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La otra ‘casa de las flores’: el paraíso secreto de los niños

América del norte/México/22 Agosto 2019/El país

Cientos de menores de la calle en una turística ciudad mexicana se refugian cada día unas horas en un hogar en el que pueden jugar, comer y aprender a leer y escribir

Este lugar no tiene el nombre en su entrada, porque quiere mantener su anonimato. El sitio se va conociendo de boca en boca. El objetivo de mantenerse oculto es que niños y niñas puedan entrar sin que los adultos sepan a dónde van. Que su paraíso, La Casa de las Flores, el lugar donde poder jugar, sea solo para ellos. Muchos padres no permitirían que sus hijos, y sobre todo sus hijas, vayan a descansar unas horas de las tantas que pasan al día vendiendo por la calle. A más horas a la intemperie, más probabilidad de conseguir alguna moneda.

San Cristóbal de las Casas (México) es el edén para el viaje de mochila. E incluso ya tiene sus rincones destinados al turismo de lujo. Aeropuerto cerca, alojamientos para todos los gustos, restaurantes, mucha comida ecológica, yoga a precio asequible, talleres para sanar la mente y el espíritu. Hay muchos extranjeros de países ricos para emprender proyectos alternativos. Y, en medio de esto, o como centro de todo, los pequeños con ropas coloridas, vendiendo a precio de saldo cosas varias. O mendigando unas monedas “para Coca Cola”, base de su dieta y que con sus azúcares, ayuda a engañar al hambre que produce comer poco.

El turismo contrasta con la realidad de las calles: en el informe La medición multidimensional de la pobreza del CONEVAL, se concluye que el 82,3% de las personas menores de 18 años de Chiapas vive en situación de pobreza. Lo que haría de este el Estado con mayores niveles de pobreza infantil y juvenil, según un análisis del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2018.

Los tipos de trabajo callejero en este precioso estado del sur de México, muestran una clara diferencia entre sexos. Las niñas y mujeres acarrean kilos de ropa, bisutería o artesanías y a veces también bebés, suyos o de sus madres. En 2017 en México, dos de cada diez nacimientos eran de una mujer menor de 20 años. En el último estudio de la Conapo (Consejo Nacional de Población de México), realizado en 2016, se mostraba que Chiapas es uno de los tres Estados con mayor maternidad infantil y adolescente y que estas cifras habían aumentado desde los años 90.

Por su parte, los niños cargan cajas de madera llenas de cigarrillos, que se venden sueltos, porque así dan más ganancia, o bien portan cajas de madera para lustrar los zapatos de los turistas que no vayan en deportivas (algo difícil). Los hombres de las comunidades no suelen trabajar en la venta callejera. Sus oficios están en el campo, las minas de piedra o la construcción.

Domingo tiene impuesto el turno de noche. Lleva unos zapatones enormes que alguien le regaló, sin calcetines. ‘No tengo, señora’, responde con su vocecita ante el espanto de una turista viendo sus pies casi desnudos. La noche presenta cinco grados y él tiene que sentarse durante horas delante de una de las vinaterías de moda para vender sus chicles y sus cigarros a cinco pesos (25 céntimos de euro). Todas las noches entre las cinco de la tarde y las dos o tres de la mañana, Domingo se sitúa ahí. No dice quién lo trae a la ciudad y quién se lo lleva de vuelta. Pero cuando empieza a vaciarse la calle principal suena un walkie talkie viejo que lleva enganchado a la trabilla de su pantalón y, como un autómata, recoge sus cosas y muestra a los que le rodean que ya no puede darles más conversación. Su hermana, unos metros más allá, acude también a la llamada y con sus kilos de artesanías enganchadas en un rebozo a la espalda, se reúne con él y se van juntos. Unas calles más allá hay todos los días furgonetas que dejan a los menores en la ciudad y se los llevan cuando acaba el día.

Una casa con su huerta

Domingo dice que su sueño cuando sea mayor es tener una casa con su milpa (huerta para el maíz). Alguien le ha echado a él y su familia de donde vivían. La base de la economía de los pueblos nativos del lugar, ha sido siempre la agricultura. Las cifras oficiales dicen que Chiapas es el estado más pobre de México, pero defensores de los derechos humanos prefieren decir empobrecido: es rico en recursos, tiene mucha agua en un mundo que se va secando, y esas riquezas han catapultado a la pobreza a sus habitantes más vulnerables, junto con el conflicto armado en las montañas. Chiapas produce alrededor de la mitad de la energía eléctrica que se crea en todo México. Y en un mundo donde el dinero prima, las tierras han ganado el pulso a los humanos pobres, que llevan décadas siendo expulsados de sus casas. “Los desplazados por las presas padecen pobreza al desaparecer sus medios de subsistencia”, resumía un análisis sobre las presas hidroeléctricas creadas por todo México, realizado por un doctor de la Unam.

Al mismo tiempo, se calcula que el último conflicto armado que se dio a comienzos del año 2018, dejó a 5.000 personas desplazadas en el Estado, todas ellas indígenas, como recordó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a comienzos de 2019. Esta cifra se suma las de los conflictos de las últimas décadas. Muchas de estas personas se mudaron a ciudades como San Cristóbal de las Casas, en busca de alguna oportunidad.

La población originaria de la localidad no suele sufrir de estos problemas de pobreza. Son de mayoría mestiza y muchas veces se les acusa de racistas frente a los nativos de Chiapas. En medio de este lugar, está La Casa de las Flores. Silencio y paz. Esas son las sensaciones que produce el cruce del portón de ese rincón secreto, ubicado en una de las calles aledañas al centro turístico, no lejos de la plaza principal. El clima en San Cristóbal de las Casas, ubicada a 2.200 metros de altura, es duro. El sol pega fuerte y quema la piel si no la proteges. Y el frío puede ser más o menos, pero rara vez cesa. La temporada de lluvias, entre junio y octubre, inunda las calles de agua.

En La Casa de las Flores se aprende a leer y a escribir. Las educadoras del lugar ofrecen los derechos humanos que la marginación y la miseria han robado a los nativos chiapanecos. Hay una bicicleta que un niño ha dejado apoyada en la pared, al lado de la caja de madera gruesa donde los turistas colocan sus pies para que él les limpie los zapatos y el niño ahora está bajando por el mini tobogán que se sitúa al centro del patio. También hay una cocina que crea platos de comida calientes, para muchos, la única comida del día.

Para muchos de los menores que acuden a esta casa esta es su única comida diaria.
Para muchos de los menores que acuden a esta casa esta es su única comida diaria. LA CASA DE LAS FLORES

Existe un huerto que entre todos cuidan, talleres a diario (de pintura, de moldear barro o para saber comprender y gestionar las emociones), hay juguetes y libros de colores. Y hay respeto por las personas. Claudia Castro, creadora y directora explica que las cifras locales oficiales calculan que en San Cristóbal aproximadamente trabajan unos 4.000 niños y niñas en la calle, pero ella cree que ese número está por debajo de la realidad, sobre todo en temporada alta de turismo. Cuenta también que este lugar se mantiene gracias a las donaciones.

