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“Perverso”, ubicar la evaluación magisterial como un mecanismo de control laboral: Gil Antón (Video)

México / 15 de julio de 2018 / Autor: Redacción / Fuente: Aristegui Noticias

Ante el dilema del futuro gobierno de AMLO de modificar, derogar, revocar o revisar las leyes secundarias de la Reforma Educativa o la propia Constitución, el investigador del Colmex pidió «serenidad».

La Reforma Educativa del gobierno de Enrique Peña Nieto confundió la evaluación magisterial con un mecanismo de control laboral y con ello “le dio en la torre” a la necesidad de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de ejercer autoridad sobre los maestros, denunció Manuel Gil Antón.

El profesor-investigador del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México apuntó en entrevista en #AristeguiEnVivo que la actual administración partió del argumento de que los resultados en la materia no son adecuados, “y en eso tiene razón”.

Sin embargo, cometió el error de culpar exclusivamente a los profesores de esta deficiencias, “cuando representan una proporción muy pequeña” del proceso de aprendizaje.

“Si lo que se dijo es que la culpa es de los profes (sic) y hay que evaluarlos y de eso depende su permanencia, (se transforma a la evaluación) en un requisito laboral”, apuntó.

Y añadió: “Cuando una reforma educativa confunde a la evaluación con un mecanismo de control laboral, le da en la torre a la necesidad de ejercer la autoridad”.

El experto en temas educativos advirtió que la reforma en la materia de Peña Nieto generó un efecto cobra, es decir, los maestros están más preocupados en aprobar los exámenes que en lo que ocurre en las aulas.

Citando a Roberto Rodríguez Gómez, sociólogo de la UNAM y del Colmex e integrante del Seminario de Educación Superior de la Universidad Nacional, “es muy distinto aprender lo que se va a evaluar que aprender lo que se va a enseñar”.

Apuntó: “Si la evaluación es la forma de permanecer en las aulas, el profesor se preparará para la misma, no para las aulas”.

Incluso, apuntó que si cada año se evalúan a “cientos de miles” de maestros, “es muy probable que dicha evaluación sea estandarizada y superficial” y se comentan muchos errores.

Reforma Educativa, ¿sí o no?

Ante el dilema del futuro gobierno de Andrés Manuel López Obrador de modificar, derogar, revocar o revisar las leyes secundarias de la Reforma Educativa o la propia Constitución, Manuel Gil Antón pidió serenidad.

Esta nueva administración debería serenarse para poder hacer una revisión de la situación de la educación, para luego hacer una propuesta“, puntualizó.

El profesor-investigador del Colmex puntualizó que si se el nuevo gobierno decide modificar la Constitución, sería totalmente legítimo, pues en la actual administración se realizaron unas 58 reformas.

“Si hay que corregirla, la palabra que me gusta es que necesitamos pensar en una nueva manera de transformación educativa que mejore el aprendizaje“.

Pero aclaró que los cambios que se planteen en el nuevo gobierno, deben evitar un error: “Si algo caracterizó a la reforma de Enrique Peña Nieto es que no le dio voz a los profesores. El nuevo gobierno debe establecer un diálogo. Tenemos maestros ejemplares, hay que hablar con ellos”.

Manuel Gil Antón manifestó que es un error plantear un debate “Reforma Educativa, sí; Reforma Educativa, no” pues lo que está en juego es el futuro del país, “no un partido de futbol” y concluyó: “la educación no resuelve todos los problemas pero sin educación, ningún problema se va a resolver bien”.

Ver entrevista completa:

 

 

Fuente de la Entrevista:

https://aristeguinoticias.com/1207/mexico/perverso-ubicar-la-evaluacion-magisterial-como-un-mecanismo-de-control-laboral-gil-anton/

ove/mahv

 

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México: Rectores de 10 universidades exigen presupuesto «oportuno y suficiente»

México / 15 de julio de 2018 / Autor: Laura Poy Solano / Fuente: La Jornada

Piden reunión con equipo de AMLO

Buscan enfrentar crisis financiera

Rectores de universidades estatales que enfrentan crisis financiera anunciaron que solicitarán una reunión con el nuevo gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador (AMLO), para queexista un compromiso con nuestras casas de estudio acorde con el esfuerzo y los compromisos cumplidos, a fin de dar certidumbre a miles de estudiantes, académicos y trabajadores administrativos.

