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México: Señalan retraso en aplicar nuevo modelo educativo

El Informador

Destacan que una parte de esto se debió a las clases a distancia que hubo en la temporada más crítica de la emergencia sanitaria.

Luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) indicó que en la política educativa de la Nueva Escuela Mexicana las maestras y maestros son agentes activos para consolidar el proceso de construcción de aprendizaje, docentes consultados señalaron pendientes en esta materia.

Antonio Ponce, quien enseña en una secundaria federal, afirmó que la aplicación de las nuevas disposiciones no ha sido completa por las clases a distancia que se llevaron a cabo en la temporada más crítica de la pandemia.

“Con la pandemia y las clases a distancia todo se atrasó”, aseguró.

Lorenza López, profesora de secundaria, confirmó que desde hace tiempo les presentaron las modificaciones y han batallado para que los requerimientos se cumplan.

En lo planteado por la dependencia federal se establece que el nuevo acuerdo no impone, de manera inamovible, conceptos y contenidos educativos, y únicamente impulsa las aportaciones de los saberes y experiencias de los docentes.

Elia Marúm Espinosa, académica del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), explicó que desde que está vigente la actual Constitución, en México se han aprobado y aplicado 11 reformas educativas y los ajustes en el sector han sido herramienta de las administraciones para buscar impregnar su sello o ideología.

Acentuó que el cambio que implementó la actual administración federal tiene elementos positivos, como que les da a los profesores la libertad de poder adaptar los planes y programas a las necesidades de cada comunidad. 

Consideró que aún es pronto para evaluar el arranque de la nueva política educativa, pues los efectos de la emergencia sanitaria retrasaron su aplicación.

“No hay reformas que transformen la realidad de un día para otro. Ahorita es prematuro poder hacer alguna evaluación de impacto”.

Jalisco continúa sin saber los cambios curriculares

El año pasado, la Secretaría de Educación Pública (SEP), informó que el nuevo plan de estudio para Educación Básica entrará en vigor en el ciclo escolar 2023-2024, por lo que los procesos de capacitación y formación se realizan durante 2022 y el primer semestre del 2023. Sin embargo, la Federación no ha informado sobre cuáles serán los cambios curriculares, destacó Juan Carlos Flores, secretario de Educación Jalisco.

“Esperábamos que esto hubiera estado listo, por lo menos, antes de iniciar el ciclo escolar 2022-2023. Así se prometió y se dijo, y algo ha pasado que la Federación se ha quedado corta en las fechas. No han comenzado las 50 escuelas piloto por Estado, en todo el país. El pilotaje es muy importante porque no solo te adentras al contenido, sino también a las metodologías”.

El titular de la Secretaría de Educación Jalisco comentó que no se tienen los libros de texto ni han recibido las capacitaciones, pero dijo que la fortaleza que se tiene en la estructura estatal es la conformación de 35 consejos técnicos.

“Algo que propone la reforma curricular, por ejemplo, es trabajar en proyectos integradores, dejar de ver las asignaturas aisladas y verlo de forma integral. Jalisco tiene cuatro años trabajando en ese esquema”, puntualizó.

Por otro lado, señaló que la carga de nuevos contenidos no puede ser muy diferente en cuestión de los propios temas o materiales, pero sí ven cambios en ideología.

“Se habla de promover la decolonización, dejar de sentirnos colonizados, pero los autores, por lo que se ha podido filtrar en los libros de apoyo para el maestro, hacen alusión a (Karl) Marx, que son muy estudiados y conocidos… están bien para un bachillerato o para una universidad, pero no únicamente estudiar esa corriente”, comentó el secretario.

Flores Miramontes recordó que el Estado participó en las mesas de trabajo para la nueva reforma educativa, e incluso en uno de los ejercicios realizados llegaron a participar en línea hasta 140 mil personas.

“Jalisco se lo tomó muy en serio. Veníamos con esta inercia, de trabajo colegiado, de participar en nuestros planes y programas. En la reforma final quedaron esos contenidos”.

El funcionario agregó que la propuesta estatal es formar a los alumnos en las llamadas capacidades blandas, de comportamiento y cualidades, y en aprender a investigar e indagar por su cuenta.

“En lo que creemos que se tendría que estar centrando la reforma federal es en la tecnología no como un fin, sino como un medio”.

CLAVES

Cambios. El secretario de Educación Jalisco dijo que se ha dicho que la reforma va a promover el trabajo transversal interdisciplinario, lo cual es distinto para un maestro de primero de primaria que para uno de secundaria.

“En secundaria hay una gran complejidad porque tienen que ponerse de acuerdo varios maestros de distintas asignaturas para empezar a trabajar por proyectos. Incluso la reforma habla de ciclos que abarcan dos grados escolares y entonces cómo van a trabajar los de primero de secundaria con los de segundo de secundaria, es difícil, no está previsto que esto suceda”.

Cursos. Juan Carlos Flores remarcó que en los talleres que se dan participan más de 20 mil padres de familia, en los cuales ven temas como ciberseguridad, prevención de la violencia, detección de riesgos y crianza positiva.

“Sin duda la pandemia ha sido un parteaguas para todos los sistemas educativos en el mundo, incluso en los sistemas que estuvieron muy poco tiempo cerrados o que prácticamente no cerraron, como el caso mexicano. Fueron muchas semanas, aunque afortunadamente Jalisco es el Estado que más rápido regresó a la presencialidad y que utilizó herramientas más diversificadas para atender a los alumnos”.

Aprendizaje. El funcionario abundó en que existían técnicas que se habían querido implementar desde hace tiempo, como el tema del aula invertida o trabajar por proyectos, lo cual se logró gracias a la contingencia sanitaria.

“Hoy los maestros de Jalisco podemos dar fe que se han utilizado estas herramientas, porque la Secretaría de Educación Jalisco se puso a hacer contenidos digitales para todas las asignaturas, proyectos integradores para todos los grados”.

Clases gratuitas de inglés

El secretario de Educación recordó que en el próximo mes de mayo comenzará un programa de inglés gratuito, con 10 mil espacios para estudiantes en 27 lugares. “Así nos vamos hasta septiembre para llegar a 35 mil alumnos en más de 95 sedes”.