Castro afirma que además de los menores visibles, también hay muchos que “trabajan en las minas de piedra, en los bares de las zonas marginales y limpiando las casas”. Este espacio recibe a diario a unas 15 personas. En sus 10 años de trabajo, calculan que 700 menores han sido parte de esta familia. “Los niños y niñas que atendemos no cuentan con certificados de nacimiento y por lo mismo no existen en el sistema. No pueden recibir atención médica, ni asistir a la escuela, y en caso de desaparecer no hay manera de levantar un acta”, dice Claudia.

Diferencias entre niñas y niños

Hay más niños que niñas en La Casa de las Flores. No es que ellas no trabajen. La pobreza no entiende de manos que consigan llevar unos ingresos a hogares donde el hambre acecha y, de hecho, suele atacar más las chicas, como ha analizado Unicef. Pero es que, mientras que los niños tienen más libertad, ellas siempre van con sus madres. Hasta que lleguen a una edad en la que se casen y comiencen a traer nuevos hijos que puedan apoyar la economía familiar. Y las madres son las que cuidan que las niñas hagan lo que deben hacer. Ellos, sometidos a menos control, pueden escaparse un rato de sus quehaceres.

Además de esto, cualquier cosa que quieran hacer las niñas y mujeres fuera de sus obligaciones es objeto de control y crítica. Claudia Castro, explica que, “de pequeñas les dan más libertad, pero en el momento que pasan a ser adolescentes, sobre los 11 años, pueden ser muy mal vistas por su entorno si alguien se entera de que comparten espacios con chicos, aunque sea un lugar de aprendizaje y descanso”. De hecho, ni siquiera el ocio está bien visto en el género femenino, pilar de los hogares chiapanecos.

Las mujeres trabajan fuera de casa y también llevan todo el peso de las tareas domésticas. Desde pequeñas se las educa para que conozcan sus obligaciones: “En las horas en las que están en casa, mientras los niños pueden jugar, las niñas se ocupan del hogar y de cuidar a sus hermanos, desde muy pequeñas”, añade Claudia, que tras 20 años viviendo en esta ciudad, conoce muy bien las dinámicas sociales. Dinámicas que encuentran aquí un respiro.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/08/08/planeta_futuro/1565262832_939239.html

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Méjico: ¿Una Nueva Escuela Mexicana?

¿Una Nueva Escuela Mexicana?

 

 

Autor: Pedro Hernández Morales

En la ceremonia de bienvenida a becarios del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, el pasado 5 de agosto, Esteban Moctezuma Barragán, Secretario de Educación Pública, afirmó que la Nueva Escuela Mexicana, como producto del Acuerdo Educativo Nacional, deberá “construirse con todos y para todos” y que su enfoque considera el reconocimiento al talento y la inclusión, como pilares fundamentales enunció la excelencia educativa y la equidad. Previamente había declarado que la Nueva Escuela Mexicana ofrecerá “una educación humanista, integral y para la vida”.

Se esperaría que después de 8 meses al frente de la SEP presentaría la propuesta pedagógica curricular del actual gobierno, sin embargo, como en los anteriores cambios sexenales solo se ha quedado en el intento de establecer un nuevo punto de partida en educación enmarcado en el cambio constitucional al 3º y los balbuceos en las leyes secundarias que no han terminado de aprobarse. Por tanto, no hay una política educativa clara con estrategias para su concreción y si un listado de buenos deseos.

“La definición de otro modelo educativo, ya contemplado, debiera incluir el modelo pedagógico y el modelo de enseñanza además del modelo curricular, el modelo de gestión escolar y el modelo de aprendizaje. Es necesario definir explícitamente los principios de la

Nueva Escuela Mexicana para garantizar la concreción en las aulas”1

El calendario escolar 2019-2020 marca que los días 12, 13 y 14 de agosto se recibirá la capacitación sobre la Nueva Escuela Mexicana, después de la filtración de una versión del cuadernillo de la capacitación donde pedían aplausos para el presidente por su determinación de abrogar la reforma educativa del sexenio pasado y que fue exhibido en las redes sociales y que produjo el deslinde en su autoría por parte de la SEP.

Con fecha 2 de agosto de 2019 ha empezado a circular el documento “Hacia una Nueva

Escuela Mexicana. Taller de capacitación”. En su Anexo 4 “Hacia una Nueva Escuela Mexicana” se afirma que la primera gran acción del nuevo gobierno se ha alcanzado: “la derogación de la reforma legal y administrativa… que señaló a los maestros como responsables directos y únicos de los bajos resultados del aprovechamiento escolar”; aun cuando se mantiene un número importante de los postulados de la reforma peñista. También afirma que “El poder legislativo ha aprobado (sic) ya una nueva Ley General de Educación y en septiembre analizará y decidirá el contenido de dos leyes secundarias, sobre la Carrera Docente y el Sistema para la Mejora Continua de la Educación”. Sin embargo, no se ha aprobado la reforma a la LGE.

Este documento enuncia 6 acciones realizadas como primeros pasos de la Nueva Escuela Mexicana:

  1. Hacer un alto en la implementación del plan de estudios 2017, pero mantenerlo en preescolar, 1º y 2º de primaria y 1º y 2º de secundaria. Dice que de tercero a sexto de primaria y en tercero de secundaria “se aplicará el plan de estudios 2011, y los componentes de Autonomía Curricular y Desarrollo Personal y Social del plan de estudios 2017”

“Una etapa de cambios les espera a los profesores de educación básica. Transitar de reforma en reforma. Desde un acuerdo en 1992, al compromiso del 2002, a la alianza del 2008, al pacto en 2012 y al acuerdo del 2019. El magisterio tendrá la compleja obligación de implementar tres modelos, 2011, 2017 y él que está en ciernes el próximo ciclo escolar… De nueva cuenta se le delega a los maestros, sin el apoyo necesario, la responsabilidad del [1]éxito o fracaso de la política educativa”[2]

  1. Señala que la ruta para el cambio curricular se reformulará en función de los cambios al 3º constitucional y que para julio del 2020 se tendrá un nuevo plan y programas de estudio, para el 2021 se aplicará en preescolar, en 1º y 2º de primaria y 1º de secundaria y hasta el 2022 en toda la educación básica.
  2. Enuncia que en marzo pasado se modificaron las normas de evaluación, simplificando el formato para el registro de calificaciones y definiendo la acreditación automática en preescolar, 1º y 2º de primaria “con el solo hecho de haber cursado el grado correspondiente”
  3. Afirma que la organización de clubes será decisión de los Consejos Técnicos de cada escuela, en caso de no continuar pide que se reoriente “ese tiempo para la formación académica y el desarrollo personal y social” Es decir, no se cancelan los clubes y su componente de privatización. Se restablecen los talleres en secundaria pero pueden coexistir con los clubes si lo decide el CT y esta medida no deberá tener impacto laboral (sic). e) Enuncia que en este ciclo escolar se reducirán la carga administrativa.
  4. f) Presenta al calendario escolar 2019-2020 como de avanzada al definir uno solo de 190 días centrado en los niños y en la convivencia escolar, agregando 3 días de capacitación sobre la NEM, 13 días de CT, 2 días para inscripciones, 3 días de descarga administrativa donde deberán presentarse los docentes (21 días más)

Como nuevas acciones a implementar en el ciclo escolar 2019-2020 establece 9 días “que buscan fortalecer la convivencia familiar… y la reflexión cívica de los acontecimientos que han marcado la transformaciones del país”  que en realidad son “puentes” para incentivar el turismo. También el fortalecimiento de la educación física a través del programa “suma minutos”; el Programa de Mejora Continua y el Mejoramiento de la Infraestructura.