Estamos con total esperanza, porque confiamos en los compromisos que hizo el ganador de la elección presidencial.Estuvimos muy atentos a sus planteamientos en materia de educación superior, y para las universidades la certeza es fundamental. Es prioritario un presupuesto oportuno y suficiente para las casas de estudio públicas estatales en problemas financieros.

Señalaron que 10 universidades públicas enfrentan pasivos que ponen en riesgo sus finanzas. Afirmaron que de no contar con los recursos extraordinarios para cerrar este año, estaríamos cayendo en insolvencia económica, pues sólo cuentan para cubrir el gasto de nómina hasta diciembre próximo.

En entrevista con La Jornada, los rectores de las universidades Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Medardo Sena González; de la Autónoma del Estado de Morelos, Gustavo Urquiza Beltrán, y de la Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Eduardo Bautista Martínez, dijeron que mediante la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) buscarán acercarse al gobierno de transición a fin de reiterar su compromiso de cumplir con los criterios de transparencia y fiscalización suscritos con la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Bautista Ramírez, rector de la UABJO, afirmó que las universidades estatales que enfrentan problemas estructurales buscarán con el nuevo gobierno, refrendar los compromisos que hemos firmado ante la SEP, porque estamos cumpliendo con todos los criterios de transparencia y evaluación de programas y tenemos una matrícula acreditada. Por ello esperamos correspondencia tanto del gobierno que está cerrando su ejercicio como del nuevo.

Tras rechazar que se prevalezcan condiciones de opacidad en las universidades estatales en crisis financiera, reiteró que la mejor inversión que puede hacer un gobierno es en educación pública; agregó que a las universidades del país nos toca corresponder con trabajo y con una lucha permanente.

Sena González aseguró: necesitamos el apoyo para el cierre financiero de diciembre, porque enfrentamos no sólo pago de nómina, tenemos muchas deudas, pensiones, jubilaciones y prestaciones no reconocidas. La propuesta es seguir trabajando con el equipo de transición para que nos sigan apoyando y que tengamos para el año próximo las finanzas sanas y operar de forma más estable. Jaime Valls, secretario general de la Anuies, señaló que solicitarán una reunión con AMLO para abordar los problemas estructurales del sector, entre ellos el financiamiento para las universidades en crisis, pero también una propuesta para fortalecer la matrícula, lo que requerirá una mayor inversión.

Agregaron que en el encuentro, que podría concretarse en agosto próximo,sí haremos planteamientos específicos, porque si no se nos cumple todo lo que requerimos para evitar todos los problemas estructurales que tenemos, y que se acumularon durante muchos años, vamos a tener que continuar con las gestiones necesarias con el equipo de transición.

Fuente de la Noticia:
http://www.jornada.com.mx/2018/07/11/sociedad/039n1soc
ove/mahv
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México: La Reforma Educativa de EPN y el “efecto cobra”: Gil Antón (Video)

Redacción: AN

Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México, comenta que la evaluación magisterial se convirtió en un mecanismo «perverso» de control laboral y pidió al futuro gobierno de AMLO «serenarse» antes de decidir si modifica, deroga, revoca o revisa las leyes secundarias de la Reforma Educativa o la propia Constitución.

Fuente: https://aristeguinoticias.com/1207/mexico/la-reforma-educativa-de-epn-y-el-efecto-cobra-gil-anton-video/

 

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La agonía del partido que nunca fue de los maestros

Autor: Rogelio Javier Alonso Ruiz

Se estima que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tiene aproximadamente 1,619,990 agremiados y está dividido en 61 secciones sindicales, con presencia en las 32 entidades federativas del país. La compleja estructura del SNTE lo posiciona como el sindicato más grande de América Latina, teniendo una influencia que se extiende por toda la geografía nacional y que sobrepasa los ámbitos meramente laborales. La participación política del sindicato ha sido constante desde su creación, pero no es sino hasta 2005, tras diferencias entre la entonces dirigente del SNTE y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), al cual se adhería el sindicato, que surge “el partido de los maestros”: Nueva Alianza. No obstante que “el artículo 41 constitucional señala que queda prohibida la intervención de organizaciones gremiales o con objeto social diferente en la creación de partidos y cualquier forma de afiliación corporativa” (Hernández, 2011, p. 405), la injerencia de miembros de comités sindicales en las tareas partidistas turquesa es una realidad.