La manera en que los alumnos reciben la retroalimentación por parte de sus maestros es diferente a la que vivieron sus padres o abuelos. EL INFORMADOR/A. Camacho

Desconocen padres ajustes en política educativa

Madres y padres de familia jaliscienses dijeron desconocer los cambios que tendrán los planes de estudio de sus hijos con la nueva política educativa del Gobierno Federal, denominada la “Nueva Escuela Mexicana”.

En un recorrido realizado por planteles educativos, tutores cuestionados sobre el tema señalaron que no han sido informados sobre modificaciones en la dinámica escolar.

 “Pues nos avisan lo de las reuniones de consejos técnicos, pero no han dicho que vayan a cambiar cosas. La verdad desconozco, que yo sepa siguen con el mismo programa”, dijo Amelia Cruz, madre de familia.

El señor Aldo Martínez González, padre de un alumno de cuarto grado, comentó que tiene identificado que las asignaturas han cambiado, en comparación a cuando él cursó la primaria, pero también refirió que en lo que va del ciclo escolar no les han avisado de alguna modificación.

“Pues sí está muy cambiado de hace 30 años que yo estudiaba la primaria, se llaman diferente las materias, pero por mis otros hijos y sobrinos sé que en general aún siguen el mismo plan que en los años recientes”, dijo.

Evangelina Flores, abuela de una alumna de tercer grado, relató que no sabe sobre cambios en el plan de estudios, aunque consideró que ahora las tareas y disciplina en las escuelas son muy diferentes y menos severas de lo que le tocó ver como madre y cursar como estudiante.

“Todo está cambiado ahora, por ejemplo, ya no se permite que la maestra les pegue a las niñas o que les griten, en mis tiempos los padres no se metían en eso; no se veía mal la disciplina así, dura, con los reglazos”, recordó.

La “Nueva Escuela Mexicana” se presentó como la política educativa nacional que implementaría el Gobierno Federal como resultado de la iniciativa impulsada para derogar la reforma educativa implementada en 2013.

Entre otras cosas, establece la implementación de siete ejes articuladores que son: inclusión, pensamiento crítico, artes y experiencias estéticas, vida saludable, interculturalidad crítica, igualdad de género y la apropiación de las culturas.

Combaten abandono, falta elevar el nivel educativo

Aunque Jalisco logró combatir el abandono escolar en primaria y secundaria durante la pandemia, permanece un evidente rezago en el nivel educativo.

La Secretaría de Educación Jalisco destacó la disminución en el abandono escolar, lo cual se logró gracias a que buscaron a los alumnos que dejaron de acudir a clases y se les dieron muchas posibilidades para regularizarse.

Pero por el otro lado, compartió que hubo una baja en los resultados de la Olimpiada del Conocimiento Infantil, un certamen nacional orientado a elevar la calidad del sistema educativo y estimular el aprovechamiento escolar de los estudiantes.

En esta competencia participan todos los alumnos de sexto grado de  primarias públicas y privadas de la entidad, así como los del tercer nivel de cursos comunitarios del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe).

“Pese a que la evaluación no tiene el propósito de diagnosticar el dominio curricular, es una referencia de desempeño de los estudiantes. Los resultados expresados en porcentajes de aciertos por asignatura, dejan ver la brecha que se abre entre una aplicación en 2019, previa al inicio de la pandemia, y la aplicación en 2022 post pandemia”, explicó el secretario de Educación Jalisco, Juan Carlos Flores.

Señaló también que no hay indicadores de los resultados de las reformas educativas porque se cambian cada sexenio.

“No podemos evaluar las reformas pasadas porque no termina una generación de salir, pues debería ser desde preescolar hasta secundaria o preparatoria. Ya no digamos preparatoria o secundaria, cuando ya cambiaron (las reformas)”.

Olimpiada del Conocimiento Infantil

Los alumnos resuelven un examen de conocimientos y habilidades, en las asignaturas de Español, Matemáticas, Ciencias, Historia y Geografía, con un valor máximo a alcanzar de 100 puntos.

Por tratarse de un concurso de selección se utiliza un instrumento de evaluación con alto grado de dificultad, con un porcentaje de aciertos esperado de 40 por asignatura.

No hay indicadores de los resultados de las reformas educativas anteriores porque se cambian cada sexenio. EL INFORMADOR/Archivo

LA VOZ DEL EXPERTO

La “Nueva Escuela Mexicana” carece de modelo pedagógico

Daniela Salgado, directora de la Escuela de Pedagogía y Psicología de la Universidad Panamericana

La política educativa anunciada por la actual administración federal incorpora elementos ideológicos y carece de un modelo pedagógico claro, señaló Daniela Salgado Gutiérrez, directora de la Escuela de Pedagogía y Psicología de la Universidad Panamericana campus Guadalajara.

La académica argumentó que la política educativa federal presenta elementos de ideologización y polarización en temas como la educación sexual y la familia. 

“La educación es responsabilidad de los padres de familia y la escuela complementa a través del estudio profesional y científico. Carece de modelo pedagógico, que es la ciencia propia de la educación. Me preocupa que en el documento se habla de la vinculación con las familias, pero no se habla de una vinculación para escucharlos, para involucrarlos. Me preocupa también que tiene un lenguaje polarizador de ideologización”.

Señaló que un elemento positivo es que plantee impulsar el pensamiento crítico, lo que contrasta con que al mismo tiempo desestima el método científico. Subrayó que otra interrogante es qué tan preparados están los maestros para asumir sus responsabilidades como gestores del conocimiento.

“La pregunta es cómo estamos preparando a los docentes para eso, en el tema del pensamiento crítico, pero para un pensamiento crítico lo primero sería que se liberen de prejuicios y yo veo aquí un documento lleno de prejuicios. Creo que hay habilidades clave de las que hoy carecen nuestros alumnos, como habilidades de pensamiento para el razonamiento lógico matemático o para el razonamiento verbal”, y añadió que “el gran tema es cómo le van a hacer para que la cuestión pedagógica sea lo principal y que su política vaya más allá de transmitir ideología”.

https://www.informador.mx/Educacion-Senalan-retraso-en-aplicar-nuevo-modelo-educativo-l202302280001.html

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México – Avanza envío de docentes a escuelas de Michoacán: SEE

Avanza envío de docentes a escuelas de Michoacán: SEE

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El derecho de los menores a la educación es una prioridad para el Gobierno de Michoacán, por ello, a través de la Secretaría de Educación del Estado (SEE) avanza a paso firme con el envío de docentes a las escuelas donde se necesitan.