Se pretende que al colocar la denominación de “Nueva” a la Escuela Mexicana se generaran en automático las transformaciones profundas que requiere el Sistema Educativo Nacional para superar los graves rezagos a que fue sometido 35 años por las políticas dictadas desde los organismos financieros. Con estas medidas “…es claro que hoy la SEP y los partidos no pretenden rescatar la escuela de la crisis de la conducción neoliberal gobierno-empresarios”[3]

“Sin una noción emancipadora de la transformación ni de los sujetos históricos, pedagógicos y políticos como agentes para llevarla a cabo, son mínimas las posibilidades de que la Nueva Escuela Mexicana se convierta en el generador de una revolución cultural, pacífica y profunda que acabe con la corrupción; pero sobre todo, que acabe con el pensamiento colonial, la subjetividad neoliberal y la relación de la formación con la producción de rentabilidad económica para una élite a costa de los niños, niñas, jóvenes y del planeta que habitamos”[1]

El reto para el movimiento democrático es avanzar en la concreción del Proyecto de Educación Alternativa que desde la resistencia pedagógica hemos construido, en las calles la protesta, en el aula la propuesta.

[1] Velázquez Barriga, Lev. Maestros ¿Agentes de transformación? La Jornada 26 de julio 2019

[1] Martínez Dunstan, Sergio. Nueva Escuela Mexicana 4T. Continente y Contenido. Educación Futura, 8 julio 2019

[2] Ibid.

[3] Aboites, Hugo. Nueva Escuela o Alternativa.La Jornada 3 de agosto 2019

rentabilidad económica para una élite a costa de los niños, niñas, jóvenes y del planeta que habitamos”[1]

El reto para el movimiento democrático es avanzar en la concreción del Proyecto de Educación Alternativa que desde la resistencia pedagógica hemos construido, en las calles la protesta, en el aula la propuesta.

Autor: Pedro Hernández Morales

 

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Méjico: Mujeres en la Revolución Mexicana; reflexión entre dos dimensiones, de la inclusión a la violencia.

Por Brian Martínez

Recordando que México había quedado debilitado en deudas por guerras ocasionadas por bandos liberales, entre los que se pugnó el poder, el autor James Cockroft expone que “el estado demócrata-burgués mexicano dejó paso a otro oligárquico-dictatorial, dirigido por Porfirio Díaz, héroe de guerra y de origen mestizo” [ CITATION Coc01 \l 2058 ].

Es a partir de este momento que comenzó lo que se le considera  el Porfiriato que va del año 1876 a 1911, un tiempo, visto desde hoy, bastante largo para que un presidente se mantenga en dicho puesto gubernamental, un periodo de treinta y cinco años en comparación con los actuales seis años de duración del ciclo presidencial.

Según Cockroft, Díaz administró el país como una reserva capitalista para sus amigos mexicanos y extranjeros: (…) Desarrolló las comunicaciones, la electrificación, los transportes, la industria, y la agricultura comercial mediante concesiones a intereses comerciales extranjeros y nacionales y al uso de mano de obra asalariada y forzada. Una fuerza de policía rural, los “rurales”, patrullaba el país, al tiempo que un ejército fuerte aplastaba las huelgas. La censura y los calabozos silenciaban a los disidentes [CITATION Coc01 \p 103 \n \t \l 2058 ].

Si bien, se ha pensado bajo la cultura general y el sentido común, por llamarlo de algún modo, que Porfirio Díaz ha sido uno de los mejores presidentes de México al modernizar e impulsar tecnológica, industrial y económicamente al país, no es gratuito, dialogando con el autor, pensar que bajo esta censura, aplastamiento, represión y explotación a las clases bajas y populares, se comenzaría a gestar un sentimiento o necesidad de un cambio, ya sea de mandos, dinámicas de trabajo o del sistema en general.

Hacia finales del porfiriato fue surgiendo un importante proletariado industrial con creciente conciencia de clase. Docenas de huelgas industriales mineras y ferroviarias se produjeron entre 1906 y 1908. La mayor parte incluía tanto a hombres como a mujeres, y casi todas eran animadas por el ilegal Partido Liberal Mexicano (PLM), cuyos objetivos revolucionarios incluían derechos iguales para las mujeres[CITATION Coc01 \p 103 \l 2058 ].

Es complejo este proceso, puesto que Díaz, astuto, supo manejar el poder militar, político y social de tal modo que se mantuvo tanto tiempo al mando del país, logrando aplastar dichas huelgas generales y cualquier otro movimiento que se opusiera a su régimen; sin embargo, también se comenta que

Aunque aplastadas con gran costo de vidas humanas, las huelgas debilitaron las pretensiones de legitimidad del régimen de Díaz. Además, en 1906-1908, el PLM organizó revueltas armadas en varios estados. Luchadores experimentados de aquellas acciones armadas infructuosas desempeñaron un papel de primer orden en las victorias militares que arrojaron a Díaz del poder en 1910-1911[CITATION Coc01 \p 103 \n \y \t \l 2058 ].

No son exclusivas las movilizaciones populares de parte de éstos; parafraseando al autor antes mencionado, en el sur en el estado de Morelos, el agricultor Emiliano Zapata y un grupo de revolucionarios contestaron al llamado de guerra del PLM del que Ricardo Flores Magón era presidente gritando “¡Tierra y Libertad!”, mientras que en el norte había movilizaciones organizadas por Francisco “Pancho Villa”. Posteriormente con la intención de derrocar a Díaz, la política de Francisco I. Madero con una breve alianza con los dos anteriores, organizaron y sistematizaron más movilizaciones. Entre hambrunas, rupturas, combates y crisis social, económica, educativa, la revolución mexicana se desarrolló. Al respecto, Crockroft menciona que:

Las notables características de la Revolución de 1910-1920 fueron, primero, su explosiva confrontación inicial de clase que enfrentó a campesinos y proletarios, por un lado, contra grandes terratenientes y capitalistas por el otro, y segundo, sus marcadas características antiextranjeras y antimperialistas (nacionalismo). Aunque la burguesía estaba dividida, con las fracciones industrial-financieras más “modernas” intentando afirmar su hegemonía sobre las más oligárquicas y tradicionales, este conflicto entre clases privilegiadas era secundario respecto de la necesidad por parte de ambas fracciones burguesas de derrotar a los campesinos y obreros e impedir que las clases bajas vencieran definitivamente a las clases altas. En este sentido, no hubo una revolución social, sino sólo una revolución política, e incluso esta revolución política fue menos completa de lo que suele decirse [CITATION Coc01 \p 105 \l 2058 ].