Si bien la influencia tras bambalinas de la otrora dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, para mover las aguas de la política nacional está fuera de duda, el trayecto del partido Nueva Alianza en la vida política del país no registra triunfos importantes: la mayoría de sus “victorias” se han dado al aliarse con fuerzas políticas mayores.   No obstante lo anterior, nunca el partido había tenido unos resultados tan catastróficos como los obtenidos en las elecciones federales de 2018. Con 92% de casillas electorales capturadas por el Instituto Nacional Electoral (INE) al momento de escribir este texto, el partido presenta resultados que lo tienen al borde de perder el registro nacional: 1.11% en la elección presidencial, 2.45% en senadurías y 2.63% en diputaciones. Las cifras anteriores, calculadas quitando los votos nulos, como determina la Ley, son insuficientes para alcanzar el 3% mínimo que requiere en alguna de esas tres votaciones para conservar su registro.

Ante estos resultados tan pobres surgen varias interrogantes: ¿cómo un partido como Nueva Alianza, que está vinculado a una de las organizaciones más importantes del país, como el SNTE, pudo obtener resultados tan devastadores? ¿no es la base de agremiados lo suficientemente robusta para cosechar mejores cuentas? Aunque es cierto que los afiliados al SNTE no necesariamente son simpatizantes a Nueva Alianza, ¿por qué no pudo, en ninguna de las elecciones federales que participó, asegurar al menos un número de votantes más o menos similar al número de agremiados de su organización madre? ¿Es de tal magnitud el rompimiento entre los comités sindicales (principales promotores del partido político) y la base magisterial? Si bien la mayoría de los partidos excusará su fracaso en las elecciones de este año en el surgimiento de la arrasadora ola electoral del partido de oposición principal, lo anterior no debe alejarnos la vista de un hecho innegable: el hartazgo del magisterio y su falta de identificación con las acciones políticas de su sindicato y con el partido supuestamente más afín a sus intereses.

El caso de la elección presidencial fue emblemático en cuanto a la lejanía de los intereses de Nueva Alianza con respecto a los de la base magisterial. No obstante que el proyecto educativo de la administración federal saliente se basó en el desprestigio del docente y la consecuente afectación de sus derechos laborales, los dirigentes del partido turquesa decidieron aliarse precisamente con quien ofrecía dar continuidad a las políticas derivadas a partir de la aprobación de la Reforma Educativa. Nueva Alianza decidió ponerse a las órdenes de una campaña electoral coordinada  por el exsecretario de educación que gastó millones de pesos en publicidad oficial y gozaba de un amplio descrédito entre los docentes del país. Incluso, Juan Díaz de la Torre, dirigente en el sindicato y también en el partido político, no dudó en ofrecerle a José Antonio Meade un ejército de maestros para apoyarlo en su campaña electoral. Todo lo anterior, ignorando el profundo resentimiento de gran parte del magisterio en relación a los gobernantes del partido al que se decidió apoyar en los comicios.

Al momento de escribir estas líneas, en el que se ha computado el 92% de las casillas electorales, parece ser cuestión de tiempo para que se consume la desaparición del partido político que nunca fue de los maestros, sino de las cúpulas sindicales y cuyos principales operadores son los miembros de los comités ejecutivos seccionales. De salvar milagrosamente el registro, el partido político deberá renacer prácticamente de entre sus cenizas  y dar un viraje radical a sus rumbos, si es que no quiere repetir una tragedia como la vivida en estos comicios. Deberá lavar con acciones futuras los errores cometidos en el pasado y recobrar, a muy largo plazo, la credibilidad dentro de los trabajadores de la educación, si es que esto aún es posible.