En estos días se han enviado a 99 maestras y maestros de nivel primaria, así como 109 de nivel preescolar, mismos que se han incorporado paulatinamente a sus escuelas, detalló la dependencia estatal.

Con apego a la norma y bajo la instrucción del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y la secretaria de Educación, Gabriela Molina Aguilar, se trabaja arduamente para que los docentes estén donde se requieren.

Gracias al apoyo de padres de familia, maestros y desde luego, presidentes municipales, la llegada de los docentes a las escuelas está avanzando, con lo que se refuerza así la premisa de que educar es tarea de todos.

Algunos de los municipios donde maestras y maestros se incorporaron esta semana son: San Juan Nuevo, Tanhuato, Senguio y Tancítaro. En próximos días llegarán docentes a las escuelas asignadas para desempeñar su importante labor en beneficio de miles de niñas y niños.

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Fuente de la Información: https://mimorelia.com/noticias/educacion/avanza-env%C3%ADo-de-docentes-a-escuelas-de-michoac%C3%A1n-see
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“En la organización y las prácticas comunitarias, la fuerza de las mujeres es muy visible”

Por: Alessia Dro

La socióloga mexicana y escritora, Raquel Gutiérrez, brindó una extensa entrevista a La tinta. En esta primera parte, habla sobre su experiencia guerrillera en Bolivia, las discusiones de ese momento histórico y las experiencias que, en la actualidad, tienen vínculos con un pasado cruzado por problemáticas similares a las de hoy. 

Raquel Gutiérrez concentra su deseo con vitalismo en cada palabra, como un río implacable que lleva la corriente de reflexiones vivenciales amplias y frontales. Mexicana, socióloga, matemática, profesora en sociología en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla durante una década y, actualmente, embarcada en sostener un semanario de reflexión, traducción y debate llamado Ojalá, fue integrante -en la década de 1980- del Ejército Guerrillero Tupac-Katari, un esfuerzo político-militar, principalmente aymara, que operó en el altiplano boliviano. Durante cinco años, estuvo presa en la cárcel de Obrajes, en la ciudad de La Paz, en Bolivia.

Raquel ha empeñado toda su vida en tejer tramas antipatriarcales, por lo común a través de diversas geografías. Recientemente, participó en el prólogo para la reedición del célebre libro de la feminista italiana Carla Lonzi, Escupamos sobre Hegel. En los años anteriores, compiló tres volúmenes llamados Movimiento Indígena en América Latina: resistencia y transformación social. Entre sus aportes, se encuentra especialmente el libro Los ritmos del Pachakuti. Movilización y levantamiento popular-indígena en Bolivia (2000-2005), que ha sido fuente de reflexión colectiva en formaciones políticas hasta en Kurdistán.

Desde los procesos de la lucha anticolonial y feminista en Abya Yala, pasando por la herencia del pensamiento de la italiana Carla Lonzi hasta los rasgos de la lucha antipatriarcal en Rojava (Kurdistán sirio), sus palabras se tejen a partir de resonancias: la asunción de los quiebres, la importancia de la simbolización y el reto -urgente de estos tiempos post-pandémicos- de la rearticulación de la fuerza de las mujeres y disidencias desde y a través de los territorios.

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Para repensar hoy las autonomías, te refieres a una fuerza utópica material. En reflexiones comunes, tus escritos han generado un enriquecedor debate hasta en Kurdistán. Ahí sentí la experiencia comunitaria del confederalismo democrático en Rojava en un diálogo inter-histórico con tu experiencia de lucha.

—Para conectar con las luchas en Kurdistán, sería muy interesante contar cómo la experiencia del Ejército Guerrillero Tupac-Katari (EGTK) entra también en resonancia y tiene ciertas similitudes a la lucha zapatista del EZLN. Ambas son experiencias guerrilleras tardías, desplegándose después de los grandes momentos y de las derrotas de las anteriores olas y prácticas revolucionarias más centradas en estrategias Estado-céntricas (fueran foquistas o guerra popular) en este continente. Es decir, los grandes movimientos rebeldes e insurgentes de Argentina, de Chile, de Uruguay.

Cuando yo llego a la vida adulta a comienzos de 1980, estaba ocurriendo la guerra civil en Centroamérica. A mediados de esa década, hay una experiencia y coyuntura interesante en Bolivia, que se va a llamar EGTK, que articuló diversas luchas. Desde el flanco que yo lo viví, se trata de la decisión y creación de un grupo de personas muy jóvenes que habían sido exiliadas de las dictaduras militares, de las universidades. Fuimos conociéndonos, acercándonos en discusiones y mi participación plena se resolvió después una experiencia muy amarga en El Salvador.

Entonces, en mí, hay un afán de ir a Bolivia y contribuir a armar una experiencia guerrillera allá, muy ligada al movimiento de masas -que siempre fue muy fuerte en aquel país-, bajo un conjunto de ideas que se orientaban por lo que, en aquel momento, se conocía como “estrategia de la guerra de todo el pueblo”, que recuperaba las experiencias de lucha vietnamitas.

En Bolivia, esos jóvenes mestizos y urbanos empezamos a trabajar una alianza con un segmento de dirigentes sociales y militantes aymaras de la parte del Altiplano, de la zona lacustre, que venían de las experiencias kataristas del indianismo: una filosofía de autoafirmación fuerte del sujeto colectivo indígena, que se afirma en la indianidad para ir en contra del modelo civilizador colonial capitalista y que convierte en fuente de fuerza colectiva la recuperación de sus propias tradiciones de lucha y de su propia capacidad productiva y política, de su capacidad simbólica y ritual, de su religiosidad, de lo que han recreado a lo largo de los siglos de colonización y, después, durante la República de Criollos.

Ellos eran bastantes jóvenes, nadie tenía más de 40 años en ese momento y nosotros no teníamos 25. Ellos venían escapando de una experiencia de incursión al terreno electoral que les había salido mal. Hubo fracturas en una estructura partidaria que armaron: se registraron en el sistema político, participaron, pero quien fue elegido diputado no respondió a la base -como siempre ocurre-. Venían muy decepcionados y con mucho ánimo de entrar en otros procesos organizativos.