Si bien en este párrafo ya hay interpretaciones del autor, que en cierta medida comparto, éste permite vislumbrar bajo qué condiciones sociales, políticas e históricas yacían los movimientos armados, las huelgas generales y la participación activa de diferentes clases sociales.

Hablando sobre los movimientos, cada uno tenía sus específicos objetivos, que son, fundamentalmente a partir de las cuales se pueden identificar sus diferencias. Mientras que el movimiento de Emiliano Zapata, denominado después como “Radical” por el autor (p.124) demandaba el repartimiento de tierras para quienes las trabajaban, es decir los campesinos que labraban las tierras, y que habían sido despojados de ellas por terratenientes y latifundistas con leyes que favorecía a los dos últimos; el movimiento de Francisco Villa, que posteriormente iba a ser “moderado” comandado por Carranza ya en 1913-14 para después ser traicionado. Recordando que el capitalismo yacía en un desarrollo donde la mano de obra barata ya era posible y la explotación tanto de mineros, ferrocarrileros, campesinos y trabajadores asalariados –proletariado; el PLM ya en 1911 se enfocaba en motivar los movimientos populares y proletarios para una transformación sistemática contra el capitalismo, con objetivos concretos como la repartición común de las tierras, una forma de producción diferente, donde todos produzcan y todos sean dueños de los medios de producción, al respecto, dicho partido comenta:

Los liberales os invitamos a tomar la tierra, la maquinaria, los medios de trasportación y las cosas desde luego, sin esperar a que nadie os dé todo ello, sin aguardar a que una ley decrete tal cosa, porque las leyes no son hechas por los pobres sino por señores de levita, que se cuidan bien de hacer leyes en contra de su casta”[CITATION Flo11 \p 5 \l 2058 ]

Es en el mismo documento donde los intelectuales diferencian su movimiento, sus propuestas y sus objetivos de otros al comentar que:

Contra el capital, la autoridad y el clero el Partido Liberal Mexicano tiene enarbolada la bandera roja en los campos de la acción en México, donde nuestros hermanos se baten como leones, disputando la victoria a las huestes de la burguesía o sean: maderistas, reyistas, vazquistas, científicos, y tantas otras cuyo único propósito es encumbrar a un hombre a la primera magistratura del país, para hacer negocio a su sombra sin consideración alguna a la masa entera de la población de México, y reconociendo, todas ellas, como sagrado, el derecho de propiedad individual (p.2).

Entonces, bajo estas condiciones, circunstancias y objetivos se desarrollaron y actuaron dichos movimientos. Aunque no es el objetivo de este texto profundizar sobre ello, debe ser contemplado y tomado en cuenta para reflexionar los siguientes hallazgos presentados.

Inclusión de la mujer en los movimientos revolucionarios

Ya en manifiestos y el periódico Regeneración se pretendía y exhortaba a las mujeres a la participación, al respecto Crockroft menciona que “el PLM animaba a las mujeres a engrosar sus filas como miembro de pleno derecho” [CITATION Coc01 \p 116 \n \t \l 2058 ]. Se puede leer en el manifiesto del 23 de septiembre de 1911 del mismo partido al respecto

MEXICANOS: con la mano puesta en el corazón y con nuestra conciencia tranquila, os hacemos un formal y solemne llamamiento a que adoptéis, todos, hombres y mujeres los altos ideales del Partido Liberal Mexicano. Mientras haya pobres y ricos, gobernantes y gobernados, no habrá paz, ni es de desearse que la haya porque esa paz estaría fundada en la desigualdad política, económica y social, de millones de seres humanos que sufren hambre, ultrajes, prisión y muerte, mientras una pequeña minoría goza toda suerte de placeres y de libertades por no hacer nada [CITATION Flo11 \p 6 \l 2058 ].

Con estas citas no quiero dar a entender que fue a partir de estos discursos que algunas mujeres tomaron la iniciativa de participar en los movimientos, sino hacer notar estas impresiones públicas donde se hacía explícita la inclusión de la mujer, aun es probable pensar que dicha participación sucediera desde diferentes lugares del país, con diferentes movimientos, objetivos y con diferentes aspectos históricos-personales.

Para la autora Isabel Vázquez en su artículo periodístico en Reforma llamado De “Adelitas” a protagonistasdonde retoma palabras de las autoras Ana Lau y Carmen Ramos, hablando sobre su libro “Mujeres y revolución. 1900-1917”,

La incorporación de las mujeres al trabajo industrial a finales del siglo XIX creó las condiciones para la politización de las mujeres, y su participación en organizaciones obreras, grupos políticos y posteriormente, en el movimiento para derrocar el gobierno porfirista [CITATION Isa93 \p 1 \n \t \l 2058 ]

Cuestión compleja y, al menos para la autora y las escritoras mencionadas, “contradijo la concepción positivista de que las mujeres debían limitarse a los asuntos domésticos y al papel social de madres y esposas exclusivamente” [CITATION Isa93 \p 2 \n \y \t \l 2058 ]. Pero sí, ya para esos momentos, la participación activa indirecta o indirecta de la mujer en diferentes facciones y movimientos era un hecho, aunque no visibilizado del todo, cumplió un papel fundamental.

Por esta cuestión de no ser visible la participación de la mujer, para Isabel Vázquez, Ana Lau y Carmen Ramos, así como el Dr. Óscar Misael Hernández, y las historiadoras Mary Kay Vaughan, Jocelyn Olcott y Gabriela Cano, construir la historia contemplando esta dimensión resulta difícil, en tanto que por carencia de testimonios escritos y por otro lado, explicar tal transformación, que no era mínima [ CITATION Isa93 \l 2058 ] [ CITATION Her101 \l 2058 ].

Pese a lo anterior, sí es posible rastrear casos concretos de dicha participación y papel por parte de algunas mujeres. Al respecto Crockroft menciona que:

Las mujeres en lucha contra Díaz –especialmente periodistas- avanzaron hasta sus primeras filas. Incluían a la maestra Juana B. Gutiérrez de Mendoza y a Elisa Acuña y Rosete, del periódico Vesper (1901), cofundadoras en 1907 del grupo de la ciudad de México “Socialistas mexicanas”. Frecuentemente arrestadas, se encontraron en la cárcel con otras mujeres opositoras de Díaz, como la poeta Dolores Jiménez y Muro. Estas tres activistas fueron obligadas a huir a Estados Unidos. Fundaron un grupo feminista pro obrero, las Hijas de Cuauhtémoc. Gutiérrez de Mendoza y Acuña y Rosete se unieron posteriormente al ejército de Zapata, llegando la primera a comandante de tropa [CITATION Coc01 \p 116 \l 2058 ].