Nueva Alianza deberá recordar que su principal sustento debe ser el magisterio y, en la medida que ella misma y su organización madre, el SNTE, sigan consintiendo tantos golpes por parte de las autoridades al docente y a la educación pública en general,  los resultados no tendrán mejoras significativas. Mientras se siga permitiendo que impunemente las autoridades afecten el poder adquisitivo de los profesores, apliquen evaluaciones injustas y defectuosas, demeriten el peso de la formación normalista, construyan escuelas sin siquiera servicios básicos y otra larga lista de atrocidades, Nueva Alianza seguirá sumida como una fuerza política prácticamente insignificante en la vida del país, destinada a “ganar” únicamente cuando se adhiere a otras fuerzas políticas. Sólo cuando los docentes observen en el SNTE a una organización auténticamente democráctica y transparente, ferozmente combativa ante los agravios de las autoridades hacia el magisterio, el número de votos recibidos por Nueva Alianza se acercará, probablemente, al número de agremiados al SNTE.

REFERENCIAS

HERNÁNDEZ, Luis. Cero en conducta. Crónica de la resistencia magisterial. México: Brigada para leer en libertad, 2011. Disponible en: http://brigadaparaleerenlibertad.com/programas/cero-en-conducta/

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México: Las 43 sillas vacías de la graduación de Ayotzinapa

Redacción: M.D.Pérez/El País

Los supervivientes de la escuela rural de Guerrero homenajean a sus compañeros desaparecidos hace cuatro años en el caso que convulsionó a México

Antes de entrar a la iglesia, pasaron lista en el patio. Uno a uno, los nombres de los 43 estudiantes desaparecidos volvieron a sonar por los megáfonos de la escuela normal rural de Ayotzinapa. Este viernes, familiares, amigos, profesores y el resto de alumnos de su promoción homenajearon a unos muchachos encarnados ya en símbolo de los peores fantasmas de México durante la graduación que debería haberles convertido en profesores en Guerrero, una de las zonas más pobres, olvidadas y violentas del país.

El caso, plagado de puntos ciegos, dobleces e incertidumbres, creció como una bola de fuego convulsionando política y socialmente a México hasta convertirse en el hito más oscuro de la legislatura de Enrique Peña Nieto. Expertos internacionales han impugnado la versión oficial, criticada también por Naciones Unidas. Las familias siguen clamando justicia y en los tribunales el caso sigue dando coletazos en las cuatro causas que aún siguen abiertas.

Un crespón blanco cubría el viernes la ya icónica composición de retratos de los 43 muchachos colocada en el arco de entrada a la escuela. Por debajo pasaron vestidos de pantalón, saco, chaleco y corbata azul los 74 compañeros supervivientes. Hace cuatro años, al comienzo de sus estudios, eran 140. Además los 43 desaparecidos, cuyas sillas marcadas con sus números de promoción permanecieron vacías durante la ceremonia, otros 23 estudiantes fueron abandonando por el camino. Un reciente informe de un grupo de psicólogos que trabajaron sobre el terreno constata las secuelas del trauma. Las familias, volcadas en una incansable búsqueda infructuosa, son ahora más pobres, están más enfermas y más solas.

Tras centenares de detenciones, resoluciones judiciales, declaraciones, actuaciones periciales y un expediente babilónico de casi un cuarto de millón de folios, las autoridades dieron carpetazo a la pieza central del caso. Las inculpaciones de los detenidos y restos óseos encontrados en un río, impugnados por expertos internacionales, fueron los mimbres que sostenían la ya famosa “verdad histórica”. La gestión del suceso erosionó gravemente las instituciones mexicanas, dejando un reguero de renuncias de los máximos mandatarios de seguridad. En menos de cuatro años van tres fiscales generales –procuradores general de Justicia–, un cargo hoy desierto y en disputa pendiente de la formación del nuevo Gobierno de López Obrador.

El caso sigue dando requiebros. Uno de los tribunales donde sigue abierta una de las cuatro causas, desestimó el mes pasado los cargos contra dos detenidos, que habrían tenido un papel importante en los hechos, concretamente, en la persecución y desaparición de los muchachos, de acuerdo a la investigación oficial. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU publicó en marzo un demoledor informe constatando las sistemáticas violaciones a derechos humanos cometidas durante las pesquisas del caso: hasta 34 casos de tortura. En junio, otro tribunal mexicano ordenó la creación de una Comisión para la Verdad y la Justicia al concluir que la investigación de la fiscalía no fue suficiente para conocer lo que realmente pasó aquella noche de septiembre.