¿Cómo surgió el movimiento?

—Ahí empezamos a conocernos y a conocer directamente sus pensamientos, las discusiones kataristas. Profundizamos nuestras conversaciones y fuimos enlazándonos, aprendiendo muchísimo de ellos. Sobre todo, compenetrando nuestros sentires: fueron muchos años en donde logramos tejer una articulación de diversas activistas, que funcionaba mediante prácticas de respecto muy hondo de lo que cada parte proponía y sabía, sin diluir las instancias que nos diferenciaban, pero disponiéndonos a cultivar asuntos comunes.

Fueron años de mucho trabajo, muy intensos, bajo la idea de promover la sublevación de los ayllus* y de la clase obrera. Trabajamos mucho en la recuperación histórica de la forma de luchar de los levantamientos anteriores desde los ayllus y comunidades; las grandes rebeliones que habían puesto en crisis el poder colonial y que sostuvieron la fuerza que permitió mantener grandes ámbitos de riqueza material, el agua y la tierra sobre todo, en disputa con el control colonial y republicano.

La colonización española es bastante distinta de la colonización inglesa o de la colonización francesa, en el Caribe o en África, que son todavía más brutales: la colonización española permitió, durante dos siglos, la existencia de “dos repúblicas”, una de indios y la otra de la así llamada “gente de razón”. Esto separaba y jerarquizaba a las sociedades de criollos y de indios, pero permitía la recreación de alguna vida colectiva que pervivió en el tiempo.

Por su parte, Bolivia, que en época colonial se conocía como Alto Perú, era una tierra económicamente muy importante para la Colonia, porque ahí estaban las grandes minas de plata. Pero era una zona muy difícil en términos políticos por ser una zona alta y fría, una región de difícil acceso, muy poco comunicada. Nunca existió ahí una estructura política colonial tan sólida, comparable, por ejemplo, al virreinato de Nueva España -que es lo que hoy es México-. Esto es un elemento importante a considerar, pues si bien las comunidades indígenas en el actual Altiplano boliviano y en la región centro-sur padecieron un régimen tributario duro, siempre tuvieron una gran capacidad de impugnarlo, dada la capacidad colectiva de sostenimiento de su vida material que conservaron y recrearon en el tiempo. El régimen colonial en el Alto Perú sujetó y drenó a las comunidades y ayllus, pero no las arrasó ni logró perforar muchas de sus prácticas comunitarias; estas se regeneraron y adaptaron constantemente, manteniendo una riquísima vida ritual, productiva y política muy a flor de piel. Lo que pervivía de ese mundo comunitario tan resistente, recreado muchas veces, es lo que los compañeros aymaras nos permiten conocer y nos invitan a practicar. Como mestizos del EGTK, logramos parcialmente ser parte de eso durante unos años, mediante el proyecto de promover esa gran sublevación de los ayullus y los trabajadores, que era lo que imaginábamos.

¿Qué preguntas nacían en esos años de formación?

—Se empiezan a presentar una serie de discusiones que también se han dado en los mismos años en el pueblo kurdo, sobre todo, en relación a los pueblos sin Estado. ¿Queremos un Estado o no? ¿Lo necesitamos? ¿Cómo negociamos con el nacionalismo? ¿Queremos o no un nacionalismo indígena?

Esos debates estuvieron muy al orden del día y conocimos una idea organizativa muy propia de los Andes -que resuena también en prácticas organizativas en Ecuador y Perú-, que tiene que ver con la articulación de segmentos autónomos desde las prácticas comunitarias.

Me refiero a prácticas productivas y políticas, y, por supuesto, también rituales y afectivas, que cultivan la autonomía material mínima, reconociéndola como fundamento de la autonomía política.

Entonces, las prácticas productivas y políticas para sostener la vida material se establecen como ejes de cualquier alianza: de ahí que la articulación de segmentos autónomos constituya la manera de enlazarse y expandir la fuerza. Esta noción teórico-práctica es central en la cosmogonía indígena de tierras altas en los Andes. La puedes ver reflejada en la wiphala, la bandera ancestral de los pueblos de tierras altas que se asemeja a un vistoso tejido multicolor.

Sobre esa idea, fuimos armando nuestro propio tejido: hubo momentos en que nos presentábamos como una unidad, y hubo otros, cuando nos convenía presentarnos de modo desagregado. Lo que ocurría en tales formas organizativas es que siempre se mantenían a la vista las diferencias y se ensayaban todo tipo de metáforas para plantear nuestra presencia de manera articulada.

Por ejemplo, la alianza que teníamos entre los compañeros aymaras y mestizos -obreros y de clase media-, que trabajábamos mucho en las zonas periurbanas de las ciudades, principalmente con los sindicatos, la explicábamos así: el cóndor vuela con dos alas, hay una parte de la organización que está centrada en cuestiones estrictamente clasistas, que aprende de lo comunitario, y una que está centrada más en las prácticas comunitarias productivas y políticas, que aprende de los conocimientos -sobre todo, técnicos- que se adquieren en la ciudad y en el trabajo. Desde esas diferencias, se organizaba la articulación. Yo aprendí a hacer política sobre esa base: las diferencias se ponen sobre la mesa, se gestionan distancias, se cultivan cercanías, se producen acuerdos colectivos que nos obligaban a todos, se trataba de ensayar maneras de articulación donde nadie se sujetara a los otros. Eso era para nosotros la autonomía política.

Por mi parte, ya tenía para entonces una crítica muy dura al llamado “centralismo democrático” de la izquierda clásica y los compañeros comunitarios tenían también una crítica práctica a esa manera de concebir lo organizativo. Ellos siempre ponían, en primer lugar, la deliberación sistemática y profunda de lo que hacíamos. Partíamos de la deliberación y discusión profunda de las cosas colectivamente, no se acataban ordenes de nadie. A través de la deliberación y, sobre todo, de observar quiénes cumplían lo que se había decidido colectivamente, se producía confianza y podíamos caminar juntos. Si había confianza, se podían gestionar las diferencias que a veces brotaban con fuerza.