Se expone que la participación periodística no fue una tarea fácil, por esta persecución y silenciamiento efectuado por el régimen dictatorial, pero sí una tarea fundamental y de amplio valor puesto que:

Las periodistas, a través de publicaciones periódicas, manifiestos, cartas y solicitudes, tuvieron un papel muy importante antes y durante el conflicto armado (…) fueron vocero de las preocupaciones sociales de otras mujeres, y de sus ideas sobre la sociedad en que vivían [ CITATION Isa93 \l 2058 ].

La autora Samanta Alcocer retoma tres casos de participación de mujeres en la revolución y el cómo lo vivieron, en sólo una página significativa. Puesto que parafraseando a la autora, no sólo como adelitas o soldaderas fungieron las mujeres papeles activos en la revolución, sino en diferentes frentes; en aspectos de planeación estratégica; en el campo de la salud con la creación, por Elena Arizmendi (1884-1949), de la asociación de enfermeras Cruz Blanca Neutral que atendió a heridos de guerra y conflictos armados; expone el caso de María Andrea Villarreal que en el exilio hacia Estados Unidos junto con su padre fundador de la Sociedad de Obreros de Lampazos y su hermano, donde ella escribió varios artículos con visiones revolucionarias y que también llegó a criticar, desde ahí mismo al gobierno estadounidense por apoyar y respaldar al porfiriato en diferentes momentos; también se menciona que antes de su exilio, participó en movimientos armados en Coahuila entre 1906 y 1908 [ CITATION Alc18 \l 2058 ].

A partir de estas participaciones puede comprenderse la admiración con la que Ricardo Flores Magón, enRegeneración, citado por Cockroft, dignifica la participación de mujeres en la Revolución Mexicana, además de que visibiliza en cierto grado, la relación de inequidad con el hombre:

Las mujeres trabajan más que los hombres, se les paga menos, y la miseria, los malos tratos y los insultos son hoy como ayer la más amarga cosecha de toda una existencia de sacrificio (…) La servidumbre no reconoce sexos; la infamia (el capitalismo) que degrada a los hombres igualmente te degrada a ti [CITATION Coc01 \p 116-117 \l 2058 ].

Para la autora Isabel Vázquez la participación de las mujeres en la Revolución mexicana “implicó una transformación sexual y social que les permitió participar en la revuelta de una manera que va más allá de la soldadera” [CITATION Isa93 \p 1 \n \t \l 2058 ]. Aún quedan otros casos de participación de la mujer en la revolución, para lo cual invitaría a quien lee, a profundizar dichos casos en los textos presentados en la bibliografía; parafraseando, la autora Vázquez comenta algunos casos significativos de esta participación en el papel de precursoras y magonistas, en la democracia con Virginia Valdés; las Zapatistas con Amalia Ronles, Rosa Padilla Camacho y Juana Belén Jiménez y Muro, por mencionar algunas; mujeres que participaron en el movimiento villista, pese a su actitud paternalista y protectora de Villa que pretendía limitar su participación en éste [ CITATION Isa93 \l 2058 ].

Otra dimensión de las mujeres en la revolución mexicana

Ahora bien, es menester entrar a la otra dimensión planteada, sobre todo por Oscar Hernández, Mary Kay Vaughan, Jocelyn Olcott y Gabriela Cano, en el que, si bien hubo una participación activa de parte de mujeres, y una admiración a esta, yace aquella otra realidad de dominación y abuso para con las mujeres de parte de movimientos revolucionarios y federales contrarrevolucionarios [ CITATION Her101 \l 2058 ].

Para la construcción de su texto, es importante mencionar que, el autor retomó argumentos y fundamentos de las historiadoras nombradas, al igual que identificó y analizó “los testimonios de algunas mujeres que participaron en la Revolución Mexicana de diferentes formas y en distintos lugares, testimonios que fueron recopilados por algunos académicos y escritores de la región y que, para la década de los noventa, hicieron públicos” [CITATION Her101 \p 46 \l 2058 ] entre los que yacen los trabajos de Jesús Arzola (1991), Jorge Trujillo Bautista (1992), Xavier C. Perales (1993), al igual que la descripción biográfica de una revolucionaria anónima de Juan Fidel Zorrilla (1976) y testimonios desde Juana E. Olvera (2002) sobre su madre y sus experiencias relatadas sobre el movimiento armado.

En dicho texto se exponen partiendo de palabras de María Olvera, que “las mujeres eran violadas y si después querían seguir a la tropa se las llevaban para que cocinaran, lavaran la ropa y cumplieran con sus funciones sexuales sin importar con quién” [CITATION Her101 \p 46 \l 2058 ]. Es por esto que también se comenta que

cada vez que llegaban los avisos de que venían los revolucionarios, sus padres huían con ellas hacia el monte para esconderse de las hordas de soldados. No importaba cuál fuese la afiliación que estos representaran, ya que todos procedían de la misma manera: saqueaban al pueblo y violaban a las mujeres sin importar edad o condición[CITATION Her101 \p 46 \n \y \t \l 2058 ].

retomando lo que podría implicar este último testimonio, es importante señalar que debe ser contemplado como tal, como un testimonio, tampoco con la intención de desvalorizarlo, es decir, es una dimensión más sobre la práctica de los movimientos armados de la revolución, esto no quiere decir que todos se desvirtúan con éste, pero tampoco que hayan sido sagrados, ya que los acontecimientos históricos son complejos, en el que se inter-conectan muchas realidades, prácticas y acciones, algunas más visibilizadas que otras -y no por ello la historia se detiene- el punto crucial es contemplar las mayores dimensiones posibles de los complejos procesos históricos.

Posteriormente, el autor comenta y expone que:

Las historiadoras y antropólogas feministas han planteado que, al menos en el contexto de la Revolución Mexicana, las mujeres más que desempeñarse como adelitas o soldaderas, participaron como “ayudantes” de los hombres pues, sin ellas, la revolución no hubiera sido posible, incluso, que podría afirmarse que desempeñaban una serie de trabajos que, por supuesto, estaban anclados en una división sexual y jerarquía masculina [CITATION Her101 \p 47 \l 2058 ].

Sobre las adelitas y soldaderas, es claro que bajo la cultura popular contemporánea se ha generado un símbolo de participación de la mujer en la historia mexicana, y como una construcción simbólica del compañerismo como participantes desde todas las minorías, proletariado, campesinos, hombres, niños y mujeres; sin embargo, el autor Hernández vierte una reflexión, significativa

Por supuesto, la exaltación de las adelitas o soldaderas, a pesar del reconocimiento de su heroísmo y valentía en el campo de batalla, al igual que los hombres, no significaba la emancipación de la dominación masculina: por ello, cuando en el cancionero mexicano se le recuerda, el hombre revolucionario resalta que ella es de su propiedad, al grado de que si se va con otro, la buscaría por tierra o por mar; al mismo tiempo se evidencia la debilidad de los hombres en la ausencia de las mujeres [CITATION Her101 \p 47 \l 2058 ].