Fuente: https://elpais.com/internacional/2018/07/13/actualidad/1531507001_062718.html

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Elitismo educativo: ¿Escuela pública o privada?

Autor: José Serur

En una ecléctica y, de principio, medio sospechosa cena, a la que fui amablemente invitado en un excéntrico piso de la calle de Ámsterdam en la colonia Condesa, conocí a un grupo de educadores de México y de otras partes del mundo que en realidad no tenía ni la menor idea que encontraría. Mis anfitriones, viejos colegas universitarios, habían dispuesto con absoluto detalle una mesa redonda de tal forma que todos pudiéramos interactuar magistralmente. La suntuosa mesa estaba pletórica de deliciosos y delicados platillos mexicanos que, a la vista de los comensales, sin duda aseguraba una espléndida cena de gran deleite gastronómico.

En cuanto a los invitados (20 personas), puedo decirles que eran una mezcla casi surrealista entre intelectuales mexicanos, algunos empresarios, un distinguido funcionario de la Secretaría de Educación Pública, y un exótico grupo de extranjeros de muy diversos orígenes, en su mayoría académicos de bachillerato y universitarios, procedentes de Hamburgo (Alemania), París (Francia), Hertzelia (Israel), y una inimaginable pareja de Denver, Colorado, que recién había llegado a México para asistir en los próximos días a un congreso sobre “Desarrollo de Tecnologías y su impacto en la Educación” y que, de primera impresión, he de confesar que me pareció un tema insufriblemente aburrido. Sin embargo, ante mi incredulidad al momento de presentarse cada asistente, la velada prometía una plática interesante y mucha diversión. Como es de imaginarse, en un encuentro como estos, la conversación siempre comienza haciendo alusión a trivialidades climáticas, seguido del automático tema referente al “problema de la inseguridad” en México ‒aseverando uno de los presentes que “¡nuestro país estaba al nivel de Irak y Siria!”‒, la victoria del “TRI” ante Alemania, el “mentado muro fronterizo” del repudiado Trump y su nuevo amiguito Kim Jong-Un.

Así, ya roto el protocolo, entre chalupas poblanas, yendo y viniendo de un tema a otro, se destacó la participación de uno de los honorables invitados y que refería a las sistemáticas transformaciones en la educación pública que se han obligado a implementar muchos países desarrollados, en virtud de los tiempos modernos, considerando que la educación más que enfocarse en las ocupaciones prácticas y tecnocráticas, debe poner atención en el desarrollo de las potencialidades psíquicas y cognitivas de cada joven, y la felicidad como único objetivo importante, aunque en México nos parezca sorprendente. Asimismo, comentaban que en sus países ser maestro es la profesión más valorada, respetada y casi venerada por la sociedad. Los académicos universitarios se encuentran en el pico de la pirámide del reconocimiento social; el aprendizaje y el conocimiento son de las políticas de Estado más esenciales; y qué decir de las prestaciones económicas que les permiten vidas muy dignas a los ciudadanos. Como padres de familia de cualquier sector socioeconómico, sin duda prefieren la educación pública por su calidad y alto nivel competitivo, razón por la cual se pugnan por asegurar un lugar. Como dijo uno de los invitados, “es más, en Israel ni siquiera existen escuelas y bachilleres privados, todos los jóvenes son educados por el sistema público sin excepciones”.

De pronto, el académico alemán que estaba sentado a unos lugares continuos del mío, preguntó en voz alta y en tono de inocente duda si “alguno de nosotros teníamos a nuestros hijos estudiando en una escuela pública del sistema mexicano”. Los rostros de los presentes se transformaron cual exorcismo y se hizo un silencio sepulcral. Bajé la cuchara con sopa de hongos que empezaban a convertirse en alucinógenos por lo que vi venir, de modo que para no regarla, instintivamente giré mi vista al alto funcionario de la SEP, quien sólo desvió la mirada como harían la mayoría de los políticos mexicanos de elevado rango y que, desde luego, me atrevería asegurar que ninguno inscribirá a sus hijos en escuelas públicas, porque en México estamos lejos de poner el ejemplo.