Nuestra principal actividad política fue organizar la rebelión, que era el camino de la liberación. Poníamos nuestras fuerzas en impugnar y desafiar lo que los gobiernos iban imponiendo. Así fuimos conformando un movimiento guerrillero clandestino muy extendido durante esos años, que también era parte del movimiento de masas. Cuando pensábamos en el futuro o, más bien, en el programa, considerábamos que eso tenía que ir brotando de la propia práctica generalizada de lucha; iría precisándose sobre la marcha, por supuesto, desde algunas ideas rectoras. La idea guía era regenerar el “ayllu universal”, liberar sus capacidades; esa era nuestra forma de nombrar la expansión de las capacidades comunitarias en términos geográficos y en términos políticos. En ciertos momentos, esto era más una imagen relacionada con prácticas de lucha concreta. Teníamos procesos formativos muy fuertes y reuniones y discusiones cada vez más amplias.

Entre muchas tareas a las que personalmente me dedicaba, enseñaba a los compañeros muchas cosas técnicas e iba simultáneamente aprendiendo una cosmogonía que me iba absorbiendo y de la cual fui parte hasta donde me fue posible, considerando mi propia historia personal. Varios años me encargué de la prensa y propaganda, además de muchísimas tareas logísticas. Eso me daba la posibilidad de conocer y discutir con muchos compañeros dentro de la organización para difundir y hacer conocer sus ideas.

Fueron varios años en esa intensa preparación. En 1991, decidimos comenzar la rebelión: aparecimos públicamente, nos movilizamos en diversas regiones del país y comenzamos a recibir golpes bastante duros por parte de la represión. No porque la represión fuera todavía muy organizada, aunque sí fue eficaz. Considero que fuimos bastante incautos: en momentos ya bastante duros, seguíamos teniendo un funcionamiento asambleario al interior, aunque las tareas militares comenzaron a comer nuestra atención. Los golpes llegaron hacia cuadros que hacíamos función de conexión e intermediación. Y cayeron también cuadros de dirección. Todo esto pasó a comienzos de 1992.

Estuviste presa en la cárcel. Y, desde ahí, salió el libro ¡A desordenar! Por una historia abierta de la lucha social, donde emerge tu reflexión sobre el ser mujer en la práctica revolucionaria.

—Sí, ahí viene el periodo de la cárcel. Cumplí 30 años en la cárcel. Estuve presa de 1992 a 1997, cinco años. En ese tiempo, vamos reconstituyendo muchos vínculos públicos y restableciendo redes, pero cambia mucho la perspectiva de cómo organizarnos y, sobre todo, de cómo valorar la centralidad de la guerra en la estrategia general. Nos damos cuenta -es lo que discuto en el libro ¡A desordenar! Por una historia abierta de la lucha social– que, en algún momento, decidimos privilegiar el trabajo militar y nos volvimos mucho más rígidos: esta es la parte del proceso interno que pongo a crítica en ese trabajo.

Desde mi perspectiva, nos ocurrieron problemas que ya habíamos detectado en otros movimientos guerrilleros anteriores: la irradiación política que habíamos alcanzado en un momento dado, de alguna manera, se comenzó a diluir y la cuestión militar, que se volvía mucho más rígida, se colocó en el centro y nos volvió más frágiles. En ¡A desordenar!, voy reflexionando por qué nos pasó esto.

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Este libro lo escribo mientras estoy en la cárcel, en medio de un proceso penal. Ponía algunos puntos de debate duros entre nosotros y ahí emerge con claridad, para mí, vivirme-mujer. En aquellos años, no lo percibí tan complicado, porque continuaba sumergida en la fantasía de la pareja paritaria que tuve la posibilidad de experimentar durante unos años, en la juventud temprana, entre los 20 y los 30.

En años previos, había tenido buena relación con las compañeras de la organización que eran de origen aymara. Me habían enseñado la idea de dualidad entre los sexos que existe en los Andes y, aunque sabíamos que esa idea de dualidad incluye una fuerte jerarquización interna, a mí me costaba mucho trabajo someterla a crítica. Las culturas indígenas que tienen una clara división del trabajo entre los sexos y una nítida estructuración del significado del parentesco mantienen una relación de género que es menos brutal que la relación moderna de absoluta negación de la fuerza femenina. En la organización y las prácticas comunitarias, la fuerza de las mujeres es muy visible, siempre hay un lugar para las mujeres, aunque también siempre hay una tensión y una incomodidad ahí.

Yo aprendí mucho de mis compañeras aymaras: técnicas para regular a los varones, para tener fuerza juntas. Justo me tocó colaborar en la discusión sobre la cuestión de la organización autónoma y específica de las mujeres al interior de organizaciones mixtas. Esta discusión había quedado abierta desde años anteriores. En la guerra en Centroamérica, había aprendido sobre esta discusión: la especificidad de la organización de mujeres no se ponía tanto en duda, pero sí su autonomía. Es decir, existían organizaciones específicas de mujeres, su existencia era admisible. Lo que no era admisible es que esas organizaciones fueran autónomas verdaderamente, que pensaran con su propia cabeza, que decidieran sus pasos y sus riesgos. Esa discusión sobre la autonomía de las “mujeres campesinas” -así se llamaba la organización social en esos años- fue la que comenzamos a dar.

Con algunas compañeras aymaras, le dimos bastante empuje -antes de caer presas- a la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, como organización específica de mujeres campesinas de Bolivia que, según nosotras, las del EGTK, tenía que ser autónoma. Pero aquí los compañeros se oponían y decían: existe una organización matriz mixta y esta “sección” de mujeres puede ser solo una parte de la “organización principal”. Entonces, ahí quedaba siempre el problema de las compañeras reducidas a un sector dentro de la lucha.

En esas circunstancias, con las compañeras aymaras, inventamos una formulación que nos parecía adecuada: nosotras dábamos una lucha dentro de la lucha.

Ahora, a mis 60 años, te diría que esa idea está mal planteada, pero la sentíamos necesaria y correcta en ese momento. Esta mal planteada porque admite que la lucha de las mujeres sea sectorializada, admite que las mujeres son un sector y no una experiencia histórica distinta, plenamente valiosa. Ahora tengo muy claro que las mujeres no somos un sector: como mujeres, encarnamos una experiencia histórica contradictoria, que rechazamos y subvertimos desde nosotras mismas; desde ahí, nosotras pensamos la generalidad de las transformaciones que requerimos. En aquellos años, la idea de “lucha dentro de la lucha” como clave de la práctica de las mujeres rebeldes sí reconocía que hay una específica forma de expropiación de las fuerzas, energías y creaciones de las mujeres de los diferentes pueblos, que va variando según los contextos, asumiendo un terreno común de tales expropiaciones y de las maneras de enfrentarlas. Sin embargo, esa formulación sectorializaba las luchas de las mujeres: no concedía al pensamiento femenino la posibilidad de pensar cómo subvertir y trastocar lo general.