Al respecto, también se comenta que había acciones encaminadas a mantener dicha imagen de heroísmo, si bien para las adelitas o soldaderas, sobre todo para la imagen del hombre revolucionario, retomando el testimonio de Antonia Álvarez se dice que

En tiempos de la revolución las soldaderas parían y nosotras les amarrábamos el ombligo con pita o con un paliacate; con un cerillo quemábamos las puntas del ixtle y ya quedaba amarrado el ombligo del chiquillo; a las veinticuatro horas estaban montadas en los caballos bien orquestadas [CITATION Her101 \p 47 \n \y \t \l 2058 ]

En suma, después argumenta el autor, “se trataba de proteger no sólo la imagen de los hombres, sino también de contribuir a la reproducción social de los hombres y la revolución” (pág.47). Nuevamente, aún hay más casos y relatos donde se puede evidenciar el abuso, la violación y la superposición simbólica del patriarcado sobre la mujer; sin embargo, por cuestiones de tiempo, espacio y metas concretas mencionadas en la introducción, es necesario avanzar a las reflexiones, no sin antes exponer tres conclusiones que el autor asume sobre la historia de las mujeres en la revolución.

En primera instancia, parafraseando el texto, se concluye que es necesario hacer visible a la mujer en la historia y la cultura; secundariamente menciona que deben ser tomadas como testigos pero también como protagonistas mismas de la historia, en este caso, en la Revolución Mexicana, puesto que finalmente, mientras luchaban en compañerismo con movimientos armados legitimando sus movimientos pero también cuestionando y redifiniendo, fueron transformándose a sí mismas, rehaciéndose como reses siciohistóricas y políticas, en roles establecidos (y cabría decir por mi parte que hoy siguen en lucha); como última reflexión se pregunta, y para esto sí me permito citar “¿la revolución mexicana les hizo justicia a las mujeres en todos los sentidos o solamente ha sido un privilegio masculino que continúa relegándolas y traicionando los principios de igualdad en todos sus sentidos y en todas las regiones…?” [CITATION Her101 \p 48 \l 2058 ].

Por último, para dignificar, pese a las vejaciones cometidas, la participación protagonista y significativa de la mujer en la historia, me permito mencionar el caso de una anónima revolucionaria quien, después de una redada de federales donde murió un revolucionario de su comunidad llamado Donato Tejada, la mujer salió a la calle, con el peligro de recibir una o más balas, gritó:

“Ahora sí, cabrones, se acabaron los huevos de Bustamante¡, si hubiera más como Donato Tejada no estarían vivos”. Acto seguido un soldado le dijo: “Quítese, vieja, que me la quiebro”, y ella respondió: “Sí, dispáreme, diga que tuvo el valor de matar a una vieja” [CITATION Her101 \p 48 \n \y \t \l 2058 ].

Conclusión

Como reflexiones finales, me parece que este texto puede pensarse como una construcción algo incompleta en tanto que su discusión puede abrir más brechas de investigación y debería presentar más argumentos, más textos, más testimonios, sin embargo, es difícil en tanto a la poca información hallada en fuentes cercanas a las proporcionadas por mi entorno y en un momento corto; puede hasta pensarse incluso, que la construcción de este texto podría ser –o es- algo arbitraria en su sentido de querer problematizar los movimientos revolucionarios o quizá hasta desvirtuar, hasta cierto punto; mas es importante, que mi objetivo no es, sino el de explorar sobre la inclusión de la mujer en los movimientos revolucionarios y la implicación de esta relación entre hombres y mujeres en la práctica.

Ya varios proceso socio-históricos nos podrían hacer pensar que entre discurso y acción hay abismales contradicciones; podría pensarse que esta es una más, sin embargo, la cuestión, más allá de desvirtuar un movimiento u otro, o desvalorizar o dignificar la participación activa, social-política-cultural e histórica de las personas, mi intención es vislumbrar la complejidad de los proceso históricos y que en ellos pueden identificarse varias dimensiones, que en un primer momento se contradicen, pero contemplando éstas como parte del proceso, sin justificarlo, es el papel necesario de reflexionar la historia, y repensar el quehacer político, histórico, social y cultural de lo que hoy somos; es no olvidar que los actos son complejos, e invita a no generalizar o sacralizar los movimientos que si bien, la mayoría tenían objetivos y planteamientos concretos, estaban compuestos por personas que finalmente podrían cometer errores; o bien, conscientes o inconscientes, sí oprimieron, sí violentaron y sí defendían una causa mientras reprimían otra.

Nuevamente, insisto, este texto debe tomarse, no más allá que un ejercicio de reflexión que partió de una breve exploración y revisión de al menos cinco textos, y que su discusión o aceptación quizá, antes, merite una lectura más profunda de las fuentes aquí consultadas, y también de otras que puedan complejizar aún más el diálogo. Al menos, por el momento, externo este escrito, con la finalidad no de definir, sino de abrir un diálogo, sino con otras personas, al menos conmigo mismo, que me permitirá seguir aprendiendo y complejizando mis reflexiones para repensarme como un ser social, con las implicaciones políticas, culturales, simbólicas y prácticas necesarias a desarrollar.

Bibliografía

Alcocer, S. (20 de noviembre de 2018). Ellas vivieron la Revolución. Reforma.

Cockroft, J. (2001). Capítulo 3: De la dictadura a la revolución, 1880-192. En J. Cockroft, La esperanza de México(págs. 103-137). México: Siglo XXI editores.

Flores Magón, R., & Rivera, L. (1911). Manifiesto del 23 de septiembre de 1911. Los Ángeles, California.

Hernández, O. M. (Ener-Mar de 2010). Mujeres, masculinidad y revolución en Tamaulipas.

Fuente de la Información: https://www.somoselmedio.com/2019/08/18/mujeres-en-la-revolucion-mexicana-reflexion-entre-dos-dimensiones-de-la-inclusion-a-la-violencia/

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Méjico: Leyes secundarias, ausencias y presencias

Hugo Aboites

Cuando en mayo pasado integrantes del magisterio manifestaron su inconformidad con los términos en que había quedado el artículo tercero constitucional, la respuesta oficial fue que cualquier inquietud podría ventilarse y resolverse después, en las leyes secundarias. Y a las críticas de que en ese artículo se había cedido prácticamente todo al Pacto por México, la respuesta indicaba no la voluntad propia, sino a la necesidad de acumular votos suficien-tes (dos tercios) para acabar con la re-forma educativa neoliberal. Hoy, sin embargo, a la luz de lo que contienen las propuestas de leyes secundarias, esas explicaciones quedan muy mal. Si, como se afirma, la propuesta de leyes secundarias no fue elaborada con los partidos del Pacto, sino entre la SEP y legisladores de Morena (que no se reivindican como neoliberales) cabe entonces preguntar por qué no se ve esfuerzo alguno por introducir elementos o al menos matices que aminoren el impacto de un artículo tercero que retoma y fortalece los rasgos autoritarios más profundos de la reforma neoliberal. Recuérdese que la evaluación punitiva (despido) era sólo la manifestación más extrema de una estructura ideológica y un dispositivo autoritario para la subordinación del trabajo educativo y el despojo de la protección laboral a los maestros y normalistas. Es decir lo que aún hoy permanece intacto y que se fortalece con la actual propuesta de leyes secundarias.

