los proyectos académicos, de investigación y la administración de las mismas (Junta de Gobierno).

[5] Sitios oficiales del CNU: https://congreso.upnvirtual.edu.mx/ ; https://www.facebook.com/CNU.UPN.2020

[6] En el documento de Consensos y Disensos del CNU las unidades de Estado de México participaron activamente teniendo como consenso la propuesta de la autonomía por ley. Ver documento oficial.

Fuente de la información e imagen:  https://insurgenciamagisterial.com/

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¿Producción Local o dependencia?

Por: Fernando David García Culebro

En el corazón verde de Chiapas, rodeados de montañas, ríos y cafetales, los campesinos y campesinas de Ocosingo han sembrado más que maíz. Han sembrado historia, resistencia y dignidad. Esas manos curtidas, que han trabajado la tierra por generaciones, también han levantado la voz, empuñado el machete y organizado a su gente cuando ha sido necesario.

Actualmente, los campesinos de Chiapas enfrentan nuevos retos. Proyectos extractivos, crimen organizado, y un Estado que parece no escuchar. Pero no están solos. Su historia es como un faro que inspira a otros pueblos de México y del mundo que luchan por la tierra, por la vida y por el derecho a decidir su propio destino.

Con el avance desmesurado de las grandes corporaciones que saquean nuestros recursos y destruyen nuestras comunidades, defender la producción local no es solo una elección, es una trinchera. En esta lucha se encuentra la dignidad de nuestros pueblos, la soberanía alimentaria y el derecho a decidir qué producimos y consumimos.

Las transnacionales no llegan como ángeles, sino como conquistadores. Nos repiten, como un canto monótono, que traen inversión, generan empleo y promueven el desarrollo. ¡Qué desvarío! Lo que realmente traen es extractivismo, precariedad y miseria. Se instalan con subsidios del Estado, exprimen la tierra, pagan sueldos de hambre, y cuando ya no les conviene, se marchan dejando solo contaminación y despojo. No crean riqueza para el pueblo; solo sacan lo que pueden para sus accionistas.
Nos reducen a simples consumidores, dependiendo de lo que podríamos producir por nosotros mismos. Nos imponen sus productos, sus marcas y sus reglas, y cada peso que va a sus bolsillos es un peso que no circula en nuestras comunidades.

 

Producir local es resistir

Cada pequeño productor, cada campesino, cada cooperativa, cada proyecto de nuestro barrio se convierte en una manifestación viva de resistencia. Producir local es un rotundo “no” a la dependencia, es afirmar que no necesitamos sus cadenas, ni su propaganda para vivir con dignidad.

Es devolverle valor a lo nuestro: la tierra, el trabajo en conjunto, el conocimiento que nos han legado nuestros ancestros y la solidaridad. Es reconstruir el tejido comunitario que el mercado ha intentado deshacer.

Por una economía al servicio del pueblo

No queremos limosnas de inversión extranjera. Anhelamos políticas públicas que protejan a quienes siembran, fabrican, crean y luchan desde abajo. Queremos mercados populares, ferias libres, monedas comunitarias y soberanía económica. Queremos decidir qué producimos, cómo lo hacemos y para quién.

Las corporaciones transnacionales deben ser reguladas, contenidas o, si es necesario, expulsadas cuando pongan en riesgo la vida y el bienestar de nuestros pueblos. Por ejemplo, “Desde 1995, la empresa FEMSA – Coca Cola tiene concesiones de agua autorizadas por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para extraer 419.7 millones de metros cúbicos de agua al año, en el municipio de San Cristobal de las Casas, Chiapas” […]” (Environmental Justice Atlas, 2023, párr. 1). No se puede construir justicia social con esquemas económicos que vienen del capricho del capital financiero global.

Defender la producción local es una misión urgente. No es solo un acto económico; es una lucha por el poder, por la cultura, por la tierra. O recuperamos nuestras economías, o continuaremos como esclavos modernos de un sistema sin patria, pero con dueños que marcan el rumbo.

Cada vez que elegimos un producto hecho por manos locales, estamos desafiando el modelo que nos quiere invisibles, sumisos y sin raíces. ¡Producir local es luchar! ¡Consumir de manera consciente es rebelarse! ¡Organizarnos es vencer!


Referencia bibliográfica:

Environmental Justice Atlas. (2023). Extractivismo de agua: FEMSA – Coca-Cola, Chiapas, México. https://ejatlas.org/conflict/extractivismo-de-agua-femsa-coca-cola-chiapas-mexico

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