Personalmente, me costó mucho trabajo superar esa formulación. Sin embargo, la experiencia de la cárcel con las otras presas políticas, rodeadas de todas las presas comunes, con los hombres repartidos en otras cárceles y las mujeres separadas de ellos, fue muy importante para mí. En nuestras cárceles, podíamos hacer todo lo que se nos ocurría y eso hicimos… Todo lo que pudimos e imaginamos, lo llevamos a la práctica y fuimos nosotras las que desafiamos al sistema judicial y, así, logramos salir todos, varones y mujeres, unos años después.

*Por Alessia Dro para La tinta / Fotografía de portada: A/D.


*Ayllu: forma andina de autogobierno comunitaria, anterior al periodo incaico y a la colonización española.

Fuente de la información e imagen: https://latinta.com.ar

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“Todos los días debemos hablar zapoteco, pero en la escuela nos lo prohibieron”: profesor en Ixtaltepec

Por: Diana Manzo

 

Ixtaltepec, Oaxaca. Las paredes, mesas y sillas del restaurante-museo “Binni Yoo” se transforman en un taller de lectoescritura del diidxazá yaati – zapoteco de Ixtaltepec- los lunes y martes de cada semana. En este lugar donde la gastronomía regional se deleita, también la lengua está viva cuando las madres, padres y sus hijos se comunican como sus ancestros, los binnigulaza.

Guiados por el profesor Victor Miguel Cruz Ortiz, hablante del zapoteco como su primera lengua, el taller gratuito se transforma en un espacio de aprendizaje, revalorización y conciencia lingüística que consideran su identidad.

En Oaxaca, se hablan 16 de las 68 lenguas indigenas del país, entre ellas el zapoteco, el cual tiene una variante en Ixtaltepec, Oaxaca. Como asegura el profesor, quien dispone de su tiempo para dar clases dos veces por semana, la lengua es historia, identidad, valores, conocimiento, saberes y cosmovisión.

“Todos los días debemos hablar el zapoteco, pero en la escuela nos los prohibieron a través de la tortura”, dice el profesor Victor Miguel, que a su vez explica que el zapoteco de Ixtaltepec es una variante del diidxazá que actualmente tiene hablantes mayores de 50 años, lo que equivale a un 40 por ciento de un total de 16 mil habitantes.

Con su pizarrón blanco y marcadores, el maestro comienza las clases a las 16 horas en punto, y aunque hay mucha resistencia para asistir, los interesados acuden. Por ahora, sus estudiantes son la familia Rito Mendoza y Toledo Enríquez.

Las clases son amenas, a modo de charlas y pláticas; hablan de los puntos cardinales, y cada uno hace descripciones de acuerdo a su lugar de origen. Lo importante, explica el maestro, “es que aunque no son muchos los interesados, están asistiendo y aprendiendo, pues de lo que se trata es aprender sin presiones”.

“Aprender a escribir y hablar el zapoteco no es nada sencillo, y más aún cuando no conoces nada”, enfatiza el profesor, quien con gran paciencia explica cómo se escribe y se lee el diidxazá.

Yo quiero aprender a hablar zapoteco para platicar con mi abuelita

Lexi Oriana tiene siete años de edad y asiste al curso de zapoteco junto con sus hermanos y padres, porque, cuenta, desea platicar con su abuelita.

“En casa de mi abuelita nadie habla el español, todos hablan el zapoteco y por eso vengo, para poder platicar con ella, para que me pueda contar de sus historias”, explica la niña.

Lexi y su familia comenzaron a tomar el taller a mediados del mes de enero. Su madre Rosita Mendoza Santiago asegura que se ha interesado en su lengua porque en las escuelas ya promueven la revitalización del zapoteco y ella desea que sus dos hijas lo puedan hablar y escribir.

Concepción Enríquez Toscano no es de Ixtaltepec, pero desea aprender hablar el zapoteco. Oriunda de El Barrio de la Soledad, lleva más de 30 años viviendo en este municipio, donde lo que más admira es su lengua y su cultura, pero que desafortunadamente, dice, “se ha ido perdiendo”.

“Los jóvenes y los niños ya no hablan el zapoteco, ellos prefieren las redes sociales, y los entendemos, porque muchos de nosotros como padres no tuvimos esa oportunidad de aprender, entonces no le damos la importancia”, agregó.

El maestro Víctor reconoce que, entre sus estudiantes, los que más llegan son personas externas que no son de Ixtaltepec. Por ejemplo, ha brindado talleres a mujeres extranjeras que ya viven en la comunidad y desean aprender hablar esta lengua.

“Ojalá que nuestras paisanas y paisanos aprovechen esta oportunidad de aprender, que vengan al restaurante. Acá no pagan un solo peso, lo que hacemos es preservar nuestra lengua, damos nuestro tiempo porque creemos que es la que nos da identidad”, recalcó.

La conmemoración del Día Internacional de las Lenguas Indígenas

El profesor Víctor y sus alumnos han preparado un programa especial para celebrar a su lengua el diidxazá de su comunidad este 21 de febrero, con poemas, juegos de lotería y un conversatorio de la situación crítica que vive el zapoteco de Ixtaltepec.

“Lo que deseamos es recordar lo importante que es nuestro zapoteco, que acá en Ixtaltepec hay muy pocos hablantes jóvenes, la mayoría son adultos, y eso hay que preocuparnos, pero lo entenderemos cuando salgamos allá afuera y la gente de otro lado nos pregunte cuál es nuestra identidad y en ese momento recordemos que es nuestra lengua, la que siempre estuvo en la casa, la que hablaban nuestros padres, pero que nosotros dejamos de aprender porque creemos que no vale. Pero eso no es verdad, nuestro zapoteco vale y mucho”, concluyó.