Al traducir lo anterior al rumbo de la educación, con estas leyes subordinantes no estamos ante lo que sería un primer paso para dejar atrás el centralismo, el poder omnímodo de la burocracia y el control absoluto. Al contrario, la esperanza de una nueva escuela se marchita ante una normatividad que no tiene espacio para las propuestas de participación y acción educativa des-de abajo, ni para una educación emancipadora a partir de las regiones del país y las escuelas, ni interés en colectivos escolares que respondan a las necesidades de conocimiento de niños y jóvenes, comunidades y padres de familia. De ahí que, sin dejar de demandar otro tipo de legislación, a la construcción de una transformación sólo se le deja el camino de la resistencia y la capacidad propia para crear espacios de autorganización desde las escuelas y regiones.

La esperanza tampoco puede ponerse en el debate en San Lázaro. Poco puede esperarse de los del Pacto por México que con esta propuesta de leyes secundarias no se sentirán cuestionados, sino invitados a añadir rasgos todavía más neoliberales y autoritarios. Así, en unos cuantos meses, el sector educativo se habrá colocado –en la administración– como el más conservador y reacio a cualquier transformación decisiva. Y, paradójico, es el sector donde existe el más amplio e influyente potencial organizado de apoyo a iniciativas transformadoras. Pero a diferencia de lo que ocurrió con Cárdenas, hoy no se busca vincularlo a un proyecto educativo trascendente y con eso se le desdeña.

Desdén es que no se reconozca a los maestros en su dignidad y calidad de trabajadores de la educación al amparo del 123, ni plenamente a los egresados de las normales. Que se les margine del papel crucial que deben jugar en la determinación y diversidad de planes y programas de estudios y en las decisiones que afectan su trabajo y la educación. Que no se respete la capacidad que tienen de recoger, interpretar y proponer cambios educativos junto con los estudiantes de todos los niveles, padres de familia –en su caso– y las comunidades urbanas y rurales. En la ley sólo se les contempla como una más de las voces –y en los hechos no la más importante– junto con una nube de organismos de la sociedad civil de corte empresarial que desciende sobre la educación.

Más que a abrir las puertas a los actores directos y aerear así el sistema, las leyes apuntan a fortalecer aún más el control burocrático sobre la educación. Por ejemplo, en la Ley del Centro para la Mejora Continua de la Educación (artículo 7). Como añadido a las instancias ya establecidas en la constitución, inesperadamente aparece un Comité que será representantedel Sistema de Mejora Continua. Este añadido es crucial pues desde la cumbre, tendrá la valiosa facultad de conocer y opinar sobre las propuestas que el Centro emita en materia de mejora continua de la educación(artículo 8), una especie de observatorio o supervisión. Pero de funcionarios, pues ahí estarán SEP, SHCP, SFP, subsecretarios de educación, presidentes de comisiones de educación del Congreso, autoridades estatales y otras más. ¿No sería más oportuna, conocedora y pertinente, la opinión de maestros frente a grupo, estudiantes, comunidades urbanas y rurales? De paso, añadir este Comité muestra que es perfectamente posible introducir cambios sustanciales en las leyes secundarias, por fuera del marco de lo aprobado en el tercero constitucional. Si se quiere realmente transformar, he aquí otra ruta.

Autor: Hugo Aboites

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¿Quieres ser maestro? Por Armando Estrada

Por: TEDx Talks.

 

Educar no es tarea exclusiva de la Academia. La Educación para que transforme al mundo necesita el apoyo y el compromiso de todos los sectores de la sociedad. Armando Estrada propone un nuevo sistema educativo basado en la Corresponsabilidad. Armando es durangueño, ingeniero y Fundador y Director de Vía Educación A.C una red internacional de especialistas en Educación y desarrollo sustentable para el diseño, implementación y evaluación de estrategias educativas- Forma parte de la Red Internacional de Emprendedores Sociales ASHOKA. Es Miembro del Consejo Social Consultivo de Evaluación de la Educación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación; de la Academy for Systemic Change.Y es miembro de Harvard Global Innovation Iniative iniciativa liderada por el Dr. Fernando Reimers para el fortalecimiento de las habilidades del siglo XXI. Armando es Máster en Política Educativa Internacional por Harvard University y es Ingeniero Industrial y de Sistemas por el ITESM, Campus Monterrey. Le gusta cultivar árboles, compartir tiempo con sus hijos y escuchar música de Marisa Monte. Le apasiona trabajar por una mejor educación, pues está seguro que es un medio para superar las desigualdades. This talk was given at a TEDx event using the TED conference format but independently organized by a local community. Learn more at http://ted.com/tedx

Fuente del documento: https://www.youtube.com/watch?v=huluC8zgq0w

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Una educación excluyente

Por: Fernanda Muñoz. 

 

Aunque las leyes mexicanas protegen y garantizan los derechos de las personas con discapacidades, la realidad es que la sociedad sigue enfrentando problemas en las escuelas regulares para atender de manera particular a este tipo de personas, ya que no se cuenta con docentes especializados

Todo individuo tiene derecho a recibir una educación a pesar de las condiciones que presente, así lo sentencia la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Pero aunque así lo dicte el Artículo primero y tercero, los hechos son otros, por lo que el apoyo de la sociedad es fundamental.

Arturo Champo nació sin poder escuchar. Desde 1974, año en el que se convirtió en el menor de una familia de cinco integrantes, sus padres y hermanos mayores no lo vieron con otros ojos ni los trataron diferente por carecer del oido. Cursó toda la educación básica e incluso acudió a la universidad, era un estudiante como todos, sólo que necesitaba ayuda por parte de algunos de sus compañeros.

A partir de los años 80, a la Lengua de Señas se le reconoció como principal medio de comunicación entre y con las personas sordas

“Ya que carezco del oido, no escuchaba lo que los profesores dictaban o indicaban, así que siempre tenía que estar copiando de los apuntes de algunos de mis compañeros; y pesar de mis dificultades, nunca pensé que la escuela, el tener una buena educación, no era para mí”, platica Champo.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, de los 124 mil nueve millones de personas que residen en el país, 6.3 por ciento vive con una discapacidad; el 18.4 de ellos carece del sentido del oido, y el 10.5 no puede hablar.