Nuestro incrédulo amigo alemán sorprendido ante la falta de alguna respuesta positiva, reaccionó con extrañeza al no comprender cuál era la razón de que nadie de los ahí presentes, mexicanos, teníamos a nuestros hijos en las escuelas públicas, a lo que contestamos con la frase típica de que “su nivel académico es muy bajo”, “la mala calidad de los maestros”, y frases necias como esas. El académico con cierta incomodidad en su rostro interrumpió y comentó lo siguiente: ”Ahora entiendo. En México hay educación de primera clase y otra de segunda clase, la de primera es para quienes pueden pagarla y la segunda para aquellos que no pueden. Vaya, en conclusión, la educación es un tema de estatus y clases sociales” (…). He de confesar que me quedé helado, y luego añadió que en la mayoría de los países europeos resultaría inimaginable una situación de esas dimensiones, algo que ni siquiera la misma sociedad permitiría. ”Si le dieran la mejor educación a los que menos tienen quizás México tendría otro destino”, concluyó al final. Mi amigo alemán no volvió a abrir la boca en toda la cena. En la incomodidad del momento de pronto recordé una conferencia sobre “la adolescencia”, organizada por una ONG para padres de familia y a la que había ido unos meses antes en un centro educativo privado, donde los asistentes al presentarse con el público debíamos mencionar en cuál colegio estaban inscritos nuestros hijos, a lo que todos, sin excepción, mencionaron diversos nombres de escuelas particulares, y ante tanta pedantería (incluyéndome por supuesto) por un instante pensé en tono irónico hacer la broma intencionada de que mis hijas estudiaban en la Escuela Benito Juárez en el horario nocturno, y me imaginé claramente cómo las miradas de vergüenza social se clavaban en mí, condenado a la exclusión. Luego, reconocí que ¡jamás hubiera sido una opción para ellas!, por lo que asumo que yo también participo de esa complicidad arrogante al formar parte de una clase privilegiada.

Pero analicemos el problema, ¿por qué en México una selecta minoría tiene la oportunidad de recibir una formación de alta calidad académica, mientras que gran parte de la población es víctima de una educación masiva mediocre? ¿Por qué rechazamos de manera automática la educación pública y damos tanta importancia al estatus? En México la calidad de la educación siempre ha sido desigual y fragmentada, de manera que elegir una escuela para nuestros hijos se orienta a lo que económicamente la familia es capaz de pagar. Pareciera, absurdamente, que entre mayor prestigio o cara sea una institución, mayor nivel educativo nos ofrecerá.

Quizás, querido lector, opinar sobre el tema educativo resulta algo trillado, pero necesitamos comprender bien la importancia de la calidad de la educación, y cuáles son los patrones de socialización que nos han impuesto, cuáles los diversos contextos de relación entre dominados y dominantes, que sólo acentúan la desintegración social.

Hemos escuchado como cliché que la educación es base fundamental del progreso, la igualdad, el bienestar, la libertad, la identidad e integridad del ser humano, para la convivencia en sociedad. La mayoría de los pensadores y los filósofos a través de los siglos han abarcado ampliamente la problemática de la educación de las masas, y los sociólogos más reconocidos en la actualidad reconocen que la escuela es el espacio clave y absoluto de la integración social y la amalgama de las clases sociales, así como de los valores de ética y moralidad cívica de una sociedad preocupada por la cooperación y el concepto del bien común. Aquí quizás se encuentra el principio del quiebre social de nuestro país, pues por más que usemos la misma camiseta verde en el Ángel de la Independencia cuando gana “nuestra” Selección, somos una sociedad elitista llena de racismo y resentimiento. Produce un escalofrío inquietante pensar que exista una absoluta desintegración social sólo por el hecho de ser pobre, sólo por haber nacido “morenito”. Aun cuando vivamos en una sociedad con diversos matices y diferencias culturales que, precisamente son las que enriquecen una sociedad, es intolerable una condena social automática por parte de la gente y el mismo gobierno, el cual divide y segrega dejando a la deriva, desprotegido y vulnerable, a quien menos tiene.