 

Fuente de la información e imagen: https://desinformemonos.org
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México: Invitación al Foro «Educación Especial: otra dimensión de análisis

Por: Educación Especial Hoy

El Colectivo Educación Especial Hoy y el Instituto de las Personas con Discapacidad tienen el honor de invitarle al foro “Educación Especial: otra dimensión de análisis”

MODALIDAD: Híbrida

LUGAR: Instituto de las Personas con Discapacidad, ubicado en:

Calle Prolongación Sastrería 20, Colonia 10 de mayo, Alcaldía Venustiano Carranza, C.P. 15290, Ciudad de México.

*A quienes asistan de manera virtual, se les hará llegar la liga de acceso días antes del inicio del evento.

FECHA: 14, 15 y 16 de marzo de 2023

HORARIO: 3:00 a 7:00 PM

OBJETIVO: Difundir y visibilizar la importancia de la educación especial como disciplina y herramienta para la inclusión educativa y social de las personas con discapacidad y con necesidades específicas de aprendizaje y plantear alternativas comunitarias para hacer frente al rezago y crisis educativa en la que se encuentran las personas con discapacidad en México.

DIRIGIDO A: Maestros, académicos, investigadores, personas con discapacidad, familias, organizaciones de la sociedad civil e interesados en el tema.

OBSERVACIONES: Contará con interpretación en Lengua de Señas Mexicana

CUPO LIMITADO

El enlace donde podrá realizar su registro es:

https://forms.gle/aAPMB3iCDUYi83Qh8 Agradecemos tu interés en el tema.

ATENTAMENTE:

Colectivo Educación Especial Hoy —

Fotografía: Educación Especial Hoy

Fuente de la información: https://insurgenciamagisterial.com

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Un libro sin recetas para la maestra y el maestro. Fase tres

Por: Roberto González Villarreal, Lucía Rivera Ferreiro, Marcelino Guerra Mendoza

«La Presentación del libro inicia a tambor batiente con una cita de Freire sobre la revolución, los verdaderos revolucionarios, la conciencia, el amor y la humanización…»

  1. La retórica de la Revolución

El debate educativo de hoy gira en torno a la nueva familia de libros de texto de educación básica. Sería mejor decir, sobre los avances en los nuevos libros de texto, porque como ocurrió con el Nuevo Marco Curricular y el Plan de Estudios 2022, se filtran diversas versiones para calibrar la aceptación y las respuestas.[1] El primer intento desató airadas respuestas de comentaristas de derecha, como Eduardo Backoff, que escandalizado escribió lo siguiente sobre Un libro sin recetas para la maestra y el maestro. Fase tres:

La pregunta que algunos columnistas se hacen es si el gobierno cuatroteísta está impulsando una ideología retrógrada entre docentes, muy superada en la historia de la humanidad, y si los libros de texto se han convertido en un instrumento para ideologizar a los estudiantes mexicanos en estas corrientes autodenominadas liberadoras de las clases sociales, históricamente oprimidas por el Estado.[2]

O el infaltable editorial de ReformaEl ABC de la SEP a maestros: leer a Marx, Lenin y Bakunin.[3] Solo por recuperar dos de los que pululan en las redes sociales. Por fortuna, hay otros que desde la izquierda proponen otras lecturas, como el de Luis Hernández Navarro: El misal y la feligresía.[4]

Podría hacerse una revisión hemerográfica para elaborar una cartografía de las recepciones, críticas de estos libros, en particular el que comentamos, pero dejemos eso de lado por un momento. Solo encontraríamos lo que sabemos desde siempre: la educación es un proceso político, aunque muchxs se empeñen en negarlo. No hay que sorprenderse, por eso hay que proceder con método. Primero, leer con cuidado. Eso es lo que pretendemos hacer por aquí. Desde el principio.

La Presentación del libro inicia a tambor batiente con una cita de Freire sobre la revolución, los verdaderos revolucionarios, la conciencia, el amor y la humanización:

Cada vez nos convencemos más de la necesidad de que los verdaderos revolucionarios reconozcan en la revolución un acto de amor, en tanto es un acto creador y humanizador. Para nosotros, la revolución que no se hace sin una teoría de la revolución y por lo tanto sin conciencia, no tiene en ésta algo irreconciliable con el amor. Por el contrario, la revolución que es hecha por los hombres es hecha en nombre de su humanización.

Acto seguido, los redactores de la primera versión  aclararon el contenido y el propósito del texto:

Estimada maestra, estimado maestro: el libro que tiene en sus manos representa el esfuerzo de la Secretaría de Educación Pública por brindar una teoría que acompañe la revolución que realiza en sus aulas. El acto de codiseño que usted desarrolla es una acción compleja que requiere de una conciencia crítica y una sensibilidad que permitan reconocer cuáles son las crisis sociales que se viven en su comunidad.

Apenas van dos párrafos y una posible lectora o lector, se entera que no está frente a un libro de consulta más, sino ante el esfuerzo de la SEP para brindar

1). La teoría de una revolución pedagógica en marcha;

2). El reconocimiento de la acción compleja del codiseño;

3). La conciencia y la sensibilidad docente;

4). Para reeconocer las crisis sociales de la comunidad en que vive.

¡Todo eso en cinco  líneas! Se podrá decir lo que quiera de este libro, menos que carece de propósitos y de ambición.

Poco después se advierte a los y las maestras que desarrollar esa conciencia es difícil, llena de laberintos y dificultades de todo tipo, de distracciones, de intentos de convencerlas de dejar las cosas como están, de ser apáticos, de ser conformistas, e insistir en que la educación no puede ser una acción apática o burocrática, para  terminar con otra frase de Freire: “Nadie libera a nadie, ni nadie se libera solo. Los hombres se liberan en comunión”. Y hay que recordar, ¡apenas es la Presentación!

Desde luego, quienes provenimos de la izquierda no podríamos estar más de acuerdo con las palabras de Freire; sin embargo el modo como se utiliza es muy peculiar: en un libro de consulta para maestros, de una secretaría de educación pública, de un gobierno que ha dicho una y otra vez que no encabeza una revolución, sino la IV Transformación Nacional. ¿Entonces?