La educación para las personas sordas en México surgió tras la creación de la Escuela Municipal de Sordomudos, en junio de 1866, antes de que Benito Juárez promulgara la Ley Orgánica de Educación, en 1867, en la que se citó que todo niño con carencia auditiva y del habla debía aprender lengua española escrita y expresada por medio del alfabeto manual y pronunciada cuando hubiera aptitud para ello.

Cuando Champo era niño acudió a una escuela en la que convivía con otros menores iguales a él, sin habla y sin sentido del oido. Al paso de los años, dejó de verlos, él siguió con sus estudios, conviviendo con personas sin sus condiciones e intentando expresarse de manera oral en casa, con sus padres y hermanos.

Un día, luego de 11 años de haber dejado de ver a sus compañeros, le llegó una invitación para reunirse. Aceptó y acudió a verlos. “En cuanto llegué, me tomó por sorpresa que ninguno de ellos hablaba. ¡¿Cómo era posible eso?! Todos se comunicaban a través del lenguaje de señas, y como yo no sabía ese método, no pude entablar conversación con ninguno”, asegura Arturo.

En la guía titulada Orientaciones para la Atención Educativa de los Alumnos Sordos, de la Secretaria de Educación Pública (SEP), publicada en 2012, se explica que fue a partir de los años 80 cuando a la Lengua de Señas se le vio como lengua y se le reconoció su uso como principal medio de comunicación entre y con las personas sordas.

En mi caso fueron mis padres los que me incitaron a hablar, a emitir sonidos para poder comunicarme no sólo con ellos sino con las demás personas. Ahora estoy tomando un curso de Lengua de Señas para poder seguir en contacto con mis compañeros de la infancia

– Arturo Champo

Persona sordomuda

A pesar de que Champo estudió Diseño Gráfico en la Universidad del Valle de México, sin ningún problema que detuviera sus estudios, y después acudió a un colegio para aprender sobre Diseño de Modas, aún se siguen cuestionando el por qué no hay en el país universidades especiales para gente como él, ya que el tenerlas les facilitaría esa etapa de su vida.

LO NECESARIO EN LA EDUCACIÓN PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Aunque en México ha habido escuelas básicas para atención especial desde hace 153 años, aún no se les brinda el apoyo ni la atención suficiente para que los niños, jóvenes o adultos con carencia del habla o del oido puedan convivir con otras personas de manera incluyente.

Al respecto, María de la Paz Jiménez Castañeda, maestra en Pedagogía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), resalta, en entrevista con Reporte Índigo, que a pesar de que sí ha habido esfuerzos importantes en el ámbito de la educación especial en el país, la sociedad sigue enfrentando problemas en las escuelas regulares para atender de manera particular a este tipo de personas, ya que, dice, no se cuenta con docentes especializados.

“La inclusión es uno de los objetivos prioritarios de las políticas educativas, pero se requiere de implementar de manera más contundente acciones concretas para brindarles un servicio educativo de calidad y con mayor cobertura para beneficiar a este sector de la población”, asegura María de la Paz Jiménez Castañeda.

Para la catedrática, en México se deben generar más condiciones para que la gente sorda tenga mayores oportunidades de desenvolverse en la sociedad e insertarse a una vida productiva y social, no a partir de una idea asistencialista y de ayuda, sino de brindarles lo que por derecho le corresponde a cualquier ciudadano.

“A las personas sordas se les debe brindar, desde edades tempranas, estimulación sensorial para potencializar sus sentidos, así como para desarrollar sus habilidades, como la atención, la capacidad de observación, la expresión corporal y expresiva. La familia debe apoyarlas y acompañarlas en todo momento, para que se les reconozca como seres plenos y con capacidad”, dice la maestra en Pedagogía.

Fuente de la reseña: https://www.reporteindigo.com/piensa/una-educacion-excluyente-personas-con-discapacidad-sordos-apoyo/

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Clases de civismo: una oportunidad para enseñar habilidades del siglo 21

América del Norte/ México/ 19.08.2019/ Fuente: observatorio.tec.mx.

Aunque no ha sido aceptada aún, la nueva Ley de Educación en México ha generado mucho nerviosismo en el país. Lo que busca es rescatar valores éticos y morales por medio de clases de civismo para ofrecer a los alumnos una preparación más integral.

El civismo es importante porque ayuda a fortalecer los valores y cultura cívica a las nuevas generaciones. Es una clase que permite a los niños practicar varias de las habilidades poderosas que desarrollan su pensamiento crítico. En este tema, los alumnos aprenden a discernir entre buenas y malas conductas en la sociedad, así como a estar informados y conscientes sobre sus derechos y deberes en la sociedad.

Según un estudio del 2016, realizado por la Asociación Internacional para la Evaluación del Logro Educativo (IEA por sus siglas en inglés), aquellos países con un buen programa de educación cívica son los que mejor salieron evaluados. Esos programas que ellos ofrecen están bien consolidados y enfocados en formación de estudiantes de kínder hasta educación superior, así como preparación de docentes especializados.

Entre los países con mayor desempeño se encuentran Suecia, China, Dinamarca, Noruega y Finlandia. En América Latina de los países que les fue mejor fueron Chile y Colombia, seguidos por México, aunque se encuentran por debajo de la media.

La educación cívica en las distintas etapas

La educación cívica debería de iniciar desde el kínder ya que ayudaría al estudiante a entender los conceptos de civismo, dignidad, responsabilidad, tolerancia y ética. Se inicia enseñando sus deberes ciudadanos y la importancia de cumplirlos. Además, entre más aprenda el estudiante sobre el tema, más oportunidad tendrá de “vivir” el significado del civismo, derechos humanos y de conocer su rol en su comunidad.

Conforme el estudiante vaya avanzando en su educación, y quede asentado lo básico sobre civismo, se volverá más sencillo ir enseñando conceptos más complejos. Esos temas pueden abarcar desde ciudadanía, justicia, equidad, legalidad, e institucionalidad.

Al llegar a secundaria los jóvenes deberían tener la capacidad de aprender y entender sobre el orden y funcionamiento de la sociedad y el rol que desempeñan dentro de la misma.

 Ya en bachillerato y educación superior el estudiante debe dominar los temas de democracia, estado de derecho, equidad social, resolución de conflictos y derechos humanos.

En la clase de civismo se deben abordar los temas con una metodología adaptada a cada etapa estudiantil y verla como una materia transversal ya que cualquier otra materia puede ser compatible.

El juntar diversas clases con civismo también ayuda a ofrecer distintas oportunidades para enseñar sobre valores y ciudadanía, siempre y cuando vaya de la mano de un programa de formación cívica.

Con el gran auge de las habilidades poderosas, las asignaturas como civismo deberían de ser imprescindibles en la educación de los alumnos de cualquier etapa. No sólo porque los ayudará a desarrollar habilidades como el pensamiento crítico sino porque ayuda a formar ciudadanos modelo en la sociedad.

El Observatorio quisiera saber: ¿De qué manera se aplica las clases de ética en su escuela? ¿Existe algún programa o ley que busque enseñar cívica en los salones de clase?

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