Por las razones que sean, muchos de nosotros tenemos un estatus al que no estamos dispuestos a renunciar. Y aquí no juzgo a nadie. Todos queremos darle lo mejor a nuestros hijos. En México, quizás, lo grave no son las diferencias, porque eso es parte fundamental de los grupos sociales y los seres humanos; ése no es el verdadero motivo de desigualdad, opresión, ni la falta de libertades y oportunidades, sino que el gobierno sea incapaz de dar una educación “de calidad”. En nuestra sociedad encontramos muchos méxicos, muchas realidades heterogéneas, muchos estilos de vida, y así con esas características, tenemos un gobierno que sólo gobierna para unos cuantos.

Con todo lo expuesto hasta ahora, pareciera que nacer siendo mexicano y pobre, estás condenado a la tragedia. ¿Por qué México si es de las primeras economías del mundo, junto con Francia, Alemania, Japón, y generamos una cantidad brutal de dinero, no puede garantizarle a nuestros hijos (por el simple hecho de nacer mexicanos) una educación y salud gratuita y de calidad? La educación de calidad no debe estar en manos de quienes sólo tienden a ocupar posiciones privilegiadas ni mucho menos en las lógicas del mercado. De ahí que el futuro de la educación en México dependa en que ésta sea incluyente; es una realidad que las brechas sociales no van a desaparecer, pero la educación pública debería ser un contrapeso para aminorar el elitismo, la exclusividad, y la desigualdad, imperantes en nuestro país. ¿Queremos cambiar la perspectiva? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a involucrarnos en este gran desafío social?

Fuente: https://www.enlacejudio.com/2018/07/11/elitismo-educativo-escuela-publica-o-privada/

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México: Impacto positivo del video en la educación

Redacción: Christian Guijosa/Observatorio de Innovación Educativa

Un sondeo realizado por Kaltura, plataforma de contenidos audiovisuales educativos, exalta la importancia de generar y utilizar una mayor cantidad contenido formativo en video. A pesar de que todavía es poco el material audiovisual que crean los profesores y alumnos para enriquecer la experiencia educativa, la adopción de esta tecnología va en aumento.

Uso de video para mejorar la experiencia educativa

  • El 92% de estudiantes afirma que el contenido en video eleva el sentimiento de satisfacción en la experiencia de aprendizaje. A su vez, el 83% de docentes considera que esta herramienta impulsa la colaboración, mientras que el 84% piensa que aumenta la obtención de logros educativos por parte de sus estudiantes.
  • De los 1500 docentes y alumnos encuestados, el 95% considera que el video es de suma importancia para erradicar la dispersión de noticias falsas.
  • Según la comparación histórica de resultados de este estudio, la captura en video de ponencias, conferencias o clases ha crecido 21% en el 2018. La tendencia indica que crecerá esta práctica en los siguientes años.
  • El estudio develó que el 80% de los estudiantes piensa que los videos ayudan a mejorar el proceso de integración de alumnos de nuevo ingreso.
  • A pesar de la buena aceptación de esta tecnología, solo el 26% de los estudiantes contestó que sus profesores utilizan video regularmente.

Contenido audiovisual en el futuro

  • El 97 % piensa que los videos interactivos, que ajusten su contenido de acuerdo al nivel de aprendizaje de los alumnos, serán muy relevantes en el futuro de la educación. Esto acentúa la noción de que la educación debe ser más adaptativa y responder a las necesidades de cada alumno.
  • El 89% señaló estar interesado en el consumo y desarrollo de contenido instructivo en realidad virtual, realidad aumentada y en videos de 360 grados.

El futuro del video como herramienta educativa es promisorio. Las instituciones educativas tienen el reto de apoyar y promover la capacitación docente continua en este aspecto, para así generar contenido educativo atractivo y efectivo acorde a los avances tecnológicos.

Fuente: https://observatorio.itesm.mx/edu-news/el-impacto-del-video-en-la-educacion

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