Podría ser una inconsistencia menor; dirán algunos que es el el arrebato de un redactor o las preferencias ideológicas de un funcionario de tercer nivel de la SEP, si no fuera porque está diciendo otra cosa:  se trata de una revolución nominalenunciada por los escritores de un texto oficial; una revolución que solo existe en sus cabezas y en una cita inconsecuente según la cual nadie libera a nadie,  ni nadie se libera solo, sino en comunión. Pues bien aquí no es así, la única liberación-revolución que existe (porque nunca se aclara las diferencias entre una y otra en esta pequeña presentación- es la prescrita por los redactores del texto de marras.

En realidad, no se trata de una revolución en acto sino en discurso, recetada por expertos que desde su oficina califican una práctica docente que no conocen, pero quizá sueñen con administrarla. Son, en el colmo de la incoherencia, los expertos pedagógicos de una revolución que solo está en las citas, no vaya a haber una de verdad; por eso, antes de que verdaderamente asea así, ellos se encargan de dirigirla y prescribirla desde sus cubículos, sus oficinas o sus discusiones.

Nosotrxs no estamos en desacuerdo con las frases de Freire, sino con su utilización trucada, porque la liberación de la que habla ese libro es la calificada por la SEP, es decir, administrada: ¿la liberación institucional?, ¿la de una SEP Revolucionaria Institucional?

Tenemos que recordarlo, porque el responsable de esta familia de libros de texto es el mismo que cuando vio a feministas en la calle, con acciones libertarias reales, no imaginarias, fue el primero que se asustó y trató de denostarlas, llamándolas a leer, a cultivarse.[5]  Esa si era una lucha por la liberación efectiva; pero claro, no estaba ni gestionada ni calificada por el gobierno.

Y, recordemos, apenas vamos en la primera página de la Presentación de Un libro sin recetas. Hasta aquí tenemos un buen material para empezar a analizar:

Se trata de un libro de consulta para el maestro, que presuntamente le ayudaría en el codiseño de los programas analíticos de la tercera fase, pero que en realidad es la “teoría de la SEP sobre la revolución que desarrolla en sus aulas”. ¡Ni más ni menos!

Ahora bien, ¿en qué consiste esa revolución que presuntamente realizarán los y las maestras en sus aulas, con el Libro sin recetas como guía teórica?

Ese es el tema a tratar en el siguiente Cortocircuito; pero podemos adelantar que se trata de una operación tan compleja como confusa: el co-diseño de los programas analíticos a partir de problemas de la comunidad; es decir, una pedagogía de la liberación in situ,  ¡Administrada por la SEP!


[1] https://drive.google.com/open?id=10Tx8W-HmlS9k5vPaOrwLTK4UXTEsWyDF&authuser=0&usp=drive_fs&fbclid=IwAR040nnGJ5q9whC2vzUaOgsHsJ-rsZxoJoUO4QA96Psp1CUnBtKbtZuRM98&pli=1

[2] https://revistaaula.com/un-libro-con-recetas-marxistas-para-docentes/ (negritas nuestras)

[3] https://www.reforma.com/aplicacioneslibre/preacceso/articulo/default.aspx?__rval=1&urlredirect=https://www.reforma.com/el-abc-de-la-sep-a-maestros-leer-a-marx-lenin-y-bakunin/ar2546044?referer=–7d616165662f3a3a6262623b727a7a7279703b767a783a–

[4] https://www.jornada.com.mx/2023/02/07/opinion/014a2pol

[5] https://www.proceso.com.mx/nacional/2021/3/31/si-quieren-cambiar-el-sistema-machista-lean-libros-pide-mujeres-marx-arriaga-funcionario-de-la-sep-261115.html

 

Fuente de la información: https://insurgenciamagisterial.com

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México: “jun chawinik chebal yuil icc’il ta muk’ ta spamal balumilal bats’il k’opetik.” 21 de febrero día internacional de las lenguas originarias.

América del Norte/México/21-02-2023/Autor: Luis Miguel Alvarado Dorry/Fuente: CREA

Hoy 21 de febrero llevaremos a cabo una convivencia y compartencia con las distintas culturas territorializadas en la combativa Región Selva-Ocosingo en el estado de Chiapas, México.

Este evento lleva por nombre

“jun chawinik chebal yuil icc’il ta muk’ ta spamal balumilal bats’il k’opetik.”

21 de febrero día internacional de las lenguas originarias.

Este evento que a nivel internacional han surgido a través de resistencias, rebeldías y luchas, hoy recordamos a todas las personas que lucharon, luchan y han dado la vida por hacer valer sus derechos fundamentales, hoy Día Internacional de las Lenguas Maternas, la cual, reconceptualizamos a esta como Día Internacional de las Lenguas Originarias,  pues muchas de ellas vienen resistiendo y agonizando por el colonialismo y neocolonialismo, otras han desaparecido (Lingüicidios).

Con el propósito de fortalecer la importancia de las lenguas originarias de nuestros pueblos y comunidades; hemos acordado socializar los saberes comunicativos que dan origen y sustentabilidad a las aportaciones de la producción en las ciencias y de los sustentos de sus habitantes de forma organizada y cooperativa, respetando siempre a la madre tierra que da vida y mantiene a todo ser vivo.

El evento dará comienzo hoy 21 de febrero a partir de las 9:00 hrs, hora de CDMX, en donde convivirán y participarán docentes, estudiantes y familias mostrando, alzando la voz, recuperando y fortaleciendo las distintas culturas y saberes populares que alberga al Región Selva-Ocosingo.

Se hará un recorrido por los espacios de compartencias (Estand) que las distintas delegaciones establecieron en las diversas partes del parque central de la ciuadad de Ocosingo, las cuales, muestran gran parte de nuestras culturas y saberes ancestrales de cada comunidad de este hermoso municipio y sus alrededores.

Asimismo, maestras. maestros estudiantes y familias compartiran bailables, danzas, poesías, cantos, Esketch, pasarela de trajes originarios típicos, entre otros.

Este evento fue organizado por un equipo de maestras y maestros que coordinan el Proyecto de Educación Alternativa en la Región Selva-Ocosingo, los cuales fueron la Coordinación Regional de Educación Alternativa (CREA) y la Coordinación Delegacionales de Educación Alternativa (CDEA) con la participacións de docentes, estudiantes y familias.

Fuente de la Imagen: Coordinación Regional de Educación Alternativa (CREA)

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